
Loading summary
Aída González Rossi
Violeta. Que no se nos olvide decirles a los oyentes que les necesitamos más que nunca jamás.
Silvia Nanclares
Digámoslo. Os necesitamos para ser sostenibles, para no desaparecer, para seguir existiendo.
Aída González Rossi
Que no lo diríamos si no lo necesitáramos.
Silvia Nanclares
No lo diríamos. Así que haceos productoras y productores en carnecruda es.
Chloé Wallace
Yo he llegado a comer poco para ver más delgada. Hacer mucho más cardio para ver más delgada. Y eso es lo peor que puedes hacer.
María Benouna
El lenguaje cambia, pero el mandato es el menos. Ocupa menos, Pesa menos, sé menos. Y si no puedes sola, aquí tienes la pastilla, aquí tienes la inyección.
Actriz invitada (posiblemente Chloé Crudos Díaz)
Se te infla el abdomen, se te infla el rostro, te sale vello, te sale acné. Querida, tienes un desajuste que ni tú te imaginas lo grave que es.
Aída González Rossi
Vuelto la delgadez extrema que nunca se fue.
Silvia Nanclares
Las alarmas saltaron en las alfombras rojas de Hollywood ante la delgadez enfermiza, esquelética, de Emma Stone o Demi Moore.
Aída González Rossi
Pero es algo que está y estaba por todas partes.
Participante/tertuliana (posiblemente Aída o colaboradora cercana)
Esta es mi última comida normal.
María Benouna
Esta es la dieta del huevo.
Aída González Rossi
Esto es lo que debes comer si quieres perder grasa y aumentar masa muscular.
Silvia Nanclares
En los medios, en las redes, en publicidad, en las series.
Aída González Rossi
Y que tiene que ver con lo mismo de siempre.
Silvia Nanclares
Forma de domesticar y someter el cuerpo de las mujeres.
Este es el orden correcto. Cuán larga sea tu rutina va a depender de tu presupuesto.
Participante/tertuliana (posiblemente Aída o colaboradora cercana)
Yo soy el limpiador facial de día. Son cinco pasos.
Silvia Nanclares
Si no sabes en qué orden van tus productos, te explico muy fácil.
Aída González Rossi
Filtros, rutinas faciales, dietas, ejercicios milagrosos, cirugías, botox y medicamentos que con un pinchazo te convierten en la mujer soñada.
Silvia Nanclares
Más guapa, más joven, más flaca, más, más, más.
María Benouna
¿Cada cuánto tiempo debo yo ponerme el voto?
Participante/tertuliana (posiblemente Aída o colaboradora cercana)
Y mucho.
Actriz invitada (posiblemente Chloé Crudos Díaz)
Hablamos del voto.
Chloé Wallace
Todas las áreas que puedes tratar con votos.
Silvia Nanclares
Cinco consejos antes de infiltrarte la cara.
Aída González Rossi
Hablamos de una violencia que se vuelve más hostil cuando hablamos de gordura y
Silvia Nanclares
que pretende disciplinar a las mujeres bajo la excusa de la salud y de la belleza.
Aída González Rossi
Pero no es estética, es política. Como escribió la cineasta Chlo, es el
Silvia Nanclares
capitalismo vendiéndote que no eres válida ni válido si no eres flaca o flaco.
Aída González Rossi
Y que serlo es símbolo no solo de salud, sino de estatus y empecé
Silvia Nanclares
a llamar a todas mis amigas flacas.
Participante/tertuliana (posiblemente Aída o colaboradora cercana)
Tú estás en Ozempic ahora. Sí. Es real lo del Ozempic.
Actriz invitada (posiblemente Chloé Crudos Díaz)
Yo no usé Ozempic.
Silvia Nanclares
Yo usé Tirsepatide.
Aída González Rossi
Los caminos del capitalismo para controlar el cuerpo de las mujeres son inescrutables.
Silvia Nanclares
Hoy hablamos de la delgadez extrema como síntoma extremo del control sobre los cuerpos, especialmente de las mujeres, algo que conquista
María Benouna
mucho a las mujeres.
Chloé Wallace
Cállate, Pablo.
Aída González Rossi
Aquí las nenas se piensan.
Chloé Wallace
Si eres capaz de hacer reír a una mujer, eres capaz de besarte.
Silvia Nanclares
Te calles, Pablo.
Aída González Rossi
Quiero saber tu definición de mujer de alto valor. Cualidades de una mujer, verdaderas mujeres de alto valor.
Actriz invitada (posiblemente Chloé Crudos Díaz)
Cállate, pavo.
Aída González Rossi
Voy a hablar, pero poco vale. Para presentaros nuestro increíble plantel de hoy, que cuenta con nuestra tertuliana de cabecera, la escritora y editora Silvia Nanclares. Su último libro Abrazaremos el caos por ti. Ilustrado por María gese. Crudos días. ¿Cómo estás, querida?
Silvia Nanclares
Crudos días, queridas.
Aída González Rossi
El canon de la extrema delgadez ha vuelto o nunca se fue.
Silvia Nanclares
Pues es como los Pokémon, digi evoluciona, o sea que estamos ahora en no sé qué, en un Charizard o en un. Y claro que sí, es el mito de la belleza del que nos habló Naomi Wolf en los 90. Pues ahora. Además es que en esto de la gordofobia y todo el tema de la exigencia de la delgadez hay algo muy perverso, que es que al final el trabajo lo seguimos haciendo las personas con cuerpos gordos, que interiorizamos toda esa gordofobia y nos ponemos a trabajar por ese ideal, que es un poco lo que denunciaba en el mito de la belleza. Decía que la belleza no era una moda en los 90 y en ese caso el mito de la extrema delgadez también estaba en boga, sino que es un sistema. Entonces ahora el sistema ha digi evolucionado y encima ahora estamos con el último giro, que es la industria farmacéutica y que nos está ofreciendo una solución que pasa por lo saludable, con todo lo que eso conlleva.
Regresa la periodista y escritora Aida González Rossi, a quien conocimos en un programa en La Laguna, Tenerife, y que acaba de publicar Gorda sinvergüenza con la editorial En debate, del que hablaremos después. Aida Cruz Díaz.
Participante/tertuliana (posiblemente Aída o colaboradora cercana)
Hola, ¿Qué tal?
Silvia Nanclares
¿Por qué la presión estética no es lo mismo que la gordofobia? Que vamos a explicarlo desde el principio y cómo se retroalimentan Pues a ver, gran pregunta.
Participante/tertuliana (posiblemente Aída o colaboradora cercana)
La presión estética es algo que al final sufrimos todos los cuerpos. Al final vivimos en un sistema que nos qui controlándonos todo el tiempo y como ejerciendo una especie de presión. Justo lo que comentaba Silvia. Pero la gordofobia, que está muy atravesada por la violencia estética, como tú dices, se retroalimenta, es una opresión que opera sobre los cuerpos gordos. Al final cuando hablamos de gordofobia puede resonar con todo el mundo, porque al final estamos hablando de violencia estética, pero es importante hacer un poquito la puntilla, o no la puntilla, sino de que al final los gordos y les gordes sufrimos una opresión que pasa por disquiet en el trabajo, que nos insulten por la calle o que no nos podamos hacer un escáner en el médico porque no cabemos en la máquina y no se ha pensado que debería haber una máquina más grande, por ejemplo.
Aída González Rossi
Un insulto que además acabáis asumiendo y que os acaba haciendo modificar vuestra propia conducta.
Participante/tertuliana (posiblemente Aída o colaboradora cercana)
Totalmente. Al final creo que hay como una especie de cosa muy subversiva en una persona gorda que ocupa espacio precisamente porque te programan poco a poco desde toda para no ocuparlo, para pedir perdón y para no estar presente como en el día a día de tu cuerpo, para pensar que vas a ser tú misma cuando tengas otro cuerpo, que al final es bueno, pues mi cuerpo soy yo,
Aída González Rossi
no lo tengo, ocupa menos, ocupa menos, desaparece, desaparece, desaparece del todo. De esto sabe mucho María Benouna, que vuelve también por aquí, la presidenta de SOS Racismo Madrid, que es conocida por su activismo antirracista y antigordofobia. María, crudos días.
María Benouna
Crudos días.
