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Andrea Olea
Familia. Esta casa no se sostiene si tú no la sostienes.
Crudos Díaz
Vamos que somos inquilinos.
Andrea Olea
Tú eres nuestro hogar, el que nos diste refugio cuando nos quedamos en la calle.
Crudos Díaz
Ayúdanos a seguir pagando el alquiler para seguir haciendo periodismo libre e independiente y
Andrea Olea
para dar voz a las luchas de clase de nuestro tiempo.
Sabina Carrau
El cada vez más elevado coste de la vivienda está fagocitando las subidas salariales y las buenas cifras macroeconómicas. El derecho a la vivienda es la puerta a otros derechos. El incumplimiento del artículo 47 de la Constitución Española no solo hace más costoso tener un techo donde dormir cada noche, tiene también impactos en la salud, en la seguridad personal, en la intimidad, en la construcción de redes y vínculos familiares y comunitarios.
Crudos Díaz
La vivienda, cimiento de desigualdades Informe de Oxfam Intermón.
Andrea Olea
Unos datos muy significativos de este libro del libro Un metro cuadrado de Yusia Ramis, Premio de no ficción de la Editorial Asteroide La renta media de los propietarios que alquilan pisos es un 82 superior a la de los inquilinos e inquilinas. Quienes reciben ingresos por alquiler tienen una renta media de 52.000 euros, los arrendatarios 28.000, poco más de la mitad. Si se le restara a los propietarios lo que reciben por alquiler seguirían siendo el segmento de población más rico, mientras que los inquilinos están en el segmento más pobre. En estos datos solo se tienen en cuenta las viviendas alquiladas, no el patrimonio de los propietarios en segundas y terceras viviendas, garajes y otros bienes inmueble. Sin embargo, se nos repite una y otra vez que cualquier avance en legislación que proteja a los inquilinos viola la propiedad privada y pone en peligro a un propietario vulnerable que necesita cobrar el alquiler para poder vivir. Ese propietario casi no existe. En España hay 3 millones de viviendas en alquiler. El 15 está en manos de grandes empresas, la mitad de bancos y fondos buitre. Si les sumamos las viviendas en manos de las administraciones públicas, las entidades religiosas, las fundaciones privadas y las comunidades de bienes llegamos al 25%, o sea, una de cada cuatro casas está en manos de una institución, la mayoría con ánimo de lucro y el 75 restante pertenece a particulares. De los que la mitad tiene una o dos casas y la otra mitad son multipropietarios que usan la casa como negocio. Estos ingresos son un tercio de su patrimonio y eso les permite dar un salto de clase. Un salto de clase que dan apoyándose sobre los hombros, las espaldas y las cabezas de los inquilinos e inquilinas. Para que los propietarios suban tanto, los arrendatarios tienen que bajar otro tanto. Los que cobran el alquiler se están llevando una plusvalía bestial de los que pagan el alquiler. Les están robando su riqueza y con ello su bienestar, su futuro y su vida. Es una nueva lucha de clases. La nueva lucha de clases la que está determinando más que el sueldo quién está arriba y quién está abajo. Por eso era necesario, como por fin hizo Sumar, detener un consejo de ministros para conseguir que se incluyera la congelación de los alquileres en el decreto de crisis por la guerra. Era necesario, pero no es suficiente. No basta con congelar los alquileres. Hay que bajarlos por ley por lo menos un 40 %. Si los socialistas no entienden que hay que acabar con esta explotación, le acabará explotando en la cara. La gente acabará explotando. Por encima del abuso privado está el interés general. Y el poder público tiene la obligación de garantizarlo. No es comunismo, es la Constitución española.
Crudos Díaz
Hoy hablamos de esa lucha de clases
Andrea Olea
y hablamos de sus víctimas.
Ana Cortés
Yo vivía en Palma Palmilla y me separé y me fui con mis niños, con mis tres hijos, a vivir al barrio del Molinillo, que es donde viven mis padres. Encontré un piso precioso, monísimo, con trevitaciones por 400 euros.
Andrea Olea
Menudo chollo. 400 euros. Andrea Olea. Crudos Díaz.
Narrator/Reporter
Crudos Díaz.
Andrea Olea
¿Quién encontró esa ganga y en qué siglo?
Narrator/Reporter
Es Ana Cortés, vecina de Málaga, que actualmente es la provincia con el alquiler más caro de toda Andalucía y la quinta más cara de toda España. Lo que nos cuenta se remonta a 2015, cuando se vio recién separada y con tres hijos a cargo, pero aún no había forma de encontrar una vivienda digna en la ciudad.
Ana Cortés
Pues yo llevaba ya seis años viviendo en mi piso, pagando mi alquiler religiosamente y de la noche a la mañana viene una carta que me subía en 300 euros o me tenía que ir.
Narrator/Reporter
Era 2021. Ya después de la pandemia cuando el mercado inmobiliario empezaba a calentarse de nuevo. Y Ana le tocó tragar y aceptar esa subida abrupta y salvaje porque no le quedaba otra.
Ana Cortés
Me había costado mucho estabilizar mi hogar después de la separación y todo eso. Y era el momento donde todas las aguas estaban llegando a su cauce y mover todo eso era inviable, aparte que ya los precios se estaban desorbitando. Le digo que pago los 300 euros y me quedo porque tampoco tenía otra manera.
Narrator/Reporter
No tenía otra manera y se quedó y aguantaba como podía hasta que al año siguiente le subieron otros 200 euros.
Ana Cortés
Es decir, que se me puso el alquiler entre la luz, el agua y todo, se comía mi sueldo entero. Yo no tenía prácticamente para nada, ni para comer. Con tres hijos y dos nietos a mi cargo.
Crudos Díaz
Paremos un momento. Estamos hablando de una subida de 500 euros en menos de dos años por un piso por el que hasta entonces pagaba algo más de 400.
Narrator/Reporter
Así es, es inasumible. Y Ana no pudo hacerse cargo. Llegó la orden de desahucio y resistió y resistió hasta que al final perdió la casa y se vio en la calle.
Ana Cortés
Se pasó mal. Es un sentimiento de fracaso que yo en mi vida lo había experimentado y lo había vivido y a día de hoy todavía no me he recuperado. Que yo vivo con una de mis hijas y vamos, esto es desestructurar. Uno va a romper una familia, separarlo, porque no hay manera de volver a estar junto. Porque tú ya hoy en día no encuentras un piso porque para encontrar un alquiler mínimo son mil euros y te piden hasta un primo en martes, que mira que yo soy gitana, pero en martes todavía no tengo primo, hija.
Andrea Olea
El sentimiento de fracaso lo tiene, pero no ha perdido el sentido del humor.
Narrator/Reporter
No, y tampoco la rabia contra la especulación inmobiliaria que se come su barrio.
Ana Cortés
Que te puedo contar tantas cosas y tantas experiencias vividas y de tantas compañeras como me fui encontrando en el camino. Que estaba en mi misma situación, porque nosotros vivíamos en el barrio del Molinillo, que es un barrio pegado al centro, Entonces todo eso, esto lo destriparon para hacer apartamentos turísticos. Que mi barrio ha perdido su autenticidad y su originalidad para convertirse en habitaciones para pernos tan los guris a mi barrio le han quitado todo su encanto, todo su alma, todo su corazón El
Narrator/Reporter
pasado agosto el precio medio por alquilar Un piso de 80 metros cuadrados en Málaga superó los 1.300 euros, según Fotocasa, la cifra más alta de su serie histórica que se remonta a 2006 y por encima de la época de la burbuja inmobiliaria. En los últimos cinco años el alquiler en la ciudad ha aumentado un 71%.
Crudos Díaz
Eso quiere decir que pagar un alquiler te hace pobre, pero la mayoría con la compra ya no puede ni soñar.
Narrator/Reporter
Esa es la realidad actual en ciudades como Málaga, pero también en otras muchas. Rosa Galindo, portavoz igual que Ana de la asociación Un Techo por Derecho, critica la inacción de las administraciones para solucionar una emergencia habitacional cada vez más acuciante,
Ana Cortés
que más que habitacional es una emergencia humanitaria. Lo que están haciendo es tirarse las competencias como ladrillos a la cabeza y eso nos parece indecente. No son capaces, no son lo suficiente valientes para hacer lo que tienen que hacer. Tienen que empezar interviniendo el mercado de la vivienda y de ahí lo demás.
Narrator/Reporter
Desde Derecho a Techo exigen medidas radicales y bajar y topar los alquileres y en caso de que los propietarios no cumplan, expropiar si es necesario. Ante todo demandan un modelo de ciudad pensado para sus habitantes y no para quienes vienen a gentrificarla o pretenden convertir la vivienda en un negocio donde solo ganan ellos.
Ana Cortés
Estamos ante un modelo de ciudad que no está pensado para las vecinas, que no garantiza una vida digna a las vecinas y los vecinos de Málaga, sino que estamos ante un modelo de ciudad que está pensado para el que viene de fuera, para el turista, para el nómada digital, para esos fondos de inversión que han encontrado un oasis aquí en nuestra ciudad. Y mucho cuidado que no estamos hablando de turismofobia, pero ni mucho menos queremos caer como ellos han caído en la vecinofobia.
Narrator/Reporter
Hay que encontrar, dice, un equilibrio.
