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A
Ser Podcast Hoy por Hoy Magazine Ser Podcast Esta semana empieza el frío, o al menos eso dicen, el frío real. Y nosotros lo vamos a combatir, ya saben, siempre con la calidez de la radio y la energía de Bob Pop. Bob, ¿Qué tal? Muy buenos días.
B
Muy buenos días, Ángel, ¿Cómo estás? Muy bien.
A
Sí.
B
Vale, vale.
A
No, no, me alegro que los lunes empieces así bien.
B
Yo los lunes los empiezo a tope contigo aqu.
A
Es que es una buena manera de empezar la semana. Yo también, cuando sé que te toca a ti. Me encanta.
B
Ay, qué bien. Me alegro un montón.
A
Pues eso. Y además hoy bien podemos ir tranquilos hasta las diez y media en punto, porque esta vez no te contraprograma Mazón. Bueno, menos mal, no te ha respetado. Igual contraprograma a la dupla, pero a ti al menos hasta la media te.
B
Respeta, o sea que voy a ser el telonero de Mazón.
A
Ahora mismo estás ejerciendo de telonero de Carlos Mazón.
B
Buah, pues tengo que estar a tope porque él lo va a tirar todo por los suelos.
A
Pues mira, contraprográmale bien. Tú deja las cosas bien arriba con tu mirada, porque ya saben los oyentes que hemos iniciado en esta temporada la mirada de Bob Pop, que él va haciendo números para que esta mirada se traslade a la parte de arriba, a la parte informativa, pero de momento está en periodo de pruebas.
B
Bueno, a ver qué tal lo hago.
A
Venga, ¿Le ponemos música, por favor, Cuando tú quieras?
B
Los Javis ya no lo serán. Leo y escucho opiniones, chismes, hipótesis y teorías rancias sobre el anuncio de los Javis, de no serlo nunca más en lo sentimental, pero seguir siendolo en lo artístico. Y me pregunto qué permiso nos dieron para este frenesí de cábalas que no deben de ser lo más apetecible cuando acabas de anunciar que algo no ha salido bien, que el amor no ha salido bien. Manejamos el chisme como si fuera una nebulosa, que nunca fuera de descender sobre sus protagonistas. Nos apropiamos de las vidas ajenas para entretenernos con ellas y deshumanizamos a los sujetos de nuestros cotilleos como si solo estuvieran ahí para entretenernos. Igual que para Isabel el Díaz Ayuso, las personas migrantes están aquí para servirnos, para ser esclavizadas y utilizadas para romper la solidaridad de la clase obrera. Para los chismosos federados, los famosos que se desenamoran, funcionan como generadores de contenidos y ejemplos de que nuestra autoridad moral está muy por encima de la suya. Y ahí estamos. El mundo se derrumba y nosotros hacemos leña del amor caído.
A
Mira, dos primero, no vi venir que del cotilleo, del chismorreo, pasaríamos a la explotación de los migrantes. Pero muy bien traído.
B
Muchas gracias, señora jefa.
A
Muy bien traído. Y después esa reflexión de que el cotilleo siempre aterriza sobre el protagonista. Del cotilleo hay mucha gente que no.
B
Lo tiene en cuenta y es muy importante.
A
Ya, pero lo habitual es que no se ten cuenta. Es como si el cotilleo fuera una cosa que se quedara ahí en el aire, que no afectara a nadie.
B
Exacto. Pero los protagonistas están allí y se enteran de todo.
A
Claro. Y si están pasando por un momento bueno, medio malo, regular, esto les afecta.
B
Es lo que les faltaba.
A
Es lo que les faltaba, exacto. Muy bien. Oye, vas haciendo números, Evo.
B
Ay, ay, ay. A las 7 de la mañana.
A
Ahí está, ahí está. Tendré que mirar. A ver, ahora están todos los cinco miradores que tengo ahora te están escuchando y están todos. Seré yo, seré yo el sustituido. Seré yo.
B
Voy a llamar a Maruja. Maruja, no temas, lo tuyo no corre peligro.
A
Ya veremos, ya veremos con quién nos metemos. Vamos con la pregunta que formulas hoy a los oyentes.
