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SER Podcast. Hoy por Hoy Magazine. SER Podcast. Hay un artista español que predijo hace más de 200 años la era de los bulos en la que vivimos. Hoy mismo pintó un cuadro premonitorio para decirle a las generaciones futuras, o sea, a nosotros, que no nos dejemos engañar por la estupidez. Y hoy nuestro artesano ha venido dispuesto a decirnos cuál es este cuadro. Pablo Ortiz de Zárate, muy buenos días.
B
Hola, buenos días.
A
Para empezar, ¿De quién hablamos?
B
Francisco de Goya. Nuestro, en mi opinión, nuestro gran artista de todos los tiempos. Y el cuadro se llama Vuelo de brujas. Hay que buscarlo, hay que mirarlo y analizarlo, porque parece que significa una cosa, pero significa otra.
A
Pues empiecen a buscarlo. Vuelo de brujas de Francisco de Goya.
B
Sí alguien está ahora mismo desesperado, a punto de tirar la toalla y el mundo esto de los bulos, la estupidez, la ignorancia, yo me bajo de aquí. Yo ya no quiero participar más en el debate. Yo ya no quiero discutir con nadie. Si te vas a rendir, echa un vistazo a este cuadro y te va a dar energía para seguir defendiendo la verdad.
A
Me lo voy a colgar aquí en el estudio.
B
Yo lo recomiendo. Yo si fuera el director de la SER, haría una reproducción gigante de este cuadro y lo pondría presidiendo la redacción, porque es un cuadro hecho para periodistas, para la gente, para los periodistas que tienen la misión de difundir la verdad frente a los bulos. Así que bueno, ahí lo dejo.
A
Vamos a empezar. Primero, entiendo que en casa ya lo están buscando. Si nos están siguiendo por streaming, lo pueden ver porque está aquí detrás de nosotros. Vuelo de brujas de Francisco de Goya. ¿Qué vemos en este cuadro?
B
Es una serie de seis cuadros que pintó con el tema de las brujas. Y aquí estamos en lo alto de una montaña. Por la noche está todo oscuro. En la parte alta vemos unos personajes que parecen de otro mundo, porque están volando y se están. Parece que comiendo, devorando, chupándole la sangre a una persona que está ahí con los brazos extendidos y sufriendo. En la parte de abajo tenemos a dos personas que suben, llegan a lo alto de la montaña y uno se tapa con una sábana y hace el gesto de la higa con la mano, que es ese gesto de superstición. No quiere ver lo que está pasando.
A
Ahí está cruzando el dedo entre los otros dedos. Eso es gordo, entre los otros dos.
B
Dedos, tradicional de la superstición. Y el otro hombre no solamente está boca abajo, que no quiere mirar, sino que se te para los oídos porque no quiere escuchar. Y también hay un burro que suele ser el símbolo de la ignorancia. Este cuadro durante muchos años se ha pensado que significa una cosa, pero resulta que significa otro.
A
Pues empezamos por lo que se pensaba. ¿Cuál ha sido la interpretación tradicional de este Vuelo de brujas?
B
Normalmente se creía que lo que se ve aquí, estos personajes que están volando, eran brujas. Claro, el 4 se llama vuelo de brujas y era una serie sobre brujas. Y son unas brujas que están devorando a un hombre. ¿Por qué creemos que son brujas? Bueno, porque llevan faldas y aquí se asoma lo que parece ser un pecho, por lo tanto se entiende que son mujeres. Las mujeres sobrenaturales suelen ser negativas, suelen ser brujas. También llevan estos capirotes, que son como los gorros de los condenados por la Inquisición, que simbolizan además que llevan llamas, simbolizan el mal, los pecadores. Entonces, estas brujas están chupándole la sangre a este personaje que tienen ahí, que es un humano que está sufriendo. Y los de abajo no quieren ver esto. Los de abajo simbolizan gente que ante el horror de las brujas, ante el horror del mundo, se tapan, no quieren saber nada, no intentan solucionarlo, están ahí, no quieren ver, no quieren oír, intentan pasar del mal del mundo. Por lo tanto, se ha interpretado siempre como una crítica de Goya a la sociedad que no quiere saber del mal y que se deja hacer por superstición.
A
Esta es la interpretación tradicional que se ha hecho de este cuadro. Pero dices que hace pocos años ha empezado a circular una teoría diferente sobre el mismo cuadro.
