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A
Ser Podcast Hoy por Hoy Magazine Ser Podcast Me parece que tenemos tema de pasillo, pero literal. Pepe Rubio, Sergio Castro. Buenos días.
B
¿Qué tal de nuevo?
A
A ver, contadnos.
C
Pues hoy vamos a hablar de esos seres misteriosos que viven a dos metros de distancia y a veces con una pared entre media nada más, y que pueden condicionar toda nuestra existencia de los vecinos.
B
Hoy en Mitos hablamos de los vecinos, de los que tienen el volumen de la televisión al máximo, el que siempre te encuentras en el ascensor, el que siempre está de obras, el que te puede llegar a salvar porque tienes una precariedad cuando el supermercado ya está cerrado, el que baila claqué, lo cual puede ser muy bonito a las 6 de la tarde e insuficiente a las 3 de la madrugada. Los vecinos.
A
El que practica piano, por ejemplo.
C
También, también. Bueno, y lo curioso es que nadie se libra de ellos. Da igual que vivas en un ático, en un bajo, en un chaleo, en una casa perdida de la mano de Dios. Siempre, siempre hay un vecino. Por ejemplo, nosotros aquí tenemos a los vecinos que son los del programa La Ventana. Pero bueno, como somos también zona de paso, somos como una especie de azotea de una terraza y por ahí van pasando todos los invitados de programas, emisoras musicales. Todos pasan por ese pueblo.
A
Vosotros no podéis tener ninguna queja de los vecino caso. A lo mejor ellos pueden tener alguna queja de bo.
B
Puede ser, la verdad. Es lo que dice Pepe, es difícil saber quiénes son nuestros vecinos. Los de arriba serían los de Si amanece, pero cuando llegamos ellos ya se han marchado. Los al lado en las primeras horas de trabajo sería el Hoy por hoy.
A
En la parte informativa estamos separados, os.
B
Recuerdo, por un muro que no sirve de nada cuando se ríe Fernando Bayo. Y es verdad, nuestros grandes vecinos son los de abajo, son los de La Ventana, con los que tampoco llegamos a coincidir, salvo después de comer a la una y media, cuando nosotros ya tenemos casi todo hecho y ya hemos comido y ellos tienen casi todo por hacer y no han comido. Ahí es el gran punto de verdad, con los vecinos.
C
Y hablando de los cercanos, yo el viernes callé, callé a mi vecino Panadero Senio Rafa Panadero, a las tres de la tarde y no le gustó ni a él ni a Marta. Me echaron una bronca.
A
Pero les quedaste que no.
C
Sí, Pues estaba yo concentrado haciendo una cosilla y claro, me dijo una vez.
B
Que está concentrado haciendo una cosilla.
C
Sí. Y con los del tramo informativo del programa, pues más de lo mismo. Cuando ellos están rematando, nosotros acabamos de llegar. Pero también cuando ellos han terminado, se les nota. Agustín con sus anécdotas, Bayo que la celebra. Carcajada. Viva Sotos. Más de reflexiones.
A
Claro, es que lo que tiene esta comunidad de vecinos en la que vivimos nosotros es que cuando unos lo tienen todo por hacer, como decía Sergio, cuando unos están empezando la tarea, hay quien la está terminando. Digamos que el ánimo no es el mismo de un lado para otro. Planteamos el mito.
B
Eso es. Los vecinos cambian tu vida. ¿Cómo lo hacen? ¿Lo hacen a favor? ¿Lo hacen en contra? En el 900, 1800 le pedimos que nos cuenten si tienen una buena relación con su vecino, si tienen una mala relación, si han vivido cosas, historias surrealistas que les han pasado en su mismo rellano. Novecientos, cien ochocientos Un vecino vecina te puede cambiar la vida para bien o para mal. También puede mandar sus mensajes ya al 638 313 466 o escribirnos a través de las redes sociales del programa.
A
Este es el mito que planteamos. Un vecino te puede cambiar la vida, pero puede ser para bien. Un vecino que siempre te ayuda, que siempre está, que te pasa todo lo que tú no tienes. ¿Novecientos? Cien ochocientos pero también hay vecinos que pueden amargarte la vida. ¿Novecientos? 1800 el teléfono es el mismo, los vecinos son diferentes. ¿NovecientoS? Cien ochocientoS un vecino te cambia la vida.
D
Mi vecino de arriba, Don Fulano de.
C
Tal, es un señor muy calvo, muy serio y muy formal.
