Loading summary
A
Hoy vamos a dedicar el programa a algo básico, en seguir las historias que contamos, aunque haya pasado mucho tiempo, aunque ya no estén en la agenda, aunque el algoritmo nos empuje en sentido contrario o precisamente por todo ello espero que disfrutéis del programa de hoy y os animéis a apoyar este tipo de periodismo haciéndoos productores y productoras en Carnecruda es
B
Yo tengo aquí mi libertad, yo tengo mis derechos, pero no puedo sentir esto todo porque veo que mis hermanas afganas dentro de Afganistán no tienen derechos y yo no puedo estar bien aquí. Tenemos que contar para que estemos escuchadas por occidente porque si no nos van a olvidar y Afganistán va a quedar allí como una cárcel para las mujeres. Yo tengo que luchar para lograr mis hijos. Su padre está lavando sus cabezas y ya no me aceptan como su madre. En Afganistán he podido lograr mi divorcio, que no era fácil ser presentadora de televisión, no era fácil seguir mi profesión aquí en España, aprender el idioma, que no era fácil. Todas las cosas que me da una esperanza que en el futuro ojalá que luego rede esto.
A
Jadiya, Bienvenida de nuevo. ¿Cómo estás?
B
Muchísimas gracias por invitarme por segunda vez, que para mí es un placer volver a la programa.
A
Pues te has quedado un poco escuchándote de hace dos años, ¿No?
C
Sí.
B
Ves que me emociona cuando hablamos de los niños, de lo que está pasando en Afganistán con las mujeres. Esto sí que me emociona, es que no puedo ni esperar.
A
Tú hace dos años estuviste aquí contando esa historia, la situación de las mujeres en Afganistán y tu situación antes en tu país y ahora aquí. Tú presentabas el informativo de la tele pública de Afganistán en Kabul y temiendo por tu vida viniste a España, conseguiste huir, tuviste que dejar a tu hijo allí. ¿Hace ahora cuánto tiempo que no los ve?
B
Ya es como casi dos años, porque la última vez que les vi fue en octubre de 2024. Esto fue Última vez, ya no hemos vuelto vernos.
A
¿Y sabe dónde está?
B
Pues la última noticia que tengo de los niños, ellos viven en Afganistán, su padre vive en Alemania con su mujer y el hijo que tiene. Pero abandonó a los niños en Afganistán. Tres pequeños en un país tan peligroso que ahí la educación está privada para las niñas y para los niños tampoco hay una educación adecuada de lo que tienen que estudiar, ¿No es así? Y ahora dejar a los niños ahí solos con su tía paterna con hermana de su padre. Digo que cómo es posible que el gobierno alemán permite a este tío vivir en Alemania y dejando a los niños en Afganistán. Desde que escuché esto es que todos los días pienso cómo estarán ellos. Pues que ya antes tenían a su padre y ahora no tener ni a su padre ni a su madre. Y ver que su padre ha ido a vivir en Alemania con su mujer y el hijo que tienen. Es que desde ahí ellos sufren. Esto es una discriminación entre. Es que ellos van a sentir este como. Es como el racismo que tú sientes que hay una diferencia. Esta diferencia de entre los hermanos porque ven a su padre que vive con el otro hijo y a ellos le ha dejado. Es que él sí no podría cuidar a estos niños. Pues me podría decir Jadiya, ya no quiero. Y puedes tú. Porque la educación de los niños es importantísimo para su futuro. Y tenemos que ahora pensar de esto nuestro futuro. Ya no podemos. Yo vengo aquí a vivir en Europa por mi futuro. Ahora lo importante es los niños. Y tenemos que pensar en nuestros hijos, que ellos tienen que vivir en Europa por su futuro para poder recibir una educación adecuada para que tengan un futuro mejor.
A
¿Tú puedes hablar con ello?
B
Ya ahora no me permite. Después de que salió el libro, después de que salió el documental, su padre está enfadadísimo y no me deja ni hablar con ellos. Ya llevo mucho tiempo sin hablar con los niños.
A
Hoy vamos a hablar de ese libro, vamos a hablar de ese documental. Porque tú tienes 32 años, ya has cumplido 33, pero parece que has vivido varias vidas. Y hoy queremos escucharlas todas porque te representan a ti, pero también a miles de mujeres afganas que sobreviven, como tú misma escribes, en ausencia y privación. Vida de desesperación, de violencia y de silencio.
D
Kadiya Amin es una mujer increíble, condenada a tener una vida increíble. En 1996 los talibanes llegaron por primera vez al poder en Afganistán y prohibieron educar a las niñas. Así que aprendió todo en escuelas clandestinas. Ella quería seguir estudiando, pero a los 19 años fue obligada a casarse con un hombre al que no conocía, que la maltrataba y que la encerró en una vida sin vida. Nació su hijo mayor, Omar. Nacieron los mellizos Sivas y Resban. Continuó el maltrato y la total privación de libertad. Intentó acabar con su vida. Aguantó seis años. Consiguió divorciarse en un país en el que es prácticamente imposible a cambio de perder prácticamente todo, todos sus derechos, el contacto con su hijo y cualquier potestad sobre ellos. Empezó a estudiar periodismo y antes de acabar la carrera ya era presentadora del informativo matinal de la televisión nacional de Afganistán. Trabajaba en un ambiente mixto, Era un rostro reconocido, tenía fans. Nadie en su entorno creía realmente que los talibanes podrían volver a tomar Kabul. Ocurrió en agosto de 2021. Eliminaron la imagen de Jadiya del informativo y la sustituyeron por la de un hombre. Ella temía por su vida. Consiguió escapar a España dejando a su hijo atrás.
E
Echo de menos vuestro aroma. Solo tengo estos recuerdos de vosotros desde aquí.
D
Se entera de que sus hijos están en Alemania. Viaja allí a buscarlo. Lo cuenta en un documental. Su ex marido lo lleva de vuelta a Afganistán, a donde ella no puede regresar. Inicia una investigación para encontrarlo. Habla con decenas de abogados, inicia decenas de trámites. Aprende castellano. Vuelve a ser periodista en España. Crea una asociación, escribe un libro. Reconstruye una vida con la vida rota. Naancar, asadi. Pan, trabajo, libertad. Este es un himno contra las restricciones talibanas a las mujeres afganas de El Aja Soror, pionera en los escenarios afganos, exiliada por su activismo feminista. Recordemos que en Afganistán hoy está prohibida la música en directo. Como ella, Javiya se ha convertido en un símbolo, en una mujer obligada a la excepcionalidad, a tener una vida de heroína, sencillamente para tener una vida que ahora cuenta en el libro Sin una mujer libre contra los talibanes.
B
¿Te has preguntado qué es lo que buscas?
A
¿Aquí?
