Loading summary
Marta Sanz
Ser podcast callado, Callado. Se veía venir. Bailan encima de mi cabeza. Me estropean la noche. Mañana estaré hecha polvo. Tendré que colocarme para ver a Tristán y todo se irá a la mierda. No puede ser. Hijos de puta. No tengo más que eso en la vida. El sueño. Hijos de puta.
Manuel Delgado
Uy.
Marta Sanz
Van a reventar el techo y se me caerán encima. Hoy por Hoy Magazine. Ser podcast.
Podcast Host
Marta Sanz, buenos días.
Marta Sanz
Buenos días.
Podcast Host
Lo intento. Manuel Delgado, buenos días. No, no sé qué le pasa. Manuel Delgado, ¿Tú qué crees que le estará pasando?
Marta Sanz
Bueno, yo creo que estará haciendo las cosas que hacemos antes de entrar al estudio, supongo.
Podcast Host
Pero se ha entretenido un poco porque me dicen que acaba de sentar hace 15 segundos. Manuel Delgado, buenos días.
Manuel Delgado
Hola.
Podcast Host
Hola. ¿Qué te ha pasado?
Manuel Delgado
No me ha pasado nada. Estaba afuera esperando porque estaban haciendo no sé qué esto del parte en el estudio y no es que no pudiera entrar, pero me sabía mal entrar e interrumpir algo tan trascendente como son las noticias. Pero yo. Claro que sí.
Podcast Host
Vale. Nosotros ya estábamos aquí especulando. Como no sería la primera vez que te levantas, vas al baño y no había. Estábamos ahí especulando.
Manuel Delgado
Aprendí que cuando tengo que ir al baño he de pedir permiso.
Marta Sanz
Estábamos pensando que se empolvaba la nariz.
Podcast Host
Como sales en cámara hemos pensado. Igual se está arreglando un poco. ¿Estás sentadito? Todo bien, todo cómodo.
Manuel Delgado
Está muy bien. Lo siento, pero de verdad que no ha sido culpa mía. Simplemente es que estaba fuera del estudio. Pero estaba en la emisora.
Podcast Host
Eso me lo han dicho. No está ahí, pero alguien lo ha visto. Bueno, ya está, ya empezamos tranquilamente. Venga. Hoy hablamos de techos. Hemos puesto techo al rincón y a la esquina. Así que Marta, hoy toca mirar hacia arriba.
Marta Sanz
Bueno, yo. Casi siempre empezamos con definiciones y etimologías. A mí hoy me ha parecido oportuno empezar con una historia. Vamos a imaginar alguien que vive en un sótano y sabe que por encima del techo de su casa está el techo del primer piso y el techo del segundo, del tercero, del cuarto, del quinto. Vamos a suponer que la finca que habita tiene cinco plantas. Por encima del techo de la azotea de su casa está la boina de cont. Y el techo de los satélites y de la chatarra espacial, que ya casi no hay resquicios Y entre esos techos, los techos de las capas de la atmósfera, que nos las aprendíamos todos los años, pero ya las hemos olvidado, repasemos troposfera, estratosfera, mesosfera, termosfera y exosfera. Y sobre esos techos gaseosos está el techo de las estrellas del firmamento, y la convicción de que más allá de esas estrellas hay otras estrellas, y otras estrellas y otras estrellas. Entonces, el individuo del sótano no sabe si sentirse completamente aplastado por la acumulación de techos que hay sobre su cabeza, o al revés, sentirse parte de un sistema esférico celeste que le proporciona una extraordinaria protección. Yo creo que en esa metáfora del techo, en esa historia del individuo del sótano, se sintetizan las dos ideas fundamentales de este programa. Yo creo, por un lado, el tope, la claustrofobia, la necesidad que tenemos de romper un límite que nos impide crecer. Y por otra parte, el abrigo, el calor, la defensa que nos dan los techos contra la intemperie. Y a partir de ahí tenemos connotaciones políticas, sociales, culturales, literarias, de todo, que es lo que a nosotros nos gusta. Y al hilo de esa idea del suelo y del cielo y del techo, es que hace muy poquito he estado en el monasterio de Iuso, en San Millán de la Cogolla, y se me ocurrió que, por una parte, la fusión más perfecta entre el cielo y el te era la Capilla Sixtina, el techo, el suelo. Y en San Millán, concretamente en el monasterio de Ayuso, aprendió una cosa muy curiosa, la sacristía, que está pintada con unas representaciones de las estaciones coloristas, preciosas, maravillosas, están perfectamente conservadas, no ha habido que rehabilitarlos nunca jamás. Ese techo no ha habido que restaurarlo, porque el suelo es de alabastro y el alabastro absorbe toda la humedad. Esa relación que hay entre el techo de esa sacristía y el suelo de esa sacristía me pareció una idea muy bonita para hablar de las relaciones a suelo y techo, y techo y techo cielo, la artesanía y el arte, lo material y lo espiritual.
Podcast Host
Mira, eso nos lleva a la Capilla Sixtina. Película El tormento y el éxtasis Charlton Gesto que encarna a Miguel Ángel, encargado de pintar los frescos de la Capilla Sixtina por encargo del Papa Juan julio segundo.
Manuel Delgado
Si yo volviese a nacer de nuevo. Quisiera ser como tú, artista. Lo que tú has pintado, hijo mío, no es un retrato de Dios, es un testimonio de fe, santidad. La fe no necesita testimonios. No si eres un santo o un artista, pero yo no soy más que un papa.
Podcast Host
A ver, Manuel, que Marta ha mencionado a Dios. Hemos estado en el monasterio de Yuso, en la Capilla Sixtina, tú convocas al Diablo.
