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Juan B
El podcast de hoy es Trae a ustedes por ATH Móvil. Si quieres ayudar una causa, es facilito. Tú entra, aporta con ATH Móvil. Com, escoges la causa que quieres ayudar y envías el dinero. Así de fácil. Entra, escoge la causa y envía el dinero. Gracias ATH Móvil y seguimos con el episodio de hoy. Disfruten. Saludos cafeteros y bienvenidos a otro episodio de Café en Mano Podcast. Ocho años, gente. Ocho años ya haciendo esto y más de 700 episodios. Aquí sentándome con una tacita de café que está en la taza de la celebración de los 8 años. Consistencia, progreso y una tacita de café. Y hoy es un tema que lo he tocado anteriormente, se movió extremadamente bien en las redes y es de los huertos caseros que aquí vino Noel de Rosecapes. Pero aquí ahora hoy están los maestros, los que empezaron, que a lo mejor como yo no sabía de ellos, ellos me escribieron. Yo sin darme cuenta ya yo lo seguía porque vi el proyecto, no se entendí muy bien como pues no soy agricultor ni agrónomo, pues no entendí. Pero está aquí ellos hoy, la escuela El Hosco, el bravo, ¿Verdad? ¿Lo dije bien? El Josco Bravo.
Ian Pagán
El Josco Bravo.
Juan B
OK. Preséntense para la gente que no los conoce, Ian Pagán y su gente. Bienvenido.
Ian Pagán
Muchas gracias. Muchas gracias por abrirnos las puertas acá y darnos la oportunidad. Sí, yo en mi caso particular soy agricultor, soy agrónomo, me dedico a esto ya hace más tiempo de lo que pudiera parecer. Fui un niño agricultor en Toarta, no me fui viral porque no estaba en las redes sociales para aquel entonces, pero fui un niño agricultor, salí en el canal 6, salí en algunos programas como niño así. Yo voy a la escuela, pero antes voy y trabajo en la finca y tenemos compromiso con el país también y para eso es lo que nos guía, sobre todo, además de ver un sustento, nuestro sustento económico, de vida que viene de la tierra, de la agricultura, también tenemos un compromiso para que la agricultura crezca en Puerto Rico y nos hemos dedicado a eso durante los últimos más de 10 años ya, 12 años, a través de la Escuela de Agroecología del Josco Bravo.
Juan B
Ya. Y entonces esta escuela que exactamente para la gente que pues ustedes lo que enseñan es agricultura, lo que enseñan es para la persona común y corriente. Es la persona que tiene que tener algún estudio, o sea, cómo es que. Más bien porque tú eres el que fundaste la escuela, ¿No?
Ian Pagán
Sí, sí, sí, sí. ¿Pues mira qué pasa? Hay una noción por ahí general, tal vez lo que vemos en las noticias, lo que vemos en los medios de comunicación, de que está perdida la agricultura y sin remedio, y que ya en Puerto Rico nadie quiere sembrar, que nadie quiere sudar bajo el sol, no quiere ensuciarse las manos con tierra. Y eso como que no lo cuestionamos. Y obviamente llevo tiempo en esto, me gradúo de agrónomo, estoy rodeado de ese sector, pues cada vez yo me daba cuenta de que sí había muchísima gente con ganas, con hambre de aprender tan siquiera. Entonces, ante esa realidad nos dimos la tarea de crear un currículo, de formalizar alguna estructura para crear nuevos agricultores y agricultoras. Así que básicamente el propósito principal de la Escuela de Agroecología es forjar una nueva generación de agricultores y agricultoras, porque mucha gente está desvinculada de la tierra, mucha gente de la que tiene el interés no sabe nada. Así que nosotros hicimos esta plataforma para allá para el 2014 fue nuestro primer año y ha evolucionado muchísimo de lo que fue en un inicio. Pero en resumidas cuentas es crear una nueva generación de agricultores y agricultoras desde un concepto de sustentabilidad, de una agricultura ecológica que es la agroecología.
Juan B
Y ahora mismo, por ejemplo, yo me crié en la Metro, yo me crié en Guaynabo sé ciudad, en una urbanización, mi patio era bien chiquito y yo siempre cuando iba mi familia de Mayagüez, iba a Mayagüez o a Sabana Grande, pues eso era el monte. Y pues yo siempre escuchaba a mis tíos y hablar de la tierra o todo. Pero criándome en el área metropolitana, el punto de vista hacia la agricultura o al sembrar era como. Era una vista bien, diría yo, despectiva para qué.
Ian Pagán
Estigmatizado completamente. Y yo fui víctima hasta cierto punto de esa estigmatización. Como te dije, yo fui un niño agricultor, así que tuve la fortuna desde bien chiquitito tener esa claridad de que yo me quería dedicar a eso. Pero fui buen estudiante todo el tiempo. Y recuerdo mi compañerito cuestionándome de por qué yo quería dedicarme a la agricultura si yo era un buen estudiante. Y está estigmatizado completamente. Entonces lo que nosotros queremos es cambiar esa realidad. Y tal vez ese estigma no existe tanto en nuestra generación, pero en la de nuestros viejos, nuestros padres, nuestros abuelos sí, porque realmente significó explotación la agricultura en algún momento en Puerto Rico. Y ya nuestra generación, tal vez los millenial, la generación Z pudiéramos decir, ya está viendo la agricultura completamente de otra forma, porque no tuvieron un vínculo con esa historia de explotación, de pobreza, de hambre que sí estaba asociado a esa agricultura que no es lo que queremos volver a traer a Puerto Rico. Estamos pensando en una agricultura que sí traiga prosperidad, que traiga buen vivir, dignidad, que la trabaje. Así que un poco es parte de lo que queremos combatir, ese estigma de que el que no sea buen estudiante pues va a terminar en la finca, que es parte de lo que se creía. Pues mira, yo fui el mejor estudiante y estoy en la finca porque fue mi elección predilecta.
Gabriela Tirado
Y no es un castigo.
Ian Pagán
Y no es un castigo.
Juan B
Pero el hecho de que ahora que tienen la escuela llevan 12 años en esto, ¿Qué es lo más que tú encuentras que la gente los busca a ustedes para aprender? Que es lo más que la gente, las cosas que ustedes ven que tienen que batallar al momento de que se encuentran con ustedes, ya tienen bastante información, tienen un poquito interés, viene gente totalmente ignorante. ¿Sabes? Cómo es ese proceso de llegué porque ustedes tienen 12 sedes, me estaban comentando alrededor de toda la isla. ¿Cuando van a donde ustedes, que ustedes ven más común?
Gabriela Tirado
Mira, te lo voy a contar con mi ejemplo. Yo soy graduada de la UP y yo estudié geografía y me dedico también soy terapeuta. Mi realidad con la agricultura no necesariamente era como que algo que yo tenía en visión. Sí me gusta la naturaleza, sí creo en las cuestiones sustentables y todo, pero no es hasta que llega María. Llega María y ahí me topo con la realidad en la cara, en la que de momento en los supermercados no había nada después de María. Y ahí conozco el juzgo bravo que ya el muchacho estaba arando el terreno y sembrando semillas justo después de María, cuando todo el mundo estaba en las gasolineras peleando por gasolina y peleando por el diesel y toda la cuestión, y que en los supermercados no había nada y que tener hielo, tener una lechuguita para ese tiempo, tener algo verde, era.
Ian Pagán
Como un sueño comiendo arroz con salchicha.
