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Marta Sanz
Ser Podcast Hoy por Hoy Magazine.
Vicenta
Ser.
Ángel
Podcast Barcelona Manuel Delgado, buenos días.
Manuel Delgado
Buenos días.
Ángel
¿Estás bien acompañado hoy?
Manuel Delgado
Sí, por fin rompo esta especie de vacío que siento cada vez desde hace tiempo en este escenario, solo, Bueno, acompañado de Marta Sanz.
Ángel
Muy buenos días.
Marta Sanz
Buenos días.
Ángel
¿Qué tal? ¿Qué se siente?
Marta Sanz
Yo una emoción intensa, un vértigo tremendo. Y además es verdad que os dije la semana pasada que iba a darle un abrazo, que lo iba a desarmar. Le he dado el abrazo, pero desarmar él no se ha desarmado.
Ángel
¿No te habrá desarmado él a ti más por eso, por la envergadura? Seguramente. Oye, ¿Preparados para hablar de distracciones?
Marta Sanz
Yo creo que sí. Lo que esperamos es no distraernos el uno con el otro. Te recuerdo que la última vez que yo vine a Barcelona entraste y no nos habíamos dado cuenta de que estabas ahí.
Ángel
Volvíamos de una publicidad, me lo recordaban. Ahora volvíamos de una publicidad y vosotros dos estabais hablando. De todas formas, hoy hablamos de distracciones. Ahora se lo contaremos a los oyentes, pero yo estoy un poco más tranquila porque pienso que si Manuel se distrae, Marta, tú le vas a guiar un poco.
Marta Sanz
Bueno, pero yo es que en Barcelona me relajo mucho.
Ángel
Ay, Dios, soy. Estoy por dejaros el micro abierto e irme yo. Mira qué os digo.
Vicenta
No, no.
Ángel
Venga, vamos a ello. Comienza El rincón y la esquina.
Manuel Delgado
Eso me lo salté.
Pepe Rubio
Pues tienes que ponérnoslo más fácil y no saltarte nada.
Manuel Delgado
Ya, pero es que no he estado en ningún sitio que merezca la pena mencionar.
Vicenta
¿Seguro que no has hecho alguna cosa que merezca la pena mencionar? ¿Sigues ahí?
Pepe Rubio
Oye, ¿Todavía sigues ahí?
Manuel Delgado
Hola. ¿Qué te has desmayado? No, se me ha ido la olla por un instante.
Ángel
Vale.
Pepe Rubio
¿Y te pasa mucho?
Manuel Delgado
Lo habitual.
Ángel
Cómo avanzábamos, hoy tocan distracciones con Marta Sanz y con Manuel Delgado. ¿Empiezas tú, Marta?
Marta Sanz
Bueno, yo voy a empezar en plan comunicadora intrépida, lanzando preguntas a los oyentes. Y yo lo que les quiero preguntar es que verdaderamente ustedes se distraen escuchando El rincón y la esquina. Se distraen con las cosas que contamos aquí los miércoles por la mañana Ángel y Manuel y yo. Esto es un espacio distraído y les distrae porque les aleja de la realidad. Cotidiana o al revés, porque les coloca en el centro mismo de la realidad. Entonces, esto es una pregunta que me parece interesante. ¿Dirían que esta es una sección de entretenimiento o de conocimiento? De las dos cosas a la vez, de ninguna de las dos cosas. ¿Se les hace bola el rincón y la esquina? Porque también puede ser que haya gente que diga vamos a regurgitar esta bola de pelusa de cine, de música y ideas. Entonces yo creo que este podría ser hoy un punto de partida interesante.
Ángel
Pues mira, mientras tenemos a los oyentes distraídos con este punto de partida que acaba de plantear ahora mismo Marta, Manuel, ¿Cómo seguimos con esto de las distracciones?
Manuel Delgado
Es un tema realmente muy interesante porque es un término que empleamos con frecuencia en relación con alguien o con algo, con nosotros mismos, cuando hablamos de oye, déjame que me distraes, que estoy trabajando, o cuando de pronto te distraes conduciendo, espero que sin consecuencias, y te sales de la carretera y te caes por un barranco, pero en el sentido de que nos entretienes, que en el fondo es lo mismo, que puede querer divertirse, pero también puede querer decir esto, desviar tu atención de algo que teóricamente debería ser más interesante.
Ángel
¿Tú eres distraído, Manuel?
Manuel Delgado
Yo soy muy distraído.
Ángel
Me lo temía, me lo olía, me lo olía.
Manuel Delgado
Es que además este espacio es víctima de ello. ¿La de veces que me habéis pillado y las veces que no me habéis pillado, pero en que estoy ahora? No sé de qué están hablando. Pero cuidado, esto puede parecer muy simpático, rollo sabio, despistado, pero es un problema. Para mí, por ejemplo, tomar nota, hacer unas actas de una reunión es un calvario porque no soy capaz de mantener la atención en lo que se está diciendo. Y rollo oye, ¿Me estás oyendo? Porque da la impresión, en efecto confirmable, de que no estoy atendiendo a la persona que me está hablando, que es como si no la escuchara. Pero eso tiene su lado incluso clínico, ¿Sabes? Los neurólogos que siempre se inventan enfermedades, me hicieron unas pruebas para una especie de investigación que hacían en la UTMA y en la Universidad de Barcelona. Pidieron voluntarios y estuvieron horas haciéndome preguntas y cosas, porque se trataba de detectar precozmente el Alzheimer. No salí con Alzheimer, pero en el informe me recomendaban que fuera al neurólogo porque presentaba signos de lo que llamaban TDA, que no es el TDA con H final, sin H final, porque no hay hiperactividad, pero que se llama trastorno de atención.
Ángel
Falta de atención.
Manuel Delgado
Sí, o sea que eso te lo prometo que ya te digo, al margen de que pueda parecer simpático, es un problema porque estoy permanentemente olvidándome de cosas, perdiendo el hilo de las conversaciones. Ahora estábamos hablando hace un momento con Marta, de pronto, no sé qué ha pasado y he tenido que decirlo que tantas veces repito. Perdona, ¿De qué estábamos hablando?
Ángel
Se te ha ido el hilo.
Marta Sanz
Y estábamos hablando de la jubilación.
Ángel
Es un tema que como mínimo le interesa.
Vicenta
Claro, claro, claro.
Ángel
Bueno, pero de todas formas hay veces que también, Manuel, cuando uno tiene esta pinta, o se distrae con facilidad o pierde el hilo con facilidad. Eso también se ha asociado mucho a genios, por ejemplo. Es que él es tan inteligente.
Manuel Delgado
Es un lugar común. Y yo de hecho había pensado así un poco para ilustrarlo. Ahí está de Philby, que la hacía el Robin Williams, pero ahí está el Jorge de Calabuch de Berlanga, que también es un sabio despistado y simpático. Pero había pensado como ejemplo y para empezar con el lugar común, en una película que hacía Alfred McMurray, que se llamaba Un sabio en las nubes, que como está investigando se le olvida que le están esperando porque se tiene que casar. Para empezar puede ser un buen punto, porque es el tópico. Profesor, ¿Todavía está aquí?
Ángel
Señora, ¿Qué hace usted?
Marta Sanz
¿No se acuerda de la boda?
Manuel Delgado
Me sobra tiempo, solo son las 8 menos 5.
Vicenta
Sí, las 8 menos 5, pero de la mañana.
Manuel Delgado
De la mañana. No lo hice a propósito. Tengo que ir a ver a Betsy y explicárselo. Sé lo que está usted pensando, señora, pero no se preocupe, todo se arreglará. Cuando Betsy sepa lo que he conseguido, será la muchacha más feliz del mundo. No le diga usted a nadie que he descubierto la goma bo.
Ángel
Dice Manuel que esto del genio distraído es así como un tópico, pero tú, Marta, te has removido también de la silla con esto del sabio despistado. ¿Qué te pasa?
Marta Sanz
Bueno, es que todos podemos verlo desde otro punto de vista. A mí hay veces que esto del genio distraído, el sabio despistado, más allá de que una persona tenga TDA o no. Que por cierto, una amiga mía me lo quiso diagnosticar el otro día y le aléjate de mí, vete, yo no necesito este diagnóstico. Pues claro, una piensa distraído. ¿Distraído de qué? Pues de las cosas que de algún modo piensas que no tienen importancia. Y esto enlaza con el tema del otro día. Muchas veces las cosas que no tienen importancia son la intendencia, lo inmediato. Y eso a veces es profundamente injusto, porque hay personas que no se pueden permitir ninguna distracción. Y a la vez es fundamental que existan genias y genios que pueden permitirse el lujo de distraerse de las cosas que tienen que ver con esos cuidados de los que hablábamos el otro día, para centrarse en otros ámbitos de conocimiento. Y luego yo quería comentar una cosa, porque claro, ahora con lo del tema del teletrabajo y las plataformas y que todo lo hacemos en casa, o por lo menos hacemos muchísimas cosas en casa, a mí distraerme en casa cada vez me cuesta más. Por ejemplo, distraerme viendo una película. Y luego entraremos en eso. ¿Hasta qué punto distraerse y concentrarse son lo mismo? Yo me distraigo en el cine, que.
Ángel
Es donde me concentro en la película en casa.
Marta Sanz
En casa es un lío.
Ángel
Ahora hablaremos de esto porque han aparecido de momento dos maneras distintas de distraerse, pero hay muchas más, ¿No, Marta?
Marta Sanz
Sí, hay un montón. A mí me parece un tema apasionante porque se centrifuga, nos lleva hacia muchos lugares diferentes. ¿Cómo se relacionan la distracción y el entretenimiento, la distracción y el despiste, la distracción y la abstracción, la distracción y la falta de atención, la distracción y la dificultad para aprender y la distracción cómo higiene mental, porque a veces tienes que distraerte para salir del cuarto mal ventilado de tu alma? Y luego ¿Hasta qué punto nos distraemos solos o nos distraemos en compañía?
Ángel
Pues vamos a hacer una pausa y vamos a pedir a los oyentes 900 1800 que nos cuenten cómo se distraen o distracciones históricas que hayan tenido ese despiste, esa distracción que terminó mal o terminó bien, porque puede tener un final feliz. 900, 100.800 hoy nos distraemos hoy por.
Manuel Delgado
Hoy Magazine Ser Podcast Naturalista Francesa del 19.
Ángel
Os está escuchando toda España. Hola. Lleva los cascos puestos. ¿Cómo lo hacemos esto ahora? Porque están un poco distraídos.
Manuel Delgado
¿Qué?
Vicenta
¿Hola?
Marta Sanz
Hola, Ángel. Hola.
Manuel Delgado
¿Hay alguien ahí?
Ángel
Estabais un poco distraídos. Estabais un poco distraídos.
Marta Sanz
Estábamos hablando de nuestras cosas.
Ángel
Bueno, se ha habido media España.
Vicenta
No me digas.
Ángel
No, la España entera. Que este programa lo escucha España entera. No, media España lo escucha España entera.
Marta Sanz
Menos mal que estábamos hablando de Virginia Woolf y cosas así.
Ángel
Nos queda una pausa de publicidad para más adelante. Yo solo os voy a pedir que continuéis hablando vuestras cosas, pero que uno esté pendiente de los auriculares. Solo un poquito. Solo un poquito.