Manuel Delgado
Bueno, una cosa antes de que se me olvide. Me he encontrado por la calle con mi buen amigo Johnsu Virals, que me ha dicho con un cierto rit que he visto que habláis de techos. Yo le he dicho sí, tal, y no le he querido decir lo que pienso de la gente que habla de política en serio, pero en fin. Pero claro que si, lo que ocurre.
Podcast Host
Es que ahora esa conversación hubiera sido buena, Manuel.
Manuel Delgado
Yo le tengo gana precio, pero claro, son niveles distintos y de hecho ahora mismo acaba de quedar patente con esta especie de despliegue envidiable y magnífico de Marta, que hay, o sea, un nivel San Millán de la Cogoya. Miguel Ángel. Yo que pensaba empezar hablando de Sara Montiel, pues la verdad, está a la altura.
Podcast Host
Empieza hablando de Sara Montón.
Marta Sanz
Está a la altura.
Manuel Delgado
A ver, yo había pensado en arrancar con una premisa que es el techo justamente es lo que nos protege de lo que está arriba, que puede ser básicamente Dios, pero también es la intemperie. Estar bajo techo quiere decir eso, y es también lo que nos garantiza justamente ese ámbito que damos en llamar la intimidad o la vida privada. Entonces, en efecto, hay un Personaje del siglo XVII de Vélez de Guevara, que creo que todo el mundo conoce más o menos, que es el diablo cojuelo, que justamente se dedica a levantar los techos de las casas para ver lo que ocurre en su interior. Y esto me llevaba justamente a ese misterio, ¿Que es lo que hay debajo de los techos o detrás de los rectángulos de claridad que llamamos ventanas? Y entonces pensaba en una película de René Claire del año 30 que se llama Bajo los techos de París, que es una película maravillosa y y que tiene un tema musical muy conocido que ha sido versionado muchas veces y entre cuyas versiones está una de Sara Montiel. Ya sé que no puedo comparar Sara Montiel con Miguel Ángel, y no me hagáis en favor de quién, pero me parecía que rendirle homenaje justamente a esa idea de Bajo los techos de París. Podría ser una buena idea.
Podcast Host
Pecado de amor, 1961. Sara Montiel Con ella nos vamos a publicidad. Novecientos uno ochocientos cincuenta Háblenos de los techos, de sus techos, de si les gusta mirar al techo, si se emboban mirando al techo. 900 1800.
Marta Sanz
Hoy por hoy Magazine. Ser Podcast Guarda sobre el que su propio techo todos los justificantes de los hechos. Guarda una maleta por si hay que partir. Suena en su cabeza un eco que.
Podcast Host
Aún arrastra Mañana de rincón y esquina con Marta Sanz y con Manuel Delgado Y hablando de los techos, queremos también que participen ustedes si quieren. 900 100 800 Esperamos sus historias con los techos. La relación física o emocional con todo tipo de techos. Techos de hormigón, techos profesionales, techos de cristal, techos opresivos. Horas mirando al techo. 900 100 800 Manuel Techo y tejado. Es verdad que se complementan y dominan las alturas, pero no son lo mismo.
Manuel Delgado
Oye, qué canción más bonita. ¿Quién es? ¿Qué es?
Podcast Host
Valeria Castro, ¿No la conocías?
Manuel Delgado
Sí, yo no salgo, pero está muy bien.
Podcast Host
Métete en la plataforma que tú escuches música y pon a Valeria Castro todo el rato.
Marta Sanz
Bueno, y es la autora de la canción de la película.
Podcast Host
Una banda sonora y una canción de Valeria del 47. Tiene canciones preciosas.
Manuel Delgado
Hablaremos del tema. Yo me quedo en el gallo rojo y negro porque tengo ideas fijas. ¿Oye, es verdad esto que dice Ansas de que cometimos techo con tejado? El techo es algo del gocetón que sean, digamos que se parezcan. El techo uno siempre lo contempla justamente desde abajo, mientras que el tejado se contempla desde arriba. Pero en efecto, uno no empieza las casas por el techo o no lo hace cuando no debe hacerlo. Se entiende que no hay que empezar las casas por el tejado, no por el techo. Y desde luego una película que se llamara El vinalista en el techo sería francamente inverosímil. Imagínate, yo había pensado que la gente en efecto se puede subir por las paredes, pero no se sube por el techo. Y como me siento tan acomplejado ante los niveles de Honduras y erudición de Marta, pues yo después de Sara Montiel ya me venía a la cabeza Fred Aster, que en efecto, en Bodas reales baila sobre el techo. Bueno, es una escena muy bonita, pero hay que imaginársela. Entonces, ¿Como se oirá un taconeo Y esto, si nuestros oyentes quieren ponerle imaginación o buscar la película en filming, pues que se imaginen a Fred Aster bailando.
Podcast Host
En el techo, pero boca abajo?
Manuel Delgado
Claro. ¿Cómo vas a bailar en el techo? Bailas sobre el techo boca abajo.
Podcast Host
Esta es esa secuencia, Manuel, que sube también por las paredes, ¿No?
Manuel Delgado
Claro, porque para llegar al techo tiene que subirse por las paredes. Es preciosa. Pero bueno, ya que hablamos de techos, ¿Qué pasa? ¿Que no es bastante profundo evocar Fred Aster? Para mí Fred Aster es. Yo tengo un retrato de Fred Aster y otro de Frankenstein y otro de La reina de África, la película John Houston, porque ese es mi universo.