Gabriela Tirado
Todos los días, comiendo Chef Boyard de lo que quedaba, eso era lo que había. Y tener una lechuga era un sueño. Ya en el Hosco Bravo de momento ya le estaba arando con bueyes y plantando semillas y a las dos semanas ya estaba vendiendo en el mercado agrícola y llevándole lechuga a la gente. Y entonces eso para mí fue como un despertar. Y ahí entonces que me acerco a la escuela queriendo estudiar lo que es agricultura sustentable, agroecología y así mismo la gente se acerca a nosotros buscando esa transformación, buscando, partiendo de darse cuenta de que realmente estamos tan burlas, vulnerable en una isla dependiendo del extranjero, a lo que el extranjero decida proveernos como alimentos, como alimento que no alimentan necesariamente. Entonces la juventud está despertando buscando estas nuevas alternativas y viendo la agricultura sustentable, la agroecología como una alternativa de vida y también como un acto de resistencia, como un acto de cambiar los paradigmas, de cambiar el futuro, como un acto de de fe y de mejorar a Puerto Rico. Porque la agroecología no solamente son esas técnicas de cómo vamos a sembrar en sintonía y agradando el ambiente, sino que la agroecología también tiene esa visión política, esa visión de esa justicia para el planeta y de esa justicia también para los agricultores y la justicia para la comunidad. Y teniendo el alimento como el centro, esa conversación que es la soberanía alimentaria.
Juan B
Claro. Si, no, yo creo que el sueño de todo, por lo menos el mío, es la soberanía de Puerto Rico y como que esté bien en todos los ámbitos. Pero para la gente que no sabe, yo que mano, yo empecé, conocí mucha gente de la agricultura este año, mucha gente de las comidas aquí de Puerto Rico. Noel fue uno de ellos. Y Noel fue a casa, me hizo el huerto y pues casi, casi un agricultor, tú sabes, yo lo que hago es cilantro, dale el huevito.
Gabriela Tirado
¿Pero está la diferencia entre un cilantro cualquiera del supermercado a tu cilantro, no?
Juan B
Ayer mismo le dije, mami, me dijo, no, que tengo estas pechugas que quiero cocinar. Y yo, mami, hazte una salsa pesto y pesto. ¿Pero cómo es eso? Y yo bendito, le saqué cuatro racimos. Y yo mira, los lavé. Toma mami, llévatelo para quedar la salsita.
Ian Pagán
Te pusiste la pava para cosecharla.
Juan B
Pero nada, veo que también veo que hay como un amor, por lo menos la gente que le importa la agricultura y todo ese ámbito, hay un amor bien fuerte hacia Puerto Rico y como tú dices, le tiene mucha fe al futuro de Puerto Rico. Yo pienso que quedarme aquí toda mi vida y a dar mi granito de arena. Pero a lo que voy es que desconozco mucho del tema. Ahora mismo tú me dices agroecología y no sé en dónde situarlo. ¿Qué es agroecología? Explícamelo. Como obviamente no supiera nada.
Ian Pagán
Mira, la agroecología no es otra cosa que producir comida, hacer agricultura sin dañar los recursos naturales. ¿Como que producir comida sin perjudicar? En ese proceso de producir comida sin perjudicar los recursos que te están produciendo la comida, sin dañar el suelo, sin dañar el agua, sin dañar el aire, sin dañar a la gente. Porque lo que nos hemos dado cuenta es que en ese proceso de producir comida masivamente, corporativamente, estamos haciéndole daño a la tierra, degradando los suelos, tirándoles veneno y estamos atentando contra la posibilidad de esa misma tierra a producir en el futuro. Entonces la agroecología es una visión de producir comida como si quisiéramos vivir en el planeta para siempre. Porque ahora mismo estamos produciendo comida sin pensar en el futuro necesariamente. Estamos produciendo comida para hacernos ricos hoy. Entonces la agroecología es producir comida como si quisiéramos vivir en el planeta tierra pensando en 10.000 años. No hemos preguntado eso. Estamos actuando. Lo que estamos haciendo hoy lo estamos haciendo consciente de que va a permitirle a los seres humanos vivir en este planeta en mil años, en quinientos, en diez mil años. Pues mira, yo quisiera pensarlo así. Yo quisiera pensar que todas mis acciones de hoy día no van a atentar contra la posibilidad de que se siga pudiendo vivir bien en este planeta en 10.000 años. Y por lo tanto la agroecología, por ejemplo, rechaza la utilización de plaguicidas tóxicos.
Gabriela Tirado
Que dan cáncer y dan muchas enfermedades.
Ian Pagán
Que envenenan la agua, que envenenan el suelo. Está siempre pendiente de la conservación y la restauración del suelo. Pone como eje central a los agricultores, porque los agricultores históricamente y a nivel mundial han sido oprimidos y son el eslabón más despreciable de la cadena. Entonces la agroecología pone en centro al agricultor al que trabaja al trabajador de la tierra. ¿Para qué? Para que podamos seguir produciendo para siempre. Porque si seguimos echando a un lado al que produce, el que trabaja, pues mira, no hay futuro. Entonces tiene que ver algo con lo que es la agricultura orgánica, que al igual que la agroecología rechaza la utilización de productos tóxicos, químicos, venenosos, sino que también tiene un eje central a la gente, al ser humano. Entonces no es otra cosa que producir con una visión de que lo podamos hacer para siempre, pensando en el calentamiento global, en el cambio climático, que gran parte de los responsables de lo que le está pasando al planeta es la agricultura misma. Una agricultura que piensa en vez de calentar el planeta, en enfriar el planeta. Y es realmente una consigna y es real. A través de la agroecología podemos revertir el calentamiento global. ¿Cómo? Haciendo un mejor uso de los recursos, secuestrando el carbono de la atmósfera en el suelo a través de la materia orgánica. Bueno, hay un montón de prácticas. Así que queremos revertir el calentamiento global y estamos hablando de enfriamiento global a través de la agroecología. Obviamente, si esto se masifica a nivel planetario, esto es un sueño y lo estamos haciendo. Y lo estamos haciendo, Lo estamos haciendo y es la propuesta, porque sería bien irresponsable de nuestra parte hacer algo hoy que está atentando contra la posibilidad de sobrevivencia de nuestro hijo, de nuestros nietos. Pues estamos viendo para hoy nada más.
Juan B
Cuando una persona como tú qué pues nada, que tienen, que tiene este deseo de que esto que estás hablando suceda y pues me imagino que hubo un momento que tú tenías el deseo de abrir esta escuela. ¿Cuán complicado fue ese proceso de tu abrirla?
Ian Pagán
Pues mira, fue algo bien espontáneo y fue algo como que bien lógico y obvio. Básicamente abrimos la escuela a meses de haberme graduado de la maestría allá en el Colegio de Mayagüez, porque fue algo obvio y urgente. Estoy rodeado de tanta gente que quiere aprender a sembrar y que quiere apostarle a la tierra que lo tengo que hacer. Ya tuvimos experiencia en otros países y vinimos inspirados a Puerto Rico a meterle mano y no necesariamente esperar el momento, y a lo mejor te pudieras identificar con esto, no necesariamente esperar el momento en el que nos sentíamos completamente listos para empezar, porque posiblemente a lo mejor todavía 12 años después no hubiéramos empezado todavía. Nos lanzamos, sentimos la urgencia, identificamos la urgencia y la necesidad y dijimos bueno, lo hacemos como sea, aunque tenga que ser en la marquesina de mi casa, aunque acumule toda la silla que hay en mi casa para empezar a dar una clase. Básicamente eso fue casi. Y nos lanzamos, empezamos a hablar con gente, a pedir ayuda, colaboraciones. En aquel entonces, en el 2014, un director de escuela nos prestó un saloncito y un terrenito para que diéramos esa primera clase. Y poco a poco ha ido evolucionando al día de hoy, que ya hay 10 secciones, 10 recintos de lo que es la Escuela de agricultura del Josco Bravo. Hemos graduado a más de 1.500 personas en estos últimos 12 años. Así que son 1.500 potenciales agricultores y agricultoras que tiene el país, que pueden ser desde agricultores comerciales que están produciendo comida para otros que están viviendo de eso, como para que igual que tú, está cosechando el cilantro en su casa, la albahaca para el pesto, los tomatitos para la ensalada, pero es un tomate, una albahaca y un cilantro que ya no se tiene que traer de afuera. Así que lo vemos como una súper ganancia, un tomate que tú produces en tu casa, un tomate menos que tiene que venir en un barco quemando combustible, quemando petróleo para traerlo hasta las góndolas del país.
