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SER Podcast Hoy por Hoy Magazine.
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¿Cuántas veces a la semana dedican ustedes un momentito para no hacer nada, para dejar de pensar o para explorar cómo se sienten? Los psicólogos dicen que esta es la mejor manera de mantener una buena salud mental, pero casi nunca y casi nadie lo hace. Por eso dedicamos todos los lunes, hasta ahora, un ratito para ver cuadros que nos ayuden a sentir. Nos explica cómo hacerlo nuestro artesano Pablo Ortiz de Zárate. Pablo, buenos días.
Pablo Ortiz de Zárate
Hola, ¿Qué tal? Buenos días.
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Hoy nos traes pautas para sentir un cuadro.
Pablo Ortiz de Zárate
Eso es. A ver, yo no me canso de decir, lo he dicho muchas veces, que ver cuadros tiene efectos muy positivos en nuestra salud mental. Los podemos usar como una terapia para sentirnos mejor, porque reducen nuestra presión arterial, reducen el ritmo cardíaco, provocan que segreguemos felicidad en nuestro cerebro. Segrega los neurotransmisores se activan cuando vemos cuadros y bloquea el estrés. El problema que tenemos es, para hacer esto tenemos que estar mucho tiempo. Tenemos que darle tiempo a nuestro cuerpo, a nuestro cerebro, que genere todos esos beneficios. Es como hacer ejercicios en 10 minutos.
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No lo notas.
Pablo Ortiz de Zárate
Por lo tanto, tenemos que estar mirando los cuadros el máximo tiempo posible para que tenga efecto. Pero no tenemos paciencia. Cada vez menos nos ponemos delante de un cuadro. No sabemos qué mirar.
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Ya lo he visto.
Pablo Ortiz de Zárate
Claro. Entonces yo lo que hago es, os voy a dar unas pautas de una lista de cosas que hay que buscar en los cuadros para que con la excusa de buscarlas, estemos más tiempo y potenciemos ese fenómeno. Y os he traído un cuadro que es perfecto para esto. Se llama El Ángelus y el de Jean François Millet, francés, siglo XIX.
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Si están en casa, si nos siguen por streaming, lo pueden ver, está justo detrás de nosotros. Si están en casa, búsquenlo, es el Ángelus y lo pintó Jean François Millet. Ya tenemos el cuadro. Los oyentes lo están localizando. Explícame cómo debo empezar a mirarlo.
Pablo Ortiz de Zárate
Lo primero que hay que hacer es entender lo que cuenta. Esa es la parte racional del cuadro. Y para entenderlo, esto ya lo hemos hablado más veces, hay que hacerle las cinco preguntas fundamentales del periodismo. Somos como investigadores. Las cinco preguntas son las cinco W, el quién, qué, cuándo, dónde y por qué. Bueno, pues vamos, Vamos a empezar.
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¿Quiénes son?
Pablo Ortiz de Zárate
¿Quiénes son, Aquí lo que vemos es simplemente describir? Hay dos personas que están de pie en medio de un prado, y vemos que están rodeados, tienen una carretilla, una cesta con patatas. Hay una horca aquí. Por lo tanto, está en un campo. Son agricultores. Tiene pinta. Y además, por la ropa que llevan, ¿Qué están haciendo? Bueno, pues si son agricultores, deberían estar trabajando la tierra.
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Pero no están trabajando ahora mismo, no están de pie.
Pablo Ortiz de Zárate
La mujer está con las manos en actitud de oración, y el hombre tiene también la cabeza agachada, igual que la.
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Mujer, y sosteniendo quitado el sombrero, además de la cabeza.
Pablo Ortiz de Zárate
Y parece, diríamos, que están rezando los dos. Claro. El título del cuadro nos da la pista. Se llama El Ángelus. Al fondo, lo único que vemos al fondo, en el horizonte, es un campanario. Es decir, el campanario está tocando el aviso, el toque de campanas del Ángelus, que es este rezo que antiguamente se hacía tres veces al día para que la gente parara y rezara. ¿Dónde están? Están en un campo. Entendemos que es francés, porque el pintor es francés. Y cuándo es, vemos la luz del atardecer o del amanecer, Es esa luz rojiza tan especial. Pero no sabemos si puede ser por la mañana o por la tarde. Pero claro, fíjate la carretilla. La carretilla está llena de sacos.
Co-host
Sacos llenos, claro.
