Transcript
Lisette (0:02)
Primeramente los apagones, que ya los teníamos. Realmente nosotros tenemos una situación que generadora de electricidad que está en muy mal estado de muchos años, muy vieja, casi obsoleta, donde tienen roturas constantemente. Nosotros llevamos ya años con cada vez menos combustible. Venezuela era el que nos estaba salvando. Ahora con esta situación de arrecio del bloqueo, pues entonces los apagones son de 12 horas, de 10 horas como mínimo, 6 horas y. Y ese es cada vez menos.
Andrea Olea (0:32)
No son buenos tiempos para Cuba. ANDREA OLEA Crudos días Crudos días y
Diana Ferreiro (0:35)
más para los cubanos. Escuchábamos a Lisette, una habanera de 62 años que nos ha compartido su odisea para sobrevivir en estos días en los que el bloqueo y las sanciones estadounidenses parece que van a asfixiar al país.
Susan Gratius (0:46)
Recordemos que en Cuba no entra combustible desde hace casi dos meses y la escasez es máxima, con la isla al borde del colapso y la gente al borde de la inanición.
Lisette (0:55)
Sí, simplemente porque para poder comer tienes que poder cocinar. El tema de la corriente, que eso dificulta mucho porque bueno, hay muchas personas que tienen gas de balita, el gas de balita está escaso, casi prácticamente no viene y tiene que cocinar con electricidad. Al no haber corriente, pues entonces no tienen a veces cómo hacer la comida. Conozco de familias que están así, que a veces no han tenido nada que darle a los hijos. Pero incluso si tienes gas para cocinar, ¿Qué vas a hacer si no puedes permitirte comprar la comida, los productos básicos como son la leche, el pollo, el aceite, Todo aumentado? Todo aumentado y así disparado. Por ejemplo, la botella de aceite está 900 pesos, el equivalente a 32 euros. Los huevos a 100, o sea 3
Diana Ferreiro (1:37)
euros y medio la unidad.
Lisette (1:39)
Y claro, así las cuentas pues no salen. Yo misma, yo soy una persona que estoy jubilada, pero estoy recontratada para poder sobrevivir, porque con cuatro mil pesos me hubiera muerto de hambre. Y me traslado a mi trabajo en botella, que cada vez más difícil. En botella, o sea, haciendo autoestop, porque
Diana Ferreiro (1:56)
no le alcanza para pagar los precios prohibitivos que tiene ahora el transporte público y privado, y en el caso del público, en gran parte suspendido.
Andrea Olea (2:04)
Esto es como vivir en una economía de guerra.