Ana Cortés
Y el equilibrio pasa de que las vecinas que todos los días se levantan para levantar esta ciudad, para trabajar y para hacer vida en esta ciudad y para sostener los barrios, tienen que poder acceder a una vivienda que puedan pagar y que no les obliga a elegir entre llenar la nevera y pagar el alquiler.
Andrea Olea
A nadie hay que obligarle a elegir entre llenar la nevera y pagar el alquiler. Ana y Rosa son dos voces de esta lucha de clases a la que hoy ponemos voz por el informe de Oxfam y por el decreto anticrisis. Andrea Olea. Muchísimas gracias.
Narrator/Reporter
A vosotras.
Andrea Olea
No pagar el alquiler preocupa más a los españoles que su propia muerte.
Crudos Díaz
No es broma, lo dice el CIS en una encuesta sobre las preocupaciones del día a día.
Andrea Olea
La vivienda es el mayor generador de desigualdad de nuestro país.
Crudos Díaz
La brecha entre comprar y alquilar se ha agigantado.
Andrea Olea
Uno de cada tres inquilinos destina más de la mitad de sus ingresos a pagar el alquiler, algo que solo ocurre en uno de cada cinco hipotecados.
Crudos Díaz
Una nueva división, una nueva lucha de clases con un problema estructural.
Andrea Olea
Cada vez menos pueden comprar una casa y el alquiler se come nuestro sueldo y nuestra vida.
Crudos Díaz
Por eso hoy nos colamos por una brecha que amenaza con derribar el suelo que pisamos y el techo que nos cobija. En un programa especial en colaboración con Oxfam Intermón.
Andrea Olea
Los datos que habéis escuchado pertenecen al informe La vivienda, cimiento de desigualdades, con el que hemos empezado. Su autor es Alejandro García Gil, politólogo y responsable de políticas de protección social de Oxfam Intermón. Alejandro Cruz Díaz.
Alejandro García Gil
Buenos días. ¿Qué tal?
Andrea Olea
¿En qué momento la vivienda se convirtió en la principal causa de desigualdades?
Alejandro García Gil
Seguramente se ha producido en estos últimos cinco años. Lo mencionabais al inicio del programa. En estos cinco años, desde 2021, la vivienda de alquiler ha subido un 40%. Imaginaos si pagabas seiscientos, setecientos euros, pasar a pagar mil cien euros. Ahí es donde se concentra esa crisis. Y cuando tú pagas el alquiler, lo estás pagando a alguien, es decir, cada vez tienes menos renta y alguien tiene cada vez más renta. Y ahí es donde se genera esa brecha de desigualdad que se está desarrollando con más profundidad en estos cinco años.
Andrea Olea
Ya es el principal vector de desigualdad
Alejandro García Gil
esa brecha, Seguramente porque son dos vectores de desigualdad. Está el de renta, el de cada vez tienes menos dinero para comer, para comprar ropa, para apuntar a tus hijos o hijas a una academia de inglés, por ejemplo, lo cual dificulta las oportunidades a futuro. Pero también es una desigualdad de riqueza porque quien vive de alquiler no es propietario, no tiene capacidad de ahorro, no tiene patrimonio. Y a su vez, como decías, al ser extractivista hay alguien o una empresa, un particular, que cada vez tiene más riqueza porque va ganando una renta extra por el trabajo de otro.
Crudos Díaz
¿Y en qué consiste, cómo funciona eso que llamáis el círculo vicioso de la trampa del alquiler?
Alejandro García Gil
La trampa del alquiler en este contexto de España, cuando tú tienes que pagar tanto de tu salario, de tu pensión, a vivir de alquiler porque no tienes opción para otra cosa, no tienes capacidad de ahorro. Si la vivienda en compraventa también es cada vez más cara porque compites con fondos de inversión, con especuladores, no vas a acumular nunca el dinero de una entrada para ser propietario. De manera que estás asfixiado por tu alquiler, no ahorras, no puedes convertirte en propietario, que hoy por hoy sale más a cuenta tener una hipoteca que pagar el alquiler, sí que estás atrapado. Es una trampa, un círculo vicioso.
Andrea Olea
El gran problema de no tener la entrada porque no puedes ahorrar para acceder a esa vivienda en propiedad. Entendamos cómo hemos llegado a la catástrofe habitacional que hoy sufrimos.
Crudos Díaz
La vivienda en nuestro país ha sido históricamente considerada como activo de inversión y no como un derecho esencial.
Andrea Olea
De ahí nace la liberalización masiva del suelo, los años de Aznar y las ventajas fiscales a la compra que se han unido a la falta crónica de inversión en vivienda pública.
Crudos Díaz
Entre 2000 y 2007 el endeudamiento de los hogares se multiplicó en ese círculo virtuoso y luego desastroso de consumo, deuda y revalorización.
Andrea Olea
Y con el estallido de La burbuja de 2008 y la gran Recesión miles de personas se quedaron en la calle.
Crudos Díaz
Pero en lugar de acabar con aquel modelo fallido, la respuesta institucional a la crisis priorizó el rescate del sector inmobiliario y financiero.
Andrea Olea
Instrumentos como la SAREB o Banco Malo y las SOCIMI, sociedades de inversión en ladrillo, se usaron para gestionar gestionar los activos tóxicos y atraer capital a la vivienda como negocio.
Crudos Díaz
Y medidas como la reforma de Ley de Arrendamiento urbano facilitaron que fondos de inversión compraran grandes carteras de vivienda a precios de saldo.
Andrea Olea
A partir de 2015 vivimos un nuevo boom inmobiliario y un giro hacia el
Crudos Díaz
fomento del alquiler, ya sea turístico, con la explosión del modelo Airbnb de temporada o como vivienda habitual, en el que ha seguido primando el enfoque especulativo y de negocio.
Andrea Olea
Solo en 2024 se calcula que hubo 27.000 desahucios, de ellos casi el 75% eran alquileres.
Crudos Díaz
Y ahora más de 630.000 contratos de alquiler firmados durante la pandemia iban a vencer en España a lo largo de este año, afectando a más de 1,5 millones de personas. El viernes, por fin, como decíamos al inicio, el PSOE y su socio de gobierno Sumar, hicieron algo al respecto.
Marta González
Hoy hemos llegado a un acuerdo entre los dos grupos políticos que componemos este gobierno de coalición progresista para aprobar un segundo Real Decreto ley que establece una congelación temporal de los precios del alquiler similar.
Andrea Olea
El gobierno de coalición ha pactado este real decreto ley en vigor de momento durante 30 días hasta que se apruebe en el Congreso para prorrogar, si es que se aprueba, claro, para prorrogar los alquileres vigentes desde la pandemia y topar la subida en el 2%. Alejandro, ¿Qué efectos puede tener ese vencimiento masivo de alquileres si el decreto no recibe la luz verde del Congreso?
Alejandro García Gil
Pues que vamos a ver una tensión social porque se van a ejecutar decenas de miles de desahucios, sean forzados o invisibles, de gente que ahora está pagando una vivienda y se tiene que ir más lejos a buscar una vivienda más pequeña que pueda permitirse. Y es un drama social que puede terminar estallando porque al final, como decíamos al principio, afecta ya la problemática del alquiler a una de cada cuatro personas en España. Es decir, que tarde o temprano esto va a terminar estallando por algún lado.
Andrea Olea
Lo que hay que decir a todos los inquilinos e inquilinas que nos estén escuchando que en este momento puedan estar afectados que pueden pedir esa prórroga porque está en vigor.
Alejandro García Gil
Sí, está en vigor y como la Constitución Española dice que la irretroactividad de las leyes no puede ser negativa, pues durante este mes quien lo pida y le venza el alquiler va a tener esta ventaja y tiene que aprovecharse de ella porque seguramente no vaya a durar mucho más.
Crudos Díaz
En este contexto, esa medida es suficiente
Alejandro García Gil
seguramente no es necesaria y es fundamental, pero no es suficiente porque al final se van a prorrogar alquileres caros, no se van a prorrogar alquileres baratos. No vamos a conseguir que el alquiler en vez de durar 5 años dure 10 o 20, o sea indefinido. Entonces es una medida necesaria porque necesitamos taponar la herida, pero no responde de manera estructural a los problemas que tiene España con la crisis del alquiler.
Andrea Olea
Una herida por la que están sangrando muchos y muchas. El alquiler y la vivienda mantienen en vilo a familias vulnerables, pero no solo.
Crudos Díaz
También hablamos de personas como Sabina Carrau, con un trabajo estable, con un salario digno, pero que no puede permitirse ni comprar casa ni vivir sola.
Andrea Olea
Sabina es uruguaya, lleva 24 años viviendo en España y es integrante del sindicato de inquilinas de Madrid. Tiene 49 años y comparte piso con otras dos personas en un edificio de propiedad vertical. Esto es, el propietario es dueño de
Crudos Díaz
todo el inmueble y ahora su casero está expulsando a las vecinas porque prefiere alquilar las viviendas compartimentadas a empresas para estancias temporales en su edificio. Son 40 residentes, ya han expulsado a una decena y siguen llegando los burofax. Así que ya, bueno, está esperando su turno. Sabina Cruz, dos días.
Sabina Carrau
Hola, buenos días.
Crudos Díaz
Tú sabes que tu contrato tiene fecha de caducidad y estás buscando alternativas, pero claro, ¿Cómo es buscar hoy piso en Madrid? ¿Qué condiciones te exigen? ¿Son asumibles para ti?
