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A
Lo primero, pese al mensaje que acabáis de escuchar, es que podéis grabar lo que queráis. Aquí está permitido. Crudas Tares Granada. ¿Cómo estáis? Pues sí, tan crudas. Y tan crudas además. No solo por lo que nos ha traído aquí, sino también por lo que ha pasado aquí en Granada. Este fin de semana, Pablo Rodríguez, dueño de uno de los mejores garitos de la ciudad, el Louvre, fue agredido por un grupo de nazis que le rompieron el pómulo y le dejaron inconsciente por llevar una camiseta antifascista. Así se lo encontró su novia, Alejandra Chenol, en un charco de sangre. De hecho, pensó que estaba muerto y hasta el día siguiente no recuperó la conciencia, como me ha contado ella, que está hoy aquí entre el público, con la misma camiseta que llevaba Pablo cuando fue agredido. Una camiseta en la que dice antifascists bitches, o sea, las comadres antifascistas. Pablo está bien, aunque le tienen que operar del pómulo que le reventaron. Nuestro abrazo para él, para Alejandra, para la que pido un aplauso, y para todas esas comadres antifascistas, que aquí somos todos y todas. Y es desgraciadamente normal que esto pase cuando se normaliza el fascismo, cuando se le da voz y voto a un partido político y ni siquiera se le llama fascismo. Neonazis ha habido antes, pero eran pocos y se escondían porque era una vergüenza serlo. Solo se mostraban en las gradas de fútbol, donde se sienten protegidos por la manada, como cuando atacan, que siempre lo hacen en grupo. Pero ahora se sienten protegidos además por el sistema, la manada de políticos, policías, medios y empresarios. Por eso, más que nunca, y más ahora que vienen elecciones aquí en Andalucía, hay que recordar que los que golpean con los puños son consecuencia de los que golpean primero con los discursos. Dicho lo cual, vamos a empezar.
B
Hoy vamos a hablar precisamente de las personas a las que realmente debería proteger el sistema, pero a las que cada vez protege menos. Y hablamos de los servicios sociales. Pilar, ¿Qué hace una trabajadora social? ¿Tú a quién y a qué te dedicas?
C
Soy trabajadora social de un centro de servicios sociales de comunitario, que para que todo el mundo lo entienda, sería como la atención primaria en lo social. Imaginemos el médico de familia que atiende las necesidades más básicas en un día a día cualquiera. Yo llego al trabajo como a las 8 de la mañana y lo que tengo en la cabeza son cuatro, cinco, seis casos, los más urgentes de una tramitación que hay que hacer ese día. Llego al despacho y antes de entrar en el despacho ya tengo 4 o 5 personas sentadas. Todas ellas requieren una atención inmediata, no tienen cita, pero para ellas es muy urgente verme a mí por alguna consulta.
A
¿Cuáles pueden ser esas consultas? ¿Cuáles son las causas?
C
Pues las causas pueden ser desde estar en la calle y vienen hasta con la maleta, hasta una simple carta de la Seguridad Social donde se le hace un requerimiento de una documentación, por ejemplo. Lo que pasa es que ese requerimiento tiene detrás el peligro de poder perder la prestación, con lo que pagan todas sus necesidades, lógicamente, el alquiler, la comida, etc. Entonces el estado de estrés y de ansiedad con el que viene a que yo le lea la carta, pues es alto.
A
Claro, eso te iba a preguntar. Supongo que llega la gente hecha un manojo de nervios, a veces llorando, con mucho miedo de lo que tú puedas decirle.
C
Claro, porque estamos hablando de prestaciones, las que manejamos, que funcionan solo regular, vamos
B
a decir solo regular,
C
donde se cometen muchas injusticias y donde ni el problema que lo ocasiona ni la solución está en manos de la persona que percibe la prestación. Y voy a poner un ejemplo para que la gente lo entienda. Una prestación de ingreso mínimo vital depende de las personas que hay viviendo y empadronadas en ese mismo domicilio. Si queréis luego comentamos cómo está el tema de la vivienda, aunque lo sabemos, hay mucha gente compartiendo vivienda y no está en sus manos saber quién está empadronado. Entonces imaginamos el dueño del piso empadronado a su hija en el piso que te tiene a ti alquilado. Y eso el INER se lo comunica a la Seguridad Social, y la Seguridad Social le pide al usuario que justifique por qué hay una persona más, un miembro más en esa familia. Claro, el usuario se queda a cuadros. Yo no he empadronado a nadie, pero como se ha modificado la unidad familiar, pues ahora no solo pierdes la prestación, sino que además has cobrado mal. Te dice la Seguridad Social, no me has informado de esto, pues has cobrado mal todo este año y me lo tienes que devolver. Imagina el estrés que causa a una persona, pues a lo mejor con 500 o 600 euros de ingresos, que te digan de repente que debes 3.500.
B
Y como ese caso, me imagino que de todo tipo. Llevas muchísimos años en esto.
C
Bueno, hay casos mucho más duro.
B
¿Que ha visto en esta carrera?
C
¿Lo más duro? Para mí lo más duro no es las situaciones dramáticas con las que se enfrenta un trabajador social, porque todos conocemos historias de vida muy tristes y muy, digamos, truncadas, pero en mis manos está poder ayudarles. Entonces no es el dramatismo con el que viene, es la impotencia de un sistema que no me permite ayudarles. Como Decía, vengo con 5 casos en la cabeza a las 8 de la mañana, a las 8 y 10 ya llevo 10, los 4 que están sentados. Enciendo el ordenador y vuelven a aparecer otros 10 de correos que te mandan, de coordinaciones con el centro de salud, de coordinaciones con el colegio, con otras administraciones. De repente son las 10 de la mañana y entonces es cuando empieza la agenda a funcionar. Ahora es cuando vienen las citas que llevan dos, tres meses en el mejor de los casos, esperando a poder verse con una trabajadora social. Parpadeas y son las 3 de la tarde. Las 5 gestiones que tú tenías a las 8 de la mañana, pues con mucha suerte habrás hecho una.
A
Una. ¿Y las otras cuatro personas, ¿Qué pasa con ellas?
C
Pues las hace al día siguiente.
A
Pero claro, eso va acumulando.
C
No solamente va acumulando, sino que además te dejas en el camino muchísima gente. Muchísima gente. Quería contar un caso que me has preguntado antes por lo más duro.
B
Bueno, sí, como tú dices, no es por el dramatismo, sino porque refleje un poco tu día a día.
C
No es lo más duro, pero sí voy a contar lo que podría ser. Es un caso que yo atiendo entre tantos otros. Es una mujer, se llama Beatriz, vamos a suponer. Beatriz viene de Galicia, se enamora de un granadino, se casa y lleva 18 años viviendo con esta persona que entra en depresión. Ella es cocinera, ha trabajado en los mejores restaurantes de Granada y un día llega del trabajo y se encuentra el marido que se ha suicidado, se ha ahorcado en el salón. El impacto para ella a nivel emocional, físico, psicológico, a todos los niveles, fue brutal. Empieza dándose de baja, pero termina perdiendo el trabajo. Deja de pagar la hipoteca y cuando llega a mí, que ya hace dos años del suicidio de su marido, pues están a punto de ejecutar la hipoteca y de subastar la vivienda. Ella es una persona que no tiene un lenguaje coherente, está muy mal emocional y psicológicamente, pero yo no sé la razón exactamente, la escojo entre los 50 casos que a lo mejor están manejando en esos días. La voy a atender un ratito cada semana. Y entonces acompañas emocionalmente, refuerzas las iniciativas que tiene, las ofreces compañía, le ve al médico, toma la medicación, necesitas. Esto es un acompañamiento, un plan de trabajo a medio largo plazo. Y no voy a contar pormenorizadamente el plan, pero sí es verdad que cuando termina, ocho meses o nueve meses después, ella tiene una prestación, está pagando el alquiler de la vivienda que le fue ejecutada la hipoteca y la quitaron, se la quitaron, está cocinando para vecinos suyos, con lo que complementa el ingreso mínimo vital que tiene. Y es una persona autónoma, es una persona que está en proceso de recuperación, pero que está por el buen camino y sobre todo que no nos necesita, que puede seguir ella sola. Eso es lo que deberíamos poder hacer con la gente. Todos tenemos una crisis en algún momento, un accidente de tráfico, un incidente, un problema de salud, algo que se tuerce y que tiene el impacto en toda la unidad familiar y nosotros estamos ahí para apoyar, para acompañar y para que esa familia no se pierda en el camino.
A
Pues vamos a hablar de gente como Beatriz, que puede ser como cualquiera de nosotros, y de esos servicios sociales que pueden hacer que la gente como Beatriz no se pierdan en el camino. Pilar, a la que escucháis, Pilar Rivas Navarro, es una trabajadora social veterana que trabaja en un centro social comunitario del barrio obrero del Zaidín, en el que nos encontramos hoy invitados por el Colegio de Trabajo Social de Granada para dar voz a lo que es un clamor no solo en Andalucía, sino en toda España.
B
El sector social está abandonado y lo están desmontando, privatizando, y eso rompe familias, cuesta vida, destroza hogares.
