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New Year. Same extra value meals at McDonald's. So now get two snack wraps plus fries and a medium soft drink for just eight dollars for limited time. Only prices and participation may vary. Prices may be higher in Hawaii, Alaska and California, and for delivery in much regiones de México y Latinoamérica. Los duendes no son vistos como cuentos para niños. En registros antiguos y relatos, testimonios aparecen ligados a prácticas de brujería, ofrendas y pactos que se transmiten en silencio de generación en generación. Quienes dicen haber tenido contacto con ellos coinciden en algo. Siempre piden algo a cambio. Esta noche hablaremos de Brujería con duendes. Historias contadas por personas comunes, relatos que no se registraron en libros, pero que dejaron marcas pérdidas y consecuencias difíciles de explicar. Bienvenidos. Qué tal familia, sean bienvenidos a un capítulo más de Podcast Extranormal. Mi nombre es Paco Arias y estoy feliz de estar nuevamente en un capítulo para todos ustedes. Familia, les traemos un tema que de verdad me sorprende mucho, Brujería con duendes. En otras partes tienen diferentes nombres y para hablar de este tema tan interesante, me acompaña una persona por primera vez y me da mucho gusto que nos acompañe nuestra querida amiga María Melanie, ¿Cómo estás?
B
Hola amigo, muchas gracias por tenerme aquí, muchas gracias a tu audiencia por recibirme.
A
Gracias por aceptar la invitación. Para toda la gente que está llegando a este capítulo por primera vez, algo les llamó la atención del título, la miniatura, me gustaría que por favor te presentes ¿Quién eres? ¿A qué te dedicas? Redes sociales.
B
Claro que sí, mira, yo soy Melanie, me conocen como Melly Von Corpi, Yo me dedico mucho a la brujería, al tarotismo, cultismo y a temas holísticos. Mis redes sociales son Corpi Ether, Ether en todas las redes sociales así me pueden encontrar. ¿Y pues qué te digo? Fanática del ocultismo, de esto desde infancia y muy feliz de estar aquí.
A
Perfecto amiga, muchas gracias. Familia, por favor, por favor, si estás llegando a este episodio y es de las primeras veces que nos acompañas o ya y es costumbre para ti aventarte un episodio de Podcast Extranormal, te quiero extender la invitación para que te unas a esta familia de forma rápida, segura y también obviamente gratis suscribiéndote al canal donde escuchas esto, Por favor, nos ayudas muchísimo si lo haces ya sea en YouTube o en Spotify y también decirte familia que Meli ha guardado una historia prohibida que más o menos nos dijo el contexto de lo que nos iba a hablar y de verdad dije wow, no manches, que fuerte. Y si puedo describirla en tres palabras sería comer, la otra palabra sería niño y la otra palabra sería abuela. Así es, algo muy fuerte, Dios mío, de verdad si te gustaría escucharla también te invito a que terminando esto por favor vayas a nuestro sitio web que es normal punto com mx allá te espero terminando este episodio. Ahora sí mi querida Meli, a ver, pregunta el millón, ¿Es posible la brujería ocupando duendes?
B
Claro que sí. OK. Los duendes, aluxes, son seres místicos, seres muy poderosos, pero sobre todo seres neutrales. Los podemos llevar al bien como lo podemos llevar al mal y cuando ellos prueban el mal, les encanta Paquito, entonces se van muy al mal.
A
OK. Esa parte a mí siempre me ha llamado la. Porque yo conozco a una persona que trabaja con duendes también, ella es satanista y ocupa los duendes de una manera no buena, voy a decirlo así. Y cuando yo lo dije mucha gente se molestó, o sea, gente que tiene. No, es que mis duendes, digo sí, sí, o sea, no, no quita que son buenos cuando deben serlo, ojo, cuando deben serlo, porque yo también de ese lado me he dado cuenta de eso. Y ahorita esto que me dices que cuando prueban la maldad, ¿Qué sucede con ellos?
B
Les gusta porque empiezan a adquirir poder y empiezan a adquirir autonomía. Entonces un duende cuando va hacia el bien, cuando va hacia el cuidado, a la abundancia, te obedece.
A
Claro.
B
Pero cuando va el mal se alimenta y cuando se alimenta y se empodera ya no hay nada que lo pare.
A
OK, eso suena muy fuerte, muy fuerte amiga. Fíjate que hay situaciones donde yo me he puesto a leer algunas historias acerca del tema de duendes, chaneques, aluxes, troles y todo ese tipo de temas que suelen ser tan fascinantes y hay ciertos aspectos de cuando en un caso paranormal estos seres están involucrados, es como el poltergeist, es como cuando hablamos también de otros eventos, sabemos y tienen como estos rasgos tan definitivos que sabemos esto es de tal fenómeno y los duendes tienen también esta forma de identificarlos porque ya sabemos que son muy traviesos, es como si fueran niños, ojo, no son niños, dije como si fueran niños, parece que son inocentes parece que son inofensivos, pero tienen muchísimo poder, demasiado poder. Para empezar Meli, yo te quiero contar una historia. Esta historia de verdad me sorprendió demasiado porque habla de estos seres y para toda la gente les quiero contar la historia titulada Debajo del fogón. Es una historia anónima y esa historia nos comparte, bueno, esta persona que nos dice que desde que era muy niño siempre le gustó estar en casa de su abuelita. Su abuelita la quiero describir una señora fuerte, de carácter fuerte, que la frase que más ocupaba es yo sigo trabajando, no voy a darle lata a nadie, no voy a hacer una carga para nadie, para mis hijos, para nadie, yo voy a trabajar. Una señora que ya en sus 85 años seguía fuerte, seguía saludable y todavía tenía una casa antigua muy grande donde cultivaba diferentes cosas como maíz, frijol y también lo vendía. Imagínate esa mujer tan fuerte. Y este chico que nos manda la historia nos dice que cuando fallece su abuelo, él y sus primos empezaban a visitar más a su abuela para que no estuviera sola. Y la abuela pues ahí la verdad le iba bastante bien, había mucha economía, llegaba gente a comprar maíz, a comprar frijol, incluso había momentos donde la abuela prestaba dinero y la gente regresaba y le regresaba el dinero, algo, digo, en algunas partes un poquito extraordinario, la gente que sea muy puntual en sus pagos. Entonces él se daba cuenta de que la abuela le iba muy bien, tenía dinero y tenía siempre como esto que parece que algo está sucediendo, que todo lo que haces te sale bien, incluso cuando parece que algo malo te va a pasar es para tu bien, suena muy extraño. Él dice que la abuela también entre de estas tantas cosas que hacía, se dedicaba a la cocina y dice que en fechas como 24 de diciembre y fechas muy especiales ella hacía estas piernas preparadas para una cena muy bonita y la gente iba y pues estaban ahí, dice que estaban cerca del 24 de diciembre y la abuela tenía muchos pedidos. Esa noche nuestro seguidor que nos manda la historia se quedó a dormir en casa de la abuela con otros primos y la abuela le dijo ustedes me van a ayudar toda la noche porque tengo mucho trabajo, ustedes me van a ayudar y todos los nietos no, sí, sí, te vamos a ayudar, te vamos a ayudar. Dice que chiste. A las 12 de la noche todos los nietos estaban dormidos y la abuela se quedó trabajando sola toda la noche, ojo, toda la noche sola. En el patio había un fogón muy grande, para la gente que no es de México, que es un fogón, es una estructura que se hace con madera, con tierra, que se