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Host
Hoy es un programa muy especial, Violeta. Lo es muchísimo porque las dos mujerazas que hacen nuestros especiales de literatura se abren en canal y nos cuentan cómo vieron la muerte de cerca y cómo se salvaron para contarlo en sendos libros.
Co-host
Y una de ellas es tu mejor amiga.
Host
Pues sí, mi querida Silvia, que como contó aquí, estuvo varios meses ausente enfrentándose a un cáncer y lo superó. Y ahora lo cuenta en un libro precioso como es el libro de Marta.
Co-host
Dos obras que nos recuerdan que como escribió Carmen Martín Gaite, lo raro es vivir.
Narrator/Poet
Lo raro es vivir que estemos aquí sentados, que hablemos y se nos oiga poner una frase detrás de otra sin mirar ningún libro. Que no nos duela nada, que lo que bebemos entre por el camino que es y sepa cuándo tiene que torcer. Que nos alimente el aire y a otros ya no. Que según el antojo de las vísceras nos den ganas de hacer una cosa o la contraria y que de esas ganas dependa. A lo mejor el destino es mucho a la vez, tú no se abarca y lo más raro es que lo encontremos normal.
Host
X entra en un bar del paseo marítimo y camina hacia la jukebox. Echa una moneda. La aguja cae sobre el vinilo. Suena el rasgueo tibio de Fire and Rain. Un murmullo mecánico activa el mismo resorte que el olor de la magdalena de Proust capaz de derribar las paredes del tiempo. Del salón de su casa de infancia llega el olor del humo de los cigarrillos y el chasquido de un LP que cambia su padre. X niña está en la cama leyendo con su linterna. Se imagina a sus padres bailando las cabezas muy juntitas, como en los guateques. Ella, desde luego, cuando empieza a salir no baila así. Se escapa por las noches con su mejor amiga del colegio mientras la madre duerme. Se visten y maquillan para parecer mayores y que las dejen entrar. En las discotecas beben vodka con naranja con vasos de tubo. Bailan a deshairless con la coreografía perfectamente ensayada para cantar el On regillar. Voyage, voyage.
Marta Jiménez Serrano
Plus loin que la nuit et l'.
Host
O. Regresan antes del amanecer, vampiras de la puerta trasera en las fiestas de la casa con el hermano y sus amigos. La madre se queda a tomar copas.
Guest/Additional Speaker
Si quieres encontrarme ya sabes dónde estoy.
Host
Y cuando la dejan pone Calle Melancolía de Joaquín Sabina. Calle Melancolía.
Guest/Additional Speaker
Quiero mudarme hace años al barrio de la Le.
Host
X suspira con ella. Y suspira mucho, muchísimo más todavía cuando hace cola durante horas para el concierto de Dire Straight y con el chico con el que va le da un beso en Channel of Love. Pero luego nunca nada más. Nunca, nunca nada más. Finito. ¿Por qué? No se sabe. Misterio absoluto. Pero menos mal que existe ABBA. Como bien saben sus amigas de la universidad, la serbia y la irlandesa, posee una fórmula alquímica para desengaños amorosos, que son muchos, y renaceres, que son otros tantos. Nada les da más subidón que. Un grito excesivo, desaforado incluso, que en el caso de X se cumple con creces. En su Erasmus en Edimburgo, donde baila todos los fines de semana, chupito va y chupito viene con el Wonder Wall de Oasis o el Touch Me de los Doors. El aire huele a sudor y a cerveza caliente y todo, todo, todo es.
Marta Jiménez Serrano
P.
Host
En las noches de salsa, el venezolano la agarra fuerte, rico, controla sus pasos. Su compañera de la residencia, la historiadora, en noches de porros y profundidad pone a quién sino a Camarón, Un ventilador en el techo. Gira y gira y gira sobre los cuerpos entrelazados y sudorosos de X y el Traveler, extenuados de deseo, extasiados, enamorados. Vértigo y desasosiego. París, Ibiza, El sol acaricia el mar. Carros de fuego. Joder, tanto, tanto fuego que explota. Y en el piso de su amiga, la alternativa, que como ella jamás se pondrá un barbur, fantasean con un nuevo amor a la altura de, por lo menos, Neil Young. ¿Sucederá algún día? Tampoco les importa. Tanto. Así que se ponen las Doc Martens y salen con el locutor de radio y beben roncolas y fuman mil paquetes de fortuna y si hay pasta, se drogan y bailan Mr. Cup Driver imitando al mega increíble Lenny Kravis. Y una noche llegan los tres a casa con Fuck you, I'm a Survivor pintado en la frente con lápiz de ojos negros. Para X, sus amigos siguen teniendo las mismas caras que el día que mejor se lo pasó con ellos. Su filtro para Instagram podría llamarse Joa de viv, alegría de vivir. Tiñe los rostros de un tono retroluminoso, fijando el instante Exacto. En el que la vida parecía perfecta. Pues sí, X es Silvia, nuestra señora de tomo y lomo. El locutor de radio es quien os habla. Y esta maravilla que os leía es parte de su libro Juvencolía.
Co-host
Porque hoy hablamos del paso del tiempo, de la melancolía por la juventud perdida, del miedo a envejecer y el miedo a no envejecer, a morirse.
Host
Pero sobre todo hablamos del amor a la vida.
Narrator/Poet
No me cuentes cuentos, cuentista.
Rosario Villajos
Puro cuento.
Marta Jiménez Serrano
Qué te cuenta.
Rosario Villajos
Vaya cuento.
Co-host
Puro cuento.
Narrator/Poet
¿Qué cuento tienes?
Rosario Villajos
Cuéntame un cuento qué me cuento.
Marta Jiménez Serrano
Puro cuento. Cuento, anda.
Host
Saludamos a nuestra cuentista de confianza, nuestra cuentista favorita, Marta Jiménez Serrano. Crudos Díaz.
Marta Jiménez Serrano
Crudos Díaz. ¿Qué tal?
Host
A la que queremos felicitar encarecidísimamente por Oxígeno, que está siendo un merecidísimo éxito y ya no sé ni cuántas ediciones lleva. Cuatro.
Marta Jiménez Serrano
Cuatro. Cuatro.
Host
Toma ya. Bueno, muy merecido.
Marta Jiménez Serrano
Gracias.
Narrator/Poet
Gracias.
Host
Empezamos escuchando un fragmento de Lo raro es vivir, de Carmen Martín Gaite.
Co-host
Es que es raro, es rarísimo estar vivo. De eso hablamos hoy, de la extrañeza de estar vivas, precisamente después de rozar la posibilidad de no estarlo.
Marta Jiménez Serrano
Sí. Y tengo que pedir perdón porque ha quedado un programa un poco chauvinista.
Silvia Herreros
Ho.
Marta Jiménez Serrano
Pero es que, claro, ha pasado esto de que hay un cruce interesante entre Oxígeno y Juvencolía, que es el libro que acaba de publicar nuestra querida Silvia.
Co-host
Sí, señora. Las conductoras de nuestros especiales literarios hoy son las protagonistas también porque lo hemos pedido nosotras, Marta, la verdad, todo hay que decirlo. Había que aprovechar que os tenemos aquí y que sois autora de dos libros maravillosos y hermanos. Por cierto, Silvia Herreros. Crudos Díaz.
Silvia Herreros
Crudos Díaz.
Marta Jiménez Serrano
Sí.
Host
Marta acaba de publicar Oxígeno. Acabamos de decirlo, Silvia. Juvencolía, un cruce obvio y no tan obvio. Son dos libros que tienen como punto de inflexión dos experiencias en primera persona cercanas a la muert. En tu caso, Marta, por una intoxicación por monóxido de carbono y en el de Silvia, un cáncer de mama.
Co-host
Dos vivencias que de algún modo os obligan a pensar en la vida y a replantearos muchísimas cosas. Marta. Sí.
Marta Jiménez Serrano
Y hablaremos de nuestras criaturitas, pero también escucharemos a otros escritores, mencionaremos a otros escritores porque Claro, el tema de la muerte en literatura, creedme, no nos lo hemos inventado nosotras.
Host
El tema de la muerte no. Y el de la vida tampoco, claro.
Marta Jiménez Serrano
Al final son las dos caras de la misma moneda. El pánico por morir, el asombro por estar vivos, la tremenda suerte, la increíble fortuna que tenemos de estar hoy aquí.
Philosopher/Interlocutor
La muerte y el pensamiento occidental. El rechazo de la muerte. Te voy a comprar estos libros porque me parece que deberías. Que te convendría leerlos.
Marta Jiménez Serrano
Esto es algo serio y profundo. Sí.
