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Interviewer
Hola, ¿Qué tal? Como sabes, estamos descansando. Tú estás descansando, ¿No?
Sound Technician / Announcer
Sí, un poquito.
Interviewer
Yo también estoy descansando. Pero hemos seleccionado los mejores programas de la temporada para que no nos eches tanto de menos.
Co-host / Producer
Que disfrute el de hoy. Y si puedes, piensa eso de hacerte productor o productora para que podamos seguir haciendo programas como este.
Interviewer
Igual es hoy el momento.
Co-host / Producer
Buen verano.
Interviewer
Hoy estamos con la gran fotógrafa española, primera persona de nuestro país en entrar en la prestigiosa agencia Magnum, Premio Nacional de Fotografía y autora de algunas de las fotos más icónicas de la España del siglo XX. Cristina García Rodero. ¿Es cierto que no te gustan las entrevistas?
Cristina García Rodero
Nada.
Interviewer
¿Y qué haces aquí?
Cristina García Rodero
Pues eso digo yo por vosotros cuando. Mira, yo siempre digo que si a mí me negaran el hacer una fotografía no tendría el trabajo que tengo. Así que yo no le puedo negar el trabajo a nadie. Y además lo que recibes lo debes de dar todo lo bueno que recibes. Lo malo, olvidarte de ello, pero lo bueno y. ¿Y yo tengo miles de fotos porque la gente o no se ha enterado o ha conectado conmigo, que la mayoría de las veces no se enteran, pero luego sí me pillan infraganti me preguntan para qué las quiero? ¿Antes era en qué programa vamos a salir? Ya no, ya no preguntan eso. Entre otras cosas porque trabajo mucho más fuera que aquí. En España ya saben quién eres en España, Sí. Pues fíjate, yo creo que la reedición de España culta y la exposición en el Círculo de Bellas Artes me ha dado a conocer a mucha gente joven, porque el libro tiene ya como 37 años. Entonces todos los que nacieron, los treinteañeros, los cuarentaañeros. La gente joven como que me está descubriendo ahora y está descubriendo una España que la mira con ternura. Antes, cuando publiqué mi libro, la miraban un poco con horror porque era hablar como del pasado. Y España lo que quería era ganar terreno rápidamente a toda costa, estar a la altura de Europa, ser una más y no cargar con todo lo que había sido los residuos de una guerra civil y una dictadura.
Interviewer
Pues yo te agradezco mucho que hayas aceptado esa invitación precisamente porque queríamos que los más jóvenes te conozcan y los que ya te conocían que te conozcan mejor.
Co-host / Producer
También has dicho, Cristina, que no te gusta que te hagan fotos. Lo has dicho muchas veces y aquí te estamos también fotografiando. ¿No es un poco contradictorio?
Cristina García Rodero
Sí, no me habéis pillado, que yo no lo esperaba. ¿Contradictorio? Pues no, yo creo que no. Yo creo que primero psicoqueta y me gusta salir bien, porque si no me deprimo cuando me veo. Y sabes todos los truquillos de la fotografía, sabes la importancia que tiene una imagen y siempre te pillan. Yo cuando voy a trabajar voy con la peor ropa que tengo, a ver si se muere ya de una vez. Porque no soy incapaz de tirar nada ni de venderlo. Lo regalo, empezando por mi familia, pero me encanta tirar alguna cosa de puro vieja. Entonces voy hecha un desastre. Y no.
Interviewer
Has venido muy elegante, muy guapa, una chaqueta blanca estupenda y una blusa, porque
Cristina García Rodero
no sé qué poner.
Interviewer
Pues te has puesto muy bien.
Cristina García Rodero
No me ha dado tiempo. De hecho, el traspaso tajo segura, que yo lo llamo la ropa de verano por la de invierno. Entonces estoy en ese lapsus que entre la ropa de las maletas, que las tengo por la cama, que todavía no las he colgado, las he lavado, las he planchado, pero no las he colgado. No. Pues no sé qué ponerme.
Interviewer
Porque no paras. Por otro lado, la maleta siempre está a medio hacer.
Cristina García Rodero
Sí, la maleta está, como bien dices, hay cosas que las dejo para el siguiente viaje. Entonces depende, si vengo de África ahora mismo, de la República, del Chad, y ahí hemos estado como a cuarenta, cuarenta y tantos grados. Y ahora me voy a ir a México, que yo creo que será allí como una primavera, en Oaxaca, porque voy más al sur. ¿No puedes parar eso del traspaso? Pues no, siempre está en continuo movimiento. No tengo armario de verano y de invierno.
Interviewer
Y eso que no eres capaz de parar.
Cristina García Rodero
No, no me da la gana. No me da la gana porque tengo ya. Acabo de cumplir, hace como una semana.
Interviewer
76.
Cristina García Rodero
Pues sí. ¿Como lo sabes? Sabes más que yo, padre, que no sabía cuándo había nacido cada hijo.
Interviewer
¿Cuántos erais, por cierto?
Cristina García Rodero
Fuimos siete. Siete hermanos y vivimos cinco. Sí. Y se me ha ido lo que me estaba pasando.
Interviewer
Pues eso, que no puedes parar, que no te da la gana de parar.
Cristina García Rodero
No, no me da la gana de parar porque me quedan muchísimas cosas por hacer. Tengo que no están concluidos y después estoy viva. Tengo muchas ilusiones, de verdad. Me gusta, me encanta mi trabajo, me gusta la gente. Me gusta conocer otros sitios distintos, volver a los que me han tratado bien y a los que tengo buenos recuerdos. Y además así, Pues mira, yo no voy al gimnasio, soy incapaz de coger una pesa. Ahí no me encontrarás nunca. Bueno, claro, llevo las cámaras, persigo a todas las vírgenes, a todos los santos y lo que haga falta. Corro como no te puedes ni imaginar. Entonces esa es mi gimnasia. Y si paro me voy a chuchurrir ya, ya mismo. Sí, porque será eso, Empezaré a consumirme como un higo.
Co-host / Producer
Ojalá, ojalá no pares porque a nosotros nos encanta tu trabajo. Estaba pensando, escuchándote, ¿Qué foto te queda por hacer? ¿Qué foto estás buscando?
Cristina García Rodero
No busco fotos, no busco una foto determinada, busco un buen trabajo y busco terminar todos los que tengo empezado, terminarlos y terminarlos bien, no que me aceleren porque hay la posibilidad de hacer una exposición, porque es la ocasión. Eso va contra mi forma de ser, que yo soy eterna, eterna. Un trabajo me puede llevar 20 años perfectamente, y más porque lo voy haciendo poquito a poquito. A lo mejor una vez al año, porque son cíclicos, son fiestas, son celebraciones, son rituales y no los tengo todos los días. Entonces tengo que esperar de un año para otro. Y yo tengo la santa paciencia de estar yendo 10 años a un mismo sitio, 20 años a otro, otros tantos a otro y no me canso, no me canso porque tengo la ilusión de mejorar las cosas. Pues eso, que eres optimista, tontamente optimista, pero que te ayuda a vivir.
Interviewer
Hace falta.
Cristina García Rodero
Por eso también a los pesimistas no los aguanto, a los que lo ven todo negro y a los que siempre están pensando en todo lo malo. Me aburren, me cansan, me agotan. No, yo quiero gente con energía positiva y buena.
Interviewer
Has venido al lugar adecuado.
Cristina García Rodero
¿Que?
Interviewer
Has venido al lugar adecuado.
Cristina García Rodero
Pues ya lo sé, por eso me tenéis aquí.
Co-host / Producer
¿Qué es lo que te gusta a ti de hacer fotos? ¿Qué es la fotografía para Cristina García Robero?
Cristina García Rodero
La fotografía para mí son muchísimas cosas. Sobre todo es mi vocación, es mi manera de expresión, es la forma de entender la vida, de todas esas preguntas que uno se hace. Es la forma de conocer a la gente, de conocer el mundo, de conocerte a ti misma y de dejar algo que pueda ser útil para los demás. Una visión que tú has tenido a través de tu sensibilidad, que yo creo que en mi casa la tenemos todos muy desarrollados. No tendremos el sentido del negocio, ni de las cuentas, ni de muchas otras cosas, pero de sensibilidad y de empatía con la gente quizás nos viene de madre y de padre, porque yo creo que son cosas que se heredan. También el dolor cuando está presente, yo creo que te vuelves mucho más sensible a las cosas y más entiendes a las personas, más entiendes los momentos por los que estás pasando y más te puedes identificar con ellos, los puedes entender. Y bueno, pues cada cual vale para lo que vale. Yo era una nulidad en Matemática, Física y Química y sin embargo hice el bachillerato de Ciencias por no irme del colegio y perder a las amigas. Equivocación absoluta. Pero bueno, como escogí Bellas Artes, se quedaron ahí apalancadas. Aquello para lo que no vales tanto te cuesta y te hace tener un poco como la sensación de que no vales para todo. La realidad de que vales mucho para unas cosas, regular para otras y nada para otras.
