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Javier Gallego
Violeta, ¿Qué tal?
Violeta
Muy bien. ¿Qué tal tú?
Javier Gallego
¿Qué tal las vacaciones?
Violeta
Cortas.
Javier Gallego
¿Cortas? Sí.
Violeta
Cayendo en los tópicos. Cayendo en Los tópicos, sí.
Javier Gallego
¿Has estado en casa?
Violeta
He estado en casa. He estado en otras casas que también muy buenas.
Javier Gallego
Hay que diversificarse. Pues aquí en nuestra casa hay un montón de gente que se ha venido a vernos. ¿Qué te parece?
Violeta
Me parece que hay que saludarle.
Javier Gallego
¿Cómo están ustedes? Pero qué flojo.
Miguel Reyán
¿Qué pasa?
Javier Gallego
¿Habéis estado llevando pasos de Semana Santa o qué? ¿Y estáis cansados? Más fuerte. ¿Cómo están ustedes? Bien, mucho mejor. Bueno, nosotros sí que estamos bien.
Violeta
Estamos mejor que queremos mejor que en brazos.
Javier Gallego
Porque ha venido una persona muy especial a la que teníamos muchísimas ganas de invitar. Y cuando nuestra compañera Elena Gómez le escribió, escribió a Miguel Reyán para invitarle, Miguel le respondió con un mensaje que es tan. Él es tan divertido, es tan cariñoso que lo vamos a poner.
Miguel Reyán
Pues querida, pues mira, te digo que sí porque estoy libre, lo cual demuestra la existencia de Dios. Porque eso que esté libre yo es más difícil que hacer un avión, como dicen los sevillanos. Ya está. Estupendo. Ala. Queda un tiempo para atornillarlo y confirmarlo y hacer los acabados. Ala. Besos espachurrados, que son buenísimos.
Javier Gallego
Miguel Reyán, Besos espachurraos.
Miguel Reyán
Muchos besos. Qué bien. Qué alegría estar aquí. Es un honor. Es un placer.
Javier Gallego
No, más alegría, más placer y más honor para nosotros.
Miguel Reyán
Lo que me ha costado, por Dios.
Javier Gallego
Sí, claro, que estés libre.
Miguel Reyán
Que esté libre. Muy difícil, muy difícil. Me he comprado un libro en dos tomos. Aprende a decir no. A ver si le quito el celofán.
Violeta
¿Por dónde vas?
Miguel Reyán
No le he quitado el celofán todavía. La prueba es que estoy aquí.
Violeta
La prueba es que estás aquí, pero
Miguel Reyán
te encanta la vida. Me ha costado mucho. Soborno, chantaje, amenaza, o sea, no eres
Javier Gallego
capaz de decir que no. Tú no eres capaz de negarte cuando te dan una propuesta. Porque, a ver, has hecho tantas cosas.
Miguel Reyán
Vamos a empezar a matizar. Digo que no con una facilidad. Ahora. ¿A qué cosas?
Javier Gallego
¿A qué cosas dices que no?
Miguel Reyán
Bueno, como empecemos a discutir.
Javier Gallego
Yo soy polemista, por eso te hemos
Violeta
traído el programa de hoy. Se llama Miguel Reyán, el hombre guillotina.
Javier Gallego
Eso es.
Miguel Reyán
El hombre que yo. ¿Andáis con eso?
Javier Gallego
Sí, sí. Todavía seguimos poniéndolo claro. Sí, sí. Bueno, entonces, ¿A qué dices tú que no?
Miguel Reyán
Pues digo que no a muchísimas cosas, como es lógico. En mi oficio, y ya vamos a empezar, en mi oficio de procurado lleva hasta ahora. Lo he conservado, lo he conseguido hacer hecho de fascista de una película revolucionaria, Pero no de revolucionaria en una película fascista.
Javier Gallego
Muy bien. Eso merece un aplauso, amigas.
Miguel Reyán
Anda, venga. También es verdad que no me han propuesto excesivas cosas de tinte ni ultraderechista.
Javier Gallego
¿Por qué será?
Miguel Reyán
¿Por qué serÁ? Bueno, pero sí me han propuesto, y de hecho he hecho películas, funciones de teatro que entran dentro de lo discutible. Por ejemplo, como voy siendo mayor, hice varias películas en la época del destape.
Javier Gallego
Ya, hombre, con ese cuerpo no me extraña. A ver, a ver, Yo que sé.
Miguel Reyán
Las que se quedaban en Pragas eran ellas.
Javier Gallego
Ya lo sé, lo sé, lo sé, lo sé.
Miguel Reyán
Qué época. Pero bueno, yo es que como me dais la palabra, una vez que tengo algo, pues lo voy a utilizar. Lo voy a utilizar. Yo empecé haciendo teatro independiente en Sevilla y me vine a Madrid dispuesto a hacer teatro con Nuria Sper y con Adolfo Marsella. De ahí para arriba. Y cine con Carlos Sába, con Gutiérrez Aragón. Claro, las pasé canutas. Hasta que me di cuenta de que mis mayores hacían de todo. Habida cuenta, tuve que hacer cosas. Atención, la masajista vocacional.
Javier Gallego
Peliculón.
Miguel Reyán
Cinco estrellas, le llamaban JR. Con Pepe da Rosa, que tuvo tanto éxito que hicimos la secuela. JR contraataca. Oh, mamá. Tengo un currículum, pero había que llenar la nevera.
Javier Gallego
Bueno, tiene un pedazo de currículum.
Violeta
Un pedazo de currículum. En sus 82 años te ha cundido mucho. Te ha dado tiempo de hacer alrededor de 120 películas, unos 25 cortos, unas 35 ficciones de televisión, unas 25 obras de teatro. A recibir un Goya, un Feroz, dos premios de la Unión de Actores. Las mejores cifras de empleo no son las que han salido hoy, son las tuyas.
Miguel Reyán
Qué guapa. ¿No has parado nunca, no? Son 120 películas. Me parece que voy a hacer la 102.
Javier Gallego
Bueno, a ver, que haya desaparecido, aunque sea mínimamente. Por ahí lo he contado. Por lo menos eso dicen por ahí en Internet. Pero no te fíes de más de 100 películas.
Miguel Reyán
Ya, ahora todavía la voy a hacer ahora. Y más de 25 funcionales de teatro.
Violeta
Claro, el teatro
Miguel Reyán
me gusta mucho mi oficio. Y entonces tengo lo primero que hay que tener en esta vida. Supongo que el numerosísimo público que llena este plató estará de acuerdo. Y vosotros también. Lo primero que hay que tener en esta vida es suerte para cruzar la calle.
Javier Gallego
Sí, eso es verdad. Pero también algo de talento, tesón.
Miguel Reyán
Después. Hombre, claro, me pongo pedante. Pitágoras, venga.
Javier Gallego
Y mira la cámara. Me hace un plano a la cámara y sube. Las dejas como que lo ha dicho Marx.
Miguel Reyán
La oportunidad viene cuando viene la suerte. Con la preparación. Hay muchas personas que tienen el golpe de suerte, pero no están preparados. Y por lo menos en mi oficio, supongo que en el vuestro también.
Violeta
Claro. ¿Y a qué se debe que te llamen tanto? Porque eres capaz de hacer cualquier papel.
Miguel Reyán
Pues algunos compañeros, estando de gira y estudiando un poco el fenómeno, Porque la verdad es que al principio las pasé canutas. Con esta pinta, si llego a ser Pepe Coronado, pues a lo mejor no. Pero al principio las pasé canutas, pero después sí. Y me contaban mis compañeros que me quieren. Eso, que es verdad, que sirvo un poco para todo. He podido hacer de todo, menos de guapo. Entra, Gustavo. ¿De qué te ríes?
Javier Gallego
No, nada, que con ese cuerpo no lo entiendo. Hoy alguien liga tirando estejos, pero no pilla una.
Miguel Reyán
Cuando el guión dice Entra, Damián, es guapísimo. Las mujeres se vuelven. Pues no me llaman a mí. Cuando dice Entra Damián, está cachas. Pues tampoco me llaman a mí. Ni de guapo ni de boxeador.
Javier Gallego
Pero de todo lo demás.
Miguel Reyán
Es más, algunas veces me han dicho que no he hecho ninguna. Hice solamente una prueba por un director inglés. No me conocía, pero estuvo aquí el director de
Javier Gallego
lo diré.
Miguel Reyán
¿No os pasa que tenéis cosas que sabéis y el nombre que lo conoce? ¿Sí, pero que no sale?
Javier Gallego
Steven Spielberg.
Miguel Reyán
Yo estaba asustado porque tengo Alzheimer y un amigo neurólogo me no, No, mira, escucha. ¿Desde cuándo esto en el siglo XVIII o XVII no pasaba? Miguel, ¿Desde cuándo estás metiendo información en esa cabecita deteriorada? Pues yo madrugo mucho. Pues a las 6 de la mañana estaba oyendo la radio. ¿Claro, y has leído los periódicos? No sé cuánto. El cerebro. Un momentito, tengo que echar cosas fuera. ¿Y no te acuerdas del nombre de tu amigo y eso? El nombre de la rosa. El director estuvo aquí y entonces después se fue a hacerlo a Turquía. Me parece a no sé dónde. Y estuve con él, con la jefa de casting en el Hotel RIT y es la primera vez que me es que no es que sea guapo, pero eres atractivo. Que era gente más querían alguien que Más feo todavía. Pero claro, pues sirvo para el cura, para el obispo, para el malo, para el bueno. Una ventajilla.
Javier Gallego
El nombre de la rosa, película de Jean Jacques. Ah, no. Sí, señor. Bueno, tú sabes que todos esos personajes que has hecho, Nuestro personaje favorito es con el que empezamos muchos programas, Agapito Cárceles, de la novela de Pérez Reverte, el maestro de Griemann, periodista republicano y antimonárquico radical, o sea, como nosotros, que quiere poner la guillotina a la Puerta del Sol para acabar de una vez con la monarquía y con los Borbones, o sea, como nosotros. Entonces estamos bastante cerca de la Puerta del Sol y te hemos traído la
Violeta
guillotina, que nos ha costado meterla aquí.
