
Loading summary
Ángel
SER Podcast Hoy por Hoy Magazine SER Podcast.
Pepe Rubio
Esta hora a la que desmontamos los mitos del programa vienen para poner a prueba las dudas existenciales que les surgen. Y a veces creo que también mi paciencia, que es lo que más ponen a prueba. Pepe Rubio, Sergio Castro. Hola, ¿Qué tal?
Sergio Castro
Muy buenos días. ¿Qué tal estás tú?
Pepe Rubio
Yo bien. He tenido días mejores, pero estoy bien. Yo tengo la sensación que a vosotros nunca os pregunto qué tal estáis.
Pepe
Yo estoy como me ha dejado Pablo Ortiz de Zárate con la sonrisa de Mona Lisa. Muy bien.
Pepe Rubio
¿Y esta mañana habéis trabajado mucho?
Sergio Castro
Sí, trabajando a destajo. Porque queremos que todo marche bien, que todo el mundo esté contento y que todo funcione.
Pepe
Esto no es un trabajo, eso te levanta con gana.
Pepe Rubio
A ver si pensáis que yo me he caído de un guindo conmigo no. Tenéis que ser cordialmente correctos, podéis decir la verdad.
Pepe
¿A ti no te pasa que algunas veces tienes que dar respuesta prototipo alguna pregunta? Porque ser sincera sería mucho más complicado.
Pepe Rubio
Yo voy a decir que no soy el prototipo, porque la sinceridad ya sabéis que no es uno de mis problemas. Pero entiendo por dónde vas. ¿Todo esto de dónde viene?
Sergio Castro
Bueno, porque mira, hace unos días, en concreto la semana pasada, nos visitaron en la radio los padres de Silvia, que es nuestra becaria, nuestra hermana pequeña. Y en un acto de total inocencia nos preguntaron algo habitual. ¿Qué tal la chica maneja? ¿Cuál es su compromiso? Y entonces a nosotros se nos vio un poco el plumero porque bueno, la cosa nos quedó más o menos así.
Ángel
Encantadora.
Pepe Rubio
Tenéis que estar muy orgullosos.
Pepe
Es una cosa que no se ha visto.
Oyente (Cristina/Yolanda)
Era una locura, una locura.
Pepe
Currículum impoluto. Bueno, nos ha pagado el desayuno esta mañana para que habláramos así de ella, pero bien.
Pepe Rubio
Qué vergüenza. Yo pasé una vergüenza. Todos los compañeros ahí. Maravillosa, maravillosa. Si, en realidad mis padres saben cómo soy.
Ángel
Si, me han parido.
Pepe Rubio
Pero es que es imposible que actuéis como personas normales.
Pepe
No se nos puede pedir algo que nunca hemos sido. La verdad. Todo se ha dicho antes de seguir. Que nosotros estamos, por cierto, muy contentos con ello.
Pepe Rubio
Sí se lo podemos decir a los padres, estamos muy contentos.
Pepe
Era verdad.
Sergio Castro
Impecable. Impoluta.
Pepe
Impoluta. ¿Pero es verdad que hubo un momento en el que nos pusimos como si fuese una eminencia del periodismo que fuera Iñaki Gabilondo? ¿No sé, pero teníamos que haber sido más sinceros a los padres de Silva o nos excedimos? Esa es la pregunta. De ahí sacamos nuestro mito de hoy.
Sergio Castro
Venga, Pues vamos allá. ¿Es mejor ser totalmente sincero o es preferible e inevitable e imprescindible maquillar un poco la verdad y ser políticamente correcto? ¿Este es el mito que planteamos sobre la mesa y que queremos ya? ¿Que nos llamen al 900-10800 para refutarlo, para conformarse con él o para contarnos sobre todo historias que tengan que ver con esto? ¿Es mejor decir siempre la verdad caiga quien caiga o a veces conviene vestirla un poco, Eso, suavizarla, ponerle un lacito bonito para que no duela tanto? ¿Son de los que no pueden evitar decir lo que piensan aunque duela o de los que prefieren una mentira piadosa para salir del paso aunque luego eso les lleve a un enredo? Novecientos, cien, ochocientos sus historias Ya.