A
Claro, es que hay vecinos de todo tipo, pero se puede tener mucha suerte. Y puede ser que te toque al que apenas se nota. Y eso está bien.
C
Sí, claro, pero un vecino así es uno entre un millón. Lo más normal es que escuches cuando le suena el despertador, huelas cuando cocina, notes cuando entra y sale de casa, todas las veces que trae amigos, Digo más, incluso puedes saber cuál es su programa favorito por lo alto que pone en la tele. También te puede pasar, como en Poquita Fe, que te enteres de cuando no está pasando por un buen momento. Unas miradas como si ya no le gustara nada. Pensé qué feo es el anorak.
B
Digo, unas ganas de irme, pero yo si no desayuno.
E
Me equivoqué. Contigo.
C
Me equivoqué.
D
La mayor, la vecina esa, pone la música un volumen.
A
Es que acababa de romper con Rafael y estaba fatal. Pero qué triste su puta madre, que estaba violentísima.
C
Tenía una gana de llorar.
A
Pero la verdad. Es muy buena esta situación. Pero la verdad es que si tú quieres tener unos buenos vecinos, tú también tienes que actuar en consecuencia.
B
Bueno, realmente es la ley no escrita más antigua, no hacer lo que no quieres que te hagan. Pero lo que pasa es que a veces no te acuerdas que tienes vecinos, que hay otra persona al otro lado de la pared, en frente de tu mismo rellano, o incluso que hay ventanas y que hay gente que te puede ver, o que tú puedes ver a otros. En Friends les pasa con el vecino de enfrente. Y menos mal que están pendientes de él.
D
El tío feo desnudo está muy quieto.
A
A lo mejor solo está durmiendo. Deberíamos llamar a alguien. ¿Y qué le dirías?
D
¿Que el tío desnudo al que espiamos todo el día no se mueve?
A
Oye, tenemos que averiguar si está vivo.
E
Sí, pero ¿Cómo lo hacemos?
A
Es imposible, Su ventana está abierta.
D
Propongo que le pinchemos.
A
Solo conseguiremos pinchar a un tío gordo muerto con un palo. Bien, señoras y señores, vamos allá. Cuidado, cuidado.
D
Se acerca a la ventana.
B
Está vivo. Está vivo.
A
Y aún así seguimos pinchándole. Debías ser largo el pincho que estaban utilizando. A él un poco sí que le cambió la vida tener los vecinos que tenía.
C
Pero si hay una comunidad que se nos viene a todos los españoles a la cabeza cuando hablamos de vecinos es una. Y con solo decirte dos palabras ya vas a saber de quiénes te hablo. Calle Desengaño. Si hay unos vecinos a los que les cambió la vida convivir unos con otros, son los de aquí no hay quien viva. Vecinos, es importante que seamos una piña para responder a esta gratuita agresión de la que somos objeto por parte de los nuevos vecinos. Porque no soy una persona violenta, que si no los cogía así y los reventaba los dientes ahí, contra el bordillo de la acera. Si es que es para cabrearse. Yo les he visto robando las dos plantas del portal.
E
Se las estarán fumando.
A
Se han llevado las bombillas del rellano.
C
Pollo oscuro. No friego riegos laborales.
A
Los justos nos van a destrozar todo.
E
Y el Cuesta no mueve un dedo.
C
Si la ley no nos ampara. No, Nosotros somos la ley. Votos a favor del inicio de las hostilidades.
E
¿A qué esperamos? Vamos a por ello.
C
¿No?
B
Tranquilidad, tranquilidad.
C
Ahora cada una a su casa, que yo esta noche diseño un plan de ataque. Diga usted que sí, señor Juan, que esta gentuza se ha equivocado de edificio.
A
¿Todos los días son 900 1800 a usted le ha cambiado la vida los vecinos? De esta pregunta no os libráis vosotros ¿Cómo os lleváis con los vecinos, Pepe?
C
Pues yo bien, nunca he tenido problema. Tenido suerte igual. ¿Suerte?
A
Bueno, 900 y 1800 y son vecinos de Pepe Rubio.
C
Sí.
A
Tú tampoco serías bueno.
B
Yo estoy muy contento con los actuales. No siempre me ha ocurrido así. He vivido en muchas casas. Había una vecina en otra casa estadounidense que vivía justo arriba, que tenía unos sanadores que hacían ruiditos, se golpeaban palos sanadores que alejaban los malos augurios.
A
Ah, de esa cosa que se quedaba.