Podcast Host
Pero nadie te estás viniendo arriba solo, nadie te ha dicho nada.
Manuel Delgado
Me siento vulnerable.
Podcast Host
Mira, mira, nosotros no estamos cuestionando a nadie. Que estás poniendo a Sara Montiel ahora a Fred Astaire. Pero mira la línea de Marta por dónde sigue. Porque tú, Marta, querías apuntar algo sobre los tejados.
Marta Sanz
Yo lo primero que tengo que decir es que cuando escuchaba este taconeo zapateo de Fred Aster me esto se llamaba claqué, ¿No? Sí, pero me estaba imaginando a Manuel Delgado, que se postuló el programa pasado como bailarín de danza contemporánea. Es verdad, estaba imaginando a Manuel Tacata katakatá. Y claro, yo también al hablar de los tejados me he acordado de La gata sobre el tejado de zinc caliente, que es referente en esta sección. El violinista en el tejado, por supuesto. Y como siempre, los deshollinadores de Marie Poppins que bailan ahí como pavesas sobre los tejados de Londres. Y es el lugar de la escapada y también es el lugar de esas persecuciones peligrosas, de saltos de un edificio a otro edificio que vemos todos los días en las películas y en las series. Y el lugar del pensamiento nocturno a solas. También creo que podemos jugar a ser arañas y pensar cómo lo veríamos todo desde el techo, que no desde el tejado. Pero desde luego, la referencia Mary Poppins, ineludible. Daría cualquier cosa por subir allí. Yo también subiría a las chimeneas.
Manuel Delgado
Muy bien dicho. Las chimeneas son maravillosas. Es como una ventanita pequeña por la que uno se asoma al cielo. Ten, sujétala un momento.
Marta Sanz
No tengas miedo, Michael, ten cuidado. Nunca se sabe lo que puede pasar en una chimenea. Ya empezamos.
Manuel Delgado
¿Qué os había dicho? El mundo entero a vuestros pies. ¿Y quién puede ver esto? Los pájaros, las estrellas y el deshollinador.
Podcast Host
Esta referencia también está bien, ¿No, Manuel.
Manuel Delgado
Es que no puedo contradecir? Me acabo de decir que un techo no es un tejado. Entonces, claro, Mary Poppins tiene una secuencia en la que en efecto, no bailan en el techo, pero sí que flotan. Como es un tejado, entonces uno no tiene chimeneas en el techo.
Marta Sanz
No, pero estábamos hablando de dentro fuera. Fuera dentro, cóncavo, convexo, rincón, esquina, hecho.
Manuel Delgado
Tejado como animal doméstico.
Marta Sanz
No, no es lo mismo. No es lo mismo.
Podcast Host
Mira, techos, hablamos de techos también estábamos hablando ahora de tejados, que no son lo mismo. Pero los techos, Manuel, son algo más que estructuras enyesadas de hormigón, de madera o de acero.
Manuel Delgado
Lo físico que vemos, el techo es lo que te cubre. Es justamente lo que te permite hablar también, en efecto, de una oficina o de un estudio de radio. Pero especialmente el techo es un derecho. Perdón por el rudulí, pero es verdad que tiene que ver directamente con el hogar. Justamente por eso hablamos de los sin techo, para referirnos a gente que no tiene casa. Y en ese sentido, oye, pues sinceramente, hoy por hoy yo creo que lo que habría que reivindicar, ¿Sabes qué es? El derecho a la barraca, a la chabola. Porque ya la chabola y la barraca, lo digo un día después prácticamente de que se quemara un medio barrio de barracas en Barcelona, en lo que había sido la Perona, en el que fue el Pond al Travail, en el que de pronto debajo vuelve a haber barracas. Pero yo sí, a favor del derecho a la barraca. ¿Qué pasa? Ya sé que es una mierda de solución, pero es una solución. Si no me dejas tener una casa, si no me das la opción de tener un sitio donde vivir, ¿Qué quiere decir? Donde cocinar, donde ver la tele, donde follar. Porque en efecto, en eso consiste tener un techo, es tener vida. ¿Por qué decimos, ¿Por qué preguntamos a alguien tú dónde vives? Y te vivo en tal. Dando a entender que si no es ahí, en ese sitio que tiene una dirección, un número de calle, si no es ahí, lo que hace no es vivir. Uno vive en su casa y lo que hace fuera de su casa, llámale como lo quieras, pero no es la vida. La vida es la vivienda, como su nombre indica. Pues hay gente que no tiene derecho a la vivienda. Pues lo que reclamo justamente es que se vuelva a eso que en otras épocas se tenía como derecho, que es de oye, ya que tú no me das una casa, pues me la monto.
Podcast Host
Yo, me la construyo.
Manuel Delgado
Y entonces me venía a la cabeza el 47 que ha aparecido, que empieza con aquel momento en que en Torrebaroy, en tantos barrios de Barcelona y de tantas otras ciudades, la gente se montaba a la chabola, pero que sabía que tenía que hacerlo antes de que saliera el sol, porque si cuando salía el sol aparecía la policía y tú no tenías la casa que acabas de construir con el techo, entonces automáticamente te la derribaban, porque si tenías hecho, tenías justamente derecho a estar dentro y por tanto es violación de domicilio. El caso es que esa película aparecía justamente así, cuando de pronto llega la Guardia Urbana, perdón, la Policía Armada. ¿Y la casa que estaban haciendo? Corriendo y deprisa durante la noche, no la han acabado y entonces la hacen derribar. Es una escena muy bonita.
Podcast Host
Si no tenía techo, la policía derribaba la casa en la que habían estado trabajando.
