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Marta Sanz
Ser podcast.
Manuel Delgado
Acción. Ahora el autobús. Más deprisa.
Ángel
El vendedor de periódico.
Manuel Delgado
Más deprisa. La señora del perro. Más circulación alrededor del metro. El coche blanco. Ahora.
Ángel
Atención al ho Sal del metro. Más animación a la terraza del café.
Marta Sanz
La señora del perro.
Manuel Delgado
Que desaparezca Walter.
Ángel
Enfoca.
Manuel Delgado
Alexandra avanza sobre Alexandre. Corten. Vamos a repetir.
Ángel
Motor. Claqueta.
Marta Sanz
Pamela. Una segunda, uno, tercera. Uno, quinta, uno, séptima.
Manuel Delgado
Corten.
Ángel
Esta vez ha estado bien. Hoy, en El rincón y la esquina hablamos de la memoria. De salas en penumbra habitadas por estrellas. De lágrimas, risas, miedos, desolación, susurra. De fracasos y triunfos. De malvados, heroínas, traidores, villanos. De amores, abandonos, besos, puñetazos y sustos. De piratas, de hadas, de vampiros, luchadoras, gánsteres y huérfanos. De milagros, oficinistas y detectives. De la gloria y la muerte. Y con permiso del infinito del universo entero, hoy hablamos de cine. Recuerdo bien Hoy por hoy Magazine aquellos 400 golpes de Trufaux Ser Podcast y.
Sebastián Galán
El traveling con el pequeño desertor entuando.
Ángel
En el playa a través, buscando un mar que parecía más un paredo.
Manuel Delgado
Cine, cine, cine, cine. Más cine, por favor. Que toda la vida es cine. Que toda la vida es cine.
Ángel
Y los sueños.
Manuel Delgado
Cine. Solo.
Ángel
Marta Sanz. Buenos días.
Marta Sanz
Buenos días.
Ángel
Manuel Delgado. Buenos días.
Manuel Delgado
Buenos días.
Ángel
A ver, lleváis años hablando de los temas más dispares y recurriendo siempre a escenas de películas para apoyar vuestros argumentos. Así que ha llegado el momento de que dediquemos El rincón y la esquina al cine. Así que motor, cámara, acción. Y entra en escena Marta. Cuando tú quieras, Marta.
Marta Sanz
Bueno, comenzamos con un relato autobiográfico, a lo mejor autoficcional, que es lo que se lleva ahora mucho. Yo ya os he contado alguna vez de que tengo la hipótesis de que mi cinefilia proviene de una electrocución. A los dos o tres años yo me quedé pegada al cable pelado de un Cinexin. Y desde entonces soy cinemaniaca, completamente Cinemaniaca, cinéfila. No sé porque la palabra cinefilia tiene unas connotaciones eruditas que me echan un poco para atrás. Creo que no sé tanto del lenguaje técnico del cine. Hay muchísimos nombres propios que se me. Que se me escapan. Pero sí que es cierto que mi vida y mis libros están llenos de cine. Que sufro ese encantamiento desde los dos o tres años, cuando casi me electrocuté. También mi casa está llena de cine. Soy muy fetichista, o un poquito fetichista. Las estanterías están llenas de fotos de actrices, de estrellas de Hollywood o del cine italiano. Son postales que me envía mi amigo el escritor Óscar Esquivias. La primera que me envió fue una postal de Catherine Hepburn. La última que me envió para felicitarme por mi cumpleaños, también fue una postal de Catherine Hepburn. Y nada, pues en mi casa tengo afiches de los 50, tengo chapitas. Por ejemplo, tengo una preciosa con la escena maravillosa de Marcello Mastroiani y Anita Ekber en La dolce vita, cosas así. Pero en cualquier caso, el campeón mundial de estos fetichismos, yo soy un aprendiz absolutamente, es Fernando Mendeleyte, que juega como un niño. Además juega, juega con las cosas que tiene en su casa, con sus reliquias cinéfilas. Y así se ve en el documental que Moisés Alamá rodó sobre él.
Manuel Delgado
Este es de casa de mis abuelas. Yo de pequeño, ya con 8 años, sabía perfectamente quién era toda esta gente. Incluso sabía cuántas veces se habían casado. Estrellas de la pantalla. Estrellas de la pantalla. Este álbum es recuperado, pero lo hice yo de pequeño y me lo tiraron, porque ya viviendo con mis padres, mi padre tenía la santa manía de de vez en cuando entrar en mi habitación y tirarme todo lo que le parecía que eran tonterías. Entonces las tonterías eran cosas completamente esenciales.
Ángel
Aquí nos contó un día que de pequeño se entretenía haciendo carteleras en los cines, programaba las películas. Venga, vamos con el siguiente recuerdo. Manuel el Delgado, El cine, toma primera. Venga, Manuel, tu papel sobre el cine.
Manuel Delgado
Bueno, ya que hemos traído a. Pues James Dean tiraba piedras a una casa blanca. Entonces, en el fondo, creo que como en su caso, y posiblemente como el de Marta, yo no puedo pensar mi vida sino como una vida en sombras, ¿Sabes? Porque no puede haber ningún sentimiento, ningún pensamiento, ni ningún recuerdo que no tenga una ilustración directa con una secuencia de una película, una película interminable, que en el fondo forman todas las películas que he visto, o cuando menos todas las secuencias que me han impresionado y que finalmente acaban generando algo parecido a una especie de plasma viscoso que en el fondo no permite ni siquiera distinguir a qué película corresponde tal secuencia que te ha impresionado. ¿Y luego qué quieres que te diga? Como seguramente gente de mi generación, incluso más jóvenes. En mi caso, pues mira, mi infancia es el Bohemio, el Arenas, el Gallarre, el Gizeo. Un poco más lejos ya veían el Parallel Latinoamérica, pero especialmente el cine Miami, en la carretera de la Bordeta, que recibía a las colas de espectadores con un gran letrero que ponía renovación continua de aire, para referirse a un ventilador que viene en el techo. Pero la experiencia esta de la sesión continua y además la falta absoluta de criterio a la hora de elegir los programas, es básicamente la que echaban, que es la expresión clave que echan en Entonces era la época en que había una silla con una cadenita que ponía autoridades. Había acomodadores a los que luego dabas una propina. Y bueno, esta experiencia es la de Tim Burton o la de Tarantino, que se ha informado en este cine, en el que fondo no había distinción entre películas buenas y malas. Tú podías ver no sé quién tema, Virginia Woolf, por ejemplo, y luego un spaghetti western, no sé. Y además, otra cosa importante, llegaba siempre con la película empezada, porque era sesión continua y con frecuencia llegabas a la hora que fuera con la fiambrera, porque mi familia íbamos a cenar al cine. Y luego, pues esto. Veías eso, lo que echaban. Y como ilustración, he hecho un experimento. He entrado en esto de Flix Olé, creo que se llama. Se llama así. Y he clicado. Está muy bien porque te permite recuperar este tipo de cine. He clicado pistolas y me han salido las pistolas no discuten. Y de pronto he clicado y he vamos a escuchar lo que yo podía escuchar, en este caso ver a cualquier hora, en cualquier momento, en que entramos con una película empezada que tampoco sabía exactamente qué película era.
Ángel
Esto es lo que sonaba cuando entraba Manuel en el cine.
Manuel Delgado
Huye, Billy, huye. George. George.
Ángel
Manuel.
Manuel Delgado
Manuel.
Pepa Blanes
Ahí dentro se están matando. Avisa a la policía.
Manuel Delgado
¿Pero quiénes son?
Pepa Blanes
No hagas preguntas y llama a la policía pronto.
Manuel Delgado
Me moriré de sangrado. No, no se muere uno por tan poca cosa. Pero no te preocupes. Morirás dentro de un par de días colgado de un árbol.
Ángel
Hoy, en el rincón y la esquina. Estamos hablando de cine 900-1800 ¿Cómo fue aquella primera vez que fueron al cine? ¿Qué película vieron? ¿Cómo se llamaban los cines de su infancia? Y de su juventud. ¿Cómo eran aquellos cines? ¿Qué películas veían? Novecientos, cien, ochocientos.
Manuel Delgado
El hombre que te pone gasolina en el coche va al cine. ¿Por qué? ¿Por qué?¿Por qué? Porque ahí se siente menos solo. ¿No le debemos algo más que el rollo de siempre? Tienes a gente en Europa con él dodecafonismo, tienes a los arquitectos de la Bauhaus, la puta Bauhaus. Y aquí seguimos disfrazándonos en las películas. Tenemos que innovar, tenemos que inspirar, tenemos que soñar más allá de estos cascarones de carne y hueso, plasmar esos sueños en celuloide, grabarlos en la historia, convertir el hoy en el mañana para que el hombre solitario del mañana pueda mirar a la pantalla y decir por primera vez en la Eureka. No estoy solo.
Ángel
Hoy por hoy Magazine Ser Podcast. Aquí seguimos en el rincón y la esquina. Hoy Sesión continua. Si, han entrado con el programa y ha empezado. Marta, tú decías que el mundo del cine saca a tu lado más fetichista, pero ¿No serás de las que asalta a los actores?
Marta Sanz
Ángel no llego a tanto. No me tiro al cuello de los actores, pero sí que es verdad que cada vez que comparto espacio con alguien del cine pierdo un poquito los papeles, me aturullo, vuelvo a ser así, como una niña admirada. Esto me pasó cuando conocí a Ana Belén, me pasó cuando conocí a Blanca Portillo, a Aitana Sánchez Gijón, a Clara Sánchez. Y una vez en un restaurante, me levanté de la mesa para decirle a Emma Suárez, que estaba en una mesa un poco más allá, lo mucho que la admiro porque me parecía. Y además hablamos. Ella se puso. Creo que no se sintió muy invadida, porque sobre todo hablamos de teatro. Y entonces era una parte de su trabajo que ella valoraba, que no fui como una fan loca, aunque en el fondo soy un poco fan loca. Tengo unas fotos de un curso en la Universidad Menéndez Pelayo en Santander con Eduardo Noriega, que cada vez que me pasan por la pantalla del ordenador veo la cara de tonta. Tenía una cara de lela. Me entró como la risa floja. Estoy en todas las fotos así, rarísima. Y el otro día, gracias a Luis Alegre, conocí a Clara Lagua, María Hervás y Ana Rujas. Y boca ahí, rendida a sus pies, me di cuenta de que es verdad que las actrices brillan y son de otra pasta. Y fíjate, el evento este al que me invitó Luis Alegre, que tú también has estado en el Festival de Cine Tudela, que es maravilloso. Me sucedió algo precioso, y es que entré en la taquilla del cine Moncayo y compartí el punto de vista del taquillero, que era un lugar en el que había estado a lo mejor en patio de butacas, en el escenario donde se proyectan las pelis, pero jamás había visto la entrada de un cine desde la taquilla. Y fue una experiencia hermosísima, se acercaban los niños allí a pedir. Fue muy bonito.