Interviewer
En tu casa había una vena artística, ¿De dónde te viene todo esto que dices tú, que está en parte marcado por tus padres?
Cristina García Rodero
Sí, yo creo que por ellos. Por ellos, porque eran personas muy sencillas. Mi madre fue maestra y tenía 80 años y la seguían visitando sus alumnos, que fueron parvulitos, eran niños pequeños y sin embargo se pasaban por la joyería a saludarla, porque era una mujer maravillosa. Mi padre también era una buena persona, pintaba sus cuadritos, yo creo que muy malos, pero los pintaba. Sí. Y mi madre era pura sensibilidad para todo, absolutamente para todo. Una buena gente, muy compasiva con todo el mundo.
Interviewer
Eso se nota mucho en tu mirada.
Cristina García Rodero
¿En mi mirada? Pues mi mirada ya no es mi mirada. Mi mirada tiene cuatro operaciones y ninguno de los dos ojos los identifico conmigo. Pero yo he decidido que gente mala fuera de mi vida, no quiero ponerme a la altura de ellos, que todo se pega menos la hermosura. Así que lejos, lejos de gente mala. No tomo represalias, pero me alejo cuanto puedo. Ello No, no quiero.
Sound Technician / Announcer
¿Qué tal? Soy el programa, Soy Kelu Robles, técnico de sonido de Carne Cruda, la que se encarga de que puedas escucharlo, de realizarlo en directo y de subirlo para que lo disfrutes y un programa con
Cristina García Rodero
un sonido tan profesional no puede ser
Sound Technician / Announcer
independiente sin tu apoyo. Así que entra en Carnecruda es pincha en Acte Productor y haz tu donación. Te dejo seguir escuchando.
Co-host / Producer
Chao. Eso de lo que estaba hablando es que hace ya 16 años te diagnosticaron una enfermedad en los ojos que te hace ver doble y provocada por pasar tantos años mirando a través del objetivo. ¿Cómo ha afectado eso a tu trabaj ha sido estrés?
Cristina García Rodero
Yo he sido profesora, he sido profesora de dibujo, después de fotografía, después tuve que dar clases en artes y oficios y en Bellas Artes porque había sacado la oposición, pero tenía que estar, después de 10 años de estar dando clases, tenía que estar 3 antes de tomar posesión de mi plaza Y para mí era muy difícil el dar clases en dos sitios, el preparar oposiciones, el hacer encargos, tener dinero y poder salir a hacer el trabajo que a mí me gustaba, que eran todas las fiestas, todas las vacaciones, entonces yo no tenía vacaciones y luchaba, luchaba. No tuve formación como fotógrafa, con lo cual ponerme a dar clases de fotografía fue para mí un reto. Yo me acostaba con cinco libros y algunos os puedo asegurar que eran pesados, pesados porque no había ningún libro específico para poder dar clases en lo que basarte, ni había tenido profesores. Entonces todo fue por intuición y yo desde luego pensaba si voy a enseñar qué es un obturador, voy a enseñar a través de fotografía cómo lo han utilizado otros fotógrafos porque es importante que aprendan lo que es la cultura de la imagen, cómo han utilizado la técnica estos grandes fotógrafos y mirar qué fotones y cómo han decidido cada cual el diafragma o la velocidad que tenían que utilizar, porque cada cosa que tú elijas te da algo diferente y tú tienes que conocerlos para saber cómo emplearlos, pero siempre que una base cultural de conocimiento de la fotografía, no sólo la técnica.
Interviewer
Y ahí de tanto trabajar se te fue la vista, ¿No?
Cristina García Rodero
Se me fue la vista. Pues el estrés va tirando del tiroides, chupa del tiroides. Entonces me provocó un hipertiroidismo y el hipertiroidismo me provocó la enfermedad de base 2 y es que se inflaman todas la grasa, los músculos se deterioran, se atrofian, entonces los músculos tiraban de un ojo más que del otro, no había espacio en la órbita del ojo para que estuviera. Los párpados se te van para atrás porque el ojo sale para delante. Bueno, estaba guapísima. Estaba hecha un camaleón bizco. Sabes que el ojo iba tres pueblos por delante de mí. Veía doble. Pero además el movimiento, porque no podía fijar la mirada. El ojo se caía para abajo. Como se caía para abajo, la cámara funciona igual que el ojo. Entonces lo invierte, el cerebro lo invierte. Y a mí me subían las personas por los cielos. Yo decía, mira, ya va por el tercero, a ver si llega el quinto, a ver si llego.
Interviewer
Pero la cosa tomarse la chunga, porque
Cristina García Rodero
si no te da por llorar.
Interviewer
Claro. ¿Y cómo ha afectado eso a tu trabajo?
Cristina García Rodero
¿A mi trabajo? Pues mira, a mi trabajo nunca le afectó, porque para fotografiar guiñas un ojo. Estuve un tiempo sin hacer fotografías hasta que me operaron. Me operaron cuatro veces. Y el médico, que fue un médico muy honesto, me mire usted, yo solamente le puedo prometer que vea bien de frente. Entonces, cuando tengo que ver bien, tuerzo la cabeza y ya está. Ahora sigo. No puedo ver la televisión, en los hoteles, en la cama, tengo que sentarme, no puedo girar la cabeza. Pero no me ha perjudicado nada en la vida. Una vez operada, te adaptas. Incluso cuando no estaba operada, eran tan diferentes las imágenes que escogía la que menos se movía y la que me venía mejor. Las tenía tan separadas. Las dos imágenes. Ahora están ya más confusas, se montan una encima de la otra. Pero antes no, Antes era una locura y podías escoger la que querías. Y el otro ojo lo dejabas un poco como en la retaguardia.
Interviewer
Impresionante que sigas así, con esa energía y haciendo fotografías. La mujer que ve el doble que la mayoría, que ve lo que muchos no vemos, que ha sabido mirar más allá y revelar lo oculto, ahora ve doble.
Cristina García Rodero
Hoy, este programa, perdonad, desde hace mucho tiempo, desde el 2000, desde el 2020,
Co-host / Producer
doble, porque hoy miramos a la vida y a la obra de Cristina García Rodero. La mujer que siempre ha dicho que ser pequeña le ha permitido pasar desapercibida para colarse y colocarse dentro de la realidad que retrata.
Interviewer
Lo acabamos de decir. Tiene 76 años recién cumplidos y lleva más de 50 dedicándose a documentar las tradiciones, los rituales, los conflictos humanos, la fiesta y la vida.
Co-host / Producer
Fue la primera en capturar el lado más recóndito y auténtico de nuestro país en una serie que ha pasado a la historia.
Interviewer
España oculta ha expuesto su trabajo en los grandes museos y galerías del mundo y cuenta con decenas de reconocimientos como el Premio Nacional de 1996, el Photo España de 2017 o el Ortega y Gasset. A su trayectoria profesional que recibió el
Co-host / Producer
año pasado y este le han dado un título nobiliario, Marquesa del Valle de Alcudia.
Interviewer
Ahora es literalmente una grande de España. País del que retratado lo más pequeño, lo más humano y lo más hondo de nuestras costumbres y tradiciones, de nuestras fiestas y ritos, pero también del conflicto
Co-host / Producer
en Georgia, de los ritos vudús de
Interviewer
Haití, de los festejos coptos de Etiopía,
Co-host / Producer
de los festivales de color de la
Interviewer
India o de las celebraciones del orgullo
Co-host / Producer
por todo el mundo, en fotografías de
Interviewer
una belleza plástica y una fuerza expresiva
Co-host / Producer
arrebatadoras, en blanco y negro, pero también en color.
Interviewer
La alegría y el dolor, el éxtasis
Co-host / Producer
y la mística, la pasión y la devoción, el ruido, la furia, la prosa y la poesía.
Interviewer
Todas las dobleces de la realidad caben
Co-host / Producer
en la mirada de Cristina García Rodero,
Interviewer
una mujer que es la dualidad y la contradicción que es tan fuerte como sensible, como dijo Carlota Nelson, la directora del documental La mirada oculta.
Co-host / Producer
Una mujer entre dos aguas, por utilizar el título de esta famosa bulería de Paco de Lucía que a Cristina García Rodero le revoluciona el alma.
Interviewer
No sé si te sabes la historia de esta canción, que le faltaba un tema para completar un disco. Paco no tenía más y pues ponte a grabar, a improvisar.
