
Hoy en Cosas que me cabrean, Rubén Santos (@rsantosn) repasa la evolución, o todo lo contrario, de las canciones del verano. Desde la preocupación dermatológica del Ministerio de Sanidad en los 60 hasta los dramas de desamor, las listas de la compr...
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A
En Onda Cero. Más de uno. Begoña Gómez de la Fuente. Más de uno. Es Javier Ruiz, que está en Toledo. Es JF León, que está aquí conmigo y es también. ¿Le conocéis? ¿Conocéis a Javi?
B
Hola, ¿Qué tal? ¿Cómo estáis?
A
Rubén, buenos días.
B
Hola, buenos días. No conozco a nadie.
A
Javier. Javier, Rubén. Rubén.
B
JF R. Encantado. Encantado, Javier. Hola. Hola, mucho gusto. Encantado. Qué ha venido ya, qué he venido hoy. Porque tú sabes que yo siempre estoy cabreado como Hulk, pero en realidad eso hace que no esté nunca cabreado. Entonces esta sección puede hacer lo que yo quiero. Claro, porque vivo bien. Esta sección le va a encantar a JF. JF, escúchame. Escúchame, JF.
A
Escuchándote.
B
Estoy con el móvil, pero estoy escuchándote. Qué es científicamente la canción del verano. Os lo digo lo que es. Descripción científica. Existe una descripción científica que me he inventado yo.
A
Ah, vale.
B
Mira. La canción del verano es un fenómeno socio musical estacional que va desde el más o menos hasta el reggaetón. No sé qué era ese lo tenía en el guión y ya está. Caracterizado por la exposición repetida a altas frecuencias con estribillo pegadizo diseñado para activar el efecto gusano penetrante en tu corteza cerebral. Presenta periodo de incubación de dos semanas y una fase de rechazo agudo. Fase de rechazo agudo a mediados de agosto. Y como efecto residual se observa la persistencia del recuerdo asociado más allá de una década.
A
Que a mí me pasa al revés, que a mediados de agosto empieza a
B
gustar porque ya te ha penetrado el gusano. Lobotimizada. Bueno, eso dura mucho tiempo y al final te salen contextos como bodas, incluso llegando a observar secreciones lacrimales escuchando a Georgie Dan, por ejemplo. Porque te hace mucha ilusión. Yo que sé, me lo encontré en un libro de Berlín y estuve a punto de preguntarle si había venido a comprar una barbacoa. Habría sido genial. Vamos a viajar al 1969 porque fue un verano maravilloso. Llegamos a la luna justo ahí. Por esta canción, yo creo que fue.
A
¿Y tú Naciste en el 69?
B
Yo sí, sí. Antes, para colarte una canción del verano, los compositores pasaban por un sufrimiento existencial digno de Shakespeare. Había una trama, un conflicto, un problema ético, un esfuerzo descriptivo insólito. La playa estaba desierta, el mar bañaba. Tú. Qué elegancia.
A
En el año 69, ten en cuenta, en el año 69 todavía teníamos una dictadura en este país.
B
¿En qué canción te meten?
A
¿La playa rozaba tu piel o el mar rozaba?
B
Eso era muy fuerte, pero ya estaba a las suecas. Chiviri birim, porom pompo. ¿En qué canción te meten? Una recomendación del Ministerio de Sanidad, que es Coge tu sombrero y póntelo. Chiviribirín porom pon pon. Había una preocupación real por la dermatología en esa época. Eran mensajes profundos y por la insolación del oyente. Si nos vamos al 73, Eva María se nos fue.
A
Ahí naciste tú. Sí.
B
No, no. Sí, más adelante. Eva María se nos fue buscando el sol en la playa.
A
Eva María se fue buscando el sol en la playa.
B
El protagonis está sumido en el insomnio mirando una fotografía a oscuras porque su novia se ha ido a la playa sin él. Mira el drama. Es un drama maravilloso. Hay dolor, hay abandono, hay un bikini de rayas actuando como una metáfora de la libertad arrebatada. Nuestro protagonista agónico es un drama desgarrador sobre el desamor en julio que nos martillea la cabeza hasta hoy. Porque María se fue sin él. Pero si queremos un temazo, un temazo de verdad, no podemos olvidar. Ay. ¿Cuál es esto? Os animo a que escuchéis la letra atentamente, o mejor no. Las chicas en verano no guisan ni cocinan. Se ponen como locas y prueban mi sardina. Eso es lo que dice y la bailamos todos, te aseguro. Todos no. Lo bailan niños, adultos, lo baila todo el mundo. Entenderéis que empieza a cabrearme.
A
No, sí entiendo.
B
Pero con este ritmo caribeño. Sube lo nadia. Se ponen como locas. Si, prueban mis sardinas.
A
Pero este tema en la terraza pega mucho, ¿Verdad, Javier Ruiz? ¿A que sí? En la terraza. En la terraza. Que ese tema te pega un montón.
B
Hombre, lo pinchamos ayer.
A
Perdona por eso.
B
Claro, hablamos de la canción del verano. De la canción de la no canción.
