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Javier Gallego
Para levantar esta república, ya lo sabéis, hacen falta dos que nos ayudéis entre todos y todas como productores en carnecruda
Agustín Dewey
es y una guillotina contra reyes y emperadores. Ayer vino aquí a ponerla en directo el mismísimo Miguel Reyán.
Javier Gallego
¿Va usted a poner la guillotina en la Puerta del Sol? Pues sí, señor, La guillotina. La guillotina. No voy a seguir toda mi vida escribiendo panfletos y desprodicando contra los Borbones. Sí, señor. La guillotina. La reina zar Guillotina. Los chulos de la reina zar GuillotinA. Los chulos del rey zar. Guillotina. Los ministros zar, Guillotina. Los obispos que los rodean. Guillotina. Guillotina. GuILLOTINA, GUILLOTINA. Todo guillotinado. Sí, señor. La guillotina. ¿Ha terminado usted? Sí, señor. Vamos a comer. Cuando despertamos de las vacaciones, el dinosaurio Donald Trump aún estaba ahí. Estaba junto a un conejo de Pascua gigante de peluche delante de un montón de niños hablando de guerra y de Irán, al que ha amenazado con aniquilar en un solo día. Nos hemos habituado a vivir en esta tragicomedia del absurdo en la que el destino del mundo está en manos de un bufón que se cree el rey. Reinan la idiotez y la ignorancia de un necio que no hace más que encender fuegos que no es capaz de apagar porque no sabe dónde ni con quién se mete. Quiere cambiar el régimen de Venezuela y el régimen continúa. Quiere Groenlandia y Groenlandia le dice que se peine esa cabeza. Irán iba a ser literalmente una excursioncita. Y ahora no sabe cómo acabar la guerra porque no sabe ni colocar Irán en el mapa. Y porque no entiende que los iraníes antes que acabar con el régimen, se defenderán de un ataque exterior que está matando a civiles empezando por 180 niños y niñas. Ni entiende que para la dictadura de los ayatolás es una victoria resistir como régimen y tener a Trump contra las cuerdas. El presidente yankee está tan desesperado que escribió en su red abrid el puto estrecho, locos cabrones o o voy a convertir vuestra vida en un infierno. Ese es el nivel. Nos hemos habituado a que el matón del barrio gobierne la primera potencia mundial. Pero lo seguirá haciendo por poco tiempo. China no tiene más que esperar a que termine de hundir el imperio americano. Trump es sin duda el símbolo de su decadencia absoluta. Hay una razón por la que creo que veremos antes la caída de Trump que la caída del mundo en el abismo. Él no es Hitler o Mussolini, a los que imita como un fantoche. Él es el fantoche que Chaplin creó en El gran dictador, un patán jugando con el mundo como si fuera una pelota hinchable. Es peligroso, sin duda, Pero a diferencia de sus modelos fascista y nazi, Trump no tiene foco. No es capaz de centrarse en nada. Se distrae con una mosca. Puede amenazar con aniquilar a Irán y saltar a continuación a hablar del nuevo salón de baile de la Casa Blanca, que es lo único que realmente le importa. Por eso abandona todo lo que inicia. No dudo de que tendremos que atravesar esta era de la oscuridad, el triunfo de la mezquindad y de la estupidez en la que aún veremos cosas que no creeríamos. Pero creo que serán como esos 40 minutos de desconexión de los astronautas mientras cruzaban la cara oculta de la luna viendo cosas alucinantes. Ese viaje es el triunfo de lo contrario. Es el triunfo de la inteligencia y de la curiosidad humanas. Como dijo al recuperar la conexión, la única mujer tripulante. Aunque vayamos lejos o estemos en en la cara oculta, al final elegimos la Tierra. Nos elegimos unos a otros. Sé que es difícil verlo ahora, pero yo veo a un bufón dando patadas a una bola del mundo que se le escapa de las manos. A todos nos vendrían bien esos 40 minutos de desconexión del mundo que han tenido los astronautas para verlo, para vernos y para ver lo que realmente importa. La mayoría, lo sé, nos elegiríamos unos a otros. Elegiríamos la Tierra. Ya lo dice esta canción y se lo decimos a Trump y a sus satélites lunáticos. No puedes ganar siempre. Alguna vez tienes que perder. Los estadounidenses Black Kiss están de vuelta, a punto de sacar nuevo disco en el que vuelven a sus raíces más crudas, con lo que ahí ganamos todos. ¿Esto es You got to lose? I see trouble coming down the line All right well I was out on the street Baby I did not have
Pablo Bustinduy
no money Don't forget baby I've been back on my feet soon You gotta
Javier Gallego
lose
Pablo Bustinduy
You can't win all the time.
Javier Gallego
¿Will you lever?
Pablo Bustinduy
I see trouble coming down the line.
Javier Gallego
Pritche se llamará este nuevo disco del dúo formado por Dana Werbach y Patrick Carney que sale el 1 de mayo. En septiembre están en España, país del que hablamos ahora, porque no siempre vamos a perder, alguna vez tenemos que ganar. Y hoy recibimos al ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustindui, para hablar del decreto de vivienda y de otros efectos de la guerra, de las medidas de su ministerio, del futuro de la izquierda en España y y de otros asuntos.
Pablo Bustinduy
Empezamos por lo vivienda, vivienda y vivienda. Quiero animar a todos los inquilinos e inquilinas de este país a los que les vence el contrato en el año 26 y en el año 27 a que soliciten la prórroga de sus contratos de alquiler. Está en vigor y basta con solicitarlo. Que lo hagan. Esta batalla la vamos a ganar y vamos a negociar con todos los grupos parlamentarios para conseguir un único objetivo que es proteger a tres millones de personas que hoy en día se ven amenazados con ser expulsados de sus casas.
Agustín Dewey
Como explicaba Agustín Dewey el pasado marzo, todos los inquilinos e inquilinas cuyos contratos venzan este 2026 y 2027 pueden pedir una prórroga de dos años para que sus contratos no se modifiquen y suban solo un máximo del 2% anual. Porque el decreto ley de la vivienda contra la crisis por la guerra de Irán ya está en vigor.
Javier Gallego
Puede que decaiga a finales de abril si no sale aprobado en el Parlamento, pero mientras es efectivo sumar que bloqueó un Consejo de Ministros para forzar al PSOE a apoyar el decreto, busca ahora apoyos para que se ratifique en el Congreso una medida que blinda un millón de contratos de arrendamiento y afecta a más de dos millones de inquilinos e inquilinas. Pablo Bustinduy Cruz, Buenos días, bienvenido.
Pablo Bustinduy
Buenos días, ¿Qué tal?
Javier Gallego
Hay juristas que piensan que si el decreto decae, las prórrogas también. ¿Están seguros de que la prórroga se mantendrá?
Pablo Bustinduy
Estamos seguros, pero es que además yo impugno la premisa. Ha sucedido como por arte de magia, que se ha instalado en el debate público. Como no se va a convalidar el decreto ley, entonces ¿Qué va a pasar después? Inseguridad jurídica, etc. Bueno, pues estamos en el momento de pelearlo y si la gente se organiza, si inquilinos e inquilinas solicitan las prórrogas, si se da la movilización suficiente, si tenemos la fuerza social para hacer que sea imposible votar en contra de este decreto ley, lo vamos a ganar. Porque votar en contra de este decreto ley es votar para que a 2,6 millones de personas les suban el alquiler un 40, un 50, un 60 por ciento, les echen de sus casas, de sus barrios, de sus ciudades. Por lo tanto, no estamos el yo impugno la premisa, no la compro, vamos a pelearlo y lo vamos a ganar. Ha costado un vuelvo llegar hasta aquí, lo que queda por delante no es fácil, pero estoy convencido de que lo vamos a ganar.
Javier Gallego
Sí, pero también hay que ponerse la situación que eso no fuera así, que no se aprobase. Si decae, lo digo para los inquilinos y inquilinas que tendrán esa inseguridad, podría decaer también la prórroga.
Pablo Bustinduy
Todas las prórrogas de los contratos que se hayan solicitado de aquí hasta la votación de la convalidación van a ser plenamente vinculantes y están aseguradas. Esta es la interpretación que se ha hecho desde CAES, que han hecho catedráticos de Derecho, Constitucion, que ha hecho Comisiones Obreras, qué hacemos nosotros también. Es decir, es meridiano un decreto ley que está en vigor, esta medida está en vigor y sus efectos no se derogan. No se derogan, aunque no fuera convalidado, Pero ya digo, estamos en la fase previa, Es que hay que pelear para que salga convalidado y salga adelante.
Javier Gallego
Bueno, usted de hecho pide cambiar la pregunta ¿Por qué algún grupo parlamentario votaría en contra de proteger a más de 2,6 millones de personas? Y le hago esa ¿Por qué? ¿Y Por qué el PSOE hecho estaba en contra de proteger a esos 2,6 millones de personas?
Pablo Bustinduy
Pero es que además, entre esos 2,6 millones De personas, ¿Qué pasa, que son todos votantes de izquierdas? Pues evidentemente no. Y de hecho han salido datos demoscópicos ya que dicen que hasta un tercio de los votantes de la derecha y de la ultraderecha, así a priori, a la pregunta en frío de si les parece una buena medida o no, la apoyan. Y cuanta más pedagogía hagamos y más expliquemos cuál es la medida y qué hace, porque lo que hace la medida es garantizarles dos años más sin subidas de los alquileres a los inquilinos e inquilinas y a los propietarios es que siguen percibiendo sus rentas religiosamente, siguen percibiendo los ingresos por alquiler que ya están en unos niveles altísimos. Con lo cual es una medida que no perjudica a nadie en realidad, salvo.
Javier Gallego
Y entonces, ¿Por qué el PSOE no la quería aprobar? ¿Qué pedagogía tuvieron que hacer para que la aprobara?
Pablo Bustinduy
Esa pregunta se la tendrás que hacer al PSOE. Yo lo que te puedo decir estaban
Javier Gallego
ustedes allí, de hecho les hicieron parar, no entrar en un Consejo de ministros durante dos horas para que finalmente la probaran. ¿Qué les dijeron?