Ángel
Y tú recordabas, Manuel, las sesiones continuas en los cines de tu niñez, a las que se llegaba cuando la película había empezado. Y entonces nos daba absolutamente igual, con los anuncios, con la película empezada, que incluso a veces no, a veces nos quedábamos siempre para ver cómo había empezado esa película en la siguiente sesión.
Manuel Delgado
Bueno, sobre el tema este del frikismo y tal, déjame decir que soy muy friki. Yo me he acercado, con todo el respeto y la humildad, a Rafael Aparicio para pedirle un autógrafo. Y a Víctor Erice le presenté a mi hija mayor para enseñarle que llevaba el peinado exactamente igual que Ana Torrent. El espíritu de la conmena. Exacto. Y yo también tengo fotografías, tengo mis referentes morales incluso, que son Fred Aster y Rogers, Humphrey Bogart en La reina de África, John Wayne en Centauros del desierto y el monstruo de Frankenstein, que es con quien más me siento identificado.
Ángel
Tienes fotografías de todos ellos.
Manuel Delgado
Y de Dennis Cooper en Amigo americano. Bueno, y esto, fíjate que es algo importante, creo que determinó una cierta forma de percibir la realidad por parte no únicamente mía, sino de la gente de mi generación que iba a este tipo de sesiones de cine de barrio, que eran sesión continua, porque claro, conseguías dominar una especie de especial competencia en orden a inferir qué pasaba en la película, a pesar de que te habías perdido la primera hora o los primeros tres cuartos de hora, porque podías llegar a conclusiones sobre quién es quién, quién es el bueno y quién es el malo. Y eso creo que te daba una cierta habilidad para interpretar a los seres humanos a los que siempre acababas viendo venir, como si en una parte de su película no la hubieras visto, pero de una forma u otra la intuías. Y este tipo de percepción aparece muy bien, reflejada en una película maravillosa que se llama El viento se llevó, lo qué. Lo cual ya indica por dónde va la cosa, que es de Alejandro Agresti, que es una muchacha que hace la Vera Fowling de que va viajando por la Patagonia y al final acaba en un pueblo perdido, donde las películas que van de pueblo en pueblo llegan completamente montadas al revés, porque las cintas. Porque las filminas están hechas un lío, los rollos están hechos un lío. Entonces, claro, lo que ven los espectadores son montajes que el pobre tipo de la sala de proyección intenta organizar como puede. Y claro, le dan a las películas una. Una apariencia prácticamente cubista, por así decirlo. Entonces, el problema es que esa forma de ver películas ha acabado determinando la forma de concebir, de ver, pensar el universo por parte de la gente del pueblo. Por ejemplo, ella está sentada en la taberna del pueblo que acaba de llegar y de pronto se acerca un muchacho tal que no conoce y que amablemente, con todo el respeto, le pide sentarse a su lado. ¿Puedo sentarme? Y mirad el diálogo, porque es justamente una prueba de ese tipo de. Digamos, de distorsión cognitiva.
Ángel
Buenas noches.
Manuel Delgado
¿Podría sentarme con usted?
Marta Sanz
Sí. Como Nava. Y tiene una silla.
Manuel Delgado
Bien. ¿Pedimos la cuenta? Estoy escuchando al poeta Rayo Felpa. Mirá, mejor quedemos como amigos.
Marta Sanz
No sé de qué habla.
Ángel
Ya te dije que no quiero discutir.
Manuel Delgado
Nuestros problemas en público. Mejor llamá a mi abogado el lunes.
Ángel
Dios mío.
Marta Sanz
¿Por qué no vas a tu casa y le pedís a tus viejos que te lleven al médico?
Manuel Delgado
No puedo porque no sé dónde están mis viejos. Coito.
Marta Sanz
Dios, perdóname, no sabía.
Manuel Delgado
¿Qué va a ser de nuestros hijos? No podemos hacer los vínculos de nuestro fracaso.
Ángel
Qué desastre.
Marta Sanz
Pero buenísimo, buenísimo.
Ángel
Marta, ¿Tú qué recuerdas de tus primeros cines?
Marta Sanz
Bueno, pues después de lo del Cinexim, mis primeros recuerdos me llevan siempre a la Gran Vía de Madrid, con mi abuela Juanita, que me llevaba siempre a los estrenos para cine para niños del cine del cine imperial. Y recuerdo ver allí la maravillosa Piel de asno, de la que ya hemos hablado alguna vez, que para mí es una de las películas más maravillosas del mundo. Las de Disney. Peter Pan, Alicia en el país de las maravillas, La Cenicienta, La bella durmiente del bosque, que era lo más. Me encantaban Y muchas veces lo que me pasaba es que después de estar en esa burbuja del cine maravillosa, en ese sueño encantador, llegaba a mi casa y me había cogido una piojada en el cine, en los cines. Yo cogía piojos en los cines sin parar, con lo cual en realidad yo no tenía que haber sido Cinemaniaca, porque horror, qué espanto. Pues nada, llegaba a casa y en aquella época, que éramos muy finos con estas cosas, yo recuerdo que me ponían polvos de baigón en la cabeza, me ponían una bolsa a dormir, y a la mañana ya no quedaba ni un piojo. Y casi no había tampoco ni niña tampoco, Ni niña ni nada. Pero bueno, o sea, que es curiosa esta mezcla de Ensemble, ensimismamiento fantástico, la tontería de la princesa, y luego la bofetada de realidad de los parásitos. Recuerdo también ir al cine sola con mis amigas, como un rito de paso, íbamos a las sesiones de tarde del cine Ruzafa en Benidorm, que el cine Ruzafa era un cine que tenía techo. Entonces íbamos allí durante el curso, porque en verano lo que hacíamos era ir al cine de verano sin parar. Yo recuerdo todas las noches liar a mis padres o a los primos que estaban ahí de visita, o amigos más mayores, para que me llevaran a la película del cine de verano. A veces empezaba la proyección y era todavía de día, y no veías media película, porque era el sol no te lo permitía, porque era de día. Y allí en los cines de verano de Benidorm, pasaba un poco lo que cuenta Manuel. En los cines de Barcelona veíamos de todo. Yo recuerdo haber visto de pequeña, desde Karate a Muerte en Bangkok, al día siguiente ver La caída de los dioses de Visconti, luego todos los ríos, Río Bravo, Río Rojo, y el otro río que no me acuerdo, que también hay.
Manuel Delgado
Otro río, Río de sangre, Río Rojo.
Marta Sanz
Ese ya le he dicho, pero hay Río Bravo, Río Rojo, y hay otro que se me. Esa era la que se me había olvidado, Manuel. Menos mal que tenemos ahí como referente del pensamiento occidental contemporáneo. Por supuesto. Y yo recuerdo luego volver, cuando volvimos otra vez a Madrid a vivir, para mí fue un trauma terrible aquello de que no me dejaban entrar al cine, porque en Benidorm yo entraba en todas partes, y aquí en Madrid no me dejaban entrar a los cines. Entonces yo recuerdo sacarme el carné a los 14 años para ver si daba el. El pego con mi carné. Y me acuerdo de pintarme y vestirme como si fuera mayor para que me dejaran entrar al estreno del cine. No recuerdo si era el Roxy o el Paz, para ver Kagemusha, la sombra de un guerrero de Akira Kurosawa. 14. Con 14 tenía.
Manuel Delgado
14 es la de verla.
Marta Sanz
Y creo que lo conseguí, pero fui muerta de miedo.
Ángel
Oye, y una pregunta, Manuel, ¿Tú hacías manitas en el cine.
Manuel Delgado
Por lo menos? Bueno, hasta donde puedas leer, ¿No? Hombre, pues claro, es que el cine estaba para eso. El cine era justamente un cuarto oscuro en el que de pronto la gente podía tocarse de una forma discreta, especialmente si te sentabas en la fila de atrás. En el fondo, esa era la función social que tenía el cine como espacio.
Ángel
¿Y tú, Marta?
Marta Sanz
Yo al cine no he ido a darme el lote. Yo el lote me lo daba en otros sitios. Al cine yo entraba. Yo estaba seducida, hipnotizada por la cosa de la película. Pero sí que es verdad que esas salas de cine a las que decimos que hay que volver eran a menudo la oscuridad protectora de encuentros prohibidos. Chaperos, pajilleras, parejas sofocadas por el deseo. La fila de los mancos, que la última fila se llamaba la fila de los mancos. Entonces yo creo que este pasado a mí, en lugar de despertarme nostalgia, me da un poquito de compasión.
Ángel
Y en esas, Manuel, llegó la política a tu vida.
Manuel Delgado
Esto es interesante y cuando lo cuento, no sé si me consigo hacer creer, pero había una paradoja sorprendente. Por una parte, en aquel momento, dieciocho, diecinueve años, tenía ideas estúpidas, que todavía conservo, pero este no es el tema, que implicaban, entre otras cuestiones, como parte del pack del lote, una hostilidad abierta hacia el imperialismo americano. Era la época de la guerra de Vietnam y éramos antiimperialistas a muerte, lo cual, de una forma extraña, era perfectamente compatible con nuestra pasión del todo desatada por el cine clásico americano, el cine de Hollywood. Ahora mismo me hago las preguntas. Quizás fuera la influencia de los franceses. ¿De que? Ayer soy cinemática, pero de verdad que éramos militantes que te cagas, pero al mismo tiempo militábamos en algo parecido, que era una especie de cofradía extraña, que era la gente que se pasaba el tiempo hablando de cine, que hacíamos concursos, ¿Sabes? De pronto, no sé, por ejemplo, uno decía. Entonces tenías que saber que era Barbara Streisa y Robert Redford. En Tal como éramos, digamos, de CG Pollack. Era constantemente como si nos tendiéramos. Es que he dicho otra.
Ángel
No, pero bueno. Pero esta también la tararía. Pero esta también la tarareaba.
Manuel Delgado
Seguro. También. Y además es muy bonita porque este René Bannoni, Sensafine, que es del Vuelo del Fénix, que la hace el James Stewart y el Peter Finch, que dirige Robert Aldrich en 1965. Y esta canción la populariza Ornella Bannoni. Pero esta era nuestra vida. Nos hacíamos trampas como si fuera un ataque sorpresa. ¿En que estábamos? En cualquier conversación que os decía. Entonces tenías que contestar rápidamente, porque si no, demostrabas que no eras un buen marxista leninista. Y ahí está el truco que no consigo entender. Pero hay una película que habla de esta paradoja. Qué canción más bonita. Bueno, te pierdes las canciones y las películas valen tanto más que yo. A ver, lo que decía es que, por ejemplo, esta película. Perdón, este estado de ánimo que compartían cosas aparentemente incompatibles, aparece reflejado en una película de Bernardo Bertolucci que se llama Dreamers, soñadores, en que habla de un estudiante norteamericano que está en París poco antes del estallido de la revolución del mayo del 68, en que da cuenta de cómo empezó todo con las protestas contra el defenestramiento de Henri Langlois en la cinemática francesa. Y de ahí salió todo. Pero la película que muestra, que están viendo en la primera secuencia, es Corredor sin retorno, de Sam Fuller, que por cierto, era un facha. Bueno, The Dreamers.
