
Loading summary
Marta Sanz
Ser podcast.
Ángel Barceló
Buenos días, señor Delgado.
Manuel Delgado
Buenos días.
Ángel Francino
¿Qué tal está?
Marta Sanz
Bien, gracias.
Brian Pérez
¿Subimos o bajamos?
Manuel Delgado
Nunca se sabe.
Brian Pérez
¿A dónde va?
Manuel Delgado
Al rincón y la esquina.
Marta Sanz
Al rincón y la esquina.
Brian Pérez
Cuidado.
Manuel Delgado
¿Qué aspecto tengo?
Ángel Barceló
Espere. Así, perfecto.
Manuel Delgado
Gracias. Lo primero que me llamó la atención de usted es que siempre lleva una flor.
Ángel Barceló
Ay, señor Delgado, ¿Tengo que volver a.
Marta Sanz
Recordarle que ni usted es Jack Lemon ni Joshiri Maclaine?
Manuel Delgado
Perdone. Ya lo sabe.
Marta Sanz
¿De qué van a hablar hoy?
Manuel Delgado
¿De ascensores?
Ángel Francino
Puf.
Marta Sanz
Si yo le contara.
Manuel Delgado
Será un placer escucharla.
Brian Pérez
Llegamos ya.
Marta Sanz
Espero que tenga suerte.
Manuel Delgado
También yo.
Brian Pérez
Dé recuerdos a la señora Sanz y a la señora Barceló, por supuesto.
Marta Sanz
Y límpiese la nariz. Hoy por hoy, Magazí Ser podcast.
Ángel Barceló
Pues aquí, recién llegado, recién salido del ascensor, Manuel Delgado. Buenos días.
Manuel Delgado
Sí, y siempre con agobio y demás. Si, van llenos.
Ángel Barceló
¿Te has limpiado la nariz?
Manuel Delgado
No sé a qué.
Ángel Barceló
No sabes a qué se refería.
Manuel Delgado
Se refería.
Ángel Barceló
Lo digo porque hay cámaras.
Manuel Delgado
Pero eso es que si hablas con alguien no te puedes mirar en el espejo.
Ángel Barceló
Eso es verdad. Eso es verdad. Recién llegada de Estados Unidos, ¿Donde habrá cogido? Luego nos contará algunos ascensores. Marta Sanz. Buenos días.
Marta Sanz
Muy buenos días. Echándoos de menos.
Ángel Barceló
A nosotros también nos toca hablar de ascensores, como el público y los oyentes habrán reconocido. Manuel, empecemos contigo, que tú has salido del ascensor.
Manuel Delgado
Bueno, pues lo de siempre, entrar a las definiciones y ver si nos ponemos de acuerdo acerca de lo que estamos hablando. Un ascensor es un medio de transporte, en este caso vertical, para llevar a cabo traslados más bien cortos entre diferentes niveles de un mismo espacio, que puede ser un edificio, pero también puede ser una montaña, pero que se entiende que son cortos. Es decir, no es lo mismo que un cohete sideral, pero sirve para subir y bajar. Entonces hay dos formas. En tanto que es un medio de transporte, lo que ahí se lleva a cabo es un viaje que tiene sus accidentes, En efecto, entre los cuales yo creo que todos estaremos de acuerdo en que más angustioso es el quedarte encerrado, aunque también se puede caer el ascensor, pero eso es menos probable. Y luego, esto, a la hora de abordarlo, propongo que lo hagamos, por una parte como un lugar de encuentro social breve pero significativo, pero también como lo que siempre hacemos en este espacio, que es como si fuera una metáfora, porque siempre hablamos de otra cosa.
Ángel Barceló
¿Pues vamos a hablar en los dos sentidos de los ascensores, pero primero le pregunto a Marta, decía, vuelves de Estados Unidos? ¿Has cogido muchos ascensores ahí?
Marta Sanz
Creo que todavía estoy en uno, en realidad. Yo desde un octavo piso de un.
Mabel Millán
Hotel en Hell's Kitchen, que es el.
Marta Sanz
Lugar de Nueva York donde me tocó alojarme, desde un Manhattan en el que si habéis estado allí todos, arriba y abajo, apertura, arriba, abajo, abajo, arriba. Pues yo me preguntaba por qué llamamos ascensores a los ascensores y en realidad no los llamamos descensores.
Mabel Millán
Porque podríamos llamarle.
Marta Sanz
Porque también bajan ascensores y descensores.
Manuel Delgado
Bueno, son ascensores hacia abajo.
Marta Sanz
Bueno, el caso es que yo creo que esa obsesión por lo ascendente lo que hace es desprestigiar actividades y lugares tan estupendas como la espeleología, el submarinismo o el mismísimo infierno. Esto no me parece a mí ni medio bien. Y que estos comentarios que acabo de hacer, esto se relacionan con la coordenada del espacio, pero que si atendemos al tiempo, cuando hablamos de ascendientes y descendientes, ahí no hay nada peyorativo. Sin embargo, en lo del ascensor y el descensor sí que puede haber algo peyorativo. El caso es que arriba está el cielo, como muy bien sabe Manuel Delgado, abajo está el infierno, como también sabrán muy bien Manuel Delgado y todos nuestros oyentes. Y no sabemos si las almas inmortales cogen un ascensor para subir al paraíso, bajar al infierno. Pero Led Zeppelin, que a mí es un grupo que me flipa muchísimo, compuso una de las canciones más hermosas del rock, que es Stairway to Heaven, y parece que para subir al cielo lo que se usan son las escaleras.
Manuel Delgado
And she's buying a stairway.
Ángel Barceló
When she.
Manuel Delgado
Gets there she knows if the stores.
Brian Pérez
Are all closed With a word she.
Marta Sanz
Can get much king.
Manuel Delgado
And she's buying a stairway.
Ángel Barceló
Qué bonita es esta canción. A ver, Manuel, que Marta ya nos ha metido en el terreno de las metáforas. Sigue tú.
Manuel Delgado
Bueno, pues en esta misma línea, a ver, si hemos empezado por hablar de metáforas. En efecto, Dante podría haber bajado al infierno en ascensor, de igual forma que Jesucristo o Jacob hubieran podido subir a los cielos. En lugar. Bueno, a Cristo lo remolcan prácticamente, pero podría haber subido en ascensor. Pero esa metáfora sirve. Mira, sirve para hablar de subir, o de bajar para subir. Por ejemplo, hay una película que no sé si habéis visto, que está obviamente se llama El manantial, que hace el Gary Cooper de King Vidor, que habla de los arquitectos. Y habla de un arquitecto que es como si fuera Frank Joey Wright, que al final, bueno, no importa, al final de la película es el puto arquitecto que está encima del rascacielos que acaba de construir, que es la leche de vanguardia, y ella, su mujer, la Patricia Neal, que suben en el ascensor de la obra como si ascendiera al cielo. Y esta metáfora está bien porque es de algo que creo que todos estamos al corriente, que es que hay arquitectos que se creen que son Dios, o como mínimo demiurgos, y que se creen que realmente, en tanto que Dios es un arquitecto, como afirmaban los masones, pues será que ellos mismos también son divinidades. Y no va en broma. Estos arquitectos estrella se creen que son tremendo Dios. Entonces, como la mayor parte de escenas de ascensores son mudas, no hay diálogo. Pueden besarse, darse mamporros, pero hay poco diálogo habitualmente. Y todos los ejemplos que vienen a la cabeza no daban para diálogos que pudiéramos repetir. Aquí he pensado presentaros al tonto este, porque es que me cae como el culo. El que es el Gary Cooper en la película, que en efecto, veréis que en el juicio que le hacen habla de él mismo como creador. El creador se mantiene firme en sus convicciones. El parásito sigue las opiniones de los demás. El creador piensa, el parásito copia. El creador produce. El parásito saquea. El interés del creador es la conquista de la naturaleza. El interés del parásito es la conquista del hombre. El creador requiere independencia. Ni sirve ni gobierna. Trata a los hombres con intercambio libre y elección voluntaria. El parásito busca poder. Desea atar a todos los hombres para.
Ángel Barceló
Que actúen juntos y se esclavicen.
Manuel Delgado
El parásito afirma que el hombre es solo una herramienta para ser utilizada, que ha de pensar como sus semejantes y actuar como ellos, y vivir la servidumbre de la necesidad colectiva prescindiendo de la suya.
Ángel Barceló
Pues la creación tiene otro rincón y la esquina de hostias de hostia, no, Dejadme que me vaya. ¿Publicidad Y ahora? Ahora lo retomamos. 900, 100.800 a los oyentes para que, como siempre, en el tramo final de esta sección, nos cuenten sus experiencias de ascensor historias que les hayan pasado silencios incómodos ese día que se quedaron atrapados no sé cuántas horas. Historias en el ascensor 900 1800 Perdona.
Manuel Delgado
¿Has visto a una pastelera con un paquete bajo el brazo hace un minuto y medio?
Marta Sanz
Sí, ha entrado en el ascensor con.
Ángel Francino
El señor de GoFundTaxis.
Manuel Delgado
Gracias.
Marta Sanz
¿Qué ha dicho?
Manuel Delgado
Nada, perdona.
Ángel Barceló
¿Quién eres tú?
Marta Sanz
Otro señor, el mozo portería.
Ángel Barceló
Pues no te han enseñado enseñado bien. Otto, un mozo portería jamás da esa clase de información. Eres como una estatua. ¿Entendido?
Marta Sanz
Hoy por Hoy Magazine Ser Podcast.
Ángel Barceló
Los ascensores hoy en el rincón y la esquina con Marta Sanz, con Manuel Delgado y con todos ustedes en el 900 100 800 el teléfono ya saben al que tienen que llamar para contarnos una historia que haya sucedido en un ascensor 900-10800 de todas formas, Marta, yo creo que es fácil imaginar nuestras vidas metidas en un ascensor que sube, baja y que algunas veces se queda atascado.
Marta Sanz
Ahí estamos, sí señora. En cualquier caso, lo que sí que podemos hacer es partir de la base de que lo que está abajo, mal, lo que está arriba, bien, y a partir de ahí colocamos nuestra. Nuestro legítimo derecho a ascender y a progresar, de subirnos a eso que se llama el ascensor social y de cómo en determinadas condiciones económicas y políticas ese movimiento hacia arriba puede ser mucho más fácil o mucho más difícil. Yo ahora, como vengo empapada de esto de los Estados Unidos, para bien y para mal, pues tengo frescas algunas cosas. Por ejemplo, en Washington me llevaron a visitar todos estos monumentos que hay en el Mall de Lincoln, que se dice Lincoln con la boca hacia abajo, hay que decirlo así, de Jefferson. Y hay uno que recuerda a Roosevelt. En el monumento a Roosevelt hay una inscripción en la que se alude a esa necesidad de salvar la brecha de la desigualdad. Para ello, los ricos no deben enriquecerse más, sino que son los pobres los que deben tener más oportunidades para vivir mejor. Es decir, se trataría de llegar a una dulce medianía en la que ya no hicieran falta los ascensores horizontales. Es decir, todo lo contrario de esa otra idea del sueño americano basado en la competitividad, la fuerza, el pez grande que se come al chico, que ahora encarnan tipos tan dulces, tan agradables, tan acogedores como Trump, Elon Musk, Millet, Ayuso, con su idea de los ricos desacomplejados, que hoy se convierten en el ideal al que aspiran muchos jóvenes, que más que cogidos el ascensor, como decía Manuel al principio, lo que quieren coger es un cohete, caiga quien caiga. El caso es que los ascensores sociales de las democracias liberales están bloqueados, entre otras cosas por una fiscalidad irracional muchas veces, por la vulneración de las leyes de fiscalidades, que a veces no son tan irracionales, y por los propios resortes intrínsecamente injustos del capitalismo. Y esto nos produce angustia, claustrofobia, queremos escapar por el techo, trepar por las cuerdas, y arriesgamos la vida y la integridad física y tenemos la salud mental muy averiada. Esto es una cosa. Luego hay quien te diría, desde una lógica completamente diferente, que lo del ascensor social es una auténtica chorrada, que el concepto de clase media es una filfa y que solo se es o clase dominante explotadora o clase trabajadora, no hay intermedio. Y es una manera también muy sugerente de acercarse al asunto desde el punto de vista local. Qué es lo que nos pasa, que en España, como en muchos otros lugares, por lo visto, el ascensor social se ha parado. Y hacemos sonar la alarma, porque por lo visto mis abuelos vivieron mejor que mis bisabuelos, mis padres mejor que mis abuelos, puede que yo viva mejor que mis padres, pero mis hijos iban a vivir infinitamente peor que yo. Entonces creo que hay que mirar hacia esto con realismo, que muchos estamos rezando Ay, virgencita, virgencita, que me quede como estoy. Que a lo mejor esa no es la posición, que a lo mejor deberíamos intentar cambiar las cosas, no solamente para el virgencita, virgencita, que me quede como estoy. Y yo simplemente quería llamar la atención sobre que esta generación de los boomers que estamos tan mal vistas, no me gusta nada el concepto boomers, pero eso ya hablaríamos en otro momento, ya empezamos a sentir que el ascensor social se paraba en algunos pisos. Yo recuerdo perfectamente en los años 80, que es cuando yo acabé de estudiar la carrera, mis posibilidades de trabajo eran muchísimo peores que las que tuvieron mis padres. Eso está clarísimo. Y luego, como no pueden faltar los referentes culturales, oye chicos, arriba y abajo es la serie que hay que ver. Los de abajo de Mariano Azuela, es el libro que hay que leer y no perder de vista el concepto de la revista en la literatura, con nuestro Julian Sorel en Rojo y negro, o nuestro Bel Amí maravilloso de Maupassant, llevado al cine en el 47 y protagonizado por George Sanders.
