
Quevedo: el ingenio como arma y escudo
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Narrator/Radio Announcer
Documentos radio nacional de españa.
Pedro Casablanc
Carta a la rectora del Colegio de
Ignacio Arellano
las Vírgenes En toda la historia de la literatura española nadie ha sido tan feroz en su sátira como Quevedo.
Pedro Casablanc
Don Francisco de Quevedo y Villegas, hijo de sus obras, padrastro de las ajenas, hombre de bien nacido para el mal, hijo dalgo pero no señor, cofrade de la carcajada y hermano del regodeo.
Sagrario López
La amplísima cultura que tiene, la variedad temática, abarca muchísimos géneros. Se conocen cerca de 900 poemas.
Pedro Casablanc
La tizne presumida de ser ceja, la piel que está en un tris de ser pelleja.
Arturo Echavarren
¿Cómo no amar a una persona capaz de escribir también cosas tan diversas?
Pedro Casablanc
No he de callar por más que con el dedo, ya tocando la boca o ya la frente. Cuánto número de edades enfunda el matrimonio en sólo un día ya formidable y espantoso. Suena dentro del corazón el postrer día, Cosa que dice claro la ventaja que les hace el serenísimo ojo del culo.
Arturo Echavarren
Uno queda deslumbrado cuando lee los sonetos más serios, filosóficos, metafísicos, pero también los líricos y los amorosos.
Pedro Casablanc
Polvo serán, más polvo enamorado.
Arturo Echavarren
¿Y qué hay de la prosa doctrinal o de la prosa festiva? Es un personaje que nunca se agota.
Pedro Casablanc
No ha de haber un espíritu valiente. Siempre se ha de sentir lo que se dice. Nunca se ha de decir lo que se siente.
Narrator/Host
Quevedo, el ingenio como arma y escudo.
Narrator/Radio Announcer
Érase un hombre a una nariz pegado. Érase una nariz superlativa.
Pedro Casablanc
Yo agradezco mucho la poca cultura que yo pueda tener y mi afición a la literatura y al teatro, y luego al cine, a las mujeres de mi familia, a mi abuela y a mi madre.
Narrator/Radio Announcer
Érase una nariz sayón y escriba. Érase un pez espada muy barbado.
Pedro Casablanc
Mi abuela Soledad era maestra, tenía una cierta cultura para la época en la que ella tuvo que ejercer. Y yo creo que fue la primera que me recitó de una manera jocosa, como algo divertido. Imagino una abuela ahora enseñándole un meme a un nieto. Pues mi abuela me recitó Érase un hombre a una nariz pegado, como si fuera algo muy divertido, muy ameno.
Narrator/Radio Announcer
Era un reloj de sol mal encarado. Érase una alquitara pensativa. Érase un elefante boca arriba era Ovidio Nasson más narizado. Érase un espolón de una galera, érase una pirámide de Egipto.
Pedro Casablanc
Realmente es un soneto difícil también. A priori nos llega ese primer verso, pero luego es una serie de metáforas y una serie de imágenes brutales y sabemos posteriormente que es una burla absoluta. Góngora a su nariz y a su perfil judaizante.
Narrator/Radio Announcer
Las doce tribus de narices era Érase un naricísimo infinito, muchísimo nariz, muchísimo nariz,
Pedro Casablanc
nariz tan fiera que en la cara de Anás fuera delito, fuera delito. Y además heredé parte de su biblioteca y entre ellas hay un librito de sonetos de Quevedo que lo tengo subrayadísimo y lo tengo bastante estudiado. No soy ni un erudito, ni un literato, ni un filólogo, ni un especialista en literatura clásica, simplemente soy un actor y transmito los textos más bellos que me puedan llegar o que de alguna manera me puedan tocar.
Narrator/Radio Announcer
Pedro Casablanc, actor, intérprete y director de la obra teatral Bécquer y Quevedo, amor y muerte.
Pedro Casablanc
Yo no me subo a un escenario a decir cualquier cosa, no me merece la pena. Entonces creo que reivindicar o poner en valor la palabra bien escrita o la inteligencia y la cultura, y no solamente la cultura en general, porque cuando hablamos de cultura se nos llena la boca de ese término y tampoco sabemos muy bien a qué nos estamos refiriendo. Yo me refiero concretamente a la cultura de Francisco de Quevedo y Villegas, que es un tipo cultísimo del Siglo de Oro, un escritor barroco que utiliza el lenguaje que utiliza la lengua española de una manera que ya no se utiliza, por lo menos que desconocemos absolutamente.
Narrator/Radio Announcer
Don Francisco de Quevedo y Villegas, caballero de la Orden de Santa y señor de la Villa de la Torre de Juan Abad, aunque así acostumbraba firmar sus obras. A Quevedo los siglos le han despojado de los títulos, le ha bastado un solo apellido para eso y una extensa y brillante producción. A fin de cuentas, y en palabras de Lope de Vega, Quevedo es un espíritu agudísimo y suave, dulce en las burlas y en las veras grave. Y esto no solo deja de manifiesto su increíble talento para la ironía y la sátira, muestra también la descarnada faceta de Quevedo como cronista social de la época.
Ignacio Arellano
Hay un estudioso francés que escribió un libro sobre Quevedo y lo tituló Quevedo hombre de Dios y hombre del diablo. Después Borges definió a Quevedo como más que un hombre, dijo, es una dilatada literatura.
Narrator/Radio Announcer
Ignacio Arellano, Catedrático de Literatura de la Universidad de Navarra y presidente de honor de la Asociación Internacional del Siglo de
Ignacio Arellano
Oro Quevedo era fundamentalmente un literato, pero también era un hombre muy comprometido con la situación de su tiempo. Él pertenecía a la nobleza, no a la alta nobleza, digamos, al estatuto de caballero, que era lo más bajo, diríamos, de la nobleza, y estaba al servicio, como se suele decir, del sistema.
Sagrario López
Nació con una malformación física congénita y nació en Madrid en septiembre de 1580. Tenía los pies deformes, o sea, torcidos hacia adentro, lo que llamamos pies zambos, lo cual, claro, le hacía cojear, andar de una forma peculiar y además era muy miope en una época en la que, claro, no tenía los medios que tenemos hoy, aunque usaba anteojos constantemente, estos que llaman todavía quevedos, que son sin las patillas.