E
Tengo seguridad y todo lo que quiero, pero una parte de mí está perdida. Disfruto de libertad y protección, pero parece un espejismo, como si mi verdadera vida, mi identidad, estuviera en Afganistán. Se quedó allí y no puedo rescatarla.
D
En este libro Sin velo, de la editorial Debate, que has escrito junto a
A
la periodista Mónica Nyon, a la que luego saludaremos, cuentas tu historia de resistencia pura, como acabamos de enumerar, pero también la historia de tu país, de Afganistán, que es un país con matrimonio forzado y sin ningún tipo de derecho para las mujeres. ¿Cómo fue ese momento en el que a ti te concertan un matrimonio cómo tú viviste aquello?
B
Pues como en libro, cuento sobre la historia de Afganistán para un poco recordar que Afganistán siempre no ha sido un país que conocemos con mujeres con burka o mujeres que no han tenido derechos, no, que Afganistán ya tiene una historia que cómo vivían las mujeres, porque ya llevamos como más de 40 años de guerra. En Afganistán hubo muchos cambios, cada cambio de régimen o un golpe de estado afectó a las mujeres, prohibieron a las mujeres de la educación, del trabajo, de una vida pública. Esto también cambió la mentalidad de la gente. Es decir que durante 20 años de la democracia que hemos tenido en Afganistán, aún así estuvimos luchando, así como trabajando en los temas para que sea todo normal. Por ejemplo, el divorcio, que no era normal, a mí me costó, yo tuve que pagar muy alto para el divorcio y el matrimonio forzado, que muchas familias siguen así, obligando a sus hijas a casarse. Para mí también fue durísimo porque con 19 años yo no imaginaba ni casarme ni tener una vida casada, porque en Afganistán tienes que estar casado o en casa de tus padres. Entonces para mí también fue durísimo porque ahí mi familia me obligaron y también me amenazaron que tú tienes que casarte, si no te mato.
A
Estamos hablando de una familia que tu madre es maestra.
B
Mi madre es maestra, mi padre era ingeniero, mis hermanos estudiaron, ellos casaron con las personas que querían, mi hermana, mis
A
hermanos, relativamente una familia de clase media y relativamente liberal, digamos, y formada, con educación. Y aún así la norma era que tú tenías que casarte.
B
Sí. Y a mí me obligaron a casarme. Entonces esto para mí también fue durísimo de no poder decir nada. Y yo ahora digo, yo no puedo comparar la jadilla que soy hoy, hoy en día, y la jadilla de hace 12 años o hace 6 años, es una jadilla totalmente diferente. A mí me daba miedo decir algo a mi padre o decir que yo no quiero casarme con este chico, pero ahora sí que con toda libertad puedo decidir con quién quiero casarme o lo que sea, sobre muchas cosas puedo ya tomar decisión y hablar. ¿Pero para mí fue durísimo pensar que voy a vivir con una persona y tengo que vivir toda mi vida, porque ahí yo no pensaba del divorcio, porque me daba miedo qué va a pasar si yo digo que no quiero vivir con él? Porque ya estuve amenazada por mi familia. Esto y ahora con los talibanes, los últimos normas que han salido están ahí normalizando o legalizando el matrimonio infantil de las niñas en Afganistán. Que esto también es muy preocupante, ver que un régimen como los talibanes convierte el matrimonio infantil en una norma. Está como declarando la guerra contra las niñas en Afganistán, que esto también nos ha dejado muy preocupados, que antes era muy difícil que las niñas decidan, pero ya por la ley podrían como hasta 18 años dejar a las niñas y después del 18 años, pero ahora con estas normas de los talibanes, es decir que como una niña de cuando ahí es como cuando baja la regla de una niña ya sí que dicen que ya puede casarse. Entonces esto ya como sabemos por que cada chica o cada niña es diferente, entonces si es 9 años o 10 años o 14 años, ya es que ya está preparado para casarse.
A
¿Y cómo es una vida de una mujer casada en Afanizán? ¿Cómo fue tu vida durante el matrimonio y cómo conseguiste romperlo?
B
Vida de una mujer casada es que ya tú un poco libertad que tenías en casa de tus padres, que podrías hablar un poquito, que no es mucho, y ahí ya tú pierdes esto todo, porque ahí tienes que pedir permiso a tu suegra, a tu marido, a la familia, por muchas cosas, que no puedes decidir tener hijos, que esto también es tu suegra decide por ti que tú tienes que tener hijos, porque ya necesitamos nietos o queremos nietos, que tú no puedes decir que yo no quiero. Ahí te obligan y no te permiten, por ejemplo decidir cuántos hijos quiero o cuánto tiempo tengo que decidir en cuánto tiempo estás. Y ahí tu tarea es de cuidar a la familia, a toda familia, preparar comida, no te preguntan sobre la carrera que tienes o el estudio que tenías, te preguntan qué comida puedes preparar. Por ejemplo mi hermana me decía que cuando te casas te van a echar de la casa porque no sabes lavar la ropa, no puedes preparar la comida, mi abuela también decía. Entonces es una vida que ya tú estás ahí como una persona que tienes que cuidar a toda familia, preparando comida, lavando la ropa y también el maltrato, que te insultan, te maltratan, es una vida de que digamos que no es una vida porque ya estás ahí como una esclava y tienes que aceptar todo lo que te ponen tu familia, de tu marido.
A
Aún así con ese tipo de vida, incluso coincidiendo tu infancia con el primer mandato de los talibanes, tú conseguiste educarte en clandestinidad Luego conseguiste estudiar una carrera. ¿Qué supone poder estudiar? ¿Qué supuso para ti?
B
Pues para mí desde pequeña mi objetivo era estudiar y quería estudiar. Es que digo, la educación es como que ya tienes un poder, te empodera mucho, que ya tú estudias lo que quieres. Tener una carrera, estar independiente, no estar pendiente de tu familia, que te tienen que por muchas cosas. Es como libertad y también empoderamiento. Es que como te empodera que tú ya has estudiado, tienes una carrera y no te llaman por ejemplo, como una persona en tu nombre. Ya tú tienes una carrera, te llaman. Por ejemplo, a mí cuando me dicen periodistas que me hace sentir muy bien, digo, eso es que me hace, me da mucha fuerza de seguir luchando. Yo convertí un objetivo para los talibanes que querían asesinarme. Sabía que esto me puede pasar. Cuando me llamó la periodista española, me dijo que tu nombre está en nuestra lista. Esta noche tenemos el vuelo previsto para ti.
D
Tu nombre está en la lista y
A
esta noche tenemos el vuelo previsto para ti. Precisamente por ese empoderamiento que tú estabas contando, por tener una educación, por tener una voz, en 2021 tienes que huir de Afganistán. ¿Por qué te convertiste en un objetivo para los talibanes?