Pepe Rubio
Dios, pero qué cara de gañán tiene ese hombre. ¿Pero de qué remota aldea o poblado habrán sacado a este espécimen? La gente normal diría pobre hombre entonces como mucho diría Hola, ¿Qué tal? ¿De dónde vienes? Zarajo del Monte Muy bien, hombre, buen cochinillo se come por ahí. Da igual, da igual que sea un pueblo pesquero que no coman cochinillo Tú has dicho algo agradable, algo simpático y ya está. Quedar de cojones es lo que hay que decir. Mentir, hay que mentir como un bellaco y es lo que hay que hacer porque socialmente está mejor aceptado.
Ángel
Tú no me digas la verdad.
Pepe Rubio
Hay que mentir. 900, 1800 ¿Ustedes son del equipo de la honestidad radical o del club de las mentiras con buena intención?
Pepe
Es el eterno dilema porque todos decimos que preferimos la verdad hasta que nos la dicen. Yo el día que me dijiste que no me parecía Eduardo Noriega lo pasé fatal. Ahí te lo digo, ahí ya cambia el cuento. Y ojo que todos lo hemos vivido. A veces mentimos por cariño, por educación o porque no nos queda más remedio. No sabemos si ser totalmente sincero sería la solución a nuestros problemas pero tampoco nos la jugamos En la serie Merlí, los estudiantes de filosofía se preguntan lo.
Ángel
Mismo Si fuésemos completamente sinceros, ¿Existiría la ética?
Sergio Castro
Yo creo que no.
Pepe
¿Por qué?
Pepe Rubio
Porque ir por la vida diciendo la verdad sería el caos.
Ángel
Es decir, que la falta de sinceridad ayuda a mantener un orden que evita.
Pepe
Que vivamos como salvajes.
Ángel
Dostoievski escribió si el ser humano contara.
Pepe
Sus secretos más íntimos, se desprendería un.
Ángel
Hedor que haría del mundo un lugar irrespirable.
Pepe Rubio
¿Novecientos, cien, ochocientos políticamente correctos o sinceros? Vosotros no me vais a contar vuestros secretos más íntimos, ni pretendo tampoco que lo hagáis. Pero decidme, ¿Sois más de mentiras pequeñas o de sincericidios?
Pepe
A ver, Pepe, yo nací en una familia donde mi madre era de mentiras piadosas. A mí en ese momento me molestaba mucho, pero él lo he heredado. Entonces yo cuando ahí veo un poquito de conflicto, que puedo crear conflicto, una mentira piadosa a tiempo no está mal.
Pepe Rubio
¿Y tú, Sergio?
Sergio Castro
Yo creo que las grandes verdades son para las portadas de los periódicos y para el abierto del Hoy por Hoy. Para esas otras cosas es mejor la mentira piadosa. Yo siempre cuento un ejemplo que me pasó a mí hace ya muchos años. Salía con una chica y los padres visitaban Madrid porque eran de fuera y decidieron que cenásemos los cuatro. Intenté que eso no sucediera, pero me dijeron que habría tiempo para todo en el fin de semana que iban a estar y que querían, en fin, cenar. Así cenamos los cuatro y al día siguiente yo hice una pregunta que no se hace más que de manera retórica para que uno quede bien ¿Qué tal fue ayer? ¿Cómo lo vieron? Y entonces ella, mi madre dijo exactamente que parecías buena persona, pero que ibas justísimo. Este chico no vale nada. Entonces pensé coño, no sé, tampoco hacía falta decirlo. Entonces yo desde entonces pequeñas mentiras para salir del paso y sobrevivir.
