Paco Arias (32:58)
No manches. Digo, a ver, hay muchos elementos que me llaman demasiado la atención y es que yo literalmente estaba imaginando todo en todo momento y una de las cosas o de las creencias que abundan en ciertos lugares donde habitan las brujas es que ellas salen en las noches sin luna. Ojo, la luna está presente en todas las noches, pero hago referencia cuando las nubes tapan completamente a la luna, es cuando salen. Es muy curioso. Por el contrario, no pensaría, no, que en luna llena, no, no, no, salen cuando hay oscuridad, total penumbra, no es nada. Y la otra cosa que me llama mucho la atención es llegan estos seres, estas mujeres, no sé si en su. No sé en su forma humana, pero al mismo tiempo tienen como estas habilidades sobrehumanas de poder moverse súper rápido a un nivel de un atleta profesional o más, o tener estas habilidades de poder ver en la oscuridad. Estaban totalmente en su terreno y yo creo que si no les hicieron nada es porque no quisieron hacerlo justo porque perfectamente lo pudieron haber hecho fácil. Ahora, la energía eléctrica se agota, ¿Por qué? Porque ellos ocupan esa energía, ellos ocupan la energía del entorno, de los aparatos, de todo. Por eso las baterías se agotan y esto pasa mucho en la investigación paranormal. Las baterías, las power bank, las cámaras, todos se van. Y a mí me ha ocurrido eso, por eso yo lo, yo lo narro y es increíble como estos fenómenos tienen como esta secuencia, no se, me hace algo impresionante, bien fuerte. Mira, yo te quiero contar ahora esta historia que es muy especial porque tengo la cuenta exacta con esta historia que voy a contar a lo largo de todo el podcast, es la tercera historia que nos comparte un sacerdote. Han habido tres historias a lo largo de este podcast de más de cuatro años, donde hoy, con la historia de hoy, son tres sacerdotes que nos escriben y de verdad les agradezco mucho por darnos pues ese voto de confianza. Y esta historia no sé ni por dónde empezarla porque es una historia muy asombrosa. El sacerdote que nos manda la historia está anónimo, o sea, si me da su nombre, me dice a qué arquidiócesis pertenece, o sea, me da toda la referencia, me manda fotos de la iglesia, los cuales desafortunadamente me encantaría, de verdad con el corazón me encantaría mostrárselos, no puedo y él me lo deja súper claro, incluso él dice, es que yo no le veo nada de malo ver este tipo de contenidos. Él me lo dice, yo no le veo nada de malo ver ese tipo de contenidos porque sirven, te funcionan, aprendes, porque cada historia tiene una parábola indirecta o directamente entiendes qué es lo que debes y no debes de hacer cuando estás ante una situación y él es el que me dice todo esto. Pero bueno, él nos dice que esta historia ya tiene cerca de 15 años y esto pasó cuando él empezó en sus primeros años de sacerdote, él fue seminarista, él pasó por todos los procesos y dice que cuando lo mandan a su primera parroquia es cuando pasó esto. A él lo mandan a una iglesia, a una pequeña parroquia, muy pequeña, en una sierra que está al sur de de México, es lo único que puedo dar de referencia. Dice que cuando él llega, lo clásico, ¿No? Llega contento, súper joven. Cuando llegó a esta iglesia tenía alrededor de unos veinticinco, veintiséis años, estaba muy jovencito, muy joven y dice que él llegó, le tocó platicar con el sacerdote anterior, que sí puedo decir su nombre, se llamaba Bernabé, ya falleció este sacerdote. Ese sacerdote había estado, ojo, en esta parroquia por más de 15 años y era muy querido por toda la gente del pueblo, ¿Sabes? Era el sacerdote que. 15 años, casi 16 años. Claro, dice que era muy querido por toda la gente del pueblo, ya estaba muy grande de edad cuando. Cuando él lo conoció y literalmente él llegó para que ese sacerdote Bernabé se fuera a descansar