
Loading summary
Cristina Durán
Ser podcast.
Ángel
Por la mañana, cuando yo salí a trabajar ya llovía y mi marido, como yo tengo un coche chiquitito, me yo te llevo. A la hora de volver a casa, esto ya ha sido una ratonera, no hemos podido volver. Un buen hombre de un sitio de oficinas, Roberto, nos ha habilitado una sala de convenciones que tiene un edificio y hemos pasado allí. Si el frío rompe, la noche descarta. Y ahora Laura, estáis intentando volver a casa caminando, Entiendo, en la pista de silla, andando. Yo lo que quiero es que mis hijos están solos en casa y le llamé a una vecina para que estuviese pendiente de ellos, pero yo quiero volver con mis hijos y nos hemos decidido caminar. Laura, piensa una cosa, que encontraste una persona que te abrió la puerta y piensa que ha salido el sol y que vas caminando para aquí. Sí, además había gente que no quería subir y que se quería quedar en el coche. Y al final lo material es efímero, o sea, sí es duro, va a ser duro para todos, pero las vidas humanas solo tenemos una. Entonces, Laura, para casa, que esos niños te están esperando. Un beso. Gracias, Ángel. Un beso. Hoy por Hoy Magazine el hielo hará.
Cristina Durán
Crecer la herida más sabia, más sabia.
Ángel
Encuentras frente al silencio.
Cristina Durán
Pronto te darás cuenta de todo.
Ángel
Ser podcast, de todo. Laura nos decía aquella mañana, hace un año, que iba a costar, que iba a ser duro. Ellos llegaron bien a casa, pudimos hablar después con ellos y nos contaron que los niños se habían cuidado entre ellos. A todos nos afectó aquello tarde, aquella noche, los días que vendrían después, hasta el día de hoy, hasta que se ha cumplido este año. Dice una pintada en la pared de una casa en el corazón de la orta Su no somos los de antes, somos los de aquí en adelante. Nuestra compañera de Radio Valencia, Jessica Crespo, está en Benetusser. Jessica, ¿Qué tal? Hola.
Bea Verdejo
Hola de nuevo.
Ángel
¿Qué tal? Buenos días. Bien. Jessica, cuéntanos dónde y con quién estás. Pues estoy en el centro de yoga de Bea Verdejo. Os tengo que decir que ya estamos antes de empezar, emocionadas, que ella no puede aguantar las lágrimas solo de escuchar lo que estamos escuchando y estos testimonios. Y Bea es que tiene una historia como todo el mundo en nuestros pueblos, como todo el mundo en Norta Sud. Pero si se le podía complicar un poquito más sus circunstancias. Ese 29 de octubre, con esa dana, con esa inundación. Pocas semanas antes le habían diagnosticado un cáncer de mama. Tenía cita para una operación a los pocos días, el día 5 de noviembre. Recordad cómo estaba Benetusser, cómo estaban todos estos municipios. Tuvo que llegar al hospital andando entre el barro. Y hoy está aquí, en el estudio de yoga, que lo acaba de abrir hace muy poquito. Pero claro, cuando he llegado, os lo contaré. Supongo que no se enfadará. Estaba con una médico amiga y estaban las dos llorando. Están a flor de piel hoy las emociones, ¿Verdad, Bea? Decías que te está costando mucho este día 29, este primer año.
Bea Verdejo
Sí, hola, buenos días. Sí que me está costando este día. Para mí está siendo un poco duro, pero también estoy feliz, contenta, porque al final he reconstruido el centro con todo mi esfuerzo, con la ayuda de toda la gente. Y sí, bueno, también el yoga ya sabemos que es una herramienta para ayudar a la gente. Hoy la primera sesión que he dado, pues hemos estado todos muy a flor de piel.
Ángel
Bea. Hola, buenos días.
Bea Verdejo
Hola, Bondía.
Ángel
Buen día. Me estaba contando ahora, nos estaba contando Jessica, tu peripecia. Diagnóstico de cáncer de pecho, operación sin transportes, yendo a pie, la dificultad para las curas posteriores. Cuando miras atrás piensas, yo no he vivido esto.
Bea Verdejo
Sí, Ángel, la verdad es que ahora también el 5 de noviembre, hace un año que me quitaron mi pecho. Y sí miro atrás y vaya tela. Todo esto me ha pasado a mí. Y sí, me ha pasado a mí. Pero claro, tengo que ir poco a poco asumiéndolo y con ayuda psicológica, por supuesto, porque hay muchas cosas de las que no me acuerdo y que hacen que yo no pueda vivir una vida aquí, en este momento presente, de una manera natural. Y de una manera natural. Entonces estoy yendo a terapia para ir sacando todo ese dolor que tengo dentro, todas esas cosas que no me acuerdo, pero que poco a poco me voy acordando, y reconocer ese dolor y dejarlo marchar. Pero es difícil, Ángel, es difícil.
Ángel
Al reabrir tu centro has ofrecido clases gratuitas para la gente. La gente tiene necesidad de encontrar espacios, Yo no sé si para olvidar lo pasado, que yo creo que esto no se olvida, pero no sé si para desahogarse o para socializar, para compartir.
