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Narrator/News Reporter
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Javier Gallego
Aquel domingo había muchísima gente paseando. Mi madre y yo habíamos salido a hacer una fotografía para enviársela a mi padre, que estaba en el frente. Cuando llegamos al final de la rambla, sonaron las sirenas y mi madre corre, vamos a la casa de la tía, que vienen los aviones. Aquellos aviones fueron nefastos. Quedaron muchos trozos de cuerpos colgados de los árboles.
Victoria Luengo
En la estación había un muchacho, un soldado, que le dijo a mi señora, súbame al tren, por favor. Y mi madre le respondió ay, hijo, poco voy a poder hacer. Yo poco voy a poder hacer. Y él sí, sí que podrá. Tendrá que hacerlo, porque yo no tengo ni brazos ni piernas. Y se destapó y no los tenía. Solo le quedaba el tronco. Y mi madre se quedó en shock, muy impresionada. Pero bueno, había unos hombres que ya lo cogieron y lo subieron al tren.
Duha Al Saiti
Y eso fue todo. Esto es nacional 2 la ruta del.
Doha
Exilio capítulo 3 presas de una cacería.
Duha Al Saiti
Todo empezó aquí, en España, en la Guerra Civil. Primero en Madrid, más tarde en La Desbandá, después en Guernica y finalmente en la Retirada. Se repitió en la Segunda Guerra Mundial. Londres, Dresden, Hamburgo, Leningrad y por supuesto, Hiroshima y Nagasaki. Luego Vietnam, Argelia, Afganistán, Corea, los Balcanes, Congo, Sudán, la guerra del Golfo, Irak, Libia, Siria, Yemen. Y hoy Palestina.
Narrator/News Reporter
Matanza en un hospital de Gaza. Al menos 600 personas han resultado muertas.
Duha Al Saiti
Pero empezó aquí el ataque a la población civil.
Historical Narrator/Commentator
Muchas víctimas son civiles.
Duha Al Saiti
Por tierra, el ejército israelí abrió fuego.
Victoria Luengo
Cerca a un punto de entrega de ayuda humanitaria.
Narrator/News Reporter
El ejército israelí ha utilizado sus buques para castigar la zona costera de la Franc y aire.
Duha Al Saiti
13 pisos reducidos a escombros en pocos segundos. El bombardeo sobre escuelas. Una escuela que ha quedado destrozada tras un ataque. Israel Hospitales. Hospital Nasser de Gaza, donde Israel ha matado a 20 personas civiles.
Narrator/News Reporter
Israel bombardeó a palestinos que trataban de huir del norte.
Duha Al Saiti
Empezó en lugares como Figueras, donde arrasaron las calles.
Narrator/News Reporter
Israel sigue disparando contra lugares repletos de civiles palestinos.
Duha Al Saiti
El hospital repleto de heridos. Evacuación de Israel a hospitales del norte de Gaza es una sentencia de muerte. Y la estación, abarrotada de gente, tiene cada vez más denuncias de genocidio. 17 bombardeos. Lanzó un campamento en el que se refugiaban familias desplazadas. La guerra total.
Narrator/News Reporter
Asesinado un niño cada 60 minutos.
Duha Al Saiti
La destrucción absoluta. 64.000 palestinos muertos y 162.000 hijos. Era un plan de exterminio. Doha. Querían matarnos a todos y estábamos atrapados. No iban a dejarnos escapar como a nosotros en Gaza.
Doha
Gaza es una cárcel al aire libre y nos tiene encerrados. Nos dicen que vayamos al sur, que es más seguro. Y bombardean el sur. Nos echan de la ciudad y bombardean los campos de refugiados. Nos meten en jaulas para recoger la comida y nos disparan. Somos como ratas en una ratonera.
Duha Al Saiti
Tienen que convertiros en ratas para poder eliminaros, como hicieron los nazis con los judíos. Los llamaban ratas, piojos, cucarachas, zorros, buitres.
Doha
Un ministro israelí nos llamó animales humanos y dijo que actuarían en consecuencia.
