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Amigo, yo si me permites te quiero contar una historia. Esa historia no las comparte Alicia y es una de las historias más interesantes que tiene que ver con muñecas. Alicia tenía una peculiaridad, ella desde que era niña sentía mucha lástima, mucha tristeza cuando veía muñecas rotas o deterioradas o simplemente olvidadas. Alicia nos cuenta que para ella siempre era como ver a una niña abandonada y desde muy pequeña le pedía a su mamá que incluso en fechas como Navidad y año nuevo que no le comprara muñecas nuevas, sino que fueran como a bazares y a estos lugares donde venden objetos de segunda mano para comprarles muñecas que estuvieran en malas condiciones, porque Alicia y su mamá les daban una segunda vida, las restauraban, les pintaban algunas cositas, le cambiaban el cabello, los ojos y ellos sentían bastante bonito en su corazón el ver como una muñeca pasó de un estado bastante malo a un estado donde cualquier niña pudiera otra vez darle una segunda oportunidad. Entonces Alicia dice que toda su vida fue así, incluso que en su edad adultez ella a eso se dedicaba, era su hobby, no era su negocio, ella de hecho tenía un taller donde regularmente salía con su hija Susy de 6 años a los mercados a caminar y donde veía muñecas se las llevaba, hacía exactamente lo mismo, les cambiaba las cosas, los ojos, el cabello, les pintaba otra vez el rostro, todo lo reconstruía y lo que ella hacía era ir a lugares donde había niños con bajos recursos y niñas y les regalaba estas muñecas y decía ella que le llenaba mucho el corazón el ver como una niña disfrutaba jugar con una muñeca que ya estaba vieja y que ya muy seguramente iba a terminar en la basura, ver cómo nuevamente le están dando amor y ella repetía mucho esa frase, es como si yo ayudara a una niña y otra vez darle esa felicidad. Entonces nos cuenta una anécdota que ocurre hace unos años atrás, ella nos dice que iba como regularmente con su hija Susy caminando de la mano por un mercado y en esta ocasión le llamó la atención una muñeca muy peculiar, esta muñeca era como de porcelana, tenía algunas partes en tela pero lo que era la carita, lo que eran las manitas y los piecitos eran como de porcelana, pero lo impactante de esta muñeca es que en sus ojos tenía como un brillo bastante humano, ves que nosotros los seres humanos tenemos un brillo en los ojos. Esta muñeca lo tenía y le daba mucha tristeza porque tenía una grieta muy marcada en el rostro. Entonces ella dice, fue como si yo quedara hipnotizada, la vi y de pronto ya estaba yo pagando y recuerdo que mi hija me dice, mami, yo sé que te gusta comprar este tipo de muñecas, yo la quiero, pero está bastante feita. Como que a mi hija le causó un poco de miedo la apariencia de esta muñeca, pero como estaba acostumbrada a que ella compraba este tipo de juguetes, pues no pasó nada. Alicia se la llevó a su casa y a los dos, tres días que tuvo el tiempo, se fue a su taller y empezó pues a, digamos a restaurarla, logró restaurar una de las manitas, logró remendar algunas partes de la muñeca que ya estaban muy malas, incluso la volvió a rellenar, le empezó a dar vida nuevamente con sus manos para irla dejando bonita. Incluso dice que después de una semana de hacer todo esto, su hija Susy le dice mamá, qué bonita quedó la muñeca, pero hay algo en su mirada que no sé, no me gusta mucho mirarla, decía su hija. Dice una ocasión estaba, estábamos cenando en la casa, estaba mi esposo, dice, estaba mi hija y recuerdo que mi esposo estaba hablando, de pronto mi esposo se quedó muy serio y se quedó mirando hacia un rincón y me dice Alicia, qué curiosa vista tiene esa muñeca, porque tiene sus ojos así, y dice yo no le hice mucho caso, dice la verdad es que si, no, no pude evitar mirar y darme cuenta que le brillaba mucho pues la mirada, los ojos tenían este brillo, no le hice caso, le dije quién sabe de qué será el material, pero si es muy, muy peculiar esa mirada que tiene. Y se terminamos de comer, recuerdo que yo cargué a mi hija y la llevé a su habitación para acostarla. ¿Yo siempre acostumbro a leerle un cuento a mi hija antes de dormir, y si yo le estaba leyendo un cuento, de pronto recuerdo que mi hija se tapa de pies a cabeza y me Mamá, puedo dormir contigo? Dice ¿Por qué hija? Es que me da mucho miedo. Pero qué te asusta hija, ¿Que le tienes miedo? Y señala con su dedito a una parte del buró donde estaba esta muñeca, que por cierto le pusieron un nombre Pecas. ¿Ahí estaba la Pecas y dice pero por qué mi amor? ¿Es que yo le he visto moverse mamá, pero en qué momento hija? Y le en este momento mamá, yo no la traje al cuarto, la muñeca se había quedado en el comedor y ya llegó al cuarto, pues Alicia como que le cayó el 20 y dijo sí es cierto, mi esposo se fue a dormir. ¿En qué momento la muñeca llegó el cuarto? En ese momento dice yo no quise hacer pues