Loading summary
Isabel
Ser Podcast.
Ángel
Hoy por Hoy Magazine Ser Podcast. Ya tenía yo ganas de volver a reencontrarme con Chema Rodríguez, que ha estado en modo ser aventureros por tierras asiáticas. Chema, ¿Qué tal? ¿Cómo estás?
Chema Rodríguez
Muy buenos días, Ángel. Acabo de volver de Vietnam y Camboya, pero tengo la voz que parece que vengo de haber estado una semana en la feria de Sevilla cantando Bulería.
Ángel
Pero si acabas de llegar. ¿Llegar? Es que el aire acondicionado de los aviones es muy malo.
Chema Rodríguez
Hostia, el de los aviones y el de países es impresionante. Vietnam. Hacía 20 años que no volví, que no iba por allá. Lo que han cambiado es una cosa verdaderamente son el gran epicentro del mundo. Por eso te lo cuento un día en el Abierto, ¿Vale?
Ángel
Un día te vienes al Abierto y me lo cuentas.
Chema Rodríguez
Yo te lo cuento.
Ángel
Dime una cosa, mis experiencia de hoy. ¿Se habría ido a ese viaje contigo?
Chema Rodríguez
Pues yo no lo sé. La verdad es que es una mujer con una energía, con una fuerza, una vitalidad que aunque ella dice que no es muy viajera, pues no sé si se habría venido conmigo a Vietnam, porque ella donde realmente está a gusto es en su casa de campo a las afueras de Sevilla, rodeada de sus olivos y de sus animales, o en su casa de Chipiona, junto al mar. Yo la he conocido gracias a Lola, que es la guardiana del castillo aquí en Radio Sevilla. Ella decide quién entra y quién no. Conozco a Lola, Me llamó para tengo una mujer para ti, que te va a encantar. Esa frase así, descontextualizada, puede llevar a equívocos, pero los dos sabíamos a qué nos referíamos y efectivamente la conocí y me encantó. Como digo, no es muy viajera, pero tiene el carné de primera. Fue taxista y conductora de ambulancia la mayor parte de su vida. Trabajó cuidando niños invidentes en la ONCE. Pero me ha contado que realmente le hubiese gustado. Lo que realmente le hubiese encantado en su vida es ser periodista. No pudo porque la distancia con Madrid en aquella época para ella era insalvable. Y es una culebrilla. Tiene setenta y tantos años, pero es como si tuviese doce o quince. Y aquí la tengo a mi lado.
Ángel
Voy a saludarla ya. Isabel. Buenos días.
Isabel
Buenos días.
Ángel
¿Qué tal estás?
Isabel
Yo como una locomotora.
Ángel
Como una locomotora. Oye, ¿Cómo es eso de que te hiciste taxista? ¿Por qué te hiciste taxista?
Isabel
Pues mira, yo trabajaba en la ONCE, me saqué el carnet de primera y me compré un taxi. Y salía de allí, hacía por empleo con mi taxi. Además soy celador, chofer de ambulancia.
Ángel
¿Y que? ¿También tienes carnet para eso?
Isabel
Sí, sí, sí.
Ángel
Y en el taxi estuviste mucho tiempo.
Isabel
Irregular, porque como trabajaba en la ONCE también que estaba fía. Sí.
Ángel
¿Y cómo era ser taxista mujer? ¿De cuántos años estamos hablando?
Isabel
Pues fue en el 83, tengo 72.
Ángel
¿Y cómo era ser taxista en esa época?
Isabel
Ah, pues maravilloso, maravilloso, sí, sí.
Chema Rodríguez
Fuiste una de las primeras mujeres taxistas.
Isabel
La primera de Andalucía, ¿Ves? Sí, la primera.
Chema Rodríguez
Y eras la única en tu pueblo que tenías carné de primera. ¿Qué pasó?
Isabel
Venían que cogiese la ambulancia.
Chema Rodríguez
Eso es que te llevaban también a coger la ambulancia. Ella llevaba el taxi del pueblo y la ambulancia.
Isabel
La ambulancia del ayuntamiento de Chipiona. Perdón, perdón, perdón. Del viso del arco.
Ángel
¿Nunca tuviste ningún problema con ningún cliente? ¿Te pagaron todos?
Isabel
Todo. Y además es que yo soy cinturón negro de ninjuzo, no me hizo falta. Tengo el diploma, pero no me hizo falta. Me entraba todo el mundo, que me entraba gente buena.
Ángel
¿Qué quiere decir? ¿Que es ninjutsu?
