Paco Arias (8:01)
Claro y justamente yo creo que también es una duda muy popular ¿No? ¿El amarre es bueno o es malo? Porque a veces la gente, yo siempre lo digo de antemano, mi respuesta siempre ha sido pues está mal, a final de cuentas estás corrompiendo libre albedrío de una persona, te estás metiendo con algo que ni siquiera el mismo Dios se atreva a meterse porque él nos dio esto, entonces ir y pues prácticamente dominarlo, tomarlo y a él muchas veces la persona convertirse en un zombi, porque a veces hay amarres que son muy oscuros, pues obviamente está la respuesta ¿No? Si me permites yo te quiero contar una historia que nos comparte una mujer. Esta historia no es cualquier historia amiga, es una confesión, es algo que una persona de nombre Karina llevaba guardando por muchos años y que con el paso del tiempo ha sido como una carga que cada vez se hace más y más pesada. Karina en aquel tiempo, en aquel año, era una mujer que todo el tiempo tenía problemas en sus relaciones amorosas, siempre las personas, los hombres, ella nos dice que la trataba muy mal, le iba muy mal en el amor, la engañaban como dicen por acá, le ponían el cuerno y pues bueno, ella se frustró, de hecho con el pasar de los tiempos logró medio formalizar algo con un hombre, quedó embarazada de una niña, pero pues al poco tiempo este hombre la deja y se va. Y su vida por mucho tiempo fue así, de hombre en hombre, de pareja en pareja, ella quería algo serio, pero desafortunadamente no ocurría. Pasó, pasó el tiempo, pasaron los meses y ella conoció a un hombre de nombre Daniel, el hombre perfecto, amoroso, atento, juguetón, risueño, todo lo positivo que te puedas imaginar. Solamente había un pequeño detalle con Daniel. Daniel era un hombre casado, entonces pues ya tenía su familia, tenía su esposa, tenía tres hijos, pero pues Karina estaba perdidamente enamorada de él y pues Daniel también buscaba como sabes, como pasar el rato y pues vio a Karina, vio que por ahí hubo un clic y empezaron a salir juntos, obviamente a escondidas. Karina se convirtió en su amante. Ella nos dice que pues iba pasando el tiempo y pues obviamente ella me lo deja en claro, esta situación no le gustaba porque le hacía sentir culpable, le hacía sentir mal, pero en el fondo también nos dice la verdad es que me gustaba para mí, o sea yo no quería ser su amante, yo quería ser su mujer, su esposa. Por ahí dice no, la catedral no, la capilla dice, pero bueno, vamos a ver que esto pues mientras dure vamos a disfrutar. ¿El problema es que Daniel en todo momento dejó las cosas en claro, dijo sabes que yo no puedo formalizar nada contigo, yo tengo a mi familia, esto es pues nada más algo pasajero entre tú y yo, mientras dure pues está bien, qué chido no? Karina dijo que sí, que estaba bien. ¿El problema es que con el pasar de los días, las semanas, las salidas escondidas, estas salidas express, sabes, la adrenalina, la emoción por parte de Karina empezó a existir un enamoramiento, pero era un enamoramiento compulsivo, un enamoramiento desmedido que provocó que Daniel tuviera problemas con su familia, porque ella ya le enviaba mensajes en la noche, en el día, en la mañana, buenos días y Daniel le decía qué pasó? Quedamos que esto no iba a ser así, este, pues yo creo que entonces esto tiene que terminar porque tú ya te estás yendo por otro lado, habíamos quedado en esto, Karina entra, pues vaya en temor, en miedo, porque ella sentía que si él la dejaba pues iba a perderlo todo, ella estaba perdidamente enamorada. Entonces ella se disculpa, que Dan, que todo bien, que no pasaba nada, pero Daniel ya estaba decidido a dejarla y Karina nos dice en algún momento él simplemente desapareció de mi vida, me eliminó de redes sociales, me eliminó de WhatsApp, me bloqueó, solamente me dejó un último mensaje que decía lo siento, terminó. Karina entró en una depresión muy fuerte, muy muy fuerte, llorar, no quería vivir incluso. Y esta situación se la contó a una mejor