Philosopher/Interlocutor
Verás, yo estoy obsesionado con la muerte. Es un gran tema para mí. Y tengo una visión muy pesimista de la vida. Si vamos a salir juntos, debes conocerme. Yo creo que la vida está dividida en lo horrible y lo miserable, en esas dos categorías. Y lo horrible son los enfermos incurables, los ciegos, los lisiados. No sé cómo pueden soportar la vida. Me parece asombroso. Y los miserables somos todos los demás. Así que al pasar por la vida, deberíamos dar gracias por ser miserables. Por tener la suerte de ser miserable.
Host
El inolvidable Woody Allen, en la inolvidable Annie Hall, cuando hablabas del asombro de estar vivos, no sé si te referías a dar gracias por tener la suerte de ser miserable.
Marta Jiménez Serrano
Bueno, aquí cada uno es afortunado como quiere o como puede.
Co-host
Es que en esta película el personaje, quizá Annie Hall, es uno de los emblemas contemporáneos del nihilismo y del pánico a morir.
Marta Jiménez Serrano
Sí, tenemos un personaje hipocondríaco, angustiado y que es incapaz de disfrutar. Disfrutar de la vida precisamente por tener la muerte tan presente, que es algo que también pasa.
Host
La conciencia de la muerte, no como aliento para aprovechar la vida, sino como angustia existencial paralizante. De algo que también, por cierto, sabes tú, porque eres un poco hipocondriaca.
Marta Jiménez Serrano
Como hemos descubierto en Occidente, ya lo sabéis todo. Aunque en realidad Alen hace un poco de trampa. Porque dentro de todo ese pesimismo terrorífico, él usa una de las grandes armas contra el horror de morir, que es el humor. Es un poquito peor porque no puede respirar del todo. Pero no pasa nada.
Co-host
Es mejor eso que morirte siempre en nuestro corazón. Esta niña que nos dio la pandemia, ella le preguntaban si era muy incómodo llevar mascarilla al cole. Y decía, bueno, pues mejor eso que morirse.
Marta Jiménez Serrano
Siempre hay algo mejor que morirse. Y es que, claro, la muerte es el punto final. Ya conocéis aquella frase de Maurice Chevalier que decía Envejecer no está tan mal si considera uno la alternativa.
Host
Totalmente.
Co-host
Pero el humor no es la única herramienta. Hay muchísimos libros que han tratado esa cuestión desde mucho otro ángulo.
Marta Jiménez Serrano
Sí, hay un montón, la verdad, pero a mí me han gustado mucho. Sigo aquí De Maggio Farrell, por ejemplo, que es un libro en el que cada capítulo es una de las veces que la autora ha estado a punto de morir en su. En un avión, en su parto o simplemente de niña con la bici porque pasaba un coche por allí. Y por supuesto, Joan Didion, claro, es un clásico. Tiene Noches azules y El año del pensamiento mágico, donde habla de la muerte ajena y de cómo eso nos hace vislumbrar la propia. También de cómo enfrentar la vejez. Y otro de mis favoritos, sin duda, es Matadero 5, donde Kurt Vonnegut cuenta cómo sobrevivió al bombardeo de Dresde y donde, por cierto, también hay muchísimo humor, uno más trágico y más ácido que el de Woody Allen, pero ahí está.
Host
Bastante surrealistas y muy recomendables todos esos libros que acabas de citar. En vuestro caso, Marta, Silvia, muchas de estas reflexiones se detonan, como decíamos, por una experiencia que os hace mirar de frente la finitud de la vida.
Co-host
Pero no son esos los únicos motivos que nos llevan a reflexionar sobre que esto se acaba.
Narrator/Inner Voice
No, no.
Marta Jiménez Serrano
La enfermedad o la experiencia cercana a la muerte pueden ser detonantes, que a veces ocurren y a veces no. Pero también lo son, como decíamos, las muertes ajenas, sobre todo las de los progenitores. El mero paso del tiempo, si uno lo hace bien, no le da la espalda. Pues esto nos va acercando progresivamente al final y nos lleva a preguntarnos según qué cosas.
Host
La célebre crisis de la mediana edad.
Marta Jiménez Serrano
O como le gusta llamarlo a Silvia, el síndrome de Peter Pan.
Narrator/Poet
En tus días de cama mirabas Instagram, examinabas tu perfil con todas tus fotos como si estuvieras stalkeando a otra persona. Te preguntabas qué impresión causarían en alguien que de verdad te espiara, si es que eso fuera a pasar alguna vez. Ahora que eras una persona enferma, dudabas de si contar en redes lo que te estaba pasando. Muchas personas lo hacían. Seguidoras del lazo rosa, heroínas de la fortaleza. ¿Por qué tú no te sentías así en tu stalkeo a ti misma, viste a otra? Una persona ávida de performar juventud a toda costa, de dar la sensación de que era guay y de presumir de llevar una vida auténtica. Evanescencia juvenil lo llama el sociólogo Frank Furedi.
Host
Bueno, aunque aquí la conocemos de sobra, por si alguien se ha perdido mitad.
Co-host
De tomo y lomo. Es una de las principales especialistas en lengua española en James Matthew Barry y de su principal creación, Peter Pan. Filóloga, escritora, profesora y guionista de series como La ruta. También es autora de La mano izquierda de Peter Pan y La otra isla.
Host
Y ahora acaba de publicar este libro del que ya os venimos hablando, Juvencolía con debate, subtitulado Cómo sobrevivir al hechizo de la juventud eterna, que es un abecedario y sobre el deseo de ser joven para siempre. Qué joven cólico. Pero qué juvenescente me he quedado después de leerlo. Silvia, enhorabuena.
Silvia Herreros
Muchas gracias.
Host
¿Qué querías escribir y de qué acabaste escribiendo?
Silvia Herreros
Bueno, pues este libro surge de una anécdota que tuve en clase con una alumna que estaba muy preocupada por el paso del tiempo con 20 años y decía Sadie Smith publicó Dientes Blancos con 25 años. Xavier Dolan ganó en Cannes con 23 y yo, sin embargo, no he hecho nada aún. Y he leído en Vogue una entrevista con una autora jovencísima. Y yo le bueno, yo también he salido en Vogue. Y entonces la chica cogió el móvil.
Host
Vanidad ante todo.
Silvia Herreros
Cogió el móvil, miró la entrevista y me jo, muchas gracias. Me ha consolado mogollón saber que en Vogue se puede salir de mayor.
Co-host
De mayor.
Silvia Herreros
Y de repente pensé Qué fuerte. Claro, esta chica no me ve joven como Mogollón. Y desde ahí surgió la necesidad de explicar por qué en el siglo XXI hemos pasado de vivir una juventud biográfica a vivir una juventud performativa. Y entonces surgió de ahí y de la idea de contar la juventud como una invención cultural, yo quería contar un recorrido histórico sobre cómo habíamos llegado a estar tan obsesionados por la juventud en el siglo XXI y cómo ha pasado de ser una etapa a un objetivo vital. Pero en pleno proceso de escritura. De repente me diagnosticaron un cáncer de mama y mi primer pensamiento también pero si yo soy muy joven. Tenía 48 años escribiendo sobre la juventud. Y de repente, interrumpiéndose esta supuesta juventud de esta manera era imposible no introducirlo en el libro. Con lo cual el libro ahora es una mezcla entre la juventud y el mito cultural de la juventud y de la juventud vivida en un cuerpo que de repente se encuentra finito, que tiene.
Host
Conciencia de la muerte. Y de hecho, has acabado escribiendo una obra tan desbordante, tan extraña, tan única, que no es ni un ensayo ni es una novela, es ambas cosas. Es autoficción, es imaginación, es diversión, es un juego, es un hechizo, es un sinfín de historias reales e inventadas que entrelazas con la tuya para escribir sobre ti, tu enfermedad, tu madre y la suya, el cuerpo de las mujeres, el deseo sexual y la fantasía, los amantes, los amores, los amigos, y todo lo que es importante en esta vida. Para completar, amiga mía, la biografía más rara jamás escrita.
Silvia Herreros
Na rara cómo soy yo.
Host
Bueno, para empezar, una biografía, ¿Que es un diccionario? ¿Por qué?
Silvia Herreros
Bueno, primero iba a ser un diccionario, porque me hacía gracia hacer una enciclopedia de la juventud, y hablando de los grandes hitos que han marcado esta etapa. Y después, bueno, después quise que fuera un abecedario para darle una estructura. Y El libro empieza ¿Tienes miedo? Y me acordé de un juego que hacía yo con mi madre, que era el abecedario contra el miedo, que era cuando yo tenía miedo por la noche y la llamaba, se metía conmigo en la cama y me decí mira, el mundo está lleno de cosas bonitas, vamos a decirlas en voz alta, letra a letra, y las invocamos como si fuera un hechizo, y así se te va a pasar toda esta tristeza, todo este miedo que tienes. Entonces empezamos la A de amanecer, B de bonita, de beso. Y ella siempre decí c de California, porque ella de joven había vivido en California y había sido el gran momento de felicidad de su vida.