Bea Verdejo
Al final, Ángel, lo que pasa es que para poder sanar esta herida tan grande que tenemos en nuestra alma. Es necesario reconocer el dolor y tomar consciencia de lo que nos ha sucedido. Tenemos que abrazarlo. Y mucha gente está aún que lo ve como que le ha pasado a otra persona. El yoga lo que hace es reconectarte contigo misma y reconocer ese dolor, abrazarlo y dejarlo ir. Pero si no lo abrazas, lo reconoces, no lo puedes dejar ir. Entonces, sí, la gente está viniendo, no para socializar también, pero es para ir sanando sus heridas internas.
Ángel
Nos decían el estudio abierto, o sea, reconstrucción del espacio, la reconstrucción mental. ¿Estás trabajando en eso? Reconstrucción física. ¿Cómo estás de lo tuyo?
Bea Verdejo
De lo mío, pues estoy curada. Ya no tengo células cancerígenas, me he quedado sin pecho, pero ahora estoy en rehabilitación, tengo que ir a visitas médicas, tengo que ir al hospital bastante, pero me tiene muy controlada y bueno, estoy bien, estoy bien. Dentro de todo, pues estoy bien, no me puedo quejar.
Ángel
Feliz. Yo te agradezco muchísimo que hayas estado con nosotros, que nos hayas abierto la puerta, que se la hayas abierto a Jessica. Muchísimas gracias.
Bea Verdejo
Gracias a ti. Ángel.
Ángel
Ángel. Dime, Jessica. Antes de acabar y por sacarle una sonrisa, hay que decir que vea ahora a todo lo que ha vivido suma una fractura en el pie. Y estábamos bromeando que ha comprado la experiencia completa en esta vida.
Bea Verdejo
Sí, sí, sí. Voy con una bota ortopédica que me he roto un dedo del pie. Pero no pasa nada, la vida continúa. Ya después de todo lo que me ha pasado, yo tiro para adelante y totel poble Valencia tidal mendabán. Claro que sí, claro que sí.
Ángel
Aquí a tesles parit. Muchísimas gracias a las dos, Jessica. Hasta luego.
Cristina Durán
Adeuanía.
Ángel
Si el frío rompe, la noche descarcha.
Cristina Durán
El hielo hará crecer la herida más sabia. Más sabia.
Ángel
Si te encuentras frente al silencio, pronto.
Cristina Durán
Te darás cuenta de todo, de todo. Desde la cañada quedamos varios, cogemos un coche, nos acercamos a Valencia y de ahí vamos andando y vemos el día de antes. Miramos a ver qué pueblos quizás necesitan más ayuda y vamos un poco como improvisando. Para mí está siendo un poco muy duro, porque aún así ves que no tiene nada, que se les ha acabado todo, y aún así que te den las Gracias. Que te den sitio para dormir. Para mí estoy a nada de romperme. Creo que me vine a vivir al país correcto porque la gente es muy.
Ángel
Buena y porque si alguien se puede.
Cristina Durán
Parar y dejar su fin de semana.
Ángel
O su vida o sus cosas para.
Cristina Durán
Poder venir a ayudar, vale la pena vivir en un país así.
Bernardo Guzmán
¿Que dice la canción? No calplorar, no hace falta llorar.
Ángel
Hemos hecho otra cosa desde que nos hemos sentado aquí esta mañana está allí Gonzalo Velascos, que es el que habla de socializar las emociones. A lo mejor nos estamos pasando de tanto socializar las emociones, pero por eso insisto, era tan importante que estuviera. Y ustedes aquí. Nunca imaginamos que llenaríamos este teatro cuando nos dijo Bernardo Guzmán, el director, 800.
Bernardo Guzmán
Creo que han dicho 800 personas aquí. Sí lo imaginamos. No digas. No lo imaginamos.
Ángel
Bueno. Es que Valencia nunca nos falla.
Bernardo Guzmán
Valencia siempre está.
Ángel
Es que Valencia nunca nos falla, es verdad. Tanto cuando las cosas van bien como las cosas van mal. Ahí está siempre la Comunitat Valenciana, el País Valencià. Carlos Pascual Bondía, buenos días.
Carlos Pascual
Hola, buenos días.
Ángel
¿Cómo estamos?
Carlos Pascual
Pues muy bien, afortunadamente. Ahora ya estamos bastante recuperados.
Ángel
Carlos Pascual tiene una empresa de fontanería en Guada Suar. Hablamos antes de la dificultad de acometer las reformas. ¿Hay profesionales para hacer todo lo que queda por hacer?
Carlos Pascual
Pues ahora mismo estamos justito de profesionales y de gente preparada para trabajar porque queda mucho trabajo por hacer, tanto en el sector doméstico como en el industrial. Colegios, institutos, sitios de pública concurrencia, que es donde nosotros trabajamos. En esos sitios faltan muchas operaciones, hay muchas salas de caldera, muchos generadores de agua caliente que no funcionan, muchas climatizadoras. Y en estos momentos hace falta muchos profesionales.
Ángel
¿Vosotros en la empresa habéis dejado de dar servicio en algún momento desde aquel día?
