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Activist
Solo teníais que pagarnos lo suficiente para vivir Solo teníais que pagarnos lo suficiente para puto vivir.
Host Samuel
Eso decía el trabajador de un almacén mientras se grababa prendiéndole fuego. Ocurrió el pasado 7 de abril en California. El fuego terminó arrasando el edificio y costándoles unos 600 millones de dólares al distribuidor y a la empresa Kimberly Clark, la multinacional que produce Kleenex. Fue una respuesta al denominado robo de salarios, el impago de sueldos que que alcanza los 15 mil millones de dólares anuales en Estados Unidos. A raíz de este ataque, otros almacenes estadounidenses han sido incendiados como forma de sabotaje. Son tiempos de rabia contra la infraestructura militar, contra los pisos turísticos o contra los proyectos urbanísticos ecocidas. Pero cuando los gobiernos dan la espalda a las moscas movilizaciones populares, el siguiente escalón es el sabotaje como instrumento de presión. La campaña de asedio de Palestine Action contra Elvit Systems, una de las principales empresas militares israelíes, ya ha logrado el cierre de cuatro de sus diez sedes en el Reino Unido. Y recordaréis la campaña Tesla Takedown del año pasado, cuyo lema era Vende tus Teslas, deshazte de tus acciones, Deten a Musk ahora. A este boicot lo acompañaban protestas pacíficas frente a sus concesionarios. Pero pronto otros y otras se unieron quemando concesionarios y coches Tesla. En todo el mundo.
Giulia Martí
Llevar un Tesla ha adquirido en los últimos meses un significado polémico. Hasta hay conductores.
Host Samuel
Cócteles molotov contra Teslas, Cybertrucks y puestos de carga cayeron en Toulouse, Ottersberg o Roma. En Cataluña, la organización juvenil socialista cortó los cables de diversos puestos de carga de los vehículos de Elon Musk. Por eso hoy hablamos de sabotaje, de su pasado y de su presente como método de lucha contra el sistema. Y está con la mayoría, estás con la minoría. Ahí no hay término medio. No se puede ser neutral y hay que tomar partido.
Alberto Coronel
Que ahora tengan miedo los de allá arriba.
Host Samuel
Todos con calfantismo, con un pie en
Melus Crudos Díaz
pie
Giulia Martí
en la cárcel.
Uriol Lerawskin
Hay resistencia.
Host Samuel
Y lo hacemos con la periodista Elena Sardá y el investigador Urio Lerawskin, conocidos en redes. Conocido en redes como infusión ideológica. Queridos, ¿Cómo estáis? Crudos días, amigas. Bueno, hagamos un poco de memoria. El sabotaje está en el corazón del movimiento obrero.
Elena Sardá
Totalmente. Se dice que sabotaje en francés es la palabra que proviene de sabot, unos zucos de madera que los obreros del siglo XIX usaban a modo de protesta para bloquear mecanismos o vías de tren.
Uriol Lerawskin
Los obreros textiles, conocidos como luditas, también emprendían campañas organizadas contra los empresarios que sustituían a su plantilla por nueva maquinaria.
Host Samuel
Vamos, como con la IA hoy.
Uriol Lerawskin
Así es. Pues igual nos dan alguna idea. Entonces los trabajadores se organizaron para darles donde más les dolía, destrozando su inversión. Las revueltas luditas estallaron en Nottingham con demandas claras como la subida del salario, la oposición a los recortes de plantilla y la abolición del trabajo infantil.
Elena Sardá
Avanzamos a la Guerra Civil Española. Muchos trabajadores de la industria que simpatizaban con la República se quedaron atrapados en zonas franquistas, pero aprovecharon su posición para ayudar a los republicanos. Algunos en la industria militar deshabilitaban discretamente obuses y proyectiles para que no estallaran.
Uriol Lerawskin
Esos proyectiles llegaban a usarse en combate y una vez interceptados por los republicanos, descubrían que en vez de llevar material explosivo, contenían mensajes de apoyo como Las mías no estallan o Soy de los vuestros.
Host Samuel
Buenísimo, buenísimo.
Elena Sardá
Algo parecido ocurrió durante la Segunda Guerra Mundial. Cuando en 1940 Francia cayó bajo ocupación nazi. La infraestructura ferroviaria quedó interceptada obligando a sus empleados a ponerse al servicio de Alemania o incluso transportando a sus tropas.
Uriol Lerawskin
Como respuesta, varios altos cargos de la empresa estatal de transportes fundaron una organización clandestina, La Resistance. Resistencia de hierro no solo informaba la resistencia de los movimientos de tropas, sino que también llevaban a cabo sabotajes que tuvieron un impacto clave en la derrota del Eje.
Elena Sardá
La historia del sabotaje es en realidad la historia de cómo el pueblo encuentra formas creativas de decir basta ante la opresión.
Uriol Lerawskin
Escucha cristales y humos, sirenas y alarmas,
Giulia Martí
vestida de luto a las tantas, saliendo de casa.
Host Samuel
Sabotage, así en francés, titula Trivade este temazo. Otra forma creativa de rendir homenaje al
Giulia Martí
sabotaje por si se tuerce el asunto.
Uriol Lerawskin
Todo controlado.
Host Samuel
Vamos a profundizar en ello con Alberto Coronel, que es doctor en Filosofía política, especializado en la historia de las sociedades capitalistas. Alberto, crudos días. Buenos días. ¿Qué significa un sabotaje a escala social, más allá del daño material?
Alberto Coronel
Bueno, pues en cierto modo el significado el sabotaje siempre está en disputa, como cualquier significado. Esta es una de las cuestiones más importantes por las cuales para hacer efectivo un acto de sabotaje necesita acumular previamente una legitimidad democrática y social suficiente. ¿Cuando la tiene? Cuando la tiene y se ha trabajado previamente y la sociedad percibe que este tipo de métodos están justificados, lo que permite son tres cosas muy importantes. En primer lugar, presenta al rival o enemigo, según el caso, como alguien vulnerable. Algo que parecía invencible, de repente se hace visible su vulnerabilidad estructural y su dependencia de dispositivos sumamente complejos y muchas veces muy difíciles de defender, como sucede con el caso de los oleoductos a la infraestructura eléctrica. Un segundo efecto social muy importante del sabotaje es que empodera a las personas que están resistiendo frente a la normalización de la derrota. En vías jurídicas, en vías mediáticas, donde la gente normal no tiene ni medios de comunicación ni abogados a la altura de los que tienen las corporaciones, por ejemplo, hay un sentimiento de poder que devuelve a la resistencia una parte muy importante de su dignidad y de su esperanza. Y en tercer lugar, podríamos decir que abre o desbloquea un antagonismo que va a determinar si este acto de sabotaje es un acto simbólico o comunicativo de un grupo pequeño o es capaz de ejercerse desde un frente capaz de sostener un antagonismo prolongado. Y esto es muy importante a la hora de pensar la efectividad histórica del sabotaje, que es que siempre ha nacido de estructuras con bolsas de seguridad, grandes cuotas de solidaridad entre clases, entre clases no, dentro de la clase trabajadora. Y esto ha hecho posible que un acto de sabotaje no sea simplemente un acto comunicativo puntual, sino un método sostenido
Host Samuel
en una lucha, un acto al que, como decías antes, se llega con un proceso anterior. ¿Cómo adquiere su legitimidad el sabotaje?
Alberto Coronel
Pues de alguna manera, y esto se puede ver tanto en la historia del sufragismo como en la resistencia a la parheid y en otras muchas luchas, el primer paso es el agotamiento explícito de las vías pacíficas. Cuando un movimiento trata de hacer valer sus demandas por una vía legal jurídica, a través de manifestaciones pacíficas dentro de los cauces oficiales y estos cauces no dan una respuesta efectiva, entonces se entiende que directamente las leyes están diseñadas o el sistema está diseñado para que un movimiento no pueda prosperar. En este caso, cuando es flagrante o cuando ha habido una experiencia de opresión sistemática, como pasó como la masacre de servir en 1960 en Sudáfrica, o en la represión a las protestas de las sufragistas, entonces la gente entiende que dar un paso más es una respuesta razonable.