B
Mira, la pregunta para mí es un temazo y ¿Por qué lo que nos gusta deja de gustarnos cuando le gusta a mucha gente?
A
¿Por qué lo que nos gusta deja de gustarnos cuando le gusta a mucha gente? Desarrolla.
B
Vamos a ver, de repente somos muy fans de algo que creemos haber descubierto y decimos, guau, esta película, esta serie está hecha para mí. Es que soy yo, literal. Que dice la juventud bailona, un disco, todo. Y de repente lo PETA. Y entonces tú dices, bueno, a ver, a mí me gustaba al principio, pero a ver, es que ahora ya no me parece tan. Creo que es demasiado algorítmico, se ha hecho muy comerciales, es muy comercial, se ha hecho para todo el mundo. Ya no me mola tanto, ya me he alejado, ya no me causa esta impresión y esta emoción porque ha dejado de pertenecerme y ahora es como del populacho, del vulgo. Y entonces me hace mucha gracia ese fenómeno porque somos así de tiquismiquis y de horteras que creemos que en cuanto algo es un éxito popular deja de ser parte de nuestra experiencia emocional, artística.
A
Porque a lo mejor lo popular por encontrar un motivo, a veces se pasa de frenada y al final si te meten una cosa por los oídos, por los ojos, por la nariz durante las 24 horas del día, a lo mejor te harta por encontrarle un porqué. No lo sé.
B
Sí, puede ser. Puede ser que al final lo marketiniano acabe con lo emocional, pero el producto, el que te emocionó, sigue siendo el mismo. Lo que tienes que hacer entonces es aislarte de ese bombardeo publicitario, pero recuperar esa experiencia. Sobre todo porque da mucha pena que algo que te emocionaba deje de hacerlo. Que tampoco hay tantas cosas en la vida que nos emocionan.
A
La verdad es que no vamos a dar el teléfono. 900 10800 La pregunta que formula hoy Bob es ¿Por qué lo que nos gusta deja de gustarnos cuando le gusta a mucha gente? ¿A usted le pasan las cosas que le gustan o que le gustaban? ¿Le dejan de gustar cuando se dan cuenta de que gustan a todo el mundo? Yo que sé, estamos hablando de un disco, de un libro, de una película, de una mirada de un colaborador de la radio, por ejemplo. ¿Cuando le gusta a todo el mundo, lo abarata? ¿Es mejor el gusto cuando creemos que es un gusto exclusivo? 900 1800 hoy por hoy Magazine Dicen que todo está adentro, pero el adentro.
B
Es un lugar del que yo no voy a hablar.
A
Ser podcast prefiero pagar por el sedante de Bob Pop Les preguntaba antes de irnos a la pausa ¿Por qué lo que nos gusta deja de gustarnos cuando le gusta a mucha gente? Bob, ¿A ti no te ha pasado con nada esto?
B
Yo creo que de más chiquillo me ha pasado, sí. Yo he sido los que han. Su primer disco sí que era bueno. Ahora se han vendido. Yo he sido de esos.
A
Ahora ya suenan en todas partes y son muy comerciales. Bueno, vamos a ver qué dicen los oyentes. Les hemos dado el 900 y el 800 para que llamaran y que nos contaran si a ellos también les pasa. Si las cosas que les gustan les gustan más cuando no gustan a todo el mundo y luego ya cuando se convierten en más populares dejan de gustarles. 900-1800 y ha llamado Juan desde Barcelona.
B
Juan, ¿Qué tal?
A
Buenos días.
C
Hola, ¿Qué tal? Buenos días.
A
¿Cuál es la explicación? Bueno, primero, ¿A ti te pasa esto?
C
Sí, yo creo que a mí me pasa. Es una cosa que me ha pasado varias veces y yo lo asocio directamente a un tema de ego. Como que tú al final te sientes un descubridor de algo y te sientes más especial por ello y lo dices a los demás, mira, esto tal. Y en el momento que a todo el mundo le gusta o lo vas oyendo por todos lados, de alguna manera dices, ya no me pertenece tanto a mí, sino que pertenece a todo el mundo. Yo creo que hay que saber identificar esa parte como de que nos damos una cierta importancia por haber descubierto una cosa que luego se vuelve popular. Entonces ya no es tan nuestro, sino que es de todo el mundo.