Gabriela Tirado
Y es una persona que. Que su conciencia evolucionó y ahora tiene otro conocimiento y ve el alimento de una forma importante, no como algo, como el momento de cocinar. Ya tuviste tú le diste a tu mamá, ah, el pesto, puedes hacer esto, el proceso de hacer el pesto. ¿Y no es como simplemente el pesto que cojo del pote del supermercado que otro me produjo y que el supermercado fue el que decidió lo que tú te vas a comer, sino ya es algo de autonomía y esas mentes que pasan por la escuela evolucionan, que hablaron.
Juan B
Mucho de María, y sé que empezaste en el 2014 y ya tenían tres años en las costillas, pero cómo hubo algún aumento en Inma y María cuando pasaron eso? ¿Porque tú fuiste ejemplo de eso, me imaginó cuál fue la mentalidad de la gente al enterarse que tú estabas dando clase? No, no, pues yo te puedo enseñar. Hablamos un poquito de ese proceso de.
Ian Pagán
María, Mira, aquí para bien o para mal, respondemos a las crisis y el tema de la agricultura no es cool o sexy hasta que hay una crisis, una amenaza de crisis alimentaria y guerra, y separaron los puertos, pandemia y ya la comercialización no está funcionando igual. Y entonces es el único momento en el que hablamos de agricultura. Pues una de las cosas sorprendentes que hemos tenido a través de estos más de 10 años es que hemos estado, ha sido un bombardeo de solicitudes para ser parte de la escuela, que no hemos tenido nunca la capacidad de acoger a todas las personas que quieren formarse como agricultores y agricultoras. Estamos a la altura de que estamos con una matrícula de cerca de 250 personas todos los años. Nosotros graduamos de 250 a 300 personas todos los añoS, pero recibimos 500, 600, 700 solicitudes todos los años. Así que más de la mitad de las personas que solicitan se quedan fuera. Es como un proceso bien selectivo, bien exclusivo, porque no tenemos la capacidad para la gran cantidad de personas. Lo que sí es que en estos momentos de crisis como Irma María, hay un entusiasmo muchísimo mayor, porque es que se desveló nuestra realidad en esos momentos. De momento ni pensábamos en eso, pero vivimos el arcón de las vacías. Lo mismo para la pandemia. La pandemia también provocó otro boom de interés y de solicitud en la agricultura y un despertar, no solamente un interés pasajero, sino que fue como un cambio de verano. Nos quitaron las vendas a muchos de nosotros y vimos una realidad que habíamos ignorado, que es que pues mira, esto es peligroso, no es solamente un cuento de teoría de conspiración, esto sí puede pasar y pasó tanto en Irma María. La pandemia luego ha pasado a diferentes escalas con la guerra allá en Ucrania. Otro asunto es los altos precios de la comida. Está prohibitiva la comida en el supermercado. Y lo que hoy te vale, lo que hace cuánto hace cinco años te valía diez pesos, ahora te vale veinte, veinticinco. Ahora una compra de cien pesos en el supermercado son dos bolsas de compra. Entonces, definitivamente ha habido un despertar y yo creo que estamos pasando por un periodo histórico en el que esta generación y eso, yo creo que se confirma con los eventos de la última década, está pensando diferente y se está dando cuenta de cosas diferentes y de muchas cosas que damos por sentado hace diez, quince, veinte años. Estamos descubriendo lo que no están tan aseguradas como la comida. No nos cuestionamos la comida. Siempre hay comida. Tú al supermercado y las góndolas están llenas. Bueno, pero parece que no necesariamente. Y el que esas góndolas puedan empezar a vaciarse si es una realidad mucho más probable de lo que pensábamos, porque ya la hemos visto medias vacías. ¿Y a quién vamos a llamar, a Chapulín Colorado cuando se empiecen a vaciar las góndolas? Bueno, es algo que nos toca a nosotros entonces como pueblo, si tuviéramos un estado que nos respaldara, pues le tocaría al Estado velar porque esas góndolas nunca se vacíen y porque nuestro alacena y nuestros platos de comida nunca se vacíen. Y nosotros queremos poner nuestro granito de arena para que eso no suceda, porque podemos correr el riesgo de pasar hambre verdaderamente en este país.
Juan B
Es que algo que pues escuchándolo el agricultor se escucha como. Como alguien que trabaja en la tierra y vive de la tierra. Como que no escucha, no se escucha como algo que como y corriente con una persona que simplemente sabe sembrar, sabe que sabe y sabe sembrar y cosechar y lo usa para su bien, o entiendes que se escucha como un trabajo que es a mi profesión, entiendes que no se escucha como algo común y corriente que todo el mundo debería saber. Yo me acuerdo de las primeras veces que yo viajé fuera de Puerto Rico. Yo conocí a este muchacho de mi edad y me acuerdo que nos invitó a la casa. Yo fui para Chile y en la casa pues él no, pues él tiene un conocimiento vasto de la tierra. Y yo cabrón, yo no sé absolutamente nada. Y él no, que la china, que esto, que lo otro. Y entonces tenía un montón de cosas en su propia casa que se nota que lo criaron de chiquito en este conocimiento de sembrar y de tener la Pachamama del amor a la tierra y el respeto que le tenemos que tener porque pues obviamente es la que nos alimenta y algún día volveremos a ella. Creo que porque ustedes creen que nosotros como puertorriqueños tenemos esto que le estoy diciendo de que como que a Dios. Lo que estábamos hablando al principio, de que por qué tú crees que Puerto Rico hay tanto desprecio hacia la tierra, o simplemente no desprecio, sino que no le ven el valor, hasta como tú dices, que le quitan las vendas, pasa una crisis y de momento ah, no, ahora tengo que aprender a sembrar, o ahora ya lo noto. Aprender a hacer una cosa es como. Y ahora es como que tener lo mío.
Ian Pagán
Mira, yo creo que eso fue un proceso diseñado. Eso no sucedió del todo de forma espontánea, porque Puerto Rico era un país agrario principalmente, y no hace tanto tiempo, hace 40 años o 50 años era un país agrario. Pero en Puerto Rico han sucedido diferentes fenómenos históricos, políticos, en donde hubo, por ejemplo, un proceso de industrialización en el país a la obra, y hacían falta manos para llenar las fábricas de obreros. ¿Dónde estaban esas manos? En el campo. Entonces hubo un proceso que nosotros le llamamos proceso de descampesinación. Y no solamente fue un proceso físico de mover a la gente y de incentivar o presionar a la gente para que dejaran el campo para irse a la ciudad. De ahí es que surgen los arabales, los caseríos. Originalmente eso se nutrió de gente del campo que fue a vivir en miseria, básicamente a la ciudad para hacer mano de obra para la industria, sino que fue también un proceso psicológico y espiritual donde está ese estigma de, como te dije, yo no sé si ya ahora, pero cuando yo me crié, cuando yo estudiaba, era como que tienes que estudiar para que no termines trabajando en la agricultura. Era como uno de esos empleos como despreciable.
Juan B
Nos educaban para trabajar, no para emprender o hacer algo por tu propia vida.
Ian Pagán
Para que no termines como tu abuelo. Porque casi nuestros abuelos, todos nuestros abuelos, gran parte de nuestros antepasados, pues sí se dedicaban a la tierra. Y la visión era prepárate, edúcate como un profesional para que no termines trabajando en el campo. Entonces fue un plan diseñado para sacar a la gente del campo, destruir la agricultura. Se desincentivó la agricultura hasta el día de hoy no es prioridad del Estado, no ha sido prioridad del Estado por las últimas décadas, diría yo, en los últimos 40 años, incentivar y promover la agricultura en el país. Lo vemos por eso apenas producimos un 10% de los alimentos que consumimos. Por eso a mí nunca me hablaron en la escuela, los orientadores de la escuela nunca me ofrecieron ser agrónomo como una de las profesiones dignas. Yo descubrí eso por mi cuenta. Posiblemente a lo mejor ni los mismos orientadores sabían lo que era ser un agrónomo. ¿Y dónde se estudiaba agronomía? En Utuado, en Mayagüez. Así que hay un proceso de desculturalización que ha pasado Puerto Rico. Y pues nosotros estamos en la mejor disposición de revertir eso. Y se está revirtiendo un poco espontáneamente de nuevo, porque ya ese bombardeo no es tan intenso. Y las nuevas generaciones están viendo la tierra desde otra perspectiva, incluso opuestas. Ya no lo están viendo como lo peor, lo están viendo como una ilusión de una promesa de buen vivir con una promesa de rebeldía. Ah, estoy harto del sistema, me voy para una finca.