Pepe Rubio
Iba a por edad, es imposible. Pero yo podría ser la madre de esa chica perfectamente.
Sergio Castro
Eso es muy feo. Eso es muy feo y demasiado sincero.
Pepe Rubio
Claro, pero tú ya me conoces. A ver, no es que me fíe de vosotros, pero espero que hayáis traído algún experto.
Sergio Castro
Eso es una pregunta totalmente retórica. Siempre tenemos la persona idónea para el tema adecuado en mitos, más allá de lo que hagamos cada uno de nosotros. Vamos a preguntárselo a Olga Merino, psicóloga y directora general de Salud Mental Avanta, nuestra experta de hoy y por cierto, de otros tantos exitosos mitos de la historia de esta sección.
Pepe Rubio
Y parece que le gusta porque siempre que la llamáis viene encantada. Me parece maravilloso. Olga Merino, buenos días.
Ángel
Buenos días. Encantada, Ángel. Ya sabéis que es un placer estar con vosotros y participar en esta sección y divertirnos juntos.
Pepe Rubio
Antes de empezar, Olga, te tienes que situar en un lado. ¿Prefieres ser sincera o utilizar una falsa cortesía?
Ángel
Venga, yo me voy a mojar también, ya que aquí todos los compañeros lo hacen. Yo soy más de esa sinceridad modulada, de ser capaz de no decir todo lo que pensamos en el momento que pensamos, sino valorar primero qué finalidad y qué intencionalidad tengo en lo que voy a decir en relación al otro. Yo soy más de pensar en cómo se va a sentir la otra persona.
Pepe Rubio
Y si valoras que la otra persona no le va a pasar nada si tú eres sincera, opta siempre por la sinceridad.
Ángel
Sí, yo creo que la sinceridad es un valor relacional fundamental. No es una obligación absoluta que tengamos que cumplir, más allá de, como bien estabais diciendo, que en muchas ocasiones forma parte del contexto social de esas cortesías que tenemos. Pero es cierto que la honestidad forma parte de nuestros valores. Si somos congruentes y estamos acordes a lo que decimos, nos sentiremos bien siempre y cuando no hagamos sentir mal al otro. Yo creo que aquí esto es lo que llamamos asertividad, que todos conocemos, pero que es una línea muy fina, ese equilibrio entre decir lo que pensamos, uno, sin herir al otro y dos, sin sentirnos culpables, lo cual no siempre es fácil.
Pepe Rubio
Pero la falta de sinceridad no encona los conflictos. Yo estoy pensando, por ejemplo, en un líder político, en un presidente de gobierno, donde nadie de su entorno le dice las cosas de verdad. Ahí los conflictos es imposible resolverlos si nadie se atreve a decirlo.
Ángel
Totalmente. Sin sinceridad no se puede avanzar, no podemos entender al otro, no podemos buscar una solución. Ahora lo que hay que pensar es un poco lo que estábamos diciendo, el decir la verdad. Finalidad, ¿Para qué? ¿Oye, va a servir para algo constructivo? ¿Debemos decirle algo a alguien que está en su mano, que tiene potestad de cambiar? Sí. Y segundo, intencionalidad. ¿Con qué intencionalidad lo hacemos? Hacemos con la intencionalidad de, oye, date cuenta que esta situación no está bien y que debemos hacer algo, siempre que sea algo constructivo es fundamental, porque si no nunca desenquistaríamos conflictos, nunca conseguiríamos avanzar y viviríamos todos como en una falsa hipocresía.
Pepe Rubio
¿Y se puede ser sincero sin sonar agresivo? Porque es verdad que uno de los reproches que se lanzan siempre contra la gente que es excesivamente sincera es que es agresiva, que es borde, que es seca. ¿Se puede utilizar la sinceridad de una manera que no suene a agresividad?