A
Este mismo sábado nos cruzábamos en Granada con una manifestación de educadoras infantiles, familias y asociaciones del sector social pidiendo una educación inclusiva para menores con necesidades específicas.
B
Y por eso hemos venido a escuchar a los trabajadores y las trabajadoras sociales en lucha y a buscar respuestas a preguntas sencillas pero complejas.
A
¿Dónde está el Estado Social, el famoso escudo social?
B
¿Quién protege a los desprotegidos y quién protege a los que protegen?
A
¿Queremos servicios sociales para garantizar derechos o solo para gestionar la pobreza? De hecho Pilar, tú te quejas de que a las trabajadoras sociales os han convertido en repartidoras de carnés de pobreza.
C
Bueno, no me quejo yo, nos quejamos el colectivo. Por qué en general llamamos carnet de pobres así popularmente entre nosotras, aunque en su momento esa figura existía, ese carné que te daban y de hecho a día de hoy vuelve a existir un carné con el que tú acudes a pedir alimentos. Llamamos así a los certificados de exclusión social que las distintas administraciones nos piden para acreditar la pobreza y que los llaman de distintas certificados de exclusión social, de riesgo de exclusión social, de vulnerabilidad. Y no creo que sigan ningún criterio en concreto más allá de cuál queda mejor en la frase. Realmente sí es verdad que como Profesionales del Trabajo Social podemos tener unos criterios para elaborar un diagnóstico y diagnosticar si está en situación de riesgo de exclusión social, pero es que la situación que vivimos ahora mismo no necesita de ningún diagnóstico social. Ese instrumento que vale lo mismo para pedir una bonificación de basura, para que te hagan un descuento, como para acceder a un curso de formación, para acceder a un puesto de trabajo, porque las empresas subvencionan esos contratos por ser colectivos en riesgo de exclusión social. En fin, para tantas cosas. Ahora para la regularización, ese documento lo único que hace es generar la sospecha, a lo mejor no es tan pobre y además hay documentos que demuestran si no tienes ingresos, si no tienes trabajo, si están a punto de echarte de tu casa, qué tengo yo que acreditar, qué tengo yo que decir y que diagnosticar. ¿En serio? Estudiado yo 3 años de carrera para decir que una persona que no tiene ingresos económicos y están a punto de echar a la calle es está en riesgo de exclusión social. Es un poco burocratizar la pobreza me entorpece en mi trabajo, no me deja hacer lo que hice con Beatriz porque me dedico todo el rato a hacer estos carnets. Y además pasamos de un problema que es colectivo, el precio de la vivienda es un problema colectivo, el que no haya trabajo, el que no se menee el mercado de trabajo es un problema colectivo, a un expediente individual, de manera que evitamos, disuadimos la protesta colectiva. Además de que la persona tiene que demostrar la pobreza. Hay como una diferencia de poder. Yo juzgo tu miseria y tú me la demuestras. Es absolutamente perverso y nos entretiene. Y creo que lo que hay detrás de eso es en parte una tendencia, no en España, una tendencia a nivel europeo, a nivel no sé si global, de gestionar la pobreza desde la sospecha, desde la distancia social, generando una brecha social.
A
Y ahí viene el discurso de las paguitas, etc. Después de esto que nos has contado y de que nos contases, que recibes 5 casos ahí a las 8 de la mañana y a lo mejor solo puede resolver uno, ¿Tú con qué sensaciones sales de tu curro cada día?
C
Pues el día que consigo ver a alguien que ya me conoce, que ya tiene confianza conmigo, que sabe lo que yo le puedo ofrecer, que viene y me demanda algo, que puedo ofrecerle en lugar de las miles de demandas de Claro, es que solo le dais las pagas a unos pocos. En fin, lo que le llega a la gente ese día me voy contenta, Claro, porque ayuda a uno. Pero la mayor parte del tiempo lo que tienes es una frustración enorme, porque llevo 29 años en esto. En algún momento aprendí que se podía hacer, ya lo sabes, y no se está haciendo.
A
Pues por eso hemos venido hoy aquí. Por eso queríamos hablar contigo, porque explicas muy bien lo que sabéis hacer, como van a explicarlo también otras voces que van a pasar por aquí. Tenías tú mucho miedo antes de entrar decías no sé si lo voy a hacer bien, estoy muy nerviosa. Has hecho increíble.
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Así que un aplauso.
A
¿Verdad que sí? Muchísimas gracias a ti, Javier. Queríamos empezar poniéndole cara al trabajo social y a los problemas que tienen. Gracias a ella, gracias a su voz. Y a ella, a Pilar y a sus compañeras le dedicamos este tema de
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otra voz necesaria, la de Carmen Chía, que grita fuerte contra los males de un sistema que hace agua. Y por eso esto es agüita.
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Corriendo por las 12 horas que me ha pedido el jefe por las facturas en deuda y de señor agente. Corro, corro de la máquina y no es suficiente. Aguantamiento crónico en ansiedad permanente. Aquí no huele a Gucci, aquí huele a trabajo, horario partido y tabaco de contrabando. No quiero medicarme de algo que me están provocando Mi niquito pa terapia y amigas acompañados Aquí no vuela Channel porque somos más de camel Me careo con la guardia y duermo en el cuartel con un pasamontaña rosa hecho de crochet No estáis viendo que esta gente quiere ver No pegáis toda la pared Corre grita Agua, agua Corre que te pilla,
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corre corre que te come Aquella pilla Corre que te come, corre que te come, corre que te pilla, corre Corre que te come, Corre que te pilla, corre que te come, Corre que te come, Corre que te pilla, corre Corre que te come, Corre que te pilla, corre que te come, corre que te come, Corre que te pilla, corre Corre que te come, Corre que te pilla, corre que te come, corre que te
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come Fatiguita doble y hasta el día de cobra Escucha tantas mentiras estoy a salvaja Dime quién contó la historia que está tan mal contada Las andaluzas queremos pan, trabajo y libertad. Doblando lomo sin descanso que el aire se agote Por mucho que trabaje no puedo pagar los coches Quiere tener mi autómata o número sin nombre Ataque de ansiedad, insomnio no dromo por las noches abraza a tu vecina y consume en tu barrio No tengo un buen apellido Pérez un buen vecindario coma en lo que me está salvando la máquina parece que se para Si me coges de la mano Me acento mi orgullo barrio vero revelado por las maní el trabajo no asalariado Humildad y memoria nunca hemos olvidado Pa' trabajo y libertad en la misma pared pintado Agua, agua.
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Corre que te pilla, corre Corre que te come, corre que te pilla, corre que te come, corre que te come, corre que te pilla, corre Corre que te come, corre que te pilla, corre que te come, Corre que te come, Corre que te pilla, corre Corre que te come, Corre que te pilla, corre que te come, corre que te come, corre que te pilla, corre Corre que te come, corre que te pilla, corre que te come, corre que te come
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Saldrá ahoga mal paga fecha mujer cuánto valen esos dolores dame limona de amores dame, dame doblones Mal paga fecha mujer cuánto valen esos dolores Dame limona de amores dame, dame doflor y fatiguita doble hasta el día de cobra escucha tantas mentiras estoy a salva dime quién contó la historia que está tan mal contaluza. Queremos pa' l trabajo y libertad.
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Corre que te pilla, corre, Corre que te come, Corre que te pilla, Corre que te come, Corre que te come, Corre que te pilla, corre, Corre que te come, Corre que te pilla, Corre que te come, Corre que te come, Corre que te pilla, corre, Corre que te come, Corre que te pilla, Corre que te come, Corre que te come, Corre que te pilla, corre, Corre que te come, Corre que te pilla, Corre que te come, Corre que te come,
A
Ol. Corre que te pilla, corre, Corre que te come. La salvajada, Carmen Chía La verdad que cuando estábamos pensando en este programa no tuvimos ninguna duda de quién queríamos que pusiera la música.
B
La verdad que no lo dudamos. Además que llevamos tiempo queriendo traerla y
A
estuvo claro, porque si hay alguien por Graná que le canta Esos cuerpos cansados que luchan y esos brazos que sostienen la vida es esta rapera y copera gaditana que hoy viene acompañada de su inseparable sucio Tarik. Ese brujo y músico por el que pido también un aplauso. Por cierto, ¿Cómo estáis? ¿Cómo os trata la vida?
G
Completamente. Hombre, aquí mejor que en brazos.
A
Mejor que en brazos estamos nosotros con vuestra música. Muchísimas gracias de verdad por venir. Que quería yo preguntarte primero. Este agüita es el tema con el que arranca tu segundo disco, El cuerpo. En el primero se llamó la herida. ¿Cuáles son las heridas del cuerpo y a qué cuerpo les cantas?
G
Pues al cuerpo físico de las mujeres trabajadoras que están cansadas y llenas de herida. A la herida histórica que tiene Andalucía, que todavía a día de hoy seguimos sufriendo. A la herida de las luchas sociales. ¿Y al cuerpo? Pues a todo lo que significa el cuerpo, tanto física como psicológicamente, metafóricamente.
H
Y lo hace muy bien.
A
Lo hace muy bien, mejor que nadie.
