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Javier
Violeta, ¿Cómo estás?
Violeta
Pues un poco cansada, pero bien.
Javier
Claro. ¿Cómo no vas a estar cansada si no nos da la vida? Mira lo que nos escribe Adrià. Hola, soy Adrià y me he hecho suscriptor. Vuestro productor, quiere decir. Llevaba tiempo queriendo hacerlo, procrastinando. Una buenísima decisión. Y al final he sido empujado por mi pareja, que es mucho mejor persona que yo y ha tomado la iniciativa.
Violeta
Un clásico.
Javier
Muchas veces, entre el torbellino del trabajo, el descanso y la alienación de planes infinitos a los que nos arrolla esta cansina modernidad tardía, nos olvidamos de una cosa muy reconocer el trabajo de quienes hacéis el mundo un poquito mejor. Porque me dais lo que necesito escuchar, no lo que me pide el cuerpo. Porque me siento incómodo y reconfortado a la vez. Porque asiento con la cabeza mientras os escucho. Porque aplaudo a Aprendo como persona y como profesional. Y porque sois muy finos con las preguntas, con el guión y con todas y cada una de las colaboradoras y entrevistadas que traéis. Sois como una fuente roja brillante en un mundo beige lleno de cafeterías de especialidad. Qué bien definido. Gracias por todo.
Violeta
Qué bonito. Gracias, Adrià, por sacar tiempo para lo importante como es escucharnos y. Y financiar carne cruda. Por favor, animaos. Los demás en Carnecruda es porque además hoy vamos a hablar de eso.
Javier
Vamos a hablar de cómo lidiamos con la falta de tiempo.
Sara Ribeiro
Si tienes mucho tiempo libre, estás en peligro.
Violeta
Y es que los dichos populares No se equivocan. ¿Alguna vez has escuchado la ociosidad es la madre de todos los vicios?
Sara Ribeiro
¿Alguna vez te has observado haciendo nada?
Albanta San Román
¿Te has dado cuenta que empiezan a surgir pensamientos negativos e improductivos?
Sara Ribeiro
Si dejas que pase el tiempo sin propósito, sin ninguna acción significativa, vas a empezar a divagar.
Violeta
Y cuando divagas, aparecen muchas veces preocupaciones inútiles.
Javier
Nos pasamos media vida trabajando sin apenas tiempo para comer, dormir, enamorarse, disfrutar, desconectar.
Violeta
Y todavía hay quien quiere legalizar la jornada semanal de 80 horas a punto
Javier
de empezar las vacaciones de verano para miles de estudiantes. Mientras millones de personas sueñan con olvidarse de fichar. Queremos hablar justo de lo contrario, del
Violeta
dolce far niente, de no hacer nada, del goce de parar y no solo parar. En el trabajo también descansar de planes de viajes, de reuniones, de compromisos.
Javier
Dejar de estar y querer estar todo el tiempo en todas partes.
Violeta
Disfrutar de ser inútiles e improductivas.
Javier
Porque lo creáis o no, hay gente que no sabe que no sabemos parar,
Violeta
que es que somos incapaces de descansar sin sentirnos culpables.
Javier
Gente para la que la pereza de las vacaciones puede ser un agobio.
Violeta
Hoy reivindicamos el goce de la vagancia, el placer de la holgazanería, el solaz de la indulgencia, la alegría de la ociosidad.
Javier
Hablamos del la felicidad de no estar ni hacer.
Violeta
De esa melancolía o desidia tan propia del verano a la que le canta Lana del Rey.
Javier
The baby the best I got my
Sara Ribeiro
red dress on tonight Dancing in the dark In the pen light Draw my hair up Real big beauty Quin heels
Albanta San Román
off I'm feeling alive
Sara Ribeiro
Oh my God. I feel it in the exhale of lives above I'm sizzling like a snare Hung me on I'm fin I feel it everywhere Nothing Scares me anymore
Violeta
Kiss
Sara Ribeiro
me hard before you go Summertime Suddenly
Violeta
I just wanted you to know.
Sara Ribeiro
I got that summertime Summertime sadness Touch that summertime Summertime.
Javier
Hoy vamos a tumbarnos a descansar con vuestra sección favorita.
Albanta San Román
Qué aburrimiento.
Violeta
Descubre el fascinante ZZ. Cultura, tendencia, ideas que explotan en la boca con un efecto efervescente súper divertido.
Albanta San Román
ZZ.
Sara Ribeiro
Un espacio buenísimo. Me encanta.
Javier
Nos encanta. Sara Ribeiro. Crudos días ¿Cómo estás?
Sara Ribeiro
Crudos días. Estoy como los días. Medio hecha ya con este calor que estamos viviendo en Madrid.
Violeta
Sí, los días están ya al punto. ¿Tú cómo llevas el verano? ¿Eres de las que se pasan todo el año esperando a que llegue o de las que están deseando que vuelva septiembre y el fresquito?
Sara Ribeiro
Es que el verano tiene cosas buenas y cosas malas. A mí, por ejemplo, me gusta muchísimo volver a mi pueblo, volver a Galicia e irme a la playa, ir a orquestas disfrutonas. Y sobre todo me gusta mucho que los días sean largos, que es algo que en invierno me deprime un montón.
Javier
¿Y las cosas malas?
Sara Ribeiro
Pues las cosas malas son no estar en Galicia, por ejemplo. Las cosas malas son cuando tienes que pasar parte de ese verano en una ciudad gobernada por gente terrible que jamás hará nada útil para adaptar el espacio al cambio climático. Que ya no les pido ni que luchen contra él porque sé que es demasiado para ellos. Solo les pido que hagan algo, lo mínimo, para que no nos achicharremos.
Violeta
Sí, porque mucho hablar de playa, tumbonas, terrazas, piscinas. Pero poco del calor insoportable en ciudades como esta en la que vivimos, Madrid, con una piscina pública por cada 140.000 habitantes. Y bueno, si os hablo de Córdoba. En fin, lloramos.
Sara Ribeiro
Y que además, con lo que cobra, pocos pueden permitirse vacaciones en playas paradisíacas de arena blanca. Así que el verano para muchas significa dos meses de persianas, bajadas y ventilador a tope.
Javier
Sara, no sé, me está dando la impresión de que estás un poquito quemada.
Sara Ribeiro
A mí me pedisteis que trajera un programa divertido veraniego, pero es que fresco
Javier
es que no me sale.
Sara Ribeiro
A mí este tema me supera. Y además es que el dato de las piscinas me enfada cada vez que lo oigo, porque yo estoy como loca en la app de Madrid Móvil intentando coger tickets y es peor que Bad Bunny prácticamente. Entonces eso me tiene de muy muy mal humor. Pero es verdad, pura envidia. Porque otra parte mala del verano es ver como gente que el resto del año te habla de lo duro que es ser precaria, de repente empieza a subir una cantidad ingente de stories desde un curioso catamarán en curiosa punta cana.
Juan Evaristo Vallsbois
¿Por qué todas, todas, ¿Tenéis todas un barco?
Javier
Eso es.
Juan Evaristo Vallsbois
¿Por qué estáis todas en barcos? ¿Tenéis todas un bargo? Es que yo jamás. Yo jamás he estado, pero ni cerca. No lo he tocado.
Violeta
Un barco.
Juan Evaristo Vallsbois
Estado en un puerto, pero no he tocado.
Violeta
Es verdad que todo el mundo de
Javier
repente tiene barcos, o tiene barcos o tienen amigos con barcos. Pero ¿Tenemos algún dato de qué hacemos realmente los españoles en nuestras vacaciones?
Sara Ribeiro
Por supuesto, la dudo. He abierto incluso la web del CIS, porque ya sabéis que por este programa hago lo que haga falta. Mi primera duda ha ¿Nos gusta viajar realmente a los españoles o solo sentimos que todo el mundo viaja porque lo vemos en redes sociales? Y la respuesta sí, viajar es la forma de desconexión favorita de más del 65% de los españoles.
Violeta
Claro, pero qué viaje. Porque no es lo mismo irte a la playa que irte a Roma a patearte la entera sacándote fotos en cada monumento.
Sara Ribeiro
Pues hay un poco de el 35% prefiere el turismo costero, tumbarse al sol, el 23% las visitas a ciudades con patrimonio cultural, los 35 mil pasos al día, y el 22% quiere irse de turismo rural a la naturaleza.
Javier
A mí todo me suena muy apetecible, sobre todo en este momento de fin de curso. ¿Y cuánto tiempo nos vamos de vacaciones? Porque a mí se me hacen muy cortas.
Sara Ribeiro
Pues el plazo más habitual es entre una y dos semanas, que me parece bastante largo, y lo apruebo y lo apoyo con el 32 de la gente. Y después está la gente que se va solo una semana, que es el 26.
Violeta
Claro, casi dos semanas ya da para empezar a desconectar un poco. ¿Y cuánto solemos gastar en ese periodo?
Sara Ribeiro
Pues según el señor CIS, los españoles se dejan de media por persona unos 1200 euros en las vacaciones de verano.
Javier
Y si a alguien le parece una cifra muy loca, que recuerde que es una media. Y ahí cuentan las personas que se van a su pueblo, como nuestra amiga Sara, y las personas que se van a Punta Cana, como los amigos de nuestra amiga Sara, con todo incluido.
Sara Ribeiro
Sí, y es importante dejar a un lado las comparaciones, porque el verano es un gran momento para sentir que a todo el mundo le va mejor que a ti. Todo el mundo tiene más dinero, todo el mundo tiene más amigos, a todo el mundo le queda mejor el bañador. Pero este año vamos a cambiar eso, vamos a descansar y vamos a ser unas absolutas inútiles que no hacen nada productivo.
