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A
Ser podcast. Hoy por hoy magazine. Ser podcast.
B
Momento de convocar a nuestro comando norte. Los dos periodistas sobre el terreno que precisamente más que en el terreno, están en el terruño. Nacho Carretero, ¿Qué tal? Muy buenos días.
C
¿Qué tal? Buenos días, Ángel. Te has quedado ahí en casita, aquí en Coruña. Estoy con una alergia, no sé si me lo notas, pero.
B
¿Ah, sí? Alergia, resfriado.
C
Yo creo que ya no lo sé distinguir. Ya no lo sé distinguir. Es que hay una alergia que la gente dice tiene alergia a la humedad, que en realidad yo estuve investigando esto es muy interesante. Un día deberíamos hacer un programa de esto. Y es alergia a los ácaros que viven en las moléculas de la humedad. Creo que me pasa esto. Como hay mucha humedad estos días en Coruña, estoy fatal.
B
Pero es que yo lo he oído más veces. Hay gente que salgo de la ducha y tengo un ataque de alergia por la humedad.
C
Pues exacto. Según lo que estuve leyendo sobre este asunto, no existe la alergia a la humedad, sino existe la alergia a unos ácaros que pueden llegar a vivir.
B
En cualquier caso, como tú lo habrás consultado en Internet, un día traeremos un médico y que nos lo certifique. ¿Te parece que hagamos esto?
C
Es que mi fe en ChatGPT es infinita.
B
Ya lo veo. Es total. Aitana Castaño, ¿Qué tal? Muy buenos días.
D
Buenos días. Yo no tengo alergia a la humedad. Adiós. Gracias.
B
Porque si no lo tendrías fatal. Exacto.
D
Madre mía. Imagínate.
B
Oye, Aitana, tú y yo mañana solo tenemos que hacer una cosa, que es poner en un momento del día que no sé a qué hora es la 2. ¿Te parece?
D
Me parece.
B
Mira, porque es que verás, esto.
C
Yo soy una persona que ha sabido buscar las historias y sobre todo también transmitirlas.
A
Había gente que me conocía más por Fariña que por haber metido preso a Pinochet. Hola, Nacho.
C
¿Qué tal, Lara? ¿Cómo estás?
D
¿Cómo estáS?
C
Nacho está fomentando un cambio en la industria audiovisual. A mí me cambia la vida. Fariña es una mezcla de profesionalidad, humildad.
B
Y a la vez creo que con la chita gallina. A ver, Nacho, mañana la dos te hace un programa que se llama En primicia. Y a mí no me han consultado. A mí no me han preguntado nada.
D
Aquí no pregunto nadie.
B
Claro. Aitana y a mí no nos han preguntado porque a lo mejor el tráiler hubiera sido diferente.
C
Pues la verdad es que sí, deberían haber. Esto me da un poco de pudor, la verdad, porque al final es que es un programa de gente hablando de ti y esto me da un poco de pudor. Y además, y esto ya lo hablamos alguna vez, Ángel, cuando ocurre una cosa de estas, hay un poco de aroma de despedida.
B
Sí, como que ya está, chico, ya has hecho suficiente.
D
Si te hubieran metido en Imprescindibles, eso. Oye, peor, porque.
C
Teniendo en cuenta que la media de edad de los. No quiero faltar, pero la media de edad de la temporada 1 y de esta, pues digamos que es un poco de esto, de aroma de despedida. Espero que no se interprete. Sí, la verdad. No, y ahora más en serio, es que estoy súper agradecido y muy contento porque efectivamente uno de los capítulos del programa en primicia, pues no sé por qué decidieron dedicármelo a mí, se estrena mañana miércoles en la 2, así que estoy. Estoy feliz.
B
Claro, pero a mí me hace. Yo tengo una pregunta. En este tipo de programas, si me hubieran preguntado a mí, por ejemplo, y yo hubiera rajado de ti por eso, ¿No? ¿Qué hubieran hecho con lo que yo hubiera dicho? Ponen ese tipo de declaraciones. Mira, es un capullo.
C
Deberían. Deberían. Debería ser honesto el programa. No lo sé, no lo sé. Me da la sensación de que tiene algo también amable este programa.
B
Igual.
C
No lo sé.