Manuel Delgado
Venga.
Ángel
900 1800 Hoy hablamos de distracciones como las que tienen Marta Sanz y Manuel Delgado juntos hoy en Radio Barcelona. Y pedimos que llamen y que nos cuenten aquella distracción, aquel despiste que todavía recuerdan con una sonrisa. Vamos a recuperar una charla con Carlos Salvador Villa, campeón del mundo con Argentina 1986, dirigiendo a un equipo capitaneado por Maradona. Hablaba de las distracciones en el fútbol.
Manuel Delgado
Nos puede haber distraído, digo. Vos, por ejemplo, estaba operando a un familiar tuyo. Entonces sale el médico, dice tuve cinco minutos que me distraje y está muerto. No hay médico. Que te tenés que pegar un tiro al médico. No te puede traer nada, Nada. El fútbol no te puede distraer. Toca el silbato y después tampoco. Hasta que estés en el vestuario tenés que estar todo el día, todo el.
Julio Llamazares
Día, todo el día, todo el día.
Manuel Delgado
Ahora eso se lo decís y los tipos no entienden, pero todo el día.
Ángel
Claro. Si Manuel y Marta fueran médicos habría ya un par de muertos sobre la mesilla, sobre la camilla del quirófano. A ver, Manuel, ¿Por qué se producen las distracciones, los despistes?
Manuel Delgado
A mí es un tema que me apasiona porque tiene que ver justamente con la pregunta de dónde estamos cuando no estamos por donde tenemos que estar. Y hay un malentendido que es que el despistado no se concentra. Creo que el problema que tiene es muy distinto. No se concentra en lo que está porque está en otra cosa. Porque está concentrado en otra cosa, en otro sitio distinto. Mira, la película a la que antes me refería que mencionaba que escuchábamos en castellano, se daba Un sabio en las nubes. El título original de la película es The Absent Minded, que es justamente Profesor, que es el profesor despistado. Fíjate esta idea de ausente. El despistado está ausente. A mí, por ejemplo, me intriga aquella mujer de la que tan profundamente enamorado estaba Neruda. ¿Dónde estaba cuando estaba ausente y su voz no le tocaba? Es una pregunta interesante. ¿Dónde está la gente que está ausente? Me mueves cuando estás, cuando callas, porque estás como ausente y me oyes desde.
Ángel
Lejos y mi voz no te toca.
Manuel Delgado
Parece que los ojos se te hubieran volado y parece que un beso te cerrara la boca.
Ángel
Es la pregunta que formulaba Manuel ¿Dónde está la gente que está ausente? Uno se despista porque se concentra en otra cosa. Tú, Marta, tienes muchos de esos momentos en los que estás como ausente.
Marta Sanz
Yo ahora os voy a contar uno que me pasó el otro día y que es peor incluso que esta distracción que hemos tenido Manuel y yo. Yo me acuer mucho siempre de la escuela y de las coletillas que tenían las maestras y cómo le decían a las es que te distraes con el vuelo de una mosca y tal. Y a la alumna la que se lo decía es porque le estaba costando concentrarse en la explicación de los quebrados o de los números primos o de estas cosas indescifrables. Y pasaba una mosca y la niña se iba. Pero claro, ¿A dónde se iba esa niña? En el cole también estaba muy mal visto distraer a los demás, los niños que hacían monerías y tiraban pelotitas y entonces no dejaban que sus compañeros se fijaran allí en la lista de los reyes godos o lo que fuera. Yo me hago la misma pregunta que se hace ¿A dónde nos vamos cuando nos distraemos? ¿A dónde se iban las cabezas de esas compañeras mías? ¿Yo en aquella época era muy atenta a la pizarra, pero yo veía a esas otras niñas y decí bueno, estas niñas están en un sitio maravilloso o están en un infierno doméstico? Porque es que tampoco sabes a dónde te lleva tu cabeza. Te distraes. ¿Están en el centro del sueño o están en el centro de la pesadilla? No lo sabemos. Yo cada vez me distraigo más. Quiero creer que esa distracción no tiene que ver con TDA ni nada de esto, sino que me estoy humanizando. Yo era una mujer que no me distraía, estaba loca, estaba siempre. Y ahora me permito más distracciones. Y el otro día estaba en un restaurante con mi marido, volviendo de un viaje, y yo estaba en el restaurante y estaba comiendo, tenía un frío, pero estaba calladita, estaba calladita porque como me dicen que me quejo mucho, pues no.
Ángel
Me voy a ir aguantando.
Marta Sanz
Estaba aguantando, aguantando el frío y de repente se me escapó. Joder, qué frío. Estoy aquí helada con esto del aire acondicionado. Entonces mi marido me llamó la atención sobre un hecho fundamental. Me marta, ¿Tú no te has dado cuenta de que tienes la chaqueta colgada en el respaldo de la silla? Y no, pues la verdad es que no me había dado cuenta que habías.
Ángel
Entrado tú al restaurante.
Marta Sanz
Claro, y había colgado en el respaldo de la silla, al lado del bolso, y me había pasado toda la comida muerta de frío, sin darme cuenta, distraída. Debería tener la cabeza en el sentido de los números primos, pero abstraída, despistada, inútil. Y esto me recuerda una canción que me encanta, que es una canción de Pedro acompañado por Luz Casal, que es una canción que se titula Te sigo soñando. Si alguna vez huí de mi vida contigo, perdóname cariño, estaba distraída. Entonces creo que a veces, incluso en los amores más intensos se necesita un ins de distracción o de ensimismamiento, un estar a solas.
Vicenta
Si alguna vez huí de mi vida contigo, perdóname cariño.
Marta Sanz
Estaba distraída.
Vicenta
No veía color.
Marta Sanz
En esta marea, había mucho calor.
Vicenta
En la frontera.
Ángel
Me sigues gustando. A ver, Manuel, ¿Tú dónde te vas cuando te distraes?
Manuel Delgado
Es el segundo episodio de este espacio en que mencionamos a Luz Casal. Creo que debe estar contenta, porque además se lo merece.
Ángel
Esta canción con de Pedro es una maravilla de canción.
Manuel Delgado
Y esto que me preguntas de dónde estoy, bueno, hay dos lugares a los que suelo ir siempre cuando no estoy, que pueden ser o la Luna de Valencia o Ababia, entonces puedo variar, pero básicamente estoy siempre y no es una broma cuando de pronto alguien te dice o tú dices la tierra llamando a tal, esa persona, a ver dónde estás, porque no estás por mí. En el fondo bromeas con esa idea de que la persona está en otro sitio Mira, una vez hablando sobre el tema de no lugar, que es un concepto de pronto Emanuel Cruz, fíjate, Manuel Cruz, igual que ahora ya en subir, que fueron grandes amigos tú y ahora mira, Joan, subirás ministro, Manuel Cruz, presidente del Senado y tú aquí.
Ángel
Pero subirán si tú colaboráis en el hoy por hoy los dos.
Manuel Delgado
Sí, pero sí ministro. Yo nunca llegaré a ministro de ser presidente del Senado, pero yo nunca llegaré donde ellos. En fin, bueno, lo que decíamos de esto de dónde vas, por ejemplo, vas en el autobús y la gente que va contigo, una buena parte, a veces incluso yo mismo, ya no leemos libros, una pena, ni el periódico casi prácticamente no lo lee nadie, pero la gente va con el móvil. Pero hay también mucha gente que no va con el móvil y que va sola, que viaja sola y está pensando. La pregunta que me invitaba a hacer, la pregunta a la que me remitía Manuel Cruz, es una que se hace Hannah Arendt, que ¿Dónde estamos cuando pensamos? Cuando pensamos dónde estamos, en qué no lugar nos encontramos únicamente para abandonarnos a pensar. Esa gente que viaja sin mirar el móvil en el autobús con nosotros, ¿Dónde está? Es como si fuera protagonista de algo parecido a un viaje chamánico que le hace desplazarse o dislocarse a un lugar que no está ahí. Y yo había pensado que una ilustración de esa evidencia que contemplamos y que protagonizamos podía ser una canción también preciosa de Víctor Jara, que no solamente era un cantante político, militante y revolucionario, también era también, como todo buen revolucionario, un sentimental, que es una canción que se llama Cuando voy al trabajo.
Ángel
Escuchen.
Manuel Delgado
Cuando voy al trabajo pienso en ti. Por las calles del barrio pienso en ti. Cuando miro los rostros tras el vidrio empañado, sin saber quiénes son, dónde va. Pienso en ti, mi vida, pienso en ti.
Ángel
Y hablabas antes de la gente que va en el autobús y que te piensas dónde están. La gente distraída tampoco tiene fácil llegar a los sitios.
Manuel Delgado
Hombre, la idea de. Creo que me he despistado, no sé dónde estoy. Todos lo hemos Sin tener ningún sentimiento.
Ángel
Me he pasado la parada.
Manuel Delgado
Porque también tiene que ver con la idea de. De desviarse, de desorientarse. Aquí también había pensado en una ilustración que creo que puede ser indicativa, que es una película que no sé si habéis visto, creo que hay una novela importante detrás, pero se llama El turista accidental. Que la hacía a la Greena Davis y al John Hart. Y que John Hart pertenece a una familia que tiene una especie de extraña. No sé si enfermedad, porque tampoco parece que lo vivan como tal, pero se pierden. ¿Donde? Se están esperando a un hermano en el portal. Y de pronto tarda, pero nadie le extraña porque es que se habrá perdido.
Ángel
Es habitual.
Manuel Delgado
¿Y Porter? Salió a comprar algo a la ferretería. Quizás se haya extraviado. ¿Extraviado cuando? Se marchó un poco antes de la cena. De la cena de esta noche. Ha ido a comprar una cosa. Eso lleva tiempo, no creas que se ha extraviado definitivamente. No es raro que se pueda extraviar. Es el problema de toda la familia. Las direcciones. Qué curioso, Charles. ¿Qué? Nada importante. Voy a ayudar. Hemos comprado todos los mapas de esta ciudad y sus alrededores, los hemos marcado y no obstante nos perdemos con la.
Ángel
Tranquilidad con la que viven. La desaparición del hermano. Bueno, ya volverá, ya se encontrará. Mira, hablando de espacios, ¿Distraerse, Marta, ¿Es estar dentro o estar fuera?
Marta Sanz
Para mí una de las grandes preguntas del universo es esa, esto del dentro y el fuera. Y comentando esto que estabais diciendo de ir andando por la calle, yo cuando vengo a Barcelona, que claro, no es mi ciudad, no es como en Madrid, que tengo los recorridos más automatizados, yo me doy cuenta de que voy andando por la calle. Y hay veces que la calle me distrae. Me distrae de lo que yo voy pensando. Y a veces, en otros lugares que tienes más automatizados, tu interior, tus pensamientos, son los que no te dejan ver la calle. Entonces todo es una cuestión de dónde se coloca la atención y cómo suceden cosas de manera paralela. Igual que en la canción de Luz Casal hemos visto que es necesario desatender por un instante a los demás, distraerse de los demás para reparar qué te está pasando a ti. Hay otras veces en las que distraerse en lo que consiste es en esa necesidad de salir, de airearse, de abandonar las rumiaciones. Esta mujer necesita distraerse, necesita distraerse, necesita salir de aquí. Tienes un mal de amor. A la calle, venga, a distraerte, a bailar, a lo que sea. Y aquí me acuerdo yo de esta canción de tequila, que a mí me vino bien algunas veces, aquella del me.