Aída González Rossi
¿Cómo atraviesa la violencia estética a las mujeres racializadas? ¿Hay también un canon para vosotras?
María Benouna
Claro, hay un canon mayor incluso para empezar. Yo siempre una cosa que cuando hablamos de gordofobia y antirracismo, creo que el primer punto de esta opresión es el IMC. El IMC, que es este índice que utilizan de base para medir nuestros cuerpos de todas las personas, pero en el que está pensado por un señor blanco alemán, con cero contextualización y en el que por supuesto, los cuerpos de las mujeres quedan fuera y los cuerpos de las mujeres racializadas quedan fuerísimas. Ni se plantean. Hay muchas veces que es verdad que los cuerpos gordos de mujeres racializadas evidentemente sufren una doble discriminación, pero en general los cuerpos de las mujeres racializadas están más en el punto de mira porque o vales para la hipersexualización que el ojo blanco quiere, o todo lo que no sirve para hipersexualización está afuera. Entonces bastante más complicado a veces gestionar independientemente de tu cuerpo sea normativo o gordo.
Aída González Rossi
¿Qué ejemplos estáis viendo en los y las jóvenes y los no tan jóvenes y en las redes de esta nueva tendencia de este, como has dicho, digievolución de la extrema delgadez?
Participante/tertuliana (posiblemente Aída o colaboradora cercana)
Bueno, creo que estamos ahora en un momento ultradesatado, totalmente digolucionado, en el que además tenemos todo el rato esta carga moral de vive de la mejor manera, cuenta los gramos de proteína que comes, que es lo mismo que contar las calorías que comes. Realmente es la digivolución literal. Levántate a las 5 de la mañana para salir a correr. Hay una cosa como con la disciplina que por supuesto tiene que ver con todo este canon de el cuerpo que se considera bello es el cuerpo disciplinado, cuando creo que la vida va a otra cosa también. Luego podemos hablar de eso sí lo
Aída González Rossi
habláis mucho en tu libro.
Participante/tertuliana (posiblemente Aída o colaboradora cercana)
Pero también creo que hay una cosa muy de cómo al final todo esto acaba operando en los individuos que le asienten al sistema sin pensar en el sistema, que quizá tiene mucho que ver con lo perdidas que estamos ahora mismo en la vida y con que al final que nos bombardeen todo el rato con reels de pues tienes que hacer esto para ser una persona válida, al final nos da un poco esta cosa de yo voy bien en la vida, como que tengo cierto control. Creo que hay una cosa ahora como con el control de una misma, que se suma a toda esta estética de la extrema delgadez, que al final tiene mucho que ver con el auge ultraconservador y nos tiene la cabeza un poco comida.
Aída González Rossi
El cómic que creo que ya he recomendado alguna vez por aquí, La Voz del Oráculo de Quinkist, que habla de todo esto, de que si no te disciplinas es que no te quieres, de que si no estás bien es que algo habrás hecho, y que tiene que ver con esta idea también de la meritocracia, es decir, que en realidad eres gordo y eres de clase baja y no llegas alto porque te lo mereces, porque no te esfuerzas, porque no te
Silvia Nanclares
disciplinas y eres perezosa y no trabajas para ti, que también se ha colado esta idea del trabajar, de la auto optimización, que en realidad en redes estamos trabajando todo el día para las grandes corporaciones, pero además trabajando para nuestro propio cuerpo. Y a mí lo que me parece clave que ha pasado con las redes es que la vigilancia se ha horizontalizado. Antes era una mirada normalmente masculina que te miraba y ahora somos nosotras mismas. Y esto es como el gran espejo, nuestro móvil es el espejo, lo llevamos en el bolsillo. Y creo que eso sí que está transformando la subjetividad. Yo que vengo de los 90, yo que soy una Karen cruda, deja ya de traer gente brillante, que podría ser mi hija. Nosotras teníamos las revistas de moda, que podías tener o no acceso a ellas, porque por ejemplo en mi casa no había tantas. Las revistas del corazón, las pasarelas, las supermodelos, por ejemplo, a mí me tocó esa época. Pero claro, eso es ahora está todo está aquí. Y yo hay un lugar del averno que es la lupita de mi algoritmo de Instagram, que realmente cada vez que entro ahí es como un agujero negro de gente con prótesis en la cara, cuerpos vendados. Realmente ya hay un punto casi diría de sadismo. Estamos ahí entre el trabajo, el sadomasoquismo y el autoinfligirnos sufrimiento.
Aída González Rossi
Lo que contaba la película Sustancia es sustancia. Y estamos viendo a la pobre Demi Moore convertida en el propio personaje que interpretaba.
Silvia Nanclares
Totalmente. Y la sustancia somos en pequeñito nuestras casas, estamos un poco performando de mi mura y metida en esa habitación.
Pero esos son como ejemplos extremos que en un momento dado podemos vale, lo identifico, lo veo, me horroriza, no quiero ir por ahí. Pero qué ejemplos más sofisticados y que alimentan nuestra culpa, como estaba contando Silvia. ¿Estáis viendo últimamente esta mirada nuestra de las propias mujeres, en este caso, culpabilizándose por no ser suficiente, buenas ciudadanas, madres, hijas, lo que sea?
María Benouna
Uf, a ver, que yo creo que justamente las redes están llenas de este autosabotaje. Al final es lo que nos enseñan y es a lo que se nos obliga. Y creo que están bastante repletas. Creo que a mí, por ejemplo, en el día a día, creo que meterte en comentarios, por ejemplo, meterte en comentarios,
Silvia Nanclares
Comentarios de un post.
María Benouna
De un post, me da igual. Hablemos de TikTok, hablemos de Instagram, hablemos de la red social que sea, da pánico. Y muchas veces, es verdad que muchas veces son señoros, Pero muchas otras veces son otras mujeres que están buscando esa validación, que al final es un poco la búsqueda de la validación del capital, de la validación de lo que manda. Entonces, pues muy alegremente te mandan a. Yo que sé, pues veo a gente que manda a comer lechuga o deja de llorar y ve más hacer un deporte. Es como tú por una foto de Instagram o por un vídeo, por lo que sea, es imposible que sepas cuál es el modo de vida de la persona que tienes enfrente exactamente, independientemente de que haga o no haga deporte. Pero creo que esta de las formas ahora mismo que yo veo como más brutales en redes sociales de agredir todo el rato a cuerpos disidentes en general, o en su defecto, cuerpos que. Por ejemplo, yo muchas veces veo estos comentarios en vídeos que nada tienen que ver ni con cuerpos, ni con gordofobia, ni con estética. Claro, A mí por ejemplo me pasa mucho, subo vídeos de antirracismo y todas las respuestas ve a comer lechuga.
Aída González Rossi
Vamos a ver, señores, estamos hablando de otra cosa.
María Benouna
Estamos hablando de otra cosa que podría ser incluso más importante que yo como no coma lechuga. Y esa es como la acción rápida, el intentar hacer daño constante desde ahí, volver a un canon estético muy definido que se sale de cualquier disidencia.
Aída González Rossi
Hablabas tú, Silvia, de esa máquina de destrucción masiva que es nuestro móvil. Yo y. Y cuando venía hacia acá en la bicicleta, he visto un par de veces a dos personas mirándose en el espejito mágico en el que se ha convertido el móvil de estos temas. Llevábamos mucho tiempo hablando de la delgadez extrema. No es nuevo, en los 90 lo vimos mucho con algunos modelos, pero ha cobrado especial relevancia a raíz de una publicación muy viral en redes de hace unas semanas, en plena acumulación de galas de premios y alfombras rojas, que ha dado título a este programa
María Benouna
Tengo rabia. Tengo rabia y estoy tan cansada de tenerla. Cada alfombra, cada evento, cada vez que abro Instagram y ahí están, más delgadas que la semana pasada, más delgadas que el mes pasado, más y más. Como si hubiera una competición que nadie nombra y en la que todas están jugando. Y mi trastorno de la conducta alimentaria, que yo creía dormido, que yo creía que ya había trabajado, se despierta y me dice ves, ¿Ves lo que deberías ser? Antes era no comer, contar, restringir. Ahora es una inyección semanal que suprime el hambre. Es la vuelta de la delgadez como capital. No es estética, es política.
