
Loading summary
A
Ser Podcast Hoy por Hoy Magazine Ser Podcast Si no se pregunta cómo remontar la cuesta arriba del lunes en este programa la respuesta pasa por nivelar el terreno con ayuda de Bob Pop. Bob, ¿Qué tal? Muy buenos días. Muy buenos días, Ángel. ¿Cómo estás esta mañana de lunes? Pues con sueño. Tengo que decirte que tengo muchísimo sueño hoy. No sé por qué. Porque habrás trasnochado el fin de semana. No, no, ha sido tranquilo, leyendo, escribiendo. Pero hoy tengo sueño. Bueno, a lo mejor es el cambio de temperatura o simplemente que hoy toca tener sueño. A mí me ha costado esta mañana mucho levantarme, Bob. Pero ven a tope. Vengo a tope pese al sueño. Venga, pues ya está. Vamos a deshacernos del sueño. Oye, que me han dicho que fuiste al teatro a ver una obra que te gustó mucho. La vida invisible. Una obra francesa sobre una persona que pierde la vista en el Yura, no, en el libro de Gracia. ¿Y qué tal hermosura? Me pareció un planteamiento teatral hermosísimo. El dramaturgo es francés y es invidente. Y lo que hacen es teatro. Es usar dos actores para recrear su último recuerdo de la última vez que vio teatro. Pero todo a través de la memoria y con los actores. Y eso lo va cruzando con una historia personal. Me pareció una preciosidad. Pues mira, me conmovió muchísimo. Pues si todavía tienen oportunidad, que no lo sé. Está toda esa semana. Pues La vida invisible en el IURA y cotilleando tu agenda, porque tenemos acceso a tu agenda, no sé si lo sabes. Tenemos acceso a tu agenda y sabemos que mañana vas a Bilbao a un evento que se llama Bilbao Cultura Socialforum, que ahora dúo con la periodista Nerea Pérez de las Heras. Del podcast saldremos mejores. ¿Qué vas a hacer ahí? ¿Qué vas a contar? Pues mira, voy a contar mis cosas y voy a hablar de pensamiento dominante, de lo queer como herramienta antifascista y de lo que se tercie. Vamos a estar Nerea y yo ahí, mano a mano. Por supuesto también hablaremos de discapacidad como algo transgresor también. Y he de decir que de momento hay una lista de espera como de 200 personas que se han quedado fuera de verdad, sin entrada. Eso es maravilloso. A ver si tendrás que prorrogar. Somos un éxito. Somos un éxito. Y luego iba a decir, ahí dónde vas triunfas. Bueno, no siempre, pero oye, a veces se da la cosa. El norte me quiere. El norte te sienta bien. Vamos con el tema del consultorio, que ha levantado ya alguna ampolla cuando lo hemos planteado. Ya ha oído a tu tertuliana, pero es que Mariola tiene una auténtica fijación con los zapatos. Una vez hicimos un mito sobre zapatos y ella tuvo que venir porque tiene una auténtica fijación con los zapatos. Entonces claro, lo que tú planteas hoy para ella es como. ¿Perdona? Un sacrilegio. Por favor, plantea la cuestión a ver qué dicen los oyentes. Mire, yo, queridos oyentes, querida Ángel, querida Mariola, yo tengo, debido a que yo estoy con discapacidad y vivo en silla de ruedas y sentado todo el tiempo y demás, pues mis piernas que no se mueven porque no pueden, retienen muchísimo líquido. Y esto va pasando, va pasando los años y tengo los pies súper hinchados, tan hinchados que las botitas ideales que el año pasado me valían, que son como de Preski, muy monas, ya este año no entran. Mis zapatillas de deporte que antes me valían aunque apretaban un poco, ya no entran. Entonces mi vida de cara al otoño invierno en los pies se está convirtiendo en una cuesta arriba. ¿Y he llegado entonces a pensar, bueno, yo tengo unas pantuflas que son monas, que son como de ante fuera, de peluchito, por dentro son decentes? Y he pensado, ¿Estas me valen? ¿Puede ser el momento en el que empieces a salir a la calle e ir a los actos en pantuflas de vestir? Y me he preguntado, ¿Es un límite? ¿Es una frontera? ¿Es un finisterre del fashionismo? ¿Y puede ser que sea la antesala de salir a la calle en bata de guata? Planteamiento que hace Bob Pop y que necesita que ustedes le ayuden con sus respuestas al novecientos, cien, ochocientos ¿Debe Bob salir a la calle en pantuflas monas? Eso sí que son monas, las pantuflas que tiene son muy monas. Por ampliar la mirada, ¿Hay que mantener siempre la dignidad y la personalidad en el vestir o le damos demasiada importancia a cómo nos presentamos ante el mundo? ¿Podemos salir en pantuflas de casa? 900 nos llaman y ayudan a Bob con este dilema Y saben que en el mismo teléfono también pueden llamar para preguntar ustedes o plantearle sus dilemas, sus tribulaciones a Bob. Novecientos, cien. Ochocientos. Hacemos una pausa. Ahora mismo lleva las pantuflas puestas. Ahora mismo llevo las pantuflas puestas y estoy preparado para. A ver, que también me podría hacer zapatos a medida, Ángel, pero tú no sabes lo que cuesta eso. Pero también hay zapatos, Bob, que parecen pantuflas. Hay esas botas que se pusieron muy de moda, que son así como muy anchotas, de Ángel. Pues eso, la gente va a la calle y a los desfiles de moda con esas botas, o sea que. Bueno, vamos a plantearlo a los oyentes. Novecientos, cien, ochocientos. Un, dos, tres. Y aquí tienes tu canción Hoy por hoy Magazine. El resto de tus cosas encajas en el salón. Fumando en mi habitación. Ser podcast, teletienda en la televisión. Es tan raro estar sin hablarte cantando. Aquí estamos con Bop. Y seguimos cogiendo sus llamadas en el 900, 1800 sobre las cuestiones que ustedes quieran plantearle a Bob en esta sección. Históricamente hemos intervenido en historias de amor, en enfrentamientos laborales, en problemas de salud, de cuidados, de estudios. La semana pasada, por ejemplo, ayudamos a un señor al que se le pegaban las canciones fascistas. Acuérdate, Bob, que se tenía que ir a la montaña a despegarse de ellas. Pobre hombre. No sé dónde debe estar. Igual está en el monte ahora mismo. Puede ser. Bueno, el abanico de problemas con los que los oyentes llaman al 900 y al 800 es muy variado. Pero ya saben que desde esta temporada, Bob también plantea un problema, una duda que él tiene a los oyentes. Como tiene los pies muy hinchados y no le caben los zapatos ni las zapatillas de deporte, debe abrazar la pantufla. Empieza a ser el momento de que Bob empiece a abrazar la pantufla. Vamos a plantearlo así. Así, tal cual. Me recuerda mucho mi amiga Pepita. Siempre dice una frase que me encanta, que qué ganas tengo de ser vieja para bajar a la calle en pantuflas. Yo soy del equipo de tu amiga Pepita. Puede ser que yo ya haya alcanzado ese punto de ser viejo y bajar a la calle en pantufla. Yo he avisado ya a gente de mi entorno que yo llegará un momento que saldré a la calle con esas sandalias. Voy a decir la marca porque da igual. Las Birkenstock, ¿Sabes cuáles son? Me encantan, ojalá me valieran. Pues con esas y con calcetines. Estoy esperando que llegue ese momento. Eso es súper moda, Ángel. Estaré a la moda. Ahora me parece bajar a la calle me parece horroroso, pero yo llegaré a un punto que lo haré por comodidad, ¿Te parece? Y serás portada de revistas. Pues no te extrañe. Voy a dejarme todavía pasar un tiempo porque tengo que atender algunas cuestiones sociales, pero en cuanto termine esto se acabó. Alicia desde Zaragoza, buenos días. Hola, buenos días. Cuéntanos, Alicia debe bajar o puede bajar Bo para la calle en pantuflas. Mira, a mí cuando lo ha contado me ha hecho recordar. Yo trabajaba en esta discoteca de Barcelona tan grande, Las Matas, y yo era muy divina y entonces llevaban las UX, pero mi presupuesto de camarera no me daba para unas Uggs. Entonces, ¿Qué hice? Me compré unas pantuflas y además yo soy súper fan de Hello Kitty y me compré una camiseta de Loiso de Hello Kitty y me planté en la barra del Rasmatas con mis plantufas, mis pantuflas y mi camiseta de Hello Kitty, hasta que me vino un cliente y me ¿Eres consciente que vas en pijama? Pero bueno, chica, por eso te digo, Bob, adelante con la pantufla, adelante con el pijama. Los hay muy dignos. Si yo me plantado en la barra del Rasmatas. Te puedes plantar donde sea, Eres un icono para mí, Alicia, eres un icono de moda, un icono de vida, o sea, ojalá me haya servido alguna vez una copera del Rasmatas en Patuflas por todas. Pues se puede ser digno, como dice Alicia, perfectamente en banda, digna y divina, claro que sí. Pues ya ves. De hecho, si lo piensas, Ángel, los Cayetanos llevan esas chaquetas, los Huskies, que son como de caza, que no es más que una versión Cayetana de la bata de guata. Bueno, y llevan también unos zapatos así que son como de ante, que son como unas. No sé cómo se llaman ahora esos zapatos, porque yo creo que tienen un nombre, pero son así como de antes, que parecen zapatillas de andar por casa. Estoy cerca del. Bien, te vas aproximando al Cayetanismo, lo estoy viendo. Carlos desde Madrid, Muy buenos días. Muy buenos días, Ángel. A ver, Carlos, ¿Le dejamos a Bob que salga a la calle en pantuflas? Por supuesto que sí. Al final lo que tenemos que hacer es disfrutar de lo que hacemos y lo que nos hace únicos, que es nuestro arte y lo que desarrollamos. Yo soy fotógrafo, yo llevo trabajando años, tengo un estudio en el centro de Madrid y me dedico a trabajar con actores y con cantantes y descubrí las pseudo chanclas estas con agujeros. Por ahí no voy a pasar, perdóname por no decir más. No, puedes decirlas, puedes decirlas, puedes decirlas. Las crocs, Las crocs en mi entorno y alrededores, diseñadores, maquilladores, todos hemos acabado yendo con crocs porque es comodidad absoluta y luego encima, si tienes hijos, como es mi caso, te las vas tuneando, cambiándote Charmings y llevas Pokémon, Batman. Si no, de todo. Esto es maravilloso. Para mí la Croc de verdad ¿Que eso para ti es una frontera? Para mí es una frontera de verdad, compañero, Yo reconozco que soy muy de. Pero luego lo pruebas y ojo, se va adaptando a esta comodidad y además, de hecho, para invierno tienes la opción con borreguito por dentro, hay que pensarlo. Las he visto, las he visto, me estáis empujando al lado oscuro y me gusta bastante. Pero para ti de momento las crocs son una frontera. De momento sí. Es decir, el ante y el borreguito, vale, pero las crocs serían frontera. Mira Ángel, ya he cruzado tantas fronteras que ahora te estoy diciendo esto y la próxima vez que nos veamos en el estudio puedo aparecer unas crocs perfectamente ya tirándome al monte de una manera radical. Claro, no se puede decir de este agua no beberé porque yo nunca. Claro. Me decías que las Birkenstock. Sí, Si te cupieran te encantarían. Me encantarían, sí. Pues eso, nunca se sabe, a lo mejor las crocs tienen la solución a tu problema, pero bueno, a mí me parece más elegante una buena pantufla de ante. A mí también. Pues eso, queda claro que los oyentes te empujan a que salgas a la calle. Me encanta los oyentes, mientras más mamarracha sea yo, mejor, o sea, esa es la conclusión. Ellos, porque harían la pregunta a la inversa de ¿Tú saldrías a pantuflas? Pero ya he visto que dos oyentes han dicho que sí, Alicia que estaba en el ranmatas y viendo copas de pijama de Hello Kitty y con las pantuflas y el señor fotógrafo de celebridades con sus crocs. Pero espérate, que a lo mejor hay alguno que te va a decir que no. Oscar, desde Tarazona, Muy buenos días. ¿Qué te parece? Lo de salir a la calle en zapatillas es complicado, hay una cosa para cada