Host
Y de juventud.
Silvia Herreros
Y de juventud. Yo siempre en mi casa oía hablar de la juventud como el momento más feliz de la vida. Que supongo que también habrá influido algo.
Host
Algo habrá influido. Aparte de que tú has nacido allí.
Silvia Herreros
Sí, también.
Host
Bueno, pues vamos a hacer lo mismo, ¿No?
Co-host
Sí, vamos. Vamos a hacerte una entrevista diccionario con algunas de las palabras del libro. Y la primera palabra es la que da título.
Narrator/Poet
Juvencolía, del latín juventus, griego, melancolía.
Narrator/Inner Voice
1. Una tristeza suave que aparece al intuir que no eres la persona que tu juventud prometía.
Narrator/Poet
Dos, El anhelo de habitar tu cuerpo sin miedo, sin cicatrices, como si la piel no guardara memoria.
Narrator/Inner Voice
Tres, La obstinación de no dejar que el tiempo devore todo aquello que una.
Marta Jiménez Serrano
Vez te hizo arder.
Co-host
Con la J de juvencolía, una palabra inventada por ti, te ¿Somos una sociedad enferma de juvencolía, obsesionada con la juventud eterna, aterrorizados por perderla?
Silvia Herreros
Yo creo que sí, clarísimamente. De hecho, creo que somos los primeros adultos que con 50 años nos sentimos jóvenes.
Co-host
Que se llaman muchachas de 50. Una muchacha de 50.
Silvia Herreros
Una muchacha DE 50, exactamente. Mi madre cuando tenía 50 años, como tengo yo, no se sentía joven, se sentía una señora. Y creo que estamos ahora en un desfase vital, heterocrónico lo llaman. Como que vivimos varias edades dentro de la nuestra, entonces como que nos podemos sentir de repente, pues me siento treintañera para algunas cosas, 50 para otras, incluso veintañera para muchas. Y creo que estamos obsesionados por parecer eternamente jóvenes, por agarrarnos a este mito de que, bueno, de que la promesa de la juventud nos salva de morir, de envejecer y de sufrir. Entonces, mientras lo sigamos padeciendo y lo sigamos performando, soy invencible.
Host
De ahí también esta obsesión por las cremas y por los filtros de Instagram, que son las cremas virtuales, las cremas actuales.
Marta Jiménez Serrano
Sí, sí. Vamos entonces con la A de adultescencia. Entre las muchas cosas que se aprenden en tu libro, Silvia, que son de verdad un montón, cuentas que el XIX fue el siglo de la infancia, el 20 el de la juventud, y el XXI, dices tú, es el siglo de la mediana edad. Y trazas ese vínculo que me ha encantado, entre la adolescencia y la mediana edad. Cuando tú vas a tatuarte, el tatuador te dice que son las dos franjas de edad que más se tatú los adolescentes y los de la mediana edad.
Host
Uno vuelve ahí, cuando llega la mediana edad, vuelve a la adolescencia.
Silvia Herreros
Yo fui con 40 años a tatuarme unas palabritas que llevo en las muñecas. Una pone youth, de juventud, la otra pone hook, de garfio. Y me sentía mega cool, me sentía mega cool yéndome a tatuar. Y me dice el bueno, tú sabes.
Co-host
Que.
Silvia Herreros
Las dos franjas, los adolescentes se tatúan para rebelarse contra sus padres y para demostrar quién quieren ser. Es decir, es como un salto hacia el futuro tatuarse. Y sin embargo, con la mediana edad, y yo dije ¿Yo mediana edad?
Host
¿Pero qué dice usted, por favor?
Silvia Herreros
Es como para tatuar los logros de uno, para demostrar quién eres. Entonces es un espejo. Y hay un vínculo muy interesante entre la adolescencia y la mediana edad, de la que han hablado muchos autores y de la que yo no había sido consciente hasta que lo viví, que en ambas etapas se vive como un fuego y una euforia, que tiene que ver con un cambio hormonal, pero también tiene que ver con la construcción de la identidad. Entonces la psicología evolutiva habla que en la adolescencia uno está forjando la identidad y la pregunta existencial es ¿Quién soy y quién quiero ser? Y sin embargo en la mediana edad estás ¿Qué he hecho? ¿Quién he construido?
Marta Jiménez Serrano
Yo cada vez que oigo que la mediana edad es como una segunda adolescencia, te juro que me quiero pegar un tiro.
Host
Pasaste una adolescencia durísima, Yo no quiero.
Marta Jiménez Serrano
Volver a eso, con lo bien que.
Silvia Herreros
Claro, es como ¿Quién soy ahora? Entonces, en la mediana edad, ¿Qué he hecho de mi vida? Y todavía te sientes lo suficientemente joven para a lo mejor cambiarlo.
Host
Todavía hay tiempo.
Silvia Herreros
Todavía hay tiempo. Y luego además hay otro espejo que a mí me resulta interesantísimo, que es que el adolescente vive unos duelos que son exactamente los mismos que se viven en la media nada. Es decir, el adolescente tiene el duelo porque pierde los padres de la infancia, los padres idealizados, y en la mediana edad es cuando se mueren nuestros padres. Luego el adolescente vive la monstruosidad y los cambios de su cuerpo. Y la mediana nos pasa lo de envejecer, esa cosilla.
Co-host
Y ahí caemos en el riesgo con la M de midorexia, que nos puede llevar a esa anorexia de querer parecer más jóvenes de lo que somos, hasta convertirlo en una patología.
Silvia Herreros
Bueno, es que es una patología. Ahora mismo se habla de edad indeterminada, como que la mayoría de nosotros de mediana edad queremos parecer eso, midoréxico es como podría tener 38, pero también 50, no se sabe muy bien. Y tiene que ver con el look, con toda la performance que uno hace en Instagram, el estilo de vida. Antes, en la cita que leíais habla de yo misma mirar mi Instagram estando enferma. Y bueno, aquí lo que estoy pareciendo es parecer joven y parecer guay y tener una vida auténtica. Esto de tener una vida auténtica es algo que asociamos a la juventud desde el romanticismo y el modernismo anglosajón, que es como. Aquello era lo auténtico, el regreso a la pureza. Cuando éramos de verdad, todavía no estábamos hechos ni curtidos. Ahora queremos parecer auténticos todo el rato. Que tiene que ver también con esa idea de Silvia.
Marta Jiménez Serrano
Y hablas de la enfermedad con la Q de quimioterapia. Gran parte de tu reflexión sobre el paso del tiempo nace de esta experiencia. Y tú tuviste además, concretamente, un cáncer de mama, lo cual apela directamente al cuerpo femenino. El síndrome de Peter Pan masculino y el femenino son distintos, muy distintos.
Silvia Herreros
Y de hecho, se ha empezado a hablar de crisis de la mediana edad femenina hace muy poco tiempo. El síndrome de Peter Pan y la crisis de la mediana edad como tal se acuñaron en los años 80 del siglo XX. Y se referían siempre a una patología masculina. No se decía que las mujeres la tuvieran. Y siempre se hablaba de. Por ejemplo, Dante ya en la Divina Comedia, hablaba de la selva oscura, que es la mediana edad. Elliot Jack, que acuñó el término crisis de mediana edad, hablaba de la cima de una montaña a la que se llegaba. Y luego empezamos a mirar hacia abajo. Y Dan Caile hablaba del síndrome de Peter Pan, que era esta negación a convertirse en garfio, sino como a ser el eterno juguetón, el eterno adolescente. Yo he pensado mucho sobre esto y creo que es que los hombres siempre se movían hacia un objetivo. Los hombres tenían un objetivo profesional, ganar el dinero, etc. Y las mujeres siempre nos hemos movido por obligación. Lo que ha pasado es que como teníamos las obligaciones que teníamos, ser madres, el matrimonio, cuidar la casa, etc. Sus labores, como las llamaban, de repente, al cambiar eso con la lucha, con la igualdad, cuando ya esas obligaciones se han cumplido, es cuando viene la crisis de mediana edad femenina, que dice ¿Y ahora que? Yo ya he hecho lo que se suponía que tenía que hacer. ¿Y qué pasa ahora? Y nosotros no teníamos ninguna selva oscura, no se nos dibujó ninguna épica al respecto. Pero ahora nos coincide con los cuidados de padres y de hijos, el fin de la edad fértil, que durante años ha marcado la edad deseable de las mujeres, el fin de la supuesta belleza. Todo eso llega ahí. Hay un momento de zozobra y desesperación, donde yo he descubierto que nos entra una euforia muy parecida a la adolescente, porque todavía es oye, estoy aquí, mírame.