B
Y tus canciones están llenas de lamentablemente porque existe en el mundo y aquí en esta tierra precariedad y desigualdad. ¿Nombrar esos males a ti te sirven y crees que sirve nombrarlos cada vez más?
G
Hombre, yo creo que lo que no se nombra no existe. Lo que no tiene nombre o lo que no está visible no se ve. Entonces creo que es súper importante. Claro, hacerlo visible. Esos dolores que todo el mundo sabemos. Te quiero decir que todo el mundo sabemos los dolores que tenemos la clase trabajadora Otra cosa es que estén grabados en un disco.
A
Bueno, hay que ponerle altavoz a esos dolores y a esos cuerpos y a esos brazos. Después seguiremos hablando y escuchando música de Carmen Chia. Ahora vamos a seguir hablando, que aquí hay mucha plancha y mucha tela que cortar.
C
Salvemos lo público para defender los servicios públicos en Andalucía Por la educación, la sanidad, los servicios sociales, la vivienda, el medio ambiente.
A
Este fin de semana, la Coordinadora Andaluza de Movimientos Sociales llamaba a salvar lo público en toda Andalucía.
B
Pero lo que pasa aquí ocurre en gran parte del Estado y afecta a miles de personas. Y sin hogar, familias pobres, mujeres maltratadas,
A
menores o migrantes, el sistema está saturado. Las ayudas, como estaban contándonos, llegan tarde, los recursos son insuficientes y las listas de espera se eternizan. Vamos a dar unos datos, Violet.
B
Vamos a dar unos datos para que os hagáis una idea. El año pasado en Andalucía, la media de espera para obtener una ayuda en dependencia es de 574 días.
A
Eso es un año y medio.
B
Y eso significa que hay gente que se muere esperando la ayuda, literalmente, literalmente. Unas 7.000 personas al año solo en Andalucía.
A
Qué barbaridad. Y otras ayudas que te digo yo, como casas de acogida, tarjetas monedero, ayudas al alquiler.
B
Pues alrededor de 50 mil personas están en lista de espera de recursos básicos solo en esta comunidad.
A
Hay pocos recursos y encima se externalizan
B
porque en la privada te lo hace
A
más barato, es decir, más precario.
B
Para que veáis, según el último informe estatal sobre violencia y desprotección en el sector social, los trabajadores sociales tienen salarios por debajo de la media estatal. Más del 70 carece de estabilidad y casi la mitad no ven respetadas sus horas.
A
Y a esa violencia del sistema hay que sumarle la violencia a la que se enfrentan.
B
No queremos dar muchos datos, abrumar con cifras, pero esta es muy grá 1 de cada 4 trabajadores sociales ha recibido
A
amenazas, eso es un 25%.
B
Agresiones verbales, un 50%, es decir, uno de cada dos. Y violencia física, uno de cada diez.
A
Imagino las consecuencias sobre su salud mental,
B
pues son habituales el estrés, la ansiedad y el agotamiento extremo. Y casi la mitad se plantea abandonar si las condiciones no cambian.
A
De hecho, por eso llevan un ciclo de protestas, la última hace dos semanas. Y por eso también estamos aquí para hablar con personas como María Campos García de Quevedo, que es la presidenta del Colegio de Trabajo Social de Granada, que es quien nos ha traído. María, crudas tardés.
D
Crudas tarde.
A
Se quieren tus compañeras.
D
Sí, sí, tengo a muchas amigas aquí.
A
Me alegro. Y estamos, de hecho nosotros muy contentas de que haya tantas amigas y tantos amigos viendo este programa. ¿Cómo hemos llegado hasta aquí, a esta situación que describíamos?
D
Hemos llegado por un sistema que está totalmente tensionado, por un sistema al que están cargándose, igual que pasa en Sanidad, quizás lo vemos más, pero en Servicio Social. Un sistema que está desbordado, que está burocratizado, que está privatizado y que está dejando de lado las responsabilidades que deberían de ser propias de este sistema, porque es un sistema que está para garantizar el acceso a los derechos sociales y es algo que no está haciendo ahora mismo. Entonces hemos llegado hasta aquí a una situación bastante dantesca, dolorosa y que parece que además no importa, porque parece que nada más que nos acordamos de los derechos sociales cuando nos afecta a nuestra propia persona o a nuestra familia, o cuando la dependencia no la entendemos nada más que cuando tenemos una madre, un padre o un familiar que la está padeciendo. Pero es que sin derechos sociales para todas estamos perdidas como sociedad.
A
Es que además, claro, vosotras salváis, protegéis, ayudáis, cuidáis a los más invisibles, nadie lo ve.
D
Pero yo también quería añadir un poco, escuchando a Pilar, que la gente llega a situaciones de crisis individual porque hay problemas estructurales. No quitemos nunca esa mirada. No somos responsables de quedarnos sin vivienda, no somos responsables de no encontrar trabajo. Habrá cuestiones personales, pero no somos responsables de eso. Hay una responsabilidad pública y unos problemas estructurales que no se están atajando. Y ese es el gran problema. Es decir, tenemos un sistema, como decía Pilar, ella la llama la tarjeta del pobre. Yo digo que a veces nos dedicamos a repartir miseria. ¿Puede haber algo más triste que estar repartiendo miseria? ¿Y en muchas ocasiones, con una burocracia tan terrible?
A
Creo que eso es un problema muy grave, el de la burocracia, porque Pilar también ha insistido muchísimo.
D
Hombre, es tremendo. Es que cuando burocratizamos un sistema de apoyo, de facilitar derechos, que deberíamos de estar también para acompañar a las comunidades, para el desarrollo comunitario, para prevención, para muchas otras cosas, cuando solo atendemos la urgencia desde la burocracia. Es que lo que estamos burocratizando son vínculos sociales. Es que lo que estamos burocratizando son
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los derechos de las personas.
D
Y eso es muy grave.
A
Vamos a explicar que el sistema de protección social se organiza en dos áreas.
B
Los servicios sociales comunitarios, como decía Pilar al principio, o de atención primaria, atienden a toda la población e incluyen emergencias sociales, atención domiciliaria o detección de situaciones de riesgo.
A
Y eso son de gestión local.
B
Eso es. Y los servicios especializados o de atención secundaria, que son los recursos dedicados a colectivos concretos, como personas sin hogar, mayores, infancia, mujer, personas con discapacidad o migrantes.
A
Y esos son de gestión autonómica.
B
Claro. Entonces, María, ¿Funciona mejor lo regional, lo local o todo adolece de los mismos problemas?
D
Los mismos problemas. Ahora mismo aquí en Granada, yo voy a focalizar un poquito en Granada, lo regional da un mar con más. En Andalucía tenemos una ley de servicios sociales que en su momento se cogió con mucho amor e ilusión, sin embargo, abrió una puerta maravillosa a lo que han llamado el concierto social, que es el paso a la privatización absoluta del sistema. Pues lo regional, pues tú localmente trabajas con herramientas o con derechos, como puede ser la renta mínima de inserción de Andalucía, que es la renta básica que tenemos aquí, con derechos que son autonómicos. Si el autonómico me tiene una tardanza en dar una renta mínima de ocho meses, que ya estaremos por cinco, seis o siete meses, ya estaremos, pues lógicamente eso afecta localmente. Pero es que luego localmente también hay formas de gestionar las cosas, porque es competencia local. Si resulta que lo que estamos es apostando por un sistema que lo que hace es poner parches a través de colas del hambre, de falta de dignidad, de externalizar, que es que a mí no me gusta ni hablar de externalizar, porque me parece que es como disfrazar de privatizar los servicios sociales, pues lógicamente afecta localmente. Y si hablamos de las zonas rurales, que no me quiero olvidar, ya es terrible, porque además estructuralmente los ratios están pensados sin atender a la dispersión geográfica, sin atender a las necesidades específicas de las zonas rurales, que son muchas, porque no hay otros servicios, porque no hay ese acceso a los servicios sociales específicos tan fácilmente. Entonces, realmente todo está mal.
B
Y luego el sector, un trabajo sobre todo de mujeres, 8 de cada 10 son trabajadoras. Si fueran hombres, igual esto no pasaba tanto, ¿No?
D
Además, casualmente lo hacemos por vocación y
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por compromiso, porque sabemos cuidar muy bien.
D
No suena eso, ¿Verdad? Cuando algo lo hacemos las mujeres siempre por vocación y compromiso, Es decir, al ser feminizado no está valorado, se entiende dentro del sector de los cuidados y queda totalmente dado. Es tu compromiso y es tu vocación. Y dentro del propio sistema tenemos además esa desigualdad o esa discriminación de clases. Las mujeres racializadas dentro del sistema de servicios sociales están ocupando los puestos más precarios, como las auxiliares de ayuda a domicilio, que son parte de nuestro sistema de servicios sociales y son las peor pagadas y las peor tratadas. Y como siempre, todo lo que hacemos nosotras nunca tiene valor social y lo
A
puede hacer cualquiera, que no se puede añadir nada mejor a lo que acaba de decir. Es un trabajo feminizado, pero hombres a verlos a hilos como Ildefonso Godoy Lorite, más conocido como Luqui, lógicamente, porque es bastante más fácil Luqui que Ildefonso Codo y loritero. Más llevadero. ¿Cómo estás?