Cristina García Rodero
La verdad es que qué bueno soy y qué grande era y es Pacu. Cuando lo oyes parece que tu cuerpo son las cuerdas de una guitarra y que te está tocando y te está haciendo sentir y vibrar ante como toca. Es un gran artista, una persona absolutamente entregada a su trabajo, perfeccionista absoluto, pues como somos los que queremos crear y hacer nuestro trabajo bien, por encima de todo. Hay una parte de hacerlo bien y hay otra parte también de inseguridad, pero de una inseguridad positiva, de no pensar que eres el mejor y que eso está ya maravilloso, sino pensar que se puede mejorar. Y eso es lo que mira Antonio López, cómo mejora, cómo se empeña en mejorar y no le importa el tiempo que pase. A Paco le pasaba igual. Entonces tienes un compromiso contigo mismo y con los demás. No puedes hacer chapuzas. Yo odio las chapuzas y si hago una no me lo perdono. Puedes tener días que no son lúcidos, pero tienes que intentar siempre esforzarte al máximo, de verdad, para hacerlo bien, para quedarte contenta contigo mismo y para pensar que no defraudas a nadie, que le vas a dejar algo que tenga la calidad suficiente para que ellos la sientan y casi se apoderen de esa imagen porque le transmite cosas.
Interviewer
Pues tú nos transmites mucho y por eso teníamos tantas ganas de hablar contigo. Entre las dos aguas que son la fotografía y la vida, hoy vamos a descubrir cómo se ve el mundo a través de la mirada de quien mejor sabe mirarlo.
Cristina García Rodero
Intenté fotografiar el alma misteriosa, verdadera y mágica de la España popular, con su pasión, el amor, el humor, la ternura, la rabia, el dolor, con su verdad y los momentos más intensos y plenos en la vida de los personajes, tan simples como irresistibles, con toda su fuerza interior, en un desafío personal que me dio fuerza y comprensión y en el que invertí todo mi corazón.
Co-host / Producer
Fue gracias a una beca, a la beca de la Fundación Juan March en 1973, que Cristina pudo empezar a retratar las fiestas populares de la España más desconocida. Y lo hizo durante 15 años. Un trabajo que recopiló en 1989 en su obra más conocida y reconocida, España oculta. ¿Por qué? ¿Por qué querías retratar esa España?
Cristina García Rodero
Pues fíjate, yo era muy jovencita y acababa de terminar la licenciatura en pintura y yo creía que a eso era lo que me iba a dedicar, pero quería aventurilla en mi vida, quería salir de lo que yo creía que iba a ser mi vida, la enseñanza, porque no sé en los negocios, no sé nada, no sé cómo manejar, no sé cómo hacer casi facturas. Y yo veía que mi fin iba a ser ese. Había sido una chica muy buena, muy de casa a la universidad y tenía ganas de aventuras, de mucha aventura. Entonces decidí que quería conocer España porque era lo que me quedaba más cerca y lo que además a mí me interesaba. Venía de haber estado en Italia, en Florencia, con otra beca, también pequeñita, y allí empecé a conocer a otros fotógrafos, porque aquí venían muy pocos libros de fotografía. Entonces cuando regresé, un noviete que tenía me venga, vamos a participar en estas becas, a ver si nos las dan. Se presentaban dos amigos y a mí me lavaron el coco. Tienes que presentarte. Y yo no estoy preparada. Yo he sido siempre como muy lenta para todas esas cosas, no estoy preparada, tengo que trabajar más. Y ellos me no, ahora, ahora si no te la dan, pues lo vuelves a intentar, pero ahora. Y la verdad es que fue en un momento de mi vida que era importante, porque había terminado la carrera y era ese impact que me podía dar antes de comenzar con la enseñanza. Y bueno, pues fue un año mágico. La pedí para hacer un reportaje sobre toda España en cuanto a no sólo tradiciones y ritos, sino también la arquitectura, la comida, los dulces, las joyas, los trajes, los peinados tradicionales, todo. Pero recuerdo que llegué tarde al Monacís del Marquesado, a la fiesta de la Endiablada, porque tuve que hacer transbordos en autobuses y cuando llegué ya estaban en la iglesia casi terminando. Y vi a los diablos con los brazos abiertos mirando a San Blas, llorando, sonando los cencerros que te ponían la piel de punta. Y yo quiero esto, no quiero más, esto es lo que a mí me interesa. No conocemos nada en España, no tenemos ni idea de lo que tenemos. Y yo con paciencia y aprendiendo poco a poco. Yo sabía que estaba muy verdecita en todos los sentidos, en todo. Fotográficamente mucho. No tenía ni idea de lo que era el reportaje, no conocía ningún reportero. Conocía fotógrafos retratistas, que eran los que habían influido en mí Irving Penn, Avedon, Diana Arbus. Pero de reportaje yo no tenía ni idea. Y la propia fiesta me enseñó tienes que estar donde hay que estar. La fiesta es sobre todo acción. Acción y dinamismo. Yo tuve que aprender lo que era acción. Una chica tranquila que no le gustaba correr, pues tuve que aprender a correr como fuera y a estar en el sitio con mi metro y medio, pues es que cualquiera me tapa. Entonces sabía que tenía que estar en primera línea, porque si no es que me aparecían las cabezas de todo el mundo. Yo no sé si envidiar a los altos, porque luego el ser alto tiene también sus consecuencias. Yo creo que tienen más fracturas cuando se caen que alguien chiquitito como yo que reboto. Me he caído unas cuantas veces y fuerte, y no me he roto nunca un hueso, porque son cortitos y además todo está bien envuelto. Bueno, me callo. No sé a qué al salir de aquí con las obras tropiece y me fracture los huesos.
Interviewer
Sí que estamos de obras por aquí, alrededor de la República. Yo recuerdo, y lo he contado además algunas veces que he hablado de ti, que me dijiste que precisamente el ser de pequeño tamaño te permitía varias cosas, entre otras colarte entre la gente y pasar desapercibida, que es una cosa muy importante para poder hacer la fotografía documental que tú haces.
Cristina García Rodero
Sí, colarme porque habían algo por debajo que se movían. Yo recuerdo con la coronación del rey Juan Carlos que empezaron a decir que alguien se asfixiaba porque llegué tarde por una vecina que había al lado, que era la amante de alguien y la pillaron con otro y se armó una que no pude dormir en toda la noche y llegué la última. Y entonces empezó a correr la voz de que alguien se asfixiaba. Y yo recuerdo que aparecí con la cara totalmente colorada de haberme raspado con los abrigos, saqué la pierna y fue a parar a un bocadillo envuelto en papel de albal.
Interviewer
Pero eso fue porque te metiste ahí entre los abrigos para intentar hacer la foto, Entiendo.
Cristina García Rodero
Sí. Entonces siempre me meto de medio lado como los cangrejos, porque abultas mucho menos, ya tienes tus tácticas y cuando llegas a primera fila, pues a pesar de que eres pequeña, te arrodillas. Entonces no me quitan del medio porque ven todos por encima de mí. Bueno, pues las cosas que te pueden perjudicar las conviertes en beneficiosas. Y a mí no me costaba nada agacharme. Ahora agacharme sí me cuesta por la artrosis de todo lo que carga en la vida, con maletas, con los botes de pintura que eran de plomo, y los cuadros, los caballetes, las cámaras, las maletas, dos maletas que llevaba una. Toda conexión con flashes, baterías, películas, Pesaba muchísimo y la gente me preguntaba si era vendedora por cómo iba de cargada.
Co-host / Producer
Claro, es que volviendo al inicio, ¿Cómo fue para una joven de 23 años moverse por esa España vaciada, llegar a los sitios, hablar con la gente? Siendo una mujer jovencita, ¿Cómo te trataban?
Cristina García Rodero
Pues bien, la gente en general me trataban bien, pero cuando había algún robo siempre me mandaban a la Guardia Civil porque era la forastera y la Guardia Civil me pedía disculpas. Y me decía, perdone, pero es que como es la única forast, forastera y ha habido un robo, pues nos toca preguntarle a usted.
Interviewer
Y te preguntaban a ti mucho. ¿Qué hace usted con esa cámara?
Cristina García Rodero
La Guardia Civil.
Interviewer
No, la Guardia Civil. No la Guardia Civil, sino la gente a la que estabas tratando.
Cristina García Rodero
¿Y para qué hace usted esto? Sí, sí. ¿Y dónde vamos a salir? Sobre todo era ¿Dónde vamos a salir? Y no había la idea de una reportera ni de reporteros. A veces era la primera cámara que venía de fuera, que no era el fotógrafo del pueblo o de varios pueblos de alrededor. Y Se extrañaba, ¿Pero usted tendrá familia aquí?
Sound Technician / Announcer
Pues no.