Narrator/Radio Announcer
Sagrario López, Catedrática emérita de Literatura Española de la Universidad de A Coruña, especialista en literatura y cultura española de los siglos XVI y XVII.
Sagrario López
Eso tuvo que influir sin duda en su carácter, porque si ahora hablamos con frecuencia del bullying o intimidación de los niños por otros compañeros bravucones, imagínense lo que tuvo que sufrir con estos defectos el Quevedo niño de mayor tampoco se libró de crueldades, porque sus enemigos literarios se cebaban en esos rasgos físicos, como Góngora en su soneto Anacreonte español no hay quien os tope en que se mete con los defectos de Quevedo.
Actor (possibly Juan Echanove or another actor reading Quevedo's texts)
Anacreonte españ No hay quien os tope que no diga con mucha cortesía que
Pedro Casablanc
ya que vuestros pies son de elegía, que vuestras suavidades son de arrope.
Sagrario López
Y él también, él también zaería mucho a los rivales. Era una costumbre bastante común. Sus padres procedían de familias hidalgas de la montaña cántabra, es decir, de la zona del valle de Toranzo. En esa época decir que uno procedía de la montaña equivalía a presumir de limpieza de sangre, de no proceder ni de judíos ni de moriscos, que en aquel momento era importante para ciertas cosas. Era un tópico social y Quevedo presumía sin duda de ello, sobre todo cuando se enfrentaba a Góngora, al que él malévolamente le tachaba de proceder de familia de conversos, le dice por Yo te untaré mis obras con tocino, porque no me las muerdas, Bongorilla. Es decir, los judíos no podían comer carne de cerdo, por lo tanto, si unta sus obras con tocino no se las podría morder.
Ignacio Arellano
Góngora se burla en la famosa receta para hacer soledades en un día, que empieza quien quisiere ser culto en sólo un día la geria prenderá Gonza siguiente. Y luego hace una lista de palabras que utilizaba Góngora en sus fulgor es arrogar, joven, presiente candor, construye, métrica, armonía, etc. Y luego Góngora, por su parte, se burlaba de Quevedo, al que llamaba cojo y borracho, por ejemplo, en un poema que dice que va hacia Santiago porque era caballero de la Orden Militar de Santiago, Quevedo y juega con los peregrinos y dice que a Santago no Santiago, sino Santago, tanto camina el cojo
Actor (possibly Juan Echanove or another actor reading Quevedo's texts)
como el sano a santo camina dónde llega, que tanto anda el cojo como el sano.
Ignacio Arellano
Pero aquí lo aplica Góngora a la circunstancia concreta de Quevedo, y cuando se muere Góngora, Quevedo le hace una especie de epitafio que fuese con Satanás culto y pelado, mirad si Satanás es desdichado, o sea, que el condenado no era Góngora, sino el diablo a tener a Góngora en el infierno.
Narrator/Radio Announcer
Para entender esa animadversión entre Góngora y Quevedo hay que tener en cuenta sus diferencias a la hora de trabajar la palabra. Dentro de las corrientes literarias del Barroco, Góngora representa el culteranismo y el conceptismo lleva el sello de Quevedo, es decir, en uno prima la forma sobre el fondo y en el otro el fondo sobre la forma. Y si bien es verdad que Góngora, nacido en Córdoba en 1561, era 19 años mayor que Quevedo, este, a pesar de quedarse huérfano a edad muy temprana, fue un joven muy bien instruido, dominaba las lenguas modernas, el francés y el italiano, que era, junto al latín, el idioma que se utilizaba en las embajadas, y manejaba a la perfección el arte
Sagrario López
de la espada, es decir, él era un gallito y siempre tuvo ciertos conflictos con su carácter o su forma de afrontar las cosas. Era de palabra fácil, de escritura todavía más y claro, la gente se ofendía. En Valladolid es donde comienza la vida literaria de Quevedo, con poesías, claro, había constantemente salones, certámenes, reuniones de academias literarias y intenta forjarse una imagen de agudo, de ingenioso, de buen escenario para captar la atención. Y sobre todo era muy importante para uno que pretendía vivir de algo, porque él no tenía un patrimonio que le permitiera vivir holgadamente, pues necesitaban mecenas. Entonces había una competencia enorme entre los escritores para conseguir el mejor mecenas que les apoyara y les publicara libros, etc. Allí llega precisamente desde Andalucía en 1603, Luis de Góngora, que tenía entonces 42 años y esperaba conseguir algún cargo para mejorar su situación, que era precaria. Solo tenía lo que llamaban una ración, es decir, era racionero. Le había cedido su tío unos derechos de la catedral. Comenzó Góngora a distribuir letras satíricas muy graciosas, criticando la suciedad de Valladolid, el mal clima, el ambiente de la corte y claro, los madrileños que estaban allí, hartos de cosas que no les gustaban, pues las recibieron inmediatamente con aplauso. Quevedo, que era un joven de 23 años, empezó a responder en versos ofensivos, metiéndose con él con mucha agudeza también. Y de esas disputas es de donde procede una enemistad que duró entre ellos hasta la muerte de Góngora.
Ignacio Arellano
Toda la grandeza verbal de Quevedo es verbal en su completa dimensión. Significante y significado En la época del significado nunca se renuncia al significado, hasta en poemas que parecen que no significan nada. Por ejemplo, en otro poema contra Góngora que Sulquivagante pretensor de estolo. Pues que lo expuesto al noto, solificas y obtusas espeluncas comunicas despecho de las musas a ti solo que parece que no significa nada, que es todo un disparate. Tiene significado. Estolo es una especie de divinidad inventada sobre estolido, que significa estúpido. Sulquivagante alusión a Góngora porque comienza las soledades con un náufrago que surca vagabundo los mares Sulkivagand. Pues que lo expuesto al noto, solificas, cantas en las soledades. Lo expuesto al noto porque en las soledades el náufrago que comienza la obra es salvado por un trozo de tabla del siempre en la montaña opuesto pino al enemigo. Noto. Es decir, hay todo un tejido de alusiones que está burlándose de las soledades de Góngora.
Sagrario López
Los dos intercambiaron poemas ofensivos se ridiculizaban el físico, los orígenes, los estilos artísticos. Y Quevedo, más adelante, aprovechando que estaba en muy mala situación Góngora, que siempre estaba con necesidad de dinero, además le gustaba el juego y tenía deudas, vivía en una casa alquilada en Madrid. Él compró la casa y desahució a Góngora y esto tuvo muchísima repercusión.