Pablo Bustinduy
Eso sucedió al final. Es que hace más de seis meses formalmente presentamos esta medida y que la hemos estado peleando por tierra, mar y aire. Y ha costado muchísimo, muchísimo. Pero ahí está, está en vigor, es ley y la gente puede acogerse a ella y así se hace posible.
Javier Gallego
No me ha contestado qué le dijeron a los socialistas para que les convenciera.
Pablo Bustinduy
Yo he hecho toda la pedagogía de la que he sido capaz para explicar por qué es una buena medida y por qué es necesaria y está en vigor. Y ha costado muchísimo porque hay muchas resistencias a todo lo que implica intervenir políticamente un mercado de la vivienda que hoy por hoy se ha convertido en el principal mecanismo de acumulación de riqueza en España y el principal factor de diferenciación de clase social. Entonces hay intereses muy poderosos, evidentemente, y nosotros estamos defendiendo a la clase inquilina, por así decirlo, y el PSOE está
Javier Gallego
defendiendo la clase propietaria.
Pablo Bustinduy
Ahora mismo, como hay un decreto ley que está en vigor y que ha sido aprobado, el Gobierno entero está defendiendo una medida que es necesaria, que es justa y que además va a salir adelante.
Javier Gallego
Que no me conteste usted a la pregunta, pero es que yo siempre digo
Pablo Bustinduy
que las cosas se miden en sus efectos. Es ley y ahí está. Y todo el mundo sabe qué posición ha defendido cada quien y todo el mundo se imagina lo que ha costado llegar hasta aquí. Pues bueno, lo que hay que hacer es seguir avanzando, lo que hay que hacer es seguir empujando, porque cada victoria hace que el siguiente paso esté un poquito más cerca.
Javier Gallego
A mí me ha contestado un poquito más.
Agustín Dewey
Bueno, fue una negociación que desde luego causó efecto. Se habló mucho de esa negociación que retrasó el Consejo de Ministros. ¿No deberían ustedes haberse plantado antes, no sólo con esto, sino con una ley de vivienda mejor o con el fin efectivo del comercio de armas con Israel, por poner dos ejemplos?
Pablo Bustinduy
Pues evidentemente cada una de las cosas que se ha ido haciendo tiene una intrahistoria y todas han costado mucho. Y España, por citar el último caso que has tratado, que has mencionado, es el único país europeo que ha aprobado una ley de embargo de armas y costó muchísimo el reconocimiento de Palestina. Fíjate, la primera iniciativa que yo registré en el Congreso de los Diputados como diputado de Podemos en el año 15, era para el reconocimiento del Estado de Palestina. Hemos tardado 10 años, pero ahí está reconocido. Tenemos una ley de embargo, tenemos la prórroga de alquileres, tenemos la ampliación de los permisos de conciliación, tenemos la subida del SMI, tenemos la reforma laboral que ha producido 22 millones de afiliados. Son pasitos. Cada uno cuesta, Claro, cada uno cuesta y nos gustaría ir muchísimo más lejos, evidentemente, pero no hay que hacerlo de menos, no hay que hacerlo, sobre todo cuando uno mira alrededor, el momento que estamos viviendo, cómo está el mundo y aquí en España, a mucha honra, a mucha honra, somos una excepción a gran parte de las cosas que estamos viendo. Y no solo no retrocedemos, sino que humildemente seguimos avanzando y seguimos peleando las causas por las que estamos en el
Agustín Dewey
Gobierno, aunque algunos puedan desesperar. Porque volviendo a la vivienda, que se lleva ya mucho tiempo empeorando la situación, su ministerio escribió a 13 grandes tenedores que acumulan más de 100.000 viviendas para advertirles de que tenían que prorrogar. Tenemos varias preguntas sobre esto. ¿Por qué hay que avisarle a ellos y no a todos? ¿Y habría que limitar la cantidad de pisos que tiene una empresa, un fondo o un banco?
Pablo Bustinduy
Pues mira, lo primero, la notificación que enviamos tiene dos funciones. La primera es de pura eficacia por el volumen de pisos en alquiler que gestionan estas 13 sociedades privadas, grandes inmobiliarias y grandes fondos. Pues es fundamental porque además son quienes más presión pueden hacer o más intimidación pueden hacer para que los inquilinos no soliciten la prórroga. Queríamos dirigirnos específicamente para que tengan clarísima la interpretación de la norma y que prórroga que se solicita, prórroga que se aplica automáticamente. Y lo segundo es un valor simbólico porque claro, uno de los argumentos que intenta utilizar la derecha siempre es esta idea de que la propiedad de la vivienda en España consiste en jubilados, pequeños propietarios que complementan sus ingresos con el piso que tienen en alquiler. Del parque de vivienda en alquiler que hay en España, un poco menos de 4 millones de viviendas, un millón está en manos de personas físicas o jurídicas que tienen cinco o más propiedades. Y el proceso de acumulación va en aumento a gran velocidad. Queríamos también mandar una señal pública para evidenciar que esto es una realidad y que detrás de la espiral alcista de los precios de la vivienda hay un entramado de grandes fondos de inversión que se están lucrando de manera obscena a costa de las condiciones de vida de las clases trabajadoras.
Javier Gallego
¿Y contra esa realidad se puede hacer algo? ¿Se podría limitar el número de pisos que tengan unas manos?
Pablo Bustinduy
Hombre, por supuesto. Hay dos cosas. Las medidas que presentamos hace seis meses, la prórroga era la medida cero, porque lo que hace es proteger a los inquilinos para que no les echen de sus casas. Es un primer paso. Pero a continuación hay dos cosas que hay que hacer, evidentemente. Una es neutralizar esta dinámica de acumulación. Y eso se hace por vía fiscal con un impuesto disuasorio y se puede discutir, nosotros planteábamos que fuera a partir de la cuarta vivienda un impuesto que fuera completamente disuasorio, es decir, que te rente más, venderla que seguir acumulando vivienda. Se puede discutir si es la tercera, la cuarta o la quinta, pero eso evidentemente hay que hacerlo. Y lo segundo para neutralizar esa lógica es prohibir la compra especulativa en las zonas tensionadas.
Javier Gallego
¿Y eso cómo se hace?
Pablo Bustinduy
Se hace regulando de tal manera que en una zona tensionada tú solo puedas comprar una vivienda nueva, si es para residir en ella o para ponerla en alquiler, a el precio asequible que marca los índices de la ley de Vivienda. Y si no, pues mire usted, invierta en bolsa, invierta en una empresa, abra un negocio, haga lo que le dé la gana, pero deje usted de fomentar esta acumulación estéril de vivienda, que es que además, más allá de ser un drama para quien no puede acceder a una vivienda, es un problema económico para España porque es una inversión improductiva que no genera empleo, que no genera valor añadido, que no genera crecimiento. Lo único que hace es extraer riqueza de la economía para convertirla en beneficio privado, en renta de una clase que además es internacional, porque estos fondos son internacionales, que se lucra obtener un rendimiento muchísimo más alto que si invirtiera en algo que se tradujera en puestos de trabajo, en crecimiento económico o en desarrollo social y productivo.
Javier Gallego
En esa misma línea, aunque el decreto se mantenga, aunque consiga la aprobación que
Pablo Bustinduy
se va a producir y se va
Javier Gallego
a mantener, esperamos, eso no afecta al mercado de precios del alquiler. ¿Ustedes, el gobierno, no pueden hacer algo para topar esos precios?
Pablo Bustinduy
Sí que afecta, sí que afecta, porque la prórroga. Tú lo que estás es manteniendo 1,6 millones de contratos en las condiciones que tenían hace cinco años. Con lo cual, en primer lugar estás impidiendo que ese millón y medio de pisos salgan al mercado los precios actuales, con lo cual estás neutralizando la espiral alcista. Pero además estás impidiendo que esos pisos se conviertan en pisos turísticos o que esos contratos se conviertan en contratos fraudulentos de temporada o de habitaciones.
Javier Gallego
Por ejemplo, La Vanguardia tenía ayer una portada que decía que pasaba lo contrario, que esto genera tanta incertidumbre que no salen nuevos pisos, con lo cual los precios pueden tensionarse.
Pablo Bustinduy
Es que esto es digno de ver y de seguir. Cómo desde que se aprobó esta medida hay una campaña organizada del miedo, porque luego hay que ver las fuentes que se citan en cada una de estas piezas, que o casualidad, siempre son o fondos de inversión o grandes inmobiliarias, o gestores, o grandes patrimonios, o gente que está contribuyendo a esa campaña que lo que busca es crear, esta es la palabra, inseguridad jurídica. Menuda inseguridad jurídica. Se van a colapsar los tribunales. Se colapsarán los tribunales si estos actores que acumulan cientos de miles de viviendas intentan impugnar sus efectos, digo yo. Pero es que además la mejor manera de que no haya inseguridad jurídica es ganar la votación, que sea ley consolidada y punto, y se acabó.
Javier Gallego
Y volviendo a la pregunta, ¿El Gobierno puede topar los precios de la vivienda en todo el Estado español?
Pablo Bustinduy
Pues con la ley de vivienda actual no, porque es una competencia de las comunidades autónomas, que son quienes tienen que declarar las zonas tensionadas.
