Transcript
Marta Sanz (0:01)
Ser podcast.
Manuel Delgado (0:06)
Pero hablemos claro. ¿El coche es para su hermano o no es para su hermano? Porque este lío yo ya lo tiro. La verdad es para un servidor. Pero era para usted el coche. Hombre, don Anselmo, que sea enhorabuena.
Marta Sanz (0:18)
¿Qué le pasa?
Manuel Delgado (0:19)
Las piernas. Es que el médico me dice que yo uso el cochecito. Me voy a anquilosar. Que se le anquilosen las piernas.
Marian (0:28)
Mejor.
Manuel Delgado (0:28)
Si el año 2000 nadie va a utilizar las piernas salvo los Pero los demás, todos en coche.
Marian (0:34)
Todos en coche.
Presentador (0:37)
Hoy en el rincón y la esquina hablamos del coche.
Manuel Delgado (0:41)
Salimos al amparo de la noche. Hoy por hoy magazí con un pretexto breve y elegante. Los dos con el anhelo sin candado, el miedo anestesiado y el corazón por delante.
Marta Sanz (1:01)
Ser podcast.
Marian (1:03)
Alejando de la gente.
Marta Sanz (1:07)
Buscando la verdad en la sombra.
Manuel Delgado (1:12)
No hizo falta hablar de lo evidente, lo que cada uno siente y sin embargo lo nombra.
Presentador (1:22)
Marta Sanz. Buenos días.
Marta Sanz (1:23)
Buenos días.
Presentador (1:24)
Manuel Delgado. Buenos días.
Manuel Delgado (1:25)
Buenos días.
Presentador (1:26)
Nos guste o no nos guste, nuestras vidas están rodeadas de coches y nuestras biografías están llenas de historias ligadas a los coches. Así que vamos a empezar. Y Marta, empiezas tú.
Marta Sanz (1:38)
Bueno, yo. Ya sabéis que no sé conducir. Yo he contado siempre que sé nadar súper bien. Nado muy bien, pero conducir. No sé conducir. Lo siento mucho. Sin embargo, la verdad es que a mí me gustan los coches porque mi abuelo era el mecánico melómano. Los arreglaba estupendamente bien. Igual que Natalia Ginzburg tenía su léxico familiar. Dentro de nuestro léxico familiar había expresiones que yo oía permanentemente. La tapa del delco, la correa del ventilador, el cárter, las bujías, el radiador, las pastillas de los frenos, el cigüeñal y estas cosas de las tripas de los coches que mi abuelo se sabía muy bien. Yo no tengo ni idea de lo que es la correa del ventilador, ni el cárter, ni el delco, ni nada. Pero las palabras me gustaban muchísimo y no las he olvidado.