Actor (possibly Juan Echanove or another actor reading Quevedo's texts)
4 de noviembre de 1625 el 18 de este temo me echara en la calle de esta pobre vivienda mía el dueño de la casa y que me hallo a los umbrales del invierno sin hilo de ropa.
Narrator/Radio Announcer
Carta de Luis de Góngora a su administrador y hombre de confianza, Cristóbal de
Pedro Casablanc
Heredia Todo esto, señor, pongo a vuestra
Actor (possibly Juan Echanove or another actor reading Quevedo's texts)
merced delante para que solicite la piedad que falta en mis deudos, pues he hallado en vuestra merced siempre no sólo alivios y socorros, sino generosidades, muchas más que en ellos.
Narrator/Radio Announcer
Dos años después, Góngora fallece en la más absoluta de las miserias.
Arturo Echavarren
Decía Neruda de Quevedo Quevedo es un río de aguas verdes y profundas de espuma negra. Con esta metáfora fluvial preciosa yo creo que se subraya la complejidad del carácter de Quevedo.
Narrator/Radio Announcer
Arturo Echavarren Filólogo y escritor Quevedo es
Arturo Echavarren
una persona enigmática, extraordinariamente compleja, capaz de los pasajes más misóginos de la literatura del Siglo de Oro y también del soneto de amor más precioso que jamás se ha compuesto. ¿Con qué nos quedamos y por qué las personas tienen que ser moralmente blancas o negras, o incluso psicológicamente blancas o negras? Este es un mundo de grises y Quevedo representa esta complejidad de manera asombrosa. Me recuerda en este sentido un poco a Woody Allen. Yo creo que Quevedo es el Woody Allen del siglo XVII, pero con más mala leche.
Actor (possibly Juan Echanove or another actor reading Quevedo's texts)
A mí me gusta muchísimo la ironía.
Narrator/Radio Announcer
Jesús Egido Editor de Reino de Cordelia
Actor (possibly Juan Echanove or another actor reading Quevedo's texts)
La ironía, las bromas, la capacidad para reírse de todo, esa acidez que tiene, inteligente, me parece brillantísimo.
Pedro Casablanc
¿Cuándo se ha visto que en las irregularidades se metan con el ojo del culo?
Actor (possibly Juan Echanove or another actor reading Quevedo's texts)
Hay que luchar contra lo políticamente correcto, hay que luchar por la libertad. No se puede ser siempre políticamente correcto.
Pedro Casablanc
Y si queremos utilizar más esta consideración, veremos que en los ojos de la cara suele haber por mil leves accidentes, telillas, cataratas, nubes y otros muchos males mas. En el del culo nunca hubo nubes, que siempre está raso y sereno, que cuando mucho suele atronar y eso es cosa de risa y pasatiempo.
Actor (possibly Juan Echanove or another actor reading Quevedo's texts)
Era una época donde te tiraban los meados por la ventana. Era una época en la que, por ejemplo, los médicos aconsejaban que cuando había algún cadáver de algún animal por la calle no se quitase, porque es que el aire de maíz era tan puro que contaminaba y era malísimo para los pulmones. Hay que entender también los contextos de las épocas, pero yo creo Quevedo es uno de los grandes autores que ha soportado como nadie el paso del tiempo.
Pedro Casablanc
Pues decir que no es miembro, que da gusto a las gentes, pregúnteselo a uno que con gana desbucha, que él dirá lo que el común proverbio que para encarecer que quería a uno sobremanera más te quiero que a una buena gana de cagar.
Sagrario López
Algunos han dicho que es un poeta marrón.
Narrator/Radio Announcer
Sagrario López, especialista en literatura y cultura española de los siglos XVI.
Sagrario López
En el siglo de Oro, una forma de hacer alarde un poeta consistía en ser capaz de tomar un tema y tratarlo dándole la vuelta. De hecho, era uno de los ejercicios que hacían en clase, lo de tomar un poema sublime, por ejemplo, y degradarlo, hacerlo soez. Claro, eso lo tenemos que entender en un momento en el que había habido en el siglo XV y XVI una afición tremenda en las cortes por el amor cortés, por los libros de caballerías, en donde siempre eran unos temas tan alambicados, tan sublimes. De igual modo, en su juventud Quevedo quiso, como otros contemporáneos, contrahacer, darle la vuelta a lo sublime en chocarrero y en el medio en que estaban. Hacer reír era algo que tenía muchísimo mérito y te hacía famoso. ¿Cómo lo hacían? Pues degradando esos tópicos con crudeza, usando palabras sucias incluso a veces en los títulos. Fijaos este gracias y desgracias del ojo del culo, donde defiende que el ano es la parte más perfecta del cuerpo.
Pedro Casablanc
Dícese trasero porque lleva como sirvientes a todos los miembros del cuerpo delante de sí y tiene sobre ellos particular señorío.
Sagrario López
Si nos fijamos bien, ha usado técnicas retóricas de un estudio serio, es decir, como si estuviera escribiendo un análisis de algo con seriedad.
Pedro Casablanc
Culo, voz también compuesta, que lleva tras sí la boca del que le nombra. Y ha habido quien le ha puesto nombre gravísimo y latino, llamándole antífonas o nalgas, por ser dos. Otros más propiamente le llaman asentaderas, algunos trancailo y no he podido ajustar por muchos libros que he revuelto para sacar la etimología. Lo más que he hallado es que se ha de decir tan caígo por lo arrugado y pasado que siempre está.
Sagrario López
Entonces ese contraste entre de lo que está hablando y la forma en la que lo hace es lo que provocaba la risa de muchísimos que estaban hartos de hacer ese tipo de ejercicios.
Narrator/Radio Announcer
El Siglo de Oro español ha sido el periodo más enriquecedor para nuestra cultura y nuestra literatura. Si Cervantes sobresalía en la prosa, Lope de Vega lo hacía en el teatro. La poesía de Góngora contaba con el favor del público instruido. Sus versos eran admirados por una erudita minoría, pero él anhelaba el baño de multitudes que aplaudía los estrenos de Lope.