Javier Gallego
Podrían hacerlo, dado que es esta la legislatura de la vivienda, según dijo el propio Pedro Sánchez y le queda un año a la legislatura, pues con las
Pablo Bustinduy
mayorías parlamentarias actuales parece complicado que se pudiera conseguir una ley de vivienda mejor que la que se consiguió en la legislatura pasada, con una correlación de fuerzas bastante más favorable. La pregunta es ¿Qué podemos hacer? Porque claro, ha habido una postura predominante quizá en el gobierno hasta ahora, que ha consistido esto. Hay que echar la culpa, hay que señalar a los responsables, Ayuso, Moreno, Bonilla, que se niegan a Amazon en su día, que se niegan a aplicar la ley de vivienda cuando tienen la herramienta para poder topar los alquileres, que además funciona porque las cifras, con los problemas que hay con el alquiler de temporada, el fraude, etc. Pero en Barcelona, en Pamplona, en Galicia, donde se está aplicando en el País Vasco, los precios se han congelado o bajan. Pero claro, ante el problema de la vivienda, sencillamente decir esto es culpa del PP, pues no funciona. Por eso la prórroga es una manera de intervenir también y de topar los precios de la forma más sencilla posible. ¿Que es? Bueno, pues los alquileres no van a subir de los niveles que tenían hace cinco años, porque la revalorización de esos alquileres, si no a precio de mercado, ya digo, en ciudades como Málaga, como Valencia, como Madrid, podría ser del 70%. Y detrás de eso lo que hay es gente que se tiene que ir de su casa, que si los niños van al colegio en el barrio, a ver cómo lo resuelves. Parejas que no se separan porque no pueden afrontar dos alquileres. Gente que tiene que volverse a casa de sus padres. De eso es lo que estamos hablando. Esta es una manera, una manera que está en vigor de impedir que los precios sigan subiendo.
Javier Gallego
Por cierto, con la ley en vigor deberían ustedes hacer algo con los alquileres de temporada, porque es el subterfugio que están encontrando todos los especuladores, incluidos del pequeño al grande, para subir los precios.
Pablo Bustinduy
Claro, pero esto hay una en el Congreso de los Diputados que ya ha finalizado la fase de ponencia en la comisión, es decir, que está lista y que hay que llevar a votar y que, bueno, pues depende de que la voluntad política de los grupos decidan llevarla ya para votarla. Algo que tiene que suceder ya, porque los alquileres de temporada se están usando de manera fraudulenta, absolutamente fraudulenta. Y además, temporada y habitaciones Son dos mecanismos que se han inventado para sortear la ley y que son aquellos que más están afectando precisamente a las clases trabajadoras y a quienes están en una posición más vulnerable. Está en el Congreso y hay que hacerlo ya.
Agustín Dewey
Aquí hemos contado infinidad de veces los despropósitos del mercado del alquiler, impagos de
Javier Gallego
renta y suministros, retrasos en el cobro de la renta, llamadas a cualquier hora, molestias a cualquiera.
Agustín Dewey
No solo esos anuncios de alquileres de larga estancia con contratos de temporada máximo 11 meses, también hay vulneraciones de la ley, como por ejemplo inmobiliarias que presumen de no cobrar el mes de agencia al inquilino porque es ilegal, pero que obligan a pagar gastos de agencia encubiertos. Este es un ejemplo de una de nuestras favoritas, la agencia negociadora del alquiler. Un anuncio que hemos encontrado esta misma mañ 795 euros por 30 metros en un segundo interior en el centro de Madrid. Una ganga. La agencia negociadora del alquiler prestación de los citados servicios es de 739 euros IVA que se deben abonar por anticipado el día de la firma del arrendamiento. Es decir, que no te cobran comisión de agencia, pero sí un servicio que no has pedido y que casualmente equivale a una mensualidad. Su cartera multó a alquiler seguro con 3,6 millones de euros por ese tipo de prácticas inmobiliaria, por cierto, contra la que hoy mismo anuncian una huelga de alquileres el sindicato de inquilinos de Madrid. ¿Qué va a pasar con esa multa, pero también con las demás? ¿Cómo es posible que sigan existiendo estos anuncios?
Pablo Bustinduy
Pues hay no uno, sino dos expedientes en curso que ha abierto el ministerio por estas prácticas. Sobre los expedientes en curso yo tengo la obligación legal de mantener la reserva, pero en términos generales, lo he dicho desde el principio. ¿Es que claro, esto que habéis puesto qué es? Se están jactando de cumplir la ley. En principio no hacemos una cosa que es ilegal. Hombre, pues muchas gracias. Pero sí hacemos otra que es ilegal, desde luego. Yo lo dije desde el primer momento y en su momento he de decir que me miraban o incluso me expresaban tú no sabes dónde te estás metiendo. Pasó con los pisos turísticos, por ejemplo. 64 millones de euros está firme ya a Airbnb. Además tenemos una sentencia por el recurso, un pronunciamiento judicial sobre el recurso que presentó Airbnb, que nos ha vuelto a dar la razón. 64 millones de euros por prácticas de publicidad ilícita de pisos turísticos sin licencia. Y en este ámbito dijimos lo mismo.
Agustín Dewey
¿Pero eso le sirve? ¿Le hace algún efecto a estas empresas multinacionales millonarias?
Pablo Bustinduy
Hombre, 64 millones de euros o 107 millones de euros que pagó Ryanair por la multa que le impusimos. Son multas de un volumen que no habían sucedido nunca en España. Y luego hay una cuestión que más allá de la empresa individual concernida por este tipo de prácticas ilícitas y las sanciones que se imponen, hay un elemento disciplinador del mercado. Porque lo primero es neutralizar esa cultura de la ley de la selva, del todo vale, de la ley dice una cosa, pero nosotros vamos a encontrar la manera de seguir forrándonos con esto, con toda humildad y modestia, desde el Ministerio de Consumo, con las competencias que tenemos, que son las que son. Pero estamos intentando hacer una labor también de oiga, no, es que no va a calar ese mensaje de que las multinacionales hacen lo que les da la gana y extraen beneficios obscenos a costa de los derechos de los consumidores en España.
Agustín Dewey
Desde luego, llamativo que sea su ministerio el que tiene que perseguir esas empresas que especulan y gentrifican. Está usted haciendo más por la vivienda que las ministras de vivienda.
Pablo Bustinduy
Yo estoy haciendo todo lo que puedo. Todo lo que puedo.
Agustín Dewey
Y la ministra.
Pablo Bustinduy
La ministra es la responsable de desarrollar una política coherente a medio plazo que tiene que pasar por la construcción de vivienda pública y por blindar el parque público de vivienda. Porque esa es la madre del cordero. Sí, claro. La creación de casa 47 y toda la política de construcción de vivienda pública es el nudo gordiano para cambiar la lógica del mercado de vivienda en España. Lo que pasa es que son políticas de de medio o largo plazo. Y la crisis de vivienda es tan formidable para las clases trabajadoras que requiere de una intervención directa. Yo puedo hablar de lo que hago yo, que ha sido desde el principio, con las competencias que tenemos, cómo podemos intervenir de manera inmediata para aliviar el coste que supone para la gente trabajadora el problema de la vivienda. Que digo que no es una tormenta, no es una crisis meteorológica, es que hay gente que se está forrando con
Javier Gallego
esto y es estructural. Pablo, ¿Qué va a pasar con esa multa a alquiler seguro de 3,6 millones
Pablo Bustinduy
cuando finalice el expediente? Se anunciará.
Javier Gallego
¿Cuándo se finaliza eso?
Pablo Bustinduy
Pues muy pronto, espero.
Javier Gallego
Hablemos de la Ley de Dependencia, que también es responsabilidad de su Ministerio.
Pablo Bustinduy
Ha sido objeto de un gran consenso entre agentes sociales y fuerzas políticas de signos diferentes también. Y yo creo que 18 años después de la creación del sistema de la
Javier Gallego
dependencia, en España Hay cerca de 150.000 personas en lista de espera para recibir las prestaciones. En estos momentos el tiempo de gestión supera los 300 días, incumpliendo el máximo de 180. ¿Qué les dice a estas personas?
Pablo Bustinduy
Pues que es una vergüenza y que es una situación además que vulnera lo que dice la ley. Es extraordinariamente asimétrica en función de las comunidades autónomas, porque son quienes gestionan el sistema de la dependencia, tienen la competencia exclusiva sobre esto. Y también lo que les digo es que esta es la consecuencia, el efecto directo de los recortes, que durante una década, cuando nació el sistema hace 18 años, y durante 10, lo que hicieron los gobiernos del Partido Popular fue diezmar su financiación hasta el punto que estaba asfixiado. Esa financiación ha mejorado y estos datos han mejorado también. Hoy en día el sistema atiende medio millón de personas más y hay 200.000 personas menos en lista de espera. Pero falta mucho por hacer y en eso estamos. Y hay una reforma que va a salir aprobada antes del verano en el Congreso. Y lo digo también con la misma convicción que digo lo de la prórroga. Va a salir adelante la gran reforma del sistema de la dependencia. Y además vamos a poner un incremento de la financiación sin precedentes, inédito, y eso lo garantizo también.
Javier Gallego
¿Y eso cómo lo van a hacer si no tienen presupuestos desde hace tres años en este Gobierno?
Pablo Bustinduy
Bueno, pues como lo hemos hecho en estos últimos dos años también, que ha aumentado un 15% la financiación de la Administración General del Estado a pesar de estar en una situación de prórroga presupuestaria. Tenemos mecanismos de sobra. Lo hicimos la última vez inyectando 500 millones para financiar el desarrollo de la Ley ELA en el sistema de la dependencia. Y además lo hicimos con el apoyo unánime del Congreso de los Diputados. Unánime. Voto a favor todos los grupos parlamentarios, hasta la ultraderecha. Y así lo vamos a hacer con
Javier Gallego
esta reforma también ¿Se puede gobernar sin presupuestos durante tres años?
Pablo Bustinduy
Pues es más difícil, evidentemente es más difícil, sobre todo para hacer políticas expansivas en materia social. Pero claro que se puede y creo que lo estamos demostrando. Y así hemos ampliado los permisos, así desarrollamos la ley ELA, así modificamos la Constitución para los derechos de las personas con discapacidad y así vamos a aprobar la reforma de la dependencia. ¿Y una prestación universal por crianza?
Javier Gallego
¿También la van a aprobar? Quiero decir, ¿Se puede también gobernar sin los apoyos parlamentarios después de la espantada de Junts y de Podemos? También en parte.