Host Samuel
Recordemos que Nelson Mandela, después premio Nobel de la Paz y figura totémica indiscutible, fue uno de los grandes saboteadores en el caso del apartheid. Andreas Malm, militante del ecologismo radical y autor del best seller Cómo dinamitar un oleoducto aprendiendo a luchar en un mundo en llamas, dice esto sobre el sabotaje
Activist
¿Cómo vamos a destruir todo el valor ya invertido en infraestructuras de combustibles fósiles? El panorama está tan mal que tenemos que abrirnos a la idea de que debemos hacer algo radical al respecto. La idea de que volar un oleoducto es un crimen menor que construir uno, es una idea a la que mucha gente puede suscribirse.
Uriol Lerawskin
Alberto, hay muchos procesos históricos con los que se han conseguido derechos que a posteriori se nos presentan como pacíficos, pero no fueron así. Cuéntanos un poco sobre esto. ¿Nos maquillan la historia?
Alberto Coronel
Pues efectivamente se maquilla. Podríamos decir incluso que se reescribe completamente. Y creo que hay dos aspectos. Por un lado la reescritura activa, podríamos decir, cómo se promocionó una película como Anastasia, que te enseña que la revolución rusa es total, el fruto de un genio maligno llamado Rasputín, que polariza una sociedad perfectamente pacífica. Y los romanos parecen la típica familia burguesa que tratan con mucho cariño a sus hijos y a sus mascotas. Pobrecitos míos y Anastasia. También podríamos haber una reubicación de la violencia, no tanto una borradura de ella, sino una reubicación de quiénes fueron los héroes que ejercieron la violencia salvífica. Esto se puede ver perfectamente en la narración que ha construido la industria cultural estadounidense sobre la Segunda Guerra Mundial. Quien haya visto Pearl Harbor sabe que Estados Unidos ganó la Segunda Guerra Mundial y que quizás había por ahí algún europeo. Pero el sacrificio, por ejemplo, del pueblo ruso en esta guerra pasa completamente desapercibido. Si vamos más allá y continuando con el hilo de las películas, podríamos hablar de Invictus, la película que se hizo sobre la figura de Mandela, donde te representa una figura casi espiritualmente cristiana cuya principal virtud es perdonar a aquellos que la han mantenido 23 años en una celda. Pero esto oculta dos por un lado la historia del sabotaje del MK, de la Lanza de la Nación, que fue el grupo que decide dar un paso más adelante, pero no solamente el sabotaje interno, sino también el rol que tuvo en la guerra civil de Angola que declara la independencia de Namibia y que destruye ya a finales de los 80 la estabilidad geopolítica del sistema de la pared sudafricano. Entonces no solamente hay una borradura del sabotaje, también una borradura de la solidaridad internacional de los pueblos y de una buena parte de los efectos de la lucha armada.
Host Samuel
Estoy recordando que a Mandela se le acusaba no sólo nacionalmente Sudáfrica de terrorista, sino en el mundo entero llegó a ser un terrorista internacional.
Alberto Coronel
Margaret Thatcher lo decía repetidamente.
Elena Sardá
Volviendo a la cuestión que nos presentaba Andreas Malm, que es un militante ecologista, ¿Por qué crees que un movimiento con movimiento ecologista esté escalando hacia métodos de sabotaje?
Alberto Coronel
Pues el porqué de la cuestión es sumamente sencillo de entender. Podríamos decir que ya ha agotado las vías pacíficas de protesta. En segundo lugar se podría hablar de la gravedad y de las injusticias que tienen los efectos de la crisis climática, por lo cual sistemáticamente lo pasan peor o pagan más quienes menos han hecho por generar esta crisis. Y por último, que se podría hacer el argumento, una lógica consecuencialista que frente al riesgo de extinción y al riesgo de perder la habitabilidad del planeta Tierra, prácticamente cualquier acción estaría justificada. Prácticamente cualquier acción. Esto daría luego en un debate mucho más largo. La cuestión es que quizás el problema no sea tanto el por qué, sino en diálogo con la respuesta, con el libro de Mal el cómo. Malm en cierto modo traslada la resistencia a las dictaduras. Un esquema trata de pensar cómo sería la transición energética tomando sus referentes de luchas contra dictaduras y ejércitos coloniales. Y si uno lee a Frantz Fanon, lo primero que te dice es que entre colonizados y colonos hay una escisión muy clara entre dos grupos separados. Ahora bien, es muy difícil convencer a la sociedad en su conjunto de que vivimos una dictadura fósil cuando todos los días nos estamos beneficiando en cierto modo los frutos del petróleo. Entonces yo creo que para el caso de la crisis ecológica tiene que haber equilibrio muy fino entre los objetivos que se realizan como fruto del sabotaje y también de la defensa de las alternativas realistas, porque al fin y al cabo la transformación de una matriz energética necesita una cooperación de todas las instancias institucionales, lamentablemente, y no solamente de la desobediencia a la sociedad.
Host Samuel
Y hablando de defensa, el sabotaje puede considerarse una forma de autodefensa.
Alberto Coronel
Os voy a leer la autodesía. Es una forma de autodefensa, es decir, se está preguntando por la legitimidad moral un poco del sabotaje. Me gustaría leeros una cita que he encontrado de Elisabeth Gurley Flynn, política y sindicalista estadounidense y miembro del Partido Comunista estadounidense. Decí no voy a intentar justificar el sabotaje desde ningún punto de vista moral. Si los trabajadores consideran que el sabotaje es necesario, eso por sí solo lo convierte en algo moral. Su necesidad es su razón de ser. Y que nosotras discutamos sobre la moral del sabotaje sería tan absurdo como discutir sobre la moralidad de una huelga o la moralidad prop. La lucha de clases. Con esto quiere decir de alguna manera que si lo trasladamos a la lucha ecológica, pues bueno, no creo que sea necesario respaldar exactamente la legitimidad, sino dar a entender que las luchas que han entendido la gravedad de la crisis, las fuerzas democráticas que están intentando incidir en esas transformaciones y se encuentran con la vía institucional bloqueada, pues tienen una legitimidad de sobra para llevar a cabo eso. Codefensa en muchos casos sí, si lo pensamos desde el punto de vista ecológico de nuestra pertenencia a la república celular de la biosfera. Ahora bien, y con esto cerraría, no hay que olvidar que para los estados jurídicos, para el Código jurídico, para el artículo 573 de nuestro código Penal, no es exactamente ecodefensa, va a ser tipificado de una manera muy grave. Y esto es algo que se debe tener en cuenta a la hora de emprender el camino en Sauta.
Host Samuel
Pues vamos a emprender el camino del sabotaje, Alberto, no quiero que te vayas porque vamos a hablar de distintas formas y me gustaría que también nos dieras tu visión sobre ellas. Alguien había practicado un sabotaje, alguien había aflojado los engranajes, canta Manel. Pero no todo lo que parece sabotaje lo es.
Elena Sardá
No, no, de hecho es importante diferenciarlo de otro tipo de acciones. Por ejemplo, en 2022 el colectivo Justo Poil lanzó Sopa de tomate sobre el cuadro Los girasoles de Van Gogh en la National Gallery de Londres.
Uriol Lerawskin
Y antes de que alguien con Van Gogh no os metáis. Aclaremos que ninguna pintura fue dañada en esta acción porque tenía protección de cristal.
Elena Sardá
Pero mediante ese impacto visual lo que buscaban era denunciar la inacción ante la crisis climática. ¿Los activistas preguntaban qué vale más, el arte o la vida?
Uriol Lerawskin
La acción estalló inmediatamente en los medios, pero se generó mucha polémica respecto a la legitimidad o no del ataque, y no solo por parte de sectores conservadores.
Elena Sardá
Poco después, en España, Futuro Vegetal replicó la acción. Dos activistas se pegaron con pegamento industrial a los marcos de Las majas de Goya en el Museo del Prado. Dejaron escrito en la pared el mensaje 1,5 grados, que es un umbral crítico de temperatura global respecto a los niveles preindustriales que hoy, cuatro años después de esa acción, ya damos por superados.
Host Samuel
Buenos días, mi nombre es Samuel. Primero, antes que nada, disc disculpas, estoy aquí porque tengo pánico por la crisis. Necesitamos que los coginos actúen ya los están llevando nuestro co. No puedo, estoy pegado con mi manual.