Ángel Barceló
La vida privada de Bellamy, año 1947.
Manuel Delgado
He observado que a las mujeres les gustan los hombres de apariencia malvada. Quienes se abandonan al mal ya no son espíritus libres, son marionetas del diablo. No me parece fácil ser un canalla con éxito.
Ángel Barceló
Un matrimonio verdadero significa la mayor felicidad.
Manuel Delgado
La felicidad no produce dinero.
Ángel Barceló
¿Y tú, Manuel, ¿Tienes una película que ejemplifique el camino inverso?
Manuel Delgado
El descenso en el corazón del ángel Michael Urke, que es un detective que al final se complica la vida con una cuestión así como de vudú y tal, y que finalmente obtiene un contrato por parte de un individuo inquietante también, que es Robert De Niro, que es el maligno. Entonces el final de la película es cuando él descubre que su alma ha sido vendida al demonio y lleva a cabo ese viaje en ascensor hacia abajo.
Mabel Millán
A mí me dio mucho miedo esa película.
Manuel Delgado
A mí me gusta. Entonces yo había pensado que podíamos escuchar la voz del maligno, que un día tendríais que entrevistar, porque creo que puede dar muchísimo.
Marta Sanz
Pero si entrevistan a muchos, yo algunos malignos.
Ángel Barceló
Entrevistado ya. Si entrevistara al de verdad me daría cuenta que lo que yo he entrevistado hasta ahora no son malignos.
Manuel Delgado
Igual es un buen tío. Cuidado, no tenemos ninguna garantía de que el fondo son tío y baracho. Yo os expliqué el otro día aquí la película Las brujas de Eastwood. Claro, el fondo es un tío, o sea, ¿Qué pasa? ¿Es que nadie me llama? Tú. Bueno, pues es el Robert de Heriro que ve descubierta, ve desvelada su auténtica naturaleza. Qué terrible es la sabiduría que no aporta beneficios a los sabios. Johnny Louis Cypher, Lucifer, hasta tu sombra es una broma de mal gusto.
Brian Pérez
Mefistófeles resulta un hombre kilométrico en Manhattan.
Manuel Delgado
Johnny, solo porque haciéndote pasar por el diablo conseguiste asustar a un viejo y supersticioso guitarrista, a una bruja y a un viejo que chocheaba, ¿Crees que vas a asustarme? No, porque sé quién soy. Si tuviera patas hendidas y cola en punta de flecha, te convencerías.
Ángel Barceló
¿Y si aparcamos la metáfora y vamos a los ascensores físicos con esas cabinas pequeñitas de poco más de un metro de ancho y de profundidad? ¿Tú, Manuel, cómo te llevas con los ascensores?
Manuel Delgado
No me gusta nada. Antes los tomaba lo menos posible, Ahora como tengo esto del piramidal, pues los tengo que coger más para bajar al.
Ángel Barceló
Estudio de la radio. ¿Bajas en ascensor?
Manuel Delgado
Sí, sí, sí. En otra época incluso hubiera subido caminando, pero es lo que hay. Pero mi nieto se quedó encerrado dos veces. Oye, por cierto, hablando del escala, del tema del ascenso y el descenso social, tema del ascensor. Oye, yo tengo una cargo un trabajo de prestigio, pero te doy mi palabra que yo doy clases en masters que no le podría pagar a mis hijas o a mis nietos. Esto es lo que hay. Tú cuando eres pobre, cuando no haces pobre, te mueres pobre. Bueno, lo que decía del tema este. Sí que me dan miedo. Lo que ocurre es que hay miedos que son. Digamos que no se empieza a decir.
Ángel Barceló
Que tu nieto se ha quedado encerrado dos veces.
Manuel Delgado
Oye, Sí, y que vinieron buscando sí nombre se queró encerrado, que no sé qué tocaba, pero se quedó encerrado dos veces, casi prácticamente consecutivas. Y en la segunda vinieron los bomberos. Oye, no es solamente que no se angustió, sino que estaba más contento que el bomba. ¿De que? ¿En serio? No, ¿Qué van a decir? Lo que iba a decir es que también hay dimensión biográfica de los ascensores. Cuando yo era jovencito y por mi mala cabeza que no he perdido del todo, estaba en la cosa de la resistencia antifranquista, había una cosa que daba pavor tremendo, que era de pronto escuchar al ascensor cuando se paraba en tu piso de noche, de madrugada, porque yo tenía. Éramos cuatro vecinos en el rellano y no eran vecinos que vinieran de fiesta o fueran a trabajar tan temprano. Si de pronto el ascensor se paraba en tu piso, esa hora era la policía. Y esa sensación la recoge Raymond en una canción que habla justamente de eso. Hablo de la tortura. Cuando crees que ya se acaba, vuelve a empezar. Y especialmente narra ese sentimiento. A veces una noche sonará el ascensor y se parará en tu piso y tú y yo tendremos que abrir. ¿Cuán creus que ya se acaba? Torna comenzar que se empre buya es para la uteupis y tú y yo, aurendo brir y yo y tú impotence frontal, anita aurem dobrir a que esta bella odiada anita aurendo briri no va a decir cuán creus que ya se acaba. Torna comenzar.
Ángel Barceló
¿A ti, Marta, ¿Te supone algún problema viajar en ascensor?
Marta Sanz
A mí lo que me vuelve loca por las noches es escuchar el motor de un ascensor. Eso me puede llegar a volver un poco tarumba, porque además yo tengo problemas para dormir y esas cosas te pueden llegar a obsesionar. Yo conozco a alguien que se ha mudado de casa incluso por el sonido de los ascensores, pero la experiencia de Manuel afortunadamente no la he vivido. No es un espacio que me produzca especial terror. El ascensor, como ha dicho él, es un lugar para viajar de un lugar a otro, es un lugar de tránsito. Y yo creo que el ascensor tiene algo de cápsula espacial, pero también tiene algo de ataúd. Es un poco una máquina del tiempo y a la vez es un sitio de terror, de claustrofobia, de miedo a ser enterradas vivas y que nos falte el aire. Yo no me he quedado nunca encerrada en uno, pero durante el apagón, verdaderamente una de las cosas que primero se me vino a la cabeza fue la de las personas que se iban a quedar atrapadas en los ascendentes. Visualicé esa angustia perfectamente y recordé un personaje de la historia de la literatura que a mí me pone los pelos de punta, que es Madeleine Usher enterrada viva en La caída de la casa Usher, de Edgar Allan Poe, escritor de Baltimore, ciudad por la que pasé en mi recorrido en coche, hice una pequeña road movie de Washington a Nueva York, pasé por Baltimore, pasé por Filadelfia, Baltimore es la ciudad natal de Poe. Y bueno, pues me acordé también un poco de la cabina de Mercero, que no es exactamente un ascensor porque no se mueve, aunque a través del teléfono cualquiera sabe, pero se parece un poquito. Otro día si queréis hablamos. Ya lo hicimos. De esos lugares que han dejado de existir o se han convertido en puro vintage y pura nostalgia, como las cabinas de los teléfonos. Los ascensores ¿No?
Ángel Barceló
Yo que salgo de madrugada de casa, que hay un silencio absoluto en la escalera y que no pasa nada, siempre tengo pánico cuando llamo el ascensor y llega el ascensor a mi piso cuando se abre la puerta, porque muchas veces pienso a ver si habrá alguien dentro. Manuel, es verdad, tú hablas mucho de ascensores con tus alumnos.
Manuel Delgado
Sí, pero antes de pronto se me ha ocurrido que podía ser interesante. Hay un montón de películas que hablan de ascensores y todo esto. Mi favorita de ascensores, no tiene diálogo, pero es buenísima, es esta del. ¿Cómo se llama esta que hace el Ryan Gosling?
Marta Sanz
Drive.
Manuel Delgado
Drive, exacto. Me gusta. Pero hay una que es de terror que se llama El ascensor, que es un ascensor maligno, una película holandesa del año 83, que hay una escena en que el ascensor maligno, todos los ascensores y los seres malignos juegan en el fondo son como si fueran niños. Y hay un cierto momento en que juega con una niña, en que son tres ascensores y ella va de uno a otro y cada vez que se abre uno y ya se acerca, automáticamente se cierra y se abre otra puerta. Y esto me pasó en la facultad también con mi nieto. Fantástico lo bien que me lo pasó con él, que cuando era pequeño, tres o cuatro años, va y se mete en un ascensor y de pronto el ascensor se cierra y sube. Pero era lo mismo, eran tres ascensores. Entonces me pasé un buen rato picando, digamos, para que subiera un piso, para que se moviera y básicamente con la expectativa de que en alguna oportunidad el ascensor que bajara y se abriera fuera el que tuviera premio, es decir, a mi nieto, porque el resto era como las maquinitas de los bares, es ver ascensores que subían y bajaban. Y al final apareció mi nieto en uno de ellos cuando le tocó bajar, porque son ascensores inteligentes, que ya por sí es un poco la niña de esta película de terror.
Ángel Barceló
Mira, vamos a escuchar ese fragmento. Una de las escenas de la película holandesa El ascensor, a la que está haciendo referencia Manuel.
Manuel Delgado
Esto es un cortocircuito, la puerta no.
Rafa
Se abre, supongo que lo arreglarán.
Manuel Delgado
El ascensor se ha quedado atascado.
Ángel Barceló
Ay, Dios.
Manuel Delgado
Está allí parado entre dos pisos.
Marta Sanz
¿Qué le pasa? ¿Qué le pasa, no lo sé.
Manuel Delgado
No puedo respirar?
Ángel Barceló
Pero déjame retroceder nada un momentito para que me contestes. ¿Por qué hablas de ascensores con tus alumnos, además?
Manuel Delgado
Muchísimo, porque las clases de espacios urbanos es sobre microsociología y explico que el ascensor permite reconocer un tipo de vida social que se caracteriza porque puede durar menos de un minuto, pero que en cambio es significativa. Un ejemplo que les pongo es que se fijen en la manera como en las películas la gente se distribuye en un ascensor, en la del apartamento, misma que parecía al principio aludida, haciendo a mí el papel de no se sabe bien bien qué cosa, que me encanta, creo que es lo mío, pero bueno, hay otra, por ejemplo, con la muerte de los talones, cuando Cary Grant baja con el ascensor, está también su madre, el ascensor está lleno y hay unos malvados, que está claro que son malvados porque tienen cara de malvados, que van a por él y hacen que de pronto, en la tensión que se produce entre la víctima propiciatoria que estaba allí y sus asesinos que estaban a punto de acecharle y de la madre, les dice algo que perdón, no es verdad que ustedes intentan matar a mi hijo, ¿Verdad? Eso con toda la gente que al final acaba riendo, porque qué ocurrencia la de la madre. ¿Os acordáis de esta escena?
