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Porque al momento que platicamos sobre hacer este programa, dije bueno, está muy bien platicar sobre lo que le sucede a las personas, sobre las procesiones, por ejemplo, todo este tipo de cosas. ¿Pero qué pasa cuando hay una iglesia fantasma? OK, es un caso documentado en Jalisco, en un lugar que se llama Villa Guerrero, Jalisco, hay varios Villa Guerreros, este está en Jalisco, de hecho está documentado en varias crónicas en Jalisco y esto lo pueden ver, quien lo esté viendo puede buscar el tema de la Iglesia del Paso, se llama. Claro, es muy interesante porque usted en viernes Santo también y aquí es otra manifestación de la oscuridad. Imagínate que toma la fachada de una iglesia en esta historia. Andrés, Laura y Víctor, tres chavos amigos que les gustaba el camping, Semana Santa, vamos de viaje, vámonos a Jalisco, pero les gustaba mucho meterse a diferentes lugares y demás. Andrés, un tipo muy buena onda, le gustaba Laura, Laura una chica, pues estas chicas luminosas, de sonrisa fácil, muy bonita, muy agradable. Y Víctor, el amigo inseparable, el que pone la cara de frente, el que se quita la camisa por el otro y el entrón. Claro, van caminando precisamente en viernes Santo y van por un camino hacia Villa Guerrero y se desvían una vereda, pues mira, por acá estaría interesante, podemos acampar. Van caminando por una brecha, caminan mucho tiempo y de pronto Laura escucha unas campanas a lo lejos y se escuchan las campanas, No, yo no escucho nada, mejor fue mi imaginación. Siguen caminando y otra vez las campanas y eso sí le escuchan los demás, oye, si escucha campanas. Siguen caminando y eventualmente descubren una iglesia, una iglesia bonita, un poco estilo gótico, de buen tamaño, en medio de la nada. Imagínate una brecha, de pronto una iglesia y gótica, pues claro, porque lo gótico generalmente se construye en ciudades, no es nada usual ver una construcción así. Entonces la ven y escuchan las campanas y dentro se veía que había el reflejo como de velas. Entonces Andrés dice, oye, es una iglesia en jueves Santo, en medio de la nada, está medio raro. Y Víctor le dice nombre, vamos, no seas cobarde, vamos a meternos, ¿Qué más puede ser? Aparte pues hasta hay misa, seguramente escuchaban algo como rumorcito centro, dice vamos, yo me meto, no, espérame, no, yo me meto. Y ahí va Víctor empuja la puerta y Laura atrás de él como, como de buena compañera, como que no muy convencida, pero dice bueno, pues vamos. Y total, los tres entran pero al momento de entrar la iglesia se vuelve gigantesca por dentro no tenía ninguna relación aspecto con lo que tenía por fuera, por lo que de pronto ven por dentro, imagínate un lugar enorme con bancas y bancas y bancas y bancas y al fondo un altar y un montón de velas prendidas a los lados que iluminaban y hacían estas sombras extrañas que hace el fuego y pues Víctor fascina, mira la iglesia, no sé qué y los otros dos como que ching. Empiezan a avanzar y van avanzando hacia el altar y de pronto se dan cuenta que toda la iglesia en la parte superior tiene un montón de vitrales, pero les llama la atención que generalmente los vitrales en una iglesia hablan sobre la pasión de Cristo, es generalmente lo que hacen los vitrales y en este caso no, en este caso los vitrales estaban llenos de figuras de gente con rostros como asustados, como queriendo advertir, como con los ojos muy abiertos pero lleno completamente y eran cientos de personas retratadas alrededor de la iglesia con estas características y pues eso los detiene un poco, siguen avanzando, llegan hasta el altar y de pronto sienten miradas muy persistentes en la espalda, voltean, todas las bancas estaban vacías, pero imagínate que sintiera la presencia de cientos de personas viéndolos realmente eso lo que un poco dicen oye, yo creo que mejor nos vamos aquí y en el momento que dicen mejor nos vamos de