Loading summary
A
Ser Podcast Hoy por Hoy Magazine Ser Podcast.
B
Como cada martes abrimos las puertas del Club de las Mis experiencia y en esta ocasión, Pascual Donate. Buenos días.
C
Buenos días.
B
Has barrido casa porque vamos a dar la bienvenida a una amiga de Albacete.
C
Tierra tira. Mira, Se llama Aurora Zárate, tiene 87 años y su biografía está llena de paradojas asombrosas, algunas alucinantes. Aurora cose su propia ropa, aunque su madre, que fue costurera, le prohibió dar una puntada porque quería que se hiciera maestra. Y se hizo maestra. Fue la maestra más querida de un colegio religioso, aunque era de izquierda sindicalista y una de las primeras mujeres en divorciarse en Albacete. Se quedó huérfana con 15 años, aunque con 49 descubrió que su padre, que luchó en la Civil, estaba vivo y había formado otra familia en Francia. Fue concejala por el PSOE sin pretenderlo, porque se apuntó en los últimos puestos de la lista para rellenar la candidatura, pero los que estaban antes hicieron un pasapalabra y le tocó gobernar. Y ella, que fue obligada a su pesar a llevar pañuelo de luto durante un año, que no quería ir a limpiar nichos con sus tías, es recordada en Albacete por arreglar y dar dignidad al cementerio municipal. Bueno, también esta mañana me he enterado que también es recordada porque tiene el récord entre los concejales de Albacete de bodas civiles. 1124 bodas.
B
Y eso que ella estaba divorciada.
C
Eso que ella estaba divorciada. Pero bueno, bodas civiles. Bueno, Ángel, ya puedes tirar del hilo porque ves que hay mucha tela que comer.
B
Aurora, muy buenos días.
A
Hola, buenos días.
B
Ángel, cuántas cosas en tu vida.
A
Bueno, tal como yo las cuento.
B
Dime una cosa porque voy a empezar a tirar del hilo de todo esto que me acaba de contar o que nos acaba de contar Pascu. Empecemos por tu madre. ¿Cómo era tu madre?
A
Pues mi madre era una mujer muy buena. Se hizo cargo de sus hermanos cuando los abuelos murieron y todo eso me facilitó a mí la vida, porque cuando ella murió aún vivía yo con una de mis tías. Y claro, me facilitó la vida porque seguí viviendo con ella hasta que terminé la carrera que ella se había empeñado en que yo hiciera. Y así seguimos.
B
Y tú eres una hija con un padre ausente. ¿Tu padre no estaba tu madre dio a luz sola y te crió sola?
A
¿Sí, porque la trajo mi padre, ellos estaban en Barcelona una temporada porque mi padre tenía una hermana allí, cuando ya se sintió que le estaba acercando el parto, él estaba en la batalla del Ebro, pero la recogió, vino con ella a casa y la dejó y yo nací a los quince días de marcharse mi padre otra vez a la guerra.
B
O sea tu padre se volvía a la guerra y ellos mantenían el contacto?
A
¿Mantuvieron el contacto hasta que yo tomé la comunión, o sea acabó la guerra.
B
Pero tu padre no volvió?
A
No, mi padre no volvió, mi padre marchó en aquella época pasaron a Francia, de Francia se fueron a Marruecos y mi padre hizo amistad estando en la guerra con un chico que conoció que era de la frontera y gracias a él le mandaba las cartas a mi madre porque para España no se podía. Porque todo eso pasaba.
B
Todos los controles y toda la censura.
A
Exactamente y se le mandaba a través de él, le mandaban las cartas a mi madre y mi madre le escribía a él y él se las mandaba a mi padre, así hasta que yo tomé la comunión.
B
¿Y cuando tomaste la comunión qué pasó? ¿Que tu padre dejó de escribir?
A
No, que entonces le dijo a mi madre que se fueran ya con él, que él estaba trabajando, que estaba bien, que se fuera allí con él y mi madre que estaba aún con una sus hermanas, que yo entonces tenía la comunión ocho años, dijo que ella quería que estudiara y que se esperara unos años a ver si él podía volver y entonces si no irían y ya no volvió a escribir, o sea le.