Host
Una euforia con P de punk.
Silvia Herreros
Exactamente.
Host
Muy punk. De hecho hablas de la caída del pelo en la quimio como símbolo de la pérdida de esa juventud y de la belleza, y cómo abrazaste tu cresta punk, es decir, el pelo que te quedó, que justo te hacía una cresta mohawk, y tu cambio de estética después de una conversación que tuvimos, por cierto, tú y yo, de la que sacaste este manifiesto punk del cáncer.
Narrator/Inner Voice
No hay futuro, atrévete a devorar el presente.
Narrator/Poet
La única autoridad eres tú mismo.
Narrator/Inner Voice
Espejito, Espejito, dime una ¿Acaso no soy yo en este reino la más hermosa?
Narrator/Poet
No estás superando nada, Eres una revolución en curso.
Narrator/Inner Voice
Grita aunque nadie te escuche.
Narrator/Poet
Tu pelo no está para gustar. La verdad se lleva al aire.
Narrator/Inner Voice
Que te miren, que se incomoden, que aprendan.
Narrator/Poet
No viniste a obedecer las normas, viniste a incendiarlas.
Narrator/Inner Voice
La enferma ejemplar, serena y animada es una fantasía ajena.
Narrator/Poet
Y sí eres una ajena, siempre a tomar por culo.
Host
Eso es lo que hiciste tú con este tema del pelo, el estigma del pelo. De hecho te habías hecho una peluca, pero nunca te la pusiste.
Silvia Herreros
Nunca me la puse, no.
Host
¿Y qué significa eso? ¿El pelo? ¿Por qué fue tan importante y por qué crees que representa tanto la pérdida de la juventud, la pérdida del pelo?
Silvia Herreros
Bueno, en el capítulo de punk, de hecho yo hago un recorrido por la historia del pelo femenino, y el pelo femenino siempre ha sido símbolo de deseo, de feminidad, de belleza, incluso de clase. Poder llevar el pelo largo y no tener pelo siempre ha sido símbolo de castigo, rebelión, oscuridad. Y bueno, yo es que cuando me quedé sin pelo, la verdad que fue. Me sentí muy frívola y es algo que he hablado con muchas pacientes de cáncer de mama, que te sientes mal porque oye, me estoy curando, aparte yo no soy modelo, no vivo de mi imagen, ¿Por qué esto es tan terrorífico para mí? Y claro, es que te despojan la identidad. Es como cuando los nazis rapaban a las personas para despojarles de la identidad. Entonces hay algo tan asociado entre cabello e identidad que es una cosa tan fuerte que yo me hice punk. Y entonces un día hablando con Javier precisamente me pero si la estética punk mola un montón, te pega mucho más a ti.
Co-host
Y es pura juventud.
Silvia Herreros
Que me dijo una cosa que me dolió y estar en el libro, porque si es esa melena que llevas de Joan Baez como de cantautora.
Host
A ver, ya era momento de cantautora.
Silvia Herreros
Como de cantautora folk.
Host
Dije, perdona, yo que soy bastante más pum que folk.
Silvia Herreros
Y entonces, bueno, también las narrativas ayudan mucho. Yo hablo mucho de mis amigos en el libro y de las imaginaciones y mundos paralelos en los que yo me me metí para sobrevivir. Y uno era ese, pues me vuelvo punk.
Host
Bueno, de hecho, H de Homo Fictus. Somos un humano, somos un ser que crea ficciones. Y tu libro está plagado de ficciones por todas partes, de mundos fantásticos, de mezcla de realidad y ficción. ¿Por qué? Quizá porque hablabas de cosas muy personales, quizá porque necesitamos vivir en ese mundo paralelo, quizá porque también somos, como dices al final, lo que nos narramos.
Silvia Herreros
Yo pienso que somos lo que nos narramos y creo que la propia juventud de nuestra sociedad es una manera que hemos decidido utilizar para narrarnos a nosotros mismos. Somos una sociedad joven, somos una sociedad nueva. Y las ficciones del libro vienen. Bueno, a mí me daba miedo exponerme demasiado en este libro, porque lo has conseguido, enhorabuena.
Host
Se ha expuesto demasiado.
Silvia Herreros
No quería.
Co-host
Pues, hija mía, pero lo necesitaste de alguna manera. Salió así por algo salió así, Sí.
Silvia Herreros
Bueno, es que fue mi refugio absoluto. Una enfermedad fueron todas estas ficciones que yo cuento en el libro. Y yo como especialista en Nunca Jamás y en Barry y en Peter Pan, cuando la gente me ¿Cómo te sientes con la quimioterapia? Yo os juro que me sentía como si estuviese en el país de Nunca Jamás, como si estuviese disociada. Entonces me di cuenta, claro, la narrativa propia, lo que uno se cuenta es lo que nos salva.
Co-host
Totalmente.
Silvia Herreros
Y me gustaba mucho la idea del Homo Fictus, que es, según Forster, el personaje de ficción, que el mundo está habitado por Homo sapiens. Somos las personas de verdad y los Homo fictus, pero solo de los Homo fictus, de los personajes de ficción, conocemos toda su vida interior, todos sus secretos, todas sus oscuridades, fantasías. Y entonces yo pensé ¿Me atreveré a hacerme Homo Fictus?
Marta Jiménez Serrano
Silvia, volviendo, te ha convertido en un Homo Fictus.
Host
Totalmente.
Marta Jiménez Serrano
Y sin embargo, llevándote de nuevo a la realidad con la V de vieja. Tú hablas en el libro de un poema de tio que me encanta, que es la canción de amor de Alfred.
Host
Proofrock, Nuestro amor es el mismo que el tuyo y es nuestro poema favorito.
Marta Jiménez Serrano
Claro, mola mucho porque habla no tanto de hacerse viejo, sino del miedo a crecer sin haber sido, que esto me interesa un montón. Es la muerte el deadline definitivo, aproximarnos a ella nos obliga a pensar en todas las cosas que queríamos haber hecho y no hicimos.
Silvia Herreros
Totalmente.
Rosario Villajos
Sí.
Silvia Herreros
Porque de repente estás enfermo y en vez de sentir, En mi caso, vamos, yo no me sentía frágil en absoluto, sino que me sent. Hablo en el libro de la contraposición entre el héroes y el Tánatos, y cómo la enfermedad a mí me salía un anhelo y un deseo y unas ganas de comerme el mundo, que me relacionaba mucho a cuando yo era joven y estaba Erasmus, el mismo anhelo y la misma voracidad de comerme el mundo lo sentía mientras estaba tumbada en la cama con la quimioterapia. Entonces claro, la cercanía a la muerte, Pues claro, te da.
Host
Ímpetu. Bueno, con L de libido te da también un deseo sexual desaforado.
Silvia Herreros
Desaforado. Pero perdona, pero el capítulo de la líbido es una página en blanco, tengo.
Marta Jiménez Serrano
Que decir que es lo que más te impugno del libro, o sea, yo llegué a la L de líbido con todo el interés y de repente es como. Perdona, aquí no hay nada. Me la jugó.
Silvia Herreros
Sí, sí, bueno, porque es un misterio. Entonces hay un test, padece usted de.
Host
Juvencolía, de hecho lo vamos a hacer para terminar contigo.
Silvia Herreros
Ah, vale. Bueno, hay una pregunta que dice ¿Que es la libido? ¿Y la libido es una página en blanco tan distinta para cada uno, y quién me iba a decir a mí?
Marta Jiménez Serrano
Ya, pero yo quería datos, luego hay.
Silvia Herreros
La Q, se va dejando ya un.
Host
Poco más de líbido, pero bueno, sí que se te fue el deseo por.
Silvia Herreros
Todas partes, se desbordó, o sea, mi caso era la libido en el amplísimo sentido de la palabra, libido freudiana, no solo en lo sexual, sino en general, pero era como un desbordamiento, quizá por.
Host
Eso, por la cercanía de la muerte, el anhelo de vida absoluto. Bueno, pues vamos a ver, para terminar, si sois juvencólicas y sois juvencólicos los que estáis escuchando, vamos a hacer un poco, muy brevemente, porque es largo, pero algunas de las preguntas del test de la Juvencolía. Responda con sinceridad a cada afirmación según cuánto piense que le representa. Nunca será un punto. Rara vez, dos puntos. En ocasiones, tres puntos. Con frecuencia cuatro puntos. Siempre cinco puntos. Primera pregunta. Así, sin darle muchas vueltas, ¿Usted siempre afirmaría que cualquier tiempo pasado fue mejor? Marta.
Marta Jiménez Serrano
No.
Silvia Herreros
Sí.
