
El candidato a la Junta de Andalucía confía en poder movilizar al electorado de izquierdas para acabar con un Gobierno de Juanma Moreno que, en su opinión, ha causado un "daño social" muy grave.
Loading summary
A
Más de uno. Onda cero, carlos alsina,
B
Las 9 y 11 minutos, una hora menos en Canarias. Estamos en tertulia hoy con Nacho Cardero, con Casimiro García Vadillo, Marta García Ayer, Toni Bolaño que está en Barcelona y Rubén Amón y estamos a 10 días de las elecciones en Andalucía. He mencionado esto de la señora Mínguez, la señora MíngueZ es la portavoz de la ejecutiva del Partido Socialista y publicó este tuit que dice que ella está segura, hablando de la participación en las elecciones andaluzas, que ya está segura de que los andaluces se levantarán del sofá. Yo estoy convencido de que la señora Mínguez no es andaluzófoba, se diría, o sea que no tiene ningún prejuicio. Lo único que digo es que en una campaña electoral dices una cosa como esta y metes la pata porque al final se monta el lío que se monta más por lo del sofá que por lo de levantarse, entiendo yo. Pero bueno, Antonio Mahillo es el candidato por Andalucía. Estas elecciones autonómicas por Andalucía saben los oyentes que es una marca electoral dentro de la que está Izquierda Unida, de quien es coordinador general Antonio Maíllo, y también está iPodemos y está Sumar. Es una de las candidaturas de esto que llamamos la izquierda alternativa, o sea, la izquierda que no es peso. Señor Maíllo, buenos días.
A
Buenos días, don Carlos, gracias por acompañarnos siempre un placer.
B
Esta mañana usted usa mucho el sofá en casa, ¿Es muy de tumbarse en el sofá o más de levantarse?
A
Bueno, yo soy de momentos. Hay momentos de estar muy activo y momento de sofá que no vienen mal tampoco, o sea que tampoco vayamos a crucificar los sofás como elemento de descanso, pero somos gente profundamente muy de estar de pie todo el día en casa y preparando las cosas y en el trabajo.
B
Al final, más allá de esto del sofá que se le está reprochando a la señora Mínguez, me parece más interesante esta idea de que los votantes de izquierdas siempre están como reacios a. A ir a las urnas, que siempre hay que estar recordándoles lo importante que es votar, lo decisivo que es votar. ¿Son más perezosos o más? ¿Les cuesta más ir a votar a los votantes de izquierdas que a los de derecha?
A
No es una razón de pereza, es de reflexión en el momento político que vivimos y hay una constatación en la que tenemos un reto, desde luego yo lo tengo y estoy constatando que va de manera creciente, de movilizar amplios sectores de electorado progresista y de izquierda que condicionarán el resultado en el sentido de que si hay una movilización grande hay un cambio de gobierno. Yo estoy convencido de que en estos momentos se está produciendo un aumento no sólo de la conciencia, sino de una cierta efervescencia movilizadora que lleva ya tiempo produciéndose, que además creo que tuvo que ver con una de las razones por las que Moreno Bonilla adelantó las elecciones el 17 de mayo. La otra fue evitar el juicio del caso Mascarilla en Almería, que afecta de su partido. Y por tanto creo que en esa movilización hay ahora mismo una efervescencia que yo percibo en la calle y que si seguimos con esta línea el 17 de mayo puede haber una movilización que haga cambiar el gobierno, que ahora mismo parece que no se presupone, pero estoy convencido que puede darse. En ese reto está nuestro éxito y fracaso, en mi caso, como candidato por una coalición unitaria de Por Andalucía, que también ha generado, desde la sorpresa del acuerdo favorable, una actitud de mucha adhesión y alegría por mucha gente de izquierda.
B
¿El éxito para usted sería que haya una alta participación o que cambie el signo político del gobierno de Andalucía?