tanto, tanto drama, pero mi hija no me soltaba de la mano y me decía mamá no me dejes. En ese momento llegó mi esposo porque llegó a preguntar qué pasaba y mi hija le dice papá no me dejen, tengo miedo. Dice mi esposo se lleva a Susy a dormir a la cama de nosotras y yo agarro a la muñeca, me quedé mirándola porque era inevitable no mirarla a los ojos, mi esposo ya se había ido, yo me quedé sola mirándola. Y te voy a decir algo Paco, cuando yo me centré en su mirada, no fue imaginación, realmente pasó. Vi como dos lágrimas salían de sus ojos y caían al piso. En ese momento yo del susto la suelto y se cae y nuevamente se vuelve a romper las partes que eran en porcelana. Recuerdo que pegué un grito y fui corriendo con mi esposo, me dice ¿Qué te pasa Alicia? Y le digo es que no me lo vas a creer, yo vi como esa mirada tan brillante empezó como unos ojos que apenas van a llorar, cómo se van llenando de agua y vi como se cayeron dos lágrimas y mi esposo y su esposo le dice ay Alicia, pues estás cansada, tiene rato que estás cosiendo y que estás ya vente a dormir. La muñeca se quedó ahí tirada, dice ya mañana la recojo. Dice desperté todo normal y caminé, me acordé de mi sueño y dije la muñeca no la he recogido. Y cuando fue a buscarla, ¿Donde estaba tirada? No estaba, la encontró en la cama de su hija sentada. En ese momento estaba preparando el desayuno, pero ya está esa sensación de miedo, de temor, ya estaba en Alicia, ya tenía miedo, ya no había explicación para esto. Y recuerda que su hija estaba muy triste, su hija se sentía bastante apagada, bastante apática. Le dice hija mi amor, ¿Qué tienes? ¿Qué te pasa? Y ella le vuelve a decir es que me da mucho miedo ver a Pecas mamá, me duele mucho y señala el pecho, su corazón me duele mucho cuando me acerco y es que a veces siento que me habla. En ese momento escucha el esposo, el padre de Susy y le dice mira, ¿Por qué mejor no te deshaces de ella, fueron muchas cosas, regálala o termina de arreglarla, regálala o tírala a la basura? En ese momento dice pues sí y le dice Alicia, ¿Sabes que? A su esposo bótala a la basura y este señor agarra, pero se le hizo más fácil meterla una caja y dejarla por ahí en el almacén, ahí la dejó. ¿Pasaron los días, las semanas, todo normal, pero Susie seguía, la hija menor seguía teniendo pues estos miedos en la noche, decía que por las noches soñaba, soñaba muy fuerte, donde la muñeca subía a su cama, donde la muñeca estaba presente y ella le decía hija, pero la muñeca ya se tiró a la basura verdad? Y le decía a su esposo y le dice esposo no, es que no me dio tiempo tirar a la basura, la dejé guardada allá en el almacén donde guardas todas las cosas, ¿Por qué no la tiraste? Pues es que se me olvidó, perdóname. No, dice por favor te encargo que mañana temprano la botes a la basura. Pasó. Al día siguiente muy temprano el esposo se levanta, va al almacén donde esta señora tenía cajas y un montón de artefactos con los que ella le iba dando pues esta estructura a las muñecas que iba recog. Y de pronto este señor pegó un grito, dijo Alicia ven, tú hiciste esto. Alicia va corriendo, ¿Qué pasó? Resulta que en el momento que destapa la caja, esta muñeca que estaba guardada tenía dos caminos en la mejilla, como si unas lágrimas estuvieran saliendo, pero esta vez era un camino rojo, como si la muñeca hubiera llorado. ¿En ese momento dice que Alicia espantada, pero en qué momento pasó? Dice, tomaron a la muñeca, la metieron en una bolsa negra de basura, en su casa tenían de estas palmitas que normalmente en las iglesias cuando se hacen algunas celebraciones como Semana Santa, Semana Santa, Pascua, estas palmitas, dice que la meten a la bolsa junto con algunas palmitas como para bendecir, cierran la bolsa y la botan a la basura. Alicia dice que estaba espantada, ¿Cómo es posible que esta muñeca tuviera pues estas marcas, estas señas de lágrimas como de sangre? Alicia nos cuenta casi para terminar esta historia amigo, que ya era muy de noche, de madrugada y en su ventana había muchas luces azules, rojas que la despertaron y el sonido de una sirena se asoma por la ventana y ve que hay dos ambulancias, hay policías afuera y un montón de gente de vecinos. Ella sale junto con su esposo, ¿Qué está pasando? Y le preguntan a la policía ¿Qué está pasando? ¿Qué está ocurriendo? Y la policía le dice no, no pasó nada. Lo que pasa es que recibimos el reporte de unos vecinos de que habían venido a votar a 1 porque escuchaban que entre las bolsas lloraba, pero no, no hay nada, era una falsa alarma, sólo encontramos una muñeca. Alicia termina esta historia diciéndonos sé que esa muñeca tenía algo, mi hija fue mejorando con el paso de los días, pero realmente pasamos una situación a la cual yo no le encuentro explicación. Peca, se fue, pero realmente no sabemos qué es lo que todo el tiempo estuvo con nosotros en nuestra casa. ¿Qué opinas amigo?