Duha Al Saiti
Si eres un animal, pueden cazarte. En nuestra guerra civil se abrió la veda. Nos convirtieron en su coto de caza. Así me sentí yo cuando nos bombardearon en el Manol, camino de Figueras, como presa de una cacería.
Doha
¿Qué pasó cuando acabó el bombardeo, Lola?
Duha Al Saiti
Que habíamos perdido a Manel.
Doha
Estaba muerto.
Duha Al Saiti
Eso aún no lo sabíamos. Manel.
Child Character
Manel. Manel.
Paquita (Paca)
¿Pero tú estás segura?
Duha Al Saiti
Yo ya no estoy segura de nada.
Paquita (Paca)
Paca.
Duha Al Saiti
Venía corriendo hacia nosotros. ¿Cuando? No sé.
Doha
Por aquí.
Paquita (Paca)
¿Fue por aquí?
Duha Al Saiti
Creo que sí. Fue todo tan rápido.
Paquita (Paca)
Lo encontraremos, niña. Lo acabaremos encontrando.
Child Character
Manel. Manel.
Duha Al Saiti
Manel.
Paquita (Paca)
¿Qué?
Duha Al Saiti
Perdone, le he confundido.
Child Character
Manel.
Duha Al Saiti
Nada, Paca. No lo encuentro, o está lejos de aquí o está bajo esa bomba. No diga Eso.
Doha
Ay.
Duha Al Saiti
Sujétame.
Paquita (Paca)
¿Qué te pasa, Lola?
Duha Al Saiti
Los mareos, Paca. Los mareos otra vez. ¿Será la impresión o el hambre?
Paquita (Paca)
Llevas días que apenas pruebas bocado, no quieres comer nada. ¿Quieres que busque algo?
Duha Al Saiti
Que va. Me da asco solo de pensarlo.
Paquita (Paca)
Ojalá a mí me pasara lo mismo.
Child Character
Señora, ¿Tiene usted una manzana?
Duha Al Saiti
Ay, cariño, lo siento, no tenemos comida.
Child Character
Pues ¿Me da un cigarro?
Duha Al Saiti
¿Pero cuántos años tienes tú?
Child Character
¿Y qué más da? Si me voy a morir igual.
Duha Al Saiti
No fumo, cariño.
Paquita (Paca)
¿Y tus padres, niña?
Child Character
No tengo. Voy con mi tío.
Paquita (Paca)
¿Dónde está?
Child Character
Allí, ayudando. No me pueden dar nada.
Paquita (Paca)
¿Quiere unos zapatos?
Child Character
Si no le hacen falta.
Paquita (Paca)
No, cariño, no me hacen falta. Ya.
Child Character
No, gracias.
Paquita (Paca)
Pruébatelo. Creo que serán de tu número.
Duha Al Saiti
Deja que te los ate. Un poco grandes, pero pronto te vendrán bien, que estás creciendo.
Child Character
Adiós.
Duha Al Saiti
Cuídate, cielo. Paca. ¿Y esos zapatos?
Doha
¿De quién eran esos zapatos?
Duha Al Saiti
Eran de su hija Carmen, que tenía 13 años cuando murió junto a su padre Antonio, en la desbandá. Me lo contó Paca esa noche, entre el llanto propio y el recuerdo del llanto de Carmencita, que no la dejaban dormir.
Doha
A mí también me pasa. Me acuerdo de mis primas, de mis amigas, de los chicos con los que jugaba al fútbol, a los que han matado. Y no puedo dormir.
Duha Al Saiti
Lo sé.
Doha
¿Y sabes por qué las madres palestinas siguen teniendo hijos? ¿Tantos hijos? Tienen siete, ocho, diez hijos. Porque piensan, si matan cinco, al menos me quedo con los otros cinco. Y no muere toda la familia.
Duha Al Saiti
Es una forma de supervivencia.
Doha
No, es una forma de resistencia. Parir es resistir. Por eso van a por las madres y sus hijos. Por eso los matan de hambre y los bombardean. Pero no vamos a dejar que acaben con todos nosotros.