Ángel Barceló
Mírala, mírala. ¿En qué tenemos que fijarnos en esta escena, Manuel?
Manuel Delgado
En cómo está distribuida la gente en esta película, o en la del apartamento, o cualquier otra, o no sé, o la propia experiencia de Marta en los USA.
Marta Sanz
Mi experiencia en los USA, luego te la contaré, ha sido un poco excéntrica, pero no sé, lo he buscado en Google y esto no me aparecía, lo cual me ha supuesto un trauma enorme, pero yo creo que la gente se coloca como en filas, unas detrás de otras, mirando todos hacia la puerta, bueno.
Ángel Barceló
Algunas veces en círculo también.
Manuel Delgado
Yo lo que estoy expectante, básicamente, es que nos explique las experiencias excéntricas de Marta en los ascensores, pero lo dejamos para otro día. En efecto, en todas las escenas en estas películas y mi experiencia también estuve en Nueva York, en la Columbia, y luego también estuve en Boston, en Harvard, ya me fijé un poco en estas cosas. Pero es verdad que la gente, en efecto, se coloca de cara a la puerta. Lo que les hacía mostrar a mis estudiantes, lo que les mostraba, es que si entraban en la ascensora, en el montacargas, los tres montacargas de la facultad, la gente se sitúa hidrostáticamente, es decir, entiende que es casi prácticamente una falta de maldade educación darle la espalda a otra persona. Pensemos en cómo tomamos el ascensor. La gente se coloca por los lados.
Ángel Barceló
En efecto, se distribuye a la vuelta, voy con Marta y hablamos del ascensor como espacio para el encuentro social, que es como empezábamos.
Manuel Delgado
Ahora voy al 81.
Brian Pérez
Bien.
Manuel Delgado
El juego se extiende hacia el ascensor principal. Usa el secundario y no lo sobrecargues. Almas, señores, por favor, un momento. Tendrán que volver todos al Salón Promene y les bajaremos en el otro ascensor. Los ascensores exprés son muy sensibles al calor y es muy posible que se produzca un cortocircuito y podrían pararse en el piso donde está el incendio. Así que, por favor, utilicen el ascensor normal que está.
Marta Sanz
Hoy por Hoy Magazine.
Ángel Barceló
Esto era el Coloso en llamas, que ahora pone en caso de incendio, no utilizar el ascensor. Entonces la gente pretendía bajar en ascensor de un coloso en llama. Hablábamos del espacio. El ascensor como espacio para el encuentro social. Marta.
Marta Sanz
Bueno, a mí me ponen nerviosa los ascensores en este sentido. Me imagino que como todo el mundo. Las conversaciones que mantenemos allí, cómo nos miramos, qué decimos, qué no decimos. Hola, buenos días, qué tal. ¿Cabeceas simplemente? ¿Bajas las cejas o las subes? Vete tú a saberte. ¿Miras las puntas de los pies con los desconocidos? Puede ser estar incómodo en un ascensor, pero lo malo es cuando no encuentras tema de conversación con las personas conocidas o siempre hablas de lo mismo. Hay incluso personas que se enamoran dentro de un ascensor, como les ocurre a Jack Lemmon y a Shirley MacLaine en el apartamento. Esta película es verdad lo que dijo aquello de Trueba de que un dios era Billy Wilder o no creía en Dios, pero creía en Billy Wilder. Billy Bilder. Perdón, que Wilder.
Manuel Delgado
No te quería corregir.
Marta Sanz
Billy Bilder. Billy Bilder.
Ángel Barceló
¿Te habías dado cuenta?
Marta Sanz
Perdón, pero de otra Perdona, pero sabes lo que pasa es que como vengo de New York, pues entonces ahora todo es Wilder, no Billy Builder. Entonces acordaos de que en El apartamento Jack Lemon y Shirley Maclean se enamoran y él es un empleado y ella es la ascensorista del edificio en el que se ubica la empresa para la que él trabaja. Suben y bajan cada día. Pero en realidad el retrato de Bilder es muy, muy, muy agridulce, porque en realidad está hablando todo el rato de bajada. Está hablando de perdedores, de cómo los de arriba acaban manejando a los de abajo, creando falsas expectativas respecto a las posibilidades de subir al cielo. Concretamente, la Srta. Kubelik. Shirley MacLaine Se cree que va a poder tener un futuro con el jefe. Y muy es mentira. La está engañando. Te cuentan un poco que el cielo para nada es de todos. Es una película bellísima. Y es precioso cómo Jack Lemmon en un ascensor repleto. Solo tiene ojos para ella. Y cómo se crea una burbuja de intimidad elegida dentro de un espacio de intimidad obligatoria. Y en realidad, también nos muestra que, a veces, la proximidad física y la intimidad no son exactamente lo mismo. Buenos días, Sr. Kessel. Buenos días, Srta. Rosas. Señorita Livington. Buenos días, señor McK. Buenos días, seÑor Kierkegaard. Buenos días, seño Baxter.
Manuel Delgado
Buenos días, sejorita Ku.
Marta Sanz
¿Listo? Puede subir. Cuidado con las puertas. Despegamos.
Brian Pérez
¿Qué ha hecho con su pelo?
Marta Sanz
Me ponía nerviosa y me lo he cortado. He hecho mal, ¿Verdad?
Brian Pérez
No.
Manuel Delgado
Le queda muy gracioso.
Marta Sanz
¿Se ha resfriado?
Brian Pérez
Sí.
Manuel Delgado
Lamentaría pegárselo.
Marta Sanz
Yo nunca me resfr.
Manuel Delgado
¿De veras? He estado leyendo una estadística sobre accidentes y enfermedades. El ciudadano neoyorquino entre los 20 y los 50 tiene dos resfriados y medio por año.
Marta Sanz
Qué gran responsabilidad la mía.
Manuel Delgado
¿Por qué?
Marta Sanz
Porque como yo no me resfrío, para que no fallen las estadísticas, otro infeliz ha de tener 5 resfriados.
Manuel Delgado
Es infeliz soy yo.
Brian Pérez
Qué bueno.
Ángel Barceló
Qué buena escena. ¿Algo que te haya ocurrido, Marta, en un ascensor y que nos quieras contar?
Marta Sanz
Bueno, mi casa no tiene ascensor. La casa de mis padres sí que tiene ascensor. En la casa de mis padres yo veo cómo van envejeciendo los vecinos y yo misma, cómo van cambiando nuestras conversaciones y nuestros estados y nuestros estados de ánimo. Pero mis experiencias mejores en los ascensores son las de los hoteles, que son variadas y ridículas. Ya sabéis que hay hoteles en los que tú entras por una puerta, el ascensor y sales por otra, y a veces se te queda cara de imbécil. Hay ascensores donde tienes que pasar la tarjeta, frotar, frotar la tarjeta para dar a tu habitación y nunca la coge, y coge la del vecino y acabas en otro lugar. Hay horas punta en los ascensores, cuando tienes que bajar a desayunar y todo el mundo va allí, que le suenan las tripas. Es una aventura. Y le cuento a Manuel, que estaba interesado. En el último hotel al que fui en Nueva York, coincidí con un hombre que bajaba a la calle en camiseta de tirantes y pantalones cortos. Iba el tío muy desahogado y yo llevaba una chupa y una bufanda. Yo iba bien abrigadita, como corresponde. Y no os quiero contar cómo me miró aquel tipo, o sea, me miró. Allí hubo choque cultural, choque térmico evidente, no podíamos escapar de allí. Y entonces yo llegué a la conclusión, muy del rincón y la esquina, de que en los ascensores se agudizan las contradicciones. Como diría lentamente. Absolutamente.
Ángel Barceló
¿Qué te sugiere esta escena de ascensor de Marta, ese señor en camiseta de tirantes?
Manuel Delgado
En primer lugar, debo hacer notar que la ventaja que tienen las casas con jardín, como la de Marta, es que no requieren ascensor.
Marta Sanz
Que yo no tengo casa con jardín, yo vivo en un tercero sin ascensor, chaval.
Manuel Delgado
Pues. Y luego está hablando de ascensores, no hemos hablado de los espejos, por ejemplo. Yo siempre antes de volver a casa, siempre me miro. Si todavía llevo purpurina. A ver, el tema es a nivel. Es una broma, obviamente, pero el tema sociológico es el que creo que merece la pena remarcarse sobre esto. ¿Que dice del tipo con tirantes? A ver, yo cuando veo que está a punto de entrar un vecino que ya ha entrado, doy tres vueltas a la manzana, básicamente para no encontrarme con él. Pero atención, no porque no sea una persona sociable, sino porque soy una persona muy sociable. Pero cuando tú vas con el ascensor con alguien, tienes que calcular, negociar quién es esa persona para ti y hasta qué punto merece algo más que esa negociación mínima, que es no mirarle a los ojos, que es lo que hace la gente en un mortal, en un.
Ángel Barceló
Montacargas, mirarse los pies.
Manuel Delgado
Entonces hay que decir, bueno, ¿Qué le digo? ¿Que le digo? ¿Le hablo? ¿No le hablo? ¿Le hago un comentario? Entonces es lo que se llama rápidamente comunicación fática, que es una comunicación que no implica información, es decir, en que yo de pronto le digo algo a alguien, que ese alguien sé que ya sabe, lo único que le digo es que la vía de comunicación está abierta y que le reconozco como alguien con quien hay que hablar, puesto que la indiferencia sería extraña. Eso, cada cual tiene su experiencia, tiene que decidir qué le digo, cómo le digo, pero tiene que ser algo que ese ya sabe que es un poco lo que pasa con los medios de comunicación, que son más de comunicación que de información, porque en la práctica es muy complicado introducir información nueva. Si introduces información nueva demasiado en un medio de comunicación te echan. Bueno, es otro tema. Bueno, no, en un medio de comunicación es muy complicado cuestionar los parámetros a partir de los cuales se habla. Pero ya está, ya no he dicho nada. Qué lo haces ¿Por qué me dejas?
Brian Pérez
Claro.
Ángel Barceló
Y no te he echado. No te hemos echado todavía, pero fíjate.
Manuel Delgado
Que colamos la historia como si fuera un programa no informático.
Ángel Barceló
Eso sí. Estamos en la parte magazine. Estamos en la parte magazine.
Marta Sanz
Manuel, cállate. Tú quieres seguir la.
Ángel Barceló
No, pero seguirá, seguirá.
Manuel Delgado
Pero yo sé que estamos en un territorio exento. Aquí hay impunidad.
Ángel Barceló
Y esto te llevaba a un sketch de Famino y Cansado.
Manuel Delgado
Sí, y además me servía para enviarle un abrazo a Javier Cansado y decirle, oye, mira, estas cosas o se curan o se cronifican y es lo que te hacen revisiones y tal, pero no pasa nada. Y luego era un sketch genial que se llama Famosos en acción, que es cuando de pronto Manuel Campo Vidal y Pepe Navarro se encuentran en un ascensor. ¿Y de qué crees que hablan?
Ángel Barceló
Pues vamos a escucharlo, Klin.
Brian Pérez
Yo voy a quinto. Yo voy a sexto, o sea que.
Manuel Delgado
Yo me bajo antes. Sí.
Brian Pérez
Vaya calor.
Manuel Delgado
Está en mercado. Cada día peor.
Brian Pérez
La crese, Klin. Bueno, yo me bajo aquí. ¿Vale?
Ángel Barceló
Famoso maravilloso. Vamos a escuchar algunos oyentes con las historias que nos quieren contar sobre los ascensores. Rafa, desde Valencia, Buendía, buenos días.
Rafa
Hola, buenos días.
Ángel Barceló
Cuéntanos, Rafa, una historia que te haya pasado en un ascensor.
