
Loading summary
A
Gente, bienvenidos a otro episodio de Café Hermano Podcast. Este es el oficial, ya tuvimos el de la feria, estuvimos ahí un rato, eso fue como que empezando, pero aquí estamos en una de mis barras preferidas de Guaynabo City. Yo me crié por toda esta área y pues hoy como dándole un saborcito de lo que vamos a vivir en el aniversario de 8 años de café en Mano en el Chinchorreo, que se pueden suscribir abajo en el link y ahí está la ruta y acabamos aquí, aquí en la fiesta de Navidad, ¿Verdad?
B
El aniversario 78.
A
El 78. Bueno gente, a los que no saben y no son del área, esto es La Estrella del Norte, mejor conocida como Dieguito. Esto lleva como dice 77 años y el 28 también cumple 78. Y aquí me acompaña Diego.
B
Diego Ricardo Centeno. Tercera generación.
A
Tercera generación mil y entonces para la gente que no sabe que es Dieguito, porque a mí me entrevistaba mucho empresarios, entrevistado barra casi siempre de los que entrevistado, bueno, pues obviamente Roberto Verdecía de La Factoría, que son, son barras como quien dice, pues trendy, pero icónicas porque ellos fueron los que implementaron los cócteles en todas estas barras nuevas de la Serra de Galería. Mucha gente, barras, las restauran, pero creo que el puertorriqueño es más bien de esto de donde estamos, de Dieguitos, de la Estrella del Norte, de todo, todo Puerto Rico, en cada esquina hay un Dieguito. De que ustedes no tienen ni redes sociales, ustedes las tienen pero no las necesitan porque está abierto, La Estrella Norte está abierto. Yo me crié con eso y siempre estoy cambiado bien mínimo en el sentido bueno, de que siempre ha sido una actualización simplemente para mejorar y que no.
B
Ha quitado la vibra dentro del cambio.
A
Te pregunto, qué puedes decir de cómo se siente y cómo tú puedes explicarle a la gente siendo tercera generación, ¿Hace cuánto tú llevas con este negocio?
B
Wow, ya llevo 28 años.
A
OK. 28 años.
B
Sí. De los cuales 24 he estado con mi hermana que es mi socia. Ya, ahora mismo ahí.
A
Está escuchando. Saludito a Diana.
B
Así es, nos complementamos. Cosas que ella hace, pues yo tengo que estar ahí en la barra y viceversa, pues me tocó a mí estar aquí en las cámaras y ella está ahí dándonos, verdad, apoyándome desde la barra como tal. Ya, pero obviamente un orgullo inmenso. Esto es más que un negocio, un legado. Realmente este negocio comenzó antes de 1947, que fue en 1947, porque ahí fue cuando mi abuelo le compró a un tío, le compró el inventario por alrededor de 500 dólares, algo así.
A
Por inventario de qué tenía aquí.
B
Era un colmado, Era más colmado que barra. Esto siempre ha sido colmado. Somos colmados que también vendemos alcohol al detal.
A
Ya que parte de tú llegar era, pues va, pues voy a comprar las habichuelas, el arroz. Exacto, la salsa de tomate, pero también dame las cervezas o dame botella de ron.
B
La excusita. La excusita para que no regañaran en la casa. Aunque para aquel tiempo no había mucho problema. Normalmente esto era un barrio, era en tierra esa carretera, según me cuenta mi papá y mi abuelo. Y habían dos negocios, el de Dieguito y el otro, ponle que era el de Carlito, Juanito, no sé. Y los mismos del barrio decían, vamos por el negocio Dieguito y no va a poner, vamos a ponerle Dieguito. Y pues como que se empezó a quedar Dieguito. ¿Pero originalmente es La Estrella del Norte, lo que mi abuelo deseó que fuera su negocio una vez que lo compró.
A
Pero que era un perepe reventado, porque La Estrella del Norte, tú dices, espérate, que es esto?
B
Mira. La Estrella del Norte, ese nombre de Jesús. A mi abuelo por dos razones, una de ellas, según le cuenta mi hermana, fue que cuando estuvo en la Segunda Guerra, él vio un barco bien grande que era como hospital a la vez que era donde ayudaban a los soldados y obviamente la gente se recuperaba. Si voy a Puerto Rico, llego vivo y logro montar mi negocio. Lo veíamos en La Estrella del Norte, o sea, lleva que te vamos a, vamos a atenderte para que estés bien. Y a mí me hizo un cuento un poquito más profundo realmente también me dicen que ambas cosas las decía. Muchos clientes hablaban mucho con él en las mañanas. Y es que cuando él estaba allá en la nieve, muriéndose de frío, orinándose encima, prácticamente tenía que hacerse encima porque si no, si se movía, los detectaban y podían matarlo. Pues yo lo que miraba era La Estrella del Norte. Miraba La Estrella del Norte, ellos se guiaban y sabían dónde estaban y por dónde era que podían salir a su destino. Y así sobrevivieron y por ende sigue La Estrella del Norte, que va a estar bien. Wow.
A
Tu abuelo llegó como que papi, no se va a hacer ni negocio, qué es lo que yo voy a abrir allí y todo esto. ¿Tú te criaste con estas historias desde tu abuelo?
B
Definitivamente. De hecho aquí en la casa de al lado vivían nuestros abuelos que fueron los fundadores. No solamente fue mi abuelo. Mi abuela Emérita Vega y mi abuelo Diego Centeno fueron los que dieron comienzo como tal a este proyecto, comprando ese pequeño inventario que se llamaba de por sí Colmado Centeno, que ya era de la familia, era un tío de él.
A
¿Y los colmados antes y por ignorancia, verdad? Los colmados antes, tú te podías sentar y darte la cerveza ahí, o era como que tú comprabas y te ibas o. Pues obviamente él tenía unas sillas atrás.
B
Y pues prácticamente era un mostrador. En ese mostrador tú pedías la cervecita o el palito de ron, más bien ron y dulce y la comestible, que sí dame el arroz, dame la habichuela, tanto de carne para llevar, para cocinar en la casa.
A
OK.
B
Pero le decían a las dueñas voy a buscar la compra. No se iban a un sitio que vendiera solamente carne, aunque casi no existían porque las mega tiendas no habían llegado a Puerto Rico pues. Por ende pues la gente iba, se daba su palito después del trabajo y llegaban a su casa contento con la comidita. En mapa.