Uriol Lerawskin
Está pegado. Tiene el oct. Atención al señor del fondo que diciendo fuera, fuera, fuera. Que va como encresento, como que se va animando. El tío ha ido al museo y dice no me puedo creer que hoy yo pueda estar en el Prado y tenga la ocasión de gritarle a alguien.
Host Samuel
Mucha gente se puso a hablar de si tenía sentido o no la acción. Una acción así puede llegar a ser contraproducente.
Alberto Coronel
Alberto Pues aquí me ponéis un compromiso en cierto modo, porque podríamos decir, y esto lo he podido defender en otros sitios, que para que una alarma despierte necesita tener un grado de estridencia. Si la alarma de tu móvil por la mañana es tu canción favorita y suena muy bajita, pues quizás no sea lo que más te despierta. Pero simultáneamente, por la lógica que veníamos antes, dentro de la historia del sabotaje se distingue muy bien lo que es el respaldo de una campaña abierta, o lo que se puede llamar el aventureísmo o el aventurismo, según se decline, que es cuando una vanguardia o un grupo bastante desvinculado de otras protestas decide de manera autónoma llevar a cabo una acción sin negociar ni sopesar los efectos posibles que puedo tener. En este sentido, creo que el ataque no de nuevo el utilizar como objetos de la acción elementos que tienen una legitimidad social y cultural muy grande y que forman parte de algo que evidentemente, o de una manera explícita, no está vinculado con el aparato de dominación, puede tener efectos negativos para los movimientos que lo realizan.
Host Samuel
De hecho tú has reflexionado sobre esto en La rabia es nuestra, Uriel.
Elena Sardá
Sí, bueno, es que uno de los problemas de este tipo de ataques es la falta de conexión entre el objetivo y el mensaje. Porque ¿Qué tiene que ver Van Gogh y sus girasoles con el consumo de petróleo o bueno, Goya y las majas con el cambio climático? Nada, absolutamente nada.
Uriol Lerawskin
Se consigue visibilidad, como decía Alberto, y se genera un debate. Pero es verdad que a menudo se desvía de la crisis climática hacia el debate de la legitimidad que mencionamos que atacar un cuadro puede darte quizás una portada, pero también puede garantizarte un rechazo de quienes creen que atentas contra algo que en teoría es de todos.
Host Samuel
¿En teoría?
Uriol Lerawskin
En teoría.
Elena Sardá
A mí como activista, yo entiendo de dónde salen estas acciones porque muchas sentimos impotencia de que todo siga como si nada mientras el mundo está en llamas. Queremos sentir que hacemos algo con impacto a la altura de las circunstancias. Pero precisamente por eso tenemos que elegir muy bien cómo y contra qué hacemos las acciones. Sobre todo si lo que queremos es normalizar la desobediencia civil, como decía antes Alberto. Lo que me preocupa es que estas acciones contra los cuadros puedan llegar a confundir y despertar rechazo. Y no sólo entre los fachas, también entre quienes tenemos el potencial de convencer.
Host Samuel
La rabia para ser efectiva tiene que estar dirigida contra quienes tienen la culpa. Y los cuadros no tienen la culpa de n Pero es verdad, no en todos los ataques a cuadros están tan desconectados el objetivo y el mensaje.
Elena Sardá
No, no. Por ejemplo, en el pasado día de la Hispanidad, Futuro Vegetal lanzó pintura roja contra Cristóbal Colón en el cuadro este del descubrimiento de América mientras gritaban fue un genocidio y 12 de octubre, nada que celebrar.
Host Samuel
Joaquín.
Uriol Lerawskin
A ver, yo perdonad otra vez que me ría, pero es que en estos momentos de tensión no sé si veis que siempre alguien gritando algo como en bucle. En este caso buscaban a un tal Joaquín, Joaquín, Joaquín.
Host Samuel
¿Dónde está Joaquín cuando se le necesita para proteger la Hispanidad? Joaquín, Joaquín, Joaquín.
Elena Sardá
Estaría en el baño. Pero bueno, en esta acción sin duda el objetivo tenía una conexión clara y entonces se está cumpliendo una función simbólica y participa en el debate sobre el legado histórico y la violencia de la colonización.
Uriol Lerawskin
Muy necesario porque ya vemos que ahora algunos quieren reescribir la historia.
Host Samuel
¿Bueno sí, como Ayuso haciendo el ridículo ensalzando a Hernán Cortés en México que podía salir mal?
Uriol Lerawskin
Qué vergüenza. Como que le faltaba el señor del Prado, este de fuera Joaquín.
Elena Sardá
Y bueno otro ejemplo de Joaquín, ese
Host Samuel
señor igual es Joaquín, el de fuera Joaquín, Joaquín.
Elena Sardá
Tenemos más ejemplos donde la conexión es directa, como cuando un activista antisionista en México pues entró en el museo de cera y le empezó a dar martillazos a la cabeza del muñeco de cera Netanyahu. La conexión no era sutil.
Uriol Lerawskin
Y los ataques con pintura a jets y yates privados básicamente es que hacer un Jackson Pollock sobre los excesos de las hélices como que se entiende mejor. Se explica por sí solo como lo hicieron en Ibiza en 2023 al Chupeyate de la familia propietaria de Walmart, un barco que se llama Caos, o sea, ¿Querías caos? Toma dos tazas.
Elena Sardá
Este tipo de acciones contra los lujos de los mega ricos han proliferado tanto en Europa como en España por organizaciones ecologistas como Futuro Vegetal y Scientist Rebellion y suelen ser mejor recibidas por la opinión pública general.
Host Samuel
Bueno, quienes seguro que no lo han recibido bien son los dueños, claro, con tanta protesta con pinturas capaces son los ricos de apropiárselo como street art conceptual y bueno, pues lucirlos.
Uriol Lerawskin
Es que espérate que ya verás porque no hemos llegado a los límites todavía de la posmodernidad. Este tipo de acciones como decíamos, son simbólicas, pero es que lo simbólico también es simbólico porque enviar un mensaje. No hay transición ecológica sin justicia climática.
Elena Sardá
Lo que se busca es construir una conciencia de clase ecologista mediante un acontecimiento viral que señala a los verdaderos responsables de la crisis climática. La rabia contra las emisiones de lujo puede ser el combustible del decrecimiento.
Uriol Lerawskin
Nos anima a mirar hacia los responsables del ecocidio, quienes ostentan lujos que el planeta no se puede permitir, quienes continúan extrayendo combustibles fósiles e invirtiendo en megaproyectos destructivos.
Elena Sardá
Sin embargo, como tal, echar pintura a un yate o a un cuadro no es realmente un sabotaje. Son acciones teatrales que logran dirigir la atención para poder lanzar un mensaje para ellas. Se ha acuñado el término teatralizaciones de la rabia, que son gestos simbólicos de hartazgo y enfado que sirven para señalar un problema pero no toman la solución por su propia mano.
Host Samuel
Está bien esta diferenciación, Elena, pues para
Uriol Lerawskin
que algo sea un sabotaje debe paralizar o bloquear de forma temporal o permanente el funcionamiento de algo. Entonces de una cadena de producción.
Elena Sardá
Por ejemplo, un ataque a un cuadro puede cerrar brevemente una sala, pero no detiene la actividad del museo ni afecta los ingresos que percibe de la propia venta de entradas o negocios derivados como la tienda de souvenirs.
Uriol Lerawskin
Pero tanto sabotajes como teatralizaciones de la rabia cumplen una función. Y aunque son diferentes, también son complementarias, como nos demuestra el caso de Palestine Action. El 8 de marzo de 2024, un activista de Palestine Action roció con pintura roja y cortó con un cuchillo un retrato de Arthur Balfour colgado en la Universidad de Cambridge.
Host Samuel
¿Y Quién es el señor Balfour?
Uriol Lerawskin
Pues en 1917 este señor fue ministro de Exteriores del Reino Unido y promovió la famosa Declaración Balfour, precursora de la fundación del Estado de Israel.
Host Samuel
Ya hablamos de hecho aquí en este programa, en dos especiales que hicimos sobre este tema.
Elena Sardá
Claro, pues con esta acción visibilizaron este documento fundacional del proyecto colonial sionista. Entonces se mostró que el apoyo actual de Reino Unido al genocidio es una posición histórica. Se desveló los intereses imperialistas en Oriente Medio por los que el gobierno británico es un pilar fundamental del sionismo.