uso. Entonces, yo que sé, gente que se va al colegio con pantalones de monte y botas de monte, eso es para ir al monte con chándal, pues para ir al gimnasio. Pero gente que sale en pijama y en batalla, no lo veo, no lo veo. Yo te respeto muchísimo como oyente y como diamante, pero tengo que decirte una cosa, esos límites que tú planteas, el chándal, creo que ya nadie que haga deporte va en chándal, la gente que hace deporte va en unas cosas de licra imposibles y pantaloncito corto y camiseta técnica, pero el chándal ya se ha convertido en una prenda para todo tren. La ropa de monte, o sea, te recuerdo el 15m, Oscar, o sea, en realidad 15m todo era ropa de montaña, trasgo, o sea, en realidad, Óscar, yo creo que aquí tú y yo tenemos que hablar porque te has quedado en un estadio anterior, pero me ha encantado que desde tal a zona me digas, hay un dresco de. Yo te lo prometo que ahora mismo te abrazaría muy fuerte, pero por tu parte que no salga de casa en zapatillas. No, por supuesto, por supuesto, hay un momento para cada cosa. Pues Óscar, muchísimas gracias, hasta luego. Pero mira, ha salido el pijama también y hay atuendos para hombres y para mujeres, que a mí esta parte sí me cuesta superarla, pero que se venden en las tiendas de moda, no en las tiendas de ropa de noche, sino en las tiendas de moda y que parecen pijamas. Perdona. Este verano las calles de España estaban llenas de muchachos con conjuntos de camisa y pantalón corto a juego, que es una cosa que se ha puesto muy de moda últimamente, que son pijamitas de verano. Claro, por eso digo, pero a mí me parece una preciosidad esto. ¿A ti? A mí eso me cuesta un poco, a veces lo miro y pienso, mira, esto tiene que ser cómodo, pero luego pienso, pero si es como un pijama, por Dios, Yo es que ya tengo manga ancha, kimono, me cabe un ave. Brian, que es mi gurú en el mundo de la moda, dice que eso es horrible. Ya, a ver, pero Brian es un poquito galleta, ¿No? Brian es. De hecho, Brian es un chiqui Cayetano. Es como un minion de los Cayetanos. Voy a pasar al siguiente. Un beso, Brian. Te quiero. No me cortes la conexión. No, no, ahí está, ahí está, riéndose, riéndose de lo que has dicho. Luz María desde Madrid, muy buenos días. Hola, buenos días. Cuéntanos, a ver, eso de salir a la calle en zapatillas, ¿Tú cómo lo ves? Pues mira, yo creo que si no queda más remedio, hay que afrontarlo, porque yo tengo que ir. Yo voy desde hace un montón de tiempo con zapatillas de deporte porque tengo los pies imposibles con los dedos en bucle, percebeiros totalmente. Y es un no vivir. Y tengo que ir al lado de mi madre, que va siempre impecable, estupenda, y ha cumplido 100 años este verano. Siempre va peinada divinamente y se da la vuelta si no se ha puesto, si no ha utilizado la barra de labios, es coqueta como nada. Y yo tengo que aguantar ese chaparrón porque. Ya va. Pero si tú pudieras, o sea, tú te pones zapatillas de deporte porque todavía puedes, que es lo que era el paso previo que tenía Bob. Pero si a ti te dolieran tanto los pies y tanto los dedos, saldrías en zapatillas de casa. Yo saldría como fuera, porque lo que no puedo soportar es no salir. Oye, esta conclusión, esta conclusión es muy buena. Lo importante es salir. Claro que sí. Y hacer la vida que uno quiere. Y a mí me encanta caminar, me encanta hacer esas cosas y solo lo puedo hacer en zapatillas. Y a las bodas o lo que sea, yo me voy en zapatillas. Bodas funerarias. Claro que sí. Te voy a decir una cosa, Luz María. El día que decidimos bajarnos del tacón, ese día nuestra vida cambia absolutamente. Pues sí que sí. Muchísimas gracias. Hasta luego. No está claro, ya no hay más debate. Puede salir de casa en zapatillas. Ya. Muchas gracias. Por cierto, Brian me está amenazando vía WhatsApp. Brian, no hagas esto. Yo que te estaba defendiendo desde el productor del Hoy por hoy. No hagas eso. Mira, va una última llamada. Carlos desde Murcia. Hola, buenos días. Hola, buenos días. Cuéntanos. Yo defiendo el uso de las sandalias con calcetines. Yo soy diabético y entonces un día el médico me lo mejor que puedes hacer es sandalias y calcetines para protegerte el pie. Como vivo en Murcia, y esto sabéis que es un país muy fresco, pues en verano me viene bien porque no puedo llevar los pies al aire porque me haría daño. Hago todos los días, camino oficialmente 100 minutos a toda velocidad, llevo mis sandalias. El resto de la gente van vestidos como profesionales para caminar. Estoy encantado. Me aterra que venga ahora el fresco para tener que ponerme zapato cerrado, pero es maravilloso. Todo el mundo piensa que soy extranjero y se parece un gui La alternativa ahora que viene un poco el fresco, es ponerse unos calcetines bien gruesos y seguir con la sandalia. A ver si puedo. Pero es maravilloso. Y si otra gente lo lleva por algo, pues. Carlos, muchísimas gracias. Hasta luego. Bueno, casi pleno. Menos uno, que todavía no lo tenía muy claro. Casi pleno. Hoy sí que tu duda ha tenido la respuesta mayoritaria de los oyentes. Me han liberado. Te han liberado, ¿No? Sí, estoy muy contento. Pues mira, mañana tienes el evento en Bilbao. De hecho, coge el avión dentro de un rato. No descarto cogerlo en pantuflas. Haz una foto y mándamela, por favor. Hecho. Hasta la semana que viene. Hasta la semana que viene. Adiós. Hoy por Hoy Magazine con el alma entera vamos persiguiendo sueños detrás de la pelota como valientes guerreros. ¿Echáis de menos el apoyo del mundo del fútbol? ¿A nivel individual, de futbolistas, a nivel colectivo, de equipos? Honestamente, no sé qué es lo que hace falta para que se empiece a lograr ese apoyo. Nosotros tenemos prácticamente 10 estadios en Gaza completamente destruidos. Estadios que han sido convertidos en centros de detención y Tortura. Tenemos prácticamente 300 futbolistas asesinados, incluyendo chicos. Desde academias de fútbol hasta ex seleccionados palestinos, ex entrenadores, ex árbitros. Entonces, digamos, acá, cuando se habla de un genocidio en Gaza, yo creo que es importante ver cómo se ha atacado particularmente a ciertos elementos de la sociedad. Se ha atacado a las escuelas, se ha atacado a las universidades y se ha atacado a los campos de fútbol. Contagiados de fútbol. Estamos con rodillas talladas, con los rostros asoleados, con la firme intención de no olvidar lo que sucede en Palestina también en el mundo del fútbol. Nos vamos a adentrar un lunes más en la dupla que viene marcada por la goleada del Atlético de Madrid. No te rías, raza. Por la goleada del Atlético de Madrid en el derbi de la capital que deja líder al Barça. Marcó el principito. Antoine Griezmann, manita del Atleti al Madrid, ha sido tremendamente superior o, por ejemplo, también por lo sucedido el pasado lunes en París con el Balón de Oro. Je veux aussi remercier tous les clubs auxquels je suis passé le club où j' ai rêvé de jouer pendant cette année. Y sin duda, el adiós de él, un jugador irrepetible e inolvidable. La marcha de Sergio Busquets. Hola a todos. Siento que ha llegado el momento de decir adiós a mi carrera como futbolista profesional. Han sido casi 20 años disfrutando de esta historia. Temas de la actualidad que después darán paso al gran as de esta mañana, que tiene que ver con el fútbol genuino. El que no atiende a reglas, el que nace en el caos, en el que todo lo cuestiona y autogestiona. La culpa es mía. Soy muy malo. Y también que me ha dado un calambrazo. Joder, los malos son estos. Tú eres un tullido. Sin triangular no se puede. Y a ver, es que han tirado a trayón, trayón. Y encima me dejáis solo y no bajáis a defender. Por favor, no llores, tío. No me llore. Miguel busca banda, coño. Busca banda. Pues pásame alguna, coño. Pásame alguna. Está buena esta película. Galde Reguera. Muy buenos días. Buenos días. Muy bien. Rafa acaba de leer a. Buenos días. Muy buenos días. A ver, no. ¿Cómo lo viviste? Estoy hablando del derbi madrileño. Lo viví como cuando estás en un restaurante y hay un niño de estos palizas dando la lata en otra mesa y de repente se cae o se pega y no se hace daño. Bueno, un poquito de daño también se puede hacer. Tampoco pasa nada. No le pedimos que lo ingresen en urgencias, pero un pequeño chichón le viene bien. Y el sentimiento es un poco ese. Sin excesiva maldad, pero regocijándose un poco en la derrota. Que la rivalidad yo creo que va un poco de esto. Claro. De disfrutar también un poco de tus victorias y de las derrotas de tu rival. Eso es evidente. Sin recrearse. Pero bueno, unas horitas puedes recrearte unas horitas. Bueno, mira la carita de Sergio, de nuestro productor Galdor. Cuéntanos tú cómo lo viste. No, yo No lo vi. ¿No lo viste? No tengo esa pasión por Rafa de ver perder al Madrid. Me gusta ver perder al Madrid de vez en cuando, no tanto con. Yo cuando juego en Atlético y Madrid me cuesta mucho tomar posición, sobre todo si el que gana es Simeone. Me hice gracia porque hace unos días, no mucho, estaba Íñigo Pérez reivindicando la figura de Simeone, diciendo oye, que este entrenador tiene su dimensión, porque estaba muy discutido. Y mis amigos madridistas estaban felicísimos con Xavi Alonso. Y mira, fíjate, un partido, unos cuantos goles y todo cambia de bando. Fue un duelo terrible en cuanto a outfits de los entrenadores, porque el de Simeone ya lo conocemos, ese negro riguroso que lleva todo. Y Xabi Alonso ha optado desde el principio de Liga por ir todo de azul marino. Pero yo, si nos está escuchando, algún familiar suyo nos está escuchando, yo revisaría. Hay algo ahí que no funciona bien. No sé si son las tallas o los tejidos. Aquel Xavi elegante porque va sin chaqueta, va con polo azul marino. Deben ser una especie de chinos. Nunca pensé que a Rafa Cabeleira le preocuparía el outfit de los entrenadores. De todas formas, decías tú lo de los entrenadores, Galde. Decías, mira, pues uno que estaba cuestionado y el otro que no. También es un. No sé si la expresión es la correcta. Yo creo que no. Iba a decir baño de realidad para el Real Madrid, que pensaba que ya tenía el proyecto absolutamente cerrado porque funcionaba. Sí, totalmente. Y yo creo que no viene mal tener una derrota de estas a comienzo de temporada. El problema es cuando las tienes al final del temporada, en los partidos clave, porque ahora tienes posibilidad de cambiar la dinámica. Y es que el Madrid no tiene las costuras tan bien atadas como parece. Yo me temo, he visto los goles, esos remates de cabeza son muy sencillos para un equipo que tiene a sorlo, vamos, que no, que no es una sorpresa. Y ahí les falta un poco. Yo creo que Asensio además era un jugador que lo reivindicaban excesivamente. Parecía aquí el nuevo Beckenbauer. Y bueno, tienen tiempo, pero tienen que ponerse a la tarea. ¿Sabes que llevo una semana, dos semanas Galder reivindicando que me pongan una especie de sintonía o de alarma que yo pueda hacer un gesto a la pecera cuando vea un fallo de guión o un comentario que yo intuyo que hay que hacer? Una pequeña puntualización. Venga, precisa. Preciso. ¿Te has dado cuenta que el Madrid es el único club del mundo donde las derrotas vienen bien? No es cierto. A vosotros os viene bien de vez en cuando. Yo ayer por un momento pensé que el Barça también caía derrotado. Le costó un poquito, pero entró