ocupa en algunas partes de México para guisar, para hacer comida, porque ahí se hace esta flama con leña, entonces es algo, Es como una. Vaya, como una estufa, pero ecológica, vamos a llamarle así. Entonces ella estaba en su fogón. Esta persona que me manda el correo dice que se quedó dormido en el asiento de la sala y a él lo que lo despierta es que empezó a sentir como que algo corría cerca de donde estaba él. Él dijo, mi primo o mis primos ya se levantaron. Y él se levanta, se da cuenta de que no está él completamente solo a oscuras, y ve la Hora, son las 2 de la mañana. Y él dice, nos quedamos dormidos y mi abuela nos dijo que le íbamos a ayudar. Él va para la habitación de sus primos y se da cuenta que todos están dormidos y la abuela está en el patio sola, trabajando. Él cuando intenta salir, se da cuenta de que la puerta para salir está cerrada del otro lado, o sea, no está cerrada por fuera, él no puede salir. Entonces él se asoma y cuando se asoma dice que ve a la abuela parada, inerte, mirando el fogón que estaba prendido en fuego, no estaba haciendo algo, estaba simplemente parada. Eso le llamó la atención y de pronto empezó a escuchar que la abuela estaba hablando sola. Él pensó, a lo mejor alguien vino a ayudarla, pero por el pequeño espacio él no lograba ver qué había o con quién hablaba, pero dice que escuchaba voces, y no una, escuchaba, a veces parecían tres, a veces parecían cuatro, pero eran voces como de niños, como voces muy pequeñas. Y la abuela hablaba, dice, como si hablara con niños, hablaba con. Así como cuando le hablas a un niño de mi amor, mi vida, o sea, si mi niño ocupaba estos términos. Y dice, ¿Pero con quién está hablando la abuela? Y él sintió mucho miedo, sintió muchísimo miedo y lo que hizo simplemente fue regresarse, irse al cuarto con sus primos y dormirse. Dice que a la mañana siguiente la abuela estaba haciendo de comer, o sea, la abuela no durmió en toda la noche. Y dice levántense flojos, ahora sí que nadie me ayudó, que no sé qué, o sea, como que la abuela como si nada y ellos y bueno, los demás primos pues ni enterados. Pero este chico que vio todo se quedó con esa duda de con quien hablaba mi abuela y empezó a platicar con los primos y dice que los primos le mencionaban algo que antes para él no tenía sentido. Él menciona que los primos siempre decían que en la casa de la abuela espantaba, que habían cosas que se perdían de la nada, que escuchabas que te silbaban, o sea, estabas tú tranquilo y se escuchaban silbidos, volteaba sin nadie y esta persona dice yo la verdad siempre pensé que esto era para espantar a los más pequeños porque son los típicos cuentos, nunca pensé que era por algo real. Entonces dice que fue pasando el tiempo, fueron pasando los años y la abuela pues evidentemente fue creciendo en edad, llegó a una edad donde ya no se pudo mantener en pie, ya no pudo trabajar, hasta que la abuela pues pierde la vida ya de grande. En ese momento pasaron cosas muy raras porque dice que llegaron personas a querer familiares, a querer seguir con el negocio de la abuela, pero no, todo le iba mal, todo iba mal, dice que la gente dejó de pagar los cultivos, empezaron a echar a perder, empezaron a meterle más cosas, nada, o sea, todo, todo, todo se fue pues vaya, o sea, por la borda, no había prosperidad, no había economía, la casa de la abuela a pesar de que era viejita se empezó a ver ya fea, deteriorada de todo y dice que nadie quería ya estar ahí porque dicen que ya era un gasto, quien tuviera eso ya era un gasto, ya no era inversión, ya no era redituable y él dice llegó a sus manos y dice pues voy a, voy a ver, voy a seguir con lo de mi abuela y dice que él tuvo un plan, empezaron a ocupar la casa de la abuela como para almacenar ahí semillas, le empezaron a ocupar como bodega y él dice que cuando llegó esa noche a dormir, tuvo que dormir ahí, se repitió lo que pasó hace años, dice que él estaba dormido, cayó profundamente dormido y nuevamente sintió como que algo andaba corriendo en su cuarto. Dice que él por seguridad rápido se despierta y cuando se asoma hacia afuera ve el fogón de la abuela encendido, algo imposible porque tenía muchos años que nadie ocupaba ese fogón, solamente lo ocupaba la abuela, nadie más lo ocupaba y no había nadie más en la casa. El fogón estaba encendido y eso le llamó la atención al día siguiente que iban a desmantelar ya todo y el fogón lo iban a romper, ya lo iban a destruir. Dice que él estaba como quitando algunas cosas porque este fogón tenía piedra, dice que sale como si fuera un cajón y ahí encontró algo. Y ahí por ejemplo, yo quiero, quiero leerlo porque si es bastante fuerte. Dice, a la mañana siguiente íbamos a demolerlo. Mientras yo movía algunas piedras, encontré un cajón de concreto que estaba como oculto, estaba como sellado. Al abrirlo adentro habían como muñecos viejos, algunos estaban ya llenos de hormiga, otros tenían como restos como de dulces ya muy endurecidos, como dulces ya demasiado viejos. Y entre todas esas cosas encontré alhajas de oro, como joyas.
B
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A
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B
Un pacto, algo empezando porque qué historia.
A
Está bien, bien, bien extraño todo lo que la abuela hizo y cuando ella fallece, pues todo se va. ¿Qué opinas?
B
Pues es que mira, lo que hablábamos, los elfos, los duendes siempre están muy acostumbrados a que ellos te dan, pero reciben. Claro, siempre reciben algo a cambio. Y aquí recibían la atención de la abuela, recibían todo lo que la abuela les daba, probablemente a partir de este fogón les daba algo y en el momento en el que ella ya no está, no hay quien los atienda y ellos sin atención van a reclamar todo lo que dan. Entonces pues muy probablemente esto fue lo que pasó. Yo siento que ella pactó esta cosecha o esta abundancia que tenía a raíz del cuidado y del trato con ellos.
A
¿Cuántas personas consideras tú que hoy por hoy tienen un pacto con duendes para abundancia?
B
Híjole, muchas, muchas. Aún es algo que se hace mucho y hay quien sí lo tiene, como que lo exhibe y puedes ver ahí sus elementales y hay quien lo tiene muy secreto, pero muchas.
A
OK, qué fuerte.
B
Amiga, te quiero contar una historia que de hecho pasó aquí, bueno, en Ciudad de México pasó y tiene que ver con el Mercado de Sonora. Fíjate que había un abogado y este abogado empezó a irle mal, no ganaba litigios, ya no lo contrataban, su esposa tenía muchos problemas con ella, no lograba quedar embarazada y pues él empezó a entrar en muchísima desesperación, no sabía qué hacer, no sabía quién buscar y una amiga le dijo, ve al mercado de Sonora, hazte una limpia, pide un trabajo, algo bueno. Fue al mercado, se empezó a meter en los pasillos y comenta que entre más iba caminando, más denso sentía todo. Y encuentra al final de un pasillo un puesto de una señora muy viejita, mucho muy viejita. Y la señora tenía sus hierbas y sus velas. Le dijo ando buscando a alguien que sea muy bueno para hacer trabajos, ¿Qué necesitas? Yo te puedo ayudar. Pues fíjese que estoy perdiendo a mi esposa, estoy perdiendo mi trabajo, no puedo tener hijos, mi vida de plano está muy mal, necesito ayuda. Claro que sí. ¿En qué crees? En nada. OK, bueno, yo lo que te voy a dar es un troll, pero él lo tienes que cuidar muy bien, porque yo los trolls que vendo están trabajados con mal.
