Paco Arias (46:51)
Si, hay gente que lo hace y quedan traumados. El hecho de mirar una flama de una vela en un cuarto completamente oscuro sucede lo mismo que si miraras su reflejo por mucho tiempo vas a notar como la flama de la vela empieza como también a cambiar. Y muchos dicen, es un tema psicológico el estar viendo. No realmente si hay un estado alterado en tu conciencia, pasa un evento que no es normal y de pronto la gente ya empieza a experimentar otras cosas en otro nivel. Y tocando el tema de espejos, yo quiero finalizar contándote esta historia llamada El Rostro Esto no los manda Guillermo y nos dice que esto ocurre cuando también él era muy joven, unos 25 años y él trabajó en un cine muy popular también, de estos que terminan en polis, ya muchos van a saber cuál es este. Él nos dice que cuando él entra a trabajar, él trabajaba y estudiaba, era la forma en como él ayudaba a sus padres a pagar su carrera. Entonces él entra muy entusiasmado de ya tener su propio dinero, de ayudar a sus padres también con el gasto de su escuela, de sus colegiaturas y dice cuando yo entro también era como el trabajo perfecto, porque normalmente los que trabajan en cine son personas jóvenes, casi de la misma edad. Entonces dice, ahí conocí a la que sería mi novia. Entonces pues él se sintió muy bien, llegó un ambiente bastante relajado y bastante, vamos a decirlo así, bonito, las personas se llevaba muy bien entre todos, solo había una persona mayor en el grupo que estaba en el área dulcerías. Dice ya era un señor que ya tenía sus años y él había estado en este cine. Dice este cine y me hace referencia, ya llevaba muchas décadas trabajando, no con el nombre que hoy tiene, que es un cine muy famoso. Dice antes era un cine local, entonces su estructura es muy, muy viejas, o sea sus salas son muy viejas y con el paso de los años el cine fue cambiando de dueños, fue cambiando de nombre, hasta el día de hoy que ya es una cadena pues muy reconocida. Pero lo que genera todo este ambiente pues es eso, que es un lugar con mucha antigüedad. Tú sabes lo que pasa mi querido César, en lugares muy antiguos tú lo sabes. Entonces dice, cuando yo entre trabajar, todo normal, todo bien, todo chido, todo relajado. Dice, a mí como era los nuevos, me tocó de los peores turnos. ¿Y cuál era? Dice, casi todo el tiempo me tocaba entrar en la noche cuando ya casi no había gente, cuando ya las personas se iban. Dice, a mí me tocaba sobre todo lavar los baños de hombres y mujeres mientras mis otros compañeros se dedicaban a limpiar las salas después de las últimas funciones. Y si, a mí me tocaban los baños, limpiar baños en un cine muy grande es ver de todo, o sea, y me dice muchas cosas explícitas, no lo voy a decir, pero ya se imaginan, muchas personas ¿No? Dicen, no sé cómo esas personas viven entre nosotros, qué miedo saber que estas personas viven entre nosotros. Pero si, de verdad pasan muchas cosas en los baños. Dice que había como una vieja leyenda y esta la contaba el señor que trabajaba en el área de dulcería y él dice que ocurrió un hecho muy trágico hace ya varias décadas atrás, cuando él entró a trabajar siendo joven. Dice que en aquel entonces el cine llevaba otro nombre y pasó una situación con una estudiante de preparatoria que fue con sus amigas a ver una película. Esta chica a mitad de la película se sale de la sala para ir al baño, pero en el baño había un grupo de personas, en el baño de hombres que está a un lado, había un grupo de personas, pues personas que estaban dispuestos a violar, a violar la ley. Dice que la chica, muy guapa, muy bonita, entra al baño, ya era tarde y lo que es el rumor o la leyenda cuenta es que estos chicos se dan cuenta de que ella entra al baño, ya era tarde y casi no había gente y estos hombres entran al baño con ella y le hacen lo peor, lo peor, con el temor de que ella los pueda acusar o los pueda demandar. Ellos deciden, después de haber hecho algo innombrable, deciden mandarla al otro mundo y sus amigas empezaron a buscarla porque supuestamente ellas estaban esperando que llegara, ya pasaban 30 minutos, 40 minutos, ya casi va a acabar la película y dices que no llega. Entonces ellos empiezan a buscarla, todavía no estaba esto de los celulares y cuando van al baño, en el último baño de mujeres, lo que cuenta esta leyenda es que encuentran a esta mujer, pues de una forma que yo no puedo describir por temas de censura. Entonces ahí estaba todo el piso estaba lleno de este líquido vital rojo. Ella pues ya estaba en otro, en otro mundo, una cosa muy triste, ropa interior botada a un lado. Obviamente después de que pasa esta situación, dice que este cine hace muchos años quedó como clausurado