Sabina Carrau
No, buscar el piso hoy en Madrid es inasumible y es un infierno, un auténtico infierno, porque además de los precios que están disparados, son las condiciones que están pidiendo, desde avales bancarios, meses de fianza, garantías adicionales que pueden ser hasta tres mensualidades, nóminas, el pago del seguro de impago que también tienes que asimilar como inquilina.
Crudos Díaz
Tú llevas 24 años viviendo aquí, tienes un sueldo, era ciudadana de esta ciudad desde hace mucho tiempo. ¿Habías visto un momento como este?
Sabina Carrau
No, yo nunca había visto una situación igual. Y lo que me preocupa además es que esto en algún momento, por algún lado va a reventar. Porque lo que sinceramente me extraña es no estarnos encontrando con familias enteras viviendo
Crudos Díaz
ya en la calle.
Sabina Carrau
Es que yo me pregunto de verdad, ¿Dónde está la gente viviendo cuando está siendo desahuciada de su casa? Todos estos desahucios invisibles que son por el aumento del alquiler, es gente que al final no hace falta que venga un casero con la policía a echarte de tu casa. Si te suben el precio del alquiler a un punto que ya no lo puedes asumir, ¿Qué haces? Y las únicas personas que estamos realmente haciendo una barrera de contención, resistiendo con la rebeldía y con la lucha organizada, somos el Sindicato de Inquilinas.
Andrea Olea
Y hablando de rebeldía, en vuestro edificio, al final de la pandemia ya os unisteis entre los inquilinos e inquilinas para denunciar el cobro indebido de un IPC por encima del tope que fijó entonces el gobierno del 2%. ¿Cómo de frecuentes son estas irregularidades?
Sabina Carrau
Constante en mi edificio. Bueno, así fue como llegamos todas al Sindicato de Inquilinas, realmente por ese conflicto que nos unimos. Pero basta con llegar a cualquier asamblea del sindicato un viernes para ver la cantidad de personas, familias y personas que llegan nuevas por un conflicto cada viernes. A veces no cabemos dentro de la sala y la gente viene por muchísimas cosas, por amenaza, desahucio, por una subida inaccesible del alquiler, por las tasas que te quieren cobrar. Las agencias inmobiliarias siguen cobrando un mes de comisiones, a pesar de que es ilegal,
Crudos Díaz
pero te lo encuentras en todos los anuncios y no paro de verlo.
Sabina Carrau
¿Y tú llegas a ver el piso y lo estás visitando y cuando te dicen las condiciones, tú le tú sabes que esto es ilegal? Y te a mí me dicen que lo tengo que decir. Bueno, pero sabes que estás haciendo una práctica ilegal. Pero si no hay recursos para sancionar a esta gente y vigilarlo.
Andrea Olea
Vosotras conseguisteis ganar el proceso cuando fuisteis a por esa primera denuncia. ¿Cómo lo lograsteis?
Sabina Carrau
Pues organizándonos y acudiendo al Sindicato de Inquilinas. Nos afiliamos y nos organizamos. Empezamos a convocar asambleas dentro de nuestro bloque y a través del sindicato empezamos a mandar cartas donde tuvimos que además acudir a la oficina de consumo para buscar una parte neutral, porque la impunidad con la que operan los caseros y cuando son grandes tenedores, más todavía es tan impresionante que es que. Bueno, lo único que nos salvó fue esa organización colectiva y logramos no sólo que no lo aplicara, sino logramos además que nos devolviera todo el dinero que nos había cobrado de más.
Andrea Olea
Bravo por vosotras. ¿Pero ¿Cómo han conseguido ahora echar a una decena de familias?
Sabina Carrau
Pues porque a medida que se les va acabando el contrato, lo que hacen es no renovarlo. Y son tres empresas ahora las que están alquilando los pisos para anular el salón por habitaciones.
Crudos Díaz
Madre mía. ¿Tú te sientes parte de una generación esclava de la vivienda? Y también ¿Cuánta gente cabe dentro? ¿Cuántos perfiles caben dentro de esa generación?
Sabina Carrau
Claro, es que cuando hablamos de personas y de familias vulnerables, para mí la vulnerabilidad es absolutamente transversal. Porque antes parece que tenías que hablar de una persona que no podía acceder a la vivienda por un nivel de pobreza, Pero es que ahora yo tampoco puedo acceder a una vivienda para mí sola y soy una persona que tiene un sueldo muy decente. De hecho, es que lo que pasa que hay una cuestión, bueno, lo que se llama dignidad. Yo no estoy dispuesta a dejar más del 70% de mi sueldo en vivir, porque esto es una cuestión de vida. Mientras los rentistas lo único que les importa es el capital y acumular riqueza, a nosotras lo que nos importa es dejar lugar a la vida.
Crudos Díaz
¿Cómo te afecta realmente en tu día a día, ya no solo económicamente, sino a la autoestima, a la autorrealización, al proyecto de vida, tener esa barrera de que todo tu sueldo se lo coma un alquiler?
Sabina Carrau
Pues desde que estoy del sindicato de inquilinas, yo me he fortalecido y me he quitado muchas vergüenzas. Yo pensaba, con la edad que tienes, todavía estás compartiendo piso. Y por mucho que a mí me parece que la vida en comunidad está muy bien, debería poderlo uno elegir. Te genera muchísima ansiedad. A mí también me genera muchísima impotencia, mucha rabia acumulada. ¿Por qué? Si es que estamos hablando de una casa. Yo no me quiero comprar un Porsche ni un Jaguar, yo quiero poder vivir y yo tengo un trabajo para poder pagar mi alquiler, pero no lo puedo pagar porque hay gente que no le importa la vida. Y lamentablemente encima, y lo tengo que decir, tenemos un gobierno que no está parándose del lado de las inquilinas. Ni de las personas, está parando del lado de los rentistas. Entonces, claro, los rentistas son los culpables porque nos están robando nuestro dinero mes a mes. Pero es que el gobierno es el responsable, es el que debería gobernar para proteger a la ciudadanía. Y esto, insisto, esto es una cuestión de vida o muerte. Hay gente que está. Yo tengo vecinos a las que han desahuciado para poder alquilar una empresa que se fueron con personas a su cargo de dependencia absolutamente medicalizadas porque no había otra manera ni de dormir ni de vivir. Podemos tener muchísimos debates acerca de esto, pero yo insisto que esto es una cuestión de vida o muerte.
Andrea Olea
Para mucha gente es una cuestión de vida y de muerte. Personas como Sabina forman parte de una clase social a la que nuestro siguiente invitado ha bautizado como generación inquilina.
Sabina Carrau
La vivienda se ha convertido en el principal activo financiero del capitalismo contemporáneo y en la base de un sistema rentista. En este modelo, la especulación se convierte en el motor que sostiene la economía. Los altos precios de la vivienda hacen que la mayoría de la población ya no pueda acceder a una casa en propiedad. Así surge la generación inquilina. Una generación que vive de alquiler, no por elección, sino por exclusión. Da igual cuánto estudie, trabaje o se esfuerce, su bienestar no depende del mérito ni del salario, sino de la capacidad de heredar una vivienda.
Andrea Olea
Lo conocéis bien porque ha estado muchas veces por aquí. Es Javier Gil, doctor en Sociología, investigador en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Acaba de publicar ese libro que os decía Generación un nuevo paradigma de vivienda para acabar con la desigualdad, editado por Capitán swing. Javier Cruz, dos días.
Javier Gil
¿Qué tal? Buenos días. ¿Cómo estáis?
Andrea Olea
¿Hasta qué punto el acceso a la vivienda determina hoy la posición social?
Javier Gil
Lo que yo planteo en el libro es que hoy es el principal determinante de la posición social lo que vamos a escuchar con la compañera Sabina. Da igual cuánto trabajes, cuánto estudies, cuánto esfuerces, porque hoy acceder al bienestar en una ciudad como Madrid, Barcelona, etc. Depende de tu capacidad de heredar. Porque como decía ella, con un buen sueldo no puede acceder a una vivienda de manera digna. Y eso significa, es un elemento central de colapso de las sociedades en las que vivimos, donde nos han dicho que si tú trabajas, te esfuerzas, etc. Vas a poder vivir bien. Pues esa promesa se está rompiendo.
Andrea Olea
Entonces, eso que decíamos al principio de que esa nueva lucha de clases no está desencaminado.
Javier Gil
Yo creo que es un elemento central de composición de las relaciones económicas, de poder y por supuesto, de clase.
Andrea Olea
Durante décadas la legislación en vivienda ha tenido la mayor parte de las competencias transferidas a las comunidades autónomas, lo que se ha traducido en regulaciones muy desiguales.
Crudos Díaz
Hasta 2023 no se aprueba la Ley por el derecho a la vivienda, que intentó crear un marco estatal con medidas como la limitación del precio del alquiler en zonas tensionadas. ¿Con qué resultado esa ley?