A
OK.
B
Y él dijo ¿Como que con mal? Yo les abro, los lleno de tierra de panteón, los lleno de algunas otras cosas, les pongo huesos humanos y los consagro. OK, démelo, si me va a ayudar, démelo. Él estaba desesperado. OK, te lo voy a dar, pero no lo puedes alimentar después de las 12 de la noche, tiene que ser la luz del día, no puede estar en contacto directo con la luz. Y nunca le vayas a dar sangre de ninguna, menos de la tuya. Le das vino y le das semillas nada más. Eso sí. Todos los días a la misma hora lo vas a alimentar. Sí, sí, sí, sí, claro que sí. Llegó muy feliz, la señora se lo dio en una cajita de cristal y él estaba muy encantado. La señora lo vio, le dijo que le daba miedo, que no lo quería en la recámara y fue y lo depositó en el estudio, en su librero lo tenía y pues él muy devoto, todos los días su semilla, todos los días su vino y le empezó a ir muy bien. La señora a los dos meses ya estaba embarazada y de gemelos iban a venir dos bebés. Él estaba encantado de saber que venían dos. Y de pronto todos los litigios le salían bien. Empieza a tener mucho trabajo, ya tenía agendadas, ya tenía gente que le decía yo te espero, pero yo necesito que tú lleves mi juicio y así. Y el fascinado dijo no, gracias. El problema muchas veces el dinero quebranta.
A
Así es.
B
Y en este caso eso pasó. El señor empieza a ganar dinero, a ganar dinero, a ganar dinero. Compra una casa. Al cabo de seis meses pasó de una vida económica, por decirlo así, a una vida llena de lujos. Estaban ya en un penthouse, ya había dado el enganche de un carro del año, ya tenía él previsto que cuando los niños nacieran se iban a ir de viaje a Europa. Él tenía ya una vida de otro modo, ya prevista. Y se empieza a tomar a tomar, a tomar y me voy a ir a celebrar. Y gané otra vez, me voy a ir a celebrar. Y así estuvo mucho tiempo, hasta que un día quiso más. Y algo que puede afectar muchísimo es la avaricia. Y en él pasó, él llega un día muy borracho y dijo quiero más. Se va al estudio y le empieza a decir al te exijo que me des más, te exijo más riquezas y te exijo más mujeres, quiero que me des todo. En ese momento agarra y con una mini daguita se corta el dedo, agarra al troll y en su boca directamente le deja caer la sangre y le dice me tienes que dar más. Lo vuelve a poner en la cajita y cierra la cajita. A partir de ahí, Paco todos los días amanecía arañado, con cortaduras, mordido. Y eran cortaduras ya muy profundas, ¿Sabes? No era algo. Algo ligero, tenía que ir a coserse, a que le dieran puntadas de lo profundo que era. Entonces, bueno, él ya estaba con miedo, la señora quería que sacaran el troll, ya no quería nada. Empieza a tener como muchos problemas y todas las noches era lo mismo. Hasta que a él le dice a la señora yo no te quiero en mi cama, yo ya no descanso gracias a ti, necesito que te vayas a dormir otro cuarto y decidirse al estudio a dormir. Fue un gran error, ¿Sabes por qué? Ese día despierta en la madrugada su esposa al escuchar sus gritos. Eran unos gritos tan desgarradores que hasta los vecinos estaban tocando la puerta para saber qué estaba pasando. Cuando ella logra abrir el estudio, ve que la caja del troll está tirada, no está el troll. Y a su esposo lo ve en una esquina hecha bolita, temblando y gritando. Cuando lo ve en la oreja, traía roto, le mordió la oreja. Ya no traía un cacho y traían todo el cuerpo mordidas. ¿Se fueron de ahí? Se fueron de ahí, huyeron. Esa casa que ya era suya, la dejaron abandonada. A partir de ahí al señor ya no le volvió a ir bien. Le fue muy mal hasta que se suicidó. Y extrañamente buscó irse a suicidar a esa casa. Regreso solo regreso para suicidarse. Se colgó ahí. A la fecha la casa sigue vacía y no se puede vender. No, nada. Y los vecinos justamente avisan mucho que esa casa está muy mal porque se escuchan ruidos y siempre ven la sombra de algo chiquitito que se está moviendo.
A
Fíjate que siempre se repiten esos patrones, las risas, el correr como de estos monitos pequeños, sus sombras. ¿Tú has escuchado la risa de un duende?
B
Sí.
A
¿Cómo es?
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Es muy aguda, es muy chiquita. Yo siempre la relaciono con las risas de las brujas de Disney que hacen así, pero muy chiquitito.
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La acabas de dar totalmente al clavo. Yo conté hace unos meses, la gente lo va a recordar, una historia de duendes, porque el título, el título de ese podcast es Duendes, es uno anterior a este, o sea, búsquenlo, ya tiene algunos, algunas semanas. Yo conté la historia de cuando me fui a vivir a casa de mi suegra, para contexto rápido, porque ya es una historia que conté, hay un árbol muy grande en ese terreno de dónde salía un duende, pero que era malo, era malo, era malo porque cuando nace mi hijo andaba, andaba pues molestando, era agresivo, era malo. ¿Pero el terreno de mi suegra, saludos a mi suegra, hay mucho duende porque, porque mucho árbol, árbol de mango, árbol de aguacate, digo, qué fortuna, no? Este tipo de árboles, pero son los árboles que ocupan normalmente, digo, en esta parte del sureste del país para que habiten estos seres. Estaba yo hablando con una de mis familiares y ellos saben pues evidentemente a qué me dedico y ella me estaba diciendo oye tú que hablas de todos esos temas, un duende se ríe. ¿Es posible que un duende como que, como que se junten, como que, como que la pasen bien entre ellos, como que serán? Evidentemente sí. Y ya que ella me cuenta algo, dice, fíjate que yo llegué de trabajar, eran como las 4 de la tarde, la casa estaba vacía, su esposo estaba trabajando y su hijo estaba en la escuela. Ella llegó, estacionó su vehículo y se acostó a dormir a las cuatro, todo vacío, pero está el terreno imponente, hay mucho árbol, todo estos elementos y justamente al lado de su habitación, me refiero en el patio, o sea del otro lado de la pared, hay un gran árbol de mango. Ella se acostó a dormir, dice que como a los 15 minutos que ella se acuesta, algo la despierta y sin levantarse de la cama escucha y justamente lo mismo que tú acabas de decir es lo que ella escucha, pero venía de tres personitas como que estaban hablando y ella me lo dice como me lo trata como a su manera de describirlo, es como las voces como de las ardillitas, pero eran tres y se escuchaba que cada una tenía un tono diferente, o sea, literalmente como es la voz humana, Voces diferentes, eran tres voces y estaban como juntitos, dice, o sea, por el au. Por el sonido. Y hablaban y se reían. Y dice, ya, ¿Qué es eso? Estuvo acostada escuchando esto un buen rato y dice ¿Que es, que es de dónde viene, o sea, no es música, No, no, no, es que está muy cerca? Y ella se levanta así a la cama despacito y abre su ventana y se da cuenta que el sonido venía del árbol. Cuando ella se da cuenta que el audio, el sonido venía del laudo, perdón, del árbol, ella rápidamente duendes. Son duendes. Y en cuanto ella dice, en cuanto yo lo pensé, se callaron. Como que se pausa todo y le dio mucho miedo. Por eso yo te preguntaba, ¿No? ¿Como tienen estos rasgos y características tan peculiares? Si, definitivamente, me dice, pues yo no sé, le digo, ¿Qué crees? Me dice, yo no salgo. La estaban pasando bien chido y arriba en el árbol de mango comiéndose un manguito y no sé, pero ella constantemente ve que entran a su casa. Ahora yo te voy a contar una historia. Esta historia para mí es muy fuerte, amiga, es muy fuerte porque involucra diferentes elementos, pero entre tantas cosas, la mala intención de una persona y un pequeño. Esta historia se llama El regalo de mi suegra. Las comparte Aldo Hernández del Estado de México. Un saludo.