B
Porque yo soy una mujer muy luchadora y yo no podía callarme ante todo lo que estaba pasando en Afganistán. Como los talibanes estaban diciendo en los medios que respetan a los derechos de las mujeres, Mujeres pueden seguir trabajando y las niñas estudiando. Pero justo a mí no me permitieron trabajar. Y yo decía, pero esto que lo que están diciendo en los medios, quieren dar una cara diferente al mundo, que ya no somos los talibanes de hace veintitantos años. Y querían como dar una cara al mundo que somos los talibanes, somos buenos, que vamos a permitir a las mujeres trabajar y a tener una vida. Pero cuando yo fui y a mí me amenazaron y les dije a mi jefe que por favor, yo quiero seguir trabajando para que el mundo vea que los talibanes han cambiado. No son los talibanes que estaban antes gobernando en Afganistán. Pero a mí no me permitieron. Y yo empecé hablar de esto en los medios, que en este momento hablaba muy poco inglés, porque yo cuando era pequeña, pues estudié inglés, pero hubo un momento que mi tío no me permitió seguir estudiando el inglés. Entonces porque los chicos y las chicas estudiábamos juntos, Que esto también cuento en el libro sobre que hasta este punto, aunque había democracia, no me permitieron estudiar inglés y hablaba un poco inglés. Con este inglés ya empecé a denunciar la situación desde primer momento, hasta que salí de Afganistán por esto. Recibí amenazas y mi familia me decían que Jadilla para allá porque te pueden encarcelar o te pueden matar, entonces por tu seguridad y por nosotros tienes que callarte. Y yo no podría aceptar esto. Y decía hasta que estoy viva voy a seguir luchando y dando visibilidad a la situación para que vean que los talibanes no son de confianza, cómo han confiado los talibanes. Y les es que los talibanes no tomaron el poder, es que ya les han dado Afganistán en sus manos.
A
¿Tú no creías que eso iba a pasar? ¿Como mucha otra gente a tu alrededor, como compañeros de trabajo, no pensabais realmente que Kabul iba a volver a caer en manos talibanas?
B
De esto hablábamos, que Kabul va a resistir, que tan fácil no va a caer Kabul. También porque teníamos ejércitos, teníamos un gobierno, aunque teníamos un gobierno muy corrupto, que había mucha corrupción en Afganistán, pero teníamos un poco de esperanza de que Cavill va a resistir, que esto no va a pasar. Porque como diez días antes hablaba mi jefe o el director de televisión en una reunión, me ¿Quieres ir a la zona de guerra por tu trabajo? ¿Que éramos tres, dos chicos y yo, para ir a esta zona de guerra para dar información en directo? Y yo vale, sí que quiero ir. Porque estábamos ahí de que otra vez van a tomar el control de otras provincias, porque solo faltaba Kabul. Y justo 15 de agosto hablaba con mis compañeras que llegará un día, presentaremos noticias sin velo, pero no sabíamos que en tres horas ya no podíamos ni volver a ni presentar ni con velo ni sin velo.
A
En el libro de Caí un capítulo a las últimas veces. ¿Cuál es el último recuerdo que tienes de Afganistán?
B
El último noche que estuve en Kabul y mirando al cielo y pensaba ¿Que es los últimos momentos? Que estoy aquí y no puedo ni volver.
C
Esto duele mucho cuando piensas en tu país, el sueño que tenías para tu país, has estudiado una carrera y trabajabas ahí. Es que nunca quería salir de Afganistán, nunca pensaba vivir fuera de Afganistán, porque ahí tenía una carrera, una presentadora de
B
televisión pública de Afganistán. Entonces nunca quería salir. Pero de repente ves que estos son
C
últimos momentos y no sabes cuándo puedes volver a tu país. Esto duele mucho. Cada vez que pienso en Afganistán digo no sé cuándo puedo volver a mi país, porque si, yo estoy agradecida de España, del gobierno español, de los españoles
B
que durante estos 5 años me han ayudado muchísimo, pero digo que ya veo
C
ahí mi país cómo está. Las niñas que no tienen derechos, las mujeres que no tienen derechos, las niñas que no pueden estudiar. Esto sí que duele.
A
Vamos a dejarte que recupere un poquito la voz, esa voz que tienes, con la que estás denunciando justo esa injusticia para esas niñas. Y vamos a saludar a la otra voz que construye este libro sin velo, que es la de la guionista, periodista y educadora social Mónica, ¿Nó?
F
Esto ha sido para mí un viaje de aprendizaje y creo que también lo será para vosotros. Y en una doble la del conocimiento de la persona detrás del símbolo, Jadiya Amin, y con todo lo que me ha contado la protagonista del libro y lo que nos hemos documentado, la de la historia reciente de Afganistán. Pero lo primero que va a provocar este texto es la desintegración de vuestros prejuicios.
A
Mónica Crudo Díaz, bienvenida.
G
Gracias por invitarnos. Estoy aquí bastante emocionada porque aunque conozco su historia de pe a pa, pues es imposible no empatizar. Y
D
en el libro tú cuentas que
A
este trabajo te ha servido no solo para emocionarte cada vez que escuchas la historia de Jadilla, sino para romper muchos prejuicios. ¿Cuáles?
G
Mira, totalmente. Una se piensa que una persona que ha estudiado, que ha viajado de izquierdas, con sensibilidad feminista, Pues no sé, 50 años que tengo, dices tú, pues sé de qué va esto. Pero luego realmente conoces a una mujer afgana musulmana, se te empiezan a caer todos los estereotipos y todos los prejuicios encima. El primero que yo tenía, y lo reconozco, es que pensaba que todo lo que están sufriendo las mujeres y las niñas afganas era por la religión. Y no es una interpretación específica de la religión, es una interpretación interesada de la sharía. Entonces, partiendo de eso ya se te cae todo lo demás. Y luego ya a nivel personal, hice también mi propio ejercicio. No la conocía, entonces decía, bueno, a ver, esta era mi compañera de trabajo y por supuesto, respeto y buen rollo. Pero dices tú, a ver, esta de qué va.
D
¿Y De qué iba? ¿De qué iba Jadilla?
G
Pues no, pues al principio ella tiene mucho power, pero en realidad es una persona tranquila, tímida al principio. Entonces observa y tal, pero yo que soy más echada para adelante, seguro que no es feminista, seguro que. Yo que sé, que es una persona sumisa, seguro que no es divertida. No sé, cuando me la presentaron era como ¿Te puedo dar dos besos? Pensaba, es musulmana, no le podría dar dos besos. Yo que sé, cosas mías, cosas peregrinas
D
que se nos ocurren aquí en Occidente cuando tenemos ese tipo de encuentros.
G
Sí, pero yo que sé, no tenía ninguna amiga afgana musulmana. Y luego al final, pues no, pues es todo lo contrario, es súper feminista, es divertidísima, es ambiciosa, es sofisticada y seguramente tiene más power que yo. Aquí estamos las dos.
