Transcript
Javier (0:00)
Para empezar, queremos daros las gracias. Gracias a los que ante nuestra llamada habéis reaccionado y nos habéis regalado el mejor mes de productores y productoras de nuestra historia.
Victoria (0:08)
300 nuevos productores y productoras se han sumado a esta familia, aumentando la recaudación como nunca. Así que gracias a todos y a todas.
Javier (0:16)
Os animamos al resto a ayudarnos a hacer el mejor abril porque, y lo digo muy en serio, os seguimos necesitando. Hemos pasado el apuro de marzo, pero aún nos asusta el futuro.
Victoria (0:26)
Del cómo hacer frente al futuro hablamos hoy precisamente.
Javier Brandoli (0:31)
Lo estamos haciendo increíblemente bien. A un nivel nunca visto antes. El país entero podría ser aniquilado en una noche. Y esa noche puede ser mañana.
Javier (0:49)
Mientras miramos el dedo de Trump prometiendo aniquilar civilizaciones. El el que aprieta el gatillo es Netanyahu. Tenemos el dedo en el gatillo, dijo precisamente en un comunicado. Como si no estuviera disparando ya. Porque Israel sigue matando después del alto el fuego. Ayer lanzó en 10 minutos el peor ataque contra Líbano. Bombardeando a civiles en universidades, puentes y petroquímicas y asesinando al menos a 254 personas. Muchos niños entre ellos. Mientras seguía rompiendo otro alto el fuego en Palestina. Donde acabó con la vida de un periodista de Al Jazeera y su acompañante. Su gobierno ya ha advertido de que quiere hacer con el sur del Líbano lo mismo que con Gaza. Todo forma parte del plan sionazi de la Gran Israel. Porque entre ellos hay quienes creen que esa zona es la verdadera Galilea histórica. Como los nazis alemanes empezaron con la Gran Alemania y acabaron arrasando Europa, los judíos están dispuestos a destruir Oriente Medio. En sus ansias de expansión supremacista. Han llamado a la operación con uno de esos nombres tétricos y épicos, oscuridad eterna. Y llenan sus discursos de referencias bíblicas. Hablamos de fanáticos. Pero detrás también hay un cálculo electoral y judicial mucho más prosaico. Netanyahu tiene una causa por corrupción. Como Trump tiene los papeles de Epstein y elecciones en seis meses que, como el presidente yanqui, también parece que va a perder, o podría perder en ese país lobotomizado que es Israel. Tenía un apoyo masivo a esta nueva guerra con Irán. Pero ahora tiene a toda la oposición en contra. Manifestaciones en las calles y caída en las encuestas. Porque prometió acabar con el régimen iraní y con la amenaza nuclear. Y no solo no ha conseguido ninguna de las dos cosas, sino que se ha visto forzado a un alto el fuego en el que Estados Unidos ni siquiera le llamó para avisarle. En el tándem Hitler Mussolini que forman Trump y Netanyahu, los papeles están invertidos. Hitler, el que empuja a Mussolini a la guerra y el mayor genocida es Netanyahu. Trump es mucho ruido y pocas nueces. Amenaza muy fuerte para acobardar al enemigo y partir con ventaja, como contaba en su libro, pero siempre se queda a medias y parece que es él quien se acobarda. Netanyahu es el que revienta el nogal a cañonazos. Trump es el emperador empresario. Bibi es el gladiador sanguinario. Pero ninguno de los dos consigue lo que se propone. Caen nueces, se pierden muchísimas vidas, pero no caen los regímenes que vienen a derrocar. Ni Trump ha pacificado el mundo, ni Netanyahu ha traído la paz a los israelíes, sino todo lo contrario. Ellos dos son la operación Oscuridad eterna para este mundo. Entre nosotros están los Ayuso que les dan medallas y los Abascal que les dan la mano. Son cómplices de los nazis y fascistas del siglo XXI. Solo espero que un día tengan su Núremberg. Prende fuego a la ciudad en la que estoy Prende fuego a tus niños y a tus familiares Quema la bandera que ondea alta Quema tu libro de mentiras, Prende fuego a tu fuego. Quémalo todo hasta que venga el reino Tumba, condena, Juicio final se llama este tema de los de Bristol Idols.