A
Un tema de ego, Bob, Me parece.
B
Una muy buena, muy buena explicación. Sí, pero fíjate que es curioso que ese ego no nos lleve también a regocijarnos de nuestro poder. Es decir, porque lo que tú dices, Juan, es que con tu entusiasmo has contribuido que eso se haga popular. ¿Por qué si lo que nos puede ahí es el ego, ¿Por qué no nos apropiamos también y no se lo decimos a nadie de ese éxito? Claro, yo tenía razón y mira, ahora estáis todos valorando lo que yo os dije que era guay.
C
Sí, pero siempre es como el chiste que tú dices, no, este me lo inventé yo y nadie te cree porque ya todo el mundo lo conoce.
B
Claro, sí.
C
Y luego también, Y yo creo que.
B
También hay otra cosa respecto al ego. Yo soy súper de acuerdo contigo, Juan. Y también esta cosa de. Es que este disco en realidad el que lo entendió, este libro o esta peli, yo lo entendí de verdad. Esta gente se ha sumado a la ola, pero no es para ellos. No lo están entendiendo, solo se están sumando al entusiasmo popular.
A
Claro, como le gusta a todo el mundo, todo el mundo se suma.
B
Claro, pero no se suma con la emoción con la que me sume yo en su momento.
A
Pero me gusta la reflexión. Un tema, una cuestión de ego que se puede gestionar de una manera u otra. Pero Juan, muy buena deducción. Muchísimas gracias.
C
Gracias a vosotros.
A
Hasta luego. A tope con Juan. Juan, no hemos descubierto tú y yo. Te lo digo porque luego ya sea de todo el mundo y tal. No, a Juan lo hemos descubierto tú y yo. Juárez, nuestro Manolo desde Sevilla, muy buenos días.
C
Hola, buenos días. Desde la lluvia.
A
A ver, ¿A ti te ha pasado eso de que te gustara mucho algo y dejara de gustarte?
C
A ver, no es que me deje de gustar, pero sí pierde la esencia de por qué me gustó a mí. Pongo dos ejemplos sencillos. La Guerra de la Galaxia, de la trilogía El bien, el mal, los imperios, los conflictos políticos, Para Ecuador seguir todo llega Disney y lo convierte en mucha serie de cada uno de los personajes desvirtuando por completo. Y ahora todo el mundo es de la Guerra de la Galaxia. Yo veo un friki y en la Guerra de la Galaxia que tengo mi furgón lleno de muñequito de la guerra y ahora todo el mundo es de la Guerra de la Galaxia. Incluso aquellas personas que decían ah, ciencia ficción, eso no vale para nada. En la música Radio Futura. Yo cuando salió Radio Futura, para mí fue una explosión. Bueno, pues tú estás loco, esa música hay que ver dónde va. Y ahora te pones a tomar una cerveza con los amigos de aquella época y dices, hombre, Radio Futura, al mejor grupo de los 80. Ese desvirtuar las cosas desde personas que nunca han valorado el valor que tenía ese inicio, lo que nos impactó a los que empezamos con esa ilusión de ver una cosa diferente y ahora al cabo del tiempo, al paso del tiempo, todo el mundo se suma, pero sin coger la esencia. Sin coger la esencia de lo que fue Radio Futura y sin coger la esencia de lo que fue La Guerra de las Galaxias, los tres primeros episodios. Me da mucho coraje.
B
Fíjate qué interesante una cosa que has dicho que me ha estallado la cabeza y que me lleva a otra reflexión y es, en realidad tiene que ver un poco con la gente que te des frikiza, porque tú antes, al ser fan de la Guerra de Galaxias, eras un friki. Sin embargo, cuando la Galaxia se convierte en algo tan mainstream, tan popular y tan multidinario, tú dejas de ser un friki, porque friki también exige como cierta minoría. Entonces, claro, aquello que nos gusta mucho y nos convierte en frikis de algo, cuando se populariza nos quita el carnet de frikis. Y eso también es muy interesante.