A
Hombre, las dos cosas, porque van unidas. Si hay una alta participación va a haber cambio de gobierno. Esa es nuestra tesis. Por eso estamos movilizando a tope a la gente porque sean conscientes, y lo son, de que su voto puede cambiar una Andalucía que está destrozando, en el caso del gobierno andaluz, los servicios públicos, empezando por la sanidad, volviendo otra vez a una educación de pago, retardando la dependencia y muriendo 7.000 personas el año pasado sin que se le haya reconocido ni dado dotación que merecían. Y creo que frente a esa Andalucía de deterioro y colapso hay una Andalucía que nosotros planteamos. El lunes tuvimos un debate, no sé si lo vio, pero fuimos el único grupo Por Andalucía que hicimos propuestas, además de críticas por supuest. Hicimos propuestas políticas de soluciones que hay para Andalucía y yo creo que eso va a ser un banderín de enganche a mucha gente para estimularle a la participación del voto y a la necesidad de un cambio de gobierno en el que nosotros tenemos un reto de aumentar esa representación en voto y escaños para formar parte de ese cambio.
B
Pero si el éxito es el cambio de gobierno, que claro, eso sería el éxito total para las opciones de izquierdas, todo lo que no sea el cambio de gobierno en Andalucía, cambio de signo político del gobierno, es un fracaso. Si Juanma Moreno se queda a dos caños de la mayoría absoluta, aunque la pierda, sería un fracaso para ustedes.
A
Mire, del éxito del fracaso, como decía Rudyard Kipling, hay que huir porque son dos grandes impostores. Me gustaría hablar en política de un proyecto que hay de cambio de gobierno necesario en Andalucía porque los ocho años del Partido Popular han sido un desastre en forma de atención a la mayoría social de Andalucía. Han sido absolutamente un desastre. Y creo que Andalucía merece un gobierno, por cierto, que diga la verdad de la crisis de los cribados de cáncer de mama, que Juan Manuel Moreno no lo va a decir. Y mereceríamos saber la verdad antes de ir a votar el 17 de mayo. Y desde luego no sería un buen resultado que el PP siguiera en el gobierno. Eso es así. Nosotros vamos a la mayor y no nos ponemos límites en abrir un debate que ya se ha abierto en Andalucía para decidir por qué carril va a seguir nuestra sociedad. Y nos parece determinante además que se quiebre esa tentación de las privatizaciones como eje central de una política porque eso redundaría en una irreversibilidad de los sistemas públicos andaluces que siempre se han caracterizado por el cuidado de lo público. Y ese sería el éxito del fracaso de las políticas. Y es evidente que no conseguiríamos nuestro objetivo si permaneciera el Partido Popular gobernando o gobernando con Vox, que al fin y al cabo son las cuentas que ellos harán en caso de necesidad.
B
Esto es lo que yo creo que hemos hablado ya también de esto alguna vez con Maillo. Esto es lo que no termino yo de entender. Si la situación es la que están describiendo los adversarios de Juanma Moreno, incluido usted o María Jesús Montero, la situación es el desmantelamiento de los servicios públicos, la privatización de la sanidad, el fracaso absoluto en la ley de dependencia. Si la situación es tan desastrosa, ¿Cómo se explica que en las encuestas el Partido Popular esté arrasando en intención de voto en este momento, ocho años después a gobernar la comunidad?
A
Bueno, sin pasarse lo de arrasar yo no lo veo. Y si usted detecta la encuesta. Efectivamente hay un análisis de si Moreno
B
saca 56 diputados y el PSOE saca 29.