A
Lo que era los 40 y los 50.
B
Exactamente lo que se hacía básicamente, prácticamente hasta los 70. De hecho en el 70 fue que comenzó esta estructura como tal.
A
OK. Cuéntame un poquito de eso, cómo fue evolucionando del Colmado Centeno, que eran ya un barrio, a retirar de tierra, las historias que te hacían tus abuelos de que pues aquí me imagino que tú también. Tu papá tiene historias de chiquito.
B
Está por ahí, está por ahí jugando Villar. Hay que alarlo para acá.
A
Sí, lo veo, lo veo. Saludo Diego, ya mismo. Dale para acá, dale para acá pues. Y esa evolución de lo que tú puedes recordar, de lo que te han dicho y obviamente de la esencia de lo que es Dieguito y la estrella.
B
Del Eso es algo bien importante, mantener la esencia, verdad, por decirlo así. Es cultural. ¿Siempre ha ido acompañado de algarabía dentro del orden, verdad? Siempre sus parranditas, siempre los mismos muchachos, siempre había músicos destacados, se ponían a cantar después de tres palitos y muchos de ellos fueron músicos profesionales, pero no con el éxito que tal vez pudieron haber tenido hoy día por falta de recursos, etc. Pero siempre había una rumba. Ya para el 70 papi estaba bastante metido en el negocio y él pensaba mudarse aquí a hacer el negocio aquí, por X y razón no se podía, pero de repente se nos dio, se le dio a él y entonces nos mudamos. La casa como tal la hizo arriba.
A
En lo alto de aquí del negocio.
B
Teníamos una casita de madera y vivimos nosotros desde el 70 hasta el 83. Y entonces esta estructura como tal, pues se asignó para el negocio como tal, que era un colmado. Vendíamos pollo, muslo, cadera, mantequilla, jamón, queso, jamonilla, galletas, por soda para ver de baño, para ver todavía todo un supermercado. No existían los supermercados grandes como tal. De hecho grande fue uno de los más grandes que hubo aquí después de los 80.
A
Sí, básicamente ese fue el que le tumbó el negocio. Papi, vamos a hacerlo barra ahora.
B
Pues mira, prácticamente seguimos siendo colmado todavía vendemos hoy en día habichuela, vendemos arroz, papel toalla, pero ante esas mega tiendas no hay quien copita, pues la gente prefiere comprar en esas mega tiendas. Claro, ahora se ha convertido en un lugar de entretenimiento también para ver deporte, disfrutar de música en vivo. Hoy día nosotros hacemos una semana al mes tenemos música en vivo, ¿Verdad?
A
Claro.
B
Lo mismo salsa vieja, bomba, roxito en español.
A
Sí, hay una variedad de tú sentirte cómodo en lo que es un buen chin, o sea diría yo que esto.
B
Ahí te me dicen, no, el chinchorro me dice, eso no es un chinchorro, un chinchorro de los más viejos. Se ha expandido un poco ante la necesidad, ante la demanda de ciertos productos, pues hemos tratado de complacer al cliente, pero seguimos vendiendo productos de colmado igual.
A
¿Cuál tú crees que es la definición de un chinchorro?
B
Chinchorro es un lugar donde tú puedas ir y ser plenamente tú, como lo fuiste desde pequeño, desde adolescente. Y no importa la edad que tengas, tú vas allí, siempre vas a encontrarte amistades y si no te encuentras amistades, creas nuevas amistades. Y tú te puedes sentar una mesa de dominó y puede estar lo mismo el abogado, que el empleado del municipio, el maestro, un profesor universitario, gente con diferente intelecto, diferentes especializaciones, diferentes clases sociales, diferentes clases sociales y todos se sientan en una mesa, compartir, disfrutar de lo mismo. Ese calor puertorriqueño de sentarnos y dar una cerveza, invitarte una porque sí, porque estoy aquí. Mira, dale una cervecita aquí al hombre que está jugando dominó conmigo. ¿Cómo es tu nombre? Discúlpame. Diego. Mucho gusto. Y dame un roncito una vez a los otros dos también.
A
Sí, yo creo que esa definición me gusta porque las veces que yo he viajado, yo siempre trato de explicarle, pues en Latinoamérica no hay esto. Hay una versión del chinchorro puertorriqueño, pero hay una versión de algo, pero no es de esta manera como aquí, como en Puerto Rico, que obviamente todos los chinchorros tienen su personalidad y su carácter. Y poco a poco tú los ves que evolucionan dependiendo de la localización en que estén, ya sea en el pueblo, Pero por ejemplo aquí Esto va para 78 años ahora. Y el hecho de que esto todavía tenga la esencia de que tú llegues y te puedes dar la cerveza en la esquina. De que no rompen la wallet.
B
Exacto. Con precios módicos también.
A
Y a la misma vez puede traer a cualquier pana tuyo de cualquier parte de la isla y se van a sentir OK, estoy aquí en la. Estoy en Guaynabo, estoy en. Estoy en casa. De alguna manera u otra me siento cómodo.
B
Otra cosa que acompaña ese significado de chinchorro para mí es para mí el calor, el calor humano que te brinda. Tú vas a la mayoría de los chinchorros y tú vas a sentir que ese trato es muy diferente a cuando va a un restaurante. Porque hay unos protocolos a seguir aquí, como que en un plato puede ser más él siguiendo ciertas reglas, pero esa transparencia, esa humildad la puedes mostrar en todo el tiempo. Y no quita verdad que en los restaurantes igualmente la humildad y el buen trato siempre existe. Pero aquí como que es más como un cacho Arley, por decirlo así.
A
Como que puedo venir o así como estoy vestido hoy, o puedo venir en pantalones de básquet y una camisilla y me van a atender igual.
B
Mira, aquí viene hasta en taca. Viene la muchacha a veces en taca con unos bustieres y bien vestidas, bien hermosas, bien elegantes. Y los caballeros igual, con sus trajes de trabajo, encorvatado. Y de repente otro día que no lo reconoce porque viene la chancleta metedeo con el traje de baño y ahora que tengo un pulpario ahí.