Javier Gil
Bueno, ahora que vemos que es una ley muy insuficiente, que en el mejor de los casos en algunas comunidades autónomas está ralentizando el que esto cada vez vaya peor. Pero es que ya no se trata de ralentizarlo ni de detenerlo, se trata de revertirlo. Y claro, nos tú no puedes regular el mercado al alquiler porque vas a destrozar el mercado. Y en cambio aquí lo que vemos es que cómo se ha transformado la crisis de los desahucios del 2008 en un nuevo ciclo de especulación con una intervención espectacular del gobierno de Mariano Rajoy con su mayoría absoluta, acompañada por la venta de vivienda pública por el Ayuntamiento de Madrid y la Comunidad de Madrid. Y vemos como en un año han tocado muchísimas leyes financieras de vivienda, han vendido vivienda pública, etcétera, para intervenir el mercado, para poner una alfombra roja los fondos de inversión y que entraran aquí, comprarán todas las viviendas de los bancos y generarán un nuevo ciclo de especulación. No es solo documento en el libro. ¿Qué necesitamos ahora? Pues lo mismo pero al revés. Una intervención espectacular con la fuerza que lo hizo Mariano Rajoy para salvar a los especuladores y a los bancos, pero que lo haga ahora el gobierno de Pedro Sánchez para salvar a la ciudadanía. Y es lo que necesitamos. No vale con una medida o dos, necesitamos lo que yo propongo en el libro. Es un nuevo paradigma de vivienda que consiste en una nueva regulación integral que garantice el derecho a la vivienda. ¿Como se protege la sanidad o la educación?
Andrea Olea
Antes de ir a eso, Javier recuerda cuáles fueron los cambios legales que hizo, que además fueron dos fundamentales, el gobierno de Mariano Rajoy para permitir que esto que está sucediendo llegara.
Javier Gil
Rescate y reorganización de cajas bancarias, entidades financieras, creación de la Sareb una gran estafa financiada con dinero público. 50.000 millones de euros. Reforma de las SOCIMIS, que es lo que hace que ahora mismo un fondo de inversión que compra, alquila o vende vivienda en España paga menos impuestos que si lo hacemos cualquiera de las personas que estamos en esta mesa. Reforma de la Ley de Arrendamientos Urbanos.
Andrea Olea
A esos dos últimos me refería yo.
Javier Gil
Para quitar derechos a los inquilinos, para adaptarlo a las necesidades de los fondos de inversión. Pero no era suficiente. Entonces aprobaron las Golden Visa, que es una cosa. Era una medida que para que los oligarcas internacionales que nunca habían pisado España, mientras España tenía una política tremendamente racista en el sur de sus fronteras, si tú invertías más de medio millón de euros en vivienda inmediatamente te daban un permiso de residencia. Estamos hablando 2012-2013. Había millones de personas en las calles protestando. La PA en esta misma época llevó una ILP respaldada por un millón y medio de firmas al Congreso. El PP de Mariano Rajoy la destrozó hasta que la PA la tuvo que retirar. Y todo esto fue acompañado de esta venta de vivienda pública. Todo esto que acabo de decir pasó en un año. En ningún país del mundo se ha visto tal intervención del mercado inmobiliario para poner una alfombra roja a los especuladores como se vivió en España en ese año.
Andrea Olea
Y sin embargo ahora se niegan a intervenir para revertir precisamente lo que se hizo.
Crudos Díaz
Tú cuentas que al marco creado por la ley de vivienda actual habría que sumar esos planes estatales de vivienda de los últimos años que han priorizado la ayuda directa al alquiler frente a una apuesta por un parque de vivienda pública. ¿Qué efecto está teniendo esa política?
Javier Gil
Bueno, es que estas ayudas lo único que hacen es inflar los precios de la vivienda. Inflar, acompañar a la especulación. Lo que tenemos que decir es que el Estado dé un paso adelante, intervenga el mercado y mande un mensaje a los especuladores. Es decir, lo que propongo en el libro, entre otras medidas, la central es un fondo de inversión público. Que el Estado haga lo que hacen los fondos buitre, pero en vez de para generar unas rentabilidades desorbitadas para ampliar el patrimonio público de vivienda. ¿Y sabéis lo que pasa cuando el Estado da un paso al frente? Que los especuladores salen escopetados. Y por eso los especuladores no entran en sitios como Viena, donde dos terceras partes del mercado está organizado por cooperativas de vivienda, empresas públicas de vivienda, etcétera. Entonces no hay hueco para los especuladores. Cuando entra el Estado con fuerza no hay hueco para los especuladores. Ahora mismo Blackstone está vendiendo las viviendas que compró botella por 68.000 euros, las está vendiendo por 300.000 euros. Se las va a vender a otro fondo de inversión. Una rentabilidad que no ofrece ningún otro mercado. Pero insisto, es una rentabilidad generada políticamente. ¿Qué pasa si el Estado da un paso al frente y ejerce su derecho de compra preferente, como se ha hecho en algunos casos de manera excepcional en algunas comunidades autónomas? Pues que se mande un mensaje a los mercados, a los fondos internacionales y a los especuladores. Aquí no hay sitio para especular. Y cuando el Estado da un paso al frente, ellos salen escopetados. Entonces ese sería el primer paso.
Andrea Olea
Y es factible una reforma estructural para evitar estas especulaciones y a estos especuladores.
Javier Gil
Una cosa que insisto mucho en el libro es que no se trata de una cuestión técnica sino una cuestión política. Técnicamente es posible. Analizo muchos países de Europa, cómo se ha hecho, analizo cómo sería un fondo de inversión público. El problema de esto es cómo financiarlo. ¿Sabéis qué cifra planteo para el debate de cómo empezar a financiar un fondo público? Pues movilizando el dinero que se utilizó para rescatar a los bancos. No hay que inventarse ninguna cifra, la que ya se utilizó una vez para rescatar a los bancos. ¿Qué pasaría si ahora se utilizara ese viviendo para impulsar esta gran empresa pública de vivienda? El Estado podría movilizar 600 mil millones y comprar a precios de de hoy 3 millones de viviendas. Esto significaría un antes y un después. Y es solo movilizando la cantidad de dinero que ya movilizó el Estado para rescatar a bancos. Entonces claro, técnicamente se puede hacer qué falta voluntad política porque no hay suficiente fuerza política para impulsar esto. Es decir, ahora mismo la política de vivienda en este país la están marcando Blaston Cerberus, los grandes fondos de inversión.
Andrea Olea
Y se puede hacer técnicamente y políticamente una ley estatal que no sea interferida por las administraciones autonómicas.
Javier Gil
Por supuesto. Yo hablo en el libro de Gobernanza rentista, que básicamente es como muchas instituciones desde distintos lados intervienen de múltiples formas para que no baje el precio de la vivienda. Siempre te dicen cuando va a regular la comunidad autónoma te no, es que no tenemos competencias. Porque tenemos las competencias de vivienda, pero no para esto. Como cuando hace unos años en Cataluña se aprobó una regulación del precio de los alquileres y el Constitucional la tumbó, algo que ya pasó también en Berlín. Luego cuando le dices al Estado que lo hagan, dice no, no tenemos competencias, las tienen las comunidades autónomas. Hay una parte que es de voluntad política y que cuando se trata legislaciones a los nuevos contextos nos enfrentamos ahora frente a la gobernanza rentista, frente a una planificación rentista de la economía y del mercado inmobiliario. Necesitamos democratizar el mercado inmobiliario, necesitamos una economía democráticamente planificada. Y eso se trata de empujando todas estas políticas desde distintos lados.
Andrea Olea
Sí, pero hemos visto también, te lo pregunto a ti, Alejandro, que desde los partidos de la derecha, que son grandes defensores de los propietarios, se pone freno a las leyes estatales.
Alejandro García Gil
Sí hay un boicot explícito que manifestó Almeida, nuestra política de vivienda es la nada. Entonces es difícil superar esas trabas que comentaba Javier. Pero yo creo que desde el gobierno central hay campo para poder jugar. Por ejemplo, no todo tiene por qué ser la Ley de vivienda. Hablaba Javier de frenar la especulación aplicando una fiscalidad justa que realmente haga que no sea tan rentable invertir o especular con la vivienda. Tú puedes mandarle una señal al mercado, no es necesario generar ese fondo de inversión público que sería increíble para empezar a comprar vivienda y movilizar vivienda. Tú puedes se acabó la especulación. Con una fiscalidad justa hay impuestos de sobra, sociedades, patrimonio y IRPF, porque ahora mismo los caseros están muy bonificados su ingresos, sus rentas por alquileres. Se puede mandar esa señal y a la vez poner en marcha otras medidas paralelas, como es aplicar de entrada lo que ya existe, que es la Ley de Vivienda, o movilizar esos fondos para comprar esa vivienda vacía o de uso turístico que tan falta hace en el mercado español.
Andrea Olea
Tú decías una fiscalidad justa, yo diría una fiscalidad agresiva frente a la agresividad del mercado, también te digo.
Javier Gil
Sí, básicamente lo que me preguntabas, por ejemplo, la Ley de Arrendamientos Urbanos es competencia estatal ahora mismo. ¿Por qué no se aprueban contratos de alquiler indefinidos? Es decir, aquí el negocio ha sido echar un inquilino para poner a otro que pague más. Y eso, al haber una gran rotación de inquilinos, facilita que suban los precios. En la mitad de los países de Europa, en Alemania, en Dinamarca, en Suecia, en Países Bajos, en Austria, los contratos de alquiler son indefinidos. Es decir, tú alquilas un piso y si pagas no te pueden echar nunca de ese piso. ¿Por qué? Porque estás cumpliendo con el contrato. ¿Por qué no se aprueba esa medida? Esa medida se puede aprobar a nivel estatal. No necesitas a las comunidades autónomas, las ocimis. Que un fondo de inversión, que un fondo buitre no pague impuestos o pague menos impuestos de lo que pagaríamos nosotros, también es competencia estatal. Es decir, esto el gobierno de Pedro Sánchez lo podría estar cambiando ya ahora mismo, sin interferir, ni que haya debates sobre competencias a nivel autonómico o estatal.