Sagrario López
No sabes desabrazar el brazo derecho al
Actor (possibly Juan Echanove or another actor reading Quevedo's texts)
C. Tienes razón, ya me acuerdo. Y ahora alzaré el izquierdo y El abrazo de Saré.
Narrator/Radio Announcer
Por eso calificaba sus comedias como buñuelos de viento de apetitosa apariencia, pero vacíos por dentro. Una reacción humana que Quevedo definitivamente así en Política de Dios, gobierno de Cristo, por astuto que ande el que es enemigo, se le ve el corazón en los labios.
Ignacio Arellano
Quevedo sería algo así como lo que llamó Dámaso Alonso la expresión de la angustia existencial, de la preocupación personal a la vez que la precisión lingüística.
Narrator/Radio Announcer
Ignacio Arellano Director del grupo de investigación Siglo de Oro de la Universidad de
Ignacio Arellano
Navarra Pero todos ellos comparten una cosa, y es la dificultad en los términos de la época. Porque es la única época en la que la literatura se basa en una red de correspondencias que el lector tiene que completar mentalmente. Eso en la Ilustración desapareció. Y hoy, cuando leemos a los poetas del XVII, muchas veces no percibimos lo más importante que hay allí, que es ese tejido complejo de relaciones. Porque cuanto más difícil les parecía, mejor creían que era la literatura. Era una literatura para gente inteligente y gente que la trabajara.
Pedro Casablanc
A mí me llama mucho la atención que fuera tan leído en su momento Quevedo. ¿Entonces la gente tenía un nivel cultural mejor que el de ahora? No lo sé. Pedro Casablanca Actor ¿Es verdad que una cuarteta de un soneto de amor? Hoy se resume con el emoticono del besito con un corazón o de una carita con tres corazones. Pero yo creo que hemos ido reduciendo nuestra forma de expresarnos. Yo creo que volveremos alguna vez al gruñido. Yo espero no vivirlo. Y a veces, a través de la forma llegas al fondo y llegas a entenderlo. Pero claro, tienes que hacerlo, como dice un amigo mío, con cuchara y tenedor, meterte ahí y no simplemente estudiártelo de memoria, disfrutarlo, gozarlo.
Ignacio Arellano
Nunca jamás se ha llegado a la altura de esa época después del siglo XVII. Nunca se ha podido igualar. Es la época del Quijote, es la época del gran teatro español, el teatro probablemente más importante de todo el occidente moderno. Y entonces ya tenemos ahí un panorama muy elevado. Y dentro de ese panorama, los tres grandes poetas, los más importantes son Lope,
Pedro Casablanc
que ya no tienen lágrimas mis ojos,
Arturo Echavarren
ni concetos de amor mis pensamientos.
Actor (possibly Juan Echanove or another actor reading Quevedo's texts)
Góngora, no fabrique más torres sobre arena,
Pedro Casablanc
si no es que ya segunda vez Casado nos quiere hacer torres los torreznos. Y Quevedo, cerrar podrá mis ojos la postrera sombra que me llevará el blanco.
Ignacio Arellano
Con eso ya sería suficiente para colocarlo en la cima. Después está la prosa. La prosa que hay de todo tipo. La obra en prosa que a él le parecía más importante eran libros como La política de Dios, que eran tratados políticos, morales, hoy de bastante difícil lectura. Y las obras que a él no le parecían tan importantes, que eran como diversiones, como El Buscón, como la poesía satírica o como Los sueños, son las que más han quedado para la posteridad. ¿Por qué? Porque son mucho más entretenidas, no diría yo más fáciles, porque toda la literatura de la época es muy difícil y porque es la experimentación y el dominio de la lengua que nunca jamás se ha vuelto a repetir.
Pedro Casablanc
Yo, señora, soy el gigante Caraculiambro, señor
Actor (possibly Juan Echanove or another actor reading Quevedo's texts)
de la ínsula Malindrania, a quien venció en singular batalla el jamás como se debe alabado caballero don Quijote de la Mancha.
Ignacio Arellano
Es decir, como manejaba la lengua Cervantes de cierta manera, Lope de Vega en otra, Góngora en otra dimensión y Quevedo en otra variedad. Nunca jamás se ha podido igualar el manejo del idioma y por tanto el nivel literario de las obras que escribieron.
Narrator/Host
Yo soy de Segovia y Pablos es mi nombre. Mi padre se llamó Clemente Pablo, Dios le tenga en el cielo, fue ladrón y barbero, aunque tenía por oficio tan ruin pelar barbas que se avergonzaba de que lo llamasen así.
Narrator/Radio Announcer
Historia de la vida del Buscón, Ficción sonora de Radio Nacional.
Actor (possibly Juan Echanove or another actor reading Quevedo's texts)
Soy mondador de mejillas y corregidor de barbas.
Narrator/Host
Estuvo casado con Aldonza de San Pedro, hija de Diego de San Juan y nieta de Andrés de San Cristóbal. Era mujer de mucho valor y todos sabían lo que valía. Muchos decían que era hechicera y que salía volando por las chimeneas, pero ella se reía al son de sus calderos y los maldecía. Vivía de remendar cuerpos y de juntar voluntades. Después era alcahueta y reparadora de virgos.
Narrator/Radio Announcer
No soy celestina, que celestina para mí es poco calcetera. Soy de cuerpos humanos y hago doncellas. Como quiero que una moza viniendo a mis manos puede ser 100 doncellas en dos años.
Narrator/Host
Hablar de Quevedo es de las catedrales dramáticas del Siglo de Oro y sobre todo porque estamos entre manos con el Buscón y dentro de la novela picaresca
Narrator/Radio Announcer
es fundamental Arturo Querejeta, actor, está el
Narrator/Host
Lazarillo, el Buscón del Guzmán de Alfarache y es algo capital porque es, digamos, el epítome de todo el Siglo de Oro, los usos y las costumbres de lo que realmente pasaba. Si hay algo popular, si hay una novela popular, si hay algo que de alguna manera demuestra lo que estaba pasando, lo que estaba sucediendo, cómo se ganaba la vida la mayoría de la gente y cómo un hombre como Quevedo baja a los sitios más recónditos y de ahí extrae no solo personajes, sino también el lenguaje. El lenguaje en Quevedo es absolutamente fundamental. Es de una riqueza y de una altura para un actor interpretar Quevedo y sobre todo interpretar el Buscón, además con esta versión, porque de alguna manera se ha hecho un Pavlos joven y un Pavlos reflexivo, que es el que yo hago, que es el que circunda toda la novela.