A
Sí, sí, sí. Tú no sabes qué historia vienen, pero vienen. Esto es o antes de la fiesta grande o después de la fiesta grande o después de antes o después de cualquier fiesta. Bueno, y me interesa saber mucho cómo se pasó esa esencia, cómo la capturaron en tu hermana y tú y cómo se ha mantenido. Porque es que yo escucho tantas historias de chinchorro. No papi, eso era antes de chinchorro, tal y está la gentrificación. Hay un montón de factores de un montón de sitios alrededor de todo Puerto Rico que han durado, que tienen historia y un momento ya no existen o a lo mejor tú los ves y que mano, hay que ayudarlo, cambió de dueño, le compraron el nombre, múltiples cosas. Pero yo siento que ustedes han mantenido la esencia porque se ha quedado en familia. ¿Sabes que? ¿Como tú que tú puedes decir de eso? ¿Que tú crees que es el?
B
¿Bueno? Pues yo creo que eso tiene que ver mucho con la crianza. Nosotros venimos de una familia emprendedora, por decirlo así. Definitivamente son emprendedores. Mi abuelo y mi abuela. De los dos no se sabe ni cuál trabajó más. Porque abuela si no estaba aquí en el counter atendiendo, estaba allá lavando ropa y cocinando y dejaba la estufa prendida y viraba para acá. Darle la mano abuelo. Ese es mi recuerdo. Y gracias a ellos papi se cogió una vacacioncita al año, una semanita por lo menos. Y abuelo y abuela eran los que atendían el negocio. Eso yo lo fui viendo desde pequeño y mi hermana inclusive nosotros jugábamos dentro del negocio. Era un colmado, entraban niños, entraban adultos, todo, todo el tiempo hacía compras, aunque mayormente venían los adultos a buscar las compras. Y el tú ver eso tenía como wow. La forma de ser de mi abuelo, de mi papá, mi abuela que trabajó muchísimo, ser como que tan empáticos con la gente. Estaba bien. Me lo trae después muchachos, esa humildad y eso como que. Y dolía por una peseta. Antes era una peseta. No es como ahora una persona está bien, quédate con el cambio. En aquel tiempo no era fácil hacerlo y ver cómo ellos se comportaban y criarnos aquí en este entorno. Siempre conocíamos a los clientes. Los clientes eran como que un montón de tíos siempre ah, mira, son los hijos de Dieguito, mira para allá, están grandes. Y siempre saludábamos, siempre nos enseñaron a ser humilde, a saludar a la gente. Ese calor humano de que nos hace falta, siempre nos ayudó a mantener esa esencia. De hecho, cuando venían cambios para el negocio, siempre consultábamos entre los tres mira papi, ¿Que tú crees? ¿Vamos a hacer esto, pensamos cambiar la barra, pensamos hacer esta terraza, que tú crees? Suena bien, pero tengan cuidado, no se pongan muy cachendosos, porque a fin de cuentas es la esencia del negocio lo que importa, no es la estructura.
A
Como serán consejo, límites que ponía tu papá cuando ustedes, me imagino ustedes jóvenes con mucha hambre, no papi, podemos aquí servir vasos de cristal en la cerveza. Y tu papá.
B
De hecho servilleta, mira, es un ejemplo bien bonito. Eso se implantó en este negocio. Cuando mi hermana comenzó conmigo, las servilletas se daban aquí solamente cuando venía una dama, que era minoría. Mayormente eran caballeros los que venían servilletita para su traguito, de lo contrario no se daba servilleta. Cuando llegó mi mamá dijo no, no, no, ella estudió meditación hotelera y había de un mundo diferente, no hay que dar servilleta con cada artículo. Y pero son un gasto realmente. En Guaynabo yo creo que ningún chinchoro se daba servilleta. Y para mí, yo creo que como que los pioneros hacían chinchorros. Empezar a dar servilleta. Estoy hablando de que eso fue como para el 2003, 2002. Y yo diabetes, pues olvídate, vamos a darle. Y eso fue un atractivo, acompañado de los baños, arreglaron los baños y eso a la familia pues le encanta tener un baño limpio. Me dan servilletita con, sabes, me dan este traguito con servilleta. Y esa mezcla de ideas y de consejo entre el viejo mío, mi hermana y lo que yo les proponía también, pues sacábamos lo más, lo que entendíamos que era mejor.
A
¿Y por qué ustedes decidieron quedarse? Porque me imagino que tuvieron opciones con buena crianza. Dato importante, porque decidieron quedarse, mantener el legado familiar.
B
Te explico, es bien importante. ¿Sabes por qué? Porque mucha gente piensa que esto es una obligación.
A
Sí, sí, por eso te pregunto, porque creo que lo dio tu papá. Si, cualquiera. Eso me imagino que uno creciendo lo escucha bastante porque conozco a John, me crié con John de Los Almendros, y yo conozco esto porque cuando yo trabajaba en Los Almendros, cerrábamos Los Almendros y veníamos para acá a gastar mis propinas. So. Eso era algo que le escuchaba bastante. Como así cualquiera, tú sabes, me imagino que los dueños de negocio también, con muchos que he conoc En esta trayectoria de podcast, es algo que se repite. Vivir la sombra de la familia o.
B
La sombra del papá, eso a mí no me molesta, nunca me ha molestado. Al revés, un orgullo que digan tu papá, el hijo del dueño del estrello. Sí, pues claro, y lo será de por vida. Pero lo importante es que nuestro padre y nuestra madre nunca nos obligaron a estar aquí. Era porque nos gustaba. Siempre nos obligaron a estudiar. De hecho, al nivel de que yo le decía papi en cuarto año, yo lo que quiero es quedarme en el negocio. No, negativo, vete a estudiar. Cuando estudia, entonces viene para el negocio. Y en casa todos estudiaron, desde la mayor hasta yo que soy el menor.
A
¿Que tú estudiaste?
B
Administración de Empresas en Gerencia, mi hermana Administración de Empresas, hotelera. La mayor estudió aviación, el otro estudio ingeniería. Aquí todo el mundo estudió y todo el mundo trabajó aquí, porque hasta la hermana mayor mía también trabajó aquí. Aquí hacíamos sándwiches. Wow.
A
Sí, sí, sí. Que aquí se hizo de todo.
B
Sí, aquí todo el mundo puso su granito de arena y algunos más que otros. Mi hermano trabajó muchos años acá y estaba estudiando ingeniería y trabajaba acá también, ¿No?
A
Obviamente pagaban su estilo de vida en cuanto siendo estudiante y pues aquí tenían la flexibilidad de seguir estudiando mientras.
