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Marta Sanz
Ser podcast. Lía, abre, échame una mano. Anda que no veas cómo está la casa. Ay no, hija, que tengo aquí. Bastante lío tengo yo aquí. No, no, que es mi primer día, no puedo fallar. Pero bueno, no te agobies. Espera que llamo a las otras. Dolores, ¿Qué pasa? Anda, vamos a echar una mano a la Mari, que tiene problemas. Amén. Carmen, vamos al piso de la Mari, que tiene mucha faena y no puede sola. Bajo Teresa, qué baja pa casa la Mari ahora. Allí nos vemos, no te preocupes. El pasillo a la izquierda. Tú ayúdame con el fregadero. Tía, ahí la ropa. Y tú vente conmigo. Lunes antes de almorzar. Una niña fue a lavar pero no pudo lavar porque tenía que bailar. Hoy por hoy magace.
Ángel
Paños, bayetas, guantes, cepillos, mopas, recogedores, fregonas, barreños, aspiradoras, plumeros, limpiasuelos, limpiacristales, quitagrasas. Hoy toca zafarrancho. Hoy toca hacer limpieza general. Tema para el rincón y la esquina.
Marta Sanz
Fue a lavar pero no pudo lavar porque tenía que bail. Así bailaba. Así. Así bailaba. Sí, así bailaba. Sí, así bailaba, que yo la vi. Así bailaba.
Ángel
Marta Sanz, buenos días.
Marta Sanz
Buenos días.
Ángel
Manuel Delgado, buenos días.
Manuel Delgado
Buenos días.
Ángel
Hoy esto tiene que quedar, Marta, como los chorros del oro.
Marta Sanz
Bueno, tiene que quedar como los chorros del oro, sin duda ninguna. Ya sabéis que frente a los chorros del oro tenemos el barrido de la suegra y luego cuando pasa Marimar por aquí, en este suelo podrías com Completamente. Es una expresión que a mí me encanta. Y otras perlas igual de exageradas. A mí lo que más me gusta es que hayamos empezado con esta canción tan estupenda de Amaya y de Rigoberta Bandini, el así bailaba. Así, así. Me encanta esta reinterpretación de la canción de los payasos de la tele. Las niñas estas que se van a bailar y a jugar y de vinos en lugar de fregar y de planchar. Estas niñas son las mismas que ahora van y no se depilan los sobacos y se hacen trenzas y se los ponen de colores y hacen lo que les da la gana y no por ello sucias. Porque frente a las niñas de mi generación, que aquí tú y yo creo que somos la mismísima, que yo creo que todavía teníamos esos tics y tocs.
Ángel
De los que es muy difícil desprenderse.
Marta Sanz
Desprenderse. Nacional católicos, aunque no hubiéramos sido un colegio mongo. Yo no fui, claro. Yo recuerdo en la escuela pública, el Colegio Nacional, por la tarde bordábamos, hacíamos los petit points esos o como se llamaran, después de resolver el puñetero problema de los trenes, de los puntos, que yo me copiaba de mi compañera Mónica. Luego en el instituto había una asignatura optativa que se llamaba Hogar. Yo recuerdo que teníamos la opción hogar, comercio o diseño. Yo me tiré al diseño, por lo que sea, al dibujo lineal, al dibujo técnico. El caso es que teníamos instalada en el occipucio la idea esta terrible de que teníamos que ser hacendosas, buenas, ecónomas, limpias, madres ejemplares, excelentes cocineras, exigentes planchadores, conocer los cortes de la carne, saber si el pescado estaba fresco y al mismo tiempo ser competentes profesionales fuera de la casa. Esto era una obligación de género, no era una opción. Las niñas buenas ayudaban a la mamá en casa. Y yo recuerdo cuando era pequeña, tuve una temporada que estaba obsesionada con limpiar la bañera. Yo tenía que limpiar la bañera. Yo veía mi guitarra y mi madre me decí marta, esto no lo hacen las niñas, las niñas no limpian la bañera, las niñas estudian y las niñas se van a jugar. Pero yo pensaba que para ser buena de verdad lo que tenía que hacer era limpiar la bañera. Menos mal que mi tenía muy claro aquello de que el trabajo doméstico era un trabajo, y yo recuerdo en casa hacer los recados, hacer la cama, aprender a hacer alguna tarea doméstica. Pero en fin, que es muy difícil quitarse el estigma de género y a la vez intentar inculcar la responsabilidad de lo doméstico y su valor, que tiene muchísimo.
Ángel
Yo que no iba a un cole de monjas y era un cole mixto, además había un día de la semana que ellos se iban a hacer deporte y nosotras nos quedábamos bordando.
Marta Sanz
Mira qué bien. Te habrá venido bueno.
Ángel
Sí, sí, me ha venido perfectamente. Tanto que no sé coser ni un botón. Manuel, ¿A ti qué te sugiere el tema?
Manuel Delgado
Hombre, yo creo que la gracia que tiene esto de, por ejemplo, no proponer temas, a pesar de que incluso me animáis a hacerlo, es siempre esperar a ver qué toca y obligarte. Este ejercicio esta gimnasia de pensar vinculaciones, que me lo hace pasar muy bien. Entonces ahora pensaba, por ejemplo, en limpiar el coche, pasar la aspiradora del coche, es toda una ceremon, una liturgia, que en efecto es el equivalente a otro nivel coche de lo que es la idea de zafarrancho de la que estamos hablando. Lo que pasa es que en este caso sí que me pilla un poco más de cerca, me siento más interpelado, porque ahora, claro, dentro de poco, bueno, dentro de un año me jubilo, pero tengo el despacho lleno de cosas y estoy empezando a hacer limpia. ¿Y de que nos reímos?