Manuel Delgado
¿De dónde, sevillano? ¿Usted sabe la cantidad de criaturas que vemos aquí de todos lados?
Podcast Host
No le entra nada por el cuerpo.
Manuel Delgado
¿Qué vas a hacer? Cumplí con la ley y la ley dice que está construida ilegal, que tiene que tener techo antes del amanecer. Si no, Hay que tirarla. ¿Esto tiene techo? Por favor. No tiene techo. Hay que tirarlo.
Marta Sanz
No, por favor, no. No, por Dios. Por Dios, por favor. Por favor, no lo haga, por favor.
Manuel Delgado
Usted no debería estar aquí, hermana, por favor.
Podcast Host
Y la tiran. Manuel, tienes otro título que va en la misma línea que el 47, o quizá uno de los títulos en que podría haberse inspirado el 47, no lo sé.
Manuel Delgado
Si podemos dar. Oye, una cosa, esta película a mí me gusta mucho porque es muy bonita, pero es una película. Y un día como hoy, 19 de noviembre, a los 50 años de la muerte de Franco, vale la pena recordarlo. A mí esta película me gustó, pero allí lo que se oculta básicamente es quienes fueron los que dieron la cara contra el franquismo cuando no la daba nadie. Y en buena parte eran comunistas que de pronto han desaparecido de la película. No están, no existe. Es más, nunca hemos existido y eso fastidia. A ver, a mí me gusta mucho las películas de indios, ¿Sabes por qué? Porque no soy indio. Si fuera indio me gustarían menos. Entonces esta película me gustó mucho, pero digo, esto no fue así. Pero bueno, lo que decía esta película. Sí, siempre agobiando. Es que hay una película de Vittorio sica del año 59 que se llama El techo, que está obviamente en Filmin. Y claro, yo no sé si quienes han pensado el guión de 47 lo saben igual, ¿No? Igual que es que corresponde a una época en que había ese principio de que si al amanecer no estaba la casa hecha, pues te la tiraban. Entonces hay una secuencia parecida, solamente que en este caso pasa en Roma. La película se llama El techos, del año 51 M la dirigió Vittorio de Sica, al margen de que Marcel Barrera, que fue el director del 47, La Viera. Pero como curiosidad vale la pena porque hablamos de techos y una película que se llama El techo. Inevitable.
Podcast Host
Pobre desgraciado, no ha tenido tiempo de acabar.
Manuel Delgado
¿Quieren callarse? Venga, venga, déjenle acabar. Buenas. Aquí todos han construido una casa. ¿Acaso yo soy el tonto del barrio? Se acabó. Si no tomamos medidas, esto llegaría hasta Piazza Coloma. ¿Cómo van a entenderlo Uds? ¿Sí como nosotros vivimos también? Venga, que tienen que empezar a derribarla. Apártense, vamos. Podían haber llegado más tarde. Al menos el pobre hombre habría puesto la puerta. ¿Qué más da? Se habría encerrado dentro y ustedes no pueden entrar. Si hay puerta sería allanamiento de morada. De acuerdo, nos quedamos fuera. Pero si no hay techo, ¿Qué hace? Si no lo ha hecho antes de que lleguemos nosotros, no lo hace nunca, ¿No cree? Yo le había avisado que a las ocho en punto llegan los guardias. Tranquilo, que desde primero de mes habrá vigilancia también de noche. Venga, vamos, vamos.
Podcast Host
Lo que pasa es que han pasado décadas, casi 70 años de las vidas que retrata esta película de Vittorio de Sica. ¿Y el problema de la falta de techo sigue ahí, Marta?
Marta Sanz
Totalmente. En primer lugar yo quiero decir que estoy muy de acuerdo con el análisis de manuel sobre el 47. Lo comparto completamente. Y respecto a lo que tú me preguntas ahora, es verdad que el techo, como falta de techo, yo creo que es uno de los grandes problemas de hoy. El derecho a la vivienda al que el gobierno no le pone solución y que tiene un montón de manifestaciones alarmantes. Los intechos, los desahucios, los jóvenes que no se pueden emancipar porque el precio de la vivienda es cada vez más elevado. Y algo que a mí me preocupa muchísimo, que es el fantasma de la ocupación como ariete que utiliza permanentemente la derecha mediática para inocular miedo, que en el fondo lo que está revelando es esa pugna entre el derecho fundamental a la vivienda y el derecho a la propiedad privada, que es el que en último término funciona en el capitalismo. Hay muchas películas y muchos libros buenísimos en los últimos tiempos sobre estas cuestiones, pero yo tengo que decir que mi preferida entre todas estas películas es una que tiene ya 10 años, que es Techo y comida, de Juan Miguel del Castillo, con una Natalia Molina absolutamente sensacional.
Manuel Delgado
Rocío, el juzgado ha señalado ya la fecha del lanzamiento. Eso significa que tendrás que irte de casa.
Marta Sanz
¿Pero cómo va a hacer eso? ¿No se puede reclamar o hacer algo?
Manuel Delgado
Ha venido un poco tarde, pero usted.
Marta Sanz
Abogado, usted puede hacer algo, ¿No tendrías.
Manuel Delgado
Que haber venido antes? A estas alturas no se puede hacer nada. Así es la ley. Tendrás que irte del piso antes del 2 de julio a las 10.45 horas de la mañana. Lo mejor será que vayas buscándote otro sitio. No puedo hacer nada para ayudarte. Lo siento mucho. Sharon puede venir para acompañar a la chica.
Podcast Host
Es buenísima esta película que tú también habías apuntado.