Javier Gallego
Sí, ya. Eso es porque queríamos hacer contigo la escena con la que comienza cada día esta república. Una escena que repiten nuestros oyentes, ya se lo saben, desde los más pequeños a los mayores, que es casi como nuestro himno republicano.
Miguel Reyán
¿Claro, pero os habéis traído una guillotina de verdad?
Javier Gallego
A ver, esto está aquí siempre.
Miguel Reyán
Está aquí siempre.
Javier Gallego
Pedazo de terroristas. Te ha faltado decir a ver cómo empiezan las repúblicas. Tú bien lo sabes. Como que interpretaste a Gapito Cárcel, 70 años ya.
Miguel Reyán
No, pero es una cosa de nuestro amigo Arturo Pérez Reverte, y que además es valle Inclanesco.
Javier Gallego
Totalmente.
Miguel Reyán
En este país las cosas hubieran sido de otra manera si hubiera establecido la guillotina eléctrica y la Puerta del Sol. Guillotina, guillotina, guillotina. Hombre, ahora es una metáfora, uno está en contra de la pena de muerte, pero una guillotina simbólica que hubieran pasado los obispos.
Javier Gallego
Que bien lo está explicando esa escena. Claro. Entonces esa guillotina de hecho es muy simbólica, porque aunque es real y material, la hoja, como está tocando Elena Gómez, no pincha, es de cartón. Bueno, si quieres te traemos una real, pero vamos a hacer la escena real. Sí, que es muy guillotinera. Yo voy a hacer de Jaime Astarloa, o sea, el maestro de esgrima amigo de Agapito, que obviamente serás tú. ¿Estás preparado para poner la guillotina en la Puerta de Sol?
Miguel Reyán
Hay una cosa que usted no. Yo por esas cosas cobro, ya lo sé.
Javier Gallego
Lo sé, pero luego una pasta.
Miguel Reyán
Una pasta no es comunal.
Javier Gallego
Lo sé, lo sé. Pero ¿Quién te ha dicho que no te voy a pagar yo después de esto, luego hablamos de los honorarios? ¿Vale?
Miguel Reyán
Pues que viene la segunda parte.
Javier Gallego
¿Cuál es?
Miguel Reyán
Escuche usted. Desde hace tiempo ya soy mayor, no tengo 82 años, por cierto. Tengo 83.
Javier Gallego
Bueno, pues que lo llevas también con ese cuerpo.
Miguel Reyán
Qué pena que no sea pitipo. Aunque bien mirado, cada vez me gusta más. Desde hace tiempo, y las productoras lo saben, yo soy un actor muy caro, carísimo. De vez en cuando trabajo gratis. Pero barato nunca va a ser. Esta barato nunca.
Javier Gallego
Esta va a ser una de las gratis.
Miguel Reyán
Ya veremos.
Javier Gallego
Bueno, luego la hablamos.
Miguel Reyán
Hago muchos cortos. ¿Como has dicho? Muchos cortos gratis, Por supuesto, pero a Netflix le saco una pasta.
Javier Gallego
Pero tú sabes que nosotros No somos Netflix.
Miguel Reyán
¿Ah, no?
Javier Gallego
Esto lo paga esta gente que está ahí. Imagínate cómo estamos. Esto solo se sostiene por gente generosa.
Miguel Reyán
Vamos a hacer lo que estoy viendo, que me va a costar dinero. A ver, ¿Cómo era esto?
Javier Gallego
¿Te lo quiere leer un poquito delante? ¿No?
Miguel Reyán
No.
Javier Gallego
¿Va usted a poner la guillotina en la Puerta del Sol?
Miguel Reyán
Pues sí, señor. La guillotina. La guillotina. No voy a seguir toda mi vida escribiendo panfletos y desprodicando contra los Borbones. Sí, señor. La Guillotina. La Reina Zar Guillotina. Los chulos de la Reina Zar. Guillotina. Los chilos del Rey Zar. Guillotina. LOS MINISTROS Guillotina. Los obispos que lo rodean. Guillotina. Guillotina, Guillotina, Guillotina. Todo guillotinado. Sí, señor. La guillotina.
Javier Gallego
¿Ha terminado usted?
Miguel Reyán
Sí, señor.
Javier Gallego
Vamos a comer. Nuestro hombre guillotina. La voz que desde hace años abre este programa, el carismático y simpático actor Miguel Reyán, está en la carnicería.
Miguel Reyán
Hola, ¿Se puede? Oye, vamos a ver, ¿De quién ha sido la genial?
Javier Gallego
Porque es verdadera de voz lo que hay en esta república por este hombre quijotesco que no ha dejado de hacer lo que más le actuar.
Miguel Reyán
Si vas a dejar que tu ego esté por encima de hacer las cosas que más te gustan, entonces es que definitivamente eres un viejo.
Violeta
Por eso, a su 83, sigue teniendo el mismo espíritu juvenil y juguetón que ha caracterizado su carrera como actor.
Javier Gallego
De eso podéis estar seguros. Aunque él en realidad iba para doctor.
Miguel Reyán
Doctor en filosofía. ¿No querías conocer a un doctor en Filosofía?
Violeta
Doctor en medicina, más concretamente, como su padre, Destinado en Tetúan, protectorado español en Marruecos. Cuando él nació en 1942, Kennedy murió
Javier Gallego
bastante, pero acabó abandonando la tradición familiar por la interpretación para acabar fundando una compañía de teatro con un grupo de compañeros.
Miguel Reyán
Una rista de tarados.
Violeta
Esperpento se llamaba.
Miguel Reyán
Y estábamos haciendo un teatro de guerrillas.
Javier Gallego
Porque él es un personaje valle inclanesco,
Violeta
un Max Estrella o libertario. Y un teatrero.
Miguel Reyán
Qué cosas dices.
Javier Gallego
Que ha recibido numerosos premios por su papel en las tablas. El premio Ceres al mejor actor, precisamente por Luces de bohemia de Valle Inclán,
Violeta
o dos premios de la Unión de
Javier Gallego
Actores y el Godot de Honor por su trayectoria, entre otros muchos.
Miguel Reyán
Hay que actuar con rapidez.
Javier Gallego
Vamos a votar así a Pedro.
Violeta
Hay un actor en España que lo ha hecho casi todo y ese es Miguel Rey.
Javier Gallego
Me habré desdoblado.
Miguel Reyán
Será una de esas cosas que hacemos los borrachos sin darnos cuenta. ¿Te gusta?
Antía Losada
Sí.
Miguel Reyán
¿Quieres que lo haga todos los días?
Javier Gallego
En televisión le hemos visto en La Regenta, El comisario, Águila Roja, El ministerio del tiempo, La que se avecina, Cuéntame, Maricón perdido o la mítica Compañeros, el
Miguel Reyán
examen acaba de empezar, de manera que a partir de ahora no hablen. Tienen exactamente una hora para desarrollar el siguiente Aristóteles.
Violeta
En el cine, la vida le hizo crack con la película del mismo título de José Luis Garci, personaje con el que despuntó y mostró el actor que llegaría a ser.
Miguel Reyán
El futuro de nuestro oficio está en la electrónica, Germán. Lo que pasa es que tú no
Violeta
quieres evolucionar en películas que han pasado a la historia de nuestro cine, como El perro del hortelano, de Pilar Miró,
Javier Gallego
Todos a la cárcel, de Luis García
Violeta
Berlanga, Carmela, de Carlos Saura, Ajarsa al
Javier Gallego
moro, de Fernando Colomo. Hola.
Miguel Reyán
¿Se puede? Oye, vamos a ver. ¿De quién ha sido la genial idea de meter el material en la basílica? Imagínate, se lo llevo a las monjitas y como no se enteran, se creen que sin ojo o hierbabuena se hacen una tortilla. Y se me conen como mo.
Javier Gallego
El bosque animado, de José Luis Cuerda.
Miguel Reyán
Se ve que no me pusieron tabaco.
Javier Gallego
¿No te pusieron cuándo? Quien también trabajó en nuestra dorada amanece, que no es poco.
Miguel Reyán
Pues yo creo que me voy a sacar la chorra.
Violeta
Fue El maestro de grima de Pedro Olea.
Miguel Reyán
Tengo que revisar unos papeles.
Javier Gallego
Así como el papel por el que consiguió un Goya la película Tata mía, de José Luis Borau. Primer Goya que se dio a un actor de reparto.
Miguel Reyán
Tengamos la fiesta en paz.
Violeta
Un Goya por el que ha vuelto a ser nominado este año por su participación en El cautivo, de Alejandro Amenábar.
Miguel Reyán
Pero tengo fe en que algún día alguien conocerá de aquel que nos contaba grandes historias. La mejor de todas, la suya.
Javier Gallego
Hoy vamos a contar la suya. Porque por si fuera poco, añade que
Miguel Reyán
tengo gran capacidad de análisis, relativa potencia sexual, algunas posesiones, pocas y gran altura de miras.
Javier Gallego
Y por todo eso hemos invitado a Miguel Reyán, con el que sentíamos que teníamos una deuda. Ya estuve en otro programa con público en un teatro, cómo no. Pero no había estado como protagonista, sino como esos secundarios que hace. También hoy está como prota Miguel Reyán. ¿Te gusta más ser actor principal o de reparto?
Miguel Reyán
En primer lugar, enhorabuena por el trabajazo.
Javier Gallego
Es el mejor equipo de la radio.
Miguel Reyán
El mejor equipo. Pero va fantástico.
Javier Gallego
Impresionante.
Miguel Reyán
Fantástico.
Javier Gallego
Sí, sí. De verdad que es el mejor equipo de la radio.
Miguel Reyán
Yo que voy a emisora, no negaré que he dicho esto no sale de aquí. Fantástico.
Javier Gallego
No, no lo negará.
Miguel Reyán
No lo negaré. Las matemáticas no son una opinión. Dos más dos son cuatro.
Javier Gallego
Muy bien.
Miguel Reyán
¿Qué quiere usted?