C
Una puntualización, no es que se desvirtualiza la esencia y entonces cuando deja de ser friki y es popular, pero todo el mundo es de la Guerra de la Galaxia, sin haber sido al principio de lo que significaba que la esencia, esta esencia ya no existe en ningún episodio de la nueva época de Disney.
A
Claro, pero eso te iba a decir, también tiene que ver en este caso, por ejemplo, en el caso de La Guerra de las Galaxias, es en lo que sus promotores, productoras o quien sea, convierten ese producto. Porque tú dices, no es lo mismo cuando se ha popularizado, lo han hecho las siguientes películas, los siguientes capítulos, siguientes episodios, ya están hechos para que les guste a todo el mundo.
C
La esencia que se pierde.
B
Claro, pero la culpa es vuestra. La culpa es tuya. Yo te lo voy a decir ahora mismo, porque como friki, tú lo que tienes que hacer cuando te gusta mucho algo es callártelo. Pero en cuanto la industria descubre que sois una panda, que os gusta mucho algo, piensa si a estos les gusta tanto. Si rebajamos un poquito el nivel de exigencia artístico y lo edulcoramos y lo desnatamos, esto va a gustar a mucha más gente. Pero si os calláis y no decís que os gusta muchísimo, no se les ocurre que si lo van a rebajar va a ser súper popular. Yo te recomiendo que lo próximo que te encante.
A
Cállate, no digas nada.
B
No digas nada, Manolo, no les despistas a los de marketing.
C
Me voy a callar. Me gusta muchísimo el motociclismo. Protesta mielandes virtual.
B
Exacto, así me gusta. Y la Fórmula 1.
A
Mira, Manolo, te vamos a colgar, pero sigue escuchando porque verás lo que dice el oyente que viene ahora que tú has dado en la tecla también. Manolo. Gracias.
B
Gracias, Manolo.
A
Este oyente es Gabriel desde Águilas. ¿Qué tal? Muy buenos días.
C
Hola, buenos días.
A
Y lo que tú vas a contar tiene que ver precisamente con la Fórmula 1.
C
Sí, sí, sí. En realidad me gustaba mucho la fórmula 1 y cuando empezó a popularizarse con Fernando Alonso, me hice una camiseta qué ponía a mí ya me gustaba la Fórmula 1 antes de Fernando Alonso.
A
¿Pero dejó de gustarte o te gusta menos o qué te molestó del cambio?
C
Todo el mundo sabía de Fórmula 1. Entonces la Fórmula 1 es muy compleja y la gente pues te explicaba todo. ¿Yo llegué un momento que llegué a decir a ti te gustaba? Me decían, a ti te gustaba mucho la Fórmula 1 y yo decía, no, no, a mí ya me ha dejado de gustar. No era verdad.
B
Pero a lo mejor era para no aguantar turras. Cuidado, que también eso es muy importante.
C
Sí, sí, sí. Eso era importantísimo porque empiezan a contar cosas y ves que no son así. Pero bueno, es igual. Luego estuve pensando en hacerme otra camiseta. A mí me gustaba la fórmula 1 cuando era aburrida y ahora también.
B
Yo te recomiendo que pongas un puesto en Madrid, ahora que está organizando Ayuso y Almeida el circuito de Fórmula 1. Te recomiendo que registres las camisetas porque ahí te puede sacar los dineros, compañero.
C
Sí, lo que pasa que me van a cobrar mucho por el suelo.
A
Bueno, podrías haber hecho ayer camisetas de no me gusta la NFL, por favor, no corten las calles.
C
También eso podía haber hecho ayer.
A
¿Qué ibas a decir? Perdona que te interrumpa.
B
No, no, que yo creo que en este caso el hecho de que tú seas un devoto seguidor hace mucho tiempo te da derecho a suelo gratis.
A
Vale, lo defenderemos. Gabriel, muchísimas gracias. Un beso.
C
Muchas gracias a vosotros.
A
Venga, hay dos minutitos para Rafael desde Madrid. Muy buenos días.
C
Buenos días. ¿Qué tal?
A
Cuéntanos Rafael, ¿Cuál es tu reflexión sobre esto de que cuando una cosa gusta mucho ya deja de gustarnos?