Aída González Rossi
No es estética, es política, escribió la cineasta Chloé Wallace en su Instagram hace unas semanas. Ella, entre otros muchos trabajos, dirigió la serie Un cuento perfecto en Netflix y ha salido de las pruebas de cámara del próximo para hablar con nosotras. Chloé Crudos Díaz Hola, ¿Qué tal?
Actriz invitada (posiblemente Chloé Crudos Díaz)
Buenos días.
Aída González Rossi
¿Qué es lo que te hizo publicar esto?
Actriz invitada (posiblemente Chloé Crudos Díaz)
Acababa de ser la gala de los Oscar, entonces. También es verdad que ver la alfombra roja para mí siempre es algo que me ha gustado porque lo he consumido desde que era pequeña con mi madre. Pero es que cada vez que salían premios y que salen fotos de los premios, había algo que me removía muchísimo, porque había una clara pérdida de peso en actrices que llevamos todos viendo muchos años y me resultaba como muy violento.
Aída González Rossi
Claro qué te removía a ti por dentro.
Actriz invitada (posiblemente Chloé Crudos Díaz)
Para mí yo creo que. El haber visto durante mucho tiempo X tipo de cuerpos, que yo creo que es lo que estabais hablando, como esta cosa de los años 90, las revistas del corazón que demostraban cierto tipo de cuerpos que puede que era una talla concreta y de repente hubo un boom de body positivity, que se veían otro tipo de cuerpos ya no sólo en las alfombras rojas o o cantantes o modelos en moda, sino como en lo más comercial, tipo el anuncio de un desodorante, el anuncio de una crema de cuerpo y de repente estar viendo este tipo de cuerpos para mí me resultaba muy refrescante y también una llamada a que cada cuerpo diferente podía existir y estar bien en su cuerpo y. Y obviamente con el Ozempic hay una clara facilidad a perder peso y una herramienta que de repente te proporcionan que yo creo que para mí el problema es que se ha tapado como si fuese. Se excusa como si fuese salud. Como que el problema es que para mí, como si la delgadez y la salud sean sinónimos, que realmente eso yo no sé, creo que hemos aceptado de repente como esa equivalencia, como si fuese algo súper científico cuando realmente no lo es. Y entonces cuando alguien lo cuestiona, que es un poco lo que me pasó a mí, es como si estuvieses en contra de la salud, que no es así para nada.
Silvia Nanclares
Total.
De hecho, tú te preguntaba, o sea, vomitabas todo ese texto que se notaba que te salía dentro, decías basta. Y te preguntabas ¿Por qué nadie está hablando de esto? ¿Por qué?
Actriz invitada (posiblemente Chloé Crudos Díaz)
Yo creo, para mí es verdad que ha sido muy sorprendente la reacción que ha tenido. Esto no era algo que yo me esperaba, la verdad, porque es algo que yo comento con mis amigas y comento en casa y hablo con mi familia como madre mía, ¿Qué está pasando? Muchas actrices que de repente están perdiendo mogollón de peso, o cantantes, o gente que incluso había hecho de tener cuerpos diferentes, como Megan Trainor o yo que sé, Mini Kalin, como unas tipas súper sexy, súper poderosas, que hablaban del cuerpo desde otro lugar y de repente como que ha llegado una herramienta que les ha facilitado quizás ya no estar así. Entonces no estoy muy segura si realmente ese discurso era real o no. Y simplemente, claro, la presión estética que existe es tan fuerte que en cuanto tienes una herramienta más fácil, de repente la presión es tan fuerte que ese discurso desaparece completamente.
Aída González Rossi
Y esa presión es muchísimo más fuerte aún cuando tu imagen, tu cuerpo, es parte de tu trabajo. En Hollywood sí hemos visto alzar la voz a grandes actrices como Kate Winslet, pero es cierto que hay un silencio enorme y es más fuerte la presión en la industria. Te hemos pillado a ti saliendo de unas pruebas de cámara para tu próxima peli. ¿Eso se nota? ¿Esta búsqueda de la delgadez del cuerpo normativo se nota precisamente en los castings y en el mundo en el que tú vives?
Actriz invitada (posiblemente Chloé Crudos Díaz)
Sí, 100%. Yo creo que las actrices y los actores tienen una presión estética absoluta y total, pero el trabajo realmente es nuestro, las personas que están detrás de la cámara, de intentar cambiar un poco eso y de. Y de enseñar otro tipo de protagonistas. Luego la realidad es que yo no tengo el control absoluto del proyecto, ojalá lo tuviera, pero no es una cosa que no hay nadie que me está diciendo tiene que ser delgada la protagonista. Nadie me dice eso. Pero la realidad es que la mayoría de actrices que se están presentando como protagonistas a los proyectos suelen tener un tipo de cuerpo muy concreto y cuando no lo es, no se les presenta como protagonista o si. Sí es que la película o la narrativa está alrededor como en cerdita, que de repente el cuerpo que su protagonista va sobre. Que le hacen bullying por su cuerpo.
Silvia Nanclares
Y tú en ese mundo y en esos castings, en el trabajo que tú haces, ¿Estás notando ese retroceso o se ha mantenido?
Actriz invitada (posiblemente Chloé Crudos Díaz)
Yo creo que sí, porque los cuerpos están cambiando. Creo que es más también una cosa personal. Yo no creo que la solución sea que todo el mundo se ame locamente,
Silvia Nanclares
como que de repente.
Actriz invitada (posiblemente Chloé Crudos Díaz)
No creo que sea solo esto como. Pero es verdad, aquello que ellas tienen y ellos. Pero sobre todo ellas. Yo creo que sobre todo la presión es mucho mayor a perder peso y a dejar de estar en tu cuerpo cuando eres mujer, yo creo. Entonces está como en. Es que está en el mundo, entonces no se puede. No puedo evitarlo, verlo con algunas actrices, pero no veo a alguien tampoco que esté hablando de ello constantemente
Silvia Nanclares
entre la
Actriz invitada (posiblemente Chloé Crudos Díaz)
industria, dentro de la industria.
Aída González Rossi
Es que el problema es que yo creo que la industria es constante y en realidad es un canon que nadie discute o que muy poca gente hemos citado. El caso de Kate Winslet discute y lo preocupante es que este binomio, esta sinonimia que se ha creado entre salud y delgadez no es cierta. Y de hecho los últimos datos del Sistema Nacional de salud registran 20 mil casos al año de niños, niñas y niñes con trastornos de la conducta alimentaria, una cifra que se ha multiplicado por 10 en la última década y siguen aumentando las hospitalizaciones entre menores de 12 años. Por eso es tan importante lo que denunció con tanta fuerza y brillantez Chloé Wallace en su Instagram. Chloé, te dejamos seguir trabajando. Muchísimas gracias. Un abrazo muy fuerte. Adiós.
María Benouna
Esto no es un programa de radio,
Chloé Wallace
esto no es una república pública independiente,
María Benouna
esto no es un estudio de grabación,
Chloé Wallace
esto no es un lugar de encuentro.
María Benouna
Esto es todo eso y mucho más.
Chloé Wallace
Esto es carne, carne cruda, mucho más
Silvia Nanclares
que un programa de rama de radio. Más allá del cine, ¿Vosotras creéis que hay sectores más hostiles que otros para las mujeres? Bueno, la respuesta es que sí, pero
¿Cuáles son más allá del cine y del audiovisual? Yo creo que todos. Como decía antes Aída, es que se te penaliza, ¿No? Un cuerpo gordo está penalizado socialmente. Estoy segura de que en una entrevista de trabajo, obviamente. Bueno, y cuando entras a una consulta es constante en el sector cultural. Sí es que el cuerpo es en todos los sectores. Eso es por eso que es una transversal. Es lo que decías antes, que a pesar de este paréntesis de diversidad que hemos vivido entre 2015 y 2025.
El paréntesis DAF.
OK.
Aída González Rossi
Momento curvy, ¿No?
Silvia Nanclares
Claro, exacto. El positivity, esta cosa de diferentes cuerpos que decía Chloe, pero al final el canon no ha variado y se vuelve a él constantemente y además con más fuerza, porque esta idea de que nos han reducido porque estábamos ocupando demasiado espacio, esto claramente es una expresión de la clase.
¿Qué espacio estábamos ocupando?