A
Pues claro que sí.
B
Al tribunal de la AIGA teníais que ir en el año 93.
A
En el año 93. Vamos a ver,
B
que estoy seguro que no habéis escuchado esa letra con la profundidad que se merece. Si os pregunto con quién le engañó la novia de Vitorino en la canción La Macarena, ¿Con quién le engañó la novia de Victorino?
A
No me acuerdo, no sé.
B
Macarena tiene un novio que se llama. Estamos de acuerdo, se llama de apellido Vitorino. Vitorino en la jura de bandera del muchacho se la dio con dos amigos. Con dos amigos. Le pone los cuernos a Vitorino con sus dos amigos mientras el chaval está jurando la bandera por la patria de España. Ni Shakespeare se atrevía tanto. También te digo que algo habría hecho el chaval. Yo, Macarena, te apoyo desde aquí.
A
Pero esa canción fue del verano. Entonces.
B
Sí, sí.
A
Yo pensaba. Es internacional. Ya. Esta es la canción del mundo mundial. ¿Todo el mundo? Todo el mundo.
B
Todos los presidentes americanos.
A
Absolutamente todos.
B
94.994. Hasta Clinton. Bueno, ¿Y la gastronomía? Georgie Dun no componía. Él peritaba el pasabalista. Él te hacía la lista de la compra y te decía todo lo que tenías que comer. A ver, repetimos. Los chorizos parrilleros. Parece un poco Los payasos de la tele. Quítame esto. Nadie, por Dios, me está entrando hambre. Bueno, que cambiamos de siglo y aquí todo empeoro a partir de los 2000. Sabéis que todo va cuesta abajo. Pasamos de los deleites de las letras, esta poesía estival, este jugo literario, caldo concentrado del español más profundo, intelectual, a las órdenes estrictas de cómo tienes que bailar para menear. Esto es una. Y las mujeres. Es una dictadura auditiva. Es un experimento de control poblacional. Que te pongas una mano en la cabeza. He dicho.
A
Tú vas a poca. Espera.
B
Que hagas un movimiento sexy. Begoña te está diciendo que lo hagas.
A
No quiero.
B
Ponte la mano a la cintura. No llores. Obedece suavecito. Para abajo, para abajo, para abajo. Que te bajes. El problema era subir. Qué ansiedad.
A
Escúchame, este año no ha habido de esto. Ha habido.
B
Sí es que no ha habido canción del verano. Sí, sí. Ahora pasamos este año. Sí.
A
¿Tienes un minuto?
B
Tengo un minuto. Bueno, Qué cansidad. Que todo lo bailábamos, obedecíamos, pero ya está. Pasamos a este año. Vamos a poner la última, que no
A
sé cuál es este año. ¿Cuál es este año?
B
Es esta, que en realidad, aunque me cabré, me gusta porque no son cosas incompatibles. Además, no soy coherente porque es muy aburrido. Me encanta la música cuestionable y esto es música cuestionable porque no es cuestión de que sean buenas, es cuestión de que te hagan bailar, disfrutar, tener ganas de vivir, un vinito, una playa con Macarena o con quien tú quieras. Está la del verano de este año. Yo me estoy estresando.
A
¿Sí, verdad?
B
Súbela. Nadie que se geste.
A
No te voy a fallar. No, no te voy a engañar. Yo sé que piensa que. Adiós, JF, adiós, Rubén. Mañana volvemos a la misma hora, a las siete, a las seis en Canarias. Que pasen un gran día en compañía de Onda.
Podcast: Más de Uno – Onda Cero
Fecha: 10 de agosto, 2026
Presentador principal: Carlos Alsina
Colaboradores: Begoña Gómez de la Fuente, Javier Ruiz, JF León, Rubén
En este episodio, el equipo de “Más de Uno” explora, con mucho humor y un tono crítico, el fenómeno de las “canciones de verano” en España. Se trata de esas melodías pegadizas que cada año invaden radios, terrazas y fiestas, y que tanto triunfan como irritan a partes iguales. A través de un repaso histórico-musical cargado de ironía y anécdotas, debaten sobre cómo han cambiado estas canciones, el impacto que tienen en la cultura popular y por qué, a pesar del rechazo que provocan, terminan marcando la memoria colectiva.
[00:03-00:21]
[00:40-01:20]
Javier Ruiz propone una “descripción científica” inventada para la canción del verano:
“La canción del verano es un fenómeno socio musical estacional que va desde el más o menos hasta el reggaetón... Caracterizado por la exposición repetida a altas frecuencias con estribillo pegadizo diseñado para activar el efecto gusano penetrante en tu corteza cerebral. Presenta periodo de incubación de dos semanas y una fase de rechazo agudo a mediados de agosto. Y como efecto residual se observa la persistencia del recuerdo asociado más allá de una década.”
— Javier Ruiz [00:50]
Comentan cómo esas canciones, después de un periodo de rechazo, terminan generando momentos nostálgicos incluso en bodas o fiestas familiares, muchas veces con lágrimas de emoción por los recuerdos asociados (Georgie Dann mencionado como ejemplo).