el bichito y. Qué poco tardó en picar. Pero costó un poquito. Oye, una cosa. Dejadme que ponga sobre la mesa el nombre del Elche, que ahí está recién ascendido. Yo no sé si luego la Liga es muy larga y ese es el espejismo del inicio de la Liga, pero olé por el Elche, ¿No? Bueno, está jugando muy bien. Yo vi ayer el partido contra el Celta. No lo había visto todavía. Sabía que llevaba muy buenos resultados, pero no lo había visto jugar. Y es un equipo que es bastante fiel a la idea de su entrenador, Eder Sarabia. Es esto lo que plantea. Y me llamó mucho la atención las declaraciones de algunos futbolistas al final del partido, que más que de los resultados, hablaban precisamente de esto, de cómo están consiguiendo plasmar la idea que propone su entrenador. Y me parece muy atrevido. Es cierto que tiene mejor equipo del que parece para un equipo recién ascendido, pero muy meritorio. Me encanta ver jugar así un equipo como el Elche, qué dirá por Dallas que solo se puede jugar bien con equipos de mil millones. Nosotros aquí reivindicamos como entrevistamos a final de temporada a Eder Sarabia. Nosotros decimos que le dimos suerte. Nos gusta pensar que funcionó. Es muy probable. Es muy probable. Fíjate que ha pasado con Gálder y conmigo, que prácticamente éramos dos desheredados de la vida. Y mira dónde estáis. Y mira dónde estáis. Oye, Busquets, que dice que se va, que anuncia que se va. ¿Cómo definirías Gálder la importancia de Busquets en el fútbol? Bueno, era un jugador mayúsculo en un equipo irrepetible y una pieza clave en ese equipo. Un jugador que yo creo que era uno de los ejes en torno a los cuales se creó una maquinaria perfecta. Pero yo tengo que decir que a mí me da un poco de pena porque era un juego un pelín sucio. Cuando dijeron que se retiraba, pensé qué grandísimo hubiera sido si no hubieras hecho tanto gesto feo en el campo, pero como jugador inigualable. Una pasada. Se ha quitado hasta los cascos. Cuando has dicho que Busquets era un jugador sucio, me caigo de la silla. Ha estado a punto de salirse del estudio. Luego te mando unos vídeos, Rafa. No me parece que sea un jugador especialmente sucio. A mí Busquets siempre me recordó mucho su figura a la de un funcionario, a la del buen funcionario, el que consigue que todo lo que va mal en la administración funcione. Y Busquets era un poco esto para mí era uno de mis jugadores favoritos. Creo que es la consagración de un nuevo puesto que prácticamente se inventó Cruyff y después Guardiola en el fútbol, que es ese 4. Y lo decía una vez Riquelme. Busquets en realidad le hizo una gran faena al resto de mediocentros porque todo parecía muy fácil cuando lo hacía él. Fue también Del Bosque que le preguntaron por el jugador imprescindible en un momento determinado de la selección ¿Qué jugador le gustaría ser a él si volviese a ser futbolista? Exacto. Y él dijo que Busquets. Bueno, vamos con el asunto que quiero plantearos hoy. Porque de las redes sociales nos ha gustado leer hace unos días una especie de reglario de cómo era el fútbol que jugábamos de pequeños o de jóvenes y gente que continúa jugando en su madurez este tipo de fútbol, el de los códigos utilizados para organizar los encuentros callejeros. No hablamos del fútbol como es o cómo nos lo cuentan o cómo nos lo narran, sino el fútbol como lo recordamos. Y lo primero que llama la atención es que esas reglas que ahora iremos comentando, fueron prácticamente iguales en cualquier zona de España. Cuando no había redes sociales ni manera de transmitir de un lugar a otro cómo se jugaba en toda España, las reglas eran las mismas. ¿Tú por qué crees que había esta transversalidad? Es difícil. Yo creo que será algo que se va un poco heredando de padres a hijos, como la tradición oral, Pero siempre tiene que haber un momento en el que esto se estandariza. Y yo de verdad que no soy capaz de verlo. Yo no sé si achacarlo a la Iglesia, yo que sé, de algún lado saldrá esto. Pero que las reglas fueran los mismos en tu calle de Galicia que en una calle de Murcia o que en la de Cádiz, es prácticamente imposible. ¿En qué otro aspecto de la vida pasa esto? Que haya normas tan claras en lugares tan distintos y sin ningún medio fiable de transmitirlas ¿Tú por qué crees que pasaba esto, Gálder? Porque estábamos más mezclados de lo que parece. Al final veraneábamos fuera y nosotros íbamos a La Rioja a veranear en La Rioja. Coincidíamos con gente que era, no sé, Cataluña o de Madrid, y ahí era donde tú después traías aquí lo que habías aprendido en verano. Sigue siendo una sociedad en ese sentido bastante homogéneo. Y qué bonito era. Yo no sé si en los patios de los patios de colegio se siguen reproduciendo estas reglas, pero claro, es que el fútbol callejero como que ha desaparecido mucho. Sí, a mí me da mucha pena. Yo vivo en un pueblo pequeño y entonces tengo la suerte de que a mis hijos les veo jugar cada sábado, cada domingo y muchas tardes en la plaza del pueblo, sin coches y siempre los mismos y disfrutando mucho. Pero es cierto que en las ciudades el espacio público disponible a los niños cada vez es menor. Y yo creo que hay un gesto subversivo de toma del espacio público, utilizar un balón debajo de estos carteles que pone prohibido jugar a la pelota. Y luego en los patios de las escuelas. El problema es que primero que el fútbol tiene muy mala fama porque los niños gritan y se pegan, que son niños. Y luego porque hay un ejército de pedagogos que lo intentan erradicar y hacer juegos reglados e imponer a los niños lo que tienen que jugar y lo que no tienen que jugar en el patio. Y yo creo que educativamente y pedagógicamente es un error, porque ahí se aprendía mucho. Luego hablamos. El progreso yo creo que ha tenido algo malo, que es la estandarización del fútbol de barrio. Antes el fútbol se jugaba con lo que conseguías, con lo que imaginabas muchas veces. Y ahora, por ejemplo, hay unas estructuras que yo las veo por toda España, que es esta especie de pista polideportiva que lleva campo de fútbol sala de baloncesto, que son todos iguales, como de madera, y los niños en cualquier sitio de España ahora juegan en ese terreno, con esas reglas, con esas medidas. Y creo que se ha perdido un poco aquella locura. Yo recuerdo cuando éramos niños en mi pueblo, jugábamos un campeonato por barrios. Un barrio, mi pueblo es nada, son dos calles y cada uno tenía su campo. Eran campos que no tenían ningún sentido, con cuestas en redondo. Había uno que solo tenía una portería, tenías que hacer desplazamiento. Cuando os tocaba jugar fuera, había que ir a otra calle. Pero era bonito imaginar que éramos fútbol grande, que cada uno tenía su estadio, que tenía su afición. Si repasamos las reglas, la verdad es que son divertidas. Hay que situarlas en el tiempo. Pero la primera regla es el gordo siempre es el portero. Hoy no diríamos gordo y diríamos el más fuerte es el portero. Esto era así. Sí, sí. Voy a ser todavía más políticamente incorrecto y diré el gordo o la chica. La que quería jugar. La que quería jugar normalmente se la ponía de portero. Yo me acuerdo de mi vecina Carmelita, que por cierto acabó siendo portera profesional de fútbol sala. Y sí, de porteros jugaban o el gordo o Carmelita. Aquí no. Aquí la portería es un lugar de prestigio. Esta es la tierra. Claro, es verdad. No decíamos portero, decíamos chopo. Que para mí fue un descubrimiento de mayor saber que Chopo era una persona que era José Ángel Iríbar. No, no, aquí la portería se reivindicaba. Muchos querían ser porteros. Hay la regla número 14 que dice que los malos o eran. Bueno, sobre el portero hay una que me hace mucha gracia. Si hay penaltis, se quita al gordito y se pone al que sea. Bueno, eso es la maravilla. En la regla 14 se dice que los malos o eran suplentes o eran defensas. Primero ¿Había suplentes cuando jugabais en la calle? En mi pueblo no. En mi pueblo jugaba todo el mundo. A veces había partidos de 22 contra 27. Fueran los que fueran, pero tenía que jugar todo el mundo. Los malos lo que hacían era la función de cono. Estaban allí quietos. Era como un obstáculo que había que sortear. No hacían gran cosa, pero jugaban. ¿Por qué ser defensa? Porque los malos o eran suplentes o defensas. Porque está tan poco valorado ser defensa. Portero ya, imagínate. Pero defensa también Galder, porque el fútbol callejero es terreno para los Lamines Yamales y Nicole Williams son los que. ¿Como jugaban? 37. Pues fíjate si tiene espacio para hacer montones de regates. Y lo bueno es que se aprendía un montón. Esto que ha dicho Rafa me ha gustado. Que era a veces jugamos 22 contra 27. Eso era lo chulo. Ni siquiera tenían que estar los equipos el mismo número de jugadores. Y una vez hablé con un formador de Lezama que me dijo que él tenía la teoría de que eso era bueno, porque si tú estás jugando un partido en el que tienes que identificar quiénes son los tuyos y quiénes son los otros a primera vista, ahí la cabeza opera muy rápido. Mientras que ahora todos los chavales juegan siempre el otro equipo perfectamente uniformado. Si coinciden las medias, hay que cambiarlas de color, etc. Y eso acomoda la vista. Y en aquellos partidos que jugabas 35, tú recibías el balón, levantabas la cabeza y hostia, Rafa, ¿Este es mío o era del otro? Y tenías que recordar cómo habíamos elegido a pares, uniones. No sé si hay alguna regla del momento de la elección, pero el momento de la elección, Porque entiendo que, claro, el gordito y el malo se quedaba siempre parado el último en ser elegido para el último. Yo he tenido la suerte de no tener que pasar por esos trances, pero debía ser una experiencia bastante traumática llegar al final nadie me quiere. Yo he visto a gente a la colección de penúltimo alegrarse solo por no ser. Por no ser el último. Yo tengo que decir. A mí eso sólo me ha pasado de mayor con el cabrón de Carretero en la Cervantina. De niño nos elegía elegirás a tus amigos. Hay un texto muy bonito de cómo se puede elegir a los amigos y cómo es mejor perder con amigos que ganar con indeseables o desconocidos. ¿A ti te gusta, Rafa, mucho la regla 7, que si el dueño del balón se enfada, se acaba el partido? Me gusta mucho porque yo tristemente voy a decir era el dueño del balón bastante a menudo. Sí, sí, sí. ¿Por eso te cogían? Por eso me cogían. Era una de las razones, o por eso escogía yo a veces, porque si no me dejaban escoger no había partido. ¿Tú eras de los que cogía el balón y decías se acabó el partido? No, porque mi pueblo hacer eso era bastante. Era bastante arriesgado. Bueno, era bastante repelente también. Una cosa no tiene que ver con la otra, pero mis abuelos tenían ultramarino y una de las cosas buenas que tenía el ultramarino es que había un montón de merchandising asociado a chocolatinas, a los donuts, a cosas así. Y una de las cosas que más regalaban eran balones. Y no os podéis imaginar la cantidad de balones que he perdido. Muy malos, que de un buen puntapié se desinflaban. A Gálder le gusta la regla 17, las piedras o los jerseys son las porterías. Y la 18, cuando el balón pasa por encima del porteo, todos alta. Pero cómo se podía decidir esto si no había. ¿No había ningún marco que lo marcara? Pues discutiendo, qué es lo que tenemos que hacer. Aprender a vivir