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A
Whoa, it's you the capital one bank guy.
B
That's what they call me mine if.
A
I get a selfie.
B
Yeah, sure thing. Save no fees or minimums on your capital one.
C
Checking account.
A
Wow, that's a keeper. ¿So where are you heading?
B
I'm off to spread the good news. That capital one helps people keep more money in their wallet with no overdraft fees.
A
You're the best Capital One bank guy.
B
Hey, mind if I get a selfie. Sure say Capital one. ¿What's in your wallet?
C
Two.
D
Adiós, Eva. Igualmente.
E
Derrotero.
D
Camino. Dirección. Medio tomado para llegar al fin propuesto.
F
Conjunto de datos que indican el camino para llegar a un lugar.
E
Dirección que se da por escrito para Para ese buen fin de libro que contiene un derrotero.
D
Línea marcada en el mapa de mareas para guiar a los pilotos.
F
Derrota por. Derroteros.
E
Derroteros.
D
DerroTEROS.
C
Dos.
F
Pensar. Paseando con Sabina Urraca. Sabina, feliz año.
C
¿Qué tal? Feliz año, Violeta.
F
¿Cómo te ha ido?
C
Pues bueno, aquí estamos, vivas, siguiendo adelante y pensando, supongo. Sí, eso siempre, inevitablemente.
F
¿En qué has pensado en este inicio de año? Que seguro que has pensado en un montón de cosas, pero sé que siempre rescatas un tema concreto.
C
Sí, en este inicio de año he pensado mucho en el ansia de poseer cosas y eso me ha llevado al ansia de robar o a la pulsión de robar, que es algo en lo que he pensado mucho a lo largo de mi vida, incluso lo he perpetrado yo misma, sobre todo en mi juventud. Hablaré de esto más adelante. Es decir, es un tema en el que he pensado mucho, pero este verano he vuelto a leer Las cosas de Georges Perec, que es un libro que va muy del ansia de poseer cosas, y me he leído también Las perfecciones de Vincenzo Latrónico, que es un libro que ha salido hace poco en Anagrama y que de alguna forma honra abiertamente, porque lo dice en el propio libro, pero honra Las cosas de George Perec. Y entonces esto me ha hecho pensar también en la Navidad, en esta época de tener cosas, de poseer cosas, de regalarse cosas, de comprar compulsivamente. He pensado mucho en los ladrones, en el robar y sobre todo en las ladronas, que esto, claro, inevitablemente me he ido a las ladronas. De pronto así te empiezo a contar un poco el origen etimológico de la palabra ladrón y por lo tanto de la palabra ladrona. Resulta que en la antigua Roma se usaba la palabra latro para nombrar a los soldados que eran escolta del emperador o que se les había encomendado custodiar como alguna mercancía de valor. ¿Qué pasaba? Que estos latros tenían la mano muy larga y en un momento dado robaban parte de la mercancía que se les encargaba custodiar. Entonces la trocinare, bueno, la troquinare, ser la pronunciación correcta en latín, significaba servir en el ejército, pero finalmente de esa palabra de latro, latronis, esto terminó en el vocablo ladrón que hoy en día conocemos y que da nombre a esta persona que roba o que hurta. La diferencia entre robo y hurto, o.
F
Sea que en principio tenían que guardar la riqueza, pero al final la robaban.
C
Pero tenían la mano larga y se quedaban cosas de esa mercancía que tenían que guardar. Entonces de ahí viene, de ese latro, de ese latro kinare, que era servir al emperador, servir en el ejército final, Fíjate, viene la palabra ladrón.
F
Qué interesante, fíjate, yo no sabía que.
C
La diferencia entre el robo y el hurto es de 500 euros. Actualmente, legalmente, es como que quién es ladrón y quién es hurtador. Esto es un tema que además me ocupa mucho a mí en mi vida, mucho sitio en la cabeza, porque siempre mi marido se apellida Hurtado y yo me he pedido Urraca. Son nuestros apellidos reales, no son artísticos ni nada.
F
Y casualmente para un nombre de banda, un grupo musical bastante potente.