Actor (possibly Juan Echanove or another actor reading Quevedo's texts)
Vuestras manos beso mil veces, doña Ana, pues tanta virtud me tiene embelesado, tanta
Narrator/Host
virtud me tenía espantado, pero eran 6.000 ducados de dote. Y yo creo que se ha extractado de una manera muy concreta, extrayendo los pasajes más fundamentales, porque es que es uno de los personajazos que más puedes hacer dentro del panorama del Siglo de Oro.
Ignacio Arellano
El Buscón es la historia de un pícaro que intenta engañar a la sociedad haciéndose pasar por un noble que no es. Se disfraza, se cambia de nombre. El Buscón es siempre un embustero.
Actor (possibly Juan Echanove or another actor reading Quevedo's texts)
Soy un gran caballero, hijo del señor de Balcerrado, que Alcalá me envió con tres criados y un mayordomo.
Narrator/Radio Announcer
Aprender virtudes y letras.
Ignacio Arellano
Y su objetivo principal, alejarse de sus orígenes. ¿Por qué? Porque él es hijo de una alcahueta, prostituta y bruja, y de un ladrón que fue ajusticiado por un verdugo que era el hermano del padre. Vuestro padre murió hace ocho días con el mayor valor con el que ha muerto hombre alguno en el mundo.
Actor (possibly Juan Echanove or another actor reading Quevedo's texts)
Bien sé lo que me digo porque
Ignacio Arellano
fui yo quien lo ahorcó. Cayó sin encoger las piernas ni hacer muecas. Yo mismo lo descuarticé, como se hace
Actor (possibly Juan Echanove or another actor reading Quevedo's texts)
con los ladrones, y arrojé sus pedazos por los caminos para escarmiento de las gentes. Ay, Dios sabe lo que a mí me pesa haberle hecho almuerzo de grajos.
Pedro Casablanc
Pero la ley es la ley.
Ignacio Arellano
Aquí tenemos otro exceso típico de Quevedo, ¿No? No le basta con que la madre sea una prostituta o alcahueta, o que el padre sea un ladrón. Tiene que ser un ladrón que es ajusticiado por un verdugo que a su vez es tío, etc. La infamia completa en una sociedad de la época. Esto no se puede ir más bajo. Él siempre engaña. Y sin embargo, ¿Qué es él buscó? La historia de su vida. ¿Cómo puede ser, si lo que quiere cuando le escribe una carta a su tío, el verdugo, no me busques nunca, ¿Que me importa negar mi sangre?
Pedro Casablanc
¿Pero qué dices, Pablo?
Actor (possibly Juan Echanove or another actor reading Quevedo's texts)
Yo pretendo cu cubrir de honra mi linaje. Me duelen los ojos de tanto mirar hacia abajo. No preguntéis por mí ni me nombréis jamás, porque juro por Dios que negaré la sangre que tenemos.
Ignacio Arellano
Toda la novela es un empeño en negar su sangre, pero nos lo está contando. ¿Cómo puede ser que un pícaro que solo quiere ocultar sus orígenes nos diga en detalle sus orígenes y todas sus trapazas mentiras? Porque aquí lo que está haciendo Quevedo, que es una mentalidad nobiliaria, aristocrática, que estaba muy preocupado por la degeneración social y por la mezcla de clases y por cómo los pícaros se hacían pasar por nobles falsos, está utilizando a Pablos como su portavoz de una manera completamente ilógica en la lógica del relato, pero aquí subordina Quevedo la lógica del relato a sus objetivos ideológicos, diríamos ahora. El tejido literario es extraordinario. Es un recital lingüístico de un ingenio
Actor (possibly Juan Echanove or another actor reading Quevedo's texts)
tremendo, con mil trazas y artimañas.
Pedro Casablanc
Comemos en casas ajenas y por eso nos llaman susto en los banquetes sacabocados de señores, polillas de bodegones y combinados
Ignacio Arellano
por fuerza grandiosos títulos.
Arturo Echavarren
Hay una dificultad que es el lenguaje de germanías, es decir, el lenguaje que usaban los delincuentes en la época.
Narrator/Radio Announcer
Arturo Echavarren, responsable de la edición actualizada de El Buscón de Quevedo, publicada por Reino de Cordelia.
Arturo Echavarren
Esta obra está nutrida de este tipo de lenguaje. Recordemos que Pablos desciende a los límites de la marginalidad, sobre todo al final de la novela, y este tipo de palabras hoy en día, pues ya no se entienden. Por ejemplo, al verdugo lo llama más adelante pintor de suelas. ¿Pintor de suelas? ¿Qué es un pintor de suelas? Suelas como llevan a la época al látigo, porque la suela está hecha de cuero de vaca curtido y el látigo es de cuero, por tanto la suela es el látigo. Y el pintor de suelas es aquel que sacudiéndote con un un látigo de cuero te colorea las espaldas de rojo por la sangre y los cardenales. Es un pintor de suelas. También llaman a los verdugos jinetes de gaznates. En la época los verdugos solían colgarse del ahorcado para con su peso acelerar el ahorcamiento.
Actor (possibly Juan Echanove or another actor reading Quevedo's texts)
Es verdad que hay obras como el Quijote o como el Lazarillo de Tormes, cualquiera puede leerlas más o menos con cierta facilidad.
Narrator/Radio Announcer
Jesús Egido, editor de Reino de Cordelia.
Actor (possibly Juan Echanove or another actor reading Quevedo's texts)
Es verdad que El Buscón, cuando asumimos que íbamos a editarla, pues menos mal que apareció Arturo, que es un virguero y un maravilloso filólogo y un maravilloso dramaturgo, y logró que esa oscuridad de Quevedo con El Buscón desapareciera y es una obra tremendamente luminosa. Es muy curioso porque claro, yo hago una broma, que es que algunos escritores españoles hablan tan mal que ganan mucho en las traducciones. Las traducciones de Quevedo al francés o al inglés se entienden mejor en Inglaterra y en Francia porque adapta el lenguaje al modismo actual que una lectura del Buscón sin que intervenga Arturo. Entonces yo creo que los grandes clásicos están hechos para que la gente los entienda. Entonces hay que dárselo sin destrozarlos, con un respeto, pero para que lo puedan entender, lo puedan disfrutar, porque la lectura no deja de ser un divertimento. Plaga de Egipto, Muñeca de andrajo, Cohete con varilla, Almorrana de la peor rabadilla.