Pues el del feminismo. Hola, Mira, las calles, los micros, los libros. Entonces es que además esto se puede estudiar. Todas las olas feministas tienen su backlash y además se reflejan en el cuerpo, en la salud reproductiva y en la estética. Entonces obviamente estamos viviendo un iros contra la pared, habéis ocupado demasiado y reducíos. Lo que decía Aida es política, como
Aída González Rossi
dice Chloe, que tiene muchos significados. Por un lado es el clasismo que eso implica, pero también esta manera de domesticación.
Participante/tertuliana (posiblemente Aída o colaboradora cercana)
Sí, totalmente. Al final es un poco como meterte. Creo que hay algo como muy vulnerable también, por supuesto en las personas, pero también desde encajar y cómo somos percibidas. Al final el cuerpo es una ficción, no solo por lo que simbólicamente también como que ejerce como ficción, sino también por cómo pensamos en los cuerpos para intentar que el nuestro también sea un cuerpo normal que pueda estar en sociedad. Claro. Entonces al final todo esto es un poco meterte el operativo de todo el sistema patriarcal dentro de ti para que tú lo mantengas y para que se autoperpetúe. Entonces es una cosa muy bestia y que como dice Silvia, tiene muchísimo que ver con una cosa muy reaccionaria hacia el feminismo. Y bueno, como estaban diciendo, al final está en todas partes, está incluso dentro de nuestra propia relación con nosotras mismas.
Aída González Rossi
Eso lo cuentas muy bien en un libro que nos ha fascinado, nos ha encantado, como todo lo que escribe Aída, porque se ha desbordado como siempre en su literatura. Ha hecho un libro gordo, aunque es muy finito, pero es un libro que habla en gordo.
Chloé Wallace
El pensamiento gordofóbico considera que la gordura es una herida autoinfligida, es decir, eres gorda porque escoges no hacer lo que está en tu mano para dejar de serlo. Pues de la gordura supuestamente se puede salir, igual que se puede entrar en ella en cualquier momento. Si una se desdisciplina y se comporta fatal y empieza a hacerse daño, ¿Cómo se hace una ese daño o cómo en teoría ya se ha hecho ese daño, la que ya es gorda, no teniendo voluntad, cayendo en placeres inmediatos y pasajeros que alejan de la gesta mayor que debería regirlo el valor, ser cotizada, que te aprueben y te admiren, que te quieran y para que te quieran, quererte tú?
Aída González Rossi
Es un ensayo muy particular, muy original, no es un ensayo serio al uso, sino que es un ensayo muy literario, en el que ella habla gordo, entra en la propia gordura, la habita, como dices, me meto en el pedo y me dejo llevar por ese pedo. Y es brutal lo que cuentas. Por eso quería preguntarte lo qué es la vergüenza gorda y qué es ser una gorda sin vergüenza.
Participante/tertuliana (posiblemente Aída o colaboradora cercana)
Bueno, para mí, y así intenté llevarlo en el libro, para mí la vergüenza gorda tiene mucho que ver más que con una cuestión de ocultación del cuerpo, que por supuesto viene de ahí, con una cuestión de ocultación del yo. Al final yo siento que creciendo he tenido como menos oportunidades que por ejemplo mis amigas flacas o más normativas, para precisamente poder estar en un espacio, hablar tranquila, relacionarme tranquilamente, tener vínculos profundos en los que pueda mostrarme. Y tiene mucho que ver con estos mensajes que nos lanzan y nos lanzamos todo el tiempo de lo que tú eres está mal, no deberías ocupar este espacio y deberías cambiar y deberías transformarte para ser una persona valiosa.
Aída González Rossi
Cuídate mi niña, que también te dicen esto las personas que más te quieren.
Participante/tertuliana (posiblemente Aída o colaboradora cercana)
Exactamente. Antes que hablábamos de. Creo que lo habían puesto antes al principio, esta cosa de como que te rebatan por ser gorda cualquier cosa que vayas a decir, hay una expresión que es muy demoledora que es el cállate, gorda, que parece que en cualquier discusión la otra persona te va a ganar si te dice eso. Hubo un momento de mi vida en el que yo me di cuenta de que la discusión no se tenía que terminar con el cállate, gorda y de que mi forma de estar en un espacio, mi forma de ser yo misma, no estaba físicamente limitada por una especie de cosa que yo sentía que me limitaba un poco. Y al final cuando entiendes que eso es gordofobia y eso es que no conviene y no es cómodo que tú seas una persona que tenga como una personalidad de ti misma y no de la gorda estándar, pues creo que se te abre un mundo Y al final ser una gorda sin vergüenza tiene mucho que ver con entender la vergüenza como una especie de alarma social que pita cuando tú estás saltando tu mandato y tú no estás siendo el canon de la gorda que deberías.
Aída González Rossi
Estás siendo una gorda indisciplinada.
Participante/tertuliana (posiblemente Aída o colaboradora cercana)
Exactamente. Entonces, esta cosa de pensar en la vergüenza como algo a atravesar y que quizá te puede guiar incluso a lugares que son fructíferos. Pues si a mí me da vergüenza algo, a lo mejor es porque ahí hay gordofobia y a lo mejor yo lo quiero hacer en vez de ocultarme. A lo mejor no, pero puede ser que sí.
Silvia Nanclares
Escribiendo este libro, Google Docs te sugería cambiar la palabra gorda por gordita. Y te hacemos otra de las. Otra de las preguntas que te hace a ti mismo. Claro, tú te preguntas por qué es tan importante que las gordas escriban, ¿Por qué?
Participante/tertuliana (posiblemente Aída o colaboradora cercana)
Pues por eso de ocupar espacio. Además creo que es importante que también esto lo veo mucho con lo queer, ya que incomodamos y ya que en sí tenemos que pasar por encima de esa incomodidad y bueno, yo estoy aquí, ya que estamos, pues vamos a hacerlo todo mal. También un poco a retar lo que consideramos que es un texto, a retar lo que consideramos que es una novela, un ensayo, un poema, por ejemplo. Creo que podemos tener ese poder que paradójicamente viene de no tenerlo y de todo el trabajo que hemos tenido que hacer para estar aquí. Por ejemplo, en el libro hay como una parte en Comic Sun, además te
Aída González Rossi
preguntas ¿Por qué estoy escribiendo esto en Comic Sans?
Participante/tertuliana (posiblemente Aída o colaboradora cercana)
Claro. Que para mí fue un poco como qué fuerte que le pude colar a una editorial como Debate Comic Sans, pero también viene del pensamiento qué fuerte que me he podido colar en una editorial mainstream para hablar de este tipo de cosas. Entonces vamos a aprovechar esos espacios que a veces nos vulnera mucho el estar en espacios más mainstream porque son muy violentos, pero precisamente pues oye, ya que estamos, vamos a explayarnos y vamos a festejar. Y algo a lo que quise llegar con lo de la gorda sinvergüenza también es esta cosa de los cuerpos gordos dan tanto miedo a la sociedad, porque al final son como el ejemplo de que un cuerpo puede saltarse los mandatos y seguir existiendo. Y si, al final el cuerpo gordo también como que se celebra y se explaya un poco. Oye, pues estamos reforzando esto. Y al final, si el cuerpo es una ficción, en el sentido de pues en mi cuerpo operan los cuerpos que veo en el cine que veo lo que sea, yo también puedo ser un cuerpo que opere en cómo otros cuerpos a lo mejor se van entender a sí mismos y cómo se van a tratar. Entonces creo que es importante.
Aída González Rossi
Aida ya se celebró y se explayó en Leche condensada, queremos recordarlo, novela por la que estuvo en el programa anteriormente. Y hablando de narrar y de nombrar, cuéntanos qué es el weight talk y el fat talk.
Participante/tertuliana (posiblemente Aída o colaboradora cercana)
Pues lo voy a pronunciar fatal. ¿Vale?
Aída González Rossi
El wait talk, eso que llamas hablando de pedo, es un pedo putrefacto, gediondísimo.
Participante/tertuliana (posiblemente Aída o colaboradora cercana)
El wait talk es esta cosa de cuántas conversaciones cotidianas, sobre todo entre mujeres, giran en torno al peso, a la comida, a la disciplina. Esta cosa de yo como gorda, experimento mucho esto de estar en un grupo de gente y de repente ya empiezan. Ya empiezan con la matraca, ¿No? Porque ayer me comí no sé cuánto. ¿Cuánto tiempo de nuestra vida ocupa hablar sobre eso? Tiempo que podría servir para otra cosa. Y el fat talk es un poco como si fuera el wait talk, el paraguas.