I
Tarde, bienvenido.
A
Oye, tú eres trabajador social en un centro de salud en el Albaicín, ¿Verdad? En un centro de salud, ¿Qué hace un trabajador social?
I
Bueno, tanto en un centro de salud como en el ámbito hospitalario, nosotros nos enfocamos, intervenimos sobre, fundamentalmente sobre los factores sociales que influyen en la enfermedad, en los procesos de salud enfermedad, y nos enfocamos también más concretamente en las situaciones de vulnerabilidad, precariedad económica, precariedades laborales, habitacionales, precariedad de las redes de desentermiento a nivel del hogar.
A
¿Pero esto funciona? ¿Llega alguien al centro porque tiene una enfermedad o tiene alguna herida o tiene alguna lesión y el médico se da cuenta de que ahí puede haber una situación de vulnerabilidad dentro de esta visa?
I
Puede ser. Por ello somos un equipo multidisciplinar, enfermería, médico, atención primaria, trabajadores sociales, fisioterapia, etc. Entonces las derivaciones son constantes y se producen en el día a día. Pero también somos parte de la cartera de servicios que ofrece el propio Sistema Nacional de Salud, de manera que cada persona puede también preguntar por nosotros y solicitar ver al trabajador social. Somos una vía de acceso y una prestación también básica dentro del sistema sanitario.
A
Estamos hablando de cuestiones que requieren mucho tiempo, requieren atención minuciosa no puedes estar pasando un caso tras otro sin mirar con atención, porque a lo mejor estás hablando de una situación de riesgo de vida.
I
Hay que tener en cuenta que nosotros manejamos o nos manejamos, porque es una perspectiva muy productiva, lo que son los determinantes sociales de la salud son las condiciones en las que las personas nacen, crecen, viven, trabajan y envejecen, y incluyendo además el código postal y los propios sistemas de salud. De manera que a más cúmulo de esas vulnerabilidades, más riesgo para enfermar y menor esperanza de vida. Eso de alguna manera despega la responsabilidad de señalar a la persona que está en situación o acumula esta vulnerabilidad de la responsabilidad de tenerla y lo lleva más al tejado o al terreno de la responsabilidad política o de la financiación de los sistemas en el mantenimiento de estas situaciones.
A
Claro, María, porque estoy pensando que a vuestra precariedad hay que sumarle la precariedad del sistema, la precariedad general. ¿Cómo afecta la crisis de vivienda, el aumento de la desigualdad, la exclusión, la migración irregular o la reciente pandemia?
D
Hombre, afecta el tema de la vivienda, afecta el que haya personas que se les considere irregulares por su situación administrativa y ya haya una desigualdad estructural de raíz que hace que no puedan acceder a los mismos derechos que tú y yo, simplemente por una situación administrativa. Puede haber más opresión, más desigualdad y más violencia que esa. No la hay.
A
Y los propios usuarios, cuando lo sufren en sus carnes, también a veces se desesperan y lo pagan con vosotras. Porque también hay mucho este discurso de es que no llegan, aquí nadie me ayuda.
D
Mira, yo empecemos porque los enfados son legítimos. Mis compañeras que me están escuchando, el 90% de los enfados, el 95% o el 98% de los enfados que tienen las personas a las que atendemos son totalmente legítimos.
A
También hay que proteger vuestro trabajo en todos los sentidos.
D
Hay que protegerlo con recursos. Si yo tengo recursos, la gente no se enfada. Tenemos que cuidar nuestros riesgos psicosociales. Pero es que nuestros riesgos psicosociales son también la ansiedad, el enfado, la frustración que nos genera trabajar gestionando miseria, sin dignidad y sin tener nada que ofrecer. Es que no tenemos nada que ofrecer. No hay nada que ofrecer. Que te vayas a un banco de alimentos, eso es dignísimo.
C
No, eso no.
D
Eso no resuelve nada. Que se te paga un mes de alquiler cuando vas a tener el desahucio el mes siguiente encima. Eso tampoco resuelve. Tampoco resulte que se te dé una renta mínima de 600 euros cuando el precio de la vivienda en granada está en 800 mínimo, ¿No? Es decir, entonces creo que incluso cuando cuidamos nuestros riesgos psicosociales, lo que tenemos que pasar es de los malestares individuales a la lucha colectiva.
A
Eso no cabe la menor duda. Pero yo no quiero que minimicemos los riesgos que por supuesto, sufren las personas, los usuarios, usuarias, a los que no llega la ayuda porque no hay recursos, pero tampoco quiero minimizar los riesgos a los que os enfrentáis vosotras. Ayer, a última hora de la noche, perdía la vida Belén Cortés Flor, una mujer de 35 años que perdía la vida mientras desarrollaba y desempeñaba su puesto de trabajo como moñero. Nos hizo sentir y pensar el asesinato de Belén Cortés, esta compañera de 35 años en Badajoz, que murió a consecuencia de la agresión de tres menores. ¿Por qué ocurrió? ¿Qué falló ahí?
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Vale, pues yo creo que estamos en la misma. Es un fallo del sistema. Es decir, Belén trabajaba para una entidad privada con un servicio externalizado como es la protección de menores, que aprovecho para decir, ojo, Andalucía 90% centros de menores privatizados, justicia juvenil también menores 100% privatizos. En un sistema donde está totalmente privatizado, donde se cobra poco, donde se tienen ratios por encima de lo que entendemos debiera ser, donde en muchas ocasiones se trabaja por objetivo. Y a ver si logro entender esto. Pero si trabaja no al ritmo de la realidad social, sino que tú tienes que trabajar para cumplir unos objetivos que te obligan el servicio de financiación que tú tienes del Estado. Claro, es un sistema muy perverso y la privatización hace esto, precariza y hace que ocurran estas cosas tan tristes y tan horribles como lo que le pasó a Guillermo.
B
¿Cómo lo ves tú, Luqui? ¿Qué está fallando aquí? Cuando se externalizan esos servicios, se pierde la cadena de responsabilidad, se pierden medios, se paga peor, el trabajo es más precario, están peor preparados.
C
¿Qué pasa?
I
Yo aquí lo que enfatizaría sería la necesaria coordinación Si hubiera más coordinación, habría menos pérdida de información. Habría. El enlace sería mayor. De manera que habría más posibilidades de que estas situaciones no ocurrieran. ¿Qué ocurre? Que normalmente esa coordinación está cegada. Está cegada o está partida. Debiera de haber una protocolización que implicara una implicación directa en los protocolos de todas las administraciones en torno a un caso concreto y no que sea el resultado, como está siendo ahora, de la suma de voluntariedades de los profesionales que trabajamos.
A
¿Y qué Hay que hacer?
D
¿Qué hay que hacer? Pues lo que estamos haciendo. Organizarnos colectivamente y posicionarnos. El trabajo social no es neutral. El trabajo social tiene que estar donde tiene que estar. Y ahora mismo nos toca estar en lucha.
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Bueno, pues aquí vamos a seguir en lucha. Un aplauso, por favor, para María y para Luqui. Gracias por hablar tan alto y claro. No podrán decir que no se os oye. Ahora lo que hace falta es que escuchen. Y para eso necesitamos que haya más gente haciendo de vuestro altavoz. Muchísimas gracias. Bueno, Pues vamos con. ¿Qué pasa?
B
Perdona un segundo que me ha vibrado el móvil y debe ser algo importante, porque nadie se atreve a molestarme a mí durante un programa conociéndome. Tengo un mensaje. Lo voy a poner.
A
Ponle en altavoz para que lo oigamos todo.
J
Hola, Buenas noches, Inmaculada. Mira que te iba a decir que. Que he escuchado tu sobrina, Carmen Shia, ¿No? Eso. Mira qué bien canta. Como flamenco. De todo lo que es la vida, lo que antes. Yo que sé. Que yo entiendo de todo lo que canta. Todo lo de la vida y todo. Y canta muy bien. Me alegro. Tengo que llamar tu Puri a decírtelo, ¿Sabes? Y un beso muy grande para todos ustedes. Y yo también me lo digo. Que lo pasemos lo mejor que podamos las dos.
A
Te además, Inmaculada. Sí, pero bueno, está claro que la verdad que sí, que de las cosas, de las vidas, de las que preocupan a la gente, sabe mucho Carmen Chía. Y la sabe cantar, para que se
B
entiendan, porque canta muy bien.
A
Hombre, claro que sí. Muy clarito. Y es que además tiene mucho oído para escuchar a la gente del barrio.
B
Ella sí, ella sí que escucha. Así que dale. Carmen.
E
Carmen.
G
Dime.
E
Se avecina.
D
¿El qué?
K
Encima con carne cruda.
E
¿Cómo te que?
D
Marujeo.