Ángel
Sí, de hecho una cosa es la sinceridad, ser sincero o no ser sincero, estar acorde con la realidad o distorsionarla. Y otra cosa diferente son los estilos comunicacionales, el cómo comunicamos tanto esta como otras cosas. Y aquí estaría el polo, Un polo que es el agresivo en el estilo comunicacional, que es alguien muy brusco, lo que estábamos diciendo, alguien que llamamos sincericida entre comillas, porque es alguien brusco, violento, que no tiene miedo invadir la intimidad o el bienestar del otro con tal de decir la verdad, porque entiende que es una finalidad de un bien mayor. Y por otro lado está el otro polo que es el inhibido, que es aquella persona que por no herir, por no hacer sentir mal, no acaba diciendo lo que quiere. Entonces una cosa es ser sinceros o disfrazar la realidad y por otro lado cómo trasladamos ese estilo comunicacional. Y efectivamente con un estilo comunicacional asertivo se puede encontrar ese equilibrio, pero no siempre es fácil ni en todos los contextos ni con todas las personas.
Pepe
Yo creo. Hay una cosa que está la sinceridad privada y la pública. Yo creo que en lo público hay que ser sincero. Un político tiene que ser sincero, un periodista tiene que ser sincero y contar la verdad dentro de lo posible, pero en privado. Yo soy partidario solo ser sincero cuando te lo piden. Claro.
Pepe Rubio
Y en eso que dices, Pepe, yo creo que Tienes mucha razón. ¿Cuántas veces en el abierto, en un análisis, no hemos dicho que nos cuenten la verdad, que somos adultos para entenderlo? Porque esa es la otra. Muchas veces no se cuenta, Olga, la verdad porque piensas que el interlocutor no lo va a entender.
Ángel
Sí, eso es el miedo. Muchas veces no decimos la verdad por miedo a la reacción, a la no comprensión, a herir.
Pepe Rubio
Di la verdad que seguramente la entiendo.
Ángel
Eso es. Y aquí una cosa importante, Ángel, es justo lo que acabas de decir primero es no presuponer o no poner en juicio del otro el cómo se va a sentir. Déjalo tú díselo de manera adecuada, con cariño, con empatía, pero coméntaselo porque lo que él haga es cosa suya. Esto es cuando a veces pues no te lo he querido decir por si te sentaba mal. Bueno, déjame decidir a mí si quiero.
Pepe Rubio
Que me sienta mal o no. Te iba a hacer otra pregunta, pero creo que el ejemplo de nuestra oyente nos va a servir. Cristina desde Vigo, buenos días.
Oyente (Cristina/Yolanda)
Buenos días.
Pepe Rubio
Cuéntanos Cristina.
Oyente (Cristina/Yolanda)
Cuéntanos sobre la verdad.
Pepe Rubio
Sí tú eres sincera, tú dices las cosas.
Oyente (Cristina/Yolanda)
Yo siempre soy sincera y si no me callo.
Pepe Rubio
¿Tú una mentira piatra? ¿No utilizas mentiras piadas?
Oyente (Cristina/Yolanda)
Si es una amiga, perdón, yo siempre le voy a decir la verdad porque considero que los amigos tienen que decirse lo bueno, lo malo y la verdad y la mentira. Si es otra persona, si tengo mucha afinidad con ella y estoy mucho con ella, pues también. Y si no me callo, porque eso es como cuando ves a una mamá con el niño en el carrito y le dice todo el mundo ay, qué niño más guapo, que niño más guapo. Resulta que el niño es feísimo. Bueno, pero es su hijo, entonces yo no le voy a decir eso, le digo ay qué lindo, ay qué mira que sonriente y que lo más bonito tiene. No sé, ahí no quiero herir a nadie, le voy a decir eso. Lo demás siempre.
Pepe Rubio
Cristina, muchísimas gracias porque eso me sirve para preguntarle a Olga. Esta es otra opción, no utilizar la mentira piadosa y si no, uno no puede ser sincera por lo que sea o sincero, mejor no decir nada.