Marta Sanz
Natalia Demoli. Que me.
Podcast Host
Tú también apuntabas este título, ¿No?
Manuel Delgado
Manuel Sí, sí, sí. Lo más pertinente. La coincidencia no es casual y creo que en el fondo advierte que estamos en conexión. Marta No podemos evitar.
Marta Sanz
Hasta en la Capilla Sistina, hasta en la Capilla Sixtina estamos ahí conectados con los dedos y tal.
Manuel Delgado
Es bonita.
Podcast Host
Y no es la primera vez que aquí hablamos nosotros de desahucios.
Marta Sanz
Marta No, sobre los desahucios hay otra peli muy apreciable de la que ya hemos hablado aquí, que es En los márgenes de Juan Diego Boto. Y una muy reciente, La duda de Daniel Guzmán, que como dice Manuel, siguen echando en el cine. Y aquí yo rompo lanza por una de mis batallas actuales. Filming es sensacional, nos encanta, nos gusta muchísimo, pero tenemos que volver a los cines.
Podcast Host
Vayamos al cine.
Marta Sanz
Yo Milito mucho últimamente en esta vuelta a los cines y a veces me da un poco de depresión porque me encuentro con que soy la persona más joven. Esto me deprime y a veces me anima. Te anima incluso, pero así en términos culturales generales me deprime un poco. Y no creo que sea haya un asunto del precio de la entrada porque hay fórmulas para ir al cine por dos pesetas y media, dependiendo de los días. Entonces yo el otro día estuve viendo La deuda y la película trata, entre otros, del tema de esos bancos que se quedan con los pisos. Cuenta la historia de un hombre que se ve metido en un mundo oscuro y delictivo para poder salvar una deuda que es la que su abuela tiene con el banco para conservar su casa de toda la vida. Hay que tener en cuenta que la abuela es una mujer nonagenaria y que este tipo de cosas suceden todos los días. Y para mí nos están enfrentando a la pregunta de qué significa ser humanos, qué nos importa, cómo podemos permanecer indiferentes frente a todo eso y cómo los parias de la tierra reaccionan políticamente frente a las injusticias que surgen a diario.
Podcast Host
Pues escuchamos un fragmento de La deuda, que es una película dirigida por Daniel Guzmán.
Manuel Delgado
¿Qué haces aquí? Me han dado unos días de permiso.
Marta Sanz
¿Qué tal está.
Manuel Delgado
Cenado? ¿Y tú? Ya han venido unos señores y nos han dicho que nos tenemos que ir en ocho días a casa. Nada, tú no te vas a ir de aquí, confía en mí.
Podcast Host
Vamos a seguir después de esta pausa porque Marta ha traído una lectura y la queremos hacer con calma a la vuelta. ¿Tú has oído un taladro? ¿Has escuchado un taladro tú, Manuel?
Manuel Delgado
Bueno, yo a veces oigo voces y esto, pero taladros No, es que yo.
Podcast Host
He escuchado un taladro.
Marta Sanz
Yo también.
Podcast Host
Yo he recordado ese día que tú y yo estábamos juntos y que tuvimos hasta que cambiarnos de estudio. Y he pensado a ver si nos está pasando lo mismo. Sí, vale, vale. Nada.
Marta Sanz
Hoy por hoy Magazine, Ser Podcast En.
Podcast Host
El falso techo tocando cables Algunos p Otros dan calambre En el falso techo pensando en decisiones las que toman. Seguimos con Marta Sanz, con Manuel Delgado, hablando de techos. Y decía antes de irnos que Marta ha traído una lectura para esta mañana.
Marta Sanz
Sí, yo he traído un poema de Amarilla para leeros que hoy se lo voy a dedicar a Manuel delgado, porque como ha sido un poco picajoso, se.
Podcast Host
Ha crecido él solo porque nosotros no le hemos dicho.
Manuel Delgado
Claro.
Marta Sanz
Pues yo, Manuel, te dedico este poema. Venga, ma Ayer dos mujeres se suicidaron en Barcelona. Iban a ser desahuciadas de su casa. Su cuerpo sin su casa carecía de sentido, como todos los cuerpos, incluso esos cuerpos que acotan un espacio y cultivan un jardín en el centro de la calle. Me duele, me haces daño. No puedo entender tus golpes ni tu ensañamiento, dijeron las mujeres. El golpe de intemperie les mueve la mano que ejecuta una violencia personal pegada al cuerpo. El cuerpo y sus tristezas, su imposibilidad, generan cicatriz con la techumbre y con todo lo que queda entre cielo y tejados. La sala de los juicios, las diputaciones, las comisarías, los abrevaderos, los cuartitos de la asistencia social, los establos, los papeles de periódico, las sucursales bancarias, las plantas de interior, el píxel y su putísima madre. Todo en el queloide y en la exacta percepción de lo amarillo. Luego la muerte de estas mujeres también habitará nuestra casa y madurará en nuestros pulmones, se volverá contra nuestra alegría cualquier precio. Ahí reside mi esperanza en el género humano. Ayer dos mujeres fueron asesinadas en Barcelona.
Podcast Host
Un poema del libro Amarilla sobre los desahucios, que es lo que acaba de leer ahora Marta, pensando mientras escuchaba, Manuel, que hay quienes no tienen ni piso ni casa de los que ser desahuciados, que son los que, y hablábamos, los mencionábamos al principio, los sin techo, los que no tienen techo.