Ángel
La primera vez que vi una película en la cinematèque francés, pensé que sólo los franceses, que solo ellos, montarían una sala de cine en un palacio. La película era Corredor sin retorno de San Francisco. Sus imágenes tenían tanta fuerza que te hipnotizaba. Yo tenía 20 años, estábamos a finales de los 60, y había venido a París un año para estudiar francés. Fue aquí donde me eduqué de verdad. Me convertí en un miembro de lo que en aquellos tiempos se consideraba una masonería. La masonería de los cinéfilos, los llamados fanáticos del cine. ¿Vraiment, prenez vous tant de plaisir à me voir souffrir?
Manuel Delgado
Truenos, relámpagos, sangre, fuego, religión. Todo en una película. Y en créditos. El hielo se resquebraja habías dicho que esta tenía argumento y era diferente. Y añade la futilidad del hombre que juega a ser Dios, el pacto de Fausto por la ansiada vida eterna y el triunfo del espíritu humano sobre la bestia encarnada en carne y hueso. Un caramelo para un director. Jo serie B no es para Jo. Y ahora en serio, necesitamos ayuda. Hay que llevar a la gente al cine. Pero ¿Cómo fue en ese cine? ¿Te acuerdas en una mañana al este.
Ángel
Del Edén, Hoy por hoy Magazine, James.
Manuel Delgado
Tiraba piedras a una casa blanca? Entonces te besé ser podcast.
Ángel
Aquella fue la primera vez.
Sebastián Galán
Tus labios parecían de papel.
Manuel Delgado
Y a la salida, en la puerta nos pidió aquel inspector nuestros carnés.
Ángel
Último tramo del rincón y la esquina. Hoy hablamos de cine con Marta Sanz y con Manuel Delgado. Como siempre dirán. Sí, pero hoy más. Esta de aute. Es petición tuya. Manuel, hablando de militancia política, que antes te preguntaba, ¿La política entró en tu vida? A lo mejor fue el cine el que te hizo comunista.
Manuel Delgado
Es que ¿Sabes qué pasa? Que mi afición a mí se me confunde y esa pregunta no sabría cómo responderla. Porque mi afición por el cine clásico americano, que es básicamente en los años treinta, cuarenta y buena parte de los cincuenta, tiene que ver con que en cierto momento descubrí que una buena parte de las películas de las que estoy hablando fueron dirigidas, ionizadas o protagonizadas por militantes del Partido Comunista americano, que fueron los que luego persiguió McCarthy en la caza de brujas. Y claro, pues hoy ya no estoy tan seguro. En un sitio, en un espacio, me acuerdo que monté un ciclo que se llamaba Hollywood Rojo, dedicado justamente este tipo de películas. Y a ver, a mí lo que me hizo un puto rojo fue John Ford. John Ford y Henry Fonda y las palabras que le dice Tom a su madre cuando tiene que huir y despedirse de ella. Tal vez sea como decía Casey no hay un alma para cada uno de nosotros, solo un pedacito de un alma más grande, un alma común que pertenece a todos. ¿Y entonces? ¿Entonces qué, Tommy? Ya no importa. Porque yo estaré en todas partes, dondequiera que mires. Donde haya una posibilidad de que los hambrientos coman, allí estaré. Donde haya un hombre que sufre, allí estaré. Estaré en los gritos de los hombres a los que vuelven locos. Y estaré en las risas de los niños cuando sientan hambre y la cena esté ya preparada. Y cuando los hombres coman de la tierra que trabajan cuando y vivan en las casas que levanten, allí también estaré.
Ángel
No hay libro ni bibliografía que supere esta escena para convertirse en comunista, que es lo que le pasó a Manuel. Marta, es fácil enfermar de cine, porque es verdad que entramos en las salas predispuestas a dejarnos emocionar. Se apagan las luces, se enciende el proyector y a partir de ahí todo es posible.
Marta Sanz
Bueno, yo en las salas de cine experimentado más que en ningún otro logo lugar. Eso que se llama el síndrome de Stendhal, que es el quedarte sobrecogida, paralizada ante la experiencia de una cosa que tiene tanta belleza que es que casi no lo puedes ni aguantar. No querer que algo se acabe nunca. Y aquí coincido muchísimo con Manuel. A mí esto me ha pasado muchísimo con los musicales. Yo recuerdo la fascinación absoluta con la calle 44, las coreografías de Busby Berli, las de Fred Steady Ring y Ginger Rogers, por supuesto. Cantando bajo la lluvia, Las zapatillas rojas, Piel de asno, Un americano en París, Brigadum, Los caballeros las prefieren, rubias, Cabaret, All that jazz, La elección de tango. Yo recuerdo ver todas estas películas te corta la respiración de belleza. Martín Scorsese tiene una serie documental que ya no sé en qué plataforma está. Yo la vi en Filming Seven. Me dijo que ahora no está en Filming, que debe estar en Apple TV. Yo no la he podido ver ahí porque no tengo Apple TV. En este documental, Scorsese recorre los hitos fundacionales, repasa los géneros que llevan al cine a su esplendor y habla de las pelis de gángsters, del cine negro, de el wéstern y del musical, por supuesto.
Ángel
En esta serie documental de la que habla Marta, de Martín Scorsese, el director de cine cuenta que él era un niño asmático cuando era pequeño y como vivía en Nueva York, los veranos eran durísimos porque le faltaba el aire, no podía respirar. Y los únicos lugares que contaban con aire acondicionado eran los cines. Así que su padre lo llevaba de un cine a otro.
Manuel Delgado
La película daba lo mismo, iba a ver lo que cine de serie B o cine negro, como los sobornados musicales de los 40 o 50. El reestreno del Mago de Oz, cuando.
Ángel
Abre y se ve todo en tecnicolor.
Manuel Delgado
Te lleva a otro mundo. Es imposible no creer porque lo estás viendo.
Ángel
Y cómo olvidar la escandalosa obra maestra que es Duelo al sol.
Manuel Delgado
Al final los amantes se disparan mutuamente.
Ángel
Fue una experiencia extraordinaria para un niño. De Jennifer Jones.
Marta Sanz
Bueno, es que estamos en la radio y hay que ser muy conscientes de que las voces son importantes, importantísimas también en el cine. Y eso a mí es lo que me llevó a los cines en versión original, a los Alphaville en su momento, que hizo los Golem, los Lumière, que hizo los Princesa, los Princesa, los Renoir, los Verdi, para ver películas en versión original subtitulada, que me enseñaron a valorar dos por una parte, la inmensidad de los actores y de las actrices de doblaje, y por otra parte, la importancia de la voz original. Escuchar a Lauren Baca o Angelina Jolie, que también tiene una voz maravillosa, no es cualquier cosita.
Ángel
Mira, vamos a pegarnos el gustazo. Vamos a escuchar a Lauren Bacall, acompañada en este caso por Humphrey Bogart en El sueño eterno de Howard Hawks.
Marta Sanz
Creo que nos tendríamos que poner a.
Ángel
Fumar Angels para llegar a estas voces. ¿Querías añadir algo?
Marta Sanz
Querría añadir que estamos hablando todo el rato de cine estadounidense. Es maravilloso el cine estadounidense, pero que no nos tendríamos que olvidar del acorazado Potenkin, por ejemplo, o del cine italiano de Desika, de Jermi, de Monticelli, Visconti, Pasolini, Fellini, la nouvelle Bach, que ya ha citado Manuel, nuestro cine español, el expresionismo alemán, el cine chino, japonés, iraní, Bollywood, y el actual cine coreano, que tampoco moco de pavo.
Ángel
Pues vamos a escuchar, que luego me quiero preguntaros todavía alguna cosa, pero vamos a escuchar las experiencias con el cine de los oyentes, como Sofía, desde Cáceres, muy buenos días.
Pepa Blanes
Buenos Días, ¿Qué tal? ¿Cómo están?
Ángel
Muy bien. Sofía, ¿Cuál es tu historia con el cine?
Pepa Blanes
Pues mi historia con el cine. Bueno, es que me jacto un poco de haber tenido como esos últimos trabajos del trueque. Yo vivía en un pueblito muy chiquitito, al lado de otro un poquito más grande, que era el que tenía el cine. Entonces, a cambio de repartir los papeles en mi pueblo, en los carteles, cada semana me daba. Me regalaban dos entradas para el cine. Así que yo tendría 16 años, tú.
Ángel
Pegabas la publicidad de las películas y a cambio podías ir a verlas.
Pepa Blanes
Eso es.
Ángel
Qué bueno.
Pepa Blanes
Y nada, me he gozado por los mayores estrenos de la época, básicamente que en esa época eran Piratas del Caribe, todas las películas románticas de Julia Robert, y prácticamente estaba sola en el cine porque siempre tenía que ir como el martes o el miércoles, no recuerdo cuál era el día que podía ir. Y estuve disfrutando de ese cine que hoy está cerrado, lamentablemente.
Ángel
Pues Sofía, muchísimas gracias. Un beso. Buen trueque, pegar carteles y después poder ir a ver las pelis. Y Dionisia, desde Zamora, buenos días.
Pepa Blanes
Hola, buenos días.
Ángel
Cuéntanos.
Pepa Blanes
Pues mi historia con el cine es que mi padre y mis tíos tenían varios cines así en pueblos cercanos y por ejemplo, mi padre les pasaban muchas anécdotas. Yo cuando vi, por ejemplo, Cinema Paradiso, pues lloré mucho porque era mi padre, le pasaba a mi padre. Y una vez, por ejemplo, aquí en mi pueblo ponían la película el domingo por la tarde y en el de al lado un poco, una hora, hora y media más tarde. Entonces ponían aquí las primeras bobinas, mi tío las cogía, las llevaba para el otro pueblo y cuando acababa la última, la cogía mi padre y la llevaba, pero claro, ya era de noche, mi padre iba con una moto, entonces por el camino se le cayó la bobina, era redonda, giró, se le metió en un trigal. Pues mi padre ya por la noche no encontró la bobina, tuvo que llegar al pueblo, mire, ha pasado esto, mañana venís por la mañana que encontramos la bobina de día y seguimos con la.
Ángel
Película y veis el final de la película.
Manuel Delgado
Claro.
Ángel
Dionisia, muchísimas gracias. Al final son historias además de cines pequeños, de cines.