Javier Gallego
¿Si te gusta más ser protagonista o actor de reparto?
Miguel Reyán
A mí me da igual. Hombre, el protagonista tiene la ventaja de que cobra más dinero, pero también trabaja mucho más y madruga mucho más. De manera que no soy actor. Me da igual. He hecho protagonista y he hecho de reparto y ya está. ¿Y vosotros por qué os dedicáis a dar? Porque a mí lo que me gusta es preguntar.
Javier Gallego
Ya de eso. Llegaremos a este punto en el que a Miguel le gusta más que le cuenten que contar. Pero no estamos aquí para contar nosotros nuestra vida, sino que tú cuentes la tú.
Violeta
Dar una respuesta cortita, que el hombre necesita también escuchar un poco de tiempo.
Javier Gallego
Pues precisamente por escuchar historias, por escuchar historias estáis aquí. Yo sí.
Miguel Reyán
Sois periodistas.
Javier Gallego
Por escuchar historias y por entender la realidad. Por entender el mundo. Por escuchar. Porque nos gusta escuchar historias, nos gusta entender el mundo y nos gusta escuchar a quien nos lo puede ayudar a entender.
Miguel Reyán
Y vos también, bella dama.
Violeta
Sí. Diría que la importancia de que las historias de quien no tiene suficiente voz se escuchen más que los que tienen demasiada voz.
Miguel Reyán
No descubristeis desde muy jovencitos.
Javier Gallego
A ver, que no, la entrevista no va así.
Miguel Reyán
No, no, no.
Javier Gallego
Ahora la entrevista no va así.
Miguel Reyán
Es que esto no es una entrevista, es un diálogo.
Javier Gallego
Pero claro, es que ese diálogo la gente no quiere ahora mismo escuchar sobre.
Miguel Reyán
Sí, sí, sí, ya verás cómo sí.
Javier Gallego
Te dejo una más. Ya está. Una pregunta más y seguimos con lo tú y yo.
Miguel Reyán
¿A quién el protagonista quién es?
Javier Gallego
Tú. Pues entonces tú tienes que responder.
Miguel Reyán
No, yo hago lo que me da la gana. ¿Lo descubristeis pronto una vocación o no?
Javier Gallego
Sí, yo muy pronto, desde que era pequeñito.
Violeta
Es que es muy romántico el tema de ser periodista, reportero, igual que el de ser actor, yo creo.
Miguel Reyán
Teníais, ahora os cuento yo, teníais unos
Javier Gallego
referentes para mí, los escritores. Sí, algunos escritores que habían sido también periodistas, tipo Hemingway y esas cosas. Sí, o Dorothy Parker. Sí, yo tenía como desde la adolescencia más o menos, bastante claro que quería ser escritor. Y entonces el camino era el periodismo.
Miguel Reyán
Y vos también.
Violeta
Yo es más gente como Maruja Torre, escritora también. ¿Sí, como reporteras, que tú la ves en el sitio y dices
Miguel Reyán
prensa escrita, radio o radio?
Javier Gallego
A mí me gustaba mucho la radio. Yo que crecí fui amamantado por un aparato de radio. Y ya se acabó lo tuyo.
Miguel Reyán
La penúltima. ¿Os costó mucho llegar a ser lo que sois, estrellas internacionales?
Javier Gallego
Estrellas internacionales nos sigue costando. Nos está costando. De hecho voy a aprovechar para amigos, amigas que nos escucháis, a ver si hacemos carne cruda. Grande de una puñetera vez. Miguel Reyán, ¿Tú cómo te empezaste en el tema de la actuación, de la interpretación?
Violeta
Lo supiste muy pronto.
Miguel Reyán
Mi amigo Antonio Gala era muy listo, me decía con aquel tono que tenía Mira, Miguel, la vocación es una tontería
Violeta
que bien lo invita.
Miguel Reyán
Que no se puede contradecir lo que se puede contradecir. Lo que no se puede contradecir es el destino. Como los dioses hayan decidido que tú vas a ser puta, serás puta en Nueva York, tu pueblo, pero puta. Y si los dioses han decidido que vosotros vais a ser periodista, yo actor.
Javier Gallego
Claro. ¿Y cómo? Porque tú ibas, lo cuentas de hecho en un libro que se llama. Bueno, lo dice la solapa, seguro que el músico resucita. Ahí se cuenta que tú ibas para médico como tu padre, incluso para periodista.
Miguel Reyán
Estudié algo de periodista, pero como sois muy simpáticos y sois maravillosos. Y eso os voy a este público es el mejor del mundo mundial. Voy a ser sincero y voy a contar la puñetera verdad. Yo de pequeñito sufrí eso que llamáis bullying, porque era muy delgadillo. Yo también. Cuéntalo.
Javier Gallego
No, perdón, perdón. Es que ya me has tirado de la lengua. No, perdóname. Sí, sí. Me cal.
Miguel Reyán
Carpetobetónico. Esto a mí me duele aquí.
Javier Gallego
Es verdad, es verdad.
Miguel Reyán
Vamos a ver, Te hicieron bullying porque era muy delgatito y era muy miope. Tenía, atención, 15 diotrías en cada ojo.
Javier Gallego
Ostras.
Miguel Reyán
¿Así de gordo?
Violeta
Muchísimo.
Miguel Reyán
Yo todavía con 83 años, me da una ternura enorme de aquel crío lo mal que lo pasó. Horrible. Y eso me hizo. Porque estaban los matones. Reyán no juega. Yo quiero jugar. Te rompo las gafas. Me las rompía. Era un chico miedoso, tímido, asustado. ¿Y eso que hizo? Que me refugiara en los libros, en la imaginación y en la única ventana que había abierta entonces, que era el cine. Me veía todas las películas. Nadie podía pensar que yo fuera. Cuando yo vi Los pájaros, que iba a trabajar con Rutey. Vamos, en absoluto. Y cuando llegué. Mi padre era médico. Cuando llegué a la facultad de Medicina, yo iba a ser médico, pero la suerte, el azar, se sentó a mi lado un señor, de esto hace ya un montón de tiempo, que sigue siendo mi amigo, se llama Juan Carlos Sánchez. ¿Que fumas? Y me dio un celta corto porque se di a fumar ahora, cuando termine la clase, era de anatomía. Primero me voy a apuntar al TEU de Medicina. Yo también, porque era lo que más se acercaba al cine.
Javier Gallego
Era el grupo de teatro. Entiendo.
Miguel Reyán
Era el grupo de teatro. El TEU es Teatro español Universitario de Medicina de la facultad, que enseguida se nos hizo pequeño y pasamos al TEU del distrito, que abarcaba toda la disciplina y se nos hizo pequeño. Hicimos después otro y por fin esperpento,
Javier Gallego
la compañía de teatro independiente que fundasteis
Miguel Reyán
con Alfonso Guerra, con Amparo Rubiales.
Javier Gallego
Alfonso Guerra, el de Felipe González.
Miguel Reyán
Con Amparo Rubiales, que fue senadora, y con Juan Carlos Sánchez, Pedro Álvarez Osorio, con 12 chalaos.
Javier Gallego
Estamos hablando además en la dictadura todavía.
Miguel Reyán
¿En la dictadura? ¿Por qué? Y aquí empieza. Porque no era para ser famoso, no era para. No, no. Aparte del afán de aquello, de la ficción, del cine, era Atención, voy a ir al cielo para cambiar el mundo. Era un teatro de guerrillas. Era contra Franco. Claro.
Javier Gallego
¿Cómo se hacía eso? ¿Cómo se hacía eso? Evitando la censura.
Miguel Reyán
Evitando la censura. Que eran idiotas. Eran idiotas. Y entonces hacíamos Bertolt Brecht, tercer emisor del Tercer Reich, Y entonces había que hacer un pase o dos para la censura. Y como eran idiotas, nosotros decíamos el texto de Berto Pres, pero en medio decíamos tacos cojones. Eso no se puede decir. Pero no se puede. Quitaban cojones, los distraía y todo.
Violeta
Lanzaba y chorizo a los perros.
Miguel Reyán
Muchas veces. Muchas veces. Entonces estaba para Guisarne, en el Ministerio de Información y Turismo, y no podíamos hacerlo, o lo hacíamos con los grises en la puerta, levantar un telón. Entonces ya no era un acto poético, un acto teatral, era un acto político.
Violeta
¿Y tú crees que el teatro podía y puede cambiar el mundo?
Miguel Reyán
Después me di cuenta de que el teatro no cambia el mundo.
Javier Gallego
Bueno, pero cambia las personas.
Miguel Reyán
Ay, me lo has quitado.
Javier Gallego
Perdón.
Miguel Reyán
Sí, no, está muy bien quitado. Claro, el arte, si quieres cambiar, hace falta cambiar la gente. Hay que leer. Efectivamente. Mejor leer que no leer. ¿Sabes qué burro se escribe con b y no con V? Pero depende de lo que leas y de lo que hagas con lo que lees. Hay gente que lee mucho y son unas bestias. No, no, pero claro que el arte, claro que cambia, cambia. A mí, que ya no soy ni tímido, tengo un morro descomunal.
Javier Gallego
Oye, efectivamente.
Miguel Reyán
¿Te has dado cuenta?
Javier Gallego
¿Tímido tú? Claro, cuando eres ese niño pequeño con gafas al que acosaban. Claro, Serías una persona muy retraída.
Miguel Reyán
Asustado, tímido. La primera vez que actué en el colegio no había más remedio que actuar. Actué de espaldas. Pero hay que tener piedad de aquel pobre crío, Miguelito. Tienes que darte la vuelta. Entonces a la siguiente me di la vuelta así y no pasó nada. Y a la otra me puso así, y a la siguiente. A la otra hice así, y a la siguiente me aplaudieron. Y empezó a desaparecer la timidez. Ya no me he pasado.
Javier Gallego
Qué bonito eso.
Violeta
Qué bonito imaginarse a ese Miguelito.
Miguel Reyán
A mí me da mucha pena de ser crío.
Javier Gallego
Sí hay muchos como ese, ya lo sé.
