
El caso de Montserrat Nin, ocurrido en Ripollet (Barcelona) en 2023, gira en torno a la relación que mantenía con Aleix Álvarez, marcada por una dinámica progresiva de control, aislamiento y violencia. Durante el juicio, el jurado consideró probado que la acusada ejerció durante meses un dominio constante sobre la víctima, con episodios de amenazas, agresiones y humillaciones documentadas en audios y vídeos. Según las pruebas presentadas, esta situación derivó en un deterioro físico y psicológico de Aleix, que acabó completamente condicionado por esa relación. El caso se resolvió con un veredicto de culpabilidad por unanimidad, quedando acreditados no solo los hechos finales, sino también el contexto previo en el que se produjeron.