Andrea Olea
¿Y las vecinas de tu inmueble, Sabina? ¿Qué pedís? ¿Qué necesitáis? ¿Qué queréis?
Sabina Carrau
Queremos poder seguir viviendo en nuestras casas, asumiendo unos alquileres dignos, que nos renueven el contrato y nos dejen seguir viviendo allí, pero sin aumentarnos 300, 400 y 500 euros el alquiler. También necesitamos un casero que realmente sea un casero de verdad, que respete lo que significa vivir en una vivienda digna, que se haga cargo de lo que se tiene que hacer cargo para mantener las condiciones de habitabilidad de las casas. Y necesitamos que se vayan todas estas empresas que son parásitos. Como tenemos a dos cabalgando sobre las chepas de las vecinas, tenemos al casero y luego tenemos a la empresa que trocea los pisos por habitaciones para también sacar tajada de ahí.
Andrea Olea
Sabina Carrau, muchísimas gracias por tu testimonio. Y aquí te dejamos ir a trabajar precisamente para conseguir el dinero para pagar ese alquiler que te ahoga.
Sabina Carrau
Muchas gracias por tenerme aquí.
Andrea Olea
Un abrazo muy fuerte.
Crudos Díaz
Gracias.
Andrea Olea
Oye, te querías poner las gafas, ¿No?
Crudos Díaz
Sí, sí.
Andrea Olea
Porque hoy desgranamos las principales causas de esta injusticia masiva y queremos mirar de cerca algunos de sus peores monstruos.
Irene Valiente
Las gafas violetas.
Crudos Díaz
Las gafas violetas.
Irene Valiente
Las gafas violetas.
Crudos Díaz
A ver, ya hemos visto muchas veces que una de cada cuatro casas que se compran en España son para inversores, el 18% para segunda residencia. Y eso significa que casi la mitad de las compras no son de vivienda habitual. Y eso lleva situaciones que llevamos mucho tiempo normalizando. Vivir en caravana o furgonetas a pesar de tener un buen trabajo, sobre todo en la isla, dejarte la mitad de tu sueldo en un cubículo que no pasaría ni por trastero, o la compra de habitaciones, que aquello también fue de traste, sigue siéndolo. Pero al otro lado, en el lado del especulador, también se amplían las posibilidades y aparece un rentismo desde abajo que recuerda mucho al mundo Cryptobros. Por ejemplo, desde 50 euros puede invertir en ladrillo obteniendo más rentabilidad que si invirtieras en productos clásicos de la bolsa. A ver, a ver, a ver, a ver, a ver, que tenemos que invertir
Sabina Carrau
ahí, que lo tienes estudiadísimo.
Crudos Díaz
¿Pero tú cuántos tutoriales has visto ya?
Sabina Carrau
Ladrillo, Matías, ladrillo.
Crudos Díaz
Lo permiten nuevas plataformas de crowdfunding, micromecenazgo y crowdlending. Préstamos colectivos inmobiliarios cada vez más populares, pero bueno, con muy poca regulación, con muchas sospechas de inseguridad y fraude, que siguen la estela de algunos influencers que prometían vivir de ingresos pasivos, es decir, ser rentista comprando pisos de barrio.
Javier Gil
Generalmente, a lo que apunto, veo más rentabilidad. Pisos en barrios humildes, trabajadores, siempre Sin ascensor, generalmente segundos terceros, idealmente un primero, pero generalmente segundos Terceros, incluso hasta cuartos o hasta un quinto.
Crudos Díaz
Este es Carlos Galán, que en 2023 tenía 20 pisos pero seguía viviendo de alquiler por sus movidas de rentabilidad que sólo él entiende. Y vemos como tres años más tarde esos barrios obreros cada vez están más acosados por la hora rentista. Barrios donde empresas y fondos rastrean el catastro en búsqueda de propiedades sin dueños conocidos, abandonadas o con titularidades complejas para comprar las abejas bajo coste. Barrios donde aparecen como seta anuncios de piso con advertencias de que están ocupados, aunque se está demostrando que en muchos casos se trata de inquilinos con contrato en vigor de alquileres sociales o acogidos a la moratoria hipotecaria. Y después de todos estos monstruos que está generando este sistema fallido, quería hablaros del último engendro. Quizá hayáis oído hablar de César y Joseph No sé cómo se pronuncia muy Bien, porque son dos alemanes que tienen un imperio de más de 2.600 apartamentos turísticos en 20 ciudades de España.
Sabina Carrau
¿Qué es exactamente Linehome y qué problema resuelve?
Javier Gil
Limehome es un operador de apartamentos turísticos, de apartamentos digitales, que estamos intentando revolucionar lo que es el sector del hospitality.
Crudos Díaz
Su empresa se llama Line Home, como escuchabais. Este es su portavoz en España. Y no compra directamente los inmuebles, sino que ofrece rentabilidades estables durante muchos años a sus dueños, mientras ellos convierten los edificios en apartamentos turísticos a precios de hasta 350 euros la noche en Madrid, 500 en Sevilla, 200 en Bilbao Valencia, 350 en Barcelona. Todo eso en temporada baja o media. Y ese titular de los dos hermanos con 2.600 pisos, evidentemente porque genera mucho odio, ha corrido como la pólvora, pero hay letra pequeña. No lo instalan en edificios residenciales, sino que buscan inmuebles de uso terciario, es decir, con permisos para acoger actividades económicas como oficinas, tiendas, hostelerías, academias, clínicas y hoteles. Entonces diréis, bueno, no lo están haciendo en edificios residenciales, tienen licencia hotelera. Sí, pero es otro efecto en los barrios. Igual que estamos viendo convertirse muchos bajos comerciales de nuestros barrios en viviendas, veremos convertirse en hoteles casi todas las instalaciones terciarias posibles de nuestras ciudades. Todo esto que ves, Simba, mañana serán apartamentos turísticos. Entonces, de todos estos monstruos que hemos hablado, quería preguntar a Javier, empezando por esto último del caso de los dos empresarios alemanes, ¿Cómo se están retroalimentando la burbuja de los pisos turísticos con la pérdida de actividad comercial en las ciudades? ¿Cómo están cambiando nuestros barrios?
Javier Gil
Bueno, esto lo que hace es que empuje los precios al alza. Entonces, claro, cuando hay una actividad que es la que más rentabilidad genera, que en concreto ahora mismo son los pisos turísticos, pues eso va haciendo que hay presión para cerrar pequeño comercio, para transformar viviendas en pisos turísticos. Entonces, claro, eso es lo que vemos, que se van empujando las fronteras del rentismo. Cuando tú dejas que el rentismo actúe, va empujando sus fronteras y va organizando la ciudad, los comercios, el espacio público, etc. Según las posibilidades de obtener rentas. Eso es un problema, porque lo que estamos diciendo se tiene que organizar y planificar según el bienestar de la población, no la capacidad de obtener rentas.
Andrea Olea
Aquí es que estamos viviendo una verdadera ingeniería inmobiliaria como fue la ingeniería financiera, Alejandro, ¿De qué manera se le puede poner coto?
Alejandro García Gil
Al final hay todo un sistema montado para especular, hay un exceso de liquidez en los mercados y al final la vivienda es seguramente la forma de invertir más segura porque todas necesitamos casa, entonces mientras la vivienda de rentabilidad es de dos dígitos y no haya una fiscalidad justa que haga que todo este exceso de patrimonio que hay en los mercados se le ponga coto, va a seguir alimentando estas dinámicas de especulación. Y lo que señalaba Javi, que haya un piso turístico también es una señal de mercado, se dice, una señal de precio para el casero que piensa hostias, es que si pusiera mi vivienda en vez de mercado residencial en alquiler turístico ganaría más, así que tiene un incentivo para subirlo. Si tú no pones un tope de precios y una fiscalidad justa, el piso turístico va a hacer que suba el precio también del mercado residencial, o sea que no sólo hay una vivienda menos para una familia, sino que además sube el precio del resto de viviendas.
Andrea Olea
Lo que vemos y nos lo decía Sabina, es que no hay controles suficientes,
Javier Gil
no hay controles suficientes ni legislación suficiente, es decir que estos pisos turísticos, San Francisco, Nueva York, Ámsterdam, muchísimas grandes ciudades ya lo han prohibido, entonces claro, que en nuestro país, en la mayoría de ciudades se siga permitiendo no sólo que no se sancione sino que la legislación lo permite, entonces claro, que haya 15.000 pisos turísticos funcionarios funcionando de forma legal en Madrid, pues bueno, hay que acotar eso, hay que acabar y luego sancionar.
Crudos Díaz
Claro, eso sobre el uso turístico, vayamos a ese renting en los barrios más obreros, ¿Cómo están cambiando esos barrios desde que son el foco de grandes empresas y fondos de inversión y también de estas nuevas ideas para especular desde abajo?