Pablo Ortiz de Zárate
No acaban de empezar. Por lo tanto, no es por la mañana, tiene que ser por la tarde. Es al anochecer. Han parado su labor recogiendo patatas en el campo, estos agricultores, y se han puesto a rezar el Ángelus.
Co-host
Entonces nos queda una W por responder, que es el por qué están ahí rezando. Da la sensación, visto así, que son una pareja, un hombre y una mujer, muy devotos, y que este sería un cuadro religioso.
Pablo Ortiz de Zárate
Eso es lo que parece. Ya sabemos que en el arte, normalmente las cosas que parecen no suelen ser, porque hay que mirar muy bien. Sí, si están rezando, tiene que ser religioso. Pero fíjate en el campo. En un cuadro religioso, bucólico, normalmente el pintor haría un paisaje precioso, en el que los agricultores estén reconocidos, cogiendo muchísimos frutos, y la vida es perfecta para que nos inspire esa alegría, esa devoción. Pero aquí este patatal está seco, es.
Co-host
Árido, es una tierra difícil, no parece.
Pablo Ortiz de Zárate
Una tierra fértil, no hay mucho verde, es casi todo marrón. Por lo tanto, nos está hablando de que esta gente sufre, está trabajando una tierra difícil, es un trabajo duro. Por lo tanto, ya hemos detectado que esto no es tan religioso como crítica social. El artista lo dijo. Él dijo que quería retratar los problemas de los agricultores, de los campesinos que luchaban por sacar adelante a su familia y por subsistir, y que usó el Ángelus como excusa. Dice que cuando él era niño, era agricultor, y su abuela, cuando sonaban las campanas, aviso del rezo del Ángelus, paraban un momento para rezar, y que eso le recordaba a esto. Hay otro detalle que nos dice que esto no es tan religioso como parece. Fíjate estos pajaritos que hay en la parte superior derecha del cuadro, que están volando. Los artistas no pintan las cosas porque sí, siempre lo hacen por algo. Esos pájaros vuelan libres, mientras que estas personas gigantescas que vemos aquí, que están casi atrapadas, enraizadas en la tierra, casi.
Co-host
Clavadas en la tierra, eso nos está.
Pablo Ortiz de Zárate
Indicando que esta gente está atrapada en ese trabajo miserable que apenas les ayuda a subsistir, mientras en el aire la libertad escapa.
Co-host
Hemos entendido de qué va el cuadro respondiendo a las cinco preguntas básicas, las cinco preguntAs clave. ¿Lo siguiente que deberíamos mirar, Pablo, para empezar a sentirlo?
Pablo Ortiz de Zárate
Una vez que racionalmente ya entiendes el cuadro, aquí cometemos el principal error. Todo el mundo entiende lo que dice el cuadro y ya se va a otra cosa. Error, porque cuando entiendes lo que te está contando el cuadro, es cuando el cuadro empieza a hacer sus efectos emocionales. Así que hay que quedarse, hay que quedarse un poco más, pero hay que tener paciencia. Hay que mirar dos cosas, fundamentalmente, los dos elementos emocionales de los cuadros, con la excusa de buscarlos, vamos a dejar que nos infecten esa emoción. Los dos elementos principales de la emoción en los cuadros suelen la luz y el espacio. Hay que buscarlos.
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Empezamos por la luz. ¿Que sería lo primero que deberíamos buscar? A mí me llama la atención. Hemos dicho la luz esa como atardecer, y hemos deducido que era atardecer, pero sobre todo está como en penumbra. Tan en penumbra que yo tengo que estar mirando el cuadro que hay detrás, porque la copia en papel se me hace difícil incluso distinguir algunos de los detalles. Es decir, hay mucha penumbra.
Pablo Ortiz de Zárate
Esa es la clave del cuadro, tú ves un atardecer y el atardecer ya te calma, te lleva a la introspección, esta sensación de tranquilidad, pero claro, hay un contraluz muy claro, el fondo está iluminado, viene la luz del sol, pero ellos están a contraluz, a oscuras, no les ves la cara. Y esta es la clave de todo, porque cuando tú no les ves el rostro, tu cerebro empieza a imaginar automáticamente quiénes son, qué hacen, qué sienten, ¿Están alegres, están tristes? Porque como no les ves el gesto y te metes en la piel de esos personajes, psicológicamente tú, como no tienen cara, empatizas con ellos, eres ellos, y empiezas a sentir lo que están sintiendo ellos en este ambiente de de tanta calma. Por lo tanto, esa luz, ese contraluz, es lo que hace que nos empecemos a sentir un poco emocionales, viendo el.