Gabriela Tirado
Y de calidad de vida, porque no se encuentran buenos productos necesariamente en los supermercados. Y entonces está atando con este colega tuyo de Chile, que de momento reconoce las frutas que él tiene, tiene esta conexión con la tierra. Pues para lo que tú estabas hablando, eso coincide con el tiempo en el que empiezan los supermercados, para el 55, por allá, 60 antes. Y entonces ya te están proveyendo las cosas que vienen de afuera. Y tú te estás olvidando de la guayaba para que empieces a comerte la manzana, y te estás olvidando de la variedad de guineos que podemos tener, que son los guineos del campo de Puerto Rico, para comerte este guineo que es el que te produce la compañía de guineo. Y entonces así se va perdiendo la memoria, la memoria de los alimentos, la memoria de los sabores, de los olores, hasta que de momento la fruta que se come la gente es una fruta que viene en un paquete llena de azúcar y no conocemos lo que tenemos. Entonces también nos arrancaron esa memoria. Todo esto es un plan sistémico de convertirnos a los puertorriqueños como presos en nuestra propia isla bajo un ideal impuesto. Y entonces eso hace que nos quedemos.
Ian Pagán
Encarcelados y de convertirnos en consumidores y no en productores. Lo mismo lo que está en la góndola.
Juan B
Sí, sí. Ahora mismo tiene algunas historias de éxito de gente común y corriente que van a su escuela y además escuela y les va súper bien. ¿Comercialmente, personalmente o? Pues que no, que no, que no. Que no necesariamente vivan de la tierra, sino que cogieron su curso y eso fue lo mejor que pasó.
Ian Pagán
Una de las cosas más interesantes de las personas que llegan hasta nuestra escuela es la diversidad de profesiones, la diversidad de intereses que hay. Tenemos desde deportistas, artistas, músicos profesionales, abogados, ingenieros, muchachos acabados de graduar de cuarto año, o sea que hay una diversidad bien amplia. Así de los que se me ocurren, el mismo muchacho Noel de Groscape, que estuvo aquí hace un tiempo, pues mira, él se graduó de una de las cepas de los cobravos. No estamos diciendo que somos los responsables de que él se haya dedicado a lo que está haciendo ahora, pero sí tenemos la esperanza de que hayamos puesto un granito de arena y que el que haya pasado por la Escuela del Cobravo Noel, pues sí haya contribuido a lo que está haciendo hoy día y que un trabajo fenomenal que está ayudando a cientos de familias de personas a través de todo Puerto Rico a que se conviertan en agricultores como tú, que al menos tengan sus cilantros, sus albaquitas, sus ajíes dulces. Muchos otros colegas que luego de haber pasado por la Escuela de los Cobrados tienen su finca y se dedican a la agricultura y venden.
Gabriela Tirado
Pueblo Nuevo.
Ian Pagán
Sí, los compañeros de Pueblo Nuevo que son una finca aliada. Ahorita estábamos hablando de Gabriela Tirado, que es nutricionista también, que tiene bastante presencia en las redes. Ella fue parte de la Escuela del Josco Bravo como hace tres años, tengo entendido. Tiene su huerto casero de autosustento y está haciendo una labor educativa increíblemente buena, educando sobre agricultura, sobre buena alimentación. Y así como esos ejemplos hay muchísimos, hay muchísimos y muchísimos que posiblemente no nos hemos enterado y que están haciendo su labor, su granito de arena, maestros, maestras, que a lo mejor no se dedican a esto, pero sí le están impartiendo ese espíritu y esa sensibilidad de la naturaleza de la agricultura. Así que por eso es que el curso medular del cobro lo llamamos Productores y Promotores Agroecológicos, porque un poco por la línea de lo que cuenta del muchacho este de Chile, no es que todos nos vamos a dedicar a la agricultura. Nuestra propuesta no es que todos los puertorriqueños ahora van a ser agricultores. Tenemos que tener una mentalidad agroecológica, todos, desde el médico, desde el artista, el abogado, pues sí tiene que tener una mentalidad agroecológica a lo mejor podemos producir nuestras cositas. Una terapia. Dicen que la agricultura es el mejor deporte que existe. Nosotros le llamamos el agro speed. El agro speed. ¿Mira, a lo mejor puedes quiera par de días a la semana del gimnasio, si tienes tu huerto casero, porque un ejercicio físico bien intenso, te lo podrán decir todos los que han pasado por la escuela cómo terminan luego de esas primeras sesiones de trabajo en el curso de agroecología, que incluye trabajar la tierra bien duro, te ejercita físicamente y a cambio qué hace? Obtienes los mejores alimentos posibles que pudieras encontrar. Y es una terapia espiritual y psicológica como ninguna. Así que no solamente pretendemos producir agricultores que se dediquen solamente comercialmente a esto, sino que impartir esta esencia, esta forma de pensar diferente, esta nueva relación de relacionarnos con la tierra en todos los sectores. Hasta políticos hemos tenido por ahí, ¿Verdad? Y no lo queremos tirar al medio, pero sí, para nosotros es importante que se infiltre en todos los sectores de la sociedad.
Gabriela Tirado
Y la forma en que consume la gente también cambia. Como ya tú no vas, prefieres ir al mercado orgánico y conectar con el agricultor que está produciendo a comprar cualquier cosa random que tú no sabes ni siquiera si tiene químicos o de qué forma fue que se produjo, hace cuánto tiempo se cosechó, si vino del otro lado del mundo y ya ni siquiera tiene nutrientes. Se vuelven consumidores conscientes.
Juan B
Sí, yo creo que también el hecho de que ahora hay una, gracias a las redes sociales y a la globalización del Internet, que ven otros países que se le hace bien fácil consumir cosas, como tú dices, mucho más saludable. Y el hecho de que aquí en Puerto Rico, por ejemplo, si yo quiero un cilantro, pues me va a salir un huevo, versus el que tengo ahora en el patio que es gratis, que simplemente tengo que esperar para poder cosechar y ya.
Ian Pagán
Mira, es como una experiencia religiosa. Es como si, es básicamente un cambio de vida y eso se repite año tras año en nuestros estudiantes. Este proceso de convertirte en agricultor te cambia la vida y tú podrás ver el comportamiento, la ilusión de la gente cuando está trabajando. Como parte de la escuela tenemos que desarrollar una siembra y sacar callo en las manos, meterle picota, pala, rompernos la espalda allí trabajando. Y cómo se transforma la gente. Primero físicamente las manos. De momento no tenía callos y ahora tengo las manos llenas de callo. Me duele el cuerpo, pero me siento satisfecho. Un dolor como satisfactorio. Sí.
Juan B
Como iba el tiempo así, tú estás.
Gabriela Tirado
Cogiendo unas herramientas nuevas y haciendo movimientos nuevos por primera vez.
Ian Pagán
Entonces cuando empezamos a sembrar, por ejemplo en la escuela, sembramos más de 20 productos diferentes como parte de la escuela, como parte de tu formación como agricultor, cosas que a lo mejor no hubiéramos imaginado que en Puerto Rico se dan, que crecen como zanahoria, rábano, remolacha, repollo, brócoli, tomate. Y esa experiencia religiosa de tu comerte eso que tú creciste con tus manos, eso cambia vida y eso cambia tu filosofía de vida. Y ese es el cambio que atraviesan todos los estudiantes que pasan por nuestra escuela. Que pudiera parecer sencillo y a lo mejor le estamos explicando esto a alguien de otro país y no lo entiendes, pero para un puertorriqueño y puertorriqueña que estamos tan ajenos a la tierra y que se nos ha separado tanto de la tierra, es una experiencia religiosa, es una experiencia que cambia vida. Tan sencillo como jalar una zanahoria del terreno, que algo que tú jamás pensaste.