B
Escribe para veniros para acá, tu madre dice que no por estos motivos y él deja de escribir. ¿Exactamente entonces tu padre a ti físicamente no te vio nunca?
A
No me vio nunca hasta que yo lo vi cuando yo tenía 49 ¿Y cómo fue eso?
B
¿Pues tú habías perdido la pista de tu padre con ocho años?
A
Sí, sí, totalmente, fue una hija mía, yo tengo tres hijas a las cuales las quiero muchísimo porque son además ellas muy mías también, me gusta mucho esta.
B
Expresión muy mía, muy madre de muy.
A
Mías, vamos a ver, quiero decir por el carácter, la más pequeña en carácter se parece más a mí, las otras en otras cosas cada una no son iguales pero son muy similares, entonces ella se fue a vivir a Murcia y mi padre que era de Fortuna, de los baños de Fortuna, pues empecé yo mirar en el programa que había de los teléfonos a ver si había alguien en Fortuna que llevara mi apellido, porque mi apellido en Albacete no había nadie que se llamara Fárate exactamente como yo. Y entonces vi que habían varios, pero con todo, no, No era de mi familia. Al final hablé con una chica que trabajaba en una farmacia y me no, mi madre me está diciendo que no es de nuestra familia, pero que sí que conoce, porque mi abuelo había trabajado en los baños de Fortuna y por aquello, vamos, yo dije. Dije las cosas que sabía que me había contado mi madre, yo no tenía otra referencia. Y entonces dice, sí, que conocía gente de su familia, pero que ella estaba de vacaciones, que luego cuando llegara agosto, que entonces ya estaría, que hablara otra vez con ella y me lo diría. Y la llamé y entonces ya me dijo cuando llegó agosto, me pues sí, sí que encontrar gente de tu familia, mira, tienes unos primos en tal sitio, bueno, varios, que me explicó. Y así que ya lo sabes. Además he hablado con ellos y dice que te quieren ver, que a ver cuando vienes, que tal, y que igual y bueno, alguna vez voy y ya que me iba a despedir. ¿Pero tú sabes que vive tu padre.
B
Que tu padre está vivo?
A
Y no sabes lo que me corrió por la columna y qué me dices, sí tu padre vive y viene aquí todos los veranos. Pues eso, ya me hizo más interés ir a ver a los primos. Fui a ver a los primos y luego cuando supe que mi padre había llegado, fui a verlo también. Y entonces lo conocí, conocí a mi padre y a su mujer, o sea.
B
Tu padre había formado otra familia.
A
Otra familia, sí, tenía una mujer y dos hijos, claro.
C
¿Tu padre qué te dijo? Porque ese encuentro creo que fue un poco frío.
A
Sí, vamos a ver. Bueno, yo como ya habéis dicho, estoy muy politizada, yo soy muy de izquierdas, de siempre, fíjate, sin haberme criado con él, que él era de izquierda y sin embargo su hijo era de derechas. Ese hijo que era mi hermano después. Bueno, pues entonces a gente de mi confianza, de mi partido, le dije que iba a ir y me ve preparada, porque los que estuvieron en la guerra se quedaron allí. No te crees que te vas a encontrar con un padre querido. Tuve la suerte que fui preparada y que me avisaron y así fue. Al abrir la puerta, una de las familias que venía conmigo, las primas, le tío, ¿Y qué te parece el haber visto ahora tu hija? Pues ni fu ni fa. Verdaderamente no me sentó mal, no me sentó nada mal, porque yo no sentía nada por él, nada en absoluto.
B
¿Pero retomasteis contacto allí o esa fue la única vez que os visteis?
A
No, aquel día fui un poco tirante porque me presentó a su señora y su señora dijo que vaya, qué casualidad venir ahora a conocerlo con los años que tienes. Y pues mira qué suerte has tenido. Yo la boca nunca la he callado. Y le mira qué suerte has tenido, que me has tenido que pagar carrera, que ni hacer la boda ni todas esas cosas. Fíjate lo que te has librado. Es verdad, así fue.