Host
No, no le tenéis que decir nunca. Rara vez, en ocasiones, con frecuencia.
Co-host
Nunca neva.
Host
Yo siempre si. Le piden que cierre los ojos y visualice su esencia o verdadero yo. ¿Reconoce a una persona apasionada, sana, atractiva y por qué no, en su fantasía, al fin y al cabo, casi inmortal?
Marta Jiménez Serrano
Por supuesto, por supuesto, siempre.
Host
3. Camina usted por la calle, se pierde en alguien que le resulta familiar. Se da cuenta de que le recuerda a una persona conocida, pero cuando era joven, de manera que es una especie de cruce entre dimensiones temporales. Imposible que fuera realmente quien usted pensaba.
Silvia Herreros
A mí me pasa siempre. Siempre.
Marta Jiménez Serrano
No, a mí no.
Co-host
Sí, sí, yo un poco como si.
Host
Tú nunca. Cuatro. En otro escenario, se encuentra con alguna cara de su pasado y cómo ha envejecido sin caer en la cuenta de que probablemente estén pensando lo mismo de usted.
Co-host
Ese clásico.
Host
Pero yo te ha soy todavía muy jóvenes, Marta.
Co-host
No, no, pero también tenemos amigos del instituto que tú dices cómo se quedan.
Marta Jiménez Serrano
Calvos y estas cosas.
Host
Bueno, pues ya sabéis, según lo que hayáis sacado, pues podéis ser muy juvencólicos, poco juvencólicos o nada juvencólicos.
Silvia Herreros
Juvencólica perdida.
Host
Y estas han quedado un poco a mitad, a medio gas. Bueno, todavía es que sois jóvenes. Ya veréis que la Juvencolía os cae como un más.
Silvia Herreros
Ya os tocará.
Co-host
Ya os tocará para siempre. No, la juventud hasta final, el siempre.
Host
¿Qué notas sacaste tú en el test de Juvencolía?
Silvia Herreros
Yo Juvencólica perdida, claro.
Host
Bueno, pues yo lo que he aprendido de tu libro, querida amiga, es que hay que aprender a pasar del anhelo del pasado, que es la Juvencolía, al anhelo del futuro, que es la juvenescencia. Otra palabra preciosa que te inventas y que es ese deseo de mirar hacia adelante aceptando las heridas, sin renunciar a lo que soñabas ser y lo que te hace arder, pero contándote de otra manera. Así que felicidades, amiga, y mucho éxito.
Guest/Additional Speaker
Tan solo Dios.
Host
Una ¿Quién es en este reino la más hermosa?
Co-host
Seguimos en el mismo tema, porque en Juvencolía vemos esa conexión entre la juventud y la belleza como opuestos a la muerte está la nostalgia por el cuerpo joven, o por el cuerpo sano, que ya no será, o el golpe que supone perder el pelo, claro, porque más.
Marta Jiménez Serrano
Allá de la vanidad, reconocernos en nuestro propio cuerpo y en nuestra propia cara es importante.
Co-host
Juventud, divino tesoro, que decía Rubén Darío. Pero no sé yo si todo lo que conlleva la juventud y la belleza.
Marta Jiménez Serrano
Es muy Antes escuchábamos ese párrafo en el que Silvia stalkeaba su propio Instagram. Y esto me interesa mucho, porque las fotos, el espejo, son los modos que tenemos de mirar nuestra propia cara.
Host
Pero las fotos mienten poco, poco, o mienten un poco, no sé, mienten poco. ¿Quién no ha visto una foto suya de joven y ha dicho ay, claro.
Marta Jiménez Serrano
Una foto suya o una ajena? Porque las fotos nos revelan lo que somos y lo que no somos, lo que podríamos ser o estar siendo cuando miramos a nuestros pares. En Noches azules, lo mencionábamos antes, Joan Didion reflexiona sobre la vejez y hay un momento muy gracioso en que se da cuenta de que Sofía Loren y ella tienen la misma edad.
Narrator/Inner Voice
Mientras examino el pie de foto, me fijo de pasada en que Sofía Loren nació en 1934, el mismo año que yo. Me quedo fascinada. Sofía Loren tiene 75 años y nadie de los que pisa esa alfombra roja, que yo sepa, está sufriendo para nada que ella se esté adaptando de forma inadecuada a la vejez. Este descubrimiento completamente insignificante me inunda de nuevas esperanzas, de una sensación renacida de posibilidades.
Marta Jiménez Serrano
No sé si lo tenéis en la cabeza, pero Joan Didion además era frágil y chiquitita, como todo lo contrario de Sofía Lorenz. Y claro, es que aunque seamos mayores, si no lo parecemos, si seguimos aparentando los atributos de la juventud, parece que estamos burlando a la muerte, que todavía la tenemos ahí, un poco lejos. Y de hecho, desde los inicios de la literatura y la historia cultural, belleza y juventud se han asociado. Diría que en la sociedad contemporánea están más asociados que nunca. No en vano tantos tratamientos de belleza se llaman antiedad o rejuvenecedores. Mirarse al espejo esperando encontrar algo concreto o algo que no hay, o modificándose a una misma, puede ser muy, muy peligroso.
Host
Y precisamente de los peligros de la juventud y la belleza, pero también de la pérdida. De todo ello sabe mucho. Nuestra próxima invitación.
Marta Jiménez Serrano
Catalina no quiere que la violen, ni que se la coman, ni aparecer por partes en una cuneta, pero tampoco quiere condicionar su vida al lobo cuando intuye.
Narrator/Inner Voice
Que como Dios puede que esté en todas partes.
Marta Jiménez Serrano
A Rosario Villajos la conocemos por novelas como Ramona la muela o La educación física y está a puntito de presentar su nuevo libro Cortarse el cabello en seis barral. Y diría que en todos sus textos está presente esta idea de la juventud y la belleza como algo peligroso, incluso como un estorbo.
Host
Sí. Y en Cortarse el cabello está también la idea de la muerte que hoy nos ronda. Rosario Crudos Díaz.
Rosario Villajos
Crudos Díaz. Muchas gracias por invitarme.
Host
Bueno, igual es tu primera entrevista sobre un libro que todavía no ha salido. Esto es una primicia mundial.
Rosario Villajos
Esto es primicia, primicia.
Marta Jiménez Serrano
Oye, hablábamos con Silvia de cómo hay este anhelo de conservar y de preservar la juventud y la belleza. Y sin embargo leyéndote a ti yo me pregunto si no estamos luchando por conservar algo que en realidad es una esclavitud o un láser.
Rosario Villajos
Para mí sí. Si te lo tomas como un disfraz o algo que yo que sé, que no es permanente, como ponerte una peluca, por ejemplo, pues bueno, un día es un día, pero en el fondo yo creo. Yo por ejemplo no lo haría porque yo quiero que me ceda en el asiento en el autobús.
Marta Jiménez Serrano
Hay un momento del libro en el que dices los padres de Silvia, una amiga de Catalina, estamos hablando todavía de la educación física. Los padres de Silvia eran de la edad de mamá, pero parecían más jóvenes. Al menos hacían cosas de jóvenes, como salir de vez en cuando. Que la aclaró mucho con lo que venimos hablando con Silvia. Ser joven es hacer cosas de jóvenes.
Rosario Villajos
Pues supongo que sí, pero he estado escuchando a Silvia y decía lo de que su madre era una señora y se consideró una señora con 50 años. Y yo estaba pensando que mi padre, mi madre no, ellos sí siguen llamando muchachos y siempre lo han hecho a gente de 60 años. Entonces yo creo que es una experiencia diferente para cada persona, supongo.
Host
Bueno, yo quiero que hablemos del libro de cuentos que me tiene atrapadísimo. Como hemos dicho, se llama Cortarse el cabello. Hoy hablamos mucho de cortarse los cabellos por distintas razones y es un hermoso puzzle de historias sobre todo tipo de muertes y pérdidas, también despedidas o descubrimientos. ¿Por qué lo decidiste llamar así? ¿Por qué cortarse el cabello?
Rosario Villajos
Está inspirado en el epígrafe que abre el libro, que es un cuento de Dorothy Johnson, que es una autora que la conocéis por todas las películas del oeste que te vengan a la cabeza detrás de ese guión, como Un hombre llamado caballo, el árbol de la horca, de un montón de cuentos. Y parece ser que en algunas culturas cortarse el cabello era símbolo de duelo, porque era una cosa asociada a la fuerza, al poder, y cortarse el cabello pues era algo en honor a ti me corto el cabello. Por eso decidí llamar al libro así. Hay muchísimos homenajes en el libro, uno de ellos es a Rothy Johnson, porque hay un cuento inspirado en sus propios cuentos, pero también hay homenajes a Manuel Puig o Boris Vian.