Juan B
Se puede hacer aquí, que lo ve.
Ian Pagán
En los Looney Tune nada más y que te estás comiendo una zanahoria que no te sabe a ninguna zanahoria que te has comido en tu vida o te comes un tomate que tú cosechaste y que no te sabe a un tomate que jamás tú te has comido en tu vida porque realmente nunca comiste un tomate de verdad. Tú comiste una cosa extraña, verde. Pero cuando estás comiendo un tomate maduro que maduró en la mata, pues una experiencia completamente diferente y una relación diferente con el alimento. El paladar cambia. Entran malamañosos y salen comiendo de todo.
Gabriela Tirado
Yo no como tomate. Y es que no has probado un tomate de verdad. No has probado un tomate que se tomó el tiempo en ponerla. Bueno, ellos van, el curso va así, ellos ponen, talamos el lugar, el predio donde va a ser el curso, que es como el salón de clase. Entonces de ahí, mientras unos hacen eso, otros van y hacen los semilleros ahí. Entonces se ponen las semillitas de tomate. Vamos a utilizar el tomate como ejemplo. Ponen sus semillitas de tomate. Entonces eso conlleva, como tú dijiste, el cilantro, verlo crecer, pues eso conlleva una semana y allí tú empiezas a darte cuenta que eres un humano en el planeta Tierra, que no eres un robot, que estás al ritmo del scrolleo, del celular, sino que hay un ritmo natural que conlleva días de semana a que esa semillita germine, que crezca. Y ese es el tripeo de ir a ver tu como gemino, como cuando estamos en primer grado con el proyecto de la habichuelita, fue eso mismo, pero de adulto, que ya es otra perspectiva. Así que volvemos a ser niños. El niño interior dentro de cada uno de esos estudiantes florece y ahí velan sus plántulas. Mientras esas plántulas van creciendo allá en el vivero, entonces vamos formando lo que es el huerto y vamos trabajando la tierra, formando los bancos, las camitas donde vamos a poner eso, dejándolo perfecto. ¿Después hacemos los trasplantes de los semilleros y ahí por varias semanas estamos en lo que es el de yerbo, velando qué insectos vienen, porque como trabajamos de forma orgánica, agroecológica, pues el huerto está vivo, está lleno de insectos beneficiosos, cuáles son los insectos buenos, los insectos malos, quién se come a quién? Eso es una novela que surge ahí. Entonces cuando por fin está esa mata de tomate grande, pues entonces hay que darle los cuidados, hay que ponerle sus hilos para que la planta se quede derechita. Y cuando llega por fin el momento de la cosecha de tomate, y los estudiantes están con canastas gigantes sacando tomates y tomates y tomates, y después ¿Qué vamos a hacer con tantos tomates? Pues vamos a hacer salsa, vamos a hacer pizza, vamos a comernos el tomate a sí mismo. Y cuando empiezan a probar lo que eso se chorrea el sabor, y tú les ves las caras como cambian, y es como que wow, yo llevo toda mi vida engañada pensando que un tomate sabía, como saben los tomates de allí del supermercado, que realmente se cosecharon verde, en condiciones tristes. Y este tomate, que es un tomate que yo puse la semilla, que yo lo cuidé, que no sabía que podía, pero si pude, me lo estoy comiendo y se lo estoy llevando a mi familia. Después tengo tanta abundancia de tomate que lo puedo compartir con mi comunidad. Entonces mi comunidad se empieza a dar cuenta que el tomate aquel era un malo tomate y yo quiero este buen tomate que me que me cosecha la muchacha. Y entonces así es como cambia a ese estudiante y va cambiando a su familia, a la comunidad y es como que un despertar la zanahoria. En Puerto Rico no se da la zanahoria. Mira, en Puerto Rico si se pueden dar zanahorias. Se dan en tu alta, que tenemos un clima caliente. Imagínate cómo se pueden dar en la montaña de Puerto Rico. Puerto Rico no solamente es de plátanos y café. Y café. No. En Puerto Rico se puede dar toda la canasta que comemos remolachas. La primera vez que yo saqué una remolacha así de la tierra y yo la vi, yo. Y eso te da un poder, te da una autoestima como puertorriqueña. Sentirme empoderada de que mira, yo soy capaz de sacar una zanahoria y una remolacha y un tomate y una batata y un ñame y de momento yo tengo todo lo que necesito, ¿Sabes?
Ian Pagán
Nosotros tenemos una amiga maestra de agricultura, porque en las escuelas de Puerto Rico se enseña agricultura como si fuera una electiva. Y si en la comunidad escolar quieren que haya una clase de agricultura, se lo pueden pedir al director. Y se supone que el director provea para que haya una clase de agricultura. Hay todo un departamento de educación agrícola en el Departamento de Educación por si acaso quieren exigirle en su escuela que haya una clase de agricultura. Tenemos una vieja amiga maestra de agricultura, Dalma Cartagena, en Orocovi, una heroína de Puerto Rico. Ella le enseña a niños elementar e intermedia. Ella se retiró. Ella le preguntaba a los niños cómo se sentían luego de experimentar su primera cosecha, luego de cosechar su habichuelita, de cosechar su cilantro. Y una respuesta común. Yo siento que soy un superhéroe, decían los niños. Ese es el mismo sentimiento que los manganzones que nosotros recibimos. Así se sienten.
Gabriela Tirado
Es que como superpoder, en realidad ven.
Ian Pagán
Las fotos, los vídeos de nuestros estudiantes manganzones adultos cosechando y parecen niños jugando a ser superhéroes. Porque ese es el sentimiento. Y ese es el sentimiento que necesitamos más los puertorriqueños.
Juan B
Yo puedo esa autoestima.
Ian Pagán
Yo tengo el poder creativo de crear cosas con mis manos. Yo soy lo suficiente. Somos capaces de producir lo más básico de la sociedad, que es la comida.
Gabriela Tirado
Entonces no tengo miedo.
Ian Pagán
Yo puedo el derrotar ese chantaje de la incapacidad con el que han bombardeado tanto a los puertorriqueños. Somos pequeños, porquería, vago, poca cosa, nos moriremos de hambre porque aquí no se da nada, porque por nuestra culpa misma. Pero en la medida que nos demostramos la capacidad creadora que tenemos en nuestra mano con nuestra tierra, no hay que buscar para más ningún sitio con nuestra tierra, esa riqueza y esa creación que surge de nuestra tierra, eso crea un un sentimiento de poder inmenso en la gente. Y por eso nosotros le tenemos tanta fe a la agricultura, no solamente por lo material, por producir nuestra comida, sino por el sentimiento y la sensación que eso genera en el pueblo. Tener la conciencia y el convencimiento de que nosotros somos suficientes porque producimos nuestra comida. ¿Quién viene a jodernos a nosotros? Si tenemos lo básico, tira pa'. Lante. Entonces es un poquito un sentimiento que hace falta más cultivar en Puerto Rico.
Juan B
¿No? Y también yo creo que el sentimiento, añadiendo a eso, que cuando uno no tiene ese sentimiento que ustedes están describiendo y a lo mejor vamos a poner que estoy bien pelado, no tengo nada y no tengo ese conocimiento, es como que diantre, pues tengo que trabajar pero no consigo trabajo, pero no puedo comer porque no tengo dinero para comer, para poner por X o Y. Ese conocimiento te puede dar un trabajo y a la misma vez te puede dar muchas otras cosas que dentro puedo sembrar esto y puedo, como tú dices, orgullo va mucho más allá que mano, me puedo hacer el cilantro con el desayuno o mi negocio, whatever, que eso va mucho más profundo a cualquier persona que soy, que tengo el poder de crear, como tú dijiste, el poder de crear ahora mismo. Como tú crees que podemos hacer un cambio más allá siendo un puertorriqueño común y corriente, además de todo lo que han dicho y obviamente, pues querer aprender, pero por ejemplo, su escuela es gratis como la gente, porque dijiste que reciben solicitudes como yo puedo solicitada su escuela vale dinero. ¿Sabes cómo es que ustedes se sustentan? ¿Como es que a la misma vez la gente puede ir para allá?