B
Bueno, lo veremos. En cualquier caso, lo veremos. Aitana, antes de arrancar con el tema de hoy, que esta semana hemos vuelto a mirar a la cuenca minera. Accidente en un pozo en Vega de Rengols con dos muertos y además se produjo un medio de movilizaciones por las condiciones en las que trabajan los mineros, que parece que todo es del pasado, pero es que sigue habiendo accidentes y sigue habiendo muertos.
D
Y además, mira, estábamos aquí hablando en Ser Asturias con Pablo Canga. Yo decía, Pablo, ¿Cuántos años hace que no hay siete muertos en la minería en Asturias? Y no sabíamos. Hace muchísimos años. Yo incluso te diría que igual 30 años del accidente, Nicolás, en el que murieron 14. Pero sí es cierto que en el año 2025. Y hay muy pocas explotaciones mineras. En el año 95 había muchísimas más, había cientos más. Ahora hay muy pocos mineros y hay. Y llevamos siete muertos este año. Los dos muertos a los que nos referimos ahora son Óscar Díaz, que era vecino de Cangas del Narcea, del suroccidente de Asturias, y a Nilsson Soares, que tiene una historia muy peculiar porque este chaval de 42 años era originario de Cabo Verde. Es la segunda generación de caboverdianos que trabajan por la zona de la Ciana y el suroccidente de Asturias. El viernes pasado, en un derrave que decimos en Lescuenques Minares, que es un hundimiento de la mina, ellos allí quedaron. Y como bien dices, llega esto en un contexto en el que están reivindicando laborales, por un lado de los trabajadores de las empresas privadas que todavía quedan en Asturias, que son muy pocas, pero todavía quedan, y por otro lado, que además coincidió en la misma semana con las reivindicaciones laborales de la Brigada de Salvamento Minero, que es una brigada que pertenece a unos, a la empresa pública y al SEPI y a la Sociedad Española de Participaciones Industriales, pero que da servicio a todas las empresas de minería de Asturias. Y estos brigadistas, la semana pasada de hecho, presentaron su renuncia a 19 de los 21 brigadistas por cambios estructurales en las condiciones de trabajo de los que no fueron informados ni mucho menos acordados. Entonces, bueno, muchísima pena porque al final no dejan de ser dos chavales que morrerse un viernes por la tarde trabajando me parece como lo peor. Ya no dejan de ser dos chavales que dejan familia y además en un contexto que ya os digo que no hay mucha explotación minera y la poca que hay, nos encontramos dos accidentes muy graves, uno hace unos meses, no tiene nada que ver, eso es verdad, el de hace 8 meses con el de ahora, pero bueno.
B
Y sobre todo es un toque de atención, Aitana, para seguir mirando hacia allí y seguir mirando hacia ese sector. Vamos con el tema que vamos a abordar hoy porque hemos invitado al Comando Norte a una ilustre colega nuestra. Es periodista especializada en conflictos. Ha estado en Ucrania, en Malí, en Sudán, en Colombia, en Palestina, trabajando por ejemplo para esta casa, pero también para la agencia Sociedad Press, para La Marea o para el diario El País. Y acaba de publicar Narrar el abismo, periodismo de conflictos en tiempo de impunidad. Está en la Editorial Debate. Ella se llama Patricia Simón. Patricia, ¿Qué tal? Muy buenos días.
A
Buenos días.
B
¿Qué tal estás?
A
Pues encantada de estar en Comando Norte porque soy sureña de nacimiento, pero como dice Aitana, su pajariana de adopción, así que.
D
Es que en el sí periplo de Patricia Polmundo, tenemos que decir que tuvo unos años viviendo en Asturias, ella me dijo que yo no me iba a atrever a llamar lo que la Llamo normal por WhatsApp, que es prima sureña y sí que me atrevo a llamarte. Me dijo que me ponía un apartamento en Benalmádena.
B
Queda apuntado, tomamos nota.
D
Exacto.
B
Patricia, has escrito un libro que es un librito de esos de rápida lectura, pero muy intenso y muy interesante por dentro, que está escrito contra la impunidad. ¿Quién se siente impune en las guerras, Patricia?