Marta Jiménez Serrano
Estaba pensando con lo que decía Silvia antes de la identidad y el cabello y con lo que dice Rosario del duelo, pienso en esta cosa tan prosaica, pero que hecho todos de cortarnos el pelo con una para cambiar de etapa.
Rosario Villajos
Para no reconocerte, para ser otra persona, para empezar de cero.
Host
Y yo decía que hay mucha muerte. De hecho empieza con Mi primer cadáver, es el primer cuento. ¿Por qué ha inundado de muerte las páginas de tu libro?
Rosario Villajos
Es algo que está presente y que cabe todo en el libro. Creo que también hay humor, creo que también hay muchísimo amor, pero más que mirar el pasado, el futuro está anclado en el presente. Y la muerte es algo que pasa y que creo que en la sociedad en la que vivimos nos cuesta mucho aceptarla. Entonces digo, bueno, voy al grano.
Co-host
Mi primer cadáver son un conjunto de fragmentos de vida y de muertes que se van conectando y que es muy sorprendente porque leídas de nuevo, conociendo esas conexiones, bueno, pues las historias van ganando un nuevo significado. Y esto me recordaba mucho a que mi abuela decía ojalá tuviera a tu edad con lo pasado, pasado. ¿Cómo sería vivir la vida sabiendo lo que sabremos después? ¿Sería posible?
Rosario Villajos
No, no sería posible. Sería muy difícil, No seríamos nosotros mismos, seríamos un poco chat GPT. De hecho creo que todo lo que vemos o todo lo que experienciamos se basa en lo anterior. Pero creo que es mucho más disfrutable el presente tal cual es y cómo.
Host
Has construido esos lazos que hay tan finísimos y ocultos entre un cuento y otro que de repente empiezas a que esto no son una colección de cuentos separados, sino que es en realidad una historia que tiene mucho que ver una con la otra.
Rosario Villajos
Pues eso ha ido saliendo solo. Yo pienso mucho, creo que se lo escuché de hecho a Marta decir que uno escribe lo que tiene que escribir en cada momento y bueno, yo pretendía, yo estaba haciendo una novela, no tenía nada que ver con esto y tal, pero bueno, las circunstancias de ese momento que era bueno, pues viendo como mi padre se iba, pues me apetecía mucho más explorar este tipo de historias y se han ido conectando solas, porque por mucho que una quiera escribir una cosa, al final te va a salir escribir lo que tenías que escribir. Sí, ha sido un poco por eso. Y bueno, se ha ido mezclando también con que tenía un amigo muy malito del que he aprendido muchísimo, sigo aprendiendo muchísimo sobre el presente y el anclarse al presente y la verdad es que me ha salido lo que ha salido.
Host
Pues lo que tenías que escribir y de hecho comentaba Violeta cuando llegaba esta mañana que se te veía mucho a ti detrás, o sea que parecía una manera extraña de contar tu vida y lo que te estaba pasando, como acabas de confirmarnos.
Rosario Villajos
Sí, como a través de la ficción. Creo que eso ha sido el juego de espejos que. Que al final ha aparecido en el libro, que puedes estar contando una anécdota en primera persona o que parezca biográfica y luego utilizar la pura ficción, irte a un cuento en el oeste y aún así vas a estar contando tu propia historia.
Marta Jiménez Serrano
De hecho a veces en la ficción es casi más fácil porque estás protegidito y es más fácil verter verdaderamente.
Rosario Villajos
Efectivamente, pero de eso se trataba un poco, de decir esta también soy yo, aunque digamos, no estoy hablando de los pingüinos en el Polo Norte, Homo fictus.
Host
Otra vez, si es que estáis con la presencia de la muerte y el miedo que nos da, pues es verdad que es un refugio y necesitamos la fantasía para seguir viviendo en ese presente del que habla Rosario Villajos. De verdad, muchísima suerte, que creo que la vas a tener con cortarse el cabello.
Rosario Villajos
Muchas gracias.
Host
Un abrazo muy fuerte. De verdad, ha sido un gusto.
Marta Jiménez Serrano
Gracias Rosario, Gracias muchas. Un besito.
Rosario Villajos
Un besito.
Narrator/Inner Voice
Es el sábado 7 de noviembre de 2020 y la mujer que está tirada en el suelo soy yo. La literatura necesita una trama, y aquí no hay trama. Simplemente alguien inconsciente en el suelo, alguien muriéndose con causa por lo pronto desconocida. La literatura necesita un sentido, y aquí no hay sentido. Es absurdo abrirse la cabeza contra el suelo una mañana de sábado por culpa de quién sabe, ¿Sabe qué por culpa de una mujer que a 9.357 kilómetros de distancia está ahora poniéndose crema hidratante frente a un espejo de diseño? La literatura necesita una estructura lógica, y aquí no hay estructura lógica. Así que no sé si esto es literatura, pero esto es lo que pasó.
Host
Esto es lo que pasó. Vaya miedo. Ahora hablamos. Pero primero tenemos que cambiar de papeles.
Marta Jiménez Serrano
Sí, hay que cambiar las tornas.
Host
Silvia pasa de ser entrevistada a entrevistadora y Marta entrevistadora, entrevistada. ¿Te parece correcto?
Co-host
Mientras van asumiendo su nueva personalidad, voy contando que Marta ha publicado novela, poesía y ensayo y es una de las voces más personales de la narrativa española reciente gracias a libros como Los nombres propios y No todo el mundo, novela y libro de cuentos sobre relaciones amorosas y la fragilidad de los vínculos de hoy.
Silvia Herreros
Y ahora llega un libro confesional, Una memoria oxígeno, publicada con Alfaguara, que cuenta como Marta y su pareja entonces, el también escritor Juan Gómez, estuvieron a punto de morir por una intoxicación de monóxido de carta.
Host
Lo primero, ¿Estás bien?
Marta Jiménez Serrano
Estoy muy bien. Viva y coleando.
Host
Qué angustia y qué miedo he pasado leyéndolo.
Marta Jiménez Serrano
Bueno, era parte del propósito que pasaras miedo.
Host
He mirado mi caldera. No sé muy bien dónde la tengo.
Co-host
Creo que todos hemos mirado la caldera desde que hemos leído Síguelo.
Host
Al principio me pareció un libro de terror.
Marta Jiménez Serrano
Bueno, tiene algo de eso. Yo me esforcé mucho en sostener la tensión narrativa. Claro, porque el libro tiene un problema, que es que el spoiler soy yo. Entonces sí que me esforcé mucho en que se leyera con cierta tensión y con cierta intriga, a pesar de que sabemos el final.
Host
Pero después me pareció otras muchísimas cosas, como en el libro de Silvia, difíciles de etiquetar. Es una memoria autobiográfica. Es una disertación sobre la vida, sobre la muerte, la pareja, la casa y lo raro que es vivir. Dices que no sabes si Esto es literatura. ¿Sabes ya qué es?
Marta Jiménez Serrano
Bueno, a ver, yo creo que es.
Host
Literatura y de la buena.
Marta Jiménez Serrano
Sí, yo creo que es parte del juego que hago. A mí me costó un montón pillar el tono de este libro, precisamente quizá por este género híbrido que ha salido. Y yo creo que parte del juego literario al final es decirle al te lo estoy dando en crudo, te lo estoy dando de verdad. Esto fue así, yo no me estoy inventando nada. Y este juego me ayudó a muchas cosas. Por ejemplo, abordar el personaje de la casera, que era muy difícil de abordar de otra manera.
Host
Bueno, ya salta eso. Hablemos de ese personaje.
Silvia Herreros
El personaje era casera, como la bruja de Blancanieves.
Marta Jiménez Serrano
Ese era el problema, que era demasiado villana. Yo como escritora era consciente de que un buen personaje tiene sus aristas, sus contradicciones, su parte humana y tal, pero llegó un momento en que me di cuenta de que es que no quería retratar, o sea, que es que quería retratar el mal por el mal.
Silvia Herreros
Bueno, a mí me pareció eso me encantó, porque era como la maldad pura. Es como cuando eres un niño y lees El cuerpo. Bueno, que hablas mucho del asombro por la vida.
Marta Jiménez Serrano
Sí, pero es que hay gente que es mala, o al menos durante un rato. ¿Hay veces que como que le intentamos buscar sentido a todo, por qué ocurrió? Ella tendría sus motivas. Y hay veces que la gente no se porta bien y es irresponsable.
Silvia Herreros
Y así es la maldad por la maldad.
Host
Es mala por negligencia, por dejadez, por despreocupación. Es una hija del sistema. Es decir, yo voy a la mía y yo sobre todo no quiero ocuparme de nada. Esa es la frase, literal y literalmente. No se ocupa de nada, hasta tal punto que deja la caldera sin cambiar, sin revisar. Y casi os mata.