Pablo Bustinduy
Bueno, pues es complejo, evidentemente, pero a nadie se le escapa. A nadie se le escapa que la composición del parlamento que salió de las urnas y que es lo que votaron los ciudadanos y las ciudadanas, hace que esta legislatura sea particularmente difícil y que todo cueste muchísimo. Y eso, humildemente también creo que contribuye a poner en valor los avances que se consiguen, que cuestan una barbaridad. En la legislatura pasada había una correlación más amable, era más fácil suscitar mayorías progresistas. En esta cuesta mucho. Y aun así, el por si murió, seguimos avanzando con una idea muy clara y evidentemente frustra. A mí me gustaría ir muchísimo más rápido y muchísimo más lejos, pero también, de nuevo, no es una excusa, creo que es algo que se impone para el sentido común de la izquierda. Ahora, mirando cómo está el mundo, cada derecho que se defiende vale la pena y cada paso que se da para aumentarlos vale doble. Entonces, con esa determinación, yo tengo muy claro que hasta el último minuto de esta legislatura hay que avanzar todo lo que se pueda. Todo lo que se pueda para blindar derechos y para mejorar las condiciones de vida de la gente trabajadora.
Javier Gallego
¿Y cómo de difícil es gobernar al lado del PSOE del caso Mascarillas que se abre hoy en el Supremo, en el que empiezan a juzgarse a Ábalos, Coldo y Aldama?
Pablo Bustinduy
Pues es una. Esta semana además, entre esto y la Kitchen, pues tenemos un muestrario, un pasaje del terror, de lo peor que tiene la política institucional.
Javier Gallego
Pero uno de los casos afecta a su socio de gobierno y nosotros desde
Pablo Bustinduy
el principio creo que hemos sido meridianos, es decir, que caiga quien caiga y hasta las últimas consecuencias. Y al mismo tiempo también Creo que son ocasiones para reivindicar que en los últimos 10 años la izquierda en todas sus formulaciones, en todas sus expresiones, en todos los partidos, ha gobernado desde el ayuntamiento más pequeño hasta el gobierno del Estado en dos legislaturas, pasando por las capitales de provincia más importantes del país, comunidades autónomas. Y no hemos tenido un caso de corrupción.
Javier Gallego
¿Ustedes al PSOE le dicen algo de todo esto?
Pablo Bustinduy
¿Cómo?
Javier Gallego
Si ¿Ustedes al psoe le dicen algo del caso Coldo, el caso Ábalos, el caso Cerdán, de esto que se está juzgando a partir de hoy en el Supremo, ¿Qué le dicen?
Pablo Bustinduy
Pues lo hemos dicho por activa y por pasiva al PSOE y públicamente, que es una vergüenza y que hay que dirimir todas las responsabilidades caiga quien caiga.
Javier Gallego
Pero es que fue el señor Pedro Sánchez quien nombró algunos de esos cargos
Pablo Bustinduy
y ha sido él quien ha tenido que dar explicaciones por ello y bastante daño político le ha hecho al Partido Socialista. Como debe ser, evidentemente. Como debe ser cuando se producen estos casos. Nuestra labor ha sido poner sobre la mesa medidas para intentar hacer imposible que se reproduzcan estas cuestiones y humildemente también sacar pecho por una cuestión que es que nos habremos equivocado un millón de veces, habremos hecho las cosas fatal en distintas épocas, todos, los de unos, los otros de enfrente, pero nunca nos hemos equivocado de lealtades. Siempre hemos estado defendiendo lo mismo con mayor o menor torpeza, pero estamos en política para intentar servir a la gente trabajadora de la mejor manera posible y creo que eso es un motivo de orgullo.
Javier Gallego
Es un motivo de orgullo, pero parece que la gente no acaba de verlo.
Agustín Dewey
Tanto la coyuntura social como la política tendrían que servir para que la izquierda fuera la alternativa, pero por el momento no lo parece. Después de los malos resultados en Aragón y Castilla y León, vienen la andaluza.
Pablo Bustinduy
La gente está muy contenta de saber
Javier Gallego
que hay un acuerdo amplio y de
Pablo Bustinduy
saber que hay un instrumento.
Agustín Dewey
Cuando parecía inevitable que se presentaran tres listas de izquierda a la autonómica del 17 de mayo, finalmente Podemos y Alianza Verde aceptaron integrarse en Por Andalucía, una coalición liderada por Antonio Maíllo, a quien escuchabais y en la que además de Izquierda Unida está Movimiento Sumar, Iniciativa del Pueblo Andaluz, Alternativa Republicana y Partido Verde Andaluz. El pacto se ha alcanzado entre reproches de Podemos, que irá como número uno en Jaén y dos en Sevilla, dos puestos a los que las encuestas no dan representación.
Pablo Bustinduy
En este caso Podemos actuado por responsabilidad, pero difícilmente puede estar satisfecho con un acuerdo que no le da ninguna representación. Hay mucha gente de Podemos estos días que está indignada.
Agustín Dewey
Así lo veía el ex líder de Podemos y ex vicepresidente Pablo Iglesias en una entrevista en Radio Nacional. Usted fue uno de los pilares en la primera etapa de Podemos. ¿Le extraña ese enfado de la formación? ¿Merecían más?
Pablo Bustinduy
Mire, yo además creo que llevo casi 10 años diciendo lo mismo. Yo creo que si hace 10 años a la gente le interesaba bastante poco las cuitas entre partidos, los reproches entre cuadros y dirigentes, los puestos en las listas de uno o del otro y además la imagen esta de llegar a acuerdos siempre en el último minuto, sobre la bocina y con todo el mundo enfadado. Si hace 10 años esto creo que no le hacía un gran servicio ni a la izquierda ni a la gente que es la que va a votar y la que tiene que ilusionarse con algo. Ahora, en el momento en el que estamos en España y en el mundo, me suena Marciano.
Agustín Dewey
¿Entonces no es optimista con este acuerdo?
Pablo Bustinduy
Yo creo que es una gran noticia que vaya a haber dos listas en lugar de tres. Sería mejor si hubiera solo una, pero bueno, creo que es una gran noticia. Creo que eso es algo que además demandaba de manera general la gente que va a votar en Andalucía. Oiga, si no tienen tantas diferencias, ¿Por qué nos van a obligar a elegir? Y creo que lo que hay que hacer y lo que había que haber hecho ya esta semana también era hablar de vivienda. Es hablar de dependencia, de cómo está en Andalucía, es hablar de cómo está la sanidad en Andalucía. Es hablar del mundo, es hablar oiga, mire, si usted en Andalucía es trabajador y va a votar a Vox, usted está votando a Benjamín Netanyahu, está votando
Agustín Dewey
a Donald Trump ¿Y no cree que lo estén haciendo?
Pablo Bustinduy
Pues yo creo que se estaba haciendo hasta la semana pasada, que es inevitable, porque además a la izquierda le gustan más estas cuestiones. Tenemos una especie de. Es como lo del alacrán y la rana, el escorpión y la rana que le acaba pinchando aunque sepas que te hundes porque nos enseñan el filete este de la interna y vamos todos corriendo mira lo que ha dicho, mira lo que ha dicho el otro. Y creo que hay que hacer un corte radical.
Javier Gallego
¿Cómo habría que hacer esa unidad para que sume y no reste?
Pablo Bustinduy
Pues mira, yo creo que la unidad se tiene que dar en torno a las causas, a las causas por las que peleamos, a los que defendemos. Porque cuando hablamos del programa difícilmente no suelen salir estas diferencias. Cuando hablamos del para qué, del por qué, del para quién, no hay grandes diferencias. Entonces creo que es hora de reconocer que lo que tiene que hacer la izquierda, máxime las dificultades que habéis mencionado y en el momento en el que estamos, con la gravedad que tienen, el contexto en el que estamos, hay que hacer las cosas bien. Y hacer las cosas bien es hablar de qué le importa a quien vaya a votar en las elecciones andaluzas el puesto, la provincia. Lo que le importa es qué vamos a hacer para revertir.
Javier Gallego
Los partidos son organizaciones y también necesitan esa representación porque quieren defender sus propios intereses. A veces les parece que son en parte distintos y tienen la legitimidad de tener sus puestos y querer su representación.
Pablo Bustinduy
Cuando le hablas a la gente, ¿De qué le hablas?
Javier Gallego
¿Le hablas del qué?
Pablo Bustinduy
¿En qué centras la conversación? ¿En qué centrAs tu acción política?
Javier Gallego
Sí, pero también a la gente le importa el quién, porque a la gente le importan los líderes y las líderes que están ahí delante. ¿A usted qué le parece la propuesta de Rufián y que este jueves se reúna con Irene Montero? ¿Lo ve? ¿Los ve como posibilidades, como liderazgos posibles para una unidad de la izquierda?
Pablo Bustinduy
A mí me parece fenomenal lo que ha sucedido, a diferencia de esto que decía de los últimos días, me parece fenomenal lo que ha sucedido en los últimos dos, tres meses, cuando frente al discurso de que la izquierda está lánguida, mortecina, sin posibilidades, ha habido un montón de iniciativas, y la de Rufián es la que ha tenido más resonancia, que denotan todo lo contrario, denotan que hay un espacio que está vivo y que es consciente. Así no, así no llegamos. Entonces hay que hacer algo y hay que hacer algo que sea diferente. Hay que hacerlo mejor, hay que cambiar de paradigma. Y creo que Gabriel Rufián ha conseguido ese efecto.
Javier Gallego
Vale, ¿Qué hay que hacer? Yo creo que la gente muy bien, sí, hay que hacer algo, hay que hacer algo. ¿Qué hay que hacer?
Pablo Bustinduy
Pues de nuevo, como te decía antes, las ideas se miden en sus efectos. Pues hay que hacer algo que funcione, que es lo que nos pide la gente.
Javier Gallego
Y eso que propone Rufián de buscar las listas más votadas en cada región y de esa manera aprovechar todo el caudal político.