E
Marujeo, marujeo. Historia de Radio Patio en un barrio peculiar de clase trabajadora. ¿Clase media no existe en verdad la plaza los chavales su litrito ya fuma cada dos por tres se escucha va subir o no Juan? Hay videovigilancias de tanta seguridad, cámaras con nombre propio. Juan y Susi Trinidad. Aquí no hay secreto, no hay picoleto chivato. Nina, pero si le pones los cuernos a tu novia a los tres minutos lo sabrás. ¿Qué te estaba yo diciendo? Que estaba con la Bayal pero no con ella en sí, que me la puse pa fregar. Oigo al vecino de enfrente por teléfono gritar. Estaba discutiendo. Se acaba de separar la manutención del niño no la puede de pagar, dice que tiene muchos gastos. Me pregunto si ese gasto es el Mercedes que se acaba de comprar. Esto lo nunca visto, Esto lo que yo te dicho, esto por el salseo, esto de toda la vida es lo que se dice maruje. Marué un piqui piqui amiga, puerta con puerta. ¿Marujeo, marujeo, tú que dices, tú qué opinas? Marujeo, cotilleo, marujeo un chip de amiga
G
que tú tengas por ahí y amiga
A
no sabes de lo que
E
pa mi es sagrada no podrá. Ven pa acá que nos vamos a todos a pagar. Estaba yo charlando en la escalera el otro día con la Susi. Sí la niña de la de arriba se ha comprado un piso en el centro. Contentísima que iba un sexto sin ascenso. Mi nove que es cacha la tía dice que en 20 metros tiene salón, baño y cocina y que todavía le cabe dos sofás y lavavajilla. Me dice que rebaja, que choyazo madre mía. Ahora que viene en ese centro tiene más categoría en el patio toda junta cuando acá la madrugada al fresquito un minito y coplitas pa cantar. Reinón de categoría. Información confidencial entre la cumbre de la OTAN y un ensayo de raya real. ¿Qué le estará pasando al Pro Ben que hace mucho tiempo que no sale? ¿Qué le estarÁ pasando al niño de la prima de nota que dice que Miguel no sale? Esto lo nunca visto, Esto lo que yo te he dicho, esto por el salseo, esto de toda la vida es lo que se dice marujeo. Marujeo amiga salta la puerta. Marujeo. Vamos a echarle un poquito. Marujeo, marujeo, marujeo.
G
Marujeo religiosidad amiga.
A
Marujeo.
E
Comprar esta tierra que para mí es SAT. Esto va dedicado a los fondos buitre, a los especuladores de la vivienda que hace que los vecinos se tengan que ir de su casa, suban precio de la vivienda, que jueguen con nuestra salud mental. Dedicado a todos ellos, amiga. Vamos a organizarnos y a echarlo. Que se vayan a Alcarolla.
A
Y esto es real.
C
Gracias.
A
Que se vayan a carajo ya. Claro que sí. Bueno, pues ya lo habéis oído. Si es que dice las cosas muy bien dichas. Esta heredera del rack, coplero de martirio
E
a su Maíta Arbacón, si sabe lo
G
que me quiera sonriendo porque la del
A
cuarto se ascendí un hierba letrista, boca chancla y compositora listilla, como ella misma
B
se define, no se calla y habla claro en un perfecto andaluz.
A
Es folclórica, orgullosa de su sangre andaluza,
B
es rapera y es coplera, distintos ojos
E
con mismo horizonte, el mismo canto con
A
diferente toque, que lo mismo venera a Lauryn Hill que canta por Lola Flores,
B
lo mismo homenaje a Gata Katana que a Marife de Triana, lo mismo tira
A
de palmas que de electrónica el refranero
B
de los dichos de su madre o de la poesía andaluza.
E
Vuestra sangre, vuestra vida, no la del explotador que se enriqueció en la herida generosa del sudo.
A
Le canta a la gente y a la tierra, al barrio y a las vecinas, a la lucha obrera, a la lucha jornalera.
B
También al cansancio, a la ansiedad, a la precariedad, a la mala vida que nos dan el capitalismo, el patriarcado y el fascismo blanco.
A
Y tor de Cádiz a Londres, a donde tuvo que emigrar, y de Londres a Granada, donde fuimos, tiene su campo base. Así que no teníamos duda de que ella tenía que poner la música hoy aquí. Anda, Carmen, siéntate un poquito, anda. Ven aquí. ¿Qué te parece lo que nos estaban contando?
G
Muy bien, interesante. Las cosas bien dichas. Como hay que decir.
A
Las cosas muy bien dichas. Pero claro, las cosas bien dichas. Pero qué mal todo.
G
Hombre, todo está en la mierda, evidentemente.
A
Bueno, decías en Marujeo en el patio. Todas juntas tenemos que juntarnos más.
G
Tenemos, debemos.
C
Sí, sí, sí.
G
Yo creo que es algo que precisamente se quiere encargar con esto de la especulación de la vivienda. Por eso también lo decimos en el tema, porque creo que afecta directamente a la convivencia, a las redes vecinales, a todo esto de la comunicación entre las vecinas que en Marujeo se han encargado de que esté súper mal visto, de que chismorreo no sé qué. Pero también era una forma de comunicación, de estar loros de lo que estaba pasando. Exactamente. Si a la de arriba le falta un puchero, voy porque lo sé. Pero si mi vecina es un alemán y al día siguiente es otra persona, no sé nada.
A
Claro, absolutamente. ¿Y cómo creasteis Red y os juntáis vosotros dos, Tariq y tú, para crear la música y las letras y hacer lo que hacéis?
G
Pues mira, a mí me costaba mucho dar a conocer la música y como yo escribo y tal, y la primera vez que escribí una letra por derecho fue la de Orgullosa.
B
Por derecho.
G
Por derecho fue la de Orgullosa. Y yo le pregunté a mis amigas Beca directamente le dije que alguien que
C
me haga una base.
G
Me dijo que ya el tar. Y cogeniamos súper bien desde el primer momento.
A
A primera vista total.
G
Amor a primera vista. Amor musical a primera vista total.
A
Claro, llega esta señora, Tariq, llega esta señora con esta manera de hacer, esta manera de cantar, de decir. Y tú dices ¿Y cómo pongo yo la modernidad y la base? Efectivamente, al mismo tiempo que la tradición en todo esto.
I
Lo peor es que salió como muy
A
normal, salió bastante fluido, me vino con una idea muy clara, nos pusimos a jugar y ha funcionado.
G
Sí, yo creo que es que para los dos como que tenía sentido esto de. No ha sido una cosa de corto y pego en plan cojo la copla, cojo ra. No, ha sido algo que hemos entendido los dos, que venía del mismo sitio, que venía de estar en la calle, de verte tu cervecita en el barrio
C
y fumarte tus cosas, tú sabes,
H
Y
B
de hablar de lo que importa. Porque tu segundo dijo se llama El cuerpo, lo hemos dicho, y habla mucho de los dolores, de los cansancios, de las ansiedades, de la vida moderna. Y está este tema maravilloso para todas nosotras que se llama Premenstrual.
G
Estaba yo multiesa tirada en el sofá Ramón San Pedro es mi estado emocional estaba súper hiper, mega estrepitosamente premenstrual pensando en la eutanasia o en echar un buen a la Ani y a la Andrea.
B
Mira que hemos hablado de cosas, las mujeres hablamos cada vez más de nuestra cosas, pero falta todavía muchísimo para escuchar más canciones como esta muchísimo, muchísimo. ¿Tú cuando la hiciste tuviste un poco de regomello? ¿Me da como cosita o fue para adelante?
G
Yo no tuve nada, yo no tuve nada porque tengo poca vergüenza y porque me lo imaginé, que es que estáis, o sea, que es que mi amiga Andrea, mi amiga Ani, todas las que
B
es que es real, realmente le escribe a todos los personajes peores de tu vida cuando está premenstrual.
G
Claro, claro, hombre, hombre, es que ese tipo de cosas, si tú no lo tienes en las carnes, tú no te lo puedes inventar.
B
Pues da mucho gusto escuchar este tipo de temas en las canciones. Y aparte del barrio, tú defiendes mucho la tierra, las raíces andaluzas, hasta te gustaría que pusiera que eres andaluza en el carné, que podríamos, literal, podíamos presentar esa emoción política, llevarla al Congreso. En tu primer disco los títulos estaban en transcripción andaluza, en Epa Andaluz, pero a pocos días del M a M. Me gustaría recordar que las raíces, esto es una cosa que yo, la única intervención que voy a hacer yo, porque yo soy una rata que ha escapado a Madrid, Perdón, yo no puedo hablar mucho desde Andalucía, pero me gusta recordar que las raíces no son los geranios en los balcones y como dicen las radiobajeras, que es un podcast fantástico de Málaga, Andalucía no es tu abuela haciendo torrijas, no es sólo eso, Andalucía es mucho más. ¿Tú crees que nos están vaciando los símbolos? ¿Cómo lo volvemos a llenar? ¿Cómo volvemos a decir que andaluz es sol, esas flores, esos geranios? También es la lucha anarquista, la lucha en San Fernando de los trabajadores del metal, todo lo que llevamos tanto tiempo luchando.
D
Completamente.
