Paco Arias (5:36)
¿Por supuesto, recuerdo perfectamente el caso que llegó a ser catalogado como negligencia, justamente como lo mencionas, por parte de la iglesia, por parte de los padres de aquella joven de no haber hecho algo, no? Tal vez buscado más ayuda médica, pero de verdad es un tema muy controversial porque nosotros de este lado hemos leído muchos relatos de personas y hay una gran verdad, no todo es posesión demoníaca, ya lo decía Gabriel Amor, el 99% eran personas con trastornos mentales, enfermedades mentales, incluso traumas de la niñez, pero ese 1% que quedaba ahí era la muestra de que el mal existe y cada posesión demoníaca tiene una razón. Muchas veces la gente, y voy a tomarme pues ahora sí el atrevimiento de decirlo, piensan que pueden quedar posesos por ver un podcast, por ver una película de terror, eso de una vez y para rápido les puedo decir, es totalmente falso, porque tienen que pasar muchas cosas para que esto ocurra. Evidentemente tienes que hacer algo. Gabriel Amor mencionaba mucho algunas formas en las cuales tú puedes llegar a estar poseído por una entidad. Número uno, si tu madre desde el vientre te entrega a una entidad demoníaca. Dos, si por medio de la brujería te mandan un demonio para atormentar. De hecho hay muchos registros en la antigüedad donde San Cipriano de Antioquía intentó mandar demonios para seducir a aquella mujer Justina para. Bueno, ya saben para qué cosas, ¿No? Para qué fines. Y el tercero, cuando tú con tu voluntad, tu libre albedrío, buscas a la entidad, buscas pactar y es cuando le abres literalmente la puerta. Entonces son como las formas en las que una persona puede llegar a quedar posesa, no es como ay, vi esta película. Eso es meramente sugestión. Y es importante porque también el propio exorcismo tiene sus etapas, está desde la infestación, la opresión y la posesión cuando la entidad ya toma el control de tu cuerpo. Y Diego, yo quiero empezar contándote una historia y quiero conocer tu punto de vista, no quiero dramatizar tanto, pero a lo largo de este podcast pocos sacerdotes se han atrevido a contarme una historia, o sea, me han contado cosas muy bárbaras y llevo la cuenta con esta historia. Es el quinto sacerdote, quinto desde que llevamos estos años creando podcast, que me manda un correo para contarme algo que pues lo ha quejado por mucho tiempo. Nosotros titulamos esta historia Tienes un día y este sacerdote nos cuenta que esto pasó Cuando él tenía 32 años, trabajaba justamente dando servicio sacerdotal, llevando la palabra de Dios en una iglesia muy pequeña, en una parroquia de una comunidad bastante rural de una parte de aquí de México. Él mencionó que era el mejor momento de su vida, 32 años, su iglesia, su parroquia, lo quería mucho, él daba el catecismo a los niños de verdad una persona que como lo he dicho en otras historias, está súper estable, no esperas que suceda algo y él deja una frase que marca mucho esta historia Yo creía Paco que tener fe en Dios era suficiente para enfrentar todo y una vez que yo leí esa frase dije Dios mío, qué debió haber sucedido para que él fracturara o se rompiera o por lo menos disminuyera su fe en Dios. Él menciona que en algún momento terminó de dar la misa un domingo, no se le va a olvidar, mes de agosto terminó la misa, él entró pues a este lugar donde ya se quita su sotana y dice que el sacristán de aquel lugar le dice padre, hay unas personas que quieren hablar con usted, dile que pase, seguramente alguien quiere una misa para un bautizo, no lo sé, algo y dice que era un matrimonio y se veían bastante pues preocupados, bastante mal y le empiezan a decir que necesitan su ayuda, que su hijo de 13 años tenía un tipo de comportamiento muy raro, el chico era bastante agresivo, el chico en muchas ocasiones era encontrado como sentado en su cama hablando solo, el problema es que estando solo en su habitación se escuchaba que alguien estaba con él, o sea, como que tenía una conversación con alguien y ese tipo de cosas empezaban a hacerse presentes. Entonces el padre empieza como a preguntar más