Co-host
Cuadro, nos hemos detenido en la luz. Y lo otro decías, el espacio, que me parece más complicado, porque la luz, incluso para los que no entendemos, es más obvio, pero ¿Cómo analizamos qué vemos en el espacio?
Pablo Ortiz de Zárate
Nosotros solemos mirar, y esto es muy importante, hay que tenerlo en cuenta cuando veamos un cuadro, siempre miramos las personas, los objetos, lo que se llama espacio positivo, las cosas, que es lo que nos van a dar la acción, y se nos olvida siempre fijarnos en el espacio negativo, es decir, el vacío, el espacio vacío que queda entre los personajes. Ese espacio es lo que nos da principalmente la emoción de los cuadros, porque el espacio vacío es silencio, y cuando hay silencio, si hay mucho, eso te relaja, y si hay poco, te estresa. Fíjate, aquí tenemos en primerísimo plano los personajes grandísimos que están ahí rezando el ángelus, y al fondo del todo no hay nada, llegas hasta el horizonte. Hay un truco en el arte que es poner el horizonte un poco alto para que así dé la sensación de que el paisaje es mucho más profundo, se va hacia el fondo el horizonte, y por lo tanto detrás de esos personajes hay muchísimo espacio vacío que no. No lo llena con nada. Y cuando hay espacio vacío hay silencio, y cuando hay silencio hay calma e inspiración, tranquilidad.
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Entonces este sería, podríamos llamarlo un cuadro del silencio, un retrato del silencio.
Pablo Ortiz de Zárate
Sí y no. Para nosotros hoy, para nosotros en el siglo XXI, sobre todo en las ciudades, es un cuadro del silencio. Tú lo ves y te entra esa calma, porque no se oye nada. Pero Millet no tuvo en cuenta una cosa, se le escapó un pequeño detalle. Y es que para las personas que igual la gente mayor que nos está escuchando también lo sabe, la llamada al Ángelus no es nada silenciosa. Cada tres veces al día en las campanas. Hoy no se hace en muchos sitios, pero En el siglo XIX se hacía en Francia sobre todo. Tres veces al día suena en el campanario de la iglesia la llamada al Ángelus. La llamada al Ángelus es bastante coñazo.
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No es solo un campanazo.
Pablo Ortiz de Zárate
No, no. Son nueve campanazos con la campana más grande del campanario, divididos en tres series. Bueno, te he traído un audio para que lo vayamos escuchando. Esta es la primera serie de tres. Ahora va otra serie de tres. Son como los cuartos de Nochevieja, otra serie de tres mil y ahora va un repicar con una campana más aguda, que puede ser. Depende de cada sitio. Hay unos sitios que tocan 10 veces, otros que tocan 30. En algunos sitios en Francia se toca 100 veces. Y al final hay otra serie de tres.
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Por lo tanto, no es un retrato del silencio.
Pablo Ortiz de Zárate
Claro, la gente que. En aquella época, la gente que veía este cuadro decía. El coleccionista que compró el cuadro, se deshizo de él, lo cambió por otro, diciendo que es que el problema es que el cuadro es muy bueno, pero que cada vez que lo miraba, oía las campanas, le agotaba el cuadro porque tenía ese sonido de las campanas. Por lo tanto, mucho ojo. Para nosotros hoy es silencioso, pero para los que conozcan La llamada del Ángelus es bastante ruido.
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Pero entonces fue un fracaso el cuadro al principio, porque si el coleccionista que lo compró tuvo que prescindir de él porque le daba dolor de cabeza.
Pablo Ortiz de Zárate
Claro, al principio no triunfó mucho, digámoslo así. Pero la historia cambia y algunos cuadros tienen la suerte de adecuarse a los cambios sociales. ¿Qué pasa en Francia en 1870? Es la guerra franco prusiana. Pierden contra Prusia, hay una crisis. Y luego es la Comuna de París en el 71, y por lo tanto, otro momento de crisis. Los conservadores y los progresistas revolucionarios cogen este cuadro, los dos como símbolo. Para los conservadores es la Francia católica que está rezando. Y para los progresistas revolucionarios de la Comuna de París, es esa crítica a la clase español social, pobre, trabajadora, que está sufriendo. Y por lo tanto, el cuadro se convirtió en el cuadro más famoso de Francia. Ni Namón estaba en el Louvre entonces, hoy está en el Orsay. Ni la Mona Lisa, ni ninguno. Era el cuadro más famoso. Una de las cosas que indican que un cuadro es famoso es si la gente con problemas mentales los ataca. Hubo un hombre que acuchilló varias veces este cuadro, es decir, era el símbolo de Francia, pero luego hoy en día ha perdido un poquito, precisamente porque están rezando y tendemos a ver como un cuadro religioso. No lo es, es un cuadro sobre la calma y las emociones.
