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A
Pero dejadme que me pare un momentito porque como llevamos tanto tiempo hablando y utilizando como argumento en el Abierto la polarización, que si la polarización arriba, la polarización abajo, yo tenía ganas de que nos paráramos un día y nos planteáramos qué es esto de la polarización y quién polariza. Entonces vamos a aprovechar hoy estos primeros minutos del Abierto para hablar en profundidad de esto. Dicen los estudios que la polarización en España llegó a su pico en 2021 y que desde entonces estamos como en una especie de meseta. España está fragmentada, lo están los políticos, lo está la sociedad. Aunque la discrepancia ideológica no es necesariamente mala. El problema llega cuando el distanciamiento lo dominan las emociones, cuando hay un rechazo visceral al contrario. Y la pregunta es ¿Quién tiene la culpa de esto? Sara Selva, buenos días.
B
Hola Ángel, buenos días.
A
El caso es que la respuesta no está clara.
B
No. Ninguno de los investigadores que hemos entrevistado apunta a un único culpable. Luis Miller, sociólogo del CSIC, dice que toda la culpa no la pueden tener los políticos.
C
Lo que yo me suelo plantear es decir no, no todo es de arriba abajo, no todo es de la política.
B
Hay otros factores.
D
La desigualdad, la velocidad del cambio al que nos enfrentamos, el sistema electoral y los sistemas de incentivos y los medios y las redes sociales.
B
Eso es, según Miriam Juan Torres, investigadora de la Universidad de Berkeley, cómo la atmósfera que respiramos e Ismael Crespo, catedrático de Ciencia Política en la Universidad de Murcia, apunta también a la llegada de Vox.
E
La entrada de Vox en el sistema realmente es el que rompe y a partir de ahí ha ido creciendo. Diríamos que esta como una meseta.
B
Así que influyen muchas variables. Pero hay algo en lo que todos están de acuerdo.
C
Los partidos han elegido la polarización como su principal estrategia política. Te puedes sentar perfectamente con jefes de campaña o directores de gabinete y es una cosa. Nosotros vamos a polarizar. Básicamente. Esto es una cosa muy, muy, muy clara.
B
A Miriam un día, tras una conferencia sobre polarización, se le acercó una persona de un partido.
D
Me decía me parece muy interesante todo lo que comentabas, pero claro, ¿Cómo puedo yo polarizar? Pero presentándome como el partido de la despolarización en España, no quiere desvelar qué partido fue.
A
Tengo curiosidad. El objetivo es claro. De todas formas, Sara, dividir, dividir sobre.
B
Todo al contrario y a la vez juntar a los tuyos frente a un enemigo común. Esto lo vemos a diario con el gobierno, por ejemplo, hace poco explotando el tema del aborto porque sabe que divide al PP y el PP poniendo el foco en la inmigración porque sabe que no todos piensan igual en el PSOE.
A
Pero esto no es necesariamente malo.
B
De hecho, según Miriam Juan Torres, puede.
D
Ser hasta necesario subirle temperatura y poner el dedo o señalar una injusticia a vulneración de derechos y libertades fundamentales. Quizás es necesario en ese momento.
B
Lo que ocurre es que el distanciamiento es tal que los partidos solo hablan de aquello que les divide y casi nunca de lo que sí están de acuerdo.
C
Pero es que no hay conversación. Unos quieren hablar de una cosa y otros de otra. Y exactamente son aquellas cosas que te unen a ti, unen a los tuyos y dividen a los otros.
B
Esto se suele hacer además simplificando los discursos sin que haya matices. Y en ese camino es habitual acabar no sólo polarizando, sino crispando, desacreditando moralmente al contrario, demonizándolo, convirtiéndolo en una amenaza existencial y convenciendo a los tuyos de que efectivamente lo es.
A
Y eso tiene consecuencias, claro.
B
Tiene consecuencias democráticas. Porque si el de enfrente es el enemigo, si es el demonio, si es el enemigo abatir, pues no puedes pactar con él.
D
Te estás inhabilitando a la hora de pactar porque tú entonces estarías diciendo, enviando el mensaje de que pactas con el enemigo.
B
Esto, explica Miryam, puede acabar abriendo la puerta a prácticas autoritarias.
D
Es decir, si está un votante muy muy polarizado y percibe al otro, entre comillas, como un enemigo, quizá va a pensar que a lo la vigilancia masiva, la vulneración de los derechos humanos, la detención sin proceso judicial son medidas que sí son autocráticas, pero son necesarias porque lo otro es tan malo y tan peligroso.
B
Pero también tiene consecuencias sociales. Los simpatizantes de los partidos, dicen los investigadores, se convierten en hooligans. Da igual lo que se diga, lo importante es quien lo diga. Y la sociedad se divide en dos bandos. Ana tiene 81 años, el pelo teñido de rojo y es de izquierdas de toda la vida.
F
Bueno, yo soy de Izquierda Unida y voy a seguir siendo.