Uriol Lerawskin
Así pues, para parte de la audiencia británica, la solidaridad abstracta con el pueblo palestino fue reenmarcada como una lucha activa contra su propio gobierno.
Elena Sardá
Por otro lado, Palestinaction lleva más de dos años llevando a cabo ataques como si fuera un verdadero asedio contra el Beat Systems, una empresa armamentística israelí con varias fábricas en el Reino Unido. Habían dañado maquinaria, atacado los sistemas informáticos y destruido armas y otros componentes.
Activist
Estamos tomando medidas para cerrar una fábrica de armas que comercializa sus productos como probados en una población donde más del 40% son niños. Por eso creo que tomar acción directa para detener la violencia es algo bastante
Uriol Lerawskin
bueno si consideramos sus objetivos. Esta campaña fue un éxito porque una planta en Oldham, por ejemplo, tuvo que cesar su actividad en el año 2022. A partir del 7 de octubre de 2023, el grupo intensificó sus sabotajes, lo que no solo supone pérdidas para las empresas, sino que obstaculiza la entrega de armas usadas para exterminar el pueblo palestino.
Elena Sardá
Bueno, como recordaréis les entrevistamos en exclusiva en el primer episodio de Con un pie en la cárcel el pasado octubre.
Host Samuel
Sí, recuerdo que entonces tenían que ocultar su identidad porque han sufrido una represión bestial por parte del Estado británico. Y esto es sobre lo que te quería preguntar Alberto. El sabotaje suele recibir una respuesta muy violenta precisamente porque se identifica como violencia contra el sistema.
Alberto Coronel
Efectivamente. De hecho, si volvemos a los códigos penales, las definiciones de terrorismo no solamente involucran el ataque contra personas sino alteraciones del orden institucional y esto comprende en prácticamente todos los textos del Norte global el ataque contra infraestructuras críticas. Cuando nos acercamos a esta teoría de sabotajes, si se hace de manera puntual, pues bueno, es más llevadero, pero si se aspira a generar impactos colosales hay que tener un grado de preparación. Podemos pensar también que la historia de intento de sabotaje de las dinámicas del capitalismo estuvo la Unión Soviética en su conjunto y a la historia nos podemos
Host Samuel
remitir y de hecho estoy pensando que terrorismo y la calificación de terrorista es una de las etiquetas no solo sociales sino penales para perseguir todas las formas de sabotaje.
Alberto Coronel
Efectivamente. Esto es una de las cosas que hay que hacer mucho hincapié. La categorización de terrorismo es una categoría jurídica, no es una categoría moral y prácticamente muchas de las acciones que están en el origen de derechos sociales que hoy damos por garantizados y por normalizados, fueron en su origen retratado como actos terroristas. Antes hablábamos de las acciones de las sufragistas, de las resistencias y esto es algo que antes o después, como se argumenta Andrés Malmo o Auriol en La rabia es nuestra, vamos a tener que internalizar que hay una contradicción muy clara entre la ley amparada por los Estados y sus dinámicas de propiedad, de acumulación y de explotación de los ecosistemas y nuestra propia supervivencia.
Host Samuel
Ya estamos con un pie en la cárcel, no sé si nos vamos a meter con los dos pies. Nos vamos a Tenerife para seguir hablando del sabotaje.
Giulia Martí
Cuatro excavadoras y palas mecánicas empleadas para los trabajos del complejo turístico Cuna del Alma en el Puertito de Adeje, fueron quemadas durante la madrugada del pasado sábado
Elena Sardá
22 las Canarias están marcadas por su historia de conquista y dominación colonial. Durante años su economía dependía enteramente de monocultivos de productos para exportar, que sí plátanos, azúcar, tabaco. Hoy hay otro tipo de monocultivo que está expandiéndose en la isla. Brotan hoteles, airbnbs, renting de coches.
Host Samuel
Quiero recordar que ya lo contamos en carne cruda en un documental especial. La industria turística se está desplegando como una verdadera maquinaria de guerra contra la población local. El último sitio que nos queda para
Alberto Coronel
poder disfrutar que nuestros hijos vean la naturaleza de la isla de Tenerife, la estamos perdiendo. Es lamentable.
Host Samuel
Entonces, como nos contó en un documental Elena Gómez, un grupo de activistas se encadenó a las máquinas y pararon las obras.
Uriol Lerawskin
Y la lucha sigue. Y es que el 70% de los beneficios que genera la industria turística abandona las islas y lo que queda a su paso son empleos precarios y precios de la vivienda imposibles. Esto impulsa un movimiento antiturismo que se coordina con otros movimientos sociales.
Elena Sardá
Pues recientemente esta lucha de clases ha escalado con el uso de sabotaje. En febrero de 2025, en el puertito de Adeje, en Tenerife, unos activistas presuntamente prendieron fuego a cuatro grúas mecánicas en el macrocomplejo turístico en construcción Cuna del Alma. El proyecto de inversión belga lo que quiere es construir un hotelazo y 400 apartamentos de lujo en una zona protegida por la biodiversidad y de hecho, por yacimientos arqueológicos guanches. El pueblo originario de las Canarias, El
Uriol Lerawskin
Puertito, no se toca.
Giulia Martí
Alzan sus voces en contra del complejo turístico Cuna del Alma.
Alberto Coronel
La única consigna es justicia para el
Elena Sardá
Puertito de Adeje y para el i
Uriol Lerawskin
El sabotaje, que no ha sido reivindicado por ningún grupo, ocurre ante la continuación de las obras a pesar de huelgas de hambre y de la recogida de más de 160.000 firmas. Una semana más tarde se rompieron los cristales y se pincharon los neumáticos de una veintena de coches de alquiler turístico.
Elena Sardá
Podemos enmarcar estos sabotajes como actos de desarmar a los empresarios del turismo.
Host Samuel
Una isla solo crece hacia el cielo o hacia el mar. Una isla solo crece cuando estalla su volcán No podemos, no cabemos ya no hay nada que rascar Una isla solo crece hacia el cielo o hacia el mar, dice la letra de esta murga de los barbones en este tema titulado Empetados. Para contarnos su experiencia en el Puertito tenemos con nosotros a Melus. Melus Crudos Díaz.
Melus Crudos Díaz
Hola, buenos días gentita.
Host Samuel
Oye, ¿Qué significa cuna del alma para las vecinas y los vecinos de Adeje? ¿Cómo afecta este macro proyecto a vuestra vida diaria, además de la playa?
Melus Crudos Díaz
Bueno, pues allí hay unos vecinos que sufren todos los días el martillazo completamente de las piquetas, de las palas, desde las 7 y 20 de la mañana, ni siquiera el horario que está legislado, que es normal y para toda la isla, pues es punta de lanza de la lucha el Puertito de Adeje junto con la Tejita.
Host Samuel
Antes de los sabotajes pasasteis huelgas de hambre, se recogieron 160.000 firmas. ¿Por qué crees que escaló la lucha llegando a ese último punto?
Melus Crudos Díaz
Pues yo creo que precisamente es por eso. Digo yo que es por la rabia, por. Porque la administración o las empresas no hacen caso de lo que el pueblo dice que ya no podemos más. Esto es una isla, los recursos, el agua, está todo colapsado, el litoral, las costas. Yo no me puedo bañar, yo no me baño aquí en esta isla, en el mar está todo contaminado.
Host Samuel
¿Habéis tenido una respuesta a esos sabotajes? ¿Crees que ha servido para algo?
Melus Crudos Díaz
Yo creo que servir para demostrar una rabia, una rabia que estamos sufriendo con las islas. Lo están destrozando todo. De todas maneras yo dentro del colectivo donde estoy hemos puesto el proyecto, el macroproyecto y son 420 villas de lujo, cada una con una piscina, con una piscina común, unos aparcamientos para buggy, bares, hoteles, centros comerciales, en una zona que es un paraíso. Es un paraíso y es nuestra historia viva de la isla de Tenerife.
Uriol Lerawskin
Ahora mismo estáis sufriendo bastante represión, ¿No? ¿Nos puedes contar un poco en qué punto estáis y de hecho si se os puede ayudar de alguna forma?