Violeta
Yo ya estoy cansada de ocultarlo, no quiero trabaj. Yo ya estoy cansada de ocultarlo, no quiero trabajar en nada, o sea, me viene mal turno de mañana, de tarde, noche, partido.
Albanta San Román
No quiero.
Sara Ribeiro
Porque es que encima si se pagará
Violeta
bien, pero tienes que echar ahí horas, pagan como el culo y encima luego eres un número que también te hacen así y te echan a la calle. Y luego le sumamos la más desmotivación de que vemos a los influx ganando una pasta por una colaboración, una publicidad, y que ves que son los únicos que se pueden comprar un piso y permitirse una vida así más elevada. Y tú estás pringada en el trabajo que tengas, de cualquier oficio, pringadísima, sin poder tener unos lujos de vida.
Javier
Qué palabras más sabias. Mdelmar
Sara Ribeiro
Es que es muy difícil hablar de vacaciones sin hablar del trabajo. Y preparando este guión me di cuenta de que el concepto de que te paguen por descansar es una de esas cosas que si no existieran y se propusieran ahora mismo habría muchísima gente diciendo que es una absoluta locura y no nos lo podemos permitir.
Javier
Como con los parques infantiles, las bibliotecas o la sanidad pública.
Sara Ribeiro
Exacto, o algo que descubrí haciendo este guión, las playas. Porque resulta que en Italia el 90% de la costa está privatizada. Entonces es una absoluta locura.
Violeta
Tenemos que respetar muchísimo a toda la gente que trabajó y sigue trabajando para que tengamos un mínimo derecho al descanso.
Albanta San Román
Por cierto.
Sara Ribeiro
Sí. Y para reivindicar su valor, y porque sé que os gusta mucho, vengo con un pequeño concurso a ver cuánto Sabemos del tema.
Javier
¿Otro concurso? ¿Tú has estudiado algo, Violeta?
Violeta
Cero patatero. Espero que sea facilito.
Sara Ribeiro
Es facilito. Es verdad que os he quitado las respuestas del guión para que sea más divertido, pero son muy fáciles. Primero vamos a hablar de la jornada de ocho horas porque aunque hoy en día nos parezcan absolutamente demasiadas, fue un gran logro conseguir 8 horas de descanso y 8 horas para hacer lo que queramos aunque en la práctica lo que queramos sea poner lavadoras y hacer tuppers.
Javier
Sí, y tenemos que recordarlo porque hay países como la India en los que la jornada media es de 56 horas semanales.
Sara Ribeiro
Así que mientras luchamos para que esa cifra baje, empezamos el concurso. Javier, Violeta, ¿Cuándo y dónde se consigue la jornada de 8 horas en España?
Violeta
En España no lo sé. ¿Yo sé que en Chicago fue en la revuelta del Hymarket, pero en España?
Javier
La República.
Sara Ribeiro
Not really.
Violeta
Me suena a Cataluña.
Sara Ribeiro
Te suena a Cataluña y te suena bien porque el primer acercamiento que tuvimos a esta jornada fue en 1919 en Barcelona. La canadiense.
Violeta
Eso era.
Javier
Que hizo huelga para conseguir la huelga de la canadiense. De hecho hemos hablado de ella en este programa. Se me olvidan las cosas.
Sara Ribeiro
Hablan de tantas cosas. Pero es verdad, para ser fieles a la realidad, que esto no se estableció y no se introdujo en la Constitución hasta 1983 con Felipe González, que ha envejecido increíblemente mal, que tiene un barco
Javier
y está en Punta Cana.
Sara Ribeiro
Es verdad que como los catalanes para rajoy hizo cosas en su día.
Javier
Por consiguiente, hizo cosas.
Sara Ribeiro
Hizo cosas. Este era fácil. Siguiente. ¿Cuándo nace el fin de semana, tal y como lo tenemos ahora, siendo habitual no trabajar ni sábados ni domingos?
Javier
Esto me lo sé yo en la Biblia, el Génesis. Dios hizo el mundo en siete días
Violeta
y descansó el domingo.
Javier
Claro, un poquito. Un poquito va por ahí, ¿No?
Sara Ribeiro
El primer acercamiento que tenemos es de 1904 con la ley del descanso dominical.
Violeta
Todo vino por Dios.
Sara Ribeiro
Había que descansar los domingos, porque así
Javier
lo dijo Dios, Señor, el sábado.
Sara Ribeiro
Pero es verdad que fue habitual que se requiriera trabajar los sábados por la mañana hasta. De nuevo Felipe González, 1980.
Javier
Vamos a reivindicar a Felipe en este
Violeta
programa qué está pasando Felipe Gonzalez por nosotros.
Sara Ribeiro
Yo no quiero hacer apología de señores.
Violeta
La realidad, la realidad.
Javier
Había tantas cosas que hacer y él fue el primero.
Violeta
Fue como un check que ya tenía que hacer.
Sara Ribeiro
Alguien tenía que hacerla.
Javier
Alguien tenía que hacerla y estaba ahí.
Sara Ribeiro
Vale, la siguiente. Sí, confirmo. La siguiente no tiene que ver con Felipe González.
Javier
Gracias.
Sara Ribeiro
Os quiero preguntar por algo que a priori va a decir. Esto no tiene nada que ver con las vacaciones, pero son las bajas médicas. Porque es un tema muy importante relativo al derecho al descanso. Y sobre todo porque sospecho, no sé por qué, que hay últimamente gente que estaría encantada cargándoselas.
Javier
Sí, hay mucha gente que está encantada de cargar.
Sara Ribeiro
Ahora, si alguien se da de baja, ni siquiera sabes por qué se da de baja. Tengo a una de baja desde hace cinco meses. Ahí estaba en Instagram, subiendo historias en la playa, haciéndose las uñas. Perfecto, maravilloso. Y yo y el resto de sus compañeros partiéndose el culo a trabajar. Entonces yo realmente, ¿En qué mundo vivimos? En un mundo en el que si trabajas y te esfuerzas, te critican.
Juan Evaristo Vallsbois
Está muy complicado.
Violeta
Está muy complicado, la verdad. Y justo estos días la patronal está diciendo que hay demasiadas bajas. Pero la palma se la ha llevado su presidente, el presidente de la COE en Castilla La Mancha.
Javier
Ahora tenemos una baja no porque la
Juan Evaristo Vallsbois
empresa le haya maltratado.
Javier
No. Tenemos una baja porque le ha dejado la novia.
Juan Evaristo Vallsbois
Así de claro.
Javier
Así de claro. Claro que sí. Los jóvenes son memos por cogerse la baja cuando les deja el novio o la novia. Pero los explotadores que torturan a sus trabajadores están perfectamente bajo control.
Sara Ribeiro
Pero. Y además esa normalización no es que la empresa te haya maltratado, como si fuera habitual que la empresa te maltratara. El único motivo para cogerte una baja. Bueno, pues os pregunto, ¿En qué momento nacen las bajas médicas en España?
Violeta
Vale, antes de Felipe.
Albanta San Román
Entiendo.
Violeta
¿Y después que Franco?
Sara Ribeiro
No, pasa una cosa, que es que tengo un dato a medias, porque no tengo el dato oficial.
Javier
¿No has hecho tu trabajo?
Sara Ribeiro
No, no he hecho bien mi trabajo, pero porque me pareció muy interesante el dato de cuándo se iniciaron. No tengo el dato de cuándo se establecieron. Me atrevería, me arriesgaría a decir que probablemente con Felipe González, pero no les quiero dar ese gol. Lo interesante es que la primera vez que se hablo de bajas médicas no se hablo como tal de estoy triste porque me ha dejado mi novio, como critica valientemente el señor de ACOE, sino de los accidentes de trabajo. Entonces, la primera vez que se tienen en cuenta los accidentes de trabajo es en 1900, cuando se obliga a indemnizar y dar asistencia a los trabajadores. Pero es verdad que este es solo el germen de las bajas médicas que tenemos actualmente, que las concedió Felipe González, que buscaré el dato, pero es probable que también fuera Felipe González.
Javier
¿Alguna pregunta más para seguir loando?
Sara Ribeiro
La última, venga.
Violeta
La última.
Javier
La labor de Felipe González.
Sara Ribeiro
Que no fue Felipe González. Esta vez sí lo garantizo. El tema que más os interesa a todas. Os he estado haciendo una especie de edging, una especie de cuándo hablamos de las vacaciones, pues por fin, ¿Qué pasa con las vacaciones? ¿Desde cuándo tenemos derecho a vacaciones pagadas?
Violeta
Tic tac.
Javier
No tengo ni idea de ninguna de estas preguntas.
Sara Ribeiro
Es que es muy interesante para tenerlo en cuenta como o bien algo muy antiguo o bien algo muy reciente, y apreciarlo de ambos modos, porque en ambos casos hubo gente peleando porque lo tuviéramos. Las primeras vacaciones nacen y tú tiraste por aquí una. Pero quedó un poco lejos. Esta vez Sí, con la Segunda República en 1930.
Javier
¿Que ha hecho la Segunda RepúblicA por nosotras?
Sara Ribeiro
No fue Felipe González, señoras y Señores, fue la Segunda República. Por fin. En 1931 se aprobó que todos los trabajadores tuvieran derecho a siete días al año.
Javier
Siete.
