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A
SER Podcast Hoy por hoy Magazine.
B
Ser.
A
Podcast Con el alma entera vamos persiguiendo sueños detrás de la pelota como valientes guerreros. ¿Echáis de menos el apoyo del mundo del fútbol a nivel individual de futbolistas, a nivel colectivo de equipos?
C
Honestamente, no sé qué es lo que hace falta para que se empiece a lograr ese apoyo. Nosotros tenemos prácticamente 10 estadios en Gaza completamente destruidos. Estadios que han sido convertidos en centros de detención y Tortura. Tenemos prácticamente 300 futbolistas asesinados, incluyendo chicos. Desde academias de fútbol hasta ex seleccionados palestinos, ex entrenadores, ex árbitros. Entonces, digamos acá, cuando se habla de un genocidio en Gaza, yo creo que es importante ver cómo se ha atacado particularmente a ciertos elementos de la sociedad. Se ha atacado a las escuelas, se ha atacado a las universidades y se ha atacado a los campos de fútbol.
A
Contagiados de fútbol. Estamos con rodillas talladas, con los rostros.
B
Asoleados.
A
Con la firme intención de no olvidar lo que sucede en Palestina también en el mundo del fútbol. Nos vamos a adentrar un lunes más en la dupla que viene marcada por la goleada del Atlético de Madrid. No te rías, Rafa. Por la goleada del Atlético de Madrid en el derbi de la capital que deja líder al Barça.
B
Marcó el principito Antoine Griezmann, manita del Atleti al Madrid, ha sido tremendamente superior.
A
O por ejemplo, también por lo sucedido el pasado lunes en París con el Balón de Oro.
B
Je veux aussi remercier tous les clubs auxquels je suis passé le club, où j' ai rêvé de jouer pendant cette année.
A
Y sin duda, el adiós de él, un jugador irrepetible e inolvidable. La marcha de Sergio Busquets.
D
Hola a todos.
B
Siento que ha llegado el momento de decir adiós a mi carrera como futbolista profesional.
A
Han sido casi 20 años disfrutando de esta historia. Temas de la actualidad que después darán paso al gran asunto de esta mañana que tiene que ver con el fútbol. El que no atiende a reglas, el que nace en el caos, en el que todo lo cuestiona y autogestiona.
B
La culpa es mía, soy muy malo. Y también que me ha dado un calambrazo. Joder, los malos son estos. Tú eres un tullido. Sin triangular no se puede.
A
Y a ver, es que han tirado a trallón trayón. Y encima me dejáis solo y no me quejáis.
B
A defender por favor, no llores, tío. No me llores. Miguel busca banda, coño. Busca banda. Pues pásame alguna, coño. Pásame alguna.
A
Está buena esta película. Galder Reguera. Muy buenos días.
B
Buenos días. ¿Qué tal?
A
Muy bien. Rafa Cabeleira, buenos días.
D
Muy buenos días.
A
A ver. No, no. ¿Cómo lo viviste? Estoy hablando del derbi madrileño.
D
Lo viví como cuando estás en un restaurante y hay un niño de estos palizas dando la lata en otra mesa y de repente se cae o se.
A
Pega y no se hace daño.
D
Bueno, un poquito de daño también se puede hacer. Tampoco pasa nada. No le pedimos que lo ingresen en urgencias, pero un pequeño chichón le viene bien. Y el sentimiento es un poco ese, sin excesiva maldad, pero regocijándose un poco en la derrota. Que la rivalidad yo creo que va un poco de esto. Claro, De disfrutar también un poco de.
A
Tus victorias y de las derrotas de tu rival. Eso es evidente.
D
Sin recrearse. Pero bueno, disfrutando unas horitas puedes recrearte unas horitas. Bueno, mira la carita de Sergio, de nuestro productor.
A
Galdor. ¿Cuéntanos tú cómo lo viste?