Ian Pagán
Nosotros hemos querido siempre que sea lo más accesible posible, que el tema económico no sea una limitación para que cualquier persona que quiera aprender a sembrar, aprenda con nosotros. Así que en términos prácticos siempre ha sido libre de costo nuestra escuela, porque nos hemos movido para llegar recursos de otra forma para poder echar a andar la maquinaria de lo que es la escuela. Hace poquito pasamos por un proceso de convocatoria, porque ahora el nuevo semestre empieza ahora a principios del próximo año, y eso se repite todos los años, y nosotros llamamos CEPAS cada año una CEPA de estudiantes. Este año empezamos la cepa número 13. Así que pasamos recientemente por un proceso de convocatoria, recibimos más de 550 solicitudes. Vamos a tener nueve recintos, nueve secciones de la Escuela de Agroecología, o sea que son 9 salones de clase con sus terrenos que van a estar enseñándole a nueve grupos de estudiantes a través de todo Puerto Rico, empezando desde Eloisa, San Juan, To Abajo, Toalta, Manatí, Orocovic, Mayagüez, Guravo y San Lorenzo, son los recintos de este año. Y allí durante 20 semanas, el curso medular de la escuela dura 20 semanas. Así que una inmersión es como. Es como una inmersión de 20 semanas en la tierra. Es bastante flexible. Nos reunimos una vez a la semana, pero estamos de la A a la Z. Desde cómo coger la herramienta, la ciencia, la historia, la situación agroalimentaria en Puerto Rico, desarrollando la siembra, cómo cuidarla, cómo manejar plagas y enfermedades, hasta mercadeo. Así que nosotros estimamos que debemos tener este próximo año una matrícula como de 250 estudiantes que van a pasar por ese proceso intensivo de formación. Así que se solicita una cuota de materiales que a fin de cuentas es bastante voluntaria. Si la persona no puede pagarla por alguna razón, a pesar de que es totalmente manejable, son 5 dólares por clase, básicamente lo que se le cobra a los estudiantes para comprar materiales, semillas, riego, abono, compra posta, etcétera. Porque de ninguna forma queremos que alguien se limite por una situación económica para aprender una destreza que es un derecho humano. Como dice Dalma Cartagena también, aprender a sembrar es un derecho humano y jamás queremos que eso se. Por lo tanto, siempre estamos en una. Y aprovecho, ¿Verdad? En una búsqueda de recursos de fondo para poder echar a andar la escuela y poder ofrecerla de forma accesible a la comunidad.
Juan B
Si ustedes son una organización, ustedes tienen. ¿Cómo pueden donar la gente, los que están escuchando?
Ian Pagán
Yo creo que la mejor forma es que vayan a través de nuestro sitio web eljoscobravo. Org y ahí conocerán sobre todas las iniciativas que tenemos de la Escuela de Agroecología, cómo aportar, cómo apoyarnos a nosotros. Y sobre las otras iniciativas. Tenemos lo que son las clases, los cursos, pero ahora mismo estamos emprendiendo en otras, en otro nuevo proyecto que tiene que ver con la escuela, que es por ejemplo, hemos graduado a mil quinientas personas. Mil quinientas personas que ya tienen la voluntad, tienen el conocimiento, pero hay un montón de otras cosas que hacen falta para poder producir comida, la tierra. Es un asunto bien crítico. En Puerto Rico tenemos un montón de gente, pudiéramos decir que miles de personas que tienen el conocimiento, tienen las ganas, pero no tienen donde sembrar y cómo dedicarse comercialmente a esto, porque ya te necesita un espacio un poco más significativo. Otra cosa, la herramienta, equipo y materiales, ¿Como los consigo? Hay muchos de ellos que son un poco costosos. Pues nosotros hemos querido intervenir ahí y hemos creado tres núcleos de equipos y herramientas para uso colectivo en tres partes de Puerto Rico. Así que cualquier persona que se haya graduado de la escuela, del JOS cobrado, puede ir a uno de esos núcleos y buscar una máquina para arar, para usarla en su finca, para usarla en su huerto. La utilizas, la devuelve. Necesito una herramienta para construir un vivero. Pues mira, allí la tenemos disponible para todo el mundo que la necesite para uso colectivo. Y a eso le llamamos las bujías agroecológicas mutualistas, que no solamente te gradúa, adquiere conocimiento, sino que luego va a poder acceder a equipo y herramientas para desarrollar tu huerto casero, tu siembra comercial. Porque hace falta oportunidades. Es un planteamiento nuestro. Y nosotros como ciudadanos hemos decidido dar un paso adelante y no sentarnos a esperar, porque estaríamos esperando todavía. Pero no dejamos de exigir también porque el Estado tiene una responsabilidad importante. La responsabilidad es del Estado y no podemos seguir pichándole a esa realidad, a esa verdad. El Estado se tiene que poner para su número en algún momento y tiene que en algún momento tener voluntad para apostarle a la agricultura del país. Nosotros establecemos que un poco en este tiempo histórico en donde Puerto Rico está en un limbo, como que ¿Cuál es el futuro de Puerto Rico? Nos vamos por aquí, nos vamos por allá. Hay como un limbo, no hay más seguridad. Donde vamos nosotros establecemos que Puerto Rico, los recursos más importantes que tenemos como nación es la gente. Porque hay muchísima gente capaz en Puerto Rico lo suficiente para tener el mejor país del mundo. Nosotros dijimos que sí los destinos de Puerto Rico se guiaran por el interés público de verdad, nosotros fuéramos Wakanda a ese nivel, fuéramos el mejor país del mundo. Si fuéramos gobernados por gente capaz, irracional y comprometida, la gente. Y el otro gran recurso que tenemos es la tierra, que ha sido subestimado e ignorado por demasiado mucho tiempo. Tenemos una tierra bendita capaz de producir un sinnúmero de cosechas. En combinación con nuestra área geográfica, pudiéramos estar produciendo básicamente casi todo lo que comemos. Definitivamente tenemos la certeza de que pudiéramos estar produciendo en nuestra tierra más de la mitad de la comida que consumimos. En vez de esperar a que un barquito no las traiga todos los meses, pudiéramos estar produciéndola en nuestra tierra. Y no solamente eso, sino que generando riqueza, generando riqueza para las comunidades, generando economía, buen vivir para. Hablamos de desempleo. Bueno, pues pudiéramos desarrollar una industria agrícola que empleara a miles de personas, pero que la emplee bien, con dignidad, con una buena recompensa a su trabajo. Esa es nuestra propuesta. Tenemos el recurso fundamental que es la tierra. Está ahí abandonada, baldía. Nuestra propuesta es crear nuevos agricultores. Hace falta política pública, voluntad política para poner los recursos en manos de la gente que quiere trabajarla. Así que por eso lo vemos como un pilar fundamental en la construcción de ese país que soñamos, que cuando lo soñamos se nos aguantan los ojos. Y la agricultura es fundamental. No es lo más importante, no es lo único, pero sí es un pilar fundamental en verdad.
Juan B
Genial. Me encanta todo lo que me han dicho aquí hoy. Igual quisiera, antes que se fueran y antes que, pues obviamente ya la gente sabe dónde conseguirlo. Algunos, algunas cosas que obviamente ustedes enseñan y saben porque son agricultores de la tierra en Puerto Rico, de algunas cosas que, algunas frutas, algunas vegetales que usted dice, mira, aquí se da eso. A lo mejor la gente los sorprendería de todo lo que se puede hacer aquí, porque como vuelvo, como no tenemos ese conocimiento, ¿Qué cosas pueden a lo mejor compartir con nosotros?