Alejandro García Gil
Están perdiendo identidad, esas imágenes de redes comunitarias de movimiento vecinal están desapareciendo porque hay una sustitución de los vecinos y vecinas de toda la vida por nuevos inquilinos e inquilinas que en muchas ocasiones son personas expulsadas de otros barrios, o sea que al final este efecto sustitución puede ser en el centro de las grandes ciudades por turistas o nómadas digitales, pero quizá en barrios como Usero a Carabanchel, son personas de Madrid o que llevan viviendo años en Madrid, que ya no pueden vivir en el centro y se tienen que ir a otro sitio. ¿El problema es quien vivía en Carabanchel a dónde se está yendo y dónde está trabajando? Está dedicando una hora y media en ir a su puesto de trabajo, quizá en la caja de un supermercado porque no puede vivir en Carabanchel y está viviendo en Pinto, por ejemplo. Al final ya no solo se rompe el tejido comunitario, es que se rompe tu vida. Cuando hablas de generación inquilina, pensad en un niño o una niña que haya tenido tres casas porque viva de alquiler y deja de tener amigos, cambia de colegios. Al final eso afecta a la salud mental de las personas inquilinas.
Andrea Olea
Y has explicado muy bien cómo han ido echando hacia las periferias y luego más allá de las periferias ya a los pueblos periféricos.
Javier Gil
Y sobre todo que hay una política dirigida a que esto pase, que el plan de la Comunidad de Madrid en materia de vivienda es absorber Toledo, Ávila, Guadalajara y generar una ciudad de 10 millones de habitantes. Es decir, esto que para nosotros nos parece una ciudad contrario a la vida, para ellos es su modelo de planificar la ciudad. ¿Por qué? Porque es un modelo que puede generar muchos beneficios para quien consigue explotar este modelo de ciudad. Pero ellos nos quieren más allá Carabanchel, nos quieren yéndonos a Toledo, Ávila, etc.
Crudos Díaz
Hablando de modelo de ciudad y de esos terceros espacios que no son ni tu casa ni el trabajo y que son tan necesarios en las ciudades, quiero aprovechar para recordar que los históricos corralones de Sevilla, que son espacios tradicionalmente ocupados por artistas y talleres de artesanos, están siendo hoy acosados, degradados y amenazados para construir un hotel y 35 viviendas que por supuesto sólo ricos podrán comprar y
Andrea Olea
dónde se les puede apoyar.
Crudos Díaz
Tenéis toda la información en sus redesvemosloscorralo.
Andrea Olea
Como estamos contando Los grandes perdedores de estos atropellos son, como siempre, las personas más vulnerables. Por ejemplo, en ciudades como Valencia, donde la situación ya es crítica.
Crudos Díaz
Allí la reducción extrema de la oferta, hasta un 75 menos en tres años, ha disparado los precios que viven un máximo histórico por encima de la época de la burbuja.
Andrea Olea
Hemos hablado con Carolina, que es hondureña y llegó a Valencia poco antes de La Habana. Ella vive en Valencia capital, donde le han alquilado una habitación por 550 euros. Estaba a punto de dar a luz a su primera hija cuando su casero le dijo que no quería bebés en el piso y que se tenía que marchar.
Ana Cortés
Llamé a un sitio donde me rentaba una habitación donde me aceptaban a mí
Irene Valiente
con mi bebé, pero con un valor
Ana Cortés
de 750 euros, que colgué la llamada y quedé temblando del precio. Y darse cuenta de tanto abuso que hay para nosotros los migrantes. Porque esta situación es no solo mía, es de casi todos los migrantes, porque ni aunque te aúnas con amigos para rentar un piso compartido, ni así.
Andrea Olea
Ni así. Los migrantes, los más vulnerables entre los vulnerables. Alejandro, lo contabais en el informe. En el último año uno de cada tres inquilinos se ha tenido que mudar por motivos económicos. Son los llamados desahucios invisibles. Y tienen mayor impacto entre la gente joven, familias vulnerables como la de Ana Cortés de Málaga, con la que empezábamos, o la población migrante Carolina con la que acabamos de terminar. ¿Es sostenible para este tipo de familias asumir los precios de alquiler que se manejan en estos momentos?
Alejandro García Gil
No, no es nada sostenible, ni económicamente, porque cada vez les queda menos sueldo después de pagar el alquiler, ni tampoco emocionalmente. Y sobre todo en el caso de las personas migrantes, lo que veíamos en el estudio sobre todo es que son familias. Porque cuando uno piensa en un chaval igual, 28 años, que tiene que volverse a casa de sus padres, quizá empatizas un poco con él, pero el drama puede parecer menor, aunque no debería serlo. El problema es cuando estás hablando de familias de 50 años con hijos migrantes, que el alquiler es su única opción porque han venido a España y no pueden venir, como esos oligarcas que tienen la Golden Visa, a comprarse una vivienda y están atados a esa trampa del alquiler y van a estar mudándose forzosamente vivienda cada año, cada cinco años, si les vence el contrato. Y es un drama porque no pueden construir sus proyectos vitales. Y estamos viendo también muchas familias migrantes que comparten la habitación, que es el caso de esta mujer que poníais el testimonio. Al final ya no es compartir piso cuando estás estudiando en la universidad, que puede ser algo hasta divertido, sino que en etapas de la adultez, que deberías tener una vida muy asentada. Estás en unas condiciones de privacidad y falta de intimidad muy duras.
Crudos Díaz
El decreto de alquiler aprobado por el gobierno no incluye estancias temporales ni alquiler de habitaciones, por lo que está dejando fuera a muchas personas como Carolina. ¿Qué medida habría que aplicar para proteger a esas personas, Javier, ahora?
Javier Gil
Bueno, lo que vemos es que eso lo que se está utilizando para evitar la regulación, es decir, que lo están utilizando los caseros para cometer fraude. Es decir, tú no puedes alquilar una vivienda con un alquiler de temporada, una persona que la está utilizando para residir. Pero claro, como no hay sanción, se permite. Entonces, los vemos en lugares como Barcelona, donde la ley ahora mismo es más estricta en el control de precios, pues que toda la oferta se está anunciando como alquileres de temporada. Eso no significa que caiga la oferta residencial, eso significa simplemente que se está cometiendo un fraude para no cumplir la nueva normativa. Es decir, lo que vemos es que hay una política activa y una acción activa por parte de los inversores y de los caseros para que esto vaya cada vez a más, porque para ellos es un gran negocio, como hablabais antes, es un juego de suma cero, hay gente ganando mucho dinero con esto. Se convierte en un elemento central de desigualdad. Entonces, claro, ellos están haciendo todo lo posible para que nada cambie, para que sigan avanzando y evitando estas legislaciones.
Andrea Olea
Claro, por su parte hay una estrategia activa, pero por parte de las administraciones, en algunos casos hay una estrategia pasiva. ¿Qué responsabilidad tienen ciudades como Madrid, como Valencia, en que proliferen estos pisos turísticos, estas ofertas?
Alejandro García Gil
La responsabilidad de los ayuntamientos y de las comunidades autónomas, que son los que conceden las licencias, es máxima. Por ejemplo, en la ciudad de Madrid apenas hay inspectores de vivienda, solo hay mil de unos 25 mil pisos de alquiler con licencia. Es decir, que la mayoría del mercado del alquiler está en fraude. Y además de estar en fraude, como no figuran como actividad económica, no pagan los mismos impuestos que deberían pagar por ser empresas. Y a veces se hacen campañas desde el sindicato de inquilinas, desde la Federación de regional de asociaciones de vecinas para denunciar pisos turísticos. Y no te deja el Ayuntamiento de Madrid denunciar de manera masiva a todo un bloque, por ejemplo, sino que tienes que ir una a una no te dejan revisar los expedientes. Así que yo no diría que es una acción pasiva, sino un boicot a poder señalar cuando hay un piso turístico que es ilegal que se denuncie y se cierre.
Andrea Olea
Es decir, que sí que hay una omisión activa por parte de esas administraciones. Por cierto, que nosotros, nosotras también alquilamos,
Javier Gil
pero sin especular, oiga.
Crudos Díaz
A pie de calle, con vistas a
Narrator/Reporter
la calle, con cámaras y focos, con
Irene Valiente
realización en directo para que no solo se escuche, también se vea.
Narrator/Reporter
Para hacer tu propio videopodcast o tu podcast a secas, escribe a publiarnecruda es publiarnecruda es y ven a grabar a
Irene Valiente
La República Independiente de la Radio.
Narrator/Reporter
Un estudio para programas.
Andrea Olea
Tenemos muy buenos precios. Hoy estamos hablando de una grieta de desigualdad que amenaza con tragarse cada día más gente. Pero por ahí también entra algo de luz.
Crudos Díaz
Vamos a volver a entrar en una comunidad de vecinos que lleva desde 2024 peleando y hoy son los primeros en sentar en el banquillo a un fundo buitre por acoso inmobiliario.
Marta González
Venga, te tiro la llave en una bolsa, Déjala caer.
Irene Valiente
Vale, gracias.
Andrea Olea
En concreto ha vuelto a entrar Irene Valiente después de que Jaime o Teiza le lanzará la llave desde su balcón. Irene Crudos Díaz.
Irene Valiente
Crudos Díaz Hace justo dos años que Marta González y yo estuvimos en esa especie de festival musical protesta que organizó Jaime junto al resto de vecinas de la calle Tribulete 7, en mi barrio, Lavapiés. Querían impedir que la familia propietaria del bloque se lo vendiera a Hélix Rental Housing II.
Andrea Olea
Este era el festival. Nos acordamos perfectamente.