B
No, yo no lo vi. No lo viste. No tengo esa pasión por Rafa de ver perder al Madrid. Me gusta ver perder al Madrid de vez en cuando. No tanto con Atlético. Yo cuando juego en Atlético, en Madrid, me cuesta mucho tomar posición, sobre todo si el que gana es Simeone. Me hace gracia porque hace unos días, no mucho, estaba Iñigo Pérez reivindicando la figura de Simeone, diciendo oye, este entrenador tiene su dimensión, porque estaba muy discutido. Y mis amigos madridistas estaban felicísimos con Xavi Alonso. Y mira, fíjate, un partido, unos cuantos goles y todo cambia de bando.
D
Fue un duelo terrible en cuanto a outfits de los entrenadores, porque el de Simeone ya lo conocemos, ese negro riguroso que lleva todo. Y Xabi Alonso ha optado desde el principio de Liga por ir todo de azul marino. Pero si nos está escuchando, algún familiar suyo nos está escuchando. Yo revisaría. Hay algo ahí que no funciona bien. No sé si son las tallas o los tejidos. Aquel Xavi elegante que porque va sin.
A
Chaqueta, va con polo azul marino.
D
Deben ser una especie de chinos.
A
Nunca pensé que Rafa Cabeleira le preocuparía el outfit de los entrenadores. De todas formas, decías tú lo de los entrenadores, Galde. Decías, mira, pues uno que estaba cuestionado y el otro que no, también es un. No sé si la expresión es la correcta. Yo creo que no. Iba a decir baño de realidad para el Real Madrid, que pensaba que ya tenía el proyecto absolutamente cerrado porque funcionaba.
B
Sí, totalmente. Y yo creo que no viene mal tener una derrota de estas a comienzo de temporada. El problema es cuando las tienes al final de temporada, en los partidos clave, porque ahora tienes posibilidad de cambiar la dinámica. Y es que el Madrid no tiene las costuras tan bien atadas como parece. Yo me temo, He visto los goles. Esos remates de cabeza son muy sencillos para un equipo que tiene a Sorlo. Vamos, que no, que no es una sorpresa. Y ahí les falta un poco. Yo creo que Asensio además era un jugador que lo reivindicaban excesivamente. Parecía aquí el nuevo Beckenbauer. Y bueno, tienen tiempo, pero tienen que ponerse a la tarea.
D
¿Sabes que llevo una semana, dos semanas Galder reivindicando que me pongan una especie de sintonía o de alarma que yo pueda hacer un gesto a la pecera cuando vea un fallo de guión o un comentario que yo intuyo que hay que hacer? Una pequeña puntualización. Venga, precisa, preciso. ¿Te has dado cuenta que el Madrid es el único club del mundo donde las derrotas vienen bien?
B
No es cierto. A vosotros os viene bien de vez en cuando.
A
Yo ayer por un momento pensé que el Barça también caía derrotado. Le costó un poquito, pero entró el.
D
Bichito y qué poco tardó en picar.
A
Pero costó un poquito. Oye, una cosa, dejadme que ponga sobre la mesa el nombre del Elche, que ahí está recién ascendido. Yo no sé si luego la Liga es muy larga y ese es el espejismo del inicio de la Liga, pero ole por el Elche, ¿No?
D
Bueno, está jugando muy bien. Yo vi ayer el partido contra el Celta. No lo había visto todavía. Sabía que llevaba muy buenos resultados, pero no le había visto jugar. Y es un equipo que es bastante fiel a la idea de su entrenador, Eder Sarabia. Es esto lo que plantea. Y me llamó mucho la atención las declaraciones de algunos futbolistas al final del partido que más que de los resultados hablaba precisamente de esto, de cómo están consiguiendo plasmar la idea que propone su entrenador. Y me parece muy atrevido. Es cierto que tiene mejor equipo del que parece para un equipo recién ascendido, pero muy meritorio. Me encanta ver jugar así un equipo como el Elche, qué dirá por Dallas que solo se puede jugar bien con equipos de mil millones.
A
Nosotros aquí reivindicamos, como entrevistamos a final de temporada a Eder Sarabia. Nosotros decimos que le dimos suerte. Nos gusta pensar que funcionó.
D
Es muy probable.
A
Es muy probable.