por ese hecho trágico que ocurre, en ningún momento dieron con los responsables. Pasan los años y esto pasa a ser propiedad de otra persona que decide reabrir pues este negocio, este cinema con otro nombre. Entonces la gente empezó a ir bien, todo normal y hasta el día de hoy sigue trabajando pero ya con otro nombre que es el popular. Entonces esta leyenda la contaba este señor que trabaja en dulcería y dice, la verdad, todo mundo lo tenía como un viejo loco, el típico señor que le gusta lo paranormal y se la pasa contando sus anécdotas extrañas, pero yo te puedo decir que después comprobé que esto era real. Esto me lo escribe Guillermo. Dice una noche, ya muy noche igual, me encontraba lavando los baños y dice, yo tenía una forma de hacerlo, me gustaba siempre, dice, empezar desde el primero hasta el último. Dice, empezaba yo con que ponía ahí el letrero de que nadie pasaba. Dice, de hecho ya nadie, ya casi no había gente en el cine y empezaba a hacer esto ya cuando terminaba la última función y yo estaba en lo mío. Dice, estaba yo en ese baño moviendo y con escoba echando agua y escucho que mueven el letrero de precaución, piso mojado, como que lo mueven, se cae y escucho pasos y lo único que yo digo, dice, sin voltear hacia atrás es no está disponible, se están lavando y escucho como la persona sigue caminando, como que no le importa, camina hasta el último baño y se escucha cómo cierra la puerta y él dice, ahí entró una persona y si, por protocolo no puede haber una persona del género distinto si está una dama en el baño. Dice me tuve que salir y ahí se me quedó afuera esperando a ver a qué horas se salía. Pasaron los minutos, dice, bueno, no sale, o sea, ¿Qué pasó? Yo tengo que avanzar, ya el cine ya terminó la película, o sea, ya casi no hay gente, ya no hay gente. Dice que se desespera, entra y como que dice, disculpe, ya mero sale, es que ya cerramos, hay que lavar el baño, nada. Dice que con mucha pena se acerca a este baño, toca y nadie responde. Dice que con toda la pena del mundo, como que se agacha para ver si hay alguien ahí o sorpresa, no hay nadie. ¿Dice, eso ya lo empezó a incomodar? En qué momento la persona salió, si yo estuve aquí parado en la entrada en todo tiempo. Pero bueno, él sigue trabajando, él sigue en lo suyo y dice que cuando él estaba lavando se escucha como el ruido que provoca un sollozo, como una mujer que está llorando, que está como lamentándose algo. Él deja de hacer lo que está haciendo y presta atención y es cuando logra escuchar claramente este ruido de esta mujer que tiene como un llanto ahogado. Él dice, hay alguien en el baño, alguien entró. Él se sale del baño donde está limpiando y el ruido venía del último baño donde según la leyenda ahí habían encontrado a este estudiante de prepa. Dice, yo me acerco, pregunto, ¿Hay alguien ahí? Toco la puerta, nadie, abro la puerta y no hay nadie. Dice, te lo juro Paco, yo escuché la voz, el sonido que provoca pues una persona que está llorando. Si yo sigo lo mío, como que me mentalizo que es el cansancio, esto y el otro y de pronto y se lo vuelvo a escuchar, pero este ruido, dice, no venía del baño. Es un poco difícil de explicar, es como si esto viniera de las paredes, o sea, es lo que él logra como entender, el ruido venía como de las paredes y él nuevamente preguntaba, ¿Hay alguien ahí? Dice que cuando él hace estas preguntas, la luz del baño como que, como que parpadea un poco al momento que él se da la vuelta y se queda mirando hacia los lavabos donde están los espejos. Es en ese momento Paco, cuando yo literalmente quedé helado. Dice que cuando él voltea hacia el espejo y ve su reflejo, dice, a un lado había una mujer, se había dibujado en el espejo como por este vapor, como, o sea, no era literalmente un rostro, estaba dibujado con el vapor, estaba clarísimo, sus ojos, su nariz, tenía el cabello largo, pero dice, la imagen que yo vi tenía como la boca muy grande, muy abierta y de pronto vi cómo empezaba a mover la boca y en ese momento lo único que yo hice fue salir corriendo, no me importó dejar el piso lleno de jabón, dejando pues no me importó nada. Él dice que salió corriendo de ahí, di un paso hacia atrás y yo ya no regresé en toda la noche. Dice, a mí nadie me creyó. El gerente no me creyó. De hecho lo que pensaron es que yo me había quedado dormido. El único que me creyó fue el viejo loco de la dulcería que me dijo te lo dije, pero tú no me creíste. Esa mujer sigue estando ahí, y Después de las 12 de la noche es más fácil que la oigas o que la veas. Y este cine, pues sigue funcionando y solamente algunos empleados han logrado ver a esta estudiante que desafortunadamente todavía no logra trascender.