Sara Ribeiro
Pedazo de días de descanso remunerado. Pero ojo, porque me encontré un fun fact que me hizo gracia, que es que los funcionarios del Estado ya tenían desde 1918 derecho a 15 días libres al año. Así que, por favor, imagínate. Imaginaos a las madres de 1918 dicié ¿Ves cómo tenías que sacarte una plaza y dejarte de tonterías? ¿Pues esto ya está desde principios o
Violeta
que hay de vídeo? Le decía esa madre.
Javier
Viva la República. Bueno, hemos terminado.
Sara Ribeiro
Sí, lo habéis hecho un poco mal. Yo fatal, pero yo también. No tenía el dato de las bajas.
Javier
Entonces creo que todo está bien, todo esto que nos acabas de enseñar.
Sara Ribeiro
Y no pasa nada porque me he traído una persona, como siempre, mucho más lista que yo, que nos puede ayudar con esto.
Juan Evaristo Vallsbois
No voy, se acabó la historia.
Albanta San Román
Me quedo en mi casa, qué es lo que quiero hacer, quedarme en mi casa.
Sara Ribeiro
¿No es Chero García Cortés? Ojalá, porque sería el sueño de mi vida, pero es una persona a la que le tengo el mismo cariño y este audio me venía perfecto para presentarle. Tenemos en directo desde Viena, que suena muy, muy, muy elegante, por videoconferencia a Juan Evaristo Valsbois. Además de ensayista, filósofo y profesor en la Complutense, es autor de La alegría de perderte cosas, un ensayo publicado por Anagrama en el que se reivindica la importancia de luchar contra la presión por ser productivo y estar en todos lados y hacerlo todo.
Albanta San Román
Sociedad que pide a sus ciudadanos lo máximo mientras los priva de lo mínimo. Vivir pasa por decir no. Opuesto al FOMO, el jomo es la alegría de perderse cosas, la rebelión ante
Juan Evaristo Vallsbois
los imperativos y el goce total.
Albanta San Román
Un canto a la libertad entendida como holganza y holgura. Huérfanos de horizontes utópicos comunes, los que dicen no solo pueden reunirse bajo un nuevo vínculo. Comparten el cansancio de este mundo y
Juan Evaristo Vallsbois
el deseo de volverlo habitable aquí y ahora.
Albanta San Román
Así, el jomo no es resignación, es
Juan Evaristo Vallsbois
reorientación del deseo contra el vicio de ganar, el gusto de perder.
Javier
Pues no sé si sabes, Sara, que llevamos casi un año intentando hacer esta entrevista.
Sara Ribeiro
Es que tenía que venir yo, de verdad.
Javier
Y la has traído tú porque nosotros lo hemos intentado. Incluso la hemos cerrado en una ocasión, pero no pudo ser porque, oh, sorpresa. No nos da la vida. No nos da la vida de noticias de zapateros y de fines del mundo.
Sara Ribeiro
Bueno, debo decir que yo he traído a Juan Evaristo porque le conocí trabajando
Javier
en otra costa Amiga, amiga. Juan Evaristo Crudos Díaz Hola, ¿Qué tal? Por fin podemos decirlo. ¿Cómo se define exactamente el homo? ¿Es la única evolución posible del FOMO?
Juan Evaristo Vallsbois
Pues yo lo defino. Bueno, las siglas responden a The Joy of Missing Out. Yo lo traduzco libremente como el gusto de perder. Y yo creo que justamente es una reorientación del deseo, es tener un ideal de vida buena que pasa por poner en el centro la tranquilidad y el descanso, en lugar de formas de excitación, superación, planes y proyectos. Y creo que es una evolución muy comprensible de una racha política de sistemática austerización y de una exigencia cada vez mayor de trabajar, de necesitar trabajar en muchas cosas y pretender que nos guste y nos entusiasme.
Javier
Te pillamos en Viena. No sé si eso quiere decir que tienes más fomo que jomo. ¿Tú en qué momento decidiste que tenías que parar?
Juan Evaristo Vallsbois
Bueno, estoy en Viena por trabajo, que conste, por eso. Pero yo creo que a mí, como a mucha gente, la pandemia me sentó bastante mal. Tenía tres trabajos, intentaron echarme de dos en uno consiguieron, en otro no. Y bueno, yo soy profesor universitario. Mi trabajo es por antonomasia uno de esos trabajos vocacionales, ¿Verdad? Y fue en ese momento de pandemia donde yo tenía que seguir haciendo clases online, pero apenas llegaba a fin de mes, no podía ver mis amigos, estaba lejos de todas las personas que apreciaba, donde algo de esa supuesta vocación, de esa supuesta implicación total y apasionada en tu trabajo, algo de ese vínculo afectivo se rompió justamente porque, y es una cosa que igual me pasó a mí a tantísima gente, te das cuenta de que la vida así, centrada en el trabajo y privada de todo lo demás, es que no valía la pena, no tenía ningún sabor ni ningún sentido. Entonces ahí hubo una distancia fuerte, un desenamoramiento del trabajo, y creo que eso fue para mí esencial, aunque sigo teniendo el mal del ímpetu para poner mucha distancia y cuidarme de trabajar sin parar o de creer que trabajaba para mí mismo, cuando en realidad no era así.
Sara Ribeiro
Me gusta mucho el concepto del mal del ímpetu, como si fueras una señora victoriana.
Javier
A ver, que está en Viena.
Juan Evaristo Vallsbois
El mal del ímpetu es un cuento muy bonito de Goncharov, que es el autor de Oblomov, y es un cuento del siglo XIX que habla de una familia que justamente no puede parar de hacer cosas hasta que se muere de extenuación por ahí.
Sara Ribeiro
Qué bonito.
Juan Evaristo Vallsbois
Por eso lo decía, el mal del índice es justamente no poder parar.
Javier
Nosotros somos más del split,
Sara Ribeiro
Lo voy a reciclar. Yo te quería preguntar, porque hablamos del trabajo, pero también creo que una parte importante del HOMU es lo que no consideramos trabajo, pero que acaba siéndolo. Esa necesidad de estar en eventos culturales, de estar en todos lados, de hacerte amiga de todo el mundo, de trabajar en tus proyectos, que como son tus proyectos parece que no es trabajo. ¿Esa parte te cuesta más o menos? ¿Es tan difícil para ti distanciarte de ella como distanciarte del trabajo?
Juan Evaristo Vallsbois
No, esa es la parte más tramposa y más venenosa. Yo creo que tanto el FOMO como el HOMO, que son como dos elaboraciones de la pérdida, se de alguna forma que nos situamos en un mundo en el que el ámbito personal y el profesional están totalmente indistinguidos, y en que el trabajo está perfectamente implicado en las cosas que hacemos por gusto y por deseo. Y al revés, el gusto y el deseo tiene que estar siempre reconducido al trabajo y al consumo. Entonces, sí, claro, todos nuestros planes sociales siempre tienen una doblez de, como ya sabemos, cómo hacer contactos, estar conectadas, acumular experiencias, relaciones, likes, etcétera. Y hay veces que se hace difícil porque, bueno, hay una incipiente oportunidad laboral o una oportunidad de validación social que perdemos y que quizá necesitemos. Entonces, bueno, a mí estas cosas confieso que me cuesta muchísimo. Yo soy el primero enfermo salvaje de FOMO y de mal de limpio, así en Viena digo. Pero creo que es importante decir que no, escuchar lo que uno quiere hacer, ser consciente de lo que puede y lo que no puede hacer, porque yo creo que esto del fome, el homo, ha de llevarnos más bien a la idea de si podemos o no parar, y cómo eso se habilita materialmente. Pero creo que hay que normalizar, por así decir, responder la peñ mira, no llego, estoy cansado.
Violeta
La clave de todo esto es perder la capacidad de aburrirnos. ¿Por qué es importante saber hacerlo?
Juan Evaristo Vallsbois
Bueno, muy habitualmente se dice que el aburrimiento es bueno porque fomenta la creatividad, como que te vuelve a meter en el mundo empresarial, donde hay que ser creativo y auténtico y original.
Violeta
Sí, la verdad que vaya trampa.
Juan Evaristo Vallsbois
Es una trampa muy grande. Yo creo que el tiempo ocioso, que a veces se puede llamar es importante porque en un sentido, si queréis así filosófico, más pedantón, pero que cualquiera puede llevar a cabo, es el tiempo de la diferencia, es el tiempo de la alternativa, es el tiempo donde podemos tomar otro camino, donde podemos preguntarnos si las cosas pueden ser de otro modo. La holgura es en definitiva el momento de la conciencia crítica, y es el momento también donde podemos escuchar a nuestro cuerpo y a nuestras camaradas cuántas veces nada más llegar las vacaciones nos ponemos enfermos, porque justamente es ahí donde podemos tener una relación de escucha, y como se dice, podemos permitirnos soltar todo ese estrés que necesitamos para ser productivas. Entonces el tiempo ocioso, que es un lujo hoy, lamentablemente, me parece indispensable, justamente porque es un tiempo de conciencia crítica y de la conciencia afectiva de lo cansadas que estamos, como una forma de conciencia crítica de pensar si las cosas pueden ser de otra forma, porque así no tienen demasiado sentido.
Javier
Has hablado de ociosidad y ahora hay que distinguirla del ocio, porque el ocio se ha convertido también en una actividad.