Rafa
Bueno, mira, os cuento. Yo trabajo en un ministerio, en el Ministerio de Educación concretamente. Y entonces iban a pintar un despacho y tenía obras de arte, un cuadro grande, una obra de arte y tal. Y entonces cuando hay que mover un cuadro de esos, viene un experto en obras de arte para decirnos cómo embalarlo, cómo moverlo, con mucho cuidado, claro, no tocarlo, vale mucho dinero. Y vino una señora del museo y entonces, bueno, pues poneros guantes. Una señora estas un poco pijotera, un poco ahí fuera de tono, muy estirada. Y entonces embalamos el cuadro y tal. Y ya, bueno, pues con mucho cuidado, coger el cuadro y tal, vamos a meterlo en el ascensor y lo bajamos dos plantas para ponerlo en un almacén mientras pinta en el despacho y tal. Bueno, pues lo cogemos un compañero y yo, el cuadro de cada lado, llamamos al ascensor un ascenso grande, entramos cada uno en una punta, cada uno por un lado, cogiendo el cuadro en vilo para no apoyarlo. Y nosotros no nos dimos cuenta que la señora entró en el ascensor porque la tapaba el cuadro, el cuadro era grande. Y entonces empezamos a bajar de ya, pues esta señora que no sé qué, esta señora vaya borde, que vaya antipática. Cuando se abre la puerta al ascensor y la vemos allí, nosotros flipábamos los dos, no sabíamos dónde meternos porque dijimos madre mía, nosotros dos mozos de almacén. La otra es que la mujer se cayó, no nos dijo ni tío, pero nos quedamos. La otra estuvo escuchando dos plantas o tres plantas mientras bajábamos, pues como la poníamos verde, pero no dijo ni.
Marta Sanz
Nada.
Ángel Barceló
Rafa, muchísimas gracias.
Rafa
Venga, a vosotros.
Marta Sanz
Hasta luego.
Ángel Barceló
Beso Ana desde Barcelona Bondía. Buenos días. Hola Ana, cuéntanos tu historia de ascensor.
Mabel Millán
Pues mira, mi historia de ascensor es muy sencilla.
Marta Sanz
Yo soy un poco alérgica a los.
Mabel Millán
Gimnasios y al final consiguieron convencerme de apuntarme a la piscina para mis rodillas.
Rafa
Y qué sé yo.
Mabel Millán
Total, que el primer día que me apunto a la piscina en el gimnasio.
Rafa
Cojo el ascensor porque la piscina estaba.
Marta Sanz
En unos sótanos y el ascensor se.
Mabel Millán
Para, el ascensor se para, ni sube.
Marta Sanz
Ni baja, ni funciona el timbre, ni puedo llamar auxilio.
Rafa
Un ascensor grande en el que iba.
Mabel Millán
Yo sola en traje de piscina, con.
Rafa
El gorro y las zapatillas, el albornoz, teléfono, lógicamente nada.
Brian Pérez
Y entonces pues empiezo a llamar, empiezo.
Mabel Millán
A patalear, empiezo a dar porrazos en.
Rafa
La puerta, en las paredes.
Mabel Millán
Y estuve así pues como 40 minutos.
Brian Pérez
Hasta que por lo visto alguien pasó por allí, oyó que había ruido en el ascensor y me rescataron, me rescataron de allí.
Mabel Millán
Así que mi alergia a los gimnasios.
Rafa
Estaba más que una pregunta.
Ángel Barceló
¿Volviste al gimnasio?
Rafa
Por supuesto que no.
Marta Sanz
Era una señal totalmente de muchos gimnasios durante mucho tiempo y esto era la confirmación de que al gimnasio no tengo que ir.
Ángel Barceló
Era una señal. Muchísimas gracias, Ana.
Brian Pérez
Tenga buen día.
Ángel Barceló
Un beso. Cuántas escenas de acción, Marta. Se habrán rodado en ascensores.
Marta Sanz
Manuel ya ha citado muchas, pero claro, El ascensor es lugar de crimen, Escapada, La jungla de cristal, El coloso en llamas, una película horrible de Goldie Hound que se titula Engañada, que acaba matando al psicópata que la persigue, consiguiendo que se caiga por el hueco de una escalera. Vestida para matar, de Brian De Palma. Y una que he visto ahora que es Celeste, esa serie maravillosa protagonizada por Carmen Bacci, que hay una escena de acción donde ella escapa por un ascensor, un chico la está persiguiendo por una escalera. Y fíjate, estábamos hablando al principio del ascensor social y la importancia de la fiscalidad y la corrupción, el no respeto a la fiscalidad. Carmen Machí es inspectora de Hacienda en Celeste y hay una escena con ascensores. En esta serie Carmen Machi se merece todos los premios de interpretación que se le puedan dar a un ser humano en este planeta. Es fantástica.
Ángel Barceló
¿Alguna cosa más? Tú, Manuel, sobre ascensores. Ahora te vas a subir en ascensor, ¿No?
Manuel Delgado
Sí. Ascensor para el cadalso, la primera película de Luis Mal esta. Tiene que vencer.
Marta Sanz
Yo la que me tengo que apuntar es la holandesa, esta que has dicho, porque no la he visto.
Ángel Barceló
Está en filmin. ¿Cómo no? ¿Dónde iba a estar, Manuel? Marta, hasta la semana que viene. Un beso, chicos. Adiós.
Marta Sanz
Balayé par septembre.
Manuel Delgado
Notre amour d' un été.
Ángel Barceló
Pausa en este momento para recordar lo que hemos hecho hasta ahora, lo mucho que hemos contado, todo lo que hemos vivido desde que nos hemos puesto delante del micrófono a las seis de la mañana. Brian Pérez, buenos días.
Brian Pérez
¿Qué tal, Ángel? Buenos días. Una pausa con Charles Aznavour, que siempre viene bien.
Ángel Barceló
No está mal.
Brian Pérez
En este equipo somos muy de Charles Aznavour. Y le pega Charles Aznavour a Manuel Delgado.
Ángel Barceló
Que mañana haya sonado Charles Aznavour.
Brian Pérez
Bueno, pero no tiene por qué sonar las cosas solo una.
Ángel Barceló
Pueden sonar las veces que haga falta.
Brian Pérez
Charles Aznavour se puede escuchar todo el.
Ángel Barceló
Rato desde las 6 en bucle. Venga.
Brian Pérez
Bueno, Charles Zabur también le pega a Manuel Delgado. ¿Por qué le pega a Manuel Delgado? Hemos estado hasta hace unos minutos hablando con él y con Marta Sand sobre los ascensores en el rincón y la esquina. Y que nos ha contado, entre otras muchas cosas, las vivencias que le pasan, como su nieto en varias ocasiones se ha quedado encerrado en ascensores que no le gustan.
Manuel Delgado
Eran tres ascensores. Entonces me pasé un buen rato picando, básicamente con la expectativa de que en alguna oportunidad el ascensor que bajara y se abriera fuera el que tuviera premio, es decir, a mi nieto, porque el resto era como las maquinitas de los bares, se quedó encerrado dos veces casi prácticamente con su.
Ángel Barceló
Y a los nietos de Manuel no le pasa nadie.
Brian Pérez
De hecho el nieto es muy manuelino, que decimos nosotros, porque al nieto le hizo gracia que fueran los bomberos a sacarle del ascensor, que eso no puede ser más bueno. Charles Aznabur también, que nos puede llevar a las 6 de la mañana. Lo comentabas antes que lo hemos escuchado a las seis de la mañana. Hemos vivido también un momento así como de interioridad en el que hemos hablado de esos momentos en los que la información a veces te persigue y cuando estás buscando una canción para las 6 pues te interrumpe. Voy a hacer una confesión.
Ángel Francino
Estaba yo ahí tan feliz escuchando mis.
Brian Pérez
Canciones que pongo hoy, qué saco tal.
Ángel Barceló
Entretenido y ha venido a molestarme la información la última hora.
Manuel Delgado
Es verdad, he de decir que me he acercado al puesto de Sergio ahora hace 10 minutos para decirle oye, esta última hora tal, a ver cómo lo llamamos y no tengo mirada. Déjame, estoy en Spotify, sabe qué quieres.
Brian Pérez
Bueno, este ha sido el momento, recordar a todos los oyentes que estas canciones maravillosas de apertura de las 6 de la mañana están en una lista, está en una lista que se llama La primera de hoy por hoy, que está en todas las plataformas para que nadie se las pierda. Y bueno, otro momento.
Manuel Delgado
¿Qué pasa?
Brian Pérez
Ha vuelto Sastre, por si alguien no se ha enterado. Ya se han enterado yo creo todos. Bueno, ¿Qué pasa? Que ha vuelto Sastre y han dejado de llegar.
Ángel Barceló
Amanecer, que no llaman los oyentes Desde que ha vuelto Sastre está picado.
Brian Pérez
Vamos a ver, ¿Qué está pasando con los amaneceres?
Ángel Barceló
No hay amanecer. Bueno, ¿Qué está pasando España? Que desde que ha vuelto Sastre no hay amanecer Porque mientras tú no estás había amanecer todos los días y la gente decía buenos días Ángel, buenos días equipo y nos contaban sus cositas. Has vuelto tú y nadie llama.
Manuel Delgado
Por favor, ¿Podría alguien mandar una nota?
Ángel Barceló
Claro, es que ahora está picado. No para de preguntar cuántas llamadas hemos recibido.
Brian Pérez
Me ha hecho mucha gracia porque él ha pedido que los oyentes manden notas, pero no con amaneceres, solamente por llevar la contraria. Y ha sido muy gracioso. Bueno, pues calma, porque yo ya he echado un ojo al teléfono y hay para meses de hemos bloqueado la centralización.
Ángel Barceló
¿Qué nos queda todavía por delante? Qué veo aquí a Pepe Rubio.
Brian Pérez
Bueno, pues nos queda Pepe Rubio está preparadito para su viaje de ida sobre Ignacio Sánchez Mejías, torero, mecenas, presidente del Betis, de la Cruz Roja, pero sobre todo el responsable de que hoy recordemos la generación del 27 como lo que es, una auténtica maravilla de la literatura. Y luego Mabel Millán, que con sólo 32 años, los mismos que yo, es fiscal y además tiene un gran Yo ni soy fiscal ni tengo Grammy. Pero bueno, soy productor de Hoy por hoy, que no está mal, ¿No?
Ángel Barceló
Productor de éxito, vamos, que esto no lo tiene cualquiera.
Ángel Francino
Hasta luego.
Brian Pérez
Hasta ahora.
Marta Sanz
Hoy por hoy Magazine Ser Podcast Desde.
Ángel Barceló
Aquí Spot veu gamar.
Marta Sanz
La robaste un.
Ángel Barceló
Camp de espigas y cargos miércoles DE VIAJAR una vida miércoles DE VIAJE DE IDA Pepper Rubio Olam Muy buenas, Ángel.
Ángel Francino
Pues verás, hace casi un año, creo, hacíamos el programa de Hoy por hoy en Manzanares, en Ciudad Real, y allí te regalaron un libro Ignacio Sánchez Mejías, el hombre de la edad de plata, de Andrés Amorós y Antonio Fernández Torres.
Ángel Barceló
No solo lo recuerdo, sino que hace una semana tú me pediste ese libro.
Ángel Francino
Exacto, porque hoy vamos a viajar una de las vidas más intensas e interesantes de la primera mitad del siglo XX en Españ la la de Ignacio Sánchez Mejías, que murió a los 43 años tras una acogida en la plaza de toros de Manzanares a las cinco de la tarde. A las cinco en punto de la tarde, en el mismo lugar donde está ahora nuestra compañera de SER Ciudad Real, Mireia Moroyón.
Marta Sanz
Hola. Pues me encuentro en la plaza de toros de Manzanares, justo delante de la cerámica que recuerda a Ignacio Sánchez Mejías, en la que se pueden leer los versos que le dedicó su gran amigo Federico García Lorca.
Manuel Delgado
Que no quiero verlo. Dile a la luna que venga. Que no quiero ver la sangre de Ignacio sobre la arena.
Marta Sanz
Manzanares recuerda así la efeméride más triste vivida en este coso taurino, que data de principios de siglo pasado. La cornada que Sánchez Mejías recibió de su primer toro, que él mismo eligió por sorteo aquel 11 de agosto de 1934 y que le costaría la vida. Aquella tarde los relojes separaron a la.
Manuel Delgado
A las 5 en punto de la tarde.
Ángel Barceló
Y en Manzanares está el Archivo Museo de Ignacio Sánchez Mejías, una casa solariega.
Ángel Francino
Manchega donde nada más entrar en su patio del lucernario cuelgan 30 relojes, nos cuenta su directora, Gloria Patón.
Marta Sanz
30 relojes parados a las 5.