Manuel Delgado
Sí, sí, es gente que vive encerrada fuera porque justamente se les niega el derecho a entrar, a tener un techo. Se les niega el derecho no únicamente por razones administrativas o económicas, sino porque la vida les ha tratado así, les ha echado a la calle, donde en efecto constituyen un universo propio que tiene sus miserias, sus reglas. Seguramente tendrán alguna grandeza que desconozco, pero yo los tengo ahí. Yo vivo en Forpié, un barrio especialmente periférico, más bien cerca del centro, y están durmiendo en la puerta de casa. Y yo cuando llego cada noche, cuando salgo por la mañana, les saludo buenos días, como si fueran vecinos, ¿Sabes? Porque son vecinos, son vecinos y no tengo nada que reprocharles. En cierta forma me siento orgulloso que tenerlos allí me permita pensar que algo. Algo hago por ellos, porque al menos no me quejo como otros vecinos. Pero cuidado, ya no son gente con aspecto marginal, que vete a saber tú qué historia tienen detrás. Ahí, entre esos vecinos que viven fuera de la finca, hay, por ejemplo, algo que creo que debe ser un matrimonio, porque duermen juntos. Una pareja en cualquier caso, pero son una familia. Y son una familia porque he visto a la mujer, por ejemplo, hablando por un teléfono con teléfono móvil con una criatura que no sé quién debe ser. Si igual es su nieta, porque son gente mayor. Y eso está ahí. Y nos encontramos por la calle, nunca mejor dicho, porque es en la calle donde viven. A mí eso me parece un escándalo en general. Mira, yo tengo una solución para el tema de la vivienda, que es básicamente prohibir el mercado. Ya está.
Podcast Host
Solución. Drástica solución.
Manuel Delgado
Oye, ¿No es imposible socializar el suelo? Porque todos estos ayuntamientos así tal radical, no han podido hacer una mierda. Porque el problema está básicamente en que en el suelo es propiedad privada y que incluso aquel suelo que dicen que es público, en el fondo también está privado, privatizado. Entonces, ¿Qué vas a hacer? No puedes hacer nada. Lo único que hay que hacer básicamente es expropiar todo el suelo. Ya está. Ya lo sé que es complicado. No me lo digáis porque me consta que tiene sus dificultades, pero es una posibilidad. Es que es la única. Tú. Es que si no es una mierda. Bueno, lo que decía es que yo he pensado en relación con Sin techo. Hay tantas películas. Entonces se me había ocurrido una que tiene sin techo como protagonista, pero un sin techo un poco singular, porque es el John McCree, que es un director de cine súper millonario, que tiene mucho éxito, pero que le da por hacer cine social. Entonces se disfraza de Sin Techo para dedicarse a ir con ellos y convivir, para saber cómo viven de cara a hacer una película social. Y hay un momento que me parece muy bueno y muy pertinente, que es cuando se está vistiendo y su mayordomo le está ayudando y le hace una advertencia acerca de la pretensión que él tiene de hacer cine social. ¿Y a quién le interesa el cine social?
Podcast Host
Los dos habéis coincidido en varios títulos y uno ha sido Los viajes de Sullivan.
Manuel Delgado
Buenos días, señor. Buenos días, Burroughs. ¿Qué te parece? No me gusta nada, señor. Será un disfraz, supongo. ¿Por qué no te gusta? Nunca me ha parecido bien caricaturizar al pobre y necesitado, señor. ¿A qué viene eso, Barrow? ¿No sabe lo de la expedición, señor, voy a irme por el mundo a averiguar lo que es ser pobre y luego voy a hacer una película sobre ello? Si me permite decirlo, señor, el tema no es muy interesante. Los pobres conocen muy bien la pobreza, y sólo a los ricos morbosos puede parecerles interesante el tópico, pero es que lo hago por los pobres. No lo comprendo. No se lo agradecerán, señor. Al contrario, les ofende la invasión de su intimidad. Y me parece que con morir, señor. Además, estas excursiones pueden resultar extremadamente peligrosas. Yo trabajé una vez para un caballero que con dos amigos también se disfrazó como usted, y luego se fueron por ahí. Desde entonces no se ha sabido nada de ellos. Eso fue hace mucho tiempo. En 1912, señor. Déjame subrayar, por si algún oyente oyenta no se ha quedado con la historia, esa pretensión. Dejate el cine social, oye, o que te viene. La vida de los pobres no le interesa a los pobres porque la conocen perfectamente. La vida de los pobres le interesa básicamente gente de clase media que puede disfrutar de. Que ha gozado de un momento de solidaridad viendo una película. Pero es verdad esto muy en serio. En el fondo lo que hay es lo que hay y no puedes hacer nada para redimir lo que no sea aumentar los dinteles de justicia social, cosa que hoy por hoy las películas no van arreglando. Por mis sociales que se pretendan.
Marta Sanz
Yo había elegido precisamente también esta película porque a mí lo que sí, sí.
Podcast Host
Habíais coincidido los dos en este título.
Manuel Delgado
Porque esta película habla del tema muy indirectamente, o sea que tiene mérito especial la coincidencia.