Juan Evaristo Vallsbois
Bueno, claro, este es el gran problema, que cualquier cosa que entendemos por ociosidad, por tiempo de improvisación, por tiempo holgado y vacío, se ha reducido a lo que conocemos como la industria del wellness, la industria del ocio. Y aquí se muestra muy bien justamente cómo la lógica del capital ha llegado a toda una serie de dimensiones de nuestra vida, que antes no eran necesariamente económicas, y cómo nos comportamos, o venimos entendiendo que la vida buena pasa por comportarse todo el tiempo como una suerte de inversor afectivo, Es decir, invertimos nuestras cantidades de deseo, atención y energía, y esperamos tener un rédito para acumular una experiencia, para acumular un placer y para plasmar eso en unas fotos. Entonces hay algo muy perturbador del ocio que aparece presentado, sobre todo quizá para las que vivimos en grandes ciudades también como una agenda, como tiempo que aprovechar, como capital que invertir, y eso es muy perturbador. Digamos que todas las tecnologías capitalistas saben hacerlo muy bien, saben tentarnos, seducirnos, reconducir nuestro deseo al consumo, pero justamente es la gran trampa para impedir que haya un vínculo con el otro genuino, un momento de escucha y atención y de conciencia crítica.
Javier
Es que realmente no sabemos no hacer nada, no hay una cosa más del
Juan Evaristo Vallsbois
verano que aburrirse como una ostra. Cuando pienso en el verano vienen a mi cabeza la parra, la alberca, la tapia, la silla de plástico, un hule
Javier
desgastado y una verea infinita que desaparece más allá de donde llega la vista.
Violeta
Esto era un vídeo con imágenes muy bonitas de alberca y de casas de campo que colgaba mala cara ayer o antes de ayer. Y hablando de ese concepto de aburrirse, puramente aburrirse, no sé si tú a veces crees que a veces se confunde el descanso con la apatía o incluso con cuadros de depresión y hablamos de conceptos como el bedrooting o pudrirse en la cama.
Juan Evaristo Vallsbois
Yo creo que el concepto y las gloriosas prácticas del descanso están como muy mal comprendidas. Creo que de un lado, clásicamente, incluso en la divina legislación que ha explicado Sara con mucho acierto, el descanso se entiende siempre como parte del ciclo del trabajo, como reproducción de la fuerza de trabajo, como descanso necesario. Entonces ahí hay como una trampa, de alguna forma, porque nuestras, nuestra noche, por así decir, o nuestras vacaciones, pertenece a aquel que necesita que nos recuperemos. De un lado y de otro lado, en efecto, el descanso se entiende muy habitualmente, nos pasa a todas, como tiempo de consumo, es decir, descansar quiere decir, pues bueno, hacer bedrocking, seguir conectado de alguna forma, seguir generando información, datos, seguir consumiendo en suma. Y es difícil, se hace cada vez más difícil una experiencia en nuestro imaginario, de un lado de un descanso libre, con un momento de divagación, de pensar, de relajo, de escuchar al otro, de contemplar. Y además del descanso entendido en un sentido como colectivo, creo que en nuestra sociedad entendemos demasiado el descanso como algo privado del hogar o privatizado del consumo. Y creo que el gran desafío es entender que el descanso siempre se sostiene en una estructura de otros trabajando y otros procurando nuestro descanso, y que en ese sentido el descanso siempre es algo público, que ha de organizarse políticamente, que sólo colectivamente, sólo compartiendo el descanso puede realmente quizá disfrutarse. Entonces, ya digo, contra el descanso como recuperación de la fuerza de trabajo y el descanso como reinserción en el consumo, me interesa este otro descanso más gustoso, más feliz y también más político.
Javier
Sí, sí, porque si no, no hay escapatoria.
Sara Ribeiro
Una performance en la Puerta del sol con 100 personas echándose la siesta a la vez.
Javier
Bueno, ya empieza a haber performance en el trabajo de gente que se ha echado la siesta colectivamente.
Violeta
A ver, podemos aprovechar y hacerla delante del Ministerio de Vivienda. A ver si así se unen dos descansar y tener casa.
Sara Ribeiro
Se convierte en una acampada de repente. Yo doy una idea así loca. Me gustaría introducir un pequeño momento reflexivo de Junior Healy, que sé que todo el mundo aquí sabe quién es, yo lo sé, pero por si acas. Eso yo lo explico por si alguien un poco perdido es un muy conocido streamer y comentarista cultural de referencia de buena parte de la generación Z modernilla. Y en este vídeo es verdad, era muy amigo de Soy una pringada, después tuvieron bronca. Ese es un tema que puedo dedicar un programa entero si queréis vengar. Pero me gusta mucho este vídeo y me recuerda mucho a Juan Evaristo porque él dice que quiere ser viento tibio sobre el mar. ¿Quién pudiera no ser nada?
Juan Evaristo Vallsbois
Rollo no quiero ser nada, no quiero.
Sara Ribeiro
No quiero tener aspiraciones, ni motivaciones, ni conseguir nada, ni hacer nada, ni currarme nada. No quiero ser nada, quiero ser viento tibio sobre el mar. ¿Quién no quiere ser viento tibio?
Javier
¿Dicho así, se puede descansar sin sentirlo como un fracaso?
Juan Evaristo Vallsbois
Juan Evaristo Bueno, nuestra cultura hoy en día yo creo que es muy difícil precisamente porque es una cultura del éxito y porque en algún sentido el éxito se convierte como en el valor de los valores. Si hemos triunfado es que lo hemos hecho bien, es que nos hemos portado bien. Creo de un lado que no nos convierte en unos cínicos, porque es el éxito a cualquier precio y es un problema. Y creo que del otro lado hace que si no estamos haciendo algo o performando, que hacemos algo, que tenemos proyectos, que estamos muy ocupados, etcétera, bueno, como que entendemos que no tenemos valor social, que vamos a perder el reconocimiento social. Y es ahí donde el fracaso está festivamente extendido, porque ante el paradigma del éxito que siempre dice más nadie nunca es suficiente, nadie que tenga un cuerpo es nunca suficiente. Y esa es la trampa, digamos. Y esa sensación de fracaso o de culpa por no estar trabajando más o disfrutando más o creciendo más, es interesante porque actúa como un motivador, como que vuelve a reinsertarnos en la circulación, en el mercado del consumo, allí donde queremos salir.
Javier
Vale, Juan Evaristo, Entonces ¿Qué hacemos? ¿Cómo practicamos el homo? De manera. No iba a decir proactiva, no, no, de manera tranquila, pausada y perezosa.
Juan Evaristo Vallsbois
Muy buena. Bueno, yo diría dos cosas. La primera que me parece fundamental, el homo hay que poder practicarlo y ese poder es una cuestión material, No todo el mundo puede, como explicaba muy bien Sara, irse de vacaciones o trabajar menos, o dejar alguno de sus trabajos, etc. Entonces creo que es importante articular un programa político, voy a decirlo así, que garantice las condiciones materiales mínimas para una redistribución del descanso y de la pereza, para que todo el mundo pueda tener realmente el descanso necesario que le permite volver a trabajar y el descanso holgado, libre, que le permite que su vida sea gustosa y tenga sentido. Entonces, de un lado es esto, creo que una cuestión de infraestructuras urbanas, de legislación, de financiación del tiempo holgado, de habilitación de espacios y tiempo donde poder estar sin hacer nada para que se pueda practicar el homo. Porque si no, esto de hacer el homo, renunciar, se convierte en un imperativo más.
Enrique
¿No?
Juan Evaristo Vallsbois
Tenía bastante imperativos con ir al concierto, Bad Bunny y ver al Papa, como que además tengo que dar réplicas. Otro imperativo. Eso de un lado. Y de otro lado, yo creo que hay algo muy importante que creo que en los últimos años la sociedad en general creo que estamos haciendo bien y es básicamente escuchar el malestar. Creo que el neoliberalismo nos promete una vida superlativa y muy buena, pero en realidad lo que nos da es malestar, nos da burnout, nos da depresión, nos da estrés, nos da insomnio. Entonces creo que esta escucha del malestar y esta colectivización de la escucha del malestar, este compartir lo mal y lo cansadas que estamos, hace que el malestar se convierta en una condición estructural y no sólo en una tara mía o en una debilidad mía. Y es desde esta colectividad que entendemos que justamente el sistema neoliberal no es ni el más deseable, ni el mejor, ni el más racional. Creo que esa escucha del malestar creo que nos puede llevar a una forma de renuncia organizada y colectiva.
Javier
Colectivizar amigas. Y esto ya estaba dicho y lo resume muy bien Juan Evaristo, muchísimas gracias por este ratazo practicaremos el jomo en verdad. Bueno, intentaremos practicar el jomo. Y sobre todo recomendamos leer la obra de Juan Evaristo Valls, Jomo. Y la otra obra de referencia por la que nosotros queríamos invitarle la primera vez, que es ese éxito que ha sido El derecho a las cosas bellas, del que hablaremos otro día con calma, sin prisa.
Juan Evaristo Vallsbois
Claro que sí, cuando queráis.
Javier
Un abrazo muy fuerte, Juan Evaristo.
Juan Evaristo Vallsbois
Un gustazo. Mil gracias.
Sara Ribeiro
Os lo vuelvo a traer yo si hace falta.
Violeta
Gracias.
Sara Ribeiro
Yo os me dio con la gente. Y para seguir hablando de nadear y sobre todo de veranear, porque aquí es cuando viene la parte un poco más fresquita y un poco menos bajonera que yo. Sé que a veces me cuesta ser optimista, pero lo intento.
Javier
Venga, dale.