B
Al interior del patio y que claro, con un poco de viento sonaban todo el tiempo. Entonces les llegué a forzar una junta para que eso se parara.
A
¿En serio que forzaste una junta de vecinos?
B
No me puedo creer que los demás no puedan dormir si yo no puedo dormir. Y descubrí que esa señora además estaba en Estados Unidos y dije, si está en Estados Unidos, ¿Para qué vamos a tener esto puesto? No logré nunca quitar los sanadores.
A
Bueno, habéis invitado a alguien que sabe de eso de vecinos.
C
Pues guionista, productor y responsable de que medio país haya aprendido a odiar y amar a sus vecinos al mismo tiempo es Alberto Caballero, creador de Aquí no hay quien viva, la que se avecina, machos Alfa o muertos. SL.
A
Alberto Caballero, muy buenos días.
D
Hola, buenas. ¿Qué tal? ¿Cómo estáis?
A
Muy bien. Mira, antes de nada, como el mito va de esto, si un vecino te puede o no cambiar la vida, es posible que un vecino te cambie la vida.
D
Bueno, que pueda amargártela, está claro. A nosotros lo que nos ha dado es una forma de vida, o sea que ni tan mal. Estamos bastante contentos.
A
¿Pero tú crees que eso que se refleja en la ficción, algunas de las cosas pueden pasar en la realidad?
D
Casi todo lo que nosotros hemos escrito de una forma u otra ha pasado en la realidad, o sea, eso es un hecho. Lo que pasa es que luego lo puedes parodiar más o menos, pero incluso ha habido muchas cosas que no hemos podido meter de gente que nos ha escrito contándonos su vida porque sonaban incluso exageradas. Sí, pasa todo, es increíble. Lo de la realidad supera la ficción es totalmente cierto.
A
Es decir, está basado, podríamos decir, está basado en hechos reales.
D
Sí, sí, sí. Nosotros, a ver, podemos tener cierta creatividad, pero luego muchas cosas te vienen del día a día, entonces desde nombres de personajes a circunstancias, a frases, bueno, todo. El personaje más odioso de La que se avecina, que se llama, se apellida Barrecio, era un apellido irrenunciable del mayor enemigo que tuvo mi padre cuando de pequeñito nos mudamos a una urbanización de las afueras y estaba este señor que había convertido la comunidad en su república bananera. Y entonces a eso le juntamos unas poquitas características de la vecina que le tocó arriba a Laura, a mi hermana, cuando se emancipó y por fin se compró un piso en Madrid y salió Antonio Recio. Te quiero decir que al final gente que nos conozca se puede haberse identificada y odiarnos un poco.
A
Claro, es que yo creo que esa es la clave del éxito y de que el éxito haya durado durante tanto tiempo, porque todo el mundo o se reconoce o reconoce algún vecino en la serie.
D
Claro, es que ¿Sabes lo que pasa? Que no somos tan diferentes como nos gustaría ser a todos en cuanto a día a día, comportamiento a manías. Entonces al final, igual que Hannibal Lecter decía que deseas lo que ves a diario, pues también odias lo que ves a diario. Entonces tu fijación con un vecino, un vecino contigo, puede ser su principal actividad de ocio del día.
A
¿Crees que el humor es el único modo posible de sobrevivir a los vecinos? Tomárselo con humor, aunque no todo el mundo lo consigue.
D
Bueno, las mudanzas también son otra opción, pero creo que el humor en general, no solo para soportar a tu vecino, para soportar la vida, esta cosa tan absurda, yo creo que es el principal mecanismo de defensa que tenemos en general. Entonces siempre cuando te ríes con respecto a una situación chunga, tu estado de ánimo normalmente siempre mejora un poco.
A
¿Cómo se mantiene fresco un formato que sigue funcionando cómo se hace y que además no solo los episodios más nuevos, sino que uno ve los episodios del origen y sigue funcionando perfectamente?
D
Bueno, en el origen yo creo, aquí en el que viva tomamos varias decisiones que yo creo que fueron muy buenas, que era uno, no meter risas enlatadas parece una tontería, pero en aquella época en todas las comedias llevaban risas enlatadas y luego no hacer muchos chistes temporalistas de gente del momento, de circunstancias muy o sea, lo que tratábamos era de una manera muy genérica, conceptos. Entonces yo creo que eso, como la sociedad desgraciadamente no ha avanzado tanto, pues los capítulos de aquí en el que viva siguen muy vigentes, cada día de la mujer hay un monólogo de la pija, el capítulo en el que se peleaban el equipo femenino, masculino, de baloncesto de la comunidad. Y luego ha habido una rotación natural de personajes, fundamentalmente, fundamentalmente por idas y venidas de actores que te obligan a estar renovando el bloque de vecinos y yo creo que eso al final te obliga a meter situaciones nuevas. Y luego la sociedad también va avanzando, es decir, que ahora mismo poner cámaras en tu casa es muy barato y en el año 2004 era una ruina.