Melus Crudos Díaz
Mira, ahora mismo el Tagoror permanente ha paralizado 2.500 metros, que está muy cerca de servidumbre marítimo terrestre. Hemos hecho varias manifestaciones donde se puede ver que tenemos mucha represión policial, además grupos antiterroristas dentro de la propiedad privada con drones. Y hace poquito, muy poquito, el 26 de abril hicimos una manifestación porque nosotros estamos en la vía jurídica. Por eso la jueza y la fiscalía ha parado los 2.500 metros cuadrados. Eso. Y nosotros queremos ir más allá porque hay pruebas que este macroproyecto es ilegal, le falta mucha autorización y se saltan muchísimas leyes sostenible y hasta del gobierno las quitan o no hacen caso de esas leyes y beneficia en este caso a esta empresa belga que llegó a un barranco que es una maravilla geológica, patrimonial. Bueno, ya nos rompieron un resto arqueológico, entiendo. Sí, sí, sí. Un resto arqueológico de nuestros primeros, de nuestro pueblo guanche. Antes cuando estabas hablando del 12 de octubre, a mí me gustaría decir algo. Canarias es una colonia, la colonia española está más claro que el agua. A la vista está. En el sector turístico, muchos empresarios son peninsulares, donde el sur de la isla se ha roto en su totalidad, tanto territorial como geológica como patrimonial. Aquí también en su momento se hizo un ecocidio. Nosotros con nuestro pueblo pasó lo que pasó y nosotros tenemos como el libro que dice Oriol, que saludo a Oriol y saludo Alberto, tenemos rabia. Claro que tenemos rabia. Ni siquiera nuestros gobiernos protegen nuestros yacimientos arqueológicos que tenemos todos los días hay algo, algo roto por un aerogenerador, una obra hotel, por todo. Entonces no tenemos ningún yacimiento protegido. ¿Qué pasa con nuestro pueblo, con nuestros primeros?
Host Samuel
Pues gracias, Melus, por el trabajo que estáis haciendo, por proteger a vuestro pueblo y vuestra tierra. Muchísimo ánimo y muchísima fuerza.
Melus Crudos Díaz
Muchísimas gracias por dar visibilidad y que el puertito de Adeje siga adelante, sigue en brega y el Tagoror permanente seguirá ahí y por vía judicial vamos a intentar y seguro que conseguir parar. Cuna del alma.
Host Samuel
Seguro que sí. Me encanta tu camiseta de Canarias Libre. Un abrazo muy fuerte siempre.
Elena Sardá
Hola, bienvenidos a Bricomanía.
Uriol Lerawskin
Hola, bricomaniacos. ¿Pero esto queréis llevar a cabo un acto de sabotaje al sistema y no sabéis cómo empezar? No voy a imitar el acento vascular. No hagáis esto, el sabotaje, que es ilegal. Y esto es humor, señores de la Audiencia Nacional.
Elena Sardá
Pero os dejamos unos briconsejos según el tipo de acción directa hipotética. Bueno, arrancamos con una los tire extinguishers, que podemos traducir como desinfladores de neumáticos nacen en Londres en 2022 y ya se han extendido a Reino Unido, EE. UU. Canadá, Alemania, Francia. Actuando contra los sups, esos vehículos de lujo que consumen cantidades obscenas de combustible porque tienen características de todoterreno, pero sus dueños la usan en entornos urbanos para
Uriol Lerawskin
fardar, que todos hemos visto uno. Esto es compensatorio, que seguramente la tienen pequeña. La autoestima, digo. Aquí no hay body shaming. Pues el método es muy sencillo. Bricomanía. Desenroscan el tapón del neumático del todoterreno, introducen una lenteja o piedrecilla y vuelven a enroscar. Luego dejan educadamente un panfleto avisando al conductor para evitar accidentes y explicar los motivos de la acción.
Elena Sardá
Muy bien, pues hay indicios de que esta campaña ha reducido temporalmente la compra de estos coches a nivel local. Su naturaleza memética, tan fáciles de reproducir y difíciles también de perseguir legalmente, ha hecho que se expanda muy rápido, generando un clima hostil para quienes están pensando en adquirir semejante carraco contaminante.
Host Samuel
Fíjate qué bien.
Uriol Lerawskin
Por si tenías pensado comprarte uno de estos.
Host Samuel
Sí, claro. Estaba yo justo en eso.
Uriol Lerawskin
Segundo método, bricomaníacos. Cemento en los hoyos del campo de golf. Una semana antes del episodio de los girasoles que contábamos de Van Go, ecologistas de Extinction Rebellion entraron al Club de Campo Villa de Madrid. Era la noche anterior al Open The Golf, el torneo internacional más importante de Europa, con un premio de más de 3 millones de euros.
Elena Sardá
Pues los activistas llenaron los hoyos del campo con una mezcla de agua y cemento y plantaron en ellos unos carteles con un este hoyo Ha engullido hoy 100.000 litros de agua. Un cálculo en base a la cantidad de hectáreas de césped que hay por hoyo en un golf.
Uriol Lerawskin
La publicación en redes se volvió viral casi al instante. Y bajo el vídeo se acumularon comentarios de apoyo a la acción.
Host Samuel
A ver, la verdad que el objetivo ayudaba, porque en general la gente tiene bastante tirria a ese deporte de pijos.
Uriol Lerawskin
No lo entiendo.
Elena Sardá
Es que estábamos en un momento de grave sequía. De hecho, algunos comentaban cosas como Planazo de Primera cita o Hazlo en mi ciudad. Yo creo que la acción tuvo un alcance mediático tan grande precisamente por su sencillez. Y por eso también hubo réplicas por todo el país.
Uriol Lerawskin
De hecho, La madrugada del 2 de julio del 2022, varios grupos repitieron la acción en una decena de campos de golf en Barcelona, Madrid, Valencia, Vizcaya, Navarra e Ibiza.
Host Samuel
Bien por.
Elena Sardá
Y es plausible pensar que además mejorara la imagen generalizada de los ecologistas, que son interpretadas a veces como hippies. Abrazo árboles. Es un buen ejemplo de cómo el ecologismo radical sí tiene conciencia de clase.
Uriol Lerawskin
Y antes de pasar al siguiente briconsejo, me parece importante, atención, mencionar que el Real Club de Campo Villa de Madrid lanzó una campaña durante el confinamiento por Covid. Atentas para salvar al golf.
Host Samuel
Salvemos el golf.
Uriol Lerawskin
Se llamaba Sin tu ayuda no habría campos de golpe.
Alberto Coronel
A mí si me permitís hacer una recomendación de Bricomanía en este sentido, hay un libro perfectamente accesible que se llama Eco Defense A Guide to Monkey Wretching, que es el término que se utiliza en inglés, donde es un libro prácticamente es una recopilación de miles de técnicas no solamente para desinflar neumáticos, sino para trepar árboles, sortear controles de metal utilizando cerámica o desmontar excavadoras con instrumentos caseros.
Host Samuel
No está traducido. Entiendo. ¿Puedes repetir?
Alberto Coronel
El título es Eco Defense. Eco Defense A Guide. Una guía to monkey wretching, que es muy difícil de transmitir. Término inglés para sautaje.
Elena Sardá
Los clubes y campos también necesitan de tu ayuda. Sin los campos no habría golf. Sin su trabajo no habría campos.
Host Samuel
Estará la campaña emocionante. No te olvides de ellos.
Elena Sardá
Qué bonito. Bueno, yo creo que con esto ya tenemos suficiente sección de Bricomanía, ¿No? Que ya nos la estamos empezando a jugar más con la referencia de Alberto.
Uriol Lerawskin
Sí, pero déjame, para acabar, si no te importa escuchar un consejo del verdadero presentador de Bricomanía, Christian Pielhoff. Tomad nota.
Alberto Coronel
Y por si tenéis alguna duda, había una frase muy bonita que decí la izquierda libera y la derecha aprieta. Cuando tengáis dudas en un grifo, la derecha aprieta, la izquierda libera.
Host Samuel
Un abrazo muy fuerte para Christian P. Seguro que esto ya no se nos olvida. La derecha aprieta, la izquierda libera. Bueno, a ver, interrumpimos la emisión.
Uriol Lerawskin
Manos arriba. Fregada. Bricomanía cruda o lo que sea. ¿Que es este circo aquí? Paco, policía infiltrado.