Ángel
Depende de los años que lleves en ese despacho. Eso es tremendo.
Manuel Delgado
Hombre, pues 40 años, imagínate, es que rápido. Pero no es que esté desordenado, es que está lleno de cosas. Por ejemplo, las tesis doctorales, claro, yo me las puedo llevar a casa. Hay muchas cosas que no me puedo llevar a casa, tiene que venir alguien que las retire para destruirlas, pero es ese trabajo. Yo recuerdo un colega que me encontré en el ascensor con un carrito de estos del Carrefour lleno de cosas del despacho que se las llevaba, porque cuando. Cuando llegue ese momento, ya puede ser quien sea, pero es que te echan de tu despacho y entonces de pronto ver que has de vaciarlo y que muchas cosas no te las vas a poder llevar, que tienes que regalarlas, dejarlas encima de una mesa por si alguien las quiere llamar para que las destruyan, ¿Sabes? Te hace pensar tú. Te hace pensar lo mismo que me hace pensar ver mis libros, qué va a ser de ellos, no cuando me jubile, que continuarán estando donde están, sino después de que me jubile. Y esto da que pensar, porque uno llega a la conclusión de que en el fondo la vida es un mandala. Esto que hacen estos monjes budistas, bueno, de hecho no pintan, es como si fueran arena de colores, que les da para hacer unos complejos dibujos no pintados, pero que son impresionantes por su complejidad y por supuesto por su belleza, y que cuando acaban les dan un manotazo y ya está. Un poco para advertir de lo inútil de toda acción, porque nadie se lleva nada y del despacho menos.
Ángel
Y esto te llevaba a una canción de Tonchu.
Manuel Delgado
Sí, porque me viene esa canción en la cabeza porque habla básicamente algo parecido, que es cuando de pronto una pareja se separa y tiene que repartir las cosas. ¿Esto es tuyo? ¿Que es algo parecido? Porque en el fondo, en esa operación, lo que se está poniendo de de relieve es que los amores se mueren. Y nosotros con ellos habitualmente.
Ángel
Mira, nuestra casa se ha cansado de peleas, gritos y portazos. De esconder tras sus cortinas tanto desencanto provocado por el paso de los años.
Manuel Delgado
Y ha empezado tanto amor a hacernos daño.
Ángel
Cajas De cartón a mont.
Manuel Delgado
Nadas en la entrada.
Ángel
¿Esto de quién es? Si no te importa, me lo quedaré. Te noto al hablar. Una forzada naturalidad. Me puedo reír y a solas llorar. Corazón de mudanza. Estamos de zafarrancho y queremos que participen ustedes. Novecientos, cien. Ochocientos Queremos que nos cuenten qué pasa a la hora de limpiar, de poner en orden la casa, de vaciar el despacho. Cosas que nunca pasan por alto quienes hacen zafarrancho con ustedes, que suele generar fricciones. Hoy hacemos limpieza a fondo. Novecientos, cien. Ochocientos ¿Necesitas un abrazo? ¿Quieres hablar de lo de ayer? Desahógate. Barney cree que eso de que Lily te pida que friegues es señal de que vuestro matrimonio se está desmoronando. ¿Qué por qué? A Lily le gusta que la pila esté limpia y por eso lavo los platos. ¿Qué importancia tiene? Te diré la importancia que tiene. ¿Te molesta ver la pila llena de platos sucios?
Manuel Delgado
Pues no mucho.
Ángel
Entonces el problema es de Lily, no tuyo. Sí, pero si yo le dijera eso, acabaríamos peleándonos. ¿Os peleáis?
Marta Sanz
Voy a hacer limpieza general. Hoy por Hoy Magazine. Que no quede nada por tirar. Ser podcast, Malos rollos, Rabia y soledad.
Ángel
Aquí seguimos con Marta Sanz y con Manuel Delgado en El rincón y la esquina. Hoy hablando de todo lo que rodea al zafarrancho. La limpieza general de nuestras casas, de nuestros pisos, de nuestros despachos, de nuestros coches, que Manolo ha sacado antes. También la limpieza del coche. Vale todo zafarrancho. Hoy vamos a hacer limpieza a fondo. Y si hablamos, Marta, de hacer limpieza general, estamos hablando de algo como mecánico, de algo físico. Pero escuchando lo que decía antes Manuel me hace creer que quizá también se requiera cierta preparación mental para ciertos zafarranchos, porque uno no sabe lo que se va a encontrar, de lo que tiene que prescindir, como decía Manuel, de lo que vamos a perder.
Marta Sanz
Bueno, yo lo primero que quiero decir, lo del coche. El otro día vi en la tele un programa que según cómo tuvieras de limpio, de sucio el coche, te hacían un retrato psicológico.
Ángel
Ya sabes que ahora te hacen un retrato psicokiller.