Miguel Reyán
Me da por una pena infinita. En el Ateneo, que tengo el honor de ser de la Junta de Gobierno del Ateneo y presidente de la sección de teatro. Hacemos una cosa. El día 20 hay una que se llama. Me acuerdo.
Javier Gallego
No nos adelantes, que vamos a hablar luego de eso. Te lo dejo ahí. Guarda momento paréntesis y luego lo cuentas, ¿Te parece? Es que así, además dejamos un me hace gesto, me imita el cabrón. Perdón. Todo con el que le porque tu
Violeta
vida ha sido puro teatro, pero también has participado, lo decíamos antes, en más de 100 películas. Eso es legal, ¿No? Que tú hagas tantas películas. ¿Cómo que es legal que te llamen para 100 películas y a otros actores no lo llamen nunca? ¿Eso es legal?
Miguel Reyán
Pues, querida, eso es un misterio. Como tantas cosas. Por cierto, cada día me gustan más los misterios. Siempre hay una razón para las cosas. Siempre. Milagritos, ¿No? Ahora, rastrear cuáles son las causas de algo, ahí está lo complicado. ¿Por qué dejan de llamar a alguien? Siempre hay alguna razón. También puede ser el azar, porque coincide que no hay ningún personaje para él o para ella.
Javier Gallego
Bueno, con ciertas edades, de hecho, sobre todo las mujeres, las actrices se quejan de este problema, que a partir de cierta edad es muy difícil encontrar un papel. No sé si con los hombres pasa lo mismo también.
Miguel Reyán
Claro, porque la industria lo que quiere el protagonista siempre joven y guapo, que por cierto, maravilloso. Fernando Fernán Gómez a los sabios hay que acudir continuamente, decía. Con toda la razón y con aquella cuando yo veo una película o leo una novela en la que el protagonista es un detective, comprendo perfectamente que tenga ser habilísimo y muy inteligente y que deduzca muy bien las cosas y que tenga una intuición maravillosa. Lo que no comprendo es por qué tiene que ser guapísimo. ¿Por qué tiene que ser guapísimo? Pero bueno, vamos a cine a ver gente guapa, pero querido. Por eso, a los actores, entre los que me meto, lo que me gusta de verdad es el teatro.
Javier Gallego
Claro. ¿Qué te da el teatro? ¿Qué es lo que te hace sentir el teatro? ¿Que te gusta más que cualquier otro género que has
Miguel Reyán
Solamente? Todos. Esto que llamamos audiovisual.
Javier Gallego
Y el teatro, bueno, está cine, televisión. Digamos que son formatos. Es lo mismo.
Miguel Reyán
Ahora, el cine de televisión es lo mismo.
Javier Gallego
Bueno, pues ¿Qué te gusta tanto del teatro?
Miguel Reyán
¿Cómo va a gustar? Porque el teatro es verdad, el cine es mentira. Sí, pero claro, aparte de otras consideraciones, el cine es el arte del director. Tu trabajo lo terminan en la moviola. En mi caso tengo un montón de ejemplos. Al principio, además, cuando yo intentaba ser Robert de Niro, quedarme sin dormir para tener malas caras, y después te lo cortaban. Y tengo una cosa que todos mis compañeros conocen, perdón, lo cuento aquí. Yo parece que toco el piano, no es verdad, pero tocar Baden Boing, pero bueno, da el pego. Y en una producción, Coche Eslovaquia, hacía falta que el director quería que tocara de verdad. Y entonces, pues yo hice, mira, una prueba. Hice una prueba tocando. Yo no sabía música, entonces la mano izquierda tocando. Aquello debía ser un trapo, pero bueno, coló estupendo, pero era el organista ciego de Felipe II, Antonio de Cabezón. Y yo mirando la partitura o el teclado todavía, pero con unas lentillas. Pero aquí vuestro amigo estuvo 4 o 5 meses con Pepe Rey, que por cierto no sé nada de él, especialista en música renacentista. Y cuando llegó el momento de Action, aquí vuestro amigo tocó el clave financiero y el horno clavado. Maravilloso. No se me ve.
Javier Gallego
No se te ve la cara.
Miguel Reyán
No se me ve tocar.
Violeta
No apareces.
Miguel Reyán
No aparezco. Momentito. De lejos dije nunca más. A la mierda el cine. Claro, las manos de un pianista. Yo pongo cada Steve Wonder, después ya no las veo, queridos, en el escenario toco yo el piano. Tienes mentira.
Javier Gallego
Pero bueno, qué mentira. A veces más hermosa. También te digo.
Miguel Reyán
Pero es del director. Una película de Vigas Luna. Es suya, Claro, la termina ahí. Y el teatro de los Una función de Luis. ¿Para cual? No, no, pero además que el teatro es verdad, a pesar de que es mentira, es un milagro. Porque imaginemos una sala pequeña, una sala alternativa, donde a las 7 de la tarde suena la consaguida voz que señoras, señores, la representación va a comenzar, se apaga la luz y está un público que saben que le van a contar una cosa que es mentira, mentira. Sale un actor, salgo por ejemplo yo. Empieza a contar algo divertido, el público se ríe, me empiezo a poner serio, de repente me pongo de rodillas y empiezo a llorar. Empiezo a llorar de verdad. Nos hemos quedado que era mentira. Con eso no hay quien pueda. Con un ser humano cinco metros llorando de verdad. A ver qué se va a hacer sin eso.
Javier Gallego
¿Cómo ha llevado la escena esta? Por favor, un aplauso.
Violeta
Qué suspense, qué silencio.
Javier Gallego
Es que es impresionante. Bueno, déjanos que volvamos mínimamente al cine. Perdón, déjanos volver mínimamente al cine.
Miguel Reyán
Yo te dejo hacer lo que te dé la.
Javier Gallego
Bueno, por eso. Bueno, has echado de vez en cuando. Fue el crack, la peli de Garci del 83, muy decisiva en tu carrera.
Miguel Reyán
Le engañaba, como suponía el marido con el compañero ese, el que se quedaba con ella haciendo las horas extraordinarias. Lo que pasa es que jodían por las mañanas, en la media hora que les daban para tomarse el bocadillo.
Javier Gallego
Claro, porque ¿Qué cambió ahí? ¿Qué pasó? ¿Qué te hizo esa película que cambió un poco tu carrera cinematográfica?
Miguel Reyán
Un poco del todo cambió. Hasta entonces le había pasado canutas. Y además voy a contar, por cierto, yo nunca tuve que poner copas.
Javier Gallego
Bueno, eso. Eres verdaderamente un privilegiado en el mundo de la interpretación.
Miguel Reyán
Y le debo, nunca se me olvidó, hay que ser. Gratitud infinita a unos compañeros vuestros, Martín Soler, Martínez Soler, porque por esas también cosas del azar, me dieron la posibilidad, porque yo escribía, de ganarme la vida escribiendo en Doblón, que nos recordaréis, en una revista de humor que se llamaba Hermano Lobo. Desde el principio hacía cosas allí en la revista de hilo musical escribía Mítica, que es bastante mítica, escribía sobre música y sobre cine, sobre teatro, en la edición española de Playboy, haciendo entrevistas. Gracias a eso sobreviví. Nunca se lo pagaré lo suficiente, o
Javier Gallego
sea que algo de periodismo sí que
Miguel Reyán
hiciste a Marisa Ziriza, a Martínez Soler y todo, Pero tengo que contar también, por si nos oye gente joven que se rinde, ¿Que me cuentan ahora? Yo no tengo hijos, que yo sepa.
Violeta
Si alguien tiene algo que decir, que se manifieste,
Miguel Reyán
pero me cuenta, que hay muchos, lo de esforzarse y lo de pelear y eso. Yo conocí, no viene muy a cuento, pero conocí también de casualidad, haciendo teatro, a un señor que ahora dirige la Academia de Cine, se llama Fernando Mendes Rey. Y entonces yo estaba, a pesar de estar haciendo estas cosas, debían pagar muy poco. Pues muy canino, canino, porque no. Y llamé un viernes. Nunca se me olvidará también gratitud infinita a Fernando. Fernando, tengo deudas por todas partes. Lo típico es, ¿Sabes de algo?
Javier Gallego
Sí.
Miguel Reyán
Pues no. Bueno, el lunes empieza una película, un señor se llama José Luis Garti, pero es viernes. Ya, pero no importa. ¿Sabes dónde es la productora? Te lo averiguo, me llama el barrio de la Estrella, la Estrella Polar. Yo creo, queridos, que me gasté los últimos 50 pesetas que tenía en el metro, en el autobús, y me fui allí, Estrella Polar, no sé qué, 5º B. Y llamo a una puerta de la oficina. Imaginaros lo que se oía detrás en una productora un viernes que empezaba el lunes la película John, Cling, cling, clin, clin, clin, clin. Y nadie me escuchaba. Hasta que por fin se abre la puerta. Cajas destempladas que me abre alguien que después fue mi amigo. Sí. ¿Qué pasa? Qué susto. Hola. Que soy actor y que me he enterado que aquí empiezan una película. Empezamos el lunes. Hombre, ya, pero un momento, un momento. Entra, me deja allí conmigo fotos y sale con un señor que yo entonces no conocía, que era José Luis Garci. Ahora eres actor, has hecho. Tiene muy poquito. Mucho teatro. ¿Sabes conducir? Sí, es que se acaba de caer un papel de un personaje que tiene que conducir. En resumen, hice aquello, la película se llamaba Solos en la madrugada. Hice aquella cosita como si fuera Ricardo III, que después me decían la oportunidad. José Luis Harti le daba moviola y oye, ¿El gilipollas este quién es? No lo hace mal, no lo hace mal.
Javier Gallego
Y de ahí te salió lo del crack.
Miguel Reyán
Y un día me llama. A José Luis le gusta mucho descubrir actores. Y entonces hasta me acuerdo del gesto. Yo creo que eres un gran actor. Léete esto, que vas a hacer el segundo papel de la película.
Javier Gallego
Y empieza a ir a otro lado.