Isabel
Ninjutsu es los que van con la katana, todo vestido de negro.
Ángel
¿Y también esto también lo hiciste, aprendiste?
Isabel
Sí, sí, sí. Para defensa personal nada más. Y no me hizo falta, Tengo el diploma, pero no.
Ángel
¿Y Todavía te acuerdas? ¿Todavía te podrías defender?
Isabel
Hombre, da unas pataditas para arriba, que Toñi Moreno. Toñi Moreno estuvo en mis olivos y hazme una demostración. Y le hice una demostración que con la pierna llegaba al olivo.
Ángel
Imagínate. Oye, trabajaste en la once, me decía también Chema, ¿Cómo fue eso? ¿Cuánto tiempo estuviste ahí en la once?
Isabel
Pues bastante, bastante. Treinta y tantos. Estaba muy bien ahí. Estaba en la gloria. Los primeros años lo pasé mal, porque yo veía que los chiquillos se daban chocazos y eso a mí se me aflojaban las piernas. Eso me llegaba muy hondo, me dolía. Los niños tienen el sexto sentido. Tiene un sentido más que nosotros de estar rollado. Pero yo desde los chiquillos, yo sufría mucho.
Ángel
Porque ahí te encargabas de cuidar niños.
Isabel
Sí, darle de comer, de todo.
Ángel
Pero tú decías, cuando veía que se chocaban. Pero entiendo que también veías la progresión, ¿No?
Isabel
Hombre, Los niños eran súper inteligentes, súper, súper.
Ángel
¿Te hubiera gustado, decía Chema, ser periodista? He pasado por el taxi, por la ambulancia, por el cuidado de niños en la ONCE, que es a lo que te dedicaste más tiempo. ¿Pero tú realmente hubieras querido ser periodista?
Isabel
Y además que fui a arreglar los papeles a Sevilla y no había, me tenía que ir a Madrid ya. Irme a Madrid ya era demasiado. Y también me hubiera gustado, me encantaría ver sido del cuerpo, porque mi familia son todo del cuerpo. Yo hubiera sido guardia civil, pero la estatura, la estatura me falló.
Chema Rodríguez
Pero una cosa, volvemos al periodismo, porque tú me contabas, me hubiese encantado, me hubiese encantado ir a la guerra, ser periodista de guerra.
Isabel
Yo iría en primera plana ya a lo mejor ya estaría bajo tierra, pero que yo donde hubiera guerra hubiera más peligro. Allí estaba la abuela Isabel.
Ángel
Y era la distancia, Decías, en Sevilla no se podía hacer, entonces tenía que ir a Madrid. ¿Fue la familia quien te lo quitó de la cabeza o te lo quitaste tú misma de la cabeza?
Isabel
No, hombre, yo misma, porque fíjese, irme a Madrid, yo tenía aquí mi trabajo fijo. Irme a Madrid, ni tenía trabajo, ni tenía vivienda, no tenía nada. Hombre, y en aquellos entonces, hace ya tantísimos años, y yo que era única hija y mis padres me tenían muy metida en casa, no me dejaban salir ni a la puerta a la calle.
Ángel
¿Te has formado en otras disciplinas? ¿Has estudiado otras cosas?
Isabel
Tengo por lo menos 40 diplomos. Diploma, mire usted, dietética y nutrición, Jardinería, para yo poder mis olivos podar lo que yo los puedo. Agricultura ecológica tengo.
Ángel
Bueno, pero ¿Y eso que es? ¿Que te vas apuntando o te has.
Isabel
Ido apuntando del Ayuntamiento, Del Ayuntamiento de Mairena del Arco?
Ángel
Sí, pero cada curso que hacen en el Ayuntamiento tú te debías apuntar.
Isabel
Claro, claro, claro, sí, sí. Como era por la tarde podía ir.
Ángel
Eso mientras trabajabas. Tú siempre has querido ampliar conocimientos.
Isabel
Exacto, exacto.
Ángel
¿Y todavía sigues así?
Isabel
Mire usted, ahora tengo en el jardín un montón de árboles que lo estoy arrancando de raíz. Cojo el hacha, cojo el serrucho y cojo la soleta y me lío. Y yo misma me doy miedo, digo, ¿Cómo puedo yo una raíz que coge, yo que sé, dos o tres metros en redondo y digo ¿Cómo puedo yo hacer esto? Yo misma me doy miedo de mí misma. ¿Cómo tengo yo esa fuerza?