B
A veces cuando está viendo las noticias y aparece en Feijóo Ayuso se pone a insultarles, pero se esfuerza por decir sus nombres, no vaya a ser que los vecinos piensen que está insultando a su marido.
F
Me lío a decir de todo, digo como si me oyeran. Entonces digo, es una forma de desahogarme, pero bueno, por lo menos me quedo a gusto.
B
Cuenta que en el pueblo los vecinos no la saludan.
F
Si puede. Hay gente que me oye, si puede, no me dice hola, solamente por. Ya te digo, la etiqueta, incluso una que vino de fuera, una de Andalucía que está allí en el pueblo, pues igual a mí por roja no me habla. Y bueno, y gente incluso que ha ido a lo mejor a la iglesia, algún entierro, y a la hora de, como dice en la misa, de dar la paz, pues ha habido gente que no me ha dado la paz y luego se acercaba como higar. Eso lo tengo bueno, pero eso lo vivo muchísimo. El vacío en el pueblo es enorme.
B
Y dice que esto no era así antes, que está notando ahora ese vacío en el pueblo. De hecho, Ana no es un hombre real, prefiere no decirlo.
A
Parece una anécdota, pero la polarización política termina impregnándose en nuestra rutina, afectando a las relaciones, a la forma que tenemos de dialogar y de pensar.
B
Mira, Guillermo Laera es psiquiatra en el Hospital Ramón y Cajal, y un día un médico le derivó un caso a su consulta. Era una señora de unos 60 años.
E
Entonces nos sentamos y le Bueno, ¿Cómo está? ¿Cómo se encuentra? Cuénteme. Y entonces me mira extrañada y me ¿Cómo voy a estar con el desgraciado este que nos hace la vida imposible? Me llamó la atención que en una pregunta de ¿Cómo está usted? Me hiciera referencia a un No sabía muy bien quién era ese líder político, pero a un líder político.
B
Guillermo pensó igual se refiere a Donald Trump, pero también podía estar hablando de Pedro Sánchez.
E
Es decir, estaba ante una persona polarizada, no cabía duda, pero no sabía a quién se estaba refiriendo. Al final el maligno este era Pedro Sánchez. Y ella me decía es que cada vez que le veo me pongo mala, es que apago la tele. Y de hecho lo imitaba en la consulta.
B
Buscaba que le reafirmara en su odio. Guillermo intentó ver qué había detrás de esa polarización y llegaron a la conclusión de que el consumo de medios de comunicación y de redes sociales no le estaba yendo bien. No es el único caso que ha recibido. Así cuenta de hecho que desde hace unos cinco años empezó a notar un aumento de problemas de salud mental asociados a la polarización. Cuenta Guillermo que la polarización destruye la empatía, como le ocurría a esa señora, destruye también la curiosidad y el humor.
E
Lo que falta a veces es ese humor, porque el único humor que uno detecta en una sociedad polarizada es el humor del escarnio, es el choteo, la burla, pero no es el sentido del humor que implica distancia.
B
Dicen los investigadores que cada vez vivimos más aislados, en burbujas virtuales y reales, y que igual la solución, más allá de los políticos, está en algo tan simple como conocernos, como volver a mezcl.
A
Sara, gracias.
B
Muchas gracias.
Host: Àngels Barceló
Date: November 10, 2025
Guests/Experts: Sara Selva, Luis Miller, Miriam Juan Torres, Ismael Crespo, Guillermo Laera, testimonios ciudadanos
En este episodio, Àngels Barceló y su equipo exploran a fondo el fenómeno de la polarización, analizando cómo ha trascendido los límites de la política y se ha filtrado en la vida cotidiana de los españoles. A través de opiniones de expertos, testimonios reales y análisis sociales, el programa desmenuza qué factores originan y alimentan la polarización, cómo afecta a las relaciones vecinales y familiares, e incluso cómo impacta negativamente en la salud mental. El podcast se mueve del análisis académico a anécdotas personales y preocupaciones clínicas, siempre con el objetivo de explicar cómo nos afecta la polarización y qué podemos hacer para revertirla.
“El objetivo es claro. De todas formas, Sara, dividir, dividir sobre todo al contrario y a la vez juntar a los tuyos frente a un enemigo común.” (A, 02:11)
El episodio mantiene un tono reflexivo, cercano y preocupado, evidenciando tanto en la voz de Àngels Barceló como en los testimonios un afán por comprender y revertir la polarización cada vez más omnipresente. La combinación de análisis experto y relatos cotidianos transmite empatía y urgencia por buscar soluciones.
En conclusión:
Hoy por Hoy consigue mostrar cómo la polarización, nacida y utilizada estratégicamente desde lo político, termina percolando cada rincón de la sociedad, afectando relaciones personales, comunitarias y salud mental, y termina apelando a la necesidad de reencontrarse más allá de las etiquetas y los bandos.