en el disenso y aprender a ceder. A veces sí, a mí me gustaba primero por la picaresca, que te acercabas a la portería y reducías o ampliabas la portería cuando nadie lo veía. Y luego porque cuando pasaba por donde se supone que tiene que estar el palo, los del equipo rival gritaban gol. Nosotros decíamos no, ha ido afuera. Y ahí se paraba el partido y entrábamos en discusión. Y yo creo que en esas discusiones se aprende mucho. Se aprende a vivir con el disenso, se aprende a argumentar y se aprende a ceder. Porque a veces, aunque realmente no hubiera entrado, tienes que venga, seguimos. Ha entrado. Dependiendo un poco del resultado, si ibas ganando, les dejabas, etc. Yo creo que ahí había una parte supereducativa. En el mundo del fútbol para convivir con el disenso, poco me ha sonado rarísimo. Hay otra regla que le gusta, que le gusta gusta Rafa, que es la 2, que el partido acaba cuando todos están cansados, o en la mayoría de los casos, cuando la madre de alguien se cansa. Cuando la madre de alguien se cansa, sale al balcón y marquitos para casa. Ahí es normalmente donde todos empezaban a desperdigar y se terminaba el partido. Pero me gusta mucho y yo creo que es una de las normas que empujaba al gordo a la portería, al gordito a la portería. Eran partidos muy largos, había que estar muy preparado físicamente y se iban reinventando. Y cuando llegábamos a ese momento final, que la madre se asomaba a la ventana, decí rafita, a cenar. Entonces decíamos el que mete, gana. Ese que mete, gana. A mí me parecía precioso porque era que siempre, fuera como fuera el resultado, había un momento que había una alternativa para ganar, aunque sea ese pequeño final, esa prórroga inventada. Y era yo creo que la constatación de que en realidad lo importante es jugar. A nadie le interesaba tampoco demasiado ganar o no ganar el partido. El que iba ganando 17-1, le decían esto de el que marca gana y le daba igual. Habíamos pasado la tarde y eso era lo maravilloso. Con un matiz. Sí importaba cuando jugábamos A contra B, un barrio contra el otro. Me acuerdo en la escuela de San Miguel de Basauri que todavía recuerdo los nombres de mis compañ Esteban Pérez, Esteban Franco, Roberto Parra, Alberto, Sergio Chinchilla. Gente que no veo desde que tengo nueve, diez años. Y que éramos una alineación imbatible. Y jugamos A contra B y cada partido en el recreo era un derbi que además se inscribía en una historia de afrentas. Hace un mes nos ganaron y desfilábamos hacia el patio como el Barça y el Madrid, con los tacos, etc. Y era bonito eso. Hoy en día mezclan las clases para que no haya unos que están en A, otros en B. Siempre acaban mezclando. A mí me parecía una buena patria eso. Segundo A. Creo que no estáis de acuerdo con la regla 15 si llegan los mayores para jugar, hay que abandonar el campo. En mi pueblo por lo menos, no. En mi pueblo se jugaba. Era bastante democrático el fútbol. Los mayores incorporaban a los pequeños a los partidos de fútbol. Es una actitud que siempre me pareció maravillosa. Y luego no hay árbitro y solo se pitará falta si esta es muy clara o alguien sale llorando. El lloro ¿Hay alguien en el Real Madrid? No. Hace algunas temporadas el lloro como señal de falta. Gálder a Busquet se las pitaban. No estaba pensando yo. Sí, pero también era bueno. El origen del fútbol era así. El árbitro estaba fuera y solo se le llamaba en caso de que hubiera discrepancia entre los capitanes si había sido o no había sido falta. Sí, normal. Y yo creo que ahí aprendías mucho de cómo era la gente. Este niño insufrible que todo el rato estaba ha sido falta. Ha sido falta. Yo eres el niño. Si, quedas insufrible. Gal de Rafa. Hasta la semana que viene. As de la escuela. Encarando ya la recta final de este Hoy por Hoy, desde las 6 de la mañana, acompañándole a todos ustedes con un poco de todo, de actualidad, de fútbol, de dudas. Brian pérez. Buenos días. ¿Qué tal, Ángel? Buenos días. ¿Qué momentos son imprescindibles de este programa? Los lunes ya son duros de por sí para empezar. Como para arrancar la semana. Además con Bad Bunny. Es que es el tipo de música que a mí más me gusta y por eso se lo voy a poner para que empiece el lunes. Animal tiene presa informativa. Si es así, no digo nada. Quien no haya reconocido todavía la canción o el cantante es Bad Bunny. Hemos conocido que va a ser el artista que actúe en el intermedio de la Super Bowl, que ya sabes. No te ha motivado mucho. No me motiva mucho Bad Bunny, pero bueno, era una información, había que darlo. Pero la Super Bowl, sí. No, no, tampoco, tampoco. Ni Super Bowl ni Bad Bunny. No están entre los intereses de Angels. Pero bueno, oye, es una noticia que había que contar. Yo creo que nos llamaba mucho más la atención, seguramente ser jurado del concurso internacional de las Bravas. Ah, eso sí. Eso hubiera sido maravilloso. Una buena patata brava te vale para un lunes y te vale para cualquier día de la semana. Bueno, de ahí nos hemos ido mucho después con el comienzo del magazine con Bob Pop y sus dilemas. Y es que Bob Pop se propone empezar a salir a la calle ya con pantuflas. Claro. Estaba entre nosotros en el Abierto Mariola Urrea, a la que no le ha parecido nada bien. Y entre los oyentes, pues como siempre, pues disparía de opiniones. Si, quitúas ya, lo que me faltaba. Adelante con la pantufla, adelante con el pijama. Los hay muy dignos. Si, yo me he plantado en la barra El Razmata. Por supuesto que sí. Al final lo que tenemos que hacer es disfrutar lo que hacemos y lo que nos hace únicos. No lo veo, no lo veo. Vamos a marcar tendencia y salimos a la Gran Vía este mediodía y todo el mundo va en pantuflas. Bueno, pues tampoco me extrañaría. Por Habrá que observarlo. Ya hemos hablado también de los looks de pijama, que me parecen horribles. Habrá que observarlo. Bueno, por suerte la vida y la realidad nos ha llevado a temas más serios. Hemos hablado con Pilar Bernabé, delegada del Gobierno de la Comunidad Valenciana, que nos ha hablado de esa decisión, entre otras cosas de ese envío de el es alerta los valencianos. Son varias las comunidades que están en alerta roja. Y ha dicho que esta vez sí, la Comunidad Valenciana ha cumplido. Entiendo que es una decisión que tomó la general, puesto que es la administración competente, como siempre he explicado en todas las intervenciones y como marca la ley. Por supuesto, fue una decisión que tomó la Generalitat ejerciendo sus competencias y su responsabilidad, que esta vez parece que sí que ha cumplido. Y nos queda todavía algo más de una horita de programa con los colaboradores del siguiente tramo. Ya paseando por aquí. Bueno, ya está por aquí Pablo Ortidez Zárate, el artesano que nos va a enseñar como Goya hace más de 200 años ya nos predijo que no había que dejarse llevar por los bulos. Así que igual en estos tiempos hay que mirar un poco más a Goya para revivir viejas lecciones. Y Luego el mitos 2.0 con el conflicto. La vida es siempre conflicto. Pues yo creo que hay que hacer un poco más de caso a Celia Cruz. Y es que la vida es un carnaval. Lo que es la vida es un carnaval. Hasta luego. Adiós. Disfrutar Hoy por hoy. Magazine SER Podcast. Let's go. Hay un artista español que predijo hace más de 200 años la era de los bulos en la que vivimos. Hoy mismo pintó un cuadro premonitorio para decirle a las generaciones futuras, o sea, a nosotros, que no nos dejemos engañar por la estupidez. Y hoy nuestro artesano ha venido dispuesto a decirnos cuál es este cuadro. Pablo Ortiz de Zárate, muy buenos días. Hola, buenos días. Para empezar, ¿De quién habla? Francisco de Goya. Nuestro, en mi opinión, nuestro gran artista de todos los tiempos. Y el cuadro se llama Vuelo de brujas. Hay que buscarlo, hay que mirarlo y analizarlo, porque parece que significa una cosa, pero significa otra. Pues empiecen a buscarlo. Vuelo de brujas de Francisco de Goya. Si alguien está ahora mismo desesperado, a punto de tirar la toalla y el mundo esto de los bulos, la estupidez, la ignorancia, yo me bajo de aquí. Yo ya no quiero participar más en el debate. Yo ya no quiero discutir con nadie. Si te vas a rendir, echa un vistazo a este cuadro y te va a dar energía para seguir defendiendo la verdad. Me lo voy a colgar aquí en el estudio. Bueno, yo lo recomiendo. Yo si fuera el director de la SER, haría una reproducción gigante de este cuadro y lo pondría presidiendo la redacción, porque es un cuadro hecho para periodistas, para los periodistas que tienen la misión de difundir la verdad frente a los bulos. Así que, bueno, ahí lo dejo. Pues vamos a empezar. Primero, entiendo que en casa ya lo están buscando. Si nos están siguiendo por streaming, lo pueden ver porque está aquí detrás, detrás de nosotros. Vuelo de brujas. De Francisco de Goya. ¿Qué vemos en este cuadro? Es una serie de seis cuadros que pintó con el tema de las brujas. Y aquí tenemos. Estamos en lo alto de una montaña, por la noche está todo oscuro. En la parte alta vemos unos personajes que parecen de otro mundo, porque están volando y se están. Parece que comiendo, devorando, chupándole la sangre a una persona que está ahí con los brazos extendidos y sufriendo. En la parte de abajo tenemos a dos personas que suben, llegan a lo alto de la montaña y uno se tapa con una sábana y hace el gesto de la higa con la mano, que es ese gesto de superstición, no quiere ver lo que está pasando. Cruzando como el dedo entre los otros dedos, eso es gordo. Entre los otros dos dedos, tradicional de la superstición. Y el otro hombre no solamente está boca abajo, que no quiere mirar, sino que se te para los oídos porque no quiere escuchar. Y también hay un burro que suele ser el símbolo de la ignorancia. Este cuadro, durante muchos años se ha pensado que significa una cosa, pero resulta que significa otro. Pues empezamos por lo que se pensaba. ¿Cuál ha sido la interpretación tradicional de este Vuelo de brujas? Normalmente se creía que lo que se ve aquí, estos personajes que están volando, eran brujas. Claro, el cuadro se llama Vuelo de brujas y era una serie sobre brujas. Y son unas brujas que están devorando a un hombre. ¿Por qué creemos que son brujas? Bueno, porque llevan faldas y aquí se asoma lo que parece ser un pecho. Por lo tanto se entiende que son mujeres. Las mujeres sobrenaturales suelen ser negativas, suelen ser brujas. También llevan estos capirotes, que son como los gorros de los condenados por la Inquisición, que simbolizan, además que llevan llamas, simbolizan el mal, los pecadores. Entonces, estas brujas están chupándole la sangre a este personaje que tienen ahí, un humano que está sufriendo. Y los de abajo no quieren ver esto. Los de abajo simbolizan gente que ante el horror de las brujas, ante el horror del mundo, se tapan. No quieren saber nada, no intentan solucionarlo, están ahí, no quieren ver, no quieren oír. Intentan pasar del mal del mundo. Por lo tanto, se ha interpretado siempre como una crítica de Goya a la sociedad que no quiere saber del mal y que se deja hacer por superstición. Esta es la interpretación tradicional que se ha hecho de este cuadro. Pero dices que hace pocos años ha empezado a circular una teoría diferente sobre el mismo cuadro. Sí, pocos años. Más o menos sobre el 2000, cuando el