amiga y esta mejor amiga le dio la famosa idea de buscar un ritual, el ritual que todos ustedes ya conocen para atraer a este hombre de nuevo. Esta amiga le dijo mira, una madrina que tuve me regaló un libro donde viene algo que tú puedes hacer para que no le pagues a alguien más, hazlo tú, ahí viene, te lo presto y úsalo. Entonces Karina desesperada acepta el libro, esa noche se pone a leer y ahí es donde viene todo lo que ella tenía que hacer para traer nuevamente a Daniel a su vida. Lo curioso es que había dos métodos, ella nos cuenta que aquí había dos métodoS, digamos que el método normal que te demoraría hasta un mes en más o menos ver el resultado y el método express, el método que no pasarían más que unas cuantas horas para ver algo, pero por las cosas que se ocupaban en cada uno, Karina no se atrevía a hacer el express, porque decía que ese ritual llevaba unos cuantos elementos extras, pero no eran elementos una fáciles de conseguir o que fueran como del agrado de ella. Y ahorita te voy a decir cuáles eran esos elementos. ¿Ella decidió primero hacer el normal, el sencillo que constaba de miel, canela, sabes? Esos elementos más como de magia blanca, ¿No? Cosas bonitas, la fotografía de él, de ella, una vela, un listón, hacerlo bajo la luz de la luna y hacer estas oraciones donde estás atrayendo a esa persona, atando las fotografías, bla, bla, bla. El ritual ella lo hizo con mucha fe, como decía el aquel libro, con muchas ganas de que esto sucediera. Fueron pasando los días, las semanas, el ritual decía que hasta 30 días si estaba bien hecho, ya iban 20 días y no pasaba nada, 25 días, 30 días, nada, 35 días y no ocurría nada. Karina estaba triste, estaba desanimada porque ella había hecho todo tal cual y estaba tentada a hacer nuevamente el ritual pero con estos elementos extras. Había por ahí algunos elementos que no los voy a nombrar todos, solamente voy a nombrar dos, uno era sangre, sangre de ella y el segundo era un hueso, un hueso humano, entonces ella pues dijo de dónde voy a conseguir un hueso humano, o sea ya había pensado cómo conseguirlo, pero era muy descabellada la idea, pero a este punto ella ya estaba desesperada, estaba frustrada y una noche decidió meterse a un panteón, el de su municipio, ella dice que ese día habían enterrado a un niño pequeño y se dio cuenta porque los globos estaban inflados, estaba la tierra como recién, como decimos por aquí, estaba removida y ella aprovechó para escarbar, sacar y nos dice lo que siente, porque dice es que abro el ataúd con mucha dificultad y veo el cuerpo de un niño de no más de seis años, el niño tenía los labios muy morados, su piel era pálida, como si fuera una hoja en blanco, recuerdo haber llevado unas pinzas, recuerdo haber agarrado un pedazo de su mano, exactamente de uno de sus dedos, de su mano derecha, no me atrevía a arrancar el pedazo, dice sentía mucho miedo, temor, incluso un poco de asco, pero en ese momento yo pensaba que era necesario para que este ritual se llevara a cabo, entonces cerré los ojos y apreté fuerte, se escuchó como si partiera un pedazo como de madera y fue entonces cuando me llevé un pedacito de ese dedo. En su casa, desesperada vuelve a hacer todo el ritual, ocupando este líquido vital que le llega a ella cada mes y ocupando ese huesito que se llevó como por arte de magia. Ella dice al día siguiente reviso mi teléfono y tenía un mensaje de él, era Daniel, dice yo no lo podía creer, el hechizo resultó y el mensaje decía te extraño, te quiero ver, no puedo vivir sin ti y en ese momento pensó que la vida había cambiado, que todo iba otra vez a ser como antes, se empezaron a ver, empezaron a estar juntos y fíjate, en un mes Daniel dejó a su familia, dejó a sus hijos y se fue a vivir con ella. Ella dice que esto parecía un sueño, era algo que ella anhelaba con el corazón y que si sentía remordimiento, pero a final de cuentas ella tenía al hombre que quería. Hasta que empezó a ocurrir algo