C
Mira, mi reflexión va básicamente por dos cosas. Una, la falta de amor con la que vivimos en los tiempos actuales y dos, por la perversa sobreproducción de los medios culturales que intentan homogenizar lo que tenemos. En ese sentido, pues para mí la música básicamente es como un amante, como una caricia que recibes, que siente tu cuerpo y luego claro, lo intenta procesar tu mente. Para mí yo lo relaciono mucho con las relaciones abiertas, relaciones amorosas, que esta pequeña frontera en donde sabes que el amor de esta persona te acompaña, está contigo, tal como una canción que te encanta, pero que luego también puede formar parte de otras personas. Y la pregunta ahí está en cómo hacerse, como no dejar de sentirse especial frente a esto. Porque si luego esta canción que me acompaña, que me acaricia y que mi cuerpo lo siente como un placer, empiezo a ver que es el placer de los demás y que además pierde esa autenticidad, pues ahí hay un conflicto entre compartir esa sensación que la canción me hace sentir y el resto de las personas.
B
A ver, a ver, fíjate que yo aquí creo que entra un componente que no hemos mencionado, pero que tú lo has dejado sobre la mesa, que es la generosidad Claro, la generosidad de compartir y que aunque diga cosas diferentes a cada cual, eso sigue siendo importante para quien lo recibe. Y además quiero hacer una reflexión después de todas las llamadas de hoy. Me interesa mucho que normalmente las llamadas suelen ser de mujeres y en este tema son todo tíos.
A
Sí, sí. Y me están diciendo tanto Tere como Eva que han cogido los teléfonos, que mayoritariamente son hombres.
B
Pues ojo ahí, porque puede ser que esta falta de generosidad sea una de las machiruladas que sigamos cargando los tíos que creamos que todo está hecho para nosotros porque nos ha hecho creer el patriarcado que somos el centro del universo y que la gente hace las cosas solo para nosotros.
A
Mira, se lo has dejado tan arriba a Amazon que ahora después de esta frase, que yo no sé qué va a hacer él. Hasta la semana que viene, que me.
B
Tengo que ir al congreso, voy a escuchar Amazon.
A
Un beso. Adiós.
B
Un beso enorme.
A
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Podcast: Hoy por Hoy
Fecha: 17 de noviembre, 2025
Host: Àngels Barceló
Colaborador central: Bob Pop
Invitados/Oyentes: Llamadas de Juan (Barcelona), Manolo (Sevilla), Gabriel (Águilas), Rafael (Madrid)
En esta edición de la sección “Cuenta con Bob”, Bob Pop plantea a los oyentes una de esas preguntas que todos hemos sentido alguna vez: ¿Por qué lo que nos gusta deja de gustarnos cuando se pone de moda? Àngels Barceló y Bob charlan sobre el fenómeno, dan paso a las llamadas del público y exploran los motivos, emociones y la psicología detrás de esta sensación universal. El tono, como siempre, es irónico, autocrítico, cercano y muy atento a las reflexiones del público.
El episodio de hoy, con la mezcla habitual de humor ácido, autocrítica y sinceridad, explora una pregunta esencial para la cultura popular: por qué la exclusividad y el ego están tan ligados a nuestras pasiones y cómo reaccionamos cuando lo que nos entusiasma pierde ese carácter “privado” y se convierte en fenómeno de masas. El asunto interpela tanto a estrategias de marketing como a la psicología del fan y la solidaridad (o falta de ella) del compartir cultural.
La participación de los oyentes permitió ver cómo motivos como el ego, el concepto de “esencia” del fan, el deseo de autenticidad, el hartazgo y los sesgos de género se entrelazan en un fenómeno que, más allá de lo trivial, habla de quiénes somos y cómo nos relacionamos con lo colectivo.
Para quien no haya escuchado el episodio:
Es una conversación fresca, autoreflexiva y divertida sobre un tema cotidiano y profundo, abordado con cercanía, ironía y participación directa del público. Perfecto para entender, desde dentro, por qué a veces preferimos “lo minoritario” y qué nos cuesta tanto al “compartir” nuestras pasiones con el mundo.