Transcript
Reina (0:02)
Ser Podcast.
Manuel Delgado (0:06)
Tal vez hubiera sido mejor no haber nacido. ¿Qué has dicho? He dicho que ojalá no hubiera nacido. No digas semejante cosa. Espera un momento, espera un momento. Es una idea. ¿A ti qué te parece? De acuerdo.
Manuel Delgado (0:25)
Se ha cumplido. No has venido al mundo. ¿Cómo ha dicho? Que no has venido al mundo, que no existe. Como no has nacido, no hay problemas, ni preocupaciones, ni obligaciones, ni ocho mil dólares que reunir, ni Potter buscándote con el sheriff.
Marta Sanz (0:42)
Hoy en el Rincón y la Esquina, las preocupaciones.
Reina (0:47)
Hoy por Hoy Magazine.
Reina (0:55)
Ser podcast.
Marta Sanz (1:12)
Marta Sanz, buenos días.
Reina (1:14)
Buenos días.
Marta Sanz (1:15)
Manuel Delgado. Buenos días.
Manuel Delgado (1:17)
Buenos días.
Marta Sanz (1:17)
A ver, no es que queramos añadir desasosiego a sus vidas, más desasosiego después de haber escuchado el Abierto, que es muy desasosiegante, pero hoy Marta y Manuel han venido a hablar de preocupaciones. Como tú has sido la proponente, Reina, expón tus razones.
Reina (1:33)
Bueno, pues yo, como ya sabéis todos, todas, muchísimas cosas sobre la trastienda del Rincón y la Esquina y ya formáis parte de las bambalinas y ya conocéis al equipo y todas estas cosas, pues os cuento que el tema de hoy se nos ocurrió por culpa de Severino Donate, que ahora me está mirando a través de los cristales como si fuera un santo, pero un susto que nos hizo pasar terrible, que Severino puntual nos envía nuestro guión los martes por la tarde para que Manuel y yo podamos comprobar que las pelis que nos hemos pedido, las músicas que nos hemos pedido, están recogidas fielmente en el guión. Y entonces vamos a Severín un poco como si fuera el rey Melchor. Y entonces un martes lo que sucedió es que Severo mandaba el guión, eran las 5, las 6, las 7, las 8, y ahí yo ya me preocupé y entonces llamé a Severino, quién no me cogió el teléfono, lo cual es todavía más preocupante. Y entonces yo ya me alarmé un poco, era rarísimo, e intentando contener mi tendencia al pensamiento negativo qué se me ocurrió, pues escribía Manuel Delgado. Y entonces Manuel Delgado sí que me respondió casi inmediatamente y no me tranquilizó ni un poquito, sino que al revés, Manuel aumentó mis preocupaciones porque su respuesta más o menos. Esto es muy raro, Marta, o bien a Sevel le ha sucedido algo muy grave, muy, muy grave.