Marta Sanz
Parece mucho a lo de Lo que el viento se llevó, lo que todo enredado.
Ángel
Manuel, decías que el cine es tu vida. Si vuelves a ver la película de tu vida, ¿Qué ves?
Manuel Delgado
Bueno, pues la veo a trozos, pero mi vida no es una película, porque las películas tienen sentido y la mía no estoy tan seguro de que lo tengas. Mira, y si lo han tenido puesto que ya sale el tema, te diré antes de que se acabe el tiempo, a la hora de pensar qué es lo que he hecho útil en la vida, es que durante 16 años reunía a mis estudiantes y a los que se quisieran apuntar en un lugar infecto, que había sido un antiguo puticlub al lado de la casita blanca, para ver fragmentos de películas durante 16 años, el primer jueves de mes, a las nueve y media de la noche. ¿Y sabéis para qué era? Para vengarme de la mierda que implica tener que dedicarse a lo que más odias, que es al discurso. Tener que hablar. Justamente las películas estaban ahí justamente para no tener que hablar, porque lo decían todo de una forma más clara y más bonita que lo que yo pudiera explicar en una clase, que siempre era en el fondo, pues una clase, un rollo. Entonces pasaba películas en las cuales me explicaba a mí mismo. Mira, y por poner un ejemplo para que se entienda esta filosofía, a ver si podemos ver esta de Limber, el héroe solitario, que es cuando se encuentran, cuando al principio de su carrera Limber se encuentra con otro aviador y de pronto pues se preguntan por qué demonios se han metido en esto que explica por qué me metido yo en tantos líos en mi vida.
Ángel
Pues mira, la podemos ver.
Manuel Delgado
Mi padre dice que volar es para los pájaros. Ya ves qué tontería. Y que si hubiera querido Dios que volara, me habría hecho los huesos tan huecos como mi cabeza. A lo mejor es verdad que estamos locos. Tal vez. ¿Qué nos pasa? ¿Qué es lo que nos impulsa a volar? Yo que sé.
Ángel
¿Y tú, Marta? ¿Qué hay de todo el cine que has visto dentro de ti?
Marta Sanz
Bueno, pues el cine está en mi carne. Yo ya lo he dicho muchas veces. Quise. Quise ser mujer fatal y actriz del destape. Quise ser una chica mala y seductora que sabía rentabilizar su capital erótico. Quise que me secuestraran, que me ataran y se murieran por mí. Estuve completamente loca y la culpa la tuvieron Lana Turner, Joan Bennett, que es la mujer del cuadro, Nadie Usk, Amparo Muñoz. Quise ser musa y como no pude me puse a escribir. Y no renunciaría a ninguna de estas imágenes, pero ni de coña.
Ángel
Pero como esto es una película, ponle un buen final.
Marta Sanz
Hay bellísimas muestras de cine dentro del cine. Tenemos La noche americana de Trifó, con la que hemos empezado y posiblemente la mejor de todas desde mi punto de vista. Es Cautivos del mal de Vicen Minnelli, que es una peli excelente en la que se entiende muy bien cómo el fuera está en el dentro del arte. Es decir, cómo en el rigor de la industria, el dinero, los recursos, la falta de ellos, cristalizan en una manera de narrar preparado.
Manuel Delgado
Nuestra próxima película será El hijo de los hombres pantera. Está bien, Llegó el momento. La montaña lejana, una gran novela. Tres estudios quisieron hacerla y no lo consiguieron. Pero yo sí puedo. Aquí está el tratamiento escena por escena. Ya sabes lo que Harry Pebble va a decir. Sí. Mira, muchacho, te he dicho cien veces que no quiero conquistar laureles. Quiero producir películas que acaben con un beso y que den mucho dinero.
Ángel
Pues vamos a acabar con un beso y con mucho dinero. Hasta la semana que viene, Marta Manuel.
Marta Sanz
Adiós. Hoy por hoy Magazine, Ser podcast.
Ángel
Brian Pérez, buenos días. ¿Qué tal, Ángel? Buenos días. Muy bien. Vamos a hacer ese resumen que hacemos todos los días de no lo más importante, interesante, pero de algunas cositas que han pasado aquí. Hay veces que son más interesantes, que son más anecdóticos, curiosas. Bueno, pues depende. Bueno, para empezar, una dosis de paciencia. ¿Que es lo que te queda de aquí a final de año? Porque aunque no lo voy a volver a reproducir, te han intentado el burrito sabanero. El burrito sabanero una vez más. Y otras canciones de David Bisbal. Aprovechando que ayer inauguró la Navidad en el metro de Madrid. Al metro de Madrid, lo que haría falta. Más metros y que funcionaran mejor. Eso es lo que haría falta. Ayer me monté en el tren de la Navidad. Me llevó a mi amiga hasta el tren iluminado. Bueno, también hemos aprovechado las seis y media de la mañana para, por ejemplo, poner un reto a nosotros mismos y a los oyentes, que es imitar a unos nadadores rusos que se han bañado a menos 30 grados centígrados, pero con un poquito de trampa en las temporadas. Venga, métete tú ahí dentro.
Manuel Delgado
¿Ha sido en Yakutia? Pues porque me pilla muy lejos, en el noreste del país. No, no me metería nunca ahí. Hoy la previsión es que tengan una máxima de 24 grados negativos, o sea, hoy todavía. Manga corta. Se lanzaron al agua.
Ángel
Toma ya.
Manuel Delgado
Aunque he de decirte que la temperatura.
Ángel
Del agua era cero grados. Ah, pues entonces tú tampoco hay para. Si fuera era 30, pero dentro era 0. La nota es hasta calentita, como si.
Manuel Delgado
Nos bañáramos la toda todos los días.
Ángel
En temperatura de cero grados. Bueno, un momento así bonito. Como bonito o no tan bonito, ha sido el inicio del abierto en el.
Manuel Delgado
Que había un poquillo de retardo en las conexiones.
Ángel
Hemos sufrido, aunque no hay nada como irse cuatro minutitos a la publicidad. Eso lo arregla todo la mesa de análisis con Mario Laurrea. ¿Qué tal? Muy buenos días.
Ana Uslé
Hola, Muy buenos días a todos.
Ángel
Con Eduardo Madina. Buenos días.
Manuel Delgado
Hola, Ángel.
Ángel
Y con Ignacio Guardans. ¿Qué tal? Buenos días.
Manuel Delgado
¿Qué tal? Muy buenos días.
Ángel
Bueno, tenemos todos un poquitín de retardo. Vamos a hacer una cosa, me voy a ir a publicidad. Vamos a ver si reconectamos a nuestros tertulianos de esta mañana. Paga nuestras nóminas y la publicidad paga nuestras nóminas y nos permite arreglar las cosas cuando no funciona. También es un colchón importante, nunca mejor dicho. Bueno, y hemos estado hasta hace un ratito hablando de cines con Marta Sanz y con Manuel Delgado en el Rincón y la esquina. Los cines que son un gran refugio para Marta Sanz, nos ha contado, pero también ha sido un sitio en el que se ha llevado sorpresas en forma de parásitos.
Marta Sanz
Y muchas veces lo que me pasaba es que después de estar en esa burbuja del cine maravillosa, en ese sueño encantador, pues llegaba a mi casa y me había cogido una piojada en el cine, en los cines. Yo cogía piojos en los cines sin parar, con local. En realidad yo no tenía que haber sido Cinemaniaca porque tendrías que tenerle manía. Horror, Qué espanto. Pues nada, llegaba a casa y en aquella época que éramos muy finos, con.
Ángel
Remedios, unos polvitos en la cabeza. A partir de ahora ¿Qué vamos a hacer? Bueno, vamos con el pretérito pluscuamperfecto con Ana Uslé sobre Warhol en España. Warhol Hace 42 años, el invierno del 83, llegó a España invitado por un galerista amigo y fue una auténtica revolución nuestro país. Y también dentro de un ratito, Jeanette Novás en la charla. Premio Nacional de Danza en Interpretación y Goya revelación por Ocorno. A ver si tenemos suerte. Venga, pues hasta luego. Hasta luego. Hoy por Hoy Magazine.
Manuel Delgado
Ser Podcast ¿Cuántas son las cosas que yo aprendí? Muchas las que hicimos, muchas más que.
Ángel
Hacer, pero lo más importante y serio fue pasarlo bien. Escurrí los corazones, bebí lo escurrido, ame como piel roja. Volvemos a viajar en el tiempo para recordar cómo éramos y entender cómo somos. Nos disponemos a conjugar un pretérito plus cuán perfecto para dar respuesta a muchas ¿Por qué, quién, dónde y cuándo? Algo nos cambió a Nausleola.
Ana Uslé
Hola, Ángel.
Ángel
Venga, llévanos de la mano.
Ana Uslé
Venga, pues cogeos bien porque vamos a bajar la rampa de un garaje para llegar a una exposición de arte contemporáneo mediática e histórica en España.
Manuel Delgado
Cabe decir que la visita a Dandy Warhol a España ha sido la de un cadáver exquisito, rodeado de bufones, frío y distante.
Ángel
Visitó Madrid en febrero del 83 para.
Manuel Delgado
Clausurar una exposición repleta de revólveres, cruces y cuchillos. Guerra, religión y pasión.
Ana Uslé
Febrero de 1983, Andy Warhol visitó España por primera y única vez. Y como se suele decir, todo el mundo estuvo allí.
Ángel
Los que no estuvimos entonces comenzamos este pretérito pluscuamperfecto por la tercera persona del singular él.
Ana Uslé
El Andy Warhol. Su fama había llegado en los 60 con las latas Campbell, los retratos de Marilyn Monroe y la Factory, y cuando vino en los 80 buscaba su renacimiento artístico. Armando Montesinos crítico, comisario y entonces director de la galería.
Manuel Delgado
Fernando Vijande no era para nada el divo que se suponía que era, sino era una persona completamente normal, voy a decir, y sobre todo un trabajador entregadísimo. No puso ni una sola pega a ninguna cosa que se le planteó o se le propuso, y todo lo hizo con dedicación y entusiasmo. Para mí fue un verdadero compañero de trabajo. Así nos sentíamos en la galería. Fue espectacular. Hablamos de cientos de personas en una galería de arte. Nunca se ha vuelto a producir un recibimiento tan masivo y tan deseado.
Ana Uslé
Vinieron con él el escritor Bob Colazello y el fotógrafo Christopher macOS. Se quedaron fascinados con el momento que vivía entonces España. Decían que era como una Factory gigante, por la explosiva creatividad, la gente, la ilusión, el recibimiento.
Ángel
¿Y cómo llegó aquí Warhol? Segunda, tercera persona del singular él.
Ana Uslé
Eso es otro él, Fernando Vijande.