Host Samuel
Ay, Paquito, te echábamos de menos.
Uriol Lerawskin
Dejar lentamente en el suelo vuestras lentejas terroristas, el cemento sedicioso, la silicona anarquista, las manitas donde yo las vea. ¿Que os estáis pasando hoy vengo a hacer un comunicado? ¿Cuál es mi cámara?
Host Samuel
Esa es.
Giulia Martí
Muy bien.
Uriol Lerawskin
A ver, una cosita. Yo respeto. No respeto la protesta cuando es pacífica.
Host Samuel
No es verdad, Paco. A palizas e inocentes en manifestaciones todo el rato que te hemos visto.
Uriol Lerawskin
Bueno, no respeto vuestras protestas, pero es que estáis cruzando ya una línea roja. Evidentemente violentos y estas no son formas. Y ya os lo he dicho muchas veces. Estáis aquí reunidos hablando de echar pintura a los yates y no sé qué de los cerrojos del Airbnb. Y es que nadie va a pensar, digo yo, en la propiedad privada.
Host Samuel
Ya se acaba el comodín de la llamada.
Elena Sardá
Ya estamos con los deseos.
Host Samuel
Madre mía.
Elena Sardá
Mira, aquí no engañas a nadie, Paco, con eso de que la causa es justo, pero no son las formas. Porque ¿Para quién es esa violencia? ¿Quién la ejerce y por qué?
Uriol Lerawskin
Pero es que a ver una cosa. Cállate, que estoy hablando yo y no tengo libertad de expresión. Déjame hablar, por favor. Reflexionad en vuestras casas. ¿Qué es vuestro bienestar comparado con el del empresario?
Host Samuel
Paco, ¿Quieres un pañuelo?
Uriol Lerawskin
Es que, a ver una cosa, porque
Host Samuel
esto de poner a la misma altura explotador y explotado es una forma de justificar la represión. Paquito, no. Qué sí.
Elena Sardá
Sí, Paco. Porque al centrarnos en si se encaja o no en el molde de víctima perfecta, se desatiende la violencia estructura.
Host Samuel
Te lo voy a explica por si no lo entiendes, que tú a veces eres cortito, Paco. Lo siento, pero es verdad.
Uriol Lerawskin
Cuidadito.
Host Samuel
Cuando la clase dominante le niega a la mayoría derechos y medios para vivir y lo presenta como algo natural, ¿Eso es violencia? ¿Cobrar 600 euros es violencia, Paco, Todo
Uriol Lerawskin
el rato habláis de derechos, pero no hay que ser ni de derechos ni de izquierdos? Yo no lo soy. Además, ¿Qué hay de los derechos de los cerrojos del Airbnb? ¿Les habéis preguntado a los superyates cómo se sienten acompañados? ¿A ver, o los hoyos del campo de golf? ¿Cómo están ellos?
Host Samuel
Hundidos. Hundidos están.
Uriol Lerawskin
¿Por qué nadie se lo pregunta? Perdonad que yo me ponga así, pero es que los policías en este país ya no podemos salir a la calle a pegar palizas ni nada.
Host Samuel
Bueno, ya vale, paco, ya vale.
Uriol Lerawskin
¿Lo veis? No me dejan hablar.
Elena Sardá
Venga. Hasta nunca, Paco.
Host Samuel
Hasta nunca.
Melus Crudos Díaz
Y Paco.
Uriol Lerawskin
Paco Vampiro. Paco Vampiro tiene.
Host Samuel
A ver, más allá de los desvaríos de Paco, es verdad que hay un argumento que resuena a veces en los movimientos sociales. ¿Y si esta acción perjudica a quién no toca Auriol?
Elena Sardá
Hombre, es el típico argumento también calcado de cuando hay una huelga de transportes. Porque desde el punto de vista del cliente o del usuario, si cortas una carretera o una vía ferroviaria, ¿Por qué molestar a terceros inocentes que solo quieren usar un servicio?
Uriol Lerawskin
La mayoría de sabotajes en realidad no buscan interrumpir la vida cotidiana sino impactar en los costes y beneficios para hacer reaccionar a quienes tienen poder. Hay margen para minimizar daños a terceros no responsables. Pero hay que preguntarse quiénes son esos terceros. Si son señoros ricos jugando al golf y los inoportunamos no es lo mismo.
Elena Sardá
Desde el punto de vista del trabajador eso ya es un poco más complejo que de estos señoros. Porque muchos sabotajes buscan cerrar instalaciones ecocidas, maquinaria de guerra o sectores gentrificados como el turismo. Pero se critica entonces que destruye empleo o que los trabajadores cargan con la limpieza y las reparaciones.
Uriol Lerawskin
El tema es que en el corto plazo se da como una paradoja porque los sabotajes pueden generar más trabajo. Contratan reparaciones, alargan contratos por retrasos, crean impuestos nuevos como guardias de seguridad nocturna. Lo cual significa pérdidas para el empresario.
Elena Sardá
Pero también es verdad que el directivo no será quien baje a barrer los cristales rotos. A ver, hay que ser sinceros. Si el objetivo final de un sabotaje suele ser acabar con el proyecto, pues sí, esos empleos van a acabar desapareciendo. Pero por eso es importante que las campañas de sabotaje se coordinen con otros agentes como los sindicatos, para que en compresión organizada y negociación colectiva se garantice la recolocación de los trabajadores en otras industrias socialmente útiles.
Host Samuel
Y por eso a menudo se insiste en que estas acciones no sean aisladas o parciales, sino que se coordinen con otros frentes para que converjan intereses.
Uriol Lerawskin
Exacto. Y ahora Uriol y yo barremos para Casa Cataluña para hablar de revueltas de la Terra es una iniciativa que elige cada año un objetivo para llevar a cabo una mega acción coordinada en la que convergen activistas de múltiples ecologista, sindical, local.
Elena Sardá
Este año el objetivo fue ICL Israel Chemicals Limited, una empresa israelí que explota los recursos de las comarcas dalvayas y que es responsable de una grave contaminación y acaparación de sus aguas y que tiene vinculación directa con el genocidio y la colonización del pueblo palestino.
Activist
Si alguien es capaz de hacer jaque mate a quienes dominan el mundo y lo hacen estallar como la empresa Iceberg, sois vosotras.
Host Samuel
Y de esto queríamos hablar con Giulia Martí, que es portavoz de Revoltos de la Terra. Giulia Bondia Crudos días Hola, buenos días. ¿Cómo surge una idea como las revoltas?
Giulia Martí
Pues mira, al final la idea era que no queremos solo ser defensoras de la tierra, que no queremos solo defender el territorio, sino que queremos ser la tierra revuelta, la tierra que se subleva. Con esa idea de que tenemos que dar un paso más que lo que hemos estado haciendo hasta ahora de forma aislada, de forma muy localizada, para intentar, parando algún megaproyecto, los impactos de los proyectos ecocidas, extractivistas en los territorios. Estas luchas deslocalizadas, algunas tuvieron algunos éxitos. Aquí venimos del éxito, por ejemplo, de la lucha contra el jarró, que consiguió parar ese macroproyecto que era un casino, uno de los más grandes de Europa, que iba a robarnos el agua, que iba a impactar aún más en una zona que podemos considerar de sacrificio como es la zona de Tarragona. Pero aparte de estas victorias localizadas, ve creíamos que necesitábamos dar un paso más y empezar a utilizar otras también estrategias de lucha desde la articulación entre diferentes actores y desde también la articulación entre diferentes formas de intentar frenar estos proyectos, ya sea las vías jurídicas, las vías de movilizaciones, como también otras vías más desde la acción directa.
Host Samuel
Y entiendo que escoger a Israel que me Límited como objetivo de la campaña tiene que ver con vuestra oposición al genocidio.
Giulia Martí
Sí, eso fue una decisión que tomamos colectivamente en uno de los encuentros de las luchas en defensa del territorio, que son como la base social que sostiene esta dinámica de luchas de revoltas. Entonces ahí teníamos encima de la mesa muchos conflictos que necesitan escalar, que necesitamos impulsar. Pero vimos claro que en ese momento era muy importante poder unir fuerzas entre el movimiento ecologista, el movimiento del territorio y el movimiento de solidaridad por Palestina, porque al final no podemos desvincular la defensa del territorio aquí, de la defensa de todos los territorios colonizados y que están sufriendo esa escalada bélica y en concreto el genocidio en Palestina. Entonces veíamos esa posibilidad de poder demostrar que estas luchas no son luchas solo locales y territorializadas, sino que tienen esa dimensión también internacionalista de denunciar esas lógicas ecocidas y genocidas que al final nos están impactando en todos los territorios.