Chema Rodríguez
Cuando llega la radio, Ángel lo primero que ha hecho es agarrarse los tobillos y doblarse boca abajo y empezar a caminar alrededor de la radio en redondo para decirme yo hace 30 años me dieron un premio por estar 8 horas haciendo esto, dando vueltas por la radio, pero.
Ángel
¿Y haces deporte o simplemente de la actividad que tienes durante el día tú te mantienes en forma?
Isabel
Exacto. Nunca he hecho deporte, nunca. Pero mire usted, no paro todo el día. Yo allí en el campo donde vivo, todo el día estoy para arriba, para abajo, para arriba, para abajo. ¿Mire usted, cuando hubo los confinamientos que vivía yo, las criaturas en los balcones en dos metros y yo al aire libre en mis olivos, yo digo esas criaturas cómo pueden estar ahí? No sabe usted la pena que yo sentía. Y yo al aire libre con los 500 olivos, yo iba una ramita seca, daba un saltito, cogía mi ramita otra y al aire libre. Eso es lo más grande del mundo.
Ángel
¿Tienes hijos, Isaac?
Isabel
Sí, una hija. Una hija la tenemos aquí enfrente, informática.
Ángel
¿Y tu hija no te dice a veces mamá, que te vas a hacer daño? Mamá, para.
Isabel
Sí, sí, sí, sí, sí, sí.
Ángel
¿Y tú qué le dices?
Isabel
Porque eso no lo puedo remediar, que yo soy así, eso no se puede remediar. Ver usted que yo no, ni yo soy mejor que nadie ni nada. Es que yo tengo esa energía tan grande y tengo que estar haciendo cosas.
Ángel
¿Y tienes nietos también?
Isabel
Sí, una nieta, Irene, número uno en inglés. A ver si ha salido a la abuela en estudiosa. Sí, porque yo estudio, Mire usted, yo era la número uno en el colegio de matemáticas, era buenísima.
Ángel
¿Es decir, que tú hubieras podido hacer carrera si hubieras estudiado, si hubieras hecho periodismo o cualquier otra carrera, te hubieras llegado ahí?
Isabel
Yo sí, yo sí, yo sé que sí.
Ángel
¿Y a quién has salido con esta inquietud?
Isabel
A Mi padre, hija.
Ángel
¿Por qué, por qué? ¿Cómo era tu padre?
Isabel
Era contratista de obra, albañil, fontanero, electricista y eso era. Y yo salí, mi padre con dos añitos me dio un ladrillo, toma ella para aprender, para que no te dé miedo trabajar. Pero mi padre y yo he salido a mi padre clavar, clavar, clavar, clavar.
Ángel
Él sabía hacer de todo. También. Y no podía parar.
Isabel
Y no podía parar, no podía, hija.
Ángel
¿Y tienes más hermanos?
Isabel
Uno nada más. Pero mire usted, yo me crié solita y a los 15 años nació mi.
Ángel
Hermano, o sea, hija única e hijo único casi, ¿No? Con la edad que os separa.
Isabel
Sí, exacto, exacto.
Ángel
Y a un hermano, cuando tú tienes 15 años y con tu necesidad de actividad, eras tú quien lo llevaba para arriba y para abajo.
Isabel
Exacto. Porque mire usted, mis padres eran chapados antiguos, no me dejaban salir. Y yo le decía a mis voy a darle un paseíto a Dieguito, El paseíto me lo daba yo también con Dieguito.
Ángel
¿Y el amor cómo te ha tratado en la vida?
Isabel
Pues mire usted, con 12 años conocí a mi primer marido, pero fue un fracaso porque era distinto a mí, al 100%. No le gustaba trabajar, fumando porritos, bebiendo cubata. Y yo digo, y Dios me quitó la venda. Este hombre. Me casé con él, vamos, me casé, estuve siete años de novio, me casé pero es que este me va a cargar de hijo, voy a hacer una desgraciada. Y yo le mira, tú tiras para allá y yo tiro para atrás. Pero a los dos años iba a ser.
Chema Rodríguez
¿De qué época estamos hablando? ¿De qué año estamos hablando?
Isabel
Mi niña era recién nacida y tiene 50 de 50 años.
Chema Rodríguez
60.
Ángel
Pues eso también es muy valiente ser muy valiente en esa época, Isabel, en.
Isabel
Mi época ninguna de mis amigas ni nadie conocida sabía. Sep. Y mire usted, no existía ni divorcio en España. Y yo conseguí la nulidad de matrimonio.
Ángel
Entiendo que al entorno, A tu entorno, no sé si tus padres vivían, pero que a tu entorno.