A
Bueno, pero yo no estoy en el PP ni en el PSOE, estoy en la coalición. Bueno, claro, por eso solamente nos queda crecer. Solamente nos queda crecer a nosotros, Sr. Alsina. Es decir, y además el reto ese, contribuir a desde nuestro crecimiento al cambio de gobierno. Y usted, bueno, ¿Cómo es posible que siga siendo el favorito? Vamos a verlo el 17 de mayo. Igualmente hay preguntas que las encuestas coinciden, que es la conciencia y extrema preocupación de los andaluces sobre el estado de la sanidad, en primer lugar, muy por encima de todo. Y de la vivienda. Y de la vivienda. Y precisamente nuestro reto, en el caso de mi reto, es convencer a aquella gente que está preocupada por la sanidad o la vivienda, que además un tema que afecta a gente de izquierda y de derecha, es convencerlo de que hay una propuesta como por Andalucía, que tiene claridad en cuanto a sus soluciones. Hay que intervenir en el mercado de la vivienda, en los barrios turísticos de Málaga o de Granada, de Sevilla. Hay que poner límites a los alquileres y que la gente se sienta tranquila viviendo en un sitio en el que no tiemblan porque los echen los pisos turísticos o les suba el 70% del alquiler. Por eso el decreto de prórroga de alquiler gozaba de tanto apoyo incluso de votantes del Partido Popular y votos. Porque aquí, cuando se trata de las condiciones materiales de la gente, la gente no anteponer su identidad política a su aspiración de mejora. Y nosotros no nos estamos poniendo límite, nosotros estamos pidiendo el voto a todas aquellas personas que consideren que nuestras soluciones son las viables en Andalucía. Y creo que en esa quiebra de lo previsible está nuestro reto. Y ahí sí le reconozco que ahí está nuestro éxito o fracaso, en la capacidad que tengamos de movilizar y convencer a la gente de que hay un proyecto de esperanza alternativo y totalmente diferente al que ha tenido el Partido Popular y Moreno Bonilla en estos ocho años,
B
haciendo de la sanidad uno de los asuntos fundamentales de la campaña. Porque es verdad que las encuestas también reflejan que es la preocupación principal, junto con la vivienda de los ciudadanos andaluces no perjudica a su candidatura el hecho de que Mónica García sea la ministra de Sanidad del Gobierno de España y que haya una huelga de médicos en todo el país, que la ministra no consigue que sea desconvocada para nada, porque
A
las competencias de Sanidad lo tiene muy claro el pueblo andaluz, que son de la comunidad autónoma. La tardanza de 11 días en un médico de cabecera, como se dice popularmente, es cuestión y competencia de Andalucía. La no publicación de las pruebas diagnósticas, que sería un escándalo saber cuánto está esperando la gente para saber qué es lo que tiene, es de Andalucía. La derivación a a clínicas privadas a las que la gente no quiere ir porque sabe que una radiografía o una prueba en el TAC son más relevantes y más cualificadas las de la pública, es competencia de Andalucía. Y el debate sobre el Estatuto Médico es un debate perimetrado muy claramente en torno a un conflicto de unos sectores determinados de médicos con el Ministerio y por tanto está además fuera del debate andaluz porque la gente sabe perfectamente a quién le corresponde competencia. Si algo se sabe con respecto a las competencias autonómicas es que Sanidad es competencia de Moreno Bonilla y el colapso de la sanidad, sin lugar a duda. El caso de los cribados de cáncer de mama fue un asunto más muy grave todavía no sabemos las personas que murieron, las mujeres que murieron precisamente por no habérsele avisado diagnósticos dudosos. No lo han publicado, no lo han dicho y a un deber moral, es un deber moral que tenemos a la sociedad andaluza de explicar la verdad. Sería una de las primeras medidas que hiciéramos si alcanzáramos el gobierno andaluz.
B
¿Usted le reconoce algún acierto a Juanma Moreno en estos ocho años de gobierno?
A
Yo soy un poco como los votantes de la Coalición por Andalucía, que somos los que le hemos dado el suspenso más rotundo a la gestión de Moreno Bonilla. No ha hecho apenas cosas buenas, no ha hecho ni siquiera en la atención al accidente de Adamuz en el que la incompetencia de su Gobierno hizo que se bloqueara el teléfono de emergencia. En todo ese tiempo yo no habría dicho nunca, creo que lo dijo alguien en el Parlamento, que lo habían hecho bien. No lo habría dicho nunca porque no lo hicieron bien. Establecieron una relación de colaboración institucional que sí me parece correcta y además, tal como están los tiempos, es lo menos que se merece una relación en un Estado autonómico que es tener unas buenas coordinaciones con las administraciones. Pero mire, el daño social que provocan sus políticas es de las cosas que más indignación me produce. Yo hasta hace dos años, como sabes, he estado en el instituto y alumnos que ahora tengo en universidad están agobiados porque los máster habilitantes que quieren hacer cuando terminen no tienen plazas suficientes y tienen que pedir sus padres préstamos o un sacrificio extraordinario para pagar en la privada, o ciclos formativos de FP que siempre han sido gratuitos y ahora cuestan 4.000 euros de lala cada año, o un matrimonio al que he asesorado que tiene Alzheimer, un miembro de ellos de la pareja tres años y no le han dado ni respuesta. A mí me indigna el daño social cuando personas mayores tienen que hacer una petición de dependencia y le dicen que la tienen que hacer a través de Internet, abriendo una brecha digital y de auténtica insensibilidad. Y nosotros lo que vamos a garantizar es que va a haber funcionarios atendiendo a personas mayores para que hagan las peticiones de dependencia de la forma más cómoda posible y asesorados y no tengan que pagar ninguna asesoría y le cueste el dinero encima tener que pedir lo que es un derecho. Ese daño social, ese daño social que provoca Moreno Bonilla en la cotidianidad de la sociedad andaluza es lo que me impide hacer una valoración sin lugar a duda, en modo alguno positiva sobre su gestión.