Aída González Rossi
Y esto como una uno es hablar del peso y otro es hablar de lo gordo.
Participante/tertuliana (posiblemente Aída o colaboradora cercana)
Exacto, es lo que las gordas hacemos cuando esto nos lo llevamos a personalizarlo y a insultarnos a nosotras mismas delante de los demás. Esta cosa de yo de repente me estoy comiendo algo y buah. Estoy gordísima, qué gordo tengo los brazos. Claro que es un poco adelantarme a que el otro me insulte, pero también este cuerpo no es mío, yo no estoy de acuerdo con este cuerpo, yo también me meto con él y por lo tanto, moralmente no soy gorda, solo estoy en un estado transitorio.
Silvia Nanclares
Es que eso es muy interesante cómo lo dibuja además. Como la gorda exterior, la gorda interior, y toda esta. Este sentimiento que tú ya has sobrepasado y que has analizado y has contado en este libro. ¿Pero cómo se siente una cuando piensa todo el rato que esa no es la persona que ella es?
Participante/tertuliana (posiblemente Aída o colaboradora cercana)
Fatal. Al final es un poco lo que decía antes, esta cosa estoy en un grupo de gente y no soy capaz de ser yo. Como que tengo una personalidad oculta que me haría sentir muy bien si la sacara y cuando la saco, pues estando a lo mejor, yo que sé, pues con mi hermana o en Internet, por ejemplo, conmigo misma me siento muy bien pero no soy capaz, no me sale. Creo que al final es esto de aprender también a actuar como si tú fueras otra para estar menos en peligro tanto de que te agredan como de que tú misma sientas esa vergüenza, que es muy punzante esta cosa. Yo a veces, que eso creo que lo comentaba en el libro, esta cosa de ver una foto tuya en un momento en el que te lo estabas viéndolo desde dentro, te lo estabas pasando súper bien, verte, verte la papada, verte que estás mal colocada y te sale la chicha y pensar cómo podía yo estar tan contenta y cómo podía estar yo tan relajada si los demás me estaban viendo así y sentir una especie de ridículo que es horrible.
Aída González Rossi
¿Tú has sentido eso, María? ¿Es que estás haciendo todo el rato mientras oyes Aída?
María Benouna
Sí, yo estoy escuchando Aída y me estoy sintiendo muy reflejada. Efectivamente. Es como evidentemente esta experiencia compartida de tener un cuerpo gordo, un cuerpo no normativo, sobre todo hablando, sobre todo me ha tocado mucho el momento white talk y fat talk, en plan esas conversaciones cotidianas en las que tú dices, vale, o sea, si tú eres una normativa de 60 kilos por comerte un bron y te estás llamando gorda, ¿Qué tengo que hacer yo? ¿Cómo tengo que?
Silvia Nanclares
¿Cómo gestiono yo y cómo me ves a mí?
María Benouna
¿Claro, claro, somos amigas, pero cómo me estás viendo? ¿Sabes? En plan, esta pelea constante de decir vale, en plan, esto hay que saber, tengo que entender que esto es su gordofobia interiorizada y que no me puede afectar a mí, ¿No? En lo personal o en mi día a día, porque para eso estamos trabajando y en el proceso de gestionarte. Pero es verdad que es como muy frustrante porque lo que tú dices es que nos pasamos mucho tiempo hablando de castigarnos. Bueno, pues no, es que yo de lunes a jueves o de lunes a viernes no como hidratos, o yo de tal a tal, no, solo tengo el día libre de comer el sábado y este tipo de historias, ¿No?
Aída González Rossi
Como de autocastigo y esa condescendencia incluso de la gente que te quiere, amigos, amigas, familiares. Esto es porque no te esfuerzas lo suficiente
Silvia Nanclares
guapa de cara.
Aída González Rossi
Esto pasa todo el rato, Todo el rato. Y a veces de manera muy consciente y otras no tan conscientes. Hay muchos comentarios gordofóbicos que se deslizan todo el rato la conversación.
María Benouna
Claro. Y yo entiendo que muchas veces la gente que nos quiere, a nuestra familia, a nuestros amigos, muchas veces esos comentarios no son desde la maldad y realmente no hay una mala intención de fondo, pero es chicos, hay que parar a darle una vuelta. Me pasa mucho con mis padres, creo que a todas nos ha pasado, cuando tienes un cuerpo gordo con padres, madres. Y así es como yo entiendo que evidentemente no me quieres hacer un mal con tu comentario, pero claro, es una gotita que va cayendo, que va cayendo hasta que colma un vaso que a veces terminaba mal.
Silvia Nanclares
Sí es que los cuerpos gordos es como si fueran públicos. Claro, esto lo aprendes desde muy pequeña, que todo el mundo puede hablar de tu cuerpo cuando de los otros cuerpos no se habla. Entonces ya vas creciendo con ese ser público. Y el tema del portugués, ese ser
Aída González Rossi
público que quiere que estés en lo
Silvia Nanclares
privado, eso es ser público. Que te quiere esconder.
Aída González Rossi
Claro, es como ¿Qué haces aquí?
Silvia Nanclares
Exacto. Toda esa contradicción las expone muy bien Aída, que yo le di las gracias en redes. Digo gracias por no escribir delgadito. Es verdad. El libro es una puesta en escena de todo lo que el contenido cuenta.
Aída González Rossi
Totalmente.
Silvia Nanclares
Y hacer eso, lo que tú dices, en una editorial como debate, porque hay editoriales como Melusina, con tinta me tienes que llevan sacando. Sí, pero esto hacerlo en debate es Pep.
Aída González Rossi
Bueno, es una manera de esta soy.
Participante/tertuliana (posiblemente Aída o colaboradora cercana)
Exacto.
Aída González Rossi
Y me desbordo en un libro que ella también pensó en llamar gorda virtual.
Chloé Wallace
El espacio virtual me permitía probar la vida sin gordofobia. No es que me sintiera mejor en ese cuerpo inventado por mí, es que no era un cuerpo y ya. Y sin cuerpo, la opresión que me condenaba a no poder ser yo misma no operaba. Solo así, quitándome el cuerpo, podía yo experimentar ciertas cosas que se supone que se experimentan con, desde o en el cuerpo. Ser besada, bailar cogida de manos con una mejor amiga, chillar en medio de un grupo de gente aleatoria, derribar la cancela ferrugienta que me obligaba a esperar, a no ver el tiempo como tiempo, sino como una especie de ficción rara en la que yo no. Ay jo. Me da muchísima pena pensarlo ahora, pero es que solo en Habbo era capaz de hacer algo tan sencillo como enseñarme a mí misma.
Aída González Rossi
Qué brutal esto. Oye, cuéntanos cómo te ayudó a entenderte Internet.
Participante/tertuliana (posiblemente Aída o colaboradora cercana)
Pues muchísimo. Yo cuando empecé a escribir el libro pensaba poner Internet como por todo lo alto.
Aída González Rossi
Alguien que todavía quiere Internet. ¿Te acuerdas cuando Internet molaba?
Participante/tertuliana (posiblemente Aída o colaboradora cercana)
El viejo Internet total. Pero escribiéndolo me di cuenta de que no era tan sencillo. Al final el hecho de que tú seas una niña gorda, en mi caso de un pueblo del sur de Tenerife en el que nadie me entendía, y como encontrar en el ordenador y en estar en ese ordenador de sobremesa que hacía tanto ruido muchas horas, que encuentres como la única forma de ser tú misma, no es tan bueno. Es decir, al final es gordofobia el hecho de que yo piense que yo sin mi cuerpo soy más yo que yo con mi cuerpo. Entonces claro, al final escribiendo el libro como que le di muchas vueltas a esto, porque al final creo que es muy chulo de la escritura esta cosa de tú coges un tema del que crees que lo sabes todo y vas aprendiendo, y al final esta cosa de Internet sí que me dio un conocimiento de mí misma que en ese momento no podía estar teniendo, incluso un desahogo, pero también me dio esa escisión precisamente el hecho de que yo haya pasado muchísimo tiempo de mi vida, ahora tengo 30 años, ponle tú, hasta los 25. 26. Pensando que era más yo misma hablando por WhatsApp con mis amigas que en persona. Qué dolor.