Manuel Delgado
A las 5 de la tarde.
Mabel Millán
Son las 30 veces que Federico García.
Marta Sanz
Lorca menciona a las 5 de la tarde en la primera parte del poema de la elegía.
Manuel Delgado
Eran las cinco en todos los relojes.
Ángel Barceló
A la muerte de Ignacio Sánchez Mejías, Federico García Lorca le dedica el poema Llanto por la muerte de Ignacio Sánchez.
Ángel Francino
Mejías, uno quizás de los Poemas cumbres, la gran elegía de la literatura española, junto a las Coplas de la muerte de su padre de Jorge Manrique. Pero no fue Lorca el único que le lloró y le escribió a su muerte. Luis García Montero y Gloria Patón Su.
Brian Pérez
Muerte motivó el Verte y no verte de Rafael Alberti motivó un poema sobre la fatalidad de Miguel Hernández, Presencia de.
Mabel Millán
Ignacio, de Gerardo Diego. Es decir, que le escribieron todos.
Marta Sanz
Porque una cosa quizás destaca también de Ignacio Sánchez Mejías es que era muy buen amigo.
Mabel Millán
Para ellos fue un pequeño drama la muerte de Ignacio.
Ángel Barceló
En este caso hemos empezado el viaje por el final y a mí me gustaría saber por qué todos los poetas lloraron la muerte de Sánchez Mejías.
Ángel Francino
Me vas a tomar por loco. Pero no sólo lo lloraron los poetas poetas, también los flamencos, los aficionados del Betis, los benefactores de la Cruz Roja, la aviación, la prensa, el teatro, el cine, la moda, la publicidad y por supuesto, su familia. Pero para entender su vida empecemos por ese niño que nace en Sevilla en 1891, cerca de la Alameda, en lo que hoy es la calle de Jesús del Gran Poder. Hijo de médico y familia acomodada, pero que no cómoda al tener que compartir mesa con 18 hermanos. Ignacio Sánchez Mejías Herrera es su sobrino nieto.
Rafa
Era un niño muy inquieto. Había una anécdota de que se escapaba del colegio y los Waguers los llevaban de vuelta a su casa en Sevilla y la madre lo encerraba en la azotea desnudo para que no se volviera a escapar y a las 2 horas los volvían a traer los guardias vestidos de sacristán, porque se había escapado por los tejados y había entrado en una iglesia, había robado un vestido y se había hecho el monaguillo de sacristán.
Ángel Barceló
Pero yo creo que con 18 hermanos alrededor, como para no ser inquieto.
Ángel Francino
Y al pequeño Ignacio Sánchez Mejía también le tiraba lo de jugar a torero en la Alameda sevillana, donde entra en contacto ya con Joselito el Gallo, que sería a lo largo de su vida su cuñado en un futuro, y conoce a la hermana de Joselito, con la que se casaría. Pero Sevilla se le quedaba pequeña y su padre estaba empeñado, dale que dale, con que fuese médico. Paloma Recasens es nieta de Ignacio e Ignacio Sánchez Mejías, herrero, sobrino, tenía.
Brian Pérez
Era un afán de aventura muy grande, por eso siendo muy jovencito se escapó de su casa porque su padre no lo dejaba ser torero. Es que en aquel momento los toreros eran como ahora pueden ser los futbolistas, lo que quería era aprender, salir, conocer.
Rafa
Con 17 años escapa de polizón en un barco y se va a América con el Cuco, que después fue un hijo suyo. Se casó con una hermana también de Joselito, era primo y en vez de ir para México, ellos no lo sabían, y fue a Navarra. Los descubrieron por la travesía, los hicieron trabajar, pero cuando llegaron a Nueva York lo detuvieron como terrorista, lo encerraron allí y gracias a mi abuelo Aurelio, que pasaba mucho tiempo en México, llevaba los toros de España, los de Miura, como mayoral y entonces mi abuelo lo rescató y allí empezó su vida taurica.
Ángel Barceló
En México entra de lleno en el mundo de los toros Ignacio Sánchez Mejías.
Ángel Francino
En la plaza de Morelio, donde primero hace de banderillero y luego de novillero. Vuelve a España donde es banderillero con los más grandes, con Belmonte, Rafael el Gallo y sobre todo con el que fue su cuñado, Joselito, hasta que en 1919 debuta como matador Andrés Amorós, el crítico literario y taurino que más conoce y más ha escrito sobre la vida de Ignacio.
Brian Pérez
Ignacio era el heredero, el sucesor, el discípulo de Joselito. Joselito el Gallo era el mejor torero clásico que ha habido. Ignacio sigue por ese camino, pero además le añadió de dos una valentía sin límites y también una cosa que es una arrogancia, una chulería profesional en el buen sentido de la palabra. En el ruedo quería ser el número uno, le iba la marcha, digámoslo así, se peleaba con el toro, se peleaba con los compañeros, se peleaba con el público, se peleaba con la prensa. Ese era su temperamento, se peleaba con todos.
Ángel Barceló
Ignacio Sánchez me bueno, pero a la.
Ángel Francino
Vez era el más respetado y querido. Su bronca es porque todo lo quería hacer bien y no solo torear. Su primera profesión alternativa es la de cronista. Hacía crónica social en la prensa e incluso crónica de sus propias faenas.
Brian Pérez
Durante un tiempo se pelea con los periodistas de Sevilla y entonces sí, pues ahora voy a escribir yo mis crónicas. Y es el único torero en la historia que yo conozca que es torea por la tarde y luego escribe la crónica de su corrida. Y es más duro con él de lo que normalmente es el crítico. Escribía de todo, hacía de todo.
Ángel Barceló
Esto es una maravilla que escribiera sus primeras crónicas y fuera duro con él. Hacía de todo y escribía de todo.
Ángel Francino
Sí, porque era un insatisfecho, siempre quería más, tenía una necesidad constante de crear. Torea, escribe la crónica, pero por las noches, en los hoteles y los cafés, hacía literatura. Así va dejando restos de su novela, cuyo título define su personalidad. La amargura del triunfo.
Brian Pérez
En el año 1925, una tarde torea en la Feria de Valladolid y a continuación, por la noche, vestido de esmoquin, lee una novela. Claro, eso ningún torero en la historia lo ha hecho. Bueno, es una novela que se perdió, que yo la encontré entre los papeles de la familia. Se llama La amargura del triunfo.
Ángel Barceló
Escribía crónicas, novelas, pero decías antes además.
Ángel Francino
Que escribía de todo, hasta poesía, que la acaba de publicar el Archivo Museo de Manzanares, porque él, por respeto a sus amigos poetas, no lo hizo en vida. Pero donde fue un grande, grande de verdad, fue en el Andrés Amorós, Sánchez Mejías, Herrero y Luis García Montero.
Brian Pérez
Estrena unas obras de teatro, la gente no se lo creía, que las hubiera escrito el primer, y luego cuando estrena la primera, Sin razón, dicen bueno, eso será un sainetillo taurino.
Manuel Delgado
Pues no, no.
Brian Pérez
Resulta que es la primera obra de teatro española en la que se advierte la influencia de Freud.
Rafa
Sin razón, que la estrenaron en Madrid Fernando Díaz de Mendoza y María Guerrero. Después estrenó Falla, también en Santander, que fue el rey y después tiene ni más ni menos que no se estrenó. Que bueno, que la hacía con el, con sus hijos, con mi tía Piruja que hacía de angelito, mi padre que hacía de demonio con la balanza.
Brian Pérez
Pues yo creo que se le reconoció con justicia su calidad literaria y que hablaron con simpatía de él los poetas.
Ángel Francino
Del 27 que también se dedicaron al.
Brian Pérez
Teatro como Federico García Lorca o como Rafael Alberti.
Ángel Barceló
Pero y todo esto lo hacía Ignacio Sánchez Mejías a la vez que toreaba.
Ángel Francino
Era un torero que fue número uno, pero iba y volvía. Se retiró en 1922, volvió en el 24, se volvió a retirar el 27, luego vuelve el 30 4 y. Pero mientras y durante iba haciendo cosas. Gloria Patón e Ignacio Sánchez Mejía Herrero presidente del Betis.
Mabel Millán
Torero, dramaturgo, periodista, empresario teatral.
Rafa
Promovió el primer aeropuerto de Sevilla que eran de berlines. Tenemos fotos de él haciendo polo, haciendo boxeo, haciendo automovilismo, haciendo aviación. Él fue el primero que fue a las corridas pilotando su propia avioneta. Fotos haciendo deportes de invierno, jugando al fútbol en las maestranzas. Pero también fue presidente de la Cruz Roja. Dio una conferencia en la Universidad de Columbia en Nueva York por Federico García Lorca. Le montó un espectáculo con la argentinita de las calles de Cádiz con Lorca.
Ángel Barceló
Es una locura lo de Ignacio Sánchez Mejía porque es que además fue presidente.
Ángel Francino
Del Betis y eso que fue antes, dicen, dicen socio del Sevilla, algo hoy inimaginable, impensable. Alfonso del Castillo Investigador de la historia del Betis Gloria y Paloma Recasem Son.
Manuel Delgado
Dos importantes directivos béticos de la época.
Marta Sanz
Juan Alfonseca y Adolfo Cuéllar, los que.
Manuel Delgado
En mayo de 1928 visitan a Sánchez Mejía en su hacienda Pinomontano en Sevilla y le ofrecen la posibilidad de presidir al club. Esto se concreta en la asamblea de socios del Real Betis Balompié que se.
Rafa
Celebra el 25 de mayo, en la.
Manuel Delgado
Que es elegido presidente.
Mabel Millán
Él nunca decía que no, siempre se metía a lo grande.
Marta Sanz
La hija luego comenta en un documental que tenemos aquí dice Mi padre había fallecido ya hace muchos años y yo he seguido pagando letras del Betis.
Brian Pérez
En el Betis se dejó muchísimo dinero porque pagaba los sueldos a los futbolistas.
Ángel Barceló
Vaya, pagaban los sueldos a los futbolistas. Pero a todo esto le quedaba tiempo para la familia.
Ángel Francino
Bueno, fue un padre obsesionado por la educación y la diversión de sus hijos. Su presencia en su finca de pino montano en Sevilla capital eran muy celebradas por los más pequeños, como muestra lo que nos cuenta su nieta Paloma Racasens.
Brian Pérez
Yo siempre cuento una anécdota que la contaba mi madre, que un año los Reyes Magos le trajeron un caballo. No a todo el mundo nos han traído caballos los Reyes Magos, pero hijos de torero, hijos de esto es posible, pero es que a mi madre los Reyes Magos le subieron el caballo a su habitación. Ese era mi abuelo. No sólo hacía lo normal, sino que hacía lo extraordinario siempre. Mi abuela también decía, contaba, decía claro, el caballo lo subieron los Reyes Magos, pero lo tuvimos que bajar nosotros por la escalera.
Ángel Barceló
Lo que pasa que Sánchez Mejías era.
Manuel Delgado
Un mago de la vida.
Ángel Francino
Sí, en la vida solo tuvo un problema con la familia no menor, por su relación con la Argentinita.
Rafa
Ignacio vivía también mucho tiempo en Madrid con la Argentinita, pero la separación de Ignacio de la abuela Mami no fue una separación traumática, sino que simplemente pasó. La abuela Mami, una persona con mucha personalidad, le cerró la puerta al dormitorio con dos candados y le tú búscate lo que tú quieras, por aquí no entras más.
Brian Pérez
Y mi abuela tenía en la mesilla de noche una foto de Ignacio. Se habían querido muchísimo, independientemente de jaleos.
Ángel Barceló
Que tuviera, la abuela lo quería mucho, pero fue contundente.
Ángel Francino
Sí, pero esa relación con la Argentinita y Madrid une dos puntos en su el flamenco y la canción popular que le apasionaba y la poesía de su vida madrileña surge la amistad con los poetas. Se entera de que el homenaje por el 300 aniversario de la muerte de Gonzalo no se hará en Córdoba y a él se le ocurre llevarlo a Sevilla con todos sus poetas amigos con los que convive en Madrid y negocia con el Ateneo para que sea la sede de esas conferencias. Es el año 1927.
Marta Sanz
Lo que nosotros tenemos en el archivo.
Mabel Millán
Museo es la carta que le escribe.