Isabel
Sí vivían en aquello entonces, sí.
Ángel
¿Y ellos qué te dijeron?
Isabel
No me dijeron nada. Hombre, yo tonto no era. Ellos vieron que ese hombre no valía la pena.
Ángel
Pero es que me parece una decisión muy valiente la tuya para esa época. Pero veo que lo tuviste clarísimo, pero.
Isabel
Clarísimo como el agua, mire usted. Claro, claro, claro. Con este hombre imposible.
Ángel
Te quedaste tú con la niña pequeña.
Isabel
Sí, sí, sí. Mire usted, yo me fui a vivir con mis padres, mi madre me crió a la niña, y yo lo que hacía de noche y de día es trabajar, trabajar, trabajar, trabajar para que a mi hija no le faltase de nada. Y gracias a Dios le sobró de todo.
Chema Rodríguez
¿Y que? ¿En qué momento parece el hombre de tu vida?
Isabel
Pues el hombre de mi vida aparece hace unos treinta y tantos años que era encantador. Me casé con él de nuevo y es el hombre maravilloso, trabajador. Unas peleas que tenía conmigo para que dejase el trabajo porque me gusta ganar dinero y además me gusta trabajar porque estoy en activo. Y él decía, mira Isabel, que tú estás quemada, que no trabajas más. Y tenemos unas peleas. Él que no trabajara. Y yo que quería trabajar para ganar dinerito.
Ángel
Y él ha podido seguir esa actividad que tú llevas siempre.
Isabel
Hombre, súper trabajador y bueno, pero yo siempre voy delante de él. Es que no lo puedo remediar. Eso no se puede remediar.
Chema Rodríguez
Además eres como una hormiguita, vas ahorrando.
Isabel
Sí, soy economista al 100%.
Ángel
Y cuando siempre voy delante de él en la calle también tú vas caminando más rápida que él siempre.
Isabel
Andar no me gusta mucho.
Ángel
Perdona, debe ser la única actividad que no te gusta. ¿Sabes?
Isabel
Para que usted vea. Y yo sé que es buenísimo, porque andar es maravilloso. Confiarse usted No, pero andar no, andar no me gusta mucho. Y comer menos. Comer. ¿Sabe usted lo que como? ¿Lo que cabe en la mano? No como casi nada. Nada, nada, nada. ¿Sabe usted lo que me dice mi marido? Hija, te va a pasar como al burro del visco, parda. Cuando se acostumbró a comer se murió.
Ángel
Pues entonces no te acostumbres ahora, Isabel, a comer ya. Si toda la vida llevas comiendo poco.
Isabel
Toda la vida. No, no. Y mire usted. Que no, que no me entra.
Chema Rodríguez
Oye, Isabel, ¿Qué le dirías a esas mujeres que con setenta y mucho, ochenta años piensan que su vida ya se ha terminado?
Isabel
Que no, que están equivocadas. Yo me considero como una chavala de 15 años. Además, usted me pone a mí dos o tres chavalas de 15 y 20 años y trabajando no me echan la pata. Que se lo aseguro a usted. Pongo la mano en el fuego y no me quemo.
Ángel
Pero entonces para ti la jubilación, Isabel, no supuso parar aunque dejaras de trabajar en un sitio. ¿Para ti la jubilación significó seguir haciendo cosas?
Isabel
Exacto. Sí, Sí, sí, sí.
Ángel
¿Te daba miedo jubilarte?
Isabel
No, no me da miedo nada, nada. No le tengo miedo a nada.
Ángel
¿Y en la fiesta eres muy fiestera?
Isabel
Bueno, eso nada más, porque tengo allí una casa al lado de los chiringuitos de Chipiona. Que hay por lo menos 20 chiringuitos. Y me voy con unas cuantas amigas allí. Y lo que me neo usted, que yo ni sé bailar ni nada, Lo único que me neo es el esqueleto.
Chema Rodríguez
Tienes que ver los vídeos, que busquen a la abuela Isabel de Chipiona y la gente en TikTok, porque tiene unos vídeos que le han hecho la gente, los clientes de los chiringuitos le hacen vídeos y es una vailonga y una March, la animadora de los chiringuitos de Chipiona.
Ángel
¿No te gusta bailar, pero te gusta la fiesta?
Isabel
¿Sí, pero es que yo tengo tanta energía que mire usted, lo único que hago es menear la cintura y puedo estar 40 horas y no me canso.
Ángel
Ni se te descoyunta la cintura?