Manuel Delgado
Conocí a Warhol a principios de los años 60, cuando me hice más amigo de él. Fue mediados de los años 70 y concretamente en el año 80, cuando la exposición de los españoles era emocional. Lo vi más en Nueva York porque entonces estuve durante un mes y medio y fue cuando empezamos el proyecto de la exposición en la galería en Madrid.
Ana Uslé
Este es un fragmento del documental Warhol Vijande Fernando Vijande se convertiría en el galerista más importante de la España de los 70 y los 80. Rodrigo Navia Osorio Vijande Presidente de la Colección Suñol Soler Hijo de Fernando Vijande.
Manuel Delgado
Era hijo de una familia de alto burguesía de Barcelona. Su madre era belga. Su abuelo había sido un indiano que había ido a Puerto Rico, que había hecho mucho dinero, y quizá esto explique un poco su facilidad para los idiomas. Hablaba cinco. Y esta falta de miedo y de prejuicios y lanzarse al mundo. Él buscaba un poco tender un puente entre España y el resto, donde del resto del mundo a nosotros nos traía referentes, pero luego al mismo tiempo quería mostrar todas estas cosas maravillosas que ocurrían en España, llevárselo al resto del mundo. Esto parece muy fácil, pero claro, él empezó a hacer esto en los años 70, donde España estaba totalmente cerrada y el mundo para nosotros era tierra incógnita.
Ana Uslé
Era un dandi, dice su hijo, muy alto, guapo, culto, viajado, leído y con tanto carisma se movía con éxito en cualquier ambiente y atraía a grandes personalidades.
Manuel Delgado
¿Cómo consiguió traerse a Capro, traerse a Warhol o traerse a Maplethorn y Charlotte Moorman? Pues se los traía porque estaban encantadas con él, se enamoraban casi de él y querían colaborar con él. Y esto fue muy importante en su carrera.
Ana Uslé
Su carrera comenzó en su primera galería, Van Dress. Trajo gran grandes figuras internacionales, como escuchábamos, y abrió también para artistas contemporáneos españoles el mercado global. Pocos podían engatusar a un artista como Warhol para levantar una exposición que creó.
Ángel
Desde cero, pero cómo primera persona del nosotros.
Ana Uslé
Nosotros. Porque claro, cuando Warhol pensó en nosotros, pensó en la Inquisición, la guerra y la religión. Su exposición se llamó Pistolas, cuchillos y cruces. Y sí, vale, veníamos de ahí, pero en el año 83 éramos ya otra cosa.
Marta Sanz
¿No crees que ha significado nada en la música española?
Ana Uslé
La ilusión y la libertad contenidas durante décadas habían prendido en una España que estaba en el foco del mundo. Moda, música, pintura, todo estalló en esa España. Y Martín Moniche, gestor y agitador cultural, responsable de programación de La Térmica en Málaga, nos ayuda a recordarlo.
Manuel Delgado
La España de 1983 es ya una España todo color. Una España que acaba de cambiar políticamente, pero donde realmente revoluciona es culturalmente. Una España que ha dejado de mirarse a sí misma para mirar internacionalmente, donde conviven a la perfección una aristocracia y una alta burguesía que quiere ser moderna, con los jóvenes más lindos, transgresores y divertidos que se recuerdan desde aquellos surrealistas de los felices años 30. Recordemos que en 1983, apenas Arco llevaba un año y la cultura estaba muy lejos de ser institución o museo de arte contemporáneo. Brotaba, sin embargo, de la sociedad civil, sin ninguna ley, trabas, condicionamiento. Una explosión que posicionó a España como uno de los países donde todo el mundo quería estar. Y estuvieron Warhol con Marujayo, Piritita, Ruiz Direjo, con Fabio McNamara, Alaja o García Aris, con Isabel Preysler o Javier Solana. Un país con pasaporte internacional que demostró una vez más ser potencia cultural de primera magnitud.
Ana Uslé
Y en esa España viva, ingenua, con esa mezcla de gente que escuchábamos, toda esa gente se reunió en la galería Vihande, que abrió en 1981 en la calle Núñez de Balboa 65, en un.
Ángel
Garaje segunda persona del vosotros, vosotros, voy.
Ana Uslé
A decir vosotros, los que vivisteis aquel momento, porque que incluso algunos pudisteis poner un pie en esa galería, como la fotógrafa y empresaria Teresa Nieto.
Ángel
Cuando abrió, se inauguró en octubre de 1981, y cuando abrieron las puertas, entramos en ese garaje que era espectacular.
Pepa Blanes
Empiezas a bajar la rampa y era.
Ángel
Todo un espacio inmenso. Y estaban puestos los cuadros de las costas, que eran cuadros muy grandes, además de chochonismo, de famosos, pero también había muchos dibujitos de Carlos Berlanga, de Miguel Ordóñez, de Alaska, toda la movida. Allí estábamos y todos pensando que estábamos ya en Nueva York.
Ana Uslé
Y en esa realidad desinhibida que localizó allí Vihande, la de Warhol fue una exposición muy adelantada a su tiempo.
Ángel
Aquello sí que fue apoteósico, porque eran miles de medios de prensa, todo el.
Pepa Blanes
Mundo rodeando a Warhol, todo el mundo.
Ángel
Quería estar cerca de él. Le hicieron bastantes fiestas, le hicieron una fiesta, los March le hicieron otra fiesta, ya que. Y luego tuve la fortuna de por medio de mi amigo Vicente Carretón, fuimos a pasar un día entero a Toledo. Entonces estar un día con Warhol, aunque era bastante callado, porque no decía esta boca es mía, pues no dejas de estar ahí, al lado del mito, que fue increíble. Y además llevaba mi cámara Nikon y me puse a hacer fotos nada más bajarme del coche.
Ana Uslé
Warhol estuvo nueve días en España, como escuchábamos a Teresa. Visitó Madrid, Toledo, Segovia, el Valle del de los Caídos y El Escorial. Y su visita tuvo repercusión mediática, porque mira, este es el sonido de una rueda de prensa a la que acudieron todos los medios. La sala estaba llena.
Manuel Delgado
El día de la rueda de prensa Warhol firmó todo lo que se le puso por delante. Fotos, postales, catálogos, libros, camisetas. Cualquier cosa que llevaban a las personas encima se las ofrecían para firmar. Yo tengo concretamente un bonobús y una caja de cerillas de cocina firmadas por Andy.
Ana Uslé
Pero lo que más firmó fueron las entradas de la exposición, porque una idea de Fernando Vijande fue vender entradas a 100 pesetas para dar valor a lo que suele ser gratis, entrar a una galería. Se calcula que entre 10 y 12 mil personas pasaron por la exposición en los dos meses que duró.
Ángel
Y segunda persona del singular.
Ana Uslé
Tú, venga va. Tú, tú. Un par de preguntas, Ángel. ¿Sabes cuánto costaba un Warhol original de esa exposición?
Ángel
Pues ni idea, y menos si me haces calcular en pesetas.
Ana Uslé
Bueno, pues costaba 7 millones de pesetas entonces. ¿Y cuántos cuadros se vendieron?
Ángel
Sorpréndeme.
Ana Uslé
Solo uno.
Ángel
¿Uno?
Ana Uslé
Solo uno. Pocos saben a quién se le vendió el único cuadro de esa exposición y una de esas personas es Armando Montesinos.
Manuel Delgado
Se vendió un solo cuadro a una persona que yo recuerdo que trabajaba en cine, era fotógrafo, iluminador. Mis noticias son que vendió el cuadro hace muy poquito tiempo y evidentemente lo vendió multiplicado su valor, pero multiplicado por.
Ángel
Muchas cifras como poco. Dejó una buena inversión.
Ana Uslé
Sí, una buena inversión. Nos dio también aliento, impulsó el arte contemporáneo y nos dejó además de las obras de pistolas, cuchillos y cruces, esta fascinante historia que no hay que olvidar.
Ángel
Y en primera persona del singular nos ayuda a completar este cuadro, esta historia, Sebastián Galán, que es el director del documental Warhol Vihande. Sebastián, ¿Qué tal? Muy buenos días.
Sebastián Galán
Muy bien, muy contento. Qué bonito el reportaje, qué maravilla.
Ángel
Oye, una cosa, ¿Tú qué sabías de toda esta historia antes de ponerte a dirigir el documental?
Sebastián Galán
A ver, yo sabía de la visita y sabía muy poquito de la figura de Fernando Abijande. Yo cuando ocurre todo esto solo tengo 8 añitos, o sea que yo ni lo he vivido ni nada. Yo tengo 50 años ahora, así que. Yo lo conocía todo con pinza, como aquel que dice la cosa.
Ángel
¿Dices que conocías Warhol? Sí, porque se conocía, pero no tanto Vihande. Pero yo creo que escuchando esto, que es casi tan fascinante Vihande como Warhol.
Sebastián Galán
Sí, mira, muy curioso porque cuando empezamos con el documental, la historia era Warhol y Vihande y en el momento en que empezamos a investigar y empezamos a hablar con la gente futura que iba a ser los entrevistados, empezamos a darnos cuenta que sin querer o queriendo, Vihande se iba a comer a Andy Warhol en toda esta historia, porque de repente descubríamos a un personaje fascinante que desgraciadamente el paso de los años lo había borrado casi y veíamos necesario que había que recuperar esa figura. Toda esta gente que durante la transición o durante ese periodo de cambio de este país hicieron muchísimas cosas para el cambio, por las libertades y por traer cosas nuevas y que al final somos un poco hijos o consecuencias de toda esta gente que aunque no sepamos su nombre, estamos disfrutando de todas estas cosas que hicieron. Entonces era necesario rescatar su nombre y todas las cosas que hizo, reivindicarlo.
Ángel
¿Y qué grado de conocimiento crees tú que había en España de quién era Andy Warhol? Estamos hablando de los años 80, recordemos, no había Internet, no corría la información de esta manera, no habíamos salido tanto de España. ¿Era conocido Warhol?
Sebastián Galán
Pues mira, yo utilizando un poco las palabras de Alaska, que como sabéis, bueno no lo sé por qué está escuchando el programa, es la que nos sirve de hilo conductor en todo el documental, ella insiste muy mucho en que a Warhol lo conocían 15, vamos a decir 15, no sea una mini mini mini minoría el resto de las personas. Lo que ocurre con Andy Warhol cuando llegue se conoce, pero al final se conoce también un poco más que como un artista, como un pintor, como un icono, como una persona que tiene un estilo de vida y que entiende la vida de un lugar completamente distinto. Y no creo, vamos, no creo, no. No eran muchas las personas que lo podían conocer pero que lo admiraran, porque siempre tenemos que recordar que Andy Warhol es siempre una persona que ha creado bastante fricción para el mundo del arte.