B
Saludo.
A
Saludos, Aldo, muchas gracias. Y esta historia comienza muy trágica. ¿Qué pasó? Él está casado, dice, y su historia es hasta el día de hoy sigo casado con Carmen, su esposa, pero han pasado muchas cosas muy fuertes entre ellos dos. Entre estas cosas, el fallecimiento de un bebé. Dice que ellos han batallado mucho, habían batallado mucho para quedar embarazados, muchísimo, muchísimo. Y cuando por fin lo lograron, este, pues no, no se dio, no se dio que las cosas salieran como tenían que haber salido. El bebé falleció antes de nacer. Un golpe muy duro para él, para su esposa. Imagínate, ¿No? Después de tanto tiempo estarlo esperando, no se logre. Y fue un golpe tan fuerte que ellos demoraron más tiempo todavía, algunos años en volver a estar embarazados. Pero aquí pasó algo raro. Dice que la suegra, la suegra de Aldo, la mamá de Carmen, cuando perdieron a su primer hijo, se portó muy indiferente como que hasta se burló, hizo un comentario como burlesco de ah si perdieron su hijo, dice esa mujer y así me lo menciona, esa mujer siempre estuvo en contra de nuestra relación y de nuestro matrimonio porque dice, y me lo dice así abiertamente porque, porque soy obrero de una empresa. Ella todo el tiempo le decía a su hija Carmen tú te mereces algo mejor, búscate un doctor, un ingeniero que es con obrero, estos eran los comentarios de la suerte y lo decía delante de él, nadie se lo mandaba a decir, entonces él pues su pensamiento es yo estoy con ella, no con la mamá, entonces no estamos, aparte la señora ya por otro lado, pero hasta dónde puede llegar esa mala fe, ese coraje, Dice que cuando perdieron a su primer hijo ella pues se portó bien indiferente y como que no le importaba y hacía estos comentarios a otras familias de qué bueno está bien que mi hija no tenga hijos de ese cabrón eran los comentarios. Pasaron los años y nuevamente quedan embarazados, esta vez afortunadamente si se concreta el embarazo, todo muy bien y cuando nace el niño varón de nombre Aldo, también él le puso su mismo nombre, dice pasó algo raro con mi suegra, mi suegra cambió completamente, mi suegra iba a la casa, quería estar cuidando al niño, quería estarlo durmiendo, que dámelo a mí o que yo lo cuido, que bla bla bla, qué miedo darle tu hijo, digo aunque sea tu suegra, discúlpeme pero si ya tuvo ese tipo de comportamientos, qué miedo. Él dice yo tenía incomodidad porque yo sabía perfectamente todo lo que habló y que ahora dormía en mi casa porque quería dormir con el bebé y muy acomedida y muy servicial dice mi esposa todo el tiempo decía es su forma como de, de sanar, es la parte del pasado, es la forma en como ella está queriendo ser otra, ya cambió, ya es buena, siguió, dice pasan los meses, el bebé cumple sus tres meses, todo bien, cumple sus seis, siete meses, ocho meses. ¿A los ocho meses, ojo aquí la señora llegó a la casa, de su bolsa sacó un elfo, un duende de estos que son como de peluche, este, como de este tamaño más o menos y dice la primera impresión que da y con mucho respeto para un bebé como es, espérate, o sea que le vas a dar al niño? Y dice que ya le dice déjame, es el regalo del niño y es para su protección, él va a cuidar al niño. Aldo estuvo en contra porque dice la verdad, la apariencia del elfo era muy fea para un niño, o sea, no es un regalo para un niño. Dice, pero ahí va mi esposa, no, deja, deja, es un regalo de mi mamá, es especial. Si, ella dice que es protección, déjaselo hijo, OK, está bien. No, dice, el niño extrañamente lo aceptó, lo agarró y el bebé, o sea, ocho meses no soltaba el muñeco. Dice que siempre lo tenía cerca, por alguna razón siempre quería tenerlo cerca y si el niño lloraba era porque le faltaba este muñeco, este duende, ya se lo acercaban y ya como que estaba tranquilo. Eso empezó a suceder y la esposa Carmen siempre decía es que entiende y mamá se lo trajo para protección, para cuidarlo, que un montón de cosas. Aldo en el fondo sabía perfectamente de que esto no era del todo, no sé, él en este punto decía, es que no sé si es tal vez porque ya conozco a la señora, por la idea que ya le tengo y no confío, pero algo no cuadraba en él. Fueron pasando los días, fueron pasando y dice que las cosas empezaron a cambiar, principalmente una noche. Dice, hubo una noche donde el bebé nos despertó, no estaba llorando, estaba literalmente gritando. Dice, el llanto de un niño al que le están haciendo daño, no es un bebé que se despertó en la noche y tiene hambre, no, no, era el llanto de un niño al que le estaban haciendo daño. Dice, era mi hijo, gritaba. Dice, me levanté yo, se levantó mi esposa, fuimos a la cuna, estaba inconsolable. Cuando llegamos el duende estaba en el piso. Ahí dice algo extraño porque yo cuando él se duerme, cuando se duerme el bebé lo coloco en una repisa, no, ese estaba en el piso, muy cerca de la cuna. Y dice el niño no estaba enfermo, no tenía fiebre, no tenía hambre y nada, nada, nada lo consolaba, no sabían qué hacer, pensaron en llevarlo al médico, dice, es que no sabemos que tiene, nunca había hecho eso. El niño se durmió hasta las 6 de la mañana que ya se pudo quedar dormido y ellos así extrañados de qué pasó. Fueron pasando los días y nuevamente se repite lo mismo, era madrugada, ponle 2 de la mañana y nuevamente este llanto pero fuerte y nuevamente se repite también lo mismo, El duende que debería estar en la repisa estaba en el piso. En este punto las cosas ya estaban muy raras, ¿Sabes? El niño empezó a tener falta de sueño por las noches. Ojo, y esto es muy importante como padre, se los digo porque ya me ha sucedido, cuando hay influencia maligna por parte de este tipo de entidades, los niños no pueden dormir, se ponen inquietos, tienen miedo y se los digo porque mi hijo hacía. Cuando pasó la experiencia, entonces el niño empezó a tener falta de sueños, dormía en el día, en la noche no dormía, no comía, se le caía el cabellito, o sea, empezó a tener muchos cambios tanto físicos como en sus horas de sueño. Lo llevan al médico y el niño empezó a perder peso. Le estaban comentando que tenía indicios de desnutrición, o sea, algo fuerte. Dice que una noche de estas Aldo se duerme y fíjate el sueño que tuvo. Dice, yo tuve un sueño muy fuerte. En este sueño, dice, yo estaba viendo cómo ese duende, ese muñeco que le llevó