Marta Sanz
Pues ahora, como de todo, nos hacen un perfil psicológico. Dime cómo tienes el coche y te diré quién eres y todas estas cosas. Pero vamos, que en general, esto del zafarrancho, la limpieza general, el darle la vuelta al colchón, limpiar las ventanas, no solo los cristales, que hay gente que se cree que se limpian los cristales y ya está. No, hay que limpiar también las ventanas, la campana de la cocina, las lámparas, los interruptores, que es algo que yo aprendí durante la pandemia. Ay, madre mía, qué sucios están los interruptores. Y aquí pone el dedo. Ponemos el dedo todo. Es cierto que a veces no tenemos cabeza para saber todo lo que se debería limpiar en una casa y que por otro lado, como tú decías, Ángel, emprender una limpieza general, cortarse el pelo, hacer mudanza en la vida, lo que está implicando es una necesidad de cambio, de renovación. Y es cierto que a veces en el proceso de limpiar descubrimos cosas perdidas o secretos, secretos inconfesables. Yo cuando era pequeña, que esto ya lo he contado alguna vez, la limpieza general de mi cuarto la hacía mi padre. Y ahí yo ya apuntaba cierta tendencia al barroco o al Diógenes, porque yo tenía a menudo los armarios llenos de recortes de las revistas del corazón, que en mi casa no se usaban las plujerías. Yo cogía las revistas, me encantaban las musas del destape, ladrillo, todas recortadas, apiñadas. A lo mejor también tenía algo yo de psicokiller o algo, una cosa psicopática que yo no sabía. Vengan adiuskas y amparos y Bárbara Reis ahí todas metidas en el armario. ¿Y mi padre, claro, llegaba y me lo tiraba todo, decí hacer puñetas con todo esto, pero qué es esto que tienes aquí? Yo lo que descubrí, lo que me parece completamente alucinante, es cómo lo que para mí era un tesoro, para el otro era una mierda o viceversa. Eso también es una lección.
Ángel
Y yo desde que propusimos el tema, me está viniendo a la cabeza una expresión que usamos en Cataluña para hablar de esta limpieza general del zafarrancho, que es fedis apta Manuel, que yo de hecho no sé de dónde viene. Entiendo que porque la gente empleaba el sábado para limpiar la casa, fe di sapta, pues hacer sábado sería la traducción.
Manuel Delgado
Bueno, solo si eras cristiano.
Ángel
Pues yo debía ser muy cristiana, porque esta expresión la he usado toda mi vida.
Manuel Delgado
Claro, ¿Quién no hacía limpieza los sábados?
Ángel
Aquellos que los sábados no pueden hacer.
Manuel Delgado
Nada, por ejemplo los judíos. Es que viene de ahí. Un día me lo explicó mi mujer y realmente seguro que está fundamentado. A mí me interesa sobre todo las operaciones especiales. No se trata de limpiar la casa, sino decir hay que vaciar, hay que vaciar la nevera, el microondas. De hecho es una cosa que hacemos casi prácticamente como si fuera un comando, porque no queremos que de pronto se entere el microondas que vamos allá por él. Nos acercamos sigilosamente, de pronto lo abrimos y nos abalanzamos sobre él para limpiarlo, porque habitualmente no se deja. Pero yo pienso básicamente en esos pequeños los rincones en catalán, al racón esto hay que meterle mano. Y es justamente una operación. Pero aunque yo creo que si me permitís, la imagen perfecta de lo que es el zafarrancho y cómo hay que afrontarlo, quien nos lo da es Blancanieves. Si alguien recuerda, que todo el mundo recuerda, a pesar de que los enanitos son varones, y hay grandes versiones del cuento en las que no voy a entrar ahora, que supongo que hay que animarles un poco, especialmente a que se pongan a limpiar su propia casa. Y es una escena bellísima, que quién no recuerda de la película de Walt.
Ángel
Disney, por si alguien no lo recuerda.
Marta Sanz
Vosotros vais a fregar, quitar las telarañas será vuestra misión, a vosotros os toca ordenar y a mí barrer la habitación silbando al trabajar hoy juntos y contentos, limpiaremos.
Ángel
Bueno, ahora hay listas de Spotify para limpiar, para ponerte música mientras limpias, porque además hay gente, y yo conozco más de una Marta, que les relaja limpiar, o a lo mejor es que buscan en un trabajo mecánico una distracción para no pensar en los problemas. Es decir, mientras limpio no pienso en otra cosa.
Manuel Delgado
Yo. Es mi caso. Antes de que. Lo que sea, lo que diga Marta, a mí realmente me.
Ángel
A ti te relaja limpiar.
Manuel Delgado
Sí, sí, sí. ¿En serio?
Ángel
Vale, vale.
Marta Sanz
Bueno, yo hubo una época en la que creo que estaba tan averiada de la cabeza, tan loca, que a mí la actividad que me parecía más relajante de este mundo era limpiar boquerones, la cabeza, las tripas. Me parecía una actividad súper liberadora. Ahora no prefiero nada. Ahora, como diría Barleví, yo preferiría no hacerlo. Y de hecho casi nunca lo hago. Lo hacen por mí, me cuidan. Pero me acuerdo perfectamente cuando mi marido y yo empezamos a vivir juntos. Yo pasaba el aspirador y él limpiaba el baño, yo cocinaba y fregaba la cocina, que era en la época aquella maldita de los quemadores, las vitrocerámicas no eran todavía tan comunes, y él hacía la compra. Luego cambiamos un poco los papeles y él pasaba el aspirador porque era más pesado, y yo fregaba el baño. Lo de la lavadora era asunto mío. Y ahora, afortunadamente, él se encarga de todo y yo vengo aquí a trabajar a la radio con vosotras, tan contenta y tan feliz. Y una vez a la semana nos ayuda Joana, que está viendo dada de alta en la Seguridad Social. Esto es muy importante decirlo, que no se nos olvide nunca. Y yo creo que sólo gracias a estas ayudas yo puedo dedicarme al oficio de escribir, lo que decíamos antes. Solo gracias a Marimar aquí se puede trabajar.
Ángel
Y cómo la echamos de menos cuando no está.
Marta Sanz
Hombre, claro. En todo caso, el trabajo doméstico, y el trabajo doméstico, no sé si llamarlo también es algo público y eso, pienso en las barrenderas, los basureros. Para mí es el ejemplo perfecto del mito de Sísifo. Ya si nos ponemos en plan aquí siempre nos tenemos que poner un poco ocultos, latín y parlas, o como se diga, estos míticos y legendarios. Es el cuento de nunca acabar. Tú crees que has acabado una cosa y cuando ya piensas que la piedra llega y además no te jubilas, entonces es una cosa. No sé, Manuel, tú qué pensarás de esto, pero a mí me parece terrible.