A
Sois dos mujeres con mucho power. ¿Por qué decidisteis titular al libro Sin velocidad?
G
A ver, hubo. Ahí lo teníamos claro al principio, ella y yo lo teníamos claro porque cuando me contó que quería presentar Sin velo, pues eso es una metáfora muy potente. En realidad lo quería hacer en la práctica, pero como metáfora funciona luego, verdaderamente desde aquí también es muy fácil juzgar tanto a la derecha como la izquierda el tema del velo, entonces mejor que lo cuente ella luego. Pero yo quería decir que en realidad el libro Sin velo es una metáfora. Es una metáfora y ella a priori quería evitar posicionarse, porque ella ahora mismo aquí no usa velo, pero lo usa cuando quiere, es Ramadán, se lo pone, va a algún tipo de acto, se lo pone. Ella es libre, aquí las mujeres son libres. Eso sí, ella diferencia, y yo soy su voz también, entre niqab y burka y otro tipo de velos. Entonces esa es una diferencia importante que yo creo que ella puede profundizar en eso mejor que yo.
A
El velo es una metáfora.
B
Sí. Es como desvelar unas cosas que no se hablan y no se saben sobre mujeres afganas, que como ha dicho Mónica, hay muchos prejuicios sobre mujeres musulmanas. Entonces por eso hemos elegido. Sabía que cuando va a salir este libro los afganos me van a quedar criticar que he recibido muchos insultos porque esto también salió en los medios, exiliados afganos que me hicieron entrevistas sobre el libro y todos pensaban que yo estoy en contra de Eliyab o yo soy una mujer que ya estoy en contra del Islam, aunque ya siempre repetimos Mónica y yo, que no somos en contra del Islam, respetamos a todas las religiones, yo soy una mujer musulmana, respeto a las mujeres que llevan el velo, pero este libro es desvelar unas cosas o hablar de unas cosas muy claras, con muchos detalles, que es como un tabú hablar de las cosas que algunos amigos que leerán el libro me pero Jadiya, ¿Cómo hablas? Porque ya cuando lo leen los afganos van a decir que tú has hecho esto, esto que no se puede hacer. Unas mujeres.
D
¿Quieres contar algún ejemplo, Jadilla? Para que el oyente se haga un poco la idea de qué tipo de cosas estamos hablando.
G
No sé si se va a traer, pero me está mirando con complicidad, igual quiere que lo suelte yo, que yo lo suelto todo.
D
Pues Mónica, Mónica, adelante, elige una.
G
Como introducción digo que ella fue muy generosa cuando estábamos ahí en el fragor de esto, que fue tremendo, me decía es que yo te estoy contando cosas que nunca he hablado con nadie, qué responsabilidad, Pero esto hay que sacarlo, esto hay que contarlo. Entonces hay cosas que pueden parecer pequeñas, a mí me parecen como momentos icónicos pop, como por ejemplo sus primeras llaves de casa que contabas antes, pero luego su primer concierto de la Pili, la primera vez que va a un sitio y baila, no mover los bracitos, sino bailar un poquito más. Pero luego por ejemplo cuando entre los amigos recaudamos dinero y le regalamos un Satisfyer, todo el hate de los afganos ahora, ahora mismo está cayendo todo el hate de los afganos porque claro, ella es que es muy valiente porque esto hay que contarlo, hay que intentar normalizarlo, pero le está cayendo el hate y lo cuenta y sigue haciéndolo o por ejemplo, ya cosas más en serio, cuando ella identifica y lo cuenta a las mujeres afganas y le cae también críticas, le cae odio, insultos y de todo, cuando dice por amigas, hermanas, lo que estáis viviendo dentro de vuestros matrimonios, el sexo que tenéis con vuestros maridos por la noche son violaciones, eso es violencia sexual. Las afganas no lo identifican, si no son moratones y palizas todavía no identifican que eso son violaciones. Entonces ella en una conferencia muy valiente lo cuenta y algunas se acercan y le gracias hermana por contarlo porque es el primer paso para poder intentar luchar contra esto. Pero otras Jadilla es una tal, es una cual, porque habla de cosas, habla de sexo en público,
E
estoy con mis compañeros tomando algo y alguien habla de Satisfyer. Según dicen, es un juguete sexual, un succionador de clítoris que te hace llegar rápidamente al orgasmo. Vuelve a mi mente el momento en el que me enteré de que los orgasmos femeninos existían. ¿Y si hubiera tenido entonces mi Satisfyer? ¿Y si todas las mujeres afganas tuvieran uno? Me imagino fletando un avión lleno de Satisfyers y soltándolo sobre la ciudad de Kabul. Un regalo del cielo para vosotras, hermanas, que os merecéis todo el placer del mundo.
D
Claramente nos habíamos fijado en la misma
A
anécdota, porque representa una imaginación tuya de lo que querrías hacer con tu hermana de Afganistán y con la ciudad de la que tú vienes y la realidad a la que te enfrentas.
D
En este libro repasáis además toda la
A
historia reciente del país y contáis que la vida en Afganistán hace 100 años era muy distinta. ¿Cómo ha cambiado y cuáles han sido los grandes puntos de inflexión?
B
La vida de Afganistán cambió mucho cuando en Afganistán había una. Se dice monarquía. Cuando cambió esto a república. Esto sí que cambió. Y luego, pues cada. Es que en Afganistán es un país que, como está en Asia y los países con mucho poder siempre querían tener una presencia en la zona, pues ya Afganistán es un país que ya pueden. Como no. Está Irán al lado y tiene seis fronteras y seis países, y ahí está Rusia también. Y Estados Unidos también quiso estar en Afganistán. Entonces, por eso, cada vez que hubo un golpe de estado, es como. Ya afectó a las mujeres. A veces ahora dicen esto, que tenemos otro problema también, que hay varias etnias en Afganistán, entre etnias también no llevan bien. Hay diferentes idiomas. Cada frontera que tenemos, por ejemplo, Irán y Pakistán, sí que está afectando mucho en la situación de Afganistán.
C
Entonces, por eso, cada vez que hubo
B
un cambio en Afganistán, lo que hicieron es. Hay demasiada libertad para las mujeres. Vamos a limitarlo o no permitir a las niñas estudiar. No permitir a las mujeres estudiar. Por esto cambió mucho. Es que la historia de Afganistán se repite.
A
Es un bucle, ¿No?
B
Sí. Veinte años, treinta años o cinco años. Es un cambio. Y lo que sufre son las mujeres. Y las mujeres somos objetivos para ellos. Para que ellos tengan poder en Afganistán, lo que hacen es poner distracciones a las mujeres.