Ángel
Y yo preguntaba si nosotros le conocíamos a él y tengo dudas si él nos conocía mucho a nosotros, porque claro, el tema de la exposición muy acertado, no fue cuchillos, pistolas y cruces.
Sebastián Galán
Sí, pero bueno, yo creo que eso nos sigue pasando a los españoles cuando viajamos fuera tienen una noción de nosotros, esperan todavía montados a caballos y con trajes de Faralay. Muchas veces cuando va a Estados Unidos lo que yo pienso que fue muy interesante para Andy Warhol es que cuando él concibe exposición, en un principio piensa con todos estos topicazos que tiene de España, pero cuando llega a España, como cuenta muy bien Christopher Maco y como vosotros habéis remarcado, encuentra un país que está en plena ebullición y que él encuentra un paralelismo perfecto entre el Nueva York de los 60 y 70, en plena ebullición también, y un Nueva York muy duro con lo que está pasando en España en los ochenta, diez o veinte años más tarde. Entonces yo creo que esa fascinación es lo interesante en este documental, cómo él llega con una idea y se va descubriendo una España que tiene muchas cosas que contar en ese momento.
Ángel
Y si miramos, si medimos el éxito o el fracaso de la exposición en función de los cuadros que vendió, podemos decir, bueno, a lo mejor fue un fracaso porque solo se vendió un cuadro, pero para nuestra historia sí que sería un gran éxito.
Sebastián Galán
Yo creo que sí es un gran éxito y si tú miras un cronograma siempre de lo que es la movida, siempre te aparece, la visita siempre aparece como un hito dentro de todas las cosas que pasó en esos años en la transición. La movida siempre te aparece como la fotito típica de la rueda de prensa. Pero yo creo que también muchas veces tenemos que pensar que las cosas en la historia, aunque tú solo vendas un cuadro o aunque tú solamente el momento justo en el que ocurre la cosa parece que no tiene mucha repercusión. Al final la historia está llena de pequeñas gotitas que van transformando las cosas. Por ejemplo, a mí me hacía mucha gracia un periodista mucho más jovencito que me entrevistó durante todo este proceso con el lanzamiento del documental, que él decía, por ejemplo, que él había conocido a Andy Warhol a través de Alaska. Pues tenemos que pensar que Alaska conoció a Andy warhol cuando tenía 12 años. Lo que quiero decir con esto es que muchas veces las cosas que ocurren en la historia no es A es igual a B, o un más uno es dos, sino que las cosas en la historia necesitan ir pasando de unos a otros para que al final eso termine convirtiéndose en algo grande. Y yo creo que justamente lo que pasó con la exposición fue una cosa muy bestia. El día que llegó Andy Warhol sólo se vende un cuadro, pero 40 años más tarde seguimos hablando de que esto fue un momento de inflexión en la historia de este país, o sea que yo creo que sí ha servido mucho esta visita primero para colocarnos en el mapa en ese momento y segundo para darnos cuenta que también somos modernos.
Ángel
Claro, iba a decir que cuando reivindicamos la memoria o reclamamos la memoria no solo hablamos de la memoria política, no, no, esto también es memoria de este país.
Sebastián Galán
Claro, porque nosotros en este país nos ha ocurrido una cosa muy curiosa en esta época de la transición y de los 80 y de la movida y es que siempre hemos contado la transición o la movida o a través de la política con el típico Franco ha muerto y con las manifestaciones o a través de la música y los grupos musicales, pero nos habíamos olvidado que la movida y todo, y todo lo que comienza a finales de los 70, que luego se termina convirtiendo en lo que es la movida, comienza realmente desde el arte, desde diseñadores, ilustradores y sobre todo la galería Van Dres que fue la primera que tuvo Fernando Vijande, donde allí se dan cita, todo tipo de cita, dos mundos, el mundo como de Cuenca y un poco de artistas mayores junto con una nueva ola de gente como puede ser Alaska, Pedro Almodóvar, Pérez Villalta que van a esa galería, encuentran un lugar seguro, o sea que al final en este documental reivindicamos también que la transición y el arte están. El arte hizo muchísimo por el cambio.
Ángel
¿Tuviste claro desde el principio que Alaska tenía que ser el hilo conductor?
Sebastián Galán
Pues mira, lo de Alaska fue muy curioso porque cuando nosotros pusimos toda la lista de personas que queríamos entrevistar nos dimos cuenta antes de la teníamos simplemente como entrevista para entrevistarla, pero nos dimos cuenta que Alaska de todas las personas que íbamos a entrevistar era la única que había estado como en los tres momentos más importantes, los tres hitos más importantes de Fernando que nosotros queríamos contar. Había estado en Vandrés cuando tenía quince, dieciséis años, que ya una chica tan adelantada empieza a ir por las galerías, luego había estado por supuesto la inauguración y la visita de Andy Warhol, pero es que además Andy Warhol le hace una foto a ella y la termina convirtiendo en una obra de arte, que esa obra de arte se llama Mujer desconocida, o sea Andy Ward con la fotografía y años más tarde ella descubre a través de un amigo que está en un museo colgada y bajo el título de Mujer desconocida. Entonces era claro que Alaska tenía que ser, tenía la autoridad para poderse sentar con cada uno de los entrevistados y servirnos de hilo conductor y luego como ella es una gran conocedora del arte y de millones de cosas, porque esta mujer es una cosa increíble el bagaje cultural que tiene. Ha sido una delicia escucharla, hacer las entrevistas, poner su propia cosecha y ha sido maravilloso trabajar con ella, la verdad.
Ángel
¿Él no volvió nunca a España?
Sebastián Galán
No, él no volvió. De hecho él muere, si mal no recuerdo, tres años después de la visita.
Ángel
¿Dónde se podrá ver o dónde se puede ver este documento?
Sebastián Galán
Pues el documental Lo estrenamos el 31 de octubre. Hemos estado en 40 salas, todavía quedan algunas residuales, estamos ahora terminando de negociar con algunas plataformas, pero todavía quedan cositas donde se pueden ver en gran pantalla. Tenemos por ejemplo en el DART en Barcelona, que es un festival de arte, allí vamos a estar 12 13 14. En el reina Sofía volvemos a proyectarlo porque lo proyectamos hace como un mes y se quedó mucha gente fuera y el Reina Sofía nos ha pedido volverlo a proyectar dos días, que va a ser en diciembre, 17, 18 de diciembre. Y yo animo a la gente que todavía en Madrid queden algunos cines y si no pues tendrá que verlo ya.
Ángel
En plataformas, que buceen, si no en las plataformas que seguro que lo encontraréis.
Sebastián Galán
Estamos a puntito de cerrarla, no puedo decir todavía con cuál.
Ángel
Pues te perseguiremos, Sebas. Muchísimas gracias.
Sebastián Galán
Oye, gracias a vosotras.
Ángel
Un beso. Hasta luego. Ana, gracias por recordarnos, rememorarnos esa visita de Andy Warhol España.
Ana Uslé
A ti y a ellos.
Manuel Delgado
Hoy por.
Ángel
Hoy Magazine SER Podcast. Los oyentes habituales de la Cadena SER saben a lo que corresponde esta música. Y esta música corresponde a la entrega de los Premios Ondas que va a ser esta noche en el Gran Teatro del Liceu de Barcelona y que va a presentar Mara Torres. Buenos días, Bond.
Pepa Blanes
Aquí estoy practicando el catalán.
Ángel
¿Cómo estás? ¿Estás en el propio escenario? ¿En el mismo escenario?
Pepa Blanes
Estoy en el patio de Utakas, tengo delante todo el escenario iluminado. Estamos haciendo las pruebas, Jordi Rosera, el director, está el realizador, el iluminador. Lo tenemos todo montado. Lo que pasa es que estoy en el patio butacas porque quería estar aquí para describiros todo lo que van a ver los espectadores y quienes están estén esta tarde noche aquí en el liceo. Pero vamos, muy emocionado, imagínate.
Ángel
¿Cómo va a ser esa gala, Mara?
Pepa Blanes
Pues va a ser una gala que tiene a gente que yo creo que los oyentes de este actuadores quieren mucho. Pues Day Manierga, Isaías Secunde, La Rosa, el Wyoming. Te quiero decir que me parece que va a haber un montón de invitados premiados que todos queremos y apreciamos y admiramos mucho. Y luego tenemos a Iba Sueci actuando a Pastora Sola. Yo creo que Ortega, Luis Piedra, Ita, Carolina Iglesias. Me parece que lo vamos a pasar muy bien. Esa es la sensación que tenemos todos, así que ojalá sea así.
Ángel
Te veía el otro día como cuando recibías la noticia de que ibas a presentar los Ondas, decí ya era hora. ¿Te apetecía mucho? No, que luego es un marrón. Mara, también te lo voy a decir, que luego es un marrón. Estas cosas hacen mucha ilusión cuando te lo dicen, pero luego llega el día en que tienes que hacerlo.
Pepa Blanes
Mira, eso lo pensaba esta mañana porque no he dormido bien. Claro. Tengo el horario completamente cambiado. Anoche estaba aquí en Barcelona, eran las cuatro y media, seguía despierta. Yo pensando ay Dios, en qué momento. Pero ahora que estoy aquí, imagínate. Pues quieres que todo salga bien, que estén los premiados felices, que esto está, como ya sabes, porque lo conoces, muy bien organizado, al milímetro. Solo pido a los premiados que por favor se ajusten al tiempo en sus discursos.
Ángel
Mensaje de Mara Torres. Por favor, premiado, ajústense. ¿Cuánto tiempo les dais?
Pepa Blanes
A ver, yo creo que les damos un minuto, minuto y medio. Entonces, lo más importante es que nadie sea quien se cargue la gala. Es decir, como haya uno que realmente esté hablando mucho rato, dentro de un año dirá sí, pero mira qué le Que se cargó la gala porque estaba todo bien pensado, pero habló demasiado tiempo. Entonces que nadie se vaya a llevar ese cartelito. Pero bueno, yo creo que todo el mundo va a tener cosas muy interesantes que decir. Es un año especialmente intenso.
Ángel
Mira, Mara, yo creo que como en la vida se puede recibir más de 1 ondas, aquellos que se pasen ya castigados y nunca más recibirán un Ondas. Esta podría ser una amenaza.
Pepa Blanes
Es una amenaza interesante.
Ángel
¿Te parece?
Pepa Blanes
Yo les doy un mensaje que digan lo más importante al principio, no sea que al final no se les vaya a oír.
Ángel
Venga, mensaje que no les pase como a Feijóo esta mañana, que quería decir una frase lapidaria y se ha quedado sin tiempo, Le han bajado el micrófono, o sea que imagínate. Muchísima suerte. Estaremos muy pendientes. Un beso bien grande.
Pepa Blanes
Gracias. Un beso a todos.