Miguel Reyán
Y era el crack. Y se estrenó. Y a partir de entonces mi vida laboral, chas.
Javier Gallego
Dio la vuelta completamente. Y ahí te llegó, por ejemplo, hasta hoy, el reconocimiento que fue también Tata mía, de José Luis Borau.
Miguel Reyán
Dar las gracias a las personas por las cuales hice la película. Tata mía. Yo en principio no era el actor
Javier Gallego
que fue el primer Goya que se dio a un actor de reparto. Y se lo dedicaste a quienes dieron tu nombre para interpretar ese papel y confiaron en ti. Qué importantes son las oportunidades, ¿Verdad? Que te den oportunidades. Tú puedes darle la oportunidad a una pedazo de actriz que es colaboradora de este programa y que quiere conocerte y que quiere también conocer tus consejos. Por favor, un aplauso para ti. Alusada es ella. Es que es una gran admiradora, una amiga, una sierva. Sí, claro, claro.
Antía Losada
Me tengo que sentar. Vaya.
Javier Gallego
Sí sí.
Antía Losada
¿Qué tal estás? Bueno, parece sorpresa. Sorpresa de repente.
Miguel Reyán
Sí.
Antía Losada
Vengo de Argentina. Por fin, ¿No? ¿Qué tal? ¿Cómo estás?
Miguel Reyán
¿Qué tal?
Antía Losada
Bien, ¿Y tú cómo estás?
Miguel Reyán
Me encanta de conocerte.
Antía Losada
Bueno, igualmente.
Javier Gallego
Bueno, ¿Estás preparada?
Antía Losada
Un momentito, que me voy a poner los cascos.
Javier Gallego
Es que tenía muchas ganas, Antía la usada, de estar el día que venía el gran Miguel Reyán. Ella es actriz, cómica, guionista. Es excepcional.
Antía Losada
Lo soy todo.
Javier Gallego
Pero no le dan trabajo. Pero no le dan trabajo ni oportunidad. Ahora te traen el agua. Tú no te preocupes. A ver si podemos hacer un poquito de agua para tía, por favor.
Antía Losada
Oye, Miguel, no me quites la taza,
Miguel Reyán
que esa es la mía.
Javier Gallego
No, no, la tuya es esta, Miguel.
Miguel Reyán
Que no, que la mía me la acabo de ver.
Javier Gallego
Esta. Ah, vale, que te has bebido la suya.
Antía Losada
Perdona.
Violeta
Bueno, comedia de enredo ya desde el principio. Este género me gusta.
Miguel Reyán
Yo que podría saber que es la suya. Bueno, aquí hacéis los montajes muy bien, pero las tazas las hacéis como el culo.
Javier Gallego
Efectivamente. Y tantas cosas. ¿Antía, preparada?
Miguel Reyán
¿Tú por qué no trabajas?
Antía Losada
Qué buena pregunta, Miguel. Pero primero mi Antía.
Javier Gallego
A ver,
Antía Losada
no sé por qué no trabajo. No estaba preparada para esta pregunta.
Javier Gallego
Para nada. Es que no se entiende, Miguel. Ya te contesto yo.
Antía Losada
No se entiende. No se entiende que no la contrate. Pero espérate, voy a decir una cosa. Voy a hacer mi sección y al final tú me dices si me merezco trabajar o no me merezco trabajar.
Miguel Reyán
No te lo mereces. Lo digo ya.
Antía Losada
Me cago en la leche. Bueno, que somos actores ambos, tú y yo, sin medir el éxito de cada uno. Somos actores y esto es así. Entonces he pensado que así, para abrir un poquito el tema, podríamos hablar algo que los actores denominamos la profesión. La profesión tiene nombre de secta, pero también tiene nombre de thriller de los 90 protagonizado por Samuel L. Jackson y Bruce Willis. La profesión, se diga como se dice siempre, se dice en mayúsculas la profesión. No veo yo al gremio de los fontaneros diciendo la profesión de la fontanería. Y fíjate tú que esa profesión sí tiene salidas. Se nos han subido los caterings con langostinos gabardina a la cabeza. ¿Cuántos langostinos gabardina puede comer un ser humano sin perder la humildad? Yo creo que 18.
Javier Gallego
18, justo.
Antía Losada
La profesión para mí es una galera, todas encadenadas en un barco, remando al ritmo de un tambor que toca una directora de casting, la cual nos echa el humo de su cigarro en la cara.
Javier Gallego
No sé si reír o llorar.
Antía Losada
La mayoría nos alimentamos de pan duro y agua, que en esta metáfora sería hacer un personaje de reparto con la señora le cambio las bujías. Y los que tenéis más suerte recibís una ración de legumbres de vez en cuando, que en esta metáfora sería pues un protagonista en una serie diaria, un Goya y o un anuncio de cerveza. Pero al final, al final, todas remamos en el abismo con el propósito de resistir un poco más, pensando que algún día la profesión nos elegirá. Aplaudo.
Javier Gallego
¿Por qué no la Profesión con mayúsculas?
Antía Losada
Esta es mi opinión. ¿Tú qué opinas de la Profesión? Igual otra cosa.
Miguel Reyán
No, no, yo exactamente lo mismo que tú.
Antía Losada
Bueno, Miguel, esto parece First date. Me lo ha escrito Chagpt. No, mentira, me lo he escrito yo. Me lo he escrito yo.
Javier Gallego
¿Para ti lo de ser actriz qué?
Antía Losada
Mira, para mí lo de ser actriz, o sea, creo que la profesión es diferente de ser actor o actriz. Y a mí hay un chiste que me encanta, que define perfectamente lo que es ser actor y lo voy a contar a continuación. Un actor, es decir, un camarero, fue tirar la basura del bar en el que trabajaba. Un amigo a lo lejos lo vio y al cabo de unos días, al reencontrarse le oye, te vi el otro día tirando la basura. A lo que el actor camarero respondió ¿Y qué tal?
Javier Gallego
Qué tal lo hice,
Antía Losada
o sea, esto es. Eso representa que tú tengas que ser especial. A mí me pasa en la tienda, yo ahora trabajo en una tienda, yo vendo esas medias y cada vez que me qué maja. Y yo ay, que soy genial, que soy genial.
Javier Gallego
Como si fuera la directora de casting.
Violeta
Claro, vendiendo muy bien.
Antía Losada
Pero no, de verdad que el chiste se ha entendido, ¿No?
Miguel Reyán
Sí, había una versión más antigua.
Antía Losada
¿Cuál era?
Miguel Reyán
Dos actores que se encuentran oye, Pepe, el otro día te vi en el metro, ¿Y qué tal estuve?
Antía Losada
Es que cómo somos. Tuve una amiga que dejó el cine que le encantaba porque no podía lidiar con los actores. Ahora está bien.
Miguel Reyán
Porque no podía ligar.
Antía Losada
¿Lidiar con yo que? Ligar, ligar, seguro que ligaba porque decía que éramos insoportables. Cajitas de cristal.
Javier Gallego
Ay, pobres.
Antía Losada
Esto es fuerte.
Violeta
Cajitas de cristal.
Antía Losada
Cajitas de cristal de esto que no lo bonito.
Javier Gallego
Muy vulnerable.
Antía Losada
Y es verdad, pero también todo lo que tenemos que aguantar. Hombre, a ver un momento que pasó la página. El rechazo constante. Sí, tiro las hojas yo y luego las recojo, que yo soy muy limpia. El rechazo constante, la inestabilidad, la incertidumbre, la frase sodomizadora por amor al arte. Una frase que es hermana gemela de la frase de elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida. Mierda pa ti, Confucio. Mierda pa ti.
Javier Gallego
Grande. Además.
Antía Losada
Y por si todo esto que os he contado, la incertidumbre, no fuese suficiente, ¿Esto a ti no te ha pasado?
Miguel Reyán
No estoy segura.
Antía Losada
A partir del Covid se instauró una la profesión que a mí me parece un crimen de lesa humanidad. El self tape.
Javier Gallego
Eso es el.
Antía Losada
Te lo voy a aplicar ahora mismo. Esto es que en vez de convocarte a un casting presencial, te dicen que te grabes en tu puta casa.
Violeta
Que te grabes tú.
Antía Losada
Exactamente. Te piden por favor que sea enfrente de una pared blanca y lisa en España, cuya base fundacional es el gotelé, pero para adelante. Te piden buena calidad de imagen, buena calidad de sonido, buen encuadre, buena iluminación, buena interpretación y una persona que te dé la réplica. Prefiero que mi padre me haga una citología. Hacer un self tape. Y te lo digo de corazón. No, no es verdad. Te lo digo de verdad.
Javier Gallego
Te entiendo.
Antía Losada
A mí me han pedido cosas en el self tape. A mí me han pedido.
Javier Gallego
¿Qué te han pedido?
Antía Losada
Vas por el campo y respiras profundamente. Tus pulmones captan la brisa fresca de las montañas. Te envuelve una sensación de libertad y de repente ves pasar una mariposa. La miras y te das cuenta de que es tu abuela Maricarmen, fallecida hace tres días. Y aquí viene lo más fuerte. Por favor, interpretación natural en tu casa. De verdad. Esto en un ático que no tiene nivel. Yo no sé si buscan una actriz a una persona que tenga un brote psicótico, porque tú puedes interpretar esto. Yo no, Yo no. A mí me hunde cada vez que tengo que hacer un shelter. Y voy a decir una actores, actrices, influencers, Lolita, parad. Parad ya de hacer Shelltech. Huelga Nacional de Selta New Zeltec. Más enviado en este país por Swiss Transfer. Que lo rechacen sí, pero que paguen una sala de ensayo. Tenemos mucho poder. Si nosotros paramos, no se hace.
Miguel Reyán
Torrente tumba.
Violeta
Dino a los el tape.
Javier Gallego
Bebe agua, que se te está empezando.
Antía Losada
No la hago mal. Al sel tape, que te tienes que duchar y maquillar y luego coñazo total.
Javier Gallego
No hagas más.