Cristina García Rodero
¿Tendrá amigos? No, pues tampoco. ¿Tendrá tal? Pues tampoco. Entonces aquí viene. Pues mire, es que tienen una máscara del siglo no sé cuánto, que quedan tres en Europa. Y se quedaban perplejos de que le contara el valor que tenía su máscara, que para ellos era la de toda la vida. Otros no, Otros pensaban que era su fiesta, la única que había en España. Y sabías que había en España un montón y fuera de España otro montón. En Europa y en América Latina había otras tantas. Ellos no tenían una relación de lo que había, no conocían y querían valorar lo suyo y lo que pasa en los pueblos, que creen que el de al lado les va a robar. Y hay muchas fiestas así, que intentan robar a un Cristo y el otro sale corriendo y lo lleva antes que los otros que se disputan una virgen que ha aparecido enterrada o dentro de un árbol. Hay muchas fiestas que el origen es ese, el descubrimiento y el deseo de llevarse algo sagrado, algo que piensa que es propio de ellos y que se arma la marimorena y al final termina siendo una tradición que se repite, cómo los hombres se levantaron y salieron y se llevaron al Cristo para que no se lo llevaran de su pueblo.
Co-host / Producer
Todo eso es lo que tú contabas en una serie que empezó en los últimos años del franquismo y acabó en la transición y en la democracia. ¿Qué España cuentan esas fotos cómo cambió?
Cristina García Rodero
Pues la España que teníamos. Malas comunicaciones, muy malas comunicaciones. Apenas televisión, una cadena de televisión nada más. Mucho desconocimiento de todo, pocos periódicos, varios periódicos sensacionalistas, de esos que la maté porque era mía, que no me acuerdo ni. Y bueno, sobre todo desconocimiento por eso, por las carreteras y por la información, por los periódicos. Televisión, que es lo que te pone, lo que sí tenían muy presente era la radio. Era una España de la radio. Yo recuerdo en casa que como éramos tantos, teníamos una niñera y siempre estaba Antonio Molina cantando o Juanito Valderrama, y eran dedicaciones a fulanita de quien ella ya sabe, cosas así, que era la forma de comunicarse y de entender y de aprender y de disfrutar.
Interviewer
Claro. Y era una España oculta para la otra España, una España que estaban intentando ocultar o que queríamos ocultar, porque representaba el pasado y queríamos, como tú decías antes, mirar hacia adelante.
Cristina García Rodero
Bueno, oculta para la propia gente de España, porque no había difusión de esas tradiciones. No le daban la más mínima importancia. Eran fiestas del pueblo. ¿Qué importaba si eran únicas, qué importaba su historia, qué importaba lo que significaba dentro de lo que ahora es una comunidad? No importaba nada. Lo intentaban. Era dar una imagen de España que trajera el turismo, San Fermines, Semana Santa de Sevilla, el Rocío, fiestas de ese tipo y para de contar. Y sí que cuando estábamos en la Transición, antes era por ignorancia y falta de valor. Después con la Transición, no, nosotros somos Europa y vamos a la cabeza. No podemos enseñar lo que es una
Interviewer
mirada despreciativa también hacia el pueblo.
Cristina García Rodero
Absolutamente, absolutamente. Y la cultura popular ha sido importante, importantísima para que otras culturas emerjan, como es la música, como es la moda, como es montones de cosas, la arquitectura. Pero es un desprecio. Y quien ha sabido ver y valorar eso ha encontrado también una inspiración, un tesoro para su inspiración.
Interviewer
Sí, yo creo que para los más jóvenes también. Descubrir el mundo de sus padres y sus abuelas.
Cristina García Rodero
Sí, sí, sí. Lo que significaban para ellos, porque al menos esperaban con ilusión que hubiera una fiesta para bailar con la chica que le gustaba. Ahora van a las discotecas y es otro mundo. En mi época era la del guateque. Yo era la que llevaba el tocadiscos, porque tenía un tocadiscos portátil y no me importaba llevarlo. Y bueno, pues una meriendilla con un poco de música. Era la época de los Beatles y de los Rolling Stones. Y los chicos eran unos sosainas bailando. Nada que ver. Ahora sí tenían mucho sentido del ridículo. Ellos tenían que ser hombres. Y eso de bailar y de ponerse un jersey rojo, rosa o amarillo o verde esmeralda, no, eso no era de hombres. Había que tener una posición muy. No podía ser sensible. Tenías que demostrar que siempre eras la
Interviewer
hombría Qué tontería, qué tontería. Oye, queremos que sean tus propias fotografías las que te interroguen o que sirvan para preguntarte, así que vamos a sacar la cámara.
Cristina García Rodero
EL ALMA Dormida Saavedra, Lugo, 1981 Blanco y Negro.
Sound Technician / Announcer
Una niña con un rostro y un trajecito muy blancos, tan blancos que ya parece un fantasma o una aparición. Da un saltito delante de la verja
Cristina García Rodero
de entrada de un cementerio del que
Sound Technician / Announcer
vemos las tumbas iluminada bajo un cielo encapotado y sin.
Interviewer
Háblanos de esa foto que es fascinante.
Cristina García Rodero
Pues fíjate, es una foto muy sencilla. A mí a Saavedra me gustaba mucho ir, porque como toda comunidad tienen una iglesia, son núcleos tan pequeñitos que no pueden tener un ayuntamiento, entonces lo que tienen es una parroquia y esa es la que da nombre a la aldea. Aquí en Saavedra había una virgen a la que tenían mucha devoción, muchísima devoción, y acudían el 24 de marzo, de marzo, de mayo, no recuerdo ya bien, del 81, imagínate, a la fiesta. Entonces el cementerio, como en Galicia, los muertos están muy cerca de la iglesia, que es lo más importante, y eso es lo que hace que la gente no se vaya, el tener los ancestros, el tener la familia allí enterrada, eso les obliga de alguna manera moral y sentimental. Yo no me voy porque mi familia está aquí, mis padres están aquí, algún hijo mío está aquí, yo quiero quedarme aquí con ellos. Entonces el cementerio está al lado, al lado, a unos metros enfrente de la iglesia. Y en ese día hacían las promesas, como hacen en casi todas las aldeas rurales, o hacían en esa época, que era ir andando muchas veces compraban las velas de la misma altura que la promesa, compraban los esvotos, daban limosnas a los mendigos que estaban en la puerta, en las escaleras de la ermita, oían misa, confesaban, confesaban masivamente, comulgaban masivamente, y cuando terminaba la misa, pues a comer, y después de comer, pues a bailar, y a bailar hasta las tantas. Y si había bosque, pues la gente joven se perdía por el bosque, que no. Y esa niña pues estaba allí, yo la vi sola, sola y estaba saltando, yo creo que estaba saltando. Lo que recuerdo de ella es que iba vestida de rosa, de un rosa muy clarito, con un pantalón claro. La foto en blanco y negro parece blanca. Sí. Y estaba cantando y yo le vi que daba como unos saltitos. Y después en la foto he visto que tiene las manitas como si tuviera una cuerda de sal, como si ella
Interviewer
quería estar saltando a la comba.
Cristina García Rodero
Yo creo que ella jugaba a saltar la comba. Y en los doubles, cuando tú dices a la Virgen del Carmen le han hecho un manto, pues en ese que alargan la frase, dan varias vueltas con la cuerda. Y yo creo que eso era lo que estaba haciendo la niña. Se me terminó el rollo enseguida. Ya la niña dejó ahí.
Interviewer
¿Disparas muy rápido o cómo haces?
Cristina García Rodero
Disparé, pero fíjate que en esa época yo no tenía motor. Ahora disparo con motor y no tenía motor. Y la terminé enseguida. Y en lo que preparé la otra, la niña se me fue. Y yo creo que los padres le estaban imponiendo el santo que era bendecirlos con una imagen al ladito. Y nunca, nunca, nunca nadie me preguntó porque en otros sitios me han yo conozco o soy familiar de esa niña o de otra. Tengo una niña que está con la boca abierta, pues que ya me han dicho varias personas quién es, dónde vive, pero aquí nunca supe nada porque le habría regalado la foto por lo que ha sido para mí. Y después, sobre todo, ha cambiado. A la hora de positivarla, yo siempre busco la realidad, el aproximarme a lo que yo vi, a lo que yo recuerdo, pero ahí no, ahí fue lo que me sugería la niña. Y la niña me sugería que algo tan, tan frágil como una niña se elevaba por encima del cementerio, por encima de la muerte. La vida tenía mucha más fuerza, a pesar de su fragilidad, que ese cementerio tan bello, porque los cementerios gallegos son preciosos, con esas cruces al final, con esas agujas, que esa vida tan frágil tenía una fuerza infinita. Y seguro que así ha sido. Seguro que esa niña tan preciosa es una niña potente, se ha convertido en una mujer ya a lo mejor cincuentona ¿De que es? ¿Del 81? ¿Pues cincuentona o cuarentona? Cuarenta y algo, ¿No?
Co-host / Producer
45.