Ángel
Sí es omisión, que es otra forma de estilo, comunicación al inhibido, que puede ser bien no decir o bien decir de una forma demasiado edulcorada. Al final yo creo que depende del contexto y yo vuelvo a pensar, a reflexionar primero para qué oye, le voy a decir a esa mamá que ese niño es horroroso, ¿Tiene alguna finalidad? ¿Lo va a cambiar? ¿Le va a hacer sentir mejor? ¿No? Pues bueno, entonces, como decía nuestra oyente, yo creo que es mejor en ese caso optar por prudencia.
Pepe Rubio
Qué pelo más bonito tiene.
Sergio Castro
Pero es curioso porque Cristina ha dicho, nuestro oyente ha dicho de acuerdo a la proximidad que yo tenga, si es alguien que me importa, si es alguien que es importante en mi vida, pues lo voy a decir y si no, pues pasa palabra. Porque al final tampoco vas a salvar al mundo y a decirles a todo.
Pepe Rubio
El mundo las verdades. Exacto. No le vas a decir a esa madre que te encuentras. Pero eso también pasa mucho cuando una amiga te comenta pues mira, he conocido a este chico y te enseña una foto o te lo presenta y dices ay qué majo es. Cuando dices que majo es porque ya no.
Sergio Castro
Pues lo que dijo mi suegra va justísimo.
Pepe Rubio
La que hubiera podido ser. La que hubiera podido ser tu suegra.
Sergio Castro
Feliz viaje, señora Yolanda, desde Valencia.
Pepe Rubio
Buen día. Buenos días.
Oyente (Cristina/Yolanda)
Hola Bondía. Buenos días. Ángel.
Pepe Rubio
¿Tú eres sincera?
Oyente (Cristina/Yolanda)
Demasiado.
Pepe Rubio
¿Y qué pasa entonces?
Oyente (Cristina/Yolanda)
Pues nada, que me pasan cosas como encontrarme una vecina en una boda y decirle ay qué guapa estás, ¿Cuánto te queda para dar a luz? Y me dice nena, hace tres meses que vi a luz, no me lo pienso. ¿Entonces a mí esta chica que está diciendo lo que hay que hacer, pues fantástico, pero a mí no me sale, qué le vamos a hacer?
Pepe Rubio
Pero Yolanda, solo una cosa, si te paras 15 segundos, 10 segundos antes de decirlo, a lo mejor tú no puedes.
Oyente (Cristina/Yolanda)
Pues es que soy comercial y entonces lo hago en el trabajo, después ya desconecto y me sale como soy.
Pepe Rubio
Agotas tu capacidad mientras trabaj Eso es.
Oyente (Cristina/Yolanda)
Entonces el resto del tiempo ya no me sale. Lo siento siempre. Seguro que hay mucha gente que le hubiera gustado que me callara.
Ángel
Que lo vamos a hacer.
Pepe Rubio
Yolanda. Muchísimas gracias.
Oyente (Cristina/Yolanda)
A vosotros. Un abrazo.
Pepe Rubio
Hasta luego. Olga. Yo no sé si está estudiado, pero con la edad nos volvemos más sinceros, es decir, lo que se dice tenemos menos filtro.
Ángel
Pues sí, la verdad que los estudios apuntan a que la experiencia realmente lo que nos hace es al final ir aprendiendo de cosas que han sucedido y como decías antes, si no decimos la verdad, si no expresamos, al final se nos queda por un lado se nos puede quedar esa sensación ¿Por qué no se lo he dicho o tendría que haber? Y eso nos genera una culpabilidad y un sentimiento, un malestar interno tremendo. Entonces, por un lado está esa culpa que aprendemos a liberarnos con los años y por otro lado está lo que ponemos en la balanza. Llega un momento que con la edad aprendemos a ponernos a nosotros mismos más en la balanza. Es que yo necesito expresar en relación al otro y a veces no tenemos ese miedo por cómo se puedan sentir los demás.