Carlos Pascual
Nosotros fue el miércoles, llegamos al almacén y vimos cómo estaba todo, todas las furgonetas, un metro de barro. Perdimos la movilidad, no podíamos trabajar. Nos pusimos en marcha, sacamos todas las furgonetas, limpiando. Mi hermano se puso en contacto con una empresa que trabajamos de alimentación de la familia Pons y nos dijo que no nos preocupásemos de nada. Vehículos, herramientas, materiales, todo lo podían a nuestra disposición. Eso para nosotros fue un subidón. Los trabajadores y todos podíamos empezar a trabajar y acometer porque ellos tenían una fábrica, una factoría en Carlet, que el día antes, el día de la DANA, por la tarde, a las cuatro de la tarde, hubo un tifón, un tornado, y les arrancó toda la nave completamente. No tenían gas, no tenían agua, no tenían agua caliente sanitaria, no tenían vapor. Y mi hermana se reunió con ellos y les dijo que les ponía todo a disposición. Más tarde nos llamó de la residencia Solimar, residencias de mayores, que tanto en Massa NASA, como en Picaña y en Guada Suárez, ni tenían agua caliente, ni calefacción, ni cocinas. Y lo primero que nos dividimos en grupos y mi hermano y sus operarios fueron a las fábricas y yo y mi equipo y lo tomamos, nos fuimos a la residencia.
Ángel
¿Tuvisteis de alguna manera que priorizar, hacer casi un triaje?
Carlos Pascual
Sí, sí. Y eso es lo que tuvimos que triar. Dejamos a un lado, sí que es cierto, la fontanería doméstica, claro, era más fácil acudir a 4 que acudir a 10.000, porque somos una empresa de 75 años, a todos no los podíamos cubrir. Entonces pensamos que teníamos que ir a las personas más vulnerables, a los mayores, porque ya llevaban días sin servicio de agua caliente, sin comida, porque se lo llevaba el ejército. Y nada, preparamos unos paelleros con botellas de butano, porque claro, no había gas natural, unos paelleros y unas botellas de butano para que pusiesen cocinar. Cuando vino ya el gas, restablecimos ya las cocinas, las calderas se habían inundado completamente. Aquí la logística no funcionaba. En Valencia la logística más importante está en Picaña, ni MRV, ni HE, trasladar.
Ángel
Y transportar cosas era prácticamente.
Carlos Pascual
Tuvimos que ir a Madrid, nos reunimos, quedamos un punto a mitad de Canimno, en Honrubia, los de Madrid se bajaban y nosotros subíamos y allí hacíamos el traspié de materiales de calderas.
Ángel
Claro, con todo este trabajo, entiendo que vosotros en ningún momento os planteasteis cerrar.
Carlos Pascual
¿No, por supuesto, sí el primer día hubo una duda ahí qué hacemos? Nadie hablaba, cada uno iba a lo suyo. Solo queríamos limpiar. Pero ya por la tarde, cuando vimos que estaba limpio y decidimos tirar para adelante y ver la movilidad, cómo la podíamos solucionar, Una vez solucionado eso, ya podíamos prestar nuestro servicio. Sí que es cierto que no teníamos herramienta, porque la herramienta nuestra es electrónica, pedimos a Barcelona y una empresa del CIRAD nos la proporcionó. Afortunadamente en tres, cuatro días teníamos la herramienta esa y podíamos hacer las instalaciones tanto de gas, de vapor, de agua, para poder dar servicio y que empezasen las fábricas y las residencias a funcionar.
Ángel
¿Qué es el plano de calor que estáis preparando en vuestro pueblo?
Carlos Pascual
Pues yo trabajo en institutos y colegios, llevamos el mantenimiento de muchos colegios, institutos. Siempre estoy hablando con los profesores, me encantan las historias suyas y todo, y con el profesor de sociología, teniendo bastante relación y de historia. Y le comenté que tenía una idea para controlar cómo se había inundado el pueblo. ¿Por qué no presentamos a los niños un plano para que nos marquen, nos digan dónde viven, la altura que llegó el agua y a qué hora, la dirección del agua que llevaba por la calle y si había muchos coches? Claro, eso era una media muy repartida. Estaba muy claro que la información había ser muy útil. Entonces al cabo de 20 días nos la facilitaron y marcamos todos los puntos y efectivamente era bastante congruente. Los niños habían hecho un trabajo científico desde el Instituto Didin Puig de Guadalajara. La verdad que fue excelente. Mediante un programa lo estamos motorizando, monitorizando y digitalizando para ver cómo corría el agua por las calles y poder en un futuro prevenir las avenidas.
Ángel
Notas. Me gusta hablar con los chavales en el instituto, los profesores, notas más implicación de la gente joven, como más apego a la tierra, si es que no la tenían ya.
Carlos Pascual
Desde luego que la actitud de los jóvenes fue espectacular. En la vida pensaba yo que los jóvenes tuviesen esa actitud. Yo creo que han sido los más importantes de la ese valor, la solidaridad, el empuje. Fue fenomenal los jóvenes porque claro, son la ilusión y ves que los jóvenes están ilusionados. Se agrupaban en los amigos, los cepillos, las carchas. Aquello eran las hidrolimpiadoras, aquello era un oro para ir a limpiar hoy cinco casas, hoy vamos a este despacho, vamos a aquel almacén. ¿Mis hijas venían todos los días con bar, pero de dónde venís? Vamos mañana, vamos a tal casa. Aquello fue. Los veías con camiones, con tractores, con palas. Bueno, fue.
Ángel
Hemos querido sentar, por eso te hacía esta pregunta, porque hemos querido sentar aquí en la mesa a uno de esos jóvenes, Santiago Quintanillas, uno de esos jóvenes a los que La Habana ha transformado. Santiago, ¿Qué tal? Muy buenos días.
Santiago Quintanillas
Muy buenos días.
Ángel
¿Tú de dónde eres?
Santiago Quintanillas
Yo de Catarroja.