B
Sí, pocos años. Más o menos sobre el 2000, cuando el cuadro entra en el Prado.
A
Muy pocos años.
B
Muy pocos años. Este cuadro estaba en una colección privada y en las colecciones privadas lo tiene un señor y salió. Por cierto, es muy curiosa la historia de cómo llega al Prado, porque en el 85 sale a la venta en subasta pública. Lo podría comprar cualquiera. Lo lógico es que el Estado español lo hubiera comprado, pero no sé qué pasó, anduvieron ahí despistados y se lo compró un coleccionista particular.
A
Otro privado.
B
Un coleccionista privado que lo tuvo en Sotogrande. Era millonario vinculado al golf, pagó 275 mil pesetas. Entonces, en el 85, muy barato, vamos, baratísimo, que yo no entiendo por qué el Estado no lo compró por ese precio ridículo. Cuando muere este señor en los 90, entonces sí el Prado le dice al esto hay que comprarlo y ya, se lo compran y es cuando entra. Por cierto, ese despiste del 85 le salió muy caro, porque de las 275.000 pesetas que pagaron en el 85, acabaron pagando 70 millones de pesetas, es decir, 254 veces más. 70 millones de pesetas son 420.000 euros, que no es mucho, pero se multiplicó por 254.
A
Ese despiste, por no haberlo comprado en su momento, tuvo sus consecuencias. Entra en el Prado este cuadro, y entiendo ahí que los mejores expertos sobre Goya ya pueden dedicar todo su tiempo a estudiar el cuadro de cerca. Imagino que se dan cuenta de cosas que nadie había visto antes.
B
Sorprendente, porque El cuadro llevaba 200 años por ahí. Pero hasta que no llegan los expertos y tienen tiempo de verlo de cerca, no se dan cuenta de algunas cosas que llaman la atención. Por ejemplo, ¿Son brujas o no son brujas? Si tú te fijas, son mujeres, llevan esta falda, tienen que ser brujas. Pero una de las expertas del Museo del Prado, esta falda de aquí, Goya ya la ha usado en otros cuadros. Si te fijas, te he traído aquí, esto está en el coreto de la Basílica del Pilar, en Zaragoza. Lo pintó Goya. Es un fresco en una bóveda. Y aquí hay un personaje pequeñito que lleva una faldilla verde, pero no es una mujer, es un hombre. Están todos adorando a Dios, y dentro de esas figuras celestiales no hay brujas. Ahí sólo hay gente buena, ángeles, sacerdotes, gente muy, muy cercana a Dios, es decir, perfecta. Por lo tanto, que Goya pintara a hombres con faldilla nos está diciendo que quizá esta persona, esta falda, no sea de una bruja, sino de un sacerdote o sacerdotisa, o un ángel, alguien cercano a Dios. Primera pista.
A
Primera pista.
B
Más luego miran de cerca los capirotes. Los capirotes que decimos estos son de los condenados de la Inquisición, es decir, simbolizan el mal. Pero claro, Goya pintó, representó en grabados y en pinturas, condenados por la Inquisición que llevan capirotes. Pero esos capirotes son distintos, porque si tú te fijas, normalmente los que hace Goya en cuadros de condenados son cónicos, como los de la Semana Santa, pero estos, si miras de cerca, ves que no son conos. Están abiertos por arriba.
A
Claro, en la parte de arriba están como si fuera la boca de alguien. Para que los oyentes nos entiendan.
B
Sí, es como un pico abierto.
A
Exacto, como un pico abierto que recuerda.
B
Muchísimo a las mitras de los obispos y de la alta jerarquía de la Iglesia. Por lo tanto, estos no son gorros.
A
De condenados, o sea, podría ser un sacerdote. Y luego los gorros que nos llevan a la mitra.
B
Claro, entonces ya está hablando de una figura sacerdotal del cielo, algo que implica bondad. Y luego siempre se ha creído que esto de aquí son llamas, porque normalmente los gorros de la Inquisición tenían llamas. El fuego de la hoguera que te va a condenar. Pero si te fijas muy de cerca, y ha traído una ampliación, eso es lo que parecen llamas en el gorrito. En realidad son serpientes. Ves que tienen boca como colmillo. Claro, la serpiente es un símbolo del demonio, que es la que le lleva la manzana a Adán y Eva. Pero la serpiente también es un símbolo secreto de los masones. Había muchos masones entre la intelectualidad más progresista de aquella época, en finales 18, principios del XIX en España, y se cree que este sería un símbolo secreto para un masón. Por lo tanto, si lo juntamos todo, no son brujas, son sacerdotes o sacerdotisas celestiales que vienen a traernos la inteligencia, no a devorarnos, sino a darnos inteligencia.