Pepe Rubio
A estas alturas podemos decir, y casi a modo de conclusión, otra frase mítica, que la sinceridad está muy sobrevalorada.
Ángel
A ver, yo creo que debemos de ser sinceros, es una premisa fundamental, el cómo lo somos o cómo lo expresamos, cómo mantenemos ese estilo comunicacional para no herir al otro. Creo que es lo que podemos modular. Creo que ahí hay una capacidad de aprendizaje en reflexión, en estilos, en habilidades, pero que ciertamente siempre debemos de pensar en cómo se van a sentir los demás y cómo me va a hacer a mí sentir mejor el caso de decir determinadas cosas en determinados contextos.
Pepe Rubio
Pues a ver, Pepe, por cerrar, sinceramente, ¿Cómo lo habéis visto?
Pepe
Pues yo sigo pensando que hasta cuando te piden sinceridad. Yo una vez me acuerdo que una persona me pidió sinceridad porque había cortado con su pareja. Puse a su pareja a parir y al día siguiente me dijo que se casaba.
Pepe Rubio
Pero es que esa es otra, Sé sincero conmigo. ¿Realmente quieres que sea sincero contigo?
Sergio Castro
Los oyentes parece que han tenido más o menos claro que apuestan por la sinceridad. Esos son los ejemplos que hemos tenido. En principio nosotros que veníamos un poco apelando a pequeñas mentiras para Suri, nos han dado un poco un revés, así que bueno, podríamos decir que salimos un.
Pepe Rubio
Poco ahí y ya sabes que si además mi voto es voto de calidad, yo también estoy un poco por la sinceridad. Venga Olga, muchísimas gracias.
Ángel
Gracias a ti, como siempre.
Pepe Rubio
Un placer. Hasta luego, chicos. Hasta ahora.
Sergio Castro
Esto es maravilloso.
Pepe Rubio
Ahora podemos decirnos todo lo que nos soportamos del otro con toda tranquilidad, sin conflicto. Venga, dime algo que no soportes de tu marido a tu madre.
Sergio Castro
A mi madre no me ha hecho.
Pepe Rubio
Nada, pero es que no la soporto.
Sergio Castro
Cómo habla y cómo huele esa colonia que se echa.
Oyente (Cristina/Yolanda)
Esas son puras mentiras. Esa noche yo no andaba allí.
Pepe Rubio
Debes estar confundida o había un tipo igualito a mí.
Oyente (Cristina/Yolanda)
Esas son puras mentiras. Esa noche yo no andaba allí.
Ángel
Para no perderte ningún episodio síguenos en la aplicación o la web de Laser Podium Podcast o tu plataforma de audio favorita.
SER Podcast | Emitido: 20 de octubre de 2025
Con: Pepe Rubio, Sergio Castro, Àngels Barceló, y la experta Olga Merino
En este episodio de la serie “Mitos 2.0” de Hoy por Hoy, los conductores y sus invitados desmenuzan un dilema cotidiano: ¿es la sinceridad una virtud absoluta o, más bien, una amenaza al orden social y la buena educación? El debate parte de situaciones sociales comunes (como los cumplidos a becarias, los juicios de las suegras o los halagos forzados) para ahondar en la frontera entre la honestidad radical y la mentira piadosa. La conversación cobra profundidad con la intervención de la psicóloga Olga Merino, quien aporta claves desde la perspectiva de la salud mental y la comunicación asertiva. A través de anécdotas, humor y la participación de oyentes, el programa explora la tensión entre autenticidad y convivencia social.
Tono general: Cercano, irónico, reflexivo y divertido, alternando anécdotas personales con el análisis social.
Mensaje final: La sinceridad, bien gestionada, enriquece las relaciones; pero conviene modularla para no arrasar con la sensibilidad ajena… ni con la propia reputación.