B
Es que ha mencionado usted la siguiente ¿Al gobierno central le atribuye usted alguna responsabilidad o algún error de gestión? Porque quien dijo en el Congreso de los Diputados que lo había hecho bien fue Óscar Puente.
A
Sí, aquí todo el mundo lo hace bien, pero tendría que ser más humilde todo el mundo. Cuando se produce una tragedia de este calibre, con la sensibilidad de la familia a flor de piel y el deber también moral y político de decir la verdad hasta el último detalle, como merecen las víctimas, que no las van a poder escuchar, pero sí la familia de las víctimas. En muchas ocasiones, en los debates políticos y desde los gobiernos se produce una cierta actitud arrogante. Siempre hay una actitud ahí a la defensiva de. Y es algo que yo critico de la política actual, en la que se antepone la narrativa a los hechos y alguien dice oye, pero la narrativa son los hechos. No, no, la narrativa es la construcción de un relato que permita justificar que tu actuación fue la mejor Pues mire usted, no. El debate tiene que ser sobre la verdad de los hechos y el análisis humilde también, porque todos nos equivocamos y no pasa nada. Era es humano sobre cada acontecimiento, pero vivimos en una política en la que importa más lo que se cuente que lo que se hace y a mí me parece que es uno de los graves dilemas que tenemos y que a mí me gustaría ya como ciudadano que está en política, derivar y cambiar. A mí me gustaría que hubiera una cultura de la búsqueda de la verdad por encima de lo demás y la asunción humilde de responsabilidades políticas que, oye, todo el mundo podemos tener, todo el mundo nos podemos equivocar y además, eso sí es muy importante, cuando uno se equivoca uno tiene que asumir las consecuencias de ello.
B
¿Esto se lo ha dicho a sus compañeros de izquierda?
A
Es una reflexión que comparto en el campo de la izquierda. No, no, sí, sí, sí, lo he hecho con gente de mi espacio político y ayer, o antes de ayer creo que salió un podcast, estas cosas así tan de nueva comunicación, en la que hablábamos precisamente de eso con un compañero del grupo parlamentario por Andalucía aquí de Córdoba, que ha hecho un trabajo extraordinario y hablábamos de eso, de la necesidad de recuperar en la política el valor de contar la y de asumir humildemente las consecuencias y las responsabilidades que se tienen. Y cuando uno gobierna siempre comete errores. Sería absolutamente alucinante pensar que te dotan de una sobreinteligencia por el mero hecho de ejercer una responsabilidad política. Pareciera como si eso sería volver otra vez al carácter religioso de la representación institucional y esos tiempos los hemos pasado.
B
¿Y usted cree que el Gobierno central asumió las responsabilidades que le correspondían por el caso de Ábalos y Coldo, por ejemplo, por la corrupción que anidó en el Ministerio de Transporte, presuntamente en el Ministerio de Transportes se han asumido responsabilidades políticas?