Ángel
De Catarroja. ¿Y tú tienes la sensación que La Habana algo ha cambiado en ti?
Santiago Quintanillas
Bastante, la verdad. Porque por una parte yo tengo un gimnasio en Valencia, el cual se llama Motion Academy. Y yo toda mi vida viví en Catarroja. ¿Qué pasa? Verdad que para poder empezar a generar más negocio, al final vinimos a Valencia. ¿Cuál fue algo que vi muy positivo en esto? Tenía un gimnasio en un sitio en el cual podía ayudar a más personas. ¿En cuanto fue esa noche trágica que ocurrió todo, que podemos hablar de eso? Vi una oportunidad para vale, hay gente que está viniendo, caminando todos los pueblos durante tres, cuatro horas para apoyar a un sitio y no tiene dónde ducharse, no tiene donde cambiarse, no hay nada. Y lo bueno justamente es que no está en para trice. Entonces la gente llegaba y ya le damos un sitio donde poder cobijarse. Entonces ya había una oportunidad vale, ¿Dónde más puedo ayudar? ¿Qué más puedo hacer? Y empezamos a gestionar grupos de distinto tipo de comunidades que venían a Valencia y era el centro, el piso franco, digamos, donde recogíamos, intentamos abastecer con un montón de materiales para vale, vas a ir a esta casa, esta casa, a esta casa. Porque de paso también decir vale, voy a organizar a gente dentro del pueblo donde necesitan ayuda. Y empezamos a organizar un montón de equipo, de grupos para poder llegar. Y la mayoría, todos tenían entre 20 y 25 años. La mayoría de personas fueron el mayor apoyo que tuvimos por el nivel voluntariado.
Bernardo Guzmán
Algo que yo creo que emociona todavía el recuerdo, emociona lo que pasó. Pero la ola de solidaridad desde todas partes, desde todas las generaciones, especialmente los jóvenes, aquella sensación que tanta gente tenía de ¿Pero cómo puedo, ¿Que puedo hacer? Claro. ¿Y cómo fue la demostración de no sólo la solidaridad, sino la capacidad de organizarla a partir de pequeños ejemplos, a partir de pequeñas redes de la gente también los ayuntamientos, las plataformas de vecinos? Santiago es el ejemplo de cómo vale, quiero hacer algo, pero ¿Qué hago? Encontrar el ejemplo concreto y organizarse con gente a la que no conoces, con la que no te has cruzado nunca y en cambio dar un resultado práctico que la gente necesita.
Santiago Quintanillas
Claro.
Ángel
Y esa sensación me lleva a la reflexión Santiago, de que al final vivimos en comunidad, pero vivimos de una manera individual e independiente. Y un hecho como este te hace conocer a tu comunidad.
Santiago Quintanillas
Correcto, correcto. ¿Algo que notaba mucho era que había un problema, no? Había que plantearse cómo hacer, cómo actuar, había que solucionarlo inmediatamente. En ese momento fue actuar, actuar para poder quitar el coche de la portada, de la mujer que no podía bajar a comprar comida, ni siquiera podía acceder a nada, intentar hacer rondas nocturnas para proteger a aquellas personas que no tenían ni puerta. Porque al final también hubieron varias desgracias por la noche, en la cual se aprovecharon no de la catástrofe, sino del vacío que había, que no teníamos respuesta. Esas incertidumbres que tuvimos durante tanto tiempo, todo el mundo se organizó inmediatamente para poder actuar. En este caso justamente pasaba con Ana, la chica de Metusser, si no me equivoco, en el cual conseguimos también ayudarla a ella porque tuvo un montón de problemas a nivel pérdida tanto material como física también. Y nosotros con el gimnasio recaudamos 10.000 euros, los cuales fueron exclusivamente para donar a toda la gente que vivimos con algún tipo de problema. Y se aprovechó, y lo sigo diciendo, la mayoría tenían entre veinte y veintipico años.
Ángel
¿Y ha cambiado también tu percepción del arraigo a la tierra de pertenencia?
Santiago Quintanillas
Sí, sí. Justamente aprovechando esta semana he hablado con varios amigos, compañeros, colegas de la zona y me he dado cuenta en tres tipos de personas. Una persona la cual lo ha vivido, lo ha sufrido y lo ha visto como una oportunidad para vale, he tenido un hundimiento, voy a aprovechar este arranque para poder empezar a desarrollar proyectos, conocer más gente, ayudar a más personas. Después hay otro el cual ha yo me quiero ir de aquí, he sufrido un trauma, me quiero largar, quiero coger a mi familia y marcharme. Y después hay otro que todavía lo ha pasado peor, que lo ha perdido todo, no tengo nada, no sé qué hacer, sigo con incertidumbre, voy haciendo cosas poco a poco, pero no llego a solventar ni a solucionar todo.
Ángel
¿Y qué proyecto has puesto en marcha tú?
Santiago Quintanillas
Yo presto el proyecto de Monument for Movement como el gimnasio final de parkour y mis nichos de parkour. Yo también estudié arquitectura, entonces lo que estoy haciendo con esto es sacar espacios económicos, baratos, rápidos de construir para poder solventar las zonas arrasadas por la Dana para poder darle un siguiente nivel. No únicamente construir un parque al uso, sino darle algo más y que todo el mundo pueda utilizarlo. Parques intergeneracionales donde la gente, tanto mayores, niños, puedan jugar simultáneamente.