B
Claro, mientras. Ayuda a tu familia, que siga para adelante, porque no era fácil. Ya cuando Guayno empezó a crecer para los 90, que todavía. Bueno, estaba el Expreso, ya estaba en eso.
A
El mal Martínez Nadal.
B
La Martínez Nadal. Esos obreros venían aquí a comer sándwiches, unos sándwiches así de una cuarta libra de pan con cuatro slides de jamón, pero gordito, no finitito como ahora. Queso, huevo, uno y medio, con una malta india que estaba como medio peso, una colita. Santurce.
A
Sí, sí.
B
Oye, yo viví eso, recuerdo en el 94 ya trabajaba en el consorcio y en el break que nos daban, yo venía para acá a ayudarle a papi al mediodía, porque tenía un Roche y estaba abuelo, estaba abuela, estaba papi, mi hermano si podía, venía mami. Tenía una fondita que se llamaba Fondita El guayabo.
A
Sí. Que ustedes mismos siempre alrededor del colmado han hecho negocios familiares y se han mantenido gracias a eso. ¿Y obviamente una pregunta que te iba a hacer, el colmado cuando llega en los 90, sigue siendo colmado o ya evolucionaron como sandwichera, mini market o liquor store o barra? Cuándo empieza esa transición a lo que hoy día que es billar, domino y cerveza prácticamente.
B
Pero seguimos con el colmado, seguimos vendiendo.
A
Donde ustedes venden tenemos el cuarto que.
B
Está acá al ladito, ahí tenemos la. Mayoría de la gente, pero. Y se ha convertido en un ambiente nice para ellos. Seguimos siendo colmado, No somos un pop, no somos un sport per se, que sí tenemos televisores, se ve claro. Apoyamos los deportes. Claro que sí. Todos los deportes. Cualquier deporte que tú quieras ver, solicítalo, mira en tal canal ya, por favor. Claro que sí. El deporte yo digo que hay que apoyarlo, no importa cuál sea.
A
Porque usted tiene el hipódromo al lado.
B
Tenemos una agencia hípica también, la agencia 791. Sí, correcto.
A
Y esa agencia pues también tiene mucho que ver porque con lo que estabas hablando en los 90 en la fondita.
B
Y usted, claro, todo complementó. Esa agencia comenzó aquí en 1996, si no me equivoco. Ya luego fue vendida cuando mi hermana vino a Puerto Rico, vino con su esposo y a él se le hizo hípico y él fue que cogió la agencia hípica. Que sigue en familia también vuelvo.
A
Que sigue en familia y al fin y al cabo pues termina ayudando a lo que viene siendo la Estrella del Norte hoy día y lo que es Dieguito.
B
Claro, claro. Es parte de la esencia, porque aquí sabe que el hipismo es parte de la cultura también.
A
Sí, sí. ¿Entonces, qué cosas puedes recordarte de esa transición cuando esto empieza a ser la Estrella del Norte que la gente conoce hoy día, en los últimos años, cuando esto paró de cambiar así drásticamente?
B
Yo diría para finales de 2000 a 2010 ya fue que se vio un cambio bastante significativo. De hecho, como te digo, cuando mi hermana llegó, ahora que recuerdo bien, se comenzó a ver más visitas de fémina. Ya de repente veías que un día a cierta hora habían seis, siete, damas y habían tres, cuatro caballeros. Después al rato llegaba más gente. Siempre, casi siempre había más hombres que mujer. Pero poquito a poquito, como se fue balanceando y se hizo como ese janguito, empezó el chinchorreo con John. John fue una persona que me ayudó mucho. Creó un movimiento de chinchorreo. Hacíamos camisas, salíamos de aquí, visitábamos diferentes chinchorros de Guaynabo.
A
Sí, sí, sí. Porque Los Almendros, creo que la ruta era Los Almendros. Dieguito, La frontera.
B
¿Y cuál más está colmado? Abreu. Willy Pincho.
A
Willy Pincho.
B
No podemos olvidar esos negocios. El Trapiche.
A
El Trapiche.
B
Todos esos negocios para mí son iconos de Guaynabo.
A
Claro.
B
Y es bueno siempre darle una visita, ¿Verdad? Todo el mundo va a tener una preferencia más con uno que con otro. Pero la realidad es que sí, porque.
A
Todo depende de qué parte Guaynabo tú eres.
B
Claro. Dónde te criaste o dónde está la mayoría de tus amistades. Hay veces que tengo clientes que les gusta más aquí, pero sus amistades se pasan en otro de los chinchorros. Pero visitan aquí de vez en cuando se pasa más allá, porque allá está la mayoría de sus amistades o viceversa. Pero es bueno apoyar, porque esto no se puede dejar caer realmente. Como digo, esto es parte de la cultura y es necesario ese apoyo de que no siempre puede ser irse a un restaurante o sitio fancy. Y no estoy dándole la mala a ellos tampoco, porque yo también voy al restaurante y también hay que apoyar, ¿Verdad? Pero a veces nos olvidamos de que se pasa súper bien en los chinchorros. De repente llega y mira, tiene música en vivo hoy a darme una cerveza. Y te quedas dándote diez. Después tienes que pedir un Uber para irte, porque no puedes guiar así.
A
Claro. Aquí nadie. Aquí nadie guía borracho. Aquí nadie guía de borracho, mano. Entonces, cosas que me gustaría saber de esta. Pues de este trayectoria tú y tu hermana, teniendo el negocio, qué elecciones grandes tú crees que han mantenido el éxito Ahora cumpliendo los 78 años de aniversario, que tú crees que si te pudiera poner en una pregunta bien simple de mano, ha sido esto, ha sido lo otro. Me respondiste la crianza, pero hay algo más que tú crees que. Que son las ganas de mantener la esencia, las ganas de que la gente siga viniendo. Porque una cosa es lo que ustedes creen y lo que ustedes, como los criaron. Otra cosa es como ustedes se hablan, como ustedes mantienen la paz, la cultura y la gente que quiera seguir viniendo. Porque tú sabes que hay negocios que de momento se le funde salud y eso es que ya no, eso no era como antes. Se dice mucho de los chinchorros que llevan mucho tiempo.