mi suegra, caminaba y se subía a la cuna y cuando llegaba a la cuna, caminaba hasta estar en la boquita de mi hijo. Cuando estaba cerca, yo veía cómo empezaba primero a morderle, como el labio le estaba mordiendo y como que le estaba inhalando. Yo veía como mi hijo, dice, solamente lloraba y de pronto se ponía como blanco, como pálido y después en la carita del bebé se ponía como, como morada, hasta que el niño fallecía. Este, este sueño lo tenía Aldo, pero antes de que pasara todo esto, dice que él lo que hizo fue como alejar este duende del niño, lo alejó, lo guardó en un closet y él se fue a trabajar. Cuando regresa, ve que el niño está jugando con el duende. Dice, pero él empezó a pensar en algo paranormal, no di salió, tiene vida, no sé habla con su esposa, le dice, no hombre, yo se lo di, yo se lo di. ¿Pero por qué se lo diste? Yo se lo quité. No, yo se lo di, yo se lo di porque es un regalo de mi mamá y ya saben, ¿No? Lo mismo, ahí está el. Pues Aldo ya os haya esto ya provocaba pleitos con su esposa, él con estos sueños donde su hijo pues partía de esta forma, hasta que una mañana pasó la tragedia y lo quiero leer. Dice, una mañana sentí un silencio muy pesado, me levanté y fui hacia su cuna. Mi hijo tenía su rostro morado, sus ojitos estaban rojos, no tenía vida, no le escuchamos, grité de mi llanto, dice despertar mi esposa. Y solo te puedo decir, Paco, que ha sido el día más triste de toda mi vida. Ese día yo perdí el sentido de la vida y empezaron a pasar muchas cosas malas. Llegó el funeral del pequeño y semanas después él dice que limpiando la habitación del niño, siempre entraba a la habitación a ver la cuna, a ver como que su ropita y terminaba llorando. Siempre, siempre, siempre. Igual su mamá. Pero esa vez que él entró, le llamó la atención algo. Este duende estaba en otra parte, acomodado, como si hubieran movido. Y él dice, nadie ha entrado a este cuarto. Nadie. Se levanta, estaba llorando, se levanta, toma el muñeco y se le queda mirando y como por. No sé, por reflejo tal vez, o como por inercia, como empezó como que a revisarlo, como que le quitó el cierre. Como que empezó a revisarlo, ¿No? Y cuando mete la mano dentro del. Porque es como peluche, dentro tú dijiste hace rato unos elementos y aquí están esos elementos. Tierra. Habían dos clavitos pequeños así como oxidados. Había como un polvo blanco. Él me dice, había como un polvo blanco y como raíces, ¿Sabes? Como de algo, como una raíz. En ese momento él gritó así como de coraje, él supone. En ese momento él confirmó que realmente su suegra nunca lo quiso ni a él ni al niño. Llega la esposa y ¿Qué pasó? Mira esta porquería, tu mamá aquí está. Dice ¿Que? Ya lo ve. Dice, no, mi mamá no fue. Estás equivocado, tal vez así venía de fábrica, pero mi mamá no fue porque, sabes, aquí pasó un pleitazo bien fuerte. Y él Aldo nos dice al final esa mujer maldita fue la que nos arrebató a mi hijo. Jamás quiso que yo me casara con su hija y nunca quiso mi familia. Al final dice, hoy estamos en un proceso de divorcio muy largo y agotador. Ella a la fecha de hoy defiende a su madre y yo cargo con la certeza de que ella hizo algo con ese muñeco para que mi hijo dejara este mundo. Quise quemar ese muñeco, pero mi esposa me lo arrebató. Hoy ella vive con su mamá y solo le pido a Dios fuerza y paciencia, porque hay cosas que no se pueden perdonar. Qué fuerte, ¿No? Muy fuerte, de verdad. Qué triste. Y hemos visto este tipo de comportamientos en la familia que de verdad hay personas que no sé. No tienen conciencia no tienen amor a nada, o sea, son demonios literalmente. ¿Tú qué opinas?
B
Sí, así es. Mira, híjole, qué historia tan fea. Qué bueno que ya se está divorciando, creo que es lo mejor que puede hacer y lamentablemente hay gente muy mala y siempre se van hacia los menores, no es lo que más fácil puedes afectar y qué tristeza que siempre sea así, pero lamentablemente es algo que pasa y pasa mucho. Claro, mucho más de lo que pensamos.
A
Fíjate que yo considero que más allá de que el duende haya estado como malintencionado yo creo que ahí había un trabajo también de brujería muy fuerte, o sea, literalmente el trabajo de brujería iba con el duende que también ya estaba muy seguramente intencionado para acabar con la vida de este pequeño.
B
Así es. Es que bueno, ahí al duende lo usaron de recipiente. Claro, directamente para hacer el trabajo de brujería. Fíjate que hablando de eso, de esta gente mala que es familia, yo te quiero contar una historia, Paquito. Esta es una historia de unas personas muy cercanas a mí. Ellos viven en Puebla, dicen que muere el abuelo y empiezan las herencias, las típicas herencias que siempre son un problema. A una amiga, los papás de una amiga le heredan varias hectáreas, era un lugar grande y les dijeron se te da la tierra, tú sabes, si construyes no construyes, pero bueno, ahí está. Y ese mismo lugar lo estaba peleando un hermano de la mamá y es que porque a ella mejor a mí, yo sí lo voy a construir. Y traían la pelea y la señora nada más se dignó decirle es lo que mi papá quería. Claro, tú ya tienes tu parte, déjala a mí en paz. Bueno, así quedan las cosas, ellos empiezan a ir a ver, empiezan a querer construir pero no se les ocurre cercarlo, entonces el lugar seguía estando abierto. Llega el hermano y le dijo que los quería invitar a comer y que les iba a poner unas protecciones, unos guardianes para poder protegerlos que justamente los traía de Yucatán y eran unos aluxes. Bueno, empieza el señor a poner en cada punto, ahora sí que marcando el margen en cada esquina puso un aluxe y ellos veían que ponía una bebida y que estaba con rezos y le preguntaron ¿Qué estás haciendo? No, no, no, es para que los proteja, para que su tierra sea fértil. Bueno, pues gracias. Se ponen a comer y todo, están bastante bien, festejando y decía la señora qué bueno que ya mi hermano ent. Es bien importante llevarnos bien en familia. Y el señor, lo más hipócrita claro que sí, hermano, yo te quiero y lo importante es que estemos bien. Pues bueno, pasó y la persona, la señora, se empieza a enfermar, se empieza a sentir mal y comida que hacía le caía mal, y si salía el sol, se desmayaba y se ponía muy, muy mal, muy mal, muy mal. El señor empieza a construir, empiezan a hacer cimientos y ahí hacen un cuartito