Sara Ribeiro
He traído una persona que habla del verano de una forma muy, muy, muy bonita. Y lo hemos traído directamente desde Murcia. Provengo de una estirpe de veraneante sumisión. Mi madre guardaba fotografías de uno de mis abuelos pescando desde un bote en Santa Pola. Tiene 20 años y en casi todos los retratos aparece en bañador, feliz con su caña y sus cebos o leyendo tranquilo bajo un toldo. Es 1994 y lo que se ve de fondo no son grandes edificios, sino laúdes de aparejo latino, la embarcación tradicional de esa parte del Mediterráneo. Quien escribe esto tan bonito, por si alguien no lo conoce todavía, es Enrique. Es madrileño, pero lleva siete años viviendo en Murcia, desde donde escribe para medios como El País, Yot Down o Mercurio, y también coordina la escuela de velas Socaire. Y si está lejos de su querido Mar Menor es porque está de promo, porque es autor de Él melón con jamón, una crónica sentimental al sol que habla de la ilusión y la melancolía del verano, publicado por Planeta de Libros.
Javier
Por fin vamos a hablar de la dolce vita y del dolce farniente, del viento tibio sobre el mar. Enrique Crudos Díaz. ¿Cómo estás?
Enrique
¿Qué tal, Crudos Díaz? Pues nada, muy ilusionado de estar aquí
Javier
con vosotros, más nosotras, porque teníamos muchas ganas de hablar de tu melón con jamón. ¿Por qué elegiste melón con jamón? ¿Por qué no gazpacho, sandía o marineras?
Enrique
Bueno, es un título que tiene algo del verano, porque el melón con jamón son dos cosas que aparentemente no pegan y Sin embargo luego hacen una combinación
Javier
resultona, que es un poco lo que pasa en el verano. Combinaciones resultonas. Tú cambiaste tu Madrid natal por murcia y suma. ¿Por qué eres un hombre que busca el eterno descanso del verano?
Enrique
Pues estaba escuchando a Lana del Rey y pensé que ella, que también es del este de EEUU, bueno, yo no soy del este de Estados Unidos, pero
Javier
estás en el este de España, de
Enrique
algún modo yéndose hacia California, persiguió el verano Y yo un poco conocí a una chica de Murcia también, ya me gustaba mucho el mar y demás, y caí preso de este espejismo que es el verano, o por lo menos el mar.
Javier
En tu libro hablas mucho de una España disfrutona que vive la época estival todo lo que puede dentro de sus posibilidades. ¿Cómo describirías el verano típico español de tu infancia? ¿Y cómo crees que ha cambiado ese verano desde que eras pequeño hasta ahora?
Enrique
Pues yo empecé a escribir el libro relacionándolo con lo que decía Juan Evaristo, porque me di cuenta de que el tiempo lento del verano estaba desapareciendo. Desaparecía este tiempo viscoso de las siestas, las chicharras, de las tardes que se alargan. Y de alguna manera esa temporalidad es la que da valor al verano, porque el verano siempre es una promesa incumplida. Siempre esperamos que el verano de nuestra vida sea el siguiente. Si perdemos ese aburrimiento veraniego ya no hay promesa incumplida y ya tampoco hay ilusión por el siguiente verano.
Violeta
No puedo escuchar hablar de verano sin recordar una anécdota en mi casa. Estos veranos horribles en los que se hacen las siestas muy largas, sobre todo en el sur. Pero para qué rico padre, padres que quieren dormir a la siesta y te no molestéis. Yo recuerdo a mi hermana, que era más pequeña que yo, en un momento dado de la siesta, ya muy avanzada la siesta, ir por el pasillo en un piso, porque no era una casa, y se la escuchaba no sé qué
Sara Ribeiro
hacer, no sé qué hacer. Pobre, aburridísimo.
Violeta
Pero seguro que de ahí nacieron muchas ideas creativas.
Javier
En su cabeza también puede provocar un cierto pesar, una angustia.
Violeta
Mira, me acuerdo con mucho cariño, a
Javier
mí me encantaba en esas horas eternas, además en pueblos andaluces, en mi caso, que pasábamos por el de mis padres, bueno, claro que no se podía salir hasta las 8 o 9 de la tarde, entonces ahí había unas siestas larguísimas a la fresca.
Sara Ribeiro
Yo claro, yo siento que he vivido un verano distinto porque no hacía mucho calor, o sea, yo performaba verano, pero no enfatizo nada con lo que decís de no poder salir a la calle. Para nosotros meternos a la piscina era algo para lo que había que mentalizarse porque pasabas frío, yo recuerdo pasar frío en el verano, pero igualmente también eran muy interesantes estas horas larguísimas, eternas, esa también un poco libertad al margen de los adultos, de repente podías explorar, podías tener aventuras. A día de hoy ¿Cómo ha cambiado eso?
Enrique
Pues justo también Ana María Matute me estoy acordando que habla en un librito pequeño que se llama El río, de que los adultos expulsan a la hora de la siesta a los niños de las casas y entonces es cuando les suceden las cosas para que no molesten y para que se hagan brechas por ahí o se partan la pierna. Y no sé yo si está desapareciendo esto y si además queremos acumular experiencias veraniegas a toda costa, si esos aprendizajes van a poder volver a producirse.
Javier
¿Tú crees que se está perdiendo la magia del verano?
Enrique
Bueno, yo creo que la magia del verano sigue viva como mito o como espejismo, porque la publicidad sigue reproduciéndola, seguimos viendo películas veraniegas, además ahora mismo mientras estamos aquí en Bruselas o en Ámsterdam, hay un fontanero soñando con la luz del Mediterráneo. Entonces la magia del verano sigue viva pero de alguna manera reproducida de una manera un poco artificial.
Javier
Sí, de hecho hablas de la gente que sostiene el verano, en concreto las personas explotadas trabajando en hostelerías. Ana Geranios tiene una cita en su libro verano sin vacaciones, las hijas de la Costa del Sol que lo expresa muy bien,
Sara Ribeiro
lo aceptamos todo como si fuera normal, como si no fuera una aberración para la vida que toda generación o casi deba someterse a las necesidades del turismo sin capacidad de elección ni construcción más allá del servilismo. Yo te quiero preguntar, ¿Se puede viajar y vivir un verano perfecto y al mismo tiempo ser consciente de los peligros que genera el turismo masivo para los trabajadores, la población local e incluso el medio ambiente?
Enrique
Pues es muy complicado, porque también Anapache estuve aquí y me acordé de nosotros, cuenta cómo los trabajadores de la hostelería, luego se sienten fatal cuando son ellos los que descansan y van a los hoteles. Y esto es algo que además ya aparece en una película de los 60 que se llama La piel quemada, Aparece también en Todo bajo el sol de Ana Peñas. Y al final es complicado cuando uno está sufriendo ese desgaste que provoca el verano, cuando se te desgastan las articulaciones y te quedas como una silla bajo el sol, de estas que pierden el color. Es como ser capaz de disfrutar y de imponer a los otros, aunque sea como consumidor, las condiciones que a ti te han fastidiado.
Violeta
Y ahora que parece que estamos más ocupados y explotados que nunca, todo esto que estamos comentando hoy, ¿Tú dirías que vivimos más o menos el verano? Porque parecería que más, porque hacemos más cosas, pero no sé. ¿Qué piensas tú?
Enrique
Pues una de las ideas con las que empecé el libro y que me sirvió un poco para venderlo fue esta idea paradoja, por esa manía de pensar un poco por pares o por binomios. Esta paradoja de que el verano a medida que se extiende también desaparece o se vuelve más inaccesible. Cada vez el verano dura más en el tiempo. En Instagram siempre es verano y sin embargo para las mayorías cada vez resulta más inaccesible el tiempo de vacaciones.
Javier
Para seguir ahondando en qué significa vacacionar y disfrutar como forma de vida, queremos sumar a la mesa a una reina del buen vivir, a una disfrutona.
Albanta San Román
Este es el momento exacto en el que ¿Qué hago viviendo en Madrid? Vale, no, mi vida en Madrid es maravillosa, pero ¿Y lo necesario que es parar un poquito de vez en cuando?
Sara Ribeiro
Pero de verdad, me hace muchísima ilusión dar la bienvenida al programa mi queridísima Albanta San Román. Porque si vosotros habéis intentado traer más veces a Juan Evaristo, yo he intentado traer más veces a Albanta.
Javier
¿Qué pasa? ¿Estaba muy ocupada, no le daba la vida?
Sara Ribeiro
¿Se me hizo bola a mí? Cosas que ya hablaremos fuera de guión. Tampoco hace falta.
Violeta
No hace falta.
Sara Ribeiro
Pero me hace muchísima ilusión presentarla como actriz, escritora, podcaster, creadora de contenido imparable y sobre todo, a mis ojos y el motivo por el que está aquí, una auténtica disfrutona.
Javier
Y tiene dos cosas increíbles. Un nombre muy llamativo y también unos anillos espectaculares.
Albanta San Román
Muy disfrutones mis anillos y un sonido
Violeta
disfrutón dice que gusta en la radio
Albanta San Román
muy veraneado un poco ASMR Chicos, muchísimas gracias por invitarme, muy feliz de verdad de estar aquí, me hace un montón de ilusión.
Javier
Hoy cumplimos muchos sueños y muchas ilusiones aquí queríamos traer a mucha gente y por fin ha venido.
Sara Ribeiro
Feliz Navidad.
Javier
Feliz Navidad. No, feliz verano. ¿Qué haces tú para descansar, Albanta?