A
Pues la borrachera de violencia que es una guerra. Se sienten impunes tanto los mandatarios que dirigen esa guerra y sobre todo quienes la ejecutan. Pero quienes la sufren, esa impunidad, y quienes son súper conscientes cuando se acercan a un periodista son las víctimas. Y de ahí surge el libro de una carta no tanto a las víctimas, sino a los oyentes, a los lectores y lectoras que sienten que no pueden más con este caudal de noticias terroríficas, dolorosas, complejas y que cada vez más apagan la radio, la tele o no se acercan a un periódico porque se sienten impotentes. Y me parecía importante explicarles por qué no lo siguen contando precisamente para que ellos y ellas nos sigan escuchando.
B
El dato es tremendo, el porcentaje de personas que evitan adrede las noticias ha subido desde el 29% en 2017 al 40% actual, o sea, estamos en tiempos de récord de indiferencia informativa o también de información que se busca en otro lado. ¿Y contra esto cómo se lucha, Patricia?
A
Pues yo creo que uno explicando que cuando vamos a conflicto, a crisis humanitaria o a la esquina de nuestro barrio a contar las injusticias que están pasando, lo primero que nos encontramos cada vez más es que la gente que está sufriendo esa situación nos ¿Pero para qué os lo voy a contar si ya sabéis? Y cuando empezamos a decirle bueno, efectivamente, si no lo quiere contar probablemente no cambie nada, solamente si para usted es necesario, ya te están contando. Y en realidad te están contando porque representamos como periodistas a esa ciudadanía que sigue creyendo que eso es intolerable y que tenemos que impedirlo. Y ese pacto ético que significa el periodismo en realidad ahora mismo en un momento en el que líderes como Donald Trump o como Bolsonaro y tantos otros nos presentan a los periodistas como enemigos del pueblo, así nos ha llamado el ilustre presidente estadounidense, es porque son conscientes de que en realidad también cuando transmitimos estos testimonios estamos de alguna manera parapetando o protegiendo nuestra propia humanidad.
B
Déjame que vaya publicidad a la vuelta. Seguimos charlando aquí en el Comando Norte con Nacho, con Aitana y con Patricia Simón y este librito Narrar el abismo. Periodismo de conflictos en tiempos de impunidad.
A
Hoy por Hoy Magazine dedicado a las y los periodistas palestinos, especialmente a los más de 200 asesinados por el ejército sionista en la Franja de Gaza durante el genocidio. Gracias a vuestro trabajo, tarde o temprano se hará justicia. Ser podcast guarda sobre el que su propio.
B
Estamos en el Comando Norte con Aitana Castaño y con Nacho Carretero. Escuchamos la dedicatoria del libro de Patricia Simón Narrar el abismo. Periodismo de conflictos en tiempos de impunidad. Es un libro, les decía que es pequeño, es pequeño en extensión, pero es muy grande en sus temas porque son la guerra, el dolor y la justicia. Charlamos con ella precisamente cuando se supone que se ha firmado la paz en Palestina, pero cuando sigue habiendo bombardeos y muertes y asesinatos diarios desde que se firmó la paz han muerto cientos de niños, de mujeres, de ancianos. Patricia ¿Se ha firmado la paz para que miremos hacia otro lado? ¿Para que nos olvidemos de esa guerra?
A
Pues probablemente, porque además se ha notado muchísimo cómo a raíz del anuncio de esa tregua impuesta por Donald Trump, desde la que se han asesinado a más de 350 personas en la Franja de Gaza, la atención mediática más o menos se ha mantenido en algunos casos honrosos, pero. Pero lo que es cierto es que las movilizaciones masivas que estábamos viendo a nivel internacional se han paralizado porque al final la ciudadanía confía en que las instituciones hagan su trabajo Y efectivamente desde ese anuncio lo que ha visto el pueblo palestino es que ese movimiento de solidaridad ha quedado muy paralizado.
D
Mira Patricia, yo soy del team de Ángeles Barceló, que no subrayamos los libros, pero este libro es como para subrayar muchas cosas. Yo tengo varias frases aquí y hay una que empata un poco con lo que estábamos hablando antes de la indiferencia de mucha gente de que no se quiere enfrentar al horror. Y tengo aquí dos apuntadas. Una dices en el primer fogonazo, la visión del horror nos salva sacar la voz. Y después dices, informarse sobre las violaciones más graves, sobre los derechos humanos es una forma de defender la democracia. Y entonces yo quería que nos ampliaras un poquitín esto. ¿Por qué para ti hablar del horror, hablar del abismo, hablar de todas las víctimas, supone una salvación?