Ian Pagán
Puerto Rico se da todo, o sea, todo. Tú piénsalo.
Gabriela Tirado
Y se puede dar exóticas pitayas, por ejemplo.
Ian Pagán
Ah, bueno, esos de aquí, por eso.
Gabriela Tirado
Pero que va por ahí y dice exótico, exótico.
Ian Pagán
Pero es que los indios sembraban pitahaya y que hoy no los venden como exóticos así en el supermercado. Bueno, las frutas exóticas, pero igual cosas que, empezando por la zanahoria. La gente no vincula la zanahoria con nuestra tierra. La gente lo vincula con otro lugar. Brócoli, los coliflor, la espinaca, fruta, los melocotones. En Adjunta se dan los melocotones. Incluso pudiéramos pensar que la manzana y las peras se dan. Yo no quiero sembrar manzana y pera porque más de más frutas tengo tropicales y más sabrosas y que se dan mejor que las manzanas y las peras. Pero si queremos empeñarnos en manzana y pera, pues hasta manzana y peras podemos cultivar. Se han experimentado con los melocotones, por ejemplo, la Universidad de Puerto Rico ha cosechado melocotones en la estación experimental de Adjunta. Pero básicamente cualquier cosa en Puerto Rico se puede dar. Hay siempre un empeño con la papa. Mira, podemos cosechar papa, pero más que la papa prefiero hacer vodka. Prefiero sembrar ñame, yautía, batata, malanga, yuca.
Gabriela Tirado
Hay tanta variedad de viandas que comemos de todo el Caribe y de toda América. Somos los puertorriqueños los que más variedad de vianda comemos.
Ian Pagán
Puerto Rico pudiera ser un jardín de comida. Un jardín que montado en un avión viéramos esa superficie cultivada hermosa, produciendo comida en abundancia. Yo creo que Noel lo mencionó cuando estuvo aquí. La riqueza de suelos que tenemos. Tenemos una riqueza de suelos envidiables. De doce órdenes que se clasifican los suelos a nivel mundial, en Puerto Rico tenemos diez de ellos. Lo único que no tenemos son los suelos que se dan en glaciares por razones obvias y los suelos que se derivan de ceniza volcánica reciente, de un volcán que esté activo.
Juan B
Básicamente todo.
Ian Pagán
Todos los demás suelo los tenemos. Tenemos temperaturas cálidas a través de todo el año. Y importante, tenemos una generación creciente. Que eso no nos quede duda como pueblo de que hay miles de jóvenes. Y yo siempre lo digo, cuando digo estas cifras no es un voto de esperanza y de optimismo romántico, es porque los conocemos, esos miles de jóvenes los conocemos por nombre y apellido. Conocemos su rostro. Están ahí en Puerto Rico tratando de buscarse las habichuelas que si quieren apostarle a la tierra, que llegan hasta nuestra escuela, que han pasado por nuestra escuela, que se quedan guindando porque no podemos acoger a todo el mundo que solicita para nuestra escuela de agricultura. Que si existe una generación que quiere apostarle a la tierra. Hacen falta oportunidades, Hace falta voluntad política. Bueno, vamos a hablar del tema del arroz ahora. El tema del arroz volvió a ser importante porque Trump dijo que iba a investigar a los países que usaban a Puerto Rico como un basurero de arroz. Somos un país arrocero, no producimos arroz. ¿Pero por qué? Porque en Puerto Rico no se produce arroz. Nos hemos preguntado eso. Puerto Rico se produjo arroz. Por eso somos un pueblo arrocero. En algún momento de nuestra historia se produjo arroz. Los intereses económicos actuaron para que se dejara de producir arroz, para que fuéramos un mercado cautivo de arroz. Pero si han habido intento de producir arroz tan reciente como en la década del 2010, por ahí. ¿Hubo una iniciativa del gobierno de producir arroz? Sí. ¿Qué hubo que hacer? Invertir. Invertir recursos, invertir dinero en habilitar los terrenos. Se sembró en el Valle de Laja. Produjimos millones de libras de arroz durante esa época. ¿Qué pasó? Cambió el gobierno a otro partido y hundieron el programa de arroz. Y ahora volvemos a no producir nada de arroz. Un país arrocero con asuntos de voluntad política. Eso pasó hace 10 años. En la década de los 70 hubo otra iniciativa de producir arroz en Puerto Rico. En esa ocasión se produjo en Vega Baja. Se produjo arroz en Puerto Rico. ¿Qué pasó? Cambió el partido político, cambió el gobierno y hundieron nuevamente esa iniciativa. Así que todo es cuestión de voluntad política. Era inimaginable que en Puerto Rico se sembrara arroz. ¿Qué pasó? Hubo voluntad política. Hubo intención de invertir recursos. Se produjeron millones de libras de arroz en el Valle de Laja. Hace 10 años qué hubo. Hubo una voluntad de destruir el proyecto. Ya no hay arroz. Ahora todo lo que comemos viene del exterior. Entonces estamos en una situación bien vulnerable. ¿Qué pasa? ¿Qué es lo que pasa? ¿Primero, cuando hay crisis en otros países? Espérate, yo no te voy a enviar comida. Esa comida es para mi gente. Eso pasó en India, que es uno de los países de los cuales recibimos arroz para la guerra de Ucrania. Y a lo mejor no hubo una escasez en las góndolas porque la cuestión llegó a un balance eventualmente. Pero estamos en riesgo latente de pasar hambre continuamente. En Puerto Rico porque no tenemos el control. Estamos en una vulnerabilidad de que nos quieran enviar comida. Pero cuando las cosas se ponen feas, lo primero que hacen los países con toda lógica y todo mérito es velar por lo suyo. Nosotros no tenemos esa capacidad. Nosotros tenemos que tener la capacidad de producir un abasto mínimo de comida para poder pensar en los nuestros para cuando las cosas se pongan difícil. Y esa situación no es la situación.
Gabriela Tirado
Actual porque estamos tan vulnerables que ni siquiera nuestros vecinos de República Dominicana nos pueden enviar comida directamente, sino que necesitamos un permiso para que entonces llegue acá. Así que estamos vulnerables del vulnerable.
Juan B
Y el hecho de que, por ejemplo, ahora mismo con tanto conocimiento de la agricultura, de todos los proyectos que ustedes están haciendo, vámonos en el viaje de fantasía y vamos a poner que los ponen ustedes a ustedes los ponen a manejar el Departamento de Agricultura y en los fondos son ilimitados. ¿Cuáles fueron sus prioridades ahora mismo para que Puerto Rico logre por lo menos un poquito subir ese porciento, bajar ese porciento de 80 de importación a mucho menos o hasta libre? Vámonos por ese viaje. ¿Que ustedes harían primero?