D
Fíjate lo que ha pasado con Gald, conmigo, que prácticamente éramos dos desheredados de la vida.
A
Y mira dónde estáis.
D
Y dónde estamos.
A
Oye, Busquets, que dice que se va, que anuncia que se va. ¿Cómo definirías Galder la importancia de Busquets en el fútbol?
B
Bueno, era un jugador mayúsculo en un equipo irrepetible y una pieza clave en ese equipo. Un jugador que yo creo que era uno de los ejes en torno a los cuales se creó una maquinaria perfecta. Pero yo tengo que decir que a mí me da un poco de pena porque era un juego un pelín sucio. Cuando dijeron que se retiraba pensé qué grandísimo hubiera sido si no hubieras hecho tanto gesto feo en el campo. Pero como jugador inigualable, una pasada.
A
Se ha quitado hasta los cascos. Cuando has dicho que Busquets era un.
D
Jugador sucio, me caigo de la silla.
A
Ha estado a punto de salirse del estudio.
B
Luego te mando unos vídeos.
D
Rafa. No me parece que sea un jugador especialmente sucio. A mí Busquets siempre me recordó mucho su figura a la de un funcionario, a la del buen funcionario, el que consigue que todo lo que va mal en la administración funcione. Y Busquets era un poco esto. Para mí era uno de mis jugadores favoritos. Creo que es la consagración de un nuevo puesto que prácticamente se inventó Cruyff y después Guardiola en el fútbol, que es ese 4. Y lo decía una vez Riquelme, que Busquets en realidad le hizo una una gran faena al resto de mediocentros porque todo parecía muy fácil cuando lo hacía él.
A
Fue también Del Bosque que le preguntaron por el jugador imprescindible en un momento determinado de la selección ¿Qué jugador le.
D
Gustaría ser a él si volviese a ser futbolista?
A
Exacto. Y él dijo que Busquets. Vamos con el asunto que quiero plantearos hoy porque de las redes sociales nos ha gustado leer hace unos días una especie de reglario de cómo era el fútbol que jugábamos de pequeños o de jóvenes, y gente que continúa jugando en su madurez este tipo de fútbol, el de los códigos utilizados para ahorrar, organizar los encuentros callejeros no hablamos del fútbol como es o como nos lo cuentan o como nos lo narran, sino el fútbol como lo recordamos. Y lo primero que llama la atención es que esas reglas que ahora iremos comentando fueron prácticamente iguales en cualquier zona de España. Cuando no había redes sociales ni manera de transmitir de un lugar a otro cómo se jugaba en toda España, las reglas eran las mismas. ¿Tú por qué crees que había esta transversalidad?
D
Es difícil, es difícil. Yo creo que será algo que se va un poco heredando de padres a hijos, como la tradición oral, pero siempre tiene que haber un momento en el que esto se estandariza y yo de verdad que no soy capaz de verlo. Yo no sé si achacarlo a la Iglesia, yo qué sé, de algún lado.
A
Saldrá esto, pero que las reglas fueran los mismos en tu calle de Galicia que en una calle de Murcia o.
D
Que en la de Cádiz es prácticamente imposible. ¿En qué otro aspecto de la vida pasa esto? Que haya normas tan claras en lugares tan distintos y sin ningún medio fiable de tratamiento.
A
¿Tú por qué crees que pasaba esto, Galder?
B
Porque estábamos más mezclados de lo que parece. Al final veraneábamos fuera y nosotros íbamos a La Rioja. Veranear en La Rioja coincidíamos con gente que era de Cataluña o de Madrid y ahí era donde tú después traías aquí lo que habías aprendido en verano. Sigue siendo una sociedad en ese sentido bastante homogéneo. Y qué bonito era.
A
Yo no sé si en los patos de los patios de colegios se siguen reproduciendo estas reglas, pero claro, es que el fútbol callejero como que ha desaparecido mucho.