Albanta San Román
Pues desconectar absolutamente de todo, o al menos lo intento. Yo estoy intentando recuperar mucho esas cosas que estoy muy de acuerdo. Jugábamos de pequeños, hacíamos. Yo desde hace unos años, por ejemplo, mi juego favorito del mundo es el parchís. Recomiendo muchísimo, ni Catán, ni Monopoly, nada
Violeta
de parchís, buena mierda el parchís. Muchas partidas largas con mi abuela en
Albanta San Román
las fiestas de verano, el parchís, hacer autodefinidos, todo este tipo de cosas que de alguna manera nos hacen estar conectados a otras cosas que no sea primero las pantallitas y segundo el trabajo asalariado que yo se acabó, o sea, esa
Javier
imagen que acaba de traer de mi madre haciendo crucigramas en la playa.
Sara Ribeiro
Fuera bromas, tengo un montón de amigos completamente viciados a los autodefinidos que se compran por 60 céntimos un cuadernillito.
Javier
Bueno, es que eso en los puestecillos de playa y todo eso, siempre su buen cuadernillo de autodefinido en vez de
Sara Ribeiro
meterse a Instagram estás con los autodefinidos.
Albanta San Román
Hay que reivindicar esto porque si no. Yo estoy muy preocupada realmente por esta crisis de la atención que estamos teniendo ahora los estudios dicen que la gente joven no se puede concentrar más de 8 segundos seguidos en algo, entonces creo que de alguna manera necesita conectar con estas cosas.
Javier
¿Claro, pero cómo desconectar de todo? Porque no es fácil precisamente dejar el móvil a un lado, que no te entre ansiedad por todo eso que no estés pensando tendría que estar haciendo no sé qué, ir a no sé dónde, me han ofrecido ir a un concierto, ¿Cómo me voy a quedar aquí tirado sin hacer nada?
Albanta San Román
Pues yo creo que empezando también en casa con pequeñas cosas. Yo antes era incapaz por ejemplo de ver una serie sin estar con el móvil cerca por si vibraba. Yo ahora mismo me veo una película, lo que dura la película, lo que dure la serie, mi móvil está en otra habitación y eso de alguna manera empezamos a desintoxicarnos porque creo que es algo que de verdad se ha metido tanto en nuestra vida que el teléfono es una extensión de nosotros mismos y es eso, te hace no poder descansar mentalmente porque siempre estás pendiente de la promesa que no llega, un poco como el verano qué whatsapps me van a llegar, qué cosas me estoy perdiendo, esto que habláis del FOMO. Entonces hay que conectar más con la vida.
Violeta
¿Tú recomiendas un poco de disciplina para
Albanta San Román
sacarnos ese ser disciplinado con el parchís?
Violeta
¿Y cómo sería tu verano ideal?
Albanta San Román
Uff, un verano ideal tocándome la tota a más no poder.
Javier
Buena expresión para definir este programa, tocarse la tota.
Albanta San Román
Sí, yo creo que ahora estamos en un momento tan hiperconectados también en el trabajo que aunque queramos descansar, especialmente los que de alguna manera nos dedicamos a las redes sociales, es como que nunca acabas de descansar del todo. Entonces lo más importante realmente creo que es descansar mentalmente porque no es que seamos una generación que hace muchas cosas, que también, sino que realmente nunca dejamos de hacerlas. Siempre hay algo que nos conecta a estar siendo productivos, que ese es el problema, no hacer cosas, sino hacer cosas con el fin de ser productivo.
Sara Ribeiro
Y te tenemos que preguntar a nivel laboral tu trabajo es crear contenido para redes en gran parte. ¿Cómo se vive el verano como persona influencer, o sea, ¿Notáis que la gente está más conectada o más desconectada?
Albanta San Román
Yo diría que más desconectada. Creo que al final todos estamos muy necesitados de carne humana y cruda y que todos necesitamos estar con nuestros amigos y cada vez más cuando estás en contacto con las personas dejas un poco eso. Entonces yo creo que en verano las visualizaciones bajan casi todos los programas. Paré un poco yo con mi podcast, hoy se ha estrenado el último capítulo de la temporada, paramos ahora un poco y creo que está bien que luego se necesitan como esos barbechos para luego poder.
Javier
Albante aprovecha para decir cómo se llama tu podcast para que lo escuchen.
Albanta San Román
¿Mi podcast se llama Keep it Cutre,
Sara Ribeiro
no lo conoce nadie porque es tan pequeñito y lleva cuántos años?
Albanta San Román
Pues acabamos de terminar la temporada número 11.
Javier
Efectivamente es un podcast de éxito. Pero yo me pregunto si tú eres capaz de no alimentar el algoritmo durante el verano de vez en cuando no decís bueno, hay que subir algo porque si no el algoritmo se olvida de mí.
Albanta San Román
Es una relación súper tóxica. Absolutamente. Porque además yo siempre lo digo, no hay que olvidar que las redes sociales son empresas privadas con intereses privados y ellos no velan ni por nuestra salud mental, nuestros por derechos digitales, nada de esto. Ellos los que quieren es ganar dinero. Entonces de alguna manera sí que tienen estos mecanismos de castigo de que si estás mucho tiempo desaparecido te baja el alcance. Entonces cuando al final tu pan va en ello, intentas hacerlo de la manera más consciente posible, pero sí que hay algo de no poder desconectar del todo.
Violeta
Enrique, ¿Cómo ves tú el efecto de las redes sociales en la imagen que tenemos de los veranos? En ese verano perfecto.
Enrique
Pues yo me he dado cuenta de algo muy curioso y es que estamos haciendo los usuarios o los clientes el trabajo que debería hacer un reportero de viajes, un fotógrafo total o un ministerio de la propaganda.
Javier
Bueno, en general nos pasa con todo en las redes sociales. Estamos haciendo el trabajo de mucha gente sin recibir un solo euro a cambio.
Sara Ribeiro
Sí, pero el mítico anuncio la Junta de Andalucía, ahí estás tú, lo estamos haciendo nosotras en nuestros reels con cada viaje que hacemos y gratis porque a ellos les pagaron.
Albanta San Román
Siento que todo el rato en redes sociales estamos exponiendo la parte más bonita y más bella. Pero ojalá se viera un poco también lo que hay detrás. Ese momento en el que sudando ya te has hecho los vídeos.
Javier
Habría que hacer un Instagram que se llamase así Keep it cutre fuera un poco la parte cutre de tus vacaciones.
Albanta San Román
Claro que sí. Comer en la playa un bocadillo lleno
Violeta
de arena, chorreón del corte de helado.
Enrique
Una contesa derretida, por favor.
Javier
Mítica contesa derretida.
Sara Ribeiro
Y que incluso parece que se convierte en un trabajo enseñar el mejor contenido posible de las vacaciones y también enseñar lo que otra gente no está enseñando. Porque otro problema que hablábamos era cuando nos metemos en este la cala escondida que nadie conoce y es como es que igual nadie debería conocerlo, igual debería seguir escondida.
Javier
Hay que hacer un Instagram con las ensaimadas de sudor debajo de los sobacos.
Violeta
¿Existe un derecho al tiempo libre?
Juan Evaristo Vallsbois
Para mí no es un derecho.
Enrique
Si alguien lo tiene que pagar por mí no es un derecho.
Albanta San Román
Pero porque vos ves toda una lógica
Violeta
mercantilista en el momento en el que no producís no vales.
Juan Evaristo Vallsbois
Mercantilista, ¿A qué te referís con eso?
Violeta
Cuando no producís no vales, o sea,
Javier
juegas al tenis para ser jugador profesional.
Sara Ribeiro
Mercantilista, ¿A qué te referís con esto? Pues no sé, igual a que eres un cerdo capitalista que cree que no tenemos derecho al ocio. Yo te quería preguntar también, Albanta, porque tal y como le preguntábamos a Juan Evaristo, a veces es difícil sostener este discurso y al mismo tiempo ser tú víctima de esta presión por trabajar. Entonces hemos enumerado un montón de trabajos y un montón de oficios, es difícil aplicarse el discurso y es difícil parar de trabajar y decir que no a cosas.
Albanta San Román
Absolutamente sí, Sara, me alegra que lo digas. Soy una hipócrita, es absolutamente cierto. Creo que también quienes nos dedicamos de alguna manera a la comunicación, al arte, al final tienes que estar haciendo malabares con un millón de cosas para llegar a fin de mes, porque son trabajos muchas veces infrapagados que tienes que estar tirando de todos los lados. Entonces caemos un poco en la autoexplotación. Absolutamente sí. Creo que el tema es ser consciente y saber distinguir muy bien y poner las líneas para poder protegerte a ti mismo también.
Sara Ribeiro
Sí, y también me gustaría recordar que muchas veces toda esta gente a la que vemos trabajando en un montón de cosas está trabajando por cuatro perras. Una cosa es el capital cultural, el capital social, aparecer en muchos sitios, aparecer con muchos logos de marcas y esa gente después te enteras de lo que está cobrando por hora y te quedas flipando. Entonces también que no es solo todo lo que reluce y esta gente muchas veces veces no está tan montada en el dólar como creemos.
Javier
Enrique, ¿Y a ti te cuesta parar en verano? ¿Puedes hacer un verano de no hacer nada?
Enrique
Uy, yo por mis condiciones me temo que me voy a pasar el verano trabajando, porque yo trabajo en una escuela de vela, soy de esas personas que disponen de barcos o que pueden proporcionar fotos en barco. Lo que pasa es que mis barcos son muy diminutos pero están siempre rotos.
Javier
A ver, cuéntanos nuestro nuevo amigo con barco.