A
Un ejemplo de la pérdida de derechos total que tienen las mujeres es que tú, para recuperar a tu hijo, no tienes ningún documento que acredite que tú eres la madre, eso es lo normal,
B
esto era como normal cuando nacieron mis hijos. Y luego hemos luchado, hemos hecho una campaña, creo que fue en 2019, Mónica, yo pregunto a Mónica porque ya Mónica y yo hemos trabajado para documentar todo para el libro, que también no es fácil porque ahí no hay cifras, no hay como organizaciones que puedes buscar informaciones en concreto, entonces Mónica y yo que trabajábamos para documentar este libro, en 2019 hemos empezado una campaña de ¿Dónde está mi nombre? Porque ahí como las madres no teníamos nombre, ni como en partido de nacimiento de mis hijos no aparece mi nombre, entonces hemos empezado esto para tener nombre, no es que me llaman mujer de full, no, madre de o hija de, no, pues que yo soy Jadiyamin. Entonces por eso hemos hecho este compañía para tener nombres, pero cuando nacieron mis hijos sí que en estos momentos no aparecía nombre de las madres y que los, no digo en general todos afganos, pero muchos de ellos no querían escribir, aceptar que el nombre de su madre aparezca en tarjeta de identidad de las personas.
D
Mónica, desde la vuelta de los talibanes, ¿Cuál es la situación de estas mujeres
A
sin nombre hoy mujeres y niñas?
G
Pues mira, para resumirlo, desde el 2021 que tomaron el control de la última provincia que fue Kabul, han promulgado 70 dictos, son 70 normas que son verdaderamente vetos a las mujeres y las niñas, pero los talibanes esto no lo hacen de casualidad, si los talibanes prohíben a las niñas estudiar es porque saben que una mujer con educación, una niña con educación es poderosa. Entonces en realidad esto que puede parecer tradición, que puede parecer una costumbre, que puede parecer religión, no es control, es control político, o sea, es el borrado que he visto en las redes que pusisteis algo así como que los talibanes quieren borrar a las mujeres del espacio público. Ya las han borrado, las mujeres ahora mismo están borradas del espacio público, no pueden estudiar, no pueden trabajar, no pueden ser atendidas por un médico hombre y ahora mismo ¿Qué les queda? Su voz no puede ser escuchada, entonces ¿Qué le queda a las mujeres? Hay una crisis humanitaria tremenda, no pueden trabajar. Entonces como no puede trabajar, son 20 millones de personas, son la mitad de la población, el sistema productivo está acabado, el país está en la ruina, viven de la ayuda humanitaria y que muchas veces esa ayuda no va a donde tiene que ir, porque los talibanes la cogen como si fueran sus propios recursos y la distribuyen como ellos quieren. Entonces el país está destrozado. Es una forma.
B
El último código penal de los talibanes que salió hace unos meses, que también está como violencia de género, está institucionalizada en Afganistán, Es decir, que las mujeres no pueden denunciar si sufren violencia en Afganistán, cuando no tengan heridas abiertas o no tengan huesos rotos, no pueden denunciar. Y para la denuncia tienen que ir acompañado con el maltratador. Ya sabemos que el maltratador nunca va a acompañar a la mujer. ¿Y ahí pues sí que como le da un paso de seguir maltratando a su mujer, dando palizas y diciendo ahora quién te va a escuchar? Porque ya por la ley es como ya que ya no puede ni denunciar,
G
o ahora mismo, que lo comentábamos antes de entrar en el último código civil, esto desde hace una semana, el divorcio tiene nuevas restricciones. Entonces si la iniciativa del divorcio es de la mujer, el marido se puede negar.
A
No existe en la práctica el derecho a divorciarse.
G
Claro, es muy difícil llevarlo a cabo. Antes era complicado, pero se podía hacer, como ella hizo. Ahora es casi imposible. Y luego quería, por si no nos da tiempo, lo quería lanzar ya ahora mismo. La Unión Europea ha invitado a Bruselas hace una semana a una delegación de los talibanes para hablar con ellos de la política de deportación. Quiero decir, ¿Sabéis el discurso que hay ahora mismo en Europa antiinmigración, es lo que nos está tocando vivir? Y estos talibanes que no están reconocidos como gobierno oficialmente, que reconocemos que cometen crímenes contra la humanidad, violan los derechos humanos, la Unión Europea les ha invitado para negociar con ellos estas políticas de migración, de deportación. Entonces, bueno, ¿Qué hacemos?
A
Claro, quería preguntarle por eso a Jadiya, ¿Hasta qué punto hay que culpar a los talibanes, pero también a la comunidad internacional? Bueno, recordemos que Afganistán volvió a manos de los talibanes con un acuerdo también después del control estadounidense. ¿Que le pides tú a esa comunidad que no está haciendo?
B
¿Es que si invitan a los talibanes para hablar de temas de deportación de los refugiados, entonces a ellos qué podemos pedir? Porque nosotros ya llevamos cuatro, más de cuatro años gritando que es el apartheid de género, es un crimen de lesa humanidad. Y aún así invitar a los talibanes y hablar con ellos. Esto digo que es como no respetar a los derechos de las mujeres en Afganistán o no respetar a las mujeres que en estos cuatro años fueron asesinadas, torturadas, encarceladas por los talibanes y ahora hablar con los talibanes. Es que no nos parece justo. El 26 de marzo de este año fuimos a Bruselas, hemos hecho una manifestación ahí en frente de Parlamento Europeo y es que no nos escucharon. Fuimos mujeres españolas, afganas, fuimos nosotras por nuestra cuenta fuimos ahí y pensábamos que esto sí va a ser muy llamativo para la Unión Europea, como por ejemplo condicionar la ayuda humanitaria que mandan a los afganos, que dicen que necesitan ayuda humanitaria, pero podrían poner condiciones de que vale, os vamos a dar esta ayuda porque sí que el país necesita, pero las mujeres deben trabajar o dejáis a las niñas estudiar. No están haciendo esto, pero están ahí dando dinero a unos terroristas que están ahí controlando el país, que para nosotros no es un gobierno. Y digo, esta comunidad internacional es que abandonó a las mujeres afganas, ya no tienen interés que tenían antes. Estaban ahí en Afganistán y gastaron muchos dineros durante 20 años desarrollaron proyectos cuando a cabo sus proyectos, ya que no es como no existe Afganistán, no existen las mujeres afganas. Es que a mí digo que la comunidad internacional podría presionar a los talibanes, no dar un espacio para que ellos vengan a hablar de que vamos a llegar a un acuerdo para deportar a los afganos a Afganistán.
A
No tiene ningún sentido. Y así lo estáis denunciando. Quiero que volvamos un momento a tu vida.
E
Cuando el avión aterriza en España, no sé dónde estoy. Deseo llorar, pero no puedo. No puedo casi ni hablar. Estoy disociada de nuevo. Me veo de lejos, desde arriba, desde fuera de mi cuerpo. Soy una refugiada en un viaje astral. Un equipo de Cruz Roja nos entrevista brevemente y nos alimenta. Es la primera vez que tomo comida española. Lo agradezco mucho, pero no sabe a nada. Luego nos envían en un coche a un albergue militar en Madrid. ¿Dónde está Madrid?