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¿Pero el significado del cuadro fue con que tuviera que adquirir esta importancia? ¿Fue con Millet en vida o fue después?
Pablo Ortiz de Zárate
Fue después. Cuando él vive, él vende el cuadro por mil francos. Esta época en la que se oían las campanas. Cuando suceden estos hechos de 1871, el cuadro se hace tan famoso que se multiplica su precio por 750 y se vende por 750 mil euros. Fíjate cómo el arte cambia mucho dependiendo del contexto social en el que vive.
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Y aquí has traído cuadros de Van Gogh y de Dalí que se parecen o están inspirados en Millet, en el Ángelus.
Pablo Ortiz de Zárate
Sí, tanto Van Gogh como Millet vieron en este cuadro una inspiración para dedicarse al arte. De hecho Van Gogh dijo que el Ángel Luis de Millet es la gran obra moderna y dice que era insuperable. Y a él la llamada a dedicarse al arte fue gracias a este cuadro, porque dijo que le convenció de que había que crear arte para animar a la gente, para sacar las emociones de la gente. Y a Dalí le obsesionó hasta tal punto. Dalí estaba obsesionado porque su hermano murió antes de que él naciera, con dos años. Él creía que en este cuadro ellos lo están rezando, un Ángelus. Él decía que el cesto de patatas que hay abajo era un ataúd y se empeñó tanto en el que debajo del cesto había un ataúd que consiguió que el Louvre de París hiciera rayos X al cuadro para ver si realmente había pintado debajo del cesto de patatas.
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O sea, su interpretación era un duelo.
Pablo Ortiz de Zárate
Era un duelo por la muerte de lo que a él le recordaba, la muerte de su hermano que nunca conoció. Y él dice escribió un libro sobre este cuadro. Él asegura que cuando el Louvre le dio la radiografía había una caja negra debajo de la cesta de patatas. ¿Eso está en duda? No lo sabemos, pero él asegura que sí y por lo tanto él cree que ahí lo que hay es dos padres rezando por el. Kreges, su hermano muerto, que se veía a sí mismo y eso le trajo mucho.
Co-host
Salud. Lo que queda claro es la importancia del cuadro, porque fue fuente de inspiración nada más y nada menos que para Van Gogh y para Dalí.
Pablo Ortiz de Zárate
Sí, es un cuadro fundamental. A principios del XX era el cuadro oye, es la Mona Lisa. Pues entonces sería este. El que no lo conozca, por favor, que lo busque el Angelus de Millet y que se dedique a verlo y que busque estas cosas y ya veréis como sin daros cuenta, dejáis de pensar y empiezan a salir emociones y os va a alegrar el día y ya.
Co-host
Veréis cómo nos sentís. El Ángelus de Millet. Pablo, gracias. Hasta la semana que viene.
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Date: September 22, 2025
Host: SER Podcast
Guest Expert: Pablo Ortiz de Zárate
In this episode, the focus is on the therapeutic power of art and the practical benefits of slowing down to “feel” a painting—specifically, ‘El Ángelus’ by Jean-François Millet. Art commentator Pablo Ortiz de Zárate shares a step-by-step guide to engaging deeply with paintings, showing listeners how Millet’s iconic work invites not only observation but introspection, emotional release, and even social critique.
Pablo employs the classic journalistic “five W’s”—Who, What, When, Where, Why—for an initial rational comprehension of the painting:
Quote: “Ya hemos detectado que esto no es tan religioso como crítica social. El artista lo dijo.” (Pablo Ortiz de Zárate, 05:25)
Art as Social Critique:
This episode is a compelling primer on how to move from quick observation to a deeper, restorative engagement with art. Through ‘El Ángelus’, the hosts and guest demonstrate that paintings are not just for looking—but for feeling and understanding, within history and ourselves. As Pablo reiterates, dedicating even a few extra minutes to a painting can be a powerful act of self-care and insight.