cosas de qué pasó y estos padres le dicen es que no sabemos con exactitud qué fue lo que ocurrió. Pero un día antes mencionan que antes de que él se empezara a comportar extraño, ellos llegaron a su casa y encontraron a su hijo en el patio, ellos ahí tenían criadero de animales que daban gallinas, vacas, cochinos, un montón de cosas, animalitos y dice que su hijo estaba en la parte de atrás, estaba como hincado y cuando se acercan él estaba comiéndose uno de estos animales así crudo, literalmente agarró una gallina, le arrancó la cabeza con los dientes y empezó a devorar. Entonces dice que a partir de ese momento como que su hijo empezó a tener este tipo de comportamientos, dice ellos le dicen directamente al sacerdote nosotros no queremos buscar directamente ayuda psicológica, una porque no tenían los medios y dos porque por el lugar donde estaban tenían que viajar hasta la capital del estado para recibir toda esta atención. Entonces ellos como que buscaron lo más rápido que es el padre tiene que venir, bendecir la casa, no sé, hacer algo con el joven, ¿No? Y el padre programa pues una visita, él estaba ya como especulando a qué se debía, sobre todo por la edad, 13 años, una edad pues donde los jóvenes son más complicados, él empezaba como a buscar ese lado tranquilo. Cuando llega a la casa, aquí pasa lo interesante, porque él menciona que llega y en el primer instante que toca la casa, se da cuenta de que la casa tiene una opresión, de que tiene incluso hasta un olor como bastante desagradable, como a comida descompuesta y no era la casa, o sea, no es como hay suciedad, hay basura, no, había un aroma bastante desagradable, incluso a veces se percibía un aroma como a gas. Él dice que llega, ve a los padres, lo reciben, le dicen que el joven está en el segundo piso y él le dice, mira, quédense aquí, no suban, déjenme, voy a hablar con él. Y ya sube las escaleras, abre la puerta y dice que aquel joven estaba sentado en su cama, para esto antes de que él subiera a su papá, le dice, padre, solamente tenga mucho cuidado, si ocupa algo, hábleme, voy a estar yo pendiente, le informo que hace una hora intentamos amarrarlo, entonces no pudimos, el chico mostró una fuerza descomunal, entonces no lo pudieron amarrar solo, padre, por favor tenga cuidado. Dice si, no te preocupes. Ese sacerdote dice que se quita su rosario, se lo empuña sobre la mano derecha y pues iba con su Biblia dispuesto primero a hablar. Él tenía el pensamiento de Gabriel Amor de decir, no todos son posesiones, o sea, debe haber una situación que haya detonado todo esto. Y dice que cuando llega a esta parte, está este chico que estaba con un aspecto bastante desagradable, una playera que era de color blanco, pero ya no era blanca y era negra y era café, sucia, olía a excremento el lugar, el chico tenía marcas aquí alrededor de su boca, como que se muerde los labios y le empiezan a sangrar y esto provoca que tenga mucho resto de sangre en esa parte de la boca, y dice que estaba sentado. En ese momento el sacerdote entra, le dice, hijo, ¿Cómo estás? Vengo a visitarte. Y dice que el chico se gira y se le queda mirando y se empieza a reír, dice, hola padre, dice, ese saludo, por muy, no sé fácil que la gente lo escuche, el hola padre, dice, lo sentí de una manera distinta a como cualquier joven niño te lo diría, fue un. Incluso en un tono bastante burlón, bastante hasta retador y llega y se sienta y le dice ¿Cómo estás? ¿Qué te pasa? Empezó como hacer estas preguntas y dice que el niño no contestaba, pero veía que él estaba con su posición en sus manos, sobre sus rodillas, pero que había momentos donde él empezaba a enterrar como sus uñas contra sus rodillas, como que tenía demasiada ansiedad y empezaba a hacer mucho este movimiento y le sigue diciendo oye, te estoy hablando, contéstame. Y él estaba como, Como por momentos como que se empezaba como a oprimir. Hay un momento donde él agacha la cabeza y al levantarla este sacerdote me confiesa, Paco, yo iba rezando a lo más sagrado y me dice te la voy a dejar fácil, tienes un día para salvar