Enrique
A mí me gustaría contar, la verdad, una experiencia relajante de la navegación, la conexión con la naturaleza y bueno, efectivamente mucho de eso hay, pero yo como soy el que trabaja en ello, lo que me llevo es motores pequeñitos de las lanchas para cuidar de los veleros, a reparar, poner tornillos y hacerme heridas
Javier
en las manos y ves que la gente sabe relajarse o ha dejado de saber cómo hacerlo.
Enrique
Puf. Yo creo que hablaba Juan Evaristo del mal del impacto, y yo también lo detecto mucho. Hay un libro de Sloterdijk, por poner una cita así elevada, que precisamente habla de una tensión vertical y de ese mandato de has de cambiar tu vida, que es que siempre tenemos que estar avanzando hacia una vida mejor, una vida más perfeccionada, e incluso sentimos eso en vacaciones y las llenamos de actividades, las llenamos de visitas, aprendemos un deporte nuevo, hacemos una visita nueva, leemos una novela. Pero por cuantificar, ¿Tú crees que las
Violeta
personas que venimos de grandes ciudades alimentamos esa ansia?
Enrique
Pues seguro que sí, porque además tiene mucho que ver con compararse con el vecino, yo creo. Está el libro este de Inés Cuelli, que yo diría que ha venido por aquí, no lo sé, antropóloga, que habla de cómo en las piscinas, en las urbanizaciones cerradas con piscina, todo lo que hacen los vecinos es comparar sus veranos entre sí y ver quién ha viajado más lejos.
Javier
Bueno, eso se hacía antes con las diapositivas o con las fotografías del verano y ahora se hace albanta todo el tiempo con las redes sociales. ¿De qué manera nos ha convertido en esclavos del ocio compartido y del ocio activo?
Albanta San Román
De una manera atroz. Y además siento que lleva a una festivalización de todo, ya todo lo tienes que vivir como una experiencia, ya las bodas, todo lo que vivimos tiene que ser experiencial y tiene que ser demostrable. Y tú aprendes un hobby correctamente solo para hacerlo bien y demostrar que sabes hacer. Y es como que estamos hasta mercantilizando nuestros hobbies, lo que nos gusta hacer, hacerlo para ser el mejor, para ser productivo y no simplemente por hacerlo, por disfrutar y por hacerlo mal, claro, vamos
Violeta
a tener que hacer hobbies mal, coser mal, cerámica mal, para que no nos dé ganas de mostrarlo.
Sara Ribeiro
Tiró un karaoke a tener un par de gallos.
Javier
¿Bueno, ha dicho que se está festivalizando la vida y es que ya existe incluso la clase de los festivaleros, gente que realmente no es que disfrutes especialmente con la música, sino que lo que quiere es estar ahí, el fomo total de quiero ir de festivales y quién
Albanta San Román
quiere ir a un camping hoy en día? Esto ya lo hemos vivido y han sido 10 años maravillosos, no se puede ya compartir más duchas de esas, sobre
Javier
todo ir a un camping de festival.
Albanta San Román
Sí, a coger ladillas, no queremos más.
Violeta
¿Sin embargo y por romper la lanza que siempre rompemos para no generalizar con la juventud y demás, no notáis que los jóvenes más jóvenes, yo que tengo una hermana de 25, comparten menos en redes?
Albanta San Román
Sí, mogollón, especialmente comparten solo contenidos como efímeros, ponen stories pero no quieren dejar nada fijo y dicen por miedo a la huella digital, que yo digo yo sí mirarán mi huella digital, o sea viene que ahora mismo la policía nacional a detenerme, hay algo que he hecho
Violeta
en mi huella digital seguro, todo, todo,
Enrique
o sea que esta es la explicación a tanto Instagram en blanco que me encuentro últimamente. Exacto, Instagram sin fotos que hay ahora se han borrado.
Albanta San Román
La gente joven hace esto, como máximo
Sara Ribeiro
tienes cosas en los destacados. Si, la gente es muy valiente y le apetece dejar cosas.
Javier
A ver, me parece que como afirmación, como discurso está bien, pero ya el siguiente paso sería ni siquiera publicar o no tener redes o no tener redes.
Sara Ribeiro
Bueno, pero porque es gente que decide estar en espacios más chiquitos y decide compartir cosas para públicos más concretos que ellos deciden y yo creo que es normal porque nosotras somos un poco ingenuas porque hemos vivido una época previa a Internet, pero la gente que ya ha nacido con Internet y que incluso ha tenido padres que les han subido a Internet desde que nacieron, yo entiendo que estén absolutamente cucu bananas en términos clínicos,
Albanta San Román
que nosotras no estamos en absoluto nos horas que entramos en Internet dándonos besitos en el habotel,
Sara Ribeiro
mandando zumbidos en messenger. Yo sí, perfectamente, no sé por qué lo dices.
Javier
¿Bueno cucubanas, para terminar, qué planes tenéis para este verano? Nos hacéis alguna recomendación o la mejor recomendación es no hacer ninguna recomendación, Sí,
Albanta San Román
un poco tocarse la tota. Yo espero ir a Galicia, tierra maravillosa, porque chicos de allí y a descansar, no hacer ningún gran viaje. Siento que también el tema de los viajes nos daría para un programa propio cómo el turismo está tornando, pero sí, yo lo que recomiendo a todo el mundo descansar y parchís.
Enrique
Muy bien, yo creo que lo que haré será comer muchas patatas fritas de estas de churrería ya fritas en el lugar y olvidarme un poco también de esa grumetización que está llegando hasta los chiringuitos.
Violeta
La verdad es que la receta que está saliendo que es tocarse la Tota y comer patata frita de churrería mientras juegas al parchís. Mientras juegas al parchís, creo que es imbatible.
Javier
Y si quieres hacer un buen viaje, un viaje con conciencia y un viaje aprovechado pero sin tampoco estresarte, lo que tienes que hacer es escuchar Qué lugares, que es el podcast que hace nuestra Kelu Robles, por favor. Que ya además está a punto de publicar. Hoy se está publicando su capítulo de Nápoles. No, no es el de Nápoles. Incorrecto, incorrecto. ¿Cuál es?
Sara Ribeiro
Hoy publico un nuevo capítulo a las 12 por ahí lo publicaré sobre Astorga.
Javier
Ah, Astorga, perdón. Mucho mejor.
Sara Ribeiro
Mucha gente no sabe que Astorga fue la nueva Yol de Bad Bunny de su época y hay muchísima cosa que ver.
Javier
Pues nos vamos a la nueva Yol.
Violeta
Todo el mundo Pastorga.
Javier
Todo el mundo Pastorga. Los primeros que se van a ir para allá son Albanto San Román.
Albanta San Román
Esto es un viaje ganado algo.
Enrique
A ver a los paneros, a ver qué queda de ellos.
Javier
Efectivamente, efectivamente. Muchísimas gracias. Gracias por ayudarnos a entender cómo disfrutar sin hacer absolutamente nada, jugando al parchís y tocándonos la Tota. Feliz verano.
Albanta San Román
Verano A mí me gusta mucho estar sin hacer nada o ir con mis amigos pero, o sea, no hacer nada productivo me encanta. Pero bueno, ahora en verano a mí me gusta mucho estar sin hacer nada.
Sara Ribeiro
Amaia de España siempre es referente en todo, pero es verdad que el verano, como las navidades, los cumpleaños y cualquier celebración especial en la que hay una presión extra por ser felices y vivir momentos únicos porque el resto del tiempo estás trabajando, así que tiene que ser el momento de ser feliz. Estas ocasiones pueden generar muchísima presión. Quiero recordar que no hay una lista de tareas obligatorias para aprobar la asignatura verano ni vamos a ser más felices por intentar imitar a gente cuyo trabajo es generar expectativas absolutamente irrealizables.
Violeta
Y por eso a veces solo necesitas parar, dormir muchísimo, tirarte en el parque con alguna amiga o tú sola, hacerte un gazpacho, ponerte a ver, aquí no hay quien viva en bragas delante del ventilador.
Javier
Que no hay nada de indigno en esto. El verano tiene una mística especial. Pero si esa mística os genera malestar, no deja de ser sólo otra estación del año en la que hace más calor y la gente suele cogerse vacaciones.
Sara Ribeiro
Así que os animamos a intentar hacer las paces con esta estación llena de sudor y gente subiendo stories de postureo e intentar disfrutar de esta época como os abrazando el placer de perderse cosas de Juan Evaristo, el melón con jamón de Enrique o los consejos de disfrutona
Violeta
de Albanta o leyendo verano sin vacaciones de Ana Geranio. Un abrazo desde aquí para recordar lo duro que es trabajar en la hostelería aguantando a gente que se vuelve tirana cuando le dan el más mínimo poder sobre otra trabajadora.
Sara Ribeiro
Y con esto yo me despido. Feliz verano. Buenas vacaciones para quien las tenga y aún mejores si estás a la sombra después de comer cosas ricas con gente a la que queréis mucho.
Javier
Sara, muchísimas gracias por darnos este repaso veraniego. Por nuestra parte te damos ya unas vacacion bien merecidas por fin y esperamos verte de vuelta lo más descansada posible.
Sara Ribeiro
Yo haré lo que pueda. No prometo nada, pero lo intentaré.
Javier
Vamos a hacer una cosa ahora mismo, aquí, radiofónicamente.
Sara Ribeiro
Venga, en directo. Dime.
Javier
Sí, vamos a hacer en directo. Vamos a no hacer nada.
Sara Ribeiro
Así.
Javier
Es que es muy incómodo.