muy chiquito y ahí empiezan a vivir. Decían que pues de ahí lo iban a ir creciendo y hacer la casa como querían. Bueno, están ahí habitando y dicen que escuchaban unas risitas, todas las noches eran unas risitas. ¿Y qué tienen esas? ¿Qué son? Han de ser niños, Pues es que aquí hay más niños, hay más gente. Bueno, esas risitas cada vez se sentían más cerca, cada día más cerca, cada día más cerca, hasta que justo ya se escuchaban orbitando el cuartito que habían construido. Y la señora ya no dormía, empezó a perder peso, se sentía muy, muy mal. Se le empezó a marcar la cara como, o sea, hundirle las ojeras como si fuera el marco de la calavera. ¿Así se veía la señora, OK? Y su esposo ya empezaba igual, muy demacrados, muy demacrados. Entonces, bueno, estaban sintiéndose mal. La señora, muy católica, iba con el padre y ¿Sabe qué padre? Es que yo me siento mal. No, hija, todo bien, tú tranquila. Pues es lo de tu papá, te afectó y todo. Era Es que me desmayé. Tu papá es que te afectó su muerte, y te afectó su muerte, y te afectó su muerte. Así pasó un año, justo cuando se cumple un año de que ponen estos aluxes, la señora muere. No hubo grito, no hubo nada, solo despertaron y ya estaba muerta. El señor se pone muy mal y empieza a decir qué era lo que pasaba. Para esto ya iban construyendo un poquito más su casa y lo empiezan a morder, lo empiezan a atacar. Y él dice que escuchaba en su oído todas las noches una risa, pero estaba paralizado. Entonces era la risa y él no se podía mover, no podía pedir ayuda, y todas las noches era lo mismo. Y cuando despertaba, toda la verdura, toda la fruta ya no estaba, o estaba en pedacitos, o habían muchos cachitos tirados todo el tiempo van y piden ayuda al sacerdote, le dijo es que esto está pasando, esto está muy raro, empiezan a ver pisaditas que dejaban y dijo esto no es normal. Fue el sacerdote y le dijo es que quisieron aquí, No pues no, mira yo voy a bendecir la casa pero te voy a contactar con una señora que me ayuda a que ya se limpies a ver si ya les puede decir algo OK. Le contactan a la señora, bendicen la casa y la señora en cuanto llegó le dijo aquí hay algo malo, ¿Que hay? No sé, pero aquí hay una energía muy mala, una energía que es de muerte y el señor le empieza a decir si, mi esposa se murió, yo me estoy sintiendo mal y yo todas las noches me quedo paralizado y escucho esto, ayúdeme. ¿Claro, y luego qué hicieron aquí? ¿Qué plantaron aquí? No, no hemos plantado nada, todo lo que ponemos se seca, esta tierra no es fértil. ¿Cómo no va a ser fértil, No, OK y en eso se acuerda mi cuñado? ¿Mi cuñado nos puso una protección, qué protección fue? Unos muñequitos, él así lo definió, unos muñequitos chiquitos como de 30 centímetros los metió a la tierra y nos dijo que eso nos iba a proteger. ¿Le dice la señora no les metieron duendes? No, no creo, bueno vamos a ver en dónde fue la lleva y le dice fue aquí, aquí está uno y allá está el otro y así meten una pala, en cuanto la entierran se escucha un grito de niño pero desgarrador, como si le hubieran hecho daño, se escucha que emerge de abajo, quitan la pala y el señor se pone a llorar, se pone muy mal y le dijo la señora hay que sacarlo o nos mata. Cuando están enterrados de este modo es o los matamos o nos matan. No manches Pues quisieron sacarlo y a la señora le dio un infarto, o.
A
Sea la persona que estaba ayudando.
B
Así es, le dio un infarto y ahí se quedó y el señor con el miedo de ver lo que estaba pasando dijo by lo dejó, agarró sus hijas, dejaron todo y se fueron de ahí, se fueron a un departamentito, estuvieron viviendo tranquilos, el señor se empezó a recuperar, empezó a ganar peso y el hermano se quiso ir a quedar ahí, empezó a querer acaparar las cosas pues no sé cómo haya hecho el señor el trabajo que lo hizo mal que al querer él también estar ahí, lo atacaban también esa zona se tuvo que quedar así sin poder hacer nada, lo reclamaron los alushis, ni de él ni de nadie.
A
Tómala, o sea, imagínate. No, no, no, o sea, cargar con la muerte de tu propia hermana, así es, hacerle la vida de cuadritos a tu familia, a tus sobrinos, sobrinas y que todavía no te quedes con. Digo, de verdad qué gusto, qué gusto porque a mí me da mucho coraje esas personas que reclaman una herencia que a ellos no les costó nada, o sea, nada, nada, o sea, de verdad qué coraje de que se sientan con el derecho de decir esto, me claro que no, tu mamá, tu papá saben lo que hacen con ellos y lo quieren vender, irse de viaje, déjalos. Exacto, de verdad qué historia, digo, qué satisfacción sentir, yo dije no llegó y ya se quedó con el terreno, no pudo. Qué fuerte amiga, no manches. Mira, yo te voy a contar esta última historia que de verdad también a mí me dejó pensando en todo este tema de cómo la gente ocupa estos duendes tanto para bien como para mal, entonces muchas personas ojalá, digo, no creo que saliendo de este podcast encargando Mi Duende en Amazon, Mi Duende, entonces mucho cuidado cómo lo hacen, si lo hacen tengan cuidado porque no es como tener cualquier cosa, tengan mucho cuidado. Mira, esta última historia se llama Los Duendes de la Repisa, una historia mandada por Raúl Montoya y no las manda desde Hermosillo Sonora. Y bien, él nos dice que llega a Hermosillo hace ya varios años buscando trabajo, el perteneciente de Chiapas llega hasta allá, va con la idea de tener una mejor calidad de vida, de entrar a trabajar, dice yo iba como buscando trabajar en alguna maquila, alguna empresa, ir subiendo y tener un estilo de vida ya bastante bueno. Cuando él llega a las pocas semanas, dice yo entré a trabajar a una tienda de ropa en el centro, dice que al llegar ahí conoció a quien sería su jefa, doña Celia. Doña Celia dice, una señora ya grande y ella tenía una tienda de ropa, una boutique muy bonita, dice, vendía muchísimo, tanto ropa para dama como para caballero y la verdad dice, a mí me asombraba mucho algo, llegaban más tiendas, daban más barato, daban créditos y Doña Celia seguía vendiendo súper bien. Llegaban lo que para muchos comerciantes era las vacas flacas, los meses de vacas flacas donde no hay dinero, no hay tanta solvencia económica. Dice, no, doña Celia, le iba muy bien y era cuando más vendía, cuando se supone que no había venta es cuando esa señora más vendía. Y dice, yo me