cuadro entra en el Prado. Muy pocos años. Muy pocos años. Este cuadro estaba en una colección privada, y en las colecciones privadas lo tiene un señor y salió. Por cierto, es muy curiosa la historia de cómo llega al Prado, porque en el 85 sale a la venta en subasta pública, lo podría comprar cualquiera. Lo lógico es que el Estado español lo hubiera comprado, pero no sé qué pasó, anduvieron ahí despistados y se lo compró un coleccionista particular. Otro privado. Un coleccionista privado que lo tuvo en Sotogrande, era millonario, vinculado al golf, pagó 275 mil pesetas. Entonces, en el 85, muy barato, baratísimo, que yo no entiendo por qué el Estado no lo compró por ese precio ridículo. Cuando muere este señor en los 90, entonces sí, el Prado ya le dice al oye, esto hay que comprarlo. Y ya se lo compran, y es cuando entra. Por cierto, ese despiste del 85 le salió muy caro, porque de las 275.000 pesetas que pagaron en el 85, acabaron pagando 70 millones de pesetas. Es decir, 254 veces más. 70 millones de pesetas son 420.000 euros, que no es mucho, pero se multiplicó por 254. Ese despiste, por no haberlo comprado en su momento, tuvo sus consecuencias. Entra en el Prado este cuadro y entiendo ahí que los mejores expertos sobre Goya ya pueden dedicar todo su tiempo a estudiar el cuadro de cerca. Imagino que se dan cuenta de cosas que nadie había visto antes. Esto es sorprendente, porque El cuadro llevaba 200 años por ahí, pero hasta que no llegan los expertos y tienen tiempo de verlo de cerca, no se dan cuenta de algunas cosas que llaman la atención. Por ejemplo, ¿Son brujas o no son brujas? Si tú te fijas, dices, son mujeres, llevan esta falda, tienen que ser brujas. Pero una de las expertas del Museo del Prado, esta falda de aquí, Goya ya la ha usado en otros cuadros. Si te fijas, te he traído aquí. Esto está en el coreto de la Basílica del Pilar, en Zaragoza. Lo pintó Goya, es un fresco en una bóveda. Y aquí hay un personaje pequeñito que lleva una faldilla verde, pero no es una mujer, es un hombre. Están todos adorando a Dios. Y dentro de esas figuras celestiales no hay brujas, sólo hay gente buena, ángeles, sacerdotes, gente muy, muy cercana a Dios, es decir, perfecta. Por lo tanto, que Goya pintara a hombres con faldilla nos está diciendo que quizá esta persona, esta falda, no sea de una bruja, sino de un sacerdote o sacerdotisa, o un ángel, alguien cercano a Dios. Primera pista. Primera pista. Más luego miran de cerca los capirotes. Los capirotes que decimos, estos son de los condenados de la Inquisición, es decir, simbolizan el mal. Pero claro, Goya pintó, representó en grabados y en pinturas condenados por la Inquisición que llevan capirotes, pero esos capirotes son distintos, porque si tú te fijas, normalmente los que hace Goya en cuadros de condenados son cónicos, como los de la Semana Santa, pero estos, si miras de cerca, ves que no son conos, están abiertos por arriba. Claro, en la parte de arriba están como si fuera la boca de alguien. Para que los oyentes nos entiendan. Sí, es como un pico abierto. Exacto, como un pico abierto que recuerda muchísimo a las mitras de los obispos y de la alta jerarquía de la Iglesia. Por lo tanto, esto no son gorros de condenados, o sea, podría ser un sacerdote y luego los gorros que nos llevan a la mitra. Claro, entonces ya está hablando de una figura sacerdotal del cielo, algo que implica bondad. Y luego siempre se ha creído que esto de aquí son llamas, porque normalmente los gorros de la Inquisición tenían llamas, el fuego de la hoguera que te va a condenar. Pero si te fijas muy de cerca, y ha traído una ampliación, eso es lo que parecen llamas en el gorrito. En realidad son serpientes. Ves que tienen boca como colmillo. Claro, la serpiente es un símbolo del demonio, que es la que te trae, la que le lleva la manzana a Adán y Eva. Pero la serpiente también es un símbolo secreto de los masones. Había muchos masones entre la intelectualidad más progresista de aquella época, finales del XVIII, principios del XIX en España, y se cree que este sería un símbolo secreto para un masón. Por lo tanto, si lo juntamos todo, no son brujas, son sacerdotes o sacerdotisas celestiales que vienen a traernos la inteligencia, no a devorarnos, sino a darnos inteligencia. Pero entonces, si vienen a esto, ¿Por qué le están chupando la sangre a un hombre? Ahí está la gran clave. Siempre se ha creído que le están succionando la sangre, que es lo que hacen las brujas. Pero fíjate en los carrillos. Aquí en este ampliado, lo vas a ver mejor. Los carrillos de esas brujas o sacerdotes están hinchados como si soplaran. Tú cuando succionas, se meten para adentro. Solo se hinchan cuando soplas. Por lo tanto, los expertos del Prado no son brujas chupando la sangre. Son sacerdotisas del más allá que nos han venido a insuflar la inteligencia de la ciencia para que los humanos aprendamos y nos desarrollemos. ¿Y por qué en la cima de una montaña es muy importante? Porque siempre en el arte, la cima de la montaña iluminada con mucha luz, simboliza la sabiduría. Y si te fijas en el cuadro, están subiendo desde abajo de la montaña por un camino oscuro y tortuoso. Y cuando llegan arriba, donde está la sabiduría, es donde las sacerdotisas infunden la inteligencia. Y ellos, los hombres que están abajo, no quieren ver, porque son ignorantes, esos españoles. Y quieren seguir viviendo en la ignorancia. Claro. Solo quieren seguir con la tradición, con la superstición, y no quieren saber nada de la modernidad, de la ciencia y de la realidad. Al final, Goya lo que está haciendo, y por eso decías que tendríamos que tenerlo colgado en la redacción, o en las redacciones en general, y en las casas de muchísima gente, lo que está describiendo Goya es lo que está pasando hoy en el mundo, que hay buena parte de los humanos que huyen del conocimiento y que prefieren creer en supersticiones y en bulos. Claro, nosotros tenemos la ciencia, el conocimiento, los hechos, los tenemos ahí. Y están esas sacerdotisas insuflándonos la verdad. Insuflándonos la verdad. Pero ¿Qué pasa? Que la verdad es difícil y no es bonita. A ti te dicen el cambio climático nos va a destrozar y tienes que contrastarlo. Es una verdad difícil. Tienes que cambiar de vida, tienes que cambiar tu estructura mental. Hay mucha gente que prefiere no oírlo. Claro. Y la gente ignorante prefiere no saber nada de eso. Y esos son que nos fumigan. Eso es un complot. Y se esconden y se tapan la verdad. Goya nos está diciendo es difícil. Te crees al principio que la verdad son brujas que te devoran, pero en realidad te están dando el saber y tú tienes que elegir dónde quieres estar. Quieres ser esos patanes que están ahí abajo que no quieren ver de la verdad con aquello que le ponen a los burros para que no vean. Exacto, que no quieres saber nada o quieres dejarte llevar por la ciencia y la inteligencia y ser un miembro de esos que está recibiendo en éxtasis. De todas formas, has dicho al principio que este cuadro formaba parte de una serie de seis pinturas sobre brujas. Es decir, lo vendió como una historia de brujas. Pero lo que me estás diciendo que una vez analizado y estudiado no son brujas. Claro, te he traído aquí la serie completa. Pintó seis, se llamaba así. Y hay un documento de Goya, como una especie de factura, que envío seis cuadros de temática de brujas. 2 % están desaparecidas y lo que tenemos aquí son fotografías, por lo tanto son brujas. Los cuadros son sobre brujas. Pero hay que tener en cuenta que Goya utiliza las brujas para Lo contrario es siempre ambiguo. El ignorante puede pensar esto es la superstición y Goya creía en las brujas, pero en realidad él lo que siempre hace es que parece una cosa, pero luego es la otra. Y lo que está usando es las brujas como sinónimo símbolo de la superstición y la ignorancia de la gente. Así que es al revés. No creía en las brujas, usaba las brujas para. No seas tan estúpido, no te creas estas cosas. Y originalmente, ¿Quién compró este vuelo de brujas y las otras cinco pinturas sobre brujas? Los duques de Osuna. Estos señores de aquí que te he traído. Concretamente la duquesa de Osuna, que era la mejor clienta de Goya. Es la mujer con más títulos de España después de la duquesa de Alba, más incluso que la reina. Era una mujer ilustrada, riquísima, su palacio era el centro cultural de Madrid y de España. Y era muy progresista. Encargó las pinturas, bueno, las compró para tenerlas en su despacho. Una mujer con despacho, eso ya dice algo. Ya dice algo. Tenía biblioteca, era alguien muy culto, pero a pesar de su cultura, tenía aquí estas pinturas de brujas, ahí, en su despacho. ¿Y por qué? Porque siendo una mujer tan culta y progresista, ¿Por qué tenía esto colgado en su despacho? A ver, qué lo quiso colgar ahí, podemos pensar es porque creía en brujas Su madre estaba bastante obsesionado con ellas. La gente creía en brujas en esta época, pero en realidad es al contrario. Es lo que dice Goya. Parecen brujas, pero en realidad es un símbolo de la ignorancia. Se cree que las tenía ahí para. Esto no es lo que debemos creer, esto es lo que parece. Pero en realidad hay que estar atentos. La superstición nos lleva a la ignorancia. Y quiero hablarte de un último cuadro que es uno de los más famosos, junto con Vuelo de brujas, de los que forma esta colección, esta serie, que es El aquelarre. El aquelarre tiene macho cabrío, que es el demonio en el centro, y un montón de brujas que están ofreciéndole bebés. En esta época se creía, literalmente, que cuando un bebé moría es que las brujas se lo habían y se lo entregaban al demonio. Es curioso, porque esta mujer, la duquesa de Osuna, tuvo nueve hijos. Los cuatro primeros murieron todos, uno detrás de otro. ¿Qué piensa mucha gente que tenía este cuadro? Como recuerdo que las brujas se llevaron a mis cuatro bebés, uno detrás de otro y se lo ofrecieron al demonio. Eso es lo que podríamos pensar. Pero esta mujer no era cualquiera. Claro, por eso iba a decir si era una mujer tan instruida y tan formada. No se puede creer las patrañas de las brujas. Se cree que lo tenía ahí para recordarse que esto es lo fácil. El bulo es lo fácil. Tú te puedes creer lo que quieras porque es más sencillo, la verdad. Asumir que has perdido a cuatro hijos y que no tiene ningún motivo es mucho más complicado. Las brujas que entregan a estos bebés simbolizan al pueblo español ignorante que cree en las supersticiones y que se deja llevar. El macho cabrío que hay en el centro es cualquier líder que te cuenta cualquier patraña para tenerte controlado y que creas lo que él quiere. Ponerle el nombre que queráis a este macho cabrío, cabrón, demonio. Y es exactamente lo que pasa hoy. ¿Queréis ser estas señoras ignorantes que ofrecen sacrificios al líder que te controla o queréis ser un poco más inteligentes? Oye, muy bueno, Goya. Goya es maravilloso. Muy bueno, Goya. Pablo, hasta la semana que viene. Hasta luego. Hoy por hoy, Magaz Ser podcast Solo le pido a Dios que cantaría Ana Belén que este lunes no me den el mitos que me dieron Pepe Rubio, Sergio Castro, hace una semana me cambiasteis la fecha, No la fecha, el día y el año. Mi nombre de sección. Nada, lo hicisteis todo mal. Quedó un tirón. Me hagáis un buen planteamiento. ¿Será posible esto? No sé. Para ser lunes y haber descansado el fin de semana te veo demasiado agresiva. Muy agresiva. Como si nuestra presencia de alguna manera te tensionara o te molestara. Porque sabéis que en el fondo, muy en el fondo, yo os tengo mucho cariño. Pues ojo con el amor y el cariño, que esto es como en las películas. Escuchad lo que decía hace menos de una semana Manuel Delgado en El Rincón y la esquina sobre las películas de amor. Bueno, yo tengo teoría. A ver, todas las películas son de guerra, incluso las de amor. Pero es otra historia. Si queréis un día hablamos de cómo todas las películas en el fondo hablan de combates y de lo peor. Y que de lo peor que te puede pasar no es de que te maten, sino que te hagan prisionero. Eso vale para las películas de amor. Todas las películas son de guerra, incluso las de amor. Lo recuerdo perfectamente esa frase que dijo Manuel Delgado. ¿Esto dónde nos lleva? Pues Ángel, al mito que vamos a plantear ahora y que igual tiene mucho que ver la verdad con nuestro día a día. En este programa tengan ya mano. Teléfonos móviles, pueden llamar al 900-10800 o dejar mensajes en redes sociales o audios en nuestro WhatsApp 638 31 3466 a modo de pregunta. ¿Este es el mito de esta mañana? En la vida todo es conflicto. Más allá de las guerras, broncas, peleas y rupturas donde se sobreentiende, también existe el conflicto en las relaciones de amor, en la amistad, en las de buen rollo. 