Ángel
Pero si a él le relaja limpiar, acaba de decir.
Manuel Delgado
Será porque lo hace poco, ¿No? Sí que lo hago. Pero escucha, lo que no se puede hacer es pararte a pensar. Si te paras no piensas. Entonces la actividad del movimiento no únicamente te relaja, sino que es justamente la oportunidad perfecta para pensar.
Ángel
Bueno, esto lo hemos hablado en alguna ocasión, caminar ayuda a pensar, hacer algo. Pero yo por ejemplo, no tanto limpiar. Pero tú que dices lo de los boquerones, a mí por ejemplo, partir verdura para hacer un pisto, por ejemplo, me relaja. ¿Pero yo entiendo, Claro, pero yo entiendo que por qué no hacemos habitualmente un trabajo manual? Entonces todo lo que sea manual relaja, te ayuda a pensar o a pensar en otra cosa. Escuchen esto. Sofía Lorena, Santonieta Un ama de casa que ha de recoger y limpiar mientras su marido, su hijo y el resto de vecinos salen a las calles de Roma a recibir y vitorear a Hitler. Es el 6 de mayo de 1938. Una jornada particular Película de Héctor Escola Buenos días.
Marta Sanz
Buenos días, señor.
Ángel
Buenos días.
Marta Sanz
¿Cómo? ¿Usted no viene? No. Claro, usted no tiene criada.
Manuel Delgado
Buenos días.
Marta Sanz
Buenos días. Madre, no hay más que una. Aquí hacen falta al menos tres una limpiaría las habitaciones, otra haría la cocina y la tercera, que soy yo, se metería en la cama a dormir. Empezaremos por aquí. Mamá, solo para Ti, mi casi.
Ángel
¿Por dónde seguimos, Manuel? Partir de aquí.
Manuel Delgado
Esto es una cosa que pensaba decir al final como colofón, pero uno siempre tiene miedo de que al final el final no entre. Y lo adelanto porque me parece importante, siempre son metáforas de lo que hablamos, hacer limpieza. ¿Hacer limpieza de qué? Y yo creo que en estos días que corren y con lo que está pasando en Palestina nos podemos encontrar con lo que implica la llamada de limpieza étnica, como se quiera llamar, que esencialmente determinado sector de la sociedad entiende que otro sector sobra y no tiene derecho a existir y hay que limpiarlo, hay que higienizar el país expulsando o matando directamente a aquellos que en efecto son entendidos como suciedad. Y creo que hay ejemplos. Pues imagínate los propios judíos, por ejemplo, los armenios, los 25 millones de indios que fueron exterminados gracias a la llamada conquista de América, Eso es lo mismo. Entonces me venía a la cabeza algo que tiene que ver justamente con la limpieza, que es acordarse. Me encanta esta forma verbal de aquella campaña de García Albiol, el alcalde de Badalona, que no es de Vox ni de Alianza Catalana, que es del PP, pero en fin, de pronto colgó unos. Puso unos carteles enormes en Badalona que ponía Limpiemos Badalona. A ver, de qué automáticamente se le acusó de genocida. Él no, no, que yo no he dicho nada ni de inmigrantes, ni de delincuentes, ni de nada. Yo digo que hay que limpiar Badalona. Entonces, cuando uno ve un spot publicitario municipal en Badalona en que García Albiol habla de limpiar Badalona, lo siento mucho, pero tanto algunos como sus víctimas potenciales saben de qué esta parte que está hablando de lo mismo que Vox. Os quiero informar que hemos iniciado una campaña de limpieza en todos los barrios de nuestra ciudad. Mirad, vamos a limpiar aceras, contenedores de basura, bancos. Queremos recuperar esa Badalona de la que todos nos sentíamos muy orgullosos. Yo soy plenamente consciente y lo sé, a las calles de nuestra ciudad están en una situación bastante deficitaria, que hay rincones.
Ángel
Pero sabemos de qué estaba hablando, ¿No, Manuel?
Manuel Delgado
Por eso digo que en el fondo de lo mismo que Vox y Alianza Catalana es que es lo mismo.
Ángel
¿Tú quieres apuntar algo, Marta, sobre estas limpiezas?
Marta Sanz
Sí. El impulso político de limpiar a mí me resulta siempre muy estremecedor. Las calles, el país, el mundo. Es verdad que podríamos pensar que depende de que se limpie la corrupción de la política española, vamos a limpiar la corrupción de la política española, Pero en general lo que las limpiezas han llevado es al exterminio, al genocidio, a la barbarie. Hacer una limpia. Porque además yo creo que no es que se limpie, no se limpia lo sucio, se limpia lo frágil. Entonces, a mí me sobrecogen mucho esos movimientos municipales, nacionales o lo que sea, en los que se limpia la calle de mendigos, de pobras, de gente sin techo, de lo que no resulta fotogénico, para que los adinerados turistas puedan pasear tranquilamente por el centro con sus bolsas de Prada y tomarse un aperitivo en una terraza sin que nadie les moleste.
Ángel
Ni les moleste a la vista.
Marta Sanz
Ni les moleste a la vista. Ni les puedan pedir una limosna, ni les peguen alguna enfermedad infecto contagiosa. Luego, por frivolizar un poquito más, pero a lo mejor no tanto. Está lo de dejar la mente en blanco, que a mí me parece un poco aquello del lavado del cerebro. Y forma parte de la autoayuda contemporánea, que también es muy relevante.
