Paco Arias (66:23)
A ver, esa persona que me comparte esto nos dice que pasa en un pueblo que se llama Paso el Coyote. A ver, este chavo me dice, yo tengo un tío, un tío y me lo dice así triste, que desafortunadamente está en situación de calle, no porque no tenga dónde vivir, no porque no tenga dónde dormir, sino porque la familia va por él, pero él se escapa, o sea, es una persona que quedó, él me dice, quedó loquito, quedó mal de sus facultades mentales, ya lo intentaron internar, incluso anexado, nada, o sea, de verdad es una persona que ya está, tiene problemas con la bebida, se ha bebido perfumes, o sea, una persona que ya de verdad desgraciadamente me dice, la familia no puede hacer nada con él, pero todo esto tiene un origen, me dice. Es curioso porque este tío, la familia te cuenta lo que él vivió y él por ejemplo, puedes estar a un lado, él ya está mal, o sea, él está en su rollo, pero tiene como momentos de lucidez muy cortos y cuando habla de lo que pasó en su pasado, llora, o sea, llora y se pone mal y de ahí otra vez como que empieza mal y ya como que se disocia y vuelve otra vez a actuar ya de manera errática y descontrolada, pero dice la familia que él vivió una experiencia con un nahual y eso fue lo que lo dejó así y él dice eso no, yo no lo creo, pero cuando habló con ese tío, en esos momentos cortos de lucidez, le contó lo que vivió y dice que cuando llegó a la parte fuerte de cuando esta vio al animal, dice que sus manos empezaron a temblar y otra vez empezó a poner mal y él dice es que mi tío está así por culpa de un nahual. ¿Qué pasa? ¿La familia en aquel entonces? Esto pasa en Pasto del Coyote y dice que aquí el pueblo tenía una tradición leyenda que decía que en Semana Santa justamente contamos historias, espérenlo más adelante. Episodio con Ramón de Semana Santa, estuvo buenísimo, dice que la gente aquí tenía una, pues vaya una encomienda, hay un viejo puente en este pueblo y decían que ese puente no se debe cruzar ni jueves ni viernes Santo porque lo que se supone que pasaba en esos días de Semana Santa, que todo es más lujo, triste, bla, bla, bla, aparecía un ser que era mitad animal y mitad humano, que se supone que era un coyote o un lobo, se supone que era de la cintura para arriba era un lobo, un perro, un coyote y de la cintura para abajo era un humano. Era un humano. Entonces tanto fue la fama que tuvo esta historia que el pueblo se llama Paso del Coyote. Claro, entonces esa era como una tradición, ya ni siquiera la gente la sabía, pero solamente sabían que viernes y sábado Santo no podías pasar por ahí, entonces pues esa era la tradición que se supone que hace esto hace muchos años, muchos, muchos años, quienes lo hacían pasaba a este ser y acababa con ellos de la peor forma, o sea, te puedo decir que encontraban un brazo allá, un corazón acá, o sea. Sí, despedazado. Y dice que este tío que quedó mal, que quedó loquito, pues estaba joven con sus amigos, dice que era Semana Santa, vacaciones, Semana Santa, y dice pues vamos a hacer algo, no vamos a estar encerrados, y dice que quedaron de verse para ir a pescar, fueron a pescar, estaban ahí, el puente, ese famoso puente estaba cerca, dice que pescaron, les fue bien, y uno en una camioneta llevó por ahí una botella de licor y dice no pues vamos a, vamos a echarnos las allá más cerca del puente, de las afueras, no importa, son mitos, son historias, no pasa nada. Claro, se van todos, dice que terminan de pescar como a las 4 o 5 de la tarde y se metieron a bañar al río, se fueron, hicieron una fogata, ahí estaban los amigos, amigos, vaya cuatro con este señor, y dice que estaban ahí, lo que este señor cuenta en estos momentos de lucidez, dice que estaban con una fogata, estaban tomando licor, ya se estaba, ya se les estaba subiendo el licor y dice que ya se les estaba acabando, y dice uno, yo traigo otra en mi camioneta, y dice que va y él dice yo me hice un lado porque iba a orinar, dice, el tío cuenta que iba a orinar, dice, y de pronto en lo que él se metió, así como entre unos arbustos, se escucha los gritos de estos amigos y él corre rápidamente y se da cuenta de que todo estaba oscuro, la fogata que tenían, que les daba luz estaba apagada, estaba completamente todo oscuras, y dice que él no sabe qué está pasando, pero se escuchan los gritos, se escuchan gritos y él pues no sabía qué hacer, se sube a su camioneta y aquí quiero que presten atención a esto, dice que prende la camioneta, enciende los faros y él dice que ve a este ser de la leyenda de este pueblo, dice, ¿De verdad? De verdad, de verdad. Y ahí donde el señor se pone mal, dice que vemos a una. Primero ve a un animal, él dice que era un lobo, un coyote, pero éste se reincorpora, se para en dos patas y se da cuenta de la división, se da cuenta de que incluso menciona que a este animal se le veía su parte sexual, entonces dice, era un ser humano, ser un humano, pero como que parecía como que tenía, él decía, como un disfraz a medias, o sea, la trompa, el hocico, era un perro coyote, pero de la cintura para abajo era un ser humano y dice que ve como éste se le empieza a acercar caminando en dos patas y él acelera, pero lo que queda mal es que le escuchaba los gritos todavía de sus amigos que le gritaban ayúdanos, no te vayas, pero el miedo hizo que él acelerara, mete y dice que este animal todavía cae y empieza a corretearlo ya en cuatro patas y él llega hasta la iglesia, llega pidiendo ayuda, cuenta todo lo que pasó, bla, bla, bla. Al día siguiente encuentran, pues ahí cerca del río, hermano, estaban, estaba la fogata, obviamente, el rastro de la fogata, estaban ahí las botellas de licor, los pescados que tenían, las mojarras que tenían que llevar en pescado y pues bueno, parte de estos tres amigos dicen que este hombre después de todo esto, hermano, quedó, empezó, empezó, empezó a beber, empezó a beber, empezó a ver, porque decían que se encerraba, dejó de trabajar, tuvo intentos este señor de acabar con su propia existencia y desde entonces este señor se perdió, entonces empezó a desarrollar problemas mentales, le contó a la familia todo, pero la gente del pueblo, a pesar de que creía en la leyenda, decían que esto fue obra, decían, o de grupos delictivos o de animales que bajaron de la montaña, o sea, no precisamente creían en un nahual, o sea, creían que había sido otra cosa, pero este señor en estos momentos de lucidez describe esta apariencia de este ser, dice haberlo visto, dice que fue correteado por él, que él aceleró en la camioneta y desde entonces, hermano, le empezó a beber, a beber y dice, este tío te cuenta todo eso, pero cuando él dice que lo ve, dice, se pone mal, o sea, como que algo pasa en su mente que se atrofia y le empieza a dar ataques y se va, se va, se va, dice, la familia ya lo ha intentado reformar apoyado, él se escapa, se va, o sea, él quedó mal, se perdió, se perdió por completo y todo porque tuvo un encuentro con un nahual, evidentemente el remordimiento de decir, o sea, él cuenta y lloraba, decía, gritaban sus amigos, no te vayas, ayúdanos, pero el miedo hizo que se fuera. Entonces esa historia de verdad está impresionante.