900 1800 llamen ya o dejen mensajes en redes sociales o en un audio en nuestro WhatsApp 638 313 466 tú no me hubieras dado con el papado Yo no te habría tirado el retrato a la cabeza Si tú no me hubieras dado con la mito a desmontar o no. Hoy en la vida todo es conflicto. Hasta en el amor y la amistad. Dejamos al margen las rupturas, las crisis, que eso es obvio que es conflicto. Pero cuando uno cree que no hay conflicto, hay conflicto En las relaciones amorosas, en las relaciones de amistad entre padre e hijos, el conflicto nos acompaña hasta que la muerte nos separe. 900, 1800 llamen. Porque solo ustedes pueden decir si el mito es verdad o no. Bueno, pero ya que todo empezó con una reflexión cinematográfica de Manuel Delgado volvamos al cine para ver que donde hay amor, hay guerra. Los nombres son Víctor e Ilsa Laszlo. Pero ¿Por qué mi nombre, Rick? Porque te vas en ese avión. ¿Pero es que tú no vas a venir? Yo me quedo aquí hasta ver que el avión ha despegado. No, Rick, no. Anoche dije. Anoche dijimos muchas cosas. Dijiste que yo tenía que pensar por los dos y es lo que he hecho. Y sé que tienes que subir a ese avión con Víctor, que es a quien perteneces. Pero Rick, Escúchame. Escúchame tú. Si ese avión despega y no estás con él, lo lamentarás. Tal vez no ahora, tal vez ni hoy ni mañana, pero más tarde, toda la vida. Nuestro amor no importa. Siempre tendremos París. No lo teníamos, lo habíamos perdido hasta que viniste a casa. Pero lo recuperamos anoche. Más tensión que en el final de Casablanca late el conflicto en una escena de amor que de entrada es imposible con un triángulo amoroso en medio de un estado en guerra y ya no se puede quedar porque correría más peligro. El futuro es solo un buen recuerdo el de París. 900, 1800 Recuerden que les estamos formulando la Siempre hay conflicto, incluso en las relaciones amorosas, en las relaciones de amistad. Conflicto en todo tipo de relaciones. 900, 100, 800 Por eso Manuel Delgado tiene razón cuando dice que hasta las películas de amor son de guerra porque la vida, todo, es conflicto. Nuestro mito la vida es conflicto más allá de los sentimientos lo refleja muy bien el cine y la literatura en grandes clásicos como Cumbres Borrascosas, La Regente, La Celestina o Romeo y Julieta, por poner algunos ejemplos. Julieta Por esa bendita luna. Y yo te juro que no jures por la luna, Por la inconstante luna que cada mes cambia al girar en su órbita no sea que tu amor resulte tan variable. ¿Por qué jurar entonces? No jures por nada, oye. En todo caso jura por tu persona ya que tú eres el dios al que idolatro. En la vida todo es conflicto. Y solo falta que lo ratifiquen o no. Nuestros oyentes llamando al 900, 1800 o si nos quieren dejar algún mensaje de voz en el WhatsApp, en el 668-3 1-3466 o en las redes sociales. Pero mientras ustedes llaman para decirnos si creen que en la vida todo es conflicto o no, 900 en 800, voy a recordar o voy a pedir a Sergio Castro y a Pepe Rubio que se posicionen en este mito. A ver, Sergio, yo estoy muy de acuerdo con Manuel Delgado. Creo que la vida es conflicto. Pensemos en las relaciones amorosas, que no deja de ser un convenio entre dos personas, quizás algunas más, pero normalmente dos personas en una elección de entre millones de personas. Es que eso ya es un conflicto. En la relación de amistad, por mucho desinterés que haya, tienes que tener una base en la que coincidir. Y coincidir en las cosas fundamentales es un conflicto. Y las relaciones laborales, nosotros que somos un triángulo, somos un conflicto. Todos nos miramos un poco y aquí hay conflicto, incluso en tiempos de paz o aparente paz, sea en el sitio que sea. Incluso hay gente que vive del conflicto, que se alimenta del conflicto. La política, por ejemplo. Hay gente que no puede vivir sin el conflicto. Cuando hablamos hay que dialogar. Es una cosa absurda porque es lo que menos hacemos. Es lo que hay que hacer. Pero el resto del tiempo, el 92.99% del tiempo es conflicto en todos los sentidos de la vida. Está en la amistad, que es lo más sano que hay. Pues esto es lo que preguntamos hoy a los oyentes en el 900 1800 en la vida todo es conflicto. Incluso aquello que nosotros imaginamos que es una escena o una situación amorosa o una película de amor, ahí detrás también hay conflicto. ¿Vuestra posición está muy bien hoy coincidís los dos? ¿Habéis tenido algún experto? Bueno, el experto es hoy Eduardo Infante, el filósofo que llevó los filos retos a X, a Aquiles, a TikTok y es autor de Filosofía en la calle y Ética en la calle. Y además hoy, por cierto, en retina publica un interesantísimo artículo del País que se llama Justo Hijos del odio, que va un poco encaminado también por aquí, por dónde vamos, por esta senda. Y nos escucha desde Ser Gijón, Eduardo Infante. Muy buenos días. Buenos días, queridos. ¿Cómo estáis? Muy bien. ¿Piensas como Manuel Delgado, que incluso las películas de amor son películas de guerra? Hombre, la frase es muy potente y no está desencaminada. Porque, por ejemplo, ¿Que es Casablanca sino un triángulo amoroso? Convertido en frente bélico. Y eso sí que fue una triple entente. Aunque también hay que dejar claro que yo suelo decir mucho que Casablanca no es una película exactamente. Es la razón por la cual Dios aún no ha exterminado la raza humana. Es sin duda la mejor película, la mejor película de amor y también la mejor película de guerra. Y quizá sea porque el amor y la guerra en el fondo son lo mismo. Lo cierto es que la filosofía ha pensado mucho sobre el conflicto, o más bien ha utilizado el conflicto para estudiar la realidad. Esa idea ya está en los orígenes de la historia de la filosofía. Heráclito, del oscuro, no por negro, sino porque pensaba de una manera que sólo lo entendía él, tiene una frase la guerra es la madre de todas las cosas, el conflicto es la madre de todas las cosas. Lo que quería decir es que la realidad no se entiende sin esa tensión, porque la tensión misma, el conflicto mismo, es la entraña del universo. Pero eso es lo que nos hace avanzar. Sin conflicto la humanidad no avanzaría. Bueno, esa idea la recupera precisamente luego Hegel. Si, Heráclito lo que nos dice es que el universo entero se mueve precisamente por el conflicto, por esa lucha de contrarios, el día, la noche, la vida, la muerte, el amor, el odio, el Betty, el Sevilla. Bueno, pues fíjate en el ciclo de las estaciones, que se explica precisamente por esa lucha interna entre el calor y el frío, lo seco y lo húmedo. Y Hegel le da una vuelta de tuerca y le es que la historia de la humanidad es la historia del conflicto. Más bien son los conflictos los que nos hacen pasar de un estadio y de una etapa a otra sin oposición. Sin conflicto, para Hegel, sin duda, no hay avance. Es más, cada época se define precisamente por sus conflictos internos. Y es la superación de esos conflictos los que nos hace avanzar. Y decía Hegel, ser más libre. De hecho, el propio Hegel creó una metáfora, yo creo que potentísima, para explicar las relaciones humanas. Es la metáfora del amo y el esclavo. Dice Hegel que la aparición del hombre es un hito en la historia del universo. El ser humano tiene conciencia de sí mismo y de su libertad, se sabe totalmente diferente a cualquier otro ser y busca en el universo alguien que le reconozca, que le tío, tú eres especial. Pero claro, ese reconocimiento solo puede llegar de otro ser humano, así que inevitablemente se entabla una lucha por el reconocimiento. Esto es lo que hace que las relaciones entre seres humanos sean a menudo o siempre tan conflictivas, que siempre haya un punto de conflicto. Correcto, Ángel, te veo bien. Efectivamente, es que cualquier ser humano lo que busca en el otro es siempre reconocimiento, es decir, que se someta a su voluntad. ¿Y qué ocurre? Que el hombre que tiene más miedo, dice Hegel, es el que se rinde y el que se convierte en el esclavo del otro, reconociéndolo precisamente como su amo. Así, por ejemplo, en cualquier relación humana surgirán siempre figuras enfrentadas, una que domina, que es la que Hegel llama el amo, y otra que se somete, que es el esclavo, el jefe. Para poder ser jefe, obviamente necesita un empleado que le reconozca como tal y que se someta a su voluntad. De igual forma, un profesor necesita reconocimiento por parte de los alumnos, el líder político por parte de los ciudadanos y sin duda, como estábamos viendo, el amante del amado. Es decir, aunque no seamos conscientes, siempre necesitamos del otro para vernos a nosotros mismos. Siempre. Las estructuras de dominio están presentes en todas las relaciones y especialmente en las relaciones de pareja, porque forman parte de nuestra esencia. Nos podríamos ¿Estas relaciones que mantenemos son vínculos realmente de igualdad, o existe inevitablemente una voluntad que intenta siempre imponerse a la otra? ¿Buscamos amar o lo que realmente deseamos es que el otro nos ame y además con exclusividad? Entonces, claro, por lo que estás diciendo, llega también el conflicto a las relaciones amorosas, que uno podría pensar, al menos en la primera etapa de las relaciones amorosas, que no debería haber conflicto, porque no debería haber confrontación, no debería ser el reconocimiento del yo porque hay otra persona. Pues mira, Jean Paul Sartre coge esta idea de Hegel y efectivamente te responde y te dice que en una relación de amor, que en principio es entre dos conciencias libres, entre dos seres humanos libres, resulta que siempre es el más débil el que se somete. ¿Quién es el más débil? El que necesita más de esa relación es curiosamente, el que más ama, el que termina sometiéndose a la voluntad del otro. Y al final viste como el otro, come como el otro, piensa como el otro. Y no es posible una relación entre dos iguales sin que haya