Cristina García Rodero
44. Pues seguro que es una mujer bien válida, que ha cargado con mucho en la vida, como solemos cargar las personas.
Interviewer
Qué fotón. Qué fotón ese. Porque además el cielo, toda la imagen, la potencia que tiene el blanco con el negro.
Cristina García Rodero
Ahí sí yo te voy a contar. A la hora de positivar, era la época del analógico a la hora de positivar. Yo, el le di muy poco tiempo de exposición a la niña para que todavía se quedara más clara. Y oscurecí mucho el cielo. Y oscurecí el cielo para que le diera más fuerza y más potencia a la niña. Y abajo, que era la entrada al cementerio, que estaba pelado, pelado porque era el primer paso de entrada y el último de salida, estaba más pelado. Entonces le di un poquito más claro para que se vieran los piececillos que estaban saltando. Entonces la he llevado a la obra bruta, a la hora en que sigue habiendo un cielo potente, azul, pero que ya comienzan a encender las luces y hay algo bonito, hay algo misterioso, extraño, mágico. Y la quise llevar a esa hora en que no hay ni de día ni de noche, a esa fragilidad tan fuerte.
Co-host / Producer
Podríamos estar días hablando de fotografías como esta, desmenuzándolas así.
Interviewer
Por cierto, que fragilidad fuerte es precisamente lo que puede definir a Cristina García,
Cristina García Rodero
las dualidades y contradicciones, porque la vida es eso, dualidades y contradicciones.
Co-host / Producer
Toda una vida de dualidades y contradicciones de la que sentirte orgullosa, empezando por el trabajo que sigue haciendo hoy día, cada día.
Cristina García Rodero
Carlota, soy Cristina.
Sound Technician / Announcer
Mira, te llamaba para saber si estás
Cristina García Rodero
en Puertollano, porque después me voy a Portugal, después a Marbella, después a Londres y después me voy otra vez a inaugurar las cosas. Bueno, estoy apretadilla, muy apretadilla, lo que
Co-host / Producer
decíamos, apretadilla todo el rato. Estamos escuchando un fragmento de La mirada oculta, el documental dirigido por Carlota Nelson en 2023 y que sigue a Cristina de forma privilegiada, muy cerca en su proceso creativo. Lo que escuchábamos no es una excepción. Queríamos leer un fragmento del correo que enviaste a Irene, que estaba cerrando contigo esta entrevista, la de hoy, a principios de octubre, cuando además acababa de volver de Papúa Nueva Guinea y nos decías, no os he dado fecha antes porque me quería ir a India, pero al final me coincide con varios festivales y me he decidido irme a México, así que poder estar con vosotros el porque mañana me voy para la República del Chat. Vamos a ver,
Cristina García Rodero
pero ya he venido de la República del Chat y ya me voy para México.
Co-host / Producer
Pero aparte, ¿Quién está más cansado, tú o quién te lleva la agenda?
Interviewer
Es que se la lleva ella.
Co-host / Producer
Claro.
Cristina García Rodero
No, no, me la llevo yo, menos mal. Bueno, la llevo con otra chica que le digo por telé búscame a ver qué tengo para tal día, si la India me coincide con Tailandia, si me da tiempo de hacer la India y México. Y entonces ella me pues no, porque el pasaporte no lo vas a tener. Tienes tiempo, pero el pasaporte te lo has llevado al CHAP y no vamos a poderte sacar ningún visado para la India. Entonces, bueno, sí que podía haber sacado un visado de urgencia, pero fue todo tan rápido, tan rápido. Es que deshacer maletas, lavar ropa, plancharla y a otro sitio. Y sí que quiero aprovechar estos años, que yo sé que me quedan muy pocos, porque las rodillas no paran de fastidiar. ¿Por cabeza, no? Por cabeza. Tengo una cabeza muy joven, pero unas rodillas de una armadura oxidada del siglo no sé cuántos.
Co-host / Producer
Claro, porque a ti viajar y hacer todos estos trabajos en lugares tan distintos, ¿Cuánta libertad te ha dado? ¿Y qué te ha enseñado de cómo es el mundo?
Cristina García Rodero
¿Cómo es el mundo? Pues el mundo es muy interesante. Muy, muy, muy interesante. Me ha enseñado a abrir los ojos y a buscar, a buscar y a disfrutar de lo que hago. Y también a cansarme. Yo a veces vengo muy cansada y no tengo ganas de trabajar, no tengo ganas de meterme. Pues mira, esta noche me he quedado hasta las 3. Me suelo quedar hasta muy tarde viendo las fotografías y tirando. Esta mañana le he dicho a la chica que trabaja conmigo, porque yo de ordenadores poquísimo, me he quedado ya desfasado. Le he ¿Cuántas he tirado? Y me ha dicho, le dime por favor, que he tirado mil, al menos mil, por lo menos ochocientos. Y me pues mira, has tirado novecientos y pico. Qué gusto. Qué gusto.
Interviewer
No, pero eso son fotos que has descartado.
Cristina García Rodero
Fotos que he descartado. Lo más claro que está mal. Muchas veces tiro con velocidades, a veces hasta de un octavo. Las cámaras antes no te lo podías permitir, pero ahora tienen un estabilizador, tanto el cuerpo como el objetivo, y te permite tirar a velocidades muy lentas. Entonces yo tiro con el motor muchas, porque sé de que de todas ellas, alguna me va a salir. Con que me salga una o dos me conformo. Pero a lo mejor tiro tres disparos, que son 18 fotos. Y de esas 18 fotos, pues igual hay tres que están bien, cómo sabes
Interviewer
tú, aparte de que no estén movidas, que estén enfocadas, qué es lo que tiene que tener una fotografía para que tú digas aquí hay algo, esto me gusta.
Cristina García Rodero
Pues mira, yo creo que riesgo, riesgo que el fotógrafo arriesgue, que intente ser él, que intente hacer una imagen nueva, no vista, que llegue a los demás, que las demás lo entiendan y se emocionen. Yo trabajo con las emociones, no sé trabajar, ya dije que era muy mala para otras cosas, entonces quizás en mi casa hemos sido demasiado motivos y eso es lo que a mí me ayuda a meterme en todo el tinglao. Mira, antes se me olvidó una cosa. Hablando de Paco de Lucía, del maestro, yo trabajo mucho sobre el agua y sobre el fuego, y me gustaría hacer un trabajo sobre ambos. Y luego pensaba con los cuatro elementos, ya que me pongo con esos dos elementos, el aire y la tierra, que de aire tengo poco, pero de tierra mucho. Y penetra. Pensé, bueno, pero es que claro, me salía el título de la obra de él Entre dos aguas. El agua dulce y el agua salada, los mares y los ríos, la lluvia, las fuentes, son dos tipos de agua. Y pensé poner eso entre dos aguas. Pero es tan fuerte lo de Paco que no puedes encontrar algo parecido, porque él ya lo llena todo, además con esa música, que es que de verdad te encandila, te revoluciona el alma, como decías tú. Sí, sí, te pone a bailar y a pensar y a soñar. Y en movimiento. Te pone en movimiento, como las fiestas
Interviewer
y los rituales que has retratado. Retratado. Pero no es lo único que has hecho, también te has ido a la guerra y al éxodo, por ejemplo, en Georgia, en un trabajo también, como todos los tuyos, largo, entre 1995 y 2013, de donde sale la siguiente foto.
Sound Technician / Announcer
18 meses, meses de Georgia, 1995, blanco y negro, un bebé muerto en una cuna, rodeado de objetos como tubos de pasta de dientes o un pañuelo y vestido con un traje de chaqueta que le viene grande, bajo cuyas mangas asoma su manita en un puño.
Cristina García Rodero
A la izquierda de la imagen, una
Sound Technician / Announcer
persona se inclina como ofreciendo consuelo a
Cristina García Rodero
la madre que vela el cadáver apoyando
Sound Technician / Announcer
la mano sobre su hijo mientras mira
Cristina García Rodero
cámara con la mirada nublada por el dolor. Es una fotografía, yo creo que la que más dolor me ha costado, hacerla. Y al mismo tiempo yo me sentí muy privilegiada, porque tuve el permiso de todo el mundo. Tenía los pies metidos en la tierra. Lo que habían sacado de la tumba era el ataúd, no era una cunita, era un ataúd. Y era el momento en que lo iban a enterrar. Y la madre le quiso dar el último beso. Le empezaron a meter regalitos sonajeros, pastas de dientes, una cuchilla de afeitar. Imagínate, un pijamita. El último que le metieron fue un pijama. Entonces yo hice una fotografía y la madre, el momento en que lo estaba mirando, se estaba despidiendo, y al oír el clic de la cámara, la madre miró y a mí su mirada se me quedó grabada, era una mirada llena de dolor. Y me miró, no me dijo nada, simplemente quería saber qué era lo que estaba ocurriendo. Ella continuó con lo suyo y cuando todo terminó, pero esa mirada a mí se me quedó grabada de ¿Qué haces aquí en este momento tan íntimo? ¿Estás robando algo? Era una sensación de robo.