Duha Al Saiti
No lo van a lograr.
Doha
No porque no lo intenten. Hay familias que han desaparecido enteras. Han matado a padres, hijos, abuelos, tíos, diez, veinte, treinta personas. Todos muertos. No ha quedado nadie.
Duha Al Saiti
Yo conocí algunas que se separaban en el camino para evitar que muriesen todos sus miembros.
Doha
Eso hacemos en Palestina. Se dividen los padres y los hijos para que si muere una parte, sobreviva la otra. Aunque también hay otras familias que prefieren morir juntas para que nadie sufra por quedarse solo.
Duha Al Saiti
Había muchos huérfanos en aquella carretera Doha. Había muchas madres sin hijos, como Paca. Pero también muchos hijos sin madre ni padre. Como la niña de los zapatos.
Doha
¿La volviste a ver?
Duha Al Saiti
Esa niña fue mi ángel de la guarda. Pero no adelantemos la historia.
Doha
No quieras saber todo tan pronto.
Duha Al Saiti
Eso es paso a paso. Antes, el 30 de enero del 39.
Doha
Llegamos a Figueras, donde arrasaron las calles, la estación, el hospital. Fue el horror.
Duha Al Saiti
Doha, el horror. Figueras era Guernica.
Historical Narrator/Commentator
Con la ayuda de los aviones de Hitler y Mussolini, sigue golpeando con furia criminal no solo a las ciudades, también a muchos pueblos y una Cataluña ya muy castigada en localidades como Tarragona, Lleida o Granollers. Y por supuesto, la ciudad Condal. Sin duda, lo peor lo han sufrido los municipios gerundenses, en especial la propia Girona, atacada a diario, Y más aún Figueras, por donde pasan unos 50.000 civiles cada día, de los que han asesinado a varios centenares, incluidos decenas de niños, en lo que el diario francés La Humanidad, esa de la que carecen los fascistas, ha calificado de espantosa carnicería.
Doha
¿Por qué fuiste entonces?
Duha Al Saiti
Por ver si allí estaba Manel, lo primero.
Doha
¿Y lo segundo?
Duha Al Saiti
Por lo mismo, por lo que tú fuiste a Rafa. Por el pasaporte para pasar la frontera. Todo el mundo iba a Figueras. Ahí estaba la administración, lo que quedaba de ella.
Doha
¿Y no sabías lo que os esperaba?
Duha Al Saiti
No sabíamos apenas nada. Y pensamos que allí estaríamos más a salvo, que encontraríamos víveres, papeles, un techo para dormir, un transporte para seguir y un refugio para las bombas. Pero lo que nos encontramos fue el caos. Miles de personas atascadas entre el pánico, el cansancio y la confusión.
Doha
Parece que hablas de mi país.
Duha Al Saiti
Figueras era el cuello de la botella, un atolladero para una emboscada. No fue tan fácil pasar.
Doha
Para nosotros tampoco. Llegamos a Rafah, pero la frontera estaba cerrada. Había cientos de personas en la puerta, algunas muy nerviosas, otras muy tranquilas. Había gente muy distinta a nosotros. Para mí era la primera vez que veía algo así. Me asusté.
Duha Al Saiti
¿Por qué?
Doha
Porque era muy pequeña y no entendía nada. No entendía quién era esa gente tan extraña, ni por qué estaba tan calmada, tan tranquila. No entendía por qué nosotros oíamos y ellos parecía que no. Ni entendía que eran esos gritos de hombres que se oían del otro lado. Mi padre estaba ahí. Había ido a preguntar y yo tenía miedo de que le hicieran algo.
Duha Al Saiti
¿Y tu madre y tus hermanos?
Doha
Nos sentamos a esperar en el suelo, en la plaza, con muchísima gente. Y mi tío, que vino también con nosotros. Estuvimos todo el día ahí, de la mañana hasta la noche. Recuerdo que hacía sol, pero mucho frío. Y yo tenía la regla. Me dolía la cabeza y a ratos no podía más y me quedaba dormida.