Uriol Lerawskin
Es un muy buen ejemplo de cómo la causa palestina en realidad es una causa universal. Durante la acción se habló mucho del sabotaje a una vía ferroviaria. Giulia, cuéntanos un poco sobre eso. ¿Por qué?
Giulia Martí
La acción tuvo varias acciones. Queríamos poner el foco y sacar a la luz diferentes impactos y complicidades que tienen que ver con esta empresa. Por un lado hubo miles de personas subiendo a las escombreras de esta empresa que están contaminando el territorio desde hace 100 años. Y hubo una de las columnas que iba en dirección a las vías del tren, para poder también señalar y visibilizar la complejidad que tiene la Generalitat, porque es una vía pública, es una vía de trenes públicas. Los trenes que circulan por esa vía son públicos. Y son trenes públicos los que están llevando la potanza, que es el mineral que esa empresa sionista que financia el genotidio, está extrayendo de nuestro territorio, esta potasa, para enriquecerse y seguir ayudando también al Estado genocida de Israel a cometer este genocidio. Y entonces queríamos evidenciar y sacar a la luz esa complicidad que tiene la Generalitat, que mantiene ese contrato con una empresa cómplice. Y en el marco de esta acción hubo gente que decidió dar un paso más y desarmar esas vías, visibilizar ya no solo de forma simbólica, sino materialmente eso que queremos todas, que es aislar al Estado Israel y llevar a la práctica la estrategia del boicot contra todas las empresas que sostienen a esa entidad.
Elena Sardá
En el documental titulado Sal a la farida, vemos que en el pasado la lucha contra ICL Israel Chemicals Limited ha provocado enfrentamientos entre sectores como los ecologistas y los campesinos de la zona contra los trabajadores de la mina. ¿Cómo puede una acción como la de las revoltas ayudar a superar esos conflictos?
Giulia Martí
Bueno, revoltas de Inglaterra siempre decimos que somos una dinámica de luchas, que no somos ni una coordinadora ni otra organización más, sino que lo que queremos es poner diferentes actores a trabajar juntos y articularnos colectivamente. Entonces utilizamos ese concepto de la composición como una composición musical, en la que cada actor sigue tocando su instrumento, su melodía, pero de alguna forma hacemos que todo suene y que todo pueda sonar cada vez mejor. Entonces, en ese marco, desde Rabalta se hace mucho trabajo de ir componiendo entre los diferentes actores, muchas reuniones, muchos de escucha, de ver dónde están los puntos en común, dónde están las diferencias que quizá tenemos dejar de lado para poder priorizar la lucha en común. Entonces, ahí, por ejemplo, ha habido una estrategia muy clara también desde Raboltas, de que todo el relato y todo el discurso que hemos construido alrededor de este conflicto, no es un relato construido en contra de los trabajadores. En ningún momento queremos culpar a los trabajadores de lo que está pasando en este territorio, ni de lo que hace la empresa todo el rato. Lo que queremos es es buscar formas de encontrar salidas conjuntas. Y una de las cosas que también decimos es que si hay un futuro para el valle, para el territorio donde se asienta esta mina, ese futuro pasará también por la fuerza del movimiento obrero, del movimiento minero, que es un movimiento histórico muy potente en el territorio, que a lo largo de su historia de más de 100 años, o de casi 100 años, ha demostrado su potencia y su capacidad de hacer que las cosas cambien, que se sacudan poderes en el territorio, y por tanto necesitamos tenernos de nuestro lado. Es verdad que es una alianza compleja, una alianza difícil, que necesitará más tiempo, más diálogo y más compromisos colectivos, pero estamos un poco en ese camino. Y justamente una acción como la de este abril permite volver a situar el conflicto encima de la mesa y volver a hacer que los actores del territorio y los actores que son cómplices de que todo esto está pasando, tengan que empezar a preocuparse por lo que está pasando ahí. Durante mucho tiempo se ha mirado hacia el otro lado, se ha asumido que estas montañas de sal que contaminan el territorio forman parte del paisaje, se ha asumido que una empresa que financia al ejército de Israel puede seguir operando el territorio como si no pasara nada. Entonces, gracias a las acciones de Ravontas de la Terre, pero también a las acciones que van a seguir haciendo los colectivos locales en las próximas semanas y meses, hemos conseguido que al menos el conflicto fuera visible, que la gente se tuviera que empezar a movilizar, a mojar. Esperamos que puedan seguir ampliándose estos diálogos y esta búsqueda de alternativas porque al final la minería tampoco tiene mucho futuro. La misma empresa dice que en 20 años se va a acabar el mineral. Entonces antes que esperar que la empresa se vaya y nos deje todo ese desastre ahí, tenemos que buscar formas de echarla y que no lo paguen ni los trabajadores ni la gente de la zona, sino que sea la empresa y todos los actores que han sido cómplices, la Generalitat, el Estado español.
Host Samuel
¿Julie cómo buscamos formas de convertir lo que hace Revoltas en un movimiento más amplio de cultura de desobediencia civil?
Giulia Martí
Bueno, yo creo que Ramón desde La Terra lo que está demostrando es que hay acciones muy diversas que no están contrapuestas entre ellas. Eso es lo bonito de estas campañas, de estas grandes acampadas que estamos haciendo, que las llamamos germinaciones, que en esas misma capada convergen gente del movimiento ecologista histórico, gente más mayor, gente con sus familias y también gente que quiere hacer un activismo más de la desobediencia civil, de hacer otro tipo de acciones. Por primera vez hemos visto que esto tiene potencia, que poder confluir estas diferentes estrategias tiene sentido y creo que hemos conseguido generar un marco en el que tanto la gente que no quiere participar en ese tipo de acciones asume que estas acciones está bien que pasen y está bien que se hagan, como también la gente que hace estas acciones puede convivir con otros espacios de otro tipo de debate o de movilización. Entonces creo que eso es una semilla que estamos sembrando y ya nos está pasando que muchos colectivos bueno, no sabemos si vamos a poder asumir una germinación, una acción tan grande de Revoltas de la Tierra en nuestro territorio, pero lo que hemos aprendido aquí lo vamos a llevar a nuestras luchas, a nuestro pueblo y vamos también a intentar ver cómo articulamos quizá la lucha jurídica, que ha sido como la vía más clásica que utiliza el ecologismo, con estas otras formas de activar y de escalar los conflictos, porque lo que está claro es que no tenemos tiempo, la urgencia es evidente y no podemos seguir esperando que procesos judiciales larguísimos frenen lo que que hay que frenar.
Host Samuel
Bien, sin duda. Giulia Martí, portavoz de Revueltas de La Terra, Gracias por plantar esa semilla que ojalá germine en otros territorios. Un abrazo muy fuerte.
Giulia Martí
Gracias a vosotras.
Host Samuel
Alberto, para terminar, el objetivo en este caso estaba bien elegido. ¿Crees que es un buen ejemplo? Lo que han hecho revoltas, pues no
Alberto Coronel
solamente es un objetivo bien elegido, sino que es quizás el mejor de los objetivos posibles. A mí, escuchando la dignidad de estas formas de resistencia y estas formas de organizar, me queda muy clara y muy cristalina que las estrategias de sabotaje no solamente están completamente separadas del ataque a las personas, sino que de hecho lo que encontramos es que es un arma efectiva para desarmar a quienes sí atacan a las personas. Entonces, bueno, yo desde aquí, solo por cerrar, también no puedo dejar de felicitar la organización, la lucha y la resistencia a las compañeras de Revoltes que están dándonos un ejemplo tan maravilloso y en conjunto al Movimiento por la Vida, los
Host Samuel
derechos de Palestina, pues lo mismo decimos a todos los compañeros y compañeras que han participado. Estás levantando la mano, Uriel, para decir
Elena Sardá
que yo participé de estas revoltas y la verdad vi a viejos conocidos del movimiento ecologista, del movimiento por Palestina, pero encontrarse también a grupos como pequeños campesinos en una protesta, tener esta mezcla, este frente a amplio, fue muy espectacular y tenemos que seguir esa vía.