A
No, no se han asumido responsabilidades políticas en modo alguno. El Partido Socialista y sobre todo Pedro Sánchez tendrá que explicar algún día por qué eligió como compañero de dirección a alguien como Ábalo o en todo caso, oye, que también nos podemos equivocar en quién elegimos. Cómo no se estableció mecanismos de control o no se detectaron estas irregularidades, cuando la sentencia se haga firme. Me preocupa que en este debate sobre corrupción se distinga entre corruptos y corruptores. Y me escandaliza un poco que los corruptores se vayan de rosita. Lo digo porque nosotros tenemos una propuesta de ley aquí en Andalucía de lucha contra la corrupción que va precisamente poniendo el foco no sólo en los corruptos sino en los corruptores, porque si no, no acabamos con la corrupción y en segundo lugar porque tampoco acabamos con la corrupción solamente dando condenas de cárcel. Se pasan seis, siete u ocho años en la cárcel y el patrimonio lo tienen sus hijos y sus familiares y viven con los numerosos chalets, los coches de lujo, los relojes de oro, los yates en sus puertos. Y a los corruptos y a los corruptores lo que hay que quitarle todo el patrimonio, hasta los cero euros y así van a aprender. Y a mí me parece que ese es el gran agujero negro que tenemos todavía en la reforma legal de la lucha contra la corrupción y que desde la Coalición por Andalucía quiere abordar sin lugar a duda, es decir, el caso este Mascarilla o el caso Mascarilla de Almería en el que el vicepresidente de la Diputación de Almería, el Partido Popular hacía el enjuague con proveedores con sobrecoste de los contratos y que presuntamente se han llevado pues parte del sobreprecio planteado. A esta gente hay que quitarle, aparte de las condenas de cárcel, toda la pasta y todo el patrimonio y así aprenderán, igual que Ábalo y Córdoba y así aprenderán si se confirma lo que todo apunta. Pero lo que me parece un escándalo es que Aldama se vaya a ir de rosita y ni siquiera pague cárcel, lo que es peor, que se vaya a quedar con todo el patrimonio, o sea, el corruptor, el corruptor se va de rosita. Es un mensaje corrosivo para la lucha contra la corrupción y por tanto que es lo único que comparto con la reflexión del fiscal, corrosivo para la democracia española.
B
Bueno, pero no se va de rosita, si él ha reconocido ya sus delitos,
A
por lo pronto pagará por los delitos, que la disminución de petición de pena ya se ha producido, o sea, que el negocio le sale rentable.
B
Bueno, pero porque se ha autoinculpado, ha confesado sus delitos, ha hecho factible la condena y ha aportado material, información para poder demostrar otros delitos de otras personas,
A
señor Arcina, que usted o yo se nos caería la cara de vergüenza de reconocer un delito. Estoy seguro, por lo menos a mí, y a usted también. Pero en los códigos morales de estos personajes, ellos están a salvarse. Y esos códigos morales en los que la mayoría de la sociedad puede entrar, no entra. A él le da igual asumir y reconocer lo que haga falta, porque a veces la venganza es una fuerza mucho más poderosa que opera con más poder que otras cosas y le importa un pimiento tener la consideración o la reputación que tenga. Ellos van a lo que van, siempre han ido, van a seguir haciéndolo. Y esta disminución de condena le va a confirmar en su comportamiento. Ese es mi temor. Ese es mi temor ya como ciudadano.
B
Sobre esto yo lo único que matizo es que una reducción de condena no equivale a la impunidad, equivale a una reducción de condena que está contemplada por la ley que aprobó en su momento
A
el Parlamento, indudablemente, y además hay fórmula y se aplican. Pero no comparto el análisis de Fiscalía de que se le dé una casi impunidad al hecho de que haya colaborado con la justicia con respecto a sus crímenes, es decir, a sus delitos, en los que hay una disminución, pero hay casi una exención de pena. En cuanto a la exagerada disminución dentro
B
del marco, siete años de prisión no es impunidad.
A
Hombre, si te iban a caer 26 y te caen 7 y te quedas con tu patrimonio, hijos y tu familia va a seguir disfrutándolo, pues ahí se hace negocio. Y no es el primero. Y no es el primero. Yo quiero estimular la reflexión moral y la reflexión social de qué es lo que hay que hacer para que la corrupción, que es un mecanismo que siempre opera donde hay dinero, lo tenga cada vez más complicado. Y creo que tiene que haber mecanismos de control y de evaluación. Por tanto, la opacidad en la administración es pista de aterrizaje de prácticas corruptas. Eso es así. Los troceamientos de contratos, eso ya nos tiene que hacer temblar siempre, porque el troceamiento de contratos como el que ha habido en el SAS, en el Servicio Andaluz de Salud en Andalucía, es base también de prácticas corruptas con empresas que tienen connivencia con el Gobierno y por tanto no tienen que pasar por ningún tipo de tamiz o de filtro previo ni de información de la intervención, etc. Y entonces en los mecanismos de control o lo endurecemos o abrimos la puerta de la corrupción. Y en segundo lugar, la gente tiene que saber que el precio que se pague sea un precio que le afecte a él por generaciones. Es que aquí el personal está envilecido por el dinero y en un momento dado le puede compensar estar un tiempo en la cárcel pero seguir con su patrimonio. Mire usted, Bárcenas, el secretario general del PP, aquí nadie pierde patrimonio. Y a mí me parece que nos tenemos que centrar también en la pérdida de patrimonio para que los corruptos no solo se lo piensen, que sepan que es una ruina directa a él y a sus familiares, su formación política.