Marta Jiménez Serrano
Sí, totalmente. Hemos pasado en este país a alquilar pisos como si fuera una venta de helados. Y yo creo que no hay que perder de vista que cuando se le alquila alguien un piso, se le está alquilando su hogar, su refugio, su lugar, y que, hombre, cuesta bastante poquito vivir de las rentas, pero un par de cosas al año, pues igual hay que hacer. Entonces, esa falta de responsabilidad yo creo que atraviesa el libro. Y creo que la casera también es terrorífica por su respuesta, no solo por la negligencia, sino por la falta de humanidad a la hora de reaccionar. Yo creo que si ella hubiera sido negligente, pero hubiera reaccionado de manera más empática, habría sido distinto para mí, la verdad.
Host
Claro, es que os manda unas flores que parecen prácticamente que manda una corona funeraria. Y luego encima, cuando os queréis mudar porque en esa casa no se puede vivir, os tenéis que mudar. Y no, esto ya no es asunto mío.
Marta Jiménez Serrano
Yo creo que fue parte de lo traumático, de verdad, el que ella actuara como si no hubiera pasado nada.
Co-host
De hecho, diría que uno de los grandes atractivos de este libro es esa mirada precisa y poco complaciente sobre la generación en torno a los 30 años. Porque además del encontronazo con la muerte, es una historia de vida cotidiana, de relación de pareja, de la vivienda, todo además con muchísima sencillez, muy maravillosa, porque parece que es pura espontaneidad, que lo estás contando tú. Así que eso tiene un trabajazo. Pero bueno, ¿Qué supone que un hogar como era el tuyo se convierta en una condena? Y al final, ¿Qué papel juega la precariedad en toda la historia?
Marta Jiménez Serrano
Claro, es que la verdad es que solo tenía que contarlo. Era como el retrato perfecto, simbólico, de tantas cosas que están ocurriendo generacionalmente, de lo difícil que es montar un hogar, tener una cosa estable, tener una cosa sólida. Está todo ese retrato de la relación de pareja que era necesario también para ver lo que se rompe. Es como no hay modo aquí, no hay manera. Al principio hablamos de tener una casa para un rato largo. No puedes ni pensar en tenerla para siempre. Pero a ver si me dura más de nueve meses. Y claro, eso está también con todos los amigos. El libro está en esa bisagra de los 30 años. Y está todo el mundo. Hay cosas que a los 20 son divertidas, hablando de la juventud, juventud. Y a los 30 dejan de serlo. Cambiar de trabajo 20 veces, a los 20 puede ser exploratorio, cambiar de ciudad, cambiar de pareja. Pero llega un momento en que uno bueno, para profundizar en algo, también necesito un poco de suelo. Y este libro habla de lo difícil que está siendo tener ese suelo para toda una generación.
Host
Claro, tú te habías mudado 11 veces, yo recuerdo haber mudado entre 9 y 10. Y cuentas que tus abuelas dieron todos sus pasos, probablemente dentro del mismo patio, de la misma casa y dentro del mismo pueblo. Y nosotros hemos vivido en distintas ciudades, distintas casas.
Marta Jiménez Serrano
Claro, es que hemos cambiado en dos generaciones una barbaridad. Y no pasa por idealizar aquello. Yo estoy segura de que a mis abuelas les habría encantado irse de Erasmus. Pero podría existir un punto medio, quizá, en el que al mismo tiempo los alquileres fueran pagables con los sueldos que tenemos. Yo creo que ahí ha sido demasiado el cambio de en una generación, apenas salir de tu pueblo y apenas cambiar de casa y de repente esa estabilidad máxima. Yo hablo de cómo mi abuela Concha tuvo el mismo azucarero de latón toda su vida y como yo nunca he llegado a tener un azucarero, metíamos directamente la cucharita en el saquito de papel. Habrá algo en medio, digo yo.
Host
Había el otro día un comentario en Goodreads sobre tu novela, sobre tu libro, que decía me voy a comprar un.
Marta Jiménez Serrano
Azucarero, mira qué bonito, mira qué bonito.
Narrator/Inner Voice
Sabemos que moriremos algún día, pero no lo sabemos. Pero sí lo sabemos, no sabemos qué día ni en qué circunstancias. Sabemos que habrá gente llorando, un señor entierro o incineración, una mano sobre un hombro, alcohol, ansiolíticos, kleenex. No sabemos quién se pondrá nuestras chaquetas o quién leerá nuestros libros, qué se donará y qué se guardará, qué se dirá en el tanatorio y qué se callará. Pero algún día, dentro de 72 años, por ejemplo, habrá alguien caminando por la calle con nuestra chaqueta y su amigo le dirá qué bonita chaqueta. Y él responderá ¿Te gusta? Es nueva, acabo de comprarla por dos euros. Es nueva, dirá. Y será nueva.
Host
Este es uno de esos momentos que me dejó el corazón helado, porque es que muy precisa. Quieres consciencia de que habrá un día en que tú no estés y esa chaqueta que fue tu chaqueta, tu chaqueta vieja, será nueva para alguien y tú. ¿De qué manera nos marca eso en la vida?
Marta Jiménez Serrano
Mucho. Yo creo que cuando nos damos cuenta de esto, no sé, creo que hay una doble cosa. Por un lado querer aprovechar tú más la vida, querer disfrutarla, todo esto que venimos hablando, y en realidad, por otro lado también como que se va el ego. Bueno, yo soy una piecita más en este mundo que es muy grande, en esta cadena de seres humanos que es muy larga, y un día otra persona llevará mi chaqueta y vete tú a saber. Hay una cosa de disolución que también relaja bastante, creo.
Host
Sí tú dices que además no vivimos pensando que mañana nos podemos morir, porque eso es imposible estar pensando en eso, sino que igual la muerte tarda mucho en llegar.
Marta Jiménez Serrano
Sí, yo hago un poco un alegato contra el carpe diem, que me parece fundamentalmente angustioso. Esta cosa de que vivir cada minuto como si fuera el último es súper disfrutable, a mí me parece un agobio. Creo que hay que vivir como si no fuera a pasar, pero sabiendo qué va a pasar. Es un poco la dualidad.
Host
Marta, ¿Y qué trauma te ha dejado? Porque has tenido que tratártelo en el psicólogo durante cinco años hasta poder derramar, como dices en el libro, la primera lágrima.
Marta Jiménez Serrano
Claro, a mí al principio se me multiplicaron todos los miedos, miedos que ya tenía y miedos nuevos aparecieron. Hay algo muy traumático ya no solo en estar a punto de morir, sino en hacerlo un sábado tranquilo, de sol por la mañana, en tu casa, es como el lugar seguro. Y de repente yo veía la muerte y la posibilidad de morirme por todas partes. Y bueno, ahí hice mucha terapia.
Host
Y es que estuviste muy cerca.
Marta Jiménez Serrano
Claro. Sí, sí, es que estuve muy cerca.
Host
Tuviste un 47% de intoxicación, con 50 ya estás en coma y con 60 te mueres.
Marta Jiménez Serrano
Sí, y recuerdo perfectamente ese umbral. Y luego hay un punto en que no recuerdo nada. Entonces necesariamente se me multiplicaron mucho los miedos y luego creo que los he conseguido colocar y llevarlo a otro sitio.
Host
¿Dónde? ¿Y cómo?
Marta Jiménez Serrano
Pues eso, en un lugar de más sosiego. Hay un punto. Primero es un agobio y luego es como bueno, si me puedo morir en cualquier momento, tampoco depende de mí esto. Hay una dejación de control, una relajación. Pero me importa decir que he llegado ahí porque creo que el libro cuenta bien todo ese proceso, con todas las partes oscuras que tuvo. Pero es verdad que llega un momento en que no depende de mí. No sé cuándo va a pasar. Vamos a disfrutar.
Co-host
Sin embargo, necesitamos darle un relato, una explicación.
Marta Jiménez Serrano
Sí, yo antes lo ha dicho Silvia y estoy súper de acuerdo. Creo que somos. Lo que nos narramos es imposible, necesitamos. No sé, el tiempo es informe, la vida no tiene sentido y creo que necesitamos dárselo. Y necesitamos cumpleaños y Nocheviejas y cosas para ir navegando esto.
Silvia Herreros
Sí, de hecho, tú cuentas que tu pareja intenta darle un sentido al reto. Menos mal que ha dejado de. Porque entonces si no, no habría pasado esto. Y como que eso te aleja un poco de él, como intentar.