Ángel
Nos crea cierta inquie cuando entráis en un lugar excesivamente limpio, ese limpio nuclear que parece que no viva nadie. Marta.
Marta Sanz
Bueno, a mí las casas impolutas me dan muchísimo miedo. Yo creo que un exceso de limpieza lo que genera es mucha desconfianza. Porque es inhumano, porque es insano. Hay gente con unas alergias terribles por los productos de limpieza que no pueden vivir. Pero vamos, que es mentalmente antihigiénico. Y a mí me hace sospechar que si alguien ha limpiado mucho, mucho, mucho, es porque hay una mancha muy gorda que. Y me acuerdo de los escenarios del crimen del CSI. Mi preferido CSI es el de Las Vegas, sin duda ninguna. Y también tenemos a ese especialista en limpieza maravilloso que es Harvey Keitel en Pulp fiction.
Manuel Delgado
Soy el Sr. Lobo, soluciono problemas. Bien, tenemos uno.
Ángel
Esta parece una casa muy civilizada. Eso me hace pensar que en el garaje o bajo el fregadero, debe tener detergentes y rollos de eso. Sí, señor Lobo, debajo del fregadero. Bien, necesito que ustedes dos cojan esos productos de limpieza y limpien el interior del coche.
Manuel Delgado
Y que lo hagan rápido, rápido, rápido.
Ángel
Tienen que ir al asiento trasero y recoger todos esos trocitos de cerebro y cráneo. Sáquenlo todo de allí. Después limpien la tapicería con respecto a la misma. No hace falta sacarle brillo. Y los charcos de sangre que se hayan formado. Hay que recoger toda esa mierda. Bien, Jimmy, vamos a forrar el asiento trasero, el de delante y el suelo con colchas y mantas.
Manuel Delgado
Muchachos, a trabajar.
Ángel
Tú, de hecho, tienes un libro que de alguna manera conecta con esto que estamos hablando.
Marta Sanz
Bueno, es que justo el otro día preparando esto, estaba leyendo un libro de Elvira Navarro que se titula La sangre está cayendo al patio, que es una colección de relatos. Y dentro de esa colección de relatos hay uno que se titula El recogedor de animales, que empieza. Trabajaba en el mantenimiento de autopistas y carreteras, limpiando el firme y las cunetas. La limpieza sórdida de los animales muertos. Cómo se nos queda el cuerpo cada vez que vemos un animal muerto en una una cuneta. Hay alguien que tiene que retirarlos de allí, incluso cuando no están muertos del todo. Los textos de Elvira Navarro son absolutamente sobrecogedores. Ella usa la extrañeza, la inquietud y el lenguaje del terror para hablar de nuestro mundo. Y ese mundo es un mundo de empleos precarios y de periferias que ella retrata maravillosamente bien.
Ángel
Nosotros una vez entrevistamos aquí a los responsables de una empresa que se dedican a la limpieza de casas después de que haya habido un crimen. Vamos a hacer una pausa 900 1800 para que ustedes nos cuenten sus manías de la limpieza, las cosas que tienen que tirar. Comparten vida con alguien que quiere que su casa parezca un museo como si nadie viviera en ella. 900 1800.
Marta Sanz
Hoy por hoy Magazine Ser Podcast Mi Toc tiene que ver con el pánico que sufro hacia los microbios, bacterias, hongos, ácaros, virus, en fin, todo ese tipo de cosas desde siempre. Yo creo que hago muy bien en preocuparme cuando se oye lo que se oye y se lee lo que se lee. A veces la limpieza ocupa tanto en mi día a día que apenas tengo tiempo de vivir la vida. Por ejemplo, hoy por hoy me hagas lleva.
Manuel Delgado
Ella me tú puedes, campeón.
Ángel
Yo pensé en mil vitrinas vacías.
Marta Sanz
Ser Podcast En mi cabeza, la pura.
Ángel
Traición del campeón que se despierta al mediodía.
Listener (Pilar or Mireia)
Se me apilaban las dudas como los.
Marta Sanz
Platos en el fregadero.
Listener (Pilar or Mireia)
Necesidad inflamable, floera de hacer la cosa que no quiero. Y en mi cabeza, rondando la melodía que quiero cantarte.
Marta Sanz
Espérate un momentito, chiquilla, que la pisa mata al instante.
Ángel
Te prometo que quito el fregao, pero antes déjame escribirte, déjame escribir. Seguimos adelante con el zafarrancho y toca limpieza general con Marta, con manuel y con ustedes que están llamando al 900 sin 800. Ahora te hago otra pregunta, Manuel, pero antes has murmurado cuando yo le preguntaba a ¿Te inquieta traer un sitio que está excesivamente limpio?
Manuel Delgado
¿A ti también ¿Limpio u ordenado?
Ángel
Ordenado, exacto, como si no viviera nadie.
Manuel Delgado
Yo tengo un compañero que quiero muchísimo en la facultad que me inquieta siempre que abre un despacho porque no tiene nada en la mesa y es una persona activa y todo me preocupa de verdad porque no lo entiendo. En un despacho o en una casa tiene que haber un factor de desorden que advierte de que ese lugar es un lugar viviente, no es que está.
Ángel
Muerto, de que ahí se vive. Oye, una cosa, de todas formas, como sueles decir cuando hablamos de limpieza general, pero hablamos de otras cosas también.