B
Antonio forma parte de un gobierno de coalición que gobierna España y que impulsó una reforma del Código Penal para abaratar las penas de malversación, o sea, de corrupción. Sí, pero vamos a ver, contradictorio con todo esto que usted me está diciendo.
A
No, no estoy con contradicción. Yo lo que estoy diciendo es que la valoración en el marco en el que puede aplicar esa norma el fiscal ha hecho desde mi punto de vista, una interpretación exagerada dentro de la posibilidad de discrecionalidad. Porque usted sabe que esa propia normativa plantea un ámbito de discrecional en la fiscalía y durante el juicio. Es decir, que estamos hablando de un espíritu de la ley que yo apruebo. La colaboración en la justicia debe ser compensado. Pero estoy hablando de un caso de corrupción que no atajamos sino atacamos también a los corruptores y sobre todo si atacamos el patrimonio. Y eso, evidentemente, todavía no hay ley que haya concretado esa fórmula. Y a mí me parece que es una de las prioridades que se tienen que hacer. Y la otra es que hay una diferencia, y no tengo en este momento datos al respecto aquí delante, pero sobre el comportamiento o las causas en las que son condenados los corruptos y sin embargo escapan de ella los corruptores. Y cuando hablamos de corruptores el problema es que hablamos de grandes empresas, muy importantes empresas en España, que están implicadas en esos casos.
B
Una última cuestión que se nos va el tiempo. En el debate del otro día vi pasajes del debate. Vi uno en el que usted le reprochaba a Juanma Moreno que no hubiera trabajado nunca porque toda su vida se ha dedicado a la política.
A
Hombre, ha trabajado en política, tú sabes la ofuscación del debate. Pero que no había trabajado en el
B
mundo laboral privado y trabajar en política tiene menos valor.
A
No, hombre, lo que pasa es que
B
en el mundo privado, usted sabe que
A
yo soy filólogo y el contexto es muy importante. Bueno, y usted periodista. ¿Qué le voy a decir sobre el contexto? A él no se le ocurre otra cosa de decirme que yo, que era muy coherente antes, según él, y ahora que me he vendido por un sillón. Claro, ahí surgió el resorte personal de un profesor de instituto que he estado trabajando prácticamente toda mi vida como profesor en la enseñanza secundaria pública y una persona que ha hecho de su vida un cargo público, que por ser cargo público ha sido hasta diputado de Cantabria. Mire usted, Juan Manuel Moreno Bonilla lo ha sido todo y desde los 23-24 años de que era colega de Abascal en las Nuevas Generaciones hasta ahora, es un hombre que solamente ha tenido cargo público. Hombre, está bien que cada uno decida sus caminos, pero que no nos a los demás. Entonces que dijera aquello usted está aquí por un sillón, pues me pareció absolutamente ridículo. Salió mi resorte personal, me molestó porque él sabe de mi trayectoria profesional y un poco de humildad. Gente que se ha dedicado solamente a la política. Yo no estoy de acuerdo con que la gente se dedique solamente a la política. Además creo que es uno de los grandes hándicaps que tenemos en la sociedad española. La gente tiene que bregarse en buscar una beca con un contrato, incluso estando temporal, buscándose la financiación para su estudio, saber lo que es un esfuerzo de compaginar un máster, porque es lo que está haciendo la gente normal. Y esa sensibilidad social que tú adquieres desde la conciencia de tu propio testimonio de vida es el que te da elevación en la política para ser sensible, para ser empático, para ser compasivo con la gente que lo está pasando mal y que tiene dificultades. Pero gente que ha estado siempre en política, pues mire usted, ha tenido un salario en el que no le ha costado nunca ni una preocupación que le llegue puntual, que le llegue una cantidad bastante por encima de lo que es la media del trabajo. Y a mí me parece que lo mejor de la política debe ser gente que vayamos a la política. Yo he dado el salto desde mi trabajo en un instituto de educación secundaria. Vengo con un reto y una oportunidad para resolver problemas de Andalucía, para cuidar la sanidad, la vivienda para ofrecer a los andaluces una alternativa de futuro. Los andaluces me puede decir que vuelva al instituto o que me quede parlamentario pero lo deciden ellos, no me voy a estar buscando sitios donde sobrevivir en política porque además me parece que hay una cierta perversión sobre la política entendida como servicio público. Esa era la reflexión que hice y por eso yo creo que ahí Juan Manuel Moreno se equivocó y entró en el tópico porque también es verdad que en los debates todo el mundo tiene que tener resorte para dar respuesta pero ahí dio con la peor de la respuesta y yo le di creo que con una respuesta contundente que que fue también muy personal, apasionada por ser personal y porque creo además que la política no puede ser profesional de vivir de esto porque entonces se olvidan las razones por las que uno está aquí y las razones por las que uno está aquí es la búsqueda del bien común y cuando la gente no te valore que tú seas la persona idónea para desarrollar políticas pues te vas a tu casa, te buscas tu trabajo como los millones de personas que se buscan y tienen su trabajo diario y te pareces y eres gente y por tanto construye un discurso al menos de mayor credibilidad.