Arturo Echavarren
Quevedo se lleva la palma, está en el podium, en el número uno del mejor insultador de la literatura española, el
Actor (possibly Juan Echanove or another actor reading Quevedo's texts)
gran insultador, legado de Juanete, Monoperado, Esquilón de Ermita, Cabeza de ajo.
Arturo Echavarren
Yo creo que si a los alumnos de secundaria se les da el Buscón después de haberles dado una lista de insultos, les entrará más fácil.
Actor (possibly Juan Echanove or another actor reading Quevedo's texts)
Lo que hay que hacer con los clásicos es darlos de tal modo que la gente no les tenga miedo, envasarlos en el siglo XX o 21, quitarles el respeto. Ese no es un clásico, porque los clásicos se hicieron para que la gente se divirtiera. Los clásicos se hicieron para que en un país analfabeto, en los bares o en las tabernas, uno que era lector porque era bachiller, los leía en alto y era la televisión de la época o la radio de la época. Y se hacían para que la gente lo pasara bien. Entonces vamos a disfrutarlos con el mismo concepto con el que se escribieron.
Pedro Casablanc
Esto de ser marido un año arreo aúna los azacanes, empalaga todo lo cotidiano es mucho y feo. Mujer que dura un mes se vuelve plaga. Aun con los diablos fue dichoso Orfeo, pues perdió la mujer que tuvo en paga. Este no es nada feminista.
Sagrario López
Se acusa siempre a Quevedo de misógino, de machista, de hablar mal de las mujeres, pero no puede juzgarse a un escritor con criterios anacrónicos.
Narrator/Radio Announcer
Sagrario López, especialista en literatura y cultura española de los siglos XVI y XVII.
Sagrario López
Quiero decir que no podemos calificar a un autor del siglo XVII como si fuera un poeta de hoy. En esa época, un poeta, antes que nada se tenía que plantear el género en el que iba a escribir. El género determinaba qué tipo de estrofa, qué tipo de métrica, el tono, el lenguaje, la retórica. El proceso de redacción no se parece en nada a como se procedería hoy en que uno piensa sobre una cosa y la plasma sin más. Es verdad que Quevedo emplea tipos femeninos para algunos poemas satíricos y burlescos, chabacanos, pero porque la misoginia era inherente al género satírico. Eso se puede ver ya desde Marcial. Si vemos estos autores latinos, están llenos de tópicos contra mujeres, etc. Es decir, se sigue una tradición, aunque también se critica a los hombres. Él, y también Marcial, presenta una galería de retratos de tipos y oficios como pasteleros, barberos, sastres, jueces, médicos, boticarios, a los que denuncian por prácticas fraudulentas en su trabajo, por hipócritas, por tacaños, por cualquier cosa. Es verdad que en Números, si nos ponemos a mirar, hay más poemas satíricos y burlescos en que las mujeres son protagonistas, las viejas, pícaras, alcahuetas, prostitutas, lo que él llama pidonas, es decir, las que no se cansan de pedir, son como máscaras de la sátira clásica. Se han aventurado interpretaciones psicológicas de esa veta misógina, pensando que se debía a que Francisco de Quevedo era cojo, miope, tímido y que por eso tendría poco éxito con las mujeres y que sería acomplejado o vengativo. Pero desde luego no puede olvidarse que la forma satírica exigía la marca, esta negativa de los tipos femeninos.
Narrator/Radio Announcer
Como contrapunto a la mirada afilada de Quevedo están sus poemas de amor por encima de todos. Amor constante más allá de la muerte.
Pedro Casablanc
Todos sabemos, o quienes hayamos estudiado literatura o poesía o métrica, lo que es un encabalgamiento. Entonces, por ejemplo, los dos primeros versos del Amor constante más allá de la muerte Cerrar podrá mis ojos la postrera sombra que me llevará el blanco día. Entre postrera y sombra hay una pausa versal, es decir, en postrera acaba un verso, pero, pero sombra es el sustantivo que debería ir pegado al adjetivo postrera. Entonces, si yo digo cerrar podrá mis ojos la postrera sombra que me llevaré el blanco día, ya me estoy cargando la pausa versal. Entonces busco la manera de que la pausa versal esté en postrera y que sombra venga después. ¿Cómo justifico eso? Probablemente con una intención o con una respuesta. Y entonces hago Cerrar podrá mis ojos la postrera sombra que me llevará el blanco día y acentúo la s de sombra. Entonces, de verdad es un trabajo de orfebrería, de ir buscando la vocal, la consonante que me puede ayudar. Primero leyéndolo muchísimas veces y repitiéndolo hasta la saciedad, es la forma de hacerlo tuyo, de que pase por tu cuerpo.
Narrator/Radio Announcer
PEDRO CASABLANCA ACTOR, intérprete y director de la obra teatral Bécquer y Quevedo AMOR
Pedro Casablanc
Y MUERTE Y luego, por ejemplo, tengo en cuenta las aliteraciones vocálicas y consonánticas. Las vocales son las transmisoras de emoción, Las primeras emociones que supongo que tiene un bebé, pues es a, aunque sea ma, pero la a es un transmisora de una emoción, igual que la o denota una cierta sorpresa, o la i puede denotar un cierto dolor. Entonces aquí, por ejemplo, cuando dice Alma a quien todo un dios prisión ha sido, ese alma a Alma a quien todo un dios prisión ha sido, para mí es como un suspiro, como referirse al alma, no solamente porque estoy nombrando el alma, sino además estoy diciendo con las vocales que me llevan a lo más emocional. Este soneto habla de la muerte, de perder la vida y quedarse con el alma. Y entonces Alma a quien todo un dios prisión ha sido, tiene en ese principio esas tres vocales as que nos dan esa sensación de plenitud. Cerrar podrá mis ojos la postrera sombra que me llevaré el blanco día y podrá desatar esta alma mía ora a su afán ansioso lisonjera. Mas no des otra parte en la ribera. Tú fíjate la cantidad de r que hay ahí. Hago hincapié en eso también. Más no des otra parte en la ribera Dejará la memoria en donde ardía. No se puede pasar por alto. Nadar sabe mi llama la llama también se está refiriendo al cuerpo, y entonces hay como un paralelismo entre llama y alma. Llama es el cuerpo caliente que cruza el agua fría y alma es la prisión donde ha estado el amor. Entonces me gusta hacer ese tipo de relación. Nadar sabe mi llama la agua fría y perder el respeto a ley severa. Aunque luego otros versos, por ejemplo, los pase un poco por encima. Si quiero darle valor a esto de la llama. Nadar sabe mi llama la agua fría y perder el respeto a ley severa. Alma a quien todo un dios prisión ha sido. Venas que humor a tanto fuego han dado. Médulas que han gloriosamente ardido. Es que las des. Acaba todo con des. Alma a quien todo un dios prisión ha sido. Venas que humor a tanto fuego han dado. Medulas que han gloriosamente ardido. Su cuerpo dejará no su cuidado serán ceniza, más tendrán sentido, polvo serán, más polvo enamorado.