Marta Sanz
José María Romero, que era el presidente.
Mabel Millán
De la sección literaria del Ateneo, en el que le dice que Ignacio, tú.
Marta Sanz
Nos habías prometido que si organizamos las jornadas vienen la horca, Albert y tal, juntos y tal, pues sobre esa base de trabajo vamos a organizar las jornadas.
Ángel Barceló
O sea, me estás diciendo que detrás de la famosa foto del homenaje a Góngora en el Ateneo de Sevilla, que se considera algo así como el acta fundacional de la generación del 27. Ahí está Ignacio Sánchez Mejías.
Ángel Francino
Bueno, fue el mecenas, el que puso la pasta, las ganas, la fiesta y el pegamento. Y ojo, el que está en el centro de la foto. Fue todo al más puro estilo Sánchez Mejías, Andrés Amorós y luego García Montero.
Brian Pérez
Un grupo de poetas madrileños van a Sevilla en el año 1927 a conmemorar el centenario de don Luis de Góngora. ¿Y por qué van allí? Hay un señor amigo de ellos, que se llama Ignacio, que les convence, que les invita, que les paga el viaje, que los mete en el tren. Fue el alma del homenaje a Góngora.
Manuel Delgado
A los 300 años de su muerte.
Ángel Francino
En Sevilla, lo que configuró la llamada Generación del 27.
Ángel Barceló
Pero este grupo de poetas, muchos no llegaban a los 30 años, imagino que no solo fueron a dar conferencia.
Ángel Francino
Si te refiere a que quién pagó la fiesta también fue Ignacio Sánchez Mejía. Puso las copas, la casa y las actividades, Andrés Amoró y Paloma Recasen.
Brian Pérez
Y luego los acoge en su casa en Pino Montano y hace una juerga después de las sesiones. Y en esa juerga pasa de todo. Dámaso Alonso, por ejemplo, en medio de la juerga se pone a recitar las soledades de Gonzalo Era del año, la estación florida en que el mentido robador de Europa media luna, las armas de su frente y al sol todo su pelo. 1140 versos así. Allí escuchan flamenco, Bergamín se disfraza de moro, Fernando Villalón, que era poeta y ganadero, que hace experimentos de quiromancia. Mi abuelo era de los mayores, pero los otros había unos muy jovencillos. Era gente muy divertida. No sólo eran grandísimos poetas, sino que además era gente que se les divertía. Divertirse y le sabían hacerlo muy bien.
Ángel Barceló
Pero yo lo que no me creo que en un grupo tan amplio y de escritores todos se llevaran bien.
Ángel Francino
Por eso te dije que Ignacio Sánchez Mejías, además del dinero y la casa y la amistad, puso el pegamento, el.
Brian Pérez
Sinteticón, el que los pega. Porque claro, ahora decimos todos eran amigos. Hombre, bueno, bueno, cuidado, porque Salinas y Guillén fueron íntimos siempre, pero Alberti, Lorca. Muy bien, teóricamente. Pero claro, había una rivalidad. Bueno, pues Ignacio los unía a todos. Era el amigo que no competía con ellos, que era generoso que era inteligente, que además ganaba mucho dinero, que ellos no lo tenían. Les invitaban, se fiaban de él todos. Un personaje además que les fascinaba.
Ángel Barceló
Y unos eran más amigos que otros de Ignacio Sánchez Mejías.
Ángel Francino
Claramente. Sus dos mejores amigos fueron Lorca, con el que colaboró mucho en el flamenco y la canción popular, y Rafael Alberti, al que un día encerró en una habitación para que le escribiera un poema en homenaje a su cuñado Joselito El.
Brian Pérez
Gallo lo lleva a Sevilla y lo encierra en la habitación del hotel. Hasta que no hagas el poema no sales de aquí.
Mabel Millán
Y evidentemente Rafael Alberti escribió un poema que se titula Joselito en su gloria y que tenemos aquí el borrador que escribió estando encerrado en esa habitación de hotel.
Marta Sanz
Entonces eso es una joya, porque además vienen los tachones, etc. Es una maravilla.
Ángel Barceló
Encerró Alberti en una habitación para que.
Ángel Francino
Escribiera el poema, pero fuerte, cuando Alberti le dijo que necesitaba dinero y se lo llevó de banderillero en su cuadrilla y le hizo hacer el paseíllo por la plaza de Pontevedra. Lo contaba el propio Rafael Alberti en vida y lo remata hoy Andrés Amor.
Manuel Delgado
Yo era muy gran amigo de Ignacio Sánchez Mejía. Me decía mira, tú como poeta te vas a morir de hambre, los poetas no ganan nada. Yo te voy a nombrar banderillero de mi cuadrilla, aunque de pronto no ponga banderilla. Tuvo un contrato a una corrida en Pontevedra, en Galicia. Ignacio me dio un traje naranja y negro, el que se había hecho de luto por la muerte de su cuñado Joselito, pensando que Ignacio era un loco tremendo, que de pronto la gente en Pontevedeta se iban a dar cuenta que había un torero que no toreaba y además vestido de negro. Casi me iban a matar público.
Brian Pérez
No sabía quién era ese banderillero cobarde que no sale, que está ahí encerrado. Ignacio era también muy bromista, es un genio.
Ángel Barceló
Ahora entiendo por qué lo lloraron tanto a su muerte los poetas.
Ángel Francino
Claro. Con la muerte de Ignacio Sánchez Mejía se fue el alma de la generación del 27. El amigo de todos. Se lo llevó por delante un toro llamado Granaíno en la plaza de Manzanares el 11 de agosto de 1934. Sí, a las 5 de la tarde.
Brian Pérez
Andrés Amorós Lo que impresiona a todo el mundo es la lucidez con la que muere.
Manuel Delgado
A las cinco de la tarde está.
Brian Pérez
Ignacio en los cuernos del toro. Ha sufrido ya la cornada mortal y en ese momento se le ve con los ojos abiertos y además ya con una herida mortal.
Manuel Delgado
A las cinco de la tarde entra.
Brian Pérez
Alfredo a hacerle el K y desde los cuernos Ignacio le no, por ahí no, Alfredito, que por ahí no me suelta. Entra por el otro lado a las.
Manuel Delgado
5 de la tarde.
Brian Pérez
Entonces, esa lucidez, esa serenidad para afrontar la muerte, eso es lo que refleja Federico en su a las 5 en.
Manuel Delgado
Punto de la tarde.
Brian Pérez
No habla nada de si daetoreaba bien con el capote, si ponía banderillas la muleta. No, no da detalles de habla de Ignacio como ser humano y eso lo universaliza mucho más. Gracias a Dios, los que leemos el poema de Lorca no nos vamos a poner delante de un toro, pero todos alguna vez tendremos que afrontar la hora de la verdad.
Manuel Delgado
Ay, qué terribles cinco de la tarde. Eran las cinco en todos los relojes. Eran las cinco en sombra de la tarde.
Ángel Barceló
Ignacio Sánchez Mejías, el personal personaje más inabarcable de la cultura española.
Ángel Francino
Pepe. Pues dice Andrés Amoró que si fuese norteamericanos habrían rodado decenas de películas y series. Pero si en España hay alguien interesado, en el Archivo Museo Ignacio Sánchez Mejías de Manzanares, Ciudad Real, pueden encontrar todo lo que se sabe sobre él y también lo que no se sabe.
Ángel Barceló
Hasta luego.
Manuel Delgado
Hasta luego.
Marta Sanz
Hoy por hoy Magazine Ser Podcast.
Manuel Delgado
A.
Ángel Barceló
Nuestra invitada de esta mañana se la puede ver a diario, entre pleitos y causas judiciales en los juzgados de Cádiz, en calidad de fiscal. Así que podríamos imaginarla ejerciendo esa profesión como tantas veces nos lo ha enseñado en la ficción, el cine o la televisión. No me interesan las predicciones de ningún tipo, solo las afirmaciones explícitas.
Marta Sanz
¿Hizo el alma afirmación que no fuera verdad?
Manuel Delgado
No lo sé.
Brian Pérez
¿Y quién tomó la decisión final de.
Ángel Barceló
Invertir en esa mina de oro?
Manuel Delgado
Yo.
Marta Sanz
¿Y no le dijo él que podría ser necesario emplearlos para proteger la otra inversión?
Manuel Delgado
Pero dijo que era muy improbable.
Ángel Barceló
Pero esa es sólo una parte de su historia. La otra nos acerca a una excelente relación con la guitarra. Una relación en verdad privilegiada. De hecho, está considerada la mejor instrumentista por los Intercontinental Music Awards celebrados en Los Ángeles el pasado mes de agosto.
Manuel Delgado
Ha sido reconocida con el galardón en los Intercontinental Music Awards 2025 celebrado el pasado 24 de agosto en Los Ángeles California.
Mabel Millán
Muy grato que reconozcan allí también tu música y tu trabajo.
Ángel Barceló
Algo similar en importancia a lo sucedido allá por 2017 en la ceremonia de los Grammy Latinos. El Latin Grammy va para Sonata de Camerón Negro Leo Brower.
Mabel Millán
Maestro, Isabel, esto es nuestro. Muchísimas gracias, en primer lugar a la Academia. Gracias. Y esto va sobre todo por la guitarra, porque está siempre de forma incondicional, la que nos atrapa en los buenos y malos momentos y la que nos ayuda ante estos tiempos de guerra y en los intentos de destruir el mundo y nos ayuda a conseguir nuestros sueños. Viva Brower. Viva la música. Viva mi tierra España. Gracias a todos.
Ángel Barceló
Cuando lo ganó a la mejor composición clásica contemporánea por la interpretación de la obra del cubano Leo Brower, artista y jurista, dos ejercicios que no suelen compatibilizarse profesionalmente, por mucho que a veces la justicia del cante o la música no haga justicia a las expectativas creadas. Lo que no parece, felizmente, el caso de nuestra invitada, Mabel Millán. Muy buenos días.
Mabel Millán
Buenos días, Ángel.
Ángel Barceló
¿Qué tal estás?
Mabel Millán
Muy bien. Un placer estar aquí con vosotros hoy.
Ángel Barceló
Y nosotros un placer que nos acompañes. Oye, Mabel, los Music Awards este pasado mes de agosto, un Grammy Latino años atrás, la verdad es que no se puede decir que la música no te haya hecho justicia de momento.
Mabel Millán
La verdad que tengo que estar muy agradecida porque todo eso es un reconocimiento a tu carrera. Y lo que yo digo que este último sobre todo ha sido una señal de la vida que me ha mabel, sigue adelante y no dejes tu guitarra.
Ángel Barceló
Ser considerada la mejor instrumentista este verano en Los Ángeles significa para ese jurado en el que además de artistas y de expertos clásicos, hay personalidades como ser inter, significa que eres la mejor de cuántos y cuántas tocan la guitarra en el mundo o cualquier otro instrumento, no sólo la mejor en la guitarra.
Mabel Millán
Sí, la verdad que ha sido un premio enorme porque no solamente te reconocen como guitarrista, en este caso mejor instrumentista, sino también tu sensibilidad. Al final era una faceta en la que concurren muchísimos aspectos de tu día a día, como transmite al público tu técnica, evidentemente. Entonces, la verdad que ha sido todo un honor.
Ángel Barceló
¿Este reconocimiento tiene un valor equivalente al Grammy Latino del 2017?
Mabel Millán
Sí, es muy parecido. Es verdad que los Grammy no se puede comparar a nivel de proyección y de reconocimiento mundial, pero sí que es cierto que todos estos premios, al fin y al cabo te dan un alto standing en tu carrera y sobre todo te posicionan en un lugar privilegiado en el mundo de la música.
Ángel Barceló
¿Que tú seas la mejor instrumentista quiere decir que cualquier tema tocado por ti suena de una manera diferente?
Mabel Millán
Bueno, podría ser. Yo la verdad que no puedo decirte exactamente lo que han pensado ese jurado, pero sí que ha sido un orgullo enorme, de verdad.
Ángel Barceló
Claro, a mí lo que me llama la atención es que yo que tengo un oído en frente del otro, se pueda distinguir que una misma pieza tocada por dos personas suene de una manera diferente.