Isabel
Nada, que va. Encima la meneo, más buena se me pone.
Ángel
Y ahora que ha sido Halloween, por ejemplo, tú eres de disfrazarte. Tú te apuntas a cualquier fiesta.
Isabel
Sí, verá usted, un año me disfracé de la niña exorcista y estuve ocho horas andando, agarrándome los talones y gané el primer premio de la década de los 80 en Jerez.
Chema Rodríguez
Eso es lo que te explicaba antes. Y cuando llega me ha yo. Y empezó a dar vueltas como la niña del exorcista.
Isabel
Y yo miraba las paredes y yo pensaba si pudiera subir por las paredes. Es que me metí en el papel al 100%, ¿Sabe usted?
Ángel
¿Y los carnavales entonces también te gustan?
Isabel
Pues la verdad es que no voy mucho a los carnavales. Las comparsas y eso, no.
Ángel
Pues mira que con lo fiestera que tú eres.
Isabel
Ya, pero los carnavales no puedo bailar. Ni yo sé cantar.
Chema Rodríguez
Con esa agenda que tienes, algún hueco tendrías que dejar libre. Claro.
Isabel
Bueno, yo he ido a los carnavales. Hombre, que está allí. Yo tengo una casa allí y voy, pero que no los chiringuitos, que me encantan, que me llama, escucho música, voy en el coche y ya voy meneando la cintura. La música me llama. Pero ¿Sabe usted para qué lo hago? Para soltar energía.
Ángel
Porque tienes tanta dentro que si no, reventaría.
Isabel
Exacto, exacto. Así me pasaría.
Ángel
Dices que comes poco, te imagino. No te estoy viendo, pero te imagino. Poquita cosa es poquita cosa, Chema.
Chema Rodríguez
Sí, poquita cosa.
Ángel
Poquita cosa. Bajita, delgadita, con capacidad de doblarse hasta caminar con las manos agarradas en los tobillos. Y además me estoy imaginando que tampoco eres de dormir mucho.
Isabel
También doy muchas vueltas en la cama y muchas noches no tengo sueño. Me voy a leer o me voy al Sherlock y me siento allí para no molestar a mi marido, ¿Sabe usted?
Ángel
Ya, claro. ¿Y a la playa ¿Vas mucho a la playa?
Isabel
Es que tengo una casa allí. Sí, voy, tengo una casa y me doy mis paseítos por la orilla del agua, que me encanta. Sí, sí, el agua. Y además, para que usted lo sepa, tomo una fórmula que me lo dijo un químico. Cinco vasos de agua mineral, de agua de la playa y un limón exprimido.
Ángel
Esa es la clave para tener tu energía y tu vitalidad.
Isabel
Yo la tenía de antes. Yo la tenía de antes. Y mi marido, mire usted, mi marido reacio. Y al doctor que tiene mi marido, que por desgracia mi marido le salió un cáncer en el pulmón por doctor Adrián Sánchez Vázquez, le mire usted, yo hago esto, señor Sánchez, ¿Qué le parece? Buenísimo. Le digo a mi toma, Isabel, muchísimas.
Ángel
Gracias por compartir este ratito con nosotros. Un beso grande, Chema.
Isabel
Igualmente.
Ángel
Hasta la semana que viene.
Isabel
Adiós. Para no perderte ningún episodio, síguenos en la aplicación o la web de Laser Podium Podcast o tu plataforma de audio favorita.
Host: Àngels Barceló + Chema Rodríguez
Guest: Isabel López
Date: November 4, 2025
This engaging episode of Hoy por Hoy spotlights Isabel López – a remarkable woman who broke barriers as the first female taxi driver in Andalucía. Through a lively and candid conversation, Isabel reflects on her multifaceted career, relentless energy, and her philosophy on aging, learning, and living life to the fullest. Chema Rodríguez and Àngels Barceló capture Isabel’s infectious vitality and humor, offering listeners a portrait of resilience, curiosity, and unapologetic authenticity.
On Pioneering:
On Personal Safety:
On Work Ethic:
On Lifelong Learning:
On Attitude to Aging:
On Her Fame at the Beach Bars:
On Energy & Rest:
Isabel López’s story is a vivid testament to perseverance, curiosity, and embracing life regardless of age or circumstance. Celebrated as a trailblazer, a lifelong learner, and a whirlwind of positive energy, Isabel imparts a powerful message: life’s limits are mostly the ones we set ourselves. As she humorously affirms, whether at work, at home, or on the dancefloor, she remains “como una locomotora” [02:26]—unstoppable.