uno más débil y uno más fuerte. ¿Esto existe? Yo creo que sí. Y además de eso, eso fue lo que le respondió Simone de Beauvoir a Sartre, precisamente le respondió que la única salida precisamente es el reconocimiento mutuo. Podemos reconocernos mutuamente. El conflicto amoroso sólo se puede resolver cuando dejo de querer precisamente dominar al otro y lo acepto en su otredad como un sujeto libre, y como cantaba Agustín García Calvo, pues libre te quiero, pero no mía. En las relaciones amorosas y en las relaciones personales sería verdad que el reconocimiento mutuo sería importante para el buen funcionamiento, pero colectivamente, por ejemplo, esta mañana estábamos hablando del resultado del Real Madrid este fin de semana y de lo contentos que están los seguidores del FC Barcelona. Es decir, un equipo, pero digo un equipo necesita. Lo dice, por eso lo digo, un equipo necesita al otro, porque si no, qué aburrido sería, ¿No? Un punto de conflicto, no, no, el conflicto inevitable. Y esta es la primera afirmación que tendríamos que decir, que teníamos que afirmar. Ahora bien, se puede interpretar el conflicto de dos maneras bien diferentes, y ahí está la clave, es decir, podemos interpretar el conflicto como una lucha. Ahí podríamos utilizar ese paradigma que utilizó Carl Schmitt, que es un filósofo nazi que fascina, curiosamente, tanto a cierta izquierda como a cierta derecha, y él utilizaba precisamente este paradigma, el paradigma amigo enemigo. Entender el conflicto como una lucha a muerte entre un amigo y un enemigo, o eres mi amigo o eres mi enemigo. El conflicto se entiende como un juego de suma cero, donde el objetivo consiste efectivamente en vencer al adversario. Es una lógica destructiva, es la lógica de la guerra, y por cierto, es la mayor estupidez que ha creado el ser humano, porque la propia historia nos afirma que nada se ha solucionado, nada, a través de la guerra. Pero también el conflicto puede ser interpretado desde la óptica del problema o el paradigma del problema, y esta es la lógica del diálogo, implica construir una visión de conjunto, es decir, una nueva perspectiva universal que reúna, sin negar, todas esas perspectivas particulares. Esto se utiliza mucho en filosofía, curiosamente, pero también en ciencia, donde el debate no consiste en imponer una opinión, sino todo lo contrario, sino se intenta construir una solución que pueda ser compartida por todos. Pero también hay debates teatraliza, como el fútbol, o algunos necesarios para crear hipótesis en la ciencia, es decir, que también el ser humano crea esos debates, crea esos conflictos, porque esos conflictos ayudan a reírnos o a investigar o a gozar, o a gozar, sin duda. De hecho el deporte profesional lo crearon curiosamente, los mismos hombres que crearon la filosofía, los griegos, y que tienen una moral y una cultura de agón, de conflicto, griego significa conflicto, y porque veían precisamente que en el conflicto podía uno conocerse. Pero es muy importante que en esa ética agonal hay que luchar siempre con el igual. Con el igual, porque eso es lo que hace efectivamente que yo me conozca, reconozca mis límites en el otro, en el conflicto con el otro, sepa hasta dónde puedo llegar y que también eso me invite a crecer. Esto se ve mucho también las artes marciales, que es muy bonito, como precisamente las artes marciales comienza con una reverencia, reverenciando al rival, porque es en el rival y en ese conflicto donde yo puedo crecer. Déjame que escuchemos a un par de oyentes. Pepe, desde Giria, buen día. Buenos días. Hola, buen día. Hola, ¿Qué tal, Pepe? A ver, cuéntanos sobre el conflicto. ¿Tú qué piensas que está en todo en la vida? Yo pienso que el conflicto es la sal de la vida, que sin conflicto la vida es como un régimen que te ponen alimenticio, que nadie te sabía nada y luego tiene una segunda parte siempre, que es la reconciliación, el acuerdo, que puede ser positivo o negativo, pero en ambas partes de las dos formas al final siempre te van a llenar más. Y piensas que el conflicto es la sal de la vida en todos los aspectos de la vida, en las relaciones humanas, en las relaciones profesionales. Me refiero exclusivamente al tema amoroso. Pues Pepe, muchísimas gracias. Gracias a ti, Ángel. Hasta luego. Macarena, desde Toledo, muy buenos días. Hola, buenos días. Cuéntanos, ¿Tú piensas como el oyente anterior, que el conflicto es la sal de la vida? No, yo pienso que ahí salen muchas cosas, pero en el conflicto será porque, bueno, yo tengo una experiencia con la violencia de mis padres cuando era adolescente, que estaban todos los días con conflictos y entonces yo ya cuando crecí, maduré, me negué. Pienso que se puede aportar ideas diferentes en pareja, con tus compañeros y cosas, pero sin llegar a extremos de conflicto, porque creo que los conflictos no traen nada bueno para mi opinión. Macarena, muchísimas gracias. Nada, a vosotros. Hasta luego. Mira, recogiendo el hilo de esta oyente que decía evitar el conflicto, se debe, Eduardo, evitar el conflicto, esa idea de yo no voy a hablar de política con la familia porque sé que vamos a discutir, no voy a hablar con mi pareja de quién pone el lavaplatos porque sé que vamos a discutir. Bueno, esa lógica que estás utilizando precisamente es la de Hegel. En el momento que afirmas eso te estás reconociendo como esclavo, pero no estás eludiendo el conflicto. Todo lo contrario, es la manera en la que has encontrado de solucionar ese conflicto. Una manera que a mí no me parece nada digna, pero bueno, lo cierto es que es imposible porque la vida es conflicto. La única manera de eludir el conflicto sería dejar de vivir. La vida es conflicto, pero puedes no llegar al extremo, es decir, puedes no bombardear a nadie y ahí está la clave y ahí está, creo, la solución. Lo que nos hace humano del conflicto no es destruir al otro, sino que gracias a él podemos llegar a inventar nuevas formas de vivir juntos o como decía Heráclito, la armonía más bella nace precisamente de la tensión entre los contrarios. Es buscar, efectivamente, poetizar, encontrar lugares de encuentro, lugares en los que todos podamos ser más, siendo precisamente quienes somos. Pues hoy los oyentes no se han decantado por un lugar en un lugar de otro, pero como el voto de calidad es el de Eduardo, yo creo que queda claro que la vida es conflicto. Sí, es curioso además último que ha comentado, cuando no queremos entrar conflicto, que a veces pasa también el debate político siempre gana el que se ausenta. Cuando uno se retira de la conversación, sea en la mesa de un comedor o sea en un debate, gana el otro. Le das todo el terreno al otro. Eduardo, como siempre ha sido un gusto encontrarte. Un placer. Un abrazo muy fuerte desde la húmeda tierra de Hipó. Un beso, hasta luego. Hasta luego, chicos. José, ¿Tú qué harías? Preguntarles para qué quieren la naranja. ¿Y qué conseguirías con eso? Averiguar que uno quiere la piel para hacer tarta y el otro quiere la pulpa para hacer zumo. Venga, José, José, no me jodas, no me jodas, que tú Sabes que los dos quieren la naranja para hacer zumo. ¿Por qué? Pues porque así es la vida, tío, porque todos queremos lo mismo, La única diferencia es que uno lo consigue y otros no. Hoy por Hoy magazine ser podcast ¿Qué tal, Casal? Buenos días, Francino. Buenos días, Madrid. ¿Mañana no juega a las 9? No juega a las 7 menos cuarto, yo creo, ¿No? Sí, porque la ventana termina antes. Algo de información tienes, por eso lo sé. Contarnos para hoy que está preparado. Pues nosotros vamos a recorrer, evidentemente con las emisoras de la serie el mapa de las comunidades más afectadas por la borrasca, con atención especial a la Comunitat Valenciana, pero sin olvidarnos de Cataluña y de Aragón. Tras las intensas tormentas de las últimas horas que hemos ido contando aquí hoy por hoy está reunido el Consell con Carlos Mazón a la cabeza. Esta vez sí. Esta vez sí. Hoy está en Valencia. Y vamos a poner el foco en el debate sobre la inmigración, alentado políticamente por la propuesta de Feijóo de este fin de semana, pero que detrás de las reflexiones y propuestas gruesas encierra también otras realidades. Vamos a analizar dos por un lado, los inmigrantes y las ayudas y ese discurso de que los extranjeros viven de las ayudas públicas, como sugiere ahora el Partido Popular y antes hacía Vox. Y luego tiramos de ese hilo que habéis abierto, valga la redundancia, del hoy por hoy, la realidad laboral y económica de los extranjeros en nuestro país. Y al cierre, si todo va bien y no hay sorpresas, sonará Bad Bunny, que será la estrella del descanso de la Super Bowl. La Super Bowl que este año es en febrero del año que viene, en realidad. Y han decidido quién actúa en la mediapartir con Provisión. Oye, ¿Recordáis cuando habéis perdido una amistad alguna vez? Lo que duele. Sí, sí. Es un duelo. Es un duelo, sí. Estaba pensando. Lo que pasa es que yo creo que no la he perdido nunca. Por una cosa brusca, no, Por la distancia a veces y eso. Hoy, en La ventana de los libros hemos invitado a dos escritoras. A Nuria Lavari, que publicó Anatomía de una ruptura. La amiga que me dejó. Esto es un ensayo. Y a Mercedes Duque, Animales pequeños. Esto es ficción. Son dos miradas, dos enfoques sobre lo que supone una amistad cuando se rompe. Que es de un dolor inenarrable. Sí, pero que no forma parte de nuestro imaginario. No tiene la prensa de una ruptura sentimental. Y sin embargo, vamos a hablar sobre esto. La ventana de los libros. Y hoy, tal día como hoy de 1833, ¿Sabéis qué pasó hasta y no los alcanza? Territorio nives con costrina. Pasaron varias. Palmó Fernando VII, el más tuerzo. Y que, mira, de forma inmediata fue proclamada reina su hija Isabel, de tres añitos. Y eso provocó que empezara la primera Guerra Carlista. Uno, dos y tres. Tal día como hoy. Tal día como hoy. Tal día como hoy. Lo contaremos en Acontece con Es poco. A partir de las siete. Muy bien. Las seis en Canarias. Os escuchamos. Hoy tienes programa entero. ¿Hoy, no? Sí, lo de mañana es una excepción. Exacto. Pues os escuchamos, chicos. Hasta luego. Tengo una mala noticia. No fue de casualidad. Yo quería que nos pasara y tú. ¿Y tú lo dejaste pasar, No? Quiero que me perdones y no me pidas perdón. No me niegues que me buscaste. Nada, nada de esto. Nada de esto. Fue un error. Mira Pepe, como canaclao el ni se ha notado que era. Parecía que hiciera los coros. Vamos a hablar de algún error porque no tenemos habitualmente errores. Nosotros no cometemos errores jamás. No solemos. Somos perfectas. Sí, ¿Verdad? Sobre todo yo. Canta, canta. No, canto. No. Es que a veces yo hago bromas. A veces también. Por eso. Como cuando empezó el mito la semana pasada le preguntaste a ver si lo de la fecha era en serio o en broma. No sé nunca en qué tono habla. Entonces hay una pizarra en la redacción que vamos rellenando los cuadros del día con los temas del día y yo me toca el lunes poner el tema de mitos y siempre que veo el del arte vacío me encanta poner un título, pero lo pongo como una broma. Yo me acuerdo una vez puse Velázquez es más que una virgen. Murillo no fue una vez. Otra vez puse Picasso es más azul que rosa. Otro me acuerdo Goya y el sexo también puso. Pero se te ha ido de las