Mabel Millán
Sí, bueno, yo lo que pienso es que al final hay muchísimos músicos muy buenos y con técnica especial y yo creo que mi finalidad a la hora de tocar es intentar transmitir lo que yo llevo dentro y que la gente me diga Mabel me ha puesto el vello de punta, me he emocionado, me ha recordado a mi abuelo, a un familiar y eso al fin y al cabo es lo que nosotros conseguimos como músico, al menos lo que yo intento en cada concierto que doy, en cada disco que grabo y bueno, pues si eso de alguna forma supone una distinción a mi carrera o a mi forma de interpretar, pues la verdad que he conseguido mi objetivo.
Ángel Barceló
¿Cómo llega esa pasión por la guitarra clásica?
Mabel Millán
Yo estoy en un colegio, que en este caso el Colegio La Asunción, donde escucho mucho cantar a la gente, tocar la guitarra, entonces nace de ahí, yo cantaba mucho desde pequeñita, cualquier género musical y entonces empecé con el conservatorio y claro, todo el mundo sabe que son 14 años de carrera, es muy duro, pero bueno, surgí a los 8 años cuando decido dar el paso y ni.
Ángel Barceló
¿Y tenías claro la guitarra, o sea, no tuviste duda? Violín, guitarra, piano, violín. ¿No tuviste duda?
Mabel Millán
No, yo no tuve ninguna duda, yo era la guitarra sí o sí.
Ángel Barceló
¿Y por qué? ¿Qué tiene la guitarra que no tenga otro instrumento?
Mabel Millán
Para mí la guitarra es como si fuera una pequeña orquesta, o sea, tú puedes tocar la melodía, los bajos, si escuchas cualquier obra. Yo intento que cada voz tenga su importancia y tenemos un instrumento muy completo, luego también la facilidad de llevártelo a cualquier sitio e ir siempre con tu propio instrumento, entonces bueno, tiene un conjunto de factores que para mí la hacen única.
Ángel Barceló
Háblame de Celia Millán, de tu hermana, que también es una artista clásica, ¿Cómo ha influido ella en tu carrera?
Mabel Millán
Celia, que es mi hermana Mellisa, al final hemos ido de la mano desde pequeñita y siempre cantábamos juntas, intentábamos hacer los dúos juntas, hemos ido a clase siempre a la vez, entonces claro, hemos coincidido largo de nuestra vida, casi un 90 % en las clases del conservatorio, en las clases del instituto, en el colegio. Para mí ha sido un pilar fundamental tenerla ahí de apoyo, porque al final una persona de tu familia muy cercana que siga siendo lo mismo que tú, a pesar de que sea muy sacrificado, pero bueno, una persona que te acompaña en el día a día.
Ángel Barceló
¿Venís de familia de músicos?
Mabel Millán
¿No? Nadie de mi familia sabe nada.
Ángel Barceló
¿Tienen oído al menos?
Mabel Millán
Bueno, una vez no sé qué familiar mío dijo esto es un violín y era un clarinete peor que yo, perdona, pero bueno, sí que es verdad que siempre le ha gustado mucho escuchar música, aunque ellos no tengan conocimiento, ese apoyo ha sido fundamental y bueno, los padres al final se sacrifican mucho, yo recuerdo a mi madre los seis años de Lucena, llevarnos sin comer, llevarnos al conservatorio y eso, la verdad, un apoyo fundamental más que hubiera tenido oído, ¿Sabes?
Ángel Barceló
¿Y en qué momento aparece tu otra pasión y a lo que te dedicas también? ¿Porque yo decía que eras físico, las leyes, cómo entran las leyes, el derecho también en tu vida?
Mabel Millán
La verdad que ha sido la vida la que me ha ido llevando por el distinto camino, porque yo siempre le he dado prioridad a mi guitarra, he intentado ser profesora de guitarra, me han dicho en algunas ocasiones que no, y entonces como siempre he compatibilizado tanto el derecho con la guitarra, yo hice tanto el Máster de Acceso a la Abogacía como el Máster de Guitarra y entonces allí fue en el Máster de Abogacía cuando me encantaría ser fiscal o juez, porque una figura que a mí me conmovió, movió muchísimo durante mis prácticas en Barcelona y entonces a partir de ahí oposité, tuve un preparador en este caso que me apoyó muchísimo y que me dio algo para iniciar esa aventura y de ahí ahora lo intento compatibilizar de la mejor forma posible.
Ángel Barceló
Pero tú eres un ser extraordinario, Mabel. Perdona, Porque me Has hablado de 14 años de conservatorio, la carrera de Derecho y las oposiciones, o sea, debes tener una capacidad de trabajo inmenso.
Mabel Millán
Bueno, muchísimas gracias, es verdad que la música me ha dado muchísima disciplina y eso creo que ha ayudado muchísimo porque siempre desde pequeñita he tenido que compaginar hacer los deberes para el cole, con ir al conservatorio, entonces siempre el mínimo tiempo que tiene tratas de organizarlo de la mejor forma posible, exprimirla horas y yo creo que eso es lo que me ha ayudado a conseguir tantas cosas.
Ángel Barceló
Y te ha ayudado también el que una cosa te haga desconectar de otra. Y me refiero, estás en las oposiciones, que todo el mundo sabe lo que es, no porque lo haya habido en primera persona, pero lo hemos escuchado muchas veces, lo que significa preparar una oposición. ¿A ti durante esa preparación, por ejemplo, la música te servía de evasión?
Mabel Millán
Sí, a mí me ha ayudado muchísimo, de hecho, claro, al final nosotros como opositores tenemos solamente un día a la semana de descanso, tú ese día lo puedes dedicar a lo que sea, yo a lo mejor medio día de todas las 24 horas se la he dedicado a mi guitarra, o las vacaciones de Semana Santa o de Navidad, pues me iba a hacer alguna masterclass o algún concierto o mini gira Latinoamérica. Entonces claro, a mí me ha ayudado mucho el tener otra cosa aparte, porque a veces la posición es muy muy.
Ángel Barceló
Dura y las leyes te valen de la música de esa pieza que no acaba de salirte como tú quieres, me voy a la otra profesión, me cambio la gorra.
Mabel Millán
Sí, sí, de hecho yo cuando vuelvo de una guardia complicada digo me cojo la guitarra y me evado del mundo, porque yo creo que compaginar las dos cosas al final me han hecho ser quien yo soy hoy.
Ángel Barceló
¿Y no te has planteado en ningún momento, porque teniendo éxito en el mundo de la música y a los premios me remito, y habiendo sacado una oposición y ejerciendo como fiscal, ¿No te has planteado que en algún momento a lo mejor tendrás que optar o no quieres optar?
Mabel Millán
Sí, esa posibilidad está siempre ahí, de hecho la posibilidad de solicitar una excedencia en un futuro la planteo y la tanteo. Es verdad que a día de hoy no, porque estoy muy feliz con mi profesión como fiscal y entonces los conciertos los cojo en aquellos huecos que tengo algunas vacaciones, por ejemplo ahora me voy de mini gira a Alemania en un periodo de vacaciones que yo he escogido, que no la he usado en el verano, pero bueno, es verdad que hay muchos festivales que me piden mucho que vaya y al final necesito tener como varios meses libres para poder decir que sí a todo lo que me gustaría. Entonces esa posibilidad está ahí, no la descarto.
Ángel Barceló
Y dentro de la profesión, porque a nosotros nos llamó muchísimo la atención cuando conocimos tu historia. Nosotros tenemos en el imaginario del mundo judicial, y más ahora que la justicia está tanto en la primera línea de todas las noticias, nuestro imaginario, vemos la justicia de otra manera. Nos llamó la atención que hubiera alguien que fuera la mejor instrumentista del mundo y que además fuera fiscal. A ti en la profesión te ven como un bicho raro.
Mabel Millán
Bueno, no sé si bicho raro, siempre me dicen especial y espero que sea así, como alguien extraño. Pero sí que es verdad que cada vez que voy a una fiscalía nueva todo el mundo sabe de mí. Es como que no tengo mucha privacidad, siempre soy la fiscal del Grammy. Sí, sí, o vas al juicio y estás allí y ¿Por qué no te traes la guitarra? Que aquí tenemos que amansar a todos estos delincuentes que vienen a que nos digan la verdad. Entonces, bueno, no sé, espero que sea algo bueno.
Ángel Barceló
Tal como está el mundo judicial y el político ahora mismo. Yo creo que te daría para una buena composición, para una buena banda sonora.
Mabel Millán
Sí, sí, totalmente.
Ángel Barceló
Porque tú te has planteado componer tus propias obras, si es que no lo estás haciendo ya.
Mabel Millán
Yo componer no lo he hecho nunca. Es verdad que ahora mismo lo que me estoy dedicando es adaptar obras que me gustan mucho, del pop, del rock, obras que conocemos todo y que escuchamos muchísimo en el día a día, en la radio, adaptarla a mi guitarra porque es lo que más me. Y es lo que me gustaría a mí escuchar si estoy trabajando, si estoy estudiando alguna cosa. Pero la composición es verdad que es una carrera muy dura y de momento no me he atrevido.
Ángel Barceló
De momento no descarto, porque tu capacidad seguro que tienes.
Mabel Millán
Muchas gracias.
Ángel Barceló
Hablamos de grandes músicos clásicos, que tú haces tus versiones, pero tú tienes debilidad absoluta por alguien que es mucho más contemporáneo, mucho más cercano a tu tiempo, que es Manuel Carranza. ¿Qué te seduce de la música de Manuel Carrasco?
Mabel Millán
A mí Manuel Carrasco siempre me ha llamado mucho la atención porque ha mantenido su mismo estilo musical desde que empezó su carrera y eso es algo que los músicos hoy en día se deja un poco llevar por el boom, por las modas y eso a mí me ha llevado mucho. Aparte de su calidad humana y de su artista, su voz que tiene y todo. Entonces la verdad que me ha impresionado siempre mucho, desde pequeña.
Ángel Barceló
¿Le conoces personalmente?
Mabel Millán
No, no he tenido el placer de conocerlo.
Ángel Barceló
No me puedo creer esto.
Mabel Millán
En el evento de Hologrami mira que coincidí con mucha gente, Alejandro Sanz, Malou Maj, Balvin, Leiva, pero él no estaba allí y la verdad que me encantaría ver si algún día coincidimos.
Marta Sanz
Vamos.
Ángel Barceló
Pero seguro que vais a coincidir. Pero seguro, si no, haremos Mabel para que coincidáis, no te preocupes. Oye, tú has sido fiscal en Cataluña, ahora estás en la provincia de. ¿Tú de dónde eres?
Mabel Millán
Yo soy de Córdoba, de Montilla.
Ángel Barceló
Ahora estás ejerciendo en Cádiz. ¿A ti te preocupa el actual estado de la justicia en nuestro país? ¿Un poco la visión que hay de la justicia o lo mucho que se habla de la justicia, mayoritariamente para mal en nuestro país?
Mabel Millán
Hombre, es evidente que todos los titulares hoy en día siempre hay alguna noticia sobre justicia y da un poco de respeto la situación, pero yo confío, desde mi punto de vista y sin meterme ninguna ideología política ni nada, pero confío en que los procedimientos sigan su curso, se respeten todas las garantías judiciales que existen y que realmente quien deba enjuiciar todos esos casos que hoy en día están procesados, imputados, investigados, pues realmente se haga justicia realmente y se consiga averiguar la verdad. Es una pena, la verdad, la situación, que haya tanta gente que opine, que se posicione de un lado y de otro, pero yo creo que debemos dejar esas personas, en este caso el Supremo casi siempre, que es el que va a enjuiciar a todas esas autoridades y que valoren todos los elementos que tienen para poder llegar a esa conclusión.
Ángel Barceló
¿Y no te preocupa, Porque ahora estoy hablando contigo, tú eres fiscal, estamos teniendo una conversación cercana, una conversación normal, natural? ¿No te preocupa que a veces la ciudadanía tiene la sensación o la idea de la justicia como algo muy alejado? Si os conocen, sois otra cosa.
Mabel Millán
Sí, de hecho, en el día a día, cualquiera que pudiera ver nuestro trabajo, lo que tratamos siempre es de velar por esa víctima para que se repare, para que se indemnice, para que se condene al culpable, se absuelva al inocente. Esa es nuestra mayor finalidad de nuestro día a día. Y lo que tratamos es siempre de verdad, de intentar que la seguridad ciudadana y que los ciudadanos tengan ese resarcimiento y ese una justicia real.