Crudos Díaz
El IX Rental Housing 2 es una socimi, es decir, una sociedad anónima que invierte ladrillo vinculada a la familia de la expresidenta madrileña Esperanza Aguirre, que se dedica a adquirir y rehabilitar edificios en las grandes ciudades para hacer pisos turísticos.
Irene Valiente
Pero el edificio se vendió y dos años después, además de estar sin telefonillo al entrar, en vez de así suena. Algunos vecinos se marcharon cuando recibieron el burofax de que se había vendido el edificio y entonces la empresa aprovechó para hacer obras en las casas vacías y en las zonas comunes.
Marta González
Aparte de que te has encontrado el edificio lleno de cables por todos lados, agujeros en los muros, andamios por todos lados y mucho polvo y mucha suciedad, pues es insufrible las molestias de ruido. Hemos tenido hasta cucarachas, que aquí nunca había habido cucarachas, aquí nunca había habido humedades. Todas las viviendas de la última planta se han llenado de hongos y esto ha provocado un efecto casi cascada que
Irene Valiente
muchas familias, sólo quedan 15 de las 52 familias que había. Familias que se enfrentan a un patio interior lleno de andamios que nadie utiliza, pero que quitan luz y les impide
Crudos Díaz
entender, y a esa obra que superan los decibelios claramente y que se hacen
Irene Valiente
a trozos y por todas partes, desde la primera hasta la última hora del día, como si nadie viviera en Tribulete, ni siquiera los niños.
Marta González
La más pequeña de mis hijas, Maya, que tiene dos años, al principio tenía pánico a salir a las zonas comunes por todo el ruido que se encontraba. Entonces abrir la puerta y bajar las escaleras hasta salir a la calle le producía una fobia que el resto de vecinos la oían gritar como loca.
Irene Valiente
Y al principio, mientras los llenaban de ruido, polvo y humedad, aparecían por allí esos supuestos mediadores sociales, básicamente expertos en desalojo, que dicen que te van a ayudar para que puedas mudarte de forma
Marta González
cordial, te va a dar incluso una pequeña suma para que empieces tu nueva vida a cambio de meterte miedo, es decir, y si te quedas aquí vas a sufrir ruido, vas a sufrir polvo. Lo que hemos dicho es que de forma individual nunca queremos hablar con estos trabajadores o mediadores sociales. Al principio hicimos tres o cuatro mesas de negociación colectiva proponiendo una serie de soluciones que pasaban incluso porque los vecinos compráramos el edificio al precio que ellos lo habían podido comprar. Ninguna de nuestras propuestas fue escuchada, ni
Irene Valiente
tampoco proponían nada en esas mesas de negociación. Así que el pasado verano, de la mano del sindicato de inquilinas presentaron la primera querella colectiva por acoso inmobiliario en
Andrea Olea
España, en la que se implicaron todos los vecinos.
Irene Valiente
Pues no eran 10 viviendas en la querella, pero Hélix les ofreció dinero y dos se retiraron, así que ahora son ocho haciendo historia, porque en noviembre la justicia la admitió a trámite e imputó al arquitecto, directivos y empleados del fondo. Y empezaron a declarar también vecinos y vecinas como Jaime y como Cristina.
Crudos Díaz
Es la primera vez que se sienta directivos de un fondo buitre en el banquillo por acoso inmobiliario. Y la novedad de esta querella también es que el mismo acoso inmobiliario como persona jurídica está imputado también. Si en un momento dado este proceso llegase a su fin, fallase a nuestro favor, conllevaría la disolución de la empresa. Es bueno que los fondos buitre que ahora mismo están operando a sus anchas en la ciudad de Madrid y en el resto de capitales de España, empiecen
Sabina Carrau
a ver un poco las consecuencias de saltarse la legalidad.
Andrea Olea
Y entre esas consecuencias podría estar ir a la cárcel.
Irene Valiente
Eso es más complicado. Pero sí podrían tener antecedentes penales. De momento, y mientras continúan las declaraciones, han conseguido lo poner nervioso a un fondo buitre.
Crudos Díaz
¿Y qué pasa con sus alquileres? Porque cuando vendieron el edificio entiendo que no les renovaron los contratos.
Irene Valiente
Sí, vecinas como Cristina aún los tienen en vigor. Y luego hay casos como el de Jaime. Les llegó un burofax diciéndoles que se rescindía su contrato, pero han seguido pagando todos los meses. Y la empresa aceptando sus transferencias porque no existe un plan B. Cristina es
Marta González
autónoma, da igual que gane mucho o poco dinero. Vecinas que tienen dos trabajos y tienen 58 años. Vecinos jubilados comprando una pequeña pensión. Nadie les va a alquilar un piso. Yo por suerte, yo y mi pareja trabajamos. Pero es que ahora ya se ha puesto la situación que ni siquiera con dos trabajos para una familia con nuestro sueldo tampoco lo tendríamos fácil.
Crudos Díaz
Y llevan más de dos años. No piensan tirar la toalla.
Irene Valiente
Pues claro que surgen miedos por el ruido, porque de repente reviente una tubería o porque les caiga un cascote dentro de casa y dudan.
Ana Cortés
Claro.
Crudos Díaz
Y luego cuando miras en lo que
Sabina Carrau
se ha convertido el mercado del alquiler se te pasa.
Crudos Díaz
Y voy a seguir aguantando porque no hay otra salida más que defender el derecho a la vivienda. Ahora mismo la situación habitacional es determinante dentro de lo que es la clase social. Si aquí no hay un freno, esta bola de nieve no va a parar
Sabina Carrau
y se va a volver al sistema
Crudos Díaz
medieval en el que había muy poca gente que podía vivir bien. Estábamos viviendo el feudalismo del siglo XXI.
Irene Valiente
Y nosotros somos, no sé si recordáis que hace dos años le pregunté a Jaime qué creía que iba a pasar
Andrea Olea
en tribulete 7, me acuerdo bien y fue pesimista. Él creía que la familia propietaria del edificio iba a terminar vendiéndoselo a Hélix.
Irene Valiente
Y acertó. Te vuelvo a preguntar ahora no me
Crudos Díaz
preguntes qué crees que va a pasar
Irene Valiente
o qué tiene que pasar.
Marta González
Claro. Desgraciadamente mi respuesta también es pesimista. Son unos poderes contra los que es muy, muy difícil luchar. Está aquí metido el entramado político, el entramado empresarial, conocen a los jueces esto o viene un estamento público a hay que pararlo, esto es una locura, esto no puede ser, no podemos dejar desamparados a tanta gente o. Creo que este edificio tan emblemático acabarán siendo viviendas de uso turístico, básicamente que
Crudos Díaz
las instituciones hagan cumplir la ley.
Irene Valiente
Sí, porque como me recordaron, el artículo 47 de la Constitución no solo blinda el acceso a una vivienda digna, sino que adem establece que los poderes públicos deben impedir la especulación. Y antes de que sus amigos vuelvan a echarle la bronca a Jaime, no quiero dejarle mal, él es pesimista porque es imposible no serlo viendo cómo desmantelan tu barrio y tu propia casa. Pero también es el primero, como Cristina y las vecinas de tantos barrios de España que dan la cara y siguen peleando y marcando el camino porque algún día tendremos que ganar nosotras.
Andrea Olea
Digo yo, digo yo, digo yo. También le mando un abrazo muy fuerte a Jaime y a su pareja, Jaime, que son maravillosos. También, por supuesto, a Cristina. Mucho ánimo a tribulete 7 y muchas gracias a Irene Valiente.
Irene Valiente
A vosotras.
Crudos Díaz
Por cierto, que contra el acoso inmobiliario en la capital, precisamente Hay manifestación el 28 de marzo en Plaza Castilla, convocada por el Sindicato de Vivienda de Tetuán contra rentistas, agencias e instituciones que permiten esa cacería inmobiliaria. Y para frenar a su herramienta más sangrante, las empresas de desocupación y su conexión con movimientos de ultraderecha. También toda la información en sus redes,
Andrea Olea
porque hay quienes piensan que por lo que sea, las administraciones públicas no van a aplicar medidas drásticas.
Sabina Carrau
No se puede esperar pasivamente a que la burbuja vuelva a pinchar. La bajada de los precios de la vivienda no puede ser caótica ni quedar al azar del mercado como en 2008 debe ser coordinada socialmente dirigida, depende de un cambio político profundo y exige una fuerza social capaz de sostener Esa fuerza empieza a formarse cuando somos capaces de imaginar esos escenarios y disputarlos políticamente.
Andrea Olea
Esto dice Javier Gil en Generación Inquilina. Tú estás abiertamente a favor de medidas de desobediencia y presión social como la huelga de alquileres o la paralización de desahucios. ¿La acción sindical es la única fórmula o una de las fórmulas para el cambio?
Javier Gil
Yo para pensar lo que está pasando con la vivienda y cómo conquistar derechos, lo que hago es analizar los últimos dos siglos. ¿Por qué tenemos hoy los derechos que tenemos? ¿Por qué hoy un niño de ocho años no puede trabajar? Porque si alguien se pone malo aquí en carne cruda puede quedarse en casa y aún así seguir cobrando. ¿Por qué tenéis vacaciones? ¿Por qué tenemos vacaciones? ¿POr qué cuando nos jubilamos seguimos teniendo un ingreso? ¿Por qué? Porque nunca antes no era así. Pero hubo gente que en distintos momentos de la historia desobedeció leyes injustas hasta que esa desobediencia se hizo ley y esa desobediencia se transformó en derecho. Pues un poco yo creo que sucede lo mismo. Hay que desobedecer leyes injustas. Lo que está pasando con la vivienda es ilegítimo, no es justo. Entonces se tiene que transformar en un gran movimiento de desobediencia y organización sindical porque así es como conquistamos derechos durante los dos últimos siglos.