Antía Losada
Hay gente que lo está pasando muy mal en general con esto, que se están no solo abrazando a la región, le están pegando un beso tornillo que flipas. Como Jaime Llorente, que es que para darle sentido a tu vida tiene casi que fecundar la crítica. Jesucristo no puede ser. Yo por la religión no, por la religión no. Es verdad que me levanto cada mañana y digo en ayunas delante del espejo voy a tener suerte, voy a tener suerte, voy a tener suerte.
Javier Gallego
Y esto es verdad que por ahora no ha funcionado.
Antía Losada
Por ahora no. Me encontré dos céntimos ayer, que la verdad que yo lo agradezco todo, fue
Violeta
muy bonito, pero religión no, Religión no.
Antía Losada
Y Barroco también me está metido a literatura de Barroco por la ule. Miguel, ¿Qué te parece? Que te he visto tú que tenían muchísimo. Tú mucho. Quevedo has hecho. López de Vega también. Tú has hecho de todo. Cervantes. Pues mira, pues yo me he comprado hasta una lechuguilla.
Violeta
A ver. Una lechuguilla. Ah,
Javier Gallego
Póntela, póntela.
Antía Losada
Voy a tener suerte por la mañana.
Javier Gallego
Tienes que verla en el vídeo. Tenéis que verla en el vídeo.
Miguel Reyán
Está como una cabra.
Javier Gallego
Está como un cencerro. Como un cencerro.
Violeta
No puede parar de crear, como verás.
Javier Gallego
Madre mía, se ha puesto la lechuguilla.
Antía Losada
Entonces, como. Como tengo que repasar para el examen, he pensado que era muy buena ocasión. Espera que me voy a bajar un poco para repasar los tópicos latinos, que no son las arepas y el petróleo, sino también.
Miguel Reyán
Me da pena porque está sin vitalidad.
Antía Losada
¿El qué?
Javier Gallego
El tópico latino está sin vitalidad. Está como un tono bajo, oye, y natural.
Antía Losada
No me tomo yo yun ginseng ni nada. Yo nada, voy así.
Javier Gallego
Venga, dale.
Antía Losada
Por saber lo que son los tópicos latinos.
Violeta
No, sí no lo sé, la verdad.
Antía Losada
Bueno, pues dentro música, porque sois unos ignorantes. Empezamos con Carpe Die.
Violeta
Entiendo.
Antía Losada
Vive el momento.
Javier Gallego
Ah, vale.
Antía Losada
Sí, muy popular. El 99% de los tatuajes en el antebrazo son todavía de Carpe Die. ¿Seguro? Que en el público hay alguno que se ha tatuado carpe dien, ¿Verdad? Ese de bigote 100%. Pero cuidado, cuidado, que el carpe die del barroco no es como el horaciano. El carpe dien del barroco. Espabila, espabila, que te pudres, que te pudres como el plátano o el frutero que se motea y se acaba convirtiendo en banana bread. Cuidado, cuidado. Hay que disfrutar, como dice el soneto de Góngora, Hay que disfrutar antes de convertirnos en tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada.
Javier Gallego
Cómo ha cambiado el tono, cómo ha cambiado. Por favor, no puedo parar a BDPL.
Antía Losada
Más tópicos, más tópicos. El Beatusile. Dichoso aquel. Esto es una alabanza a la vida sencilla y retirada. Esto es casita, la playa escapa de fin de semana. Plan de grupón, Escribe. En las mañanicas del mes de mayo cantan los ruiseñores, retumba el campo en las mañanicas, como son frescas, cubre los ruiseñores las alamedas. ¿No es acaso esto literalmente lo que dice un guiri que teletrabaja desde Málaga cuando se levanta y Maemi a las mañanicas? Qué bonito.
Javier Gallego
Venga, uno más, uno más.
Antía Losada
Hubo uno más. Pues aligeré. Ubisund, ¿Dónde están? ¿Dónde están? Que es una cosa que puedes preguntarte por tus ilusiones y esperanzas, pero también por dónde están las llaves. Ubisunt, con 16 años no te preguntas, pero con el tiempo el eco se va reverberando. Ubisoft, ¿Dónde están?
Violeta
¿Dónde está?
Antía Losada
Y dice Quevedo, Ah de la vida nadie me responde aquí. De los antaños que he vivido, la fortuna, mis tiempos ha mordido las horas, mi locura las esconde.
Javier Gallego
Si es que tendrías que hacer en el clásico, no sé por dónde están llamando.
Antía Losada
Y ya está. Y ya está.
Javier Gallego
Bueno, y después de esto.
Antía Losada
Y nada, un pequeño apunte final. Si se me puede quitar la música de Barroco, si se me quiere, porque tampoco hace falta,
Violeta
nos gusta más esta de consultorio.
Antía Losada
Que tienen razón el Barroco, que hay que aprovechar la oportunidad. Estarás de acuerdo, Miguel, que lo acabas de decir cuando estaba yo agazapada ahí esperando a que entra, decías las oportunidades no hay que aprovecharlas. Y para mí que tú estés hoy aquí es una oportunidad. Yo tengo pequeño monólogo, un pequeño espectáculo.
Javier Gallego
Le vas a meter la cuña publicitaria
Antía Losada
y he pensado que quiero que me lo programen Y entonces he pensado que quizás si tú me hicieses una lectura dramatizada de mi sinopsis, algún teatro, igual Albert te diría Jo, está aquí leyendo Miguel Reyán la sinopsis, si te apetece leerla y te prometo que no hay nada. Bueno, de fiscalía no hay nada.
Javier Gallego
Pues aquí. ¿Quieres que lea un fragmento?
Antía Losada
Sí, lo he traído aquí. Es pequeña la sinopsis es pequeña. Si. Me la puedes hacer en plan Segismundo, una cosa así. ¿Oye, ya que me pongo?
Miguel Reyán
Pero cuéntame ¿Esto qué es? Un monólogo que tú tienes.
Antía Losada
¿Yo tengo un monólogo? Sí.
Miguel Reyán
¿Escrito por ti?
Antía Losada
Escrito, dirigido y actuado.
Miguel Reyán
¿Dónde lo haces?
Antía Losada
Pues que no lo tengo dónde hacer por ahora.
Javier Gallego
No, lo ha hecho en algún sitio.
Antía Losada
Lo estrené en Pamplona, que me llamaron y con gran éxito. Tres euros la entrada. También costaba.
Miguel Reyán
¿También te dijo?
Javier Gallego
Sí, sí, pero merece la pena. Nosotros hemos visto fragmentos y merece realmente la pena.
Antía Losada
Venga, silencio todo el mundo, que esto lo voy a usar. No, no, pues que lo lea Javier.
Miguel Reyán
No, no, no. Ahora tomo yo. Ahora me toca a mí hablar.
Antía Losada
No, sí me voy a acreditar. La leche.
Miguel Reyán
¿Tú qué dices? Por la mañana cuando te levantas, te pones delante del espejo.
Antía Losada
Voy a tener suerte.
Miguel Reyán
Voy a tener suerte esta mañana.
Antía Losada
Lo he dicho. Por supuesto, lo he dicho hasta cuatro.
Miguel Reyán
Y has tenido suerte.
Antía Losada
Sí.
Miguel Reyán
¿Por qué?
Javier Gallego
Porque estás aquí.
Miguel Reyán
Porque estás aquí, exactamente. Y entonces, en primer lugar, aquí, delante de este numerosísimo público y los millones
Javier Gallego
de escuchantes, que son millones.
Miguel Reyán
Luego te voy a dar mi dirección de correo electrógeno, me vas a enviar fotos actuales y el currículum y después no voy a leer la sinopsis. Desde ahora te digo que vas a hacer este monólogo en una sola alternativa.
Javier Gallego
Bien.
Antía Losada
Bueno, me cago por la pata.
Miguel Reyán
Lo puedo asegurar públicamente sin leer la sinopsis.
Javier Gallego
No hace falta.
Miguel Reyán
Ahí queda eso.
Javier Gallego
Ha nacido una estrella.
Miguel Reyán
Vendremos aquí tú y yo.
Antía Losada
Pues la sinopsis la quería yo para un reel de Instagram y ahora No la tengo.
Miguel Reyán
¿Para qué?
Antía Losada
Para un reel de Instagram la quería yo.
Javier Gallego
Bueno, yo te Venga, pero quítame la música. Venga, pone una reverb bonita y ya se lleva.
Antía Losada
¿Como lo has dicho, Miguel? Lo que pasa es que la necesito para Insta.
Javier Gallego
A ver. Dicen aquí que la tienen más grande, por si te gusta la letra. ¿Más grande?
Miguel Reyán
Bueno, es la venganza. Un lugar. Sí, un escenario donde se representa un show genital. Un nombre cutre para un espectáculo diseñado con
Javier Gallego
Qué Canva Es que es un can.
Antía Losada
Perfecto, perfecto.
Miguel Reyán
Escrito a dúo con nombres erectos a los que no pondré cara sí pondré polla y a los que no daré crédito porque está guionizado, dirigido e interpretado por mí, Antia Losada. Fernando, Yo tengo todos los créditos. Soy como Eddie Murphy en El doctor chiflado. Voy a lavar los trapos sucios fuera de casa y voy a cobrar entrada por ello. El público objetivo de este espectáculo son mujeres y guays a los que les haya enviado una fotopolla y hombres que hayan enviado una fotopolla. Vente, que igual sales.
Antía Losada
Ahora lo que has dicho no lo puedes decir. Ahora lo que has dicho no lo puedes decir.
Miguel Reyán
No, no. Yo te digo esto lo haces tú en una sala alternativa. Ahora te digo. No va a ir ni Dios.
Javier Gallego
Antía lo usada. Muchísimas gracias. Bueno, es que todo nace de las fotopollas que le enviaban. Miguel. Pero vamos a seguir adelante, que queremos volver a hablar contigo y de tu carrera y de tu vida. Porque aparte de gran actor y mejor persona, Miguel Reyán es un gran amigo de sus amigos. Esto escribió sobre él su amigo el escritor y periodista Miguel Munarriz en su libro Empeñados en ser felices.