Pablo Bustinduy
Es una buena manera de empezar una conversación táctica sobre lo electoral. Y creo que combinando inteligencia y prudencia en ese ámbito, en lo que es como organizativo, la estructura, la arquitectura, quién se presenta cómo tal cual y vehemencia y tener claro que es en lo político donde tenemos que ganar. Que la gente lo que quiere es que le demos certidumbre, horizonte, relato, identidad también en un momento como este, si es que estamos en un momento en el que lo hemos visto, si es que la derecha y la ultraderecha española han abandonado con su país. Se suponía que ellos qué defendían la patria, España, el catolicismo y la Semana Santa. Pues hemos visto sistemáticamente como en cada una de esas cosas anteponen su alianza con Trump y Netanyahu. Entonces dejan un carril enorme para que podamos plantear un proyecto de país en clave propositiva, activa, convencida. Eso es lo que tenemos que hacer. Trabajo político puro y duro.
Javier Gallego
Y duro. Pero alguien tiene que conducir la máquina. Su nombre, por cierto, ha sonado también.
Pablo Bustinduy
Me parece maravilloso. Me parece que un tipo, además lo conozco del año 2015, que entramos aquí juntos, me parece de las mejores cabezas que tiene la izquierda hace años. Es que no me toca a mí decirlo.
Javier Gallego
Eso decía Rufián sobre usted. ¿Por qué ha dicho que no? ¿Por qué no quiere?
Pablo Bustinduy
Pues uno, porque bastante tengo con lo que tengo, mi objetivo.
Javier Gallego
Pero usted tiene convicción.
Pablo Bustinduy
Hombre, claro que la tengo. Y voy a llegar al final de la legislatura dando toda la guerra que pueda, dando todas las batallas que pueda y además con moral de victoria.
Javier Gallego
¿Y por qué no quiere dar esa batalla como líder?
Pablo Bustinduy
Pues porque no creo que sea el papel que yo deba asumir. No creo que sea el papel que yo deba asumir.
Javier Gallego
Ahora, ¿Cuáles son las razones?
Pablo Bustinduy
Bueno, son razones personales y políticas. Creo que cada cual tiene que saber, tiene que ser consciente de cuáles son sus capacidades y de cuáles son sus limitaciones también y de dónde puede ser más útil a una causa que es colectiva. Igual que digo que yo no me veo en esa posición, y es lo que yo quiero hacer, he dicho todas las veces que yo voy a poner hasta la última gota de sangre mía en empujar que una candidatura de izquierdas en las próximas elecciones que esté en las mejores condiciones posibles, yo me voy a volcar en esa tarea, pero no creo que sea yo la persona que deba asumir ese ¿Quién podría ser? Pues eso lo tendrán que decidir las organizaciones políticas. Lo que tú decías, el factor de carisma de los liderazgos, pues evidentemente todas
Javier Gallego
estas cosas usted no ve a nadie cómo si usted no ve a nadie en particular, si hay alguien que le
Pablo Bustinduy
llame la atención, hay un montón, hay un montón de personas capaces, con carisma, con experiencia y con capacidad para hacerlo,
Javier Gallego
pues algo tienen que hacer. Porque ayer la encuesta de Lasser daba unos datos demoledores sobre el 25 de los votantes de Sumar se irían al PSOE y Sumar perdería un 55 de los votos que obtuvo en las últimas generales a pesar de las subidas del SMI o de la reforma laboral que sigue dando datos de empleo extraordinarios como vimos ayer. ¿Por qué no sólo no consiguen capitalizar los logros sino que se desangran, o
Pablo Bustinduy
sea, es verdad que el momento demoscópico es muy malo para la izquierda, también es verdad que en estos procesos electorales en Extremadura y en Aragón, que los resultados globales fueron muy malos para el campo de la izquierda, pero se demostró tanto la candidatura de Irene de Miguel en Extremadura como la candidatura de la Chunta en Aragón obtuvieron resultados buenos, buenos, demostrando que el arraigo, el trabajo político, el reconocimiento también de un liderazgo, etc? Funciona. Ese espacio está muy lejos, hay mucha gente interesada en decir que está muerto y que no hay nada que hacer. Creo que no es verdad, creo que incluso en las encuestas que son muy malas, se ve que la suma de las opciones de izquierdas, de Sumar, de Podemos, de las distintas declinaciones territoriales, como punto de partida da en una situación que no está muy lejos de los resultados del J y que a poco que se hicieran las cosas bien, que se hagan las cosas bien, que se harán, estoy convencido, vamos a pelear seguro, seguro, por impedir lo que sería una debacle para nuestro país que gobernara feijóo con Abascal. ¿Alguien se imagina qué sería de España si en este momento estuvieran a los mandos en el momento de los aranceles de Irán, de Lais, si estuvieran con lo que se viene, con lo que se viene en este golpe geopolítico que está dando Donald Trump? ¿Se imagina alguien lo que sería de España si gobernar a esta gente lo vamos a impedir? Y además es que estoy convencido de que la izquierda está en condiciones de lograrlo.
Javier Gallego
Más les vale y más nos vale. De hecho, hablamos para terminar de esto que usted comentaba.
Agustín Dewey
Sí, hemos empezado con el decreto de vivienda por la guerra con Irán y con la guerra queremos terminar.
Pablo Bustinduy
El mundo hoy está en llamas empujado por una ultraderecha que ha perdido todas las líneas rojas. Cada voto avox es un voto a Trump y a Netanyahu.
Agustín Dewey
El mundo está en llamas, incendiado por estos dos pirómanos, Trumi y Netanyahu, mientras el resto del planeta parece que miramos arder. ¿Por qué se repiten medidas como la bajada del IVA si se ha probado que los intermediarios como grandes superficies y gasolineras están aprovechando esa bajada para aumentar sus márgenes de beneficio en vez de trasladar al consumidor esa reducción impositiva? ¿Qué deberíamos hacer en este caso?
Pablo Bustinduy
Bueno, este fue el hermano menor de la batalla del Consejo de Ministros famoso aquel. Lo central fue la prórroga, pero la segunda fue una pelea muy dura para incluir en ese decreto ley un mecanismo que habilitara al Gobierno a intervenir sobre los márgenes excesivos que puedan darse en un contexto de rebajas fiscales. Es lo que dijimos. No puede haber una rebaja fiscal sin un mecanismo que permita intervenir sobre los márgenes. Y fue muy duro. También se sacó. La CNMC está mandatada a elevar un informe de observación de márgenes específicos en el ámbito de la gasolina, de las gasolineras y el diésel. Y el Gobierno está habilitado gracias a la batalla que dimos para intervenir sobre esa información.
Agustín Dewey
¿Pero llegará a tiempo?
Pablo Bustinduy
Bueno, hay muchos mecanismos para asegurar el principio que es el importante, que es que nadie aproveche el esfuerzo colectivo que implican las medidas de protección social que se han puesto en marcha y del tejido económico por los efectos de la guerra ilegal de Irán. Para lucrarse. Para lucrarse. Ese es el principio y los mecanismos existen para conseguirlo. Nos ha costado mucho aprobarlo, pero está incluido.
Agustín Dewey
Sánchez y España son ahora mismo alabados en el mundo entero por nuestra postura en el escenario internacional.
Pablo Bustinduy
La posición del Gobierno de España ante esta coyuntura es clara y consistente. Es la misma que hemos mantenido en Ucrania o también en Gaza. La posición del Gobierno de España se resume en cuatro no a la guerra,
Agustín Dewey
No a la guerra. Pero según un informe de marzo del Centre de las el gobierno español no ha anulado ningún contrato adjudicado a la industria armamentística israelí desde octubre de 2023. El no a la guerra del presidente es postureo. España podría hacer más.
Pablo Bustinduy
No, no, o sea, yo entiendo y creo que es fundamental, fundamental que sobre todo cuando la izquierda está en el gobierno, en el poder, haya un movimiento social crítico que empuje, fiscalice y obligue a mantener la palabra dada. Pero en este ámbito, lo digo con sinceridad y también con vehemencia porque lo he vivido en primera persona y porque ha costado muchísimo, muchísimo. Creo que no hay que hacer de menos, no hay que hacer de menos la posición del Gobierno de España, porque además en cuanto sales fuera lo ves especialmente en el Sur Global, el reconocimiento unánime que hay de la posición coherente y valiente del Gobierno de España. Entonces, que cada contrato, no es verdad que nos hayan anulado contratos, entre otras cosas porque yo me he peleado por anular varios de ellos. Hay una ley de embargo que tiene que cumplirse y si tiene cualquier agujero hay que pelear para taparlo. Pero tampoco hagamos de menos porque esto no es una conquista ni de mi ministerio, ni de sumar en el gobierno, ni de, o sea, es la sociedad española la que ha empujado a que el Gobierno de España tenga una posición única en Europa y la haya tenido con el genocidio en Gaza y la esté teniendo ahora. Entonces no lo hagamos de menos, empujémosla para que sea más ambiciosa y más coherente, pero no lo vaciemos de contenido, porque el contenido lo tiene. Y sería paradójico que esto lo reconozca todo el mundo menos nosotros, porque entre otras cosas es muy difícil esto que decía yo, ¿No? La moral de victoria, empujar, presionar, cuando tenemos todo en contra, lo que tenemos es fuerza social para poder pelear sobre estas causas. Es muy difícil pelearla si tienes la sensación de que nada sirve para nada, de que todo es insuficiente, de que prácticamente haya que pedir, bueno, pues no. España está apersonada en la causa por genocidio, España apoyó la investigación que ha acabado con la orden de arresto sobre Netanyahu, España reconoció el Estado palestino, ha aprobado la ley de embargo de armas y está manteniendo una postura que honestamente, pues difícilmente en la historia democrática de España hemos tenido un papel como este y eso es mérito de la sociedad española también. Entonces reivindiquémoslo, empujemos más, pero no lo hagamos de menos.
Javier Gallego
¿Y España no podría empujar para salir de la OTAN ahora que el propio Trump la desprecia y Europa está desactivada frente a sus desmanes? ¿No sería el momento de tener una fuerza europea?
Pablo Bustinduy
Pero es que ¿Cuántas décadas lleva la izquierda diciendo cosas que ahora parecen de sentido común generalizado, por así decirlo? Pues que tener una política de seguridad y una estrategia geopolítica basada en la subordinación y el vasallaje respecto a los designios que haya en Washington a los intereses imperiales de los Estados Unidos era, uno, un error y estamos viendo las consecuencias ahora. Y dos, una demostración de una concepción de la soberanía y de tu propia patria. Bastante.