Crudos Díaz
Alejandro, en vuestro informe señaláis que la solución no consiste en promover que todas las personas sean propietarias, sino garantizar que la vivienda en alquiler sea asequible y digna. ¿Qué mecanismos pueden poner en marcha el Estado y las comunidades hoy mismo ya para bajar esos precios?
Alejandro García Gil
Bueno, lo más urgente es eso de aplicar la Ley de vivienda, que es algo que tienen que hacer las comunidades autónomas y los ayuntamientos, al menos para, como decía al inicio, parar la subida de precios, ralentizarla y después es cuando tienen que tocarse el resto de teclas para que la música de la política de vivienda suene bien. En ese sentido hay que hacer que toda esa vivienda vacía, de uso turístico, de uso de temporada, retorne al mercado residencial y ahí tienen que ser las tres administraciones. Ya hemos mencionado que con la fiscalidad, con la Ley de Arrendamientos urbanos, las políticas de las comunidades autónomas, se puede hacer mucho para para que estas viviendas retornen Y luego, cómo no, hay que poner en valor el rol de los movimientos sociales. Hablaba Javier de los dos últimos siglos. Si algo sabemos de esta legislatura, estos últimos seis años, es que cada vez que se aprieta el gobierno en otras cuestiones, se terminan consiguiendo avances, seguramente más despacio de lo que nos gustaría. Entonces, lo importante es seguir luchando, Que toda la sociedad civil organizada salga a la calle y en los espacios que cada una pueda ayudar, Que el que pueda hacer que haga, que diría Aznar. Hay que copiar también eso de ellos. Quienes podamos hacer que hagamos para que el tema de la vivienda no se nos olvide.
Andrea Olea
Inquilinos e inquilinas del mundo, uníos. Porque alguna vez, como decía Irene Valiente, ganaremos nosotras, digo yo. Eso es. Alejandro García Gil, Javier Gil, Muchísimas gracias por acompañarnos en este nuevo capítulo, lo de la nueva lucha de clases.
Javier Gil
Gracias a vosotros.
Alejandro García Gil
Gracias a vosotras tengo todo bien.
Andrea Olea
A mí me llama la belleza. Soy la mejor creación de la naturaleza. Dios conmigo puso empeño, puso su destreza. Soy una noción abstracta, una sutileza. Yo soy la belleza. Dicen que todo lo puedo. Me tiro a las calles, me paseo por Oviedo, Hago que las perras adoren a sus cachorros y que los señores me queráis comer los morros. Yo soy la perfección. Yo soy la simetría, Soy la sensualidad. Yo soy la elegancia. Soy la que te acompaña cuando ves ponerse el sol. Soy la que hace que crezca el bulto de tu pantalón. Nos vamos con Rodrigo Cuevas y La Mala Rodríguez en este Beleza, uno de los temas del último disco del artista asturiano. Porque en tiempos de buitres y casero necesitamos resistencia y belleza. Y por supuesto, unión. Y si os gusta lo que hacemos, pues uníos, Compartid lo que hacemos, comentadlo y difundid la palabra.
Crudos Díaz
De hecho, podéis mandar este programa a vuestra vecina, a vuestro grupo de WhatsApp familiar o mejor aún, a vuestro casero. Por poco Una experiencia religiosa tormentosa Otra cosa Azul y rosa Suena la sirena y me destroza. Converso en prosa cuando no salen las cosas. No me calles, asquerosa. Tus sueños me pesan como una losa. Candado sin llave belicosa Quisiera ser libre para voladeo de aquí Rompiendo las miradas, rompiendo las esposas, pero mira la espeja orgullosa, espejito, cuéntame otra cosa.
Andrea Olea
Mañana más prensa libre y belicosa. Hasta entonces, salud y república y que la razón Radio os acompañe.
Podcast: Carne Cruda – La República Independiente de la Radio
Fecha: 23 de marzo de 2026
Duración: ~60 minutos
Host: Andrea Olea y Crudos Díaz
Invitados Principales:
Este episodio se centra en el alquiler de vivienda como eje de la nueva lucha de clases en España. Así, analiza el dramático aumento de los precios, el papel clave de la vivienda en la generación de desigualdad, la emergencia habitacional, la especulación inmobiliaria y las leyes recientes. Voces expertas y testimonios personales ilustran la dimensión cotidiana y estructural de una grieta social que amenaza con ampliar la brecha entre clases y generaciones.
[00:17]-[03:49]
"Los que cobran el alquiler se están llevando una plusvalía bestial de los que pagan el alquiler. Les están robando su riqueza y con ello su bienestar, su futuro y su vida. Es una nueva lucha de clases." [02:44]
[03:54]-[09:13]
"Es decir, que se me puso el alquiler entre la luz, el agua y todo, se comía mi sueldo entero. Yo no tenía prácticamente para nada, ni para comer. Con tres hijos y dos nietos a mi cargo." [05:15]
"A mi barrio le han quitado todo su encanto, todo su alma, todo su corazón." [06:27]
[09:16]-[12:49]
"Estás asfixiado por tu alquiler, no ahorras, no puedes convertirte en propietario... es una trampa, un círculo vicioso." [11:16]
[12:49]-[15:25]
"Seguramente no es suficiente porque se van a prorrogar alquileres caros, no se van a prorrogar alquileres baratos... Es una medida necesaria para taponar la herida, pero no estructural." [15:00] Alejandro García Gil
[15:31]-[22:45]
"Nunca había visto una situación igual. Si te suben el alquiler a un punto que ya no puedes asumir... ¿qué haces?" [16:59]
"La vulnerabilidad es absolutamente transversal... ahora yo tampoco puedo acceder a una vivienda para mí sola, y soy una persona que tiene un sueldo muy decente." [19:58]
"Lo único que nos salvó fue esa organización colectiva y logramos no sólo que no lo aplicara, sino que nos devolviera el dinero que nos había cobrado de más." [18:56]
[23:01]-[32:55]
“En ningún país del mundo se ha visto tal intervención del mercado inmobiliario para poner una alfombra roja a los especuladores como se vivió en España en ese año.” [26:30]
[33:09]-[41:31]
“Al final ya no solo se rompe el tejido comunitario, es que se rompe tu vida... eso afecta a la salud mental de las personas inquilinas.” [39:30]
“Nos quieren yéndonos a Toledo, Ávila, etc.” [40:43]
[47:20]-[54:09]
“Son unos poderes contra los que es muy difícil luchar. Está aquí metido el entramado político, el entramado empresarial, conocen a los jueces... o viene un estamento público a pararlo, o esto no puede ser, no podemos dejar desamparados a tanta gente.” [53:07]
[54:51]-[57:46]
“Lo que está pasando con la vivienda es ilegítimo, no es justo. Se tiene que transformar en un gran movimiento de desobediencia y organización sindical porque así es como conquistamos derechos durante los dos últimos siglos.” [55:29]
“Lo importante es seguir luchando, que toda la sociedad civil organizada salga a la calle y en los espacios que cada una pueda ayudar…” [57:34]
[57:46]-[59:46]
“Porque en tiempos de buitres y casero necesitamos resistencia y belleza. Y por supuesto, unión. Si os gusta lo que hacemos, pues uníos, Compartid lo que hacemos, comentadlo y difundid la palabra.” [59:08]
| Timestamp | Tema / Cita | Participante | |-----------|----------------------------|-----------------------------| | 02:44 | “Una nueva lucha de clases” | Andrea Olea | | 05:15 | “El alquiler se come mi sueldo entero” | Ana Cortés | | 10:09 | Subida del 40% en alquiler | Alejandro García Gil | | 11:16 | “La trampa del alquiler…” | Alejandro García Gil | | 19:58 | “La vulnerabilidad es transversal” | Sabina Carrau | | 23:06 | “El bienestar hoy depende de heredar vivienda” | Javier Gil | | 26:30 | “Intervención para los especuladores” | Javier Gil | | 38:52 | “No hay controles suficientes” | Javier Gil | | 40:36 | “Se rompe el tejido comunitario” | Alejandro García Gil | | 50:33 | Primera querella por acoso inmobiliario | Irene Valiente | | 53:36 | “Las instituciones deben impedir la especulación” | Crudos Díaz | | 55:29 | “Hay que desobedecer leyes injustas” | Javier Gil | | 57:46 | “Inquilinos e inquilinas del mundo, uníos” | Andrea Olea |
La emergencia habitacional y el aumento abusivo del alquiler se reflejan hoy en una verdadera lucha de clases: entre un nuevo “rentismo” de propietarios e inversores, y una “generación inquilina” con reducido margen de maniobra, incluso teniendo empleos y formación. El episodio entrelaza testimonios personales, análisis experto y denuncia política para reclamar intervenciones profundas: mayor fiscalidad al capital inmobiliario, regulación real y expansión del parque público, y reivindica el valor de la organización sindical y la desobediencia civil frente a la injusticia, como única vía histórica de conquista de derechos sociales.