extraño. Ella dice que al principio no le dio mucha importancia. Ella tenía sueños, dice, donde yo estaba acostada sobre la tierra y llegaba como un cerdito bebé, un animalito, dice, se me pegaba en uno de mis pechos y empezaba a succionar. Ese era un sueño muy esporádico, pero al pasar los días, este sueño se hacía más recurrente, pero ya no era uno, ya eran dos cerditos, de pronto ya eran cinco y así hasta que llegó un número que ella ya no podía contar, dice que estos animalitos llegaban y se le pegaban y como que le chupaban una parte de su. De su cuerpo, de su pierna, de su brazo, de cualquier lado. Y pasaba otra cosa, dice, de pronto la vela que yo había ocupado para el ritual ya se había acabado, ya estaba. Pues nada, dice, había momentos donde yo veía que de la nada se prendía, pero era imposible, dice, porque pues ya. Ya no era posible que esto ocurriera. Y Daniel empezó a cambiar, dice que su amado hombre empezó a tener falta de sueño, no podía dormir, tenía los ojos todo el tiempo los tenía rojos y todo el tiempo hablaba solo, como que empezó a tener como un tipo de delirio, de persecución y todo el tiempo decía que la espalda le dolía, él sentía y dice, como si tuviera una mochila, como si tuviera algo. Y al pasar los días, él empezó a evitar los espejos. Cuando ella le dice, ¿Por qué haces esto? Él con mucho miedo, con ojeras y es que parecía loco, le dice, es que cuando me veo un espejo, no me lo vas a creer, veo que tengo a un niño sentado en los hombros. Y esto se lo empezó a repetir, dice, él empezó a evitar los espejos a un grado de tener que destruirlos, dice que era en cualquier superficie que reflejara, él no podía, no toleraba, le daba mucho miedo y mejor empezó a destruirlos. De hecho terminó rompiendo una pantalla que tenía en su habitación, una televisión la rompió, no aguantó, en un ataque de desesperación, él lo hizo. Y estas cosas empezaban a ocurrir. Dice que este hombre dejó de ir a trabajar y se empezó a convertir como en una carga, porque dice, él dejó de percibir su salario, que era muy bueno, pues yo no trabajaba. Yo tenía que buscar la forma de sacar mi familia adelante, entre comillas. Él no quería trabajar. Él decía que había algo allá afuera que iba a hacer que ella y yo nos separáramos. Entonces ella ya no sabía qué hacer porque ya no era el mismo hombre de antes. Era una persona, y ella me lo dice, era una persona loca, estaba mal todo el tiempo, tenía pesadillas todo el tiempo andaba hablando solo. Ya era una carga esta persona para ella. Dice que una noche a ella, ella siente como una mirada y cuando abre los ojos, fíjate, a mitad de la noche estaba él y se estaba parado en los pies de la cama. Solamente me estaba mirando, no hablaba en plena oscuridad este hombre solamente la miraba, dice, sin parpadear. Cuando vio que me desperté, me dijo, mi amor, estaremos juntos hasta la eternidad, ¿Verdad? Dice, yo le respondí, le dije, si, vamos a estar juntos. Dice, cuando me levanto y lo agarro de la mano, estaba frío, su piel estaba muy fría, pero parecía como algo extraño, no era normal. Dice, ese día lo acuesto a la cama, lo tapo, lo abrazo, pero él temblaba y actuaba de forma muy extraña. ¿Qué pasó al día siguiente? Dice, me levanto temprano, él estaba dormido, vi que no se levantaba, No se levantaba. ¿Qué pasó? No sé, lo voy a despertar. Y es cuando se da cuenta de que su amado Daniel no tenía pulso hasta el final de esta historia. Quiero leerte esto que ella me escribe porque me dice, es la primera vez que yo cuento esto. Las personas saben que Daniel había fallecido porque había broncoaspirado, pero nadie sabía la razón. Llevo 20 años cargando con esto. Me gustaría regresar en el tiempo y no haber realizado aquella práctica. Daniel falleció, su familia la culpa a ella, su esposa, sus hijos, la familia que este hombre deja. Y ella sigue sin entender qué fue lo que hizo mal. Solamente sabe que lo que hizo le trajo una consecuencia. ¿Qué opinas de eso?