G
Yo creo que se está convirtiendo en una marca, en una marca que ahora es exótica, en qué bonito los mantones y los lunares y todas las cosas, cuando aquí son cosas súper normales, pero fuera parte de eso sí que creo que está habiendo lo que tú dices, un vaciado de todo lo que, o sea, de todo mínimo mensaje político. Yo creo que para retomar, para llenarlo, hay que decir abiertamente en las canciones somos antifascistas, somos feministas, en plan. Porque parece, parece que es que da miedo, es que da miedo. Y yo entiendo que haya una gran parte de los artistas que se dedican a, vamos a llamarla música de raíz andaluza, que no me gusta nada porque para que ustedes me entendáis, me entendáis, que entiendo que tengan miedo porque si no, no te viene la discográfica del turno a hacerte el contrato gordo que tú quieres o no te llaman para tal festival. En plan, nosotros tenemos claro que hay muchos sitios los que no vamos a pisar por este tipo de cosas, pero qué poca vergüenza, no te quiero decir que poca vergüenza utilizar tu historia, la historia de tu pueblo, tus raíces y todas las cosas para disfrazarte. Entonces yo creo que la solución es abiertamente decir en principio mira, somos antifas y punto.
A
Mira, de todas maneras que haya que decirlo es que me parece tan increíble, es fuerte que haya que decir que eres antifascha, defender los derechos básicos, en fin, la democracia.
G
Totalmente.
B
Tú tienes un lema que es Support your local Maris. ¿Cómo de importante reivindicar a las mujeres que estés en comunidad?
A
Bueno, además no olvidemos que este pedazo de mujer hizo la banda sonora a otra pedazo de mujer que ha hecho un pedazo de documental Ellas en la ciudad, que hicimos nosotros, un programazo también muy especial. Es verdad, me lo dijo ella.
B
Support your local maris.
A
Ojito a esto.
B
Claro, cómo se reivindica estas mujeres, muchas de ellas están en torno a los servicios sociales de los que hoy estamos hablando, en torno a los barrios.
G
¿Que cómo las reivindico? Pues yo no tengo ni idea, Yo simplemente las veo y digo a esta mujer hay que hacerle una letra, te quiero decir, en plan, porque es los ojos con los que tú mires es la importancia que tiene. Entonces era necesario este tipo de documental y este tipo de discurso, porque además como que siempre han tenido el cliché de que somos tontas, de que hablamos mal y ese tipo de cosas. Entonces reivindicarla desde la posición de sabias, porque son personas sabias, creo que es un poco lo que hay que en la manteca que hay que meterse.
A
También has dicho, no dejamos de ser mujeres que nos quejamos de cosas, lo importante es que estamos aquí pelegando para que no nos toque en la tierra. Por el jornal que nos merecemos y por un espacio en la lucha obrera. Pues gracias a los dos por no callar. Gracias Tarif por ponerle ese pedazo de música a este pedazo de señora. Gracias a ella que me llamó. Sí, sí. Y porque cada canción es un mundo y nos hace disfrutar muchísimo por eso queremos que este universo vuelva a estar en este escenario al final del programa. ¿Os parece?
G
Por supuesto.
A
Un aplauso para estos dos grandes.
B
Gracias.
A
Y ahora vamos a escuchar a los que gritan y protestan como hace esta señora con sus letras, y lo hacen desde la lucha social. Vamos a hablar de soluciones desde la crítica y la autocrítica dentro del sector social.
B
Hemos querido preguntar también a las propias usuarias y por eso hemos invitado a dos personas con experiencia muy distinta, aunque complementarias.
A
La primera es María Belén Villalobos, que hoy es técnica de Igualdad y ayuda a mujeres que sufren maltrato, porque ella misma fue antes víctima de violencia de género. María, crudas tardes.
L
Crudas tardes.
A
Primero, muchísimas gracias por venir a acompañarnos hoy. Es el esfuerzo que haces. ¿De qué manera te ha ayudado tu propia experiencia a hacer tu trabajo?
L
Pues mi experiencia me ha ayudado a hacer mi trabajo, porque cuando una víctima se sienta delante de mí, entiendo perfectamente la situación que está viviendo. Una cosa que puedo derivar a tú
A
deriva donde tú quieras.
L
Una cosa que es muy, muy difícil de conseguir. Y hoy estamos aquí hablando de Servicios Sociales. Y cuando una víctima de violencia de género acude a Servicios Sociales, necesita que desde Servicios Sociales se identifique la situación como una situación de violencia de género, no como un conflicto familiar, puesto que cuando se identifica una situación y se la nombra, es cuando realmente se puede dar la atención necesaria para solventar esa situación. Y también quiero añadir que cuando una víctima de violencia de género acude a Servicios Sociales, en el caso de que sea madre, tiene una doble vulnerabilidad, que son sus hijas y sus hijos, que puestos en manos del maltratador es el puente desde donde se puede seguir ejerciendo la violencia. Violencia de género, vicaria, que es como la conocemos. ¿Qué encuentras cuando llegas a Servicios sociales? Pues encuentras profesionales que no identifican lo que es una situación de violencia de género y llegas buscando ayuda y protección. Y lo que encuentras en los casos más graves, revictimización. Porque Servicios Sociales, mediante la emisión de informes, en muchas ocasiones lo que se genera es la pérdida de custodia de tus niñas y niños. Y quitas la custodia a una víctima y se las dan a un maltratador, a la víctima.
A
Pero esto puede ser porque el sistema le falta recursos, le falta tiempo, falta formación de algunas de las personas que están trabajando en esa posición.
L
¿En Trabajo Social, quien estudia Trabajo Social tiene una asignatura específica donde aprenda perspectiva de género?
A
Sí, entiendo que sí.
L
Según. Según el estudio de la Asociación de Mujeres de Psicología Feminista llamado Estudios sobre casos de violencia vicaria, violencia de género institucional, un laberinto perverso para las madres protectoras, el 62 de las mujeres que participaron en ese estudio adjudicaron la evaluación de muy malas a Servicios Sociales y en el 39% de los casos en los que perdieron la custodia fue debida a la intervención de Servicios Sociales.
A
Pero eso entiendo que supongo que será eso por una falta de formación, por falta de recursos, porque no se está preparando a la gente, porque no se está invirtiendo lo suficiente. ¿Qué habría que hacer?
L
Formación, formación y recursos. Yo este fin de semana he Estado en el 5º Encuentro sobre Violencia vicaria y violencia de género institucional y me he encontrado con personas que han comenzado a trabajar en el Servicio Andaluz de Salud de una localidad de aquí de Granada y les he preguntado ¿De trabajo social? Y les he ¿Tenéis formación específica? Y me han no, la bolsa de trabajo social de Revisa Andaluz de Salud es una bolsa que vas entrando y vas cubriendo el cupo, o sea que estas personas han entrado a trabajar sin formación específica en violencia de género y solamente una persona con formación específica, independientemente de lo que haya estudiado, puede detectar la violencia de género.
A
No te retires que queremos hablar con más personas porque queríamos tener a alguien que estuviera al otro lado.
B
Manuel Carlos Salcedo tiene un trastorno límite de personalidad, es usuario de los Servicios sociales desde hace 26 años. Manuel, buenas tardes, crudas tardes.
M
Hola, buenas tardes.
B
En tu caso pasaron 10 años desde que fuiste diagnosticado y hasta que te ofrecieron los recursos que realmente necesitaba. Hoy vives en un piso tutelado, tienes acceso a talleres ocupacionales, haces teatro, sabemos que te encanta. ¿Nos puedes contar brevemente en qué consiste tu enfermedad y cómo era tu vida antes y ahora, gracias al apoyo de los Servicios Sociales, cómo ha cambiado?
M
Pues yo hace ya 26 años, como has dicho que estoy malo, empecé con 19 años y yo empecé a conocer lo que es FAISEN, la fundación que ahora está tan de moda porque están recortando ahí también y entonces se están manifestando y en mi caso desde los 19 años hasta los 29 años estuve esperando a que me dieran. A que me dieran la plaza fija aquí, o sea la plaza en los distintos dispositivos. ¿He estado digamos, rulando en muchos sitios de dispositivos de Fizen y al principio te desesperabas un montón, Estaba en casa, la casa te absorbía, te desesperabas? Bueno, también estaba muy medicado en su momento y. Y hasta que daban con tu enfermedad pues pasaban mucho tiempo hasta que dan con tu diagnóstico, cuando ya te lo dan, te dan la plaza en el sitio. Fui a la trabajadora social del ayuntamiento, ella fue la que me invitó a ir al centro de Comare antiguamente, que ahora se llama Canastero y ese fue mi periplo antes de entrar.
A
¿Y eso cómo te ha cambiado a ti la vida?
M
¿Cómo me la ha cambiado? Pues muy positivo, lo que pasa que también se notan carencias en otras cosas cuando ya pasa un límite. Cuando pasa un límite de haber hecho muchas cosas ahí necesita otras prioridades, por ejemplo el teatro, que a mí es lo que más me gusta y la verdad que sí, lo del teatro lo que sería potenciar dentro de los dispositivos Faisen de los centros de día, que
A
se pudieran hacer más cosas, más actividades, más teatro u otro tipo de actividades.
M
¿Efectivamente y también quería lanzar aquí como un grito de desesperación para que lo público no se pierda, porque estamos de un tiempo hacia atrás, hasta ahora estamos perdiendo mucho, o sea, como que se está privatizando demasiado o es la sensación que a mí me da?