B
Sí, a mí me da mucha pena. Yo vivo en un pueblo pequeño y entonces tengo la suerte de que mis hijos les veo jugar cada sábado, cada domingo y muchas tardes en la plaza del pueblo sin coches y siempre los mismos y disfrutando mucho. Pero es cierto que en las ciudades el espacio público disponible a los niños cada vez es menor. Yo creo que hay un gesto subversivo de toma del espacio público, utilizar un balón debajo de estos carteles que pone prohibido jugar a la pelota y luego en los patios de las escuelas. El problema es que primero que el fútbol tiene muy mala fama porque los niños gritan y se pegan que son niños y luego porque hay un ejército de pedagogos que lo intentan erradicar y hacer juegos reglados e imponer a los niños lo que tienen que jugar y lo que no tienen que jugar en el patio. Y yo creo que educativamente y pedagógicamente es un error, porque ahí se aprendía mucho. Luego hablamos.
D
El progreso yo creo que ha tenido algo malo, que es la estandarización del fútbol de barrio. Antes el fútbol se jugaba con lo que conseguías, con lo que imaginabas muchas veces. Y ahora, por ejemplo, hay unas estructuras que yo las veo por toda España, que es esta especie de pista polideportiva que lleva campo de fútbol, de fútbol sala, de baloncesto, que son todos iguales, como de madera. Y los niños en cualquier sitio de España, ahora juegan en ese terreno, con esas reglas, con esas medidas. Y creo que se ha perdido un poco aquella locura. Yo recuerdo cuando éramos niños en mi pueblo, jugábamos un campeonato por barrios. Un barrio, mi pueblo es nada, son dos calles y cada uno tenía su campo. Eran campos que no tenían ningún sentido, con cuestas en redondo. Había uno que sólo tenía una portería.
A
Tenías que hacer desplazamiento cuando tocabas.
D
Pero era bonito imaginar que éramos fútbol grande, que cada uno tenía su estadio, que tenía su posición.
A
Si repasamos las reglas, la verdad es que son divertidas, hay que situarlas en el tiempo. Pero la primera regla es el gordo siempre es el portero. Hoy no diríamos gordo, hoy diríamos el más fuerte es el portero. Esto era así.
D
Sí, sí. Voy a ser todavía más políticamente incorrecto y diré el gordo o la chica.
A
La que quería jugar.
D
La que quería jugar normalmente se la ponía de portero. Yo me acuerdo de mi vecina Carmelita, que por cierto acabó siendo portera profesional de fútbol sala. Y sí de porteros jugaban gol, gordo o carmelita.
B
Aquí no, Aquí la portería es un lugar de prestigio. Esta es la tierra.
A
Claro, es verdad.
B
No decíamos portero, decíamos chopo, que para mí fue un descubrimiento de mayor saber que chopo era una persona que era José Ángel Iribar. No, no, aquí la portería se reivindicaba. Muchos querían ser porteros.
A
Hay la regla número 14 que dice que los malos o eran. Bueno, sobre el portero hay una que me hace mucha gracia. Si hay penaltis, se quita el gordito y se pone al que sea. Bueno, eso es una maravilla. En la regla 14 se dice que los malos o eran suplentes o eran defensas. Primero ¿Había suplentes cuando jugabais en la calle?
D
En mi pueblo no. A veces había partidos de 22 contra.
A
27, fueran los que fueran, pero tenía que jugar todo el mundo.
D
Los malos lo que hacían era la función de co estaban allí quietos, era como un obstáculo que había que sortear. No hacían gran cosa, pero jugaban.
A
¿Por qué ser defensa? Porque los malos o eran suplentes o defensas. ¿Por qué está tan poco valorado ser defensa? Portero ya, imagínate. Pero defensa también Galder, porque el fútbol.