manos esto. Pero esta semana puso una cosa que parecía real y puse algo así como que el artesano no se oyó hablar de los cuadros más redondos del arte. Claro, pues era posible. Tan posible que ha sonado esta mañana que así lo ha vendido Teresa Truchado en el avance de esta mañana. Claro, efectivamente. Que me perdoné todo el mundo, sobre todo Pablo Ortiz de Zárate, porque esta mañana yo he dicho tranquilamente que vamos a hablar de los cuadros más redondos, más perfectos del mundo del arte. Y me he quedado claro, ancha como yo sola. Porque es que si yo cojo, miro la pizarra que tanta fe tenemos tan idolatrada, que va perfecta con el rotulador para cada cosa, y yo veo ahí los cuadros redondos. La niña se está torciendo. No, la niña no se está torciendo porque me caen unos muertos. Hay que decir que aquí hay otra persona que tiene de culpa, que no está diciendo nada Sergio Castro, Porque Tere a ti preguntó en voz alta, dijo ¿De qué va a hablar Pablo? Y tú le dijiste, hombre, si estaba en la parra porque estaba en la pizarra. Pero lo dijiste con una seguridad. Claro, porque leyó la pizarra como si supiera del tema que se iba a hablar de los cuatro más perfectos. Con la pizarra no se juega, ¿Verdad? Pero es que con la pizarra yo entiendo que no se puede jugar porque es el DNI de este programa. Si alguien lo pone, yo también me lo comí. Yo también lo escribí. Calla para allá, porque lo tengo más tarde. Es algo que yo pensé. Yo pensé, fíjate qué asociación de ideas más facilona ha hecho Pablo con un cuadro perfecto, con un cuadro cuadrado o rectangular, el cuadro redondo perfecto. Y pensé, mientras yo lo ponía, digo, qué asociación más boba. Claro, yo no puedo. Que hay un delincuente suelto. Hablando del tema hoy con Pablo, me ha dicho que efectivamente hay cuadros redondos. Es un tema muy bonito. Y me ha dicho que tienen un nombre, que hay algunos que son muy buenos. Hay cuadros redondos, pero tú si un día lo ves en la pizarra ya no nos lo vamos a creer. Llama a Pablo. Tú llama a la fuente. Voy a tener que hablar con los colaboradores al final y hacer triple check. Es que no me dé ninguna tranquilidad. Y luego me cae a mí porque soy yo la que lo cuento y hago el ridículo. Que la niña sufre. Yo sufro mucho. De todas formas, el cuadro del que ha hablado hoy Pablo era un cuadro redondo porque era perfecto. Así que es verdad, ¿No? Si. Mentira. No has dicho. Mentira no has dicho. Ahora si un día pongo el Murillo de Pink Floyd, que no es hoy por hoy. Toda la vida queriendo escapar de mí mismo, buscando la normalidad, que estoy tan cerca de convertirme en lo que. Pues ahora sí vamos a ir terminando porque Tere tiene que preparar el avance de mañana. Sí, por favor, asegúrate de que todo esté bien, por favor. Como os equivoquéis, salí vosotros. Y por si acaso, durante la publicidad hemos sacado un corte del artesano para que quede claro, porque nos ha tocado traído seis cuadros de Goya para darnos ánimo en tiempos de bulos y agotamiento. Son la serie de las brujas. Él nos ha explicado cómo lo que se creyó que decían esos cuadros durante muchísimos años resultó ser justo lo contrario. Aquellos que quieran pueden recuperar ya la explicación del cuadro. El vuelo de las brujas. Interesantísimo. Y les dejamos una breve explicación de El aquelarre es ese macho cabrío que es el demonio en el centro. Y un montón de brujas que es están ofreciéndole bebés. En esta época se creía literalmente que cuando un bebé moría es que las brujas se lo habían y se lo entregaban al demonio. Es curioso porque esta mujer, la duquesa de Osuna, tuvo nueve hijos. Los cuatro primeros murieron todos, uno detrás de otro. ¿Qué piensa mucha gente que tenía este cuadro como recuerdo que las brujas se llevaron a mis cuatro bebés? Pero se cree que lo tenía ahí para recordarse que estos lo fácil. El bulo es lo fácil. Tú te puedes creer lo que quieras porque es más sencillo, la verdad, es mucho más complicado. Y es exactamente lo que lo que pasa hoy. ¿Queréis ser estas señoras ignorantes que ofrecen sacrificios al líder que te controla o queréis ser un poco más inteligentes? Pues ya está. El lunes hecho, que mañana ya será martes y volveremos a las 6, como siempre. Les esperamos. Pongan el despertador. Siento que tengo algo que sanar. Estoy podando del corazón aún sabiendo casi crecer a más. Si quieres autodestruirte conmigo para tener algo que recordar. Si quieres autodestruerte conmigo para hoy por hoy. Ángels Barceló. Para no perderte ningún episodio, síguenos en la aplicación o la web de Laser Podium Podcast o tu plataforma de audio favorita.
SER Podcast — 29 septiembre 2025
Presentado por Àngels Barceló
Este episodio de Hoy por Hoy Magazine se despliega como una vibrante radiografía social y cultural en clave de tertulia matutina. Entre debates desenfadados y reflexiones profundas, se tratan temas tan cotidianos pero con tanto fondo como la legitimidad (o no) de salir a la calle en pantuflas, la memoria colectiva del fútbol de barrio y sus códigos, la vigencia de las supersticiones y los bulos a partir de la pintura de Goya, y hasta una mirada filosófica sobre si la vida es, en última instancia, puro conflicto.
[00:02 – 00:35]
Bob Pop:
“¿Puede ser el momento en el que empieces a salir a la calle e ir a los actos en pantuflas de vestir? ¿Es un límite? ¿Es una frontera? ¿Es un finisterre del fashionismo?” (00:08)
Àngels Barceló:
“¿Hay que mantener siempre la dignidad y la personalidad en el vestir o le damos demasiada importancia a cómo nos presentamos ante el mundo?” (00:10)
Alicia, oyente desde Zaragoza:
“Bob, adelante con la pantufla, adelante con el pijama. Los hay muy dignos. Si yo me plantado en la barra del Razzmatazz…” (00:17)
Carlos, oyente y fotógrafo en Madrid:
“En mi entorno… todos hemos acabado yendo con crocs porque es comodidad absoluta. …Para mí la Croc de verdad es una frontera, pero luego lo pruebas y ojo.” (00:22)
Bob Pop sobre la presión social:
“Me encanta, los oyentes, mientras más mamarracha sea yo, mejor. …Ellos harían la pregunta a la inversa: ‘¿Tú saldrías en pantuflas?’” (00:25)
Luz María, oyente en Madrid:
“Lo importante es salir. Y hacer la vida que uno quiere. …El día que decidimos bajarnos del tacón, ese día nuestra vida cambia absolutamente.” (00:32)
Carlos, oyente desde Murcia (con diabetes):
“Yo defiendo las sandalias con calcetines… camino oficialmente 100 minutos a toda velocidad, llevo mis sandalias… Todo el mundo piensa que soy extranjero y se parece un gui…” (00:34)
La audiencia, con raras excepciones, empuja hacia la inclusión y la comodidad, relativizando el supuesto “sacrílego” gesto de salir a la calle en pantuflas. La autoimagen se resignifica en favor de la autonomía y el bienestar, y el programa logra encender una conversación social más amplia sobre la dictadura de la imagen y el vestir.
[01:00 – 01:40]
Rafa Cabeleira:
“Lo viví como cuando estás en un restaurante y hay un niño de estos palizas dando la lata en otra mesa y de repente se cae… y no se hace daño. Un poquito de daño también se puede hacer.” (01:04)
Galde Reguera:
“La portería es un lugar de prestigio. Muchos querían ser porteros… En mi pueblo jugaba todo el mundo. A veces había partidos de 22 contra 27.” (01:11)
Sobre el final de los partidos:
“El partido acaba cuando todos están cansados, o cuando la madre de alguien se cansa – sale al balcón y marquitos para casa. …Y ahí es normalmente donde todos empezaban a desperdigar y se terminaba el partido.” (01:22)
Valor social del fútbol de calle:
“En esas discusiones se aprende mucho. Se aprende a vivir con el disenso, a argumentar y a ceder.” (01:18)
La evocación del fútbol popular revela una pedagogía vital: la vida sin árbitro, la creatividad frente a la precariedad, la necesidad de ceder, inventar y negociar, y el papel fundamental del juego libre para la formación social.
[01:50 – 02:26]
Pablo Ortiz de Zárate:
“Es un cuadro hecho para periodistas, para los periodistas que tienen la misión de difundir la verdad frente a los bulos.” (01:53)
“Goya nos está diciendo: es difícil. Te crees al principio que la verdad son brujas que te devoran, pero en realidad te están dando el saber y tú tienes que elegir dónde quieres estar.” (02:14)
Sobre la interpretación actual:
“No son brujas, son sacerdotisas del más allá que han venido a insuflar inteligencia, no a devorar a nadie.” (02:08)
Àngels Barceló:
“Lo que está describiendo Goya es lo que está pasando hoy en el mundo: que hay buena parte de los humanos que huyen del conocimiento y prefieren creer en supersticiones y bulos.” (02:21)
El arte se vuelve herramienta de verdad en tiempos de fake news, y Goya, hace más de dos siglos, sigue interpelando al público: la ignorancia es fácil, lo difícil es sostenerse en la verdad y el conocimiento.
[02:30 – 03:00]
Eduardo Infante:
“Heráclito… tiene una frase: la guerra es la madre de todas las cosas, el conflicto es la madre de todas las cosas. …el universo entero se mueve precisamente por el conflicto.” (02:38)
“La vida es conflicto, pero puedes no llegar al extremo… lo que nos hace humanos del conflicto no es destruir al otro, sino gracias a él poder inventar nuevas formas de vivir juntos.” (02:56)
Sergio Castro:
“Cuando hablamos ‘hay que dialogar’. Es absurdo porque es lo que menos hacemos. El resto del tiempo, el 92,99% del tiempo es conflicto en todos los sentidos.” (02:41)
Pepe (oyente):
“El conflicto es la sal de la vida, que sin conflicto la vida es como un régimen alimenticio que nadie te sabía nada…” (02:51)
Macarena (oyente):
“Tengo una experiencia con la violencia de mis padres… cuando crecí, maduré, me negué. Pienso que se pueden aportar ideas diferentes en pareja, con compañeros, sin llegar a extremos de conflicto porque creo que los conflictos no traen nada bueno.” (02:53)
El programa deja abierto el dilema, pero con la aportación de Infante como voz experta: el conflicto es constitutivo de la vida, pero su desenlace depende de la voluntad de reconocimiento mutuo, la búsqueda de soluciones comunes y el aprendizaje frente a la destrucción.
Momentos de humor interno sobre la redacción del programa, pequeñas anécdotas de errores y un guiño al oyente sobre la importancia de la autoironía y el aprendizaje desde el error.
| Tema | Timestamps | |-----------------------------------------------|--------------| | Pantuflas y debate sobre la comodidad | 00:02–00:35 | | Fútbol de calle, memoria y reglas informales | 01:00–01:40 | | Goya, bulos y verdad | 01:50–02:26 | | La vida como conflicto, filosofía práctica | 02:30–03:00 | | Secciones informativas & cierres | 01:47, 03:05 |
El episodio alterna el humor, la provocación y la introspección. Prima el tono conversacional, directo y a ratos travieso, pero siempre informado y con vocación de “magazine total”: igual hay espacio para la autoafirmación individual (salir en pantuflas), la memoria compartida (fútbol de calle), la crítica social (bulos y cuadros), y la filosofía aplicada (el conflicto como motor).
Este “Hoy por Hoy Magazine” es un crisol de reflexiones sobre lo cotidiano y lo eterno, de la moda al fútbol, del arte a la ética:
Resumen realizado con fidelidad al contenido, voz y tono de los participantes, para ofrecer un mapa completo y referenciado del episodio.