Sara Ribeiro
Terrorífico. Silencio.
Javier
Bueno, no tiene por qué ser el silencio quiere decir no hacer nada. Puede ser charlotear de cualquier cosa.
Sara Ribeiro
Bueno, venga, charloteamos.
Violeta
Pero estamos. A ver, no estamos haciendo nada. ¿Cómo se haría eso?
Javier
Es que es difícil.
Violeta
Vale,
Sara Ribeiro
esto es terrorífico.
Violeta
Estamos sometiendo a Sara. Estamos sometiendo a Sara.
Javier
No, no, pero no, sin presión.
Sara Ribeiro
Quiero decir, yo estoy presionada.
Javier
Relájate.
Sara Ribeiro
Tranquilísima. Relajadísima. No tengo que hacer más guiones hasta igual.
Javier
Efectivamente. Bueno, no hasta igual. Septiembre. No hasta septiembre, porque en septiembre vuelve, ¿Sabes? No te quiero agobiar.
Violeta
No la agobie. Por cierto, podemos aprovechar este momento.
Sara Ribeiro
Muchas gracias. ¿Os lo puedo contar? Es de las educadoras infantiles de 0 a 3 que siguen exigiendo mejoras no sólo para ellas, que tienen unos salarios que da absoluta pena verlos, que tienen que cuidar de un millón de bebés en clase, bebés que tú dejas ahí con toda tranquilidad del mundo. Y después ya habrá personas que se tiren de los pelos porque tienen que garantizar que sigan con vida, la verdad.
Violeta
Totalmente. Y llevan muchas semanas, meses, llevan mucho
Sara Ribeiro
tiempo de huelga en Madrid. En el resto del Estado también se han apuntado en otros lados. Y también las educadoras de Valencia, porque ya que los profes tienen tantísimas vacaciones y son tan privilegiados, pues hablar de que también están peleando un poco para mejorar las condiciones.
Javier
Pues desde aquí, como siempre, todo nuestro apoyo. Ya hemos hecho programas especiales sobre esto, pero vamos, lo recordamos con todo nuestro ahínco, con todo nuestro ímpetu. Y quienes tienen creo que algo de vacaciones son estas dos personas que han venido. Una de ellas es de Galicia y otra es de Sevilla, pero vive en Galicia. Algo así, creo. ¿Por qué no te hace casi hablas con ellos? Es como no hacer nada. Pero hombre, estamos aquí en la playa tumbada. Pues creo que el micro no está conectado, me dicen por aquí. No está conectado. No está conectado ese micro. Bueno, no estamos preparados para esto. Claro, no está conectado. Entonces, bueno, pues que se acerque muy rápidamente, que ahora ya sí que se está terminando el programa.
Sara Ribeiro
Sabemos que les apetecía muchísimo.
Javier
Estábamos esperando. Claro que sí. ¿De dónde venís? ¿De dónde Venís?
Juan Evaristo Vallsbois
Pues ahora mismo venimos de Torrejón.
Javier
Vale, porque acabes de conocer a tu sobrina. Exacto.
Juan Evaristo Vallsbois
Que es la mejor definición de no hacer nada.
Javier
Eso, no hacer nada.
Violeta
No puedo hacer cosas. Qué maravilla.
Javier
Aunque ella quisiera ahora de Torrejón, pero luego venís de Galicia, ¿No?
Juan Evaristo Vallsbois
Sí, venimos de Galicia. Estamos aquí una semanita de vacaciones.
Javier
Mira qué bien, qué plan.
Sara Ribeiro
Hazte unas vacaciones en Madrid.
Javier
Además estábamos deseando.
Juan Evaristo Vallsbois
Hoy hemos cogido un cercanía de Torrejón a Madrid, llegas a Tocha y haces hogar.
Javier
Quedó. Bonito sitio para irse de vacaciones. Sevilla, de donde es él. Y tú eres de Betanzos. Acércate que escuchemos ese maravilloso acento gallego, por favor. Bueno, ¿Y qué vais a hacer en el verano?
Sara Ribeiro
Pues yo ya llevo una semanita que me fui para las Cíes, ahora Madrid, y después descansar 5 días.
Javier
Pues eso es lo que vamos a hacer, descansar nosotros. De hecho, esta temporada la terminamos como siempre en junio, porque luego julio ya estáis todos desconectados y lo mejor es no hacer nada.
Sara Ribeiro
Hombre, por supuesto.
Javier
Bueno, muchísimas gracias por venir a vernos.
Juan Evaristo Vallsbois
Gracias a vosotros. Un placer ser.
Javier
Venga, vámonos.
Juan Evaristo Vallsbois
Merece la pena.
Javier
Nos quedamos con Summer. Depresión. Depresión. Veraniega, una canción de Girl in Red que refleja muy bien esa sensación adolescente de pasarte todo el verano amargada mirando por la ventana. Sí, pronto desapareceremos.
Violeta
Pero antes de eso tenemos una parada imprescindible. Será este sábado 20 de junio en Barcelona. Estaremos en directo en el Canodrom con un programa especial sobre el Sahara Occidental y sobre cómo aliarnos a los jóvenes saharauis para desenterrar una causa más viva que nunca.
Javier
La música la pondrá en directo la grandísima Aziza Ibrahim y allí os Esperamos a las 6 de la tarde. La entrada es gratuita pero con inscripción previa. Podéis encontrar el enlace en nuestras redes. Mañana volvemos. Hasta entonces, salud y República y que la radio El Descanso os acompañe.
Violeta
Pero muevemos.
Fecha: 17 de junio de 2026
Podcast: Carne Cruda – La República Independiente
Host: Javier, Violeta (con participación destacada de Sara Ribeiro, Albanta San Román, Juan Evaristo Vallsbois y Enrique)
Este programa reflexiona sobre el goce de “no hacer nada” reclamando el derecho al ocio improductivo y a parar en pleno apogeo de la cultura de la productividad, las vacaciones performatizadas y el miedo a perderse cosas (FOMO). Se explora el “JOMO” (“Joy of Missing Out”, la alegría de perderse cosas) como respuesta política y vital a un mundo hiperproductivo, hiperconectado y agotador. Conversan filósofos, escritoras, divulgadoras y creadores para desmontar la culpa de descansar, el turismo de postureo y reivindicar la pereza, el aburrimiento y el descanso colectivo.
Cita clave:
“Nos pasamos media vida trabajando sin apenas tiempo para comer, dormir, enamorarse, disfrutar, desconectar.” — Javier [02:08]
Cita clave:
“El verano es un gran momento para sentir que a todo el mundo le va mejor que a ti. Todo el mundo tiene más dinero, todo el mundo tiene más amigos, a todo el mundo le queda mejor el bañador.” — Sara Ribeiro [08:17]
Sara trae un breve concurso sobre historia de los derechos laborales y el descanso:
Cita:
“El concepto de que te paguen por descansar es una de esas cosas que si no existieran y se propusieran ahora mismo habría muchísima gente diciendo que es una absoluta locura.” — Sara Ribeiro [09:15]
Filósofo y autor de “La alegría de perderte cosas”, expone el JOMO como una forma de “reorientación del deseo” y crítica radical al imperativo de la productividad, el consumo y la autoexplotación.
Explicación de JOMO:
“Las siglas responden a The Joy of Missing Out. Yo lo traduzco como el gusto de perder. Es orientar el deseo hacia la tranquilidad y el descanso, en lugar de la excitación, superación, planes y proyectos. Es una reacción a la exigencia cada vez mayor de trabajar, de pretender que nos encanta trabajar.” — Juan Evaristo Vallsbois [18:01]
Cita memorable:
“El descanso libre, de divagación, de escuchar al otro, de contemplar... sólo colectivamente, sólo compartiendo el descanso puede realmente quizá disfrutarse. Contra el descanso como reproducción de la fuerza de trabajo y el descanso como consumo, me interesa ese otro descanso más gustoso, más feliz y más político.” — Juan Evaristo Vallsbois [27:00]
Recomendaciones para practicar JOMO:
Con Enrique, autor de “Melón con jamón”, se recupera la visión del verano lento, rural, familiar, vinculada al ocio sin productivismo.
Reflexión:
“El tiempo lento del verano estaba desapareciendo... Las siestas, las chicharras, las tardes largas. El verano siempre es una promesa incumplida. Si perdemos ese aburrimiento veraniego, ya no hay ilusión por el siguiente verano.” — Enrique [35:43]
Crítica al turismo masivo:
Cita divertida:
“Un verano ideal tocándome la tota a más no poder.” — Albanta San Román [43:33]
Reflexión final:
“No hay una lista de tareas obligatorias para aprobar la asignatura verano ni vamos a ser más felices por intentar imitar a gente cuyo trabajo es generar expectativas absolutamente irrealizables.” — Sara Ribeiro [55:01]
El episodio mezcla humor, crítica social y filosofía para dejar un mensaje contundente: el placer de la inutilidad, el derecho al descanso y la celebración del aburrimiento no son un lujo ni una frivolidad, sino una necesidad vital y política ante un modelo de vida que intenta convertir incluso el descanso en mercancía y el ocio en performance. La conversación es cercana, irónica, rebosante de referencias pop, anécdotas y datos históricos (y alguna competencia amistosa sobre quién es capaz de parar de verdad).
“Que la radio, el descanso y el placer de perderse cosas os acompañen este verano. Tocarse la tota, comer patatas fritas, jugar al parchís y abrazar la lentitud y la imperfección es la mejor manera de luchar contra la tiranía de la productividad.”
Feliz verano!