Transcript
A (0:00)
The Global Gaming League is presented by Atlas Earth The Fun Cashback App. Hey, It's Howie Mandel And I Am Inviting You to Witness History as Me and My How We Do It Gaming Team Take on Gilly the King and Wallow Two Hundred Sixty Seven's Million Dollars Gaming in an Epic Global Gaming League Video Game Showdown Plus A halftime performance by Multi Platinum Artist Travi McCoy. Watch all the action and see who wins and advances to the championship match right now at GlobalGamingLeague dot com. That's GlobalGamingLe dot com in partnership with Level Up Expo
B (0:34)
15 minutos para las 7. Para las 6 en Canarias. China resiste como el principal aliado comercial de Irán, comprando el 92% del petróleo iraní. A pesar de esa alianza con Teherán, Pekín prioriza los intereses económicos y lleva un mes evitando el choque directo en la guerra, limitándose a pedir que se reduzcan las tensiones y a ofrecerse como mediador en este nuevo orden mundial y también ante la amenaza estadounidense sobre Cuba. El régimen de Xi Jinping hace equilibrios, guarda silencio mientras la Casa Blanca anuncia para mayo una cumbre en Pekín entre Trump y Xi. Del papel de China en esta guerra y de cómo se ve desde allí hablamos en la versión extendida de este viernes que nos trae nuestra corresponsal en Asia, Isabel Fuello.
C (1:12)
Mientras Washington y Bruselas lidian con la volatilidad mundial generada en Oriente Medio, desde aquí, en China, a miles de kilómetros de distancia, la escalada bélica se observa también desde un prisma de largo alcance y bajo un análisis más pragmático que apocalíptico. China, con una larga trayectoria de anteponer sus intereses comerciales a los diplomáticos, observa cómo la imprevisibilidad política de Trump está erosionando su confianza mundial y a la vez colocando al gigante asiático, con muy poco esfuerzo, en uno socio fiable internacional. El aplazamiento de la cumbre entre Xi Jinping y Donald Trump es un tanto más para Pekín en esta conquista, dejándole más margen para ampliar su terreno de influencia en el Asia Pacífico. El gigante asiático trabaja sus cálculos y espera pacientemente el momento oportuno para seguir haciendo negocios, mientras Trump desgasta a su país en conflictos lejanos que a largo plazo podrían acabar ahogando su economía. En esta espera, Pekín cuenta con reservas estratégicas de crudo para varios meses y si el estrecho de Ormuz permanece bloqueado, aún puede pedir ayuda a Rusia y fortalecer su dependencia energética por con Moscú. Sin embargo, no todo es optimismo en Pekín. Por primera vez en décadas, el gobierno ha rebajado las expectativas de crecimiento. La crisis inmobiliaria, la cautela en el consumo y la deuda local siguen pesando más que los avances tecnológicos. El encarecimiento de la energía por el conflicto de Oriente Medio y su guerra comercial con Estados Unidos también están obligando a China a reescribir escribir su hoja de ruta económica para 2026.