[01:56-02:45]
Ironizan sobre cómo, antes, componer una canción de verano implicaba “sufrimiento existencial digno de Shakespeare.”
Se hace referencia a letras icónicas como “La playa estaba desierta, el mar bañaba tu piel”, destacando el contexto social de la época (dictadura, llegada de las “suecas”, y mensajes encubiertos en las letras).
Se mezcla humor y análisis al señalar mensajes de salud escondidos en las canciones:
“¿En qué canción te meten una recomendación del Ministerio de Sanidad? ‘Coge tu sombrero y póntelo’... Había una preocupación real por la dermatología en esa época.”
— Javier Ruiz [02:26]
[02:45-03:49]
Hablan de “Eva María se fue”, la historia de abandono veraniego y el desamor repetido hasta martillear la cabeza del oyente.
Se resalta el nivel de drama, hasta en detalles como el “bikini de rayas” que se convierte en metáfora de libertad arrebatada.
Ruiz profundiza sobre letras con dobles sentidos y canciones clásicas como “El chiringuito” y otras con tintes sexistas o surrealistas:
“Las chicas en verano no guisan ni cocinan. Se ponen como locas y prueban mi sardina. Eso es lo que dice y lo bailamos todos, te aseguro. Todos no. Lo bailan niños, adultos, lo baila todo el mundo. Entenderéis que empieza a cabrearme.”
— Javier Ruiz [03:49]
[04:20-04:56]
Debaten sobre el significado de “La Macarena” y el dato oculto de que la protagonista engaña a su novio Vitorino con dos amigos mientras él jura bandera:
“Macarena tiene un novio… en la jura de bandera del muchacho se la dio con dos amigos. Ni Shakespeare se atrevía a tanto. También te digo que algo habría hecho el chaval. Yo, Macarena, te apoyo desde aquí.”
— Javier Ruiz [04:33]
Subrayan cómo esta canción, pese a la letra, fue un fenómeno internacional y símbolo de los veranos noventeros.
[05:05-06:26]
Reflexión sobre la transición del contenido “poético” y entrañable de las canciones antiguas a los ritmos y letras de los 2000, centradas en órdenes de baile (“ponte la mano en la cabeza”, “mueve la cintura”, etc.).
Lo presentan como un cambio de libertad personal a “dictadura auditiva”:
“Pasamos de este jugo literario, caldo concentrado del español más profundo, intelectual, a las órdenes estrictas de cómo tienes que bailar para menear… Es una dictadura auditiva. Es un experimento de control poblacional.”
— Javier Ruiz [05:49]
Ejemplo de letras simplistas y repetitivas enfatizando “ponte la mano en la cabeza; no quiero; ponte la mano en la cintura; no llores; obedece suavecito”.
[06:26-07:02]
Abordan la canción de verano de 2026: “Este año no ha habido canción del verano… Sí, sí, ahora pasamos este año”.
Ruiz admite disfrutar de la canción, aunque le cabree y destaque sus contradicciones:
“Aunque me cabree, me gusta porque no son cosas incompatibles. Además, no soy coherente porque es muy aburrido. Me encanta la música cuestionable y esto es música cuestionable porque no es cuestión de que sean buenas, es cuestión de que te hagan bailar, disfrutar, tener ganas de vivir, un vinito, una playa con Macarena o con quien tú quieras…”
— Javier Ruiz [06:36]
El tono desenfadado y autocrítico continúa hasta el final con referencias a disfrutar el verano a pesar de las canciones “cuestionables”.
Definición inventada de la canción del verano
“Fenómeno socio musical estacional...estribillo pegadizo diseñado para activar el efecto gusano penetrante...”
— Javier Ruiz [00:50]
Sobre el “drama” de ‘Eva María’
“Nuestro protagonista agónico es un drama desgarrador sobre el desamor en julio que nos martillea la cabeza hasta hoy. Porque María se fue sin él.”
— Javier Ruiz [02:55]
Ironía sobre letras y salud pública
“Coge tu sombrero y póntelo… Había una preocupación real por la dermatología…”
— Javier Ruiz [02:26]
Sobre el éxito internacional de la Macarena:
“Ni Shakespeare se atrevía a tanto. También te digo que algo habría hecho el chaval. Yo, Macarena, te apoyo desde aquí.”
— Javier Ruiz [04:33]
Crítica a las letras actuales:
“Pasamos a las órdenes estrictas de cómo tienes que bailar para menear… Es una dictadura auditiva.”
— Javier Ruiz [05:49]
Sobre el pequeño placer culpable:
“No soy coherente porque es muy aburrido. Me encanta la música cuestionable y esto es música cuestionable.”
— Javier Ruiz [06:36]
Un episodio ingenioso y divertido donde el equipo reivindica tanto la nostalgia como las contradicciones de las canciones del verano en España. Alternando la crítica irónica con confesiones de placer culpable, “Más de uno” invita a reírse, reflexionar y, sobre todo, a seguir bailando (incluso cabreados) esos éxitos estivales que se meten en la cabeza… y no salen hasta el año siguiente.