Ángel
Dejadme que nos acerquemos antes de terminar este tramo de radio un par de minutos a un comercio de proximidad, porque él nos lo estaba contando desde un gimnasio. Imagina cómo corrió esa cabeza ese día para intentar conseguirlo. Y hablábamos de la reconstrucción de gimnasio, que afortunadamente no se ve afectado, sigue funcionando. Hablábamos antes del estudio de yoga que ha podido volver a abrir. Bueno, pues nos vamos a acercar un par de minutitos a un comercio de proximidad, que yo creo que son esos comercios que más cercanía sienten con los clientes, con la gente. Es una farmacia. Ahí está Agustín Rodríguez Agún. Agustín, Hola de nuevo. Hola Agus. No nos está escuchando, lo cual es.
Bernardo Guzmán
Un momento muy arriesgado de la radio en directo porque puedes decir cualquier inconveniente.
Ángel
Pero yo creo que lo estaba haciendo bien Agustín porque. Porque le estaba explicando. Agustín es prudente. Agus, ¿Me estás escuchando? No. Vamos a hacer una cosa, nos vamos a ir a publicidad y a ver si a la vuelta tenemos a Agus. Casualmente mi madre llegó a Valencia un.
Bernardo Guzmán
14 de octubre del 57, a donde.
Ángel
Había ido para pasar unos días con.
Bernardo Guzmán
Su abuela y le pilló la gran.
Ángel
Riada de la Río Turia. A lo largo de su vida nos contó infinidad de veces lo que fueron sus vivencias.
Cristina Durán
Así que a toda esa gente en.
Ángel
Los diferentes enclaves que está pasando un mal momento, decirles que mucho ánimo, que esperar a que el tiempo lo depure todo y que no dejen de contar sus historias a las diferentes generaciones para que no caigan en el olvido. Dime si ahora saluda al vecino al pasar. Pues en eso estamos hoy, en contacto, en escuchar las historias, en no olvidar lo que ha pasado, pero sin dejar de mirar ese futuro. Quería ir a un comercio de proximidad, que es una farmacia donde estaba Agustín Rodríguez Sagún. Agus, no sé si es que te habías entretenido comprando aspirinas. No sé sí.
Agustín Rodríguez
Perdón, perdón Ángel, que es que está siendo una mañana muy ajetreada, viene mucha.
Rafael
Gente al mostrador y claro, pues me lío también.
Ángel
Cuéntanos, cuéntanos Agus.
Agustín Rodríguez
Nada, mira, Pues aparte del ajetreo también, oye, todavía quedan aquí un poco de rastro de lo que pasó con la gana, porque aún todavía hay operarios arreglando una parte de la fachada. He estado también con Rafael esta mañana, que es el dueño de esta farmacia Espejo aquí en Alfafar, que ha estado atendiendo llamadas toda la mañana. Rafael, buenos días.
Rafael
Hola, muy buenos días.
Agustín Rodríguez
Me contaba Rafael que a él la Dana le pilló aquí en la farmacia, que se enteró de la riada porque su hermano, que trabajaba en Masa NASA, se había quedado encerrado por el agua, que intentó ir a por él, pero fue imposible, que ya al regresar se fue encontrando cómo subía el agua, cómo a toda prisa intentó subir los muebles, los ordenadores, los medicamentos, en fin, fue una labor inútil porque el agua llegó a subir metro y medio. Ha sido un año complicado, contaba, porque también ha tenido que cambiar todo, el suelo, las paredes, el mobiliario, inventariar siete veces todo lo que tenían. Pero hablando de recuperar la no normalidad de la que hablábamos, hablando de la reconstrucción, de los esfuerzos de estos meses, Rafael se emocionaba contando cómo los vecinos han sido imprescindibles para poder salir de nuevo adelante, para empezar de cero. Y tú, Rafael, nos contabas que cuando viniste aquí a abrir el primer día y que esto se ha mantenido en el tiempo, los vecinos han sido parte clave para poder salir otra vez hacia.
Rafael
Sí, completamente. El primer día que conseguimos abrir, abrimos la persiana y nada más abrir la persiana empezaron a entrar vecinos y la verdad es que estaban con escobas, con fregonas, con palas. Y claro, yo me quedé sorprendido porque no me lo esperaba. Fueron, la verdad, un gran apoyo y a día de hoy, claro, lo seguimos siendo todos, entre todos.
Ángel
Rafael, buenos días, Bondía.
Rafael
Buenos días.
Ángel
Dices que seguís siendo el gran apoyo, esos vecinos que te ayudaron en ese primer momento, pero entiendo que también la farmacia, sobre todo por el tipo de comercio que es, también yo no sé si se ha convertido o se convirtió en esos primeros días en un punto de reunión para contarse.
Rafael
Para contar, sí, sobre todo más que los primeros días, pues incluso meses, porque al final aquí tenemos clientes muy, muy asiduos, muy fidelizados y bueno, cada uno tenía su historia, cada uno tenía sus problemas y todo el mundo nos íbamos contando y de alguna manera liberando un poco sentimientos, por decirlo de alguna manera.
Ángel
¿Notas preocupación o notas miedo? Hoy estamos hablando mucho de esa sensación cuando vuelve a llover, cuando miras al cielo, ¿Tú notas miedo en los vecinos todavía?