A
Pero entonces, si vienen a esto, ¿Por qué le están chupando la sangre a un hombre?
B
Ahí está la gran clave. Siempre se ha creído que le están succionando la sangre, que es lo que hacen las brujas. Pero fíjate en los carrillos, aquí en este ampliado lo vas a ver mejor. Los carrillos de esas brujas o sacerdotes.
A
Están hinchados, como si soplaran.
B
Tú cuando succionas, se meten para adentro. Solo se hinchan cuando soplas. Por lo tanto, los expertos del Prado no son brujas chupando la sangre, son sacerdotisas del más allá que nos han venido a insuflar la inteligencia de la ciencia para que los humanos aprendamos y nos desarrollemos.
A
¿Y por qué en la cima de.
B
Una montaña es muy importante porque siempre en el arte la cima de la montaña iluminada con mucha luz, simboliza la sabiduría? Y si te fijas en el cuadro, están subiendo desde abajo de la montaña por un camino oscuro y tortuoso, y cuando llegan arriba, donde está la sabiduría, es donde las sacerdotisas infunden la inteligencia. Y ellos, los hombres que están abajo, no quieren ver. Porque son ignorantes esos españoles y quieren.
A
Seguir viviendo en la ignorancia.
B
Claro, Solo quieren seguir con la tradición, con la superstición y no quieren saber nada de la modernidad, de la ciencia y de la realidad.
A
Claro. Al final Goya lo que está haciendo, y por eso decías que tendríamos que tenerlo colgado en la redacción o en las redacciones en general y en las casas de muchísima gente, lo que está describiendo Goya es lo que está pasando hoy en el mundo, que hay buena parte de los humanos que huyen del conocimiento y que prefieren creer en supersticiones y embulos.
B
Claro, nosotros tenemos la ciencia, el conocimiento, los hechos, los tenemos ahí y están esas sacerdotisas insuflándonos la verdad. Pero ¿Qué pasa? Que la verdad es difícil y no es bonita. A ti te dicen el cambio climático nos va a destrozar y tienes que contrastarlo. Es una verdad difícil. Tienes que cambiar de vida, tienes que cambiar tu estructura mental.
A
Hay mucha gente que prefiere no oírlo.
B
Claro. Y la gente ignorante prefiere no saber nada de eso y Ah, esos son que nos fumigan. Eso es un complot. Y se esconden y se tapan. La verdad, Goya nos está diciendo es difícil. Te crees al principio que la verdad son brujas que te devoran, pero en realidad te están dando el saber y tú tienes que elegir dónde quieres estar. ¿Quieres ser esos patanes que están allá abajo que no quieren ver la verdad?
A
Sí, con aquello que le ponen a los burros para que no vean, ¿No?
B
Exacto. Que no quieres saber nada o quieres dejarte llevar por la ciencia y la inteligencia y ser un miembro de esos que estás recibiendo en éxtasis.
A
De todas formas, has dicho al principio que este cuadro formaba parte de una serie de seis pinturas sobre brujas. Es decir, lo vendió como una historia de brujas. Pero lo que me estás diciendo que una vez analizado y estudiado no son brujas.
B
Claro. Te he traído aquí la serie completa. Pintó seis, se llamaba así. Y hay un documento de Goya, como una especie de factura, que envío seis cuadros de temática de brujas. Dos, por cierto, están desaparecidas. Y lo que tenemos aquí son fotografías, por lo tanto, son brujas. Los cuadros son sobre brujas. Pero hay que tener en cuenta que Goya utiliza las brujas para. Lo contrario es siempre ambiguo. El ignorante puede pensar esto es la superstición. Y Goya creía en las brujas, pero en realidad él lo que siempre hace es que parece una cosa, pero luego es la otra. Y lo que está usando es las brujas como sinónimo, símbolo de la superstición y la ignorancia de la gente. Así que es al revés. No creía en las brujas, usaba las brujas para. No seas tan estúpido, no te creas estas cosas.
A
Y originalmente, ¿Quién compró este Vuelo de brujas y las otras cinco pinturas sobre brujas?