Javier Gallego
Se lo pregunto más claramente. Además de no a la guerra, ¿Usted defendería no a la OTAN?
Pablo Bustinduy
Es lo que hemos defendido desde siempre, forma parte de nuestra identidad política y creo que la realidad del mundo está empujando cada vez más a que esto se haga. Una cosa inevitable. Pero es que cuando Europa, si quiere ser alguien en el mundo, tiene que tener la llave de su propia defensa, de su propia soberanía, tiene que tener una posición propia y eso es incompatible con ser el vasallo de quien está llevando al mundo en este aceleracionismo bélico de la Casa Blanca, le está llevando al desastre. Entonces va a ser una cuestión no de voluntad o de preferencia, sino de supervivencia.
Javier Gallego
Pablo, Agustín, Duy, muchísimas gracias como siempre por venir aquí a estos micrófonos a prestar testimonio, a responder a nuestras preguntas.
Pablo Bustinduy
Un placer.
Javier Gallego
No os vayáis que tenemos otra entrevista que teníamos muchas ganas de hacer y completa lo que hoy hemos hablado con Pablo Bustinduy sobre vivienda.
Agustín Dewey
Etimológicamente, vivienda viene de vivendus, que ha de vivirse. Vivir es tener vida. Y entre sus sinónimos se recogen habitar,
Pablo Bustinduy
poblar, residir, ocupar, establecerse.
Agustín Dewey
Utilizaré estas palabras para intentar entender qué
Pablo Bustinduy
he hecho bajo los múltiples techos que me han cobijado.
Agustín Dewey
Además, indagaré las razones por las que
Pablo Bustinduy
la vivienda ha pasado de ser un
Agustín Dewey
derecho constitucional a un lujo. Recorro memoria, pisos y conceptos que ilustran el problema en expresiones como el milagro español, la sociedad de propietarios, el boom turístico, la cultura del pelotazo o una precariedad asimilada. Se asienta a esta historia que no
Pablo Bustinduy
pretende ser la mía, aunque también lo sea.
Javier Gallego
Es la historia de todos y de todas. La semana pasada os hablaba de este libro que me ha fascinado de Yucía Ramis, Un metro cuadrado, publicado por Libros del Asteroide y ganador del cuarto Premio de No Ficción de esta editorial.
Agustín Dewey
Se trata al mismo tiempo de un análisis periodístico y sociológico sobre la crisis de la vivienda en nuestro país, un reportaje literario y una crónica personal de su experiencia como inquilina a lo largo de tres décadas desde que llegó a Barcelona desde su Mallorca natal.
Javier Gallego
Lucía, buen día. Crudos días.
Yucía Ramis
Buen día. ¿Cómo estáis?
Javier Gallego
Pues muy contentos de hablar contigo, la verdad. ¿Por qué decides contar la crisis habitacional de nuestro país a partir de tu propia experiencia?
Yucía Ramis
Bueno, porque hacía mucho tiempo que tenía ganas de escribir sobre las que han sido mi casa, las múltiples casas en las que he vivido más de 10 en 30 años, desde que llegué a Barcelona desde Mallorca. Y siempre me había preguntado qué queda de nosotros en los lugares que habitamos, no solo en las casas, sino también en los barrios, en las ciudades, en los lugares en los que nos movemos habitualmente. Yo creo que nosotros somos memor estos espacios y quería volver a ellos y ver que me encontraba allí. Entonces me di cuenta de que toda mi vida al final está muy condicionada por el hecho de haber vivido de alquiler. Porque desde el momento en el que tú firmas un contrato de alquiler empieza una cuenta atrás y empieza una angustia que es la de no saber dónde vas a vivir después, cuando se haya acabado este contrato de tres años o de cinco años. Porque no es sólo que te echen de tu casa si te suben muchísimo el precio del alquiler, sino que seguramente también tendrás que dejar tu barrio, tendrás que dejar tu vecindario, la ciudad en la que vives y en el caso de las Islas Baleares te tendrás que ir de las islas. Es lo que le pasa a mucha gente en Ibiza, por ejemplo.
Javier Gallego
Claro, muchos y muchas se van a sentir muy identificados si leen tu libro. Todos aquellos que nos hemos mudado más de cinco, seis, siete, ocho, nueve, nueve veces, pues nos hemos sentido muy. Yo me he sentido muy identificado. Y hablas de algo que no se habla tanto cuando hablamos de esta cris habitacional y es de todo lo que arrastra uno, de toda la vida que implica el moverse de casa, las presiones que uno sufre a veces para pagar el alquiler. En fin, que detrás de cada uno de estos números, hay una historia de vida.
Yucía Ramis
No solo eso, sino que hay una inestabilidad que creo que se extiende a todos los aspectos de la vida. Esa fecha de caducidad, por el hecho de no poder establecer vínculos con lo que te rodea, también hace que sea muy difícil que pienses en un futuro a largo plazo, porque no sabes si vas a poder continuar en un lugar determinado. Y eso también se refleja en las relaciones que tengas con otras personas, en los propios trabajos, incluso si tienes hijos, en el lugar donde vas a matricular a tu hijo, etc. Porque al final todo eso es inestable, no sabes qué va a pasar ahí. Hay una incertidumbre que te acompaña siempre. Y me di cuenta de que los que hemos sido inquilinos durante muchísimos años, en el fondo vivimos siempre con esa angustia, con esa eterna provisionalidad de no saber dónde vamos a acabar. Y que al final yo tuve que, contra mi voluntad y contra mis principios, incluso cuando me acercaba a los 40 años, decidí hipotecarme. Tuve la suerte de haber conseguido unos ahorros, pero al final te preguntas si esta es la única solución que vamos a tener, el hecho de podernos hipotecar, el hecho de poder heredar algo o de poder volver a casa de nuestros padres, porque parece que será la única solución que hay ahora mismo en tema de vivienda. Y me di cuenta de que cuando firmé ese contrato, esa hipoteca, lo primero que me dijeron has hecho una buena inversión. Y le ostras, es que no tenía ninguna intención de invertir, simplemente quería estar tranquila, no quería tener esa cuenta atrás permanente ni ese miedo ¿Qué será de mí? Y pues eso, acabé hipotecándome por un piso que no habría comprado nunca en la vida. Pero que bueno, es que no puedo seguir con esta angustia.
Javier Gallego
Claro, si, esa angustia es lo que lleva muchos a hacerlo, pero muchos no pueden porque no tienen la entrada.
Agustín Dewey
Totalmente. Y tú, antes de convertirte en inversora, pasaste por Sarrià, por el Éxample, por Gracia, por La Segrera, por una chambre de bon o un cuarto del servicio en el exclusivo distrito 16 de París, también por Buenos Aires. En fin, en 30 años cambias de vivienda una decena de veces. ¿Cómo te ha marcado no sólo recordar esas viviendas, sino volver ahora a ella y a las personas con las que compartiste ese espacio?
Yucía Ramis
Pues me he dado cuenta de que en el fondo es un libro sobre la precariedad porque al final, al volver a estos sitios, son igual de modestos que cuando yo los dejé. Son lugares muy pequeñitos en los que podía permitirme vivir en esa época, hace 30 años, hace 25 años, hace 20 años, y que ahora están en el centro, porque están en el barrio de Grass, están en el barrio de Le Champlo, donde hay, Por cierto, un 70% de los alquileres son de temporada, que es esta trampa por la que se cuela la limitación de los precios de alquiler. Y al volver a ellos, me doy cuenta de que ahora no podría en muchos de ellos volver, porque han subido muchísimo de precio y mi salario continúa siendo el que era hace diez años. Yo soy freelance, además soy autónoma, con lo cual más complicado todavía es esto. Muchas veces te ¿Es que todo el mundo quiere vivir en el centro? Bueno, yo he vivido en el centro hasta ahora, y no tenía por qué ser un problema vivir en el centro. Segunda ¿Qué es el centro? Porque La Sagrera, que en el momento en el que yo viví todavía estaba como a las afueras de Barcelona, no quiero decir a las afueras, pero sí en la periferia, no era un barrio céntrico, ahora sí se está gentrificando igualmente. Ahora vuelve a ser el centro de Barcelona. Y finalmente, si no somos nosotros los que vivimos en un lugar, ¿Quién tiene que vivir en ese lugar? ¿Para quién son los centros de las ciudades?
Javier Gallego
¿Para los turistas?
Yucía Ramis
Entonces me doy cuenta de que esa función de los hogares, de las ciudades, de los barrios, ya no es una función de hogar, ya no es una función de un lugar en el que vivir y en el que crear un tejido social, sino que cada vez se van convirtiendo en producto, producto financiero. Y ese producto financiero, evidentemente, deshumaniza el espacio, deshumaniza todo lo que. Cualquier producto es una deshumanización de su función. Al volver a estos lugares, me doy cuenta de que los barrios, muchos de ellos, ya son irreconocibles para mí. Ya no son barrios en los que pueda encontrar esos puntos de referencia que lo fueron en su momento. En otros sí, en otros todavía puedo encontrar esos lugares que estaban allí. Y es esto cómo a medida a la que no puedes volver a los lugares, a las que no reconoces los lugares, tampoco te reconoces a ti misma muchas veces. Y en dos casos sí que ya esos lugares no existen. En un caso, porque pasó la Diagonal de Barcelona por encima, que es un espacio que estaba en el barrio de Poblano y otro es una casa que fue nuestra casa familiar hasta que yo cumplí 30 años. Mis abuelos tuvieron que venderla y ahora esa casa es una casa en medio de Mallorca, en medio de una nada de algarrobos y de almendros, que me parece que se está utilizando como una especie de Airbnb.