B
Callejero es terreno para los lamines. Yamales y Nicole Williams, ¿Como jugaban 37 fíjate si tiene espacio para hacer montones de regates? Y lo bueno es que se aprendía un montón. Esto que ha dicho Rafa me ha gustado. A veces jugamos 22 contra 27. Eso era lo chulo. Ni siquiera tenían que estar los equipos el mismo número de jugadores. Una vez hablé con un formador de Lezama que me dijo que él tenía la teoría de que eso era bueno, porque si tú estás jugando un partido en el que tienes que identificar quiénes son los tuyos y quiénes son los otros a primera vista, ahí la cabeza opera muy rápido. Mientras que ahora todos los chavales juegan siempre el otro equipo perfectamente uniformado. Si coinciden las medias, hay que cambiarlas de color, etc. Y eso acomoda la vista. Y en aquellos partidos que jugabas 35, tú recibías el balón, levantabas la cabeza y hostia, Rafa, ¿Este es mío o era del? Y tenías que recordar cómo habíamos elegido a pares o nones.
A
No sé si hay alguna regla del momento de la elección, pero el momento de la elección, porque entiendo que, claro, el gordito y el malo se quedaba siempre para el último, en ser elegido para el último.
D
Yo he tenido la suerte de no tener que pasar por esos trances, pero debía ser una experiencia bastante traumática llegar al final.
A
Nadie me quiere.
D
Yo he visto a gente a la que legión de penúltimo alegrarse solo por.
B
No ser el último. Yo tengo que decir a mí eso solo me ha pasado de mayor con el cabrón de Carretero. Cervantina, de niño elegías a tus amigos. Hay un texto muy bonito de cómo se puede elegir a los amigos y cómo es mejor perder con amigos que ganar con indeseables o desconocidos.
A
¿A ti te gusta Rafa mucho la regla 7, que si el dueño del balón se enfada, se acaba el partido?
D
Me gusta mucho porque yo tristemente voy a decir era el dueño del balón bastante a menudo. Sí, sí, sí.
B
Por eso te cogía.
D
Por eso me cogían. Era una de las razones, o por eso escogía yo a veces, porque si no me dejaban escoger, no había partido.
A
¿Tú eras de los que cogía el balón y decías se acabó el partido?
D
No, porque mi pueblo hacer eso era bastante arriesgado. Bueno, era bastante repelente también. Una cosa no tiene que ver con la otra, pero mis abuelos tenían ultramarino. Y una de las cosas buenas que tenía el ultramarino es que había un montón de merchandising asociado a chocolatinas, a los donuts, a cosas así. Y una de las cosas que me regalaban eran balones. Y no os podéis imaginar la cantidad de balones que he perdido. Además eran balones de estos muy malos, que de un buen puntapié se desinflaban.
A
A Gálder le gusta la regla 17, las piedras o los jerseys son las porterías. Y la 18, cuando el balón pasa por encima del porteo, todos alta. ¿Pero ¿Cómo se podía decidir esto si no había ningún marco que lo marcara?
B
Discutiendo. ¿Qué es lo que tenemos que hacer? Aprender a vivir en el disenso y aprender a ceder. A veces sí. A mí me gustaba. Primero por la picaresca, que te acercas a la portería y reducías o ampliabas la portería cuando nadie lo veía. Y luego porque cuando pasaba por donde se supone que tiene que estar el palo, los del equipo rival gritaban gol. Nosotros decíamos no, ha ido afuera. Y ahí se paraba el partido y entrábamos en discusión. Y yo creo que en esas discusiones se aprende mucho. Se aprende a vivir con el disenso, se aprende a argumentar y se aprende a ceder. Porque a veces, aunque realmente no hubiera entrado, tienes que venga, seguimos dependiendo un poco del resultado. Ibas ganando, les dejabas, etc. Yo creo que ahí había una parte supereducativa.
D
En el mundo del fútbol, convivir con el disenso poco. Me ha sonado rarísimo.
A
Hay otra regla que le gusta a Rafa, que es la 2, que el partido acaba cuando todos están cansados, o.
D
En la mayoría de los casos, cuando la madre de alguien se cansa. Cuando la madre de alguien se cansa, sale al balcón y marquitos para casa. Ahí es normalmente donde todos empezaban a desperdigar y se terminaba el partido. Pero me gusta mucho. Y yo creo que es una de las normas que empujaba al gordo a la portería, al gordito a la portería. Eran partidos muy largos, Había que estar muy preparados físicamente.