B
Y luego continuasteis contacto y luego ya.
A
Por la tarde vino un primo mío que le habían dicho que querían hablar conmigo tranquilamente. Bien. Es verdad que como ellos tenían esos hijos que no sabían que tenía mi padre una hija, pues querían hablar antes con sus hijos. Y así pasó. Bueno, pues sí, luego ya vinieron todos. Se casó mi hija mayor y vinieron a la boda.
B
Dime una cosa, ¿Cómo es eso de que tú fueres de las primeras mujeres en separarte? ¿En la época que tú te separaste? Se separaba la gente.
A
No se separaba la gente. Yo fui, vamos. Y sobre todo no se separaba nadie que estuviera así muy en sitios religiosos, que yo estaba.
B
Tú estabas de maestra en un colegio.
C
Religioso y con tres hijas.
A
Sí, no, además es que me pasaba otra cosa. Yo estaba preparando la oposición cuando por una casualidad me dijeron, la directora del colegio me oye Aurora, ¿Tú te quieres quedar de maestra aquí? Y yo que estaba sufriendo, porque si yo aprobaba la oposición, pues me iba a alguna pedanía cerca o lejos, y a qué hacía con mis hijas. Cuando yo entré solo tenía dos hijas aún. ¿Y entonces madre mía, las dejo donde me las llevo? Porque mi marido era decora y él estaba siempre de viajes. Y tuve la suerte de que superior. Entonces me ¿Te quieres quedar a trabajar aquí? Y no lo consulté nada en absoluto. Sí, oye, dejé los libros sin estrenar y los regalé después. Y He estado allí 36 años trabajando en el Santo Ángel. Y cuando luego tuve la pequeña, como ya la he dicho, y pasaron muchas monjas, muchas directoras, y cuando tuve la necesidad de separarme, porque la vida que llevaba allá no era la que yo pensaba, ni del trato ni de las formas, y entonces voy a separarme. Pero claro, antes tenía que contar con mi trabajo, claro. Llegué y pregunté por cuándo iba a venir la superiora general. No se me olvidará su nombre, pero no lo digo porque no quiero tampoco, pero no se me olvidará. Fui y a la directora que había entonces le cuando venga la hermana me lo dices porque quiero hablar con ella. Si, está aquí. Se va esta tarde precisamente. Anda, pues mira qué bien. Quería hablar con ella. Hablé con ella, le conté mi situación y me mira, Aurora, que tu matrimonio funciona mal, lo sabemos mucho tiempo, pero como tú estás trabajando como debes, haz lo que tengas que hacer. ¿Y yo le lo que tengo que hacer? Me voy a separar porque vosotros no queréis el divorcio. Pero si me pide el divorcio, se lo voy a dar. Cosa que nunca pidió. Nunca pidió. Yo ya no tuve ninguna relación con ella, nada en absoluto. Le mandaría yo enseguida. Me busqué un abogado, hablé con uno que había sido sacerdote y tenía muchas relaciones.
B
Y tú seguiste trabajando en el colegio Sin ningún problema. Es decir, te haz lo que consideres que tienes que hacer. ¿Y tú seguiste trabajando en el colegio?
A
Yo seguí trabajando como me dijeron, hasta que me jubilé.
C
Y ha sido tan querida que todavía por la calle, en Albacete, cuando la ve alguna antigua alumna, le tiene que dar. Le van dando besos por la calle.
A
Eso. Bueno, la parte de los años que tengo es que estoy muy bien. Estoy muy bien físicamente.
B
No, no, se te nota perfectamente.
A
Pero antes que estaba oyendo lo de los deportes. Es verdad, yo voy a pilates y además no me duele nada. No puedo decir. No me duele nada. Me dicen que tengo los huesos bien. Y yo tengo miedo porque digo, algún día tengo que darme un golpe, pasarme algo, porque tengo una amiga y compañera que ha sido enfermera toda su vida. Y es que yo con tu edad entiendo que no te duela nunca. Nunca me he quejado de que me duelan los pies. Nada, es que no me duele nada. Hasta me rompí la tía y el peroné. Me tuvieron que operar, lo colocaron en su sitio y llevo los clavos. Y no será que me ha dado ninguna sensación de que no pueda caminar.