Marta Jiménez Serrano
Esta claro, él intentaba buscar coherencia Y a mí me molestaba en el sentido de decir para mí esto es un sinsentido. De hecho, ha sido muy difícil en el libro reflejar ese sinsentido, porque el libro te obliga a ordenar. Pero había un anhelo por su parte, muy lógico y muy humano, de intentar que encajaran las piezas, que a mí a veces me irritaba, porque no, es que estas piezas no encajan, no hay modo de que encaje, que casi nos morimos una mañana de sábado. Esto no tiene sentido, no puede tenerlo.
Host
Pero tú se lo has dado en oxígeno. Al final sí ha adquirido un sentido que no tenía, porque es verdad que es totalmente aleatorio y en realidad sí que hay un sentido. Una señora negligente que no cambia, una caldera, una precariedad. Todo eso que tú vas al final contando sobre cómo hemos cambiado, sobre cómo estamos viviendo y que al final te lleva a ti a casi morir.
Marta Jiménez Serrano
Sí, bueno, me costó mucho dar con ese sentido. Quizá la cosa es que el sentido se encuentra o se otorga y no es tanto que las cosas lo tengan.
Host
Per se, porque somos seres que nos narramos y ahí es donde se encuentra el relato. Pues enhorabuena por este relato que está llevando a muchísima gente a leerlo. Cuatro ediciones ya y todas las que han de venir.
Narrator/Inner Voice
Gracias.
Narrator/Poet
Duelos y quebrantos.
Host
Como hoy hemos tenido mucho duelo y mucho quebranto, vamos a terminar con tu sección. Te tienes que cambiar el otro través de sitio. Marta.
Marta Jiménez Serrano
Es un no parar.
Rosario Villajos
Qué barbaridad.
Host
Son muchos roles hoy, pero lo bien que lo estamos pasando.
Co-host
Fenomenal. Esta es la sección en la que vosotros mandáis vuestras consultas y la literatura por boca de Marta os responde. Así que os recuerdo que nos encantaría oír vuestras voces en un audio al 717. 717970. De momento nos estáis escribiendo por Instagram. Marta.
Marta Jiménez Serrano
Sí. Así que vamos con la primera consulta qué hago con tanta apatía por la vida.
Host
Bueno, lo primero, escuchar este episodio de Puro cuento y recordar que no hay tiempo que perder.
Marta Jiménez Serrano
Eso lo primerito. Y lo segundo, por supuesto, leer a Walt Whitman, que en Hojas de hierba dice cosas como Yo me celebro y me canto y de lo que me apropie te debes apropiar, pues cada átomo mío te pertenece. Ando vagabundo e invito a mi alma a que también lo haga. Ando vagabundo y metiendo a mis anchas a mirar un tallo de hierba estival. Mi lengua, cada átomo de mis Se formaron de este suelo, de este aire. Nacido aquí de padres cuyos padres también nacieron, al igual que sus padres. A mis 37 años, con una salud perfecta. He empezado a vivir y solo espero no dejar ya de hacerlo hasta mi muerte.
Co-host
Por favor, Hecho para el programa de hoy.
Host
He empezado a vivir y espero no dejar ya de hacerlo hasta mi muerte.
Marta Jiménez Serrano
Y ojo, que empieza a vivir a los 37.
Host
Tranquilidad.
Marta Jiménez Serrano
Hay que encontrarse a uno mismo antes de empezar a.
Silvia Herreros
Gracias, Walt Whitman.
Co-host
Vamos con la siguiente.
Host
¿Madrid y una carrera laboral prometedora o volver a casa?
Co-host
Bueno, dilema, dilema.
Marta Jiménez Serrano
A ver, a mí, al escuchar esta consulta, lo primero que me ha venido a la cabeza es esta frase de Nabokov, que un cambio de ambiente es la falacia tradicional en la que confían los amores y los pulmones condenados. Aparece en Lolita y aunque habla de amores y de pulmones, se puede aplicar a cualquier otra cosa en realidad. ¿Realidad? Vamos, que cambiar de lugar no es la solución a los problemas. Esto es lo que quiero decir. Y que igual la pregunta no es si Madrid o casa, sino pensarlo desde.
Co-host
Otro sitio dónde estás más a gusto, que priorizan más. Vamos, ni que Madrid te garantizase una carrera laboral prometedora.
Marta Jiménez Serrano
En absoluto.
Co-host
Bueno, con esto yo creo que vamos llegando al final de momento, al final.
Host
De este puro cuento. Un programa sobre la muerte que nos ha quedado bastante vivo, ¿No?
Co-host
Sí, muy vivo.
Marta Jiménez Serrano
Nos ha quedado muy vivo. Muy feliz. Que no joven ni bello, porque no se trata de obsesionarse con una vida feliz llena de juventud y de un belleza, sino de vivir plenamente lo que nos toque. De intentar ser coherentes con nosotros mismos y vivir una vida honesta, qué es.
Host
Lo que estáis haciendo vosotras. Vivir una vida honesta y maravillosa.
Silvia Herreros
Pues sí.
Host
¿Te ha faltado algo?
Marta Jiménez Serrano
No, Sí, había un final, pero veo.
Host
Que no está, así que no, Claro, Sinatra y vivir a tu manera. Pero es que acaba de salir un pedazo de canción de Grande Amor y Rodrigo Cuevas.
Marta Jiménez Serrano
Ah, que me la has cambiado. Me la has cambiado.
Host
No la he cambiado yo, la ha cambiado alguien. No sé quién la ha cambiado. Nadie sabe quién ha sido. Está bien, está bien la vida. Imprevistos Efectivamente.
Marta Jiménez Serrano
Reaccionar a lo que venga.
Host
Hay que reaccionar a lo que venga. Como estáis haciendo vosotras.
Guest/Additional Speaker
Lo peor de la muerte. Ya no saber cuándo llega. Yo ya estaba preparado y anduve en tratos con ella. Llevaba muchos años preparando el funeral. Una muerte perfecta, una muerte sensacional. Me informan que me aguarda Lina Morgan, que me busca Juan Gabriel Paul, que cante con él tal Selena, el presi, Rocío Jurado. Cuando llegue Bisbal, vamos Facero musical con ángeles cantándote mazos de Nino Bravo. Yo pienso entrar en el cielo como Diego rumbeando.
Silvia Herreros
¿Tu chiste es mortis?
Guest/Additional Speaker
No sé. Una muerte ideal, un espasmo de gloria, un. Un gozo influen un éxtasis perpetuo, una explosión gozosa, delirio luminoso, Un regalo a un estallido puro. Bienvenidos a la gloria.
Host
Pues bienvenidos a la gloria. Ha sido un estallido puro, un éxtasis gozoso lo que hemos tenido hoy aquí con vosotras. Gracias por estos dos pedazos de lista que habéis sacado, por ayudarnos a seguir viviendo mejor desde que nos hemos enterado que tenemos que vivir como dice Walt Whitman, hasta la muerte. Vamos a hacerlo con vuestros dos libros como referencia y con esta canción maravillosa de Rodrigo Cuevas y Grande amore, Una muerte ideal como banda sonora. Marta, Silvia, muchísima suerte con los libros.
Silvia Herreros
Gracias a vosotros.
Host
Hasta la próxima.
Guest/Additional Speaker
Y Taconsa Velasco, de palique con San Pedro.
Silvia Herreros
Tu chistía es mortis, no.
Guest/Additional Speaker
Una muerte ideal, un espasmo de gloria, un gozo y una muerte ideal.
Host
Gozo infinito ha sido este programa. Y mañana también lo va a ser porque hablamos de pantallas y de Derty Sánchez intentando poner límite a las adolescentes, a los tecnoperros, efectivamente, que nos quieren meter el mal a sus hijos y a sus hijas no, Pero a nosotros y a nosotras sí.
Co-host
Volvemos mañana. Hasta entonces, salud y república.
Host
Y espérate un momento que va a terminar la canción. Un programa ideal con un final ideal. Que la radio os acompañe.
Podcast: Carne Cruda – PROGRAMAS
Episodio: Lo raro es vivir: libros al borde de la muerte (#1616)
Fecha: 9 de febrero de 2026
Invitadas principales: Marta Jiménez Serrano (autora de “Oxígeno”), Silvia Herreros de Tejada (autora de “Juvencolía”), Rosario Villajos (autora de “Cortarse el cabello”)
Tema central: Reflexión sobre la experiencia cercana a la muerte, la juventud, la belleza, el paso del tiempo y cómo la literatura se convierte en vía para afrontar y narrar la existencia.
Este programa especial de Carne Cruda navega entre el duelo, la enfermedad, la adultez y la nostalgia, pero sobre todo es una reivindicación de la alegría de vivir, de la honestidad, del humor y de la literatura como espacios de rescate existencial. Los libros de las invitadas ofrecen vías para mirar de cara a la muerte, narrarnos y, sobre todo, para aprender lo extraordinario que es estar vivos.