A
Y además dices, por las aidas avenidas de los actores van cambiando los vecinos. Pero esto también pasa en la vida real, eso también está basado en hechos.
D
Reales, que te da mucha pena y se va gente que no te lo crees o se muere gente. Es que claro, son muchos años.
C
Bueno, nosotros a veces nos escandalizamos de las broncas que se montan en el Congreso de los Diputados y eso es una broma al lado de una reunión de vecinos, es decir, donde las cosas son tremendas. Pero claro, hay una cosa que ha cambiado con el tiempo y es que las reuniones de vecinos son permanentes, los grupos de WhatsApp de vecinos de la comunidad, donde la gente está permanentemente a todas horas reunida y diciendo barbaridades del vecino de al lado, es tremendo. Cruelmente, sí, sí.
D
Yo creo que después de un cáncer lo peor que te puede pasar en la vida es ser presidente una comunidad. Quiere decir que no hay un infierno mayor ahora mismo, que todo el mundo está conectado. Yo recuerdo mi primera junta, cuando por fin me compré un piso, la comunidad vecinas era muy grande, entonces nos dejaba el cura de una parroquia, tenía como una sala muy grande ahí donde habían catequesis o algo. La junta empezó a las seis de la tarde y a la una de la mañana nos estaba echando, diciendo los mayores insultos que jamás le he escuchado a un cura, porque nos entró a avisar cuatro veces. Bueno, fue un infierno. Era una organización nueva, había líos con la inmobiliaria con la promotora, la gente acabó insultándose, hubo amagos de pegarse y claro, todo eso con 40 personas, pues parece más el Frente Atlético o el Ultrasur que una comunidad.
B
Pero es curioso porque es verdad que funciona la serie, las dos series en concreto, pese al paso del tiempo, porque nos vemos reflejados en gente que hemos conocido y que se parecen a esos personajes, pero funciona en el deseo de conquistar la presidencia de una comunidad de vecinos como si fuera un país, que eso es algo que hace mucha gracia porque a nadie se le ocurriría presentarse voluntario a ser presidente de la comunidad de vecinos.
D
Hay una anécdota muy divertida, cuando estuvimos empezando a escribir aquí nadie quien viva, entrevistamos a un administrador de fincas y esto era lo que suponíamos todos decir, oye, lo peor que le puede pasar es ser presidente. Y no, no, hay gente que le flipa ser presidente y hay gente que tiene el título de presidente de la comunidad en su tarjeta de visita.
B
Esa gente es maravillosa.
D
Y entonces ahí nació Juan Cuesta, quiero decir, claro, nos pareció maravilloso poner un presidente de la comunidad que le encantaba ejercer y un empleado que era Emilio, que no le odiara, sino que le admirara, que le tuviera como referente. Ahí fue cuando eso fue un punto un poco de originalidad, del punto de partida y no partir de lo obvio.
A
Claro. De profesión, presidente de comunidad. Alberto, muchísimas gracias.
D
Un abrazo muy fuerte.
A
Un beso grande. Dejamos los últimos minutitos, que nos quedan muy poquitos, pero sí que quiero escuchar alguna anécdota o algo que nos quieren contar los oyentes que les estábamos preguntando. ¿A usted los vecinos le cambian la vida para bien o para mal? Y la primera en llamar ha sido Beatriz desde Ibar. ¿Qué tal? Muy buenos días.
E
Buenos días.
A
¿A ti te cambiaron la vida para bien?
E
Para bien, sí, sí. Para mí, de hecho son como si fueran de la familia.
A
¿Te ayudan en todo o pasó algo en concreto?
E
Me han ayudado en todo. Yo vine a vivir a iba en el 2002 y desde entonces han sido como de la familia. Luego me quedé viuda y me han ayudado tanto psicológicamente como en cualquier momento que les pedía ayuda y ahí estaban.
A
Se convierten, los vecinos se convierten en amigos.
E
Subían, bajábamos, lo que fuera. Sí, sí. Fenomenal. Me ha dado pena. Si me da cosa.