Manuel Delgado
Hombre, primero porque definir lo limpio y lo sucio ya tiene una complicación. Define qué es lo sucio, lo sucio que está lleno de mugre o de polvo. Por ejemplo, la confesión sirve para limpiarte el alma, que no la conciencia, por cierto. Pero luego figuras legales, por ejemplo, máxima actualidad como la amnistía, implican básicamente lo mismo. Vamos a limpiar lo que sea que se consideraba sucio y hacer como si no estuviera. De hecho, la famosa y conocida, mítica y legendaria transición española fue justamente un colosal mecanismo de limpieza general. Es decir, de pronto, 40 años de fascismo, las desapariciones, las ejecuciones, las torturas, de pronto quedaron limpias y aquellos que habían sido sus responsables salieron limpios. Y eso no fue culpa de la derecha, eso fue culpa de la izquierda. Dijo, bueno, pelillos a la mar, tú. Vamos a olvidar todo lo que nos han hecho, tú. Y así nos va. Esto no sé si toca.
Ángel
Sí, sí toca. Y es una reflexión muy oportuna, pero mira, yo voy a dar un giro de.
Manuel Delgado
Yo quería contar una cosa, si me dejáis. Bueno, nada, es que hablando de franquismo, es que es muy divertido. Cuando de pronto había lo que llamaba una caída, automáticamente lo que hacían era, bueno, tú desaparecías de casa por si acaso y venían unos camaradas que te limpiaban la casa, es decir, buscaban cualquier elemento que pudiera parecer comprometedor, propaganda o incluso libros, y se lo llevaban. Y en una de las estas oportunidades en las que yo por da por explicar cosas de batallita de abuelo, porque yo soy un abuelo que tiene batallitas que contar, no lo puedo evitar, Pero el caso de esto es que un día de estos, una circunstancia dramática de estas, me vienen a casa, yo estaba afuera, mi madre les deja entrar y me hicieron una limpia y se llevaron todo lo que era comprometedor. Lo que no entiendo es por qué se llevaron un disco que se titulaba Música de la corte de Carlos V. Te pilla la policía con un disco de música del acorde de Carlos V y hostia, te joden, estás muerto.
Ángel
Mira, voy a dar lo que decía. Voy a dar un giro de la película. La ciudad no es para mí. Gracita Morales.
Marta Sanz
Dilo. Sí, señora. ¿Verdad que estoy mona? Ponte bien la cofia. Sí, señora. Está todo preparado. Pues no lo ve usted. No me contestes así. Si es que la señora tiene unas preguntas. Bueno, Quiero que esta tarde salga todo muy bien. Cuando lleguen las señoras marquesas, sírves el té muy calladita y te vas a la cocina hasta que yo te llame. Sí, señora. En cuanto empiece el cotilleo, me marcho. Si yo tuviera escoba, cuántas cosas barrerías.
Ángel
Y es que este fragmento me sirve para hablar, Marta, del modo en que se representa a las mujeres que limpian.
Marta Sanz
Yo me he dado cuenta de que para mí ha sido un tema obsesivo desde que empecé a escribir. Y me acuerdo de Rafael Aparicio, de Gracita Morales, de las protagonistas de Las que tienen que servir, que eran Conchita Velasco y Amparo Soler Leal.
Manuel Delgado
Lo linda, chico.
Marta Sanz
Las que tienen que servir eran Concha Velasco y Amparo Soler Leal, me parece. Ah, sí, Bueno, claro. Florinda, chico. Además. Sí, sí, perdona.
Ángel
Que también hacía adhesión siempre de sirvienta, de mujer que limpiaba.
Marta Sanz
El caso es que para mí hay un oscuro tratamiento de estos personajes que bajo el aura de lo entrañable se presentan como seres a veces risibles por esa desventaja de clase y de género. En Aida el tratamiento era un poco distinto. Y actualmente yo creo que estas representaciones están cambiando mucho. Y hay libros estupendos, como el de Ana Pacheco Estuve aquí, me acordé de vosotros, que hace una reflexión sobre el turismo y la cuestión de clase. Y ahí aborda la problemática de las Kellys, que es algo que deberíamos arreglar urgentemente. En mis libros la limpieza ha estado muy presente a través de las señoras de la limpieza. En Susana y los viejos la protagonista era una filóloga que se ganaba la vida limpiando casas. En la lección de anatomía salía la obsesión por limpiar la bañera y. Y Antonia, que fue la primera mujer de la limpieza que vino a casa, que yo conocí. En Daniel Astor y la caja negra se hablaba de cómo una niña no aceptaba las tareas domésticas que hacía la madre y le parecían de unanimidad absoluta. En un buen detective no se casa jamás. Había un personaje, Charly Madariaga, que sustituye la admiración por sus patronas, por un legítimo rencor de clase. En persianas metálicas bajan de golpe los limpia hogares generales. Estaban ahí todo el rato. Y hasta en los poemas. Yo tengo un poema. El frota, frota, frota para expresar eso. La ira, la necesidad de cambio que esconde la fuerza del restregón. Yo creo que en la acción de limpiar, que en principio no parece muy poética, hay un intento por saber lo que hay debajo. El palimpsesto, el pentimento, lo siniestro, la porquería de debajo de la alfombra. Y en el fondo tiene una resonancia poética muy importante.
Ángel
Y tú, Manuel, que tienes hijas y tienes nietos. De hecho, la semana pasada conocimos a uno de ellos. Esa es otra variante de este asunto. Los críos.
Manuel Delgado
Hombre, tema, arregla tu cuarto y tal. Hombre, esto es un clásico. Y creo que todos los que hemos tenido hijos o hijas o nietos y nietas, pues sabemos perfectamente lo que es esto. Lo que ocurre es que es un ejemplo de cómo te pueden responder. Y tendrían razón cuando las riñes porque tienen el cuarto hecho una mierda. Te podrían decir ya está ordenado. Otra cosa es que tú no entiendas el orden en que yo estoy distribuyendo las cosas. Pero sí, sí, a mí me venía a la cabeza ahora que yo he dicho, bueno, a ver si cuela, porque tampoco. Oye, ¿Alguien se acuerda que había un estropajo que creaba adicción?