Vicenta
Vuelvo loco y sé que tengo algo.
Manuel Delgado
Dentro de mi cabeza.
Vicenta
Me vuelvo loco y quiero salir a cantar.
Ángel
A cantar. Pero mira, Marta, qué curioso, qué paradójico, que para deshacer el nudo de problemas que nos distraen, lo que hay que hacer es salir a distraerse.
Marta Sanz
Totalmente. A veces necesitamos distraernos, pensar en otras cosas, alejarnos de nuestras preocupaciones, y entonces vas y te pones a ver la tele o dices voy a leer este libro y justo en ese momento te das cuenta de que tu cabeza no descansa, que sigues en el mismo punto agotador, dándole vueltas. Y esto a mí me hace valorar muchísimo más esos libros y esas pelis que sí consiguen trasladarme a un sitio diferente del de nuestros corazones mal ventilados. Aquí es verdad que muchas veces hablamos de una forma muy, por lo menos yo, así, muy valorativa, de ese arte que te ayuda a ver lo que no quieres ver, de una realidad compleja y difícil, pero otras veces incluso que resulte del todo contradictorio, pues el arte y las películas y los libros te ayudan a tomar aire. Claro, igual que estamos hablando siempre de el dentro, el fuera, el fuera, el dentro, lo íntimo, lo público, ese movimiento del ensimismarse y el enajenarse del asombro como descubrimiento de la luz o como búsqueda de la sombra, que esto lo aprendí yo aquí de Manuel, como sombra que nos proteja de una luz incineradora. Distraerse y descubrir, divertirse y aprender son verbos que para mí no son incompatibles y responden al espíritu de esta sección que tenemos y enlazan con la pregunta que hemos hecho al principio de la mañana. Y otra canción ineludible para nosotros que podríamos poner en nuestro epitafio cuando pase esto dentro de muchísimos años, el volando.
Ángel
Voy, volando vengo y en el camino yo me entretengo.
Marta Sanz
Claro.
Ángel
Venga, no se entretengan ustedes. Novecientos, cien, ochocientos ya saben que es el número que tienen que marcar si nos quieren contar. Distracciones, despistes, que recuerden que les hayan arrancado una sonrisa, como decíamos antes, o que tuvieron un resultado fatal. 900, 1800 Hoy hablamos de distracciones.
Manuel Delgado
El mago muestra algo ordinario, atento el mago con eso que era ordinario, consigue hacer algo extraordinario. Pero todavía no aplaudiréis. Que hagan desaparecer algo no es suficiente, tienen que hacerlo reaparecer. Entonces intentaréis descubrir el truco pero no lo conseguiréis porque en el fondo no queréis saber cuál es, lo que queréis es que os interesa.
Ángel
Último tramo del rincón y la esquina hablando de distracciones con Marta Sanz y con Manuel Delgado. Atentos ahora, Ahora estabais atentos. Sí, mucho disciplinado juntos en Barcelona con el riesgo que eso conlleva y que de momento estamos sorteando. Bien, de momento la sección sigue adelante y ya saben que al final de la sección nos gusta contar con su ayuda, con su colaboración 900 1800 para que nos cuenten distracciones que todavía recuerdan, despistes que todavía recuerdan y que siguen contando o que les lleva a un momento determinado de su biografía. Y esto que acabamos de de escuchar es un fragmento de El truco final, que es una película de Christopher Nolan. Y entramos, Manuel, en el territorio de.
Manuel Delgado
Las distracciones interesadas y aquellas que inducimos a los demás. ¿Bueno, no sé si a nuestros oyentes o a vosotras mismas alguna vez os ha perseguido la policía, pero recuerdo una película, recuerdo cómo se llama? En que una persecución en que la pareja que eran dos mujeres perseguidas ponían los intermitentes. Una dice ver que es muy loco que te persigue la policía ir circulando poniendo intermitentes, pero es verdad que. Cuidado. Creo que lo he despistado. Es una frase que hemos escuchado más de una vez o intenta distraerlo mientras yo hago tal, que indica que en efecto tenemos interés en distraer a alguien y en efecto, en eso consiste. Entonces había pensado que El séptimo sello es un ejemplo perfecto de ello, puesto que en efecto, el caballero que de pronto descubre que ha venido a verle la muerte piensa en algo que de pronto le distraiga, perdón, porque es un varón, le distraiga y de pronto, ya sabéis, le invita a jugar una partida de ajedrez y eso le distrae a la muerte, al menos durante un tiempo.
Ángel
El séptimo sello, que es uno de los grandes títulos de Ingmar Bergman.
Manuel Delgado
¿Quién eres tú? ¿La muerte? ¿Es que vienes por mí? Hace ya tiempo que camino a tu lado.
Ángel
Ya lo sé.
Manuel Delgado
¿Estás preparado? Espera un momento. Es lo que todos decís, pero yo no concedo prórrogas. Tú juegas al ajedrez, ¿Verdad? ¿Cómo lo sabes? Lo he visto en pinturas y lo he oído en canciones. Pues sí, realmente soy un excelente jugador de ajedrez. No creo que seas tan bueno como yo. ¿Para qué quieres jugar conmigo? Juguemos con una condición. Si me ganas, me llevarás contigo. Si pierdes la partida, me dejarás vivir.
Ángel
De todas formas, Manuel, el uso de maniobras de señuelos de todo tipo forma parte de nuestro día a día, al menos de los que nos dedicamos a este trabajo. Hay que estar bien atentos para que no nos distraigan, para que no nos despisten con alguna cosa.
Manuel Delgado
Pero sea lo que sea lo que hagas, cuando de pronto pones énfasis en algún asunto, alguien de la competencia, de la competencia dirá que en el fondo este tema lo está sacando para no sacar otro. ¿Por qué de pronto Pedro Sánchez se embarca con esto de Gaza? Pues para disimular u ocultar los problemas legales que tiene. Pero eso también se le dice con frecuencia por parte del PSOE en relación con el PP. Y de hecho, fíjate lo que voy a decir, a veces yo pienso que buena parte de esto que damos llamar movimientos sociales, que tampoco sé exactamente qué es, son maneras de distracción de lo que debería para mí ser el objetivo principal de las luchas sociales, que señalar con el dedo la responsabilidad del capitalismo, cosa que los movimientos sociales no suelen hacer. Pero claro, eso seguramente es un acto egoísta mío que no me explico por qué no se da el acento en lo que yo se lo daría. Pero es verdad, la idea de cortina de humo justamente es esa. Según como lo mires, cualquier asunto siempre puede ser visto y mostrado como si fuera una cortina de humo en relación con otro. Hay una película que seguramente muchos oyentes han visto y es curioso porque eso se llama maniobra de distracción o de entretenimiento. Se llama así, maniobra de distracción porque justamente consiste justamente en despistar y la pelea te referías cortina de humo que es aquella que hace el Justium y el Rover de Niro, que es que se montan en una película literalmente para ocultar un escándalo presidencial a base de inventarse una guerra. Pero todo puede ser siempre ¿Por qué ya monta esta cosa tan horrible que está haciendo en Gaza? Dirán para ocultar sus problemas de corrupción en Israel. En el fondo siempre puedes decir que cualquier cosa oculta otra cosa que es verdad. No deja de ser cierto.
Ángel
Inevitablemente escuchamos la cortina de humo de Dustin Hoffman y Robert De Niro como creadores del humo.
Manuel Delgado
Muy bien.
Julio Llamazares
Ha ganado un día, tal vez dos.
Manuel Delgado
Lo ideal sería unos cuantos más hasta llegar a las elecciones. ¿Cómo lo alargará eso? No se sostendrá 11 días. Se folló una colegiala. Una joven becaria. Está bien. Se folló una preciosa becaria. En fin, ¿Cómo lo van a contener? Disculpen, sólo voy a por mí. Mi batido de vegetales. ¿Qué cree usted que podría contenerlo?
Julio Llamazares
Nada.
Manuel Delgado
Nada.
Julio Llamazares
Nada. Nada, nada. Creo que le haría falta una guerra.
Manuel Delgado
¿Bromea? No bromea. Trabajo en el mundo del espectáculo. ¿Por qué acuden a mí?
Ángel
Por un lado, Marta, tenemos a los creadores del humo y por otro, los que lo consumen, a los consumidores del humo. ¿Tú crees que vivimos en una sociedad que se distrae fácilmente o que es fácil de distraer?
Marta Sanz
Mira, por una parte, desde el punto de vista más personal, como ya os comentaba antes, a mí el ser ahora un poco más despistada de lo que era, un poco más distraída de lo que era, me ha llevado a un lugar de cierta tranquilidad. Es verdad, porque te relajas. Sí, me doy cuenta de que tolero mejor la incertidumbre. Y que si te equivocas tampoco es una cosa tan, tan, tan, tan, tan espantosa. Yo en ese sentido era quizá demasiado organizada, rígida. Tener que estar atento a todo, todo el rato, es una cosa que puede resultar muy agotadora. Sin embargo, más allá de ese elogio necesario a las hermosas distracciones y al relajarnos un poquito, es cierto que yo creo que vivimos en una sociedad que propicia los déficits de atención. Cada vez resulta más difícil concentrarse, cada vez es más necesario educar el oído para detectar el. La perfecto de los diapasones. A mí esta metáfora me gusta mucho. Y también me gusta mucho citar siempre al escritor Ricar Piglia, que es el que en su novela Blanco nocturno decía, entre otras cosas, uno de sus personajes, que hay que fijarse, y vuelvo a lo que comentaba antes, porque me parece una de las descubrimientos que he tenido yo esta semana mientras preparaba El rincón y la esquina. Para distraerse de verdad, leyendo un libro, viendo una película, hay que concentrarse un montón. La distracción estoy distraído, estoy entretenido, exige que te concentres, que saltes de verdad la baldosa de Mary Poppins y que te metas en cuerpo y alma. Esto yo creo que es muy importante, que no es una paradoja y que. Bueno, pues ahí lo dejamos.
Ángel
Vamos a ver qué distrae a nuestros oyentes o cuáles son esos despistes que recuerdan como Vicenta, desde Ciudad Real, muy buenos días.
Vicenta
Hola, buenos días, Ángel.
Ángel
A ver, Vicenta, cuéntanos ese despiste.
Vicenta
Pues mi despiste fue que íbamos al cementerio a llevar flores. Íbamos con mi madre, mi hermana y yo a llevar flores al cementerio, a 30 kilómetros de donde yo vivo. Y me dejé a mi madre en mi casa. Me la dejé en mi casa. Echó las flores, echo el agua, echo chaquetas, cerró la puerta para darse la vuelta para subir por la otra puerta. Mi hermana y yo a la. Yo oí la puerta cerrar y salí de marcha 30 kilómetros sin saber, sin sospechar que mi madre no venía con nosotras.
Ángel
Pero eso era porque tú y tu hermana ibais ahí dándole al palique.
Vicenta
¿No? Mi hermana iba durmiendo y yo escuchando a Desde el silencio. Así de sencillo.
Ángel
Y os habíais dejado a la madre.