A
Por una parte, porque como sabes bien, con tu trabajo en las cuencas, recuperando la memoria histórica, una de las primeras violencias que sufren las víctimas es la ley del silencio. Y da igual que pase un año o una semana desde que han asesinado a un ser querido, o lo has perdido absolutamente todo, que hayan pasado décadas, que en cuanto te acercas hay como un volcán que se abre y que está buscando justicia con lo único que se tiene, que son las palabras, poniendo palabras a esa experiencia y nombrar no solamente a las personas que has perdido, sino también a los responsables. Y eso es nuestra labor como periodista. Yo en el libro insisto mucho en que no podemos limitarnos a retratar ese sufrimiento y a trasladar todo ese dolor, sino que si las víctimas nos lo cuentan es para que hagamos nuestro trabajo de investigación y pongamos nombres y apellidos a los responsables, no solamente responsables de esa violencia, sino las empresas que se lucran. Y eso en un momento en el que tenemos esta ola reaccionaria que está intentando secuestrar las democracias y que durante los últimos años, cuando hablábamos de defender los derechos humanos, el derecho internacional, en realidad, en última instancia, todo eso es posible dentro del marco democrático. Y si permitimos que nos lo roben, en realidad todo esto desaparece. Entonces, este ejercicio del periodismo de recordar y denunciar lo que nunca jamás debería de ocurrir, en realidad, por una parte es una defensa de nuestras democracias y de quienes están luchando por conseguirlas. Y en última instancia es que como dejemos que se imponga ese de silencio y de indiferencia, quienes nos estamos muriendo en vida un poco somos nosotros también. Entonces ese lazo de unión es el periodismo.
D
Dices, también el periodismo me sirve para lidiar con la vergüenza de la indecencia también.
A
Sí, porque te da el espejismo de sentir que por lo menos estás haciendo tu parte. Yo creo que en un momento en el que sabemos lo que nos paraliza y también cómo se ha impuesto este estado de ánimo en el que parece que lo único posible es el pesimismo, el poder hacer nuestra parte como periodista, que es recoger ese testigo que nos dan las personas que sufren injusticia y dárselo a la ciudadanía, pues te da esa herramienta de bueno, por lo menos estoy haciendo algo y ahora lo que tenemos que permitir es que la ciudadanía sienta que puede hacer algo con toda esa información, porque yo al principio del genocidio, cuando nos dimos cuenta de que Israel no nos iba a dejar entrar a la prensa internacional, empaticé muchísimo con la ciudadanía que como decíamos, deja de informarse porque no sabe qué hacer con todo ese dolor.
B
Nacho, ¿Qué querías hablar?
C
Hola Patricia, desde Coruña. Mira, yo asocio muchas de las cosas que hablas en este libro con tu anterior trabajo, Miedo y además me parece súper interesante todos los análisis que hiciste en su momento sobre miedo, que creo que es una de las cosas que nos define como sociedad o una definición generacional perfecta, la sociedad del miedo. Y me da la sensación de que muchas veces la información se convierte en sobreinformación, el horror está presente a todas horas por nuestro telefonito con bombardeo de imágenes y que mucha gente casi inconscientemente opta por la indiferencia como una herramienta de defensa. En todo caso, muchas veces me da la sensación, y te lo comparto para ver si estás de acuerdo o conocer tu punto de vista, que también esto genera miedo y que el miedo explica, como tú bien has explicado muchas veces, muchas cosas. ¿No crees que a veces es justo lo contrario, una sobreinformación o una información interesada, un bombardeo que hace que la gente acabe dando la espalda al horror que nos rodea?
A
Totalmente. Yo creo que tenemos un problema que es el caudal ese de sobreinformación que tenemos disponible en nuestro móvil y la capacidad que tenemos para asimilar y gestionar todo ese caudal e igual que hace unos años se entendió que teníamos que tener unos hábitos saludables a la hora de alimentarnos, de consumir alcohol, de dejar el tabaco, de practicar deporte, en cambio en la cuestión de la información, que es crucial como ciudadanos y ciudadano, de repente hemos cogido este terminal que nos da infinitud a veces de información, a veces de manipulación, a veces de propaganda, todo mezclado y presentado con la misma apariencia y lo consumimos como con bulimia, sin control. Y creo que necesitamos empezar a aprender hábitos de consumo responsables de la información.