Rafael
Completamente. En cuanto suena, en cuanto hay una alerta o de que va a llover, pues por ejemplo tengo amigos aquí en Alfafar que lo que hacen es pues suben todos los muebles, suben las cosas a pisos superiores o intentan por eso el miedo a que se repita, o yo mismo por ejemplo, un domingo que creo que dieron alerta de lluvias y tal, también vine a la farmacia a subir todo lo que podía por miedo a que se vuelva a inundar de alguna manera.
Ángel
Rafael, yo te agradezco muchísimo que hayas estado con nosotros. Un beso bien grande, mucho ánimo.
Rafael
Muchísimas gracias a vosotros.
Ángel
Hasta luego, Agus. Gracias.
Agustín Rodríguez
Hasta luego, Ángeles.
Ángel
Quiero despedir, porque con el incidente de la conexión me había quedado sin despedir a Carlos y a Santiago. Muchísimas gracias a los dos. Santiago, yo creo que además querías decir algo tú.
Santiago Quintanillas
Sí, muchas gracias por ese tiempo para poder hablar sobre este problema que hubo. Quiero agradecer a todas las personas, todos los voluntarios que vinieron de Murcia, de Zaragoza, de Madrid, de Barcelona, de Tarragona a Valencia, más todo lo de Valencia, las cuales nos apoyamos directamente para poder solventar esto y cómo cada vez escuchamos ese pitido y tenemos una angustia que pensemos que hay mucha gente a nuestro alrededor que nos puede apoyar, nos puede ayudar y nos puede echar una mano tanto mentalmente como físicamente.
Ángel
Pues muchísimas gracias de verdad. Gracias a los dos. Y me queda por saludar a Cristina Durán, ella es ilustradora, es Premio Nacional de cómic en 2019, vecina de la Hortasud. Cristina, ¿Qué tal? Muy buenos días, Cristina. Hay que contarlo, hay que no dejar de contarlo, a pesar de que estamos hoy repitiendo el mantra de hay que mirar hacia adelante, pero hay que seguir contando lo que pasó.
Cristina Durán
Sí, yo creo que es importantísimo desde el minuto uno. Yo creo que desde el mundo de la cultura y del arte tenemos ese deber de seguir contándonos, de seguir contando y de seguir arropando a la gente con nuestras historias. Yo he traído, quería hacer una comparativa con vosotros, he traído mi radio a pilas, de la que hablaste tú muy bien unos días después, por comparar ambas profesiones también. ¿Yo creo que hay veces que se hay que ser activista, pero solo se puede desde ciertas profesiones? No, yo creo que desde cualquier profesión se puede aportar algo y se puede ser activista y. Y se puede hacer algo. He traído la radio porque para mí personalmente, me salvó sobre todo la primera noche y luego los primeros días, el teneros al lado. Entonces para mí, a ver si consigo no llorar. Teneros hoy aquí es muy importante, porque para mí esos días, vuestro trabajo fue absolutamente fundamental. Y como para mí, para muchísima gente, porque nos sentimos sobre todo primero informados, nos dimos cuenta de la barbaridad que estaba pasando y nos sentimos también acompañados. Entonces, ¿Qué pasa? Que nosotros hacemos cómics encima hacemos cómics social. Sí que es verdad que tanto Miguel Ángel, que es mi compañero, guionista y colorista, además, el siguiente proyecto que teníamos era un proyecto muy luminoso sobre cine, circo y tal, con mucho color, porque ya estábamos un poco cansados de tanto tema intenso. Pero claro, de repente llega la vida y te llega una dana. Entonces casi desde el minuto uno, sobre todo Miguel Ángel ya sabía que lo iba a contar. De hecho, para él fue como muy terapéutico. ¿Los primeros tres días no? Porque estabas quitando barro. Pero ya cuando se iba la luz y ya no podía seguir quitando barro, él se dedicó a escribir un diario, porque era como terapéutico sacar todo lo que estábamos viviendo.
Ángel
¿Cómo se cuenta, Cristina? Algo tan bestia como esto, ¿Cómo se cuenta?
Cristina Durán
Pues es complicado. A ver, nosotros teníamos ya experiencia previa. Nosotros hicimos el cómic del accidente de metro, pero obviamente era una historia que no era nuestra. Es decir, que intentamos hacer la nuestra, pero que era de otras personas. Que tiene muchas similitudes con esta, obviamente. Pero nuestros dos primeros cómics hablaban de nuestras dos hijas, que la primera tiene parálisis cerebral y la segunda está adoptada. Ya habíamos afrontado el cómic autobiográfico con temas durísimos. Entonces es difícil porque te metes. Por ejemplo, el guión lo estamos haciendo ahora. Yo cada vez que me meto en el guión se me pone un nudo en la garganta y hay días que no puedo seguir. Pero yo creo que sobre todo es plantearlo con honestidad, es decir, desde la honestidad y desde cómo lo hemos vivido y contarlo en primera persona. Luego hay gente que al leerlo se siente reconfortada o se siente acompañada o simplemente conoce una cosa que no sabía.
Ángel
Eso ayuda. Eso acompaña, eso reconforta. Yo creo que ha sido uno de los testimonios que hemos escuchado, grabado, que hablaba de la importancia de que las próximas generaciones en este país tenemos un problema con la memoria y tenemos un problema con los políticos que no quieren que tengamos memoria, que seamos unos desmemoriados. Ya no solo para ese apoyo y ese acompañamiento a los afectados, sino también para que dentro de cuando nosotros no estemos, que sepan que estas cosas pasan.