Ángel Barceló
Pues Mabel, ojalá no tengas que elegir nunca y puedas seguir ejerciendo tus dos pasiones porque creo que es un lujo hablar contigo. Muchísimas gracias. Ha sido un placer conocerte, de verdad.
Mabel Millán
Muchísimas gracias a ti.
Ángel Barceló
Un beso grande.
Mabel Millán
Un besazo.
Marta Sanz
Hoy por Hoy Magazine.
Ángel Barceló
Venga, Casal. Buenos días. Buenos días.
Manuel Delgado
Venga, contando hora 14, atravesado por muchas cuestiones informativas abiertas, vamos a conocer las medidas que va a adoptar la Junta de Andalucía, el protocolo a aplicar para resolver esos problemas con el cribado de casos de cáncer. Veremos si por fin, además de culpar a la administración anterior, la Junta ofrece ya una versión sin contradicciones de todo lo que ha ocurrido y que destapó la ser pendientes de Egipto, de las negociaciones de paz en Gaza, con la incorporación ya de la delegación de Donald Trump. Horas decisivas para saber si hay avances. De momento lo que tenemos es cautela. Y en política, la crónica se escribe hoy con esta frase que Sánchez ha dirigido Feijóo durante su cara a cara en el Congreso.
Rafa
Ánimo, Alberto.
Manuel Delgado
Ánimo, Alberto. Risas, Mucha política. Hoy el PP llevará a Sánchez a la comisión del caso Coldo en el Senado. Y a esta hora, Ángel, seguimos sin saber. Veremos si hay novedades, que seguramente las habrá. ¿Cuál es la posición de Podemos de cara a la votación de esta misma tarde sobre el decreto del embargo de armas a Israel?
Ángel Barceló
Pues a ver qué hacen. Ánimo, Francino.
Manuel Delgado
¿Os gustan los balnearios?
Ángel Barceló
Sí.
Manuel Delgado
¿Los utilizáis de vez en cuando? ¿Conocéis la historia de los balnearios? No. Pues la tiene. Muchos balnearios lo han sido durante muchísimo tiempo. Es uno de esos fenómenos que son tremendamente duraderos, así como hay otros elementos, las religiones. Es un fragmento de Balneario Manager es el podcast de la nueva temporada de La Historia es ayer, que hoy presentamos en el Club de la Escucha. Muy, muy interesante, de verdad. Esto es solo el comienzo, pero hay balnearios que llevan siglos y siglos en las manos de la misma familia, o sea, en Japón, por ejemplo. Hay cosas muy curiosas.
Ángel Barceló
Ah, o sea, más allá de España.
Manuel Delgado
Sí, sí, más allá de España. Balnearios del mundo, uníos. Y en todo por la radio. Ya sabes que esta temporada Luis Piedra inventa palabras. Inventa palabras para describir situaciones a las que no hay una definición fijada y él las inventa. Pero claro, inventar tiene peligros, tiene riesgos.
Ángel Barceló
Necesito luz en la noche, Inventa la electricidad.
Manuel Delgado
Necesito calor, Inventa la manta y las combina.
Ángel Barceló
Necesito más calor. Inventa la manta eléctrica y a veces la caga.
Ángel Francino
Necesito descansar, inventa la silla.
Ángel Barceló
Necesito descansar más.
Manuel Delgado
Inventa la silla eléctrica. Peligro, peligro, peligro. Hoy Piedraíta con otros muchos más en todo por la radio también.
Ángel Barceló
Pues os escuchamos. Hasta luego.
Marta Sanz
Como después de la noche brilla una nueva mañana.
Ángel Barceló
Como después de la noche.
Marta Sanz
Claro, porque esta canción en el abriendo puertas, cerrando herida.
Mabel Millán
Siempre que te montas en un ascensor.
Marta Sanz
Y dice abriendo puertas, la cantas.
Ángel Barceló
¿Ah, sí?
Marta Sanz
Hombre. Y hoy el sueño sería bajar en el ascensor con Gloria Estefan que está en el edificio.
Ángel Barceló
¿Quién se la ha encontrado en el ascensor? Fernando Bayo se ha encontrado a Gloria.
Marta Sanz
Estefan en el ascensor.
Ángel Barceló
¿Pero en serio, qué pensáis en esta canción?
Marta Sanz
Siempre, sistemáticamente, desde hace muchos años, todo.
Manuel Delgado
El mundo abriendo puertas, cerrando heridas en el ascensor.
Marta Sanz
Cerrando heridas.
Manuel Delgado
Bueno, y Rantar no, pero dame la.
Ángel Barceló
Razón porque me estabas mirando muy raro también.
Ángel Francino
No, igual sí que depende de cómo tenga el cuerpo. Pero es que no hay ascensores que.
Ángel Barceló
Digan cerrando puertas también Cerrando puertas. Claro, en esta casa, claro.
Manuel Delgado
Este dice.
Ángel Francino
El ascensor de todos los.
Manuel Delgado
Días que cogemos todos los días, salvo que tú cojas uno secreto dice abriendo.
Brian Pérez
Puerta y bajando abriendo puerta. No, siempre lo dice.
Ángel Francino
Gracias, Brian.
Brian Pérez
Hay días que lo dice.
Manuel Delgado
A mí el ascensor no me abre.
Ángel Barceló
Es que igual la persona que está dentro del ascensor diciendo abriendo puertas entra más tarde que nos igual a esa.
Brian Pérez
Hora nos ha despertado.
Manuel Delgado
Eso puede ser, eso puede ser.
Ángel Barceló
Venga. ¿Qué pasa con los ascensores? Que ya hemos dedicado el rincón y la esquina a los ascensores ya le.
Ángel Francino
Hemos dedicado al rincón y la esquina. Pero es verdad que es un tema que siempre te saca anécdotas de la vida. Y yo. Es verdad que el ascensor para mí.
Manuel Delgado
En mi vida ha sido una cosa.
Ángel Francino
Importantísima porque en mi casa teníamos un ascensor en Pamplona que medía un metro de ancho por dos de largo. Se paraba siempre, o sea, yo me he quedado colgado en el ascensor de mi casa muchas veces. Era un ascensor que si tú ibas con prisa a un sitio de tengo que llegar, no te montabas en ese ascensor, bajabas andando porque sabías que podía pasar. Mi madre nos ha contado cuentos a mi hermana y a mí parados en el ascensor.
Manuel Delgado
Era como lo típico.
Ángel Francino
Y el año pasado cambiaron el ascensor después de.
Ángel Barceló
Y ha perdido la magia.
Ángel Francino
Y ahora es un ascensor.
Ángel Barceló
Es un ascensor normal.
Brian Pérez
Ya No te puedes.
Ángel Barceló
¿Alguna historia más de ascensores?
Marta Sanz
Yo tengo historias de ascensores, pero yo que cojo muchos teléfonos en este programa, no me hubiera cogido la llamada, pero os la cuento, ¿Vale? Yo tuve un enamoramiento social de esto con 8 años, que vienen unos amigos de tus padres a casa y te caen tan bien que quieres que vengan siempre. ¿Entonces yo no quería que se fueran, no? Nos lo habíamos pasado fenomenal y me habían disfrazado, me habían pintado la cara, me había puesto una sábana. Lleva una pinta de mamarracha absurda. Pero les quise tanto en ese momento que les acompañé en el ascensor. Y cuando se fueron, la magia se acabó porque entraron otros vecinos que Me miraron con ¿Esta niña de dónde sale? ¿De dónde sale esta niña descalza y mal vestida? Y es uno de los momentos de mayor vergüenza que he pasado en mi vida.
Ángel Barceló
¿Vale? ¿Alguno más?
Marta Sanz
Yo he empatizado mucho con Manuel Delgado cuando ha contado lo de.
Mabel Millán
Porque a mí me ha pasado.
Marta Sanz
Y le preguntaba, por ejemplo, a Sebe si le había pasado con sus hijos.
Ángel Barceló
Perder a un niño en el ascensor.
Marta Sanz
En mi caso, la niña muy pequeña, se montó en el ascensor antes que yo, de un edificio muy alto y tiki tiki, acaba. Y yo no te muevas, no salgas.
Mabel Millán
Un turibús en la Riviera, hoy por.
Ángel Barceló
Hoy, hechos de amor por las aceras. Y un segundo que se ha ido.
Marta Sanz
En el primer vagón.
Ángel Barceló
Último compás, Ana, y nos vamos.
Marta Sanz
Sí, vamos a seguir en el ascensor. Porque claro, acabo de acordarme de la anécdota que ha contado Rafa, un oyente desde Valencia, que ha llamado al rincón y a la esquina, Manuel y Marta estaban contando también sus anécdotas, sus vivencias en ascensores. Y Rafa nos ha llevado al Ministerio de Educación, donde él trabajaba cuando pasó esto.
Rafa
Iban a pintar un despacho y tenía obras de arte, un cuadro grande. Y vino una señora del museo. Y entonces, bueno, pues poneros guantes. Una señora un poco pijotera, un poquillo ahí fuera de tono, muy estirada. Llamamos al ascensor un ascenso grande, entramos cada uno en una punta, cada uno por un lado, cogiendo el cuadro. Y nosotros no nos dimos cuenta que la señora entró en el ascensor porque la tapaba el cuadro y entonces empezamos a bajar de ella. Esta señora vaya borde, que vaya antipática.
Marta Sanz
Vaya no sé qué.
Rafa
Cuando se abre la puerta al ascensor y la vemos allí, nosotros flipábamos los dos, no sabíamos dónde meter, pero no.
Marta Sanz
Dijo ni todos con Rafa, es que.
Ángel Barceló
Nos hemos sentido Rafa todos, todos con el equipo de Rafa que mañana volvemos a partir de las 6 pongan el despertador.
Marta Sanz
Me ha dejado claro nunca, nunca.
Rafa
Nunca tus días malos.
Marta Sanz
Hoy por hoy, Ángel Barceló, para no perderte ningún episodio, síguenos en la aplicación o la web de Laser Podium Podcast o tu plataforma de audio favorita.
In this episode of Hoy por Hoy Magazine, Àngels Barceló and her team explore the multifaceted subject of “ascensores” (elevators)—from their everyday sociological function and symbolic meaning, to cultural references in films and literature, and their connection to social mobility (“ascensor social”). The episode then transitions to a rich biographical feature on Spanish polymath Ignacio Sánchez Mejías, and concludes with an in-depth interview with award-winning guitarist and prosecutor Mabel Millán. The show features regular contributors Manuel Delgado and Marta Sanz, and includes listener stories and memorable pop-culture references.
“Esa obsesión por lo ascendente lo que hace es desprestigiar actividades y lugares tan estupendas como la espeleología, el submarinismo o el mismísimo infierno.”
— Marta Sanz (04:01)
“El ascensor permite reconocer un tipo de vida social que... puede durar menos de un minuto, pero que en cambio es significativa.”
— Manuel Delgado (23:09)
“El ascensor, como ha dicho él, es un lugar para viajar de un lugar a otro, es un lugar de tránsito. Y yo creo que el ascensor tiene algo de cápsula espacial, pero también tiene algo de ataúd.”
— Marta Sanz (18:49)
“Daba pavor tremendo, que era de pronto escuchar al ascensor cuando se paraba en tu piso de noche...”
— Manuel Delgado (17:00)
“Con la muerte de Ignacio Sánchez Mejías se fue el alma de la generación del 27.”
— Ángel Francino (60:26)
“La música me ha dado muchísima disciplina y creo que ha ayudado a conseguir tantas cosas.”
— Mabel Millán (70:36)
“Siempre soy la fiscal del Grammy. ‘¿Por qué no traes la guitarra al juicio?’”
— Mabel Millán (73:13)
Warm, witty, anecdotal, and culturally rich, the episode balances intellectual discussion with humor, personal storytelling, and a conversational approach that is hallmark of Hoy por Hoy's morning radio leadership.
This episode offers a compelling mix of sociology, culture, history, and human interest—a perfect snapshot of how Hoy por Hoy connects daily life with broader social and artistic contexts, bringing both laughter and reflection to Spanish mornings.