A
Muchísimas gracias. Hasta luego.
E
Adiós.
A
A ella le cambia la vida para bien. Marinieves desde Bilbao, muy buenos días.
E
Hola, buenos días.
A
¿A ti te cambian la vida los vecinos?
E
A mí me la cambian para cabrearme.
A
¿Qué te hacen los vecinos?
E
Pues mira, se pasan de jueves a sábado follando, hablando en castellano y yo oigo pues todo el escándalo. Pero ahora he cogido la costumbre de poner la televisión a tope. Entonces parece que se calman un poquito, pero yo también he cogido la costumbre y a las 6 de la mañana, como duermo con el transistor, les pongo la sed a tope.
A
Es decir, se despiertan o dejan de hacer lo que estuvieran haciendo con el hoy por hoy.
E
Y de todas maneras parece que me ha dado resultado, porque parece que no.
B
Últimamente está pasando la cosa.
A
Pues oye, es la solución perfecta Y además hemos ganado dos oyentes. Y Merche desde Pamplona, buenos días.
E
Buenos días.
A
¿Qué tal? Merche, cuéntanos, ¿A ti te cambian la vida para bien o para mal?
E
Pues mira, para bien y para mal. Para las dos cosas. Llevo 54 años en esa casa y he tenido un rellano súper bien. Yo les he ayudado a los de Alau, que tenían un crío y eran una pareja un poco mayores y sufrían un montón. Yo como enfermera prácticamente, pues les ayudó con el hijo y tal. Y ellos a mí, bueno, pues tenían huerta, me traían de todo, ideal. Y con los otros tres también muy bien, Pero ahora cuando. Y con el resto de los vecindarios, pues normal también. Pero resulta que ahora hemos tenido un problema donde se ha visto la realidad de la cuestión, que es que tenemos portería y es de los pocos sitios que ya tienen portera, por lo menos en Pamplona. Y claro, sale carísimo. Y entonces decidimos en asamblea quitar la portería y se le ofreció a la portera que dejase la casa que tenía ella, que se la pagaba los pesos y que se quedase en otras condiciones. Y entonces, a pesar de que salió la votación así que se podía hacer eso, ella no admitió. Y entonces ahora estamos divididos absolutamente en dos bandos, como de los buenos y los malos. Los buenos, los que apoyan en la portera, aunque nos cuesta un dineral y tenemos ya que hacer muchos arreglos en la casa porque tiene ya muchos años.
A
Que lo tengo que dejar aquí. Una comunidad que se llegaba bien hasta que hubo que tomar una decisión. Esto pasa en muchísimos casos. Chicos, hasta luego.
C
Hasta luego. Dios, si realmente eres Dios, consígueme dos entradas.
E
Hola, holita, vecino.
A
¿Quieres venir conmigo al partido?
C
Tengo dos entradas.
B
¿Por qué te burlas de mí, señor?
A
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Host: SER Podcast (Àngels Barceló et al.)
Date: October 13, 2025
Episode Theme: Exploring the myths and realities of life with neighbors, featuring Alberto Caballero (creator of “Aquí no hay quien viva”).
This episode of Hoy por Hoy centers on the myth (or truth) that neighbors can change your life, for better or worse. Through lively anecdotes, cultural references, and the insights of Alberto Caballero, the celebrated creator of iconic Spanish TV sitcoms about neighborly woes and joys, the hosts and guests dissect what it really means to share walls (literal or figurative) with others. Listeners also share their real-life experiences, providing a portrait of Spanish communal living full of humor, heart, and, at times, conflict.
[00:34–04:07]
[03:26–05:00]
[05:06–06:07]
[08:06–14:54]
The tone is playful, ironic, and conversational—alternating between gentle humor, sudden seriousness, and affectionate mockery of shared cultural experiences. The segment with Alberto Caballero is especially characterized by self-deprecating anecdotes and wry asides that resonate with anyone who has ever attended a community meeting or lived in close quarters.
This episode provides a comprehensive and entertaining exploration of Spanish neighborly life. Through humor, pop-culture references, and both expert and listener testimony, Hoy por Hoy reminds us that neighbors are not only a fact of life—but an ever-changing, unpredictable, and often essential part of it. Whether they drive us mad or become like family, they inevitably leave their mark.
Sample Highlight:
“Después de un cáncer, lo peor que te puede pasar en la vida es ser presidente de una comunidad.”
— Alberto Caballero [12:54]
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