Ángel
Hasta luego. A ver, nosotros así directamente, directamente a este programa no nos ha caído ningún Ondas, pero hay un pedacito de un Ondas que va a parar a una persona que. Un trocito. Un trocito es nuestro. Antonio Martínez Asensio, buenos días, ¿Qué tal?
Manuel Delgado
Buenos días, Ángel, ¿Dónde estás? Pues mira, estoy. Me acabo de subir al autobús, hemos llegado a Sants y nos vamos al hotel, o sea que fíjate dónde estoy, en plena movida.
Ángel
Tú acabas de escuchar a Mara Torres, lo que ha dicho de los dioses.
Manuel Delgado
Mara Torres, de los minutos, y yo me voy a ajustar a un minuto, creo que un minuto quince como mucho.
Ángel
Vale. ¿Lo llevas preparado entonces?
Manuel Delgado
Lo llevo preparado y voy a ver si hago algo un poco especial, un poco más. Algo más allá de los agradecimientos. A ver, si no hago agradecimientos y lo que hago es contar algo en un minuto, minuto y medio.
Ángel
A mí si en ese minuto, minuto y medio no incluyes cuatro adjetivos y la palabra brutal, no me va a servir ese discurso.
Manuel Delgado
Pues no lo sé, es que estoy pensando, estoy pensando. Te lo voy a confesar y a todos. Estoy confesando con contar un libro en un minuto.
Ángel
Me encanta, me encanta. Bueno, sorpresa, sorpresa. Llevas el traje, vas en traje, vas con traje.
Manuel Delgado
Llevo el traje, me he comprado un trajecito y voy ahí todo guapete, creo, con mi trajecito y nada, y lo tengo todo preparado y te vengo a comer, que estoy muy nervioso. Y te tengo que confesar también que me estoy acordando mucho de vosotros, porque es verdad que el premio es para un libro una hora, pero yo me siento muy del equipo del hoy por hoy y me acuerdo mucho de vosotros.
Ángel
Pues esto se soluciona enseguida. Cuando vuelvas nos debes unas cañas a todos. ¿De acuerdo?
Manuel Delgado
Eso está hecho.
Ángel
Porque encima nos vamos a Gijón el jueves y mañana nos vamos sin ti, que te dejamos en los.
Manuel Delgado
Es verdad, es verdad. Porque ya es que no os debo esas cosas, seguro.
Ángel
Antonio, disfrútalo muchísimo. ¿De acuerdo?
Manuel Delgado
Muchísimas gracias, Ángel.
Ángel
Un beso muy grande. Adiós.
Marta Sanz
Y tus ojitos no han secado y tú, que tanto te mereces, no todos permanecen y no por ello no amanece, no florece.
Ángel
Pepa Blanes, buenos días. Uy, hemos perdido a Pepa.
Pepa Blanes
No, estoy aquí. Estoy. Estoy. Estoy en el tren. Lo que no sé cómo me oiréis porque hace un traqueteo. No sé cuándo esto coja más velocidad, cómo vamos a ir a Barcelona.
Ángel
Bueno, yo de momento te escucho bien. Vas en el tren porque. ¿Qué vas a hacer? ¿Retransmitir la gala, cubrir la alfombra roja? ¿Qué vas a hacer, Pepa?
Pepa Blanes
Pues vamos a retransmitir la alfombra roja, sí llegamos. Y la gala en antena de láser. Y vamos a entrevistar. Pues el año pasado me acuerdo que subiste tú. Claro, todo lo de este año, que no será lo mismo, Ángel, sin ti. Te estoy haciendo la pelota para ir a esas cañas de Antonio Martínez. Como ves.
Ángel
Decíamos antes, comentábamos que es verdad, lo contaba Mara, que este es un año especial para la radio. Para los que hacemos la radio. Los que hacemos la radio en esta casa. Sobre todo también porque. Porque está Jen Manierga. Es que está Isaías Lafuente. Es que tiene un Ondas la radio por la cobertura en el apagón, que fue fundamental el papel de la radio que siguió sonando los transistores a pilas. Es decir, que además es un año de unos Ondas muy emocionantes.
Pepa Blanes
Sí, yo creo que sí. Y sobre todo creo que se premia mucho al trabajo, al periodismo, al trabajo en equipo. Ese premio, Isaías, es también un premio a muchos años detrás en los programas. El premio de un libro una hora a cómo intentar contar los libros en un formato de radio que a priori siempre es muy difícil y como Antonio se las ha ingeniado para hacerlo tanto en el Hoy por Hoy como en su programa. Y el premio de Gemma, que es hacer radio y tele a la vez. Hacer una radio diaria como Toni Clapés. Y por supuesto el apagón, que es cuando no tienes nada, cómo sigues contando cuando no hay ni luz. Entonces yo creo que va a ser bonito reflejar todo lo que ha sido el trabajo del año. Ir viendo un poco cómo se emocionan también todos los.
Ángel
¿Tú qué crees que tienen? Tú que haces muchas alfombras rojas, ¿Tú qué crees que tienen estos premios que siguen siendo? Pasan los años y siempre que hablamos de los premios Onda siempre decimos los premios más prestigiosos de la comunicación. Y es verdad, porque así lo siente, Así lo sentimos los que hemos recibido algún Ondas alguna vez en la vida. Recibo muchos premios y todos me hacen ilusión y todos me gustan. Pero cuando te llaman para decirte que has ganado un Ondas. Tiene algo como especial qué tiene este premio.
Pepa Blanes
Lo reconoce un medio de comunicación, pero no solo un medio, sino un jurado que ha mirado a todos los profesionales del periodismo, de las series, de la actuación, y que yo creo que el que sea un jurado cada vez distinto, abierto, predecido.
Ángel
Vamos perdiendo a Pepa. Claro, es lo que tiene como bante. Tren. Ella va sufriendo por si va llegando a Barcelona, va en tren. No la tenemos todavía. Le agradecemos muchísimo a Pepa Blanes, incluso en el trayecto hacia Barcelona, porque ella va a ser la encargada de contar lo que pase primero en esa alfombra roja, que es una alfombra roja que quiere pisar muchísima gente y que además se pone en un sitio maravilloso de la ciudad de Barcelona, como es La Razón, esa gran entrada al Gran Teatra Daliceu de Barcelona. Por allí van a aparecer no sólo los premiados, sino todos aquellos que no se quieren perder una entrega de un premio, como decíamos con Pepa, tan importante para la comunicación y que pasan los años y que sigue manteniendo el prestigio. Se emocionan los premiados, y no solo los que nos dedicamos al mundo de la comunicación, sino también los que se dedican al mundo del cine, al mundo de la música y al mundo de la publicidad. Porque no hay que olvidar que la publicidad también se premia, porque la publicidad forma parte de la radio, forma parte de lo que nosotros hacemos, la integramos en los programas. Y la prueba de ello es Páramo, todos los días aquí con nosotros. Y también se premia el ingenio y la creatividad en publicidad, porque no deja de ser un contenido radiofónico. Así que hoy no se lo pierdan, hoy en tres de los Ondas, en el Gran Teatra del Liceo de Barcelona, con esa gala que va a presentar Mara Torres, a la que hemos sacado un momento de los ensayos, la hemos hecho bajar al patio de butacas para que nos contara lo que vamos a poder escuchar, lo que van a poder ver todos aquellos que hoy se acerquen hasta el Gran Teatro del Liceo a ver la entrega de los Ondas. You can get epic Pow. Freshies first tracks and more. Find last minute deals with the last minute filter on the app book A private vacation. Rental now at verbal Hoy por hoy magazine. ¿Qué tal, Cas? Bien. Mira, venía de hablar de los Ondas y Francino no está hoy, porque ya saben que el día. Si no, no va a dar la cara. Esta tarde va a dar la cara.
Manuel Delgado
Cara.
Ángel
Va a dar la cara. Ustedes ya saben que el día de entrega de Ondas hay una programación especial de la ventana que se hace desde el hotel donde se alojan los premiados mientras se están arreglando para ir a la ceremonia. Hoy está Francino de camino para allá.
Manuel Delgado
Y nosotros estaremos en el Palacete Albéniz.
Ángel
Es verdad que coincide con la comida.
Manuel Delgado
Eso es. A los ganadores de los Ondas de este año. Pero dos asuntos van a marcar el hora 14 y no sólo son los Ondas. Déjame que recupere el audio que hemos emitido esta mañana en el Abierto. Ese momento en el que el presidente del tribunal que ha condenado al fiscal general del Estado y dos días antes de que conociéramos ese. Decía esto durante un curso pagado por el Colegio de Abogados de Madrid, que además, recordemos, era parte de la acusación popular en ese juicio. Y con esto, señores, concluyo que tengo que poner la sentencia. Tengo que poner con la sentencia.
Ángel
¿Pero y las risas y los aplausos?
Manuel Delgado
Es el tono. Es el tono de Martínez Arrieta. Es el curso en mitad de un proceso. Pero sobre todo es lo que dice avanzando, que hay un cambio de ponente y tampoco hay que ser un gurú para concluir que además de poco discreto, estaba apuntando a la decisión tomada dos días antes, recordemos, de que la conociéramos. El resto, insisto, lo tiene todo. Pero el fondo de sus palabras es lo que vamos a explicar en Hora 14 con Pedro Jiménez. El lío político ya está montado. El Gobierno está siendo bastante discreto. Veremos si esto puede tener algún tipo de consecuencia legal, porque consecuencia en imagen, desde luego, es evidente que la tiene. Y Ángel, lo de Mazón, que se enreda más si cabe a partir de esa información de Levante que asegura que Vilaplana llevó en coche a Mazón hasta el padre. Él insiste, Él decía esta mañana que no, que se fue andando. Le han preguntado a Amazon. Ya he dicho y ratifico que no me paré ni entré en ningún sitio desde la puerta del parking hasta el Palau de la Llaneta, a donde vine andando. Entonces, esto es un asunto que no lo termino de comprender. Un interés en un asunto que más parece de Sálvame que de otra cosa. No lo termino de. Hombre, quiero decir, lo puede aclarar, pero.
Ángel
¿Por qué tenemos que creerle si ha mentido todo el rato?
Manuel Delgado
Enésima contradicción, enésima mentira. Y Mazón que sigue enredado en ese ovillo de mentiras. Se supone que en cuestión de minutos además, vamos a conocer el sentido del informe casi seguro favorable del Poder Judicial a la que será nueva Fiscal General del Estado, a Pera Mato y por supuesto los Ondas y muchas más cosas, porque tenemos poco tiempo, pero siempre pasa.
Ángel
Lo mismo, Siempre pasa lo mismo. Hasta luego. Escuchamos.
Marta Sanz
Hoy por hoy magazine.