Ian Pagán
Mira, primero, una de las cosas que tenemos que hacer primero es fortalecer los programas de educación agrícola. Nosotros tenemos una serie de 20 puntos, por ejemplo, en la pasada elecciones nosotros nos dedicamos a redactar 20 puntos de prioridades que debería tener el nuevo gobierno en Puerto Rico. Uno de esos es fortalecer los programas de educación agrícola. Yo no quiero dedicarme a educar, yo quiero ser agricultor. ¿Sabes cuál es mi meta en la vida? No tener que hacer esto. Poder ser un agricultor que vive tranquilo en su finca y no tener que hacer el trabajo del gobierno porque la escuela de agricultura es un trabajo que debería hacer el gobierno. Así que fortalecer el programa de educación agrícola del Departamento de Educación. Hay tres escuelas vocacionales agrícolas en Puerto Rico que se supone que le enseñen adultos que se supone que hagan lo que estamos haciendo nosotros en el Honco. Bravo. Pues fortalecer eso, lograr un mayor acceso de tierra a la gente que quiere trabajar en Puerto Rico. Hay un montón de tierras abandonadas, de tierra ociosa, baldilla en Montevideo que no tiene quien la trabaje. Y hay un montón de gente que quiere trabajar que no tiene tierra. Una política que tenemos que desarrollar es poder hacer accesible esa tierra a quien la quiere trabajar y proveerle los recursos para que la pueda trabajar. Porque si te dan una finca que está convertida en un bosque de mehito, pues poco lo que yo puedo hacer con mis manos solamente pues hace falta recursos, hace falta una inversión, hace falta capital para convertir una tierra baldía como ahí cientos de miles de cuerdas en Puerto Rico y convertirla en una finca productiva. En Puerto Rico han habido casos positivos y exitosos de políticas públicas. Hace como 10 años también hubo lo que llamaban los núcleos de producción, algo similar a lo que estamos haciendo nosotros con las bujías, que por ejemplo había un núcleo de plátano y se compartían los tractores, se compartían la maquinaria, se compartían la compra de insumos, se compartían el mercadeo. Entonces no recae sobre un agricultor, sino que ya se comparte entre diferentes agricultores. Hay que fortalecer a la Universidad de Puerto Rico y los servicios que ofrece la Universidad de Puerto Rico a través del servicio de Extensión agrícola. Hay tantas cosas que se pudieran hacer y que muchas de ellas ni siquiera requieren de grandes inversiones, de recursos o de dinero, sino que realmente bastante voluntad política lo que hace falta y que definitivamente hay que estar dispuesto a invertir recursos del Estado para poner, para echar adelante la agricultura del país.
Gabriela Tirado
Y diría yo que priorizar el producto de aquí, como decirle a los revendedores como hay que darle prioridad al producto de Puerto Rico sobre el del extranjero y entonces que quizás el que viene del extranjero que cueste más y que el de aquí es el que se va a vender.
Juan B
Yo tuve un amigo que yo creo que lo mencioné lo de Noel, pero lo vuelvo a mencionar. Yo tuve un amigo que recibió una herencia familiar de un terreno por Mayagüez o Laja, no me acuerdo dónde, pero eran varias cuerdas y pues entre él y el primo hicieron, ellos trabajaron, hicieron buen dinero y decidieron sembrar. Creo que eran cosas bien básicas como cilantro, cosas de su para vender, porque la idea era venderlo al supermercado. Le estaba estudiando, él estaba estudiando agronomía en Mayagüez y él era el otro ingeniero. Entre los dos punto fue que pudieron cultivarlo. Ya consiguieron el contacto de los supermercados. Al momento de comprar el supermercado se pusieron a competir. Yo creo que estaban vendiendo 75 chavos a la libra, algo así. No me acuerdo muy bien cuáles eran los cálculos, pero obviamente creo que era Walmart o algo así. Se lo estaba vendiendo 25 centavos. Y eso obviamente lo tienes que controlar el gobierno. Ese tipo de ejemplo, porque si yo. Dos personas pudieron hacer todo eso, pero entonces, obviamente industrial, no hay manera de que tú puedas competir con eso.
Ian Pagán
Capacidad y poder de poder y poder de proteger nuestro producto, nuestra agricultura. Trump lo está haciendo con los aranceles que él quiere hacer. Privilegiar al producto estadounidense. ¿Por qué no lo podemos hacer nosotros privilegiando el producto local que está vinculado a una economía local? Esa capacidad y ese poder no lo tenemos actualmente necesariamente para cerrar fuerte.
Juan B
Vamos a buscar el cuco. Mañana pasa una crisis en los puertos. Puerto Rico ahora mismo no puede entrar ningún barco, ya sea por un huracán, por una pandemia o porque Trump le salió los cojones.
Ian Pagán
Conflicto bélico que es muy posible.
Juan B
Por favor, vámonos paso por paso. ¿Qué pasaría ahora mismo en Puerto Rico en cuanto a la comida? Todo lo que se importa.
Ian Pagán
La posibilidad de que Puerto Rico pase hambre es muy real y probable y posible, mucho más de lo que nos imaginamos. Ya a varios días, una semana, tú vas a empezar a ver escasear las góndolas si es que en un par de días no se vacían. Sabes como aquí la gente reacciona cuando anuncian un huracán, cuando anuncian en la pandemia que la gente arrasó las góndolas, el papel toalla por alguna razón. Así que sí, que si hay una advertencia, pues las góndolas se van a vaciar en un par de días o un par de semanas. Y no hay cómo reponer eso porque los barcos no están entrando en Puerto Rico tampoco hay un sistema de almacenamiento robusto. Así que lo que hay en la góndola es básicamente lo que está llegando directo de los muelles, directo de los barcos. Así que básicamente yo diría que en dos semanas las góndolas van a estar casi que completamente vacías.
Juan B
Góndola de todo lo fresco y todo lo de latas y todo lo que.
Ian Pagán
Se pueda, todo lo enlatado, porque en Puerto Rico no hay almacenes significativos de comida. Y luego de eso, sálvese quien pueda, básicamente. Y el que crea que está a salvo porque tiene su huertito, su finquita, su palito de pana, pues eso es un sálvese quien pueda y una selva que sobrevive el más mollero que tenga. A eso es lo que no queremos llegar, eso es lo que queremos evitar.
Juan B
Y.
Ian Pagán
De eso hay muchas formas de cómo apuntar ahí, desde esfuerzos personales, comunitarios, familiares, sembrar lo que podamos sembrar para el abastecimiento de la casa, hasta pensar a nivel de país. No queremos eso horrible, va a morir gente, va a morir gente no solamente de hambre, sino de violencia para poder coger esa lata a la habichuela que tú tienes en tus manos y eso es más probable de lo que la gente piensa que pudiera pasar. Y eso es lo que tenemos que evitar y que tenemos que empezar a trabajar hoy.
Juan B
Bueno, con eso no nos podemos ir, creo que se habló de todo. Nuevamente, dónde los pueden seguir, buscar más información y aprender un poquito más de su iniciativa.
Ian Pagán
Nos pueden encontrar en las redes sociales, Instagram, Facebook, eljosco Bravo, Proyecto Agroecológico, El Josco Bravo, eljoscobravo. ORG. Tenemos muchísima iniciativa, muchísimas actividades a través de todo el año, si quieren estar al tanto, pues la mejor forma a través de las redes sociales.
Juan B
Nuevamente gracias por el rato y gracias por lo que están haciendo. Y gente, espero que les haya gustado el episodio de hoy, por favor comenten, compartan, hagan todas esas cosas bonitas que siempre ayudan, búsquenlos y síganlos a ellos Don Juan del Campo en todas las plataformas, Juan B Production y a todo el corido de Juan B Production, El Tony, Teleburicuazo, Rafael Lenín y Casi Guayaba Podcast. Gracias por los 8 años y seguimos. Hasta la próxima.
Fecha: 16 de enero de 2026
Host: Don Juan Del Campo
Invitados: Ian Pagán (fundador de Josco Bravo), Gabriela Tirado
Este episodio gira en torno al movimiento de agroecología en Puerto Rico, la importancia de los huertos caseros y la soberanía alimentaria a través de la perspectiva y experiencia de la Escuela de Agroecología El Josco Bravo — una de las iniciativas líderes en formación de agricultores y defensores del cultivo sustentable en la isla. El host y sus invitados examinan los retos, triunfos, estigmas sociales y las oportunidades del renacer agrícola boricua.
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El episodio explica de manera apasionada y didáctica la importancia de reconectar con la agricultura en Puerto Rico — no solo como fuente de alimentos, sino de identidad, salud mental y empoderamiento nacional. El Josco Bravo demuestra que el conocimiento ancestral puede recuperarse y adaptarse a las nuevas generaciones, ofreciendo salida a la vulnerabilidad alimentaria y abriendo caminos de resistencia, creatividad y autosuficiencia. La invitación final es clara: quien quiera aprender a sembrar, puede hacerlo; quien quiera apoyar, puede sumarse — el futuro de la isla depende de cuán valiente y colectivo sea el regreso a la tierra.