Sagrario López
Hay que explicar que las almas de los muertos, según la mitología clásica, bebían el olvido de la existencia terrestre en el río Leteo, para luego ir a la barca de Caronte, que les llevaba hacia el Hades en el inframundo. Pues bien, este amante se resiste a semejante lo que él llama ley severa, o sea, ley de vida, y no dejará la memoria de la amada donde ardía el alma del amante y se la piensa llevar consigo.
Ignacio Arellano
No es un poema platónico, porque en el sistema platónico, que es que domina la poesía de la época amorosa, el amor platónico es eterno, porque el alma es eterna y el amor platónico es el amor interno, el amor espiritual. Aquí no, aquí el polvo, que son los restos orgánicos, seguirán siendo polvo. Enamorado. Es un poema un poco original. En este sentido,
Narrator/Radio Announcer
El Quevedo escritor es capaz de manejar información, infinidad de registros y destacar en cada uno de ellos. Pero no solo se le admira por su destreza. Del Quevedo hombre se subraya su osadía, algo que va más allá de la anécdota con la que se explica la figura literaria del calambur. No hay evidencia que demuestre que el literato cumplió su apuesta de afearle directamente a la reina Isabel de Borbón una de sus características fí entre el clavel y la rosa, su majestad. Es de lo que sí hay constancias de su paso por la cárcel, que no silenció sus versos, y de cómo ese arrojo que caracteriza a Quevedo sigue dejando huella cuatro siglos después de su muerte.
Sagrario López
Hay que tener en cuenta que Quevedo vivió un final del reinado de Felipe III corruptísimo. El Duque de Lerma era muy corrupto, sus ministros también. De hecho, Cuando entra Felipe IV en la plaza Mayor, ajustician a un ministro, a Calderón, un ministro de Felipe III. En fin, era una época convulsa y él al principio tuvo, cuando entró el Conde duque de Olivares, bueno, Olivares todavía en aquella época, porque no era todavía conde duque, el tiene esperanzas de que van a cambiar las cosas, como muchos de la época ponen en Olivares una esperanza, pero poquito a poco, hacia los años veintitantos, no se tiene ya ninguna esperanza y empiezan a criticarlo. El pobre Quevedo acabó en la cárcel y fue una etapa de su vida muy dura. Acabó en San Marcos de León, se lo llevaron preso. No está tan claras las circunstancias de por qué, pero parece ser que claro, era crítico con el gobierno. Algunos han pensado que es porque era espía de los franceses, pero hoy se cree más que es por esta razón de que era una especie de grano que daba la lata y formaba parte de círculos como su protector el duque de de Medinaceli y que claro, se lo quitaron de encima y él pasó cuatro años y pico en San Marcos de León sufriendo muchísimo y también escribiendo muchísimo. La verdad
Pedro Casablanc
hoy sin miedo que libre escandalice, puede hablar el ingenio asegurado de que mayor poder le atemorice. En otros siglos pudo ser pecado, severo estudio y la verdad desnuda y romper el silencio, el bien hablado.
Juan Echanove
A mí me parece que es un tipo enormemente atractivo porque es enormemente valiente, valiente hasta el suicidio casi, porque él sabe que haciendo las cosas que está haciendo, evidentemente va a caer en desgracia.
Narrator/Radio Announcer
Juan Echanove, actor, interpreta a Quevedo en la película A la triste, dirigida por Agustín Díaz Llanes.
Juan Echanove
Es un hombre apasionado e infeliz en el amor, atormentado por el dolor físico. Es un hombre deforme, nace deforme y además luego su mala vida, su pasión por el vicio del alcohol, del juego de las cuchilladas y de las mujeres, especialmente las prostitutas, le llevan a la degradación física de la sífilis. Es decir, que realmente su vida es un desastre. Y cuando se vive ese desastre, poder llegar a escribir los versos, los sonetos del amor más allá de la muerte y luego sobre todo la denuncia social, el Padrenuestro, el memorial contra el Conde Duque de Olivares y muy por encima de todo, la gran composición Noé de callar, que es un aviso para navegantes que hoy en día esto dicho, a la gente debería removerle esas conciencias. ¿Qué está pasando? Ya ni siquiera se puede hablar, ni siquiera puede expresarse uno hay que hacer una gran tertulia sobre la libertad de expresión, cuando lo que hay que reivindicar es la libertad absoluta de lo que se escribe, de lo que se piensa, de lo que se dice.
Arturo Echavarren
Perdón por la interrupción, señor de Quevedo, pero mis amigos y yo discutíamos sobre si estas rimas que circulan por Madrid son vuestras.
Juan Echanove
Este que en negra tumba rodeado de luces yace muerto y condenado, vendió el alma y el cuerpo por dinero y a un muerto es garitero.
Actor (possibly Juan Echanove or another actor reading Quevedo's texts)
Pero ese que en negra tumba rodeado.
Juan Echanove
Si fuera mío podría mejorarse.
Sagrario López
Claro, don Francisco.
Juan Echanove
En todo caso, tan quebrantado anda Góngora,
Ignacio Arellano
que ya le hacen epitafios sin querer resistir. Alatriste Alatriste nace de un montón de cosas.
Narrator/Radio Announcer
Arturo Pérez Reverti, autor de la saga Las aventuras del capitán Alatriste, de los
Ignacio Arellano
libros que leí de pequeño, pero sobre
Narrator/Host
todo nace de los sonetos, de los
Ignacio Arellano
poemas satíricos de Quevedo, para recuperar el ambiente de la triste, que me ha costado mucho trabajo leer a Quevedo otra vez ha sido fundamental. Yo le debo mucho. Un estímulo continuo.