asombraba, dice, a mí, dice, por trabajar con ella lo que normalmente pagaban en empleos así, dice, a mí me pagaba al triple. Y dice, la verdad yo le agarré mucho, mucho cariño a esa señora. Dice, todo el tiempo me trató bien y yo siempre le trabajé perfectamente, dice, ella siempre me decía, aquí se trabaja con respeto y agradecimiento. Entre las funciones que tenía Raúl, pues estaba el abrir la tienda, el mantenerla bien, atender a los clientes, todo esto hasta que en una ocasión él dice, me piden bajar y ayudar a limpiar una bodega que estaba literalmente que se ocupaba como eso, como bodega para almacenar ropa que llegaba así como en cajas muy grandes. Dice, yo estaba en esa bodega ahí cuando de pronto dice que ve una mesita al fondo donde habían dos monitos y si, él ve como dos monitos y ve como velas. Él pensó que era de estos típicos de este, como altares a la virgen o cositas así que podemos encontrar cuando él se acerca. Dice, me dio mucho miedo ver esos dos monitos, ahora hoy sé que son duendes. Dice, en esa mesa habían velas, había un vaso con agua, había apuros, había monedas, había un montón de cosas. Dice, la verdad a mí me dio muchísimo miedo ver eso, demasiado miedo. Y dice que cuando sale de la bodega le dice, doña Celia, este, ¿Qué es eso que usted tiene ahí? Dice, me espantó. Y la señora dice que se empieza a reír y dice, no te asustes, ellos son los que me ayudan. ¿Como que son los que le ayudan? Si, dice, cuando, cuando hay malos momentos, cuando la gente dice, me quiere hacer el mal o cuando simplemente no hay venta, ellos me ayudan. Y dice, ahí él. Ella me empezó a explicar cómo funciona. Dice, incluso me llamó la atención como les hablaba ella a los duendes. Dice, a veces yo además la escuchaba y quien, y quien escuchara esa conversación, ella cualquiera pensaría que está hablando con un ser humano, con un niño. No, estaba hablando con sus duendes. ¿Todas las mañanas bajaba, hablaba con ellos, les prendía su vela y dice, y a mí me tocaba pues siempre cambiarle el vaso de agua, siempre, siempre, o cuando estaba como muy turbia, ella le decía que tenía que cambiarlo porque a los duendes no les gustaba, se molestaban si no le cumplían y ella le dijo, pero hay que cumplirles porque ellos no trabajan de gratis y si no les cumples ellos se enojan, entonces él se quedó como con ese, pues vaya con ese entendido de que tenía que hacer las cosas así, entonces dice, en la tienda pasaban cosas bien raras, había momentos, dice cuando cerrábamos la tienda que ya no me daba tiempo de acomodar las prendas, que los clientes llegaban, se probaban y como que se iban este como almacenando, vamos a decir así, yo decía el día siguiente lo doblo y qué pasó? Llegan a la tienda y la ropa estaba en su lugar, o sea de verdad ese tipo de cosas pasaba muchísimo, dice de verdad este, me ahorraban el trabajo, me ahorraban la chamba y la verdad yo empecé también a contribuir de forma positiva, dice, yo le pedí a doña Celia que yo le iba a ayudar con todo lo que pudiera y él se encargaba de ponerle el agua a los duendes, de ponerle, de perderle las velas, él se encargaba de todo eso, se le hizo costumbre, ¿Por qué? Porque también notó que lo ayudaban a él, dice yo a veces tenía unos centavitos ahí, unas moneditas y órale, sígueme echando la mano, seguimos trabajando chido. ¿Fue pasando el tiempo la señora Celia y era una señora grande y ella desafortunadamente pues pierde la vida en algún momento el lugar es tomado por uno de sus hijos, el hijo de nombre Mauricio, el tipo te lo describo rápido, tipo soberbio, un tipo que jamás trabajó para tener lo que tenía, todo se lo daba, su mamá no sabía trabajar y lo primero que hizo es empezar a hacer cambios en el lugar, cuando Mauricio llegó al sótano a esta bodega y vio esto, lo primero que le dijo a este chico es y esa porquería que? Vota me esa chingada a la basura y dice no, no, pero espérate, este, tu mamá no, déjate de cosas, nosotros no creemos en esas supersticiones, bótame esa madre a la basura y si no lo haces no te voy a pagar, o sea, ahí empezó el a tener conflictos muy fuertes con su nuevo jefe, el hijo de doña Celia y dice que él no se atrevió a tirar a los duendes a la basura, entonces fue él mismo, el hijo agarró una bolsa de estas negras de basura literalmente todo lo deltar para adentro, nudo y órale, ¿No? Afuera, a la basura. Este chico dice que no lo dejaron correr tanto ese día al cerrar, al terminar las labores, él andaba, dice, se acaba de comprar una moto súper de lujo, de estas de carreras de. Iba a decir el nombre de la marca, pero no va a publicidad, pero una moto vaya chulísima. El tipo esa noche tenía planes de ir quién sabe a dónde, pues qué crees en esos planes de andar, pues de biker, ¿No? Justamente rodando ahí él perdió la vida y de una forma que no la puedo describir porque si no me censuran el video, pero de verdad su cuerpo quedó irreconocible. Él, la persona que nos manda la historia precisamente nos dice, Se me hizo muy, muy extraño, ¿No? Como el día en el que él se quiere deshacer de todo de una forma tan violenta, tan irrespetuosa. Puedes creer o no puedes creer, pero tienes que respetar siempre eso, sí o sí, no hay más, Aunque no creas, tienes que respetar. Se le hizo muy extraño la forma en cómo él pierde la vida. Y aquí nos dice algo esta persona y yo lo quiero leer. Raúl nos dice, Yo ese día recogí esos duendes de la basura, él los sacó de la bolsa, ojo y escuchen esto, hoy tengo una de las tiendas de ropa más exitosas de Sonora. Nunca me han robado, nunca me falta el dinero, eso sí, todos los días le cumplo a ellos porque jamás se va a olvidar las palabras de Doña Celia. Ellos dan, pero ellos también te pueden quitar. Hoy el negocio es de él y nos manda un fuerte abrazo, un saludo de Sonora desde su tienda donde le está yendo súper bien. ¿Qué opinas amiga?
B
Pues sí, es que si los tratas mal, ellos te tratan peor, definitivamente. Qué impresión.
A
Oye, cosas bien, bien curiosas. Fíjate que me ha llamado mucho la atención este capítulo porque siempre hablamos de duende, pero el ver o el saber cómo la gente los ocupa para trabajos tanto buenos como para malos y como estos seres pueden tanto si echarte la mano, chido. Pero también tienen esta parte también de su dualidad tan oscura, dices, wow.