D
¿Dónde estÁ Madrid?
A
Te preguntaba.
D
Ahora vives en Salamanca y aprendiste el
A
idioma que te volvió a permitir volver a trabajar como periodista. Tú dices que sientes España como tu país, pero también vives, como explica en el libro, como una exiliada, como alguien que perdió una vida a la que querría volver, un lugar al que querría volver. ¿Cómo ha cambiado tu vida, quién sientes que eres hoy? Y cómo todo esto lo parte la ausencia de tu hijo.
B
¿Pues yo a mí cuando me preguntan que sabías algo de España o algo de español? Y yo digo sólo conocían de qué iglesias al Real Madrid, algunos símbolos que mis hijos también son fans de Real Madrid.
A
Sí, porque tú sueñas con traerlo y llevarlo al Bernabéu.
C
Sí,
B
y entonces no sabía nada. Pero es que mi vida ha cambiado mucho desde mi llegada a España, cómo me han acogido, cómo me han ayudado, el red de apoyo que tengo aquí son muchas organizaciones que durante estos cuatro años que me han ayudado muchísimo Y para mí la verdad que me ha dado una sensación que no estoy fuera de mi país. Sí que estoy muy lejos de mi país, pero aquí en España con todo el cariño que me han dado digo que España también es como mi país, que otra vez me ha dado mi identidad como una periodista. Entonces para mí es muy importante nombrar esto todo, porque a veces gente piensa que los refugiados vienen aquí para tener una vida de lujo, cobrar dinero de ayuda del estado, aunque no es así, no vinimos aquí ni robar trabajo de nadie, ni casa de nadie, pues vinimos aquí. Nuestro caso es que hemos venido para sobrevivir, que no nos obligaron a abandonar nuestro país Y aquí para sobrevivir yo sigo trabajando. Después de un año tuve que recibir ayuda del gobierno, vine a Madrid para trabajar, mi vida poco a poco cambió. Yo pensaba como estando el sistema de acogida, te ofrecen cursos de cocina, limpieza, estas formaciones Y yo pensaba que no voy a poder seguir ejercer el periodismo.
A
Precisamente tú cocina y limpieza era de lo que estaba huyendo, o sea que no.
G
Claro.
B
Y yo hice un curso de cocina porque pensaba que podía servir.
A
Claro.
B
Entonces. Pero al poco tiempo con aprender el idioma, amigas que tenía que me han ayudado mucho a aprender el idioma, porque nuestro idioma es diferente. Aún sigo teniendo muchas dificultades. Pero si, esto me sirvió mucho, que ahora yo sigo escribiendo. Para 20 minutos que trabajo en TBS, escribí este libro. Yo agradezco todos y todas que me han ayudado mucho. Quería nombrar, pero es que son muchas personas que van a quedar fuera.
A
No te preocupes porque para eso está el libro, que la gente lo lea y lo disfrute, que además se lee como. Si, como un relato, una novela de tu vida y la verdad, se lee muy fácil, aunque tenga apartados tan duros. Te quiere preguntar por precisamente tonos. Para de moverte. Has hecho un documental, ¿Donde están? Mi hijo ha escrito un libro, sigues trabajando como periodista, ha aprendido un perfecto castellano. ¿Qué necesitas para recuperar a tu hijo? ¿Estás en búsqueda de la nacionalidad? Porque eso podría facilitar el trámite para demostrar. Bueno, para viajar a Afganistán quizás. ¿Te planteas ir a Afganistán que supondría tantísimo peligro para ti?
B
Para recuperar a mis hijos, sí. Eso es la prioridad y es muy importante tener la nacionalidad española, porque siendo una española o una refugiada es muy diferente. Entonces, para poder recuperar a mis hijos lo necesito. Como ahora ya los niños están ahí en Afganistán, es que para traerlos yo tengo que volver, lo sé que es peligrosísimo, me puede pasar cualquier cosa, pero me gustaría de alguna manera, o si no puedo viajar, que no puedo entrar en Afganistán, estar cerca de Afganistán, en dos países de nuestros vecinos para coger a los niños o es que ahora si voy a empezar los trámites para atraer a los niños aquí, tener por ejemplo juicios en Alemania o lo que sea. Para esto todo, teniendo la nacionalidad española, me puede servir el gobierno español, que sí que nos ha ayudado mucho. Yo estoy agradecida del gobierno español, pero ahora yo llevo más de 8 meses esperando para obtener mi nacionalidad española. He aportado muchos documentos para demostrar que durante estos cuatro años que vivo aquí en España he aportado. ¿Que ha aportado aquí en España? ¿Qué trabajos he hecho? ¿Por qué merezco la nacionalidad española? Porque es así, porque ya he trabajado. No es que yo no hice nada y yo ahora quiero la nacionalidad española por carta naturaleza. Entonces esto ahora va por consejo de los ministros y ahí pueden decidir de darme la nacionalidad para poder recuperar a mis hijos. Si en Afganistán, siendo madre no podemos tener derechos, no podemos tener la custodia, pero en Europa si hablamos de derechos de las mujeres, derechos humanos, pues me tienen que apoyar en esto para poder recuperar a mis hijos y traerlos a España para que ellos también puedan estudiar. Por el futuro de España, de Afganistán, de todos, quiero traer a mis hijos para que ellos puedan estudiar y vivir aquí.
A
Pues desde este humilde estudio de radio pedimos a ese Consejo de Ministros que acelere ese trámite, que al final es un papeleo muy fácil que puede solucionar un poco una vida muy muy difícil como la de miles de mujeres a las que queréis apoyar y ayudar en el proyecto Esperanza de Libertad que busca ayudar a otras mujeres afganas. ¿Cómo es ese proyecto?
G
Mónica Pues mira, es una iniciativa que Jadiya lleva organizando un tiempo con mucha dedicación y bueno, básicamente se basa en que como las niñas a partir de 12 años no pueden estudiar, se organizan escuelas clandestinas en las casas. Es una escuela clandestina como la que ella pudo disfrutar en su momento, que ahí aprendes a leer y a escribir. No es una educación reglada, no te dan un título, pero te formas. Ahora tenemos las herramientas tecnológicas que nos da Internet, las tablets y tal. Entonces ella está a través de su asociación, está gestionando en las casas que las niñas tengan tablets, que en las casas haya Internet. Todo esto que parece poca cosa, es muy complicado hacerlo desde aquí. Primero es conseguir fondos, luego que los padres accedan, que la casa tenga Internet y que las tablets se compren y lleguen. Todo esto lo está organizando Jadi Yamin con Esperanza de Libertad y creo que está haciendo cosas muy chulas, muy importantes, pero para mí creo que es el proyecto más importante que tiene entre mano.