B
Eres de hierro.
C
Aurora, que nos quedamos sin tiempo. ¿Cuéntale a Ángeles la historia, cómo entraste en política? Porque fue una especie de rebote. Casualidad casi.
A
Sí, vamos a ver, ya me lo habían propuesto en una ocasión que si quería entrar en una lista y no, porque estoy en un colegio religioso aún. Yo no había dejado que era sindicalista en el colegio no se sabía que era sindicalista, pero entonces dije que no podía porque si se enteraban a la mujer le sabía mal y tal. Y no quise. Y luego la siguiente, un amigo me tienes que ir a la lista. Bueno, pero para no salir. Vale, vale. Para no salir. Me pusieron el 16 para no salir. Sacamos muy poca gente, pero todos los que había de más se lo fueron llevando a Toledo, porque entonces estaba José Bono de presidente. Y fue muchos. Y un día una compañera me llamó y me buena, Aurora. Y yo digo, me ha tocado la lotería. Yo no me acordaba de aquello, porque para eso sí que soy muy despistada. Unas cosas que se han pasado. Pues se han pasado. ¿Y que entras en el ayuntamiento? ¿Qué me dices? Sí, pues entré.
B
¿Sigues vinculada al partido?
A
Sí, vinculada al partido totalmente. Y además soy una forofa de Pedro Sánchez. Yo me duele muchísimo cuando se habla mal de él, porque. No, no, es que Pedro Sánchez también vino aquí. Tengo fotos con él y además tengo dos fotos con él que esas, vamos. Además me dieron a mí un premio por los años que llevo también siendo socialista. Me dieron un premio de mi partido y me mandaron también un sobre con una foto de él dándome la enhorabuena.
B
Tú eres la demostración de aquello que no. Es que la gente cuando se hace mallo cambia y tiene otra ideología. Tú hasta el final.
A
Hasta el final. Y además luchando por ello. Luchando por ello, pero con toda tranquilidad. Y tengo la suerte de que mis hijas piensan como yo y sus parejas también no pensaban. Por lo menos me lo dicen.
B
Pues Aurora, yo te agradezco muchísimo que hayas compartido este ratito con nosotros. Ha sido una delicia, un placer hablar.
A
Contigo y bueno, oír su voz tan de cerca a mí, porque yo sí que a las 6 de la mañana empiezo. Ahí ya estás. Ya se lo dije, con el que tiene usted cerca.
C
Me dijo que se despertaba contigo, Ángel.
B
Pues Aurora, a disfrutar la vida y un beso enorme.
A
Vale, muchísimo. Encantadísima de haberla contigo.
B
Adiós.
A
Adiós.
B
Para no perderte ningún episodio, síguenos en.
A
La aplicación o la web de Laser Podium Podcast o tu plataforma de audio favorita.
Podcast: Hoy por Hoy (SER Podcast)
Fecha: 28 de octubre, 2025
Host: Àngels Barceló
Invitados: Pascual Donate, Aurora Zárate
En este episodio de la sección "Club de las Mis Experiencia", Àngels Barceló conversa con Aurora Zárate, una maestra de 87 años de Albacete cuya extraordinaria vida está marcada por la determinación, el compromiso y la superación de adversidades personales y sociales. A través de anécdotas personales, Aurora comparte su trayectoria familiar, profesional y política, ofreciendo un retrato inspirador de resiliencia, lealtad a valores propios y capacidad de adaptación a los cambios.
Sobre separarse en una sociedad conservadora
Orgullo como educadora
Este episodio ofrece un retrato vitalista y comprometido de Aurora Zárate, un ejemplo de coherencia entre pensamiento y acción, que desafió convencionalismos y se mantuvo fiel a sus valores, tanto en el ámbito personal, profesional como político. Su historia es, al tiempo, un testimonio de superación, autenticidad y lucha tranquila por principios.