porque ya había cumplido con pues todos los años de estar dando la palabra de Dios. En este pueblo se mueve mucho la brujería, demasiado, o sea, de verdad, muchísimo y dice que cuando él llega conoce pues al sacerdote Bernabé, los dos sacerdotes platican y este, como que el señor, el sacerdote pues Bernabé el mayor, como que le empieza a dar el recorrido por la parroquia donde él iba a dormir, porque hay una casa en la parte de atrás donde él duerme, pues toda la información necesaria ahí por ahí llevaba una pequeña administración porque dice que como son pueblos pequeños, cuando hacen eventos religiosos, la gente del pueblo dona, o sea, da dinero para ciertas fiestas patronales, entonces toda esta información administrativa se la estaban dando, dice que ya estaban terminando y cuando ya estaban a punto de terminar como esta charla, esta junta, le dice el sacerdote, Berna, espérate, te tengo que dar una última cosa y más importante todavía, a ver padre, dígame. Y dice que saca, primero mete sus manos a como a una bolsa que tiene en su sotana y saca, es como un estuche, como si fuera de un anillo, algo así me describe, dice esto es para ti, estuvo conmigo más de 15 años, ahora es para ti, OK padre. ¿Dice que lo recibe y al abrirlo era una medalla de San Benito, pero ojo, no era cualquier medalla de San Benito, era una medalla en plata que tenía rasgos de que era una medalla demasiado vieja, tenía rasgos de que estuvo como enterrada, como que estuvo quemada, o sea una medalla demasiado vieja y dice padre vaya que detalle no? Muchas gracias, o sea como que dice todavía un poco ingenuo porque me está regalando esto, pero bueno, dice que le dice, hijo, esta medalla tiene más de 100 años y me ha servido por más de 15, aquí tú la vas a ocupar también si quieres durar, si quieres sobrevivir. ¿Dice que le escucha eso y literalmente es como de a ver, a ver padre, a ver, a ver, dígame de qué se trata, está bromeando? Dice no hijo, y la frase que le da es la maldad existe y en este pueblo hay mucha maldad, mucha, tú lo vas a ver y cuando llegue el momento tú vas a tomar esa medalla, te vas a proteger con tu rosario y la vas a poner en la frente de la persona que tú consideres que debes hacerlo. ¿Y dice, el pensó como en exorcismos o un tema así? Dice no, dice en unos días vamos a tener una misa de sanación, yo voy a dar la misa, tú vas a tener la medalla y te vas a dar cuenta en qué momento la vamos a usar. OK, OK. Pasaron los días, ese iba a ser la última misa que iba a auspiciar el padre Bernabé con esa él se iba a despedir el pueblo Misa de sanación Para los que no saben o no son muy afines al catolicismo, son misas donde pues la palabra lo dice, la gente va, es especialmente dedicada a los enfermos y muchas veces pasan milagros hay y liberaciones. ¿Llega mucha gente del pueblo y dice que ese sacerdote se ha pegado, el otro sacerdote y dice quiero que observes muy bien a la gente que va entrando, OK padre, y dice que? ¿Dice no hagas otra cosa, solo observa, OK? Y dice que le llamó la atención algo, si vio algo raro, dice que venía una mujer caminando normal y justamente antes de pasar por el arco de la iglesia, la mujer se dio una vuelta y entró de espaldas y ya estando dentro de la iglesia hizo esto, se tapó, entró y se quedó en las bancas atrás, él no le dijo nada al padre, pero como que fue la única mujer que vio que entró así terminó, dieron las campanadas, la tercera que ya quiere decir que ya empezar la misa, había mucha gente del pueblo, ahí estaba todo listo y empieza el padre Bernabé a dar la misa y él pues estaba como asistiéndolo, lo presenta a la gente del pueblo, le dice que los agradecimientos, llega el momento de las oraciones fuertes, pasan cosas extraordinarias, todo normal y se le acerca el padre Bernabé y le dice ya está