Aída González Rossi
Porque no estabas ahí en tu cuerpo. Efectivamente. Judith Butler Butler hablaba de la performatividad de género para referirse a cómo el género no es algo que se es, sino que se hace. ¿Existe la performatividad gorda? ¿Silvia?
Silvia Nanclares
Joder, qué pregunta.
Participante/tertuliana (posiblemente Aída o colaboradora cercana)
Siempre que se menciona Judy Butler.
Aída González Rossi
No me hagas esta pregunta. Bueno, si se performa la gordura, o
Silvia Nanclares
sea, es que no es que se performe, es que es un apesar, es un a pesar de ti, nunca mejor dicho, esta cuestión del pesar. Y a mí me encanta esto de quitarte el cuerpo al revés, es que casi lo que performas es el intento de ser delgada constantemente y lo que buscas son los espacios para serlo, ya sea la dieta, ya sea el esfuerzo en el gym, ya sea me invento una bata en una red. Entonces Yo creo que lo que estamos performando es otros espacios donde no se engorda, tristemente, como dice Aida, porque en la performatividad gorda no se puede ser una misma. Pero sí que es verdad que está el orgullo gordo, que esa es como.
Aída González Rossi
Ahí es donde está la gordoridad.
Silvia Nanclares
Y la gordoridad maravillosa. Claro, yo creo que ahí es donde entra el activismo, igual que está el activismo loco, Que por cierto, quería hacer una mención a Marta Plaza Gacela, que falleció el pasado 28 de marzo, activista loca y también gorda, que escribió un texto maravilloso en Amor gordo, que es una pequeña gran publicación de Con tinta me tienes, coordinada por Tatiana Romero, otra pensadora maravillosa. Es que tenemos, por suerte no estamos solas, hay muchísimo activismo, muchísimo pensamiento y muchísimo intento de disfrute. Pero claro, de aquí a la positividad y a esta cosa de disfruta tu cuerpo gordo también me gusta tanto el texto de Aída porque se pone en la incomodidad. También los cuerpos gordos podemos estar mal. Parece que es como queremos vivir las incomodidades, queremos vivir todos los grises. Entonces yo me quedo con la performatividad gorda, crítica y activista, y el orgullo gordo algunos días, otros tienes vergüenza gorda y también la puedes atravesar.
Internet fue el espacio que a ti, Aida, te quitó esa vergüenza de la que estábamos hablando. Ahora es un sitio salvaje, como estamos comentando. ¿Qué piensas de Internet después de escribir este libro, según tu experiencia anterior y lo que estás viviendo hoy, que le llega a las más jóvenes?
Participante/tertuliana (posiblemente Aída o colaboradora cercana)
Bueno, sitio horrible. Creo que esa contradicción que les decía al final te parten dos, ahora está mucho más complejizada, porque ya Internet no es un sitio en el que entramos un ratito y del que salimos. Estamos todo el tiempo ahí. Y al final es una especie de canon que creamos de nosotras mismas. Ya no es un avatar sin rostro, que es lo que me interesa del viejo Internet, sino un avatar que somos nosotras mismas perfeccionadas. Esta cosa de, yo siempre digo, como el ángulo de foto picado gordo de arriba, para que no se te vea la papada todo el rato. Queremos ser nuestra versión en redes porque sentimos que es una versión que es nuestro cuerpo, no la separamos, pero está separada y al final creo que hay algo ahí que nos come mucho la cabeza. Creo que todo lo que hagamos con el cuerpo ahora mismo es una victoria porque nos lo están quitando ya no desde el punto de vista solamente de cómo es nuestro cuerpo, cómo se ve, sino también de lo importante que es para que vivamos bien, que estemos en el cuerpo, que hagamos cosas con el cuerpo, que seamos nuestro cuerpo. Creo que quitarnos un poco esta cosa de un cuerpo no es algo que simplemente tengo y llevo por el mundo, sino algo que soy yo. Al final nos desprotege muchísimo de estas violencias porque nos hace sentir que si se meten con mi cuerpo o si como que agreden mi cuerpo de alguna manera o lo oprime, yo eso puedo como pasar un poco por encima de ellos, siendo por ejemplo más lista, siendo por ejemplo más mamarracha, que me pasa a mí mucho esta cosa hay que
Silvia Nanclares
salir por otro lado.
Participante/tertuliana (posiblemente Aída o colaboradora cercana)
Claro, exacto. Y es como no, si te metes con mi cuerpo, te metes conmigo y punto.
Silvia Nanclares
María, ¿Cómo ves tú eso, ese mundo de las redes? Y te pregunto también por qué aparte de esta lucha antirracista y antigordofóbica, tú vienes del sur, que también hay otro cruce ahí de estereotipos contra las mujeres especialmente. ¿Cómo ves tú los mensajes que están lanzando las más jóvenes?
María Benouna
Uff, a ver, yo es que creo que claro, viniendo de otro lugar de Internet, como hablábamos con Aida, es muy complicado el lugar en el que estamos y al que nos estamos enfrentando. Creo que evidentemente el contexto político global en el que vivimos es un reflejo también de las redes y de cómo estamos volviéndonos a este canon ultradelgado, sobre todo en redes. Efectivamente, cuando tú le mezclas ser mora, andaluza, activista, antirracista, gorda, bueno, era un
Silvia Nanclares
desastre, claro, estaba apareciendo. Pero porque te empeñas.
María Benouna
Pero es verdad, efectivamente, para un inceso y todo lo que debería estar en el armario prácticamente, claro, es muy complicado. Y claro, sí que siento que, y quiero, a veces me auto convenzo de que un poco contradiciendo lo que decía antes Chloe, no hay gente que hable de esto. Yo sí que veo a gente que hable de esto, afortunadamente. Y el algoritmo también hay que trabajarlo y cambiarlo, que es verdad, si solo seguimos a señoras blancas normativas en nichos de trabajo de lo que sea, pues evidentemente no vemos a gente que hable de esto, pero hay muchas personas gordas, normativas, queer, que están hablando de esto. Hablando por ejemplo de audiovisuales, está el informe ODA sobre la gordofobia, que lo hacen todos los años y donde tenemos una realidad sí que hay gente hablando de esto. Hay que buscar a esa gente. Entonces yo siempre me intento quedar como con ese otro lado. Últimamente como que estoy intentando quedarme como con ese otro lado de Internet, el lado que sigue siendo bueno y que sigue dándome algo de esperanza.
Silvia Nanclares
Hay que entrenar al algoritmo como a tu dragón, como entrenar a tu.
Aída González Rossi
Y hay que entrenarse a uno mismo para salirse de esos algoritmos. Oye, hablando de presiones estéticas, creo que hoy Violeta, ¿Quieres confesarte? Hoy quiere confesarse.
Silvia Nanclares
Las gafas violeta.
Las gafas violetas. Sí. Me voy a poner las gafas para confesarme porque hoy intenté venir al trabajo sin maquillar, que no es que yo me maquille mucho, pero sí puedo decir y digo que en 6 o 7 años que llevo carne cruda, ni un día, ni uno, ni uno solo. Ni siquiera en las videollamadas de la pandemia o en las videollamadas que he salido yo sin una pizquilla de raya negra, sin un rímel, sin una sombra, ojo blanco solo.
Aída González Rossi
No, eso no, eso no, jamás.
Silvia Nanclares
Y entonces claro, esta mañana lo he dicho, venga, vais sin maquillar, que no pasa nada. Y por un lado me ha parecido qué típico, qué poco reseñable, qué heroicidad esa de mierda, pido perdón, pero la realidad es que no me he atrevido. Pido perdón por ello también.
Aída González Rossi
No pidas tanto perdón.
Silvia Nanclares
Al final todo esto se trata de pedir perdón y pedir perdón y sentir culpa por todo, por pintarte y por no pintarte y por supuesto por no ser capaz de dejar de hacerlo. Entonces les quería preguntar a nuestras contertulias cuál es su límite, ese que nunca han cruzado y por qué no lo han hecho y qué culpabilidades se les genera no hacerlo. Bueno, yo que sé, de depilarse, a ir sin sujetador, a no peinarse. ¿Cuál es vuestro jamás? ¿Silvia?
Bueno, es un súper trigger.