aquí, las velas desde el fondo empiezan a apagarse como si fuera una corriente de aire que empieza a apagarlas, apagarlas, a pagarlas, a pagarlas, a pagarlas, a pagarlas. En mente sienten terror y en ese momento entra una ventisca terrible que los sorprende y los divide, entonces Andrés sale corriendo hacia la izquierda y Laura y Víctor salen hacia la derecha pero corriendo hacia la puerta para querer salir. Cuando van a la mitad sienten como que la atmósfera en la iglesia se cargara y todos los vitrales estallan en ese momento y caen sobre ellos una lluvia de cristales cortantes que les laceran la piel, les desgarran la ropa, los lastiman horriblemente, están gritando de terror de lo que está pasando y Víctor cae, pero Víctor empieza a avanzar, Laura es la primera que logra llegar a la puerta que estaba ya cerrada y Andrés se queda un poco atrás y el último recuerdo que dice tener Andrés es que ve como Laura está tratando de abrir la puerta y como si una mano invisible le recogiera el pelo y la jala hacia atrás, sale volando hasta la mitad de la iglesia y en ese momento el otro amigo, Víctor, dice por favor no volteen para arriba, no vean lo que está en el techo. Y ya ves que te dice no hagas una cosa y ahí va Andrés y voltea y dice que era como si el techo de la iglesia se hubiera convertido en un gran abismo, en una boca negra que los estaba jalando. En ese instante pierde conciencia y lo siguiente que recuerda estar en la brecha tirado, sin poder entender qué sucedió. El cuerpo sumamente lastimado, todavía con cristales clavados en el cuerpo, la ropa desgarrada, se trata de levantar y voltea y busca a sus amigos y no hay nadie y trata de ver dónde está la iglesia y tampoco encuentra la iglesia y en eso voltea y al fondo de que viene alguien caminando muy despacio, poco a poco se va acercando y un arriero agarra, lo ve y le dice sobreviviste. Se queda todo sin entender bien, dice sí la iglesia te escupió. ¿Como que la iglesia me escupió? Dice ven muchacho, ven. Lo ayuda, lo incorpora, le quita vidrios, lo sana un poco, dice ven, vamos a mi casa. Lo lleva a su casa y le dice te encontraste con la iglesia fantasma. ¿Yo? ¿Y si el otro oye, pero y mis amigos? Tus amigos ya no están. ¿Como que tus amigos? Mis amigos ya no están. No manches, no, tus amigos ya no están. Yo hace 40 años en este mismo camino iba con mi hermano, éramos muy jóvenes y éramos arrieros de ese momento y en un viernes santo como hoy, hace 40 años, vimos la iglesia y yo le decía a mi hermano que no entráramos. Mi hermano quiso entrar y entramos y seguramente de adentro te pasó esto y esto y esto. Sí, sí me pasó eso. Sentiste las miradas, se apagaron las velas, estallaron los cristales. Sí, sí pasó eso. Pues a mí también la iglesia me escupió hace 40 años. Era otro sobreviviente y le dijo no creas que esto es una bendición, nos hace para que seamos testimonios vivos de su aparición y de su hambre de almas. Pero mis amigos, tus amigos están con mi hermano desde hace 40 años mi hermano forma parte de esos vitrales y ahora tus amigos también forman parte de esos vitrales. Este hombre va y denuncia lo que sucedió, se despide, le agradece pero dice está loco pero pues no podía quitarse de la idea que también había el otro describió exactamente que había visto y denuncia. La situación se vuelve muy complicada, se hace una búsqueda pues evidentemente el principal sospechoso es él, total después de un largo proceso legal termina siendo inocente, pero la marca ya estaba hecha. Todas las noches después de los años que siguieron cada vez que era viernes Santo siempre decía que en las noches cuando cerraba los ojos escuchaba la distancia, las campanas de esa iglesia y que invariablemente cuando lograba dormir escuchaba una voz que le decía Andrés despertaba y cada vez que volteaba la ventana veía el reflejo de Laura viéndolo y le decía ¿Porque nos abandonaste? ¿Porque no nos abandonaste?