B
Señor Maíllo, le agradezco que nos haya acompañado esta mañana, este rato de conversación. El día 17 sabremos lo que los andaluces quieren, cómo queda el nuevo parlamento y tendremos ocasión seguro de volver a hablar y de analizar el resultado. Que tenga buena campaña electoral, Antonio.
A
Muchas gracias Carlos y un abrazo.
B
Hasta luego. En 23 minutos.
This episode features an in-depth discussion between Carlos Alsina and Antonio Maíllo—candidate for Por Andalucía, a coalition including Izquierda Unida, Podemos, and Sumar—in the run-up to the Andalusian regional elections. The conversation centers on voter mobilization, public services, the prospects for a change of government, and the criticisms of both the current Andalusian and central governments. The tone is direct, sometimes personal, and at times passionate, as Maíllo defends his views on political engagement, social policy, and corruption.
Question: Does Mónica García's (Minister of Health, national govt.) situation hurt Maíllo’s candidacy?
Maíllo (09:25): Insists that citizens know health is an autonomous, local matter. Points blame back at Moreno for failings, particularly the breast cancer screening backlog.
Alsina: Has Moreno done anything right in 8 years?
Maíllo (11:01): Nearly total disapproval but concedes that institutional cooperation is positive. Strongly emphasizes the “social damage” of policy failures—tuition costs, lack of support in dependency cases, digital gaps for the elderly.
Alsina asks about central gov’t responsibility, especially after major incidents (e.g., Adamuz accident).
Maíllo (13:26): Criticizes both sides for arrogance and prioritizing "narrative" over facts. Calls for more humility and self-critique in politics.
Alsina notes: In a recent debate, Maíllo criticized Moreno for never having worked outside politics.
Maíllo (23:04): Clarifies that he values life experience outside politics, believes exclusive political careers lack connection to everyday struggles, and that politics should be about service, not careerism.
On Voter Mobilization:
“Si hay una alta participación va a haber cambio de gobierno.” (Maíllo, 03:36)
On the Current Government:
“El daño social que provocan sus políticas es de las cosas que más indignación me produce.” (Maíllo, 11:01)
On Political Integrity:
“El debate tiene que ser sobre la verdad de los hechos y el análisis humilde también, porque todos nos equivocamos y no pasa nada.” (Maíllo, 13:26)
On Corruption:
“A los corruptos y a los corruptores lo que hay que quitarle todo el patrimonio, hasta los cero euros y así van a aprender...” (Maíllo, 16:01)
On Political Careers:
“La política no puede ser profesional de vivir de esto porque entonces se olvidan las razones por las que uno está aquí...” (Maíllo, 23:12)
This episode provides a comprehensive look at Antonio Maíllo's stance and vision ahead of the crucial Andalusian elections. Emphasizing the need for left-wing mobilization, Maíllo criticizes incumbent Juanma Moreno’s record, especially regarding health, education, and care policies. He sharply distinguishes local and central responsibilities in public services, expresses frustration at the prevailing political culture, and calls for tougher measures on corruption. Anchored by personal experience, he champions the idea that politics should serve rather than employ, advocating for humility and accountability in public life. The episode captures key themes and tensions present in Andalusian and national politics as the election approaches.