B
Pero el problema es que ¿Quiénes son los médicos de la información? Lo digo porque son los médicos los que te dicen que tienes que practicar, tienes que tener hábitos saludables. ¿Quiénes son los médicos de la información? ¿Quién enseña la ciudadanía o quién debería hacerlo?
A
Pues yo creo que en las aulas debería de estar formándose a los niños, niñas y adolescentes a aprender hábitos de consumo, a distinguir el periodismo de toda esa maquinaria del odio por una parte y nosotras también empezar a generar ese discurso de decir bueno, pues a lo mejor yo puedo mirar las redes sociales para ver un poco por dónde va la conversación pública, pero para informarme si sé que me está robando la capacidad de concentración el móvil y que no puedo leer nada que dure más de tres minutos, por ejemplo, pues a lo mejor cuando tengo que leer, no digo ya que a diario leamos en papel, que suena como a vintage, pero que creo que además deberemos de volver al papel, pero si no se puede, pues hay noticias que necesitan una atención que a lo mejor tenemos que hacerlo en el ordenador cuando tenemos tiempo y no salpicada ese consumo de uy qué interesante esto me lo voy a guardar para el fin de semana, cuando el fin de semana nunca llega. Hay que poner orden en la forma también de informarnos y volver a confiar en el periodismo profesional.
D
Una de las cosas que haz Patri en su trabajo siempre y hablar con ir a los lugares del horror, del abismo total y hablar muchas veces con víctimas que a lo mejor no están en primera línea Y también hay una frase que dices en el libro que dices que lo realmente valioso y es la retaguardia, que allí es donde se resguarda la vida. ¿Entonces yo lo que te quería preguntar era también para ti cuando vas a estos lugares de conflicto, hasta qué punto es importante de repente hablar con una abuela, con una madre que no están en primera línea? ¿Qué es lo que ellos te ofrecen de ese horror?
A
Yo creo que es fundamental porque realmente tradicionalmente yo creo que cada vez se hace menos afortunadamente, pero el periodismo de conflicto se entendía como lo que pasaba en el frente y era casi un videojuego y ahí se entendía que estaba la épica, cuando realmente la épica la llevan a cabo quienes consiguen construir vida o preservar la vida mientras alrededor todo es destrucción y muerte. Y esas mujeres que normalmente son mujeres las que se quedan en la retaguardia, las que convierten en, yo digo, como el milagro de los panes y peces, las latas de conserva que se han quedado atrapados en un sótano durante meses y eso lo convierten en alimentos para todo el vecindario. ¿Pero también quienes están intentando en medio de todo ese horror, impulsar negociaciones de paz, espacios de diálogo, recordar que al final siempre desgraciadamente, se termina una mesa de diálogo, un conflicto, todas esas voces que también a quienes nos leen le dan un foco de esperanza, porque si no es que realmente para qué? ¿Si es como qué mal está el mundo, todo va fatal, no hay forma de salir de este horror, no? En medio de toda esa destrucción siempre hay gente construyendo futuros.
C
Estando aquí desde Coruña, Yo quería preguntarle a Patricia sobre qué le ha dado o en qué le ha transformado a ella el reporterismo de conflicto, el reporterismo de crisis humanitaria, porque tú también lo sabes, Ángel, que has estado en lugares complicados. Me da la sensación de que muchas veces hay compañeros y compañeras que no sé, por el hecho de ir a reportear a sitios complicados, parece como que han visto la luz y la vida y van explicando la vida por ahí adelante y no deja de ser un oficio y no deja de ser una oportunidad, como hay tantas otras. Y quería preguntarle a Patricia qué le ha dado a ella, porque yo siempre suelo decir que a mí me ha dado perspectiva, el conocer estos lugares te da una cierta perspectiva, pero bueno, tampoco mucho más. Quiero decir que a veces está muy romantizado y no sé qué le ha aportado.