Duha Al Saiti
Eso mismo es lo que hizo que Paca y yo nos perdiéramos.
Doha
¿El qué?
Duha Al Saiti
El sueño. Ella estaba agotada. Después de dos días, una noche en vela y 40 kilómetros caminando desde Girona, con los nervios destrozados y el estómago casi vacío.
Doha
¿No habíais comido?
Duha Al Saiti
¿Te acuerdas de la lata de leche condensada? Pues eso había sido lo último que habíamos compartido la noche anterior. Lo último que nos quedaba. Llegamos a Figueras desfallecidas y Paca se dejó caer en el escalón de una casa.
Paquita (Paca)
No puedo más, niña. Necesito descansar las piernas.
Duha Al Saiti
Yo le dije que iba a buscar comida y que no se moviera de allí, que enseguida volvía.
Paquita (Paca)
Tira, anda, tira.
Duha Al Saiti
No tardo nada.
Paquita (Paca)
No te preocupes por mí, que sé cuidarme sola.
Duha Al Saiti
La dejé desmayada en el portal como un guiñapo de tela. Pero estaba en la cola de un comercio unas calles más allá, cuando empezaron a sonar las alarmas y el rugido aterrador de los aviones. Volví corriendo todo lo rápido que pude, pero tropezaba cada paso con la marea de gente que huía despavorida. Y cuando llegué al portal, Paca ya no estaba.
Doha
¿Y qué hiciste?
Duha Al Saiti
Me quedé allí a esperarla en mitad de la calle, bajo el quicio de la puerta, cruzando los dedos para que la bomba no cayese en esa casa.
Doha
Y lo hizo.
Duha Al Saiti
Yo tuve suerte otra vez, aunque la muerte me pasó más cerca que nunca. Pero muchos no tuvieron tanta. Figueras, a 31 de enero de 1939. Escribo estas letras apresuradas por si algún día lo que describo en ellas me alcanzase a mí hasta segarme la vida. Escribo para contar a los millones de ciudadanos que en el mundo defienden la democracia. Caen los proyectiles en racimos, partiendo los edificios como cáscaras. Yo vi con mis propios abrasador de las bombas. Pero nada se podía hacer. Solo nuestras baterías nos defendían de la furia asesina. Y cuando todo terminó y se extibando en el polvo los cuerpos desmembrados de las víctimas, mientras los vecinos levantaban los escombros para descubrir miembros, al otro lado de la calle, enfrente de donde yo estaba, la metralla había dibujado en una pared un fresco aterrador. Una mancha roja pintada con los huesos, la piel y las vísceras de lo que debió de ser una mujer. Y no pude evitar pensar que esa trágica figura podría haber sido la mía.
Doha
Los palestinos decimos que nacemos muertos porque sabemos que en cualquier momento podemos morir. Como me dijo mi tía la última vez que la llamé a Gaza, es cuestión de tiempo. Ya no estás a salvo en ningún sitio. Si te mueves donde dicen que es seguro, te bombardean. Si te quedas, te bombardean. Así que lo único que puedes hacer es seguir en casa y rezar para que hoy no sea tu turno.
Duha Al Saiti
Yo creí que aquel día había llegado el mío y tuve un pensamiento horrible que aún hoy me avergüenza.
Doha
¿Cuál?
Duha Al Saiti
Me alegré de que aquella bomba hubiese caído en la casa de enfrente y no en la mía, porque gracias a eso seguía viva, aunque eso significara que otros no lo estaban.
Doha
Pero es normal, Lola. Yo también rezaba para que las bombas no cayeran sobre los míos cuando corríamos de un sitio a otro.
Duha Al Saiti
¿No tenéis donde esconderos?
Doha
En Gaza no hay ningún sitio en el que estés a salvo, solo un sótano que te puede caer encima. ¿No hay refugios?
Duha Al Saiti
A veces no sirven de mucho.
Doha
¿Por qué lo dices?