Vicenta
Y nos dejamos a mi madre, sí, claro. Pero llegamos al pueblo donde íbamos y las dos nos bajamos del coche todas asustadas porque claro, mi madre no venía, pero nosotros diciendo que mi madre había subido buscándola en el maletero, debajo de los asientos del coche. ¿Dónde está mamá? ¿Dónde estÁ mamá? Pasamos a casa de mi abuela a hemos perdido a mi madre por el camino y no sabemos por dónde venir con nosotras a buscarla. Entonces sale mi abuela, Locas, estáis muy locas. Tu madre, os la habéis dejado en el pueblo. Y es que ¿Pero cómo nos hemos dejado? Si mi madre ha subido. Entonces ya llamamos, no llamé, teléfonos móviles, Llamamos a mi casa y madre, sí, aquí estoy. Que no me habéis dejado de subir al coche. Volvimos a por ella, nos la volvimos ya sí que nos la llevamos. Y la llevamos al cementerio, puso las flores y eso se queda así. Cada vez que dice a ver, que no he subido, que no he subido.
Ángel
Cada vez os lo recuerda. Vicenta, muchísimas gracias.
Vicenta
Nada, hasta luego.
Ángel
Estos despistes son más habituales de lo normal.
Manuel Delgado
Una ilustración que hemos podido incorporar es solo en casa que van, se cargan.
Ángel
El coche hasta los topes y resulta Que se han dejado el niño.
Marta Sanz
Que se han dejado el niño.
Ángel
María Isabel, desde Elche, muy buenos días.
Vicenta
Hola, buenos días. Un placer saludaros.
Ángel
Cuéntanos tu despiste o tu distracción.
Vicenta
Bueno, yo es una falta de atención. No presto atención, sobre todo las cosas físicas. Entonces, cuando yo llevaba un año con mi marido de novios, llevamos ahora treinta y tantos casados, pues yo trabajaba en un comercio y había una señora que yo no le caía muy bien y siempre me decía cosas feas. Y un día va y me uy chica, ¿Tienes novio tú? Que no eres muy así. Y qué guapo es, alto, rubio y con los ojos azules. Y yo me quedé muerta. Digo, no me digas que tiene los ojos azules. Yo no me había dado cuenta que mi marido tenía los ojos azules.
Ángel
¿No te habías fijado nunca?
Vicenta
No, no me había fijado. Yo no me fijo en la. Yo que sé, soy muy despistada. Y cuando llegué a casa corriendo, entré a la cocina, digo, por favor, a ver, enséñame los ojos. Tenía los ojos azules y no me había dado cuenta.
Ángel
Pues un despiste. Pero eso es verdad que le pasa mucho a la gente que no se fija en el aspecto físico o en las cosas físicas. Hay gente que se fija en todo y hay gente que no se fija. Exacto. María Isabel, muchísimas gracias. Hasta luego. Yo ahora mismo no sé decir de qué color tienes tú los ojos, Marta.
Marta Sanz
A ver si me miras mejor, porque yo tengo unos ojos verdes preciosos.
Ángel
Pues mira, no me había fijado.
Marta Sanz
Por favor. De todas maneras, lo de María Isabel, estar casada con Paul Newman y no darse cuenta. Esto es un problema.
Ángel
Y la clienta, qué feo decirle tú que eres así, ¿Dónde vas con un hombre tan guapo? Carmen, desde Madrid, muy buenos días.
Vicenta
Hola, buenos días, Ángel.
Ángel
Cuéntanos. A ver, ese despiste.
Vicenta
Yo contaros que nací despista de allá y ya a partir de ahí.
Ángel
Y ya no tiene solución.
Vicenta
Ya no, ya esto para siempre. El último ha sido que estaba en un centro comercial grande, en una tienda comprando ropa. Iba yo con mi ropa en el brazo, viendo. Voy al probador y entonces de pronto le digo a una señora, Pase, pase, por favor. Y miro para arriba y digo, soy yo. Me estoy dando paso a mí misma. Miro para los lados, digo, por Dios, que nadie me haya visto ya.
Ángel
Porque encima despistado, haces el ridículo.
Vicenta
Claro, es que tú imagínate pase, pase, por favor. Y levantas la cabeza y a mí misma le estoy dando paso. Entonces ya claro, dices que no me vea nadie, te vas al probador. Además, si sos probador es verdad que metes la ropa, no tienes que hacer nada, que ya eso es lo que me faltaba a mí. Y ya salí con la cabeza bajada diciendo que no me haya visto a nadie, por Dios, que nadie me haya.
Ángel
Visto haciendo este ridículo. Carmen, muchísimas gracias.
Vicenta
Gracias a vosotros por el programa.
Ángel
Hasta luego. No sé si os ha quedado algo en el tintero. No sé con qué te distraes, Marta, no sé. Lo, lo sé. Dime, dime.
Manuel Delgado
Manuel, es todo un acontecimiento. Creo que la primera vez, creo que en toda la historia del espacio en que hemos cuadrado el tema de los temas que proponemos para.
Ángel
Es que igual la clave es que estéis juntos. Manuel, vente a Madrid.
Manuel Delgado
Claro, tendría que llamar a casa, no sé, pero es importante. Para mí sí, porque sabéis lo que es que siempre quede.
Ángel
Mira, pues Manuel, si para ti es importante, no te digo lo importante que es para Sebe, para Marcos y para mí lo de hoy. Creo que cuando termine el programa nos vamos a ir a tomar una cerveza.
Marta Sanz
Venga, nuestra salud.
Ángel
Hasta dentro de 15 días porque Marta se va a distraer, se va a despistar. Ya lo hablamos.
Marta Sanz
Voy a tener que estar muy atenta.
Pepe Rubio
Un beso.
Marta Sanz
Un beso grande.
Ángel
Adiós.
Marta Sanz
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Ángel
Nosotros no vamos a parar, nos queda todavía una hora y pico por delante, por detrás ya llevamos mucho, ya hemos hecho mucho. Y por si ustedes se lo han perdido en algún momento porque tenían alguna cosa que hacer, cosa que tampoco entiendo que haya. Brian Pérez, buenos días. ¿Algo más que hacer que no sea escuchar este programa?
Pepe Rubio
Buenos días. La verdad que es lo mejor que se puede hacer durante el día, escuchar.
Ángel
Este programa, pero por si alguien se lo ha perdido.
Pepe Rubio
Por si alguien se lo ha perdido es importante para que ustedes no se pierdan, no se distraigan.
Ángel
No se distraigan.
Pepe Rubio
De distracciones hemos estado hablando hasta hace un ratito con Marta Sanz y Manuel Delgado y con. Claro, si hablamos con Marta Sanz y con Manuel Delgado de distracciones, ¿Qué puede pasar?
Ángel
Que ellos, que estaban juntos en Barcelona.
Pepe Rubio
Estén distraídos, que se distraigan. ¿Qué es lo que ha pasado?
Manuel Delgado
Naturalista francesa del XIX.
Ángel
Os está escuchando toda España. Hola. Llevan los cascos puestos. ¿Cómo hacemos esto ahora por estar un poco distraídos? Hola.
Marta Sanz
Hola, Ángel.
Vicenta
Hola.
Ángel
Lo que me apasiona es el tema de conversación que tienen la literatura francesa del 19 en una pausa de publicidad.
Pepe Rubio
Bueno, ha sido la literatura francesa del 19 y no la sesión de control al gobierno.
Ángel
Mejor no estaban haciéndole un traje a nadie.
Pepe Rubio
Podía haber sido, pero bueno. Distracciones, una sección divertidísima que nos ha quedado en el rincón, en la esquina, con Marta Sanz y Manel Delgado, en la que también hemos escuchado las distracciones de los oyentes. Distracciones muy buenas, distracciones de todo tipo, pero me quiero quedar con esta concretamente.
Vicenta
Echo las flores, echo el agua, echo chaquetas, cerró la puerta para darse la vuelta para subir por la otra puerta. Mi hermana y yo adelante. Yo oí la puerta cerrar y salí de marcha 30 kilómetros sin saber, sin sospechar que mi madre no venía con nosotras, buscándola en el maletero, debajo de los asientos del coche.
Ángel
¿Se dejaron a la madre?
Vicenta
Se dejaron a la madre.
Pepe Rubio
Me parece curioso que buscaran a la.
Ángel
Madre debajo de los asientos o en el maletero.
Pepe Rubio
Claro. Bueno, en el maletero aún se podía haber colado, pero debajo de los asientos digo yo que una madre no cabe. Y bueno, distracciones, ¿No? Distracciones. Se puede encontrar en unos minutos ya este podcast del rincón y la esquina en SER Podcast y en el resto de plataformas. Las distracciones, la radio, el amor, nos pueden llevar lejos, pero allí a donde vayamos siempre nos acompaña la radio. Y es una de las cosas que hemos descubierto esta mañana en los amaneceres, a las seis de la mañana, que nos escuchan esas distracciones desde muy, muy lejos.
Ángel
Lola desde Osh, que está en Kirguistán.
Vicenta
Muy buenos días, soy Lola de Jerez. Mis amaneceres son en Osh, eso está en el sur de Kirguistán. Me he venido a ver al amor.
Ángel
De mi vida, para que veáis dónde.
Pepe Rubio
Llega la radio de Jerez a Uzbekistán. Que le ha llevado el amor de su vida. Pero bueno, si en Uzbekistán, además de descubrir amaneceres preciosos, tan escuchas hoy por hoy la vida es mucho más.
Ángel
¿Qué nos queda por hacer todavía?
Pepe Rubio
Nos queda por delante unos minutitos, el viaje de ida, que Pepe Rubi ya está mirándome fijamente desde con Dolores Vargas La Terremoto y también de viaje a viaje con julio Llamazares que va a estar con nosotros presentándonos el viaje de su padre.
Ángel
Bueno, el título del libro es El viaje de mi padre, pero es el de padre.
Vicenta
Venga.
Marta Sanz
Hoy por hoy Magazine, Ser Podcast.
Manuel Delgado
Desde aquí, Spot, Beura, Marroba, Tespigas y.
Ángel
Este es miércoles de viaje de ida ya, que está ya el viajero de biografías Pepe Rubio. ¿A qué vida nos llevas hoy, Pepe?
Pepe Rubio
Pues nada, buenos días. Pues a una mujer que fue esto para mí, la heredera de Carmen Amaya en el baile flamenco, que llevó la rumba a lo más alto y que durante dos décadas fue icono del flamenco y el pópero, que para bien o para mal hoy solo la conocemos por esta canción.
Vicenta
Si, yo tuve.
Ángel
Es que esto es un temazo.
Pepe Rubio
Es un temazo y tiene mucho, pero de este concretamente se han hecho muchas versiones, pero la que parió Dolores Varga, La Terremoto, nuestra viajada de hoy en el barrio barcelonés donde nació, nos lo cuenta Sicus Carbonell y eso salió de.
Manuel Delgado
Una juerga en el barrio de Ostafrans de la Plaza España de Barcelona. Estaban de juerga y salió SCHL y ahí ella lo cogió, lo cambió un poco y lo grabó y bueno, fue un icono de nuestra música española.
Ángel
Entonces Dolores Vargas, La Terremoto, nació en el barrio de Hostafranks, en Barcelona.