el alma de este niño, si no lo haces en ese día, él y toda su familia va a morir. Y de pronto como que regresa en sí el niño y el padre cuestiona, el niño no tenía ni la menor idea de lo que había dicho. En ese momento termina, le dice a sus papás que tienen que hacer algo. Lo que hace el sacerdote en ese momento es irse a su parroquia, pero antes de irse el niño, todavía cuando estaba bajo, digamos, la posesión del demonio, le dice cuando las aves caigan del cielo, sabrás que el tiempo se está acabando. Una frase bastante, no sé, estridente si lo quieren ver. El sacerdote se va corriendo a su parroquia rápidamente empieza a hacer llamadas telefónicas, lo primero que hace es hablarle al obispo, le explica el caso, porque a pesar de que fue una amenaza y a pesar de que los demonios suelen engañarte, él tenía presente lo de que tiene solamente un día para salvar el alma, si no, no vas a poder hacerlo. ¿Él empieza a hablar con el obispo y el obispo lo primero que le dice, sabes qué? No es tan sencillo, un exorcismo primero no se autoriza de la noche a la mañana y además con una sola visita no es suficiente, hay que ir, tenemos que enviar nosotros, otras personas en tres días van a ir, o sea, como que el proceso empezó a alargarse. Este sacerdote, que no me da su nombre en ningún momento, dice que después de la llamada se quedó todavía bastante más tenso, más preocupado porque no vio respuesta, dice que esa noche no pudo ni siquiera dormir, se la pasó como hablando con Dios, rezando, buscando pues este acercamiento. Dice que llega el siguiente día y habla él se toma el atrevimiento de marcarle a otro obispo de otra región y dice que la misma negativa, entonces él estaba viendo tantas negativas de qué debo hacer y él menciona a que ahí empezó como su problema porque él le hablaba a Dios y le decía padre qué debo hacer, qué hago, qué hago, o sea la presión estaba cayendo sobre él y hay un momento donde empiezan a llegar estas señoras feligreses, dicen padre salga y y dice que al salir de la iglesia ve a 12 palomas pues ahí en el piso, las señoras vieron el momento, o sea es como si se hubieran simplemente muerto mientras iban volando y empezaron a caer y recordó las palabras del demonio cuando las aves caigan del cielo sabrás que el tiempo se está acabando, la presión estaba totalmente fuerte y él es donde toma la decisión de decir lo voy a hacer yo, yo voy a realizar el exorcismo para toda la gente que se lo pregunta un sacerdote o no todos los sacerdotes pueden hacer exorcismo, tienes que estar autorizado por el Vaticano, tienes que tener esa preparación y él dice es que nosotros sí teníamos, voy a tratar de explicarlo un poquito más simple, sí tenía como los primeros pasos pero no tenía como la especialidad que esa ya se da en Roma y todo eso, entonces él conocía el proceso pero no estaba pues familiarizado con cómo se hace cada paso. Él dice que tomó este famoso librito que le dan a estos sacerdotes para realizar este ritual del exorcismo. ¿Se va con su sacristán y se van a la casa con la bendición de Dios, dice que llegando los papás estaban preocupados porque este niño había empezado a azotarse contra las paredes, contra las ventanas, el niño estaba totalmente fuera de control, el sacerdote le dice saben que? Quédense abajo, ustedes solamente recen, yo voy a subir, este sacristán viene conmigo, un sacristán de su confianza y dice que cuando entran a la habitación estaba el niño como esperando que ellos entraran y lo primero que le dice es trajiste a tu sacristán al infierno y se empezaba a reír y a burlar. Él dice que cuando un demonio te habla de esa forma, por mucha fe que tú tengas, si te, si te llega a imponer, ¿Por qué? Porque tú lo estás viendo y tú lo que tienes es tu fe, pero no ves algo que se manifieste contigo, o sea tú tienes la creencia, la misma descripción de la fe lo dice, es aquello en lo que no puedes ver pero tú estás viendo un demonio manifestado, entonces eso te puede. ¿Él dice que empezó en ese momento a recitar salmos, ya se la saben, Salmo 91, Salmo 21, Salmo 121, Salmo 