Hoy por Hoy | Mitos 2.0: Desmontando la Vida
SER Podcast – October 27, 2025
Tema principal: ¿Está sobrevalorado dormir en pareja, o es mejor dormir separados?
1. Resumen del Episodio
En este episodio de Hoy por Hoy, Àngels Barceló y sus colaboradores abordan uno de los mitos más persistentes sobre la vida en pareja: la “obligación” de dormir juntos como símbolo de una relación feliz. Bajo la sección “Mitos 2.0”, los tertulianos y la psicóloga y sexóloga Silvia Sanz desmontan creencias románticas y sociales alrededor del sueño compartido, debaten por qué dormir separados puede ser saludable –y no necesariamente un síntoma de crisis–, y recogen las experiencias de los oyentes.
2. Puntos Clave y Discusión
El origen del mito: ¿Dormir juntos es sinónimo de buena pareja?
- Debate inicial: El mito de hoy nace tras una discusión entre los colaboradores, en la que se bromea sobre los sofás “con sherlock” (apoyabrazos central), vistos por algunos como signo de parejas frías o distantes.
“Para él son para parejas que no se quieren. Eso defendió a capa y espada.” (C, 00:41)
- Se cuestiona si dormir juntos debería ser una obligación afectiva o un simple tema práctico.
Los problemas reales de compartir cama
- Los colaboradores reconocen, de forma muy personal y humorística, los retos cotidianos de dormir en pareja: ronquidos, despertares nocturnos, pelea por la manta, diferentes horarios y temperaturas, etc.
“Entre ronquidos, luchas por la manta y un codo en la costilla, ¿la pregunta es: inevitable dormir juntos está sobrevalorado?” (C, 02:01)
El 'Sleep divorce' y la evolución de las parejas
- Se introduce el término “sleep divorce” (divorcio del sueño): dormir en habitaciones separadas por salud, descanso o comodidad, no por problemas afectivos.
- Se destaca la carga generacional y cultural de la idea romántica de compartir cama.
“Nos han hecho creer que el amor es ideal, sobre todo si dos personas duermen juntas. Porque esto es una cosa de Hollywood.” (D, 06:07)
Opiniones personales e ironía
- Los conductores y colaboradores expresan su preferencia clara por dormir separados, riéndose de cómo incluso en colectivos progresistas cuesta hablar sin tapujos del tema.
"Dormir es un acto esencialmente individual, que no requiere ni necesita para nada que alguien te escolte, te ayude, te proteja, ¿no?" (D, 05:02)
Intervención experta: Silvia Sanz (psicóloga, sexóloga)
- Silvia Sanz desmonta el mito: dormir juntos o separados no determina el éxito ni el afecto en la pareja, sino la calidad de la relación y la comunicación siendo despiertos.
“Dormir juntos no es sinónimo de tener una buena relación. Pero dormir separados tampoco implica una crisis.” (E, 08:02)
- Recomienda que la decisión se hable sin prejuicios, adaptándose a las necesidades de cada pareja, y reitera que dormir bien mejora la convivencia.
"Lo importante no es el lugar donde duermes, sino cómo está ese vínculo cuando estás despierto." (E, 08:13)
Ritual, autocuidado y acuerdos flexibles
- Silvia sugiere establecer rutinas de cercanía antes de dormir, aunque después cada cual vaya a su cama, y propone alternar noches juntos y separados según convenga.
"Es mucho mejor comunicarte con tu pareja: mira, yo prefiero dormir [...] en otra habitación y tener algún tipo de ritual." (E, 09:25)
- Refuerza la idea de que el autocuidado individual no disminuye el amor, sino que ayuda a que la pareja funcione mejor a largo plazo.
"Preservar ese espacio individual es clave, sobre todo en las relaciones largas. [...] Va a mejorar la vida sexual porque hay menos discusiones." (E, 12:02)
Experiencias de los oyentes
- Lourdes (14:06): 50 años casada, defiende dormir en habitaciones separadas por comodidad, sin que afecte al cariño:
“He sido muy romántica, me gusta mucho la cucharita, las caricias, pero últimamente me muevo como una lagartija. Así que no solo dormimos separados, sino en habitaciones separadas.”
- Pilar (15:10): Por salud e higiene, decidió dormir separada de su marido, y ambos son felices:
"Separados y en habitaciones independientes por salud y por higiene... Dormir porque lo ponemos hacia el seso no es dormir... Somos felices y nos llevamos bien y eso no significa que no te quieras."
- Maribel (16:43): 26 años de pareja, preferiría habitaciones separadas si el espacio lo permitiera.
“Nosotros dormimos juntos por cuestión de espacio, pero si tuviéramos más, cada uno tendría su habitación.”
3. Momentos Memorables y Citas Destacadas
-
“Dormir juntos no es sinónimo de quererse más. Es una idea como muy romantizada, que viene de siglos atrás.”
— Silvia Sanz, 08:20 -
“El antirromanticismo, porque cuando a ti te echan en cara algo que has hecho feo por la noche, pero de manera inconsciente además, es muy poco romántico.”
— Colaborador, 11:05 -
“Preservar ese espacio individual es clave, sobre todo en las relaciones largas… ese misterio y distancia moderada estimula el placer y mejora la vida sexual.”
— Silvia Sanz, 12:02 -
“Dormir es un acto esencialmente individual.”
— Colaborador, 05:02 -
"Hay muchas formas de quererse y de compartir."
— Pilar (oyente), 16:14
4. Timestamps Relevantes
- 00:41 – Anécdota sobre los sofás y el mito inicial
- 02:01 – Pregunta central: ¿Dormir juntos está sobrevalorado?
- 03:07 – Explicación del “sleep divorce”
- 06:07 – Impacto cultural/cinematográfico en el mito de dormir juntos
- 07:49 – Contacto con Silvia Sanz, psicóloga y sexóloga
- 08:02-13:39 – Intervención de Silvia Sanz desmontando el mito
- 14:06-17:50 – Testimonios de oyentes (Lourdes, Pilar, Maribel)
5. Conclusiones
- Dormir juntos no es garantía de felicidad ni una obligación afectiva.
- Dormir separados es una opción válida, saludable y cada vez más frecuente, sobre todo en parejas estables o con necesidades muy distintas de descanso.
- La clave está en la comunicación sincera y en desmontar prejuicios sociales: la calidad del vínculo no depende de compartir colchón, sino de cómo se construye la relación estando despiertos.
- El autocuidado y el descanso contribuyen a que la relación funcione mejor y tienen incluso beneficios en la vida sexual y el deseo.
- El mito permanece por culpa de los modelos románticos y costumbres heredadas, pero se puede cuestionar y adaptar libremente.
Tono del episodio: Cálido, desenfadado, cómplice, con mucho humor y sin dramatismo.
Conclusión implícita: Dormir separado, juntos, o a ratos, lo importante es querer descansar (y quererse bien).