Pepe Rubio
Exacto, y volvió mucho a Barcelona a lo largo de su vida, pero desde muy niña, con tres años, no los tenía creo todavía, se traslada con su familia, los Vargas, a Madrid, a la plaza de Santa Ana. Y en esa plaza, recuerda el periodista José Manuel Gamboa, se enfrentaban por el arte dos familias, Los Vargas frente a los Caracol, el Príncipe Gitano frente a.
Manuel Delgado
Manolo Caracol en un banco toda la familia del Príncipe Gitano y en el banco contrario la de Manolo Caracol. Entonces cada uno se iba echando en cara los triunfos que habían tenido en el extranjero. Pues mi hijo acaba de venir de Venezuela, Pues el mío está en Nueva York.
Ángel
Me estás diciendo algo que yo no sabía. Que el Príncipe Gitano, que es al que estamos escuchando cantar, era un Vargas.
Pepe Rubio
Era un Vargas. Enrique, el hermano famoso de la pequeña Dolores Vargas, que jugueteaba entonces por la céntrica plaza madrileña y que en casa tenía más arte que todos los hermanos juntos, debutó a los 11 años en el Teatro Lope de Vega de Madrid y la oportunidad se la dio su hermano, precisamente el Príncipe Gitano, como nos cuenta José Manuel Gambo, Sicus Carbonell.
Manuel Delgado
Y ella misma, con 11 años, en 1952, la presentó su hermano, que era un artista hiperfamoso en aquel momento.
Vicenta
Y entonces él dijo lo yo voy a presentar, queridísimo público, con todo mi respeto, a mi hermana, que es muy pequeña, pero por favor, no quiero que porque sea mi hermana ni la vayan a aplaudir, ni la vayan a jalear. Quiero que sea de verdad, porque si vale, vale, Si no, pues a casa a fregar.
Manuel Delgado
Y a casa. Ella fue aquello. Salió de bailaora y es aquello. Los últimos eran los primeros, salió la última y los pasó a todos por delante.
Ángel
Pero salió a bailar. No cantaba todavía.
Pepe Rubio
No, no. Dolores Varga empezó bailando y la más grande entonces, Carmen Amaya la veía como su sucesora y la bautizó artísticamente no como la Terremoto, la bautizó como La Pimienta. Su hija Dolores Castellón y el crítico flamenco Paco Hidalgo.
Vicenta
Carmen Amaia le pusieron la bandera del.
Marta Sanz
Estrellato y una persona ahí falta una en el medio.
Vicenta
Y Carmen Amaya saltó. Dijo no, aquí no falta nadie, aquí estamos las dos personas, que con eso tenéis bastante. Le tú eres una bestia. Igual que a mí me dices que yo soy una bestia, te contesto que.
Marta Sanz
Tú eres otra bestia.
Manuel Delgado
Carmen Amaya, cuando revió bailar, le puso La Pimienta incluso, y no es elogio menor, dijo que después de ella vendría Dolores Varga.
Ángel
Tenemos a Dolores Varga, todavía conocida como La Pimienta. Luego sería la Terremoto, triunfando desde muy.
Pepe Rubio
Joven y enamorándose prácticamente adolescente a los 15 años del que sería su marido y guitarrista toda la vida, Pepe Castellón. Pero a la familia no le gustó, no por la edad de la niña, sino porque era su primo hermano. Si, era más duro. Y se casaron con Dispensa Papal y luego se quitaron de en medio Dolores Vargas y José Manuel Gamboa.
Vicenta
Una fuga, pero a trabajar. Nos casamos, no teníamos ni un duro, nos fuimos al País Vite Cannes y de ahí me salió un contrato para el Teatro Lectural de París, donde también tuve la suerte de tener un grandioso éxito. Todas las críticas me decían la pulm volcánica. Y surgió lo de ir a Nueva York a la televisión de Exoled, solamente para tres minutos para hacer un baile. Yo decía pero bueno, ¿Cómo es posible? Estos países están locos.
Manuel Delgado
Y fue una forma de quitarse del medio un tiempo. Y este tiempo fue enorme. Ya no entendía cómo le podían pagar tanto por hacer un baile, que ganó un dineral. Un dineral que ella misma ni calculaba lo que estaba ganando.
Ángel
Dolores Vargas, la Terremoto, que entró por la puerta grande en Estados Unidos nada más y nada menos que actuando en el mítico Show de Sullivan.
Pepe Rubio
Sí. Y si su hermano el Príncipe Gitano le abrió muchas puertas en Madrid, más las que ella fue derribando con su fuerza. En Estados Unidos la esperaba su primo, el gran guitarrista Sabika, que era allí una gran estrella y a finales de los años 50 grabó un disco con ella y le produjo.
Manuel Delgado
Gamboa aprovechó para grabar unos discos con ella. Tenía contrato con la Deca de Nueva York y entonces llevó a grabar a su prima. Hicieron un disco que tuvo un éxito tremendo, Furioso. Bueno, que vendió miles y miles y miles de copias. Ella sobre todo era bailaora. Actuaron, aparte de Nueva York, en Buenos Aires, Filadelfia, en Boston, en Chicago, en Miami, más o menos. Hicieron una gira de costa a costa por todo Estados Unidos y al final, bueno, pues terminaron regresando. Ya la familia ya había hecho las paces con la familia. Familia estaba muy contenta ya con el éxito que había tenido.
Ángel
El hermano. Pero es que Sabika era su primo. Y es verdad que la comparaban mucho con Lola Flores, ¿No?
Julio Llamazares
Sí.
Pepe Rubio
Y escucharemos que no le gustaba mucho. Nos cuenta José Manuel Gamboa que hasta en un disco suyo en Estados Unidos se confundieron y pusieron Lola Flores por su parecido film. Hubo mucha polémica de quién era la canción a Tubera. Y luego que si en el escenario la Terremoto era heredera de Lola. Pues no.
Manuel Delgado
Existe un disco Furioso que se ha vendido en el mundo entero y con muchísimas tiradas. Pues hay uno de ellos que en vez de poner Dolores Vargas, Terremoto Moreno, pues pone Lola Flores.
Vicenta
La Tubera se la hicieron a mi madre. Tubera es mío, lo sabe todo el mundo. Lo que pasa que le ha encantado muchísimo. Más artistas, más. Fue la primera canción que grabé y fue disco de oro.
Manuel Delgado
Perdóname que te diga una cosa. Oye, hablando de Lola, ¿Tú has mamado del arte de Lola?
Vicenta
¿Qué?
Manuel Delgado
¿Y si has mamado del arte de Lola?
Vicenta
Yo he mamado de la teta de mi madre nada más. Pero en plan de que me parezca Hola, Emite. Eso es absurdo, Eso no se puede ni decir. Somos de la noche al día. Dos cosas completamente que no se pueden ni comparar, vamos. Aunque yo de amor me muela, pero.
Ángel
Es que me encanta la reacción. Te has mamado del arte de Lora Flores.
Pepe Rubio
¿Qué dices?
Ángel
Queda claro con este que no le gusta Dolores Vargas La Terremoto. No le gustaba la comparación con Lola.
Pepe Rubio
Flores y que el Atubera era suyo, eso está clarísimo. Pero es que hasta tenían sus maridos como acompañantes a la guitarra y compositores, una con Antonio González el Pescaílla, la otra con Pepe Castellón y de segundo apellido los dos Batista. En fin, un lío. Pero llega el año 70 y con el Achilipú nace la estrella, la verdadera Terremoto, creadora del que llamaban entonces flamenco pop. Sikus Carbonell y ella misma nos hablan del porqué de la Terremoto.
Manuel Delgado
Le llamaban La Terremoto por algo le llamaban La Terremoto porque cuando subía un escenario era un estruendo, esta niña es.
Vicenta
Un bicho, es un volcán, un terremoto. Y entonces había un representante que escuchó el nombre que lo llevaba mi hermano y lo de Terremoto le viene como anillo al dedo, porque le va a su fuerza, su temperamento, a su casa.
Manuel Delgado
Y sobre todo en aquel tiempo una mujer arriba de un escenario era complicado y más siendo gitana, o sea que rompió moldes no solamente en el flamenco y la rumba, sino también en la cultura gitana.
Ángel
Dolores Vargas La Terremoto, que se convierte en una gran estrella.
Pepe Rubio
Sí, porque pasa a ser de una bailaora y cantaora flamenca a ser icono de la España moderna, con un estilo adaptado al momento y en el que se salió, por supuesto, José Manuel Gamboa, Pepe Hidalgo y Dolores Vargas.
Manuel Delgado
A partir de ahí pusiste Macarrones, caldoso, Apolo, pisó la luna, diez, todos son rumbas de gran éxito popular, haciendo ella el molino de viento con los brazos a la vez que cantaba la interpretación del flamenco más tradicional fue evolucionando y llegando hacia lo que hemos llamado o lo que se llamó en aquel tiempo flamenco pop.
Vicenta
Entonces al público le gustó, a la juventud le maravilló. Entonces claro, fue una cosa de que los jokes, las radios me pedían este tipo de canción. Yo soy gitana mundial y tengo amigos a montones y son por mis macarrones que no se pueden aguantar. Tengo amigos en España, en Europa, de ultramar, que tienen sabor gitano y con mucho paladar.
Ángel
Claro. Dicen que Dolores Vargas la tercera estuvo a punto incluso de ir a Eurovisión.
Pepe Rubio
Exactamente en el año 1974, pero finalmente se optó por Peret. Pero ella estaba en todos los programas de Lazaro, de Lauren Postigo y en los más modernos como Aplauso y lo daba todo. Sikus, Carbonell.
Manuel Delgado
Y claro, esas imágenes ves al artista de verdad, porque antes la mayoría de televisiones se cantaba en directo.
Vicenta
Nos queda la contraportada y una contraportada.
Ángel
Con Terremoto, porque a Dolores Vargas la llaman La Terremoto con todo merecimiento.
Marta Sanz
Y nosotros pensamos que ustedes quedarán sorprendidos por su derroche de temperamento.
Ángel
En esta última página de aplauso les dejamos ya con Dolores Vargas, La terremoto.
Vicenta
Vamos cantando.
Ángel
¿En qué momento se va apagando tanta luz de Dolores Vargas, La Terremoto? Alguien que era incontestable bailando en los 50 y en los 60 y rumbeando en los 70 y en los primeros 80.
Pepe Rubio
Pues hay dos razones que marcan su final. La primera era física. Era tan salvaje. Hay que verla en el escenario, era muy, muy, muy salvaje bailando encima del escenario que su esposa ya no aguantaba. La Dolores empezó a tener muchos Dolores. Sicus Carboner.
Manuel Delgado
Ese baile, esos bailes que hacía eran muy duros para una edad que ella tenía. Los aguantaba, pero conforme la edad fue avanzando, pues quieras o no, no eres el mismo. Y ella quería ser la misma.
Vicenta
Me gustan las dos cosas porque siento las dos cosas. Pero el baile es una cosa que la llevo tan dentro que me transformo totalmente.
Manuel Delgado
Aquella época no es como ahora. Ahora depende cómo te ves. Te vas a un fisio, te vas a tu gimnasio, te preparas. Antes no, antes era de mi casa. Voy al camerino sur, me visto, salgo y canto y caliento. Ni venga pelo a lo que sabes. Eran un poco, entre comillas, salvajes en el sentido de. Y lo daban todo. Y eso, claro, te acarrea algún problema que otro. Y a ella pues le acarreó alguna cosita.