Marta Sanz
Yo no me acuerdo.
Manuel Delgado
Era Spontix. Spontex. Yo no puedo estar sin él.
Marta Sanz
¿No? Scott Brite.
Ángel
Scott Brite.
Manuel Delgado
Scott British. Scott Brite.
Ángel
Yo no puedo estar sin él.
Manuel Delgado
¿Cómo estás enganchado en Scott Brit? Lo necesito. Pensaba en una escena, no sé si cabe, de que he hecho yo para merecer esto. Que hay una La nina de Carrie, una niña pelirroja que tiene poderes y a la que Carmen Maura la convence para que le haga un favor. No sé si la podemos.
Ángel
Tus deseos, tú sabes que son órdenes.
Marta Sanz
¿Quieres un tebeo? Es que yo tengo muchas cosas que hacer. Prefiero mirarte. Pues te vas a divertir, porque tengo que descolgarlo todo y empapelar. Si quieres te ayudo.
Ángel
No, gracias.
Marta Sanz
Tú eres muy pequeñita. Lo haré yo sola. Yo lo sé hacer. Mira, Vanessa, ¿Tienes poderes? Sí, desde pequeña. Hay que hacer algo más. Pues de momento, empapelar la cocina. Pues yo te lo hago ahora.
Ángel
Yo sé que Marta quiere decir algo sobre esto, pero déjame primero que escuchemos a algún oyente o alguna oyente que han llamado para hablar de la limpieza general del zafarrancho. Pilar, desde Toledo. ¿Qué tal? Muy buenos días.
Listener (Pilar or Mireia)
Hola, buenos días, Ángel, soy Marta. Y Manuel.
Ángel
¿Qué tal? A ver, Pilar, ¿Qué es lo que nos quieres contar sobre la limpieza general?
Listener (Pilar or Mireia)
¿Sobre la limpieza general? Yo quiero contar mi testimonio como hija de una madre manchega totalmente obsesiva con la limpieza.
Ángel
Confiesa, dilo, cuéntalo.
Listener (Pilar or Mireia)
Bueno, mi madre es una chica Almodóvar total. Ahora que habéis puesto el fragmento de esta película. Bueno, os cuento brevemente. Mi padre se jubiló hace unos años y cuando mi padre se jubiló, mi madre empezó a trabajar de voluntaria en un comedor social. Hasta tal punto llega la locura y la obsesión que tiene con su limpieza que le deja a mi padre el protocolo todas las mañanas para que él se encargue de hacer la limpieza cuando ella no está. Le deja señales, la mopa, sabe que tiene que limpiar los pasillos, le deja un papel, un trapito. Sabe que tiene que sacar todos los libros de las librerías del salón una vez a la semana volverlos a limpiar. Le deja el fluflu de los cristales y una bayetita de un color determinado. Y él sabe que tiene que limpiar ese día el cuarto de baño. Esto añadido a que, además de las repercusiones que tiene mi padre, la lucha de mi hermana y mía para protegernos de esta herencia que nos ha dejado mi madre respecto de esa obsesión por estar todo absolutamente limpio.
Manuel Delgado
Pero.
Ángel
Y lo estás consiguiendo.
Listener (Pilar or Mireia)
Sí, gracias a la terapia.
Marta Sanz
Lo que es maravilloso de tu madre, Pilar, es que deja un juego de pistas. Hace de la limpieza una especie de búsqueda del tesoro.
Listener (Pilar or Mireia)
Sí, sí, sí. Es una estratega total. Es una estratega total. Y mi padre es una víctima inmolada.
Ángel
Pilar, muchísimas gracias. Un beso.
Listener (Pilar or Mireia)
Gracias a vosotras.
Marta Sanz
Hasta luego.
Ángel
Bueno, también lo hace más entretenido así como juego de pistas.
Manuel Delgado
Hablando de juegos, hay una secuencia Mary Poppins que ella convence a los niños de Quer en su cuarto, entendiéndolo como un juego maravilloso.
Ángel
Claro, es la manera de que los niños ordenen la habitación.
Marta Sanz
El primer juego se titula Empezar bien. Ahorra trabajo. Me parece que no me va a gustar. En otras palabras, tenemos que colocar cada cosa en su sitio. ¿No te decía yo, es una bruja? Empezamos ya. Es un juego bonito, ¿Verdad, Mary Poppins? Bueno, según se mire. Veréis, todo trabajo tiene algo divertido. Y si encontráis ese algo en un instante ya se convierte en un juego.
Listener (Pilar or Mireia)
Y divertiros lograréis.
Ángel
Y escuchábamos antes que hacía también referencia a nuestro oyente al Almodóvar, ese fragmento de ¿Que he hecho yo para merecer esto? Aquella ama de casa de los 80 que interpretaba Carmen Maura fotografiaba un modelo de mujer. Pero claro, la pregunta, Marta, es ¿Hacia dónde nos lleva el presente?