A
Javiya Esas niñas están en peligro, incluso quienes la ayuden a estudiar están en
B
peligro si estudian online. Como no pueden entrar en casta, casta los talibanes, no se sabe quién está estudiando. Entonces por eso hemos decidido hacer una escuela online para que estas niñas puedan estudiar a través de Internet. La única cosa que pueden los talibanes cortar el Internet. Esto sí que a veces ya han hecho, pero ahora con este proyecto de educación online sí que estas niñas pueden con seguridad estudiar dentro de su casa. Y me gustaría gente que nos están escuchando que nos apoyen en dunio es que esto voy a también que está en nuestras redes, que nos ayudan a recaudar este dinero para que podamos crear esta escuela para que las niñas puedan estudiar. Y estamos trabajando en proyecto proyecto de artesanía de mujeres afganas. Esto es una manera de ayudar a las mujeres que están dentro de Afganistán, evitar matrimonios infantiles, porque muchas familias obligan a las niñas a casarse porque ganan dinero y para mantener al resto de la familia. Con este proyecto podemos evitar estos matrimonios infantiles, que la mujer tenga por ejemplo, recursos para mantener a su familia. Y ya hemos podido también ayudar a una mujer, 35 mujeres a venir a Hispania, pero nuestro objetivo es trabajar con ellas dentro de Afganistán para que ellas también tengan acceso a la educación y también recursos para mantener a su familia.
A
Después de un sueño con tu hijo, tú ideaste un plan nacional de restitución y garantía de derechos para mujeres y niñas de Afganistán. Grandilocuente, bien puesto.
D
El título me gusta porque lo dice todo en el título. Ya, pero ¿Cómo sería ese plan?
A
Creo que tiene mucho trabajo, pero bueno, no sé si lo puede resumir.
B
Sí que tiene mucho trabajo. Y Mónica va a contar cómo será futuro de Afganistán en 2035.
G
Sí, en realidad lo que nos imaginábamos. A ver, igual fuimos un poco ambiciosas, pero bueno, es que. Déjanos en nuestro libro. Entonces, bueno, nos imaginábamos una sociedad igualitaria en Afganistán donde las mujeres y las niñas tuvieran derechos. Y luego, pues también. No lo vamos a desvelar, no es spoiler, pero Jadi Yamin tiene un papel principal ahí. Y están sus hijos también al lado. Básicamente nos imaginábamos un plan de restitución, por ejemplo, que hubiera tribunales móviles de violencia de género, que las mujeres pudieran denunciar, que las mujeres. Nos imaginábamos también a nivel empresarial, fomento de startups para mujeres, que desde el Estado se fomentase también proyectos de emprendimiento con mujeres al frente. Cosas normales. Pero claro que en Afganistán serían impensables ahora mismo. A lo mejor en 2035 no.
A
A lo mejor no. Sobre todo si Jadiya sigue haciendo cosas.
G
Vamos, palante.
A
Como ambas sois periodistas, quiero que me
D
acompañéis en este último tramo del programa en el que, hablando de valientes que se enfrentan a gobiernos tiranos, no queríamos
A
olvidar a alguien a quien también entrevistamos hace unos meses.
B
Andrea OLEA Crudos días Crudos días Es
H
el activista Ahmed Akhrichi de Dahla, ciudad del Sáhara ocupado. Recordaréis que su hermano fue secuestrado por
D
el gobierno marroquí y lleva ya cuatro
H
años en paradero desconocido. Como era de esperar, la entrevista de Ahmed en carne cruda no le hizo ninguna gracia a Rabat.
I
Eso no le gusta al gobierno marroquí. Servicios secretos también tiene que hacer su trabajo. Tiene que eliminar ese tipo de personas como yo, que hablan, que escriban, que opinan. Tienen que liquidar. ¿Entiende? Son personas, culturas, que habla, opina. Eso no le gusta. Porque cuando llega nuestra voz, a todo el mundo, eso no le gusta.
H
Ahmed denuncia la situación del Sáhara desde hace años. Pero nos escribió la semana pasada para contarnos que a raíz de hablar en nuestro programa se multiplicaron los insultos y
I
amenazas públicas porque había mucho comentarios de colonos marroquíes. Pusieron mi vídeo diciendo Si se está diciendo que su sueño Sahara es marroquí. Ese chico merece morir.
H
Y también por mensajes privados.
I
¿Tú que te crees dando la cara por un pueblo? ¿Tú que eres el único Robin Hood? ¿Tú vas a librar el Sahara solo? Tú no puedes hacer eso. Tú eres un simple pastor saharau, pero ya verás.
H
Y lo vio porque el sábado el servicio secreto marroquí lo acorraló en Dajla y le dio una paliza en plena calle. Ahmed nos ha mandado el vídeo de una cámara de seguridad en la que se ve la agresión y fotos de su cara amoratada. También le robaron el teléfono Y ayer me enseñó capturas de cómo le habían desbloqueado para extraer información sensible.
A
Él quería que lo contáramos aquí, aunque ha preferido no intervenir en antena. Andrea.
H
Sí, por respeto a su madre que teme por su vida después de lo que le ocurrió a su hermano y ahora a él. Pero nos pide que sigamos denunciando la violencia que sufren los saharauis que luchan por un Sahara libre.
A
Seguiremos haciéndolo. Andrea muchísimas gracias por mantener viva las historias que contamos. Y desde aquí muchísima fuerza, Ahmed.
H
Y toda nuestra admiración para quienes se la juegan por la libertad de su pueblo.
A
Jadiya, tú como periodista, ¿Cómo crees que contamos estas historias? ¿Cómo volvemos a las historias que hemos contado? ¿Las abandonamos una vez que las hemos contado? ¿La contamos una vez en 2023 y ya no volvemos a escucharla? ¿Nos hacemos un seguimiento de su vida? ¿Cómo habría que contar estas historias? ¿Tú que eres periodista?
B
Pues yo digo que tenemos que darnos voz a estas historias para que no se olviden lo que ha sucedido. Como el caso de Afganistán. En 2021 hablaban de Afganistán, luego Ucrania, luego gasta. Ahora ya no hablan de estos, hablan de Irán. Entonces es como. Es unos momentos que hablan y luego ya se olvidan. No se hacen seguimientos de qué ha pasado y cómo siguen. Porque no es como. Es que como. Aunque el periodismo está jugando un papel importantísimo, pero a veces es como priorizan qué noticias tenemos que dar prioridad y luego qué no. Y luego nos olvida lo que ha pasado. Pero nosotros como periodistas que somos independientes, tenemos que seguir dando seguimientos para estos casos para que no olvide, porque si no pues ya vemos cómo está el mundo y poco a poco sí que esto se va a aumentar los casos.
A
Tú has contado muchas veces que muchas veces vas a programa a contar tu historia, a contar tu vida y te hacemos Siempre preguntas parecidas. ¿Qué preguntas no te han hecho y te gustaría que te hicieran?