Ángel
Ser podcast. Venga, que Solo nos quedan 20 minutitos. Que no, 20 no, que va, quedan 10 minutos, 9 minutos. Que todavía nos puede pasar algo en estos 9 minutos, también os lo digo. Pero venga, vamos. ¿De qué habéis hablado hoy? Bueno, hemos estado hablando de un debate aquí, porque estábamos Eva Pasco y yo hablando de un tema, que es que Eva que le llegan libros y a mí que me llegan muchos libros también, los que valen para el programa, los vamos archivando y cuando ya dejan de tener un valor, pues los dejamos para.
Manuel Delgado
Que otra gente se los pueda llevar.
Ángel
Es una zona que está habilitada para eso. Pero ¿Qué pasa? Desahogamos nuestro armario y hay un señor que se llama Pascual Donate que los.
Manuel Delgado
Vuelve a coger y los vuelve a.
Ángel
Meter en el armario para sus libros estos ¿Que hace? Para los libros abandonados.
Manuel Delgado
Claro, entonces salen y entran, salen y entran y entran y siempre está la vida.
Ángel
Pero vamos a ver, entendedme a mí ahora mismo, por ejemplo, Pepe el otro día desechó un libro de 600 páginas de San Agustín de Hipona, una biografía. Yo dije, me miró ese santo con esos ojillos. Yo decía, vamos a ver, un libro de tapa dura con 100 páginas, solamente mi bibliografía, digo, esto no se, se puede desechar. Y lo volviste a meter en el armario.
Marta Sanz
¿Pero qué hace él Hoy por Hoy.
Ángel
Con San Agustín de Hipona? Pero yo siempre me pregunto, a lo mejor puede venir alguien a quien le interese. No, mira, yo le acabo de encontrar en utilidad, cuando tengamos problemas con algún invitado, me lo entráis y yo voy leyendo recitas. Bueno, hay otra cosa más grave y.
Manuel Delgado
Es lo que hace Pascu con los colaboradores. Es decir, hay colaboradores que yo sé cómo son sus casas, yo sé, ejemplo.
Ángel
El artesano, sé que su casa no es muy grande. Bueno, pues cada vez que llega un.
Manuel Delgado
Libro relacionado con el arte.
Ángel
Normalmente los.
Manuel Delgado
Libros de arte son muy tochos, son.
Ángel
Enormes, porque tienen sus fotografías y estas.
Manuel Delgado
Cosas se los guarda Eduardo no se los guarda y se los da Pablo. Mira Pablo, he pensado en ti para.
Ángel
Este le tengo uno guardado ahí que lo he ojeado, está en tu mesa. Que lo vas a desechar, que es de los robos más importantes del área.
Marta Sanz
¿Y qué hace?
Ángel
El colapso en cuestión se lo lleva, le sonríe. Gracias, gracias. ¿Yo sé que Pablo tiene la casa.
Marta Sanz
Pequeña y sabes qué hace? Lo deja en la otra zona que hay habilitada para abandono de libros, pero.
Ángel
Lejos, saliendo de la radio, saliendo de la redacción, que hay otra zona habilitada para después. A partir de eso hemos ya empezado a hablar de lo que hacemos en nuestra casa. Porque claro, yo tengo una estantería llena de un libro de un ratón que era periodista de los niños, esto hay que tirar.
Manuel Delgado
Que ya mis hijos dicen.
Ángel
Ya no lo vamos a. Y están ahí puestos, ¿Qué se hace?
Manuel Delgado
Pero yo sobre esto quiero quejarme de.
Ángel
La poca facilidad que existe para desprenderte.
Manuel Delgado
De los libros para bibliotecas, para hospital, porque yo he querido hacer eso y ha sido imposible. Yo lo puedo hacer imposible.
Ángel
La biblioteca pública ya no te los cogen.
Manuel Delgado
No, no te lo coge nadie. Y una biblioteca lo que tiene que hacer es más que agrandarse y depurándose, tiene que ir quitando.
Marta Sanz
Porque después yo se las dejaba a.
Ángel
Una persona que vendía libros de segunda mano, pero tenía que someterme a varias.
Marta Sanz
Humillaciones porque llegaba yo con las cajas.
Ángel
De libros para desechar y me decía ahí está Morraya.
Ana Uslé
Pero hay coles que sí que hacen mercadillos de libros que a un precio irrisorio o que simplemente tú los llevas y los.
Ángel
Yo hago una cosa, en lugar de tirarlos en el contenedor del papel que es el que toca, los dejo encima del contenedor porque pienso que a lo mejor pasa.
Manuel Delgado
La última vez que hice eso, yo hice eso la última vez, como nadie los quiere, los dejé a la vista y cuando volví con otra tanda de cosas de basura, había un señor que los estaba ojeando y se llevó más.
Ángel
O menos la mitad. Al final en algún sitio hay que dejarlos para que o en los bancos de la calle. Los bancos de la calle, en algunos parques, en los bancos de algunos parques hay pequeñas bibliotecas que tú puedes.
Manuel Delgado
Pero que debería haber una cosa institucional que agilizara eso para que al final.
Ángel
Hay gente seguro que lo necesita, ¿No? Big black coat like. Pues vamos, ana con el último compás.
Ana Uslé
Menuda película del programa de hoy. Tenemos que confesárselo a los oyentes.
Ángel
Pero tendrías drama.
Ana Uslé
Sí, ha sido drama. Un thriller, Un bonito thriller de programa. No lo hemos tenido.
Ángel
Ha terminado bien.
Ana Uslé
Ha terminado bien. No hemos tenido mucho.
Manuel Delgado
Ha habido boda, la protagonista y el prota.
Ángel
Y no ha habido muertos. Que podría, pero no ha habido muertos.
Manuel Delgado
Yo no tengo toda la mañana.
Ana Uslé
Pero eso, eso es que los miércoles siempre tienen cosas buenas. Siempre tienen tesoros como el rincón y la esquina, que va a ser nuestro último compás. Hemos estado con Marta y Manuel hablando de cine y de cines. Y también se han sumado, como siempre, los oyentes, como Dionisia.
Pepa Blanes
Pues mi historia con el cine es que mi padre y mis tíos tenían varios cines así en pueblos cercanos. Les pasaban muchas anécdotas. Y una vez, por ejemplo, aquí en mi pueblo, ponían la película el domingo por la tarde y en el de Al, un poco como una hora, hora y media más tarde. Entonces ponían aquí las primeras bobinas, mi tío las cogía, las llevaba para el otro pueblo, y cuando acababa la última, la cogía mi padre y la llevaba. Pero claro, ya era de noche. Mi padre iba con una moto. Entonces por el camino se le cayó la bobina, tiró, se le metió en un trigal. Pues mi padre ya tuvo que llegar al pueblo. Mire, ha pasado esto. Mañana venís por la mañana, que encontramos la bobina de día y seguimos con.
Ángel
La película y veis el fútbol de la película.
Ana Uslé
Claro, siempre hay algo que puede salir mal.
Ángel
Pues sí, pero nosotros, mira, al menos hemos llegado al final. No hemos perdido la última bobina. No la hemos perdido. Mañana volvemos. A partir de las 6 les esperamos. Pongan el despertador. If you were in my movie, you could be the gangster Double breasted pinstripe.
Manuel Delgado
Man with a cigarette Go running down the alley The double cross.
Ana Uslé
Hoy por hoy, Ángels Barceló.
Marta Sanz
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Podcast: Hoy por Hoy – SER Podcast
Host: Àngels Barceló
Date: November 12, 2025
Este episodio especial de “Hoy por Hoy Magazine” es una celebración apasionada sobre el cine y su papel en la vida de los colaboradores y oyentes. El programa alterna entre la nostalgia cinéfila (con Marta Sanz y Manuel Delgado en “El rincón y la esquina”), el análisis de la huella de Andy Warhol durante su única visita a España en 1983, y la anticipación de la entrega de los Premios Ondas 2025. Con testimonios personales, evocaciones detalladas y anécdotas históricas, el episodio busca comprender cómo el cine configura la memoria colectiva, la identidad personal y cultural.
Timestamps: 00:05 – 36:41
“Tengo la hipótesis de que mi cinefilia proviene de una electrocución... me quedé pegada al cable pelado de un Cinexin.” (02:39)
“No puede haber ningún sentimiento, ningún pensamiento, ni ningún recuerdo que no tenga una ilustración directa con una secuencia de una película.” (05:13) “La experiencia esta de sesión continua y además la falta absoluta de criterio a la hora de elegir los programas... Es básicamente lo que echaban.” (05:13)
“A Víctor Erice le presenté a mi hija mayor para enseñarle que llevaba el peinado exactamente igual que Ana Torrent.” (11:48)
“Conseguías dominar una especie de competencia en orden a inferir qué pasaba en la película, a pesar de que te habías perdido la primera hora.” (12:36)
“Después de estar en esa burbuja del cine... llegaba a mi casa y me había cogido una piojada en el cine.” (15:19)
“Éramos antiimperialistas... y al mismo tiempo militábamos en algo parecido a una cofradía extraña, que era la gente que se pasaba el tiempo hablando de cine.” (19:41)
“Porque yo estaré en todas partes, dondequiera que mires. Donde haya una posibilidad de que los hambrientos coman, allí estaré...” (25:07)
“No nos tendríamos que olvidar del acorazado Potemkin, del cine italiano... y el actual cine coreano, que tampoco moco de pavo.” (30:19)
Timestamps: 41:21 – 60:02
“Nunca se ha vuelto a producir un recibimiento tan masivo y tan deseado.” (42:22) “Era un dandi... buscaba un poco tender un puente entre España y el resto del mundo.” (44:19)
“Una explosión que posicionó a España como uno de los países donde todo el mundo quería estar.” (46:41)
“Yo tengo concretamente un bonobús y una caja de cerillas de cocina firmadas por Andy.” (49:21)
Timestamps: 60:05 – 68:13
“Estoy confesando contar un libro en un minuto.” (64:42)
“Cuando te llaman para decirte que has ganado un Ondas, tiene algo como especial...” (67:42)
Timestamps: 73:16 – cierre
“Una biblioteca lo que tiene que hacer más que agrandarse y depurándose, tiene que ir quitando...” (76:11)
El episodio es un caleidoscopio nostálgico, íntimo e ingenioso, marcado por el humor, el afecto al cine, la reivindicación cultural y la complicidad entre anfitriones, colaboradores y oyentes. La lengua, espontánea y rica en referencias, oscila entre lo poético, lo cotidiano y lo cómplice.
“Hoy por Hoy Magazine” ofrece en este episodio una inmersión viva en la memoria colectiva del cine y el arte contemporáneo en España. Es a la vez un homenaje emocionado a lo que las películas nos hacen y nos dejan, el retrato de una generación que aprendió a vivir y soñar en la oscuridad de una sala y una crónica vibrante sobre cómo la cultura transforma los países, los hace “modernos” y los reúne en torno a relatos compartidos.