Marta Sanz
Pues yo no sé, pero como estamos con Blancanieves y Mary Poppins, cualquier cosa nos puede pasar. Y esto también nos refleja mucho. A mí me preocupa mucho este retorno del modelo de la mujer buena y cuidadora de la casa, ordenadita, cuidada por fuera para ser agradable a la vista y que sabe quitar cualquier tipo de mancha. Me preocupa incluso cuando es una opción, porque yo creo que algo muy reaccionario en ciertas opciones. También me preocupan los clubes de castidad. Y me cuesta pensar que ciertas formas de vivir son realmente lecciones libres. Para mí Martha Stewart es un poco la figura del demonio. Y Marie Kondo ya sabéis que me pone un poco nerviosa. Y las nuevas influencers estas que dan truquitos o tips o como se diga, pues también me dan mucho que pensar. Sin embargo, me encanta el anuncio de ese limpiahogar que apela al dato de que en las casas limpias se folla más. Es un buen estímulo para quitar el polvo. No haremos el chiste fácil, pero es muy interesante ver cómo ha cambiado el punto de vista en la publicidad para anunciar productos de limpieza. Como eso refleja un cambio de mentalidad. Ya no solo limpian las mujeres. Limpiar no solamente es el combate de una señora o de un pato contra la costra del váter. No solamente una cuestión bélica de zafarrancho de combate, sino que es algo fluido, un baile así, una juerga. ¿Que como consigo paz mental? Mira como desinfectate. Las superficies no estropean. Oye, es que no irrita Con perro y niña estoy tranquilo. Que también es una manera de engañarnos como a chino, pero bueno, en fin. Como a chino no, quiero decir de engañarnos en general.
Ángel
Engañarnos, de engañarnos. Mireia desde Barcelona, ¿Qué tal? Muy buenos días. Días.
Listener (Pilar or Mireia)
Hola, buenos días.
Ángel
Muy bien. Cuéntanos, Mireia.
Listener (Pilar or Mireia)
Bueno, pues yo soy una de más de las mujeres de limpieza, que os escuchamos todo el día conectadas y pues nada, le comentaba a tu compañero, pues ya hice un curso de esos de limpieza de hoteles y te enseñan lo que es el circuito de limpieza. Circuito después de arriba abajo, de dentro para afuera, poco producto, siempre menos es más, te dicen. Buen aclarado. Y me olvido decir a tu compañero que en mi caso tiene que haber algo de fondo, que sea la radio música o tienes que parar, Tiene que ser a lo grande ya.
Ángel
¿Para ti es fundamental esa compañía auditiva?
Listener (Pilar or Mireia)
Por supuesto, sí, claro, porque estamos todo el día con nosotros mismos, que para mí muy gratificante, me gusta la limpieza, lo malo, lo mal pagado que está, pero claro, necesitamos pues eso, que nos acompañen un poquito.
Ángel
Pues Mireia, muchísimas gracias, espero que te sirvamos de compañía para ese ratito.
Listener (Pilar or Mireia)
Por supuesto, muchas gracias.
Ángel
¿Tú necesitas la radio música o estás tú solo con tus pensamientos?
Manuel Delgado
Manuel Bueno, es compatible, pero sí, sí me pongo la radio, a lo que me obligo cada mañana justamente es a limpiar algo fundamental que es la terraza, que está llena de cagarrutas, no únicamente de las tórtolas, que en el fondo caga un poco, sino de todas las palomas que se nos acoplan y que no sé cómo decirles que las pipas no son para ellas, pero están allí y entonces te llenan la terraza. Soy gravemente reprendido por ello.
Marta Sanz
Una última recomendación manual para mujeres de la limpieza, los relatos de Lucía Berlin, en la que ella habla de cómo la vida, las necesidades de la vida, la llevaban a ejercer distintos oficios. Ella fue recepcionista de hospital, profesora de talleres literarios y señora de la limpieza del. Con los relatos de Berlín, las lectoras pensamos en nosotras mismas, nos damos un poquito de lástima, pero también nos queremos mucho y creo que esto es importante.
Ángel
Pues así terminamos, Marta. Manuel, la semana que viene no nos encontramos que vamos a estar en Valencia haciendo un programa especial por el primer aniversario de la Dana, pero ya la siguiente otra vez aquí en el rincón y la esquina. Un beso Manuel.
Marta Sanz
Nos parece mal, ¿Verdad?
Manuel Delgado
Hombre, a mí me da un disgusto y ahora yo quedo desorientado.
Ángel
Ponla rápido el miércoles por la radio.
Marta Sanz
Un besito.
Ángel
Adiós.
Marta Sanz
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Date: October 22, 2025
Host: Àngels Barceló (Ángel in transcript)
Guests: Marta Sanz, Manuel Delgado
Listeners: Pilar (Toledo), Mireia (Barcelona)
Podcast: SER Podcast
This episode of the segment “El rincón y la esquina” explores the theme of “limpieza general” (“deep cleaning” or “spring cleaning”)—from the practicalities and rituals of domestic cleaning, to its cultural meanings, psychological underpinnings, gender expectations, and even political metaphors. With wit and reflection, the discussion links the act of cleaning our homes to broader questions about order, memory, class, and societal exclusion.
On mandates of domestic virtue [Marta Sanz, 03:30]:
“Esto era una obligación de género, no era una opción. Las niñas buenas ayudaban a la mamá en casa.”
On the philosophy of cleaning [Manuel Delgado, 06:14]:
“La vida es un mandala... cuando acaban les dan un manotazo y ya está.”
On cleaning and loss [Marta Sanz, 11:35]:
“Lo que para mí era un tesoro, para el otro era una mierda o viceversa. Eso también es una lección.”
On the politicization of ‘cleaning’ [Marta Sanz, 20:26]:
“No se limpia lo sucio, se limpia lo frágil.”
On compulsion [Listener Pilar, 34:46]:
“Sí, gracias a la terapia.”
This episode uses the familiar terrain of cleaning to interrogate deep structures of Spanish society: gender, class, memory, political language, and the value of invisible labor. Through personal stories, cultural references, and sharp social critique, the conversation is lively and relatable, offering both laughter and serious insight.
Key takeaway:
Cleaning is never just cleaning—it’s cultural, political, and deeply personal.