Interviewer
¿Te sentiste intrusa?
Cristina García Rodero
Me sentí, sí, que no debía de estar en ese momento. Y al mismo tiempo yo decí dios mío, qué privilegiada soy, que me han dejado estar en primer término, que me han dejado que pase, que me han dado la oportunidad de estar ahí delante y que todos me están dando permiso, me están dando paso, y yo estoy aquí en primera fila, delante de la madre que le da el último abrazo a su bebé, a su bebé que era una preciosidad, lleno de vida, con los labios ya morados, porque le inyectaban formol para conservarlos, y que diera tiempo a los familiares y a los vecinos a venir a compartir el dolor. Por otra parte, me sentí de verdad privilegiada, privilegiada. Y yo le dije al padre, porque la madre estaba muerta de dolor, le dije al ¿Quiere usted que tenía una traductora, una traductora georgiana que se había casado con un cubano, porque muchos cubanos estudiaban en Rusia, y me el padre no quiero nada? Con un olor también muy grande. Yo no sé si tendrían otros hijos o no, pero aquel era un bebé regordete, con unos mofletes, lleno de vida, a pesar de que ya llevaba días muerto. Y bueno, esa fue mi experiencia. Muchas mujeres, yo veía que cuando les hacía fotos sonreían. Y es el sentido también que ellos tienen de la imagen. A otros entierros que fui, porque el domingo casi era día de entierros, tardaban mucho en enterrarlos, como he dicho antes, para dar tiempo a todos para compartir el dolor con otro, que era un chico de 17 años. Goguita tenía toda la cama cubierta de fotografías de su vida. Y en los cementerios estaban todas llenas de fotografías. En sus tumbas había a veces vitrinas de él cuando jugaba de pequeño con la pelota, cuando fue al servicio militar, si se casó, si tuvo hijos. Era como un museo de arte popular al aire libre, donde conocías la vida de cada uno, casi de los fallecidos. Y las labores estaban sacadas de fotografía. Entendías que le dieran tanta importancia a la fotografía. Y muy bien grabadas, perfectamente. Era de verdad un museo. Los cementerios.
Interviewer
¿Alguna vez has tenido la tentación de bajar la cámara?
Cristina García Rodero
Sí, sí. No la tentación, la necesidad de bajar la cámara. Sobre todo con el dolor. Siempre me pasa. Con el dolor, con la alegría. A veces quiero quitármela, pero no puedo, porque quiero ponerme a bailar con ellos. Pero con el dolor es lo que a mí me paraliza. El ver a alguien sufrir es duro para mí. Depende del momento en el que estás psicológicamente, cómo te ha influido lo que estás viendo. Si estás fuerte, te vienes arriba. Pero como estés viéndolo sufrir y lo lleves tú también ya en el cuerpo, porque todo se contagia. Y el sufrimiento de los demás también te contagia a ti. Entonces depende lo fuerte que es tu.
Interviewer
Pero es importante que esas imágenes también queden como que el dolor humano. Y cuando se infringe dolor.
Cristina García Rodero
Y la brutalidad también, ¿Sabes? Cuando hay cosas brutas. Yo también intento fotografiarla. Me quedo más con la ternura y los momentos felices, pero la brutalidad y la injusticia también. A Georgia fui con Médicos sin Frontera y me consideré una privilegiada al estar con ellos, el poder compartir su forma de trabajo. Los veía que se iban la luz cada dos por tres, porque era la posibilidad. Y allí estaban trabajando a la luz de la vela durante horas de la madrugada. Y también me sentí muy privilegiada de estar con ellos. Y luego ya por mi cuenta, me fui con los albano kosovares a Kosovo, porque no podía soportar lo que yo leía por las mañanas. Me iba a desayunar al bar de enfrente, me leía el periódico, porque en mi nevera no había nada más que ajos y yogures caducados. Me bajaba abajo, me leía los periódicos y me ponía de los nervios. Yo me quería ir, quería ir. Hasta que decidí que ya me iba, que no aguantaba más. Y fue interesante el ir allí por mi cuenta.
Co-host / Producer
Volvamos a la alegría, porque tú has estado ahí, en el negro, en el gris, pero también en los colores, porque aunque el blanco y negro fue durante muchos años tu seña de identidad, también has trabajado luego con el color, como la serie sobre la India a la que pertenece la siguiente foto.
Cristina García Rodero
El ollie está aquí. India 2015, color.
Sound Technician / Announcer
Una vista desde arriba de decenas de personas sentadas en círculo con los turbantes y las ropas manchadas de tintes rojos, granates y naranjas. Aparecen cubiertos por una nube de polvo pardo y una mujer de pie sobre el resto acaba de espolvorear sobre ellos haciendo girar un saco blanco en el aire con su mano derecha.
Co-host / Producer
¿Qué te enamoro de aquel color de la India para salirte del blanco y negro y para volver a él tantas veces?
Cristina García Rodero
Sí, bueno, el blanco y negro es que comenzó la fotografía digital, pues tenía yo ya cincuenta y tantos, casi cerca de los sesenta. ¿Yo para qué voy a aprender otra técnica? Me quedo con la de toda la vida. Pero claro, la fotografía digital tiene muchas ventajas. Estaba trabajando sobre María Lionza y lo importante que es un culto espiritista en Venezuela. Y lo importante sucede por la noche con unas velas muy. Y pasan también andando y juegan con el fuego, se sientan encima de él, hacen lo que quieren con el fuego, no te lo pueden imaginar. Y no puedes utilizar flash, está prohibido, porque piensan que se van a quedar en trance. Entonces compré una pequeña camarita para ver cómo funcionaba y funcionó divinamente. Ya está. Para los sitios donde necesite trabajar en escasas condiciones de luz, voy a tener esta cama. Pero me fui quedando con el color. Si, vengo de la pintura y maravilla el color. Mi casa está llena de color en las paredes.
Interviewer
Tu blusa está llena de color.
Cristina García Rodero
Uy. ¿Y esto? No, nada. Mi rojo es el color favorito. Y la foto de la que me hablabas es la celebración de la llegada de la primavera, es la recogida del campo y es celebrar la vida. Y cada color tiene un significado. Y el rojo en India es el color del amor. El verde yo no sé si es el de la vitalidad, todo tiene un significado. Pero ya no te dan con ello, no te acarician la cara con el color, te lo tiran con jeringas, con cubos. Es el disfrute de ellos, no es un disfrute compartido, porque vas en una moto, en un resoft, y te tiran un cubo con 5 litros de agua, porque el color se ha quedado abajo, y te llena el agua y te llega la pasta, que te quedas como el gordo y el flaco, quitándote la pasta de encima. Pero es tan india, es tan increíble, es tan. Que no te lo pueden imaginar, porque todo es grandioso por la cantidad de gente que va. No puedes imaginarlo. Entonces, el Holly es una locura de color. Es un festival de color y de alegría, pero también de abusos por parte de la juventud, como siempre, que son los que menos respetan, los que van de graciosos. Pero los niñitos pequeñitos, los angelitos, que yo les llamo angelitos entre comillas, pues te tiran cubos de agua, con jeringas, con lo que sea. Y yo siempre decía la espalda, la espalda. Pero no iban a la cara, iban a los ojos, a la cámara, a donde podían hacer daño. Y bueno, pues siempre me no me merezco esto, no vuelvo más. Pero al año siguiente voy a vuelvo hasta que haga un libro sobre el Holly. Ya lo podría hacer, pero no lo quiero hacer solamente de la zona de Brindavan, que es donde a mí más me gusta, sino también en Rajasthan, sino también en otros sitios mucho más apartados, porque es una celebración en toda la India, pero como en España, cada zona tiene su particularidad. Y yo quiero sacar no sólo la de una zona, no sólo donde nació Cristian y Radha, su mujer, sino en toda la India, no en los sitios donde es más interesante. Y lo haré.
Interviewer
Hombre, claro que lo harás. Y lo estamos esperando con muchas ganas. Yo vi el trabajo que hiciste la última vez, creo, de la última exposición que fui tuya, fue ese trabajo en Etiopía, La Libela. Espectacular, espectacular. Además también con color, eran como cuadros, una cosa que te abrumaba, la belleza que había en la pobreza y en esos ritos también tan ancestrales, tan místicos. Y si queréis disfrutar el trabajo de esta marquesa de la imagen grande de España de Metro cincuenta, que sepáis que después de girar por todo el país, el 4 de diciembre inaugura España Oculta en el Iván de Valencia y está preparando su primera exposición en el Museo Nacional de Antropología para el año que viene. Y en su tierra, en Puertollano, Ciudad Real, hay un museo dedicado a ella, ni más ni menos, por si, en fin, queréis ver la obra de esta imprescindible de la fotografía mundial. Cristina, gracias por aceptar esta invitación.