Host Samuel
Vimos las imágenes y que eran emocionantes. Alberto Coronel Doctor en Filosofía Política Muchísimas gracias.
Alberto Coronel
Muchísimas gracias.
Host Samuel
Claro, no podíamos irnos en este programa sin escuchar la gran canción sobre el sabotaje, Sabotage los fistipos.
Elena Sardá
Para terminar, Riol Pues evidentemente los sabotajes no son una herramienta política infalible. No van a superar el sistema capitalista por sí solos, sino coordinándose con otras estrategias y luchas. Pero sí son disrupciones reales de la producción que afectan a su actividad económica.
Uriol Lerawskin
Representan una presión directa y un atentado contra la sacrosanta propiedad privada, en nombre de la cual se construye toda la explotación capitalista de recursos y la destrucción de los ecosistemas que nos dan la vida.
Host Samuel
Bien dicho.
Elena Sardá
Y es que el régimen de propiedad privada es el principal responsable de la crisis ecológica, el imperialismo de la explotación laboral que padecemos. Un sabotaje, al igual que una huelga, revela su vulnerabilidad.
Uriol Lerawskin
Así que sería un error estratégico desmerecer tanto los sabotajes como las acciones más performativas, tipo las teatralizaciones de la rabia. Y un mayor error aún sería fetichizar una sola práctica política.
Host Samuel
Por eso hoy queríamos hablar de su historia, pero también de su rabiosa actualidad oriental. De Elena. Gracias. No olvidéis compartirnos, suscribiros a nuestros canales y si podéis, haceros productores. Otra forma de sabotear el sistema a través de la radio, el podcast. Nos vamos. Salud y República y que el sabotaje os acompañe.
Fecha: 11 de junio de 2026
Host: Samuel (La República Independiente)
Invitados principales:
El episodio aborda el auge del sabotaje como herramienta de resistencia social, política y ecológica frente a un sistema que responde con indiferencia o violencia a las movilizaciones populares. Se recorre la historia del sabotaje, su legitimidad social y política, casos recientes en Estados Unidos y Europa, y se discuten tanto sus posibilidades como sus límites. La discusión se enmarca en la creciente frustración ante la crisis ecológica, la injusticia social y la falta de alternativas institucionales eficaces, subrayando la importancia de combinar distintas formas de acción, desde la desobediencia civil hasta el sabotaje material.
Origen etimológico: Elena Sardá explica la raíz francesa “sabot”, relacionada con los obreros bloqueando maquinaria (03:00).
Luditas e industrialización: Uriol Lerawskin conecta los sabotajes luditas con la resistencia actual a la IA (03:11–03:20).
Sabotaje en guerras: Ejemplos históricos en la Guerra Civil española y la II Guerra Mundial, donde trabajadores saboteaban intencionalmente la maquinaria franquista y nazi (03:41–04:36).
Función del sabotaje: Alberto Coronel destaca su poder simbólico, su capacidad de empoderar y desbloquear antagonismos latentes, permitiendo que la resistencia se mantenga en el tiempo (05:13–07:03).
“El significado del sabotaje siempre está en disputa […] necesita acumular previamente una legitimidad democrática y social suficiente.”
— Alberto Coronel (05:13)
Proceso de legitimación: El sabotaje suele surgir tras agotar vías pacíficas y legales. Ejemplo del movimiento sufragista y anti-apartheid (07:11–08:02).
“Cuando es flagrante […] la experiencia de opresión sistemática, entonces la gente entiende que dar un paso más es una respuesta razonable.”
— Alberto Coronel (07:11)
Se citan autores como Andreas Malm, que defienden medidas radicales contra las infraestructuras fósiles.
“La idea de que volar un oleoducto es un crimen menor que construir uno es una idea a la que mucha gente puede suscribirse.”
— Andreas Malm (08:23)
Coronel argumenta que el agotamiento de las vías pacíficas, la gravedad de la crisis y la inequidad justifican nuevas formas de acción, pero subraya la dificultad de construir una narrativa que una a toda la sociedad, dada nuestra propia implicación en el sistema fósil (11:03–12:37).
El sabotaje puede considerarse autodefensa si las vías institucionales fallan.
Cita de Elisabeth Gurley Flynn:
“Su necesidad es su razón de ser. Y que discutamos sobre la moral del sabotaje sería tan absurdo como discutir sobre la moralidad de una huelga.”
— E.G. Flynn, leído por Coronel (12:41)
Advertencia sobre los riesgos: el sabotaje es penalizado severamente bajo el Código penal como terrorismo o ecodefensa (13:57–14:15).
Distinguen entre “theatricalizaciones de la rabia” (acciones simbólicas: pintura en cuadros, jets, yates) y sabotaje real (que efectivamente paraliza o daña operaciones).
“Echar pintura a un yate o a un cuadro no es realmente sabotaje. Son acciones teatrales que logran dirigir la atención para poder lanzar un mensaje.”
— Elena Sardá (21:34)
Discusión sobre las consecuencias mediáticas y sociales de atacar símbolos (obras de arte) vs. atacar infraestructuras de poder.
“La rabia para ser efectiva tiene que estar dirigida contra quienes tienen la culpa. Y los cuadros no tienen la culpa.”
— Host Samuel (18:34)
Palestine Action: Sabotaje directo a Elbit Systems en Reino Unido, cierre de plantas, paralización de maquinaria, daños directos a empresas armamentísticas responsables del genocidio palestino (23:08–24:13).
“Esta campaña fue un éxito porque una planta en Oldham tuvo que cesar su actividad en 2022.”
— Uriol Lerawskin (23:49)
Tenerife: Sabotaje de maquinaria de construcción del complejo turístico Cuna del Alma, quema de excavadoras y coches de alquiler; denuncia contra el monocultivo turístico y la degradación ecológica-canaria. Intervención de Melus Crudos Díaz, activista local, que resalta la frustración por la falta de respuesta institucional a las protestas y la urgencia de actuar por la protección territorial (28:59–31:26).
Alegato irónico de “Paco, el policía infiltrado” defendiendo la propiedad privada y denunciando los “excesos” de los activistas (40:00–42:06).
Reflexión sobre la posible afectación a trabajadores o terceros, la coordinación con sindicatos, y la importancia de dirigir la rabia y la acción hacia los verdaderos responsables (42:21–43:57).
“Si el objetivo final de un sabotaje suele ser acabar con el proyecto, pues sí, esos empleos van a acabar desapareciendo. Pero por eso es importante que las campañas de sabotaje se coordinen con sindicatos.”
— Elena Sardá (43:32)
Giulia Martí presenta el modelo de Revoltes de la Terra: megacampañas coordinadas entre ecologistas, movimientos obreros, colectivos sociales.
Denuncian la complicidad de las instituciones (la Generalitat) en el expolio ecológico y el genocidio financiado por empresas como Israel Chemicals Limited (46:09–48:54).
Las acciones conjuntas buscan superar los conflictos internos —ecologistas vs. trabajadores— promoviendo diálogo y soluciones colectivas de futuro más allá del extractivismo.
“No queremos sólo defender el territorio, sino ser la tierra revuelta. […] Una acción como la de este abril permite volver a situar el conflicto encima de la mesa y volver a hacer que los actores tengan que empezar a preocuparse por lo que pasa ahí.”
— Giulia Martí (44:51, 49:11)
Elena Sardá y Uriol Lerawskin remarcan la importancia de la convergencia, la diversidad de tácticas y la amplitud del movimiento.
El episodio muestra cómo el sabotaje, lejos de ser sólo una táctica marginal o desesperada, se integra en una genealogía de luchas sociales clave, donde la justicia social y ecológica demandan formas de acción directas y disruptivas para ser escuchadas y conseguir avances. La clave está en construir legitimidad social, coordinar con otras luchas y nunca perder de vista a los verdaderos responsables del sistema que se combate.
Frase de cierre:
“Que el sabotaje os acompañe.” — Carne Cruda (56:59)
Tono y lenguaje: El episodio fusiona el análisis riguroso, la ironía combativa y el humor, generando a la vez reflexión y complicidad entre quienes se reconocen del lado de la autodefensa popular frente al sistema.