Cristina Durán
Exacto, que quede un testimonio. Es decir, que lo bueno de los libros es que incluso si hay una ria, si se mojan, pues no, pero si no hay luz, puedes seguir leyendo libros. Yo creo que el libro es un objeto que puedes encontrar. Lo puedes encontrar en la librería, pero también lo puedes encontrar en una biblioteca pública, es decir, está al acceso de todas las personas. Entonces las historias en los libros al final siempre quedan igual, que si queremos buscar una noticia podemos ir a la hemeroteca, pero al final en las historias, sobre todo en cómic, trabajamos con las emociones, con la empatía de los personajes. Es decir, tú cuando te metes en una historia y empatizas con el protagonista o la protagonista de la historia, te metes mucho más y te emocionas. Yo creo que en estos tiempos, y la gente también nos lo ha pedido, que eso ha sido bonito, porque yo al principio también dudaba como siempre de ostras, es que otro libro otra vez de esto. Pero es muy bonito. ¿Todos los sitios a los que hemos ido desde la Dana a hablar de libros nuestros, todo el mundo nos preguntaba pero va a haber por favor, va a haber un comida? Por favor, por favor. Entonces ese por favor te reconforta, porque a lo mejor mi trabajo sirve para algo. Lo hablábamos el otro día con el libro de Solmis de papel, que le pasaba lo mismo. Abre la librería, abre la librería. Entonces te das cuenta que al final tu trabajo sí que es importante para la gente y que sí que puede llegar a la gente un poco.
Bernardo Guzmán
Pasaron tantas cosas tan graves que atendías a la calamidad y a lo que era importante. Pero cuando decimos que la gente lo perdió todo, significa que perdió sus casas, lo más grande, por supuesto, sus seres queridos, eso lo primero, pero también las pequeñas cosas que forman parte de nuestra intimidad, de nuestra identidad. Cuantísima gente no estaba feliz porque había perdido las fotos, los recuerdos de su vida, Los libros heredados de sus padres, colecciones que ya no podrán encontrar nunca más.
Ángel
Eso es lo que conforma una vida.
Bernardo Guzmán
Y sin embargo, mira, esto es solo lo que he perdido, porque puedo salvar lo sustantivo y la alegría que significa la reapertura de los comercios que nos contaba Jessica antes desde Masa NASA, pero ahora, como comentaba Cristina, la apertura de las bibliotecas, de las librerías que fueron absolutamente arrasadas, que vieron como todo su capital, todo su trabajo se perdía y el poder ir recomponiendo la reconstrucción de la que estamos hablando hoy, pero a partir de esas pequeñas cosas a las que tantas veces no damos valor, es otra de las cosas importantes que creo que hoy, en un día como hoy.
Ángel
Tienen que ponerse sobre una cosa. Porque además Cristina ha venido con una radio a pilas. Porque además nosotros cuando estamos en el otro lado, siempre tenemos la sensación que en estos momentos, momentos, en los momentos de la dana, yo recordaba antes el Covid, que son los momentos en que esa comunión que hay entre los oyentes y los que hablamos, al final formamos parte de la vida unos de los otros. Es verdad que ustedes nos reconocen y nos conocen más y somos nosotros los que entramos en sus casas, pero nosotros poco a poco vamos conociendo también todas sus historias, porque ustedes hacen una cosa en la radio que es hablar con toda la sinceridad del mundo cuando se habla a la radio. Yo escuchaba ahora, yo no recordaba haber conversado con aquella chica que se iba a buscar a sus hijos. Esas son las historias que forman la radio. Porque la radio lo único que pretende es contar la vida, contarnos la vida ahora que estamos hablando tanto, de contarnos como esa noche fue una noche de radio. Porque cuando todo falla, la radio siempre está, siempre está, sobre todo si hemos comprado pilas y tenemos un transistor a pilas, pero la radio siempre está. Yo necesito, antes de terminar el programa, acordarme de todos los compañeros de Radio Valencia que estuvieron trabajando desde el primer momento, trabajando al lado de su casa, trabajando seguramente mientras sufrían, mientras llamaban a sus padres o a sus hermanos y les ¿Estáis bien? Habéis llegado a casa, ¿Sabéis algo? Y yo quiero rendir un homenaje para ellos, porque yo sé que ustedes han venido aquí porque la radio para ustedes es muy importante. Y la radio no se hace sin la gente que habitualmente no sale, sin la gente que habitualmente no habla, pero que es fundamental para que una noche como la noche de la Dana, ustedes, como decía Cristina, estuvieran informados. Y por eso quiero nombrar a Arturo Blay, a Jessica Crespo, a Ana Mansergas, a Paula Pérez, a José Bibi Blasco, a Sergio Aris Machado, a Julián Jiménez, a Ana Durán, Ana Talents, a Juan Magraner, a Manu Gil, Adrián Sánchez, a Quique Lencina, a Inma Pardo, a Fran Guaita, a Carlos Martínez, a Chimo Masmano, a José Manuel alemán, a Juanjo Moreno, a Carlos Gómez, a Carlos Cortés, a Juanjo Roberto, a Luis Sifre, a Borja Martínez y a Bernardo Guzmán.