Actriz invitada (posiblemente Chloé Crudos Díaz)
Esto
Silvia Nanclares
para mí es la playa piscina, ese es como mi lugar.
Ahí tú estás mal.
Sí, pero mal sin risas. No, en serio, que es jodido, o sea, yo la primavera, quitarse la camiseta la primavera es muy bonita, pero para mí siempre, creo que para todos los cuerpos gordos es un poco drama.
Claro, ¿Y qué contradicción te genera sentir ese drama?
Bueno, pues imagínate todas siendo feminista, encima te autoflagelas por estar mal, por ser gorda. Es que ya es lo que hablábamos antes, como la cuadratura del círculo, que en esta cuestión del autoodio y de la autofobia por nuestro cuerpo son constantes perversiones, entonces pues yo he llegado a evitar muchas situaciones por no ponerme en bañador, vamos, situaciones de disfrute, como decía antes Aída, cuántos disfrutes me he perdido por esta mierda, entonces pues sí encima eso me flagelo, pues tía, tú eres feminista, activista, es como no, pero es que esto me puede, me paraliza.
Aprovecho para meter aquí qué presiones estéticas se sufren durante y después del embarazo, Tú que eres madre, aunque quiero que hablemos de madres en mayo, con abrazar
el caos por ti, pero pues esto es otra DJ evolución de lo mío. Pero fíjate, ahí claro, tienes luego toda una cuestión hormonal, todo en el postparto, muchísima presión por que tu cuerpo vuelva a ser el de antes, cuando es como. No, perdona, Y es que no sólo es el embarazo, yo ahora por ejemplo que estoy atravesando la perimenopausia, igual es como. Es que nuestro cuerpo es un cuerpo cambiante, vivo, orgánico, entonces seguimos como atadas a una especie de ideal del día que pesaste menos, que en mi caso fue porque llevaba días sin comer, una gastroenteritis de caballo, en plan quiero volver a pillar esa salmonelosis que me tuvo en la cama 10 días, o eso, estar sin comer X días. Entonces sí, la dismorfia que te dispara el embarazo y el posparto y la lactancia es. Es heavy, porque además luego en mi caso entra la otra capa de qué les voy a transmitir a mis hijos, o sea, qué autoimagen, qué vergüenzas les voy a pasar, qué relación con la comida les voy a pasar, o sea que es un totum revolutum.
Hablaremos de.
Pero también te digo una cosa, en la perimenopausia, que es lo que estoy atravesando ahora, hay un punto, me suda el coño todo, mira, es un gran momento, o sea que hay esperanza, me
Aída González Rossi
suda el coñismo,
Silvia Nanclares
que de repente también es un reencuentro con el cuerpo desde otro lugar.
Aída González Rossi
Por cierto, que de la menopausia tenemos que hacer un programa que me han pedido ya muchas amigas y la perimenopausia
Silvia Nanclares
vuestro jamás ha ido al tuyo.
Participante/tertuliana (posiblemente Aída o colaboradora cercana)
Estaba pensando, creo que ir sin pendiente
Aída González Rossi
yo no. Grandes pendientes de aro, lo podéis ver en los vídeos.
Participante/tertuliana (posiblemente Aída o colaboradora cercana)
Me cuesta mucho porque por ejemplo yo el otro día me vieron unas amigas con pantalones y me dijeron en plan ¿Qué haces con pantalones? Claro, como esta cosa de vestir con ropa más masculina, como que creo que es algo a lo que se me ha, entre comillas, obligado en la adolescencia, lo que sea. Y cuando conquisté mi propia expresión de género ya es como que no puedo salir sin pendientes, ¿No? Como que me cuesta un montón y creo que es algo que tiene mucho de patriarcado también porque es como tienes que el a pesar, tienes que conquistar el espacio, cosas así, más lo que sea. Pues ir sin sujetador me cuesta mucho también. Las que tenemos las tetadas caídas, como se dice, nos cuesta un poco.
Silvia Nanclares
¿Y para ti María?
María Benouna
Mira, yo antes quería hacer un confesional también porque esta mañana vistiéndome para acá
Aída González Rossi
he pensado otra que quiere confesarse, No
María Benouna
me voy a maquillar, me parece bien la rosa hacia adelante y todo esto. Pero sí que pensé al mismo tiempo voy a hablar de belleza estética y me estoy haciendo un clean look. Sí, sí, esto es problemático. Me estoy vinculando a la extrema derecha
Participante/tertuliana (posiblemente Aída o colaboradora cercana)
con este pilot ¿Quién soy?
María Benouna
Es como de repente soy Abascal y estoy viniendo con clean look.
Silvia Nanclares
Es fascismo.
María Benouna
Claro, Clean Luke es fascismo. Y me he sentido fatal, pero he dicho, mira, está el pelo lo sucio, tengo que tirar para adelante lo que
Silvia Nanclares
hay es que de verdad es agotador, no sé cómo salimos a la calle.
María Benouna
Y en cuanto a mi línea roja, creo que está un poco en el ir muy oversize, que ya me autogenera, como toda mi vida he ido escondiéndome a día de hoy el seguir escondiendo el cuerpo me genera como mucho triggering.
Silvia Nanclares
Bueno, pues después de esta confesión, hermanas, estáis perdonadas, no hace falta que recéis nada, estamos todas bien y si no
estamos bien a ratos como todo el mundo.
Participante/tertuliana (posiblemente Aída o colaboradora cercana)
Y eso es suficiente.
Silvia Nanclares
Claro, exacto. Y eso es suficientemente bueno.
Aída González Rossi
Bueno, que yo un día no me traje el tupé y me cayó un bullying que no me lo he vuelto a poder ver.
Silvia Nanclares
No fue bullying, te dijimos que estabas más joven.
Aída González Rossi
Ya, pero no, tú nos sentiste como
Silvia Nanclares
bullying, pero todos te dijimos mira chaval,
Aída González Rossi
yo no me sentí bien. ¿No se ha peinado, se ha dejado, ves? No se ha disciplinado, todo cae.
Silvia Nanclares
Y dije yo, Perdón, aprovecho para hemos preguntado cómo se está yendo esa presión a los hombres o si creéis que se está yendo. Lo hago rápidamente para que no se nos pase esta cuestión.
Participante/tertuliana (posiblemente Aída o colaboradora cercana)
Venga.
Silvia Nanclares
Sí, sí, yo creo que sí.
María Benouna
Yo creo que sí.
Silvia Nanclares
Seguro que seguro que hay picos en los estudios donde la curva de los niños estos que comentabas antes seguro que se está incrementando Y toda esta movida
María Benouna
de levántate a las 5 de la mañana.
Silvia Nanclares
Bueno, bueno, el gymro tiene mucho que
Aída González Rossi
ver con eso y que si no te ves bien sea el fucking panza y desde Chocolatina mileurista. Fucking panza. Todo tiene que ver con.
Silvia Nanclares
Desde muy peques la ortorexia, que es otra manera de perversión. Sí, sí, se está implantando y desde muy pequeños es alucinante.
¿Y qué efecto va a tener eso? ¿Cómo van a ser los niños del mañana?
María Benouna
Pues ya me dan un poco de miedo los niños del mañana ahora mismo, la verdad.
Silvia Nanclares
Sí, en sus cuerpos y en sus cabezas. Pero bueno, tenemos que pobrecitos míos que
Aída González Rossi
están recibiendo cosas muy malas pero también pueden recibir cosas muy buenas.
Silvia Nanclares
Yo el otro día estuve en el cole de mis hijos, un cole público de aquí al lado, leyendo un libro que se llama Tu cuerpo mola que está en Bella Terra Kids, que se lo recomiendo a todo el mundo y es alucinante porque en concreto era mi hijo mayor que tiene 7 años. Es que todavía no tienen esta mierda dentro. En qué momento se te hace el inception en qué cuál es el día en que llamas gorda o que escuchas gorda y debe estar ahí por los siete, ocho. Y eso sí que era body positivity, pero real, o sea realmente tenía como una curiosidad genuina. Mira, tengo una marca de nacimiento aquí, o sea como queda súper bonita. En qué momento eso se rompe, el
Aída González Rossi
estigma aparece con la educación, la presión social, la gente que te mira, gente que te dice cosas. ¿Sino esto es como aquel vídeo famoso de esta niña que de repente le decían que era negra y que ella decía pero cómo que soy negra? ¿Como si soy una niña negra en clase? Bueno, pues mola mucho tu cuerpo y mola mucho el podcast de Lara Gil y Cristina Betena.