Violeta
Reyyan es un tipo alto y delgado que te mira, sonríe y pregunta. Hace más cosas, pero esa es una característica muy suya. Es un actor inmenso que dice que
Antía Losada
no ve sus películas porque le da vergüenza.
Violeta
Miguel Rellano nunca habla de lo que hace y siempre se interesa por lo
Antía Losada
que hacen los demás.
Violeta
Miguel Reyán, virtuoso de la amistad, al que supongo cada vez más perplejo porque seguirá aspirando a que con la edad, por fin el arte y la vida se vayan fundiendo en uno.
Javier Gallego
El capítulo, de hecho, lo ha titulado La elegancia de la amistad. ¿Qué es la amistad para ti? ¿Por qué son tan importantes los amigos?
Miguel Reyán
Una pregunta muy difícil de contestar.
Javier Gallego
Bueno, pero me han dicho tus amigos que eres muy buen amigo, por eso te la pregunto.
Miguel Reyán
Pues es posible. Intento serlo.
Javier Gallego
Bueno, ¿Que son los amigos para ti? Eso supongo que también sabrás contestar.
Miguel Reyán
La salsa de la vida. La amistad de unas cosas más misteriosas, además. Decía Borges, antes hablaba de Pitágoras y ahora de Borges. Soy cultísimo. Decía Borges que el amor, como lo entendemos, el amor romántico de pareja, necesita una reivindicación continua. La pareja se acaba de separar Cada uno se va a su casa, los novios y le llama por telé cariño, ¿Me sigues queriendo? La acaba de dejar hace 15 minutos. Dímelo. Cuelga tú, anda. Te quiero. Dímelo otra vez. Te quiero. Hace un cuarto de hora. A los amigos hace dos años que no los has visto. A Juan Carlos Sánchez, de Sevilla. ¿Qué pasa, macho? ¿Por dónde íbamos? No hace falta esa cosa. Sabes qué está de siempre.
Javier Gallego
Pues mira, estos buenos amigos tuyos. Miguel Munáriz también es amigo mío, aparte de agente literario. Y por eso le he pedido que nos hable un poco de ti. Amigo Reyán, ya sabes que si me
Miguel Reyán
invitan a hablar de ti, terminaré sacándote los colores. Bueno, pero se lo diré a Javier Gallego, a quien envidio por haber tenido la feliz idea de charlar contigo. Javier, mira, este señor que tienes al lado es un ser inimitable, inconfundible, inmarcesible. Es decir, que mantiene todo su vigor con el paso del tiempo. Es incombustible, ingenioso e inmenso en su generosidad.
Javier Gallego
Y todo esto que parece una exageración
Miguel Reyán
desmedida, no lo es en absoluto.
Javier Gallego
Así que viva tú querido tocayo.
Miguel Reyán
Nos vemos pronto.
Javier Gallego
Qué guapo. Sí, de hecho, le mandamos un abrazo muy fuerte a Miguel Munariz. ¿Cómo haces para ser inmarcesible? Eso. ¿Cómo se hace?
Miguel Reyán
Eso muy complicado. No es inmarcesible cualquiera.
Javier Gallego
No, no. Tú eres uno de los pocos.
Miguel Reyán
Y a Violeta la veo un poco inmarcesible. De vez en cuando se te nota algo.
Javier Gallego
¿Y tú cómo lo haces para mantener ese vigor? ¿Que dice Miguel? Dice que tienes un vigor que no se apaga.
Miguel Reyán
Pero vamos a ver. En primer lugar, mucha gente me dice, bueno, tienes 83 años. Los siguientes 84, Clint Eastwood, que por cierto tiene 95. 96. Está dirigiendo en una de las últimas películas. Se llama Mula. ¿Hay una canción que tiene en medio una estrofa que sabrías qué edad tienes si no supieras el día que naciste?
Javier Gallego
¿Cómo te has quedado?
Miguel Reyán
Pues yo 37. Yo decía mi madre. Es una cuestión genética también. Toda mi familia es muy mamá. Seguro que yo nací en el 42. Seguro. Mamá, que eres muy despistada, como Gila. Pero después hay que recurrir a los clásicos. Venga. En primer lugar, hay que vivir como si se fuera a ser inmortal. ¿Por qué no voy a aprender yo japonés ahora? Dos que la muerte. Te pille viviendo la mar. Que mal me viene ahora irme al otro barrio. Ahora que yo tenía y 3. Como decía un proverbio chino. Todos los proverbios son árabes o chinos. No conozco ninguno. Portugués. Aunque sepas que es el último día, planta el manzano. A Sócrates le estaban preparando la cicuta los alumnos y estaba el tío rayando una cosa en la flauta. Y los chicos decían pero maestro, qué estúpido, estamos preparándote el veneno. ¿Para qué la ensaya? No la sé. Claro, claro, hasta el final.
Javier Gallego
Qué maravilla.
Miguel Reyán
Pero yo que sé. Y tener curiosidad. ¿Yo tengo amigos conocidos, porque conocidos más jóvenes que yo, que tienen? No, yo ya no. Que tú vas al gimnasio. No, yo ya no. ¿Pero tú haces teatro? Yo ya no. ¿Pero que tú ligas? Yo no. Pues muérete, macho. Hasta el rabo todo es toro, que dicen los taurinos.
Javier Gallego
De la curiosidad precisamente habla Palmira Márquez, que es pareja de Miguel Munáriz. Es agente literaria en la agencia Dos Pasos y amiga tuya también. Y me ha dicho esto.
Violeta
A los que tenemos la suerte de contar con la amistad de Miguel Reyán
Antía Losada
nos ha tocado la mayor y mejor de las loterías. Generoso, caballero como ninguno, cariñoso mayúsculo. El que se despide siempre, siempre con besos espachurraos. Y de las escasas personas que conozco que hablan poco de sí mismas. Al contrario, cuando quedamos a comer nos insta a mirar rapidito la carta porque lo que quiere es preguntarnos cómo estamos y que le contemos en qué andamos. Es el que mejor sabe escuchar. Eso sí, si nos ponemos pesados, también cuenta cosas, pero eso se lo dejo a él, que siempre es más divertido escucharle.
Violeta
Besos espachurraos, mi adorado Reyán. Bueno, hemos vuelto al punto que hemos tenido antes, donde tú nos querías preguntar por qué te gusta más escuchar que contar lo tuyo.
Miguel Reyán
Pues era por curiosidad. Pero es que de verdad, soy sincero. Aparte de que me da pudor hablar de mí, a mí es que me interesa de verdad saber por qué. Vosotros sois periodistas.
Violeta
Sigue aprendiendo, digamos.
Miguel Reyán
Me interesa el alma humana. Suena muy pedante, muy tonto, pero quizá también porque me dedico a esto. Me dedico a intentar ser otro que nunca se consigue. Y siempre tengo interés. Pero no sé por qué a lo mejor viene de fábrica.
Violeta
Pero ¿Y qué has aprendido del alma humana? Porque eso no parece fácil.
Miguel Reyán
En ello estoy, porque hay de todo. Hay de todo. Gente maravillosa, maravillosa, maravillosa. Estúpidos. Véase el ejemplo de el presidente mayor del Trump con la tortilla a la francesa en la cabeza.
Violeta
Una muy buena manera de denigrarlo, la verdad. Lo de la tortilla francesa.
Javier Gallego
Bueno, ya que ha sacado esta cuestión, ¿Qué te parece este retroceso que estamos viviendo en el mundo, este camino hacia el abismo que estamos?
Miguel Reyán
Supongo que como vosotros, estupefacto de piedra pómez, porque no acabo de creérmelo. Es una cosa insólita. ¿Insólita? Hombre, no. Es que yo tengo amigos norteamericanos. Bueno, ya sabemos que Los Ángeles y Nueva York es otra cosa. ¿Que sostiene el americano? 99, 99. Son fascistas. Pero bueno. Sí, sí lo dicen tranquilamente, se acabó. Pero sin exagerar demasiado. No hace demasiado tiempo, en plena campaña electoral para la vicepresidencia, por ejemplo, si alguien se descubría en la campaña exagerando, que se había fumado un porro o se había saltado un semáforo, se acababa la carrera política del futuro vicepresidente. Este tipa Raco, si eres millonario, coge el mismísimo la señora. No te pasa nada. Yo puedo matar a alguien en la Sexta Avenida. Tiene no sé cuántos juicios y van y le votan hombres blancos. No entender nada. Yo no entiendo. Yo no entiendo. Se están arrepintiendo ahora, espero, supongo. Pero ¿Y después, querida mía? ¿Que no avanzamos? Yo soy optimista por decreto. Creo que hay que serlo. No me da la gana rendirme. Pero ¿En qué se diferencian las guerras del Peloponneso de la guerra de Ucrania? Igual de bestias. Antes con un hacha y ahora con un dron. A ver si te quito esto y mato y violo a la señora. Es que estamos igual. Pero no hemos aprendido nada del diálogo. Claro está por encima lo que siempre ha estado. El dinero. El dinero que lo fastidia todo y se acabó. ¿Y me temo, no os gustaría asomaros por aquí, enorme público que hay dentro de 100 años? Pues no sé, a mí me encantaría ver. Es inimaginable a la velocidad que va esto. Dentro de 100 años. Dentro de 300 ya, si es que existe.
Javier Gallego
¿Tú crees que evitaremos ese abismo hacia el que parece que vamos, aunque sea en la última instancia, o que tendremos que despeñarnos otra vez como civilización para intentar rehacernos?
Miguel Reyán
Yo que sé. Hoy me he venido con la noticia que Irán, el Líbano ha bombardeado el sitio de gases más potente de Irán.
Javier Gallego
¿No habrá sido Israel?
Miguel Reyán
Israel, Israel, yo que sé, esto. Pero al final pasará lo de siempre, el pacto de Versalles y todo, que se sentarán, venga, vamos a ver un acuerdo, aquí no ha pasado nada, o nos repartimos esto, no sé qué, y ha muerto un montón de gente inocente que no sabe por qué muere, ¿No? Eso es. Pero no sé cuál es la solución.