A
Absolutamente de acuerdo, Nacho. De hecho yo hago esa distinción porque igual que hago ese tipo de coberturas, hago migraciones aquí enfrente de Málaga, donde vivo, hago entrevistas a escritores y escritoras y cuento historias sobre el movimiento contra los desahucios, o sea que creo que en una sociedad globalizada todo está interconectado y podemos hacer periodismo internacional y local tanto en un sitio como otro. ¿A mí qué me ha aportado? Es como una nueva capa en el oficio, quizás exacerbado, las violencias son más desnudas o más evidentes, pero no me parece ni que tenga más valor como periodismo ni que sea más difícil hacerlo en absoluto. Y además siempre reivindico que el periodismo que realmente genera ciudadanía y que conecta los intereses y los derechos de la ciudadanía es el periodismo local. Por eso creo que cuando hacemos internacional tenemos que conectarlo con lo que pasa con las personas a las que nos dirigimos.
B
Una Yo también. Absolutamente. Y una última cosa. ¿Te preguntas alguna vez después de haber hecho algún tipo de información, y ya no estoy hablando solo de periodismo de conflicto, las migraciones que haces aquí en la costa de Málaga o lo que sea, te preguntas alguna habrá servido para algo? Ay, siempre es una pregunta que me repito yo creo que casi todos los días cuando termino el programa, continuamente.
D
Ya os digo yo que sí, chicas, ya os digo yo que sí, que muchas os informamos por vosotras sí sirve.
B
Pero tú te lo planteas también, Patricia.
A
Me lo planteo continuamente. Lo que pasa que siento que ante todo ese caudal también de mensajes deshumanizantes, de odio, de crispación, crueldad, con que consigamos a veces meter una gotita de empatía, de respeto, de entender al otro y de ternura, porque reivindico la ternura en las relaciones, ya estamos haciendo algo importantísimo, porque realmente quienes no solamente escuchamos los medios afines y demás, ahí fuera hay tanto odio informativo que es importantísimo.
B
Pues Patricia Simón, Narrar el abismo, muchísimas gracias por este libro que de verdad vale muchísimo la pena solo para los de la profesión, sino sobre todo para los de fuera de la profesión. Y enhorabuena por tu trabajo, de verdad, muchísimas gracias. Un beso muy grande.
D
Un besín, prima.
B
Su Aitana. Nacho. Hasta luego.
D
Adiós.
A
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SER Podcast, Hoy por Hoy – 25 de noviembre de 2025
This episode of "Comando Norte" on SER's Hoy por Hoy, hosted by Àngels Barceló with contributions from journalists Nacho Carretero and Aitana Castaño, centers on a compelling conversation with Patricia Simón. Simón, a conflict journalist, discusses her new book Narrar el abismo: periodismo de conflictos en tiempo de impunidad ("Narrating the Abyss: Conflict Journalism in a Time of Impunity") and shares deep reflections on the challenges, responsibilities, and ethical imperatives of telling stories from war zones and humanitarian crises.
Simón addresses increasing public apathy toward the news, the weight and value of reporting from the epicenters of violence and crisis, and the urgent need for a journalism that defends democracy and offers resistance against narratives of hate and impunity.
Recent Mining Fatalities in Asturias: The episode opens with news of a mining accident in Vega de Rengols, resulting in two deaths, highlighting how mining dangers persist despite the sector's decline.
Context of Ongoing Struggles: Aitana Castaño discusses labor disputes and resignation of most members of the Mining Rescue Brigade over unfavorable working conditions.
“...muchísima pena porque al final no dejan de ser dos chavales que morir un viernes por la tarde trabajando me parece como lo peor.”
— Aitana Castaño (05:51)
Who Feels Impune in War: Simón explains that both leaders and executors of wars feel empowered by violence, while it is primarily the victims who are acutely aware of this impunity and seek out journalists to tell their truths.
Appeal to the Audience: The book originates from a desire to help fatigued, overwhelmed audiences understand why these stories still need to be told.
“La borrachera de violencia que es una guerra. Se sienten impunes tanto los mandatarios que dirigen esa guerra y sobre todo quienes la ejecutan.”
— Patricia Simón (07:22)
Statistics on News Avoidance: News avoidance has risen sharply, with those actively avoiding news climbing from 29% in 2017 to 40%.
Responding to Indifference: Simón underlines the journalist's pact with citizens to continue reporting on injustice despite societal fatigue and manipulation by powerful figures who brand the press as "enemies of the people."
“...líderes como Donald Trump o como Bolsonaro... nos presentan a los periodistas como enemigos del pueblo... porque son conscientes de que... estamos de alguna manera parapetando o protegiendo nuestra propia humanidad.”