B
Así es. Fíjate que yo tengo una historia justamente hablando de. De estos duendes que pueden llegar a trabajarse para mal, muy mal, igual del norte. Creo que a los duendes de minas se les llaman Mukis o Mokis, algo así. Y esta historia va de ellos. Es un señor que justamente estaba trabajando para Minas, él recogía plata, tenía a sus trabajadores, le iba bien, pero él quería que le fuera mejor y fue con un brujo y le pidió que qué podía hacer para que le fuera mejor, que él quería trabajar con un muki y le dijo que sí. Le empieza a pedir una lista, como decías ahorita, le pide tabaco, le pide juguetes, dulces y le dice pero necesito una prenda porque él me va a pedir a alguien. ¿Él te lo va a dar, él sabe exactamente las vías para que encuentres la plata, pero te va a pedir a alguien, a quién vas a dar? Y a él se le hizo muy fácil, dijo un trabajador. Entonces agarra una playera de un trabajador y decide eso, entregarlo. El señor no lo agarraba tal cual, sino era de ponlo ahí en el altar. Cuando lo pone no se da cuenta que se le cae un anillo junto con la playera. Ya sabes para dónde vamos. Se le cae el anillo por ojete. Así es la verdad es que sí, él no se da cuenta, no se percata, pide las cosas. Al siguiente día el chico desaparece, entran a Minas y él ya no sale. Y dijo si, el trabajador ya se lo cobró. Y justamente a los dos días encuentran muchísima plata, tanta que el señor de la nada se hace millonario. Salen noticias, el hallazgo del señor y él está impresionado y dijo por supuesto, yo de aquí ya es segurísimo, yo ya tengo mi dinero. Empieza a crecer so empresa y estaba en su casa, él vivía con toda su familia. Entonces se despide de su mamá, se despide de su hermana y se va a dormir. A partir de ese día empezaba a escuchar en las paredes de su habitación que le tocaban desde adentro de la pared, paredes de concreto, ven a jugar. Y él volteaba y decía es la voz de mi trabajador, OK. Y empezaba él a rezar, compró una biblia, se volvió cristiano, se volvió cristiano y decía no, que no me lleve porque si, yo ya se lo entregué. Y fue con el brujo y le dijo ¿Por qué no? Pero tú dejaste la prenda. Sí. Entonces no, es que no se debe llevar a nadie más, solamente de quien se deja prenda es por quien va. No se percata nunca del anillo. Siguiente noche y otra vez ven a jugar. Y él decía no. Y empezaba como loco a gritar no, no voy a jugar contigo, déjame en paz. Siguiente noche igual él ya no dormía, ya no quería dormir hasta que pues le ganaba el sueño, claro. Entonces un día dice que él cuenta, bueno le cuenta a su hermana, me dicen que vaya a jugar y que hace mucho frío, tengo mucho miedo, ayúdame. La hermana era muy creyente, entonces le llenaron de velas, le llenaron de biblias, le pusieron rosario, le decía no, no te va a pasar nada, no te preocupes, pues vuelvo a escuchar, ven a jugar, tengo mucho frío. 3.33 de la mañana despierta la hermana, nada más escucha un no gritado y ya no se oye, nada más tratan de abrir la puerta, la puerta estaba cerrada desde adentro, con seguro se asoman desde la ventana, está cerrada la ventana también tiran la puerta, llaman a la policía, llaman ambulancia, llaman todo, encuentran todo cerrado, todo correcto, menos una cosa, en el piso había un hoyo de 30 centímetros perfectamente hecho y profundo.
A
OK.
B
Dicen los policías por aquí, es ilógico que el señor haya, se haya ido, no cabe pues cuando llegan los peritos a hacer estudios habían partes de sus uñas y trozos de la tela de su pijama, o sea, si jamás lo.
A
Volvieron a ver, literalmente se lo llevaron.
B
Así es.
A
Dios mío, fíjate que el tema de, de cuando te llevan los duendes da muchísimo miedo porque digo, se sabe de forma, bueno, muy popular que van con los niños, les atraen mucho, pero cuando pierden a un adulto, el adulto te cuenta, te narra lo que vivió, a veces algunos los han encontrado entre raíces de árboles, en cuevas, debajo de piedras, se me hace tan fascinante como en ellos, o sea, en esos días que están ellos capturados, estos seres para que no se mueran los alimentan, yo recuerdo como hay un testimonio de un hombre que contaba que en estas que son como jícaras naturales, le daban comida, le daban semillas, plantas y ahí le daban de comer, o sea, para que él se mantuviera vivo, pero él lo tenían como capturado y dices que da mucho miedo el ver cuando ya estás con ellos, cuando ya estás ahí donde ellos viven, cuando se da mucho miedo el porque no ves a uno, ves a un montón y te vuelves loco, o sea, esta persona que lo narra quedó mal de sus facultades, la familia dice es que está loco, o sea, es una expresión muy popular, pero es como lo dicen, se volvió loco, habla incoherencias, habla cosas muy disparatadas, pero es el resultado de cuando convives y estás así. No manches amiga, qué episodio nos aventamos. Qué historias las tuyas. Qué interesante. ¿Cómo te la pasaste?
B
Muy bien, muchísimas gracias. Me la pasé muy bien. Qué historias tan interesantes.
A
No hombre, yo de verdad estoy impresionado por. Digo, yo ya sabía que estos seres eran buenos. Sí, Y eran siniestros también. Pero me queda claro que evidentemente está también la intención de las personas. Mucho cuidado con lo que pides, no te vaya a pasar lo de este minero que ahí se le fue el anillo. Entonces tengan mucho cuidado, mucho cuidado porque también existe un karma y todo lo que hacemos se puede regresar. Mi querida Meli, muchas gracias por estar con nosotros. Antes de irnos, por favor. Redes sociales.
B
Claro que sí. En todas mis redes sociales me encuentran como Corpi K o RPP y Latina Ether, así me encuentran en todas mis redes sociales. Y pues qué gusto haber estado aquí contigo. Qué satisfacción. Las historias me encantaron.
A
A mí también.
B
Pues muchas gracias por tomarme en cuenta y por invitarme.
A
Gracias a ti. ¿A mí? Yo me la pasé súper bien. Estoy seguro que no va a ser la última vez que nos vamos a ver. La verdad me encantó platicar contigo, escuchar tus historias, de verdad, muchísimas gracias. Gracias a toda la familia del podcast que llega hasta el final, que no dejan a media los episodios. Muchísimas gracias a quienes sí los terminan, les agradezco muchísimo. Por favor, familia, antes de irte, no olvides también pasar y suscribirte a este canal, activar las notificaciones de YouTube si por alguna razón YouTube no te está notificando, aunque ya tienes la campanita, porque si es un error que está ocurriendo, lo que tienes que hacer es desactivar la campanita y volverla a activar. Con eso se soluciona el error. Y recordarte que nuestra querida invitada nos va a dejar un relato sumamente prohibido. Y a continuación te dejo un adelanto para que no te lo pierdas en nuestro sitio web que es. Allá te veo si te atreves. Mi nombre es Paco Arias y nos vemos en otro episodio más adelante. Hasta la próxima. Chao.
B
¿Y que iba a entregar a cambio de lo que tú quieras, yo te doy lo que tú me pidas? No tengo ningún problema con darte hasta mis hijos.
A
Y justamente es lo que me platican los pactos que se hacen en iglesias no abandonadas, en iglesias que siguen en funciones y que son hechos por mismos sacerdotes que dentro de estos sitios, pues tienen orgullos, tienen sacri le habla dentro.
B
De su cabeza y le indica que quiere al menor que acaba de nacer. Toma al niño, lo vas a poner en el altar y lo vas a ver. Agarró el cuerpo como si fuera una vasija y empezó a beber. La derramaba por los lados, desgarró al bebé y llevó esos restos así.
A
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B
Applying for noding decline cards won't hurt.
A
Your credit scores if you aren't initially approved. Initial approval will result in a hard inquiry which may impact your credit scores. Experian.
This episode of EXTRA ANORMAL dives deep into the chilling intersections between witchcraft (brujería) and the enigmatic world of duendes (goblins), aluxes, trolls, and similar beings. Through firsthand experiences, folkloric analysis, and multiple listener-submitted stories, Paco and Meli discuss how these elemental spirits can be invoked for purposes of abundance or vengeance, always at a price. The episode warns listeners about the consequences of making pacts with such entities, sharing stories where fortunes turn tragic and cautioning about “playing with fire” in the supernatural realm.
The episode makes it vividly clear: duendes, aluxes, trolls, and mine spirits are not mere folklore—they are forces that, when invoked, will demand balance. Whomever seeks their favor must be prepared to pay their price, whether in fortune or in pain, and always with respect. Both hosts urge listeners to exercise extreme caution in matters of the occult: “Mucho cuidado con lo que pides... porque todo lo que hacemos se puede regresar.”
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