cerca el momento donde vas a ocupar la medalla, ya está cerca, OK padre, OK. Dice que va el momento de dar la comunión, el momento justamente donde la gente se forma para comer el cuerpo de Cristo, comer y beber la Santa Cena y le toca a este padre joven dar la comunión mientras estaba el padre Bernabé cantando junto con el coro de la iglesia y dice que él nota que a lo lejos aquella mujer que había entrado de espaldas se forma, pero en ningún momento deja ver su cara, va, va así, dice que iba como con un rebozo igual en la cabeza y dice que cuando faltaban unas cuatro personas para que llegara, él voltea a ver al Padre Bernabé y el padre le hace así como él va, es el momento, OK. Llega la mujer, dice que se descubre la boca y dice que cuando literalmente cuando abre la boca tenía una lengua que parecía como de serpiente larguísima y unos dientes así horribles. Dice yo, dice este sacerdote que nos comparte esto, yo sentí mucho miedo, de verdad yo sentí miedo, pero ya tenía la medalla en la mano y cuando hice esto ella pensó que le iba a dar la comunión y llevó la medalla en la frente. Dice que cuando puso la medalla en la frente de la mujer, la mujer primero sintió como algo caliente y la mujer empezó como a gritar. Dice, de verdad abrió la boca primero abrió la boca mucho más grande de lo normal, como que algo se le destraba de aquí de la mandíbula. Y empezó a gritar con un grito así desgarrador, como de dolor. Y toda la gente que estaba formada se quedó mirando. Y el padre Bernabé da la orden al coro de la iglesia para cambiar como la canción y empezaron como a cambiar el ritmo, cambiaron la vibración. Y se acerca el padre Bernabé y empieza a orar y lo primero que le dice es tú no deberías estar aquí, tú no perteneces aquí, ¿Qué buscas aquí? Y dice que la mujer hablaba así, pero como que está. Como que la tenían amarrada con algo invisible, como que contestaba como de muy mala gana. Y dice que escupía, no dejaba de escupir hacia el piso y como que empezaba a querer blasfemar. Y le dice el Padre Bernabé, me voy yo, pero se queda él y aquí tú no vas a entrar y que sea la última vez que te vuelvo a ver aquí. Dice que todo el pueblo literalmente vieron como esta mujer se fue, se dio la vuelta, se tapa, sale corriendo y se va. Esto fue hace 15 años. Desde entonces este sacerdote que me manda la historia me dice, Paco, llevo 15 años en este lugar, ya falta poco para que me cambien de iglesia. En este lugar llegan muchas brujas a la misa. Lo que ellas quieren es llevarse cosas sagradas para sus rituales, hostias, el vino. Luego cuando hacen salta cena, escupen el vino en recipientes, imágenes. Y el padre me lo dijo. Después de terminar esa misa, el padre habló conmigo y ahí sí me dio toda la explicación. Esa bruja que tuviste que entró, ella entró de espaldas porque ellas sirven al demonio, al diablo. Entonces ellos no pueden entrar como cualquier persona. Cuando van a entrar tienen que entrar de espaldas porque ellas rechazan a Dios y tienen que estar dentro siempre. Por lo regular se sientan atrás y mucho cuidado. Vienen muchas brujas a esta iglesia, muchas. Y tienes que estar aquí Y mucho cuidado porque después te van a visitar a tu casa. Si, allá llegan allí empiezan a brincar arriba de tu casa. Tú firme en tu fe, hijo. Y ese sacerdote lleva 15 años en este lugar literalmente luchando con estas entidades, con estas mujeres que digo, yo escuché esa historia, la leí y parece una mujer poseída, evidentemente los rasgos de su rostro, de su boca, su cara. Ese sacerdote dice yo conservo esta medalla de San Benito que me dio el padre Bernabé en paz descanse, ya falleció, ahora es mi turno, dice, de cuidar la casa de Dios y ya falta poco para que yo se la pase al próximo sacerdote porque él ya lo van a mover de iglesia. ¿Cómo ves esa historia?