Marta Sanz
Sí, a mí es que lo que me interesa de esta peli es cómo representa la representación de la intemperie por parte de quienes no vivimos a la intemperie. Y además me parece que hace un relato estupendo de la pobreza en Estados Unidos. Y a propósito de esto, a mí lo que me preocupa mucho son las visiones romantizadas de la intemperie, porque creo que hay veces que la falta de techo no se representa como una marca de precariedad o como un estigma, sino como un ejemplo de libertad. Los hombres y las mujeres que viven libres mirando las estrellas, sin depender de una casa ni de una hipoteca, ni material ni afectiva, esa forma de afectividad un poco nómada. Una película de la que también hablamos aquí en su momento, Los amantes del Pont Neuf, con estos dos vagabundos que se llaman Por los puentes de París. Y luego yo me he acordado de que hay personas que duermen en la calle, que a menudo son territoriales y hacen de los espacios urbanos su propia casa. Es lo que decía Manuel. Y recuerdo una vez en Londres, caminando un homeless, y esta vez lo digo en inglés para que me entendáis, porque era en Londres, si no, no lo diría yo, iba caminando por la acera y me ¿Que estás pisando mi salón? Y era una baldosa. El señor no tenía techo, pero tenía suelo, tenía territorio. No podía techar su suelo, pero el suelo ya sabemos que cuesta pasta por sí solo, como ha dicho Manuel, y cuando lo techas, pues ya es la releche.
Podcast Host
Mira, quería preguntarte a ti, Marta, por los otros tipos de techos, los techos que hay sobre nosotras, Pero déjame, porque hay alguien que ha llamado un oyente y que quiere hablar de los techos de hormigón, de los techos físicos. Lola, desde Alicante, muy buenos días.
Marta Sanz
Hola, buenos días. Hablar con vosotros.
Podcast Host
Cuéntanos.
Marta Sanz
Pues mira, en mi caso, el techo de la vivienda donde vivíamos mis padres y nosotros, recibíamos noticias de la familia. Es que nosotros no teníamos teléfono cuando éramos pequeños y los mejores vecinos que teníamos, que vivían en el segundo, nosotros en un primero si tenían. Entonces nosotros a la familia le dábamos su teléfono y cuando nos llamaban, nuestra vecina golpeaba con su pie su suelo. Y nosotros teníamos un código morfe que sabíamos que cuando el techo nuestro sonaba es que alguien nos estaba llamando de la familia y ya salíamos a la escalera y nos decía ¿Es tu madre con mi abuela o es que tía? Y era divertido, la verdad.
Podcast Host
Claro que sí. El código entre los vecinos. Gracias al techo. Maravilla, Lola, muchísimas gracias.
Marta Sanz
Gracias a vosotros por hacer las mañanas muy amenas.
Podcast Host
Hasta luego. Todo lo que se oye de los vecinos de arriba en el techo, si lleva tacones y seca en las canicas. Y los que te imaginas. Y lo que te imaginas. Oye, sobre los otros techos, Marta, los techos que hay sobre nosotras, bueno, hemos.
Marta Sanz
Hablado, ¿Puede haber techos sólidos, visibles, gente que se queda sin techo, como ocurrió en Valencia hace poco y se quedan familias enteras desguarecidas? Y luego hay otros techos que son aparentemente inmateriales, pero que se derriban con muchísimas dificultades. Hablamos de los techos de cristal de las mujeres en el ámbito profesional, de las personas a las que se les dice que han tocado techo y que teniendo en cuenta sus condiciones físicas, mentales, sociales o económicas, ya no pueden aspirar a más. Entonces, frente a este tipo de techos, yo creo que hay dos maneras de operar. Hay una manera de operar que es una manera completamente salva, que es la manera del si quieres, puedes. Como si nuestros éxitos y nuestros fracasos solo dependieran de nuestro empeño y de nuestra fuerza de voluntad, porque el mundo está bien hecho y el problema lo tenemos nosotras y nosotros. Y creo que hay otra manera menos salvaje de operar que va elevando la altura del techo sistémicamente para que el techo no asfixie siempre a las mismas personas, a la gente sin recursos económicos, mujeres, personas humildes, gitanos, por ejemplo. Yo lo de dar becas para que los hijos y las hijas de la clase trabajadora puedan llegar a ser jueces y juezas me parece una cosa estupenda.
Podcast Host
Eso está muy bien. Se eleva ese techo porque los techos que no son físicos, Manuel, los techos imaginarios, son más difíciles de atravesar.
Manuel Delgado
Bueno, yo creo que, en efecto, las mujeres como colectivo son quienes más razones tienen para darse cuenta de lo que significa, en efecto, el techo de cristal. ¿Que quiere decir? Que tú miras hacia arriba y no te das cuenta de que entre ese arriba al que puedes creer que tienes derecho, tiene justamente algo que lo tapa, que es un techo que tú no ves pero que existe. Pero eso vale para tantas cosas. Si supierais, por ejemplo, cómo funciona la universidad, si supierais lo que es el meritaje y hasta qué punto no todo el mundo con los méritos, méritos, con los mismos méritos puede acceder niveles superiores de los que el obstáculo principal es de vidrio y no se ve, pero está ahí. Yo te digo, en efecto, creo que la clase social es uno de los elementos fundamentales y repetitivos de esta limitación. Tú no te das cuenta de que la gente que viene de donde vienes tú no va a llegar porque no está previsto, no se les espera.
Podcast Host
Nos ha quedado todavía hablar de la convivencia bajo el mismo techo del que quedarse embobado mirando al techo, pero tendrá que ser en otra edición.
Marta Sanz
Bueno, pues hacemos otra edición de Second Part.
Podcast Host
Exacto, no hay ningún problema. Nosotros nos lo tomamos con calma. Pues hasta la semana que viene.
Marta Sanz
Un beso muy grande.
Podcast Host
Adiós, Manuel.
Marta Sanz
Para no perderte ningún episodio, síguenos en la aplicación o la web de Laser Podium Podcast o tu plataforma de audio favorita.