A
¿Tú en qué lo notas?
M
Pues lo noto, que antiguamente se daban muchas actividades de las cuales participamos casi todos y ahora pues poca gente, gente que se ha ido, en fin.
B
Tú también nos contabas que os sentís infantilizados cuando el sistema decide por vosotros y no os escucha ¿Por qué? ¿Cómo se os infantiliza?
M
Bueno, se nos infantiliza en todos los campos y medio de la vida. Hay veces que si nos hablaran como si fuéramos niños chicos o fuéramos tontitos que hay en la clase típica, ay, pobrecito, no sé qué. Y eso la verdad que no nos ayuda mucho, nos infantiliza y nos atonta un poco.
A
Pues mira, por eso hemos invitado también a Linda Vani Duca, que es profesora de la Universidad Complutense y experta en Trabajo Social Crítico. Vani Crudos Díaz, ¿Estás de acuerdo en que el sistema no reconoce las voces de personas como Manolo?
K
Sí. ¿Por qué no se les pregunta? Y respecto a la pregunta anterior, infantilizar suena como algo peyorativo pero los niños tampoco se los escucha y se los tiene que infantilizar. Preguntarle a la gente qué necesita. Hay una máxima del trabajo social que dice que yo soy experta en mi propio caso, la que más sabe de violencia de género es la persona que te viene a contar lo que le ha pasado de violencia de género. Sin embargo, existe poco espacio, poco margen para que se pueda escuchar esas personas, para que realmente las políticas públicas a nivel nacional, autonómico y local estén pensadas en las personas y no con lógicas mercantilistas que lo único que buscan es diferenciar estos sistemas y que cada vez sean más residuales. Que esto sea lo último. En teoría, el trabajo social tiene que ser para la población en general, para estar ahí cuando le pasa una crisis como la que nombraron de Beatriz, para estar ahí al lado cuando en una familia hay un caso de una persona que tiene salud mental y que debe ser apoyado de otra forma. No debería estar solo para los pobres. Los servicios sociales deberían ser transversales a la población y venir hasta ahí como un escudo. Sin embargo, la realidad va muy rápido. La mercantilización de todo. ¿Por qué todo tiene que dar dinero? Es muy difícil medir el impacto positivo de las políticas públicas en términos cuantitativos. Entonces, si bien eso se puede hacer, existe poco espacio para otro tipo de trabajo social, para un trabajo social preventivo en el que le preguntemos a los chavales y chavalas qué quieren, ¿Con qué les gustaría estar el tiempo libre? Pongo un ejemplo muy pequeñito de mi tesis doctoral, que era sobre participación de adolescentes en la intervención social en Madrid. Varios de ellos decían yo no quiero ir a voley como extraescolar, a mí me gustaría ir a baloncesto o a fútbol, pero el distrito, en este caso era San Blas, solamente nos da la posibilidad de ir a voley porque yo no tengo dinero para pagar el otro. Y a su vez decían y yo no me siento parte de esta sociedad porque no puedo elegir si voy a voley o a baloncesto. Yo no soy igual que los demás chicos que pueden elegir lo que quieren. Y ese es un ejemplo muy tonto, muy pequeño, pero da.
A
Pero muy representativo.
K
Muy representativo, ¿No?
A
¿Y esto cómo le vamos dando la vuelta?
K
Yo como profesora creo realmente en la definición del trabajo social que busca la justicia social como objet. Entonces, para mí el trabajo social empieza en las clases. Cada vez tratar de dar clases que dejen a los alumnos y alumnas pensando y tratando de reflexionar críticamente. Y luego volvemos a lo mismo, a la lucha colectiva. Los problemas no son individuales, los problemas de violencia son estructurales y la violencia institucional se da de manera global. Y duele mucho cuando se escucha que el 60% de las trabajadoras sociales de las personas se han sentido desatendidas. Y yo pienso, yo por ahí fui profe de alguna de esas trabajadoras sociales. Entonces empieza desde ahí y empieza por la lucha colectiva, por tratar de participar en más sociedad y luchar en contra de la fragmentación de la sociedad, por buscar espacios de encuentro como este, por salir más a la calle y estar menos en el despacho.
A
Pues déjame preguntarle por esto a nuestra siguiente invitada. Porque sí, es verdad, es esencial politizar el discurso como lo hacen las propias trabajadoras sociales, tanto las que están en el tercer sector como las de lo público, que llevan años en pie de guerra demandando mejoras laborales y en el sistema de atención.
B
Por eso saludamos a Esther Cuevas, que es trabajadora social en Granada y forma parte de la Asamblea de Trabajadoras del Ayuntamiento. Esther, crudas tardes.
L
Muchas gracias.
B
Quiénes estáis en la Asamblea, ¿Qué pedís y qué respuesta estáis recibiendo del Ayuntamiento de Granada?
H
Pues la Asamblea estamos trabajadoras sociales, profesionales de la educación social y la psicología y personal administrativo de los servicios sociales del Ayuntamiento de Granada. Llevamos más de 10 años en lucha, pero los últimos tres años hemos intensificado nuestra lucha porque no se nos escucha Desde el Ayuntamiento de Granada no tenemos reivindicaciones laborales en cuanto a mejoras laborales para nosotros, ni salariales, ni vacaciones. Lo que pedimos es que podamos hacer bien nuestro trabajo, lo que venimos escuchando toda la tarde, que se revierta, que realmente los servicios sociales seamos servicios esenciales,
A
seamos una prioridad política como la educación o la sanidad.
H
Efectivamente. Y por tanto se vea también en los presupuestos municipales con mayor dotación de personal. Nuestra principal reivindicación es que necesitamos más personal para hacer bien nuestro trabajo.
B
Es que lo comentaba ella antes, tenemos la sensación de que una cosa de reputación, el trabajo social no tiene una reputación necesaria para reivindicar su lugar.
H
Efectivamente, atendemos teóricamente a la población más vulnerable, lo que hace que no tengamos reputación. Pero como bien ha dicho Vani, los servicios sociales son universales. Cualquier persona en un momento de nuestra vida podemos necesitar de los servicios sociales y para ello han de ser públicos dignos y bien dotados de profesionales y de recursos.
A
Oye, y hablando de movilización, ¿Está el sector aquí? Está claro que sí. De hecho cuando nosotros estamos preparando el programa nos han llegado mensajes de otras zonas de España donde están muy movilizadas las compañeras y los compañeros, pero también he visto algún vídeo que decían bueno, es que cuando mandamos hacer una protesta o convocamos una manifestación no todo el mundo se mueve, Cuesta mucho trabajo, pero
H
tenemos que seguir en la lucha. Nosotros en concreto, cada vez que hay pleno del Ayuntamiento estamos en nuestra Plaza del Carmen, que es donde está el Ayuntamiento gritando y gritando también con otros colectivos que protestan por otras problemáticas de esta ciudad. Hay que seguir luchando y animando a las profesionales y a la población que proteste.
A
Claro, a las profesionales por supuesto que ya yo creo que va de suyo. Me parece muy raro que te quedes parado cuando estamos hablando de algo que te interesa y que te gusta. Pero ¿Cómo movilizamos a la población? Y aquí abro la pregunta a todas las que estáis aquí sentadas. ¿Cómo hacemos entender que para eso, por lo que hemos hecho este programa, que los servicios sociales son esenciales,
K
cuesta mucho reconocer y da mucha vergüenza ir a servicios sociales? Entonces es muy difícil que te pongas a defender algo que crees que no vas a necesitar nunca y que no quieres necesitar nunca. Y en cuanto a los profesionales, hombres y mujeres, es una población feminizada, una Una profesión que en toda la historia del trabajo social se fue quedando por estos procesos de privatizaciones, más en los despachos y quedando como el último recurso. Y eso no sé si estarás de acuerdo conmigo, Esther, que cuesta mucho salir a reclamar algo de manera colectiva porque te come el día a día. Y creo que me voy a ocupar de mi niña, de mi madre, cuidarla
H
porque no llego, pero quizás por eso es una de las reivindicaciones que queremos más personal para poder tener más tiempo para no solo hacer atenciones individuales de la cuestión individual de la persona, sino poder hacer intervenciones grupales y en la comunidad, poder trabajar con la comunidad y empoderar a la gente, que la gente se anime, se una y luche.
A
María, aparte de la formación que ya nos decías, ¿Qué más necesitamos?
L
Pues necesitamos recursos. Yo he trabajado con una madre que había sobrevivido a un intento de homicidio junto a su hija e hijo. El intento de homicidio fue porque el hombre a las 7 de la mañana fue y quemó la casa con ella y la niña y el niño dentro. Esta mujer presenta secuelas gravísimas. Su salud mental, servicio social interpreta las dificultades en el cuidado cotidiano consecuencia de ese trauma como negligencia. Retiran la custodia y derivan a las criaturas al entorno familiar paterno, a la abuela y al abuelo, donde hay consumo problemático de alcohol y antecedentes de violencia hacia la propia madre. Violencia que se llevó a cabo en el desarrollo del juicio. Si a ella le dieran atención para fortalecer su capacidad parental, esta niña y este niño no hubieran sido derivados con su abuela, con su abuelo. ¿Y quien más quiere a una hija o a un hijo? Y quien mejor le protege Y la que va a trabajar siempre para que ese proyecto de vida sea un proyecto no truncado va a ser una madre.