B
Sucede, sucede. Mira, obviamente uno tiene que amar lo que uno hace. Yo estoy 100% seguro que mi hermana ama lo que hace, yo amo lo que hago. Nuestros ancestros amaban lo que hacían, pues se les notaba en el trato cuando trataban a la gente. ¿Esa calidez humana, poder sacarte de un problema, muchas veces darte un consejo, eso es algo que te llena, es algo que tú dices, no solamente estás vendiendo ron aquí y vendiendo artículos de primera necesidad, también es una necesidad tener gente que te sirvan de psicólogo dentro de ciertas situaciones, verdad? Porque zapatero a su zapato. Y yo entiendo que ese amor con que tratamos a los clientes también es el mismo amor que nos tratamos nosotros como familia. Mucha gente dice que trabajar en familia es malo, que eso es el peor negocio que puede hacer y yo difiero de ello, porque no es mi caso. Al contrario, eso me ha dado a mí más fortaleza, porque en lo que yo soy débil, mi hermana me complementa y viceversa. Y si estamos preocupados por algo más allá, ahí está papi, gracias a Dios está con nosotros.
A
Brutal.
B
Y nos puede dar un buen consejo para estimularnos a de que mal tiempo, buena cara. Los negocios son así, a veces bajan como tú dices, ah, ya no voy a ir ya porque está como que ya no me gusta. Me vi pasando años y vuelvo otra vez, pero es como por fiebre a veces como que bastante, un sitio que como que ya, ay, ya quiero algo nuevo. Pero realmente te sientes a veces recuerda, si yo la pasaba súper bien allí porque yo no he ido para allá. Y te das la oportunidad otra vez y ves los cambios. Y me gusta cuando la gente llega y te dice qué lindo está el negocio. De verdad que los felicito. Y lo más que me gusta que no han perdido la esencia. Y eso a mí wow, qué bueno. Porque muchas veces es lo más que tememos de perder la esencia. Mucha gente mira, pon aire. Estos calores de verano con aire acondicionado ahí no, esas macetas llegarán, vamos con un aire aquí no es lo mismo, se pierde la esencia. Y son detallitos como eso los que pues discutimos en familia y nos motiva a seguir para adelante.
A
Escuchar al viejo decirte, no, yo imagino que aquí debe. No, no, que yo me imagino que mucha gente que viene para acá son dueños de negocios de todo tipo, de ámbito empresarial, de negocios de mucho dinero, hasta negocios pequeños, hasta chinchorro, whatever. Yo me imagino que las conversaciones son de. Hay mucho tipo de conversación. ¿Pero es que mano, y como te explico? Ustedes pueden roncar de que tiene 77 años porque usted han mantenido la batuta, ¿Verdad? Pero a lo mejor viene este, que se yo, por un ejemplo aquí bien genérico, viene esta barra de cócteles bien cabrona que abrió a cinco o seis luces de aquí, que no sé cabrón, esto no existe, hipotético, viene con queja a darse el palo aquí después de que no le fue muy bien, papi, no se llenó. ¿Sabes que tú, que tú le recomendar cómo iría esa conversación? ¿Tú trabajando aquí muchos años, aprendiendo de tu viejo, de tu abuelo, de lo que has escuchado de la industria, de la gente que tú conoces que tienen barras así, sabes que tú le recomendarías una persona así?
B
Obviamente le daría un consejo de corazón, pero realmente son cosas que cada quien decide qué tipo de negocio quiere tener y el estudio de viabilidad y todas esas cosas. Nosotros gracias a Dios no tuvimos que pasar por eso del negocio estado establecido, que eso es un peso que te quitas de encima, porque tú como comerciante, buscar dónde montar esa barra de coctelería, pues tienes que contar con el estacionamiento, con las leyes que hay alrededor, si hay muchos residentes o no, a dónde va a llevar ese negocio, que no tengas que frenarte cuando mejor te va, que le ha pasado a algunos y lamentablemente tienen que cerrar porque se le ha salido de las manos, lo han puesto a abusar tanto y tanto que han tenido que cerrar. Y eso también es triste, porque tú dejas todo tu empeño ahí, tu inversión, y cuando por fin te va bien, tienes que cerrar. Más bien yo diría que eso es orientación y no irse por debajo de las expectativas de uno. Siempre piensa que te va a ir por encima de lo que estás pensando, porque esas cosas pasan también cuando te vas por debajo de lo que estás pensando. Siempre hay que pensar que vamos para arriba, al infinito y más allá. Y tiene 78 años. No roncar. No, no hay que roncar. Por eso, como te dije, esto no es trabajo de una generación, esto son tres generaciones. Realmente yo tenía mi trabajo difícil, pero las generaciones anteriores tuvieron su trabajo mucho más difícil. Yo puedo decir que hoy en día puedo tener un turno de 5 horas, como de 8 horas o 10 horas. Antes los turnos eran de 12 horas, 14 horas, 16 horas, una sola persona o dos personas. Ahora gracias a Dios que una dicha también podemos dar empleo, ¿Sabes? Queramos empleo manía y eso nos ayuda a liberar la carga. Por cierto, les agradezco a todos los empleados que sin ellos, ahora mismo tengo empleados aquí que están dando la milla extra para estar. Yo podría estar aquí sentado y no solamente ellos, los que han estado por todas estas décadas. Mi primer empleado fue cuando Yo tenía como 19 años para el 99. Carlito. Carlos. Carlos. Carlos, Carlos, compadre. Saludos. Oye, yo le agradezco a todos ellos. Es parte de esa motivación para uno seguir, verlo como ellos han evolucionado, han crecido y tiene su sueño hecho realidad en lo que realmente querían hacer en la vida. Pero estamos también los que nos gusta esto y que pensamos que esto para toda la vida. Y esos comerciantes, mira a Martín fue buena cara. A nosotros nos ha pasado también, hay momentos en que estamos bien bajitos y uno se preocupa porque es alarmante cuando tú ves que espérate, espérate, yo me he quedado sin cobrar una semana, se ha quedado sin cobrar, pero a los empleados hay que pagarle, pues no hay de otra. Pero uno vuelve y se levanta y busca, OK, es como un reto y ahí uno dice, espérate, ¿Que estoy haciendo mal? Maybe la economía, pero maybe soy yo. Y te autoevalúa y hasta que va subiendo poco a poco y logra estar donde estaba o mejor aún. Y creo que así no ha pasado. Esto ha sido un siglo, un ciclo, un año malo y después tienes diez buenos, después uno malo, cuatro buenos. Para mí es normal en los negocios. Un negocio no puede ser perfecto.