Agustín Dewey
Bueno, es que el caso de la isla, perdón, que los que sois de la isla, qué os queda así dicho maripronto, es tremendo. Si, no,
Yucía Ramis
yo creo que las islas, si tú eres capaz de observar una isla, ves el futuro, porque en una isla todo pasa antes. Como todo está muy delimitado, ves el sistema que luego se va a reproducir en el resto del mundo. Los ibicencos nos dicen a los mallorquines que ellos están cinco años por delante de nosotros. Y yo le diría a los barceloneses y también a los madrileños y a las grandes ciudades, cada vez más ciudades. También malagueños. Sí, exacto. Yo les diría que Mallorca estamos cinco años por delante. Es decir, lo que pase allí va a acabar pasando en el resto de lugares. La turistización es terrible porque lo que hace es convertir todas las actividades económicas en un gran monocultivo que no permite el crecimiento de nada más. Yo he vivido toda mi vida oyendo que vivo del turismo, nosotros vivimos del turismo, sin el turismo éramos pobres. No es verdad. En este libro intento explicar por qué no es verdad, pero cada vez creo que estamos oyendo más este mantra, cada vez está llegando a más lugares, lo que hace que la vivienda acabe convertida en la principal fuente de desigualdad social y que se empiece a naturalizar cosas como lo que está pasando en Ibiza y lo que también pasa en Mallorca. Cada vez más que la gente tiene que vivir en caravanas, gente con trabajo, gente que tiene trabajo, normalmente la hostelería, pero que no puede permitirse ni siquiera una habitación. Estamos hablando de habitaciones por 800 euros, habitaciones compartidas en muchos casos, y que no tienen la manera de poder vivir en la propia isla. Y si te sale una plaza, por ejemplo, de docente, estás en Mallorca y te sale una plaza de docente en Ibiza, pues tendrás que coger seguramente un avión por la mañana, ir a tu centro educativo donde das clase y luego por la tarde coger un avión de vuelta, porque eso te va a salir más barato que conseguir encontrar un lugar donde vivir bueno, es que está cambiando
Agustín Dewey
el modo de vida de muchos sitios de tal manera. Escuchándote estoy recordando mis conversaciones con una buena amiga canaria que además fue colaboradora de Carne Cruda, Beatriz de Vera, que me cuenta que Canarias, que lo tenemos en nuestra mente como un sitio de un vivir bueno, tranquilo y gustoso, es realmente en muchas islas un infierno de tráfico, de gente que vive muy lejos de donde trabaja, de una orografía que no está preparada para esos traslados, que al final la gente no puede quedar con sus amigos, no puede ver a sus familias. Un desastre de vida.
Yucía Ramis
Sí, sí. En Mallorca me parece que entre los meses de julio y agosto aterriza o despega un avión cada 40 segundos más o menos. Entonces hoy es el permanente llegar o salir de aviones, ese runrún constante según qué pueblo sobre todo. Pero es que además llegan muchos coches de alquiler o muchos coches que trae la gente en los ferrys, con lo cual al final es siempre atasco, siempre atascos. No sólo eso, sino que además no se regula la llegada de cruceros y Palma, que antiguamente era una ciudad bastante tranquila los meses de verano, ahora es realmente muy desagradable por el hecho esto de que estamos. Las islas están delimitadas, tienen unas dimensiones concretas y cada vez vamos metiendo más y más y más. Me parece que fueron 19 millones de turistas los que llegaron a las Baleares este último verano en el 2025. 19 millones de turistas en unas islas en las que apenas hay uno y medio. Se nota mucho esa densidad de turismo.
Javier Gallego
Sí, bueno y de hecho se esperan, como además las circunstancias bélicas están llevando a un cambio y una reconfiguración del turismo global, se espera que este año a España lleguen más de 50 millones de turistas, es decir, más turistas que población. Dice muchísimas cosas muy interesantes y muy ciertas en el libro, como por ejemplo los economistas hablan de las burbujas inmobiliarias como si fueran anomalías, pero no se trata de un error, ese es el modelo y en el libro aborda fundamentalmente el fenómeno del rentismo, los excesos de todos sus actores, fondos de inversión, grandes tenedores, agencias de alquiler, empresas como Idealista o Airbnb. ¿Te voy a hacer la pregunta del millón, que esto cómo lo paramos? ¿Cómo le damos la vuelta? ¿Tenemos alguna esperanza?
Yucía Ramis
En el libro no hay respuesta, lo siento, no hay solución. Yo creo que El problema es cómo hemos llegado hasta aquí, que esto sí que lo explico.
Javier Gallego
Sí, cuéntalo.
Yucía Ramis
Se habla mucho del tema de la vivienda poniendo el centro en la propiedad. Por eso el libro empieza con los dos artículos de la Constitución, uno sobre la propiedad privada y el otro sobre el derecho a la vivienda digna. Entonces me parece que es que siempre se pone el foco en la propiedad. Desde décadas, desde tiempos de Franco, siempre se ha estimulado o se ha incentivado la compra, pero no se incentiva el alquiler. No hay incentivos para el alquiler. Y creo que todos los gobiernos democráticos también han ido por aquí. Tú tienes derecho a tener una casa en propiedad y poder hacer con ello lo que quieras. Eso ha ido evolucionando hacia esta sociedad, ya no de propietarios, sino sociedad de inversores. Como tengo una casa en propiedad, puedo explotarla como a mí me venga bien. Y hay algo que a mí en el libro, hablo con un inversor y me dice un par de cosas a las que yo le he dado bastantes vueltas. Porque, por ejemplo, me doy cuenta de que tú no le puedes decir a la gente que puede hacer negocio con algo y que no se enriquezca con ese algo. Es decir, antes oíamos al ministro Pablo Mustundi que decía, es que la gente tiene que invertir en bolsa, pero no puede invertir en vivienda. Pero hasta ahora sí que le has permitido invertir en vivienda. Entonces, ¿Cómo paras ese negocio que han empezado a hacer? ¿Cómo de repente les dicen que esas no son las reglas del juego que ha habido hasta ahora y hay que cambiarlas? Eso cuesta mucho. Sobre todo teniendo en cuenta que la sociedad ha aceptado este papel. Decir si tengo propiedades, puedo hacer con ellas lo que quiera. Para mí va a ser el gran factor que va a ser muy difícil de cambiar. Porque todos estamos de acuerdo en que queremos una vivienda digna, pero no sé si estamos capacitados, por ejemplo, para de repente. Bueno, pues vamos a. Del mismo modo que la sanidad y la educación son universales, vamos a tener también una vivienda universal. Y nuestros impuestos van a ir a vivienda de alquiler social. Yo no sé, me lo pregunto porque la verdad es que no sé la respuesta. No sé si la sociedad ahora mismo está preparada para Ostras, con lo que me cuesta a mí pagar mi propio piso, ¿Voy a tener que pagar el piso a otras personas? No lo sé. Es una pregunta que me Entonces, no sé. El problema también que ha habido hasta ahora es que el suelo público se ha ido privatizando. Todo ha ido a manos privadas. Cada vez hay menos espacio público, cada vez hay menos suelo público y luego hay gente que ha hecho muchísimo negocio con ello. Entonces, revertir eso con las presiones no solo de lobbies, sino también de otras grandes compañías, es complicado. Y yo que vengo de una isla turistizada y vengo de una ciudad cada vez que más turística, también me doy cuenta del poder que tiene el haber construido una manera de hacer negocio, de hacernos creer que solo podemos vivir de esta manera y que no hay alternativa.
Javier Gallego
Sí hay alternativas. Frente a ese poder también está el poder popular. Están también las reflexiones necesarias, como la de Yucía Ramis, que creo que en su respuesta también ha dado parte de las soluciones. Te digo, Yucía, de verdad, enhorabuena por ese premio tan merecido a Un metro cuadrado, el ensayo que acabas de publicar en Libros del Asteroide. Un abrazo muy fuerte.
Yucía Ramis
Un abrazo, Que vaya muy bien. Gracias, igualmente.
Javier Gallego
Cuando llego a casa. Podría solo preguntarte. ¿Qué necesita? Y esta es toda la letra de esta maravillosísima canción, como todas las de Caroline, una canción titulada When I get Home, que está en el disco 2 de Caroline. Caroline 2, este grupo de Londres, que hace una especie de folk experimental que a mí personalmente me vuela la cabeza y me voló la cabeza en el pasado concierto que dieron en la Sala Sol de Madrid. Pues qué bonito sería. Y llegaras a casa y tuviera una casa. Eso, que tuvieras una casa y te pudieran ¿Tú qué necesitas?
Agustín Dewey
Qué bonito.
Javier Gallego
Pues de eso hemos intentado hablar en el día de hoy. Primero con un ministro y después con una escritora. Mañana volvemos, No me acuerdo con qué. Bueno.
Agustín Dewey
Ah, sí, sí, sí. Con una tertulia interesantísima. Sí, sí, sí. Con la tiranía de los cánones estéticos.
Javier Gallego
Pero antes de irnos, tenemos aquí en nuestra casa, que han venido a visitarnos y nos han traído regalos.
Agustín Dewey
Mira que están sentados.
Javier Gallego
Corre, corre, ven. Acercaos. Acércate con los regalos, corre. Los dos han traído regalos. Venga, corre. Ah, que están fuera. Que están fuera. Bueno, pues nos lo cuenta. Nos lo cuentas.
Agustín Dewey
Cuéntanos Qué trajiste.
Javier Gallego
Venga. ¿Qué trajiste?
Agustín Dewey
Pues yo traje bombones de Senegal.
Javier Gallego
Muy bien. Que es donde tienes una ONG. Claro que sí. Qué bien.
Pablo Bustinduy
Y también una camisa para ti.
Javier Gallego
Ay, qué rico.
Agustín Dewey
Qué bien, muchas gracias, costureras del Grupo Calabuc.
Javier Gallego
Bueno, muchísimas gracias.
Agustín Dewey
Gracias por la visita también.
Javier Gallego
¿Tú trajiste algo o no? Yo no he traído nada.
Agustín Dewey
Bueno, se acepta también tu presencia.
Javier Gallego
Pues claro que sí, tu presencia has traído. Eso es lo que queremos, que estéis ahí y que vengáis aquí a vernos. Hasta la próxima. Salud y República y que la radio os acompañe. Si no ha traído nada, lo que puede hacer es hacerse productor, si es que no lo es. Seguro que es productor. ¿Eres productor, no? Claro que sí. Ah, bueno, cl.