Duha Al Saiti
Por lo que le ocurrió a Paca. Cuando oyó la sirena se despertó de golpe todavía Tur y una mujer que la vio desamparada le dijo que la siguiera a un refugio que había cerca. Corrieron hacia allí, pero esa misma idea la había tenido mucha más gente y.
Paquita (Paca)
No sé cabía ni por las buenas ni por las malas. Nos quedamos a la intemperie, Lola, como en la carretera. Pero eso me salvó la vida, porque nada más nos dimos la vuelta y escapamos a la carrera cuando una bomba a nuestra espalda cayó sobre aquel refugio.
Duha Al Saiti
Y se puso bajo la piedra a todos los que allí están.
Doha
Qué horror. ¿Pero os volvisteis a encontrar?
Duha Al Saiti
Por poco tiempo. Aquello fue más de lo que pudo soportar y decidió coger un tren para Francia.
Doha
¿No habían bombardeado la estación?
Duha Al Saiti
Eso le dije yo a Paca, pero las vías seguían intactas.
Doha
¿Entonces os separasteis?
Duha Al Saiti
En cuanto consiguió una plaza. Antes me ayudó a buscar a Manel por todas partes. En los comedores sociales, el ayuntamiento, el hospital y en cada uno de los albergues improvisados en escuelas, cines, iglesias, fábricas, en los que se hacinaba a los que llegaban.
Doha
¿Y por qué no fuiste con ella?
Duha Al Saiti
Tampoco era fácil obtener un pasaje. A Paca el hospital le firmó una baja médica y eso le dio el billete que se la llevaría.
Doha
¿Y tú no lo intentaste?
Duha Al Saiti
No me sentía segura metida en un tren a merced de las bombas. De hecho, esa fue la razón de que Paca y yo discutiésemos por primera vez y última.
Paquita (Paca)
Yo me voy, Lola. Me voy, te lo juro. No aguantaría otro bombardeo.
Duha Al Saiti
Pero ¿Y si bombardea en el tren? Ahí no tienes escapatoria.
Paquita (Paca)
Pues terminamos con esto de una vez por todas.
Duha Al Saiti
No digas eso.
Paquita (Paca)
Quizás sí me reúna con los míos.
Duha Al Saiti
Si, tú habías perdido la fe, pero.
Paquita (Paca)
Me queda ese consuelo.
Duha Al Saiti
Nos despedimos mientras yo hacía grandes esfuerzos por no ponerme a llorar.
Paquita (Paca)
Venga, vete ya, que pierdes la caravana y no quiero que me monte un numerito. Gracias por acompañarme hasta aquí, Niña.
Duha Al Saiti
No seas tonta, no me costaba nada.
Paquita (Paca)
No digo ahora, digo todo. El viaje, el bombardeo. Gracias por estar a mi lado en todo momento. En los buenos y en los malos y en los peores.
Duha Al Saiti
Gracias a ti, Paquita mía. Gracias a ti. Nos vemos en Francia.
Paquita (Paca)
Allí nos vemos. Y cuando todo esto termine, te voy a llevar a mi tierra. Y te puedes traer novios si quieres.
Duha Al Saiti
Tú. Prometo.
Paquita (Paca)
Es guapo.
Duha Al Saiti
No tan guapo, pero es bueno.
Paquita (Paca)
Ay, qué pena.
Duha Al Saiti
Qué pena qué, o sea que feillo. Anda, dame un abrazo.
Paquita (Paca)
Niña, estás temblando.
Duha Al Saiti
Los mareos, Paca. Otra vez los mareos.
Paquita (Paca)
¿Tú sabes lo que eso?
Duha Al Saiti
¿El qué?
Paquita (Paca)
Pues que tú estás preñada, Niña. Hazme caso, que yo sé de lo que hablo.
Doha
¿Embarazada?
Duha Al Saiti
Sí, querida, embarazada.
Doha
Parir es resistir.
Duha Al Saiti
Y que lo digas. Ahí entendí qué sentido tiene traer vida entre tanta muerte. Es la única manera de vencerla.