A
¿Y has tenido, has tenido alguna como que ganas de hacer cosas por el lado, por tu cuenta o has tratado alguna vez? Porque me imagino que con lo que aprendiste aquí, con lo que estudiaste, han sido, ha sido una escuelita también. ¿Has podido hacer algo o lo tienes No sé, te pregunto así?
B
Pues la verdad no. La verdad, el negocio sacrificado, no somos dueños, por decirlo así, de solamente administrar, también nos gusta trabajarlo. Creo que también.
A
Genuinamente. Tú. ¿A ustedes les gusta estar aquí?
B
Sí, de hecho a mí me gusta más estar aquí que estar en un escritorio haciendo factura o propuestas. Pero me toca, me toca.
A
Yo creo que una de las cosas que yo cuando trabajé en Los Almendros, trabajé como casi dos años, y creo que mi primer, no sé, mi primer sueño, mi primer deseo era, mano, pues yo quiero ser. Yo tengo una barra porque mira Mirkal cómo se ve. Yo veía a Mirkal y a Mirkal, la persona más humilde del planeta Tierra, que saluda a todo el mundo con un beso en el cachete. Puñetas, yo quiero ser así como que libres de estrés, con dinero ahí, qué sé yo. Y obviamente uno va creciendo, uno va evolucionando, pero por esa esencia de lo que uno ve en el chinchorro. Y creo que hace poco, no sé si fue Buscabulla o Ile que estábamos, que los llegamos a entrevistar, yo creo que fue nada, uno de los dos. Estamos hablando de la esencia del chinchor. Y con todo lo que tú dijiste ahorita al principio del episodio, creo que hay algo bien lindo de que lo que tú dijiste de que papi, yo soy abogado, yo soy jodiendo humana y tú eres el empleado de allí de Walgreens, pero los dos estamos dando una cerveza y estamos. Estamos hablando de algo en común. Y tú y yo, ninguno de los dos, ni somos abogados ni somos empleados de los dos somos los que estamos aquí en el Chinchorro. Y esa. Y esa desnudez de la carrera o de la clase social, para mí es lo más lindo del chinchorro puertorriqueño, porque todos paran de ser. Tú sabes, lo que la carrera o lo que uno le da fuera de.
B
Aquí, o las comparten más bien. Y entonces yo te expreso las mías y es una ayuda. Llega a tu casa como que más tranquilo, más enfocado en lo que tienes que hacer para cambiar esas cosas que se están incomodando.
A
Diego, creo que hemos tocado mucho, pero igual yo creo que Puerto Rico está. Puerto Rico pasa crisis, muchas crisis. Y yo sé que usted han pasado muchas crisis. ¿Te acuerdas de algunas memorables en la historia que esto ha escuchado de historias nítidas de que manos te la pasaron, porque míralos aquí ahora? Huracanes que me imagino que pasaron tu abuelo, todos los huracanes que pasó tu papá, lo que pasaste tú. La pandemia.
B
Pandemia. Yo puedo decir que el mejor ejemplo de superación, porque los huracanes normalmente en Puerto Rico sabe que la cultura rápido que uno busca provisiones, una cajita de cerveza y los negocios, los chinchorros particularmente se llenaban. Pero ya cuando llega la pandemia, inclusive María mismo que fue desastroso, horripilante. En mi aspecto personal fue más malo emocionalmente porque estaba tan ocupado trabajando que no podía salir a ayudarle a las familias que necesitaban ayuda de cualquier puertorriqueño que pudiera darle la mano. Logré hacerlo después de mucho tiempo que ya la mayoría de la gente había recibido ayuda, lo cual me hizo sentir ese alivio de no poder estar cuando más necesitaba porque tuve que atender el negocio que en cierto punto también estuve porque esto hacía falta, sea falta un respiro de no tener agua, no tener luz, no tener gasolina para planta, nada. Dimos ese ratito a la gente que muchos nos agradecen. Gracias por haber abierto. Gracias por ese esfuerzo. Levantarse a las 5 de la mañana a buscar las cajas de cerveza que te puedan vender en cualquier Casancari porque los suplidores no estaban saliendo a entregar. No había manera y fue un esfuerzo grande. Entiendo que aportamos, pero que nos haya tocado y que sirva de ejemplo. Creo que la pandemia, la pandemia estuvimos cerrados alrededor de seis meses y medio.
A
Wow. Sí, me acuerdo porque ustedes nunca han sido. Ustedes nunca han sido de mesas. ¿Ustedes se adaptaron a eso, verdad?
B
Exactamente. Eso nos cambió por completo el concepto y por eso siempre le exhortamos a la gente, mira, si nos vemos llenos, a veces nos falta personal, pasen por la barra y pidan, pero de igual manera ya si podemos, vamos a las mesas y los atendemos. Cambió la expectativa del cliente y cambió el trabajo de todos los empleados.
A
¿Sí, el permiso, verdad? El permiso de restaurante tuvieron que sacarlo porque no daban cuando estaba en la pandemia. El toque de queda no te dejaba servir si no tenías permiso de restaurante. Ustedes eran cafetín.
B
Exacto. Luego de orientación entendíamos que podíamos abrir porque somos colmados, pero teníamos que tener la gente sentada en las mesas y un máximo de 30 personas en este negocio, lo cual con eso no se puede vivir. Quédate cogiendo el púa. Honestamente, el que lo pudo coger, pues ¿Qué sucede ahí? Que convertimos el área de frente de la casa de mi abuela, donde nos criamos, que era estacionamiento, le hicimos parte del negocio para que cubrieran 60 en vez de 30. Dimos un paso que siempre habíamos querido dar, pero siempre mi abuelo y papi decían que ese parque no se podía tocar, porque esa es la vida del negocio. Y tenían toda la razón, porque todo el que pasaba por ahí, si veía un parque, Ah, mira, hay un parking. Se estacionaban de una. Si no había parking, no lo voy a seguir, porque después tengo. Si entro al parking de atrás, tengo que dar la vuelta arriba y yo voy para acá y me voy a atrasar. Y siempre hicimos caso. Pero llegó el momento perfecto. Llegó la pandemia, la gente tiene miedo, la gente quiere salir a despejarse, van a seguir las reglas, Pues mira el parking atrás. Y nadie protestó porque ya no había parking al frente. Al contrario, la gente contenta que había 60 personas por lo menos. Y nos reinventamos y empezamos más fuerte. Y eso de la pandemia para acá, pues todo se vio como siguió, llegando gente nueva y repitiendo Yo vine, yo vine.