Vicenta
Siento fatiga mía, fatiga mía. Esas son las que tú Siento fatiga mía, fatiga mía.
Ángel
Pero Dolores Vargas a Terremoto no se planteó bailar menos y solo cantar.
Pepe Rubio
No lo sabemos, porque el golpe definitivo le llegaría pronto con la muerte de su marido, Pepe Castellón, en 1900. 1987. Ella era muy joven entonces, 50 años, pero estaba muy enamorada y profesionalmente su marido era clave para ella. Se retiró su hija, Lodores nos lo cuenta y Pepe Hidalgo.
Marta Sanz
Ella era un matrimonio, como dijéramos, especial.
Vicenta
Eran hechos el uno para el otro. Cuando mi padre cayó enfermo, mi madre ya no estaba por nada. Cuando mi padre por desgracia murió, ella ya dijo se acabó el artista se.
Manuel Delgado
Unen el ámbar con la gana de comer de los dolores y los malestares que tenía. Y luego ya la muerte del marido hizo que se retirara de los escenarios.
Vicenta
Luego cantaba para Dios, cantaba para el culto, se hizo evangélica y cuando cantaba era para Dios, ya no cantaba para nada más.
Ángel
Pero de todas formas, Pepe, el olvido es brutal porque alguien que fue tan grande solo se la recuerda hoy por el achilipú y poquito más.
Pepe Rubio
Quizás porque nos lo cuentan todos los expertos y gente que la conoció, porque su adiós fue muy radical, absolutamente radical. Dolores Varga, la Terremoto, le ofrecieron todo para que volviese, pero no quiso. Así nos lo ha contado su propia hija. Dolores Castellón la llamó el que era.
Vicenta
Representado de la Pantoja y Rocío Jurado para descanse y eso, para hacer las Américas. Y le daban en aquel entonces 40 millones de pesetas para volver a trabajar. Y mi madre lo rechazó, lo negó y dijo que no, que ya sin su marido no iba a ninguna parte.
Ángel
Y se retira. Ese va Siribela Valencia con su hija.
Pepe Rubio
Sí, Y allí hace vida de barrio. Iba al culto evangelista como una gitana más, como si nunca hubiese sido una Terremoto sobre los escenarios. Aunque a Michel Montaner, alcalde de Siribela y hoy diputado valenciano, le contaba su vida.
Manuel Delgado
Me contaba su vida en Madrid, me contaba. Hablaba mucho también de su marido, de Pepe Castellón, y hablaba de sus hermanos, de Enrique, de Juan José, de su primo Agustín, todo el tema folclórico. Hablaba de Carmen Amaya también. A mí me encantaba escucharla. Era una persona, pues eso, contrañable y la verdad, muy cercana y muy cariñosa y muy querida, muy querida por todos y por todo su barrio y por todas chiribeñas.
Vicenta
¿Quién tendrá la llave? Se llama Pequeña. ¿Quién tendbrá las llaves? Se llama Juan. ¿Quién tendRá las llaves?
Ángel
Pero de todas formas nadie le ha hecho homenajes. No tiene herederos tampoco de su estilo.
Pepe Rubio
El único homenaje que me consta se lo hicieron en Siribela, donde tiene una estatua. También hay una placa junto al Villarosa, aquí en Madrid, en la plaza de Santa Ana. Y en cuanto a sus herederos artísticos, hay un problema. Su estilo es inimitable. Carlos Martín, flamencólogo, se separa un poco de lo que es el concepto de rumba catalana.
Manuel Delgado
Ella hace sus propias creaciones de la rumba. Suele pasar también que estos artistas que.
Pepe Rubio
Son tan marcados por una personalidad, suelen.
Manuel Delgado
Desarrollar un arte que comienza y termina.
Pepe Rubio
Con ellos de tan marcada personalidad. Y eso se nota en todas sus creaciones.
Manuel Delgado
Iba a decir interpretaciones, pero no le.
Pepe Rubio
Aplica realmente este término a ella, porque.
Manuel Delgado
Ella más que interpretar, lo que hacía era volcar a través de las composiciones su arte verdadero. Es difícil que creen escuelas y sobre todo crean muchas veces imitadores más que escuelas.
Vicenta
El despertador son a las 8 en punto, justo cuando estaban lo mejor de los sueños y abriendo poco a poco, poco a poco un ojo y luego poco a poco, poco a poco el otro. Coge el despertador con suavidad extrema y luego lo aprende a llegar.
Ángel
El hecho es que nadie se ha atrevido con ella. Con Dolores Vargas a Terremoto.
Pepe Rubio
Bueno, solo hay un caso, el de la catalana Lady Gypsy, que le hizo un tributo producido precisamente por el sobrino de Dolores Vargas, la Terremoto, Jas Zacataga.
Manuel Delgado
Comencé a mirar temas y lo difícil fue escoger estos temas porque todos eran bombas. Al final se quedó tributo a Dolores Vargas y cogimos los temas que más nos encajaban. Al final lo que tienes claro es la esencia. Intentar coger la esencia, porque el producto tal cual no vamos a poder ni replicarlo ni mejorarlo ni. Porque eso es así.
Ángel
Y ya sólo el sonido que tiene.
Pepe Rubio
Así antiguo, ya eso ya tiene un carácter.
Ángel
Entonces lo que hicimos fue intentar coger.
Manuel Delgado
La esencia de la electricidad del proyecto.
Ángel
¿Cómo deberíamos, Pepe, recordar a Dolores Vargas, la Terremoto?
Pepe Rubio
Verás, si hablamos de hombres rumberos, podemos dudar de quién fue el rey, si Peret, el Pescaílla o Bambino. Pero en el caso de las mujeres, Icu Carboné lo tiene claro, es nuestra Aretha Frankin, pero como se llama Dolores Vargas y era rumbera, pues otra cosa.
Manuel Delgado
Y Dolores Vargas, entre muchas mujeres, como Maruja Garrido, como la corista de Peret, que grabó sola a la tía Payo y a Gitana catalana que aún vive, que fue Eurovisión con Peret, hay una serie de mujeres. Lo que pasa que entre ellas yo te diría que la más grande ha sido Dolores Vargas. Para mí, si hubiera una reina de la rumba, sería Dolores Vargas sin dudar.
Vicenta
Si yo tuviera palacio, yo nunca trabajo.
Ángel
Hasta luego, Pepe.
Pepe Rubio
Hasta luego.
Marta Sanz
Hoy por hoy Magazine.
Ángel
Ser Podcast ¿Cuándo acaba una guerra? El día que alguien la gana, aunque para entonces ya todos la hayan perdido.
Manuel Delgado
En el día de hoy, cautivo y desarmado el Ejército Rojo, han alcanzado las tropas nacionales sus últimos objetivos militares. La guerra ha terminado. Burgos, 1 de abril de 1939, año de la victoria, el Generalísimo Franco, cuando.
Ángel
Se rememora la banda sonora de sus horrores, cuando te la cuentan o escuchas por primera vez.
Manuel Delgado
Cuando salí hacia el frente iban conmigo otros muchachos, todos de Terrasa, aunque la mayoría no los conocía, los hermanos García Sagués, Miquel Cardús, Gaby Baldric, Pipo Canal, el Gordo Dena, Santi Brugada, Jordi Goodayor.
Ángel
Todos muertos o por ejemplo, cuando alguien como nuestro invitado de esta mañana decide recorrer física y emocionalmente el viaje que su padre hizo al interior del infierno hace ahora casi 90 años.
Pepe Rubio
Mi padre apenas viajó solamente, ya jubilado en una ocasión, a Cuba para visitar a una hija que hacía una especialización médica y algo muy poco dentro de España. Pero con 18 años hizo por obligación un viaje que le llevó a cruzar la península ibérica de extremo a extremo y que le marcaría por siempre, pues fue para ir a la guerra, de la que volvió milagrosamente, ya que le tocó participar en algunas de las peores batallas de la contienda civil españ la de Teruel y la de Levante, con un punto de inflexión en la Sierra de Espadán, en la provincia de Castellón, donde a punto estuvo de perder la vida.
Ángel
Estas son palabras escritas por el escritor julio Llamazares, quien 86 años después ha recorrido el mismo trayecto que hizo su padre durante la Guerra Civil, cruzando de extremo a extremo prácticamente la península ibérica y rememorando en un libro el viaje de mi padre, publicado en la editorial Alfaguara, aquella odisea de la que su progenitor salió milagrosamente vivo. Julio Llamazaderes. Buenos días.
Julio Llamazares
Muy buenos días. ¿Qué tal?
Ángel
Muy bien. Julio. Las guerras acaban cuando se habla de ellas y se explican a los demás, o no acaban nunca.
Julio Llamazares
Las guerras, como las vidas de las personas, duran mientras alguien las recuerda directa o indirectamente. Y alguien dijo que una guerra civil dura 100 años después de terminada, porque se supone que es el tiempo en que sigue pesando sobre la memoria individual y colectiva de la gente. Y en mi caso ha sido así. Cuando mi padre era joven y yo un niño o adolescente, primero que no hablaban casi por muchas razones de la guerra, porque lo pasaron muy mal, y segundo, porque en esa época tú no les escuchas a los padres, luego te arrepientes y al final haces lo que yo hice hace un año y medio, que un día me lié la manta a la cabeza y voy a conocer los lugares por los que pasó mi padre.
Ángel
Es verdad una cosa que has dicho, que en muchos casos la gente no habla. Sigue habiendo en generaciones, nos vamos acercando al final de esto, pero en generaciones, el miedo atávico a hablar de ello. Pero en tu caso tu padre sí hablaba, era tú que no escuchabas.
Julio Llamazares
Hablaba poco, contaba algunas anécdotas y hablaba. Por ejemplo, el frío de Calamocha, hay que recordar que fue el peor invierno de la península, que llegó a haber 22 bajo cero en Teruel, que había días en que las tropas no combatían por el frío y por la ventisca en nieve. Hablaba de algunos episodios concretos, pero procuraba no hablar mucho porque se veía que les dolía. Toda la gente que fue a la guerra obligada, mi padre con 18 años, o sea casi un niño, volvió. Si volvió o no volvió, o si volvió, volvió herida de muerte. Desde el punto de vista moral, has.
Ángel
Mencionado ya el frío, que fue un contendiente más en esa guerra y sobre todo en esa batalla y en esa zona. Miren cómo lo recordaba en sus crónicas el periodista del New York Times Herbert Matthews.
Pepe Rubio
Los ojos se nos llenaban constantemente de lágrimas por lo intenso del dolor, los dedos de las manos se nos hinchaban y se nos dormían y de los pies desaparecía toda sensación que no fuera una frialdad glacial insoportable. Nos costaba respirar y no nos podíamos detener en ningún sitio para mirar por los prismáticos porque el viento nos zarandeaba. Aquel viento había estado rugiendo a más de 80 kilómetros por hora durante los cuatro largos días de la batalla, durante dos de los cuales nevó con fuerza, mientras en el suelo todo se convertía en hielo.
Ángel
Todo se convertía en hielo. Ese frío también fue la mejor expresión de la hostilidad con la que se puede definir esa guerra.