C
Sí, sí, absolutamente. Entonces, bueno, son términos en los que he pensado mucho. Gurto, latrocinio, que viene de este latrocinare, del latín rapiña, saqueo, asalto, y todos estos nombres que se les dan a los ladrones y a las ladronas, voy a feminizarlo todo. Ladrona de guante blanco, pickpocket, malversadora, estafadora, trilera, lazarilla, pilla, aunque lazarilla no existe, no es un término que se haya usado desde luego con toda la profundidad y la historia de lazarillo. Bandolera, hablaré más adelante de las bandoleras, esto es muy curioso. Caco, si lo pasas al femenino es caca. Yo recuerdo darme cuenta cuando jugábamos a polis y a cacos, de siendo pequeña yo decir, jugamos a policías, a polis chicas y a cacas. Y era como que claro, al feminizarlo, de pronto se transformaba en algo una palabra cercana a mierda, y se alejaba del caco. Ladrón. Luego está carterista, ratera, cleptómana. Este término vamos a dejarlo ahí brillando, porque hablaremos sobre todo de esto, de las cleptomanas y la cleptomanía. Descuidera, choriza, mangante, saqueadora, timadora, bandida, atracadora, maleante, cuatrera, usurera, estafadora. Y truana, que nunca se dice truana.
F
Pero debe existir ni truana ni señora, ¿No?
C
Exacto, ni truana ni señora. Es fuerte, porque lo de chorizo o choriza, que se dice mucho, viene del calórico. Lo que queda del caló. Hay un libro que se llama La agonía de una lengua, Lo que queda del caló. En el habla de los gitanos y dice que para referirse a un ladrón que se dice choraró o a una ladrona. Y aquí sí que hay un término femenino que se dice chorí. Es muy bonito. Un ladrón masculino se dice choraró y ladrona femenina chorí. Y a una navaja también se la llama chori. Chori o churi. Y de ahí viene el término chorizo o choriza. Sí, sí. Pero me parece precioso que haya un término femenino, ¿Sabes?
F
Total. En nuestra adolescencia, cuando estos hurtos de intimidaciones adolescentes, mi tierra, en Andalucía, en Córdoba por lo menos, no se decía que nos robaban, se decía que nos choraban.
C
Fíjate, o sea, tú usabas ese término. Yo nunca lo conocía, pero nunca lo he usado. Sí que he dicho chorizo. Chorizo. De hecho, cuando robaba en la adolescencia y se lo decía mi madre, a la cual le hacía un poco de ilusión que yo robase cosas, me decía qué choriza eres. Pero me lo decía con cariño, ¿Sabes? Esto viene de lejos. Mi abuela trilera.
F
Sí.
C
Y esto me lleva a recordar, ahora que menciono estos robos de adolescencia y juventud, para mí fue muy importante el colectivo Yo Mango, que no sé si los conoces o si te suenan.
F
No me viene a la cabeza Winona Ryder, pero creo que no tiene nada que ver.
C
Si tiene que ver. Si tiene que ver porque el colectivo John Mango, que era en realidad un colectivo artístico, pero que se centraba en el robo y el hurto en las tiendas, era un movimiento que surgió más o menos como alrededor de 2002, aunque tenía ya algo de historia detrás, surgió en Barcelona.
G
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H
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El episodio se centra en el deseo de poseer, el acto de robar y especialmente en la figura de la ladrona. Sabina Urraca reflexiona sobre la pulsión de apropiarse de objetos, la tradición cultural y lingüística que rodea a “ladrones” y “ladronas”, y cómo estas figuras se han percibido, nombrado y vivido – especialmente desde la perspectiva femenina y personal.
El episodio fluye de forma autobiográfica, íntima y reflexiva, mezclando humor, anécdotas personales y referencias literarias. Sabina Urraca muestra una mirada cálida y algo cómplice hacia el pequeño hurto, enfocándose sobre todo en cómo las palabras y las experiencias configuran las identidades de “ladrona”.
Esta entrega ofrece una meditación profunda, entretenida y culta sobre el acto de robar, desde el análisis etimológico hasta la experiencia cotidiana y colectiva, subrayando siempre el punto de vista femenino y la “perversión” amable del lenguaje popular.