B
Y se iban reinventando. Y cuando llegamos a ese momento final, que la madre se sumaba a la ventana, decí rafita, a cenar. Entonces decíamos el que mete, gana. Ese que mete gana. A mí me parecía precioso porque era que siempre, fuera como fuera el resultado, había un momento que había una alternativa para ganar, aunque sea ese pequeño final, esa prórroga inventada.
D
Y era yo creo que la constatación de que en realidad lo importante es jugar. A nadie le interesaba tampoco demasiado ganar o no ganar el partido. El que iba ganando 17-1, le decían esto de el que marca, gana. Y le daba igual. Habíamos pasado la tarde y eso era lo maravilloso, ¿No?
B
Con un matiz. Sí importaba cuando jugábamos A contra B, un barrio contra el otro. Me acuerdo en la escuela de San Miguel de Basaurí, que todavía recuerdo los nombres de mis compañeros. Esteban Franco, Roberto Parra, Alberto, Sergio Chinchilla. Gente que no veo desde que tengo nueve, diez años. Y que éramos una alineación imbatible. Y jugamos A contra B. Y cada partido en el recreo era un derbi que además se inscribió en una historia de afrentas de hace un mes nos ganaron y tal. Y desfilábamos hacia el patio como el Barça y el Madrid, con los tacos, etc. Y era bonito eso. Hoy en día mezclan las clases para que no haya unos que están en A, otros en B. Siempre acaban mezclando. A mí me parecía una buena patria eso. Segundo A.
A
Creo que no estáis de acuerdo con la regla 15. Si llegan los mayores para jugar, hay que abandonar el campo.
D
¿En mi pueblo por lo menos, no? En mi pueblo jugaba todo el mundo. Era bastante democrático el fútbol. Los mayores incorporaban a los pequeños a los partidos de fútbol, que es una actitud que a mí siempre me pareció maravillosa.
A
Y luego no hay árbitro y solo se pitará falta si esta es muy clara o alguien sale llorando. El lloro. ¿Hay alguien en el Real Madrid? ¿No? Hace algunas temporadas el lloro como señal de falta.
B
Gálder a Busquets se las pitaban.
A
No estaba pensando yo.
B
Busquet bailar Sí, pero también era bueno. El origen del fútbol era así. El árbitro estaba fuera y solo se le llamaba en caso de que hubiera discrepancia entre los capitanes, si había sido o no había sido falta. Sí, normal. Y yo creo que ahí aprendías mucho de cómo era la gente. Este niño insufrible que todo el rato estaba.
D
Yo. Eres de niño, Si es que eras insufrible.
A
Gal de Rafa, hasta la semana que viene. Para no perderte ningún episodio, síguenos en la aplicación o la web de Laser Podium Podcast o tu plataforma de audio favorita.
Podcast: Hoy por Hoy
Episode: La dupla | Galder Reguera: "El fútbol callejero era vivir en el disenso y eso era muy valioso para la vida"
Date: September 29, 2025
Host: Àngels Barceló (A)
Guests: Galder Reguera (B), Rafa Cabeleira (D)
This episode delves into the social and formative significance of "fútbol callejero" (street football), reflecting on childhood games and the unwritten rules that bound generations across Spain. In the context of current football events (such as the recent Atlético de Madrid–Real Madrid derby and Sergio Busquets' retirement), the discussion pivots to nostalgia, the learning embedded in unstructured play, and what is lost as street football disappears. The conversation captures the essence of football as a metaphor for negotiation, dissent, and communal living, enriched by witty exchanges, personal memories, and humor.
On Football as Social Fabric:
On Street Football and Disagreement:
On Learning from Chaos:
On Picking Teams:
On Rules and Childhood Authority:
On Mothers Ending Games:
Conversational, nostalgic, playful, and deeply reflective. The hosts and guests weave together wit, personal anecdote, and sociocultural analysis to both entertain and provoke thought about the profound lessons learned while “simply” playing football in the street. The spirit is affectionate but also critical of what is lost as society changes; humor is ever-present but often in service of poignant observations.