B
Los duques de Osuna, estos señores de aquí que te he traído. Concretamente la duquesa de Osuna, que era la mejor clienta de Goya. Es la mujer con más títulos de España después de la duquesa de Alba, más incluso que la reina. Era una mujer ilustrada riquísima. Su palacio era el centro cultural de Madrid y de España. Y era muy progresista. Encargó las pinturas, bueno, las compró para tenerlas en su despacho. Una mujer con despacho, eso ya dice algo. Ya dice algo. Tenía biblioteca, era alguien muy culto, pero a pesar de su cultura, tenía aquí estas pinturas de brujas, ahí, en su despacho.
A
¿Y por qué? Porque siendo una mujer tan culta y progresista, ¿Por qué tenía esto colgado en su despacho? A ver, qué lo quiso colgar ahí.
B
Podemos pensar es porque creía en brujas. Su madre estaba bastante obsesionado con ellas. La gente creía en brujas en esta época, pero en realidad es al contrario. Es lo que dice Goya. Parecen brujas, pero en realidad es un símbolo de la ignorancia. Se cree que las tenía ahí para. Esto no es lo que debemos creer, esto es lo que parece. Pero en realidad hay que estar atentos. La superstición nos lleva a la ignorancia. Y quiero hablarte de un último cuadro, que es uno de los más famosos, junto con Vuelo de brujas, de los.
A
Que forma esta colección, esta serie, que es El aquelarre.
B
El aquelarre tiene Macho Cabrío, que es el demonio en el centro, y un montón de brujas que están ofreciéndole bebés. En esta época se creía literalmente que cuando un bebé moría es que las brujas se lo habían y se lo entregaban al demonio. Es curioso porque esta mujer, la duquesa de Osuna, tuvo nueve hijos. Los cuatro primeros murieron todos, uno detrás de otro. ¿Qué piensa mucha gente que tenía este cuadro como recuerdo que las brujas se llevaron a mis cuatro bebés uno detrás de otro y se lo ofrecieron al demonio? Eso es lo que podríamos pensar. Pero esta mujer no era cualquier.
A
Claro, pues iba a decir si era una mujer tan instruida y tan formada.
B
No se puede creer estas patrañas de las brujas. Se cree que lo tenía ahí para recordarse que esto es lo fácil. El bulo es lo fácil. Tú te puedes creer lo que quieras porque es más sencillo, la verdad. Asumir que has perdido a cuatro hijos y que no tiene ningún motivo es mucho más complicado. Las brujas que entregan a estos bebés simbolizan al pueblo español ignorante que cree en las supersticiones y que se deja llevar. El macho cabrío que hay en el centro es cualquier líder que te cuenta cualquier patraña para tenerte controlado y que creas lo que él quiere. Ponerle el nombre que queráis a este macho cabrío, cabrón, demonio. Y es exactamente lo que pasa hoy. ¿Queréis ser estas señoras ignorantes que ofrecen sacrificios al líder que te controla o queréis ser un poco más inteligentes?
A
Oye, muy bueno, Goya.
B
Goya es maravilloso.
A
Muy bueno, Goya. Pablo, hasta la semana que viene. Para no perderte ningún episodio, síguenos en la aplicación o la web de Laser Podium Podcast o tu plataforma de audio favorita.
Podcast: Hoy por Hoy, SER Podcast
Date: September 29, 2025
Host: Àngels Barceló
Guest/Artesano: Pablo Ortiz de Zárate
Theme: Understanding critical thinking and the societal dangers of ignorance, through Goya’s painting "Vuelo de brujas"
In this episode, Àngels Barceló and Pablo Ortiz de Zárate delve into how a centuries-old artwork by Francisco de Goya, “Vuelo de brujas,” provides an uncanny prophecy and illustration of today’s world of misinformation, “bulos,” and superstition. Using Goya’s iconic painting and its fascinating interpretative journey, the conversation explores ignorance, the resistance to knowledge, and how art urges us not to abandon truth, no matter how tempting it may be. The discussion also traces the painting’s history and analyzes its symbolism with modern parallels.
Through vibrant, witty, and culturally rich storytelling, Pablo Ortiz and Àngels Barceló show that Goya’s "Vuelo de brujas" is not just an indictment of 18th-century ignorance and superstition, but an urgent call for the present: to resist comforting falsehoods and embrace the often difficult, but essential, truth. The episode is both a lesson in art criticism and a passionate defense of critical thought—a must for anyone navigating the age of misinformation.