Transcript
Narrator / Host (0:00)
Exprimimos la tierra, igual que exprimimos casi todo lo que tocamos, el aire limpio, los lugares bonitos, nuestro propio tiempo. Hoy vamos a recorrer otra senda, la de recuperar los ciclos, el descanso, la regeneración y el barbecho.
Dani Sousa (Reporter) (0:14)
¿Esto es para mí?
Samuel Cerrudo (Farmer) (0:15)
Un regalito.
Dani Sousa (Reporter) (0:16)
Joer, muchas gracias, o sea, llegó tarde. Malia, rastro y han por encima.
Musician / Singer (0:22)
Harina.
Dani Sousa (Reporter) (0:24)
Ahora vamos a la finca de esta harina.
Samuel Cerrudo (Farmer) (0:28)
Tengo azafrán, tengo olivar. Lo último que sacamos ha sido el tema de los trigos antiguos, las harinas.
Dani Sousa (Reporter) (0:34)
Cuéntame ¿Dónde estamos ahora mismo?
Samuel Cerrudo (Farmer) (0:37)
Estamos en Rubielos Altos, en mi pueblo, donde yo llevo seis años viviendo, y nos vamos a acercar a una de las parcelas y vamos a ir ahora concretamente a la del trigo. Los trigos antiguos, semillas que estamos recuperando, que son las que se plantaban aquí antiguamente. Y digamos que son muy distintas, por ejemplo, en características, como el porte del trigo es un porte mucho más alto, mucho más elevado. Entonces es muy importante recuperar esto, porque lo que estamos haciendo es hacer una agricultura natural, una agricultura de procesos naturales. Entonces lo que hacemos es traer esos procesos, incluso lo usamos para poder regenerar la microbiología, el microbioma, que se llama. El microbioma, para el que no lo entienda, digamos esa película que cubre el suelo y que está compuesta por hongos, virus, bacterias, mundillo. Ahí Exactamente. ¿Ya hemos llegado? Sí, es aquí a la derecha. De hecho está ahí la señal para la gente que pasea, para que sepan que es un proyecto piloto, para que sobre todo la gente también lo respete y no piense que es un perturbado que ha venido aquí a poner cosas raras en el campo.
Dani Sousa (Reporter) (1:40)
Pues vamos a verlo.
Narrator / Host (1:56)
Este año está siendo anómalo en Euro Europa. Las lluvias del otoño y la primavera han dado un respiro y después de varios años de sequía, el campo vuelve a llenarse de verde. Pero sabemos de sobra que es un espejismo. La realidad es que las precipitaciones son cada vez más escasas, más irregulares, y España se está convirtiendo en un país cada vez más árido.