Cristina García Rodero
Hoy se me lo pasa pipa.
Interviewer
Nosotros más.
Cristina García Rodero
Si sabéis más de mí que yo. Bueno, de verdad.
Interviewer
Por cierto, ¿Qué piensas tú de la inteligencia artificial?
Cristina García Rodero
Ay, no tengo ni idea.
Interviewer
¿Ni idea?
Cristina García Rodero
No, ni idea. Yo la veo como que pueden mirar. Se están haciendo órganos para sustituir a otros. ¿No se puede estudiar?
Interviewer
Sí, pero para la fotografía me refiero.
Cristina García Rodero
Para la fotografía puede ser la muerte.
Interviewer
Pero es que la inteligencia artificial no puede hacer lo que hace tú. No puede estar ahí,
Cristina García Rodero
pero puede sacar datos y crear algo a lo mejor más fuerte que lo que yo he podido ver en primera imposible.
Interviewer
La diferencia, y lo estuvimos hablando aquí en un Derroteros en Carne cruda, en una reflexión con Santiago Alba, es que la IA no tiene cuerpo. Y eso es lo que la inteligencia artificial no tiene cuerpo.
Cristina García Rodero
Ni masa.
Interviewer
Ni masa. Ni masa ni cerebro. Entonces tiene datos, pero no tiene un cuerpo para estar ahí metiéndose entre los abrigos.
Cristina García Rodero
Un corazoncito. No tiene un corazoncito que se emocione y que pelee por sacar algo bueno.
Interviewer
No.
Cristina García Rodero
Tiene lo que da fuerza, que es el corazón, la inteligencia y las ganas de hacer algo que merezca la pena.
Interviewer
Pues a nosotros nos mueve el corazón ver cómo sigues teniendo la fuerza por seguir luchando y sacar cosas que merecen la pena. Cristina García Rodero, muchísimas gracias, de verdad.
Cristina García Rodero
Gracias a vos.
Interviewer
No os vayáis, que esto que viene os interesa.
Co-host / Producer
Sí. Vuelven los reportajes de Eloy de la Aza de la mano de Osfan Intermón, para entender precisamente cómo la nube digital y la inteligencia artificial secan nuestros ríos, calientan nuestra tierra y dañan nuestra salud.
Interviewer
¿Tú cómo te imaginas la nube donde se almacenan las fotos y esas cosas?
Cristina García Rodero
Pues como una nube del cielo.
Sound Technician / Announcer
Una nube así blanquecita.
Interviewer
Así.
Carlos Bajoerro
¿Te lo imaginas?
Interviewer
¿De verdad?
Carlos Bajoerro
Hay una competencia en el desarrollo de la inteligencia artificial que tiene que ver con imágenes sugerentes que se puedan intentar generar. Y la industria tecnológica nos ha hablado de la nube. Se utilizan estas imágenes que intentan dulcificar
Cristina García Rodero
una caja vacía que van cayendo ahí todas las las fotos y todos los documentos.
Sound Technician / Announcer
La lucha que han ganado el tecnocapitalismo es que han conseguido pensar que la nube no existe.
Carlos Bajoerro
Esta imagen de Ana Valdivia de no es una nube sino que es una nave llama precisamente a eso. No es magia lo que hay entre tu petición y su respuesta.
Sound Technician / Announcer
Cuando tú vas a coger un fichero de audio y ve a procesarlo en tu ordenador, ese momento que el ordenador hace eso es procesar y ahí, en ese momento es cuando gasta más energía sin más agua.
Carlos Bajoerro
Son procesos que pasan en sitios concretos, que alimentan personas concretas, que generan impactos concretos y que son muy físicos, muy visibles, muy tangibles. Soy Carlos Bajoerro y soy el encargado de la línea de trabajo de Justicia Digital en Oxfam Mintermont.
Sound Technician / Announcer
Hola, yo soy Aurora de Tu nube seca mi río. Somos un colectivo de resistencia contra los centros de datos y nuestro objetivo es visibilizar el impacto ecosocial de las nubes. Miyazaki hace unos años había dicho una frase muy mítica que la inteligencia artificial es un insulto contra la vida misma. Cuando nosotros tomamos una foto y mira qué graciosa parece un dibujito, para empezar estamos haciendo un extractivismo cultural de toda la gente que ha creado esas imágenes. Además estamos desvalorizando trabajos enteros. Entonces luego esas imágenes se procesarían en un centro de datos. Datos que a los vecinos de alrededor les supondría muchos problemas. Para empezar, que habría sido una expropiación de sus tierras, con lo cual es un expolio histórico, cultural y ambiental enorme, porque son de un tamaño espectacularmente grande. Para seguir, están esquilmando sus recursos de agua y generando ruido, porque tienen siempre unos generadores diésel de backup que echan muchísimos aires a la atmósfera contaminante. Entonces las poblaciones que están cerca de centros de datos han visto su salud muy disminuida.
Rodrigo Vallejos
Hola, mi nombre es Rodrigo Vallejos, Soy activista ambiental de Resistencia Socioambiental Quilicura, una localidad al norte de la capital de Chile, en la Región Metropolitana. Me he involucrado en diferentes causas y una de aquellas causas es la instalación de los centros de datos.
Interviewer
Esos centros de datos son la infraestructura básica de la inteligencia artificial, pero también la peor amenaza para el medio ambiente.
Co-host / Producer
Y por eso el pasado viernes el relator especial de la ONU sobre los derechos humanos al agua potable y al saneamiento, Pedro Arrojo, pidió precisamente retrasar la construcción de estas instalaciones hasta que se conozcan sus efectos reales sobre el planeta.
Interviewer
Porque, atención, se calcula que la demanda mundial de inteligencia artificial requerirá entre 4.200 y 6.600 millones de metros cúbicos de agua en 2027.
Sound Technician / Announcer
Y no solo existen dos tipos de centros de datos. El primero sería como el más antiguo, por así decirlo, que existía hasta ahora, que consumía mucha energía. Pero el nuevo tipo de centro de datos es muchísimo mayor, porque lo que están haciendo es que tienen servicios de mayor procesamiento. Cuando hablamos de servicios de mayor procesamiento, estamos hablando de inteligencia artificial generativa, estamos hablando del streaming, de los juegos multijugador online o de las criptohumanidades.
Rodrigo Vallejos
En Kinicura está instalado el centro de datos de Google, el centro de datos más grande de Chile, que está instalado desde el año 2015. Y comencé a investigar que este centro de datos tiene derechos de aprovechamiento de agua que consumen 50 litros por segundo, lo que al año representa más de 1.500 millones de litros de agua de extracción desde la napa subterránea, lo que estaría afectando el régimen hídrico del humedal de. El agua que utiliza Google lo utilizan principalmente para su sistema de refrigeración, para poder refrigerar los servidores, donde guardan toda la información que nosotros utilizamos en Internet, tienen sus centros de datos.
Carlos Bajoerro
Cuando hay mucha concentración de este tipo de infraestructuras, las comunidades que hay alrededor tienen que competir por los recursos. Y habitualmente, en esa competencia, esos usos industriales se encuentran con que tienen prioridad.
Rodrigo Vallejos
El gobierno de Gabriel Boric está elaborando un plan nacional de Data Centers. El Estado más bien está desregularizando las leyes para permitir la agilización del trámite de la instalación de los centros de datos.
Carlos Bajoerro
Un centro de datos es un edificio que está lleno de procesadores. Esa exigencia de nuevos dispositivos supone necesidad de más materias primas. Esas materias primas, en gran medida se extraen de territorios del sur, en algunos casos son minerales de conflicto, muchas de ese grupo que ya se han hecho bastante populares, de las tierras raras, que en realidad son materiales muy escasos, bastante difíciles de procesar, y que en todo ese procesamiento generan mucho impacto ambiental.
Cristina García Rodero
Por ejemplo, nosotros necesitamos los computadores, los celulares, los móviles, etcétera.
Carlos Bajoerro
Desde Oxfam Intermón hemos lanzado una serie de podcast que hemos titulado Mucho Hype y pocas nueces. Y precisamente en el primer episodio conversábamos con Bad Peña.
Cristina García Rodero
Todos esos necesitan grandes cantidades de minerales. De hecho, siempre se dice se necesita todos los elementos químicos de la tabla periódica para que nuestros celulares funcionen. Eso significa, obviamente, un aumento del extractivismo mineral y de las empresas mineras, que no son una de las empresas con menos impacto ambiental.
Sound Technician / Announcer
Entonces, si pensamos en la cadena de suministro de los daños, tanto materiales como sociales, es muy grande en todo el mundo.