— Patricia Simón (09:05)
Illusion of Peace: The apparent ceasefire in Palestine, labeled as imposed rather than achieved, has failed to end violence and has reduced global mobilization by creating a false sense of resolution.
Media and Institutional Trust: The public’s hope that institutions are ‘handling’ the crisis often leads to a withdrawal of attention and activism.
“¿Se ha firmado la paz para que miremos hacia otro lado? …ese movimiento de solidaridad ha quedado muy paralizado.”
— Patricia Simón (10:51)
The Need to Name, to Remember: The act of telling stories and naming both victims and perpetrators is fundamental to justice and democracy.
The Role of Journalism: Journalists must move beyond merely depicting suffering; their role is to investigate and assign responsibility.
“...una de las primeras violencias que sufren las víctimas es la ley del silencio... si las víctimas nos lo cuentan es para que hagamos nuestro trabajo de investigación y pongamos nombres y apellidos a los responsables.”
— Patricia Simón (12:14)
Journalism Defends Democracy: The telling of these stories is an act of resistance against reactionary forces threatening democratic values.
Dealing with Guilt and Helplessness: Simón speaks to how doing her job gives her the sense of "at least doing her part," even amid overwhelming global pessimism.
“...te da el espejismo de sentir que por lo menos estás haciendo tu parte.”
— Patricia Simón (14:03)
Enabling the Audience: Journalists must help the public feel they can act meaningfully in response to distressing information.
Overload and Indifference: Carretero raises the question of whether overexposure to atrocities leads to emotional shutdown rather than action.
Developing Healthy News Habits: Simón argues that just as society has learned healthy eating or activity habits, it now needs to foster mindful, critical news consumption—beginning with education.
“Hemos cogido este terminal que nos da infinitud a veces de información, a veces de manipulación, a veces de propaganda... lo consumimos como con bulimia, sin control.”
— Patricia Simón (15:52)
Everyday Epics: Simón highlights the importance of stories from those not at the front lines—often women struggling to keep communities and hope alive amidst chaos.
“...la épica la llevan a cabo quienes consiguen construir vida o preservar la vida mientras alrededor todo es destrucción y muerte.”
— Patricia Simón (18:25)
Hope Amidst Destruction: These quieter acts are essential to understanding the full reality and offer glimpses of resilience and future possibilities.
Avoiding Romanticization: Simón disavows the notion of conflict journalism as inherently nobler than local reporting.
Interconnected Journalism: All journalism—local, national, international—is of equal value and should be connected to the real needs and lives of communities.
“...el periodismo que realmente genera ciudadanía y que conecta los intereses y los derechos de la ciudadanía es el periodismo local.”
— Patricia Simón (20:31)
Doubt and Hope: Even seasoned journalists frequently question whether their work changes anything. Simón asserts that instilling even a little empathy, respect, or tenderness into a hostile media environment is a real victory.
“...con que consigamos a veces meter una gotita de empatía, de respeto, de entender al otro y de ternura, porque reivindico la ternura en las relaciones, ya estamos haciendo algo importantísimo...”
— Patricia Simón (22:01)
On Journalism and Impunity:
“Si a los periodistas nos llaman enemigos del pueblo es porque somos un parapeto contra la impunidad.”
— Patricia Simón
On Avoiding Silence and Naming Perpetrators:
“Si las víctimas nos lo cuentan es para que hagamos nuestro trabajo de investigación y pongamos nombres y apellidos a los responsables.”
— Patricia Simón (12:14)
On The Role of Hope Amidst Horror:
“...si es como qué mal está el mundo, todo va fatal, no hay forma de salir de este horror, no? En medio de toda esa destrucción siempre hay gente construyendo futuros.”
— Patricia Simón (18:25)
On The Power (and Limits) of the Press:
“Con que consigamos a veces meter una gotita de empatía... ya estamos haciendo algo importantísimo.”
— Patricia Simón (22:01)
True to the personality and warmth of Hoy por Hoy, the episode is both conversational and incisively reflective. The hosts maintain a mix of gravity, empathy, and occasional humor. Simón’s interventions are especially poignant, honest, and didactic, offering hope and new perspectives without shying away from the pain and complexity of her work.
This episode stands as a powerful meditation on the importance of journalism in times of cynicism and violence, the ethical duty to bear witness, and the enduring possibility that stories—well told—can anchor humanity, foster empathy, and challenge impunity, even amidst overwhelming odds.