Doha
Yo tengo otra.
Duha Al Saiti
¿Cuál?
Doha
Te vas a reír de mí, pero algunas veces pienso que todo esto es una pesadilla de la que despertaré cuando vuelva a Gaza. Que nada de esto habrá sucedido, que no habrán muerto toda mi gente y que mi tía estará viva.
Duha Al Saiti
¿Tu tía murió?
Doha
¿Mi tía Muna? Sí, la hermana de mi madre. Estaba embarazada.
Duha Al Saiti
Ay, lo siento muchísimo.
Doha
Hay una parte de mí que se niega a creer que si vuelvo un día no voy a verla. Sé que es una tontería, que es una mentira, pero es mi forma de mantenerla viva.
Duha Al Saiti
No me río, Doha, al contrario, me parte el corazón. Pero por eso estamos aquí, por los que no están, para que no mueran.
Doha
Inshallah.
Duha Al Saiti
Tú no me has contado aún cómo.
Doha
Pasasteis la frontera no quieras saberlo todo tan pronto.
Duha Al Saiti
Esperaré a que llegue el momento.
Doha
¿Y tú a tu amiga? ¿Volviste a verlo?
Duha Al Saiti
La veo todos los días. El 3 de febrero del 39, la aviación franquista bombardeó la estación de Figueras, donde cientos de personas esperaban a ser evacuadas en tren. Allí estaba mi amiga Francisca Juárez, a la que le gustaba que la llamaran Paca. Amaba su tierra y la cocina. Me enseñó una receta de puchero que yo haría cada año en el aniversario de su muerte. Ni un solo día de mi vida la dejé de recordar. Sobrevivió a la desbandad el 37, sobrevivió a su marido y a su hija, que murieron junto a más de 3.000 refugiados, pero no sobrevivió a uno de los muchos bombardeos que sufrió, el que llamaron el Guernica catalán. Aunque yo nunca creí en esas cosas, espero que cumpliera su deseo de encontrarse con los suyos en el más allá. Nacional 2 La Ruta del exilio es un podcast de La República Independiente pendiente de la radio, creado y dirigido por.
Javier Gallego
Javier Gallego, con las voces protagonistas de.
Duha Al Saiti
Victoria Luengo y Duha Al Saiti y la música y diseño sonoro de Pablo de Diego.
Capital One Cafe Advertiser
The Capital One Cafe is this home no doubt where customers bank and get their cash out. There's no fees or minimums on checking accounts so your money stays most. Capital one cafes are open all seven days. ¿This magical place as some people might call it is where the Capital One bank guy says What's in your wallet? Such a lovely tail Terms of high.
Duha Al Saiti
See Capital One dot com bank for details Capital One and aim at bref dic.
Podcast Date: December 24, 2025
Host: La República Independiente
Voices: Javier Gallego, Victoria Luengo, Duha Al Saiti, Doha, Paquita (Paca)
Audio Design: Pablo de Diego
Tema principal:
Este potente episodio utiliza relatos dramatizados, testimonios y diálogo para trazar paralelismos desgarradores entre el exilio republicano español durante la Guerra Civil —especialmente el episodio de la "Retirada" y bombardeos en Figueras— y las tragedias contemporáneas en conflictos como el de Palestina. El episodio se centra en la persecución y sufrimiento de civiles atrapados en medio de la violencia, explorando el trauma de la pérdida y la supervivencia, pero también el coraje, la compasión y la resistencia ante el exterminio.
El miedo y la incertidumbre en el éxodo:
Paralelismo con Gaza:
Este episodio profundiza hondamente en la experiencia universal de los exiliados, usando recuerdos personales y evocadores, paralelismos históricos, y un tono de compasión y denuncia. Al combinar los relatos del exilio y bombardeo español con los del pueblo palestino, el podcast articula la continuidad del sufrimiento civil en la guerra y el carácter atemporal de la resistencia humana, haciendo de la memoria y el testimonio un acto de justicia y reparación.