25, a rezar todo el rosario mientras el sacristán, el sacristán y hasta esto fíjate qué curioso, él sí tenía más experiencia en exorcismos que el mismo sacerdote y dice que iban pasando las horas y hay un momento donde dice Paco yo ya no sabía qué hacer, este demonio se burlaba de mí y me decía cuánto falta para que termines, o sea dice mis oraciones no le estaban haciendo nada, dice hay un momento donde yo ahí, ahí yo me cuestioné realmente Dios está conmigo? Porque no parece y él seguía diciéndole Señor manifiesta te por favor, hace presente, toma el control tú de las cosas porque yo no voy a poder y dice que el sacristán si estaba con todo pues recitando todas las oraciones, va pasando los minutos y hay un momento donde él empezó a sentir lo que muchos creyentes dicen que es la presencia de Dios, un cambio en el ambiente muy cálido, algo que lo abrazaba y él notó que el niño, hay un momento donde él dice el niño ya no estaba, era el demonio, sus ojos eran los ojos del demonio, pero hay un momento donde los ojitos de él, o sea su mirada del niño empiezan a regresar y él dice creo que lo estoy haciendo bien, el niño está regresando, hay señal de que sigue ahí, entonces ellos empiezan a meter pues más fuerza, más fea su oración y hay un momento en el niño empieza a quejarse de mucho dolor, pero él empieza a hablarle al sacerdote, a decirle ayúdeme, tengo miedo, palabras muy enfatizadas hacia estas cosas, nuestros sentimientos y dice que hay un momento, no pasó como en Hollywood, no vieron que los ventarrones, que las luces, que no, no, no, simplemente era ver un niño retorcerse en una cama por dolor, esa era la escena. Menciona que hay un momento donde el niño da un grito muy alto, pero muy muy alto y cae como desmayado, el sacerdote dijo en sí lo logramos, se logró, gracias a Dios, terminó bañadito en sudor, su compañero sacristán cansadísimo también y dicen que el niño cayó como desmayado pero su rostro había cambiado por completo. Cuando salen de la habitación, ahí entendió que algo había sucedido y es la primera vez que yo leo de esto. Dice que al salir e ir donde estaban sus padres, se dio cuenta de que tanto mamá como papá estaban en el piso, estaban muertos. Y dice Paco, tenían arañones ellos en el rostro, en los brazos, en las piernas. Y él menciona algo que jamás había escuchado y quiero hacer mucho énfasis. Él dice, yo había leído sobre casos en los que el mal aprovecha el momento en el que se intenta expulsar para causar el daño más grande, y lo confirmé aquella noche. Dice que cuando el niño empezó a recobrar pues conciencia, le dijo al sacerdote, ¿Qué fue lo que hizo? ¿No hiciste todo lo que el demonio quería que hicieras? Dice que el niño empezó a llorar, empezó a llorar, empezó a llorar porque tenía mucho miedo. Y dice que ahí el sacerdote entendió que no pasó lo que él quería que pasara. Pasó lo que quería que pasara el demonio. Claro, él dice que en ese momento el miedo lo empezó a invadir, el sacristán lo tomó, el hombre le dijo, padre, tenemos que irnos, si nos quedamos aquí, el mismo pueblo nos puede. Lo que pasa en muchos pueblos de México, nos puede matar. Dice Paco, con la moral destruida, con la fe destruida, huí como un vil cobarde del lugar. El niño en ningún momento dijo que estuvimos ahí, pero en algún momento la iglesia se enteró y sobre todo el obispo. El obispo dice, y lo que nos cuenta ese sacerdote es la iglesia se encargó de cubrir el caso totalmente, a mí me movieron del lugar, al sacristán también lo movieron a otro lugar. Ya han pasado muchos años después de todo esto y este pasado, dice, me sigue atormentando, sigo cuestionando mi fe y sigo esperando la respuesta que Dios no me ha dado, si hice lo correcto o si realmente cometí un gran pecado. Entonces él hasta el día de hoy no sabe si su decisión fue la correcta, si debía esperar, si cayó en el juego del. No lo sabe, no lo sabe. Y él menciona que incluso hasta como a modo de terapia, pues expresar esto en un canal como el de nosotros, como que le ayuda también a seguir trabajando esta parte. ¿Qué opinas?