Julio Llamazares
Sí en el caso concreto la batalla Teruel fue así, hay que tener en cuenta que en la batalla de Teruel combatieron 100.000 por cada bando, la mayoría jóvenes de 18 a 20 años, la.
Ángel
Edad que tenía tu padre, más o.
Julio Llamazares
Menos 18 recién cumplidos, y que murieron 40.000. Y que de los 40.000 que murieron para conquistar una ciudad que tenía entonces 17.000 habitantes, que cambió de manos dos veces, murieron 40.000, de los cuales se calcula que la mitad murieron por congelación y hubo muchísimos amputados porque con 20 bajo cero. Ahora te quedas en casa o vas al bar, pero en una trinchera a las 5 de la mañana, mojados. Cuando iban a relevarlos, muchos ya se habían convertido en hielo, como recuerdan algunos de los combatientes.
Ángel
¿Tú ahí viviste, mientras hacías este recorrido en primera persona, los efectos del cambio climático? Porque tú mencionas en más de una ocasión la bonanza de ese invierno en el que tú haces el recorrido.
Julio Llamazares
Claro, en realidad yo hice dos viajes, uno de invierno a Tercero, que fue el primer viaje que hizo mi padre. Lo estuvieron un mes en Zaragoza descansando, decía él, y al mes les llevaron a la ofensiva Levante, a Castellón, a la sierra Azpadán y finalmente al Ebro. Pero ahí ya no lo continuó. Y yo quise hacer los dos viajes en la misma época que lo hicieron mi padre y sus compañeros, en vagones de ganado, como cuento en el libro. Tuve la mala suerte o la buena suerte, no sé que hizo un invierno de estos de cambio climático y había en Calamocha que había 20 bajo cero. Cuando ellos estaban allí, quemaban las puertas de las casas para calentarse, pues había 15 grados.
Ángel
Podías ir en mangas de camisa prácticamente.
Julio Llamazares
Podía ir en camisa como ahora.
Ángel
A tu padre la guerra le pilla en el bando nacional y lucha con los sublevados, con el bando nacional. Esto le marcó de alguna manera. Ideología.
Julio Llamazares
Sí, pero a la contra, yo creo tampoco es que fuera muy sería, lo que podríamos llamar ahora un demócrata cristiano en términos políticos. Mi padre cuando empezó La guerra tenía 16 años, tenía cuatro hermanos y dos combatieron en cada bando.
Ángel
Por eso combatías donde te tocaba, unos.
Julio Llamazares
Por ideología, dos por ideología o tres, y otros, como mi padre y un hermano, porque les tocó zona nacional, zona de Franco, digamos. Pero digamos que la familia de mi padre fue una familia partida por la guerra.
Ángel
Es decir, fracturó la guerra la familia.
Julio Llamazares
Claro, tenía la trinchera la familia. De hecho yo cuento en el libro que esto le pasó a mucha gente que años después luego se llevan muy bien todos los hermanos, salvo uno que nunca volvió y está en alguna cuneta o en alguna fosa. Lo curioso es que mi padre, pasado el tiempo, se enteró de que en la batalla Terul, un hermano suyo, estaban las tropas de enfrente, tenían la trinchera la familia. Y eso yo creo que les marcó a todos los hermanos, pero como a muchísimas familias españolas. Por eso, ignorar el peso de la guerra civil, no en términos ya históricos y políticos, sino morales, sobre la sociedad española de hoy. Es un poco ingenuo.
Ángel
Esto me lleva a una dedicatoria que tú pones en el libro, a los que pierden todas las guerras, porque es verdad que siempre una guerra hay un bando que gana, pero al final es una derrota colectiva.
Julio Llamazares
Antes de esa dedicatoria pongo otra dedicatoria que es a los que perdieron la guerra civil española D y otro porque al final los únicos que las ganan son los del bando que gana y a la vez los dirigentes de ese bando, los que tienen interés. Hubo alguien que dijo, y yo lo recuerdo en el libro, que las guerras son un lugar, un acontecimiento en el que luchan jóvenes que no se odian por culpa de viejos que se odian. Yo suscribo completamente, plenamente esa afirmación. Al final todos volvieron derrotados, toda la gente que tuvo que ir por obligación y siempre esa herida planeó sobre la mayoría de la gente, salvo los muy fanáticos del bando vencedor, porque los del bando perdedor, aunque fueran fanáticos, perdieron la guerra.
Ángel
¿Hay una parte de arrepentimiento de no haber escuchado más a tu padre? Bueno, escuchas a Saturnino, que te cuenta cosas, que es la persona con el hombre, el juego joven que hace toda la guerra con tu padre.
Julio Llamazares
Hay un personaje en el libro fundamental, porque mi padre murió relativamente joven, con prácticamente la edad que yo tengo ahora, pero mi padre tenía un íntimo amigo con el que fue y volvió de la guerra, que era maestro de escuela como él, y ese hombre murió con 95 años, con lo cual le pude preguntar a él lo que no le pregunté a mi padre. Y ahí reconstruí un poco el itinerario que ellos hicieron en la guerra y que yo hago en el libro, en el viaje más o menos, porque en la guerra la gente no va con el GPS y con un plano tienes que asaltar una trinchera y no saben la mayoría de las veces ni por dónde iban. Y bueno, tenía todo. Pero eso nos pasa a todos.
Vicenta
Todos.
Julio Llamazares
Nos arrepentimos siempre de no haber escuchado más a los padres y a las madres, es decir, de no haber intentado entenderles más, porque cuando somos jóvenes pensamos que la única vida interesante es la nuestra, y cuando nos damos cuenta, a veces ya es tarde.
Ángel
Se convierte también el libro en un viaje por esa España que va perdiendo habitantes, esa España de pueblos donde vive muy poca gente, comparándolo con el movimiento de tropas que había durante la guerra y que tú además lo contrapones muy Muchas veces se pierde también en estos lugares la memoria. Es decir, la gente de estas localidades, a medida que van muriendo, los que algo vieron de aquella guerra o algo le contaron, desaparecen como escenario de la guerra. La gente se olvida, la gente se.
Julio Llamazares
Va olvidando, la gente desaparece, salvo en algunos puntos como Zaragoza o Castellón, que ya son más grandes, pero van pasando las generaciones y la memoria se va convirtiendo en lo que una autora finlandesa llamó la posmemoria, Lina Likanen. La memoria, lo que recuerda la gente que vivió los acontecimientos, la historia, lo que escriben los que no los vivieron pero lo estudian desde fuera. Y la posmemoria, perdón, es la memoria heredada por los hijos, por los nietos, etc. Se va diluyendo, pero nunca desaparece del todo. Porque es que al final, y eso explica un poco sentido del libro, los paisajes guardan como una pátina, son como espejos que incorporan como un vaho las historias que sucedieron en ellos de manera no la guerra, cualquier cosa, cualquiera que sepa lo que sucedió en tal paisaje, en tal lugar, ve ese paisaje con otros ojos. La memoria es paisaje y el paisaje es memoria.
Ángel
Lo que pasa es que como en este país hemos tenido un problema con la memoria, una parte del país ha tenido un problema de memoria. Lo digo porque en otros países seguramente esos escenarios de la guerra estarían señalizados para que la gente los pudiera visitar. Tú mismo tienes problemas para encontrar trincheras que sabes que existen, porque además los vecinos del pueblo te dicen sí, ahí en esa loma hay una trinchera, pero hay problemas incluso para encontrarlas.
Julio Llamazares
Bueno, ahora se va más o menos normalizando en ese sentido. Aquí la guerra durante décadas ha sido un tema tabú, que se hablaba poco en las casas, bajando la voz, y que como que tenemos, yo creo que como tenemos como mala conciencia colectiva, recordar es de mal gusto, cuando recordar es una de las potencias del alma que estudiábamos en los libros de religión cuando éramos chavales. Hay una diferencia entre el tratamiento de la historia reciente en países como Alemania, a eso me refería, a lo que sucede en España, por ejemplo, que en Teruel no se haya conseguido hacer un museo de la batalla de Teruel con el material que he recogido por algunas personas como Alfonso Casaso Lágara y que me va a presentar mañana en Teruel. El libro es un historiador de allí. Pues hay muchas dificultades para hacer determinadas cosas. Y la memoria. Es que despreciar la memoria, intentar ocultarla, es absurdo, porque la memoria es como el agua, se abre siempre camino.
Ángel
Pues julio Llamazares, El viaje de mi padre, publicado en Alfaguara. Muchísimas gracias por este relato, por este viaje y muchísima suerte.
Julio Llamazares
Pues muchas gracias a ti y un placer volver como siempre.
Ángel
Exacto. Un beso.
Marta Sanz
Hoy por hoy Magazine será.
Ángel
¿Qué tal, casa? Buenos días, Francino. Buenos días. Contadnos lo que estáis preparando.
Manuel Delgado
Pues con Joaquín Bosch, con el magistrado Bosc, vamos a analizar en hora 14 la decisión del juez Peinado. Vamos a preguntarle si es normal citar un sábado por la tarde Begoña Gómez para informarle de que si va a juicio será con jurado popular. Si en este ambiente tan polarizado se puede garantizar, por ejemplo, la neutralidad de ese jurado. También con Pedro Jiménez vamos a explicar este caso que Peinado, recordemos, ha ido retorciendo para acabar aquí, a pesar de varias cuestiones importantes que van en contra de su investigación. Primero, que la propia Audiencia Provincial de Madrid no ha pronunciado. No se ha pronunciado todavía sobre todos los recursos que el Supremo ya le dijo que no había indicios cuando trató de imputar a Bolaños por esto mismo. Y tercero, que el propio Peinado ha ido contradiciéndose en todos estos meses porque él mismo dijo que no veía un presunto delito de malversación. En el caso de Begoña Gómez es difícil, pero el recorrido entero deja bastante claro que el interés de Peinado dista mucho de aclarar si se utilizaron recursos públicos para la cátedra privada de la mujer del presidente del Gobierno y, por supuesto, Nueva York. Estaremos en hora 14, los minutos previos al discurso, la intervención ante la Asamblea General de Felipe VI. Veremos hasta qué punto aprieta en su discurso contra la barbarie en Gaza y si usa, que no lo parece, el término genocidio en su intervención.
Ángel
Pues muchas cositas. ¿Y tú, Francino?
Manuel Delgado
Se han dicho tantas cosas sobre Gaza que. Mira, hoy en el Club de la Escucha presentamos un podcast que se titula Vivir y morir en gaz, que han hecho conjuntamente Almudena Ariza y Raúl Incertis, el médico anestesista que está de voluntario en Gaza.
Julio Llamazares
Voluntario de la OMS hace tanto tiempo.
Manuel Delgado
Yo solo quiero daros un par de ejemplos. Porque en Gaza están matando a miles de personas. Puedes quedar vivo. Y luego está el impacto psicológico que te provoca vivir una situación así, siendo por ejemplo un médico cuando cae una bomba cerca. La bomba es un un recorrido de pavor y de miedo cerval que te contrae todo el cuerpo y te deja atenazado, te deja contraído. Y si eres un niño de 10 años que has estado a punto, pero a puntito de morir, pero has salvado la vida, ¿Cómo te quedas?