Bernardo Guzmán
Voy a contarlo porque lo contamos ya en un carrusel. Cuando decimos. Estábamos contando las historias de todas estas personas, contaron las historias de sus familiares, de sus casas. Ximo Masmano nos dio el susto de la vida durante muchos días. No aparecía, no dábamos con él, teníamos. La única cosa que nos preguntábamos todo el rato ¿Qué se sabe de Ximo? ¿Ha aparecido? ¿No ha aparecido? ¿Estaba bien? ¿Estaba con su hija? Fueron unos días terribles. Bueno, pues estamos todos aquí, por suerte. Pero en fin, cuando decimos que los compañeros contaron a pesar de todo, contaron efectivamente a pesar de sus propias vivencias.
Ángel
Claro, que eso es lo que complica todavía más las historias, porque cada uno, además de trabajar en la radio, tiene sus vidas y cuando sus vidas están en la Horta Sud de València y están en su día a día, lo hace todavía más complicado. Cristina, muchísimas gracias. Tú sí has hecho bien lo de la radio. Pilas.
Santiago Quintanillas
¿Pero funciona o no funciona?
Ángel
Claro que funciona.
Bernardo Guzmán
Estará en el 100.4, espero, ¿No?
Ángel
Sí, claro, claro.
Cristina Durán
Yo solo quería ir, porque comentabas tú antes el tema de la comunidad y de lo colectivo también, sin olvidar los servicios públicos, que son importantísimos, fundamentales. Hace un par de años hicimos un trabajo con Greenpeace que se llama Ecotopías y la conclusión que sacamos era de que la única manera de imaginar un futuro posible lejos de este capitalismo feroz, es realmente vivir en comunidad y colectivo. Y para nosotros fue un auténtico descubrimiento. Al día siguiente, al salir a la calle con nuestro vecindario y con todo el voluntariado, todo ese trabajo colectivo, yo recuperé un poco la esperanza en que es posible.
Ángel
Que eso no quiere decir que tengamos que apartar a los políticos de nuestras vidas, que ese es el otro discurso.
Santiago Quintanillas
Exacto.
Cristina Durán
Que necesitamos los servicios públicos.
Ángel
Los políticos se tienen que dedicar a hacer políticas, porque son las políticas las que también nos salvan. Cristina, muchísimas gracias.
Cristina Durán
Pues nada, muchísimas gracias a vosotros.
Ángel
¿Vamos a vivir otro momentazo, que la.
Bernardo Guzmán
Fúmiga sigue aquí igual no queréis que vuelva la Fúmiga?
Ángel
Ah, vale, vale. Porque si no se van con vosotros otra vez. La Fúiga, Dote, Staperfer, Hoy por Hoy, Magazine, Ser Podcast, Yo que pensaba tú sabía todo, no, porque me explico que ya se confunciona, pero de eso te apareces tú y ahora resulta que escoltar trame es una virtud. Que estaba equivocada, que estaba equivocado y que la che camía si me ganes de cambiar, que malles más atar, que malles pasa tarde, se cura entonces más que el amor no era una rabia y la libertad no era hasta sol cuando te esper Duarte con la Terra y ver el puzle cader, que todo está perfecto, ya me cansaste, regala petun, ya me cansaste, que la parfa se puchilamor y ahora patens que Juan en miro su mar en calma de Juan.
Cristina Durán
Este macho y ahora ya sé explicar, ahora no sé explicar en qué volví.
Ángel
A estimar.
Santiago Quintanillas
Te voy venta de guama.
Ángel
Que manes más atrás que nadie es más alar se curen toches más sensebian y artica el teucostar, la que había de pasar son las clases de la.
Santiago Quintanillas
Vida.
Ángel
Lima y todo el borde hay.
Santiago Quintanillas
Chami no pasaría.
Ángel
Que el amor no era una gallard y la libertad no era esta zo cuando te esperaba, estimate Conglaterra y Pérez Buque al carre que tote está perfecto, pondría Miquel Martí, Paul, tot está perfe y tote es posible, Rena y serén de centro con Cepre, Volpet, Maris. Vale, gracias Valencia, La Fúmiga, que no os mogui ningún que no se mueva nadie, que nos quedan 20 minutos de programa y ellos van a ser los protagonistas de los 20 minutos que nos quedan. Ahora volvemos. Para no perderte ningún episodio. Síguenos en la aplicación o la web de Laser Podium Podcast o tu plataforma de audio favorita.
Host: SER Podcast / Àngels Barceló
Date: October 29, 2025
This special episode of Hoy por Hoy is dedicated to reflecting on the first anniversary of the devastating DANA (isolated high-level depression) floods that struck the Horta Sud region of Valencia. Through a tapestry of deeply personal stories and thoughtful conversations, host Àngels Barceló and her guests revisit that traumatic event and explore the community’s collective process of recovery, the ongoing scars, the importance of solidarity, and the transformative power of shared experience.
The episode maintains a warm, empathetic, and reflective tone, oscillating between grief and hope. Speakers consistently use plain, heartfelt language, and the mood is intimate and communal—a clear reflection of the ongoing solidarity in Horta Sud.
This episode powerfully illustrates how extreme events can both wound and unite a community. Through the candid voices of those affected, “Hoy por Hoy” weaves together stories of trauma, resilience, and transformation, culminating in a collective understanding: recovery is rooted not only in rebuilding structures, but in sharing stories, showing up for each other, and refusing to let memory fade.
“Pensar que hay mucha gente a nuestro alrededor que nos puede apoyar, nos puede ayudar y nos puede echar una mano tanto mentalmente como físicamente.” – Santiago Quintanilla ([26:16])