Host: Javier Gallego (con Agustín Dewey)
Invitado principal: Pablo Bustinduy, Ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030
Fecha: 7 de abril de 2026
Este episodio de Carne Cruda se centra en la situación crítica de la vivienda en España a raíz del decreto de prórroga de alquileres impulsado por el gobierno en respuesta a las consecuencias sociales de la guerra de Irán y la crisis habitacional en el país. El invitado principal, Pablo Bustinduy (Ministro de Derechos Sociales), explica las claves políticas, jurídicas y sociales de esta medida y responde a críticas jurídicas y políticas sobre su solidez. Posteriormente, la escritora Yucía Ramis reflexiona acerca de la vivienda como fenómeno social y personal, vinculando la crisis habitacional actual a tendencias históricas y culturales en España.
Bustinduy reafirma la efectividad del decreto:
“Animo a todos los inquilinos e inquilinas de este país a los que les vence el contrato en el año 26 y en el año 27 a que soliciten la prórroga de sus contratos de alquiler. Está en vigor y basta con solicitarlo. Que lo hagan. Esta batalla la vamos a ganar.” (05:43)
Crítica a la incertidumbre jurídica:
“Ha sucedido como por arte de magia, que se ha instalado en el debate público: ‘Como no se va a convalidar el decreto ley, entonces ¿qué va a pasar después?’ Bueno, pues estamos en el momento de pelearlo.” (06:55)
Asegura la validez de las prórrogas:
“Todas las prórrogas de los contratos que se hayan solicitado de aquí hasta la votación de la convalidación van a ser plenamente vinculantes y están aseguradas.” (07:53)
Mensaje a los propietarios e intermediarios:
El ministerio ha notificado a 13 grandes tenedores (empresas, fondos, bancos con más de 100,000 viviendas) para garantizar la aplicación automática de las prórrogas y evitar prácticas de presión o intimidación a inquilinos. (12:13)
Estrategia fiscal contra la acumulación de pisos:
“Una es neutralizar esta dinámica de acumulación. Y eso se hace por vía fiscal con un impuesto disuasorio […] que te rente más venderla que seguir acumulando vivienda.” (13:58)
Prevenir la compra especulativa:
“Se hace regulando de tal manera que en una zona tensionada tú solo puedas comprar una vivienda nueva si es para residir en ella o para ponerla en alquiler, a el precio asequible que marca los índices de la ley de Vivienda.” (14:36)
Limitaciones y competencias autonómicas:
El control de precios y declaración de zonas tensionadas depende de las comunidades autónomas, lo que dificulta una política nacional unificada sobre alquileres. (16:52)
“Votar en contra de este decreto ley es votar para que a 2,6 millones de personas les suban el alquiler un 40, un 50, un 60 por ciento, les echen de sus casas, de sus barrios, de sus ciudades. Por lo tanto, yo impugno la premisa: no la compro, vamos a pelearlo y lo vamos a ganar.”
— Pablo Bustinduy (06:55)
Fraude en contratos temporales y “gastos de agencia” ilegales:
Denuncian alquileres de temporada utilizados fraudulentamente para sortear la ley y cargos de agencia disfrazados. El ministerio tiene sanciones abiertas contra estas prácticas y contra plataformas como Airbnb.
“Yo lo dije desde el primer momento y en su momento me miraban o incluso me expresaban: ‘tú no sabes dónde te estás metiendo’. Pasó con los pisos turísticos, por ejemplo. 64 millones de euros está firme ya a Airbnb.” (20:24)
Potencial disciplinador de las sanciones: “Son multas de un volumen que no habían sucedido nunca en España. Hay un elemento disciplinador del mercado. Lo primero es neutralizar esa cultura de la ley de la selva, del todo vale…” (21:23)
Principal solución estructural: vivienda pública: “La política de construcción de vivienda pública es el nudo gordiano para cambiar la lógica del mercado de vivienda en España. […] Pero la crisis es tan formidable, que requiere intervención directa.” (22:25)
Reforma del sistema de dependencia: “Hay cerca de 150.000 personas en lista de espera para recibir las prestaciones. En estos momentos el tiempo de gestión supera los 300 días, incumpliendo el máximo de 180. ¿Qué les dice a estas personas?” — Javier Gallego (23:38)
“Es una vergüenza y una situación que vulnera lo que dice la ley. Es la consecuencia directa de los recortes, pero hemos reducido la lista de espera, y va a salir adelante la reforma antes del verano con un incremento inédito en la financiación.” — Pablo Bustinduy (23:51)
Gobernar sin presupuestos y capacidad de avance: El gobierno de coalición ha avanzado con reformas sociales a pesar de la falta de presupuestos, gracias a mecanismos extraordinarios y negociaciones arduas en el Congreso. (25:16)
Sobre el 'caso Mascarillas’ y corrupción: “Creo que hemos sido meridianos: caiga quien caiga y hasta las últimas consecuencias. […] En los últimos 10 años la izquierda no ha tenido un caso de corrupción.” (26:53)
Relación y tensiones con el PSOE: Reconocen haber sancionado y presionado al PSOE para alcanzar acuerdos sobre vivienda y embargo de armas, y admiten diferencias claras en intereses de clase. (10:27)
Unión progresista en Andalucía: Abordan las tensiones entre los distintos partidos de izquierda y cómo la unidad “en torno a las causas” es la única garantía de éxito electoral. Destacan que la gente demanda respuestas sobre vivienda, dependencia y servicios públicos, no debates internos (31:12).
Déficit de liderazgo unificador: “Hay un montón de personas capaces, con carisma, con experiencia y con capacidad para hacerlo.” — Bustinduy no se postula como líder, pero se compromete a dar “hasta la última gota de sangre” en la lucha por un proyecto de izquierdas viable (34:10).
Problema de capitalizar los logros:
La izquierda fracasa en convertir avances como la subida del SMI y la reforma laboral en apoyo electoral, pese a datos positivos de empleo. (35:44)
“Creo que la unidad se tiene que dar en torno a las causas, a los que defendemos. Cuando hablamos del programa, difícilmente suelen salir grandes diferencias. Hacer las cosas bien es hablar de qué le importa a quien vaya a votar.”
— Pablo Bustinduy (31:15)
Limitación de rebajas fiscales y supervisión de márgenes de empresas:
Se ha habilitado la intervención gubernamental para evitar que empresas (superficies, gasolineras) capten el beneficio de las bajadas del IVA sin trasladarlo al consumidor tras la guerra de Irán (38:08).
Embargo de armas a Israel, reconocimiento de Palestina y presión social:
“No hagamos de menos la posición del Gobierno de España, en cuanto sales fuera lo ves… en el Sur Global, el reconocimiento unánime que hay de la posición coherente y valiente del Gobierno de España.” (39:44–41:37)
Cuestionamiento a la OTAN:
“¿Usted defendería ‘no a la OTAN’?”
“Es lo que hemos defendido desde siempre, forma parte de nuestra identidad política y creo que la realidad del mundo está empujando cada vez más a que esto se haga inevitable.” (42:21–42:27)
Vivir de alquiler y la “cuenta atrás”:
“Desde el momento en que firmas un contrato de alquiler empieza una cuenta atrás y una angustia de no saber dónde vas a vivir después…” — Yucía Ramis (44:44)
Impacto social de la inestabilidad y la turistización:
“Hay una inestabilidad que se extiende a todos los aspectos de la vida… la fecha de caducidad dificulta establecer vínculos, pensar a largo plazo o criar hijos con estabilidad.” (46:17)
La vivienda, convertida en “producto financiero”:
Ramis lamenta que los barrios y las casas hayan dejado de ser hogar para convertirse en mercancía, deshumanizando los espacios urbanos. Los barrios se transforman, suben los precios y expulsan a la población local (49:54).
Precariedad insular como adelantada de la crisis global:
“Si eres capaz de observar una isla, ves el futuro, porque en una isla todo pasa antes… cada vez vamos metiendo más y más…” (51:22)
Sociedad de propietarios hacia sociedad de inversores:
El modelo está basado en la propiedad y el beneficio, no en el acceso universal, y revertirlo implicaría un cambio social profundo y enfrentarse a poderosos lobbies, además de la propia mentalidad ciudadana (55:43–58:40).
“No sé si estamos capacitados para, de repente… vamos a tener también una vivienda universal. […] ¿Voy a tener que pagar el piso a otras personas? No lo sé. El problema es cómo hemos llegado hasta aquí.”
— Yucía Ramis (55:43)
Bustinduy sobre resistencia y esperanza:
“Cada derecho que se defiende vale la pena y cada paso que se da para aumentarlos vale doble. […] Hasta el último minuto de esta legislatura hay que avanzar todo lo que se pueda.” (25:44)
Sobre la política internacional y la moral de victoria:
“Hay que reivindicar la moral de victoria, empujar, presionar, cuando tenemos todo en contra, lo que tenemos es fuerza social para poder pelear sobre estas causas.” (41:02)
Cierre literario de Gallego:
“Pues qué bonito sería. Y llegaras a casa y tuvieras una casa.” (59:09)
El episodio hace un diagnóstico claro de la crisis de vivienda en España a través de la explicación política, la denuncia de fraudes y la mirada personal y literaria. Pablo Bustinduy adopta un tono firme y combativo, defendiendo la acción política del gobierno y la fuerza de la movilización social, mientras Yucía Ramis aporta el contrapunto reflexivo y humano de un fenómeno cotidiano que afecta profundamente a millones. El mensaje final es de urgencia social, necesidad de regulación y resistencia ante un modelo que ha hecho de la vivienda un lujo y un terreno de especulación, animando a la acción colectiva y a imaginar alternativas.
Este resumen abarca los debates políticos, las propuestas y limitaciones legales, las tensiones de la izquierda y el impacto vital de la crisis de vivienda — todo a través del testimonio directo de sus protagonistas y una visión crítica y comprometida con la mejora de las condiciones de vida en España.