A
Estuvo bien raro yo ¿Pero qué hago? Espero aquí, espero aquí. Hay algo que yo creo que es bien importante tocar de cómo lo han manejado a través de los años. Y creo que pues el desarrollo económico que está pasando alrededor del negocio. Y eso va junto a, obviamente, a todas las cosas que ustedes tuvieron que cambiar, como eso de la pandemia, porque el tablado no existió toda la vida. ¿Hasta cuándo empezó el Tablado?
B
Eso empezó aproximadamente a coger este impulso como 2015, si no me equivoco.
A
Por eso fue los otros días. Eso fue hace menos de 10 años. Eso fue hace 10 años atrás, si no me equivoco. Pero el Tablado, hay mucha gente que solamente yo, que me crié mayormente en San Juan y soy de aquí de Guaynao, pero me crié en San Juan y Bayamón y qué sé yo. Pues la gente que yo sé que no sabe de Guaynabo, lo único que sabe de Guaynabo ahora es el te hablado, ¿Entiendes? Y cuando yo le digo, no nos quedamos para allá, ¿A dónde? Porque esto es bien local, este negocio es bien local, pero ustedes han seguido, ¿Me entiendes? Y pues a lo que voy, a lo que te quiero preguntar es que ahora hay muchos restaurantes al lado, restaurantes al frente, ustedes se siguen la esencia y el negocio sigue. ¿Sabes que? Y no quiero que me cuenten contemporáneo, historia, pero más bien yo sé que mucho puertorriqueño en Isabela, en Rincón, en la calle Loisa, en la calle Serra específicamente, está pasando esto mucho, que vienen muchos restaurantes nuevos, satura el área, ¿Qué carajo hago? ¿Sabes qué voy a hacer? ¿Ustedes se han mantenido vivo, qué ustedes han aprendido de todo eso? ¿Y qué les recomiendan a toda esa gente que ahora, mano, yo llevo aquí 40 años, 30 años y viene este cabroncito, chamaco que se acaba de graduar o whatever, abrirme una barra más hip y más con música, ¿Me entiendes? Porque me imagino que debe ser la. A través del tiempo esa conversación puede ser que ya se haya dado.
B
Pues mira, yo entiendo que en esta calle, pues en particular, verdad, es muy diferente a muchas otras. Cada negocio es diferente y eso es algo que en cierto punto también nos ha ayudado. Aquí hay gente que prefieren un plato de comida caliente, a veces van, compran allá en el negocio al lado, lo traen para acá, es permitido, le ayudo a ellos y ellos me ayudan a mí. Porque viceversa, mucha gente sale de comer del restaurante de al lado o el de al frente y se encontra ese negocio como que me gusta y vienen, se dan la oportunidad y la pasan bien y repiten y después ya cuando van para el restaurante a comer, vamos primero al Chinchorro un ratito y después brincamos al frente, como que nos hemos complementado. En otras palabras, la competencia ha sido saludable porque cada negocio tiene su esencia. Es muy diferente también pasar muchas calles que la mayoría de los negocios tienen la misma esencia, el mismo ambiente. Obviamente llega un nivel de competencia más complicado porque uno quiere ser buen vecino, pero es complicado porque prácticamente venden el mismo producto que tú.
A
Sí, yo creo que el mejor ejemplo y la única, y no estoy tirándole la mala, pero estoy diciendo yo por si acaso, para que me caigan a mí encima y conozco muchos dueños de allí. Yo creo que el mejor ejemplo es La Placita. Por eso es que bien poco local va La Placita es de gringo y es la realidad. Y está bien, les va cabrón. Y se llena siempre eso bien. Rara vez que no se llene. Pero tú vas a la Placita y todos los negocios son casi iguales. El 80 de los negocios en la Placita de Santurce son casi todos iguales.
B
Tengo una ventaja que es un lugar que crea volumen turístico. Hay de todo realmente. Más turístico, pero no sé, lo sé. De hecho el weekend pasado estuve por ahí un ratito y la pasé espectacular.
A
Claro, claro. Pero obviamente estoy hablando de eso, de que puedes coger tres barras y son igual.
B
Se presta ese tipo de lugar así donde hay un parking, multipiso, tiene un sobre caballes para estacionarte. Le facilita la cosa. Yo creo que el problema más complicado en cuanto a la competencia son los estacionamientos. Porque entre más volumen. Ahora mira el tablado, el ejemplo que tú pusiste, tiene un estacionamiento.
A
Un coliseo, literal.
B
Exactamente. Obviamente un beneficio que tiene ellos y eso es muy bueno para ellos como comerciantes. Ya en estas calles así, pues es complicado. Por eso es que es bueno que nos mantengamos como yo digo, mira, este argentino, el otro es mexicano, el otro es pizzería y yo soy el chinchorro y el otro es más fácil. Todos son conceptos diferentes.
A
Ya. ¿Y para ir cerrando, ya que hemos tenido una conversación excelente, qué historias nítidas? Porque me imagino que hay varias siete décadas de gente famosas, de gente icónica o simplemente historias que han pasado que tu mano, esto pasó y se dio cabrón. Algo que puedas contar para la gente.
B
Wow, wow, wow. Son muchas, pero mi mente me traiciona. Puede ser que te cuente una que no sea la más guau, pero siempre hay cositas. Mira, yo diría que Los Bayu improvisado de repente tiene un grupito de música normal de esto de covers y te llega un artista por ahí, como decir, es que no sé si puedo decir nombre.
A
Tú di nombre, que se joda.