Ángel
Su padre cuando le intenta tocar o.
Manuel Delgado
Cuando su madre le intenta tocar o.
Ángel
Algo hermano que intenta tocar, se contrae y se pone a llorar.
Manuel Delgado
La mayor parte del tiempo está en casa mirando el techo con la mirada perdida y todos los intentos de sus amigos por sacarle a la calle y jugar son infructuosos.
Ángel
Por la noche se despierta varias veces con pesadillas.
Manuel Delgado
Este niño es un ejemplo del estrés.
Vicenta
Constante.
Ángel
Que puede sentir un niño o.
Manuel Delgado
Que siente un niño que ha sufrido un bombardeo cerca y además que ha sido herido por él. Hace más de un año que Orreúl.
Julio Llamazares
Incertis le va enviando vídeos y audios.
Manuel Delgado
Almudena Ariza, Raúl ha estado en la SER en muchos medios. Es un poco los ojos y la.
Julio Llamazares
Voz de no poder entrar en Gaza.
Manuel Delgado
Él te cuenta y este podcast es muy impactante y lo recomiendo mucho, muchísimo. Vivir y morir en Gaza Hoy en el Club de la Escucha.
Ángel
Pues muchísimas.
Manuel Delgado
No diré nada más.
Ángel
No, ya con esto suficiente. Venga, os escuchamos.
Manuel Delgado
Hasta luego.
Ángel
Resulta que esta mañana en el boletín de las 9, Sergio Soto Dado una noticia que parece que afecta mucho a alguien que está sentado, sentada en esta mesa. Para quien no la haya escuchado, primero escuchamos la noticia.
Manuel Delgado
Bueno, y otro disgusto a esta hora.
Pepe Rubio
De la mañana, no sé si alguien.
Ángel
La toma para desayunar, que hay quien.
Pepe Rubio
Se la pone al café. Canela. Sepan que el 66% de las marcas de canela que hay en el supermercado no cumplen con el estándar mínimo de calidad según la Unión Europea. Superan los límites permitidos de un compuesto que en cantidades elevadas es tóxico.
Ángel
¿Quién va a morir de esta mesa?
Vicenta
Esto es un auténtico disgusto. Esto tenía que haber abierto.
Manuel Delgado
Que era un disgusto.
Vicenta
Esto tenía que haber abierto el boletín.
Ángel
Porque a mí me han dicho una el programa.
Vicenta
El programa a las 6 de la.
Ángel
Mañana porque tú tomas mucha canela.
Vicenta
Pues a ver, aquí se me. Aquí se me ha escrito que tomo canela de una manera desmedida. Yo tomo canela normal.
Ángel
No, normal no, yo no tomo nada de canela, bueno, muy poco industrial.
Manuel Delgado
Yo.
Ángel
Echo poca, o sea, la otra persona que va a morir yo porque he.
Manuel Delgado
Hecho la frustración necesaria, ella toma canela con un poco de natilla. Exactamente.
Ángel
Ayer te eres atruchado, me he fijado.
Manuel Delgado
Porque me lo había dicho Iñaki, le he echado a las natillas una montañita.
Ángel
Que es que hacía sombra la canela.
Manuel Delgado
Había más canela que natilla, para que.
Pepe Rubio
La gente lo entienda, la natilla es amarilla, bueno, hay muchos tipos, pero la natilla en concreto la de ayer era amarilla.
Ángel
Creo que esta explicación, creo que la.
Pepe Rubio
Gente imagínate que es de chocolate la natilla. Bueno.
Ángel
Es que yo no sabía que.
Marta Sanz
Existían natillas de chocolate, natilla de chocolate, pero se comercializan.
Pepe Rubio
¿Bueno, la natilla con otro nombre, no?
Manuel Delgado
Con ese nombre, la natilla amarilla.
Pepe Rubio
Entonces la natación, cuando le echó Tere la canela era un colacao, era como.
Manuel Delgado
Si fuera de chocolate, era un colacao, porque además removió y luego le echó más canela por encima.
Ángel
Una vez removido, no le parecía suficiente.
Manuel Delgado
Haberle echado medio kilo, que le echó un poquito más.
Vicenta
Lo que pasa Ángel, y lo voy a decir aquí, es que cada vez que como se comenta todo lo que hago con la comida.
Manuel Delgado
Yo no sé, pero.
Ángel
Una cosa, Mario ya sabe que tú gastas tanta canela.
Pepe Rubio
Bueno, es que te va a subir el menú.
Ángel
Claro, es que no le van a salir los números a Mario, Yo no.
Vicenta
Sé, ni siquiera se sabe que me dan el bote de canela para que yo me eche más.
Manuel Delgado
La noticia no debe ser del todo cierta, porque si no estaría muerta.
Ángel
¿Además sorprende porque la canela en exceso.
Vicenta
Sabe demasiado fuerte, es como el pimentón.
Ángel
De lo dulce, o sea, que hay.
Vicenta
Que echarle un toque, no? Mogollón, pero es que para mí no es mogollón, para mí es la cantidad perfecta, para que sepa Ricardo, pero entiendo.
Ángel
Que esta era una noticia, me parece. ¿Quien la ha hecho? Sira Valdés la ha hecho. Vete directamente a ella, porque si era que no sé cuántas marcas no son buenas, vete a preguntar por las marcas. Te digo una cosa, te digo una la canela buena es muy cara, Es.
Vicenta
Muy cara.
Pepe Rubio
Mario, la canela no te.
Ángel
La va a cambiar, la canela de bote de cristal y así, pero tú si te vas a buscar canela buena en rama, yo creo que con lo que cobras aquí en la SER a lo mejor no te alcanza.
Vicenta
No, pero esto es una buena excusa para decir regalarme canela.
Pepe Rubio
Yo pensaba que iba a pedir que le subieran el suelo.
Ángel
Claro, aprovecha, aprovecha.
Pepe Rubio
Por pedir que no quede.
Ángel
Regaladme canela.
Manuel Delgado
No se detendrá, no lo hará jamás. Eso es como el viento. No se detendrá, no lo hará jamás. Es como el viento.
Ángel
Pues vamos ahí, terminando con el último compás.
Vicenta
Ana, quiero pedir perdón a Pepe.
Marta Sanz
Venía yo llorando por el pasillo. Porque es que quiero tener más últimos compases, o sea, porque es que el viaje de ida ha estado tan bien.
Vicenta
Ha sido tan sublime que, por favor, tienen que escucharlo ya en el podcast de La Terremoto.
Ángel
Dolores Vargas, La Terremoto.
Marta Sanz
A tu vera.
Pepe Rubio
Ahí está la clave, ¿Verdad? A tu vera.
Marta Sanz
Pero vamos a irnos escuchando a julio y a Mazares.
Vicenta
Ha estado hace unos minutos aquí. Nos ha presentado su nuevo libro, El.
Marta Sanz
Viaje de mi padre, en el que ha recorrido 86 años después el mismo trayecto que hizo su padre a los.
Vicenta
18 años durante la Guerra Civil.
Julio Llamazares
Lo curioso es que mi padre, pasado el tiempo, se enteró de que en la batalla Teruel, un hermano suyo, estaban las tropas de enfrente, tenían la trinchera, la familia. ¿Y eso yo que creo? Creo que les marcó a todos los hermanos, pero como a muchísimas familias españolas. Por eso, ignorar el peso de la Guerra Civil, no en términos ya históricos y políticos, sino morales, sobre la sociedad española de hoy, es un poco ingenuo. Hubo alguien que dijo, y yo lo recuerdo en el libro, que las guerras son un lugar, un acontecimiento en el que luchan jóvenes que no se odian por culpa de viejos que se odian.
Ángel
Mira, Tere, tienes ahí al jefe de economía, a todo un jefe de economía, Jorge Barriga. Buscando las marcas de la canela. Buscando las marcas de la canela.
Vicenta
¿Es que a mí me importa ya?
Ángel
No, no, pero mira, ha venido expresamente solo para decírtelo a ti. Volvemos mañana a partir de las 6. Les esperamos. Pongan el despertador.
Manuel Delgado
A mí me da pera por la señora. Es como viento, no se detendrá, no lo hagas más. Es como viento, no se detendrá, no lo resonas. Es como viento, no se detendrá, no lo deseas, es como. Hoy por hoy, Ángels Barceló.
Marta Sanz
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Date: September 24, 2025
Host: Àngels Barceló (SER Podcast)
This episode of Hoy por Hoy explores the modern condition of distraction—how we experience it, its relationship to creativity and productivity, and its consequences. Regular contributors Marta Sanz and Manuel Delgado dissect what it means to be distraído (distracted), sharing neuroscientific, societal, and personal takes.
The magazine section includes a lively biography of flamenco and rumba icon Dolores Vargas “La Terremoto,” and author Julio Llamazares joins to discuss his poignant new book retracing his father’s harrowing journey in the Spanish Civil War.
Listeners also share charming and funny stories of epic distractions in everyday life.
(00:14-29:00)
Opening Banter: The hosts and contributors embrace their own distractions live, setting a playful and genuine tone.
Clinical Take:
The Myth of the Distracted Genius:
Distraction vs. Concentration: Modern Life
(29:00–41:59, 33:50–38:58)
Memorable Listener Stories:
Hosts’ Reflections on Distraction:
(27:14–33:50)
Induced Distractions:
Concentration as a Prerequisite for True Distraction
Magazine Section, [44:20–62:37]
Biography Highlights:
International Stardom:
Personal and Professional Trials:
Legacy and Memory:
In-depth Interview [64:39–77:12]
The Book: Llamazares walks the path his father marched aged 18 across Spain to the frontline of the Spanish Civil War, retracing both landscape and trauma.
Personal and Generational Memory:
Landscape and Memory:
Lessons and Regrets:
| Timestamp | Topic | |-----------|-------------------------------------------------------------| | 00:00–06:00 | Intro, banter, distraction as theme, classic archetypes | | 06:00–09:30 | Real-life implications of distraction, clinical perspective | | 09:30–23:34 | Distraction/concentration in modern life, entertainment, and mental hygiene | | 23:34–29:09 | Listener call-in: sharing distractions and stories | | 29:09–41:59 | Distraction as manipulation, politics, cultural commentary | | 41:59–43:34 | Recap of distractions, transition to Dolores Vargas profile | | 44:20–62:37 | Biographical special: Dolores Vargas La Terremoto | | 62:41–77:12 | Interview: Julio Llamazares on "El viaje de mi padre" and memory | | 77:27–79:53 | News items, Gaza podcast preview, closing remarks | | 79:53–86:57 | Food talk (canela/cinnamon anecdote), wrap-up, outro |
The episode blends lively intellectual conversation with warmth, humor, musical interludes, and emotional resonance. The hosts and guests maintain a conversational, accessible tone that encourages listener identification and participation.
They move fluidly from light-hearted personal anecdotes to deep historical and philosophical reflection, often via music and cultural memory.
This Hoy por Hoy episode shines by exploring the many facets of distraction—personal, medical, cultural, and political—and situates these reflections in Spain’s rich musical and historical landscape.
Through the stories of Dolores Vargas “La Terremoto” and the personal/collective journey of Julio Llamazares, the show honors the complexity of memory, the power of art, and the bittersweet nature of what we remember (and forget) in the rush of daily life.