Javier Gallego
La guillotina. Ya que has hablado del pacto de Versalles, Mira, ya que tenemos aquí la guillotina, ¿Tú qué o a quién guillotinarías? Mira cómo se le pone una sonrisa simbólicamente. ¿Simbólicamente?
Miguel Reyán
¿Pero qué significa guillotinar?
Javier Gallego
Bueno, pues fuera.
Miguel Reyán
¿Fuera, fuera, fuera qué?
Javier Gallego
Acabar con ello. Quiero decir, si es algo que está haciendo mal, ¿A qué le cortarías simbólicamente la cabeza?
Miguel Reyán
Verás, yo soy demócrata.
Javier Gallego
Ya, ya. Eso quiere decir cómo empezó la democracia.
Miguel Reyán
Eso quiere decir que mi obligación como demócrata es vivir con aquel que piensa radicalmente, siempre y cuando.
Javier Gallego
Siempre y cuando respete las ideas, ciertas cosas.
Miguel Reyán
Claro, hay cosas que, como dice José Antonio Marina, todas las opiniones no son respetables, ni muchísimo menos. Usted es respetable, pero su opinión no es una estupidez como un caballo.
Javier Gallego
Y sobre todo no son respetables las opiniones que no respetan otras opiniones.
Miguel Reyán
Claro, claro. ¿Y entonces a quién? No eliminaría a nadie. Lo que pasaría. Estoy viendo por ejemplo, la juventud que se está virando hacia la derecha, ultraderecha. No hay nada que eliminar, es información, educación.
Violeta
Hay que aportar, aportar.
Miguel Reyán
Queridos míos, sentaros aquí. Hace poco tenía una pequeña discusión con algunos jóvenes que elogiaban la dictadura.
Violeta
Y tú llegaste a hablar con ellos.
Miguel Reyán
Claro. Decís que elogéis la vista porque no tenéis ni puñetera idea de lo que es. No sabéis lo que es estar en Sevilla, en el rinconcillo y que de repente. Cuidado, cuidado, que los que están al lado pueden ser confidentes o un ciudadano que se levanta y los que están ahí hablando son comunistas. Y como nos ha pasado muchas veces, llegaba la política, político social, tú y tú venir y verás toda la gracia que te hace. Pero vamos, porque de corbata a mí me detuvieron varias veces. Una de las veces pasé canuta. Me dieron una paliza por nada, por estar en una manifestación dándome en la cabeza con una cartera llena de libros para no hacerme señales. Y yo soy muy miope. Por favor. ¿Puedo tener desprendimiento de retina? Sí. Maricón. Pumba. Eso es la democracia. ¿Eso te gustaría, guapo? ¿Te gustaría que te detuviera un policía por darle un beso a una chica? Qué Sí, sí. Acostarse con una chica no es que fuera difícil, era milagroso. Y lo hacíamos en un 600 cuando podíamos. No tenéis ni idea. Como dice vuestro colega maravilloso, mi amigo Iñaki Gabilondo, hay cosas que con Franco no pasaban. Naturalmente que no pasaban. No podías leer algunos libros, no podía ver películas. No podías. Claro que no pasaba. Claro, ahora sí pasa, pero esa información es una suprema ignorancia. Muchas veces digo en entrevistas serias, no como esta, que es un cachondeo. Las tres cosas fundamentales que pasan en este país son, por orden alfabético, en mayúscula y con sonido bóveda, educación, educación y educación. Pero yo observo que no le interesa ni a los papás. No, no a los papás. Yo lo pregunto con la mala uva que me caracteriza, qué tal que apruebe, que después hace un máster, no sé qué. Pero si lo mueves un poco y caen bellotas al muchacho,
Javier Gallego
da igual Ya. Porque estamos en una sociedad capitalista, mercantilista, donde nos hacen pensar en cuál será el beneficio material de esa educación, la utilidad. Bueno, ante todo eso, ante esa sociedad mercantilista y ante todos esos que no tienen ni puñetera ni pajolera idea, Zar, guillotina. Pero antes de terminar, te he cortado y hemos dejado ese momento de recuerdos del Ateneo de Madrid. Los me acuerdo. Los me acuerdo es un espectáculo que empieza contigo Palmira Márquez, de hecho creo que también Miguel Munarri, no se, está Ginés García Millán. Los cuatro lo ponéis en marcha. Sí. Siguiendo la estela de el novelista que escribió este famoso libro que se llama Me acuerdo, donde él va me acuerdo de esto, me acuerdo de esto otro, va construyendo su propia biografía con me acuerdos. Queríamos terminar haciendo eso contigo, con un par de cosas, un par de me acuerdo.
Miguel Reyán
¿Pero sabéis en qué consisten los me acuerdo? ¿Que hacemos en Ateneo?
Javier Gallego
Sí, sí, yo he participado uno de ellos.
Miguel Reyán
Es verdad.
Javier Gallego
Claro que sí. ¿Tú no te acuerdas de mí? No, porque yo No, igual no estabas.
Miguel Reyán
No estaba.
Javier Gallego
Bueno, pues queríamos hacer algún me acuerdo. Me acuerdo tuyo, ¿Vale?
Miguel Reyán
¿Aún me acuerdo mío?
Javier Gallego
Sí, Breve, porque tenemos ya poco tiempo.
Miguel Reyán
Me acuerdo. Son breves. Yo hice unos me acuerdo. Lo que pasa es que. Porque no quiero ser el perejil de toda sal, a pesar de que aquí salgo. Julieta Serrano dice que yo tengo el ego metido en lejía. Pero aquí es para salir.
Javier Gallego
Hombre, por favor. De verdad que no me lo creo. Es verdadera devoción lo que hay aquí por Miguel. Vamos a hacer esos me acuerdos, ¿Vale?
Miguel Reyán
Voy a repetir algunos de los que hice porque no pude ir porque tenía rodaje y los leyeron Miguel, Muna, Riz y
Javier Gallego
Queremos escucharlo de tu voz.
Miguel Reyán
A ver si me acuerdo de algo. Me acuerdo de aquel grandullón que me pegaba en el colegio y de cuyo nombre también me acuerdo. Me acuerdo de la primera mujer que me dijo que no. Me acuerdo de cuando el padre Arenillas me dijo que pasara al día siguiente a recoger un libro por la sacristía porque se iba a ahorcar. Me acuerdo de la segunda mujer que me dijo que no. Me acuerdo de mi primo Damián, que quedó muerto de pie con el paraguas abierto componiendo una estampa. La madre original. Me acuerdo del padre Arenillas, que se ahorcó mal en la sacristía y se quedó medio idiota para los restos. Y me acuerdo de la primera mujer que me dijo que sí.
Javier Gallego
Pues nosotros, nosotras, Miguel, nos vamos a acordar mucho de esta entrevista. Le teníamos muchas ganas. Te teníamos muchas ganas.
Miguel Reyán
Pues aquí estoy. ¿Para cuando?
Javier Gallego
Pues cuando quieras puedes volver. Ya sabes que esta es tu casa, que esta guillotina te está esperando siempre puesta en la Puerta del Sol.
Miguel Reyán
Vendré para la puesta del Largo de
Javier Gallego
Antía, que ha triunfado con su espectáculo en el Teatro Alternativo. Nosotros hablando de teatro y hablando del Ateneo y hablando de recordar, nos despedimos con Lourdes Pastor, que ha sacado este tema Serenidad para recordar a las olvidadas de la República. Porque Pastor estrena en el Ateneo de Madrid el espectáculo A la luz del 27 de Lorca Clara Campoamor, el próximo 14 de abril.
Antía Losada
No quiero que me gane la impaciencia, Que esté absurdo esperar sin esperanza
Miguel Reyán
no
Antía Losada
se me haga tortura semejanza de un turbo agonizar de la conciencia.
Javier Gallego
Pues no quiero yo perder la paciencia pero no sometáis a la tortura de no recibir vuestra ayuda para sacar adelante este programa de los productores o productoras para escuchar programazos como este en Carrícula.
Violeta
Es qué bien hilado, máquina, cómo lo
Javier Gallego
he traído, máquina, tú que eres inmarcesible como Miguel Rey, Miguel Reya, muchísimas gracias. Un abrazo muy fuerte. Un aplauso para él, por favor. Venga, nos vamos todos juntos, ¿Vale?
Violeta
Hasta mañana.
Javier Gallego
Salud y República.
Violeta
Y que la radio
Javier Gallego
flojito, que flojito.
Violeta
Es que no le hemos dado el
Javier Gallego
bocadillo y que la radio mucho mejor.
Fecha: 6 de abril, 2026
Podcast: Carne Cruda — La República Independiente de la Radio
Host: Javier Gallego
Invitado principal: Miguel Rellán
Colaboradores/as: Violeta, Antía Losada
La entrevista celebra la longeva trayectoria profesional y vital de Miguel Rellán, actor carismático, polifacético y figura clave en la cultura teatral y cinéfila española, conocido por su incansable curiosidad, humor autoconsciente, ética y su mítico personaje Agapito Cárceles, “el hombre guillotina”. Desde reflexiones sobre su oficio y el arte, hasta recuerdos personales de infancia y su implicación política, el diálogo combina momentos cálidos, risas y análisis profundo, abordando también la precariedad de “la profesión” y el deterioro cultural y democrático actual.
[00:36] El invitado estrella: El programa enfatiza el honor de recibir a Miguel Rellán, presentado como un invitado tremendamente demandado, pero difícil de cuadrar por su ajetreada agenda.
[04:13] Cifras de carrera: A sus 83 años, ha rodado unas 120 películas, 25 cortos, 35 ficciones en TV, 25 obras de teatro, un Goya, dos Premios Unión de Actores, un Feroz, entre otros.
[05:02] Clave del éxito:
[05:52] Versatilidad:
[07:09] Memoria e información:
Cierre:
Fans de la cultura, estudiantes de arte dramático, docentes y buscadores de referentes éticos y humanos del oficio actoral. Un episodio que es tanto un homenaje vivo como una lección maestra sobre el arte de sobrevivir (y vivir) con curiosidad, humanidad y sentido crítico.