B
Pues muchas preguntas son los mismos sobre qué podemos hacer para los refugiados que llegan aquí mejorar su vida no es dar mucha ayuda. Por ejemplo, antes daban 18 meses de ayuda para los refugiados, ahora dan seis meses. Es que en seis meses no se puede aprender el idioma. No han preguntado qué podemos hacer si no podemos hacer nada en Afganistán o en estos países, ¿Qué podemos hacer con los refugiados cuando llegan a España que necesitan nuestra ayuda? Porque tú llegas de tu país con un trauma en una situación tan horrible y llegas aquí, necesitas apoyo, necesitas ayuda. Hay refugiados que necesitan este apoyo emocional, un apoyo para acompañamiento durante este proceso en la integración. Eso es una pregunta que sí que me gustaría preguntar. ¿Qué podemos hacer cuando llegan aquí los refugiados? ¿Qué podemos hacer para ellos?
A
Mónica, ¿Cómo se coloca un tema como Afganistán en la agenda?
G
Pues malamente, porque lo que hablaba antes Jadiya, la solidaridad va por modas. Entonces ahora mismo nos viene bien mirar hacia otro lado. Y mirar hacia otro lado es una forma de abandono atroz que no sé cómo podemos seguir viviendo. Haciéndolo, quiero decir. Las mujeres y niñas afganas cuando todo pasó en el 2021 tenían ciertos derechos y no pensaban que iba a haber un retroceso y lo ha habido. Ahora no tienen derechos. Habría que ver a nosotras como mujeres y niñas podríamos aguantar lo que están aguantando ellas. Ahí lo lanzo.
A
Javi, ayer estuve mirando tu perfil de Instagram hasta el final. Hasta el final, Hasta el final. Y en una de tus primeras publicaciones hacía. Bueno, eran dos semanas apenas de la toma de Kabul por los talibanes, publicaba una foto tuya en los informativos de la tele afgana. Estaba guapísima, por cierto, acompañada de unas estos días ya no volverán, esos días puede que no vuelvan. Pero ¿A qué días te gustaría volver?
B
Si, es que mi último día que estuve ahí presentando noticias y este día por la tarde estaba insistiendo de que quería solo presentar las noticias de 8 de la tarde, que era un boletín importante del día y quería volver a esto, pero ahora veo que es imposible. No sé cuándo puedo volver a Afganistán. Y es que como ya no hay palabras para decir lo que quería, porque volver al plató y presentando noticias en Afganistán y dando noticias que ya las niñas pueden volver a Afganistán, eso ya va a quedar un sueño para mí porque no veo que pueda volver a ser presentadora de televisión en Afganistán otra vez.
A
Bueno, pero puede que esa noticia ocurra, ¿No?
B
Ojalá que sí. Esto es mi sueño de que nos lleguen las noticias que ya después de cuatro años o cinco años ya las niñas pueden volver al colegio, que esto para mí será una gran noticia de que sí, que esto sí que me va a hacer sentir feliz, que ya por fin las niñas pueden estudiar en Afganistán.
A
Jadi amin. Las niñas podrán volver a estudiar en Afganistán porque tú has podido hacer cosas increíbles en estos últimos años de vida. Te agradecemos muchísimo que hayas vuelto a carne cruda y te deseamos lo mejor en todos los ámbitos. Muchas gracias.
B
Gracias a vosotros. Para darnos esta oportunidad, para invitarnos a Mónica y en este programa eso lo necesitamos, tener espacio para poder hablar y sentir como nuestra casa. Que somos periodistas ya nos entendemos. Pero hablar del tema, de los temas que son importantes, de que hay que seguir hablando y tener espacios con toda confianza. Hablar porque no queremos que olviden la situación de las mujeres y las niñas afganas.
A
Aquí no lo olvidamos. Mónica, muchísimas gracias por este libro sin velo.
G
A vosotros. Fantástica entrevista y aparte súper bien preparada, sosegada. Maravilloso.
A
¿Como lo habréis hecho vosotras?
J
Todas las mujeres poderosas se asustan para echarte sabiduría. Nos dijisteis brujas, que somos muy malas, que somos muy putas, que mordimos la manzana, todo nuestra culpa. Y mira, cariño, tú no has visto maldad. Tú no eres consciente de lo que va a pasar si crees que somos malas. Ahora va a ser de verdad. Ahora vamos a ver si viene para tonta. Y yo vine santa, pero igual me voy sacando. Puedo endemoniarte solo con la mira, diabla sucia.
D
Una mujer poderosa como la Pil y como lo es Jadiya, la Pili. Por cierto, que abre un fragmento de esta canción.
A
Abre el libro.
D
¿Por qué Jadiya te gusta?
B
Porque me gustó cuando estaba ahí investigando sobre un tema y descubrí historia de Lapili y me gustó y yo fui a su concierto también porque quería conocer eso es como ejemplos de mujeres que han luchado la resistencia y aprendemos de estas mujeres, las mujeres feministas que nos han enseñado muchas cosas también. A mí me encantó su canción y dije vale, pues voy a conocerla y ya le sigo en TikTok, en Instagram
D
y para adelante con la pila,
J
Que yo no soy mala, pero si dispara reboto la bala, que yo soy muy buena, nunca una amenaza, pero al cazador le puedo dar caza en demonias a los demonios nadie me calla. Arraso la guerra, arraso en batalla, fuego artificiales, vaya donde vaya, al que nos respeta le va a caer tralla y que arda Troya con todo. Diabla sucia, dirty diabla, dirty diablas.
D
Oyente, oyente, compartir. A partir de este programa, ayudadnos a cambiar la agenda, a poner en el foco las historias que interesan. Compartid, recomendad, haceos productores o productoras. Volvemos mañana, Salud y república y que la radio os acompañe.
Fecha: 19 de mayo, 2026
Duración Resumida: 00:00–01:01:00
Invitadas principales: Khadija Amin (periodista afgana en el exilio), Mónica García (periodista, coautora de Sin velo)
Este episodio está centrado en la vida y lucha de Khadija Amin, periodista afgana exiliada en España, tras la toma del poder por los talibanes en Afganistán. A través de su testimonio personal y el análisis junto a la coautora de su libro Sin velo, el programa busca visibilizar la realidad, dificultades y resistencia de las mujeres afganas bajo el régimen talibán, así como reflexionar sobre el papel del periodismo y la solidaridad internacional.
Este episodio es un testimonio vívido, valiente y conmovedor sobre la resistencia diaria de una mujer contra la dictadura patriarcal de los talibanes. Khadija no solo narra su lucha personal, sino que universaliza el dolor, la dignidad y la esperanza de millones de mujeres afganas. El programa también reflexiona sobre la responsabilidad global, el fenómeno del olvido y la urgencia de la solidaridad constante y no oportunista.