Narrator/Radio Announcer
Octavio Paz, 1914. 1998 Premio Nobel de Literatura.
Ignacio Arellano
El amor a la forma, el amor a la expresión exacta, a la expresión valiente, osada, y también al hombre que hizo. Y eso es lo que a mí me interesa en la poesía, vasos comunicantes entre el pensamiento y el sentimiento. Quizás el poeta de su siglo y probablemente de la lengua española, en la cual esta comunicación entre lo pensado y lo sentido, lo soñado y lo vivido es más viva.
Pedro Cátedra
La Biblioteca Clásica acoge tres volúmenes de textos básicos.
Narrator/Radio Announcer
Pedro Cátedra, académico de la Real Academia Española.
Pedro Cátedra
De entrada, el Parnaso español, la producción poética de Quevedo, que no la publicó él en vida, sino que la publicó su sobrino, pero era eso normal en el Siglo de Oro. No todos los autores del Siglo de Oro vieron sus libros publicados, sino que circularon sus obras de manuscrito en manuscrito, o de garganta en garganta, de cantores o de recitadores. También está La vida del Buscón, que ha sido uno de los libros fundamentales, que representa en cierto modo no la decadencia, sino la transformación de la ficción picaresca, que es un texto esencial, por el propio magma social que representa el barroco, que empieza a ser ya el barroco decadente. Ahora mismo queda pendiente de publicación Los sueños y los discursos. Con estos tres volúmenes vamos a tener el Quevedo más completo oeta y el Quevedo también más completo prosista. No olvidemos nunca que en el Siglo de Oro escritores como Quevedo tocaban distintas teclas y eso les daba la categoría no de escritor, no de poeta, no de prosista, sino de ingenio, como se decía entonces.
Ignacio Arellano
Yo definiría la literatura de Quevedo como un laberinto en el que el ingenio es la brújula.
Narrator/Radio Announcer
Ignacio Arellano Dice el propio Quevedo en
Ignacio Arellano
un oyente si tú me ayudas con tu malicia y tu risa, verdades diré en camisa poco menos que desnudas, pero tú me tienes que ayudar. Por eso los poemas y los textos de Quevedo son complejos, complicados, y el oyente tiene que poner su ingenio. Entonces es un laberinto del ingenio. Pero consigue uno lo que llamaba Góngora el placer especulativo, es decir, cuando uno sale del laberinto, se orienta en el laberinto, pues de ahí nace el goce literario de la literatura de Quevedo.
Pedro Casablanc
Ya formidable y espantoso suena dentro del corazón el postrer día, y la última hora negra y fría se acerca, de temor y sombras llena. Si agradable descanso, paz serena la muerte en traje de dolor envía señas da su desdén de cortesía, más tiene de caricia que de pena. ¿Qué pretende el temor desacordado de la que a rescatar piadosa viene? Espíritu en miserias anudado llegue rogada, pues mi bien previene. Álleme agradecido, no asustado. Mi vida acabe y mi vivir ordene.
Narrator/Host
Quevedo, el ingenio como arma y escudo. Un programa de Olga Baeza, con realización de Maika Aguilera, narradora Ángela Núñez, con el apoyo del Archivo de Radiotelevisión Española y las voces de Tina Barriuso, Pedro Casablanca, Arturo Cregeta, Ricardo Peralta, Pedro Muñoz, Juan Suárez, Nico Illoro, Rebeca Hernando, Fran Perea y José María Pou. Dirección de la serie Maika Aguilera y Álvaro Soto. Escucha la adaptación radiofónica de El Buscón de Quevedo en RTVE ES Ficción sonora
Narrator/Radio Announcer
Documentos Radio Nacional de España.
Podcast: Documentos RNE
Host: Radio Nacional de España
Date: July 12, 2026
Este episodio está dedicado a la figura de Francisco de Quevedo, uno de los escritores más influyentes y controvertidos del Siglo de Oro español. Mediante el testimonio de varios expertos, actores y filólogos, se explora el papel del ingenio en la vida y obra de Quevedo: como arma de sátira despiadada y como escudo ante las adversidades personales y políticas. La emisión recorre su biografía, la riqueza de su producción poética y en prosa, su legendaria enemistad con Góngora, su dominio del lenguaje, y la relevancia perenne de su obra.
| Timestamp | Tema / Cita Notable | |-----------|-------------------------------------------------------------------------------------------------| | 00:31 | Inicio del análisis de Quevedo: “Nadie ha sido tan feroz en su sátira como Quevedo.” | | 02:33 | Pedro Casablanc relata la transmisión familiar de la poesía de Quevedo. | | 07:36 | Sagrario López sobre la influencia de las limitaciones físicas de Quevedo. | | 10:37 | Definición de las diferencias entre conceptismo y culteranismo en el Barroco. | | 14:48 | Detalle del desahucio de Góngora por parte de Quevedo. | | 20:07 | Ejemplo de la burla poética en “El ojo del culo”. | | 29:03 | Definición del Buscón, novela picaresca fundamental. | | 32:22 | Arturo Echavarren sobre el lenguaje de germanías en El Buscón. | | 34:33 | “Quevedo en el número uno del mejor insultador de la literatura española.” | | 35:55 | Discusión sobre misoginia, sátira y el contexto literario del Siglo de Oro. | | 39:56 | Explicación y recitado del soneto “Amor constante más allá de la muerte”. | | 46:36 | “Hoy sin miedo que libre escandalice, puede hablar el ingenio…” – sobre libertad de expresión. | | 51:26 | “La literatura de Quevedo es un laberinto en el que el ingenio es la brújula.” | | 52:12 | Cierre poético con recitación de uno de sus sonetos filosóficos sobre la muerte. |
El episodio alterna entre análisis literario profundo y un tono cercano y a veces desenfadado, repleto de citas directas, fragmentos leídos e interpretaciones teatrales. La presencia de especialistas y actores contribuye a un balance entre rigor académico y una aproximación viva y accesible al público.
Quevedo sigue siendo un modelo insuperable de ingenio, profundidad y sátira en la literatura española. Su habilidad para transformar el lenguaje en un arma y un escudo, su enfrentamiento legendario con Góngora, su destreza con la sátira social, y su capacidad para pasar del humor más soez a la poesía amorosa más sublime, lo hacen un autor de plena actualidad y constante relectura.
El laberinto de Quevedo invita a entrar con ingenio propio: “El ingenio es la brújula.”