A
Manolo, terminamos contigo. Tú que eres un usuario, yo quiero que seas la última voz. ¿Por qué es tan importante que entendamos todos y todas que los servicios sociales salvan vidas?
M
Pues yo pienso que lo primero de todo, que se nos consideren personas y que al igual que cualquier usuario de cualquier servicio, de cualquier cosa de la vida, la atención social es súper fundamental y sería prioritaria en todos los aspectos.
A
Mari te salva la vida. Sí, por supuesto. Porque tú antes de esto, ¿Cómo eras? ¿Eras una persona que pasabas mucho mal rato, sufrías mucho?
M
Sí, desde luego. Sí, sí, sí. La verdad que estaba más encerrado en mí mismo, comía mal tarro igual.
A
Y ahora puedes hacer una vida.
M
¿Y ahora? Pues una vida normalizada, como digo yo. Normalizada. Y también gracias a la gente que trabaja como esta gente en mi sector de salud mental.
A
Pues claro que sí. Pues gracias a la gente que trabaja para esta gente. Hombre, por favor, claro que sí. Las camisetas preciosas, a ver qué dicen. Bueno, más derechos sociales públicos y dignos. Claro que sí. Muchísimas gracias, María Esther, Manolo, Bani. Tenéis que sentiros muy orgullosas por lo que hacéis y por eso para vosotras este orgullosa de Carmen Chía,
E
Cansadita del castigo de los furgantes, Cansada de que me mande la señora y me toque sus pares artistas de polea fría, venenos en las lenguas y yaga las encías. Y dime tú que te creías el sufrimiento en la nuca marcado como hierro verde de esa culpa que no es mía la saco de las entrañas pa fuera como la lole lo hacía a mí mi caerla por la sinfonía fuego y las rosas de la tabacalera. Prefiero hermana, que eso me valga la
G
rabia antes que la pena.
E
Lo mismo nos vemos en la calle que haciendo el potaje con la abuela. Mujer andaluza en guerra cotidiana, Mujer andaluza organizada, agüita tofana envenenándote pa que te enfades que por ser andaluza de otra forma se nos trate Sabiduría se traque la paquera a ti te está enseñando Eternamente agradecía a las ancestras por convertirte y dolor la memoria de mi tierra. Orgullosa aquí ya de todas ellas, de la tierra que piso desde olivo a costa, desde el quejío hasta mi cultura, que se te quite la vergüenza esa de sea andaluza la boca prima me sabe a sangre, A pueblo condenado, viví en Covid, pasa hambre a resistencia mora, gitana y negra, A sangrumites de la jornada que despierta vamos a pedir tierra, si me cabreo clavo la peineta, te lo juro por mis muertes te voy a arruinar la fiesta. Soy andaluza y ojalá en mi DNI me lo pusiera, Se lo achacan a mi cuerpo porque tengo una mancha en la frente y me armura la gente que soy pecadora y que yo no entiendo nada, Que yo no entiendo nada y carcajada siempre gritando y la flor siempre calla, La lucha no se apaga, lo sagrado no se toca y la memoria no se mat. La memoria no se mata, prima y el perdón no se roba. Muerta nuestro origen a la Andalucía sur. Orgullosa aquí ya de todas ellas, de la tierra que piso desde Oliva a costa, desde el quejío hasta mi cultura, que se te quite la vergüenza esa desea andaluza. Y orgullosa aquí ya de todas ellas, de la tierra que pisas desde olivo a costa, desde el Caío hasta mi cultura, que se te quite la vergüenza esa desea andaluza.
C
Son temas.
E
Muchísimas gracias. Gracias Carne Cruda por invitarnos. Viva la lucha antifascista. Viva las mujeres trabajadoras. Viva las mujeres de los barrios. Nos vemos en las calles.
A
Carmen chía, sucio tarix. Muchísimas gracias. Bueno, te tienes que sentir muy orgullosa de lo que haces. Os tenéis que sentir muy orgullosos. Claro que sí. Orgullosos y orgullosas nos sentimos nosotros de vosotras. Si hay algo que realmente nos llena el corazón es tener esta audiencia que vamos a hacer a Granada un programa de trabajo social. Perdonadme, queridas. Y esto va y se llena. Así que no era el tema como. ¿Que dices? Papetar un teatro y sin embargo lo habéis llenado.
B
Pero con este público, cualquier tema es sexy.
A
Es increíble lo vuestro. Es increíble. De verdad queremos. Estamos muy orgullosos, muy orgullosas. Gracias Granada, por hacernos sentir como siempre, como en casa.
B
Gracias a los que nos protegéis a nosotros, como los trabajadores y las trabajadoras sociales.
A
Y gracias al Colegio de Trabajo Social de Granada por. Por usarnos de altavoz para ellos y para los más vulnerables.
B
Y no olvidéis producir, si podéis, este programa, comentarlo, recomendarlo a las vecinas, las amigas, las hermanas, para que este altavoz sea más grande y llegue más lejos.
A
Ahora, todas juntas, Salud y república.
B
Y que la radio.
Podcast: Carne Cruda – PROGRAMAS
Fecha: 12 de mayo, 2026
Ubicación: Granada (en directo, invitadas/os por el Colegio de Trabajo Social de Granada)
Este episodio de Carne Cruda pone foco en la crisis del Estado Social y el papel fundamental, a menudo invisible y cada vez más precarizado, de las trabajadoras y trabajadores sociales en España, especialmente en Andalucía. En un entorno en el que el sistema social y los servicios públicos están saturados, privatizados y burocratizados, el programa da voz tanto a profesionales del sector como a usuarios y activistas, para ilustrar la urgencia de proteger y reforzar lo público y exigir un verdadero “escudo social” para la ciudadanía.
“Es desgraciadamente normal que esto pase cuando se normaliza el fascismo, cuando se le da voz y voto a un partido político y ni siquiera se le llama fascismo.” – [A, 01:26]
“No es el dramatismo con el que viene, es la impotencia de un sistema que no me permite ayudarles.” – Pilar Rivas [C, 05:40]
“El sector social está abandonado y lo están desmontando, privatizando, y eso rompe familias, cuesta vida, destroza hogares.” – [B, 10:17]
“Nos han convertido en repartidoras de carnés de pobreza. Llamamos así a los certificados de exclusión social que las distintas administraciones nos piden para acreditar la pobreza…” – Pilar Rivas [C, 10:59–13:58]
“Al ser feminizado no está valorado, se entiende dentro del sector de los cuidados, y queda totalmente dado. Es tu compromiso y es tu vocación.” – María Campos [D, 29:14]
“...cuando una víctima de violencia de género acude a Servicios Sociales, necesita que se identifique la situación como violencia de género, no como conflicto familiar.” [L, 52:44]
“Hay veces que nos hablan como si fuéramos niños chicos, o fuéramos tontitos... y eso nos atonta.” [M, 59:22]
María Campos:
“Cuando burocratizamos un sistema de apoyo, burocratizamos los vínculos sociales, burocratizamos los derechos de las personas. Y eso es muy grave.” [D, 26:25–26:49]
Ildefonso Godoy (“Luqui”):
“A más cúmulo de vulnerabilidades, más riesgo para enfermar y menor esperanza de vida... Eso lleva la responsabilidad al terreno político.” [I, 31:45]
“Los enfados (de los usuarios) son legítimos… nuestros riesgos psicosociales son también la ansiedad, el enfado que nos genera trabajar gestionando miseria, sin tener nada que ofrecer.” – [D, 33:16–34:03]
“Lo que no se nombra no existe…” – Carmen Chía [G, 21:32]
“No tenemos reivindicaciones salariales; lo que pedimos es poder hacer bien nuestro trabajo, que los servicios sociales sean realmente servicios esenciales y una prioridad política.” [H, 64:11]
El episodio se erige como grito colectivo ante la deriva privatizadora y burocrática del sistema social, haciendo hincapié en la dignidad de los más vulnerables y el orgullo del trabajo social, profundamente feminizado, esencial pero infravalorado. Son protagonistas las trabajadoras sociales, las luchas de barrio y la cultura popular andaluza, entreveradas con testimonios reales y una reivindicación clara: lo público no se vende, se defiende.
“La atención social es súper fundamental y sería prioritaria en todos los aspectos.” – Manuel Salcedo [68:41]
“Hay que politizar el discurso, organizarnos y alzar la voz. El trabajo social no es neutral.” – María Campos [36:54]
“Lo que no se nombra no existe. Hay que ponerle altavoz a esos dolores y a esos cuerpos.” – Carmen Chía [21:32]
“Más derechos sociales, públicos y dignos. Viva la lucha antifascista.” – Carmen Chía [73:23]
Recomendado para: Quien quiera conocer los desafíos estructurales y humanos de los servicios sociales en España, comprender el impacto de la precariedad estatal y escuchar voces de resistencia social y cultural, desde la trinchera del trabajo social.