Silvia Nanclares
No es casualidad que no pare de haber artículos y artículos que están naturalizando este medicamento.
Actriz invitada (posiblemente Chloé Crudos Díaz)
Vosotras, cada vez que veáis algo en vuestra mente tiene que sonar nuestra voz.
Aída González Rossi
Nadie hablará de nosotras. Un podcast feminista antigordofobia como ha sido este de hoy, que ha sido un podcast feminista antigordofobia. Para terminar, ¿Cómo combatimos todo esto? ¿Qué herramientas tenemos en las redes y fuera de las redes amigas, entrenando a
Silvia Nanclares
nuestro algoritmo, como decía María, la comunidad? Sí, y siguiendo a tías potentísimas que están hablando, que están creando discurso.
Aída González Rossi
¿Podéis dar nombre?
Silvia Nanclares
¿Sí, sí, Lara y Cristina, no? Cristina, es verdad, sí. Que por cierto mencionaron a Kathy Bates, que cuanto antes hablaba Chloe. Esa fue una de mis mitos gordos, como tú no, Cathy, o sea, tú no tienes.
María Benouna
A mí me pasó con Liso.
Silvia Nanclares
Claro. Bueno, y Serena. Serena haciendo el anuncio de.
Participante/tertuliana (posiblemente Aída o colaboradora cercana)
Con Amy Schumer.
Aída González Rossi
Bueno, yo pra Winfrey,
Participante/tertuliana (posiblemente Aída o colaboradora cercana)
eso dolió.
Aída González Rossi
Eso Winfrey, que había sido una mujer grande siempre, toda la vida y de repente está con el ozempic.
Silvia Nanclares
Sigo a Tatiana Romero, bueno, a todas las pícaras. Yo mi IA es pícara, cuando tengo que quiero saber de algo, me voy al buscador de pícara y ahí está, pues Virgito B, que nos da chicana, vamos. Y bueno, me quedo Tatiana Romero. Diría que a mí por ejemplo, Tatiana Romero me enseñó a cuestionar un poco el término gordofobia, porque claro, al decir fobia parece que es algo que no podemos controlar, como si el vértigo y hablar del gordoodio también en la línea del fascismo que estamos viviendo, porque realmente es un odio activo, parece que la fobia es algo que está a tu pesar, más fuerte que tú. Así que bueno, me quedo con Tatiana y el buscador de pícara.
Aída González Rossi
¿Y vosotras? ¿Qué podemos hacer?
Participante/tertuliana (posiblemente Aída o colaboradora cercana)
Ya que hablabas del odio como algo activo, creo que también una cosa que me parece importante es que nos pensemos, sobre todo las personas delgadas, aunque las personas gordas también lo hacemos, los comentarios que hacemos y cómo usamos el lenguaje, que al final en esto, lo que decíamos antes, en el comentario gordofóbico a veces no hay malicia, pero sí hay perversión, porque muchas veces los hacemos porque queremos, o sea, la amiga de 60 kilos que te hace el comentario, en realidad dentro de sí sí que está buscando el tú estás peor que yo y eso me va a consolar. Entonces que nos revisemos y que pensemos por qué decimos esas cosas y cómo también nosotras, incluso sufriendo gordofobia, la podemos ejercer. Creo que es súper súper importante. Y para las gordas que ocupemos todo el espacio que podamos y que no nos culpabilicemos que estamos en un proceso muy jodido y en un sistema muy chungo.
María Benouna
Sí, y yo creo que también en esa salida de referentes y de buscar otra gente, creo que además de todas estas activistas, sigamos a gordas que hacen cosas, que viven como viven las flacas.
Aída González Rossi
Me encanta. Gordas que hacen cosas. Yo haría un podcast con ese nombre.
Silvia Nanclares
Puede no hacer activismo.
Fue muy viral aquel vídeo de alguien que decía esto lo haré luego, esto lo haré cuando, y decía no, hazlo gorda porque es una cuestión que han tenido siempre los gordos, que es esto ya lo haré cuando, esto ya me lo pondré cuando, o sea que al
María Benouna
final el hecho de existir siendo gorda ya es hacer activismo. Pensaba por ejemplo ahora en Ceci Wallace, que también es de Tenerife. Esta señora este año se presentó a la gala de Reina del Carnaval y hasta es una persona gorda que hace cosas y evidentemente tiene porque no le queda más remedio porque su cuerpo es gordo y por lo tanto tiene que ser en algún momento una persona que se politice. Pero sigamos a gente que hace lifestyle, rompamos el algoritmo, no solo en activismo, porque a veces el activismo cambia en una Ceci, en una Paula Fernández, en estas mujeres gordas que tienen un cuerpo
Silvia Nanclares
y que hacen gordas siendo claro, como
Aída González Rossi
lo dice Aida, el cuerpo se es Silvia Nanclares, Aida González Rossi, María Benauna. Gracias por este como hemos dicho, gordas haciendo cosas, gordas comiendo y por romper el algoritmo y por existir y por ser y por venir.
Invitado musical o artista
Me han llegado tus palabras como envenenados dardos, pero de saber que ha sido facilísimo esquivarlos porque sé que lo que quieres es que vuelva a hacerte caso y sé que lo que te duele es que ya sabes qué pasó,
Aída González Rossi
vas hablando mal de mí. ¿Os acordáis la canción de los Punses, la cita ida al principio de su ensayo? Y esta es la versión con menta
Invitado musical o artista
con cualquiera que te encuentra porque sabes que me entero luego cuando me lo cuenta inseguro que imaginas que me vuelvo medio loco. Pero lo siento querida, es que me encontró Porque sé que lo que quiere es seguir en mi cabeza, pero tengo la certeza de que no te lo mereces, porque no te necesito, ni te quiero, ni te extraño. Han perdido tus poderes. No puedes hacerme daño.
Aída González Rossi
Bueno, ha venido un montón de gente a ver este programa. ¿Os ha gustado? ¿Os ha parecido bien? Demostradlo con un fuerte aplauso para las mujerazas que han venido hoy aquí. Muchísimas gracias. Recordad compartir este programa con vuestras amigas, amigos, amigues, pero sobre todo con vuestros hermanos, padres, vecinos y cuñados, que son los que más tienen que escuchar.
Silvia Nanclares
Tengo que decir un aviso que nos ha hecho Varo, sobre todo a ti, Silvia DJ. Evolucionar es lo que hacían los Digimons. Los Pokémon evolucionaban a secas. Así que evolucionemos todas con este programa.
Aída González Rossi
Y no olvidéis compartir este programa también con quien más queráis y comentarlo en redes. Mañana volvemos.
Silvia Nanclares
Salud y República.
Aída González Rossi
Sí, que no ha habido fin del
Silvia Nanclares
mundo, que no ha pasado.
Aída González Rossi
Venga, salud y República.
Silvia Nanclares
Y que la Radio Radio os acompañ.
No es estética, es política: vuelve la delgadez extrema
Fecha: 8 de abril de 2026
Host: La República Independiente
Participantes principales: Silvia Nanclares, Aída González Rossi, María Benouna, Chloé Wallace (invitada)
This episode of Carne Cruda takes on the resurgence—and persistence—of the extreme thinness ideal, particularly as it affects women. The hosts, along with their guests, explore how contemporary pressures towards thinness are not merely aesthetic but deeply political—entwined with social control, patriarchy, racism, capitalism, and the evolving mechanisms for body discipline, especially in the era of social media.
Using lived experiences, commentary on current media trends, and references to literature and activism, the conversation dissects how diet culture, weight-loss drugs (like Ozempic), and body shaming work as forms of oppression. The panel offers both theoretical and personal perspectives on how these forces intersect and how to resist them.
The tone is at once personal, militantly política, y a ratos humorístico—siempre desde la honestidad y sin paternalismos. El lenguaje es llano, directo y afectivo, con un ambiente cálido y de sororidad, intercalando experiencias personales, citas literarias y análisis crítico.
“El hecho de existir siendo gorda ya es hacer activismo.”
— Una poderosa conclusión, y un desafío a la invisibilización y la patologización.