B
Te llega un Willy Totero, por ejemplo, que te llegue un abrante a saludar por ahí, que te llegue gente de la televisión, que venga el Molusco, un evento formado por marcas reconocidas, gente que está a un nivel más alto. Rocky de Kid venía por ahí. Tener esa gente aquí de contra. Algo bien estamos haciendo porque yo estoy viendo aquí gente que están tan top y verlos aquí hangueando y aportando algo y de repente lleva el micrófono uno de esos músicos y pega cantar el mismo Elvis Crespo en los 90, principios del 2000 y hoy en día, porque ese fue uno de mis primeros, mis primeros coach de béisbol, él ama el béisbol y verlo aquí, tener su presencia aquí, a mí me honra porque es un tipo súper humilde y siempre ha sido igual, nunca ha cambiado. Y esas son las cositas que tú dices contra algo estoy haciendo bien y bayou, así como tal, pues la fiesta de Navidad. La fiesta de Navidad, que esa la hacemos el weekend después de las fiestas de la calle, ya hace 10 años nosotros llevamos haciendo esa fiesta en el estacionamiento del negocio, aquí en la parte de atrás. Arima Grande, artista de renombre, Abrante ha venido Pirulo, la Puerto Rican Power, en fin, un sinnúmero de grupos espectaculares. Y fue un reto porque la primera vez que lo hizo obviamente tenía miedo y antes una inversión grande. Estoy haciendo que las marcas inviertan, nosotros también estamos invirtiendo, llegará gente, mira, desde ese día se perdió el miedo porque esa fiesta ha sido todo un éxito. ¿Ya todo Guaynado pregunta, mira la fiesta cuando es? Y apuntan en los calendarios, rápido sacan el teléfono y así sucesivamente con otros negocios. Todo el mundo está al pendiente de esas fiestas que se han vuelto culturales de los chinchos.
A
¿Tiene fecha la de este año? Aquí va a tumbarla por ahí.
B
Bueno, tenemos el 24 de enero, tenemos el cierre navideño, como le llamamos, ya como le llamamos desde el inicio, cierre navideño brutal de la Estrella del Norte, Dieguitos, aquí en Guaynabo, en las facilidades del estacionamiento.
A
Y obviamente el 28 es el chinchorreo, que si no puede ir al Chinchorreo vienen para acá. ¿Aquí el aniversario 78 ya en el parking también?
B
No, es más pequeñita, esa la hacemos arriba, donde están las mesitas de al frente, en el patio exterior. Y ya para los 80 años, si Dios permite vamos a hacerla ahí.
A
Si Dios permite, ¿No? Y también para los que no saben, en el Chinchorreo, pues esta va a ser la última parada porque empezamos aquí en Guaynao, dejamos los carros en el tablado y nos vamos para allá arriba y después volvemos y aquí acabamos, como quien dice. Así que Diego, gracias por darte la.
B
Bueno, gracias por recibirnos Gracias a ustedes.
A
Por visitar y en verdad la he pasado cabrón con la historia de que yo vengo aquí desde hace más de 15 años y en verdad escuchar la historia está bien cabrón y obviamente a tener una conversación un poquito más amena contigo fuera del avaro. Bueno, por lo menos yo y tú.
B
Así hablando de Jeringuza, Unos pasos, unos pasos.
A
Nuevamente gracias por lo que ha hecho a ti, a tu papá, a tu hermana, a la familia por mantener esta cultura viva de los chinchorros en Puerto Rico y aquí en Guaynabo. Gente, tienen que venir si son fuera de Guaynabo al área metropolitana, tienen que darse la vuelta, darse la cervecita y algo más que tú quieras decir antes.
B
De irnos importante para todos los comerciantes y toda la gente que tiene un sueño en la vida, no importa si es un comercio, si es algo personal, siempre perseveren, usted persevere y hágalo con amor y siempre trate de ser el mejor en lo que hace y vas a ver que te van a llegar las cosas con Dios por delante siempre también. Así que un abrazo para todo el mundo. Feliz Navidad para todo Puerto Rico.
A
Ocho años, ocho años de podcast y esto es algo bien diferente. Hay par de gente escuchando aquí. Gracias a todo el mundo que está escuchando y nada, en verdad gracias por el apoyo. Suscríbanse, comenten, compartan todas esas cosas bonitas que siempre seguimos subiendo de nivel y nada, hasta la próxima. Seguimos.
Title: 8 años de Dieguitos: el chinchorro que no perdió la esencia
Host: Don Juan Del Campo
Guest: Diego Ricardo Centeno (tercera generación de “Dieguito” – La Estrella del Norte)
Date: Jan 16, 2026
In this episode, Don Juan Del Campo celebrates the 8th anniversary of Café en Mano by conversing with Diego Ricardo Centeno, third-generation owner of La Estrella del Norte (popularly “Dieguito”), a legendary chinchorro/colmado in Guaynabo, Puerto Rico. The discussion explores the business’s rich family legacy, its evolution through nearly eight decades, the unique Puerto Rican chinchorro culture, intergenerational entrepreneurship, surviving crisis, and the importance of maintaining authenticity in the face of change and competition.
“Cuando él estaba allá en la nieve, muriéndose de frío… miraba La Estrella del Norte… sabían por dónde podían salir a su destino. Así sobrevivieron y por ende sigue La Estrella del Norte, que va a estar bien.”
– Diego, 04:36
“Chinchorro es un lugar donde tú puedas ir y ser plenamente tú… no importa la edad… te puedes sentar una mesa de dominó y puede estar lo mismo el abogado, que… el profesor universitario…”
– Diego, 09:13
“De repente te llega un Willy Totero… te llega gente de la televisión, que venga el Molusco… el mismo Elvis Crespo…”
– Diego, 42:44
“Siempre perseveren, hágalo con amor y siempre trate de ser el mejor en lo que hace y vas a ver que te van a llegar las cosas… siempre con Dios por delante.”
– Diego, 45:55
“Puede estar lo mismo el abogado, que el empleado del municipio… y todos se sientan en una mesa, compartir, disfrutar de lo mismo.” (09:20)
“Trabajar en familia es malo, que eso es el peor negocio que puede hacer y yo difiero de ello… eso me ha dado más fortaleza.” (25:05)
“La pandemia… fue el mejor ejemplo de superación… estuvimos cerrados alrededor de seis meses y medio.” (35:17)
“…esa desnudez de la carrera o de la clase social, para mí es lo más lindo del chinchorro puertorriqueño…” (32:24)
“Nuestro padre y nuestra madre nunca nos obligaron. Era porque nos gustaba. Siempre nos obligaron a estudiar.” (17:22)
“Usted persevere y hágalo con amor, y siempre trate de ser el mejor en lo que hace…” (45:55)
This celebratory episode provides a vivid, endearing portrait of Puerto Rican chinchorro culture through the eyes of a beloved family business. Listeners will walk away with insights on intergenerational entrepreneurship, lessons in resilience, and a renewed appreciation for authentic community spaces that serve as cornerstones of Puerto Rico’s cultural and social life.