Interviewer
Más allá del excesivo consumo de agua, luz y materiales críticos, hay una última pata a la que la basura electrónica.
Co-host / Producer
Por eso queremos saber quién y cómo se hace cargo de ella, y las desigualdades que genera la gestión de esos desechos de la inteligencia y artificial, los desechos electrónicos.
Sound Technician / Announcer
Es un temazo. Es que el tema de residuos es como el gran olvidado.
Cristina García Rodero
Generalmente lo que está ocurriendo es que esos flujos de basura no es cierto, se van al mundo en desarrollo.
Sound Technician / Announcer
Y el mundo desarrollado, digamos, ni siquiera
Cristina García Rodero
tiene que mirar esas consecuencias.
Sound Technician / Announcer
Países que no pueden, evidentemente, gestionar a nivel tecnológico los residuos, lo único que sirve es como un vertedero enorme, donde la gente está perdiendo su vida, su salud y su futuro.
Cristina García Rodero
Principalmente África y Asia y algunos países de América Latina. Países que, por lo demás, no necesariamente tienen totalmente regulado el tema de la basura electrónica, que por lo demás, es altamente contaminante.
Sound Technician / Announcer
Residuos que se podrían reciclar. Entonces, lo que tenemos que hacer con esos recursos sería minería urbana, es decir, hacer una inversión en investigación para que los países desarrollados se hagan cargo de su propia basura.
Carlos Bajoerro
Argumentos de peso no nos faltan, pero nos faltan datos concretos, porque las instituciones y las organizaciones que los tienen no los ofrecen.
Sound Technician / Announcer
Parte de la estrategia de este sector es la ocultación y la falta de transparencia.
Rodrigo Vallejos
Esto es muy conflictivo, porque ya no tendríamos la información transparentada de cuáles son los reales impactos de los centros de datos que se pretenden construir.
Sound Technician / Announcer
Y esto está señalado tanto por los periodistas, los activistas y los académicos y las instituciones ¿Cuántos empleos se han conseguido en Aragón? ¿Cuánta agua se gasta? ¿Cuánta energía se gasta? Y las instituciones, ni las empresas ni los sindicatos, nos dan esa información.
Carlos Bajoerro
Nos los centros de datos van a ser totalmente sostenibles, van a ser limpios, porque la energía que utilizan es energía renovable. Cada vez más optimiza en el agua, pero no nos dan los datos como estamos viendo.
Sound Technician / Announcer
No hay regulación sobre estos temas. Hay una ley de eficiencia europea que deberían estar diciendo los consumos que están teniendo y no lo hacen de momento. Hay una ley de centros de datos en España que se está planteando y se está negociando, a la que hemos hecho alegría. Y entonces hay una esperanza de que la regulación desde Europa pueda frenar un poco los problemas en el resto del mundo.
Carlos Bajoerro
No es un cuestionamiento de la tecnología como tal, es un cuestionamiento del modelo.
Rodrigo Vallejos
En realidad la pregunta es si los Estados serán capaces de poder abastecer a la demanda de data centers y de inteligencia artificial que tendrá el mundo en un futuro.
Sound Technician / Announcer
Hay muchas soluciones que tienen que ver con todo el ecosistema del capitalismo de la vigilancia y sería recuperar la soberanía de nuestros datos, elegir en qué nubes queremos poner nuestros datos y que esas nubes sean comunitarias, compartidas y elegidas.
Carlos Bajoerro
Hay gente que está construyendo herramientas de inteligencia artificial en vez de con grandes modelos de lenguaje LLM, con pequeños modelos de lenguaje que tienen una exigencia mucho menor. Es decir, alternativas existen, quizás menos lucrativas, pero son las únicas posibles porque son respetuosas.
Rodrigo Vallejos
Creo que no hay que verlos a los data centers seguidas la industria de la Big Tech como enemigos. La inteligencia artificial puede ser también una herramienta para mitigar el cambio climático. Podríamos no pensar en un futuro cyberpunk, un futuro que sea oscuro, sino que podamos pensar en un futuro donde los data y la tecnología y la inteligencia artificial pueda ser una herramienta para tener un futuro verde donde sea justo entre el desarrollo de la tecnología y también el cuidado del medio ambiente.
Interviewer
Gracias a Oxfam, Mintermont y a Eloy de Laza por ayudarnos a mirar de nuevo la realidad desde una perspectiva crítica basada en datos y argumentos y animarnos a buscar soluciones.
Co-host / Producer
Soluciones compatibles con el medio ambiente, la vida y la salud. Porque mañana volvemos precisamente a hablar de
Interviewer
eso, de salud y de cómo la falta de inversión en nuestra sanidad pública la está poniendo.
Podcast: Carne Cruda – PROGRAMAS
Host: La República Independiente
Fecha: 4 de agosto, 2026
Este episodio rinde homenaje a Cristina García Rodero, la primera española en entrar en la agencia Magnum, Premio Nacional de Fotografía y autora de la mítica obra “España oculta”. Se exploran su trayectoria vital y profesional, la mirada sensible que ha desarrollado para retratar la realidad y las contradicciones de España y del mundo. La entrevista es un viaje emocional y apasionante —saliendo de fiestas rurales, pasando por conflictos internacionales, hasta la reflexión sobre la fotografía digital, la inteligencia artificial y el papel del fotógrafo en el testimonio del tiempo.
“Yo siempre digo que si a mí me negaran el hacer una fotografía no tendría el trabajo que tengo. Así que yo no le puedo negar el trabajo a nadie... Lo que recibes lo debes de dar, todo lo bueno que recibes.” (Cristina, 00:35)
“Para fotografiar guiñas un ojo... El médico sólo me prometió que pudiera ver bien de frente. Cuando tengo que ver bien, tuerzo la cabeza... una vez operada, te adaptas.” (Cristina, 12:56)
El alma dormida, Saavedra, Lugo, 1981 (30:12-35:00)
“La niña me sugería que algo tan, tan frágil como una niña, se elevaba por encima del cementerio, por encima de la muerte. La vida tenía mucha más fuerza...” (Cristina, 33:59)
18 meses, Georgia, 1995 (41:49-46:31)
Holi, India, 2015 (47:56-51:45)
“El rojo en India es el color del amor... El Holly es una locura de color, un festival de alegría, pero también de abusos...” (Cristina, 49:28)
“...no puede estar ahí, metiéndose entre los abrigos... Un corazoncito. No tiene un corazoncito que se emocione y que pelee por sacar algo bueno.” (Cristina, 53:32)
Cristina sobre su resistencia a la jubilación y el cansancio:
“No me da la gana de parar porque estoy viva. Tengo muchas ilusiones, de verdad. Me gusta, me encanta mi trabajo, me gusta la gente. [...] Si paro me voy a chuchurrir ya, ya mismo.” (04:23)
Sobre la mirada artística y la empatía:
“Cada cual vale para lo que vale. Yo era una nulidad en Matemática, Física y Química [...] pero como escogí Bellas Artes, se quedaron ahí apalancadas.” (07:39)
Sobre el valor de la cultura popular:
“La cultura popular ha sido importante, importantísima para que otras culturas emerjan, como es la música, la moda, la arquitectura... Pero es un desprecio. Y quien ha sabido valorar eso ha encontrado un tesoro para su inspiración.” (28:37)
Sobre la relación entre fotografía y sufrimiento:
“Siempre me pasa. Con el dolor —lo que a mí me paraliza. El ver a alguien sufrir es duro para mí. [...] Como estés viéndolo sufrir y lo lleves tú también ya en el cuerpo, porque todo se contagia. Y el sufrimiento de los demás también te contagia a ti.” (45:49)
Sobre la IA y el valor insustituible del fotógrafo:
“Un corazoncito. No tiene un corazoncito que se emocione y que pelee por sacar algo bueno.” (53:32)
El episodio está marcado por la sinceridad, el humor y la profundidad de Cristina García Rodero, que deslumbra por su modestia, honestidad y vitalidad. En sus palabras hay ternura, ironía y una energía contagiosa. La entrevista revela una vida dedicada apasionadamente a documentar y celebrar la humanidad más allá de clichés, mostrando la carne viva de la fiesta, el dolor, la tradición y la alegría.
“Hoy se me lo pasa pipa.” (Cristina, 52:35)
El retrato que queda de Cristina es el de una luchadora por la belleza y la dignidad, una “duality” constante entre la fragilidad y la fuerza, la artista que logra estar en todos lados y que es, ya, leyenda viva.
“Fragilidad fuerte es precisamente lo que puede definir a Cristina García Rodero… la vida es eso, dualidades y contradicciones.”
— (Co-host y Cristina, 36:07)
Este resumen recoge las emociones, ideas y anécdotas más significativas del episodio, transmitiendo la esencia de la mirada única de Cristina García Rodero y su testimonio humano y artístico sobre España y el mundo.