En este episodio, Àngels Barceló y el equipo de “Hoy por Hoy” dedican su emblemático segmento “El rincón y la esquina” a reflexionar sobre “los techos”: desde el techo literalmente sobre nuestras cabezas hasta los techos simbólicos, sociales, económicos, y los famosos “techos de cristal”. Marta Sanz y Manuel Delgado exploran el concepto desde matices literarios, históricos, culturales, y políticos, con referencias cinematográficas, literarias, y experiencias personales. El programa transita desde la protección y la opresión que puede significar un techo, hasta las luchas contemporáneas por el derecho a una vivienda digna.
La metáfora del sótano y la atmósfera
Marta Sanz inicia con una poderosa imagen: una persona en un sótano, consciente de todos los “techos” apilados sobre sí (pisos, atmósfera, estrellas...), preguntándose si debe sentirse aplastada o protegida.
Cita destacada:
(03:00) Marta Sanz: “El individuo del sótano no sabe si sentirse completamente aplastado por la acumulación de techos que hay sobre su cabeza, o al revés, sentirse parte de un sistema esférico celeste que le proporciona una extraordinaria protección. En esa metáfora del techo... se sintetizan las dos ideas fundamentales de este programa: el tope, la claustrofobia... y, por otra parte, el abrigo, el calor, la defensa que nos dan los techos.”
Marta conecta la idea al arte y a la espiritualidad, mencionando la Capilla Sixtina, la sacristía del monasterio de Yuso y la relación entre el suelo y el techo:
(04:43) Marta Sanz: “Esa relación que hay entre el techo de esa sacristía y el suelo de esa sacristía me pareció una idea muy bonita para hablar de las relaciones a suelo y techo, y techo y techo cielo, la artesanía y el arte, lo material y lo espiritual.”
Miguel Ángel y la Capilla Sixtina:
(05:37) Manuel Delgado: “Lo que tú has pintado, hijo mío, no es un retrato de Dios, es un testimonio de fe, santidad...” (citando la película ‘El tormento y el éxtasis’).
El Diablo Cojuelo (Vélez de Guevara):
(07:00) Manuel Delgado: “...se dedica a levantar los techos de las casas para ver lo que ocurre en su interior. Y esto me llevaba justamente a ese misterio, ¿qué es lo que hay debajo de los techos...?”
‘Bajo los techos de París’ (René Clair, 1930) y Sara Montiel
Fred Astaire bailando en el techo (Royal Wedding, 1951)
‘La gata sobre el tejado de zinc caliente’, ‘El violinista en el tejado’ y ‘Mary Poppins’
(12:29) Marta Sanz: “...los deshollinadores de ‘Mary Poppins’ que bailan ahí como pavesas sobre los tejados de Londres. Es el lugar de la escapada y también... de pensamiento nocturno a solas.”
Manuel destaca la diferencia entre “techo” y “tejado”, y las implicaciones sociales de no tener un techo.
(14:56) Manuel Delgado: “El techo es un derecho... por eso hablamos de los sin techo... hoy por hoy yo creo que lo que habría que reivindicar, ¿sabes qué es? El derecho a la barraca, a la chabola. Porque ya la chabola y la barraca... es una solución.”
Analiza la situación en barrios periféricos de Barcelona y revive historias de construcción ilegal, mencionando películas como “El 47” y “El techo” (Vittorio de Sica, 1959):
(15:43) Manuel Delgado: “...la gente se montaba la chabola pero sabía que tenía que hacerlo antes de que saliera el sol, porque si cuando salía el sol aparecía la policía y tú no tenías la casa que acabas de construir con el techo, entonces automáticamente te la derribaban...”
Marta Sanz retoma el hilo y conecta con la actualidad:
(20:36) Marta Sanz: “El derecho a la vivienda al que el gobierno no le pone solución y que tiene un montón de manifestaciones alarmantes: los sin techo, los desahucios, los jóvenes que no se pueden emancipar... y el fantasma de la ocupación como ariete que utiliza permanentemente la derecha mediática para inocular miedo...”
Llamada de una oyente, Lola, que narra cómo los techos servían de sistema de comunicación entre vecinos con golpes codificados cuando ella era pequeña. (34:03) Lola: “Cuando el techo nuestro sonaba es que alguien nos estaba llamando de la familia y ya salíamos a la escalera...”
Manuel Delgado narra la presencia de sin techo en su barrio y reflexiona sobre la convivencia:
(27:37) Manuel Delgado: “Sí, sí, es gente que vive encerrada fuera porque justamente se les niega el derecho a entrar, a tener un techo... les saludo buenos días, como si fueran vecinos, porque son vecinos...”
Marta dedica y lee un poema de su libro “Amarilla”, inspirado en los desahucios recientes y la violencia sistémica de dejar a la gente sin techo.
Poema destacado:
(25:41–27:18) Marta Sanz:
“Ayer dos mujeres se suicidaron en Barcelona. Iban a ser desahuciadas de su casa.
Su cuerpo sin su casa carecía de sentido, como todos los cuerpos, incluso esos cuerpos que acotan un espacio y cultivan un jardín en el centro de la calle...
Luego la muerte de estas mujeres también habitará nuestra casa y madurará en nuestros pulmones...
Ayer dos mujeres fueron asesinadas en Barcelona.”
Amena, culta, afilada y crítica, con momentos de humor típico de la complicidad entre los colaboradores, alternando análisis serio y cultura popular, todo atravesado por una profunda sensibilidad social.
Un episodio que ejemplifica la capacidad de la radio para abordar —desde lo más personal a lo más estructural— un tema universal como el techo, transformándolo en una reflexión social, poética y política. “El rincón y la esquina” invita tanto a mirar hacia arriba como a mirar a quienes no tienen un techo sobre el que elevar la mirada.